0% encontró este documento útil (0 votos)
264 vistas2 páginas

Mito de Eco y Narciso según Ovidio

Narciso desprecia a la ninfa Eco cuando ella se enamora de él. Más tarde, al ver su reflejo en un estanque, Narciso se enamora perdidamente de su propia imagen sin reconocerse. Consumido por un amor imposible, Narciso muere junto al estanque y es transformado en la flor que lleva su nombre. Eco repite las últimas palabras de Narciso antes de morir, como castigo a su desprecio anterior.

Cargado por

J18DaZi131MiNsY
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
264 vistas2 páginas

Mito de Eco y Narciso según Ovidio

Narciso desprecia a la ninfa Eco cuando ella se enamora de él. Más tarde, al ver su reflejo en un estanque, Narciso se enamora perdidamente de su propia imagen sin reconocerse. Consumido por un amor imposible, Narciso muere junto al estanque y es transformado en la flor que lleva su nombre. Eco repite las últimas palabras de Narciso antes de morir, como castigo a su desprecio anterior.

Cargado por

J18DaZi131MiNsY
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

NARCISO Y ECO, EL MITO SEGN OVIDIO (Metamorfosis, libro III v !!

"#$%&'

Liriope lleva a Narciso ante Tiresias de Giulio Carpioni

... El adivino Tiresias daba a quien se las solicitaba profecas verdaderas. La primera de stas la recibi Liriope, ninfa que tuvo, de su forzado a untamiento con el ro Cefiso, un ni!o a quien puso por nombre Narciso. "abiendo pre#untado si ste $abra de lle#ar a vie%o, el vate le contest& '(i no se conociere'. El tiempo vino a darle razn. Cuando Narciso cumpli los diecisis a!os, fue pretendido por muc$os %venes muc$ac$as, a todos se ne#. En una ocasin en que cazaba, lo mir una ninfa locuaz, que nunca $abl antes que otro, ni pudo callar nunca despus que otro $ablara& Eco, quien a)n a$ora devuelve las )ltimas palabras que escuc$a. *uno $aba $ec$o que eso le ocurriera como casti#o por distraerla con lar#as pl+ticas mientras *)piter la en#a!aba aciendo con las ninfas. La diosa, al caer en la cuenta de lo que ocurra, le redu%o el uso de la voz a devolver los sonidos e,tremos de las voces odas. -io, pues, Eco a Narciso va#ando por el campo, al instante ardi de amor lo si#ui a $urtadillas, m+s lo amaba cuanto m+s lo se#ua. pero nunca pudo $ablarle primero, porque su naturaleza se lo impeda, $ubo de esperar a que l comenzara. / esto ocurri, porque al#una vez que se $aba apartado de sus compa!eros, Narciso pre#unt en alta voz quin estaba presente, Eco repiti esta )ltima palabra. 0asmado al orla, Narciso #rit '-en', ella le contest con la misma voz. En#a!ado, el %oven si#ui $ablando, lle# a decir& 1'*untmonos.' Contest Eco con la misma palabra, sali de la selva dispuesta a abrazarlo. "u e Narciso, $abla& '2orir antes que ten#as poder sobre nosotros', ella tras repetir las )ltimas cuatro palabras, vuelve a ocultarse en las selvas, cubre su rostro con folla%e, desde entonces $abita en #rutas solitarias. 2+s a)n& dolida por el rec$azo de que fue ob%eto, ama todava con ma or intensidad, su cuerpo enflaquece pierde todo %u#o, es a solamente $uesos voz, lue#o nada m+s que voz. sus $uesos se $icieron piedra. 3n sonido, que todos pueden or, es cuanto de ella permanece. Como a Eco, $aba despreciado el %oven a otras ninfas %venes. 4l#uien de los despreciados ro# al cielo que, por %usticia, l lle#ara a amar sin poder adue!arse de lo que amara. / Temis asinti al rue#o tal.

Eco

Narciso de *. 5illiam 5ater$ouse

*unto a una fuente clara, no tocada por $ombre ni bestias ni folla%e ni calor de sol, lle#a Narciso a descansar. al ir a beber en sus a#uas mira su propia ima#en es arrebatado por el amor, %uz#ando que aquella ima#en es un cuerpo real. queda inmvil ante ella, pasmado por su $ermosura& sus o%os, su cabello, sus me%illas cuello, su boca su color. / admira cuanto es en l admirable, se desea se busca se quema, trata in)tilmente de besar abrazar lo que mira, i#norando que es slo un refle%o lo que e,cita sus o%os. slo una ima#en fu#az, que e,iste )nicamente porque l se detiene a mirarla. 6lvidado de comer dormir, queda all inamovible, mir+ndose con ansia insaciable, que%+ndose a veces de la imposibilidad de realizar su amor, imposibilidad tanto m+s dolorosa cuanto que el ob%eto a quien se diri#e parece, por todos los si#nos, corresponderle. / suplica al ni!o a quien mira que sal#a del a#ua se le una, , finalmente, da en la cuenta de que se trata no m+s que de una ima#en inasible, que l mismo mueve el amor de que es vctima. 4n$ela entonces poder apartarse de s mismo, para de%ar de amar, comprende que eso no le es dado, pretende la muerte, aunque sabe que, al suprimirse, suprimira tambin a aquel a quien ama. Llora, su llanto, al mezclar el a#ua, oscurece su superficie borra su ima#en, l le rue#a que no lo abandone, que a lo menos le permita contemplarla, , #olpe+ndose, enro%ece su pec$o. Cuando el a#ua se sose# Narciso pudo verse en ella de nuevo, no resisti m+s comenz a derretirse a des#astarse de amor, perdi las fuerzas el cuerpo que $aba sido amado por Eco. (ufri sta al verlo, aunque estaba airada todava, repiti sus que%as el sonido de sus #olpes. Las )ltimas palabras de Narciso lamentaron la inutilidad de su amor, Eco las repiti, como repiti el adis )ltimo que aqul se di%o a s mismo. 2uri as Narciso, , a en el mundo infernal, si#ui mir+ndose en la Esti#ia. Lo lloran sus $ermanas las n+ ades, lo lloran las dradas, Eco responde a todas. / a dispuestas a quemar su cuerpo para sepultarlo, encuentran en su lu#ar una flor de centro azafranado ptalos blancos.
7ead more& $ttp&88almacendeclasicas.blo#spot.com89:;<8:=8narciso> >eco>el>mito>se#un> ovidio.$tml?i,zz9 -6lvC@i

También podría gustarte