BOLIVIA: POLÍTICAS ENERGÉTICAS Y EMISIONES DE CO2 PERIODO 1983 - 2007

Presentado por Enrique Birhuett Garcia

Proyecto de Tesina presentado ante la Escuela de Medio Ambiente y Energía del Instituto Latinoamericano de Ciencias para optar al diploma Cambio Climático y Protocolo de Kyoto

Proyecto guiado por Juan R. Gamarra R.

En Huancayo, Junín – Perú Julio de 2009

Contenido
INTRODUCCIÓN ..................................................................................................................... 1 CAPITULO I: MARCO TEÓRICO ............................................................................................... 3 1. 2. 3. 4. 5. LOS INDICADORES ENERGÉTICOS DE LA CEPAL. ........................................................... 3 LOS FACTORES DE EMISIÓN DE CO2 ............................................................................. 4 MÉTODO DE DESCOMPOSICIÓN DE LA IDENTIDAD DE KAYA .......................................... 8 FACTORES DE EMISIÓN E INDICADORES ENERGÉTICOS ................................................ 9 MARCO LEGAL DE LAS PRINCIPALES POLITICAS ECONOMICAS Y ENERGETICAS ........... 10

CAPITULO 2: PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN ...................................... 12 CAPITULO 3: CARACTERÍSTICAS DEL SECTOR ENERGÉTICO BOLIVIANO ............................... 16 1. 2. 3. PRODUCCIÓN Y CONSUMO DE ENERGÍA .......................................................................16 LOS INDICADORES ENERGÉTICOS DE LA CEPAL PARA EL CASO DE BOLIVIA ................. 17 BOLIVIA EN EL CONTEXTO INTERNACIONAL DE AMÉRICA LATINA ................................ 20

CAPITULO 4: PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS ..............................................................25 1. 2. POBLACION, CRECIMIENTO ECONOMICO Y EMISIONES DE CO2 ....................................27 LOS FACTORES TECNOLOGICOS Y LAS EMISIONES DE CO2 .......................................... 29

CAPITULO 5: ECONOMIA, SOCIEDAD Y EMISIONES DE CO2 ...................................................34 1. 2. 3. 4. 5. 6. 6.1. 6.2. 6.3. 6.4. 6.5. LOS PERIODOS ENTRE 1983 Y 2007 .............................................................................34 LOS ACONTECIMIENTOS SOCIALES Y ECONOMICOS .....................................................36 LAS EXPORTACIONES DE GAS NATURAL: UN DILEMA EN TERMINOS DE CO2 ................ 39 IMPACTO DEL DESARROLLO ECONÓMICO SOBRE LAS EMISIONES DE CO2 ................... 40 POBLACION Y EMISIONES DE CO2 ................................................................................ 41 TRANSPORTE, INDUSTRIA, HOGARES Y GENERACIÓN DE ELECTRICIDAD ..................... 42 CONSUMO DE ENERGIA DEL SECTOR TRANSPORTE .....................................................43 CONSUMO DE ENERGIA DEL SECTOR INDUSTRIAL .......................................................45 CONSUMO DE ENERGIA DEL SECTOR DOMESTICO........................................................46 LAS EMISIONES DE CO2: TRANSPORTE, INDUSTRIA Y SECTOR DOMÉSTICO ................. 48 LA GENERACIÓN DE ELECTRICIDAD Y LAS EMISIONES DE CO2 .................................... 49

CONCLUSIONES FINALES ...................................................................................................... 52 EL FUTURO DEL DESARROLLO DE BOLIVIA Y LAS EMISIONES DE CO2 .................................. 53 BIBLIOGRAFIA ..................................................................................................................... 55 FUENTES DE SERIES HISTORICAS ........................................................................................57 ANEXO 1: PROPAGACION DE ERRORES Y CONSISTENCIA DEL MODELO ................................. 58 ANEXO 2: EQUIVALENCIAS DE EMISIONES DE CO2 POR COMBUSTIBLE ................................. 60

INTRODUCCIÓN
El calentamiento global es una seria amenaza para todos los sistemas económicos y medio ambientales de cualquier país y Bolivia no es la excepción. Bolivia presenta varias ecoregiones (montaña, valles y llano) y el impacto del Cambio Climático sobre éstas es definitivamente negativo1. La concentración de emisiones de CO2 en la atmósfera está incrementándose como resultado de las actividades humanas, donde la quema de combustibles fósiles es una fuente importante de emisiones de CO2. Desde los años 90, el tema del Cambio Climático ha sido puesto en la agenda mundial y Bolivia no podrá sustraerse a esta tendencia a pesar de no encontrarse bajo las obligaciones de reducción de emisiones del Protocolo de Kyoto. El diseño de políticas efectivas e integrales para controlar el cambio climático requiere comprender en toda su extensión las reglas bajo las cuales afectan la producción de CO2. Para el caso boliviano, la necesidad de contar con un crecimiento económico para salir de la pobreza, los procesos de migración campo-ciudad y el incremento de la población parecen ser los factores que presionan sobre el consumo energético y con ello sobre las emisiones de CO2. La presente investigación tuvo como objetivo principal adaptar un modelo cuantitativo de emisiones de CO2 que se ajuste a los datos de emisiones de CO2 recopilados por Carbon Dioxide Information Analysis Center - Oak Ridge National Laboratory2 para el caso de Bolivia. Sobre la base del modelo, se buscó analizar el comportamiento de cada factor que influyó sobre las emisiones de CO2 durante el periodo 1983 a 2007 y establecer su correlación con las políticas energéticas y económicas que se implementaron durante ese periodo. El estudio también incluyó un análisis del consumo energético y de las emisiones de CO2 del sector transporte, industrial y doméstico. Durante el periodo 1983 a 2007, el sector energético ha sufrido cambios estructurales en la composición de la propiedad, en los precios y en los niveles de producción. Al mismo tiempo, el sector energético ha generado excedentes que han servido para financiar tanto inversiones sociales como mantener en funcionamiento el aparato estatal. Existen dos razones por las cuales se ha escogido el periodo 1983 a 2007, la primera es la disponibilidad de datos. Antes de 1983 lamentablemente no se han podido encontrar balances energéticos completos, pero por otra parte, ese año coincide con la finalización de un periodo de crisis económica que marcó el devenir de la economía boliviana. La crisis económica de esa época será el sustento para implementar en Bolivia políticas de corte neoliberal. Los datos recopilados del sector energético boliviano muestran que existe un incremento acelerado en la tasa de emisiones de CO2, sobre todo a partir de 2001, año en el cual se iniciaron las exportaciones de Gas Natural al Brasil. Este aspecto deberá ser encarado ya que un proceso acelerado de emisiones de CO2 para Bolivia, aún siendo esta contribución bastante modesta en el contexto latinoamericano, puede que no asegure un desarrollo sostenible de largo aliento. No es casual que Bolivia ocupe el lugar 110 en el ranking del Environmental Performance Index para el año 20083. Por otra parte, las políticas macroeconómicas relacionadas con el libre mercado estructuraron durante los años 80 y 90 un sistema de precios “reales” de los energéticos de forma que el uso de la energía debió haber tendido a ser eficiente. Sin embargo, a finales de los años 90, debido a la persistencia de las desigualdades sociales, los precios corrientes internos de los energéticos fueron congelados y poco a poco fueron separándose de los precios internacionales de forma que volvieron a aparecer nuevos subsidios a los energéticos para compensar las brechas de precios. Estos subsidios han provocado distorsiones en los precios relativos durante la última década y muy
Mata, Luis et al. 2006. Series anuales de Emisiones de CO2 – Bolivia 1983 - 2006. - Carbon Dioxide Information Analysis Center - Oak Ridge National Laboratory, Oak Ridge, Tennessee –USA (en www.ornl.gov). 3 Yale University, 2008. Environmental Performance Index.(http//.epi.yale.edu)
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posiblemente hayan contribuido a un crecimiento en las emisiones de CO2, aspecto que también trataremos de analizar en el presente estudio. Entre estas propuestas explicativas sobre el crecimiento de las emisiones de CO2, se encuentra la efectuada por Kaya (la Identidad de Kaya, 1990), con la cual se logra demostrar que las emisiones de CO2 se deben principalmente al crecimiento económico y al crecimiento de la población. Existen otros modelos también desarrollados por científicos del IPCC y que relacionan las emisiones de CO2 a factores económicos del sector energético4. Todos ellos serán sujeto de una revisión para adecuar un modelo de explicación a las emisiones de CO2 para el caso energético boliviano. En general, los estudios sobre emisiones de CO2 hacen énfasis en el crecimiento económico y en el crecimiento de la población como factores determinantes5. Sin embargo, para el caso boliviano, ambos factores si bien contribuyen al incremento de emisiones de CO2 no logran explicar el rápido deterioro del índice de Pureza Energética6 sobre todo en los últimos años. El presente estudio se circunscribió al sector energético como una fuente de emisiones de CO2 a la atmósfera y no toma en cuenta otras fuentes que son importantes en Bolivia como el cambio de uso de la tierra y la deforestación. En el año 2000, el sector energético era responsable del 20% de las emisiones de GEI, mientras que el Cambio de Uso de la Tierra y Silvicultura era responsable del 40%7.

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Karakaya, E. and Özçag, M. “Determinants Of CO2 Emission Changes In Central Asia: A Decomposition Index Analysis”, 2004, 1st International Conference on “Human Dimensions of Climate and Environmental Change in Central Asia”, Grand Valley State University, Michigan USA, May 21-22. 5 Nancy Birdsall, Another Look at Population and Global Warming. Working Paper Series No. 1020. January 1992. World Bank. 6 Ver más adelante los Indices de Desarrollo Energético de la CEPAL. 7 Inventario de Emisiones de CO2 para la década 1990-2000. Ministerio de Planificación del Desarrollo. Bolivia. 2006.

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CAPITULO I: MARCO TEÓRICO
1. LOS INDICADORES ENERGÉTICOS DE LA CEPAL.
La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) ha propuesto varios indicadores8 tipo numerario o valor índice para evaluar políticas energéticas en diferentes países de América Latina. La ventaja de utilizar estos indicadores radica en la medición rápida y sencilla sobre el impacto del sector energético en la economía, en la equidad y en el medio ambiente. En la siguiente Tabla 1 se muestran los indicadores:
Tabla 1. Indicadores energéticos CEPAL Indicador Autarquía Robustez Productividad Cobertura Necesidad Básicas Participación Energías Renovables Pureza energética Definición Impor/(Impor + Prod) Exportación/PIB k$US PIB/Consumo Consumo residencial/Pob Ener. Renov/Consumo CO2/Consumo Fuente: CEPAL. 2001 Valor máximo 0 0 1000 0 1 0 Valor mínimo Unidad 1 fracción 14 BEP/k$US 0 $US/BEP 2 BEP/per cápita 0 fracción 1 Ton CO2/BEP

Cada uno de estos indicadores ha sido normalizado entre 0 y 1 de la siguiente forma: Indicador Normalizado = (Valor actual – Valor mínimo) / (Valor máximo – Valor mínimo) Los valores máximos y mínimos han sido propuestos de forma que si el indicador se acerca a 1, la situación es óptima, en cambio, si el indicador se acerca a 0, la situación es precaria o negativa. En la siguiente Tabla se muestran la interpretación de cada uno de ellos:
Tabla 2. Definición de los Indicadores Energéticos Indicador Autarquía Definición Mide la capacidad de un país de autoabastecerse de energéticos Mide la participación de las exportaciones de energía en la formación del PIB Valor cerca a 1 Se autoabastece Valor cerca a 0 Alta dependencia de las importaciones de energéticos Las exportaciones dependen del rubro energético. Baja productividad de la energía Los hogares no satisfacen sus necesidades energéticas y existen brechas entre grupos sociales

Robustez

Alto nivel de diversificación de las exportaciones siendo la energía un rubro más de la oferta exportable. Productividad Mide la cantidad de bienes Alta productividad de la energía y servicios finales producidos por unidad de energía. Cobertura de Necesidades Mide el nivel de Los hogares satisfacen Básicas satisfacción de las sus necesidades necesidades energéticas energéticas. de los hogares

CEPAL. Listado de Indicadores Ambientales y de Desarrollo Sostenible Propuestas Relevantes para América Latina y el Caribe. “Indicators of Sustainable Development: Guidelines and Methodologies”, September 2001. Division for Sustainable Development, United Nations.

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Tabla 2. Definición de los Indicadores Energéticos Indicador Participación de las Energías Renovables (Hidro + Biomasa) Pureza energética Definición Mide el porcentaje de participación de las energías renovables sobre el consumo total Mide la relación de emisiones de CO2 por unidad energética Valor cerca a 1 Alta participación de las energías renovables Emisión prácticamente nula de CO2 por cada unidad energética consumida Valor cerca a 0 Baja participación de las energías renovables. Alta emisión de CO2 por cada unidad energética consumida.

Los indicadores Autarquía, Robustez y Productividad miden a su vez el impacto del sector energético sobre la economía. La Cobertura de Necesidades Básicas mide el impacto del sector energético sobre la equidad y finalmente, la Participación de las Energías Renovables y la Pureza energéticas miden el impacto del sector energético sobre el medio ambiente. En el Gráfico 1 se muestran los valores de dichos indicadores para Bolivia para la gestión 2007. Gráfico 1. Bolivia: Indicadores energéticos 2007
Autarquía 100,00% 90,00% 80,00% 70,00% 60,00% Pureza energética 50,00% 40,00% 30,00% 20,00% 10,00% 0,00% Robustez

Hidro + Biomasa

Productividad

Cobertura Necesidad Basicas

Fuente: Elaboración propia en base al Balance Energético Nacional 2007

El ideal de cualquier país debería ser contar con estos indicadores cercanos a la unidad. Sin embargo, ello no es posible ya que algunos indicadores son resultado de equilibrios y de compromisos entre diferentes políticas energéticas. Por ejemplo, la Productividad y la Cobertura de Necesidades son producto de equilibrios entre eficiencia económica y equidad. La participación de energía hidroeléctrica y la biomasa será limitada si la tendencia de exportaciones del Gas Natural crece cada año, ya que el mismo Gas Natural será utilizado internamente así como sus extraíbles (butano y otros).

2. LOS FACTORES DE EMISIÓN DE CO2
Para analizar los factores que gobiernan los cambios ambientales, el presente estudio tomará como base teórica el marco explicativo desarrollado por Ehrlich y Holdren9 y una versión extendida sobre la Identidad de Kaya (1990). El marco teórico propuesto por Ehrlich y Holdren (1974) formula que los factores que gobiernan los cambios ambientales son: I=PxAxT
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(1)

Ehrlich P. R. and Holdren J.P. "Human Population and the Global Environment", American Scientist, May-June 1974, pp.282292.

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Donde (I) representa el impacto ambiental, el cual está determinado por el tamaño de la población (P), por el consumo percápita (A) y finalmente por la polución per cápita generada por la tecnología (T). A su vez, la Identidad de Kaya (1990) relaciona las emisiones de CO2 a la población, el PIB per cápita, la Intensidad Energética (Energía/PIB) y a la Intensidad del Carbón de la siguiente forma: Emisiones CO2 = Población x PIB/Población x Energía/PIB x CO2/Energía (2)

Los factores Intensidad Energética e Intensidad del Carbón correspondería al factor Tecnología (T) de la fórmula de Ehrlich y Holdren (1974). Ambas fórmulas indican que el tamaño de la población, el crecimiento económico y la tecnología son factores importantes que determinan las emisiones de CO2. Entonces para entender la influencia sobre las emisiones de CO2, se requiere mirar de cerca cada uno de estos factores. En primer lugar, la población y su crecimiento han sido uno de las principales causas de las emisiones de CO2 ya que parece que ambos van de la mano. Si se mantienen el crecimiento económico y la tecnología constantes, la actividad económica requerida para cubrir las necesidades de nuevos miembros de la sociedad debe ser extraída de más recursos y de esta forma se generan más emisiones de CO2. Por otra parte, la contribución de la población a las emisiones de CO2 se manifiesta por dos mecanismos: primeramente, aquellas grandes poblaciones incrementan más rápidamente la demanda de energía para la industria, el transporte y la electricidad, y por lo tanto aceleran la tasa de crecimiento sobre el consumo de combustibles fósiles, lo cual a su vez se traduce en más emisiones de CO2. A su vez, estas poblaciones de gran tamaño demandan mayores cantidades de alimentos lo cual se traduce en procesos de deforestación y cambios del uso de la tierra que también son acelerados. El cambio de uso de la tierra es otra fuente de emisiones de CO210. Shi (2003)11 ha determinado que 1% de crecimiento de la población implica 1,28% de incremento en las emisiones de CO2. Por otra parte, el impacto de la presión de la población sobre las emisiones de CO2 es mucho más pronunciado en los países en desarrollo (China, India) que en los países desarrollados. Sin embargo, se nota que a medida que el crecimiento de la población disminuye en promedio, su contribución a las emisiones de CO2 también declina, lo cual significa que los incrementos de las emisiones de CO2 de deben a otros factores además de la población. El PIB per cápita muestra el nivel de bienes y servicios que se producen en un país. Este factor es crítico ya que determina el grado de deterioro ambiental cuando se tienen elevadas tasas de crecimiento. Las actividades económicas en ese caso exigen un uso intensivo de recursos y al mismo tiempo una producción elevada de desperdicios. Existen varios análisis12 que demuestran que el crecimiento económico es responsable del incremento de las tasas de emisiones de CO2. El principal problema que surge está relacionado con el hecho que ningún país estaría dispuesto a renunciar a una reducción de su crecimiento económico. La tecnología combina diferentes factores como el capital, el trabajo, la energía, los materiales y la información para producir bienes y servicios. También incorpora aspectos como la organización social y la cultura13. Existen dos formas bajo las cuales la tecnología puede disminuir el impacto ambiental. Primero, puede reducir la cantidad de materiales y energía a utilizarse (intensidad energética) y segundo, puede sustituir las fuentes energéticas a ser utilizadas14 en la producción. En este último
Birdsall N. “Another Look at Population and Global Warming”, Population, Health and Nutrition Policy Research Working Paper, 1992, WPS 1020, World Bank, Washington, DC. 11 En Karakaya et al. (2005) 12 Albrecht J. et al. “A Shapley Decomposition of Carbon Emissions Without Residuals”, Energy Policy , 2002, Vol.30 (9), pp.727-736. 13 Nanduri M. “An Assessment of Energy Intensity Indicators and Their Role as Policy-Making Tools”, Concordia University School of Resource and Environmental Management Report, 1998,No:232. 14 Roca, J. and Alcántara, V. “Energy Intensity, CO2 Emissions and the Environmental Kuznets Curve: The Spanish Case”, Energy Policy, 2001, Vol.29 (2001), pp.553 -556.
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caso, los cambios pueden ir de energéticos con alto grado de contaminación hacia otras con menos contenido de carbono (como el gas natural) o hacia las energías renovables. Estos tres factores (población, riqueza y tecnología) tienen entonces una influencia determinante en el impacto y cambio ambiental y están interrelacionadas. En el futuro, las emisiones dependerán de las interacciones entre estos tres factores. Finalmente, el crecimiento de las emisiones de CO2 se puede expresar de la siguiente forma tomando como base la ecuación (1):

(∆CO2)/CO2 = (∆P)/P + (∆A)/A + (∆T)/T

(3)

La ecuación (3) expresa que el crecimiento total de emisiones de CO2 es resultado combinado del crecimiento de la población, de la riqueza y de la tecnología. Existen otras formas de expresar la identidad de Kaya15. Por ejemplo, según esta identidad, las emisiones de un país se descomponen en el producto de cuatro factores básicos (que, a su vez, se ven influenciados por otros factores): índice de carbonización o intensidad de carbono de la energía (definida como el CO2 emitido por unidad de energía consumida, CO2/E), la intensidad energética (definida como la energía consumida por unidad de PIB, E/PIB), la renta económica (definida como el PIB per cápita, PIB/P), y la población (P). La siguiente ecuación expresa las emisiones de CO2: CO2 = CO2/E x E/PIB x PIB/P x P (4)

El primer componente refleja la combinación de combustibles o fuentes energéticas de un país, el segundo está asociado a la eficiencia energética en la provisión de diferentes bienes y servicios, pero también a otros factores, teniendo especial relevancia el modelo de transporte y la estructura sectorial de la economía, mientras que el tercero es una medida de renta económica. A su vez, el producto de los dos primeros factores nos muestra la intensidad de emisiones del PIB y si pasáramos la población al lado izquierdo de la ecuación tendríamos la descomposición de las emisiones per cápita. El enfoque de los factores de Kaya permite descomponer las principales fuerzas determinantes de las emisiones de CO2. No obstante, uno de sus inconvenientes es que esos principales factores determinantes pueden no ser independientes entre sí (por ejemplo, países con mayor bienestar económico podrían desarrollar tecnologías más eficientes gracias a un mayor nivel de capital, llevando a menores intensidades energéticas). A partir de la ecuación (4) se han estimado la evolución de las emisiones de CO2 para diferentes partes del mundo como se muestra en la Tabla (3)

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Álcantara Vicent, et al. ANÁLISIS DE LAS EMISIONES DE CO2 Y SUS FACTORES EXPLICATIVOS EN LAS DIFERENTES ÁREAS DEL MUNDO. Documento de Trabajo 05.07.Universidad Autónoma de Barcelona. 2005.

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Tabla (3). Emisiones de CO2 en diferentes partes del mundo

Fuente: 2005. Alcántara Vicent et al.

Existen otros modelos diseñados para el caso de la Unión Europea16 y que se muestra en la siguiente ecuación:

COit = αREN it 1 POBit 2 TECit 3 ITit 4 GAS β5 it IEit 6 DVAit 7 uit
Donde:

β

β

β

β

β

β

(5)

i = Miembro de la UE
t = año (1991-1999) COit = Emisiones de CO2 en 1.000 toneladas (Eurostat, 2005). REN it = Producto Nacional Neto a precios de mercado en i en año t en millones de euros (Eurostat,
2005).

POBit = Población en i en año t en (Eurostat, 2005). GAS it = Gasto en protección del medio ambiente del Sector Público en i en año t en %PNN
(Eurostat, 2005). TECit = Porcentaje de vehículos con catalizador en i en año t (Eurostat, 2005).

IEit = Intensidad energética en i en año t en Kgoe por 1.000 euros (Eurostat, 2005). ITit = Relación de impuestos ecológicos en relación al total (Eurostat, 2005). Dvait = Variable proxy de la prohibición de gasolina con plomo establecida en la Directiva 98/70/CE.
Toma valor 1 desde año 98, salvo aquellos miembros de la UE que lo establecieron anteriormente. Este modelo permite balancear la proporción o elasticidad de cada factor sobre las emisiones de CO2 ya que tomando el logaritmo de las tasas de emisión se obtiene la siguiente expresión:

lnCO = β1 lnREN + β2 lnPOB +β3lnIT + β4 lnTEC + β4 lnGAS + β5 lnIE + β6DVA+εit +ui it it it it it it it it

(6)

Los coeficientes β indican la elasticidad del factor sobre las emisiones de CO2, de forma que el crecimiento de las emisiones de CO2 dependen de factores como el gasto en protección del medio ambiente, el porcentaje de vehículos con catalizador, la relación de impuestos ecológicos, etc.

González Rabanal, Nuria et al. FACTORES DETERMINANTES DE LAS EMISIONES DE CO2: EVIDENCIA EMPÍRICA EN LA UE. Dpto. Economía, Facultad de CC.EE., Universidad de León (2002).

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3. MÉTODO DE DESCOMPOSICIÓN DE LA IDENTIDAD DE KAYA
Desde una perspectiva de diseño de políticas en el sector energético, se hace necesario investigar todas las magnitudes o factores primarios que han venido afectando el cambio de las emisiones de CO2. Esta información es muy útil para el desarrollo de la energía y para prever escenarios de emisiones ya que se basan en datos históricos que pueden ser extrapolados al futuro. Se ha podido identificar varios factores como la población, el bienestar, la intensidad energética y las tendencias estructurales económicas afectan el uso de la energía asociada a las emisiones de CO2. En la mayoría de los casos cuando se observaron los cambios ambientales, no fue posible conocer inmediatamente cuál fue el factor que determinó el cambio. Este problema ha sido abordado mediante el análisis de descomposición de factores, el cual muestra la contribución de cada uno de ellos a los cambios de una variable determinada. El método de descomposición de factores ha sido utilizado ampliamente en varios estudios energéticos. Como una respuesta a las necesidades al cambio climático, el análisis de descomposición se ha extendido para identificar todos aquellos factores que influyen sobre los cambios en las emisiones de GEI, en particular las emisiones de CO2. Ang y Zhang (2000) han mostrado una revisión de este tema en la literatura. Siguiendo a Hamilton y Turton (2000), las emisiones de CO2 para un año dado pueden ser descompuestas de la siguiente forma:

(7)

Esta expresión relaciona las emisiones de CO2 con el Consumo de Combustibles Fósiles (FOSS), el Total de Suministro de Energía Primaria (TPES), el Total del Consumo Final (TFC), el nivel de la actividad económica (PIB) y la población (POB). En la siguiente Tabla 4 se muestran las correspondientes definiciones de los factores combinados:
Tabla 4. Factores que contribuyen a las emisiones de CO2 FACTOR NOMBRE DEFINICION CO2/FOSS Intensidad del Carbón Mide el grado de carbonización de la mezcla de combustibles fósiles FOSS/TPES Participación de los Mide la cantidad de combustibles Combustibles Fósiles fósiles sobre el total de la energía primaria TPES/TFC Eficiencia de Mide la cantidad de energía primaria Transformación que se requiere por cada unidad de Energética energía consumida. TFC/PIB Intensidad Energética Mide la cantidad de energía utilizada para la producción de bienes y servicios. PIB/POB Crecimiento Mide el nivel de riqueza por Económico habitantes POB Población Mide la cantidad de habitantes del país.

Las emisiones de CO2 se deben al producto combinado de los seis factores propuestos en la ecuación (7) para cualquier momento y para cualquier país. Esta ecuación servirá para analizar las tendencias de las emisiones de CO2 para el caso boliviano.

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Para analizar las tendencias históricas de las emisiones de CO2, es necesario expresar la ecuación (7) en forma de tasas de crecimiento. Los incrementos de la ecuación (7) se expresan de la siguiente forma:

(8)

Donde ∆ representa la tasa de crecimiento anual para cada uno de los factores de la ecuación (8) y que es igual a: (9), siendo “fi” los factores anteriormente mencionados. De acuerdo a la ecuación (8), el crecimiento de las emisiones de CO2 se debe a la contribución de la Intensidad del Carbón, la Participación de los Combustibles Fósiles, la Eficiencia de Transformación Energética, la Intensidad Energética, el Crecimiento Económico y la Población.

4. FACTORES DE EMISIÓN E INDICADORES ENERGÉTICOS
Cuantitativamente, la Pureza Energética, la Productividad y la Participación de las Energías Renovables, que son los Indicadores Energéticos Normalizados de la CEPAL, están relacionados con los Factores de Emisión de la siguiente forma: (9)

(10)

(11) Expresando cada indicador por sus incrementos se obtiene las siguientes funciones: (12)

(13)

(14) La Pureza Energética y la Participación de las Energías Renovables dependen de los factores exclusivamente tecnológicos como la Intensidad del Carbón, la Eficiencia de Transformación Energética y la Participación de los Combustibles Fósiles, mientras que la Productividad depende de la Intensidad Energética que es un factor de emisión de carácter tecnológico. Por otra parte, los incrementos de los Indicadores Energéticos corresponden a tasas de crecimiento negativos de los factores de emisión. Es así que la Productividad se incrementa si la tasa de crecimiento de la Intensidad Energética es negativa, lo mismo sucede con la Pureza Energética y la Participación de las Energías Renovables. 9

5. MARCO LEGAL DE LAS ECONOMICAS Y ENERGETICAS

PRINCIPALES

POLITICAS

A continuación se describen las principales características del marco legal sobre el cual las principales políticas económicas y energéticas han regido durante el periodo 1983-2007. La descripción que se hace de ellas se refiere a las políticas implementadas durante el periodo de estudio. Se podrá observar que muchas de ellas han cambiado en el transcurso de los 25 años estudiados afectando definitivamente la tasa de emisiones de CO2. Economía: Decreto Supremo 21060 (del 5 de agosto de 1985, varios artículos aún están vigentes). Esta norma marcó las pautas de la nueva política económica que luego se traducirá en el Consenso de Washington. Libera los precios de todos los artículos básicos a la oferta y la demanda, asigna roles específicos al sector público y al sector privado, aplica políticas macroeconómicas que estabilicen el crecimiento, la inflación y la tasa cambiaria. Fija los precios internos de los hidrocarburos y los hace flotar en referencia a la tasa cambiaria. El efecto de este Decreto Supremo fue detener prácticamente de forma instantánea el proceso inflacionario de los años 83 y 84 que había alcanzado el 20.000 por ciento anual. Ley de Capitalización (Ley No. 1544 del 21 de marzo de 2003, sin vigencia). Esta norma permitió que las empresas del sector público en hidrocarburos, electricidad, telecomunicaciones, transporte aéreo, transporte ferroviario y fundición de minerales sean capitalizadas mediante el incremento de capital y sean controladas por el sector privado. También creó las Aseguradoras de Fondos de Pensión sobre la base del patrimonio estatal que fue traspasado como acciones a todos los bolivianos mayores a 21 años a esa época. Esta ley permite que la Inversión Extranjera Directa se efectúe en los sectores estratégicos del Estado. La Ley de Capitalización es un mecanismo de privatización. Medio ambiente: Ley de Medio Ambiente (Ley No. 1333 del 27 de abril de 1992, actualmente vigente). Esta ley tiene por finalidad “la protección y conservación del medio ambiente y los recursos naturales, regulando las acciones del hombre con relación a la naturaleza y promoviendo el desarrollo sostenible con la finalidad de mejorar la calidad de vida de la población”. La Ley otorga facultades a varios niveles de las instancias gubernamentales, principalmente a las locales como los municipios. También introduce las metodologías de evaluación ambiental que se extenderán hacia las evaluaciones de impacto social y económico. Se hace incapié en la conservación de los parques nacionales y de los territorios indígenas. No hace mención explícita a las emisiones de CO2 o de los gases de efecto invernadero. Sector eléctrico: Código de Electricidad (Decreto Supremo No. 08438, de fecha 31 de julio de 1968, vigente hasta 1994,). Este instrumento legal otorgó al Estado la atribución de garantizar el suministro de electricidad a través de la generación. Para ello, el Estado creó la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) y otorgó a la Dirección Nacional de Electricidad (dependiente del Ministerio de Energía) la potestad de fijar tarifas en el Sistema Nacional Interconectado y en los Sistemas Aislados. Este Decreto fue derogado en 1994 cuando se produjo la privatización del sector eléctrico. Ley de Electricidad (Ley No. 1604 del 21 de diciembre de 1994, actualmente vigente). Esta Ley separó las actividades de generación, transmisión y distribución de electricidad. En generación introdujo condiciones de competencia, mientras que la transmisión y la distribución fueron actividades reguladas con precios máximos. También creó la Superintendencia de Electricidad como entidad de fiscalización de la calidad del servicio y 10

como defensora del consumidor. También estuvo encargada de la fijación máxima de las tarifas. Su carácter institucional fue de ser una entidad independiente tanto de las empresas como del Estado, aunque su funcionamiento fue financiado por una tasa de regulación aplicada a todas las empresas de la industria eléctrica. Sector de Hidrocarburos: Código de Hidrocarburos (Decreto Ley No. 10170 del 18 de marzo de 1972, vigente hasta 1990). Este instrumento otorgó a la empresa de hidrocarburos, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), el monopolio de la exploración, producción, refinación, transporte y comercialización de los derivados del petróleo. Asimismo, otorgó el monopolio de la exportación de petróleo y gas natural. Asimismo fijó el sistema tributario y de regalías que los hidrocarburos debían pagar a las regiones y al Tesoro General de la Nación. Ley de Hidrocarburos (presidencia de Jaime Paz Zamora) (Ley No. 1194 del 1 de noviembre de 1990, vigente hasta 1996). Esta norma mantuvo intactos varios aspectos del Código de Hidrocarburos en relación al marco institucional. Sin embargo, introduce dos categorías para lograr la participación del sector privado en inversiones dentro de la cadena productiva, manteniendo el monopolio de YPFB: los contratos de operación y los contratos de asociación en la exploración y explotación del petróleo o gas natural. YPFB entregaba al Tesoro General de la Nación y a las regiones, el 50% del valor de su producción en boca de pozo como pago de impuestos y regalías. En este sentido, el Estado era el principal interesado en mantener precios internos elevados del petróleo. Ley de Hidrocarburos (presidencia de Gonzalo Sanchez de Lozada) (Ley No. 1689 del 30 de abril de 1996, vigente hasta el año 2005). Esta norma rigió en un marco de alta participación del sector privado tanto en tecnología como en capitales. Separa la explotación de los hidrocarburos en dos bloques introduciendo conceptos de competencia y regula las actividades de refinación, transporte y comercialización de los derivados. YPFB deja de ser la empresa que monopoliza todas las actividades de la cadena productiva y sólo administra los contratos de operación y de asociación. Se crea la Superintendencia de Hidrocarburos con la finalidad de proteger a los consumidores y regular la actividad hidrocarburífera. Modifica la relación impositiva y se reducen los impuestos destinados a las regiones y al Tesoro General de la Nación al 18% del precio de producción en boca de pozo tanto para el petróleo como para el gas natural. Transfiere la propiedad del petróleo y del gas natural producido al sector privado. Esta reducción en los impuestos facilitará las inversiones privadas de forma que más de 59 empresas extranjeras se instalarán en Bolivia, pero generará posteriormente una corriente anti neoliberal muy fuerte. Ley de Hidrocarburos (presidencia de Carlos Mesa Gisbert) (Ley No. 3058 del 17 de mayo de 2005, vigente hasta el presente). Esta ley tuvo por objetivo modificar el sistema tributario de los hidrocarburos. Si la ley anterior (Ley No 1689) fijaba solamente el 18% de regalías, la Ley No. 3058 crea el Impuesto Directo a los Hidrocarburos sobre el 32% del precio de producción en boca de pozo, con lo cual, el total de impuestos captados por el Estado ascienden al 50% del total del valor de la producción. Por otra parte, la Ley señala de forma explícita los procesos de consulta que deben efectuarse con las poblaciones indígenas afectadas por la exploración y explotación de los hidrocarburos.

11

CAPITULO 2: PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN
El sector energético boliviano presenta los siguientes problemas en relación al Cambio Climático y que se encuentran vinculados entre ellos: • • • Existe un incremento sustancial de emisiones de CO2 en los últimos 10 años. El impacto del sector energético sobre el medio ambiente tiende a ser negativo. La economía nacional tiende a ser altamente dependiente de las exportaciones de Gas Natural y por lo tanto es poco probable mitigar las emisiones de CO2 en el mediano y largo plazo.

En el Gráfico 2 se muestran las emisiones de CO2 del sector energético boliviano de 1983 a 2007 en GgCO2. Se puede apreciar que la tendencia es creciente, prácticamente exponencial si se efectúa una correlación con una curva de ese tipo (R2=0,8139). La tasa de anual de crecimiento promedio de emisiones alcanzaría 4,6% anualmente y sería prácticamente exponencial. Por otra parte se pueden apreciar claramente tres periodos: 1983-1993 en el cual, las emisiones aunque crecen se mantienen en valores menores las 6.000 GgCO2, luego el periodo 1994-2001, en el cual existe un salto abrupto de emisiones de CO2, prácticamente doblando los promedios del periodo anterior y finalmente, el periodo 2002-2007, el cual se caracteriza por oscilaciones bastante pronunciadas en relación a las emisiones de CO2. Gráfico 2
EMISIONES CO2 GgC 1983 ‐ 2007
14.000 y = 2E‐36e0,0457x R² = 0,8133 12.000

10.000

8.000

6.000

4.000

2.000

0 1.980 1.982 1.984 1.986 1.988 1.990 1.992 1.994 1.996 1.998 2.000 2.002 2.004 2.006 2.008 2.010

Fuente: Carbon Dioxide Information Analysis Center - Oak Ridge National Laboratory Oak Ridge, Tennessee -USA

En el Gráfico 3 se muestran la evolución de dos indicadores que miden el impacto del sector energético sobre el medio ambiente: la Pureza Energética (Cantidad de CO2 emitida/Total Energía

12

Consumida) y la Participación de Energías Neutras en emisiones de CO2 (Hidroelectricidad y Biomasa/Total Energía Primaria)17. Ambos indicadores han evolucionado con una pendiente promedio negativa. De forma general, el impacto del sector energético boliviano no es altamente negativo, pero tampoco el impacto es a favor de un mejoramiento del medio ambiente. Sin embargo, existe una tendencia Ello como consecuencia de incrementar el uso de fuentes energéticas basadas en hidrocarburos (gas y petróleo) y cuyo crecimiento es superior al crecimiento de uso de las fuentes como la hidroelectricidad o la biomasa. Desde ya, la participación de fuentes energéticas primarias y que sean neutras en emisiones de CO2 es bastante baja ya que el respectivo indicador muestra valores menores a 0,3. Gráfico 3

INDICADORES AMBIENTALES
1,00 0,90

0,80

0,70

0,60

0,50

0,40

0,30

0,20

0,10

0,00 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006 2008 2010

Hidro + Biomasa

Pureza energética

Fuente: elaboración propia en base a los BEN 1983-2007

Por otra parte, en el Gráfico 4 se muestra la evolución de la Robustez del sector energético boliviano y que está en relación con la participación de las exportaciones de los energéticos sobre la formación del PIB. Este indicador ha venido deteriorándose debido a que las exportaciones de energía han venido creciendo desde el año 2000 hasta quintuplicarse en el año 2007. La principal fuente energética de exportación de Bolivia es el gas natural. A partir de ello, se han generado excedentes que sirvieron para financiar proyectos de desarrollo nacional, mitigar las desigualdades de la sociedad boliviana y hacer funcionar el aparato estatal.

17

Se trata de los indicadores de la CEPAL. Ver más adelante su explicación

13

Gráfico 4

Fuente: elaboración propia en base a los BEN 1983-2007

A partir de estas tres evidencias: el incremento de emisiones de CO2, el impacto negativo del sector energético al cambio climático y una alta dependencia económica de las exportaciones de gas natural surgieron las siguientes preguntas: • • ¿Cuáles son los factores económicos y energéticos que determinan para el caso boliviano las emisiones de CO2? ¿Es posible implementar políticas adaptadas a las condiciones de Bolivia que contribuyan efectivamente a mitigar el Cambio Climático?

Con la finalidad de dar respuesta las preguntas planteadas, la presente investigación tuvo como objetivo principal lo siguiente: • Establecer un modelo cuantitativo de emisiones de CO2, desglosado en factores basados en la Identidad de Kaya (1990) y que se ajuste a los datos de emisiones de CO2 recopilados por Carbon Dioxide Information Analysis Center - Oak Ridge National Laboratory para el periodo 1983 a 2007. Este modelo ha sido planteado en el Capítulo I “Marco Teórico” y que se traduce en la Ecuación (8).

Además del objetivo general propuesto, se plantearon los siguientes objetivos específicos relacionados con las emisiones de CO2 vinculados a sector energético boliviano: • Analizar el comportamiento de cada factor establecido en el modelo y que intervino influyendo las emisiones de CO2 durante el periodo 1983 a 2007 y su correlación con las políticas energéticas y económicas que se implementaron durante ese periodo. Analizar el consumo energético durante el periodo 1983 a 2007, de los sectores transporte, industrial, doméstico y generación de electricidad como principales fuentes de emisión de CO2 relacionando sus niveles de consumo con las políticas energéticas y económicas que se implementaron durante dicho periodo.

Bolivia, a pesar de no encontrarse dentro de la lista del Anexo I y por lo tanto no tener restricciones en la emisión de CO2, tiene varias posibilidades para enfrentar su desarrollo. Sin embargo, dicho desarrollo deberá armonizarse en el conjunto de las naciones en relación a las emisiones de CO2.

14

En el mediano plazo, existe una tendencia hacia la convergencia en relación a los límites de emisiones per cápita para cada país y por lo tanto Bolivia tendrá que tomar decisiones y políticas en relación a sus emisiones de CO2, principalmente en el sector energético a pesar que su contribución, en el contexto de América Latina no es más del 1%. El estudio consistió en analizar el impacto del sector energético en la economía, en la sociedad y en el medio ambiente y luego identificar los factores que influyeron de forma decisiva sobre la tasa de emisiones de CO2 del sector energético durante estos últimos años.

15

CAPITULO 3: CARACTERÍSTICAS DEL SECTOR ENERGÉTICO BOLIVIANO
1. PRODUCCIÓN Y CONSUMO DE ENERGÍA
Durante los últimos años, el sector energético boliviano ha sufrido transformaciones importantes en cuanto a su estructura, niveles de producción y satisfacción de la demanda interna y externa. Al tratarse de uno de los principales sectores que contribuyen al cambio climático global, tanto la producción de energía así como su consumo se han convertido en factores determinantes en la emisión de CO2. Gráfico (5): Producción de Energía Primaria en BEP

Fuente: Elaboración propia en base a los Balances Energéticos Nacionales

En el Gráfico 5 se muestra la producción de Energía Primaria, la cual está principalmente basada en la producción de Gas Natural. Este combustible ha sido y es exportado tanto a la Argentina como al Brasil y a partir del año 2000, prácticamente su producción se ha duplicado. El Petróleo es la segunda fuente de Energía Primaria con un crecimiento moderado. La participación de la Biomasa ha tendido a disminuir paulatinamente, así como la Hidroelectricidad (Otras Renovables). En el Gráfico 6 se muestra el consumo de Energía en Bolivia. Los combustibles fósiles (fuentes de CO2) predominan el consumo de energía en Bolivia siendo los líquidos o derivados del petróleo los más consumidos. La biomasa ha venido disminuyendo paulatinamente a medida que el consumo interno de Gas Natural ha ido aumentando. El consumo de electricidad prácticamente es constante o con una muy baja tasa de crecimiento. Un aspecto que es importante remarcar en relación a la producción de Energía Primaria y al Consumo de Energía es su relación en BEP. Para el año 2007, se produjeron más 100 millones de BEP de energía y se consumieron internamente cerca de 25 millones de BEP (25% de la producción), lo que equivale a que se exportó el 75% de la producción de energía. 16

Gráfico (6): Consumo de Energía en Bolivia en BEP
30.000.000

25.000.000

20.000.000

15.000.000

10.000.000

5.000.000

0 1.983 1.988 NO COMERCIAL (BIOMASA) 1.995 LIQUIDOS 2.000 GAS NATURAL ELECTRICIDAD 2.005

Fuente: Elaboración propia en base a los Balances Energéticos Nacionales

Si bien el Gas Natural es un importante combustible con “pocos átomos de Carbono” y por ende su impacto a las emisiones de CO2 es menor que otros combustibles (propano, octano, etc.), el consumo interno boliviano prioriza más bien la utilización de éstos últimos como se puede apreciar en la Tabla 5. La participación del Gas Natural es apenas del 17,7%, mientras que los otros hidrocarburos suman más del 57% en participación sobre el consumo.
Tabla 5. Composición del consumo por fuente energética para Bolivia. 2007.
Gas Natural Biomasa Electrici dad Gas Licuado de Petróleo Gasolina de Aviación Gasolina Especial Gasolina Premium Kerosén Jet fuel Diesel Oil TOTAL

17,7%

17,7%

10,8%

10,0%

0,1%

13,5%

0,1%

0,2%

3,1%

26,7%

100,0%

Fuente: Balance Energético 2007

El diesel oil, la gasolina especial y el gas licuado de petróleo ya representan el 50% de la composición del consumo interno y cuyo contenido de Carbono por unidad energética es mayor que el Gas Natural. Se supone que las emisiones de CO2 de la biomasa son neutras.

2. LOS INDICADORES ENERGÉTICOS DE LA CEPAL PARA EL CASO DE BOLIVIA
Bolivia es un país con un alto grado de autarquía energética a pesar que en los últimos años se ha venido incrementando la importación de derivados del petróleo como el diesel. Por otra parte, las exportaciones de gas natural han deteriorado bastante la robustez energética haciendo que cada vez más exista una dependencia de las exportaciones de este energético. Sin embargo, la productividad energética ha venido pausadamente incrementándose, lo cual repercute en la economía de forma global. En el Gráfico 7 se pueden apreciar los tres indicadores relacionados con la economía de Bolivia. 17

Gráfico 7
INDICADORES ECONOMICOS
1,00 0,90

0,80

0,70

0,60

0,50

0,40

0,30

0,20

0,10

0,00 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 Autarquía 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006 2008 2010

Robustez

Productividad

Fuente: elaboración propia en base a los BEN 1983-2007

En el Gráfico 8 se muestra la evolución de la Cobertura de Necesidades Básicas. Se puede apreciar que este indicador también ha ido evolucionando de forma pausada, como resultado de proyectos como la electrificación rural y la sustitución de la leña por GLP en varias ciudades, sobre todo del oriente. Sin embargo, aún existen 500.000 hogares principalmente rurales sin acceso a fuentes energéticas modernas. Gráfico 8

INDICADOR SOCIAL
1,00 0,90

0,80

0,70

0,60

0,50

0,40

0,30

0,20

0,10

0,00 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006 2008 2010

Cobertura Necesidad Basicas

Fuente: elaboración propia en base a los BEN 1983-2007

En relación a este último indicador, se puede apreciar que creció entre 1988 hasta el año 2000 para luego estancarse y mantener con alguna leve declinación. 18

En el Gráfico 9 se muestran los indicadores ambientales. Ambos muestran una tendencia a disminuir lo cual se explica porque existe una mayor utilización de hidrocarburos (principalmente Gas Natural) que energías renovables (hidroelectricidad y biomasa). Gráfico 9

INDICADORES AMBIENTALES
1,00 0,90

0,80

0,70

0,60

0,50

0,40

0,30

0,20

0,10

0,00 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006 2008 2010

Hidro + Biomasa

Pureza energética

Fuente: elaboración propia en base a los BEN 1983-2007

Estos índices muestran la evolución de las políticas que han venido siendo implementadas durante los últimos 25 años en Bolivia. Dichas políticas se han caracterizado por los siguientes aspectos: (i) se ha considerado al sector energético como factor de generación de excedentes para el Estado y para las regiones vía impuestos y regalías, (ii) se ha dejado a la iniciativa privada la búsqueda y consolidación de mercados nacionales e internacionales vía procesos de privatización y liberación de los precios, (iii) se han implementado mecanismos de regulación que aseguren el cumplimiento de contratos y, a partir de 2006, (iv) se ha revertido la propiedad de las fuentes energéticas al Estado y se ha incrementado su participación, principalmente en la comercialización. A nivel de los indicadores energéticos mencionados, vemos que las políticas energéticas han privilegiado las exportaciones (para generar excedentes) y no han privilegiado los impactos del consumo energético sobre la población y sobre el medio ambiente, creando una tensión entre las prioridades económicas y las sociales y medioambientales. El estudio tratará de identificar aquellos factores que han determinado la adopción de las políticas energéticas a lo largo de estos años y cuyos resultados se muestran a través de los indicadores anteriormente señalados en un marco que tiende a resolver la necesidad de generar excedentes para el desarrollo y los aspectos redistributivos a la población (sobre todo en términos de medio ambiente). Estas políticas han repercutido necesariamente en la tasa de emisiones de CO2. Entre los factores a ser identificados y que podrían explicar la evolución de los indicadores anteriormente señalados se encuentran el crecimiento de la población, la intensidad energética, la intensidad del CO2, la eficiencia de transformación de energía primaria a energía secundaria y el crecimiento de la economía. Entre otros factores a ser incluidos en el análisis se encuentran los precios internacionales del petróleo, los factores geopolíticos, principalmente de América del Sur y finalmente las tendencias 19

sociales internas bolivianas que se orientan hacia nuevas formas de participación social en la estructura del Estado, incluyendo las políticas energéticas. El sector energético en Bolivia se ha caracterizado durante los últimos años como un factor de tensión entre los diferentes grupos sociales. La connotación de ser un sector que genera grandes excedentes es una de las razones que explica dicha tensión. Muchos grupos sociales han planteado que esos excedentes deberían ser utilizados fundamentalmente en el desarrollo del país como infraestructura y en la ampliación de la producción diversificada. Los procesos de privatización del sector energético llevados a cabo durante los años 90 han llevado a la caída de dos gobiernos durante las gestiones 2003 y 2005. Las exportaciones de gas natural hacia Chile y de gas natural licuado (GNL) hacia California se han visto frustradas debido a las tensiones sociales que estas negociaciones suscitaron en la población. En definitiva, los factores sociales han determinado enormemente la toma decisión de las políticas energéticas y el análisis del presente trabajo buscará evaluar su impacto en las emisiones de CO2. La evolución de los precios hacia la alza durante los tres últimos años es otro factor que ha acelerado la exportación de los energéticos como un mecanismo de captación de excedentes. Pero a su vez, en el caso boliviano, los precios altos también han provocado procesos de nacionalización como un mecanismo directo de captación de mayores excedentes, lo cual a su vez ha cerrado mercados, principalmente para el Gas Natural Licuado a los Estados Unidos. Ello explicaría el crecimiento de las exportaciones de energía, principalmente durante los 3 últimos años. Sin embargo, las exportaciones hacia Chile y California aún se mantienen congeladas. Se considera que las exportaciones a Chile colocarían a Bolivia en una posición desventajosa ya que el beneficiario directo sería el norte chileno que fue anteriormente territorio boliviano y peruano. En cambio, se han privilegiado las exportaciones al Brasil y a la Argentina con quienes no existen en principio problemas geopolíticos y más bien son considerados clientes naturales y con gran capacidad de compra principalmente de gas natural. Esto se explica por factores ideológicos incrustados en la interpretación del modelo de desarrollo adoptado. Si bajo una visión de un modelo de desarrollo sostenible se implementarían las políticas energéticas, seguramente los impactos sociales y medioambientales serían completamente distintos. En la realidad, la persistencia de la pobreza reflejada en el bajo consumo per cápita y el deterioro del medio ambiente reflejado en el bajo aprovechamiento de las fuentes renovables se explican en el modelo de desarrollo adoptado. Es decir que las visiones de desarrollo sostenible aún no han sido incorporadas en el diseño e implementación de las políticas energéticas bolivianas, aspecto que trataremos de demostrar y que como consecuencia las emisiones de CO2 en el largo plazo seguirán incrementándose.

3. BOLIVIA EN EL CONTEXTO INTERNACIONAL DE AMÉRICA LATINA
Entre otros factores que han determinado la estructura del sector energético boliviano es la posición que Bolivia tiene en el contexto internacional “cercano” en términos energéticos.

20

Gráfico 10

Fuente: OLADE 2007

Fuente: OLADE 2007

Bolivia ocupa un lugar muy modesto en el concierto de las naciones de América Latina en relación a las reservas de Petróleo y de Gas Natural como se puede observar en el Gráfico 10. Venezuela domina el contexto latinoamericano en relación a sus reservas probadas de Petróleo y Gas Natural y efectivamente se convierte en un exportador de hidrocarburos. Además de la existencia de Petróleo y el Gas Natural en América Latina, es necesario contabilizar las reservas de Carbón Mineral como se muestra en el Gráfico 11. Es importante mencionar que Bolivia no posee reservas de carbón mineral a diferencia del Brasil y de Colombia. Gráfico 11

Fuente: OLADE 2007

En relación a la producción de energéticos, la posición de Bolivia en el contexto latinoamericano se muestra en el Gráfico 12. La producción de energía también es bastante modesta en relación a sus países vecinos como la Argentina y el Brasil. El país que más produce energéticos en América Latina es evidentemente Venezuela al poseer las mayores reservas de Petróleo y de Gas Natural.

21

Gráfico 12

Fuente: OLADE 2007

La política energética boliviana ha buscado en todo momento mantener una alto grado de autarquía energética, implementando medidas que promuevan el crecimiento de las reservas hidrocarburíferas. Al haberse encontrado reservas de Gas Natural en territorio boliviano y debido a la coyuntura energética del Brasil, la opción de exportar Gas Natural modificó como veremos más adelante sustancialmente la estructura energética del país. Sin embargo es paradójico que Bolivia exporte energía al Brasil, principalmente a Sao Paolo, cuando tanto en reservas y en producción de hidrocarburos las cifras son bastante modestas en el contexto latinoamericano. Con los niveles de producción y de reservas que posee el Brasil, es muy difícil que este país dependa de la importación de energéticos, principalmente de Bolivia. Gráfico 13

Fuente: OLADE 2007

El Brasil es el mayor consumidor de energía, luego la Argentina y Venezuela. Tanto en producción como en consumo de energía, Bolivia presenta cifras muy modestas como se muestra en el Gráfico 13.

22

Por lo tanto, y de acuerdo la Gráfico 14, el aporte de Bolivia a las emisiones de CO2 en el contexto latinoamericano resulta bastante bajo y no sobrepasa el 1% del total para el año 2007. El Brasil contribuye con el 43% de las emisiones de América Latina seguido de Venezuela y la Argentina con el 17%. Colombia y Chile también son contribuyentes de emisiones de CO2 con el 7% Gráfico 14

Fuente: OLADE 2007

Las emisiones totales de CO2 per cápita (combustibles fósiles y cambio de uso de la tierra) para los países de América Latina se muestran en el Gráfico 15. Bolivia presenta valores muy modestos de emisiones per cápita de CO2 a diferencia de Venezuela, Chile y la Argentina. Gráfico 15

Fuente: OLADE 2007

Bolivia en el contexto internacional de América Latina, no es un gran contribuyente a las emisiones de CO2, así como tampoco es un productor importante de energéticos para continente. Sin embargo, los 23

gasoductos existentes al Brasil y a la Argentina permiten a Bolivia en jugar un rol muy importante en la integración energética del continente, por lo menos en lo que respecta al Mercosur y a la Comunidad Andina de Naciones. Es muy probable que Chile a su vez haga parte del sistema de integración energética en el Sur. Por el hecho que en el contexto latinoamericano Bolivia no juegue un rol predominante en las emisiones de CO2 le otorga ventajas y desventajas sobre todo en relación a su desarrollo. Bolivia puede ofrecer oportunidades a los países desarrollados en la emisión de bonos de carbono y pretender un incremento sustancial en la explotación de las energías renovables tanto para el mercado interno como para la exportación, así como promover el uso del Gas Natural en un proceso de “descarbonización” de los combustibles. Sin embargo, la desventaja que presenta radica en sus relativos bajos o modestas reservas de energía que Bolivia posee. A la larga, es muy probable que Bolivia tenga que importar energéticos si no van incrementándose sus reservas de hidrocarburos. No es una potencia energética en el contexto latinoamericano ni en petróleo ni en Gas Natural, menos en Carbón o en Energía Hidráulica y tiene como vecino a una potencia energética que es el Brasil. Por lo tanto existe la probabilidad que resulte más ventajoso importar energía cuando las reservas de hidrocarburos hayan pasado “el pico del petróleo” o el “pico del gas natural”.

24

CAPITULO 4: PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS
Tabla (6): Tasas de crecimiento emisiones de CO2, modelo y datos recopilados.
AÑO
∆CO2/FOSS (1) ∆FOSS/TPES (2) ∆TPES/TFC (3) ∆TFC/PIB (4) ∆PIB/POB (5) ∆POB (6) DATOS TOTAL RECOPILADOS CRECIMIENTO POR OAK RIDGE EMISIONES NATIONAL CO2 (7) = (1)+(2)+(3)+(4)+( LABORATORY 5)+(6)

1.983 1.984 1.985 1.986 1.987 1.988 1.989 1.990 1.991 1.994 1.995 1.996 1.997 1.998 1.999 2.000 2.001 2.002 2.003 2.004 2.005 2.006 2.007 1983-1994 1995-2001 2002-2007 1983-2007

-2,0% 6,5% -4,1% 4,0% 1,8% 6,5% 9,5% -11,7% 14,4% 9,5% 5,7% 11,3% 0,2% -0,3% 13,7% -32,4% -22,6% 36,7% -36,5% -10,6% 27,7% 0,5% 2,78% 1,10% -0,82% 1,26%

-0,8% -1,2% -0,9% 4,9% -0,9% 1,9% -0,8% -0,2% 0,2% -0,9% 1,1% -0,1% 1,0% -2,3% 0,9% 3,8% 2,2% 1,3% 2,3% 1,3% 0,0% 0,2% 0,25% 0,49% 1,22% 0,59%

-2,0% -5,6% -4,8% 11,1% 2,3% 0,1% -1,5% 0,3% -1,2% -12,1% 0,3% -0,1% 1,0% -7,5% -24,7% 12,4% 14,9% 17,7% 7,8% 12,3% -0,4% -0,6% -0,16% -4,39% 8,60% 0,89%

-4,6% -5,9% 4,1% -20,1% -2,8% 4,0% -0,1% -5,6% 0,6% -5,0% -8,7% -5,3% -4,6% 3,6% -0,7% 17,2% 0,5% -11,7% 9,9% 0,3% 0,1% -0,2% -3,37% -0,49% -0,19% -1,59%

1,8% 6,0% -4,1% 6,8% 4,3% 0,7% 1,3% 7,8% 1,1% 9,0% 6,9% 4,4% 4,2% -5,2% -1,3% -6,0% -0,7% 2,1% 6,2% -1,5% 2,6% 4,0% 2,86% 1,71% 2,13% 2,29%

2,1% 2,0% 2,0% 2,0% 1,9% 1,9% 1,9% 1,8% 2,8% 3,0% 2,9% 2,8% 2,8% 2,7% 2,6% 2,6% 2,6% 2,6% 2,6% 5,6% 2,1% 2,1% 2,04% 2,77% 2,92% 2,51%

-5,5% 1,8% -7,7% 8,6% 6,6% 15,2% 10,3% -7,7% 17,8% 3,4% 8,2% 12,9% 4,6% -8,9% -9,5% -2,4% -3,2% 48,8% -7,8% 7,4% 32,2% 5,9% 4,40% 1,19% 13,85% 5,99%

-5,5% 1,0% -7,7% 5,5% 6,6% 16,0% 10,4% -8,5% 19,3% 1,7% 7,7% 12,8% 4,5% -9,1% -13,1% -10,9% -7,1% 50,8% -16,3% 6,1% 33,5% 6,0% 4,1% -0,9% 12,2% 4,7%

En la Tabla (6) se muestran los datos resultantes del modelo de la Ecuación (8) para cada uno de los factores (columnas 1 a 6) así como el total de crecimiento de emisiones de CO2 (columna 8) y los datos recopilados por Oak Ridge National Laboratory para Bolivia. En las últimas cuatro filas se muestran los promedios para los periodos 1983-1994, 1995-2001, 2002-2007 y 1983-2007. Para asegurar que el modelo adoptado en la Ecuación (8) es consistente con los datos del Oak Ridge National Laboratory, se ha optado por aplicar el criterio del Coeficiente de Theil cuya ecuación se escribe de la siguiente forma: (15) Donde: P= predicción = (Pi – Pi-1) / (Pi-1) R=medición = (Ri – Ri-1) / (Ri-1) El coeficiente U (Coeficiente de Theil) de la ecuación (15) está acotado entre 0 y 1. Cuando U está más cerca de cero la predicción es consistente con los datos medidos y el modelo puede ser asumido como bastante aproximado. En el presente caso, el valor de U es 0,27218. En la Tabla 6, se muestra que los promedios, para los periodos de análisis, se acercan en los órdenes de magnitud a excepción del periodo 1995 a 2001. En este periodo, el modelo predijo un

18

Ver Anexo 1 para el análisis de propagación de errores.

25

crecimiento de 1,19% de crecimiento en las emisiones de CO2, mientras que los datos recopilados por Oak Ridge National Laboratory establecieron una disminución de 0,9%. En el Gráfico 16 se muestra la tasa de crecimiento de las emisiones de CO2 para el periodo 19832007 (25 años) así como de sus componentes que fueron descritos anteriormente. Se puede observar que las emisiones de CO2 han crecido durante ese periodo a una tasa promedio del 5.99% anual, casi al doble del crecimiento poblacional y del crecimiento económico. Gráfico 16
BOLIVIA: TASA DE CRECIMIENTO EMISIONES CO2 ‐ Promedio 1983 ‐ 2007
ΔPOB 2,51%

ΔPIB/POB 2,29%

ΔTFC/PIB ‐1,58%

ΔTPES/TFC 0,89%

ΔFOSS/TPES 0,59%

ΔCO2/FOSS 1,29%

ΔCO2 5,99%
‐2,00% ‐1,00% 0,00% 1,00% 2,00% 3,00% 4,00% 5,00% 6,00% 7,00%

Fuente: elaboración propia

Al descomponer la tasa de crecimiento de emisiones de CO2 en los factores mencionados de la ecuación (8), se observa lo siguiente: • Los dos principales factores que han contribuido a las emisiones de CO2 son el crecimiento de la población (∆POB) y el Crecimiento Económico (∆PIB/POB). Para el caso boliviano, ambos factores explican el 75% de las emisiones de CO2. Es muy probable que para los subsiguientes 25 años, la tasa de crecimiento poblacional se mantenga casi constante alrededor del 2,5%. En cambio, el desarrollo económico, actualmente en un promedio de 2,29%, va a incrementarse aspirando alcanzar un promedio entre 6 y 8% anual (entre 4 a 6 puntos por encima de la tasa actual). Por lo tanto, se espera que en los subsiguientes 25 años, se produzcan incrementos en la tasa de emisiones de CO2 que alcanzarían un valor entre 10% y 12% anuales sólo por efecto del crecimiento económico y suponiendo que el resto de los otros factores no presentarán cambios sustanciales. De los cuatro factores relacionados con los aspectos tecnológicos, solamente la Intensidad Energética (∆TFC/PIB) ha permitido una disminución en las emisiones de CO2. Durante el periodo 1983 a 2007, se han producido la misma cantidad de bienes y servicios con menos energía. Sin embargo, la Intensidad del Carbón (∆CO2/FOSS), la Participación de los Combustibles Fósiles (∆FOSS/TPES) y la Eficiencia de Transformación (∆TPES/TFC) han sido directos contribuyentes a la tasa de crecimiento de emisiones de CO2.

26

1. POBLACION, CRECIMIENTO ECONOMICO Y EMISIONES DE CO2
Gráfico 17

Bolivia: Crecimiento de la Población
10.000.000 9.000.000 8.000.000 7.000.000 6.000.000 5.000.000 4.000.000 3.000.000 2.000.000 1.000.000 0 1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010

Fuente: Instituto Nacional de Estadística. 2009

En el Gráfico 17 se puede apreciar el crecimiento de la población boliviana. Este crecimiento prácticamente es lineal y uniforme durante en el periodo estudiado. Por lo tanto su influencia sobre las emisiones de CO2 es empujar hacia arriba y no tendrá cambios sustanciales en los próximos 25 años. Más aún, los incrementos en el desarrollo económico provocarán crecimientos más grandes de la población.

27

Gráfico 18

Emisiones CO2 (Ton) vrs Población total
14.000.000 y = 1E+06e2E‐07x R² = 0,7692

12.000.000

10.000.000

8.000.000

6.000.000

4.000.000

2.000.000

0 5.000.000 6.000.000 7.000.000 8.000.000 9.000.000 10.000.000 11.000.000

Fuente: elaboración propia En el Gráfico 18 se muestra la relación entre las emisiones de CO2 y la población. De acuerdo a dicho Gráfico, la relación prácticamente es exponencial con una pendiente positiva. Si bien las emisiones de CO2 han presentado oscilaciones a medida que la población creció, sin embargo, en el promedio, la tendencia general de las emisiones de CO2 fue directamente proporcional al crecimiento poblacional. Las oscilaciones de las emisiones de CO2 se explican por la presencia de otros factores que no están necesariamente relacionados al crecimiento poblacional. Por otra parte, Bolivia se caracteriza por una densidad población muy baja, de 9 habitantes por km2 en promedio. Es muy poco probable que se promuevan políticas tendientes a una reducción de la tasa de crecimiento de la población ya que serían contrarias al desarrollo del propio país.

28

Gráfico 19

Emisiones CO2 (Ton) en función del PIB (kUS$
14.000.000,00

12.000.000,00

y = 2E+06e2E‐07x R² = 0,8677

10.000.000,00

8.000.000,00

6.000.000,00

4.000.000,00

2.000.000,00

0,00 0 2.000.000 4.000.000 6.000.000 8.000.000 10.000.000 12.000.000

Fuente: elaboración propia En el Gráfico 19 se muestra las emisiones de CO2 (eje Y) en función del PIB (eje X). Al igual que el caso del crecimiento poblacional, el crecimiento económico es un factor que empuja las emisiones de CO2 hacia arriba para el caso boliviano. La correlación es positiva y con una tendencia de crecimiento pero con presencia de variaciones. Ello se debe a la existencia de otros factores que también influyen sobre el crecimiento de CO2 además del crecimiento económico. Para el caso boliviano, si de no existir crisis financieras internacionales y de mantener la estabilidad macro económica del país dando como resultado un crecimiento económico, se puede concluir que las emisiones de CO2 también crecerán.

2. LOS FACTORES TECNOLOGICOS Y LAS EMISIONES DE CO2
La Intensidad del Carbón es uno de los cuatro factores relacionados con la tecnología. En el Gráfico 20 se muestra su evolución para el caso boliviano. Se puede observar que este factor ha crecido uniformemente hasta el año 2000 para luego descender bruscamente y casi estabilizarse a los mismos valores de los años 80. Una de las causas para que la Intensidad del Carbón haya descendido a partir del año 2000 es el crecimiento de las exportaciones de Gas Natural al Brasil. Dichas exportaciones se efectúan a partir del año 2000 precisamente. Las exportaciones de CO2 han contribuido a un proceso de “descarbonización” de los combustibles fósiles y por lo tanto a una disminución de la Intensidad del Carbón. Sin embargo, sobre el periodo estudiado, 1983 a 2007, la Intensidad del Carbón ha contribuido a las emisiones de CO2 de forma directa. Por otro lado, los cambios que se observan en la Intensidad del Carbón son de relativo corto plazo y por lo tanto este factor debería responder a políticas de corto plazo como se muestra en el Gráfico 20.

29

Gráfico 20

BOLIVIA: Intensidad del Carbón (Ton/Bep)
0,250

0,200

0,150

0,100

0,050

0,000 1.980 1.985 1.990 1.995 2.000 2.005 2.010

Fuente: elaboración propia. La participación de los combustibles fósiles (FOSS) en la composición del Suministro Total de Energía Primaria (TPES) es bastante alta como se muestra en el Gráfico 21. La energía primaria prácticamente está compuesta por combustibles fósiles (Gas Natural y Petróleo) y muy poco por otras energías como la Hidroenergía y la Biomasa. Es evidente que en la composición del TPES corresponde a políticas de largo plazo y por lo tanto muy difíciles de modificar en el corto plazo. Este factor, en el futuro, inevitablemente seguirá contribuyendo directamente a las emisiones de CO2.

30

Gráfico 21. Bolivia: Composición de combustibles fósiles en la Energía Primaria (BEP)
120.000.000

100.000.000

80.000.000

60.000.000

40.000.000

20.000.000

0 1.980 1.982 1.984 1.986 1.988 1.990 1.992 1.994 1.996 1.998 2.000 2.002 2.004 2.006 2.008 2.010
FOSS TPES

Fuente: Elaboración propia. El factor TPES/TFC, como se señaló anteriormente, mide la Eficiencia de Transformación de la Energía Primaria. En el Gráfico 22 se muestra la evolución de TPES y de TFC. Se puede observar que cuanto más distancia exista entre ambas curvas, la Eficiencia de Transformación es más baja, o dicho de otra forma, se requiere más energía primaria por unidad de energía consumida. Gráfico 22. Bolivia: Energía Primaria y Energía Final Consumida (BEP)
120.000.000

100.000.000

80.000.000

60.000.000

40.000.000

20.000.000

0 1.980 1.982 1.984 1.986 1.988 1.990 1.992 1.994 1.996 1.998 2.000 2.002 2.004 2.006 2.008 2.010 TPES TFC

Fuente: elaboración propia Se puede observar que la Eficiencia de Transformación ha debido caer ya que el TPES se ha elevado a una tasa de crecimiento más alta que el TFC. Ello se debe nuevamente a las exportaciones de Gas Natural partir del año 2000. 31

Si bien las exportaciones de Gas Natural hicieron descender la Intensidad del Carbón (y con ello hubo un descenso en las emisiones de CO2), las mismas exportaciones han deteriorado la Eficiencia de Transformación, empujando hacia arriba las tasas de emisiones de CO2. Supongamos que Bolivia no asume para sí la Eficiencia de Transformación del Gas Natural exportado y se excluye del TPES a este combustible, entonces queda un TPES interno el cual puede ser comparado con el TFC como se muestra en el Gráfico 23. Se puede observar que existe un periodo entre 1994 y el año 2000 en el cual la Eficiencia de Transformación Interna se deterioró bastante para luego, en el año 2000, nuevamente mejorar. Gráfico 23. Bolivia TPES (interno) y TFC en BEP
45.000.000 40.000.000 35.000.000 30.000.000 25.000.000 20.000.000 15.000.000 10.000.000 5.000.000 0 1.980 1.985 1.990
TFC

1.995
TPES(interno)

2.000

2.005

2.010

Fuente: Elaboración propia

En el Gráfico 24 se muestra la evolución de la Intensidad Energética en Bolivia. Este factor ha variado de manera que el uso de la energía ha venido haciéndose más eficiente. Las oscilaciones que presenta son muy pocas y por lo tanto, es un factor que está influenciado por políticas de largo plazo. Al mismo tiempo, es el único factor que durante el periodo 1983 a 2007 presenta de forma sistemática un crecimiento negativo evitando de esta forma más emisiones de CO2.

32

Gráfico 24

TFC/PIB en BEP/k$US
0,0045 0,0040 0,0035 0,0030 0,0025 0,0020 0,0015 0,0010 0,0005 0,0000 1.980 1.985 1.990 1.995 2.000 2.005 2.010

Fuente: Elaboración propia

Finalmente, en el Gráfico 25, se muestra la participación de la Hidroelectricidad sobre el Suministro Total de Energía Primaria excluyendo la exportación de hidrocarburos. Se puede observar que la participación de esta energía primaria ha descendido bastante entre 1983 y 2007. El crecimiento de las centrales hidroeléctricas ha venido cayendo a favor de las centrales térmicas, principalmente a Gas Natural. Es evidente que este efecto ha contribuido a un incremento de las emisiones de CO2. Gráfico 25

HIDROELECTRICIDAD/TPES (interno)
18,0% 16,0% 14,0% 12,0% 10,0% 8,0% 6,0% 4,0% 2,0% 0,0% 1.980 1.985 1.990 1.995 2.000 2.005 2.010

Fuente: Elaboración propia.

33

CAPITULO 5: ECONOMIA, SOCIEDAD Y EMISIONES DE CO2
De acuerdo a lo expuesto hasta el presente, se puede concluir que las emisiones de CO2 en Bolivia están fuertemente determinadas por cuatro factores de emisión: la Población (POB), el Crecimiento Económico (PIB/POB), la Participación de los Combustibles Fósiles (FOSS/TPES) y la Intensidad Energética (TFC/PIB). Los tres primeros factores, durante el periodo estudiado, han mantenido una tasa de crecimiento promedio positiva lo cual ha incidido en un crecimiento de las emisiones de CO2. En cambio, la Intensidad Energética ha presentado una tasa negativa de crecimiento, limitando las emisiones de CO2 durante el periodo analizado, es decir que las ganancias en productividad se han traducido en una disminución de las emisiones de CO2. Por otra parte, la Intensidad del Carbón (CO2/FOSS) y la Eficiencia de Transformación Energética (TPES/TFC) que son los otros factores de emisión estudiados, han mostrado variaciones en el periodo de análisis. La Intensidad del Carbón tuvo un crecimiento positivo hasta el año 2000 y luego comenzó a descender, ello debido al incremento de producción de Gas Natural para la exportación. El Gas Natural contiene menos átomos de carbono por unidad de energía que los combustibles líquidos. Sin embargo, el mismo incremento de Gas Natural en la producción de energía primaria, modificó hacia arriba la relación TPES a TFC (Eficiencia de Transformación Energética), lo cual se tradujo en más emisiones de CO2. Sin embargo, el sector energético en su conjunto está inmerso en la estructura social y económica del país. Las tendencias de política económica y los acontecimientos sociales tienen definitivamente un impacto en el comportamiento del sector energético y en su decurso en el tiempo, lo cual determina a su vez las tasas de emisiones de CO2. En los siguientes párrafos, se tratará de mostrar que las políticas económicas así como los acontecimientos sociales pueden explicar las tasas de emisiones de CO2 y que, al final, las medidas de mitigación sobre las emisiones de CO2 no sólo dependerán de medidas tecnológicas, sino de políticas económicas y sociales de largo plazo. De forma definitiva, se puede adelantar que las emisiones de CO2 “miden” el grado de sostenibilidad de una economía en el largo plazo. Se tratará de mostrar que bajas tasas de emisión de CO2 involucran aspectos de eficiencia económica y energética, así como cambios en los patrones de producción y consumo de energía, los cuales son resultado de las políticas energéticas, económicas y sociales que se adopten.

1. LOS PERIODOS ENTRE 1983 Y 2007
En la Tabla 7 se muestran las tasas de crecimiento de los factores de emisiones para tres periodos comprendidos entre 1983 y 2007. Cada uno de estos periodos se ha caracterizado por cambios sociales y políticos importantes, los cuales han incidido en la estructura tanto del Estado como del sector energético.

34

Tabla (7): Tasas de crecimiento de los factores de emisiones por periodos PERIODO 1983-1994 1995-2001 2002-2007 13,85% -0,82% 1,22% 8,60% -0,19% 2,13% 2,92% 1983-2007 Promedio 5,99% 1,29% 0,59% 0,89% -1,58% 2,29% 2,51%

∆CO2 (Emisiones de CO2) 4,47% 1,19% ∆CO2/FOSS (Intensidad del Carbón) 2,84% 1,10% ∆FOSS/TPES (Participación fósiles) 0,25% 0,49% ∆TPES/TFC (Eficiencia de Transform.) -0,16% -4,39% ∆TFC/PIB (Intensidad energética) -3,35% -0,49% ∆PIB/POB (PIB per cápita) 2,86% 1,71% ∆POB (Población) 2,04% 2,77% Fuente: Elaboración propia en base a los BEN

Se puede observar que la tasa de Emisiones de CO2 varía entre los tres periodos de forma significativa. Entre 1983 y 1994, la tasa de crecimiento de las Emisiones de CO2 alcanzó 4,47% anuales y el factor dominante, en valor absoluto, ha sido la tasa de crecimiento de la Intensidad Energética que alcanzó -3,35% anuales. Más adelante se explicarán las medidas económicas que se tomaron para que la Intensidad Energética haya tomado este valor negativo. Entre 1995 y 2001, la tasa de Emisiones de CO2 disminuyó respecto periodo anterior hasta 1,19%. En este periodo, el factor dominante fue la tasa de crecimiento de la Eficiencia de Transformación (TPES/TFC) que alcanzó a -4,39% anual. También es importante remarcar que la Intensidad Energética mantuvo una tasa de crecimiento negativa de -0,49% anual al igual que el periodo anterior. El mayor crecimiento de emisiones de CO2 se produjo entre 2002 y 2007 alcanzando una tasa media anual de crecimiento del 13,85%. El factor determinante para que se alcance este valor fue el crecimiento de TPES/TFC y que alcanzó 8,6% anuales. En los dos periodos anteriores, este factor presentó tasas negativas para luego invertirse y presentar tasas positivas de crecimiento. Veremos más adelante que el Gas Natural ha jugado un papel muy importante en este proceso. De forma general, los factores de emisiones que influyen sobre las emisiones de CO2 presentan las siguientes características en los tres periodos comprendidos entre 1983 y 2007: • • • La Intensidad del Carbón (CO2/FOSS) fue disminuyendo paulatinamente durante los tres periodos hasta invertir su tasa de crecimiento hacia valores negativos. La Participación de los Combustibles Fósiles (FOSS/TPES) fue creciendo aunque lentamente durante los tres periodos. La Intensidad Energética (TFC/PIB), aunque se mantuvo en valores negativos, fue decreciendo paulatinamente durante los tres periodos analizados, con la probabilidad que más allá del 2007, este factor tome valores positivos de crecimiento (lo que equivale a una disminución de la productividad). La Eficiencia de Transformación Energética (TPES/TFC) sufre saltos importantes durante los tres periodos, deteriorándose de forma importante entre 2002-2007. El Crecimiento Económico ha presentado algunas variaciones importantes sobre todo durante 1995 y 2001, periodo en el cual se presentó la crisis asiática y mexicana. Es el periodo de menor crecimiento económico y por lo tanto de una reducción en las emisiones de CO2. La Población (POB) en cambio ha seguido manteniendo su tasa de crecimiento por encima del 2% durante los tres periodos analizados.

• •

Para analizar estos cambios sobre los factores de emisión del CO2, es necesario recapitular los principales acontecimientos macroeconómicos que se han venido dando en cada periodo en Bolivia. El periodo 1983-2007 puede ser subdividido en tres: entre 1983 y 1994 se tomaron medidas que lograron estabilizar las variables macroeconómicas como el crecimiento del PIB, la tasa de cambio y la tasa de inflación. Entre 1995 y 2001 se produjo el proceso de privatización de las empresas 35

públicas, y en particular de las energéticas del país (hidrocarburos y electricidad) y finalmente, a partir de 2002, el hecho más importante fue el inicio de las exportaciones de Gas Natural al Brasil y la Argentina y la elevada participación de las empresas petroleras en la economía nacional.

2. LOS ACONTECIMIENTOS SOCIALES Y ECONOMICOS
En 1985, se implementó en el país una nueva Política Económica con la finalidad de superar la crisis financiera y económica de los años precedentes. En ese momento, la inflación alcanzó el 20.000% y los precios internos se deterioraron enormemente. Como solución a dicha crisis, se introdujeron modelos económicos relacionados con el libre mercado y se implementaron medidas fiscales, monetarias y cambiarias concordantes con dicha política económica19. En ese entonces existían dos empresas estatales dedicadas a la producción de energía: Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE). Estas dos empresas tuvieron a su cargo el suministro monopólico de energía para el mercado interno y para la exportación. YPFB además, aportaba con recursos para atender muchas de las actividades del Estado como resultado de sus excedentes. Entre las medidas adoptadas en el año de 1985, se estableció que los precios internos de los hidrocarburos y de la electricidad debían ser ajustados periódicamente a la tasa cambiaria. Es así que: Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) fijará y ajustará quincenalmente, los precios de venta de los hidrocarburos en el mercado interno de la República, sobre la base del equivalente en pesos bolivianos al cambio oficial promedio de la quincena anterior de $us. 0,30 (treinta centavos de dólar americano) al consumidor, incluidos los impuestos por litro de gasolina de octanage entre 82 y 85. Para las otras gasolinas los precios mantendrán una estricta proporcionalidad al octanage. Para los demás derivados del petróleo se mantendrá la proporcionalidad de precios establecida por YPFB y justificada por una evaluación técnica energética y por los usos, doméstico e industrial, de los productos20. A partir de la fecha las tarifas por consumo industrial de energía eléctrica para las actividades mineras, fundiciones e industria, que suministran las empresas generadoras, estarán formadas por una tasa por consumo de energía y otra tasa de cargo por demanda. Dichas tasas serán fijadas en negociación directa para cada operación, entre los proveedores de energía y los consumidores, en función de la localización, clase de instalaciones y factores de carga específicos de cada consumidor. La tarifa combinada por estos conceptos no excederá de dólares americanos $us. 0.045 (cuatro y medio centavos de dólar americano) por kilovatiohora consumidor. Los pagos por estos conceptos serán efectuados en pesos bolivianos, al tipo de cambio oficial, vigente en la fecha de cancelación21. A su vez la tasa cambiaria estuvo determinada por la oferta y demanda de divisas22. A lo largo del tiempo, se fueron produciendo minidevaluaciones de la moneda nacional las cuales, a la larga encarecieron el precio de los combustibles.

19 20

Decreto Supremo No. 21060 del 29 de agosto de 1985 Artículo 75. Inciso a) del Decreto Supremo 21060 (1985). 21 Artículo 75. Inciso d) del Decreto Supremo 21060 (1985) 22 Artículo 14. Decreto Supremo 21060 (1985)

36

Gráfico 26. Precios del litro de Diesel Oil para Bolivia
12,00

10,00

8,00

6,00

DIESEL OIL (precios corrientes) (Bs/litro) DIESEL OIL (precios constantes 1990=100) (Bs/litro)

4,00

2,00

0,00 1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010

Fuente: Superintendencia de Hidrocarburos. 2009

En el Gráfico 26 se muestra la evolución de precios (constantes y corrientes) para el litro de diesel oil y en la cual se muestra la elevación de su precio, lo cual confirma la tendencia a un encarecimiento permanente de los combustibles. Esta señal de precios fue suficiente para que el consumo vaya ganando eficiencia tanto en la Transformación Energética (TPES/TFC) como en la Intensidad Energética (TFC/PIB). Los precios de los combustibles no fueron lo demasiado elevados como para ahogar cualquier proceso competitivo, pero tampoco demasiado bajos o irreales como para producir distorsiones en los precios finales de los productos y servicios. Por otra parte, entre 1995 y 1997, se produjo un amplio proceso de privatización de las empresas públicas, entre ellas YPFB y ENDE23. La participación privada buscó principalmente mejorar la eficiencia de las empresas privatizadas, tanto en costos como en procesos tecnológicos, así como en incrementos de su productividad. En la Tabla 8 se muestra la productividad para el Empresa Corani SA de Electricidad. En 1995, antes de su privatización, esta empresa tenía en su planta 69 empleados y producía 6,4 GWh por empleado por año y en el año 2001, el número de empleados bajó a 48 y su producción se incrementó hasta 17,6 GWh por empleado. Este incremento de productividad no solamente fue exclusivo del sector eléctrico privatizado, sino que los incrementos de productividad se presentaron en todo el sector privado industrial y de servicios. Corani S.A. Empleados GWh/ empleado Tabla (8). Productividad de una empresa privada 1995 1996 1997 1998 1999 2000 69 6.4 68 8.4 65 10.6 67 9.1 58 12.8 48 16.1 2001 48 17.6

Fuente: Barja, Gover y Urquiola, Miguel (2003)

Todo ello incidió en las tasas de crecimiento de los factores (TPES/TFC) y (TFC/PIB) los cuales presentaron nuevamente tasas negativas de crecimiento como en el periodo anterior, disminuyendo la tasa de crecimiento de las emisiones de CO2. El proceso de privatización se inscribió en un

23

En realidad se produjo un proceso de capitalización de las empresas públicas permitiendo la participación de capitales privados en la estructura accionaria de las empresas públicas hasta un 51%. Con esta composición, las empresas fueron contraladas por los accionistas privados.

37

conjunto de medidas económicas orientadas a desarrollar tanto el mercado interno como la exportación de energéticos, principalmente al Brasil. La tesis que sostuvo que el mercado es el mejor asignador de los recursos prevaleció durante ese periodo como referente para el diseño y ejecución de cualquier política económica. El sector energético no estuvo exento de este proceso. En el sector eléctrico, la integración vertical (generación, transmisión y distribución) fue compartimentada y se creó un contexto en el cual la generación de electricidad se efectuaba bajo reglas de competencia, mientras que la transmisión y la distribución de electricidad fueron actividades reguladas. Al mismo tiempo, en el sector de hidrocarburos, el “upstream” fue desregulado, mientras que el transporte, la refinación y la comercialización fueron reguladas con precios máximos. Para atender el mercado interno, en el momento de la privatización de este sector, se fijó un precio de referencia del barril de petróleo de $US 18. En ese entonces, el precio real oscilaba alrededor de $US12. La razón por la cual se fijó, en ese momento, un precio más elevado del barril de petróleo fue para garantizar suficientes ingresos al Estado vía los impuestos y las regalías. Posteriormente, el precio del barril de petróleo fue fijado mediante la cotización del West Texas Intermediate. Por otra parte, una vez que los precios del barril de petróleo estuvieron por encima de los $US 18, las empresas petroleras tuvieron incentivos para exportar este combustible y con ello recuperar las pérdidas que el mercado interno producía. Este incentivo llevó a las empresas petroleras también a buscar cómo exportar el Gas Natural, y que en 1998 se concretó con la firma de construcción del gasoducto a Brasil para que, a partir del año 2001, por lo menos 20 millones de pies cúbicos de Gas Natural sean exportados diariamente. El impulso de políticas económicas orientas al mercado como asignador de recursos (desregulación de precios, competencia y privatización), impactó en el sector energético en su conjunto y trajo consigo efectos sobre el crecimiento de las emisiones de CO2. Como se mencionó anteriormente, dos de los factores que contribuyeron a disminuir las emisiones de CO2 como (TPES/TFC) y (TFC/PIB) tienen sus causas en las políticas económicas. En el año 2000 se produjeron dos sucesos que tuvieron un impacto directo sobre el sector energético nacional. Por una parte, se dio inicio a la exportación de Gas Natural (ver Gráfico 27) y por otra, se produjo “la Guerra del Agua” en la ciudad de Cochabamba. Este último suceso paralizó a la ciudad de Cochabamba por más de un mes con serios enfrentamientos entre la población y las autoridades nacionales. Si bien el tema de fondo fue el agua, este suceso repercutió sobre el sector energético como veremos a continuación. En ese entonces, el sector de agua y saneamiento básico también había sido privatizado y el incremento de precios de este servicio había llegado al límite tolerable por la población, quien reclamaba que dichos precios así como de otros rubros, (como el GLP, el diesel oil, la gasolina y la electricidad) dejen de subir permanentemente, como se mostró anteriormente. El sistema de flotación de los precios en general, fijados por el mercado, y en particular del agua y de los combustibles, empezó a encontrar una fuerte resistencia en la población, la cual derivaba en protestas y en cuestionamientos al modelo económico adoptado. Al final de cuentas, la población pedía un congelamiento de los precios internos tanto del agua, de los hidrocarburos como de la electricidad. Ello se debía a que los ingresos monetarios de la población no habían crecido lo suficiente como para compensar la elevación de precios internacionales de los combustibles, lo cual se muestra en la tasa de crecimiento del PIB per cápita del Tabla 6. Las medidas adoptadas para lograr frenar el alza de los combustibles se dieron de diferentes formas. En el sector eléctrico, que no exportaba electricidad, se creó un “Fondo de Estabilización de Precios” entre consumidores y productores además que se fijó un precio para el gas natural destinado a la generación de electricidad de $US 1,25 por millar de pie cúbico24. En cambio, en el sector de hidrocarburos, las empresas fueron empujadas a exportar energéticos para compensar los precios internos, principalmente Gas Natural. Paradójicamente, la exportación de Gas Natural y la apertura de nuevos mercados internacionales sólo proporcionaron una visión de enriquecimiento rápido y de
24

RESOLUCION ADMINISTRATIVA SSDH No. 506/97 – Superintendencia de Hidrocarburos. Bolivia

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beneficios para las petroleras25 en detrimento del bienestar de los bolivianos. Todo ello culminaría en un proceso de nacionalización de los hidrocarburos en el año 2006 y cuyas consecuencias sobre las emisiones de CO2 están fuera del alcance de este estudio. Sin embargo, la necesidad de exportar líquidos y principalmente Gas Natural modificará la relación TPES/TFC de modo que en el subsiguiente periodo 2002-2007 este factor de emisiones crecerá enormemente convirtiéndose en un factor dominante en las emisiones de CO2. Por otra parte, el congelamiento de precios en el sector eléctrico y la fijación del un precio fijo de Gas Natural para la generación eléctrica irá en detrimento del crecimiento de las centrales hidroeléctricas, las cuales se pueden considerar como “cero emisiones de CO2”. En el Gráfico 25 vimos que la participación de las centrales hidroeléctricas había caído fuertemente, deteriorándose con ello el indicador de Pureza Ambiental e incrementándose el crecimiento de FOSS/TFC, lo cual terminó repercutiendo en un importante incremento de las emisiones de CO2 en el subsiguiente periodo.

3. LAS EXPORTACIONES DE GAS NATURAL: UN DILEMA EN TERMINOS DE CO2
Durante el periodo 2002 a 2007, el Gas Natural ha jugado un rol muy importante en la tasa resultante de emisiones de CO2. Por un lado, el incremento en el consumo de Gas Natural ha llevado hacia una “descarbonización” de los combustibles destinados al consumo, lo cual explica la paulatina disminución de la Intensidad del Carbón (CO2/FOSS) durante los tres periodos hasta alcanzar un valor negativo durante el periodo 2001 a 2007 (ver Tabla 6). A su vez, el incremento de la producción de Gas Natural que se produjo, sobre todo para la exportación, hizo aumentar la tasa de participación de los combustibles fósiles en la energía primaria presionando hacia arriba la tasa de emisiones de CO2. La relación TPES/TFC se invirtió entre 20022007 en relación a los periodos anteriores como efecto del sustancial incremento de producción para la exportación de este combustible y se volvió el factor dominante de emisiones de CO2 ya que alcanzó 8,6% de tasa de crecimiento positiva. En el Gráfico 27 se muestra la evolución del Gas Natural (GN) no aprovechado, el GN para exportación y la participación de los líquidos para los tres periodos de estudio. Gráfico 27. Exportación de Gas Natural en relación a su producción
100.000.000 90.000.000 80.000.000 70.000.000 60.000.000 50.000.000 40.000.000 30.000.000 20.000.000 10.000.000 0

1.980 1.982 1.984 1.986 1.988 1.990 1.992 1.994 1.996 1.998 2.000 2.002 2.004 2.006 2.008 2.010
GN Exportación GN no aprovechado PROD GN

Fuente: Elaboración propia.

25

La Ley de Hidrocarburos 1689 había fijado una regalía sólo del 18% de precio en boca de pozo.

39

En ese Gráfico 27 se aprecia el rápido crecimiento de las exportaciones de Gas Natural así como la disminución del Gas Natural no aprovechado durante el último periodo. Por otra parte en el Gráfico 22, se observa que la relación TPES a TFC se va incrementando como efecto de la producción de Gas Natural. Por lo tanto, la producción de este recurso energético, para el caso boliviano, se ha convertido en una de las principales fuentes de emisiones de CO2. La producción de Gas Natural a su vez está condicionada por la exportación para la generación de divisas. Esta situación también explica por qué se ha venido deteriorando el Indicador de Robustez que se muestra en el Gráfico 4. Resumiendo, las exportaciones de Gas Natural, por una parte, han puesto al país en una situación de mayor dependencia de estos ingresos y por otra, en una fuente de emisiones de CO2 cada vez más creciente. El proceso de “descarbonización” de los combustibles que se produjo al utilizar Gas Natural (decrecimiento de la Intensidad del Carbón) no se compensó con el crecimiento de la relación (TPEC/TFC). Por lo tanto, el Gas Natural no siempre garantizará un desarrollo sostenible para Bolivia, más al contrario, es muy probable que convierta a Bolivia en un país dependiente del mercado externo y “algo” contaminador.

4. IMPACTO DEL DESARROLLO ECONÓMICO SOBRE LAS EMISIONES DE CO2
En 1983, se emitían más de 11 toneladas de CO2 por cada mil dólares de PIB producidos anualmente como se puede constatar en el Gráfico 28. En ese entonces, la economía boliviana estuvo basada en una fuerte intervención del Estado como productor de bienes y servicios. Dicho modelo entró en crisis y en 1985, como se mencionó anteriormente, se implantó una economía basada en la libertad de mercado y una reducida intervención del Estado. Hacia el año 2000, la emisión de CO2 por cada mil dólares de PIB se redujo a 4, para luego nuevamente empezar a crecer y estabilizarse cerca de las 10 toneladas de CO2 para el año 2007. En el mismo Gráfico 28 se muestra la evolución del PIB per cápita. Parecería existir una correlación inversa entre la evolución de las emisiones de CO2 por cada 1000 dólares de PIB respecto al PIB per cápita entre 1983 hasta fines de los años 90. Luego se produce una inflexión de esta relación a partir del año 2000 se convierte prácticamente en una relación directa. De forma general, entre 1983 y el año 2000, el crecimiento económico se efectuó reduciendo paulatinamente las emisiones de CO2 (por cada 1000 dólares de PIB), como consecuencia de la eficiencia en la producción de riqueza, lo cual a su vez fue resultado de la aplicación de medidas del libre mercado y de la competitividad en la economía. Sin embargo, a partir del año 2000, el modelo de crecimiento adoptado tuvo un cambio. Las reglas impuestas por el libre mercado empezó a tener resistencias (como se mencionó anteriormente), los precios de los combustibles tuvieron que ser congelados y una buena parte de la economía empezó a basarse en las rentas de la exportación de Gas Natural. Esta tendencia se consolidó en el año 2006 con el cambio de modelo de Estado, periodo a partir del cual se produjeron las nacionalizaciones del sector de hidrocarburos, la redistribución de las rentas provenientes del petróleo y del Gas Natural. Esta transición, sin embargo, provocó un incremento de las emisiones de CO2 como ya se mostró anteriormente.

40

Gráfico 28. Evolución de la Intensidad del Carbón (en ton CO2/1000 US$) y del PIB per cápita (en US$/cápita)
14,00 1.200,00

12,00

1.000,00

10,00
INTENSIDAD DE CO2

800,00
PIB PER CAPITA

8,00 600,00 6,00 400,00 4,00 200,00

2,00

0,00 1.983 1.988 1.995 2.000 2.005

0,00

Fuente: Elaboración propia.

5. POBLACION Y EMISIONES DE CO2
La tasa de crecimiento de la población se ha mantenido para el caso boliviano en un 2.51% anual durante el periodo 1983-2007 de acuerdo a la Tabla 6. Si se observa dicho en dicho cuadro las tasas de crecimiento de la población en relación a las emisiones de CO2, se puede concluir que no existe una correlación directa entre estas variables. Durante 1983 a 1994, las emisiones crecen prácticamente al doble que la población, mientras que en el periodo 1995-2001, aquellas se reducen a la mitad del crecimiento poblacional. Finalmente entre 2002 y 2007, las emisiones de CO2 son prácticamente 5 veces la tasa de crecimiento poblacional. En 1992, existía una fuerte tendencia entre varios intelectuales26 a pensar que un factor determinante para el crecimiento de las emisiones de CO2 era el crecimiento poblacional, sobre todo de los países en desarrollo como Bolivia. Se mostró que países como la China o el Brasil deberían intentar políticas de reducción de la población ya que las proyecciones de emisiones de CO2 sobrepasarían cualquier expectativa prevista. Sin embargo, estas corrientes también argüían que el control del crecimiento de la población no sería la única medida a tomarse para reducir las emisiones de CO2 y que había la necesidad de complementar esta medida con otras. Se hicieron cálculos en los cuales se compararon diversos proyectos de reducción de emisiones de CO2 y se llegó a la conclusión que los proyectos más efectivos tanto en costo por tonelada evitada como en impacto eran aquellos de reducción de la natalidad. Dichos proyectos podían costar entre US$ 3 a 6 por tonelada evitada dando información a las mujeres jóvenes e implementando programas de control de la natalidad, en lugar de los US$ 20 que costaba evitar una tonelada de CO2 vía proyectos tecnológicos o de mitigación. Al final, algunos economistas involucrados sugirieron que la mayor contribución que los países en vías de desarrollo podrían hacer en relación al Cambio Climático sería reduciendo el crecimiento de su población. Los países que se encontraban en el Anexo I del Protocolo de Kyoto tendrían una
1992. Birdsall N. “Another Look at Population and Global Warming”, Population, Health and Nutrition Policy Research Working Paper, 1992, WPS 1020, World Bank, Washington, DC.
26

41

contribución neta mediante la reducción de sus emisiones de CO2, mientras los países No Anexo I, lo harían vía el control del crecimiento poblacional. Este tema es bastante controversial ya que desde el punto de vista de la disponibilidad de recursos para atender las necesidades humanas existe el peligro que éstas sobrepasen dicha disponibilidad, si a ello además se añade el problema del Cambio Climático, parecería que un control sobre el crecimiento de la población se impondría tarde o temprano. Por otro lado, las fuerzas y dinámicas que gobiernan el crecimiento demográfico no son fácilmente “controlables” sobre todo en los países como Bolivia. Inclusive, en muchos de países en vías de desarrollo, existe una necesidad imperiosa de acrecentar la población con la finalidad de incrementar la generación de riqueza así como el consumo (tamaño del mercado). Por lo tanto, el crecimiento poblacional es un compromiso entre necesidades y recursos disponibles, pero además, es resultado de políticas relacionadas con la salud (por ejemplo, disminución de la mortalidad infantil o incremento de la expectativa de vida), el empleo y la lucha contra la pobreza. En el caso boliviano se ha mostrado que el crecimiento poblacional no es uno de los factores determinantes, pero sí importante, en el crecimiento de las emisiones de CO2. Existen otros factores que influyen de forma determinante sobre las emisiones como se ha mostrado en los acápites anteriores y que dependen fuertemente de las políticas macroeconómicas y de los procesos sociales. Sin embargo, un crecimiento desmesurado de la población (aspecto que aún en Bolivia no ha sucedido) podría acarrear problemas de deforestación por ejemplo y que si están relacionados con la pobreza, es muy probable que se generen procesos de deterioro social ante la escases de recursos. Este supuesto, efectivamente podría terminar en un incremento de las emisiones de CO2 y que provendrían no tanto del consumo de combustibles, sino del Cambio de Uso de la tierra. Finalmente, un aspecto que deberá ser estudiado con más detenimiento es la relación entre la distribución de la riqueza y las emisiones de CO2. Existen datos empíricos27 que muestra que el quintil más rico emite CO2 hasta 4 veces más que el último quintil más pobre. Por lo tanto, puede que resulte que el crecimiento poblacional no sea realmente el problema, sino también la distribución de la riqueza.

6. TRANSPORTE, INDUSTRIA, HOGARES Y GENERACIÓN DE ELECTRICIDAD
Para identificar con mayor precisión las causas que expliquen el comportamiento de los factores de emisiones, se analizarán tres sectores que son importantes consumidores de derivados del petróleo: el transporte, la industria (incluyendo la agroindustria), el sector doméstico y la generación de electricidad. En el Gráfico 29, se muestra el patrón del consumo de energía por sectores (transporte, industria y doméstico). Se puede apreciar que en los años 80, el sector doméstico predominaba en el consumo interno de energía. Sin embargo, la participación del sector transporte y del industrial han sido siempre significativos.

27

2001. Anqing Shi. Population Growth and Global Carbon Dioxide Emissions. Development Research Group. The World Bank

42

Gráfico 29. Patrón de consumo interno Bolivia por sector
100% 90% 80% 70% 60% 50% 40% 30% 20% 10% 0% 1.983 1.988 1.995 2.000
TOTAL CONSUMO INDUSTRIAL TOTAL OTROS (Agricultura, Minería, Comercial)

2.005

TOTAL CONSUMO TRANSPORTE TOTAL CONSUMO DOMESTICO

Fuente: Elaboración propia en base a los BEN

6.1.

CONSUMO DE ENERGIA DEL SECTOR TRANSPORTE

En el Gráfico 30 se muestra el consumo de energía del sector transporte, principalmente el automotor. Los ferrocarriles y el transporte fluvial son bastante reducidos en relación al transporte automotor. Lo que se observa es su crecimiento que presenta del 6,67% para todo el periodo 19832007. Gráfico 30. Consumo de líquidos y GN en el sector transporte
12.000.000,00

10.000.000,00

8.000.000,00

6.000.000,00

4.000.000,00

2.000.000,00

0,00

CONSUMO TRANSPORTE (LIQUIDOS)

CONSUMO TRANSPORTE (GAS NATURAL)

Fuente: Elaboración propia en base a los BEN

43

En el Gráfico 30 también se puede apreciar que la participación del Gas Natural en el consumo del transporte es prácticamente marginal y son los líquidos (gasolinas, diesel y fuel oil) los predominantes. Este hecho, desde ya, incide en un incremento paulatino de la tasa de emisiones de CO2 y en una fuerte predominancia de la Intensidad del Carbón en el consumo energético de este sector. También es importante mostrar que la composición de combustibles está basada muy fuertemente en los derivados del petróleo. Es decir que el sector del transporte, no tiene una “diversificación” energética (sólo participan dos tipos diferentes de combustibles) y es un emisor neto de CO2. Tabla 9: Tasas de crecimiento del consumo de energía en el transporte
PERIODO CRECIMIENTO CONSUMO ENERGIA TRANSPORTE CRECIMIENTO ECONOMICO PER CAPITA 1983-1994 3,76%
2,86%

1995-2001 -0,48%
1,71%

2002-2007 10,39%
2,13%

1983-2007 6,67%
2,29%

Fuente: elaboración propia.

Por otra parte, el diesel oil es el combustible preferido en el sector del transporte, ello debido principalmente a que presente el precio más bajo por unidad de energía respecto a otros líquidos como la Gasolina Premium o Especial, tal como se muestra en el Gráfico 31. Gráfico 31. Precios relativos entre combustibles por unidad de energía
2 1,8 1,6 1,4 1,2 1 0,8 0,6 0,4 0,2 0 1986 1987 1992 1999 2003 2007

GASOLINA PREMIUM BEP DIESEL OIL (Precio BEP = 1) BEP

GASOLINA ESPECIAL BEP GLP‐DOMESTICO BEP

Fuente: elaboración propia en base a datos de la Superintendencia de Hidrocarburos

En el Gráfico 32 se puede observar el crecimiento relativo del consumo de diesel oil en relación al consumo de gasolina. Como consecuencia de la diferencia de precios, el consumo de diesel oil ha tenido permanentemente un crecimiento mayor al de las gasolinas.

44

Gráfico 32. Consumo de Diesel Oil y Gasolina
100% 90% 80% 70% 60% 50% 40% 30% 20% 10% 0% 1.983 1.988 1.995 2.000
CONSUMO GASOLINA

2.005

CONSUMO DIESEL

Fuente: elaboración propia en base a datos de la Superintendencia de Hidrocarburos

6.2.

CONSUMO DE ENERGIA DEL SECTOR INDUSTRIAL

En el Gráfico 33 se muestra el consumo de energía del sector industrial. A diferencia del sector del transporte, el consumo es diversificado. Cuatro combustibles son los importantes: Biomasa, Gas Natural, Electricidad y Líquidos derivados del Petróleo, aunque ellos no son totalmente intercambiables y tienen usos finales específicos. Gráfico 33. Consumo de energía del sector industrial en BEP
9.000.000,00 8.000.000,00 7.000.000,00 6.000.000,00 5.000.000,00 4.000.000,00 3.000.000,00 2.000.000,00 1.000.000,00 0,00

CONSUMO INDUSTRIAL (LIQUIDOS)

CONSUMO INDUSTRIAL (GAS NATURAL)

CONSUMO INDUSTRIAL (ELECTRICIDAD) CONSUMO INDUSTRIAL BIOMASA

Fuente: Elaboración propia en base a los BEN

45

Este sector también ha ido creciendo en su consumo, sin embargo a priori, no es un importante emisor de CO2 ya que en su patrón de consumo la Biomasa, la Electricidad y el Gas Natural constituyen la parte predominante de su consumo. Estos energéticos son de “baja” emisión de CO2. Lo que es significativo notar es el crecimiento de la Biomasa y del Gas Natural durante los últimos años. La participación del Gas Natural en la industria hace parte de las políticas internas que se han implementando durante los años posteriores a la privatización. En las principales ciudades de Bolivia el Estado construyó redes primarias de distribución de Gas Natural y luego, sobre estas redes, se otorgaron concesiones privadas de suministro de Gas Natural. Evidentemente, los más importantes consumidores fueron los industriales. El uso de la Biomasa tiene otra explicación. Este combustible resulta de los desechos agroindustriales, principalmente del azúcar y durante los años 90 era simplemente quemado para ser desechado. Las normas ambientales impuesta a partir de 1991 no permitieron que se siga quemando estos desechos al aire libre. En la actualidad, principalmente, el bagazo es utilizado en los propios procesos agroindustriales para producir calor. Sin embargo, dentro de la Biomasa es necesario contabilizar la participación de la leña, la cual es utilizada principalmente en la fabricación de yeso, cal y ladrillo como materiales de construcción y en otros procesos principalmente en la pequeña industria rural (producción de licores, chancaca, etc.). El peligro del consumo de la biomasa está en su impacto en la deforestación. Gráfico 34.

PARTICIPACIÓN CONSUMO INDUSTRIAL/TFC
35,0%

30,0%

25,0%

20,0%

15,0%

10,0%

5,0%

0,0% 1.983 1.988 1.995 2.000 2.005

Fuente: Elaboración propia en base a los BEN

Finalmente, el sector industrial utiliza la energía de forma bastante eficiente debido a las condiciones impuestas por el modelo económico basado en el libre mercado y la competencia. Por lo tanto, su contribución a las emisiones de CO2 resultan bastante “moderadas” en relación al sector del transporte. De acuerdo al Gráfico 34, su participación en el consumo total de energía (TFC) ha alcanzado más del 30%, lo cual puede considerarse altamente significativa.

6.3.

CONSUMO DE ENERGIA DEL SECTOR DOMESTICO

En el Gráfico 35 se muestra la evolución del consumo de energía del sector doméstico. Es la energía que consumen los hogares para su reproducción. La primera constatación es la reducción del consumo desde 1983 a pesar que la población en su conjunto ha crecido. Una segunda constatación 46

es la disminución paulatina de la Biomasa como combustible para el hogar, mientras que la participación del Gas Natural prácticamente es marginal, así como “otros líquidos” (kerosene, diesel, etc.). Gráfico 35. Consumo del Sector Doméstico
9.000.000,00 8.000.000,00 7.000.000,00 6.000.000,00 5.000.000,00 4.000.000,00 3.000.000,00 2.000.000,00 1.000.000,00 0,00 1.983 1.988 1.995 2.000 2.005

CONSUMO DOMESTICO (GAS NATURAL) CONSUMO DOMESTICO (ELECTRICIDAD) CONSUMO DOMESTICO (OTROS LIQUIDOS)

CONSUMO DOMESTICO (BIOMASA) CONSUMO DOMESTICO (GLP)

Fuente: Elaboración propia en base a los BEN

Por otra parte, la reducción en el consumo doméstico también se refleja en el Gráfico 36, éste caído de 1,4 BEP para 1983 a 0,58 BEP para el año 2007. Desde ya, la reducción en el consumo de energía en el sector doméstico se traduce a priori en una reducción de las emisiones de CO2. Este sector tendería a reducir sus emisiones de CO2 a diferencia del sector del transporte y del sector industrial. Sin embargo, la participación del GLP en el consumo doméstico es muy importante, de forma que la relación FOSS/TPES crece hacia arriba, incrementando las emisiones de CO2 como se verá más adelante. Gráfico 36

CONSUMO DOMESTICO BEP PER CAPITA
1,6 1,4 1,2 1,0 0,8 0,6 0,4 0,2 0,0 1.983 1.988 1.995 2.000 2.005

Fuente: Elaboración propia en base a los BEN

47

La disminución del consumo de Biomasa (leña y estiércol principalmente) se debería a un cambio en el asentamiento de la población en las áreas rurales y urbanas. En la Tabla 10 se muestra la evolución de la población total, urbana y rural. Se puede observar que existe una drástica disminución de la población rural en relación a la población urbana. El proceso de urbanización de la población ha provocado que la presión sobre la leña y el estiércol disminuya, pero al mismo tiempo, se sustituya este combustible por GLP, cuyo contenido energético por unidad de masa es mayor que la Biomasa. Tabla 10. Relación Urbano Rural para Bolivia 1976 1992 2001 2010 41,7% 57,5% 62,4% 66,4% URBANA 58,3% 42,5% 37,6% 33,6% RURAL 100,0% 100,0% 100,0% 100,0% TOTAL Otro factor que ha incidido en la disminución del consumo de energía son las señales de precio que anteriormente se había ya comentado. El sector doméstico es muy sensible a los cambios de precio de los combustibles porque simplemente los ingresos no logran compensar dichos cambios. Habíamos mencionado que los precios de los combustibles se habían mantenido bajo las reglas de la oferta y de la demanda hasta el año 2000, cuando éstos fueron congelados. Se puede observar que desde esa época, el consumo doméstico per cápita se ha mantenido casi constante. En la Tabla 11 se observa el crecimiento del consumo que solamente en el periodo 2002-2007 ha sido positivo. Tabla 11. Crecimiento del Consumo Doméstico PERIODO 1983-1994 1995-2001 2002-2007 -1,80% -5,73% 4,04% CRECIMIENTO CONSUMO DOMESTICO 2,86% 1,71% 2,13% ∆PIB/POB (PIB per cápita)

1983-2007 -1,12% 2,29%

Finalmente, otro factor que explica la disminución del consumo doméstico es el incremento de la participación de los energéticos comerciales que al ser más eficientes que, por ejemplo la Biomasa, contribuyen a un consumo menor. Este hecho se refleja en el índice de Cobertura de Necesidades Básicas fue creciendo paulatinamente durante los últimos 25 años (ver Gráfico 8).

6.4.

Las emisiones de CO2: transporte, industria y sector doméstico

En el Gráfico 36 se muestran las emisiones de CO2 por cada BEP consumido en el sector transporte, industrial y doméstico. Estos datos han sido calculados sobre la base de las equivalencias que se muestran en el Anexo 2. De forma general, el sector transporte ha mantenido constante la relación emisiones de CO2 por unidad de energía consumida y que fueron de alrededor de 0,45 Ton de CO2/BEP. Por lo tanto, los incrementos de emisiones de CO2 de este sector se deben principalmente al constante aumento del parque automotor. En el caso boliviano, que no cuenta con redes ferroviarias importantes o transporte marítimo, el parque automotor está dominado por vehículos a gasolina y a diesel principalmente. El sector industrial en cambio ha mostrado una tendencia a disminuir las emisiones de CO2 por caa unida de energía consumida, tendencia que se mantuvo hasta el año 2000. Sin embargo a partir de aquel año, existe una leve tendencia a incrementar sus emisiones. Existen varias razones por las cuales esta tendencia va hacia la disminución. En el punto 6.2 se mostró que el sector industrial había incrementado el uso de biomasa (principalmente el bagazo) y así como del Gas Natural. A su vez, el sector doméstico, como anteriormente se había ya mencionado, tiende a incrementar sus emisiones de CO2 por cada unidad de energía consumida, aunque muy lentamente. Ello debido a que ha dejado de consumir biomasa y ha incrementado en su matriz a los derivados del petróleo como el Gas Licuado de Petróleo, que si son más eficientes, emiten también CO2. 48

Gráfico 36: Emisiones de CO2 por BEP consumido
0,50 0,45 0,40 0,35 0,30 0,25 0,20 0,15 0,10 0,05 0,00 1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010

EMISIONES CO2 POR BEP CONSUMIDO S DOMESTICO (Ton CO2/BEP) EMISIONES CO2 POR BEP CONSUMIDO S TRANSPORTE (Ton CO2/BEP) EMISIONES CO2 POR BEP CONSUMIDO S INDUSTRIAL (Ton CO2/BEP)

Fuente: Elaboración Propia.

De forma general, las políticas energéticas y económicas en cada uno de estos tres sectores han tenido impactos diferenciados. Para el caso del sector transporte, no han tenido mayores repercusiones sobre las emisiones específicas en este sector. El sector del transporte no ha modificado sustancialmente su patrón de consumo ni la composición de sus fuentes energéticas (líquidos principalmente y aún muy poco Gas Natural). Es importante anotar que las fuentes de energía del sector transporte no son variadas ya que apenas son dos las más importantes, como se muestra en el Gráfico 30. Por lo tanto sus posibilidades de reducción de CO2 estarán en la eficiencia del consumo, es decir en una relación de menos combustible por más kilometraje recorrido. En cambio el sector industrial y el sector doméstico presentan una gama más amplia de fuentes energéticas para su consumo, por lo cual, dependiendo de los precios y de la disponibilidad, algunas de ellas resultarán intercambiables. De esta forma, las reducciones de CO2 de estos sectores no solamente dependen solamente de la eficiencia del consumo, sino también de los cambios o sustituciones en los patrones de consumo, los cuales son posibles. Un ejemplo de ello es la generación de calor, tanto en la industria como en el sector doméstico ya que puede ser realizada con varias fuentes energéticas.

6.5.

La Generación de Electricidad y las emisiones de CO2

La generación de electricidad es otra fuente de emisiones de CO2 para el caso boliviano como se muestra en el Gráfico 38. Estas emisiones se deben principalmente a la utilización de Gas Natural para generar electricidad, prácticamente en un 97%, el resto se debe al Diesel Oil. Existen además dos fuentes de energía primaria que se utilizan en la generación eléctrica: energía hidráulica y biomasa y que no se contabilizan para las emisiones de CO2. Entre 1997 y 1999 se dio un pico de emisiones de CO2 para luego descender y volver a remontar. La reducción de emisiones de CO2 coincidió con el incremento de eficiencia en el sector eléctrico como se muestra más adelante. El nuevo incremento de emisiones de CO2 después de 2001 se debe al incremento de las plantas de generación eléctrica a Gas Natural y no así de las plantas hidroeléctricas. El precio interno del Gas 49

Natural para la generación eléctrica está restringido por dos condiciones: debe ser menor o igual al 50% del precio de exportación y no sobrepasar el precio de $us 1,3 por millar de pie cúbico. Gráfico 38: Emisiones de CO2 en la Generación de Electricidad en Ton de CO2.
3.000.000,00

2.500.000,00

2.000.000,00

1.500.000,00

1.000.000,00

500.000,00

0,00 1.983 1.988 1.996 2.001 2.006

EMISIONES CO2 FUENTE GN

EMISIONES CO2 FUENTE DIESEL

Fuente: elaboración propia

En el Gráfico 39 se muestran dos variables: las emisiones de CO2 por kWh de electricidad consumida y el rendimiento del parque de generación, transmisión y distribución eléctrica. Se puede observar que luego del proceso de privatización (1996), el rendimiento del sistema eléctrico pasó del 22% al 50% para luego estabilizarse a partir del año 2000 alrededor del 45%. Durante ese mismo periodo, las emisiones de CO2 por kWh consumido descendieron de 0,8 Ton de CO2 a 0,35 Ton de CO2. Gráfico 39: Rendimiento y Emisiones de CO2 por kWh consumido en el sector eléctrico boliviano
1,00 0,90 0,80 0,70
TON CO2 POR kWh

60,0%

50,0%

40,0%
RENDIMIENTO

0,60 0,50 0,40 0,30 0,20 0,10 0,00 1980 1985 1990 1995 2000 2005 0,0% 2010 20,0% 30,0%

10,0%

EMISIONES Ton CO2 por kWh

RENDIMIENTO %

50

Fuente: elaboración propia

En este caso se muestra claramente que los incrementos en el rendimiento de generación y consumo de electricidad contribuyeron a una disminución de las emisiones de CO2, pero a su vez, los incrementos de los rendimientos fueron resultado de las políticas de económicas implementadas como la privatización del parque de generación, transmisión y distribución de electricidad. El sector eléctrico, al ser más eficiente contribuyó a una disminución de las emisiones de CO2.

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CONCLUSIONES FINALES
El presente estudio ha mostrado que es posible aplicar para el caso boliviano la Identidad de Kaya y estimar mediante Identidad, la tasa de emisiones de CO2 anuales. A su vez, la Identidad de Kaya ha permitido descomponer las emisiones de CO2 en factores relacionados con el crecimiento poblaciones, el crecimiento económico y los factores tecnológicos. La aproximación de la Identidad de Kaya ha sido contrastada con los reportes de emisiones de CO2 recopilados para Bolivia por el Oak Ridge National Laboratory de Colorado (USA). Se pudo comprobar que las tasas obtenidas mediante la Identidad de Kaya se aproximan a las de Oak Ridge National Laboratory lo cual fue comprobado mediante la aplicación del coeficiente de Theil. De manera general, Bolivia presentó durante los últimos 25 años un incremento en las emisiones de CO2. Este incremento ha sufrido variaciones periódicas las cuales han tratado de ser explicadas en relación a los acontecimientos económicos y sociales que se han venido sucediendo durante los últimos 25 años. Las emisiones de CO2 para el caso boliviano son resultado de las políticas económicas y sociales. Los procesos de estabilización económica que se implementaron entre 1983 a 1994, luego la privatización de los sectores estratégicos como el energético (petróleo y electricidad) durante el periodo 1995 al 2000 y finalmente, el boom de la exportación de Gas Natural al Brasil, a partir del año 2001, han marcado los niveles de las tasas de emisiones de CO2. Las políticas energéticas implementadas a lo largo de los 25 últimos años, se han circunscrito dentro de los lineamientos del libre mercado. Este contexto trajo consigo la introducción de competencia y eficiencia en el uso de los energéticos, lo cual tuvo a su vez consecuencia principalmente en los factores tecnológicos de emisiones de CO2 (Eficiencia de Transformación, Intensidad Energética, Intensidad del Carbón, Composición de Combustibles Fósiles). A priori, estos factores podrían ser controlados mediante políticas energéticas y económicas, en las cuales, los precios, las normas medio ambientales y el sistema impositivo determinarían las tendencias de los factores de emisiones. Sin embargo, dichas políticas energéticas, en la práctica afectaron a varios sectores de la población, principalmente pobre. Los acontecimientos sociales resultantes (la Guerra el Agua y la Guerra del Gas) limitaron y obligaron a que las políticas energéticas tomaran otra dirección. Se rompieron principios de la libertad de mercado y por ejemplo, se congelaron precios, se transformó el sistema impositivo y apostó a generar ingresos para el estado a partir de la exportación del Gas Natural. Estos acontecimientos tuvieron una incidencia directa en las tasas de emisiones de CO2. Por otra parte, el crecimiento poblacional y el crecimiento económico son factores que de alguna manera presionan permanentemente hacia arriba a las emisiones de CO2. El crecimiento poblacional es el factor más polémico y difícil de controlar en sociedades como la Bolivia la cual fundamente su crecimiento en el consumo de derivados del petróleo. Varias corrientes de pensamiento han mostrado que deberían volcarse inversiones en la reducción de la tasa de crecimiento de la población ya que estas inversiones son más eficientes que aquellas que se hacen en otros sectores. Sin embargo, para el caso boliviano, una parte del crecimiento económico depende del crecimiento de la población. El crecimiento económico en sí mismo no es un factor determinante en las emisiones de CO2. Se ha podido comprobar que a mayores tasas de crecimiento económico, y dependiendo del contexto de política económica, las emisiones de CO2 pueden disminuir o crecer. Finalmente el transporte y el sector doméstico tienden a crecer en sus emisiones de CO2. El sector transporte no tiene muchas probabilidades de lograr una diminución de las emisiones que no sea por la vía de la eficiencia (más kilometraje recorrido por unidad de energía recorrida) y así por la sustitución inmediata de combustibles menos contaminantes (entre ellos los biocombustibles). En cambio el sector doméstico, al contar con una gama variada de combustibles, la intercambiabilidad de ellos puede ayudar a disminuir sus tasas de emisiones. 52

El sector industrial es un sector que ha logrado disminuir sus tasas de emisiones de CO2. Al igual que el sector doméstico, este sector utiliza una gama variada de combustibles. Sin embargo, el uso intensivo que viene haciendo de la Biomasa y del Gas Natural, durante los últimos años, es consecuencia de las restricciones impuestas por la competitividad y la eficiencia.

EL FUTURO DEL DESARROLLO DE BOLIVIA Y LAS EMISIONES DE CO2
De acuerdo al Protocolo de Kyoto, Bolivia no tiene ninguna obligación para reducir sus emisiones de CO2 u otros gases de efecto invernadero. Por otra parte, en el contexto latinoamericano, Bolivia aporta al total de emisiones apenas con el 1%. Ambos factores darían a pensar que Bolivia no requiere tomar medidas de mitigación en el mediano ni largo plazo. Sin embargo, Bolivia se verá seriamente afectada por el Cambio Climático28 debido a su alto nivel de vulnerabilidad, por lo que deberá dar prioridad a la implementación de políticas de adaptación. Las políticas de adaptación al Cambio Climático enfrentan los siguientes inconvenientes29: a) se requieren de sustanciales recursos tanto técnicos como financieros y Bolivia lamentablemente no los dispone, b) el impacto del Cambio Climático es local y las medidas de adaptación no pueden ser generalizadas, lo cual repercute en una demanda mayor de recursos técnicos y financieros, c) los impactos del Cambio Climático a su vez cambian a lo largo de tiempo, con lo cual los elementos individuales de adaptación deben también cambian y ello involucra una alta demanda de recursos capacitados, d) muchas áreas agropecuarias quedarán inutilizadas por efecto del Cambio Climático lo cual necesariamente involucrará procesos migratorios y/o una diversificación de las actividades económicas con mucha antelación. Bolivia no tiene los suficientes recursos económicos para enfrentar todos estos problemas. Frente a los problemas implícitos que conllevan el Cambio Climático y los relacionados a la adaptación, el desarrollo de Bolivia no puede seguir el mismo decurso que ha seguido hasta el presente. Este modelo de desarrollo de los últimos años ha repercutido sobre el sector energético de manera diferenciada. Por una parte, la Productividad y la Eficiencia de Transformación Energética han mostrado tendencias beneficiosas, sin embargo, ha existido también un deterioro ambiental por efecto de la composición de energéticos en la producción y en su consumo. También, la exportación de Gas Natural ha traído impactos diferenciados, ya que por una parte ha mejorado la Intensidad del Carbón, por otra, el país ha venido convirtiéndose en dependiente de este rubro razón por la cual la Robustez del sector ha venido deteriorándose. Por lo tanto, Bolivia podría seguir pensando su desarrollo económico en base al petróleo y sus derivados y efectuando tareas de adaptación, si toma en cuenta algunas lecciones aprendidas durante estos últimos 25 años: debe equilibrar la redistribución de la riqueza con un alto grado de competitividad y eficiencia económica, cuya influencia sobre los factores de emisión son decisivos para reducir la tasa de emisiones de CO2. Finalmente, existen dos extremos para el país que deberán objeto de análisis posteriores: a) Bolivia mantiene bajas o casi nulas emisiones de CO2 ó, b) Bolivia mantiene su tasa de crecimiento de emisiones en 13,8% (valor de emisiones de CO2 para el periodo 2001-2007) para los 20 subsiguientes años. En ambos casos, Bolivia sufriría las consecuencias del Cambio Climático. En caso de no ser emisor neto de GEI, todas sus políticas relacionadas con este problema estarían exclusivamente orientadas
En ese caso, las emisiones de CO2 de países como el Brasil o la Argentina se convierten en externalidades de la economía boliviana. El problema será cómo se asumen estos costos. Al final, dependiendo de la fortaleza de los países, este proceso terminará en redistribuir las cargas y optar por compensaciones. 29 2008. Climate change adaptation and mitigation in the food and agriculture sector. Technical background document from the expert consultation held on 5 to 7 march 2008. FAO. ROME
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a programas de adaptación y reducción de su vulnerabilidad. Esta situación coloca a Bolivia en una posición bastante desventajosa en relación a aquellos países que emiten GEI ya que no tiene ningún mecanismo para poder captar recursos económicos por efectos de mitigación. En contra, si mantiene una tasa de emisiones anuales del 13%, Bolivia deberá enfrentarse en algún momento con las restricciones que el mundo le imponga. Las emisiones bolivianas se convertirán en una externalidad económica respecto de los países que tienden a disminuir sus emisiones, pero al mismo tiempo coloca a Bolivia en una posición de negociación a diferencia de la primera situación y con alta probabilidad de captar recursos para mitigar el Cambio Climático. Parecería que los premios no provienen por bajar las tasas de emisiones de CO2, sino por mantener una posición que permita negociar sus reducciones. Esto muestra el grado de distorsión que al final se ha producido en el mercado de bonos de carbono, aspecto que deberá ser analizado en otro estudio. ------------------------

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BIBLIOGRAFIA
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FUENTES DE SERIES HISTORICAS
Para desarrollar el presente estudio se ha recopilado datos de las siguientes fuentes: • • Balance Energético Nacional - Bolivia: 1983 a 2007 (excepto 1992 y 1993) – Ministerio de Hidrocarburos y Energía (en www.hidrocarburos.gov.bo) Series anuales de Emisiones de CO2 – Bolivia 1983 - 2006. - Carbon Dioxide Information Analysis Center - Oak Ridge National Laboratory, Oak Ridge, Tennessee –USA (en www.ornl.gov). Producto Interno Bruto – Bolivia, 1983 – 2006. Fondo Monetario Internacional. (en http://www.imf.org). Datos energéticos internacionales – América Latina – OLADE (en www.olade.org.ec). Special Report Emission Scenarios–América Latina (en http://sres.ciesin.org/final_data.html). Consumos energéticos mundiales (en http://www.iea.org/statist/index.htm)

• • • •

57

ANEXO 1: PROPAGACION DE ERRORES Y CONSISTENCIA DEL MODELO
Tabla A1: Errores y Coeficiente de Theil.
AÑO 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 Predicción Medición ORNL -5,48% -5,52% 1,79% 1,04% -7,65% -7,74% 8,65% 5,45% 6,59% 6,61% 15,16% 15,99% 10,34% 10,38% -7,66% -8,49% 17,84% 19,33% 3,43% 1,65% 8,24% 7,69% 12,89% 12,77% 4,62% 4,48% -8,95% -9,07% -9,49% -13,12% -2,42% -10,86% -3,24% -7,06% 48,76% 50,83% -7,84% -16,28% 7,35% 6,06% 32,22% 33,53% 5,88% 5,95% TOTALES ERROR CUADRATICO MEDIO= ERROR 1,2E-07 5,6E-05 6,6E-07 1,0E-03 2,1E-08 7,0E-05 1,5E-07 6,9E-05 2,2E-04 3,2E-04 3,0E-05 1,4E-06 2,0E-06 1,5E-06 1,3E-03 7,1E-03 1,5E-03 4,3E-04 7,1E-03 1,7E-04 1,7E-04 4,6E-07 0,00089 PROMEDIOS= RAIZ PROMEDIOS= COEFICIENTE THEIL= 3,80 1,95 0,272 16,08 4,01 9,95 3,15 P R (P-R)2 P2 R2

-1,33 -5,29 -2,13 -0,24 1,30 -0,32 -1,74 -3,33 -0,81 1,40 0,56 -0,64 -2,93 0,06 -0,74 0,34 -16,05 -1,16 -1,94 3,38 -0,82 -32,42

-1,19 -8,47 -1,71 0,21 1,42 -0,35 -1,82 -3,28 -0,91 3,66 0,66 -0,65 -3,02 0,45 -0,17 -0,35 -8,21 -1,32 -1,37 4,54 -0,82 -22,70

0,02 10,12 0,18 0,20 0,01 0,00 0,01 0,00 0,01 5,08 0,01 0,00 0,01 0,15 0,33 0,47 61,58 0,03 0,32 1,34 0,00

1,8 27,9 4,5 0,1 1,7 0,1 3,0 11,1 0,7 2,0 0,3 0,4 8,6 0,0 0,6 0,1 257,7 1,3 3,8 11,4 0,7

1,4 71,7 2,9 0,0 2,0 0,1 3,3 10,7 0,8 13,4 0,4 0,4 9,1 0,2 0,0 0,1 67,3 1,7 1,9 20,6 0,7

En la Tabla A1 se muestran los valores de las tasas de crecimiento anuales de CO2 predichos por el modelo de la Identidad de Kaya y los valores recopilados por ORNL. Para analizar la consistencia del modelo se ha calculado el Coeficiente de Theil que postula que las predicciones de un modelo son consistentes si éste se aproxima a cero y no a la unidad. El Coeficiente de Theil se escribe de la siguiente forma: (15) Donde: P= predicción = (Pi – Pi-1) / (Pi-1) R=medición = (Ri – Ri-1) / (Ri-1) El valor calculado de U es 0,272 el cual se encuentra más cerca a cero que a la unidad, razón por la cual, la distancia entre la predicción y los datos de ORNL son consistentes entre ellos. En el Gráfico A1 se muestra la relación entre los valores del modelo y los valores recopilados por ONRL. La relación se ajusta a una recta, cuya pendiente está muy cerca a la unidad (en realidad es 1,105) y el valor de la ordenada en el origen (que debería ser cero) es 0,0187, muy cerca a cero. Estos datos sólo corroboran que el modelo aplicado, en este caso, la Identidad de Kaya es una buena aproximación a los datos de emisiones recopilados por el ORNL.

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GRAFICO A1

Fuente: elaboración propia

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ANEXO 2: EQUIVALENCIAS DE EMISIONES DE CO2 POR COMBUSTIBLE
COMBUSTIBLE LIQUIDOS GAS NATURAL BIOMASA (10% humedad) GLP EMISIONES/UNIDAD FISICA 22,38 libras CO2/galón 120,59 libras CO2/millar pie3 3.812,0 libras CO2/Tonelada 12,85 libras CO2/galón EMISIONES/ENERGIA 161,38 libras CO2/Millón BTU 117,08 libras CO2/Millón BTU 195,0 libras CO2/Millón BTU 139,04 libras CO2/Millón BTU

Fuente: www.eia.doe.gov/oiaf/1605/coefficients.html

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