Está en la página 1de 7

.¡

s ,'

'f

21

FUENTES DE INFORMACIÓN SOBRE MATERIALES NO LIBRARIOS

Elvira Ruiz de Osma Delatas

  • 21.1. Material no Iibrario. Cuestiones generales. Tipología

:1

il' I

,1

~

;1

"

(

,

"

Los recursos que se encuentran en una biblioteca y que sirven como fuente de infor- mación se aglutinan en una serie de documentos tales como libros, publicaciones perió- dicas, publicaciones oficiales, actas de congresos, etc., pero también existen otros mate- riales tales como mapas, gráficos, diapositívas, vfdeos, películas, soportes ópticos: etc., que cumplen una función informativa y que desafortunadamente no tienen un nombre

concreto para designarlos.

<;

Estos productos reciben distintas denominaciones: soporte no librario, material

especial, material no librarío, material menor, etc. Cuando se habla de este tipo de recursos siempre aparece una cierta inseguridad relativa a la terminología empleada. Como argumentan Fotherhill y Butchart (1992: 11), "se trata de una materia sobre- cargada de jergas y tecnicismos donde abundan tanto los términos específicos como los generales".

No existe riinguna normativa al respecto y, por lo tanto, no hay acuerdo

general en

emplear una terminología determinada. Emilio Delgado (1992: 91) justifica este hecho con la siguiente afirmación: "el libro ha sido y es la forma documental más usada en las bibliotecas, la más utilizada en el mundo de la información y la más abundante, en lo que se refiere a soportes que contienen el conocimiento social y constituye la piedra angular en torno a la cual se debe formular una tipologfa documental. Por eso, los anglo- sajones inventan el término non books para designar todos los objetos que se les con- fiaba pero no sabían cómo catalogar y ordenar: discos, diapositivas, cintas magnéti-

  • 388 Parte IV: Instrumentos para la búsqueda e identificación de los repertorios ...

cas

...".

Así pues, los autores anglosajones utilizan denominaciones como non-book mate-

rial, non-book medía, non-print material,

etc. para designados, estableciendo

una cla-

ra distincn entre los materiales impresos y no impresos y los que tienen forma de libro

y los que no. Aunque para el profesor Carrión (1990: 344):

"en la expresión Non Book

Material se incluye tanto los materiales impresos como los no impresos; los materiales

que necesitan ayuda mecánica para acceder a su contenido y los que no necesitan esta

ayuda".

Uno de los términos utilizados en castellano para designar

a estos productos es mate-

rial especial, pero como bien argumenta Carrión (1990: 344), "el adjetivo especial adju-

dicado a aquellos materiales no bibliográficos es cada vez menos intenso porque la biblio-

teca se

abre de continuo a nuevos medios y el tratamiento catalográfico de todos ellos

es cada

vez más homogéneo". De cualquier modo,

no librario, traducción poco precisa de los términos

el término más empleado es material

anglosajones y que, como éstos, sigue

siendo una denominación vaga y confusa.

Los materiales que más se identifican

con este concepto son los audiovisuales, así lo

confirman Carrión y López de Quintana. Según Carrión (1990: 361), "son estos los mate- '

riales que propiamente

pueden llamarse 'no librarios', ya que publicaciones

seriadas,

 

manuscritos,

mapas, música impresa, grabados pueden adoptar, y de hecho adoptan,

muchas veces la forma de libro". pez de Quintana (1994: 371) afirma:

"son aquéllos

que presentan la información en vídeo o audio por separado y los títulos

formados por

 

soportes

mixtos que mezclan información escrita con los soportes alternativos: vídeo,

registros

sonoros o diapositivas".

Resulta, pues, difícil ofrecer una definición adecuada para este tipo de material; Ama-

lía

Sarriá (1977: 113) considera material no horario "todos los materiales que se apartan

de

la forma tradicional de libro o revista, incluyendo en este concepto tanto los docu-

mentos especiales bibliográficos, cuyo soporte es el papel, como los documentos espe-

ciales no bibliográficos que transmiten la informacn en forma de imágenes y sonidos

en un soporte distinto de las clásicas materias escríptóreas".

La' ISO (Intemational

Standards Organization) 'distingue los documentos tradicio-

nales, es decir, los que se editan en múltiples ejemplares y son destinados a ser difundi-

dos, de los documentos audiovisuales, a los que se refiere como "aquéllos que necesitan

la utilización de un equipo para ser vistos o escuchados" (Organisation

de Normalísation, 1988: 47-57).

Internationale

El Glosario ALA (1988: 22), cuando se refiere a nonbook material remite a "mate-

riales audiovisuales", y los

define como "aquellos que transmiten información median-

te el sonido y la imagen en lugar de hacerla utilizando texto escrito

...

Gran parte de este

material requiere el empleo de un equipo especial para oírse o verse y recibe la deno-

minación de material no impreso porque no se hace para ser ldo".

Fotherhill y Butchart (1992: 13) proponen como definición de material no librario:

"los que no forman parte de .un libro y excluyen cualquier mensaje impreso que se pre-

sente en forma de manuscrito, mapa, publicación periódica, folleto o partitura". Pero

luego profundizan esta definición diciendo que "abarca un amplio espectro puesto que

tambn incluye los materiales excluidos anteriormente,

siempre que se presenten de

forma diferente, como un mapa en una diapositiva o una publicación perdica en una

mifuoficha" .

Capítulo 21: Fuentes de información sobre materiales no librarios 389

Aquí se van a considerar materiales no librarios aquellos documentos especiales

bibliográficos presentados en soporte papel y los no bibliográficos cualquiera que sea el

soporte en que se presenten. A continuación se citan estos documentos:

 

1. Soporte papel:

   
 

~'I

 

-

Fotografías.

......Partitur

:

as musicales.

-

Dibujos.

-

Grabados.

-

Carteles.

-

Material cartográfico.

2.

Película:

 

-

Microformas.

-

Diapositívas.

-

Películas animadas.

3.

Material plástico:

"

 

·I~

 

-

Transparencias.

-

Discos de vinilo.

4.

Soporte magnético:

-

Casetes.

-

Videos.

-

Discos magnéticos.

5.

Sistemas de almacenamiento óptico:

-CD-A.

 

-CD-ROM.

-CD-L

-DAT.

-CDROMXA.

-CD-V.

-CD+G.

-

CD;ASSIST.

-etc.

 

A esta clasificación se le puede añadir lo que Fotherhill y Butchart denominan Kits,

formados por el empleo conjunto de componentes librarios y materiales especiales, por

ejemplo: un libro y una casete.

  • 390 Parte IV: Instrumentos para la búsqueda e identificación de los repertorios ...

    • 21.2. Interés de los materiales no Iibrarios en el servicio de referencia

Los bibliotecarios, en un principio, no demostraron demasiado interés en incorpo- rar estos materiales en el servicio de referencia. Las razones que argumentaban para ello las exponen muy bien Fotherhill y Butchart (1992: 24):

  • 1. La tradición del libro y la palabra impresa como principal medio de información.

  • 2. El bibliotecario era conservador de libros y no de cualquier otro medio en que se presentara la información.

  • 3. Se creía que lo el libro era la fuerza educacional por excelencia.

  • 4. El coste y la fragilidad de losmateriales no librarios.

A pesar de que medios como el cine, los discos, las fotografías, etc. habían sido acep- tados de buen grado por el público en general, los bibliotecarios presentaban cierta opo- sición hacia las nuevas formas, oposición que coincidía con una defensa clara del libro. Se pensaba que una biblioteca servía como auxiliar en la educación y por lo tanto

'os libros debían estar al servicio de ésta por su alto valor educativo, cuestionándose el valor educativo de los nuevos'medios. El primer medio no librario que empezó a inte- .esar como útil en la enseñanza fue el disco y luego las.películas. Poco a poco se fueron xmvenciendo de la necesidad de estos nuevos materiales y su utilidad educativa en con- .onancia con los libros. La Library Association publicó en 1973 un documento en el que se afirma: "los libros r los materiales audiovisuales y duplicados se complementan mutuamente en su contri- mción a la enseñanza y a la investigación y deben considerarse partes de una colección ntegral" (Library Association, citado por Fotherhill y Butchart, 1992: 26). A partir de entonces, los bibliotecarios defienden la existencia de todo tipo de mate- 'iales en los que se puede presentar la información, cualquiera que sea su formato y sin ierder de vista su incuestionable valor como fuente de información. Los materiales no librarios sirven para fines muy diferentes. Su presencia es habi- ual en todas aquellas actividades que tengan que ver con la comunicación, el almace- iamiento y la transmisión de información. Los materiales audiovisuales generalmente .e utilizan más en la enseñanza y en cuestiones de entretenimiento, y los soportes ópti- :osy las microformas se emplean en bibliotecas para el almacenamiento de grandes can- idades de información en productos de reducido tamaño que facilitan su almacena- niento físico y una posterior recuperación de la información en ellos contenida de una nanera rápida, fiable y cómoda. Las microformas tienen la utilidad de servir como archivos de seguridad, puesto que

iermiten grabar tanto en microfilm como en microficha los documentos de carácter

his-

órico cuyo acceso es restringido por cuestiones de seguridad; también se emplean en la .dición de tesis doctorales y en biblioteconomía se utilizan para la elaboración de catálo-

.osen microficha a partir de la información contenida en los ordenadores, son los llama- loscatálogos en COM (Computer Output Microform), que resultan de pasar información ligitalde-registros magnéticos a microfilm.Igualmente puede suceder el femeno inver- o, es decir, introducir directamente datos desde un microfilma un ordenador. Este fe- reno se denomina CIM (Computer Input Microfilm) (Carrión, 1990: 378).

,

Capítulo 21: Fuentes de 'información sobre materiales no librarios 391

El profesor Carrión (1990: 384) incluye, asimismo, dentro de los materiales espe- ciales los ADLO: Archivos de Datos Legibles por Ordenador y llama así a la informa- ción codificada de forma que para su consulta es necesario utilizar ordenadores elec- trónicos. Estos archivos se encuentran en varios soportes: fichas perforadas, cintas

< f
<
f

:r

If

i~~.

perforadas, fichas de ventana, discos ópticos.

fichas sensibles, cinta magnética, discos duros y blandos, ~,

Según Martín Vega (1995: 274), estos archivos se identifican por una etiqueta inter- na y por las marcas externas de los productos elaborados por los editores. No hay, por ahora, una identificación normalizada. Cuando se trata de bases de datos, estos archivos están formados por un conjunto de registros organizados en campos. Los soportes ópticos permiten una mayor capacidad de almacenamiento de infor- mación tanto en datos como en sonido e imágenes con la consiguiente facilidad de recu- peración posibilitando estrategias de búsqueda que favorezcan esta recuperacn. De entre estos medios ópticos López de Quintana menciona los discos compactos, CD, tanto de audio, CD-A, como los CD-ROM, que almacenan grandes cantidades de información bibliográfica y que se han convertido en el soporte habitual de los profe- sionales de la información, y los CD-I, discos compactos interactivos. Estos tres ele- mentos se engíoban dentro de los llamados OROM (Optical Read-Only Memory), es decir, que pueden ser leídos pero no se puede escribir en ellos. Otros soportes ópticos de más reciente aparición son el DAT (Digital Audio Tape), que permite la posibilidad de indización y búsqueda aleatoria; elDCC (Digital Com-

pact Cassete); el Minidiscde Sony; erCD-ROM XA con capacidad para

almacenar datos,

gráficos y sonido; el CD-V; el CD+G; el CD-ASSIST, etc. (López de Quintana, 1994:

61-65).

  • 21.3. Fuentes de información

A continuación, presentamos una selección de fuentes de información donde se recogen algunos de los materiales no librarios que con frecuencia se encuentran en bibliotecas, agrupados en los siguientes apartados: material cartográfico, música, micro- formas, material audiovisual, soportes multimedia y directorios de software y bases de datos.

Algunas de las fuentes que aparecen en el apartado "soportes multimedia" figuran ya en el capítulo 20, no obstante, es obligado citarlas aquí porque la información que contienen es tratada desde un punto de vista diferente, aunque complementario.

  • 21.3.1. Material carto gráfico

Biblioteca de Andalucía (Granada).- Material Cartográfico.- Granada: Biblioteca de Andalucía, 1994.

Se recoge en este boletín la cartografía sobre Andalucía reunida en la Biblioteca de Andalucía, así como la cartografía no andaluza pero ingresada por Depósito Legal.

;1

  • 392 Parte IV: Instrumentos para la búsqueda e identificación de los repertorios ...

Este boletín recoge un total de 2.117 mapas, englobando tanto mapas topográficos

como cartas náuticas y mapas temáticos

ordenados según la notación geográfica

la información por orden alfabético.

(geológicos, agrícolas.etc.), Los registros están

de la CDU y, dentro de cada grupo, se ordena

Presenta índices de personas y entidades, alíabético de lugares geográficos a los que

corresponde el contenido del mapa, índice temático de las diferentes materias (geolo-

gía, cultivos y aprovechamientos,

gráficas de materiales originales.

etc.) y un índice de reproducciones

facsímil es y foto-

Es interesante destacar la presencia en este boletín de la cartografía náutica.

• Biblioteca de Castilla León.- Catálogo de material cartográfico.- Valladolid: Biblio-

teca de Castilla y León, 1996.

A través de este catálogo, la Biblioteca de Castilla y León da a conocer la colección

de- material cartográfico que ha ido formando desde su creación con los documentos pro-

cedentes del Depósito Legal, con las donaciones institucionales,

principalmente

de la

Junta de Castilla y León, y de las

compras. La obra recoge la cartograa actual.sobre

Castilla y León, en total 1.800 mapas y planos de ciudades, publicados en series temáti-

cas y en distintas escalas.

Los mapas de Tomás López y Francisco Coello son las series más representativas de

la cartografía histórica. El catálogo

CDU, estableciéndose diez grupos:

'está ordenado siguiendo el auxiliar de lugar de la

el primero para los mapas de la Comunidad Autó-

noma de Castilla y Ln y los nueve restantes para cada una de las provincias de la Comu-

nidad. Dentro de cada grupo el sistema de ordenació.n es alfabético. El catálogo se com-

plementa con varios índices: autores y entidades, títulos, nombres geográficos y materias.

La Library of Congress edita el National Union Catalog: Cartographic Materials, de

periodicidad

trimestral, mientras que la Bibliografía nacional francesa dedica su Sup-

plément IV a Cartes et Plans ..

21.3.2. Música

• Iglesias, N.; Nájera, P.- sica: biblioteca de referencia.- Madrid: Dirección General

del Libro y Bibliotecas. Centro de Coordinación Bibliotecaria, 1992.

Se trata de una lista de obras de referencia ordenada de forma sistemática, que selec-