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Número 21, agosto de 2008

Buscar el equilibrio: Aprendizaje sobre la consolidación eficaz

En su mensaje de Riḍván de 2008, la Casa Universal de Justicia confirmó que «el avance
logrado en el proceso de entrada en tropas ha sido, en verdad, significativo». Las actividades de
enseñanza directa que han producido este aumento en el crecimiento han sido el foco de
atención de los últimos tres números de este boletín. Pero por emocionante que haya resultado
la oleada de nuevas declaraciones, no es posible ni aconsejable hacer demasiado hincapié en la
expansión sin tener en cuenta los requisitos de la consolidación; ambos procesos están, sin
duda, íntimamente ligados.

La Casa de Justicia afirmó en Riḍván de 2007 que «llevar adelante, en paralelo, la labor
de expansión y consolidación» es «la clave de un crecimiento sostenible». ¿Qué sugiere esta
afirmación a efectos prácticos? Claramente, «en paralelo» implica que ambas áreas esenciales
de actividad deben considerarse desde el inicio del proyecto de enseñanza, en vez de prestar
atención a la consolidación una vez que se ha llevado a cabo la fase de expansión. Significa
empezar un ciclo de actividad con un plan que tenga presente los recursos humanos disponibles
e identifique a los amigos preparados para «llevar a cabo los actos de servicio con los que
mantener una expansión y consolidación a gran escala», lo cual en ciertos contextos puede
llevar a un aumento de 10 ó 20 creyentes nuevos, y en otros, a un influjo de 200.

«En paralelo» también sugiere que la expansión y consolidación se refuerzan


mutuamente: una enseñanza efectiva contribuye a la labor de consolidación y mediante las
actividades de consolidación, se sostiene la labor de enseñanza. Es comprensible que los
creyentes se sientan eufóricos cuando sus campañas de enseñanza producen nuevas
declaraciones, pero es aún más gratificante cuando estos creyentes nuevos se vuelven maestros
activos y siervos de la Causa. Tal como explicó el Guardián en una carta escrita en su nombre:

No es suficiente que nuestro número aumente; queremos personas cuya fe esté asentada
sobre una roca que ninguna prueba pueda mover. Queremos personas que, en su
momento, se levanten para llevar el Mensaje a otras personas a guiar a otras almas.

En el corazón de una consolidación eficaz se encuentra el proceso de instituto. Un


número significativo de los recién declarados necesita avanzar por la secuencia de cursos de
modo que se cuente con los suficientes creyentes capacitados para realizar los actos de servicio
relacionados con cada curso, y que son necesarios si se quiere crear una vida comunitaria
vibrante. Junto con el programa del instituto de capacitación, se está viendo cómo los
encuentros devocionales, las visitas hogareñas y otros métodos ayudan a confirmar la fe de los
creyentes nuevos de modo que «esté asentada sobre una roca». Al fin y al cabo, este proceso
depende de que se conecten de una forma cada vez más profunda con Bahá’u’lláh y Su
Revelación y, que al hacer esto, hagan suyo el propósito de Dios para la humanidad en esta
etapa de la historia.

Este número del boletín explora los desafíos que se han encontrado y los éxitos logrados
en las labores de consolidación de una serie de agrupaciones. Los temas principales giran en
torno a la planificación, el seguimiento, el proceso de instituto y las visitas de profundización a
los hogares.

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Reflexiones sobre el crecimiento—Número 21, agosto de 2008 página 2

Planificación: Para lograr una relación fluida entre la expansión y la consolidación, los
amigos se están esforzando por trazar sus planes para la fase de expansión poniendo especial
atención a los recursos humanos disponibles con los que realizar las actividades de
consolidación. El aprendizaje de los siguientes ejemplos confirma que, si bien cada fase tiene
su enfoque, los procesos de expansión y consolidación «deben avanzar simultáneamente».

Burkina Faso

Las agencias de la agrupación de Zecco, que están todavía en las etapas iniciales del
aprendizaje de lo que se precisa para establecer un programa intensivo de crecimiento,
analizaron con sumo cuidado cuántas reuniones devocionales, clases de niños y grupos
prejuveniles podían iniciarse con los recursos humanos de que se disponía, antes de establecer
sus metas de enseñanza. La campaña de enseñanza subsiguiente no sólo tuvo éxito al atraer a
muchas almas a la Causa de Dios —tan solo en el primer día se dieron 25 declaraciones y se
registraron 62 niños— sino que también dio fruto al establecimiento de suficientes actividades
básicas para asegurar que el crecimiento fuera sostenible. Antes de que empezara la campaña de
enseñanza, los amigos se habían preparado para ofrecer de inmediato visitas hogareñas a los
nuevos creyentes, y se organizaron clases de niños y grupos prejuveniles para sus hijos sin
demora. Esta planificación anticipada, que incluía un curso de repaso del Libro 3 del Instituto
Ruhi, permitió que al final del segundo día de la fase de expansión se abrieran cuatro clases con
30 niños de los creyentes nuevos.

Uzbekistán

Tras varios ciclos de crecimiento, los amigos de la agrupación de Tashkent aprendieron a


iniciar el trabajo de consolidación inmediatamente empezando un Libro 1 con los nuevos
creyentes y buscadores durante la fase de expansión. El siguiente relato refleja no sólo la
importancia de una buena planificación, sino también un enfoque de enseñanza efectiva y
seguimiento sistemático:

La coordinadora de instituto, con la ayuda del miembro del Cuerpo Auxiliar, se


encargó de que hubiera tutores disponibles en la sede del proyecto para facilitar el
Libro 1 cuando hiciera falta. Normalmente, se ofrecía un curso intensivo del Libro 1 el
octavo, noveno y décimo día de la fase de expansión. Al llevar a cabo las actividades
prácticas, los tutores acompañaban a los nuevos participantes en la organización de
reuniones devocionales con sus amigos y miembros de la familia, una actividad que
atraía más declaraciones.

Era interesante, aunque no sorprendente, observar que la buena disposición de los


nuevos creyentes a empezar cursos Ruhí y participar activamente en la enseñanza estaba
directamente ligada a la calidad del trabajo de enseñanza. Durante el proyecto, cuando las
fuerzas espirituales de la labor de enseñanza estaban en funcionamiento, al seguir
detenidamente la guía ofrecida en el Libro 6 y esforzarse por mantener coherencia entre
nuestras condiciones internas y externas, presenciamos no sólo un aumento del número
de declaraciones sino también un éxito inmediato en los esfuerzos para consolidar a los
nuevos creyentes. El Libro 1 empezaba ahí mismo, los creyentes nuevos nos acercaban a
otras almas, y los tutores se sentían más capaces de acompañar a otros.

Naturalmente, el contenido del Mensaje que se transmitía era de vital importancia.


Los amigos hacían uso de la «presentación de Ana» con una mayor comprensión de la
secuencia de conceptos, y la invitación a unirse a la comunidad bahá’í y participar en la
Reflexiones sobre el crecimiento—Número 21, agosto de 2008 página 3

construcción de una nueva civilización se convertía en un mensaje enriquecedor tanto


para el maestro como para el buscador. El recién declarado veía el Libro 1 como una
consecuencia natural de este compromiso y participaba activamente con el fin de
explorar las condiciones necesarias y aprender los actos de servicio que le ayudarían a
transformarse y participar en la transformación de la sociedad. Los creyentes expresaban:
«¡Cuánta coherencia hay entre la “presentación de Ana” y el Libro 1 y el resto de cursos
del Instituto Ruhí!». Tras este tipo de enseñanza, los círculos de estudio también parecían
distintos. Uno de los tutores comentó: «Nunca he tenido un grupo de jóvenes tan
motivado como éste». Otro tutor dijo: «Desde el principio fue muy fácil y natural hablar
con los participantes acerca de la enseñanza. Todas las conversaciones giraban en torno a
la enseñanza de la Fe. Siempre consultábamos sobre cómo mejorar nuestro método. Y los
participantes estaban deseosos de estudiar todos los libros lo antes posible, desarrollar sus
capacidades para servir, y cumplir con su misión especial en la vida. Algunos
participantes expresaban no sentirse aptos para enseñar la Fe del modo en el que les
habían enseñado a ellos. Se nos recordaba el ejemplo del Libro 6, de que incluso
pequeñas velas dan luz y calor».

Al término del ciclo, este grupo de siete jóvenes había completado el Libro 4. Ellos
participaron en el siguiente proyecto de enseñanza y formaron uno de los equipos de
enseñanza más activos y entusiastas.

Seguimiento sistemático: Al realizar el seguimiento de los creyentes nuevos o buscadores


después de un proyecto de enseñanza, un acercamiento personalizado y cálido es a menudo lo
más efectivo para guiar a estas almas en su nuevo viaje espiritual y atraerlas gradualmente a
los círculos de estudio y otras actividades básicas.

Francia

Durante la fase de expansión, se designa a bahá’ís para acompañar a cada creyente nuevo,
así como a los buscadores cercanos a la Fe. El «referente» —que es como se denomina esta
función en francés— nutre a los creyentes nuevos interactuando de forma regular y creando
lazos de amistad con ellos, realizando visitas a sus hogares y otras actividades de
profundización, e integrándolos en el proceso de instituto. Esta estrategia, que requiere
perseverancia durante las primeras etapas de trabajo con los recién declarados y los buscadores,
ha dado como resultado la participación en los cursos de instituto de un 73 % de los 104
creyentes recién declarados desde noviembre de 2007 hasta junio de 2008. La experiencia
personal de un creyente nuevo de la agrupación de Créteil da testimonio de la efectividad de la
labor de consolidación:

Mi primer contacto duró más de tres horas y hasta ahora ha sido el día más
importante de mi vida. Durante aquellas tres horas [de la «presentación de Ana»],
comprendí conceptos como la Alianza eterna, una Causa universal, una misma Fe y la
vida y sufrimientos de Bahá’u’lláh. Gracias a ello pude volver mi corazón hacia el Sol de
la Verdad y reconocer Su Manifestación, Bahá’u’lláh. En esta primera sesión también oí
hablar de un libro que era el primero de una secuencia de cursos de instituto. Mientras
estudiaba el Libro 1, me invitaron a participar también en un campamento de prejóvenes
que tenía lugar al mismo tiempo. Me ha sido difícil volver a vivir como antes. He
descubierto que la oración es de importancia primordial, puesto que nutre el alma y
mediante esta demostramos nuestra condición de servidumbre a Dios. Cuando recito la
oración obligatoria corta cada día, siento cómo recibo las bendiciones de Dios. En cuanto
finalicé el Libro 1, quería finalizar los demás libros y pasar tan rápido como fuera posible
al Libro 5 para poder ayudar en el lanzamiento de un grupo prejuvenil, ya que había
Reflexiones sobre el crecimiento—Número 21, agosto de 2008 página 4

comprobado y me había emocionado enormemente la transformación que se había


producido en estos jóvenes. La comunidad bahá’í y los creyentes de mi agrupación están
unidos. Realmente, esta comunidad me ha recibido como uno más, como si nos
conociéramos desde siempre, lo cual ha aumentado aún más mi deseo de trabajar por el
Gran Plan de Dios.

Los creyentes de la agrupación también han visto que los que son nuevos en la Fe no sólo
responden de forma positiva a la consolidación sistemática, sino que valoran tener horas fijadas
y regulares para visitas de profundización y desean recibirlas con más frecuencia, incluso a
diario. Esta ansia de los nuevos creyentes por aprender demuestra que el amor por la Fe y la
participación en el proceso del Plan de Cinco Años puede trascender la falta de tiempo y otras
limitaciones que solemos pensar que tenemos.

El acompañamiento de los nuevos creyentes en el proceso de instituto: Atraer a nuevos


creyentes al proceso de instituto obviamente maximiza y sistematiza los esfuerzos de
profundización y consolidación de los amigos de una agrupación. Esto se logra más fácilmente
cuando los maestros bahá’ís ayudan a los nuevos creyentes y buscadores a comprender que,
como bahá’ís, están iniciando un sendero de transformación espiritual y una vida de servicio.

Canadá

Los esfuerzos de enseñanza directa de la agrupación de Toronto han producido un


marcado éxito durante los últimos meses, pasando de un promedio de 20 nuevos creyentes al
año a 43 en menos de nueve meses. Aunque algunos de ellos hayan sido fruto de haber nutrido
a amigos, parientes y compañeros de trabajo, la mayoría (32) ha sido el resultado de iniciativas
colectivas de enseñanza directa en vecindarios. Los miembros de los equipos de enseñanza
residen en tres de los cuatro vecindarios. Un informe que analiza su experiencia en la expansión
y consolidación resalta algunas áreas importantes de aprendizaje:

Aunque un número cada vez mayor de amigos ha ganado confianza y ha


desarrollado la habilidad de enseñar y ayudar a las almas a reconocer a Bahá’u’lláh, ha
resultado ser mucho más difícil profundizar y consolidar. Hemos observado que la
calidad del primer encuentro de enseñanza y el enfoque que se da al compartir el Mensaje
tienen un fuerte impacto en nuestra capacidad para consolidar.

Vimos que algunos de los recién declarados no asistían a las actividades básicas
muy a menudo, o en absoluto, a pesar de responder positivamente cuando se les invitaba.
Al preguntarles más tarde por qué no habían participado, sus motivos eran por lo general
insustanciales. Estaban saliendo con amigos o participando en las actividades que
siempre habían tenido. Los maestros entendieron que el primer encuentro de enseñanza,
visto en retrospectiva, no había aumentado suficientemente la conciencia del nuevo
creyente. En sus actos de enseñanza, los amigos han empezado a tratar de percibir si los
buscadores son conscientes de haber recibido una verdad profunda, que repercutirá en su
vida diaria.

Más allá de la primera experiencia de enseñanza, se hizo patente la importancia de


no sólo invitar sino ayudar a los que abrazan la Causa a iniciar el Libro 1, lo cual es
ahora esencial para cualquier iniciativa de enseñanza y consolidación. Al revisar los
resultados de los esfuerzos de enseñanza de los últimos nueve meses, es evidente que, en
general, los que entraron en el Libro 1 permanecen integrados en la Fe y muchos de ellos
se han levantado para servir. Los que no entraron en el Libro 1, quienes en muchos casos
sólo recibieron una presentación introductoria, en general se han distanciado.
Reflexiones sobre el crecimiento—Número 21, agosto de 2008 página 5

Reflexionando sobre esto vemos que un elemento importante tratado en la primera


unidad del Libro 1 es que los creyentes nuevos desarrollen el hábito de leer los Escritos
con regularidad y cierto grado de reflexión y meditación, conscientes de que deben
intentar entender cómo la Palabra de Dios influye y cambia sus vidas diarias. Tanto si un
creyente nuevo empieza un Libro 1 como si no lo hace, es importante que el maestro
preste atención a este elemento espiritual.

Estados Unidos

Un informe sobre la agrupación de San Jose en California trata el desafío que se les
presentó a los maestros bahá’ís: la poca disposición inicial de algunos creyentes nuevos a
participar en cursos de instituto u otras actividades. Cuando los maestros bahá’ís describieron el
propósito que inspira los cursos como una preparación para servir a la comunidad y a la
humanidad, la cuestión quedó resuelta.

Un joven de 23 años: Llamamos a la puerta de su casa. La abrió, pero no parecía


estar demasiado alegre por vernos otra vez. Había recibido ya la primera visita y era
evidente que no le entusiasmaba recibir una segunda. En ese momento pensé que los
temas de profundización no deben parecer una píldora desagradable que ha de tragarse un
creyente nuevo después de hacerse bahá’í.

Le dije que necesitábamos jóvenes como él para ayudar a los más jóvenes a tomar
decisiones correctas y contribuir al mejoramiento del mundo en vez de involucrarse en
drogas y/o bandas. De repente se avivó y compartió algo personal; dijo: «Yo pertenecía a
una banda y la dejé al ver como dos amigos míos murieron por estar implicados en ella».
Tras un momento de silencio, añadió con tono serio [refiriéndose a convertirse en
animador prejuvenil]: «Estoy muy interesado en ayudar en esto». Quedamos para vernos
y hablar acerca de la capacitación necesaria para ser animador de prejóvenes y para
presentar el segundo tema de profundización.

Una joven de 23 años: Llamamos a su puerta y nos habló por la ventana de su


dormitorio. Todavía no había recibido ninguno de los temas de profundización. Esta
joven era conocida por los niños del complejo de apartamentos como una especie de
«hermana mayor». Lo primero que le comentamos fue que el próximo sábado se
empezaba una clase de niños en el vecindario. Enseguida empezó a llamar a los niños
desde la ventana de su habitación para que les pudiéramos hablar de la clase. Mientras
explicábamos las clases a los niños, la nueva creyente parecía sonreír con orgullo.
Intervino varias veces en la conversación para animar a los niños a participar. También
accedió a repartir folletos sobre la clase entre los vecinos. Inicialmente había aceptado
reunirse con nosotros la semana siguiente para aprender más sobre la Fe, pero más tarde
dijo: «Nos vemos el sábado, quiero ayudaros en la clase de niños». Nosotros también le
propusimos capacitarse como animadora de prejóvenes. Ella se iluminó y contestó:
«Solía trabajar como trabajadora social y orientaba a jóvenes. Me interesa saber más
sobre esto».

Las agencias de la agrupación de Phoenix, en Arizona, percibieron que algunos creyentes


nuevos no se sentían cómodos con la idea de «realizar un curso». Mediante ensayo y error, se
fueron ideando planteamientos que disminuían la angustia de los nuevos amigos por «estudiar»
y para volverse más abiertos a participar en el proceso de instituto.

En un principio simplemente invitábamos a los nuevos creyentes a apuntarse a un


círculo de estudio, pero comprendimos que este método necesitaba algunas
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modificaciones. Muchos de ellos sólo habían recibido una educación básica, por lo que la
idea de estudiar les intimidaba. Aprendimos que, para generar interés, primero era
necesario conocerlos y luego, mientras se encauzaba la conversación hacia temas
espirituales (una habilidad del Libro 2), disponer de una copia de las primeras dos
páginas del Libro 1 y preguntar: «¿Sería posible compartir este párrafo contigo?».
Mediante las siguientes visitas, los nuevos creyentes han hecho la transición a un círculo
de estudio de forma natural. Estos círculos son pequeños, con un solo creyente nuevo y
miembros de la familia y/o amigos cercanos.

Visitas hogareñas de profundización: Uno de los métodos reconocidos de consolidación


consiste en visitar a creyentes nuevos y ofrecer sesiones de profundización en sus casas.
Cuando el número de ingresos es alto, esta estrategia requiere un gran número de amigos
comprometidos a realizar visitas a los hogares sistemática y frecuentemente. Además de
establecer lazos de amor y camaradería, uno de los propósitos es atraer a un número
significativo de estos nuevos creyentes a los cursos de instituto.

Los siguientes relatos de países de tres continentes comparten el aprendizaje proveniente


de los esfuerzos de los amigos por establecer un programa de visitas a los hogares utilizando los
seis temas del Libro 2.

Malasia

La comunidad bahá’í ha producido cinco folletos, cada uno de los cuales reproduce uno
de los temas de profundización presentados en el Libro 2, incluyendo las citas de las Escrituras
relacionadas. Cada uno está ilustrado con imágenes que ayudan al maestro a explicar el tema
espiritual. A menudo, los maestros piden al creyente nuevo o al buscador que lea secciones del
folleto en voz alta y luego exploran juntos el significado del pasaje. Antes de que se dispusiera
de estos materiales de apoyo, los maestros en más de una ocasión olvidaban elementos
importantes de los temas en sus presentaciones, o no podían presentarlos de un modo lógico y
fluido. Otros miembros de la familia normalmente se acercan durante la presentación. El
maestro deja el folleto con los creyentes nuevos para que lo puedan estudiar más a fondo.

Islas Vírgenes

Una maestra en St. Thomas visitó a una pareja bahá’í que había aceptado la Fe
recientemente, con el propósito de compartir con ellos el tema de la Alianza eterna. En el
transcurso de aquella primera visita, también revisó la oración obligatoria corta, compartió
información general sobre la Fe, les animó a participar en un círculo de estudio y fijó una serie
de visitas hogareñas a seguir. Los amigos de las Islas Vírgenes consideran que estas visitas
hogareñas son especialmente útiles para consolidar a quienes tienen horarios de trabajo que les
impiden participar en actos regulares de la comunidad.

Durante este periodo de consolidación hemos aprendido mucho al realizar nuestras


actividades. Hemos aprendido la importancia de ser pacientes, flexibles y estar dispuestos
a buscar nuevas maneras de satisfacer las necesidades de nuestros buscadores y nuevos
bahá’ís. Por encima de todo, estamos aprendiendo a confiar en que la oración y el poder
de la ayuda divina nos ayudan a responder a los desafíos de sostener la acción en el
tiempo, abrir actividades básicas y ampliar la base de maestros activos de la Fe.
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Australia

Los creyentes de la agrupación de Brisbane también han estado usando los folletos
elaborados en Malasia sobre los temas del Libro 2, como primer paso en la consolidación de
creyentes nuevos. Las agencias de la agrupación, en estrecha colaboración con los equipos de
enseñanza, coordinan cuidadosamente las visitas hogareñas. El segundo paso después de recibir
visitas hogareñas consiste en que el nuevo creyente o buscador, en la medida de lo posible, se
integre en un círculo de estudio del Libro 1. No obstante, las visitas hogareñas no tienen porqué
dejar de hacerse cuando el creyente nuevo entra en un círculo de estudio. Con el uso de esta
estrategia, hasta el momento, todos los creyentes nuevos de la agrupación han empezado un
círculo de estudio. El éxito de este método sistemático ha incrementado la confianza de los
miembros del Comité de Enseñanza de Área y coordinadores de instituto en el potencial de
crecimiento a gran escala de la agrupación. Tal como explica un miembro de las agencias de la
agrupación:

Si bien al principio coordinar el progreso de este gran conjunto de declarados y


buscadores a través de la secuencia de cursos de instituto parecía una tarea de grandes
proporciones, tenemos confianza en nuestra capacidad para superar este emocionante
desafío. Nuestra confianza viene de saber que tenemos una gran reserva de recursos
humanos que se han capacitado durante años para hacer frente al desafío de consolidar a
estos buscadores y a quienes se declaran. De repente, todo tiene sentido. Ahora
entendemos realmente la razón de ser del proceso de instituto.

Preparado bajo los auspicios del Centro Internacional de Enseñanza para la institución de los Consejeros. Pasajes de estos
informes pueden haber sido modificados para facilitar su gramaticalidad, claridad o tamaño. Puede reproducirse el texto en
su totalidad o en parte y distribuirse dentro de la comunidad bahá’í sin el permiso previo del Centro Internacional de
Enseñanza.