E – 1-0710

Hipo crónico: síntomas y diagnóstico
J. Cabane
Existen tres tipos de hipo. El hipo aislado: una contracción organizada de los músculos respiratorios, breve, única, involuntaria y muy frecuente, que suele pasar desapercibida. Se trata de un fenómeno cotidiano y fisiológico a cualquier edad. El hipo agudo: sacudidas repetitivas que duran menos de 48 horas y de las que el paciente es consciente. Se trata de un fenómeno molesto, pero que no reviste gravedad, conocido por todas las personas y que puede resultar gracioso; este cuadro es una experiencia banal que aparece a cualquier edad y cuyo pronóstico es excelente. Requiere una atención médica escasa o nula y desaparece de forma espontánea. El hipo crónico: sacudidas repetitivas que duran más de 48 horas, con pronóstico reservado; puede ser el síntoma de una enfermedad o de una complicación patológica subyacente, sobre todo esofágica, y suele ser refractario al tratamiento. Su pronóstico es la continuación a largo plazo de sacudidas con una frecuencia variable, a menudo con una periodicidad de varios días o semanas al mes. Provoca una invalidez significativa. A menudo es el síntoma revelador de una enfermedad grave subyacente, por lo que es el único hipo que implica un verdadero tratamiento médico, dando prioridad a la búsqueda de su causa para intentar aplicar un tratamiento etiológico. Las enfermedades esofagogástricas, entre las que predomina la esofagitis por reflujo, son la etiología principal del hipo crónico. A continuación, y a gran distancia, están los hipos de causa torácica, abdominal, cerebral e incluso psíquica.
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Palabras clave: Hipo; Reflujo gastroesofágico; Esofagitis; Estómago; Esófago; Sistema nervioso; Diafragma

Plan

Introducción Vías nerviosas del hipo Enfoque diagnóstico Endoscopia digestiva alta Otras pruebas complementarias Tratamientos Discusión Conclusión

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Introducción
El hipo es un síntoma al que se suele dar poca importancia y que a menudo se pasa por alto, pero se convierte en una molestia preocupante cuando es refractario al tratamiento y crónico. La función del médico general ante un cuadro de hipo es esencial, porque puede tranquilizar al paciente, determinar el pronóstico y buscar la causa. La fisiología sugiere que el hipo es la persistencia de un reflejo arcaico, relacionado con la succión y la ventilación branquial [1] . No obstante, desde el punto de vista clínico, hay que diferenciar tres tipos de hipo [2, 3] :
EMC - Tratado de medicina
Volume E – 1-0710 2012 doi:10.1016/S1636-5410(12)61131-3

• hipo aislado: una contracción organizada de los músculos respiratorios, breve, única, involuntaria y muy frecuente, que suele pasar desapercibida. Es un fenómeno cotidiano y fisiológico a cualquier edad; • hipo agudo: sacudidas repetitivas que duran menos de 48 horas y de las que el paciente es consciente. Se trata de un fenómeno molesto, pero que no reviste gravedad, conocido por todas las personas y que puede resultar gracioso; este cuadro es una experiencia banal que aparece a cualquier edad y cuyo pronóstico es excelente. Requiere una atención médica escasa o nula y desaparece de forma espontánea; • hipo crónico: sacudidas repetitivas que duran más de 48 horas, con pronóstico reservado; puede ser el síntoma de una enfermedad o de una complicación patológica subyacente [4–6] , sobre todo esofágica [7, 8] , y suele ser refractario al tratamiento. Su pronóstico es la continuación a largo plazo de sacudidas con una frecuencia variable, a menudo con una periodicidad de varios días o semanas al mes. Provoca una invalidez significativa. A menudo es el síntoma revelador de una enfermedad grave subyacente, por lo que es el único hipo que implica un verdadero tratamiento médico, dando prioridad a la búsqueda de su causa para intentar aplicar un tratamiento etiológico. Las enfermedades esofagogástricas, en las que predomina la esofagitis por reflujo, son la etiología principal del hipo crónico. A continuación, y a gran distancia, están los hipos de causa torácica, abdominal, cerebral e incluso psíquica [7] .

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Si no existen anomalías digestivas altas o si fracasa el tratamiento de primera elección. pero es necesario descartar un sobrepeso. por otra parte. lobectomía pulmonar. como una aspiración gástrica en caso de distensión o de oclusión. pero se han descrito hipos crónicos de a˜ os de duración. La exploración somática muestra la presencia de sacudidas de los músculos inspiratorios durante las fases de crisis. Se sabe que se trata de una contracción súbita coordinada de todos los músculos inspiratorios. pelea. La utilidad del hipo sigue siendo un misterio. Su duración es variable. porque existen hipos psicógenos. infeccioso. el cerebelo y el cerebro. accidente cerebrovascular o meningitis) y. 4. seguidos de la gastritis y la úlcera gástrica. es posible que existan aferencias torácicas (pulmón. El factor aparentemente desencadenante del hipo suele ser orogástrico (glotonería. por tanto. la maniobra de Salem puede ser de ayuda (Fig. y sus tratamientos por lo general serán eficaces contra el hipo. Todos los pacientes con anomalías tratables deben recibir el tratamiento adecuado. aunque su eficacia dura poco tiempo. y la búsqueda de una causa hace que se descubran a veces múltiples etiologías posibles. el tronco del encéfalo. con resultados satisfactorios. causa por sí mismo una repercusión somática considerable. neurológico (a menudo. Una vez establecido el contacto. en ocasiones. Su repetición en un hipo crónico a veces puede causar un traumatismo de la pared posterior de la faringe. de depresión. En su mayoría. En la exploración neurológica se suele encontrar una arreflexia faríngea con abolición de los reflejos nauseoso y velopalatino. que se producen a menudo al final de la inspiración. Las aferencias más relevantes desde el punto de vista clínico son claramente de tipo digestivo alto. Las eferencias son todas las vías neurológicas que controlan los músculos respiratorios y la faringolaringe. se sitúan en el abdomen o en el tórax. a menudo con la remisión del hipo crónico durante varias horas. se prescribe una asociación de inhibidores de la bomba de protones tipo omeprazol y de procinéticos tipo domperidona. torácicos o abdominales. El contexto de estrés. pero se han descrito hipos asociados a cualquier afección intraabdominal. en menos casos. suelen tener como mecanismo la apnea. Enfoque diagnóstico Los hipos agudos no plantean en realidad problemas médicos. Existen muchos métodos populares destinados a interrumpir este hipo. El RGE y la esofagitis. Un problema distinto es el que plantea el hipo crónico. y en ocasiones de alginato y de citoprotectores de la mucosa. Se han descrito hipos asociados a tumores o a otras afecciones del bulbo raquídeo. 2 . etc. A menudo. el hipo es una actividad nerviosa compleja que se organiza a través del conjunto de los centros nerviosos. lo que se asocia a una sensación de muerte inminente. Los pacientes suelen ser varones ancianos con patología polivascular. por ejemplo. En realidad. se recomienda probar con baclofeno u otros gabaérgicos. son los principales hallazgos de esta exploración. Los pacientes suelen tener antecedentes n cardiovasculares y digestivos. La exploración faríngea muestra una contracción sincrónica del hipo. Otras pruebas complementarias La pH-metría confirma en el 75% de los casos de hipo crónico la existencia de un RGE y puede mostrar la sincronización entre hipo y RGE. Hay que evaluar el estado psicológico. a veces se encuentra un antecedente quirúrgico como un tratamiento del RGE.). etc. Maniobra de Salem. la sedación del hipo después de éste es un argumento de peso sobre la existencia de una relación de causalidad. un eritema faríngeo y los demás signos y síntomas de reflujo gastroesofágico (RGE). como en los espasmos esofágicos o los reflujos sin esofagitis. en ocasiones neuropsicológicos y. la sugestión o la focalización de la atención en otra cosa. Una sonda plástica semirrígida se introduce horizontalmente de delante hacia atrás por la nariz hasta tocar la pared posterior de la faringe. Sin embargo. pues las molestias se limitan a unas horas a lo sumo. que se sigue con rapidez del cierre de las vías respiratorias superiores. En la mayoría de los casos. Por una parte. se imprimen a la sonda peque˜ os movimientos de vaivén para estimular los receptores n faríngeos y desencadenar un reflejo inhibidor del hipo. pero el tratamiento no siempre es sencillo. Debido a la elevada tendencia espontánea del hipo agudo a desaparecer sin dejar rastro. A menudo existen bloqueos respiratorios: episodios en los que el paciente.). que existe desde la vida fetal y que persiste durante toda la vida. puede ser el indicio de un problema patológico grave y. En todos los pacientes se debe realizar una endoscopia digestiva. que parece estar relacionado con la succión y la ventilación branquial [1] . La exploración otorrinolaringológica puede mostrar temblores linguales y signos indirectos de RGE. la manometría esofágica suele mostrar anomalías.). en raras ocasiones. el nervio vago es el encargado de vehicularlas. 6] . etc.Tratado de medicina Figura 1. la exploración somática suele ser normal. tiene el tórax lleno de aire y es incapaz de espirar. cervicales y craneales. debido a la elevada frecuencia de anomalías gastroesofágicas. Al margen de las crisis. Endoscopia digestiva alta Permite detectar anomalías (sobre todo esofágicas) en la inmensa mayoría de los pacientes [7] . que justifica su tratamiento. 1): el método más fiable de bloqueo físico del hipo es tocar la pared posterior de la faringe con una sonda nasal. ésta muestra numerosas anomalías y sólo es normal en el 20% de los casos. Asimismo. y algunos autores han sugerido la existencia de un arco nervioso reflejo operacional en el hipo. en el paroxismo de una crisis de hipo. se debe aplicar un tratamiento dirigido de forma prioritaria contra éstas y adaptado a los hallazgos del estudio digestivo alto. incesto. de angustia o de trastorno somatoforme suele ser evidente. EMC . ante la situación de tener que tratar un hipo agudo que quiere interrumpirse. ingestión de cáusticos. Tratamientos Como regla terapéutica. El hipo crónico aumenta en función de la edad y es tres veces más frecuente a los 70 a˜ os. es psicológico (violación. pleura. es apropiado emplear una estrategia diagnóstica. la eficacia real de estos métodos sigue siendo dudosa. mediastino). en la mayoría n de los casos inferior a 100 días. postoperatorio con anestesia general (prostatectomía. un contexto evidente indica que se realice un procedimiento. Estos episodios se resuelven en unos 20 segundos.E – 1-0710 Hipo crónico: síntomas y diagnóstico Los mecanismos fisiológicos del hipo no se conocen por completo [1. Se han observado casos de alteraciones detectadas por la pH-metría o la manometría sin que la endoscopia se haya considerado patológica. Vías nerviosas del hipo Se ha descrito más de un centenar de causas del hipo crónico en la literatura. pero se trata de un movimiento respiratorio complejo común a todos los vertebrados.

La experiencia clínica [8] demuestra que las anomalías digestivas altas. Conclusión El hipo agudo plantea pocos problemas terapéuticos. debido sobre todo a que el hipo crónico se produce de forma preferente en varones de edad avanzada o en pacientes caquécticos en fase terminal de una enfermedad mortal (SIDA o cáncer en la mayoría de los casos). El estudio digestivo alto es prioritario una vez realizada la evaluación clínica.) en los que el hipo neurógeno se asociaba a trastornos de la motricidad esofágica.Hipo crónico: síntomas y diagnóstico E – 1-0710 Discusión La posibilidad de que existan anomalías esofágicas secundarias al hipo se ha sugerido por el hallazgo de pacientes que tenían enfermedades neurológicas definidas (herpes zóster. toxoplasmosis neuromeníngea. pero en la mayoría de los casos no se dispone de pistas clínicas y se puede aplicar el árbol de decisión de la Figura 2. procinéticos esofágicos y citoprotectores de la mucosa sugiere que la esofagitis puede ser la causa del hipo. después del tratamiento con antiácidos potentes. Debido a la gran frecuencia de anomalías esofágicas que pueden causar hipo y al impacto terapéutico que implican. se trata de situaciones infrecuentes. por lo general evidente (como un absceso subfrénico. una hiperhidratación grave. El hipo crónico es un cuadro infrecuente e invalidante que requiere un tratamiento especializado. RGE: reflujo gastroesofágico. son muy frecuentes en el hipo crónico. hay que dar prioridad a la clínica y a la realización de pruebas digestivas altas. etc. listeriosis. La búsqueda y el tratamiento etiológico de su causa son prioritarios. en algunos casos. La pluripatología frecuente que existe en estos pacientes obliga a ser prudente antes de extraer conclusiones sobre la génesis del hipo. No obstante. la recidiva tras suspender el tratamiento y la obtención de una nueva remisión por una corrección quirúrgica del RGE son argumentos adicionales. malformación o tumor cerebral. Lo último es determinar qué anomalías son de origen esofágico primario y cuáles tienen otro origen: en otras palabras. si el esófago Hipo crónico durante más de 48 horas Observación clínica ¿RGE? Normal/negativo Anormal Endoscopia Manometría pH-metría Diagnóstico y tratamiento según los casos Normal/negativa Anormal RM cerebral TC toracoabdominal Otras pruebas según los datos previos Diagnóstico y tratamiento Inhibidores de la bomba de protones Procinéticos esofágicos Citoprotectores de la mucosa/antirreflujo Cirugía ocasional Normal/negativa Anormal Repetir el estudio clínico en busca de una causa pasada por alto Diagnóstico y tratamiento Baclofeno Tricíclicos Neurolépticos Figura 2. etc. También se han identificado causas no digestivas de hipo. en la mayoría de los casos no requiere desplegar una gran actividad médica. un tumor cerebral con herniación. TC toracoabdominal: tomografía computarizada toracoabdominal. orgánico o psíquico es infrecuente y en ocasiones se establece por exclusión. se debe aplicar un tratamiento adecuado. Si se observan anomalías en este primer estudio. en especial la esofagitis por reflujo. Para considerar que son la causa del hipo debe existir al menos una coincidencia entre la desaparición de éste y su tratamiento. En algunos pacientes. El contexto clínico puede orientar en gran medida hacia una solución. Los otros sistemas se exploran en una segunda etapa. Si fracasa. La mejoría del hipo. Las asociaciones sintomáticas son más frágiles. a menos que se asocie a un proceso patológico evolutivo. o incluso la remisión completa.Tratado de medicina 3 . EMC . las recidivas permiten confirmar la relación causal. Tratamiento del hipo crónico. hay que buscar una lesión cerebral y administrar un tratamiento con baclofeno [6] . Árbol de decisiones. RM: resonancia magnética. El tratamiento actual de estos pacientes está resumido en la Figura 2.) y cuyo tratamiento soluciona el hipo. No obstante. El diagnóstico de hipo de origen central. Este estudio suele culminar en el descubrimiento de una anomalía esofágica más o menos infraclínica.

Cabane J.o. A phylogenetic hypothesis for the origin of hiccough. Bizec JL. Cabane J. Antiespasmódicos análogos del GABA Neurolépticos Antieméticos Procinéticos Baclofeno Pregabalina Clorpromazina Domperidona Cisaprida v. Le hoquet.aphp. rue du Faubourg-Saint-Antoine. Derenne JP. Eur Respir J 1993. 75571 Paris cedex 12.v.em-consulte. Clase Antisecretores inhibidores de la bomba de protones Antiácidos anti-H2 Molécula Omeprazol Pantoprazol Vía v. v.39:e141. Rev Prat Méd Gén 1994.o.fr).v. Algunos de los tratamientos posibles se indican en el Cuadro 1. Rev Med Interne 1992.o. v. Derenne JP. [4] [5] Bibliografía [6] [1] [2] [3] Straus C. Hiccup in adults: an overview. v. Oshima T. Sa résolution spontanée est rare si sa durée excède 8 jours. Cualquier referencia a este artículo debe incluir la mención del artículo: Cabane J. Vasilakos K. Hipo crónico: síntomas y diagnóstico.o. Similovski T. Dosis 20 mg 40 mg 40 mg 150 mg 50 mg 10 mg 150-300 mg 25 mg 10 mg 10 mg Duración 24 h 24 h 24 h 12-24 h 6-24 h 4-6 h 6h >24 h 8h 8h Tomas/día 1-2 1-2 1 1-2 1-4 4 3 1 3 3 Observación: estos fármacos se citan a modo de ejemplo. Cabane J. es el culpable o si sólo es la víctima de un hipo desencadenado y perpetuado en otra localización. Hoquet de l’adulte. Vías de administración y posología de los principales fármacos antihipo. Cabane J. et al. et le GRICHCA. Bioessays 2003. Cabane (jean. Derenne JP. EMC Tratado de medicina 2012. Wilson RJ. No es una enumeración exhaustiva.com/es Algoritmos Ilustraciones complementarias Videos/ Animaciones Aspectos legales Información al paciente Informaciones complementarias Autoevaluación Caso clinico 4 EMC .10:527–30. Derenne JP.v. Le hoquet chronique.8:235–7. i. Rev Med Interne 1989. Launois S.16(1):14 [Artículo E – 1-0710]. [7] [8] Bizec JL.25:182–8.: vía oral. Disponibles en www. i. Ranitidina v. Zelter M. Cabane J.o. Le hoquet : à la (re)découverte d’un signe souvent négligé. i. Gutknecht J. Eur Respir J 1995. Whitelaw WA. Cabane J. Desmet V. J. v. v.: vía intravenosa.o. Service de médecine interne. Presse Med 2010. Bizec JL.cabane@sat.110:2829–32. Bizec JL. Derenne JP. Whitelaw WA. Derenne JP.o. France.E – 1-0710 Hipo crónico: síntomas y diagnóstico Cuadro 1.8:37–43.Tratado de medicina . Faculté de médecine Pierre & Marie Curie. Hôpital Saint-Antoine APHP. v. Fest T.o. Derenne JP. France. Baclofen therapy for chronic hiccup. De Wazieres B. Guelaud C. Le hoquet chronique est souvent une maladie oesophagienne.13:454–9. 184. Dupond JL. Etude prospective de 184 cas. esta lista sólo refleja unas posibilidades terapéuticas y las costumbres de prescripción del autor.6:563–75.o. Concours Med 1988. 75006 Paris.

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