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El Efecto Pigmalión

El Efecto Pigmalión

Cómo podemos ayudar a nuestros colaboradores a alcanzar todo su potencial? Los mejores gerentes se dan cuenta que la habilidad para ayudar a las personas a tener éxito en sus labores es la clave de su trabajo y reconocen que el éxito de una organización depende de la gente que trabaja para ésta.

El efecto pigmalión es un tipo de profecía en la cual si un líder incrementa sus expectativas del rendimiento de sus empleados, ellos realmente mejorarán su rendimiento.

Cuenta una leyenda mitológica griega que el rey Pigmalión esculpió una estatua con la figura ideal de la mujer. A Pigmalión le gustó tanto su obra que quiso que se convirtiera en un ser real. El deseo fue muy fuerte e hizo todo lo que pudo para conseguirlo. Pidió ayuda a Venus Afrodita, la diosa del amor, la cual colaboró en que su sueño se hiciera realidad. Así nació Galatea, su mujer ideal.

Cuando alguien anticipa un hecho, existen muchas probabilidades de que se cumpla. A este fenómeno en Psicología Social se le llama: realización automática de las predicciones ; también se le conoce como El Efecto Pigmalión, o la profecía que se cumple a sí misma .

Para ilustrar el efecto, un grupo de investigadores condujeron varios experimentos con las Fuerzas Armadas de Israel, en el cuál se asignó calidades de alto, regular y desconocido al potencial de éxito de 104 soldados y se dió esta información a los instructores de combate, los cuales desconocían que ese puntaje no había sido basado en ningún conocimiento de los soldados. Al final del curso, los instructores asignaron una calificación a cada soldado, y se vió que aquellos soldados que previamente se les dieron altos niveles, recibieron más altas calificaciones que aquellos a los que no se lo hizo. Adicionalmente, los soldados indicaron que habían disfrutado el curso más y tenían una actitud más positiva hacia nuevos entrenamientos.

Adicionalmente se condujo otro experimento en el cual a 61 soldados que iban a asistir a un curso de siete semanas se les dió diferentes expectativas sobre sus propias habilidades, a un grupo escogido al azar se le dijo que tenían un alto potencial para el éxito. Al final del curso aquellos a los que se les había indicado que tenían un alto potencial rindieron considerablemente mejor que aquellos a los que se les había indicado que tenían un potencial regular.

El Efecto Pigmalión

En el sector educativo existen muchos estudios de pedagogos y psicólogos que confirman este hecho, entre ellos el de Rosenthal. Éste dio a los profesores de una escuela una relación de alumnos y les dijo que tenían una capacidad superior, sin embargo, todos habían sido elegidos al azar. Este grupo realizó más avance intelectual que el resto. El profesorado esperaba mejores resultados y los tuvieron, con lo que la profecía estaba cumplida.

El Efecto Pigmalión requiere de tres aspectos: creer firmemente en un hecho, tener la expectativa de que se va a cumplir y acompañar con mensajes que animen su consecución.

El efecto Pigmalión puede ser aplicado en el lugar de trabajo para incrementar la productividad. Una manera de hacerlo es capacitar a los gerentes en incrementar sus expectativas del personal a su cargo. En una empresa los supervisores participaron en una sesión para ayudarlos a cambiar sus expectativas negativas de sus subordinados, entre otras habilidades se les enseño cambios de sus principios de comportamiento y se hicieron tormentas de ideas para encontrar maneras de reforzar lo positivo en los empleados de bajo rendimiento , adicionalmente se asignaron tutores para los subordinados para dar guía en la adopción de nuevas habilidades. La comunicación y fomentar expectivas de alto rendimiento entre los supervisores y entre los empleados, era el elemento fundamental de la intervención.

Los gerentes deben combatir los estereotipos negativos acerca de los empleados, olvidar resultados no exitosos, y definir objetivos desafiantes para los individuos y departamentos. Pero hay que añadir una advertencia: "Nada puede ser hecho en exceso, esperar demasiado y demasiado rápido desalienta y desmotiva a las personas, resultando en una sensación de fracaso, frustración y bajas expectativas para el futuro. Por lo tanto las expectativas deben ser altas, pero no en exceso".

En la familia lo que los padres y las madres esperamos de nuestros hijos tiende a cumplirse. Por tanto, necesitamos tener expectativas constructivas que les permitan sacar lo más brillante de ellos mismos y desechar las negativas, pues les llevan a la degradación y a la merma personal.

¿Qué expectativas tenemos de nuestros colaboradores?

¿Cómo apoyamos a que se hagan realidad?