Escuela Normal Superior de Querétaro

Alumna: María del Pilar Patiño de la Peña.

Especialidad: Español.

Semestre: 2°

Tema: Cartilla o Silabario, (La educación ilustrada).

Asignatura: La Educación en el Desarrollo Histórico de México I.

Maestro: David Saavedra Vega.

Querétaro, julio de 2011.

Siguiendo el ritmo de la voz del maestro. que también lo remataba a la imprenta de la Rosa No tenemos todos sobre el precio del remate ni del traje anual el catecismo. Con semblante severo. pasaban a recibir instrucciones en la escritura. de acurdo con sus progresos. ningún otro impresor podía imprimirla la cartilla. que abolió el privilegio de hospital. ya en aguacero. la imprenta de Pedro de la Rosa de Puebla siempre obtuvo el contrato. En la escuela gratuita se aconsejaba al preceptor que los niños tuvieran “su ropa como puedan. colgados al frente del salón. Un gran número de alumnos se presentaba hasta las nueve de la mañana por varias razones legitimas y no tan legitimas. después del silabario. Además de silabario. hasta que se declaró la libertad de prensa. Los alumnos aprendían la lectura primero y meses o años después. la recitación en coro de los niños llenaba el aula “primero lloviznita. sus descendientes en gratitud por el privilegio de imprimirla daban cincuenta pesos de limosna al hospital. en efervescencia agitándose. La publicación del catecismo de Ripalda era del hospital de San Andrés. en 1641 el Virrey concedió a la imprenta de Paula Beavides el permiso de imprimirla. pero como no sabía la lectura corrida. ya en tempestades”. uno para los de leer y otro para los de escribir. los alumnos de la Amiga estudiaban el catecismo y exposición breve de la doctrina cristiana.La educación ilustrada Esta famosa “cartilla Común”. la maestra cantaba la pregunta y los pequeños contestaban en coro con el mismo sonsonete. en la época colonial los alumnos empezaban a leer el catón cristiano o catón español que explicaba la doctrina cristiana y contenía además” otras utilidades curiosidades muy . Un día en la escuela. práctica que fue llevada a cabo en las escuelas de las parcialidades de Santiago y san Juan. mediante un pago de 900 a 3 000 pesos anuales. Esta situación hizo que en varias ocasiones los preceptos de conventos y escuela municipales sugirieran la necesidad de dar alimentos a los alumnos dentro de la escuela. como se le llamaba. chillando y amenazando con sus avenidas formidables. Después de saber las letras individuales. Las enfermedades que periódicamente diezmaban la ciudad afectaban a un alto porcentaje de niños la viruela y el sarampión causaban una ausencia de hasta sesenta por ciento de la inscripción de algunas escuelas. de la Rosa tenía que vender por lo menos de 40000 cartillas de cada año a los niños de la Nueva España. la sala de la lectura estaba cubierta de gradas desde cerca del techo. del Padre Gerónimo Ripalda. A partir de 1783. el preceptor dirigía el deletreo de las letras del alfabeto que estaba impreso en unos carteles grandes. se combinaban en las cuatrocientas silabas que se encontraban en la cartilla común. pero sin causar asco” y “sus zapatos o pies sin lodo”. databa del siglo XVI. La cartilla o silabario para uso de las escuelas costaba medio real (8 reales= 1 peso). a este método de enseñanza a todos los niños al mismo tiempo se le llamaba método simultáneo. La escuela tenía dos cuartos. con bancos sin mesas en cada nivel “que formaban cuatro cataratas de muchachos inquietos. este número tan grande indica que muchos miles de niños usaban la cartilla para aprender a leer.

el compendio de José Pinatón y los Misterios de Fe del Padre Torrejoncillo”. el método de Francisco Xavier de Santiago Palomares lo sucedía y a partir de 1810 el de Torcuato Torío de la Riva estaba en boga. escribir. quebrados y denominados. al Simón. El logro más importante del niño era recibir de mano del maestro papel fino. Durante la primera República Federal predomino el estilo de Torío. la regla de proporción. La idea de incluir la enseñanza a los niños de “sus derechos y obligaciones con relación al gobierno”. Varios niños llevaron libros de sus casas para leer en la escuela. era importante saber seleccionar y tajarlas con una uña de plomo. El papel de neófito tenía líneas rayadas para guiar la escritura. con advertencia político-morales a los padres y maestros. en que una real cédula ordenó la enseñanza de la educación civil por medio de la Constitución de 1812. como decía la cédula. aunque algunos preferían usar la forma más sencilla de escribir de Yturzaeta. leer. en vista de que la mayor parte de los niños iban a dedicarse a oficios donde lo importante era una letra clara. los más avanzados leían las fábulas de Félix María de Samaniego. Antes de 1785 se usaban los estilos caligráficos llamados redondillo y bastardo. contar y doctrina. Varias escuelas usaban el catecismo de los Padres de las Escuelas Plas. En las escuelas particulares enseñaban las reglas de gramática y ortografía de la academia española. sin líneas pautadas y copiar lemas para certámenes públicos. traducido por Juan de Escóiquiz. los de leer aprendían de memoria el catecismo de Ripalda. las cuatro reglas por enteros. que publicó un catecismo republicano. no había textos de aritmética para los niños. cuando al revisar las planas de los alumnos veía que escribían “de falsa regla o de suelto”. pero en escuelas gratuitas con grupos muy numerosos. texto que fue condenado por la inquisición española. formaban el plan de estudios de las escuelas hasta 1820. de la Real Academia Española. para profundizar sus conocimientos religiosos. provenía de la Francia revolucionaria. del acento y de los signos de puntuación. sino que el maestro consultaba el compendio matemático de Benito Bails o el libro de Puig y Mora para enseñar los guarismos. sobre esta plancha el preceptor ponía la hoja de papel y para hacer aparecer las líneas negras. porque tenía versos además de prosa. habilidad que era imprescindible para ser maestro. les indicaba “algunas explicaciones simples de oficio. alrededor de 1820. y a veces las tablas de contar. la regla de tres y sus operaciones. Algunos maestros preferían el amigo de los niños del Abad Sabatier. Usaban plumas de ave y tinta hecha de vinagre o huizache que se sacaba con un polvo llamado marmaja. y el uso de las letras. Parece ser que fue remplazado por el libro segundo de los niños.provechosas así a los niños. Estas cuatro asignaturas. los alumnos más avanzados estudiaban el catecismo histórico de Abad Fleuri. era casi imposible señalar lugar a la teórica. Otro quehacer del maestro era preparar las plumas. frotaba con un trozo cilíndrico de plomo. el maestro trataba de dar ortografía sobre la marcha. . juzgando como método más fácil y rápido y por tanto preferible. Además del catecismo de Ripalda. no necesariamente elegante.

218-227. que en forma de preguntas y respuestas parecidas a la doctrina cristiana explicaba la traducción política: “Decid. En igual imitación a la enseñanza religiosa se publicó la Cartilla o Catecismo del Ciudadano Constitucional que en cuatro hojas presentaba el Credo del ciudadano que prometía a creer. ¡Cómo os llamáis? Español: ¡Quién es nuestro Rey? Fernando VII. Dorothy Tanck Estrada. . etc. niño. pp. La educación ilustrada. Bibliografía.La junta Suprema mandó distribuir un pequeño folleto intitulado catecismo civil de España.