Escuela Normal Superior de Querétaro

Alumna: María del Pilar Patiño de la Peña.

Especialidad: Español.

Semestre: 2°

Tema: Cartilla o Silabario, (La educación ilustrada).

Asignatura: La Educación en el Desarrollo Histórico de México I.

Maestro: David Saavedra Vega.

Querétaro, julio de 2011.

La publicación del catecismo de Ripalda era del hospital de San Andrés. de la Rosa tenía que vender por lo menos de 40000 cartillas de cada año a los niños de la Nueva España. del Padre Gerónimo Ripalda. este número tan grande indica que muchos miles de niños usaban la cartilla para aprender a leer. La escuela tenía dos cuartos. en efervescencia agitándose. En la escuela gratuita se aconsejaba al preceptor que los niños tuvieran “su ropa como puedan. chillando y amenazando con sus avenidas formidables. Con semblante severo. A partir de 1783. se combinaban en las cuatrocientas silabas que se encontraban en la cartilla común. que abolió el privilegio de hospital. la sala de la lectura estaba cubierta de gradas desde cerca del techo. a este método de enseñanza a todos los niños al mismo tiempo se le llamaba método simultáneo. Siguiendo el ritmo de la voz del maestro. uno para los de leer y otro para los de escribir. después del silabario. en 1641 el Virrey concedió a la imprenta de Paula Beavides el permiso de imprimirla. ya en tempestades”. Las enfermedades que periódicamente diezmaban la ciudad afectaban a un alto porcentaje de niños la viruela y el sarampión causaban una ausencia de hasta sesenta por ciento de la inscripción de algunas escuelas. los alumnos de la Amiga estudiaban el catecismo y exposición breve de la doctrina cristiana. práctica que fue llevada a cabo en las escuelas de las parcialidades de Santiago y san Juan. Después de saber las letras individuales. hasta que se declaró la libertad de prensa. mediante un pago de 900 a 3 000 pesos anuales. como se le llamaba. sus descendientes en gratitud por el privilegio de imprimirla daban cincuenta pesos de limosna al hospital. en la época colonial los alumnos empezaban a leer el catón cristiano o catón español que explicaba la doctrina cristiana y contenía además” otras utilidades curiosidades muy . Esta situación hizo que en varias ocasiones los preceptos de conventos y escuela municipales sugirieran la necesidad de dar alimentos a los alumnos dentro de la escuela. Además de silabario. Un gran número de alumnos se presentaba hasta las nueve de la mañana por varias razones legitimas y no tan legitimas. La cartilla o silabario para uso de las escuelas costaba medio real (8 reales= 1 peso). colgados al frente del salón. la imprenta de Pedro de la Rosa de Puebla siempre obtuvo el contrato. de acurdo con sus progresos. Los alumnos aprendían la lectura primero y meses o años después.La educación ilustrada Esta famosa “cartilla Común”. pero como no sabía la lectura corrida. el preceptor dirigía el deletreo de las letras del alfabeto que estaba impreso en unos carteles grandes. pasaban a recibir instrucciones en la escritura. databa del siglo XVI. ningún otro impresor podía imprimirla la cartilla. que también lo remataba a la imprenta de la Rosa No tenemos todos sobre el precio del remate ni del traje anual el catecismo. con bancos sin mesas en cada nivel “que formaban cuatro cataratas de muchachos inquietos. ya en aguacero. la recitación en coro de los niños llenaba el aula “primero lloviznita. la maestra cantaba la pregunta y los pequeños contestaban en coro con el mismo sonsonete. Un día en la escuela. pero sin causar asco” y “sus zapatos o pies sin lodo”.

en que una real cédula ordenó la enseñanza de la educación civil por medio de la Constitución de 1812. sin líneas pautadas y copiar lemas para certámenes públicos. para profundizar sus conocimientos religiosos. La idea de incluir la enseñanza a los niños de “sus derechos y obligaciones con relación al gobierno”. y a veces las tablas de contar. porque tenía versos además de prosa. el método de Francisco Xavier de Santiago Palomares lo sucedía y a partir de 1810 el de Torcuato Torío de la Riva estaba en boga. juzgando como método más fácil y rápido y por tanto preferible. El papel de neófito tenía líneas rayadas para guiar la escritura. Varias escuelas usaban el catecismo de los Padres de las Escuelas Plas. con advertencia político-morales a los padres y maestros. el compendio de José Pinatón y los Misterios de Fe del Padre Torrejoncillo”. cuando al revisar las planas de los alumnos veía que escribían “de falsa regla o de suelto”. de la Real Academia Española. los de leer aprendían de memoria el catecismo de Ripalda. formaban el plan de estudios de las escuelas hasta 1820. sobre esta plancha el preceptor ponía la hoja de papel y para hacer aparecer las líneas negras. el maestro trataba de dar ortografía sobre la marcha. provenía de la Francia revolucionaria. del acento y de los signos de puntuación. les indicaba “algunas explicaciones simples de oficio. Además del catecismo de Ripalda. habilidad que era imprescindible para ser maestro. El logro más importante del niño era recibir de mano del maestro papel fino. y el uso de las letras. no necesariamente elegante. era casi imposible señalar lugar a la teórica. pero en escuelas gratuitas con grupos muy numerosos. que publicó un catecismo republicano. sino que el maestro consultaba el compendio matemático de Benito Bails o el libro de Puig y Mora para enseñar los guarismos. la regla de tres y sus operaciones. Estas cuatro asignaturas. texto que fue condenado por la inquisición española. Antes de 1785 se usaban los estilos caligráficos llamados redondillo y bastardo. como decía la cédula. Usaban plumas de ave y tinta hecha de vinagre o huizache que se sacaba con un polvo llamado marmaja. En las escuelas particulares enseñaban las reglas de gramática y ortografía de la academia española. en vista de que la mayor parte de los niños iban a dedicarse a oficios donde lo importante era una letra clara. Algunos maestros preferían el amigo de los niños del Abad Sabatier. Otro quehacer del maestro era preparar las plumas. no había textos de aritmética para los niños. contar y doctrina. Varios niños llevaron libros de sus casas para leer en la escuela. quebrados y denominados. al Simón. frotaba con un trozo cilíndrico de plomo. .provechosas así a los niños. los alumnos más avanzados estudiaban el catecismo histórico de Abad Fleuri. era importante saber seleccionar y tajarlas con una uña de plomo. los más avanzados leían las fábulas de Félix María de Samaniego. traducido por Juan de Escóiquiz. escribir. aunque algunos preferían usar la forma más sencilla de escribir de Yturzaeta. Durante la primera República Federal predomino el estilo de Torío. las cuatro reglas por enteros. Parece ser que fue remplazado por el libro segundo de los niños. leer. la regla de proporción. alrededor de 1820.

Dorothy Tanck Estrada.218-227. . La educación ilustrada. que en forma de preguntas y respuestas parecidas a la doctrina cristiana explicaba la traducción política: “Decid.La junta Suprema mandó distribuir un pequeño folleto intitulado catecismo civil de España. niño. Bibliografía. ¡Cómo os llamáis? Español: ¡Quién es nuestro Rey? Fernando VII. En igual imitación a la enseñanza religiosa se publicó la Cartilla o Catecismo del Ciudadano Constitucional que en cuatro hojas presentaba el Credo del ciudadano que prometía a creer. etc. pp.