Cuento Mágico
Maíz
Autoras: Cecilia Puentestar
Sabrina Reinoso
Elizabeth Yánez
NOta: Las realizadoras de esta presentación no tiene derechos
de autor sobre las fotografías e ilustraciones que han sido
recuperadas de Internet.
Mágico Maíz
Cuenta la historia
que hace muchos
años atrás en las
montañas de la
Sierra ecuatoriana
había una mágica
semilla de maíz,
que brillaba a la
luz del sol y
reflejaba
traspasando las
montañas a un
pequeña aldea que habitaba cerca del río, en donde los niños
escuchaban una voz cada mañana y era su amigo el sol, él les
habló acerca de esta extraña semilla, que cuando se cultivaba
su alimento era mágico y podía ser de gran ayuda para la
aldea, ya que ellos solo se alimentaban de raíces y animales,
pero en ocasiones se perdía la comida por las fuertes lluvias.
Ellos querían llegar a esta semilla
mágica, intentaron separar las
montañas con su pequeña fuerza,
pero las montañas eran muy
grandes, pidieron ayuda a su amigo
sol, el bondadoso amigo convirtió a
uno de ellos en un gusanito verde, el
más valiente Martín, él exclamó ¡Yo lo
haré!, ¡Yo traeré la semilla!, e
Isabella su amiga, dijo: Yo te
acompaño Martín necesitarás
ayuda.
El amigo sol convirtió a Martín en
un gusanito de color verde y a Isabella en una gusanita
multicolor; y muy valientemente ellos emprendieron su travesía
en compañía de su amigo solo que sería su guía.
Cuando estaban inmersos en
el bosque, el señor conejo
exclamó, ¡Pero ustedes tan
pequeños, ¿Cómo podran
cargar, un maíz tan grande, si
es más alto y más pesado que
ustedes dos juntos?!, a lo que
Martín e Isabella
respondieron: Nosotros
seremos pequeños, pero tenemos la fuerza de un gigante, y lo
lograremos, estamos seguros de eso. Entonces el señor conejo
se burló de ver a las dos pequeños gusanitos caminando por el
bosque en busca de algo imposible para él y se despidió de los
gusanitos con una risa burlona.
Ellos recorrieron el bosque
pasando por un gran lago de
agua azul cristalina, observaron
unos frondosos y robustos
árboles que parecían tan altos
que llegaron al cielo, además
de gentiles animales que se
hicieron sus amigos
rápidamente al escuchar que
su historia y así pudieron
descubrir el maravilloso mundo en el que vivían.
Luego de pocos días de viaje, Martín e Isabella, estaban
caminando y casi cerca de su objetivo, vieron una luz
resplandeciente que les cegaba los ojos, y su amigo el sol
susurrando al oído les dijo: Han llegado a la semilla mágica,
pueden tomarla, será un gran alimento para su aldea y para
ustedes pequeños amigos. Entonces los gusanitos tomaron la
semilla y le agradecieron a su gran amigo el sol por cuidar de
ellos, además que estaban muy contentos de ver todo su bello
mundo que no había visto antes.
Regresaron a su hogar con la semilla de maíz, y todos juntos la
sembraron y después de un tiempo observaron cómo poco a
poco crecía, de ella salieron un hermoso y largo tronco, donde
le acogía entre sus hoja un pequeño fruto. Y finalmente
degustaron y compartían siempre su delicioso alimento.
¡FIN!