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LECCIÓN 6 Proverbios 10:5 El que recoge en el verano es hombre entendido; El que

LECCIÓN 6 Proverbios 10:5 El que recoge en el verano es hombre entendido; El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.

Tema: El entendido no duerme en el tiempo de la siega Introducción. Los padres tienen grandes esperanzas en las inversiones de tiempo, dinero, cuidados, consejos, que han dedicado en los hijos. Pero hay quienes se han llevado grandes decepciones, sencillamente porque no han sido correspondidos como lo esperaban.

El que Recoge, recoger: agár, cosechar, recoger. En el Verano. Verano hebreo Cayíts siega (como cosecha tardía), sea el producto (grano o fruto) o la temporada seca-fruta de verano, higo seco, pasas. Es hombre entendido hebreo sakál (Hacer o actuar) y de aquí, inteligente: cuerdo, diestro, sabio. Pro_14:35. 17:2.

El que duerme radám Duerme—de haragán, no de cansado. Radám: se traduce: Estar profundamente dormido (Jueces_4:21). En el tiempo de la siega: siega catsír, se traduce: el tiempo de la cosecha. Desde el punto de vista figurado. (Juan_4:35-38) faltan cuatro meses para que llegue la siega? Mateo 9:36-38

Es hijo del hebreo ben hijo (como constructor del nombre de familia),

Que avergüenza. Bush Se traduce: desilusiona. Proverbios 19:26 Muchos proverbios destacan el valor del trabajo y del trabajador, y censuran en cambio, la pereza

y al perezoso. Una madre trabajó y sufrió mucho para criar a su numerosa familia. Uno de los hijos

llegó a ser gerente de una gran empresa. Cuando la madre quedó viuda ese hijo la invitó a vivir en

la casa de él: Proveyó para ella un hermoso departamento y le asignó algunos sirvientes para que la

cuidaran. Después de algunas semanas notaron que la madre salía a compras y se quedaba fuera de

la casa todo el día. Notaron que siempre pedía al chofer que la dejara en cierta esquina a las ocho de la mañana y que la recogiera a las cuatro de la tarde, tres días de cada semana y siempre los mismos días. Descubrieron que ella había conseguido trabajo como ama de casa. La madre explicó

a su hijo que no quiso ofenderlo, pero que en verdad no estaba contenta al no tener ningún trabajo qué hacer. Debemos recordar que el trabajo es honroso, que es una bendición, y que la pereza voluntaria es un pecado.

Apóstol: Ramiro Reyes Gracia Ministerios Iglesia Cristiana