NUMERO AUREO
“NÚMERO DE DIOS”
HISTORIA
Desde la antigüedad, los estudiosos de la naturaleza y las matemáticas se dedicaron a analizar
ciertas proporciones de simetría en las nervaduras de las hojas, el espiral de los caracoles, la
disposición de los pétalos de las flores ¡y hasta la forma del cartílago de las orejas en las personas;
encontraron que había una proporción que se repetía constantemente en diferentes partes de la
naturaleza. Ellos decidieron llamarla “la proporción de oro” o “el número de oro”. Este número
también está presente en toda producción humana, en las bellas artes y en la arquitectura,
durante siglos. Pero fue tomada de los diseños del mundo natural.
Fidias, el más famoso de los escultores y arquitectos de la Antigua Grecia, probablemente haya
utilizado el número de oro en su obra maestra: el Partenón. Y para honrar su memoria, a principios
del siglo XX un matemático decidió utilizar la letra griega fi (φ / Φ) como símbolo del número áureo.
El número de oro o proporción áurea es un número irracional que no puede representarse como
fracción. Φ = 1,618033
LA RAZÓN DORADA
Nuestro mítico número, asociado a la naturaleza, la belleza y el arte,
incluso hasta el abuso, es el 1,6180339887498... Los puntos suspensivos
significan que el número va sumando decimales hasta el infinito, sin que
haya un patrón «racional» en el encadenamiento de dígitos.
La gloriosa proporcionalidad fue definida por un matemático de la
antigüedad, no se sabe quién, sin imaginar las consecuencias de su
ocurrencia. Este científico desconocido dibujó una recta, quizá con un dedo
en la tierra, y la dividió en dos segmentos, uno (a), más largo que otro (b) y
luego enunció que el cociente entre la longitud total de la recta (a + b) y la
del segmento más grande (a), debía ser igual al cociente entre la del
segmento grande (a) y la del pequeño (b).
La igualdad descrita se resuelve mediante una ecuación de segundo
grado en la que a/b, o (a + b)/a, es igual a 1,6180339887498..., la divina
proporción, la razón dorada.
LA RAZÓN DORADA EN LA NATURALEZA Y EL ARTE
La divina proporción lineal, o su equivalente en las figuras geométricas, ha
sido identificada en las relaciones de distancias entre órganos del cuerpo
humano, en nervaduras y hojas, ramas y troncos, pétalos de las flores, la
espiral de los caracoles, los minerales cristalizados y cualquier cantidad de
formaciones naturales.
Al parecer, la naturaleza no sale de casa sin el número dorado. También en el
arte, la razón áurea es vista, real o imaginariamente, en todas partes. En el
Partenón de Atenas, en el David de Miguel Ángel, en las grandes obras de
Leonardo.
EL PRIMERO EN LLAMARLE EL NÚMERO DORADO
El primero en utilizar el término «razón áurea» fue Martin Ohm, el matemático
alemán del siglo XIX que desarrolló la teoría exponencial con números complejos.
No obstante el glamour de haber bautizado al afamado número, el Ohm más
famoso no es Martin sino su hermano Georg, quien fue el autor de la conocida Ley
de Ohm, que relaciona voltaje, intensidad y resistencia en las corrientes eléctricas.
EJEMPLOS DE LA DIVINA PROPORCIÓN
en cuanto a diseño digital lo encontraríamos en la web de Twitter. Así de simple.
Aunque actualmente lo vemos a la inversa sigue manteniendo la proporcionalidad.
en el diseño de un simple ratón de ordenador. Muchos objetos cotidianos,
empiezan sus inicios en un diseño basado en el rectángulo áureo aunque
posteriormente sean deformados según necesidades o objetivos de utilidad.
Se pueden encontrar muchos ejemplos proporción áurea en obras
arquitectónicas perfectamente diseñadas o reconocer las medidas perfectas
del ser humana: