Devocional
Valiente
“Mira que te mando que te esfuerces
y seas valiente; no temas ni desmayes,
porque el Señor tu Dios estará contigo
dondequiera que vayas.”
— Josué 1:9
Querida mujer,
Bienvenida a este devocional que puede transformar
tu vida para siempre. Creemos que este será
un tiempo especial de conexión con Jesús,
un desafío a vivir con valentía mientras juntas
enfrentamos las batallas a las que Él mismo
nos ha llamado a conquistar.
Estamos orando por ti y deseamos que cada día sea
un encuentro profundo con Aquel que ha prometido
pelear tus batallas a tu lado.
Nunca lo olvides: eres amada, escogida y
acompañada por un Dios que camina
contigo en cada paso.
Con amor,
Equipo Pastoral – Comunidad MDE
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 1
Amor que rompe
cadenas
Perfectamente amada
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 1: Amor que rompe cadenas
“En el amor no hay temor, sino que el perfecto
amor echa fuera el temor...”
1 Juan 4:18
Donde realmente hay amor —el de Dios, no el humano
condicionado— el temor no tiene lugar. El amor y el temor
son opuestos. El temor es un enemigo silencioso que
se esconde en lo profundo del corazón y, sin darnos cuenta,
empieza a gobernar nuestra manera de vivir.
Cuando tememos al rechazo podemos identificar:
• Búsqueda aprobación constante.
• Dificultad para establecer límites saludables.
• Dejar de ser nosotras misma para encajar
• Aferrarnos a relaciones dañinas por miedo
a la soledad.
Pero el amor de Dios es diferente: es perfecto, no cambia,
no falla y no depende de tu comportamiento. Su amor expulsa
al temor y lo reemplaza. En Cristo nuestra identidad se afirma:
ya no somos esclavas del temor, sino hijas adoptadas por Dios
(Romanos 8:15). Su amor es activo y poderoso: expulsa el temor,
lo sustituye y nos afirma en nuestra verdadera identidad. Donde
el amor de Cristo entra, el miedo no puede permanecer.
En Cristo recibimos una verdad liberadora: ya no somos esclavas
del temor, sino hijas adoptadas por Dios. Él nos valida, nos afirma
y nos recuerda que nuestro valor no depende de la aceptación
ni del rechazo de los demás.
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 1: Amor que rompe cadenas
Una identidad rota
Fui criada por mi abuela, sin un papá o una mamá presentes
a tiempo completo. Eso me hizo crecer con un temor constante
al rechazo y al abandono. A raíz de esa herida, entré
en un noviazgo de 9 años donde mi identidad dependía de él:
lo que decía, opinaba o quería de mí. Vivía para agradarlo, hasta
perderme por completo.
Pero un día decidí creerle a Dios. Papá me habló y me dijo:
Mi plan es mayor que el tuyo.
Recuerda, hija, que mi voluntad
es buena, agradable y perfecta.
Encontrada por el amor perfecto
Soltar esa relación fue doloroso: lo hice con miedo, angustia
y la desilusión de un futuro que yo misma había planeado.
Pero en medio del dolor y la soledad, Su perfecto amor
me abrazó. Cuando clamé: “Sáname, muéstrame tu amor”,
encontré en Cristo mi verdadera identidad: la de hija
y mujer que Él soñó desde el principio.
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 1: Amor que rompe cadenas
Una promesa cumplida
Hoy puedo decir que Dios no solo me sanó, sino
que transformó mi historia. Ese mismo novio llegó a ser
mi esposo y el papá de mi hijo. El Señor lo cambió,
nos cambió a ambos. Cada uno pasó por el fuego,
y Él lo hizo todo nuevo. Ahora vivo la promesa:
un matrimonio en Dios, donde mi identidad no depende
de lo que mi esposo diga de mí, sino de lo que Dios declaró
desde que me soñó y me formó en el vientre de mi madre.
Aplicación práctica:
1. Identifica y escribe.
Piensa en un área donde el temor al rechazo todavía te
gobierna (puede ser tu imagen, una relación, tu trabajo o tu
manera de expresarte). Escríbelo en una hoja y entrégaselo
a Dios.
2. Declara la Palabra de Dios.
Levanta tu voz y proclama lo que Él dice sobre ti:
• “Tus pensamientos sobre mí son preciosos” (Salmo 139:17).
• “Fui escogida antes de la fundación del mundo” (Efesios 1:4).
• “El amor perfecto echa fuera el temor” (1 Juan 4:18).
3. Escucha en medio del dolor.
En los momentos más oscuros Su voz se vuelve más clara.
Haz pausas para orar, leer la Palabra y recordar que Él sigue
hablándote.
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 1: Amor que rompe cadenas
4. Evalúa tu corazón.
Pregúntate: ¿Estoy reaccionando desde el temor
o desde mi identidad como hija de Dios? Esta simple
reflexión te mostrará si tus decisiones nacen
de la inseguridad o de la verdad de Cristo.
5. Rinde lo que duele para recibir lo nuevo.
No te aferres a lo que te ata. Suelta lo viejo, aunque cueste,
y permite que Dios lo reemplace con lo nuevo que preparó
para ti.
Versículos para Meditar:
• Dios te diseñó única – Salmos 139:13-14.
• No eres esclava del temor – Romanos 8:15.
• Su amor perfecto te libera – 1 Juan 4:18.
• Aunque falten los padres, Dios te recoge
Salmos 27:10.
• Antes lo escuchabas, ahora lo puedes ver – Job 42:5.
Identidad
Palabras Hija de Dios
claves Temor
Rechazo
para recordar Abandono
Amor perfecto
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 1: Amor que rompe cadenas
Preguntas para aplicar:
1. ¿En qué área de tu vida todavía estás actuando
desde el temor al rechazo en lugar de desde
tu identidad como hija de Dios?
2. ¿Qué cosas necesitas soltar hoy —relaciones,
pensamientos, inseguridades— para que Dios
pueda entregarte lo nuevo que ha preparado
para ti?
3. ¿Cómo puedes escuchar con más claridad
la voz de Dios en medio del dolor o la incertidumbre
que estás enfrentando?
Oración final
“Amado Jesús, gracias por tu perfecto amor hacia mi. Cada día
puedo sentir que me amas y me llenas de ternura. Hoy creo
que tu perfecto amor me está moldeando y haciendo libre.
Gracias porque sé que estoy en tus manos y allí soy plena
y completa. Quiero entregarte mis pensamientos, mis palabra
y mis reacciones, creo que me tienes en tus manos
y que me estás sanando para ser cada día
más como tú. Amén...”
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 2
La voz que rompe
el silencio
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 2: La voz que rompe el silencio
“Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable
me seguirán todos los días de mi vida,
y en la casa del SEÑOR viviré por siempre.”
Salmo 23:6
Cuando el silencio de la soledad
parecía gritar más fuerte, la voz de
Jesús trajo vida, verdad y plenitud.
La gran mentira que creí
Desde muy jovencita pasé momentos de profundo dolor porque
siempre tenía un sentimiento de estar sola. En mi adolescencia,
recuerdo con firmeza cómo, en ocasiones, salía al balcón
de mi casa y, con lágrimas en los ojos, le decía a mi mamá
que quisiera tener amigos. En mi habitación huía para llorar
mientras pensaba lo sola que me sentía. Fueron muchos
momentos de dolor profundo, hasta que esa mentira quedó
grabada en mi corazón: “Estoy sola”.
A dónde llegué
Creer esa mentira me llevó a pensar que, si tenía a alguien, estaría
bien y que ese sentimiento de soledad se iría, haciéndome sentir
plena y llena. Por eso, durante muchos años, comencé a entablar
relaciones sentimentales buscando, en el fondo, ser saciada.
Pero al final, nuevamente me sentía vacía y herida. Esa carga
me acompañó por mucho tiempo en mi vida.
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 2: La voz que rompe el silencio
Lo que descubrí
Con el tiempo, cuando tuve un encuentro real con Jesús,
me di cuenta de que, si bien Él nos diseñó para relacionarnos
y conectar profundamente con otros, hay una sed que solo
Él puede saciar.
Así como le sucedió a la mujer samaritana (Juan 4), que buscaba
saciar su sed física, Jesús la confrontó con amor en su pecado,
mostrándole que intentaba saciarse en hombres. Luego, le ofreció
su agua viva para que nunca más tuviera esa sed profunda.
¡Eso me encanta! Porque eso mismo pasó conmigo. Al igual que
la mujer samaritana, yo buscaba sentirme plena en relaciones
sentimentales, pero cuando encontré a Jesús y experimenté
Su amor real, mi vida cambió. Descubrí que, aunque hubiera
momentos de soledad, no estaba sola, porque Él estaba conmigo.
Aprendí que Jesús quería ser mi todo. Y lo más maravilloso
fue descubrir que mi plenitud estaba en Él. Así como
la samaritana dejó su cántaro y salió emocionada a contar
lo que Jesús había hecho en su vida, yo también solté lo que creía
que me llenaba y descubrí algo mucho más grande que cualquier
satisfacción psajera y momentanea: la plenitud real que solo
se encuentras en Jesús.
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 2: La voz que rompe el silencio
Aplicación práctica:
Si estás atravesando un sentimiento de soledad:
1. Recuerda que Dios está contigo.
2. Pídele a Dios que sacie tu alma y te llene de Su plenitud.
Teniéndolo a Él, tienes todo lo que necesitas.
3. No todo lo que sientes es verdad.
Muchas veces nuestros sentimientos nos engañan,
pero la verdad no se mide por lo que sentimos,
sino por lo que Dios dice en Su Palabra. Aférrate a ella,
deja que se grabe en tu corazón y permite que sea la voz
que defina tu identidad, no tus emociones.
4. Cuando tenemos un corazón pleno, podemos clamar a Dios
por relaciones correctas de amistad. ¡Él te sorprenderá!
Versículos para Meditar:
• “Que experimenten el amor de Cristo, aun cuando es
demasiado grande para comprenderlo todo. Entonces
serán completos con toda la plenitud de la vida y el
poder que provienen de Dios.” - Efesios 3:19
• Salmo 23
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 2: La voz que rompe el silencio
Palabras clave para recordar
Batalla con la soledad - Plenitud - Dios está conmigo
Preguntas para aplicar:
1. ¿Qué mentira sobre la soledad has creído
en tu corazón?
2. ¿De qué maneras has intentado llenar ese vacío
y qué resultado te ha dado?
3. ¿Cómo puedes hoy permitir que Jesús
sea tu plenitud en medio de una temporada
de soledad? Escríbele una carta…
Oración final
“Padre, gracias por tú me dices hoy que soy amada
e importante para ti. Gracias porque sé que desde
que estaba en vientre de mi madre, tú estabas conmigo.
Hoy renuncio a todo sentimiento de soledad, y recibo
tu perfecto amor que me empodera para caminar
en plenitud y gozo hacia mi destino eterno. Amén...”
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 3
Gracia
para la batalla
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 3: Gracia para la batalla
“Y él da gracia con generosidad. Como dicen
las Escrituras: «Dios se opone a los orgullosos
pero da gracia a los humildes». Así que humíllense
delante de Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.”
Santiago 4 : 6-7
La batalla
No sé cuántas veces he librado batallas en mi interior. Recuerdo
que recién casada me llegó una avalancha de inseguridades
que me llevaron a tener una guerra constante
en mis pensamientos.
Sé que durante estos devocionales has aprendido cómo librar
batallas en tu interior. Pero, ¿qué pasa con esas batallas que
vivimos en nuestra casa, en nuestro matrimonio o con nuestros
hijos?.
Mientras lavo platos
Una tarde entré a la cocina con tanta frustración en mi corazón
porque sentía que mi esposo y yo estábamos abrazando
el desánimo y la desilusión. Sabía que era un ataque
de las tinieblas que buscaba restar propósito y significado
a esta temporada.
Y para completar, mi cocina estaba hecha un desastre: platos
sucios y ollas de esas que dejas remojando para lavar después (no
me juzgues, soy mamá de tres niños pequeños).
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 3: Gracia para la batalla
Así que me dispuse a lavar los platos, atravesé la escoba
en la entrada para que mis hijos no entraran mientras limpiaba,
y puse música de adoración. Pero esta vez fue diferente: mientras
lavaba los platos, estaba intercediendo en oración audible
a favor de mi familia.
Comencé a sentir la presencia de Dios y experimenté
que, literalmente, estaba peleando una batalla en oración.
Sí, ¡mientras lavaba platos!
El arma está en mi casa
Me encanta ver cómo Santiago, en el pasaje que leímos al principio,
enseña que la humildad abre espacio para recibir gracia
en medio de la batalla.
Muchas veces caemos en la trampa de Satanás al creer
que las batallas dentro del hogar se ganan con discusiones
o pleitos. Pero Dios me ha mostrado que la humillación
y el servicio son armas espirituales que Él mismo nos ha confiado.
Cuando tomamos la actitud de humillarnos delante de Dios,
recibimos la gracia para la batalla, y además nos colocamos
en posición de guerra para resistir al diablo, ¡y él huye!
En 1 Pedro 5:5, Pedro nos invita a revestirnos de humildad.
En el original, esa palabra “revestirse” significa literalmente “poner-
se el delantal de servicio”, como hizo Jesús cuando lavó los pies
de sus discípulos.
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 3: Gracia para la batalla
Creo que muchas batallas en el hogar se ganarían si
estuviéramos dispuestas, como mujeres, a humillarnos
y ponernos ese delantal de servicio.
¿Qué tal si resignificamos las tareas de la casa cubriéndolas con
oración e intercesión? Imagina que esas tareas que te cargan y
llenan tu corazón de queja y enojo, las reemplazas por intercesión
y confesiones de la Palabra.
Aplicación práctica:
1. Busca una tarea del hogar o de tu día a día que normalmente
te genera frustración o pereza, y aprovecha ese momento para
llevar tus peticiones a Dios.
• Ejemplo 1: mientras conduces o vas en el transporte público
en medio del tráfico..
• Ejemplo 2: mientras lavas los platos o recoges la ropa tirada
en la casa.
• Ejemplo 3: mientras recoges los zapatos o los juguetes
de tus hijos.
Mientras lo haces, comienza a declarar vida sobre la situación
que inquieta tu corazón.
Si la carga es por uno de tus hijos (ya sea pequeño
o adolescente), mientras recoges sus juguetes o doblas su
ropa, declara las promesas de Dios sobre él:
"Señor, gracias porque mi hijo te va a conocer
y sus ojos serán abiertos a tu verdad.”
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 3: Gracia para la batalla
Mientras recoges los zapatos de tu esposo puedes declarar:
"Señor, gracias porque allanas el camino de mi esposo;
sus pasos son de integridad y le dan honra a tu nombre.”
Una posición de guerra
Cuando nos humillamos delante de Dios y tomamos el delantal
de servicio, recibimos la gracia para la batalla. Nos ponemos
en la posición militar de guerra (porque la palabra “resistir al diablo”
significa precisamente eso), y entonces él huye de nosotras.
Hay poder en la humildad
y en el servicio.
Versículos para Meditar:
• 1 Pedro 5:6-7 • Romanos 12:21
• 2 Corintios 12:9 • Proverbios 14:1
• Colosenses 3:14
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 3: Gracia para la batalla
Preguntas para aplicar:
1. ¿Qué batallas internas o familiares has intentado
pelear con armas carnales como discusiones,
control o pleitos?
2. ¿Qué tarea cotidiana podrías transformar
en un acto de intercesión y oración?
3. ¿De qué manera puedes ponerte hoy el “delantal
de servicio” en tu hogar como un arma espiritual?
Oración final
“Padre, gracias porque tú preparas mis manos para la batalla,
porque me has dado las armas espirituales para librar batallas
y porque me estás invitando a ponerme el delantal del servicio,
como una estrategia militar en contra de las artimañas
de satanás. Te amo y confío en tu precioso plan para mi
y para mi familia. Amén...”
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 4
La batalla oculta
del corazón
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 4: La batalla oculta del corazón
“Ninguno tenga más alto concepto de sí
que el que debe tener, sino que piense
de sí con cordura.”
Romanos 12:3
El disfraz del orgullo
“Si la mamá está mal, todo está mal en casa”. Esa expectativa
nos lleva a creer que debemos sostenerlo todo: hijos, esposo,
economía, emociones y espiritualidad. Pero detrás de esa lucha,
muchas veces sin notarlo, late un enemigo silencioso: el orgullo.
Este no siempre se muestra como arrogancia; a veces se disfra-
za de fortaleza, sacrificio o incluso de falsa humildad:
• Creer que somos “superpoderosas”.
• Pensar que la victoria depende solo de nuestras fuerzas.
• Controlar en exceso la crianza o la vida emocional del hogar.
En realidad, estas actitudes nos alejan de Dios, porque ocupamos
un lugar que le pertenece solo a Él:
El de Sustentador y Protector del hogar.
La victoria en la humildad
La verdadera libertad no está en serlo todo, sino en reconocer
que Cristo lo es todo. Él no nos pide perfección, sino
dependencia. Cuando nos humillamos delante del Señor,
admitimos que solo Su gracia sostiene a nuestra familia,
y en esa rendición encontramos descanso y victoria.
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 4: La batalla oculta del corazón
Cartas rendidas
Muchas veces me sentí frustrada porque no veía “la idea perfecta”
en mi esposo, en mis hijas o en mi familia. Intentaba que todo
funcionara con mis fuerzas, pero solo lograba cansancio y quejas.
Un año después de casada, en medio de esa lucha, el Señor
me dio una idea: escribir cartas. Primero plasmé mis
insatisfacciones, luego mis anhelos, y finalmente
fui respondiéndolos con la Palabra. En la intimidad de esas cartas
aprendí a rendir mi orgullo y abrazar la estrategia de Dios.
Descubrí que las batallas no se ganan forzando las cosas,
sino escuchando al cielo. Hoy doy gracias porque, a través
de esas “cartas rendidas”, Dios transformó mi corazón,
mi mirada y la unidad de mi familia.
Aplicación práctica:
1. Reconocer.
Identificar cuándo mis acciones nacen del orgullo.
2. Confesar.
Llevar esa carga en oración y pedir perdón a Dios.
3. Rendir.
Entregar a Dios las áreas que insisto en controlar
4. Practicar la humildad.
Permitir que otros (esposo, hijos, comunidad)
también aporten.
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 4: La batalla oculta del corazón
Versículos para Meditar:
• 1 Pedro 5:6-7 • Romanos 12:3
Preguntas para aplicar:
1. ¿En qué áreas de mi vida familiar el orgullo
me hace creer que todo depende de mí?
2. ¿He confundido responsabilidad
con perfeccionismo?
3. ¿Cómo puedo darle más espacio a Dios
(y a mi familia) para participar en la construcción
de mi hogar?
4. Esta semana, ¿qué carga voy a entregar
conscientemente al Señor en oración?
Oración final
“Jesús lo único que deseo en este día es más de tu gracia, tu lo
eres todo para mi y sin ti no soy nada. Dame un corazón humil-
de como el tuyo, para vivir en los ritmos de tu perfecta gracia.
Te amo y gracias Espíritu Santo por sigues trabajando en mi
corazón. Amén...”
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 5
La ofensa
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 5: La ofensa
La mentira de Satanás
En nuestro caminar con Dios y en nuestra vida en comunidad, la
ofensa es algo que tendremos que enfrentar; somos seres hu-
manos imperfectos sirviendo a un Dios perfecto.
Dijo Jesús a sus discípulos:
“Imposible es que no vengan tropiezos;
mas ¡ay de aquel por quien vienen!”
Lucas 17:1
El dolor que te causaron es demasiado
grande, no puedes perdonar. Es mejor
cerrar tu corazón y protegerte.
Si no reconocen tu valor, no tienes un
lugar en esta iglesia.
Jesús nos advirtió que es imposible que no vengan tropiezos.
La palabra tropezar viene del griego skándalon, que significa
“trampa” y se usaba en tiempos del Nuevo Testamento
para capturar animales. Era una trampa escondida para atraer
sutilmente a la presa y dejarla sin escape.
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 5: La ofensa
De la misma manera, la ofensa es una trampa en la cual podemos
tropezar fácilmente. Jesús nos ha alertado sobre esto, diciéndonos
que es imposible que no vengan tropiezos. Es decir, es imposible
que no vengan situaciones que nos lleven a ser vulnerables
ante la ofensa, aun dentro de Su misma iglesia.
Debemos recordar que como iglesia somos la esposa que está
siendo perfeccionada y que crece en madurez mientras espera al
esposo. Tenemos una esperanza que nos sostiene, y es esta:
“Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra
en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús”
Filipenses 1:6
Seguiremos siendo perfeccionados hasta el día en que veamos
cara a cara a nuestro Señor Jesucristo. Mientras tanto, debemos
estar alertas para no caer en la trampa de la ofensa.
A qué me lleva creer esa mentira
• A vivir con un corazón endurecido e incapaz de recibir
lo que Dios quiere darme a través de Su iglesia.
• A alejarme de la comunidad, asistiendo por deber y no con
gozo.
• A sentirme invisible o sin propósito, presa de la amargura.
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 5: La ofensa
Cómo se puede identificar
• Cuando recuerdo constantemente lo que alguien me hizo
o dejó de hacer.
• Cuando me molesta ver a esa persona servir o ser honrada.
• Cuando mi adoración y mi servicio ya no son igual que antes
porque mi mirada está en las heridas y no en Cristo.
• Cuando me he aislado: evito el contacto con las personas
que me ofendieron o no asisto a reuniones donde podríamos
coincidir. Lentamente, la situación me aísla de la iglesia.
Cómo se puede vencer
1. Con la verdad en Su Palabra
• “Sean comprensivos con las faltas de los demás
y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden
que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes
deben perdonar a otros.” Colosenses 3:13
• “La cordura del hombre detiene su furor, y su honra
es pasar por alto la ofensa.” Proverbios 19:11
• “Sean amables unos con otros, sean de buen corazón,
y perdónense unos a otros tal como Dios los ha perdonado
a ustedes por medio de Cristo.” Efesios 4:32
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 5: La ofensa
2. Decide perdonar
El perdón es una decisión al inicio; el sentimiento viene
después. Decide perdonar a quienes te han ofendido,
recordando que también has recibido el mismo
perdón de Dios.
3. Oración
Orar nos lleva a elevar nuestras preocupaciones
y desacuerdos a Dios en lugar de emitir juicios o críticas.
Esto fomenta la unidad y la sanidad en la iglesia,
ya que buscamos la dirección divina en lugar de depender
de nuestra propia sabiduría.
Aplicación práctica:
1. Ora por la persona que te ofendió, pidiendo que Dios
la bendiga.
2. Recuerda que tu identidad está solamente en Cristo.
3. Decide honrar y recibir de tu comunidad aunque no sea
perfecta, porque tú también fuiste perdonada en tu imperfección.
Oración final
“Señor Jesús, hoy traigo delante de ti las heridas y las palabras
que me han marcado. Reconozco que la ofensa ha intentado
cerrar mi corazón y robarme el gozo de tu presencia.
Pero decido perdonar como Tú me has perdonado. Renuncio
a la amargura y al resentimiento, y elijo vivir libre,
con un corazón sano y dispuesto a amar. Lléname
de tu Espíritu Santo para mirar con tus ojos a las personas,
aun cuando me fallen. Amén...”
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 6
El Orgullo
Espiritual
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 6: El Orgullo Espiritual
La mentira de Satanás
Los pensamientos como “Tú sabes más, puedes hacerlo mejor
que tus líderes, tú tienes más capacidad” son indicios de orgullo
espiritual.
Podemos llegar a creer que nuestra espiritualidad, dones
o conocimientos bíblicos nos hacen superiores a otros. Esto
lo convierte en una de las formas más sutiles del pecado,
porque se disfraza de devoción; puede disfrazarse de celo
por las cosas de Dios, pero en el fondo se centra en la exaltación
personal y no en Cristo.
Podemos ver claramente en Proverbios 16:18 que dice:
“Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes
de la caída la altivez de espíritu.”
También el apóstol Pablo nos recuerda:
“¿Qué tienes que Dios no te haya dado? Y si todo
lo que tienes proviene de Dios, ¿por qué te jactas
como si no fuera un regalo?”
1 Corintios 4:7
En todo tiempo debemos recordar que somos un cuerpo que
tiene una cabeza, que es Cristo, quien ha puesto autoridades en
Su iglesia y que nos dio a todos dones para la edificación de la
misma, tal como lo dice Efesios 4:11-12:
“Ahora bien, Cristo dio los siguientes dones a la iglesia:
los apóstoles, los profetas, los evangelistas, y los pastores
y maestros. Ellos tienen la responsabilidad de preparar
al pueblo de Dios para que lleve a cabo la obra de Dios
y edifique la iglesia, es decir, el cuerpo de Cristo.”
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 6: El Orgullo Espiritual
Si mantenemos estos principios presentes, podemos librarnos de
la mentira de que somos mejores que otros.
El orgullo espiritual nos lleva a compararnos con otros, a resistir la
corrección y a despreciar la autoridad que Dios ha establecido,
olvidando que Jesús mismo, siendo Dios, “se humilló a sí mismo
en obediencia a Dios y murió en una cruz”(Filipenses 2:8).
La verdadera espiritualidad no se mide en cuánto hago para Dios,
sino en cuánto me parezco a Cristo en humildad y dependencia
de Él.
A qué me lleva creer esa mentira
• A menospreciar la autoridad que Dios puso en mi vida.
• A caer en una actitud crítica, murmurando y sembrando
división.
• A perder la gracia de Dios, porque Él resiste al orgulloso
Cómo se puede identificar
• Cuando me cuesta recibir corrección o consejo.
• Cuando mi primera reacción es criticar lo que no me gusta
en la iglesia.
.
• Cuando comparo mi manera de hacer las cosas
con la de mis líderes y me creo superior.
• Cuando me cuesta obedecer a mis líderes porque “yo sé más”.
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 6: El Orgullo Espiritual
Versículos para Meditar:
• Santiago 4:6 • Romanos 13:1
• Hebreos 13:17 • Filipenses 2:5-8
Aplicación práctica:
1. Reconoce que la iglesia es el diseño de Dios,
no una institución humana.
2. Ora por tus líderes en lugar de criticarlos.
3. Recuerda que Jesús, siendo el Hijo de Dios,
se sometió al Padre y lavó pies como siervo.
Oración final
“Padre Celestial, confieso que muchas veces he creído
la mentira de que sé más o que puedo hacerlo mejor
que los demás. Hoy reconozco mi orgullo y lo rindo a tus pies.
Dame un corazón humilde, como el de Cristo, que se despojó
de sí mismo para obedecer hasta la cruz. Enséñame a honrar
a mis líderes, a servir a otros sin compararme, y a recordar
que todo lo que soy y tengo es por tu gracia. Amén...”
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 7
Renovadas
para servir
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 7: Renovadas para servir
"En cambio, los que confían en el Señor encontrarán
nuevas fuerzas; volarán alto, como con alas de águila.
Correrán y no se cansarán; caminarán y no desmayarán."
Isaías 40:31
Sirve con pasión, pero sin perderte
Servir en el ministerio es un acto de amor, entrega y pasión.
Lo hacemos porque amamos a Dios y deseamos ser parte activa
de Su obra.
Pero en medio de tanto dar, también podemos llegar a sentirnos
cansadas, agotadas o incluso vacías. A veces, las manos siguen
sirviendo aunque el alma esté desgastada. Y es allí donde
olvidamos una verdad esencial:
Nosotras también necesitamos ser nutridas.
Es fácil caer en la idea de que todo depende de nosotras,
pero el llamado no se sostiene con fuerza humana,
sino con la gracia de Dios que capacita a quienes Él ha escogido.
Reconoce que el cansancio no es debilidad
Sentirse agotada no es falta de fe, ni una señal de que Dios
te ha dejado. Es, simplemente, evidencia de que eres humana.
Reconocerlo es necesario para volver a la fuente. Jesús mismo
nos hace una invitación hermosa y sanadora en Mateo 11:28:
Vengan a mí todos los que están cansados y llevan
cargas pesadas, y yo les daré descanso."
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 7: Renovadas para servir
Dios no quiere que lleves la carga sola. Él no solo te llamó, también
se comprometió a sostenerte. Descansar en Él no es rendirse,
es recargar.
El descanso como un acto espiritual
Nos cuesta pausar. Nos sentimos culpables por detenernos,
como si hacerlo fuera fallar. Pero descansar también es obedecer.
Es reconocer que Dios es Dios, y nosotras no.
"Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor
en la debilidad."
2 Corintios 12:9
Dios no necesita tu perfección, necesita tu dependencia. El poder
de Cristo se perfecciona en ti, justamente cuando te atreves a
mostrar tu vulnerabilidad delante de Él.
Aplicación práctica:
Herramientas para ser renovadas:
1. Tiempo intencional con Dios:
No para preparar enseñanzas, no para planificar,
sino solo para estar con Él. Aunque sea 10 minutos.
2. Oración honesta y sin filtros:
No escondas tu agotamiento. Háblalo con Él
como lo harías con tu mejor amiga.
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 7: Renovadas para servir
3. Escribe lo que sientes:
Lleva un diario espiritual donde puedas soltar tus cargas
y registrar cómo Dios responde.
4. Busca una compañera de fe:
Habla con una mujer madura en la fe, que pueda orar
contigo y escucharte sin juicio. Es una forma poderosa
de renovar fuerzas y recordar que no estás sola en la batalla
5. Planifica descanso con propósito:
Aparta tiempo para desconectar del ruido, del hacer
constante, y reconectar con el corazón de Dios. Al detenerte,
no estás perdiendo tiempo… estás recuperando visión.
Versículos para Meditar:
• Mateo 11:28-30 • 2 Corintios 12:9
• Mateo 28:20 • 1 Corintios 15:58
• Salmo 23:1-3
DEVOCIONAL VALIENTE
Día 7: Renovadas para servir
Preguntas para aplicar:
1. ¿Estoy sirviendo desde la gracia de Dios
o desde mis propias fuerzas?
(¿Me siento constantemente agotada por querer
cumplir con todo?)
2. ¿Qué señales en mi vida indican que necesito
ser renovada por Dios?
(Cansancio, frustración, falta de gozo,
desconexión espiritual…)
3. ¿Estoy haciendo espacio en mi rutina para estar
a solas con Dios, sin agenda?
(¿He hecho del descanso espiritual una prioridad
real?)
4. ¿Con quién puedo hablar honestamente
sobre mi cansancio o carga?
(¿Tengo una red de apoyo o estoy caminando
sola?)
5. ¿Qué ajustes prácticos puedo hacer esta semana
para cuidar mi alma mientras sirvo?
(¿Qué puedo pausar, delegar o reorganizar?)
Oración final
“Señor, hoy reconozco mi cansancio, pero también reconozco
que Tú eres mi fuente. Renueva mis fuerzas, refresca
mi corazón y devuélveme el gozo de servirte. Que nunca
lo haga en mis fuerzas, sino en tu gracia y tu poder.
En el nombre de Jesús, Amén...”
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Día 8
No batallas sola
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Día 8: No Batallas Sola
"Más valen dos que uno solo, porque obtienen más fruto
de su esfuerzo. Si uno cae, el otro lo levanta. Pero
¡ay del que cae y no tiene quien lo levante!
… Un cordón de tres hilos no se rompe fácilmente."
Eclesiastés 4:9-12
La gran mentira que creí
Muchas veces creemos la mentira de que tenemos que luchar
solas. Pensamos: “Si yo no oro, nadie lo hará por mí”,
o “mis batallas son mías y debo cargar con ellas en silencio”.
El enemigo sabe que cuando alguien se aísla se convierte
en un blanco fácil, por eso susurra esta mentira para debilitarnos.
A dónde me llevó esa mentira
Cuando tratamos de llevar la carga sola, nos agotamos,
perdemos fuerzas y fácilmente caemos en el desánimo.
En mi vida, más de una vez pensé que mis oraciones no eran
suficientes o que nadie entendería mis luchas. Esa soledad
en la batalla me robó la esperanza y me hizo sentir vulnerable,
justo como el enemigo quería.
Lo que descubrí
La verdad es que nunca fuimos diseñadas para pelear solas.
Dios nos creó para vivir en comunidad y apoyarnos unas a otras.
La Biblia nos recuerda que Jesús mismo intercede por nosotros:
“Cristo Jesús murió y resucitó… y está sentado en el lugar
de honor, a la derecha de Dios, intercediendo por nosotros.”
Romanos 8:34
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Día 8: No Batallas Sola
Pero no solo Jesús ora, también nos dio la iglesia, hermanas en la fe
que pueden levantarnos cuando caemos:
“Confiésense unos a otros sus pecados y oren unos por otros,
para que sean sanados. La oración ferviente de una persona
justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos.”
Filipenses 1:6
Cuando aprendí a abrir mi corazón y pedir oración, descubrí
la fuerza de la unidad. Mis cargas se hicieron más ligeras
y mi fe creció al ver cómo Dios respondía no solo a mis oraciones,
sino también a las de quienes me acompañaban en la batalla.
Aplicación práctica:
1. Encuentra a alguien de confianza que ame orar.
2. Pregúntale intencionalmente: “¿Cómo puedo orar por ti?”
y comparte también tus propias cargas.
3. Ora en voz alta con esa persona, ya sea juntas en un lugar
secreto, en una reunión o incluso a través de un
audio de WhatsApp.
4. Declara la Palabra de Dios con fe, creyendo que Él traerá
milagros y victoria.
5. Celebra las respuestas de Dios juntas.
Palabras clave para recordar
Unidad - Oración - Comunidad - Victoria
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Día 8: No Batallas Sola
Versículos para Meditar:
• Gálatas 6:2 • Mateo 18:19-20
• Santiago 5:16 • Romanos 8:34
Preguntas para aplicar:
1. ¿Qué mentira has creído sobre pelear sola
tus batallas?
2.¿Tienes alguien con quien orar regularmente?
Si no, ¿a quién puedes buscar esta semana?
3. ¿Estás dispuesta a ser vulnerable y compartir
tus luchas para que alguien te acompañe
en oración?
4. ¿Cómo puedes tú misma ser un apoyo de oración
para otra persona?
Oración final
“Señor, gracias porque no me llamaste a caminar sola. Hoy re-
nuncio a la mentira del aislamiento y abrazo el regalo de la co-
munidad. Enséñame a pedir ayuda, a orar junto a otros y a ce-
lebrar las victorias en unidad. Gracias porque cuando nos
unimos en oración, Tu poder se manifiesta y el enemigo huye.
En el nombre de Jesús, Amén...”
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