FISIONOMIA VEGETAL
Describir las principales formaciones vegetales que caracterizan el paisaje
de sabanas
Las sabanas venezolanas, principalmente los Llanos, presentan un paisaje distintivo
modelado por una combinación de factores climáticos y edáficos. La alternancia de una
marcada estación de lluvias y una prolongada estación seca da lugar a una diversidad de
formaciones vegetales que se adaptan a estas condiciones extremas.
1. Sabanas Abiertas (Pastizales o Herbazales)
Son las formaciones más extensas y características, dominadas por un estrato herbáceo
continuo de gramíneas. La presencia de árboles y arbustos es escasa o nula, lo que les da
una apariencia de vastas llanuras.
Características:
o Gramíneas Dominantes: Predominan especies de los géneros Trachypogon (como
Trachypogon plumosus o Trachypogon spicatus), conocidas como "paja de sabana" o "paja
saeta". También son comunes Axonopus purpusii, Andropogon spp., Mesosetum y Aristida.
Estas gramíneas son adaptadas al fuego y a la sequía, con sistemas radiculares profundos y
la capacidad de rebrotar rápidamente después de las quemas o el inicio de las lluvias.
o Adaptación al Fuego: Estas sabanas están históricamente sujetas a incendios estacionales,
ya sean naturales o provocados por el hombre. Las gramíneas se han adaptado a esto, lo que
impide el avance de especies leñosas y mantiene el paisaje abierto.
o Suelos: Generalmente asociados a Oxisoles y Ultisoles, que son suelos ácidos, lixiviados y
de baja fertilidad, a menudo con presencia de horizontes endurecidos.
Subtipos y Vegetación Asociada:
o Sabanas de Trachypogon (más comunes): Son las más representativas de las mesas
llaneras (Llanos Orientales y parte de los Centrales). Además de Trachypogon, se
encuentran otras gramíneas y algunas hierbas dispersas.
o Herbazales Graminoides de Pantano: En áreas de depresión con anegamiento prolongado
durante la estación de lluvias (como algunas zonas de Apure y Guárico), se encuentran
gramíneas hidrófilas como la paja de agua (Hymenachne amplexicaulis), lambedora
(Leersia hexandra) y especies de Oryza rufipogon (arroz silvestre).
2. Sabanas Arboladas y Arbustivas (Chaparrales, Morichales)
Estas formaciones presentan una mezcla de pastos con una proporción variable de árboles y
arbustos dispersos, o en grupos.
a. Sabanas Arboladas y Arbustivas Secas (Chaparrales)
Descripción: Predominan los pastos, pero con la presencia de árboles y arbustos de porte
bajo y resistentes a la sequía y al fuego. A menudo forman agrupaciones densas o "matas"
(islas de árboles) dispersas en la matriz de pastizal.
Árboles y Arbustos Típicos:
o Chaparro (Curatella americana): Es el árbol más icónico de las sabanas venezolanas. Se
caracteriza por sus hojas ásperas y coriáceas, y su copa extendida. Es muy resistente al
fuego y a la sequía.
o Alcornoque (Bowdichia virgilioides): Árbol de tamaño mediano con corteza suberosa
(similar al corcho).
o Manteco (Byrsonima crassifolia): Un arbusto o árbol pequeño con frutos comestibles
(parecidos a pequeñas cerezas amarillas).
o Otras especies como el botuto (Cochlospermum vitifolium), carne asada (Roupala
montana) y el caruto (Genipa americana) también son frecuentes.
Distribución: Comunes en los Llanos Altos (Barinas, Portuguesa, Cojedes, Guárico) y en
las mesas orientales (Anzoátegui, Monagas), donde los suelos tienen mejor drenaje o son de
origen más antiguo.
Análisis: La presencia de estos árboles indica una mayor profundidad del suelo o un menor
régimen de incendios que permite su establecimiento. A menudo tienen sistemas
radiculares profundos para acceder al agua subterránea.
b. Morichales
Descripción: Son agrupaciones lineales de la palma moriche (Mauritia flexuosa) que
crecen a lo largo de los cursos de agua, caños, o en depresiones donde el nivel freático es
superficial o hay humedad permanente. Forman un tipo de bosque de galería adaptado a
suelos permanentemente húmedos o saturados.
Función Ecológica: Son vitales para el ecosistema llanero. Proveen refugio, alimento y
agua a la fauna silvestre, y actúan como "bombas de agua" que transpiran grandes
volúmenes de agua. Sus raíces ayudan a estabilizar los márgenes de los cuerpos de agua.
Análisis: Su presencia es un indicador de la disponibilidad de agua subsuperficial constante
y define los patrones de drenaje y los corredores ecológicos en el paisaje de sabana.
c. Bosques de Galería
Descripción: Son franjas de bosques densos que se desarrollan a lo largo de los ríos y
caños más grandes, penetrando en la matriz de la sabana. La mayor disponibilidad de agua
y nutrientes en estas zonas permite el desarrollo de especies arbóreas de mayor tamaño y
diversidad que no podrían sobrevivir en la sabana abierta.
Especies Típicas: Pueden incluir especies de Samán (Pithecellobium saman), Ceiba (Ceiba
pentandra), Apamate (Tabebuia rosea), Jabillo (Hura crepitans), y una variedad de otras
especies arbóreas y arbustivas.
Análisis: Actúan como corredores de biodiversidad y rompevientos, y contribuyen a la
estabilidad de los márgenes de los ríos, reduciendo la erosión. Su presencia es un contraste
llamativo con la sabana circundante, resaltando la importancia del factor agua en el paisaje.
d. Sabanas de Bancos, Bajíos y Esteros
Descripción: Esta clasificación se basa en la topografía y el régimen de inundación en los
Llanos Bajos.
o Bancos: Son elevaciones suaves del terreno, mejor drenadas, donde predomina la
vegetación de sabana seca (gramíneas como Trachypogon y árboles como el chaparro y el
manteco).
o Bajíos: Son las áreas ligeramente deprimidas entre los bancos, que se inundan
estacionalmente con poca profundidad durante la estación lluviosa. La vegetación es una
mezcla de gramíneas de sabana seca y algunas especies más tolerantes a la humedad.
o Esteros: Son las depresiones más bajas, que permanecen inundadas durante gran parte de la
estación lluviosa. Su vegetación es hidrófila, con gramíneas acuáticas y ciperáceas como la
paja de agua (Hymenachne amplexicaulis) y especies de Paspalum fasciculatum.
Análisis: Estas formaciones son un reflejo directo del micro-relieve y la hidrología
superficial, creando un mosaico de hábitats que sostienen una rica biodiversidad adaptada a
los ciclos de anegamiento y sequía.
3. Otras Formaciones Asociadas (Menor Extensión)
Dunas: En algunas áreas de los Llanos (especialmente en Apure, como en la zona de El
Frio), se encuentran dunas fósiles (no activas) de origen eólico. Su vegetación es escasa y
adaptada a condiciones de sequía y sustratos arenosos.
Matas de Monte: Son pequeños parches o "islas" de bosque más densos que se encuentran
dispersos en la sabana, a menudo asociados a suelos más fértiles o a zonas con mayor
humedad.
En síntesis, el paisaje de sabanas venezolanas es un complejo mosaico de estas formaciones
vegetales, donde las gramíneas son el componente dominante, pero la presencia y
distribución de árboles y arbustos (chaparros, mantecos, alcornoques) y las palmas de
moriche están intrínsecamente ligadas a la disponibilidad de agua en el suelo y al régimen
de inundación, configurando un ecosistema dinámico y visualmente diverso.
Relacionar las formaciones vegetales con las características edificas e hidrológica - hidráulicas.
Plantas indicadoras.
La interrelación entre las formaciones vegetales, las características edáficas (del suelo) y
las condiciones hidrológico-hidráulicas es la clave para entender el mosaico del paisaje de
las sabanas venezolanas. Las plantas son, de hecho, excelentes indicadoras de las
propiedades del suelo y del régimen hídrico de un lugar.
I. Relación entre Formaciones Vegetales, Suelo e
Hidrología/Hidráulica
1. Sabanas Abiertas (Pastizales o Herbazales)
Características Edáficas:
o Suelos: Predominan los Oxisoles y Ultisoles, que son suelos altamente evolucionados,
ácidos (pH bajo, generalmente entre 4.0 y 5.5), con baja fertilidad natural (pobres en
nutrientes esenciales como N, P, K, Ca, Mg) y baja capacidad de intercambio catiónico
(CIC). Suelen tener una textura superficial arenosa a franco-arenosa, lo que contribuye a su
rápida lixiviación de nutrientes, y pueden presentar horizontes argílicos o petroplínticos
(laterita) a diferentes profundidades.
o Materia Orgánica: Niveles bajos a moderados.
Características Hidrológico-Hidráulicas:
o Drenaje: Generalmente bien drenadas en los Llanos Altos y en las mesas, con buena
infiltración inicial debido a la textura arenosa. Sin embargo, si hay capas compactadas o
lateríticas cercanas a la superficie, el drenaje interno puede ser limitado.
o Régimen Hídrico: Las gramíneas se adaptan a la marcada estacionalidad. Prosperan en la
estación húmeda y entran en un estado de "dormancia" o latencia durante la estación seca,
donde los suelos superficiales pierden rápidamente la humedad disponible.
o Pérdidas: Susceptibles a la lixiviación de nutrientes debido a la alta infiltración y baja CIC.
La escorrentía superficial puede ser un problema en pendientes suaves o suelos
compactados.
Análisis y Plantas Indicadoras: La dominancia de gramíneas del género Trachypogon
(como Trachypogon plumosus o Trachypogon spicatus) es un indicador claro de suelos
ácidos, pobres en nutrientes y bien drenados, sujetos a un marcado régimen de sequía y
frecuentes incendios. Otras gramíneas asociadas como Axonopus purpusii también indican
condiciones similares.
2. Sabanas Arboladas y Arbustivas Secas (Chaparrales, Matas)
Características Edáficas:
o Suelos: Similares a las sabanas abiertas (Oxisoles, Ultisoles), pero a menudo con
horizontes más profundos o con mayor disponibilidad de agua a profundidad. Pueden
presentar ligeras mejoras en la fertilidad localmente, especialmente donde hay acumulación
de hojarasca bajo los árboles. La acidez y baja fertilidad persisten.
o Materia Orgánica: Puede ser ligeramente mayor bajo la copa de los árboles.
Características Hidrológico-Hidráulicas:
o Drenaje: Generalmente bien drenado superficialmente.
o Régimen Hídrico: Las especies leñosas tienen sistemas radiculares más profundos que les
permiten acceder a reservas de agua subsuperficial que las gramíneas no pueden alcanzar,
lo que les confiere mayor resistencia a la sequía prolongada.
Análisis y Plantas Indicadoras:
o La presencia de chaparro (Curatella americana) es un indicador robusto de sabanas secas
sobre suelos ácidos y pobres, con la capacidad de soportar largos períodos de sequía y
frecuentes incendios. Su persistencia de hoja (esclerófila) refleja su estrategia de
conservación de agua.
o El alcornoque (Bowdichia virgilioides) y el manteco (Byrsonima crassifolia) también
indican condiciones similares, pero a menudo se encuentran en suelos con un poco más de
humedad o protección que el chaparro.
o Si se encuentran árboles caducifolios (que pierden sus hojas en sequía) como Godmania
macrocarpa, puede indicar una mejor disponibilidad de agua estacional o menor frecuencia
de fuego, ya que su estrategia es evitar el estrés hídrico desprendiéndose de las hojas.
3. Morichales
Características Edáficas:
o Suelos: A menudo hidromórficos (saturados de agua), como Gleysoles o
Aquents/Aquepts, con acumulación de materia orgánica no descompuesta (turba) en el
horizonte superficial debido a las condiciones anaeróbicas. Pueden ser ácidos, pero el
régimen de inundación es el factor dominante.
o Textura: Varía, pero suelen ser arcillosos o con una capa impermeable cercana a la
superficie.
Características Hidrológico-Hidráulicas:
o Drenaje: Muy pobre o nulo. Suelen estar en depresiones o a lo largo de cursos de agua
donde el nivel freático es superficial y constante.
o Régimen Hídrico: Permanecen saturados o con lámina de agua superficial durante gran
parte o todo el año, lo que crea condiciones anaeróbicas. Son un claro indicador de
humedad permanente.
Análisis y Plantas Indicadoras:
o La dominancia de la palma moriche (Mauritia flexuosa) es el indicador inconfundible de
humedad edáfica permanente o prolongada anegación. Su presencia revela un ambiente
hidromórfico y el curso de agua subsuperficial.
o Otras plantas acuáticas o semi-acuáticas en el sotobosque del morichal también corroboran
estas condiciones.
4. Bosques de Galería
Características Edáficas:
o Suelos: Típicamente más fértiles que las sabanas circundantes. Son suelos aluviales
(Fluvisoles, o Entisoles/Inceptisoles) formados por sedimentos ricos depositados por los
ríos. Generalmente tienen mayor contenido de materia orgánica, mejor estructura y, a
menudo, un pH ligeramente más alto que los suelos de sabana.
o Textura: Pueden ser francos, arcillosos o arenosos, dependiendo de la dinámica del río,
pero suelen tener una mejor capacidad de retención de nutrientes y agua.
Características Hidrológico-Hidráulicas:
o Drenaje: Variable, pero generalmente con un suministro constante de agua del río,
incluso en la estación seca, a través del nivel freático poco profundo. Pueden estar sujetos a
inundaciones periódicas durante las crecidas del río.
o Régimen Hídrico: Menos estresante que la sabana circundante debido al acceso constante
a agua subterránea o ribereña.
Análisis y Plantas Indicadoras:
o La presencia de árboles de gran porte y mayor diversidad de especies arbóreas (Samán,
Ceiba, Apamate, Jabillo, entre otros) que requieren más agua y nutrientes que las especies
de sabana es un indicador directo de suelos fértiles y un suministro de agua más
constante, asociados a los cursos de agua.
5. Sabanas de Bancos, Bajíos y Esteros
Esta secuencia fisiográfica es un excelente ejemplo de la relación entre topografía,
hidrología y vegetación:
Bancos:
o Edáficas: Suelos más drenados, a menudo más arenosos, con menor contenido de materia
orgánica.
o Hidrológicas: Menos afectados por la inundación, se secan más rápido.
o Vegetación Indicadora: Dominancia de Trachypogon, con chaparros y mantecos.
Bajíos:
o Edáficas: Suelos más finos (mayor contenido de arcilla), con hidromorfía estacional.
o Hidrológicas: Inundación estacional de poca profundidad, se secan en la estación seca pero
retienen humedad por más tiempo que los bancos.
o Vegetación Indicadora: Mezcla de gramíneas de sabana seca y algunas más tolerantes a la
humedad.
Esteros:
o Edáficas: Suelos altamente hidromórficos, arcillosos, con acumulación de materia orgánica
no descompuesta.
o Hidrológicas: Inundación prolongada y profunda durante la estación de lluvias, pudiendo
permanecer con agua residual en la estación seca. Nivel freático superficial constante.
o Vegetación Indicadora: Gramíneas acuáticas como paja de agua (Hymenachne
amplexicaulis), lambedora (Leersia hexandra), especies de Paspalum tolerantes a la
inundación y ciperáceas. La ausencia de árboles es un indicador de la inundación
prolongada y las condiciones anóxicas.
Plantas Indicadoras Generalizadas:
Indicadores de Suelos Ácidos, Pobres y Secos (Sabanas Abiertas/Arboladas):
o Trachypogon spp. (paja de sabana)
o Curatella americana (chaparro)
o Bowdichia virgilioides (alcornoque)
o Byrsonima crassifolia (manteco)
Indicadores de Humedad Constante / Suelos Hidromórficos (Zonas de Agua):
o Mauritia flexuosa (moriche) - indicador de nivel freático superficial y humedad
permanente.
o Hymenachne amplexicaulis (paja de agua) - indicador de inundación prolongada y esteros.
o Leersia hexandra (lambedora) - también de zonas inundables.
o Especies de Paspalum adaptadas a la inundación.
o Ciperáceas (cucharitas, junquillos) en general.
Indicadores de Suelos Más Fértiles / Conectividad Hídrica (Galerías):
o Árboles de gran porte como Samán (Pithecellobium saman), Ceiba (Ceiba pentandra),
Apamate (Tabebuia rosea), Jabillo (Hura crepitans).
La vegetación de la sabana no es solo un conjunto de especies, sino una "huella" viva que
revela la historia y las condiciones actuales del suelo y el agua, siendo un recurso valioso
para la planificación del uso de la tierra y la gestión ambiental.
Describir taxonómicamente la formación vegetal, herb6cea característica de los diferentes tipos de
sabanas.( Natural e inducida).
Las formaciones vegetales herbáceas son el corazón del paisaje de sabana venezolano, y
su composición taxonómica, tanto natural como inducida, es un reflejo directo de las
condiciones edáficas e hidrológicas, así como de la influencia humana. Aquí, vamos a
desglosar las características de estas formaciones.
Formaciones Herbáceas Naturales
Las sabanas naturales están dominadas por gramíneas (familia Poaceae) altamente
adaptadas a los suelos ácidos, pobres y a la marcada estacionalidad hídrica y el fuego
recurrente. Son pastos generalmente de baja calidad nutritiva para el ganado, pero son muy
resilientes.
1. Gramíneas Dominantes (Poaceae)
Género Trachypogon: Este es, sin duda, el género más representativo de las sabanas bien
drenadas de Venezuela.
o Trachypogon plumosus y Trachypogon spicatus: Conocidas comúnmente como "paja de
sabana" o "paja saeta". Estas especies son perennes, de crecimiento en macolla, con raíces
profundas y una alta capacidad de rebrote después de la sequía y el fuego. Son altamente
lignificadas (fibrosas) en la madurez, lo que les confiere baja palatabilidad y digestibilidad
para el ganado. Indican suelos ácidos, pobres, bien drenados y sujetos a quemas
frecuentes.
Género Axonopus:
o Axonopus purpusii y Axonopus canescens: Son gramíneas de menor porte, a menudo
creciendo en manchones. Tienden a ser un poco más palatables que Trachypogon pero
también indican suelos de baja fertilidad.
Género Andropogon:
o Andropogon selloanus y otras especies: Crecen en macollas, son fibrosas y tolerantes a la
acidez y sequía.
Género Mesosetum: Varias especies, también indicadoras de suelos ácidos y pobres.
Género Aristida: Conocida como "paja peluda" o "cola de zorro". Especies como Aristida
adscensionis son comunes en áreas degradadas o sobrepastoreadas.
2. Otras Familias Herbáceas Asociadas
Aunque las gramíneas son dominantes, otras familias también están presentes:
Ciperáceas (Familia Cyperaceae): Comúnmente llamadas "junquillos" o "cucharitas".
Son abundantes en áreas con hidromorfía estacional o suelos húmedos. Especies de los
géneros Cyperus, Rhynchospora y Scleria son comunes. Su presencia puede indicar
condiciones de drenaje deficiente.
Leguminosas (Familia Fabaceae): Aunque menos abundantes que las gramíneas, son
importantes por su capacidad de fijar nitrógeno. Especies de los géneros Stylosanthes (ej.
Stylosanthes capitata y Stylosanthes humilis), Aeschynomene, Desmodium y Centrosema
(silvestres) se pueden encontrar dispersas. Su presencia, aunque escasa, es un indicio de
puntos de mejora en el ciclo del nitrógeno.
Otras Familias: También se encuentran especies de Rubiaceae, Melastomataceae (con
hojas que a menudo tienen 3 o 5 nervios muy marcados), Euphorbiaceae y Asteraceae
(varias "margaritas" o "flor de botón") dispersas entre las gramíneas, adaptadas a las
condiciones de sabana.
Formaciones Herbáceas Inducidas (Pasturas Cultivadas o
Mejoradas)
Las pasturas inducidas son aquellas donde el hombre ha modificado la vegetación natural,
ya sea eliminando las especies nativas para sembrar pastos mejorados, o manejando la
sabana para favorecer especies más productivas. El objetivo es aumentar la productividad
ganadera.
1. Gramíneas Forrajeras Introducidas (Poaceae)
Estas especies han sido seleccionadas por su mayor valor nutritivo, palatabilidad y
capacidad de producción de biomasa en las condiciones de sabana, a menudo con manejo
agronómico (encalado, fertilización).
Género Brachiaria (o Urochloa): Este es el género más utilizado en las sabanas
venezolanas por su tolerancia a suelos ácidos y su buena producción de forraje.
o Brachiaria decumbens (Pasto Señal): Muy extendido, vigoroso, con buena cobertura.
o Brachiaria brizantha (Pasto Toledo, Marandú): Diversas variedades, de alta producción y
buen valor nutritivo.
o Brachiaria humidicola (Pasto Humidicola): Tolerante a suelos ácidos, baja fertilidad y
anegamiento periódico.
o Brachiaria dictyoneura (Pasto Llanero): Muy adaptado a suelos ácidos y pobres, tolerante
a la sequía.
Género Panicum:
o Panicum maximum (Pasto Guinea, Pasto Miel): Numerosas variedades ("Tanzania",
"Mombasa"). Requiere suelos de fertilidad media a alta y buen drenaje.
Género Andropogon:
o Andropogon gayanus (Pasto Llanero, Andropogón): Tolerante a suelos ácidos y sequía,
buena producción de forraje.
Género Pennisetum:
o Pennisetum purpureum (Pasto Elefante, King Grass): De alta producción, requiere suelos
fértiles y buen suministro de agua. Usado en corte.
Gramíneas Tolerantes al Anegamiento (para sabanas inundables):
o Hymenachne amplexicaulis (Pasto Pará): Aunque puede ser una especie natural en algunos
humedales, es cultivada extensivamente por su alta tolerancia a la inundación.
o Brachiaria mutica (Pasto Tanner): También muy tolerante al anegamiento.
2. Leguminosas Forrajeras Introducidas (Familia Fabaceae)
Cultivadas por su capacidad de fijar nitrógeno atmosférico y mejorar la calidad nutricional
de la dieta del ganado, así como la fertilidad del suelo.
Stylosanthes guianensis y Stylosanthes capitata: Variedades adaptadas a suelos ácidos y
pobres.
Cratylia argentea: Arbusto leguminoso con alto contenido proteico, tolerante a la sequía y
la acidez.
Centrosema molle (Centrosema): Leguminosa rastrera, adaptada a suelos ácidos.
Desmodium ovalifolium: Leguminosa rastrera, tolerante a la sombra y acidez.
Análisis de la Transformación Herbácea
La distinción entre formaciones herbáceas naturales e inducidas es un reflejo de la
interacción entre los factores ambientales y el manejo humano:
Limitaciones Edáficas y Climáticas: Las especies naturales son "ingenieros ambientales"
que toleran y sobreviven en las duras condiciones de las sabanas (acidez, pobreza de
nutrientes, estacionalidad hídrica, fuego). Su baja productividad es una consecuencia de
estas adaptaciones.
Intervención Humana y Manejo: Las pasturas inducidas representan un intento de
superar estas limitaciones a través del manejo. La siembra de Brachiarias o Panicum
requiere:
o Corrección de Acidez: Aplicación de cal para desintoxicar el aluminio y liberar nutrientes.
o Fertilización: Aportes significativos de fósforo, nitrógeno, potasio y otros nutrientes, ya
que los pastos mejorados tienen una mayor demanda nutricional.
o Manejo del Fuego y Pastoreo: Control de incendios y sistemas de pastoreo rotacional para
mantener la pastura.
Indicadores de Manejo: La presencia y dominancia de Brachiarias o Panicum en un área
de sabana es un claro indicador de intervención humana con fines ganaderos, incluyendo
encalado y fertilización. Un pastizal natural con Trachypogon indica, por el contrario, un
bajo nivel de manejo agronómico o un estado de degradación si antes fue inducido.
En resumen, la diversidad taxonómica de las formaciones herbáceas en las sabanas
venezolanas, desde las especies nativas de bajo requerimiento hasta las introducidas y de
alta producción, es una ventana a la compleja relación entre el suelo, el agua y las
actividades humanas que moldean este vasto paisaje.
Describir taxonómicamente la formación vegetal, arbustiva característica de los diferentes tipos de
sabana. ( natural e inducida).
Las formaciones arbustivas son un componente clave del paisaje de las sabanas
venezolanas, intercalándose con los pastizales y los parches boscosos para crear un mosaico
vegetal. Su taxonomía refleja adaptaciones a las condiciones edáficas, hidrológicas y al
régimen de incendios. Al igual que con las herbáceas, distinguimos entre formaciones
naturales e inducidas, aunque la intervención humana en las arbustivas es más por manejo
que por siembra directa a gran escala.
Formaciones Arbustivas Naturales
Estas formaciones se componen de arbustos nativos que han desarrollado estrategias para
sobrevivir a la sequía, los suelos ácidos y pobres, y el fuego recurrente. Son elementos
intrínsecos de la sabana bien conservada.
1. Arbustos Dominantes y Asociados (Familiares y Géneros Clave)
Familia Vochysiaceae:
o Curatella americana (Chaparro): Aunque puede crecer como un árbol pequeño, su porte
arbustivo o subarbustivo es muy común. Es la especie arbustiva más emblemática y
extendida de las sabanas secas y bien drenadas. Sus hojas ásperas, coriáceas y su
resistencia al fuego la hacen un indicador clave de suelos ácidos, pobres, bien drenados y
sujetos a quemas.
Familia Malpighiaceae:
o Byrsonima crassifolia (Manteco): Arbusto o árbol pequeño, muy común en sabanas. Sus
hojas son coriáceas y sus flores amarillas son características. Es resistente a la sequía y al
fuego, y se encuentra en suelos ácidos y bien drenados. Su presencia puede indicar una
ligeramente mejor condición del suelo que un chaparral puro.
o Byrsonima verbascifolia: Otra especie del género, de menor porte, con hojas más
pubescentes.
Familia Fabaceae (Leguminosas):
o Bowdichia virgilioides (Alcornoque): Aunque puede alcanzar porte arbóreo, es muy
frecuente verlo como un arbusto o árbol pequeño en las sabanas. Su corteza fisurada y
suberosa es una adaptación al fuego. Se asocia con suelos ácidos y bien drenados.
o Algunas especies de Mimosa y Acacia (géneros ahora bajo Vachellia o Senegalia):
Arbustos espinosos, comunes en sabanas degradadas o con cierto grado de aridez. Pueden
indicar perturbación o sobrepastoreo.
Familia Bignoniaceae:
o Godmania macrocarpa: Arbusto o árbol pequeño, caducifolio en la estación seca, lo que lo
hace un indicador de estrés hídrico. Común en sabanas abiertas.
Familia Rubiaceae:
o Copaifera officinalis (Copaiba o Aceite de Copaiba): Puede aparecer como arbusto o árbol
pequeño, especialmente en sabanas arboladas con suelos ligeramente menos pobres.
Familia Annonaceae:
o Annona glabra (Corozo de agua): Arbusto que puede indicar suelos con humedad
estacional o zonas de transición a cuerpos de agua.
2. Formaciones Arbustivas por Tipo de Sabana
Chaparrales: Son el tipo de sabana arbustiva más extendido. Dominados por Curatella
americana, Byrsonima crassifolia y Bowdichia virgilioides. Se encuentran en sabanas
altas y de mesa, con suelos bien drenados, ácidos y pobres, y un marcado régimen de
sequía y fuego.
Matorrales y Sabanas Arbustivas Densa: En áreas con menor frecuencia de fuego o en
transiciones a bosques, los arbustos pueden volverse más densos. Esto puede incluir una
mayor diversidad de las especies mencionadas, además de otras como Randia aculeata y
especies de Casearia.
Arbustales Riparios (Bordes de Morichales y Caños): Aunque dominados por el
moriche, los bordes de los morichales y caños pueden tener arbustos tolerantes a la
humedad estacional, como ciertas especies de Annona (como A. glabra), o arbustos que
pueden invadir áreas abiertas si el fuego es suprimido.
Formaciones Arbustivas Inducidas o Modificadas
La influencia humana sobre las formaciones arbustivas no suele ser la siembra directa de
arbustos a gran escala (excepto en sistemas agrosilvopastoriles específicos), sino más bien
la modificación de la densidad o composición de los arbustos nativos debido a prácticas
de manejo como el control del fuego, el pastoreo o el desmalezado.
1. Invasión de Especies Leñosas por Supresión de Fuego
Descripción: Cuando el régimen de incendios naturales o provocados se suprime, muchas
especies leñosas (arbustos y árboles) que normalmente serían controladas por el fuego
pueden proliferar y expandirse, "cerrando" la sabana abierta y convirtiéndola en un arbustal
denso.
Especies Invasoras Nativas: No son necesariamente especies introducidas, sino especies
nativas que bajo la ausencia de fuego se vuelven invasoras.
o Mimosa spp. (especialmente Mimosa pigra si hay humedad, o especies espinosas en áreas
degradadas).
o Especies de Acacia (ahora Vachellia o Senegalia): Arbustos espinosos que pueden
colonizar áreas disturbadas.
o Otros arbustos del clímax de los bosques de galería o bosques secos que se expanden a la
sabana.
Análisis: Esta "arbustización" o "enmalezamiento leñoso" es un problema serio para la
ganadería, ya que reduce el área de pastizal útil. Indica un cambio en el régimen de
disturbio (fuego) y, a menudo, una degradación del pastizal, lo que puede llevar a una
pérdida de biodiversidad específica de sabana.
2. Arbustos Forrajeros en Sistemas Agrosilvopastoriles (ASP)
Descripción: En algunos sistemas ASP, se pueden introducir o promover especies
arbustivas (a menudo leguminosas) con el propósito de aportar forraje de alta calidad,
mejorar la fertilidad del suelo y proporcionar sombra. No son una "formación arbustiva" en
el sentido de paisaje dominante, sino elementos manejados.
Especies Introducidas:
o Cratylia argentea (Cratylia): Arbusto leguminoso originario de otras sabanas tropicales,
muy valorado por su alto contenido proteico, tolerancia a la sequía y acidez, y capacidad de
fijar nitrógeno. Se siembra densamente o en cercas vivas.
o Leucaena leucocephala (Leucaena): Aunque más exigente en pH y fertilidad, se puede
encontrar en algunas zonas de sabana mejoradas.
o Gliricidia sepium (Mata Ratón): Árbol/arbusto multipropósito, usado en cercas vivas y
como forraje.
Análisis: La presencia de estos arbustos indica una intervención deliberada y planificada
para la mejora de la productividad del sistema, con inversiones en la corrección del
suelo y manejo. Es un indicador de ganadería intensiva o semi-intensiva.
3. Arbustos por Sobrepastoreo
Descripción: El sobrepastoreo reduce la cobertura de pastos y compacta el suelo, creando
condiciones que favorecen el establecimiento de arbustos pioneros o especies menos
palatables para el ganado.
Especies Indicadoras: Las especies espinosas o de bajo valor forrajero (algunas Mimosa o
Acacia, o arbustos que el ganado evita) pueden aumentar su presencia. Esto indica
degradación de la pastura y un manejo inadecuado del pastoreo.
En conclusión, las formaciones arbustivas en las sabanas venezolanas son un reflejo
dinámico de las condiciones ambientales y de la interacción humana. Desde los icónicos
chaparrales que indican suelos pobres y fuego, hasta la proliferación de arbustos por la
supresión de incendios, o la introducción estratégica de leguminosas forrajeras, la
taxonomía de estos arbustos ofrece una valiosa información sobre el estado ecológico y
productivo del paisaje de sabana.
Describir taxonómicamente la formación vegetal, arbórea característica de los diferentes tipos de
sabana. ( natural e inducida).
Las formaciones arbóreas en las sabanas venezolanas, aunque menos extensas que los
pastizales, son elementos cruciales que definen la fisonomía de ciertos tipos de sabana y
proveen servicios ecosistémicos vitales. Su composición taxonómica está directamente
ligada a factores como la disponibilidad de agua, la fertilidad del suelo y el régimen de
disturbios (principalmente el fuego). Se distinguen principalmente formaciones arbóreas
naturales, y en menor medida, aquellas influenciadas por el hombre.
Formaciones Arbóreas Naturales
Los árboles nativos de las sabanas han desarrollado adaptaciones para sobrevivir en
ambientes estacionales, con suelos pobres y frecuentes incendios. Suelen tener cortezas
gruesas, raíces profundas y hojas coriáceas para resistir el fuego y la sequía.
1. Árboles Dispersos en Sabanas Arboladas
Estos árboles crecen de forma aislada o en pequeños grupos ("matas") en la matriz de la
sabana, indicando condiciones particulares del suelo.
Familia Vochysiaceae:
o Curatella americana (Chaparro): Aunque también se presenta como arbusto, es el árbol
más icónico y más común en las sabanas venezolanas. Su porte es bajo a mediano (hasta
10-12 m), con copa extendida y hojas muy ásperas (lo que le da el nombre). Es
extremadamente resistente al fuego y a la sequía. Su presencia es un fuerte indicador de
suelos ácidos, pobres (Oxisoles, Ultisoles) y bien drenados, con un régimen de incendios
frecuente.
Familia Fabaceae (Leguminosas):
o Bowdichia virgilioides (Alcornoque): Árbol de tamaño mediano (hasta 15-20 m), con
corteza suberosa y fisurada, una clara adaptación al fuego. Es común en sabanas arboladas,
indicando condiciones de suelo ácido y pobre, pero con un régimen de fuego que no es
excesivamente severo o con alguna protección.
o Copaifera officinalis (Copaiba o Aceite de Copaiba): Un árbol de tamaño mediano (hasta
20 m), apreciado por su resina. Se encuentra en sabanas arboladas y bosques de galería,
sugiriendo suelos ligeramente menos pobres o con mejor acceso a la humedad
subsuperficial que el chaparro.
Familia Malpighiaceae:
o Byrsonima crassifolia (Manteco): Al igual que el chaparro, puede presentarse como
arbusto o árbol pequeño (hasta 10 m). Sus flores amarillas y frutos comestibles lo hacen
muy reconocible. Indica condiciones similares al chaparro, pero puede tolerar una gama
más amplia de condiciones.
Familia Bignoniaceae:
o Godmania macrocarpa: Árbol pequeño a mediano, caducifolio en la estación seca. Su
comportamiento fenológico es un indicador de estrés hídrico estacional, pero también de
la capacidad de recuperación.
2. Morichales (Bosques de Palma)
Familia Arecaceae (Palmeras):
o Mauritia flexuosa (Moriche): Es la palma dominante y casi exclusiva de esta formación
arbórea. Puede alcanzar alturas considerables (hasta 30 m). Los morichales son bosques
lineales densos que se desarrollan en depresiones o a lo largo de cursos de agua (caños),
donde el nivel freático es superficial y la humedad es constante durante gran parte del
año, incluso en la estación seca.
Análisis: Los morichales son indicadores inequívocos de suelos hidromórficos
(Gleysoles, Aquents), permanentemente húmedos o saturados, con condiciones de
anoxia. Son cruciales para la biodiversidad, ofreciendo refugio y alimento, y regulando el
ciclo hídrico en las sabanas al mantener la humedad.
3. Bosques de Galería (Riparios)
Descripción: Son formaciones boscosas densas y frondosas que crecen a lo largo de los
ríos y caños más grandes, extendiéndose en forma de "galería" en medio de la sabana. La
mayor disponibilidad de agua y nutrientes del suelo aluvial en las riberas permite el
desarrollo de una diversidad y tamaño de árboles mucho mayor que en la sabana abierta.
Familias y Géneros Comunes:
o Familia Fabaceae (Leguminosas):
Pithecellobium saman (Samán): Árbol grande y majestuoso con una copa ancha y
extendida, común en las llanuras con buen acceso a agua.
Anadenanthera colubrina (Yopo): Árbol grande, a menudo con fuste recto, que indica
suelos fértiles.
o Familia Malvaceae:
Ceiba pentandra (Ceiba): Árbol gigantesco, muy visible en el paisaje, con su tronco
abombado y sus flores blancas. Indica suelos profundos y buen suministro de agua.
o Familia Bignoniaceae:
Tabebuia rosea (Apamate): Árbol de hermosas flores rosadas que caen en la estación seca.
o Familia Euphorbiaceae:
Hura crepitans (Jabillo): Árbol grande con tronco espinoso y frutos distintivos.
o Familia Burseraceae:
Bursera simaruba (Indio Desnudo o Almácigo): Reconocible por su corteza rojiza que se
pela.
o Otras Familias: También son comunes especies de los géneros Ficus (higuerones),
Enterolobium, Lonchocarpus, Caryocar, entre otros.
Análisis: Los bosques de galería son un indicador claro de suelos aluviales más fértiles y
profundos (Fluvisoles, Inceptisoles), con acceso constante a agua subterránea del río o
a la inundación estacional de crecida. Son centros de biodiversidad, refugios para la fauna y
cumplen funciones importantes en la estabilización de las riberas y la conectividad
ecológica.
Formaciones Arbóreas Inducidas o Modificadas
La influencia humana en las formaciones arbóreas de sabana se manifiesta principalmente a
través del manejo de las especies nativas o la introducción de especies para sistemas
agropecuarios.
1. Manejo y Control del Fuego
Descripción: La supresión del fuego (natural o provocado) puede llevar a la expansión de
árboles nativos que normalmente serían controlados por las quemas. Esto resulta en una
mayor densidad de chaparros, alcornoques y otras especies, formando lo que se conoce
como "enmalezamiento leñoso" o "cerrado".
Especies Involucradas: Las mismas especies nativas mencionadas (chaparro, alcornoque,
manteco, entre otros), que bajo la ausencia del fuego, cambian su patrón de crecimiento de
disperso a denso.
Análisis: Esta "arbustización" o "cerrado" es una formación inducida por la alteración
del régimen de disturbio. Reduce el área de pastizal útil para la ganadería y puede alterar
la biodiversidad de la sabana abierta.
2. Sistemas Agrosilvopastoriles (ASP) y Árboles Plantados
Descripción: Los SIPA integran árboles deliberadamente en los potreros o tierras de
cultivo con fines productivos y ambientales.
Especies Plantadas:
o Leguminosas Forrajeras Arbóreas:
Gliricidia sepium (Mata Ratón): Árbol de rápido crecimiento, usado en cercas vivas y
como forraje de alto valor proteico. Tolerante a la sequía y adaptable a varios tipos de
suelo.
Samanea saman (Samán): Aunque nativo de bosques de galería, se planta en potreros por
su sombra, forraje y fijación de nitrógeno.
Prosopis juliflora (Cují Yaque): Especie rústica, tolerante a la sequía y suelos pobres,
usada para sombra y forraje. Puede ser invasora si no se maneja.
o Especies Frutales o Maderables: En algunos casos, se plantan árboles frutales (ej. mango,
jobito) o maderables (ej. teca, melina en sabanas de mayor aptitud) para diversificar la
producción, aunque esto es menos común en la sabana extensiva.
Análisis: La presencia de estas especies plantadas indica una inversión en el manejo del
paisaje y la producción, buscando la diversificación, la mejora de la fertilidad del suelo
(fijación de nitrógeno), la provisión de sombra para el ganado, y el aumento de la
productividad y sostenibilidad del sistema. Es un indicador de ganadería intensiva o semi-
intensiva y manejo sostenible.
Las formaciones arbóreas, sean naturales o manejadas, son vitales para la salud de las
sabanas venezolanas. Desde los resilientes chaparros que indican la esencia de la sabana
seca, hasta los exuberantes bosques de galería que delatan la presencia de ríos, o los
morichales que señalan el agua subterránea, cada árbol y agrupación arbórea es un
mensajero de las características únicas de este vasto ecosistema.
Analizar la importancia vegetal en relación a la preservación y conservación del recurso sabana.
(Natural e incluida).
La vegetación es el pilar fundamental para la preservación y conservación del recurso
sabana en Venezuela, tanto en sus formaciones naturales como en las inducidas por la
actividad humana. Su importancia radica en una compleja red de funciones ecológicas,
hidrológicas y edáficas que, al ser comprendidas y gestionadas adecuadamente, garantizan
la sostenibilidad de este valioso ecosistema.
I. Importancia de la Vegetación Natural en la Preservación y
Conservación
La vegetación natural de sabana (gramíneas nativas, arbustos dispersos, morichales,
bosques de galería) es un tesoro ecológico que proporciona servicios esenciales:
1. Protección y Estabilización del Suelo
Control de la Erosión: La densa cubierta de gramíneas y la red radicular de los arbustos
y árboles (como el chaparro y el alcornoque) anclan el suelo, protegiéndolo del impacto
directo de las intensas lluvias tropicales. Esto reduce drásticamente la escorrentía
superficial y la erosión hídrica, preservando la capa fértil superficial (horizonte A). Los
bosques de galería son cruciales para estabilizar las riberas de los ríos, previniendo la
erosión de los márgenes y la sedimentación de los cauces.
Mantenimiento de la Estructura del Suelo: Las raíces de la vegetación, junto con la
materia orgánica que aportan, mejoran la agregación del suelo, creando macroporos que
facilitan la infiltración del agua. Esto es vital en suelos arenosos y previene la
compactación en los arcillosos.
2. Regulación del Ciclo Hídrico
Infiltración y Recarga de Acuíferos: La vegetación favorece la infiltración del agua de
lluvia, permitiendo que esta se almacene en el perfil del suelo y, crucialmente, recargue los
acuíferos subterráneos. En la estación seca, esta agua subterránea sostiene los caudales
base de los ríos y es la única fuente de agua para muchos seres vivos. Los morichales, al
crecer en zonas con nivel freático superficial, actúan como importantes reservorios y
reguladores hídricos.
Reducción de Escorrentía y Mitigación de Inundaciones: Al aumentar la infiltración, la
vegetación reduce el volumen de agua que fluye superficialmente, disminuyendo la
magnitud y la velocidad de las inundaciones en las zonas bajas.
3. Aporte y Ciclaje de Nutrientes
Producción de Materia Orgánica: Las gramíneas, al secarse y descomponerse, y la
hojarasca de los árboles y arbustos, aportan materia orgánica al suelo. Esta mejora la
capacidad de intercambio catiónico (CIC) del suelo, su capacidad de retener agua y
nutrientes, y fomenta la actividad de la microfauna.
Ciclaje de Nutrientes: Las raíces profundas de los árboles pueden "bombear" nutrientes
desde horizontes profundos, haciéndolos disponibles en la superficie a través de la
hojarasca. Las leguminosas nativas, aunque escasas, contribuyen a la fijación biológica de
nitrógeno.
4. Resistencia al Fuego y la Sequía
Adaptación Evolutiva: Las especies nativas han evolucionado con el fuego y la sequía.
Sus adaptaciones (raíces profundas, corteza gruesa, capacidad de rebrote) les permiten
sobrevivir a estos disturbios, manteniendo la cobertura vegetal.
Indicadores Biológicos: La composición de la vegetación actúa como un indicador natural
de las condiciones del suelo y el agua. La presencia de Trachypogon indica suelos ácidos y
secos, mientras que el moriche señala humedad permanente.
5. Biodiversidad y Hábitat
Soporte a la Fauna: La diversidad de gramíneas, arbustos y árboles crea un mosaico de
hábitats que proveen alimento, refugio y sitios de anidación para una vasta diversidad de
fauna (mamíferos, aves, reptiles, insectos), incluyendo especies endémicas o amenazadas.
Conectividad Ecológica: Los bosques de galería y morichales actúan como corredores
biológicos, permitiendo el movimiento de la fauna y el flujo genético entre diferentes áreas
del paisaje.
II. Importancia de la Vegetación Inducida en la Preservación y
Conservación
La vegetación inducida (pasturas mejoradas, sistemas agrosilvopastoriles) también juega un
papel crucial en la conservación, pero su importancia radica en un manejo sostenible que
equilibre la productividad con la protección ambiental.
1. Reducción de la Presión sobre Sabanas Naturales
Intensificación Sostenible: Al mejorar la productividad de las pasturas (con especies como
Brachiaria o Panicum), se puede aumentar la carga animal en una menor extensión de
terreno. Esto reduce la necesidad de expandir la frontera agrícola o ganadera sobre sabanas
naturales o bosques, conservando así los ecosistemas originales.
Mejora de la Dieta del Ganado: Las leguminosas forrajeras (ej., Cratylia, Stylosanthes)
en las pasturas mejoradas no solo aportan nitrógeno al suelo, sino que también mejoran la
calidad de la dieta del ganado, reduciendo la presión de pastoreo sobre la vegetación natural
más vulnerable.
2. Mejora de las Propiedades del Suelo
Mayor Producción de Biomasa: Los pastos mejorados, con un manejo adecuado
(fertilización, encalado), producen una mayor cantidad de biomasa aérea y radicular que las
gramíneas nativas. Esta biomasa, al descomponerse, incrementa el contenido de materia
orgánica en el suelo, mejorando su estructura, retención de agua y nutrientes.
Reversión de la Degradación: La siembra de pastos adaptados, combinada con prácticas
de labranza de conservación (mínima labranza), puede ayudar a recuperar suelos
degradados por la erosión o la compactación, restaurando su fertilidad y capacidad
productiva.
3. Mitigación y Adaptación al Cambio Climático
Secuestro de Carbono: Las pasturas bien manejadas y los sistemas silvopastoriles, al
aumentar la biomasa vegetal y la materia orgánica del suelo, tienen un potencial
significativo para secuestrar carbono atmosférico, contribuyendo a la mitigación del
cambio climático.
Resiliencia Hídrica: La mejora de la infiltración y la retención de agua en suelos con
pastos mejorados o árboles en sistemas ASP, aumenta la resiliencia de los sistemas
productivos ante periodos de sequía más intensos o prolongados.
4. Diversificación y Estabilidad de los Ecosistemas Manejados
Sistemas Agrosilvopastoriles (ASP): La integración de árboles en potreros no solo
proporciona sombra para el ganado y forraje, sino que también mejora la biodiversidad
local, recrea microclimas más favorables, y beneficia el suelo al aumentar la materia
orgánica y reciclar nutrientes desde profundidades.
Policultivos y Rotaciones: La rotación de pasturas con cultivos agrícolas puede mejorar la
salud del suelo al romper ciclos de plagas y enfermedades, y al introducir diferentes
patrones de exploración radicular y aporte de biomasa.
Conclusión: Un Enfoque Holístico para la Conservación
La vegetación es la capa protectora y productora de las sabanas venezolanas. La
preservación de las formaciones vegetales naturales es vital para mantener los servicios
ecosistémicos esenciales y la biodiversidad que han coevolucionado con el ambiente
llanero. Paralelamente, el manejo inteligente y sostenible de la vegetación inducida
(pasturas mejoradas y sistemas silvopastoriles) no solo incrementa la productividad, sino
que también es una estrategia clave para liberar presión sobre las áreas naturales, mejorar la
salud del suelo y construir resiliencia frente a los desafíos ambientales.
La clave está en comprender que ambos tipos de vegetación tienen un rol complementario
en la conservación. Una estrategia efectiva para la sabana venezolana implica proteger sus
tesoros naturales y, al mismo tiempo, promover sistemas productivos que emulen las
funciones ecológicas de la naturaleza y mejoren la capacidad del suelo para soportar la
vida.
¿Te gustaría profundizar en cómo el manejo del fuego afecta la composición de la
vegetación y, por ende, la conservación de la sabana?