EL EJE DEL CAFÉ
EVOLUCION HISTORICA DEL DESARROLLO DE LA PRODUCCION DEL
CAFE A TRAVÉS DE SU HISTORIA EN VENEZUELA
A finales de 1830, ya el café había sustituido al cacao como principal rubro de
exportación de Venezuela, utilizando la misma ruta comercial que tenía el cacao
para su traslado hacia los principales puertos del país, como lo eran; en oriente:
Carúpano, que era uno de los más importantes y el puerto del lago de Maracaibo,
que representaba una vía directa de las exportaciones del café de la zona andina
hacia el norte de Santander en la vecina Colombia.
Esta ruta comercial convirtió a la zona andina como una de la más dinámica y
desarrollada del país, tanto en lo económico, como en lo político, especialmente al
estado Táchira y por consiguiente al estado Zulia por ser un estado fronterizo con
Colombia. Este auge en la producción del café y su respectiva exportación genero
un inmenso cambio en el tipo de producción en el país y en el hábito de consumo
de los venezolanos.
Este nuevo tipo de producción en el país, produjo un enorme desarrollo de la
agricultura de los andes, teniendo grandes efectos dentro de la economía y la
política de Venezuela, incorporó grandes extensiones de terreno, sobre todo
montañoso los cuales hasta esa fecha no tenían ningún tipo de explotación, sobre
todo en el noroccidente de la zona andina, apuntalando las áreas productivas y
consolidando la producción del café.
Este tipo de rubro dentro de la producción venezolana, se fue trasladando desde
la región guayanesa hacia el centro, muy especialmente en los valles de Caracas,
Miranda y Aragua y durante el siglo XVIV hacia el centro occidente, sin embargo,
la región cafetalera por excelencia en Venezuela es la zona andina, en donde el
café se convirtió en el producto número uno, y estableciendo a los estados
andinos como los principales productores del mismo.
Para finales de 1840 los precios del café se encontraban en su mejor nivel, luego
a finales de 1890, comenzó a fluctuar, este movimiento de alzas y bajas del
mismo, permitió su expansión hacia países de la zona caribeña, como Haití y
Costa Rica y posteriormente hacia el centro de América del sur como: Colombia,
El Salvador y México, paralelamente en este tiempo los tres estados de los andes
venezolanos; Táchira, Mérida y Trujillo se convirtieron en los primeros productores
de café de Venezuela.
UNA CONTEXTUALIZACIÓN NECESARIA
En el año de la Doctrina Monroe (1823) se registran barcos que transportaban a
EE.UU. cargas de cacao, café, añil y algodón. En 1827 llegaba a La Guaira, a
bordo del Swift, la primera carga consignada a la casa comercial fundada por John
Boulton.
El informe de Belfort Hinton, encargado de negocios británico en 1844, señala
que durante estas décadas Inglaterra y EE.UU. dominaban el comercio con
Venezuela. La flota mercante de EE.UU. fue incrementando la capacidad de sus
naves y los veleros aumentaban su tamaño y su “confort”. Durante esta época se
funda la línea de transporte marítimo, conocida como D Roja, gracias a un
convenio entre Boulton y la casa Dallett, de Filadelfia (EE.UU.).
Dallett, además, colocó sus agentes en Curazao, Trinidad, Saint Thomas, Cuba,
Jamaica y en Río de Janeiro. Ocasionalmente, de ahí desplazaba sus veleros
hasta Málaga (España), desde donde regresaban cargados de mercancías para la
casa Boulton de La Guaira.
En 1846, Boulton, Phelps y Cía., organizaron un servicio entre La Guaira, Puerto
Cabello y Saint Thomas, mientras que otra familia establecida en Venezuela, La
Roche, comenzaba a operar pequeños veleros entre los mismos puertos.
En 1855, la firma Boulton adquiere su propio bergantín, el Buen Amo, para la
travesía de sus mercancías hacia los EE.UU.
NAVEGACIÓN A VAPOR
A partir de 1860, ya en el contexto del mercado mundial capitalista, se desarrolló
un sistema cada vez más interdependiente, como una necesidad del capital en su
fase de expansión global y acumulación en gran escala. Por eso, la apertura de
los mercados era una condición indispensable, y el mar se convirtió en su espacio
favorito para ser surcado por un nuevo invento surgido de la Revolución Industrial:
la navegación a vapor.
Venezuela es incorporada, de manera definitiva, al mercado mundial, e
Inglaterra se adueña del mar, aprovechando la sangrienta Guerra de Secesión
en los EE.UU. (1861-1865). Inglaterra disputará su poderío con Alemania,
especialmente con los barcos provenientes de Hamburgo y Bremen, y con
Francia, la tercera potencia marítima en disputa. Pero tan pronto como finaliza la
guerra en EE.UU., al año siguiente se registra la llegada de los vapores de la New
York and Venezuela Mail Line.
El Caracas, primer buque a vapor de la línea D Roja. Oleo fechado en 1865:
propiedad de la casa Boulton
En 1871 hace su aparición la línea de vapores alemana Hamburg-America. Su
primer cargamento venía dirigido a sus agentes Blohm, Valentiner y Co. En 1872
se funda en Nueva York la compañía N.Y. and Venezuela Steamship, cuyas
agencias en La Guaira y Puerto Cabello les fueron asignada a Henry Lord Boulton
quien más tarde, en 1875, junto a Dallett y a William Pile, compra dos vapores
asociándose de inmediato con el mismísimo presidente Guzmán Blanco.
Gracias a la entrada del “Gran civilizador” en el negocio de los vapores, Boulton
pudo inaugurar un servicio “exclusivo” entre Nueva York y Venezuela en 1879.
Este servicio se fue incrementando y el negocio fue tan próspero que se mantuvo
hasta los años cuarenta del siglo XX.
El amanecer petrolero del siglo XX introducirá cambios sustanciales en detrimento
del comercio de cabotaje. La aparición del asfalto y del automóvil, mermarán las
actividades de las casas comerciales.
Y vendrán nuevos inquilinos que protagonizarán el siglo xx venezolano, dando al
traste a la era del ferrocarril, del cacao y del café. Las empresas petroleras,
conocidas como Las siete hermanas, se harán presentes para provocar cambios
significativos en la división internacional del trabajo y, por ende, en la Venezuela
contemporánea.
EL EJE DEL CAFÉ Y LAS CASAS COMERCIALES
El café es originario de Abisinia, de acuerdo con las fuentes tradicionales, aunque
es un término turco. Fue introducido en América en barcos ingleses que viajaban a
EE.UU., una colonia en ese entonces, y en barcos franceses hacia Martinica, en
donde hay dataciones de plantaciones desde 1723.
En tierra firme, sin embargo, hay registro en la Guayana Holandesa hacia 1714,
pero su producción no se compara con la de las Antillas: Martinica, Guadalupe,
Jamaica. Esta última ya exportaba café en 1732.
En Venezuela se introdujo el café en 1730, a través de la región del Orinoco, por
las misiones religiosas establecidas en esta zona. José de Gumilla, en 1741, ya lo
incluía entre los productos que allí se recogían. Desde Coro, en el año 1740, nos
reporta su existencia el cronista Miguel Santiesteban, mientras se extienden los
cultivos hacia los valles de Aragua y Caracas. Serán los buques de la Compañía
Guipuzcoana, los encargados de transportar los quintales de café desde el puerto
de La Guaira hacia Cádiz, de acuerdo con los registros del año 1755.
En 1764, el agente comercial, viajero y escritor Joseph Luis de Cisneros, en su
descripción exacta de la provincia de Venezuela (sic), describe al café producido
en Nirgua como de muy buena calidad, y “… lo estiman mucho los extranjeros…” .
A partir de 1785 se desarrollan cultivos de café en los valles de Aragua, Carabobo,
en las inmediaciones de Caracas y en el oriente del país, sobre todo en la zona
dominada por el Turimiquire, un macizo montañoso que sirve de divisorio de
aguas a los estados actuales de Sucre, Anzoátegui y Monagas.
A partir de 1778 encontramos registro en Maracaibo, al mismo tiempo que se
solicitan providencias a la Corona para estimular su siembra.
En Caracas, mediante ordenanzas fechadas en 1768, se fomenta la siembra del
cafeto en toda la extensión de esta gobernación, debido a que la mayor parte del
café introducido en España provenía del “… comercio forastero…”, según declara
el propio gobernador. Sus ordenanzas se fueron extendiendo hacia otras regiones
hasta que, en 1778, el café queda exento del pago de derechos a su ingreso
en España, además de las facilidades de tierras otorgadas a los cultivadores del
cafeto.
PROYECCIONES: HACIA LA GRAN DEPRESIÓN DE 1929-1933
Estas crisis cíclicas del capital continuarían a lo largo del siglo XX, deprimiendo la
economía de los países productores de alimentos y materias primas, como el
caso venezolano, en donde la crisis de sobreproducción de 1909 afecta
nuevamente los precios del café, hasta que la crisis de 1920-1921, termina por
derrumbar los precios del cacao y del café, en tanto que el volumen de las
exportaciones se reducía en un 40%.
La aparición del petróleo fue un paliativo, pero la Gran Depresión, que se iniciaba
en 1929, produjo efectos devastadores en todo el conjunto de la economía:
1932-1933. Se reduce un 16% el valor de las exportaciones.
El número de obreros empleados en la industria petrolera disminuye en un
33%.
Las remuneraciones pagadas por este sector se redujeron en un 65%.
Cayó el gasto público en 40%.
Se reducen las importaciones hasta un 70%.
Las exportaciones sufrieron un bajón cercano al 21%.
Esta crisis general del capitalismo, conocida como la Gran Depresión, se
extenderá hasta 1933, aunque algunos sectores tendrán que esperar el estallido
de la guerra en 1939 para su recuperación.
Después vendrá la crisis estadounidense de 1929 y la Gran Depresión, que se
extiende hasta 1938. La actividad agrícola pierde valor como fuente aportadora a
la generación del producto territorial bruto y se acelera la concentración territorial
agrícola. La economía agroexportadora, comandada por el café, va siendo
liquidada gradualmente. El bolívar era, entonces, una moneda muy fuerte con
respecto a otras monedas, y eso no convenía a una economía agroexportadora
como la venezolana. Durante la década de 1920 la cotización promedio del bolívar
había sido de 5,37 unidades por dólar. Para 1930 fue de 5,44; en 1931 de 6,75; en
agosto de 1932 alcanzaba las 7,75 unidades.
El 22 de octubre de 1933 Estados Unidos, como parte de su New Deal, intentando
recuperarse de la crisis que sacudía su economía, devaluó el dólar en un 34%.
Muchos países que producían y exportaban bienes primarios, y cuyas economías
estaban vinculadas a Estados Unidos, siguieron al Dólar en su devaluación. No así
Venezuela, que no desvalorizó su moneda, lo que, en la práctica, significaba
valorizarla.
A finales de 1933, después de la devaluación del dólar, la paridad del bolívar era
de 3,94 unidades por dólar. A partir de enero de 1934, la paridad se ubicó en 3,06
Bs./US dólar, encareciendo internacionalmente nuestros productos agrícolas de
exportación, lo que agudizó la crisis de la economía agroexportadora, reduciendo
los ingresos de los exportadores, su financiamiento y su capacidad de
acumulación.
CUADRO-RESUMEN. CRISIS 1929-1933
En el mercado de Nueva York se desploman los precios del cacao y del café.
El Banco Agrícola y Pecuario (BAP), creado en 1928, agota su cartera de
créditos.
Los créditos se destinan a cancelar hipotecas.
Las casas comerciales ejecutan hipotecas.
Cambios de uso en las fincas y hatos.
La agricultura se orienta hacia las ciudades.
Se fortalece el latifundio: mayor acumulación de tierras.
La clase propietaria hipoteca las tierras y tiende a migrar hacia las ciudades.
Retorno gradual a la economía de subsistencia: el conuco.
Baja de los precios del petróleo y disminución de las recaudaciones del Tesoro
público.
En 1931 el déficit fiscal se sitúa en 50 millones de bolívares.
La paridad del bolívar, con respecto al oro, comienza a declinar.
Despido de trabajadores y auge del desempleo hasta la muerte de Juan Vicente
Gómez, en 1935.
Migración hacia las zonas urbanas; por ejemplo en Caracas entre 1926 y 1936
hay 45% de aumento de población.
Deterioro de la balanza de pagos. Se deprecia el bolívar con respecto al dólar,
favoreciendo a las transnacionales petroleras.
EL MAPA DEL CAFÉ A FINES DEL SIGLO XX
El promedio anual de producción entre 1988 y 1993 fue de 75 mil toneladas,
regadas por todo el país. Las entidades con mayor peso se ubican en los Andes.
La región oriental que bordea al Turimiquire, el piedemonte andino-barinés y
algunas zonas de Portuguesa y Lara.
En cuanto a la región andina, el cultivo del cafeto se introduce tardíamente,
desarrollándose a partir de 1870. Salía vía sur del lago de Maracaibo, hacia el
exterior. Esta misma fecha marca el apogeo de la “Era del café”, ya que de ese
producto dependía el 60% del ingreso y luego alcanza su pico en 1919, cuando se
registra una exportación histórica de 82.382 toneladas.
Durante la Colonia, siglo XVI y XVII, la producción de cacao se exportaba a
Europa, México y Cuba, donde admiraban la calidad de nuestro cacao.
Zonas productoras de cacao en Venezuela agraria:
Las plantaciones de cacao se ubicaron hacia el centro y oriente del país:
Zona Costera Central: Estado Aragua (Choroní, Ocumare de la Costa)
Zona Barlovento: Estado Miranda (Caucagua, Curiepe y el Guapo)
Zona Andina: Tierras bajas de los estados Lara, Trujillo y Mérida
Zona Oriental: Estado Sucre (Irapa, Yaguaraparo).
La sustitución del cacao por el café:
Entre 1830 y 1840 el cacao dejó de ser rentable y el café comenzó a ser un buen
negocio, las guerras que tuvieron lugar en el continente europeo, a finales del siglo
XVIII, hicieron difícil su venta en el exterior. Además en el mercado mundial, la
demanda del café aumentó por encima que la demanda del cacao y sus precios
también.
A finales de la colonia, Venezuela exportaba un 15% de toda su producción
agrícola, para 1837 el café había desplazado al cacao de primer lugar, lo que se
mantuvo hasta 1926 cuando fue superado por el petróleo.
A partir de 1840 las exportaciones de café (200 mil sacos de 60 kilos) subieron al
mismo ritmo del crecimiento de la población, hasta 1870 en que crecen más
rápido, hasta superar el millón de sacos en 1913.
Zonas productoras de café en la Venezuela agraria:
Zona de los Andes: Estados Táchira, Mérida, Trujillo y Lara.
Zona Central: Estados Carabobo, Aragua y Distrito Capital.
Zona Oriental: Estados Anzoátegui, Monagas y Sucre.
Hacia finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX nuestro país pasó del
cuarto al segundo lugar como productor de café, hasta 1920 cuando Colombia nos
desplaza el tercer lugar y en 1925 al cuarto lugar.
La sobreproducción de café a nivel internacional, la disminución de los precios, las
difíciles condiciones internas en el campo político y la valorización del café
brasilero ocasionó la reducción de la exportación de café hacia 1925 cuando surge
el petróleo.
CAFÉ Y ESTRUCTURA ECONÓMICA
La tendencia hacia la baja y su crisis final obedeció a factores externos
asociados a la Primera Guerra Mundial y a la crisis del capitalismo desde
mediados del siglo XIX hasta la gran crisis de 1929-1935. Seguidamente,
veremos un cuadro que revela la relación existente entre las crisis del siglo XIX y
la caída de precios del café. Hemos escogido las principales crisis y solamente
agregamos la magnitud “Precio”, hasta lograr este cuadro-resumen.
ESTRUCTURA ECONÒMICA
El cultivo había cumplido su ciclo como viajero. Hasta el siglo XIX, había viajado
desde Guayana a la región central, donde se ubicó particularmente en los valles
de Caracas y de Aragua, y luego, en el siglo XIX, se desplazó hacia la región
centro-occidental. Hacia 1880, habiendo penetrado desde algunas décadas antes
las laderas andinas, el café se convirtió en el fruto por excelencia de esa región, y
los tres estados andinos se perfilaron como líderes de la producción cafetalera
nacional.
Los precios mundiales de café se habían mantenido bajos entre las décadas de
1820 y 1840, para luego recuperarse hasta alcanzar su nivel más alto, entre
movimientos cíclicos de alzas y bajas, hacia mediados de la década de 1890, lo
que favoreció a muchas zonas productoras donde el cultivo se había establecido
en cierta escala antes de 1850, como sucedió en Venezuela, Haití y Costa Rica, y
propició el fomento del cultivo en otras áreas, como Guatemala, México, El
Salvador y Colombia. En ese contexto, se desarrolló la caficultura andina
venezolana.
Para 1924 el estado Táchira pasó a ser el primer productor nacional, con un
28,73% del total nacional, seguido por Lara (13,94%) y Mérida (12,28%). El estado
Trujillo, también andino, produjo un modestísimo 0,26%, pero para 1937
contribuyó con un 13,86% de la producción nacional de café. El cultivo había
encontrado en los Andes su tierra de gracia, pero también de drama.
En 1919 se alcanzó el punto culminante en la exportación de café, cuando ésta
superó las 82.000 t. A partir de allí la caficultura experimentó alzas y bajas en la
producción, por la incidencia de los dos guerras mundiales, la aparición del
petróleo, la Gran Depresión, la sobreproducción cafetalera del Brasil y la
desacertada política agrícola oficial venezolana.
Hasta la I Guerra Mundial (1914-1918) subsistió la estructura económica heredada
del siglo XIX, con el predominio de un régimen de monocultivo agroexportador,
liderado por el café. Pero la situación, en el fondo, había cambiado: los precios
internacionales del café conocían una acentuada caída desde 1898 como
resultado de la sobreproducción brasileña, eliminando de la competencia en los
mercados internacionales a la producción venezolana. El café, que representaba
un 83% del total de las exportaciones venezolanas en 1897-1898, era responsable
en 1908-1909 de sólo un 48,4% de las mismas. El país conoció, entonces, serios
problemas de Tesorería, y se intentó resolver tal déficit con nuevos y mayores
impuestos, que redujeron la competitividad del café venezolano. A partir de allí se
impuso una política de desaciertos gubernamentales, que dejó al cultivo a su
suerte, desprotegido, pues los gobiernos no lograron concretar y aplicar una
política proteccionista, que minimizara los efectos de las fluctuaciones
internacionales de los precios, creando stocks de protección o estableciendo una
política justa de subsidios al cultivo. Ya es otro, empero, el escenario. Ahora
domina el petróleo, que supera a los rubros tradicionales de exportación (café,
cacao, cuero, oro de minas, etc.), como fuente generadora de divisas. Ya la
actividad cafetalera no es el sector de punta de la economía venezolana ni cuenta
con el apoyo gubernamental.