Codigo Del Comercio en El Peru
Codigo Del Comercio en El Peru
El Poder Ejecutivo desempeña un papel crucial en la adecuación del Código de Comercio a contextos locales al tomar medidas legislativas y administrativas. Históricamente, como se reflejó en 1898 durante el gobierno de Nicolás de Piérola, el Ejecutivo decretó la formación de una comisión para adaptar el Código de Comercio español a las costumbres mercantiles y las estructuras judiciales peruanas. Esto incluyó la participación de expertos legales y comerciales, asegurando que el código reflejara adecuadamente las prácticas, necesidades y estructuras locales. Esta intervención garantiza que las leyes comerciales no solo tengan relevancia internacional, sino que se integren efectivamente en el contexto socioeconómico del país .
El Código de Comercio del Perú clasifica a los comerciantes en varias categorías: individual, social, dependiente e independiente. Un comerciante individual es aquel que realiza actividades mercantiles por cuenta propia y asume total responsabilidad legal por sus acciones. Un comerciante social refiere a una sociedad mercantil en la que las obligaciones legales son asumidas por el conjunto de personas que la constituyen, compartiendo pérdidas y ganancias. Los comerciantes dependientes son los que realizan sus actividades mercantiles dentro de una empresa, mientras que los independientes operan por su cuenta sin pertenecer a ninguna organización. Estas categorías determinan el grado de responsabilidad y autonomía en las prácticas comerciales .
El Código de Comercio del Perú, específicamente en el Libro IV, regula la suspensión de pagos y las quiebras. Establece procedimientos y condiciones bajo las cuales un comerciante puede declararse incapaz de cumplir con sus obligaciones de pago. Estas disposiciones son esenciales para brindar un enfoque estructurado para la recuperación económica de las empresas y la protección tanto de los acreedores como de los deudores, asegurando que las quiebras se manejen de manera que minimicen el impacto negativo en la economía y en las partes involucradas .
El Libro II del Código de Comercio del Perú regula los contratos de comercio, incluyendo la compraventa, transporte, seguros y otros contratos comerciales específicos. Estos aspectos son cruciales porque establecen formalmente las condiciones, obligaciones y derechos de las partes involucradas en transacciones mercantiles. Disponer de un marco legal claro para estos contratos facilita el comercio justo y ordenado, ofreciendo a los comerciantes y sus socios un entendimiento compartido y documentado sobre cómo deben llevarse a cabo las operaciones, reduciendo así la incertidumbre y los litigios .
Las tasas, en el contexto del Código de Comercio peruano, son tributos pagados por la utilización para beneficio particular de un bien público o por la prestación de un servicio por parte de la Administración. Existen varios tipos de tasas, incluyendo las estatales, aplicadas por el Gobierno nacional; las autonómicas, por gobiernos regionales; y las locales, implementadas por ayuntamientos. Las tasas administrativas son aquellas por servicios específicos, como la expedición de documentos oficiales. Estas tasas representan ingresos necesarios para el mantenimiento de servicios públicos y la gestión de administración estatal .
Para ejercer el comercio en Perú, las personas naturales deben ser mayores de edad y tener plena capacidad de obrar, o estar emancipadas legalmente si son menores de edad. Las personas jurídicas, incluyendo sociedades mercantiles legalmente constituidas, también pueden ejercer el comercio. Además, los extranjeros pueden hacerlo siempre que cumplan con las leyes y regulaciones nacionales, que incluyen la obtención de los permisos y registros necesarios. Estos requisitos aseguran que aquellos que participan en actividades comerciales tengan la capacidad legal y el reconocimiento formal necesario .
El Código de Comercio del Perú establece claramente las obligaciones y derechos de los comerciantes, y esto contribuye significativamente a crear un marco legal fiable para las actividades mercantiles. Las disposiciones incluyen la obligación de registrar las actividades comerciales, llevar contabilidad adecuada, y cumplir con las normas de libre competencia. Estas reglas ayudan a estandarizar las prácticas mercantiles, lo que facilita un entorno comercial justo y transparente, reduce disputas, y promueve la competencia saludable. Además, al definir específicamente cuáles actos se consideran comerciales, el código proporciona claridad y seguridad jurídica para comerciantes y consumidores .
El Código de Comercio del Perú se organiza en un Título Preliminar y cuatro libros tras las reformas establecidas en el Decreto Supremo Nº 10426 de 1972. Estos libros son: Libro I, que trata sobre los comerciantes y el comercio en general; Libro II, que aborda los contratos de comercio; Libro III, que se especializa en el comerciante marítimo; y Libro IV, que trata sobre la suspensión de pagos, quiebras y prescripciones. El código incluye un total de 1,693 artículos y cinco disposiciones transitorias, lo que proporciona un marco integral para las actividades comerciales del país .
El Código de Comercio del Perú se distingue del Código Civil principalmente porque está específicamente diseñado para regular las actividades comerciales y mercantiles. Está organizado en libros y títulos que agrupan normas por temas específicos, facilitando así su consulta y aplicación. A diferencia del Código Civil, que regula aspectos más generales del derecho, el Código de Comercio ha sido objeto de múltiples reformas para mantenerse relevante y adaptarse a las necesidades del mercado, incorporando nuevas figuras jurídicas y ajustando procedimientos según las dinámicas económicas. Además, establece un marco detallado para diversos tipos de contratos mercantiles y define claramente qué actos se consideran comerciales, así como las obligaciones y derechos de los comerciantes .
La adopción del Código de Comercio español de 1885 en el Perú fue motivada por el contexto en el que los legisladores peruanos observaron que España había actualizado sus normas comerciales, derogando el antiguo código de 1829. La necesidad de modernizar y adecuar las leyes comerciales peruanas llevó a la propuesta de varios diputados en 1895, quienes buscaban implementar un código más contemporáneo y relevante. La similitud con las leyes españolas fue vista como un paso lógico debido a que el Código de Comercio de 1853 utilizado en Perú en ese momento ya era una versión del español de 1829. Las discusiones y propuestas no se convirtieron en ley inmediatamente debido a que el Congreso se clausuró en 1897, pero finalmente, el Poder Ejecutivo bajo el gobierno de Nicolás de Piérola tomó medidas en 1898 para formar una comisión que adaptara el código a las particularidades comerciales y judiciales del Perú .