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Análisis del Decreto Supremo 21060 en Bolivia

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UNIVERSIDAD AUTONOMA GABRIEL RENE

MORENO
FACULTAD INTEGRAL DEL NORTE
CARRERA INGENIERÍA COMERCIAL

“Decreto Supremo 21060 de 1985”


Materia : Política Económica
Sigla / Grupo : ECO450/C8
Docente : MSc. D. Leonardo Demiquel Balcázar
Estudiantes : Gary Paz Ibáñez 216107881
Ana Bárbara Choque Mamani 214111806
Ana Karen Eguez Villagómez 209073101
Abelardo Ademar Gutiérrez Cuellar 219128545
Santa Cruz – Bolivia

2024
Tabla de contenido
1. Introduccion ...................................................................................................................................1

2. Antecedentes ................................................................................................................................ 2

3. Recopilacion de informacion .................................................................................................... 16

3.1. Información primaria .......................................................................................................16

3.2. Información secundaria ..................................................................................................18

4. Planteamiento del problema .....................................................................................................30

5. Objetivos de la Investigación ....................................................................................................31

5.1. Objetivo General ............................................................................................................. 31

5.2. Objetivos específicos ..................................................................................................... 31

6. Analisis de autores .....................................................................................................................31

7. Conclusiones ...............................................................................................................................37

8. Recomendaciones ..................................................................................................................... 37
1. Introduccion
En agosto de 1985, Bolivia dio un giro trascendental al adoptar el neoliberalismo
con la promulgación del Decreto Supremo 21060, marcando el reemplazo del
modelo de sustitución de importaciones. Este cambio surgió como respuesta a la
crisis del modelo estatista previo, agravada por la deuda externa y la hiperinflación.
La implementación de la Nueva Política Económica (NPE) buscaba alcanzar
estabilidad económica y reducir la intervención estatal, promoviendo el
crecimiento del sector privado. A pesar de haber logrado cierta estabilidad, la NPE
no consiguió abordar los altos niveles de pobreza en el país. La privatización de
empresas estatales fue una medida crucial dentro de este proceso, aunque
enfrentó resistencia popular y desafíos relacionados con la transparencia en su
ejecución.

1
2. Antecedentes

En 1963, el ascendiente Barrientos fue elegido vicepresidente de la fórmula


encabezada por Paz Estensoro para las presidenciales de 1964, y tenía ese cargo
cuando lideró el movimiento contra el gobierno del que formaba parte. Por lo tanto,
si bien el golpe militar de noviembre de 1964 derrocó a un presidente electo y
modificó el régimen político, en el plano social y económico, hubo una continuidad
con la política del MNR: represión a los mineros y alianza con los campesinos.
El gobierno de Barrientos tuvo cuatro etapas. Noviembre 1964- mayo 1965 con
una junta que él presidió, mayo-diciembre de 1965 con la extraña figura de la
copresidencia que compartió con el Gral. Alfredo Ovando, enero-agosto de 1966
con el interinato de Ovando y 1966-1969 gobierno constitucional tras su triunfo
electoral.
2.1. Golpe de Estado 1964
El 4 de noviembre de 1964 se produjo en Bolivia un golpe de Estado que impuso
en el poder una junta militar presidida por el general de aviación René Barrientos
Ortuño, mientras el presidente Víctor Paz Estenssoro, electo en mayo de ese año
para un tercer mandato, huía en avión a Lima. El nuevo gobierno tardó seis
meses en descargar todo el poderío del ejército y la aviación sobre los
campamentos mineros, ocupando militarmente las minas. Dieciocho años que
Bolivia padeció bajo dictaduras militares (1964-1982).
2.2. 1965
En junio de 1965 en medio de sangrientos combates, aplastando de esta manera
los últimos reductos de la Revolución Boliviana. Los militares nuevamente estaban
en el centro del escenario político, y permanecerán en él hasta 1982.
Barrientos jugó a dos puntas, enfrentamiento implacable con obreros y mineros
que pasó por la rebaja y congelación salarial de 1965 y creación del llamado pacto
militar-campesino heredando el fuerte arraigo del MNR en el campo. Su perfecto
dominio del quechua lo ayudó en esa tarea. Los campesinos fueron la base de su
respaldo popular. El interinato de Ovando demostró que éste era más proclive al
concepto del nacionalismo revolucionario, al firmar un contrato para la instalación
de la primera fundición de estaño en el país.
Barrientos organizó un partido propio que tuvo la efímera vida de su caudillo, se
alió con viejos sectores desplazados por la Revolución y pequeños partidos de
escasa significacion. En la lógica del desarrollo impulsó proyectos como la presa
hidroeléctrica de Corani, los caminos 1 y 4 de Cochabamba, el Chapare que
serían la base para la ruta nueva a Santa Cruz y el contrato de explotación de la
mina Matilde por una empresa norteamericana, además de la renovación del
contrato con la Gulf que había llegado a Bolivia en los años cincuenta.
2.3. 1966
En 1966, la fórmula René Barrientos y Luis Adolfo Siles ganan las elecciones de
este año, con el 61,6%, este durante su gobierno puso en marcha "el pacto militar-

2
campesino", instrumento político de control del agro y respaldo de los gobiernos
de las fuerzas armadas. De allí en adelante, se abrió un período de inestabilidad
donde se sucedieron rápidamente conspiraciones, golpes y toda clase de
regímenes políticos.
En 1966 llegó a Bolivia el guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara para
organizar un foco guerrillero que se expandiera en todo el subcontinente. Se
estableció en Santa Cruz en la provincia Cordillera, en las proximidades del río
Grande. El contingente de la guerrilla era de 52 efectivos, la mayoría cubanos.
Según Amnistía Internacional entre 1966 y 1968 se ejecutaron en Bolivia entre
3.000 y 8.000 asesinatos por parte de escuadrones de la muerte. Incluida la
llamada Masacre de San Juan, en la que miembros del Ejército de Bolivia
atacaron a la población indefensa de los centros mineros de Catavi, siglo XX.
2.4. 1967
En 1967, el gobierno de Barrientos se enfrentó con la guerrilla del Che Guevara.
Entre marzo y julio de 1967 los guerrilleros infligieron fuertes bajas al ejército, que
ante la contingencia fue entrenado por oficiales de las boinas verdes de los
Estados Unidos y creó la unidad especializada de los Rangers. En julio una
emboscada militar aniquiló una de las dos columnas guerrilleras y en septiembre
el cerco aisló al Che. El 8 de octubre el Che fue capturado y el 9 octubre fue
asesinado, por un oscuro sub-oficial por orden del Presidente Barrientos y los
comandantes Ovando y Juan José Torres. La victoria del ejército fue total y la
guerrilla fue destruida por estos militares, que en octubre de 1967 reprimieron a la
guerrilla de Ñancahuazú.
2.5. Golpe de estado de 1969
El 27 de abril de 1969, el General Barrientos murió en un extraño accidente de
helicóptero y fue sucedido por su Vicepresidente, Luis Adolfo Siles Salinas, quien
fue derrocado cinco meses después por un nuevo golpe de Estado militar, dirigido
por el General Alfredo Ovando Candía quien gobernó durante un año.
Durante su gobierno el general Alfredo Ovando Candía, adoptó medidas
importantes, y sorprendentes para los observadores, aboliendo la severa ley de
Seguridad del Estado, garantizando diversas libertades para la ciudadanía y la
prensa, autorizando a los dirigentes sindicales para reorganizar la Central Obrera
Boliviana (COB), nacionalizando todas las concesiones otorgadas a Bolivia Gulf
Oil Company en octubre de 1969.
Anuló el código del petróleo en 1955 y estableció relaciones económicas con la
Unión Soviética. Retiró las tropas en los centros mineros y propició la apertura
política al legalizar a la COB y la FSTMB “federación sindical de trabajadores
mineros de Bolivia”.
2.6. Golpe de Estado de 1970
La inestabilidad política condujo a un nuevo golpe de Estado, dirigido por el
general socialista Juan José Torres en octubre de 1970, la dictadura del general

3
Juan José Torres se caracterizó por adoptar una posición explícitamente
antiimperialista y llevar adelante medidas que significaban profundos cambios
económicos y sociales, como la nacionalización de la Mina Matilde, la reposición
salarial a los mineros, la nacionalización de Colas y Desmontes, la expulsión del
Cuerpo de Paz Norteamericano, el incremento del presupuesto asignado a la
Universidades Bolivianas, la creación de la Corporaciones de Desarrollo
(incubadoras de las empresas estatales), la creación del Banco del Estado (Banco
de Desarrollo), etc.
Durante el gobierno de Torres la iniciativa política correspondió a la llamada
Asamblea Popular de 1971, organizada por la Central Obrera Boliviana (COB),
dirigida por su secretario general, Juan Lechín e integrada mayoritariamente por
los sindicatos, los partidos políticos que tenían representación en la conducción
de la COB, y algunas organizaciones campesinas.
La Asamblea Popular se desempeñaba como un poder paralelo y tenía como
objetivo realizar una revolución socialista en Bolivia. Le Monde diplomatique la
definió en aquel momento como el «primer soviet de América Latina». El General
Juan José Torres fue derrocado por el golpe de Estado en Bolivia de 1970,1 que
lo mandó al exilio. 5 años más adelante sería secuestrado y asesinado en Buenos
Aires, en 1976 en el marco del denominado Plan Cóndor.
2.7. Golpe de Estado en 1971
En las jornadas el 21 de agosto de 1971, este intento será abortado por un nuevo
golpe de Estado, encabezado esta vez por el jefe del ala derecha del ejército,
General Hugo Banzer, quien derrocará al entonces presidente Juan José Torres e
instaura una de las dictaduras militares más sangrienta de la historia del país.
El régimen de Hugo Banzer viró rápidamente desde una posición relativamente
moderada a una mayor represión, ilegalizó a los partidos políticos, prohibió la
acción sindical, suspendió todos los derechos civiles y envió tropas a los centros
mineros. Luego de ello recibió apoyo directo de Chile de Augusto Pinochet y de
EEUU.
Fue presidente por siete años, incurrió al endeudamiento internacional y en
alguna medida a los precios de las exportaciones bolivianas de estaño, el petróleo
y préstamos de la Comunidad internacional, que crearon una de las deudas
externas más grandes que tuvo Bolivia y que sus críticos atribuyen como causa
del posterior retraso y subdesarrollo de Bolivia. Fue derrocado en 1978 y una
junta militar liderada por Juan Pereda Asbún se hizo con el poder.
2.8. 1977
Por el gobierno del General Banzer. A partir de 1977-78, la economía comenzó a
mostrar signos de debilitamiento. Paralelamente, la dura dictadura de Banzer se
enfrentaba al descontento popular, a desacuerdos entre militares y a la presión
internacional que pedía la realización de elecciones, Una huelga en las minas de
las amas de casa liderada por Domitila Chungara y con el apoyo de sacerdotes
progresistas, fue determinante en el cambio del régimen de gobierno. El

4
agotamiento del modelo del nacionalismo revolucionario se originó en el deterioro
de los factores que le permitieron tener éxito: exportaciones de materias primas y
endeudamiento externo. Esta etapa de la historia muestra las serias dificultades
que tuvo Bolivia para consolidar una nación en ciernes.
2.9. Golpe de Estado en 1978
Juan Pereda Asbún, fue candidato a la presidencia de la República en las
elecciones nacionales de 1978, mediante la coalición Unión Nacionalista del
Pueblo, elecciones anuladas al comprobarse un gigantesco fraude electoral en su
favor. Dos días después de la anulación organizó un golpe de Estado contra el
Gral. Banzer, a quien derrocó (21 de julio). Ejerció la Presidencia por algo más de
tres meses, cuando contaba con 47 años. En noviembre de 1978 fue derrocado
por el Gral. Padilla.
Padilla Arancibia, quedó investido como presidente de la Junta Militar el 24 de
noviembre de 1978. Durante su presidencia, concretó sus esfuerzos al
mantenimiento del orden interno, la materialización del contrato de construcción
de la fundición de plomo-plata de Karachi pampa, la creación de la Confederación
Sindical Única de Trabajadores Campesinos (CSUTCB), derogó la ley
fundamental de universidades, decretado por el ex presidente de facto Hugo
Banzer y repuso la autonomía universitaria, organizó el centenario de la
reivindicación marítima boliviana y procedió a convocar a elecciones en julio de
1979.
2.10. 1979
EL 1 de julio de 1979, el candidato izquierdista Hernán Siles Zuazo obtuvo la
primera mayoría relativa, sin lograr la mayoría absoluta para la elección directa;
por lo que correspondió al Congreso de la República la elección, tal y como lo
estipulaba la Constitución boliviana. El congreso no pudo lograr un acuerdo y
finalmente se aprobó una salida alternativa a la crisis y el presidente del Senado
Walter Guevara Arce, fue nombrado Presidente Constitucional Interino de Bolivia
por un año, con mandato de convocar a nuevas elecciones en 1980. Padilla
transfirió el poder a Guevara, el 8 de agosto de 1979, restaurando el sistema
democrático de gobierno, fue el primer militar en trece años en entregar el mando
a un presidente constitucional.
2.11. Golpe de estado
El 1 de noviembre de 1979, el General Alberto Natusch Busch, derrocó al
gobierno democrático mediante un sangriento golpe de Estado. Como reacción se
produjo un levantamiento popular encabezado por la COB, que generó a su vez
una violenta represión generalizada, incluyendo la Masacre de Todos Santos,
donde murieron más de 100 personas y se produjeron 30 desaparecidos.
Dieciséis días después, la resistencia popular obligó a Natusch Busch a devolver
el poder al Congreso que eligió a la presidenta de la Cámara de Diputados, Lidia
Gueiler, como Presidente interina de la República, hasta las elecciones del 29 de
junio del año siguiente. Lidia Gueiler fue la primera presidenta de Bolivia, y una de
las once que han gobernado en América hasta 2020.

5
El caos político de los años 1979 a 1982, en numerosos golpes, contra golpes e
indefiniciones electorales agravó el panorama. En 1979, la situación fiscal ya era
muy preocupante. Los déficits del sector público no financiero consolidado ya eran
muy altos y se fueron agravando entre 1980 y 1982.
2.12. Golpe de Estado de 1980
El 17 de julio de 1980, un grupo de militares estrechamente ligados al narcotráfico,
liderados por Luis García Meza y su lugarteniente Luis Arce Gómez con apoyo
activo de la dictadura militar argentina y la acción de un comando terrorista
denominado los Novios de la Muerte y organizados por el criminal nazi Klaus
Barbie y el mafioso italiano Marco Marino, encubiertos por la CIA, produjeron un
nuevo sangriento golpe de Estado, derrocando al gobierno democrático de Lidia
Gueiler e impidiendo la asunción de Hernán Siles Suazo
Habiendo aprendido la lección del fallido golpe del año anterior encabezado por
Alberto Natusch Busch, debido a la resistencia popular organizada por la COB, el
objetivo principal del grupo terrorista los Novios de la Muerte fue atacar la central
sindical donde se reunía el Comité Nacional de Defensa de la Democracia
(CONADE). En el ataque asesinaron al dirigente socialista Marcelo Quiroga Santa
Cruz, al diputado Carlos Flores Bedregal y al dirigente minero Gualberto Vega
Yapura.
La dictadura de García Meza es uno de los períodos más condenables de la
historia boliviana, disvalor compartido con las restantes dictaduras del Cono Sur.
Como en estas, resultaron asesinados o desaparecidos unos 500 opositores. Las
exportaciones de cocaína sumaron 850 millones de dólares, el doble de las
exportaciones legales. Entre los múltiples actos de corrupción cometidos se
cuenta la venta clandestina del Diario de Bolivia de Ernesto Che Guevara.
La represión y la corrupción no pudieron evitar las luchas internas entre diferentes
facciones militares.
2.13. 1981
La represión y la corrupción no pudieron evitar las luchas internas entre diferentes
facciones militares. Estas luchas llevaron a que el 4 de agosto de 1981 García
Meza renunciara para acceder el poder al General Celso Torrelio Villa. El 4 de
septiembre de 1981, fue nombrado por las Fuerzas Armadas «presidente» (de
facto) de la República, cargo que ocupó hasta el 19 de julio de 1982. El cual no
demostró intención alguna en volver a un sistema democrático. La acción más
importante de este breve gobierno, fue la flotación del peso boliviano, que dio
comienzo al proceso de hiperinflación.
De 1976 a 1981, el déficit del sector fiscal no financiero promediaba alrededor de
9,5% del PIB”, lo cual inducía ya una elevada inflación y un progresivo
endeudamiento.

6
2.14. Golpe de Estado Fallido 1982
En 1982 Bolivia se debatió en una puja de sectores, incluso dentro de las Fuerzas
Armadas, entre aquellos que intentaban volver a la democracia y aquellos que
buscaban profundizar la dictadura, según el modelo del estado burocrático
autoritario adoptado entonces por todos los países vecinos. En estos cuatro años
gobernaron ocho presidentes (Juan Pereda Asbún, David Padilla, Walter Guevara
Arze, Alberto Natusch Busch, Lidia Gueiler, Luis García Meza, Celso Torrelio y
Guido Vildoso Calderón).
En julio de 1982, el sector militar que respondía a García Meza volvió a intentar un
golpe de Estado fallido, que provocó la caída de Torrelio Villa y su reemplazo por
el General Guido Vildoso Calderón, con el mandato de comenzar a organizar la
transición hacia un régimen democrático.
Los tiempos se aceleraron cuando el 17 de septiembre de 1982, una huelga
general convocada por la COB puso al país al borde de la guerra civil. La
dictadura militar colapsó y el poder le fue entregado a un Congreso Nacional
conformado según la composición de 1980, que decidió considerar válidas las
elecciones de 1980 y designar en consecuencia a Hernán Siles Suazo como
presidente.
Cuando Siles asumió la presidencia en octubre de 1982, la situación política
estaba muy lejos de haberse consolidado y la economía por su parte, manifestaba
ya signos preocupantes de deterioro. Las presiones de la izquierda y el
sindicalismo, fortalecidos tras los últimos años de lucha, se sumaban a la
presencia de una institución militar acostumbrada a intervenir desembozadamente
en la vida política del país, lo cual conformaba un cuadro de debilidad institucional
a la que no contribuía, la carencia casi absoluta de una verdadera tradición
democrática.
En octubre de 1982, cuando los militares entregaron el poder y empezaba la era
democrática, el índice de inflación había llegado a 123,54 por ciento. El cambio
del peso boliviano por dólar ya no era fijo, el Gobierno de Celso Torrelio había
decretado la flotación en febrero de ese año. E inmediatamente la cotización
había saltado de 25 a 44 pesos por dólar, el mayor aumento en 25 años.
Por eso, la llegada de Siles Suazo, liderando a la izquierdista Unión Democrática
y Popular (UDP), le dio una aureola de salvador. Es más, horas antes de su
posesión, el 9 de octubre de aquel año, vertió unas palabras demasiado caras en
el tiempo. En una multitudinaria concentración realizada en plaza San Francisco
de La Paz, el Presidente electo lanzó una frase que fue asumida como promesa:
“Es posible que, por el gran esfuerzo democrático y pacífico llevado a efecto, en
los próximos cien días la situación económica empezará a ser aliviada" dijo Siles.
Vamos a construir una democracia que sea viable para que nunca más vuelvan
los gobiernos de facto”.
Según datos del Banco Central, entre 1982 y 1985, la moneda boliviana se
devaluó más de un millón de veces. El dólar, en agosto de aquel año, cuando
Siles dejó el poder, ya valía 1.149.354 pesos bolivianos. La inflación había

7
escalado para entonces hasta 11.749,64 por ciento. Las reservas internacionales
habían caído de 300 millones de dólares en 1977 a cero en 1983 para
recuperarse hasta algo más de 100 en 1984.
2.15. 1983
A mediados de 1983, apareció la necesidad de aplicar un nuevo plan de
estabilización. Este salió a luz en noviembre de 1983, proveyendo una
devaluación del peso del 60% y el reajuste de algunos precios administrados.
Estas medidas fueron insuficientes y en abril de 1984, se lanzó otro paquete con
medidas del 75%, un incremento en los precios administrados entre 400 y 500%,
un reajuste modesto en los salarios mediante bonos de compensación y un
cambio en su regla de indexación, programas de reorganización administrativa en
las instituciones de tuición monetaria y un plan de renegociación de la deuda
externa. Este último programa encontró una fuerte oposición de los sindicatos y
de la COB, que no pudo ser controlada por el gobierno. Cediendo a las presiones,
éste otorgó incrementos salariales compensatorios que terminaron por hacer
fracasar completamente el programa de estabilización al cabo de cuatro meses.
2.16. 1984
En mayo de 1984, el gobierno boliviano, presionado por los sindicatos obreros,
declaró una cesación temporal de sus pagos a los bancos comerciales
internacionales.
El 30 de junio de 1984, un grupo de civiles (ligados al MNR), policías y militares
secuestró durante 10 horas al Presidente”.
2.17. 1985
Las elecciones generales bolivianas, se realizaron el domingo 14 de julio de 1985,
para elegir al Presidente de la República y los senadores y diputados del
Congreso Nacional. Como ningún candidato obtuvo más de la mitad de los votos,
correspondió al Congreso Nacional elegir al presidente entre los candidatos más
votados. Víctor Paz Estenssoro fue elegido presidente.
En 1985, como consecuencia del fracaso de la Unidad Democrática y Popular
(UDP) de Hernán Siles Suazo, se anticiparon las elecciones. El resultado de este
proceso será el ascenso del MNR al gobierno y de Víctor Paz Estenssoro a su
cuarto mandato presidencial, con un proyecto de corte neo-liberal que tendrá el
apoyo del MIR de Jaime Paz Zamora y de la ADN del ex dictador, y ahora garante
de la “Nueva Política Económica” (NEP), general Hugo Banzer Suárez.
2.18. Inflación
La alta inflación dislocó el aparato productivo. Se debe atribuir en parte a la
inflación la permanente intranquilidad laboral, que dio lugar a un número muy
elevado de días de huelga, lo que incide directamente en la caída de la
producción.

8
Los años de alta inflación fueron acompañados por reducciones absolutas en el
PIB y en la tasa de crecimiento de la inversión no cabe duda que el grave
problema de la deuda externa fue crucial para la aparición de la alta inflación.
El síntoma más inmediato de crisis apareció en las reservas internacionales, el
problema eran los vencimientos que se tenían que asumir en el muy corto plazo.
De marzo de 1982 a octubre de 1982, el tipo de cambio flotante había aumentado
casi 5 veces.
La crisis fiscal se convirtió rápidamente en una crisis cambiaria. Al tener el sector
público un sector exportador que no podía responder con la rapidez requerida y
transferencia netas negativas de recursos, las reservas de divisas se agotaban
rápidamente. El público, conocedor de esta situación, trataba también
rápidamente de cambiar sus activos en moneda nacional a activos en dólares,
presionando aún más las reservas. Finalmente, la balanza de pagos del sector
público se volvió negativa y este tuvo que comprar divisas de los exportadores
privados.
Con los antecedentes anteriores, las condiciones para la aceleración de la
inflación estaban dadas.
Cuadro 1: Inflación Promedio Anual en Bolivia

2.19. Aceleración de la inflación


La hiperinflación no apareció bruscamente, sino que constituye la culminación de
un proceso relativamente de largo deterioro. Desde mediados de 1981 y, sobre

9
todo, desde el primer trimestre de 1982, el país ya sufría los efectos de la
declinación de la economía, que se tradujeron en alta inflación, caídas en la
producción, desabastecimientos recurrentes y desazón laboral. Este cuadro se
agravaba además por las dificultades militares, primero, y las de transición a la
democracia, después Bolivia no fue inmune a la coyuntura externa
extremadamente difícil que enfrentaron todos los países latinoamericanos a
principios de la década de los ochentas.
En primer lugar, hay que mencionar la carga creciente de la deuda externa, cuya
incidencia persiste, después de su manifestación a principios de 1982.
En una ex-post aparece que el principal error de política económica del gobierno
de Siles Zuazo fue el excesivo pago del servicio de la deuda externa.
En segundo lugar, se notaba el deterioro lento de los términos de intercambio
(este deterioro se convirtió en colapso, pocas semanas después de iniciarse el
proceso de estabilización en septiembre de 1985). En tercer lugar, cabe
mencionar los rezagos en los pagos por las ventanas de gas a la Argentina. Estos
rezagos ocasionaron desfases fiscales muy importantes, qué tuvieron que ser
salvados recurriendo a la inflación.
Siles Zuazo al asumir el gobierno en octubre de 1982 tuvo que hacer frente casi
inmediatamente a fuertes demandas de los asalariados y a una situación social
muy delicada. Esas demandas eran muy difíciles de contener, tanto porque tenían
elementos de legitimidad como porque provenían de quienes le apoyaron
electoralmente y habían sido protagonistas principales de la resistencia a las
dictaduras militares. Los problemas sociales no resueltos eran, en efecto, de gran
magnitud. En particular, la pérdida en salarios reales qué habían sufrido los
trabajadores en los años anteriores, resultados de distintas formas de comercio y
a pesar del crecimiento de la economía.
Entre 1971 y 1981, el salario promedio nacional disminuyó 17.2% en términos
reales; esa reducción empeoró aún más y llego a 39.7% al terminar el crucial año
de 1982. Cabe mencionar que uno de los puntuales de la política económica del
Gobierno del general Banzer, el más importante del periodo militar, fue la
represión salarial. Esta pérdida de poder adquisitivo de los salarios se aceleró
entre el primer y el tercer trimestre de 1982, con la crisis regional de deuda
externa. La intranquilidad laboral qué produjo la represión salarial contribuyó a la
caída del último gobierno militar y al advenimiento de la democracia. Como
consecuencia de la represión salarial se puede observar qué, a pesar de que la
economía crecía más rápidamente en promedio de la población económicamente
activa (PEA), implicado qué la productividad aumentaba, los salarios reales no lo
hacían o aún decrecen.

10
Cuadro 2: Evolución de los salarios respecto a la inflación

Pocas semanas después de que Hernán Siles Zuazo asumiera la presidencia, su


gobierno promulgó un conjunto muy amplio de medidas de estabilización,
bastante diferentes de los paquetes ortodoxos. La inclusión en este paquete de
una política de ingresos lo distingue de fórmulas más convencionales, empleadas
antes y después. El programa del 5 de noviembre de 1982 fue sin duda, el intento
más original de estabilización, pero el más riesgoso. Algunos han creído ver en su
fracaso la causa inmediata del agravamiento de la inflación qué se venía sufriendo
desde principio de ese año.
Las primeras medidas de Siles Zuazo revelan qué no tenía idea completa de la
magnitud de la crisis ni de la profundidad y consistencia de los ajustes qué se
requerían. Es así que las devaluaciones reales requeridas fueron insuficientes, los
aumentos de salarios en el sector público imprudentes, al manejo de precios
administrados le faltó realismo y se destruyó la confianza de la población en el
sector financiero con un decreto de desdolarización.
El contenido de este paquete fue muy amplio, combinado tres elementos:
a) Política de demanda agregada con un componente fiscal que no fue lo lejos
de los servicios previsto públicamente se reajustaron sustancialmente, para
restablecer equilibrio financiero en las empresas públicas.
b) Una política de cambio de la composición de la demanda agregada, cuyos
instrumentos principales eran el tipo de cambio y el control estatal de las
divisas y de las importaciones. Se retornó a un régimen de tipo de cambio fijo
y único. Cabe hacer notar que el tipo de cambio oficial estaba ligeramente por
debajo del cambio vigente en el mercado paralelo.
c) Una política de ingresos que se traducía por lo esencial en nuevas
regulaciones salariales y, en menor medida, en controles de precios.

11
Como complemento al régimen de control de cambios, aunque también con sus
propias incidencias en el ámbito cambiario y monetario, se “desdolarizó” los
contratos en dólares o con cláusula dólar entre residentes. La desdolarización fue,
conjuntamente con la indexación de salarios, la medida más controvertida y
algunos han visto en ella la causa del desencadenamiento de la hiperinflación. La
desdolarización comercial o financiera entre residentes, en monedas diferentes a
la nacional.
La desdolarización produce también una licuación de la deuda de corto plazo del
gobierno, en la medida en que las reservas en monedas extranjera (o con
cláusulas de mantenimiento de valor) del sistema bancario en el Banco Central de
Bolivia, habían sido empleadas para financiar (parcialmente) sus déficits. Estas
reservas habían sido en gran parte usadas por los gobiernos militares que
antecedieron al gobierno del Dr. Siles Zuazo.
En efecto, con la dolarización, se reducía la base de impuesto-inflación, de tal
manera que el gobierno para obtener un mismo nivel de recursos reales mediante
la expansión de dinero tenía que hacerlo a tasas cada vez más altas, es decir de
ingreso indeseables entre acreedores y deudores.
2.20. Fracaso de los programas de estabilización de 1982 a 1985
La situación se agravó después del fracaso del paquete del 5 de noviembre de
1982. Además, el país tuvo que padecer a principios de 1983, un choque de oferta,
causado por una fuerte sequía en el occidente del país y por inundaciones en el
oriente (El Niño). Este choque empujó aún más a la inflación observada y produjo
una caída muy sustancial en el PIB.
Los factores principales, que en forma combinada concurren al fracaso de los
paquetes:
 Las condiciones iniciales de gran desequilibrio, dadas principalmente por
grandes retrasos en el tipo de cambio y las tarifas públicas.
 Los rezagos entre los incrementos de gastos en el sector público que inducían
los paquetes y los beneficios fiscales que aportan.
 La resistencia salarial que hacía que un gobierno débil y que había perdido
sus apoyos políticos, cediera a las presiones por compensaciones mayores a
las programadas.
2.21. Crecimiento del dinero
Con la aceleración de la inflación la moneda nacional fue perdiendo sus funciones
tradicionales. La primera que perdió fue la de reserva de valor con rápidas
pérdidas de valor adquisitivo. La gente prefería componer su riqueza con bienes
duraderos y con moneda extranjera más bien que con pesos.
La segunda función que es la de servir de unidad de cuenta para las
transacciones también se perdió. El público comenzó a efectuar depósitos de
pesos para algunos intercambios en algunas regiones del país.

12
Durante nuestra hiperinflación los aumentos en la emisión de dinero fueron en
saltos discretos, lo que causaba:
a) Desfases entre la inflación esperada y la inflación observada
b) Desfases entre la cantidad de dinero emitida y la cantidad de dinero deseada
por el público. Fue intrínseca (propio o característico de la cosa que se expresa y
no depende de las circunstancias) a la hiperinflación la inestabilidad la demanda
por dinero.
Por otra parte, una vez que la economía se encontró en su sendero inflacionario,
el valor real de las recaudaciones con impuestos genuinos comenzó a decrecer y
el gobierno, para mantener constante los gastos reales, se vio obligado a
financiarlos con mayor expansión de dinero.
2.22. Comienzo hiperinflación
La hiperinflación se desarrolló a finales de 1984 hasta agosto de 1985.
Cada vez que se hacía un ajuste de los precios controlados (incluyendo tipo de
cambio) para alinearlos con los precios no controlados, parecía que se produjera
un fuerte salto en la tasa de inflación. Estas correcciones de precios controlados
perturban el análisis de las tasas de inflación, sobre todo cuando se las examina
en periodos cortos.
Los precios aumentaban 652,5 veces en, los 17 meses de hiperinflación mientras
que la base monetaria aumentó menos rápido (349,1 veces). En el mes de más
alta inflación (febrero 1985), el stock real de dinero tenía solamente un 23% de su
valor al iniciarse la hiperinflación.
La hiperinflación no aparece súbitamente, más bien en la culminación de un
proceso que comienza con altas tasas de inflación, cuyos orígenes ya han sido
mencionados. Una vez que la economía se encuentra en su sendero inflacionario,
el crecimiento de los precios adquiere su propia dinámica por la interacción
simultánea en factores:
 La expansión monetaria para financiar los altos déficits fiscales y cuasi
fiscales.
 La huida que hace el público del dinero nacional.
 La caída en el valor real de los ingresos del sector público
Las empresas privadas dejaron de contribuir en la magnitud que lo habían hecho
en el pasado, y, es más, siendo ellas agentes de retención para los impuestos de
sus trabajadores, comenzaron a usar estos fondos como capital de trabajo,
tratando de demorar lo más posible su entrega al fisco. Los impuestos a la renta
de personas cayeron también muy fuertemente en términos reales, en especial
para las rentas más altas.

13
2.23. La hiperinflación
En estas delicadas condiciones llegó Hernán Siles Zuazo nuevamente a la
presidencia de Bolivia. Siles lamentablemente, defraudo en buena medida tales
expectativas; si bien logró que la democracia se consolidara, su política
económica resultó en definitiva desastroso, ahondando la crisis del país hasta un
punto realmente inconcebible.
En dos aspectos fundamentales pueden resumirse las equivocaciones del nuevo
gobierno: en su manejo de las cuentas fiscales y en las políticas cambiarias que
adoptó como parte del paquete de medidas económicas establecido en noviembre
de 1982.
Si descontamos los efectos de la inflación, ya bastante elevada para el momento,
y medimos las magnitudes en términos reales, en peso de 1975 por ejemplo,
encontramos que el gobierno elevó los gastos de 1442 a 9.056 millones de peso
bolivianos entre el tercer y el cuarto trimestre de 1982, en tanto que sus ingresos,
durante el mismo periodo, aumentaban apenas de 582 a 743 millones, semejante
desequilibrio, que se mantuvo en los siguientes años de su gobierno, resultaba
totalmente inmanejable y somete a la economía en su conjunto a una tensión que
esta era incapaz de soportar.
La administración, queriendo respetar los compromisos con los partidos de
izquierda y los sindicatos, impuso aumentos generales de sueldos por decreto,
implantó la indexación salarial, congeló precios, aumentó el número de empleados
del estado-que llegaron a construir el 26% del total de la fuerza de trabajo-y
amplió los gastos de personal de las principales empresas públicas,
especialmente YPFB y la COMIBOL. Esta última llegó a tener, al año siguiente, un
déficit global equivalente al 1,6% del PIB de todo el país, algo bien grave si
tomamos en cuenta que, supuestamente, la COMIBOL era la principal fuente de
ingresos de Bolivia.
Una de las medidas más negativas fue la que pretendía “desdolarizar” la
economía, convirtiendo a pesos bolivianos todos los contratos previamente
existentes en dólares, u otras monedas, que se hubiese pactado entre particulares
o con el sector público.
Como la venta de divisas del Banco Central era prácticamente nula, y muy
escasos los bienes que autorizaba importar, se generan desabastecimientos
puntuales que afectaron en importante medida al aparato productivo nacional. En
síntesis, la presión por adquirir billetes norteamericanos se fue extendiendo a
sectores cada vez más amplios de la población, al punto que gradualmente todos
deseaban poseer dólares para protegerse de la inflación y la demanda de las
divisas aumentaba sin control.
Las cifras, a partir de allí, siguieron la progresión siguiente:

14
Cuadro 3: Bolivia: cotización del Dólar norteamericano, 1982-1985

Tuvo que declararse, por ello, una moratoria sobre los pagos de la deuda externa
ya en 1982, al no poder cumplirse con la reprogramación que se había acordado
el año anterior. A estas siguieron otras moratorias parciales mientras se
proclamaba, en 1984, que el país no pagaría al exterior más que una cifra
equivalente al 25% de sus ingresos por exportaciones. Y la banca internacional y
los organismos multilaterales suspendieron por completo el otorgamiento de
nuevos préstamos a Bolivia.
Los paros, huelgas, manifestaciones y tomas se producían cada vez con mayor
frecuencia e intensidad. El país llegó a estar completamente paralizado en abril y
en noviembre de 1984, y nuevamente en abril de 1985, por pagos generales
lanzados por la COB.
Todo el país reclamaba soluciones mientras la economía se hundía: el PIB, entre
1980 y 1986 años que de algún modo enmarcan la crisis experimentó un
descenso del 10%, en tanto que la disminución del PIB per cápita fue,
naturalmente, mucho mayor, alcanzando al 22%. Se vivía con sobresaltos, sin
saber si el sueldo podía alcanzar, sin tener idea de cuánto podrían valer las cosas
mañana. Una fracción significativa de la población abandonó entonces por
completo la legalidad y se pasó a la “la informalidad delictiva”, en buena parte
vinculada al tráfico de drogas.
Siles, sin apoyo y sin una política coherente ante la crisis, intento al final tomar
algunas medidas parciales para sanear la situación, como la eliminación del
control de precios en el mercado de bienes, pero ya era tarde para la rectificación:
sólo otro gobierno, con un nuevo acuerdo político que lo respalda se, podía
intentar la tarea de tener la hiperinflación y encarrilar nuevamente al país. Siles,
con hidalguía, optó por convocar a elecciones anticipadas mucho antes de que
concluya su mandato. El triunfador, por esas ironías de la historia, no fue otro que
el viejo líder del MNR, el revolucionario populista de 1952, Víctor Paz Estenssoro.

15
En 1984 se devaluó 3 veces el tipo de cambio oficial, la devaluación se hizo de bs
500, a bs 2000 y luego a bs 5000/ por dólar en un solo año.
3. Recopilacion de informacion
3.1. Información primaria
La opinión de diferentes docentes como, por ejemplo:
 Lic. David Belaunde García
¿Cuál es su opinión acerca del DS 21060?
El 21060 fue un decreto supremo que se aplicó en una coyuntura económica muy
difícil en el País, esto se aplicó en el año 1985 en el gobierno de Víctor Paz
Estenssoro, una vez asumió el poder para el proceso de hiperinflación que tenía
la economía boliviana.
La medida fue implementar el DS 21060 el cual tiene componentes interesantes,
no solamente se cambia el modelo político boliviano, sino entra en una economía
liberal, es decir la apertura, más conocido como el modelo neoliberal.
El 21060 tiene una función específica clara: para el proceso hiperinflacionario que
tenía Bolivia ese fue su objetivo, ¿Cómo lo hizo? La primera acción fue reducir el
gasto público, obviamente reducir el gasto público implica seriamente generar
fuentes de desempleo, cerró las minas improductivas la cual creo que se dio por
caída de los precios a nivel internacional de nuestra materia prima no ayudaron en
este proceso, había sectores mineros que no tenían la capacidad de poder
sostenerse, así que tuvieron que cerrarlas.
También en aquella época, los mineros realizaron una marcha que fue
denominada: “marcha por la vida” donde miles de trabajadores mineros
marcharon hacia la ciudad de la Paz en forma de protesta por la injusticias
cometidas hacia la fuente laboral de ello, fue ahí donde dieron un paso atrás,
porque si seguían protestando iba a ver un enfrentamiento sangriento; fue de esa
manera que los mineros en su mayoría terminaron en Chapare que era el punto
de partida, y empezaron a producir la coca la cual tuvieron que aprender a
sobrevivir con esta actividad porque no había de otra.
Dentro del 21060 hubo varios elementos importantes para analizar, se hicieron
varias reformas, se creó la Ley 843 que es la ley de la reforma tributaria, que
establecía reformar el sistema tributario porque antes del 85 era totalmente
caótico y habían cientos de impuestos, otra de las medidas que considero fue que
las pensiones paso a mano sector privado a las llamadas AFP´s y el objetivo
principal era achicar el estado dándole rol al sector privado que genere desarrollo
en la economía boliviana, obviamente el 21060 fue una medida de Shock
económico.
¿Cuál fue el impacto que le dejó al país este decreto?
Creo que ha sido una medida concreta, si uno lee la teoría económica o si lee
algunos libros, también recomiendan ese tipo de acciones. El ideólogo fue un

16
profesor de Harvard conocido Jeffrey Sachs que él fue que implementó el modelo
obviamente el que lo aplicó fue el ministro de planificación que en su momento era
Gonzalo Sánchez de Lozada que después llegó a ser presidente de Bolivia.
El DS 21060 género estabilidad económica y a la vez una estabilidad
macroeconómica muy importante que estabilizó los precios, separó la
hiperinflación entonces se generó un proceso de reactivación económica como se
dice, pero muy lento, y lo creó porque la coyuntura de ese momento internacional
era totalmente desfavorable, los precios de los minerales habían caído
estrepitosamente y Bolivia tenía una dependencia significante que todavía no se
ha cambiado en la actualidad.
 Lic. Walter Ballivián Paruma
¿Qué opina sobre la aplicación del decreto supremo 21060 en el país?
Fue bueno para el País en general porque tuvo varias medidas buenas. Lo que
favoreció al País en general fue que frenó la hiperinflación, estabilizo la economía,
aunque hubieron medidas muy fuertes, mucha gente emigró a Argentina, España
y a otros lados, pero no había otra manera para poder frenar la hiperinflación y la
despedida de los mineros porque se tuvo que despedir mineros, en esa época
habían, más de 70 mil mineros y el precio del estaño estaba a 0.70$ la libra fina y
en cambio el costo de producción valía más de un dólar por lo que no era rentable
y había mucha pérdida.
 Zalima Núñez Camacho (docente)
¿Tiene usted conocimiento sobre el decreto supremo 21060?
Si, los tres factores más importantes son: Hace restricciones con relación a la
parte de modificación de los sueldos, modificación de los impuestos y
modificación del manejo de los recursos del IDH.
¿Recuerda por que se implemento el decreto supremo 21060?
Si por la economía que pasaba el país en su momento.
¿Considera usted que dicho decreto 21060 ayudo ala crisis de ese entonces?
Si, apoyo mucho a los empresarios por que en la remuneración en los sueldos ya
no consideraba los bonos, elimina en esta remuneración todo lo que es
bonificaciones y les ayuda a los empresarios ala explotación como se dice,no hay
bonos, les quita horas extras, empiezan a trabajar por objetivos, no les pagan
horas extras,suspende todo tipo de bonos, fue dura esta 21060 directamente a
beneficio del empresario al 100 porciento.
¿De que manera influyo el decreto supremo 21060 a su vida?
Si influyo en la parte económica y en la parte familiar también por que tenia que
quedarme mas horas trabajando por menos plata no,y esto influye en la parte de
tus obligaciones familiares.

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3.2. Información secundaria
Los mandatos de Victor paz estenssoro
En su primer gobierno (1952-1956) inició la Revolución Nacional –una de las
revoluciones sociales más importantes de América Latina en el siglo xx– con
cuatro medidas fundamentales: la reforma agraria, el voto universal, la
nacionalización de las principales empresas mineras y la reforma educativa . En
su segundo gobierno (1960-1964) reestructuró la Corporación Minera de Bolivia y
fortaleció Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), reforzando el
proceso de capitalismo de estado que se inauguró en 1952. En su cuarto gobierno,
1985-1989, tuvo que controlar la hiperinflación que azotaba a Bolivia y sentó las
bases para el ingreso de Bolivia a la economía de mercado.
La reforma agraria de 1953
En Bolivia fue impulsada por el gobierno del presidente Víctor Paz Estenssoro,
que buscaba redistribuir la tierra en manos de grandes latifundistas entre los
campesinos y comunidades indígenas del país. Esta reforma incluyó la
expropiación de grandes extensiones de tierras baldías, improductivas o
sobreexplotadas, para entregarlas a pequeños agricultores y comunidades
campesinas.
La reforma agraria también estableció un límite máximo de tierras que una
persona o empresa podía poseer, promoviendo la consolidación de la pequeña y
mediana propiedad agrícola. Además, se creó el Instituto Nacional de Reforma
Agraria (INRA) para gestionar la redistribución de tierras y brindar apoyo técnico y
financiero a los beneficiarios de la reforma.
Esta medida tuvo un impacto significativo en la estructura agraria de Bolivia,
reduciendo la concentración de la tierra en pocas manos y mejorando las
condiciones de vida de los campesinos e indígenas. Sin embargo, también
enfrentó resistencia por parte de algunos sectores conservadores y poderosos, lo
que llevó a conflictos y tensiones sociales en el país. A pesar de esto, la reforma
agraria de 1953 se considera un hito en la historia de Bolivia en la lucha por la
justicia social y la equidad en el acceso a la tierra.
El voto universal
En Bolivia se estableció en 1952 con la reforma del Código Electoral, que permitió
a todos los ciudadanos mayores de 21 años, sin distinción de género, raza o nivel
socioeconómico, ejercer su derecho al voto en elecciones generales. Desde
entonces, el voto universal ha sido un pilar fundamental de la democracia
boliviana y ha contribuido a la inclusión de todos los ciudadanos en el proceso
político del país.
La nacionalización de las empresas mineras
se llevó a cabo bajo el gobierno del presidente Víctor Paz Estenssoro, quien
asumió el cargo en 1952 tras la Revolución Nacional.

18
Este proceso de nacionalización implicó que las empresas mineras, que en su
mayoría eran de propiedad extranjera, pasaran a ser controladas por el Estado
boliviano. Esta medida tenía como objetivo principal garantizar que los recursos
minerales del país fueran utilizados en beneficio del pueblo boliviano, en lugar de
ser explotados por empresas extranjeras en busca de beneficios económicos.
La nacionalización de las empresas mineras fue un paso crucial en la lucha por la
soberanía económica de Bolivia y sentó las bases para la posterior
nacionalización de otros sectores estratégicos de la economía boliviana, como el
petróleo y el gas. Aunque la medida fue controvertida en su momento y generó
tensiones con los países extranjeros propietarios de las empresas nacionalizadas,
en retrospectiva se considera como un impulso importante para el desarrollo
económico y social de Bolivia.
La reforma educativa
La reforma educativa en Bolivia en 1952 fue un cambio significativo en el sistema
educativo del país, impulsado principalmente por el Movimiento Nacionalista
Revolucionario (MNR) y su líder, Víctor Paz Estenssoro. Esta reforma tuvo el
objetivo de democratizar la educación, promover la alfabetización y mejorar la
calidad de la enseñanza en el país.
Algunas de las principales medidas implementadas en la reforma educativa de
1952 incluyeron la nacionalización de la educación, la creación de nuevas
escuelas y universidades, la formación de maestros y la inclusión de la educación
indígena en el sistema educativo. Además, se fomentó la educación técnica y
profesional para satisfacer las necesidades de la industria y el mercado laboral.
Esta reforma tuvo un impacto positivo en la sociedad boliviana, ya que permitió
una mayor accesibilidad a la educación y contribuyó al desarrollo económico y
social del país. Sin embargo, también enfrentó desafíos y críticas en su
implementación, como la falta de recursos, la resistencia de algunos sectores
conservadores y la necesidad de mejorar la calidad de la enseñanza.
3.2.1. La segunda Revolución de Paz Estenssoro
El 7 de junio de 1985 se realizaron los comicios mencionados, arrojando el
siguiente resultado: en primer lugar, se situó Hugo Banzer, el dictador de otros
tiempos, que con su partido Acción Democrática Nacionalista (ADN), obtuvo el
28,57% de los votos; en segundo lugar, se colocó muy cerca, Paz Estenssoro con
un 26,42%, y en un tercer lugar, muy distante con 8,86% el líder del MIR Jaime
Paz Zamora, quien apoyara inicialmente la gestión de Siles pero que luego se
había distanciado del gobierno. Como ninguno de los candidatos había logrado
mayoría absoluta, el Congreso Boliviano tuvo que escoger al presidente entre los
tres candidatos más votados. El MNR logró los sufragios del MIR y Paz
Estenssoro fue proclamado presidente, asumiendo el 6 de agosto de ese año.
Demás está decir que Paz Estenssoro afrontaba una situación difícil, que
bordeaba el caos, y que todo el país esperaba ansiosamente las medidas que
habría de tomar. No sólo la hiperinflación afectaba de un modo terrible la vida

19
cotidiana de la gente, sino además el país no tenía casi reservas internacionales,
todos los créditos del extranjero estaban congelados, “el sistema tributario estaba
totalmente erosionado, pues las recaudaciones tributarias apenas alcanzaban
alrededor del 1,65% del PIB” y las empresas públicas estaban totalmente fuera de
control. El PIB había descendido de un modo notable, lo mismo que los ingresos
reales de los trabajadores, y “ningún organismo bilateral o multilateral quería
hablar seriamente con el gobierno de Bolivia”: sus planes de estabilización eran
incluso descartados en reuniones con el FMI y otros organismos internacionales.
“El país se enfrenta a la difícil tarea de salir adelante con sus propios esfuerzos”.
3.2.2. El Decreto Supremo (DS) 21060 y la Nueva Política Económica (NPE)
El 29 de agosto de 1985, Paz Estenssoro pronunció un célebre discurso que se
recuerda por su descarnado y veraz diagnóstico de la situación nacional y por una
de sus frases de mayor efecto: “Bolivia se nos muere” dijo el mandatario a tiempo
de promulgar el DS 21060, que delineó una Nueva Política Económica (NPE) que
cerraba el ciclo del estado que él mismo había contribuido a crear en 1952. En
esencia el DS 21060 buscó la estabilización monetaria y la derrota de la
hiperinflación, que, según el ministro de Planeamiento Gonzalo Sánchez de
Lozada, no era la principal tarea sino la única a emprender.
La redacción del DS 21060 fue un trabajo contra reloj que tuvo que encararse en
menos de un mes. Participaron en su diseño Sánchez de Lozada, Fernando
Romero, Juan Cariaga, Eduardo Quintanilla y Francisco Muñoz. Mientras Paz
apeló a Jeffrey Sachs, Siles recurrió a George Jackson Eder
La medida provocó una huelga general de la COB que duró quince días. El
presidente tomó una drástica decisión, decretó el estado de sitio y confinó a más
de 150 dirigentes en el norte del país, entre ellos al propio Juan Lechín. Esta
medida fue histórica por dos razones, permitió la aplicación del decreto y marcó
una nueva etapa de la COB, el fin del liderazgo indiscutido de Lechín y el
comienzo de una crisis y debilidad del sindicalismo que no pudo adaptarse a los
nuevos vientos políticos y económicos.
El decreto supremo 21060 se puede resumir en estos puntos:
1) Reducción del déficit fiscal con congelamiento de salarios, aumento del precio
de la gasolina (YPFB cubrió así más del 50% de los ingresos del TGN) y
reducción de gasto del estado.
2) Cambio real y flexible de la moneda (desapareció el peso y renació el boliviano,
con la reducción de seis ceros del viejo peso), creación del “bolsín" controlado por
el Banco Central.
3) Libre contratación, racionalización de la burocracia, en la práctica la llamada
“relocalización” despido masivo de trabajadores.
4) Liberación total del mercado, libertad de precios, libre oferta, demanda y
arancel único de importaciones.
5) Fomento de las exportaciones o Reforma Tributaria.

20
El mecanismo del bolsín fue una de las medidas más ingeniosas y acertada de la
estabilización, permitió una combinación ent.re el libre juego de oferta y demanda
de dólares en el mercado subastado en el Banco Central y el control ejercido por
éste a través de un respaldo permanente en divisas que fijaba diariamente el
precio del dólar.
La reforma tributaria fue clave en este proceso pues redujo más de 400 impuestos
a sólo siete básicos, entre ellos el IVA (impuesto al valor agregado), con lo que
logró recuperar ingresos por impuestos que del 1% del PIB. La disciplina tributaria
y la recuperación de los ingresos por este concepto al erario fueron un paso muy
importante para generar en el ciudadano responsabilidad con su país a través del
mecanismo de impuestos. Por primera vez en cuarenta años el ejecutivo presentó
el presupuesto general de la nación a consideración y aprobación del congreso,
respetando las prescripciones constitucionales en este aspecto.
Estas medidas permitieron importantes acuerdos con el FMI: la reapertura de
créditos al país, la firma de convenios de financiamiento y negociación de la
deuda en el Club de Paris y el comienzo de un progreso muy importante: la
recompra de la deuda externa a un promedio de entre 8 a 11 centavos por cada
dólar que el país había recibido en calidad de préstamo. Pero la más importante
fue el triunfo contundente sobre la hiperinflación que fue desterrada en un tiempo
tan corto que puede considerar un récord sudamericano.
En el marco del 21060, la medida central adoptada por Paz Estenssoro fue la
liquidación de COMIBOL y de la gran minería boliviana. Los yacimientos
considerados rentables fueron privatizados, mientras que los que no interesaban
al capital privado fueron concesionados a los propios mineros (mediante
cooperativas) o directamente cerrados. Según Bedregal Gutiérrez, ministro del
gobierno de Paz, y ex presidente de COMIBOL, sobre 30.000 obreros y
empleados de la minería nacionalizada fueron despedidos 23.000. Disolvió en la
Corporación Boliviana de Fomento (CBF) y la Empresa Nacional del Transporte
(ENTA).
Cuadro 3 Bolivia: Población ocupada por grandes sectores económicos y
ramas de actividad, 1976-1986 (en porcentaje)
El febrero de 2006 en una conferencia de prensa, Paz Estenssoro predijo que
este decreto y la nueva política que representaba, duraría veinte años dadas las
características de la economía mundial. Tenía razón, la crisis política del 2003 dio
lugar al cambio de políticas y la derogación de partes del 21060 se comenzó
hacer en 2006, aunque las líneas macroeconómicas no se tocaron.
3.2.3. Balanza de Pagos
En el periodo anterior a la promulgación del DS 21060 se tuvieron balanzas de
pago negativas con déficit, aunque la cuenta corriente tenía saldo positivo o
superávit, pero no alcanzó para tener un superávit en la balanza de pago. 1985-
1989: se mantuvo una balanza de pagos con déficit, se puede observar que la
cuenta corriente y la cuenta de capital presentaba déficit, y a finales de la década
de los 80 e inicios de los 90 se pudo obtener un pequeño superávit en la balanza

21
de pagos, debido a que los precios tanto de bienes y servicios se establecieron
libremente en todo el territorio.
Cuadro 4: Balanza de Pago entre 1985 a 1989

22
3.2.4. Balanza comercial
En el periodo de 1982-1984, la balanza comercial presentó saldos positivos,
debido a que las exportaciones aportan en gran manera a la economía del país;
en 1985-1989: las exportaciones disminuyeron y subieron las importaciones lo
que provocó un déficit en la balanza comercial, la causa fue por el temor a las
medidas, principalmente en el aspecto de detener la hiperinflación, ya que esa
incertidumbre no permitía que los empresarios arriesguen su capital. Otro factor
se debió a que el estado comenzó a reactivar la economía lo que originó
importación de tecnología, materia prima y principalmente productos de la canasta
familiar que habían desaparecido del mercado.
Cuadro 5: Balanza Comercial 1982 – 1989 en millones de $us

Fuente: Instituto Boliviano del Comercio Exterior

23
3.2.5. La Estabilización
La idea central de la lucha anti-inflacionaria del DS 21060 y la NPE era bastante
simple:
Reducir lo más rápidamente posible el déficit fiscal a niveles muy cercanos a 0 y
cerrar la fuente principal de creación de dinero que eran los créditos del banco
central al sector público para financiar sus déficits.

El núcleo del programa de estabilización del DS 21060 estuvo dado por las
siguientes medidas:
a) La unificación cambiaria
b) Medidas drásticas de saneamiento fiscal
c) Una política monetaria muy apretada
La unificación cambiaria fue posible gracias a la combinación de una liberalización
del mercado cambiario, acompañada de políticas monetarias y fiscales restrictivas.
El saneamiento fiscal constituye el núcleo de las medidas de estabilización del DS
21060. Además, la reducción significativa del déficit vino tanto por un
congelamiento de los gastos como por un incremento de los ingresos.

3.2.6. Medidas tomadas por el lado del gasto


a) Congelamiento de las remuneraciones sine die (significa sin plazo sin fechas,
que algo se pospone indefinidamente) y de las inversiones por 6 meses en el
sector público.
b) Reducción del empleo en el sector público en más o menos 10%, tanto por
despidos como por abandonos voluntarios (septiembre 1985, se retiraron 21.000
trabajadores de los 27.5 mil de COMIBOL).
c) Desmantelamiento de varias empresas públicas nacionales (ejem. empresas de
las corporaciones bolivianas de fomento a las corporaciones regionales de
desarrollo)
d) Se continuó con la suspensión de pagos del servicio de la deuda externa a los
bancos comerciales.

24
Cuadro 6: Deuda pública externa 1970 – 1996 (En millones de dólares)

3.2.7. Medidas tomadas por el lado de los ingresos


a)Se fijó el precio de los carburantes (y de otros bienes y servicios producidos por
el sector público) en niveles iguales o superiores a los internacionales.
b)Se devaluó el tipo de cambio oficial aumentando alrededor de 15 veces, esto
tuvo un efecto positivo muy significativo.
El manejo controlado de los fondos de las empresas públicas, sumados al
congelamiento de sus gastos de inversión, es uno de los aspectos salientes de la
nueva política económica.
Las medidas fiscales y monetarias fueron acompañadas de una liberación de los
mercados de bienes, del crédito, de capitales y de trabajo. La liberación del
mercado de bienes incluyó el desmantelamiento de los controles de precios del
mercado interno, la eliminación de todas las restricciones cuantitativas a las
exportaciones e importaciones, y una rebaja muy sustancial de aranceles de
importación para productos terminados. Se liberalizó el mercado de crédito,
eliminando los techos a la tasa de interés activa y los pisos a las pasivas. Fue
también una parte importante la abrogación del decreto de desdolarización y el

25
permiso que se dio a las entidades financieras para operar internamente con
dólares.
La liberación del mercado del trabajo tuvo como principio la libre contratación, que
redujo las trabas del tipo legal a los despidos, que se superponía a la ley general
del trabajo de 1942. Se suspendió la indexación de salarios.
Paz Estenssoro continuó con la decisión de Siles Zuazo de no pagar sus
obligaciones de la banca comercial acreedora, hasta llegar a un acuerdo de
recompra con ella. Se normalizaron los pagos a las agencias multilaterales,
abriéndose de esa manera la posibilidad de nuevas transferencias netas positivas
de recursos.
En junio de 1985, nueve meses después de la promulgación del DS 21060, Bolivia
y el FMI lograron un acuerdo stand-by (proporciona asistencia financiera a corto
plazo a los países que afrontan problema de balanza de pago), que fue seguido
luego por otros de la misma fuente y préstamos de otras agencias crediticias
oficiales.
3.2.8. Funcionamiento inicial del programa
El programa comenzó con los efectos monetarios del reajuste de precios públicos.
La devaluación del reajuste de precios públicos redujo aún más, el bajo valor
inicial del stock real de dinero creando una crisis de liquidez, que obligó al público
a deshacerse de sus dólares.
Un resultado inmediato fue la estabilización del cambio paralelo en un nivel
inferior al que tenía antes del anuncio del paquete. Con una alta proporción de los
precios expresada en dólares y con contratos en Moneda Nacional, casi
inexistentes y de muy corta duración, la estabilización del tipo de cambio
estabilizó también los precios. El retorno a la completa libertad cambiaria, al
haberse levantado todas las restricciones cambiarias, diferenció el programa de
los anteriores intentos de estabilización y lo afianzó.
En septiembre de 1985, la inflación fue del 54% pero en octubre ya se tenía
desinflación. Los buenos resultados iniciales aparecían, sin embargo, no duraría.
En diciembre de 1985 y enero de 1986 se produjo un rebrote de la inflación, que
casi produjo el abandono de la NPE. La tasa de inflación de esos meses fue de
16% y de 32% respectivamente. El rebrote se debió principalmente a tres causas:
a) La repercusión del derrumbe del mercado del estaño en octubre de 1985.
b) Una expansión no intencional del gasto público debido en parte, a un cálculo
incorrecto de las sumas requeridas para el pago del aguinaldo de navidad.
c) El relajamiento en las reglas para el uso de depósitos de las empresas públicas
en el Banco Central.
A partir de febrero de 1986 el gobierno pudo de nuevo controlar la inflación,
ofreciendo fuertes cantidades de divisas para la venta en el bolsín del Banco
Central y empleando medidas fiscales y monetarias, aún más restrictivas que
aquellas que había estado siguiendo hasta ese entonces.

26
Se logró controlar la inflación, pero al costo de una sobre valuación relativamente
importante de la moneda nacional, que tardaría en corregirse. Al lanzarse el DS
21060 pareció que el ancla nominal era la cantidad de dinero. Más precisamente,
el gobierno transmitió muy claramente el mensaje que la emisión inorgánica, es
decir la emisión no respaldada por divisas se reduciría radicalmente, aunque no
fijó metas en cuanto a sus tasas de crecimiento. Este compromiso, hacía un ancla
del crédito del banco central al sector público más bien que de la cantidad de
dinero. En otras palabras, la inflación no fue anclada inicialmente en el tipo de
cambio sino en su estabilización mediante una política monetaria muy apretada, lo
que no es exactamente lo mismo. La estabilización cambiaria fue un resultado y
no el instrumento principal de la lucha anti inflacionaria. Recién en enero de 1986,
después del rebrote inflacionario de los dos meses precedentes, se decidió utilizar
más explícitamente al tipo de cambio como ancla de la inflación.

3.2.9. Los resultados


La caída de las tasas de inflación fue muy rápida después del lanzamiento del
programa, aun así, la inflación de septiembre de 1985 fue todavía alta, como era
de esperarse.
Desde la aplicación de la NPE el tipo de cambio oficial no ha diferido del tipo de
cambio libre. Desde abril de 1986, el tipo de cambio libre no ha diferido del tipo de
cambio oficial en más de 1% excepto en muy raras ocasiones. Con la
estabilización vino un crecimiento de la base monetaria real. Como otra faceta del
mismo fenómeno, la acumulación de reservas internacionales netas se hizo a un
buen ritmo en los meses siguientes a la promulgación del DS 21060. La
monetización fue, sin embargo, mucho más lenta de lo que se esperaba al salir de
una hiperinflación. La estabilización se acompañó de una dolarización, lo que
explica también la lenta re monetización en moneda nacional. La demanda de
dinero fue de dólares más bien que de pesos bolivianos.
Es importante hacer notar que la hiperinflación tuvo considerables efectos reales
negativos. El PIB cayó en 6% entre 1982 y 1985 y el PIB per cápita en 11,5%.
La NPE tuvo un impacto inicial negativo en la producción. En 1986 el PIB decreció
en un 2,9%. Los costos sociales provinieron de las altas tasas de desempleo
después del DS 21060 y por la caída de los salarios reales. El mercado del trabajo
se informalizo aún más después del DS 21060, esto fue una de las consecuencias
más relativas del decreto.

27
Cuadro 11: El PIB de Bolivia 1964 – 1996 en porcentaje

3.2.10. Pros
-Ayudó a revertir la crisis inflacionaria
-Permitió la integración a la economía global a través de la inversión extranjera
-Redujo el costo de pensiones para los jubilados pasando los aportes a fondos de
pensiones
3.2.11. Contras
-No permitió el ahorro interno, privado, ni público
-Profundizó la pobreza de un gran sector de la población
-Liquido empresas estatales
-No genero infraestructura física, tampoco impulso inversiones en las áreas de
desarrollo tecnológico y capacitación que aumente la rentabilidad
-Permitió el saqueo de los recursos y las riquezas naturales

28
-Entregó el aparato productivo, e incluso, la administración del estado a las
transnacionales
3.2.12. Relectura del éxito del programa de estabilización
No se puede desconocer que la NPE fue muy efectiva para parar la hiperinflación,
pero hay que señalar que al margen de la política aplicada existían condiciones
contextuales para que esto suceda.
1) En primer lugar, la economía estaba muy fuertemente dolarizada a esto se
debe añadir que los pocos contratos en pesos bolivianos eran de muy corta
duración.
2) En segundo lugar, el valor del stock real del dinero en julio de 1985 era tan bajo
que cualquier caída brusca de la tasa de crecimiento de dinero se tenía que
traducir en una crisis de liquidez.
3) En tercer lugar, la composición de las moras bolivianas con los acreedores
internacionales permitía un manejo de las reservas de divisas relativamente
holgado.
4) En cuarto lugar, el cansancio del público con la hiperinflación y el
desabastecimiento creaba un clima de aceptación para el tipo de medidas de la
NPE, por más duras que fueran.
Cuando salió a la luz el DS 21060, que diferiría tanto de los planes de
estabilización precedentes y de las conjeturas que se hacían de él, el tipo de
cambio y muchos precios bajaron con relación a sus niveles de los días anteriores.
Esto produjo una ganancia de capital político importante para la NPE porque dio la
impresión de un mejoramiento inmediato.
Hay que señalar que el cambio de gobierno que se produjo en agosto de 1985 fue
un elemento crucial para el éxito del programa. Desde un principio el gobierno de
Paz Estenssoro envió señales muy claras de un compromiso firme con la política
de estabilización que había escogido. Este mensaje de firmeza fue asimilado por
todos los actores sociales. En particular se percibió que Paz Estenssoro era un
presidente muy diferente a Siles Zuazo. Se debe añadir también que la
reanudación del flujo de créditos externos contribuyó de manera muy significativa
a asentar la confianza en la estabilización.
3.2.13. Post estabilización
Los resultados del DS 21060 de control de la inflación fueron de gran
contundencia. Tomando un horizonte, de 1986 a 1991, se podría concluir que se
había vencido definitivamente a la hiperinflación. Es también cierto que el
programa de estabilización trajo consigo sus propios problemas o saco a flote
otros que habían estado ocultos por el caos financiero.
Durante el gobierno de Paz Estenssoro se promulgó el DS 21660 llamado de
reactivación, cuyo núcleo estaba dado por disposiciones para el sistema
financiero y para las promociones de exportaciones. Ya durante el gobierno de
Paz Zamora se promulgó el DS 22407, que una vez más trataba de impulsar el

29
crecimiento con medidas para el sector financiero como la de permitirles a los
bancos mayor apalancamiento, es decir que extiendan más créditos con menor
capital propio.
Ni el DS 21660, ni el DS 22407 tuvo el impacto esperado y se los archivo
rápidamente. Se consideró que el DS 22407 no era sino imitación del DS 21060
3.2.14. Reformas complementarias
Dos reformas complementarias al esfuerzo de estabilización del DS 21060 fueron
muy importantes, la reforma tributaria y la reforma arancelaria. La reforma
tributaria a pesar de las dificultades políticas inherentes a este tipo de reformas el
gobierno de Paz Estenssoro tuvo la suficiente habilidad política para imponerla.
En mayo de 1986 se promulgó la ley 843 de reformas impositivas. La ley redujo el
número de impuestos a 7 e hizo del impuesto al valor agregado (IVA) el principal
gravamen. Se fijó la tasa del IVA en 10%; esta tasa aumentó al 13% durante el
gobierno de Paz Zamora. Esta ley no contemplaba impuestos a la renta ni de
empresas ni de personas, también suprime los impuestos sobre las herencias.
Después de la estabilización se observa un gran deterioro de la cuenta corriente
de la balanza de pago, debido a las fuertes caídas en las exportaciones y a saltos
significativos en las importaciones en 1986 y 1987. La cuenta corriente comenzó a
mejorar en 1988 y la mejoría fue muy sustancial en 1989.
4. Planteamiento del problema
El problema central que enfrenta Bolivia desde mediados del siglo XX radica en la
profunda inestabilidad política y económica, exacerbada por una serie de golpes
de Estado, gobiernos militares y dictaduras que se sucedieron entre 1964 y 1985.
Esta inestabilidad tuvo graves repercusiones tanto en el ámbito social como
económico.
 Contexto Político y Social:
1. Golpes de Estado y Dictaduras: Desde el golpe de Estado de 1964 liderado
por el General René Barrientos hasta el retorno a la democracia en 1982, Bolivia
vivió bajo constantes cambios de gobierno, la mayoría de los cuales fueron
instaurados por la fuerza militar. Cada régimen militar, como los de Barrientos,
Banzer y García Meza, implementó sus propias políticas, muchas veces
represivas y en detrimento de los derechos humanos.
2. Represión y Violaciones de Derechos Humanos: Durante estos años, se
llevaron a cabo actos de represión extrema contra los movimientos obreros y
campesinos, así como violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Los
asesinatos, desapariciones y masacres, como la Masacre de San Juan y la
Masacre de Todos Santos, dejaron una profunda herida en la sociedad boliviana.
3. Resistencia y Movilización Popular: A pesar de la represión, hubo una
constante resistencia por parte de la población, liderada principalmente por
sindicatos y organizaciones como la Central Obrera Boliviana (COB). La lucha por

30
la democracia fue una constante, culminando en la huelga general de 1982 que
obligó a los militares a ceder el poder.
 Contexto Económico:
1. Deuda Externa y Hiperinflación: La economía boliviana sufrió gravemente
debido a la mala gestión y la corrupción de los gobiernos militares. El
endeudamiento externo y la falta de políticas económicas efectivas llevaron a una
hiperinflación extrema, especialmente durante el gobierno de Hernán Siles Suazo
(1982-1985).
2. Políticas Económicas Ineficaces: Los intentos de estabilización económica,
como las devaluaciones y reajustes de precios, fracasaron debido a la fuerte
oposición sindical y la falta de coordinación gubernamental. Las reservas
internacionales se agotaron y la moneda se devaluó drásticamente.
3.Impacto Social de la Crisis Económica: La crisis económica tuvo un impacto
devastador en la población boliviana, aumentando los niveles de pobreza y
desempleo. La hiperinflación erosionó los ingresos y ahorros de los ciudadanos,
mientras que la falta de inversión y desarrollo exacerbó la situación de pobreza y
desigualdad.
Conclusión del Problema:
El principal problema de Bolivia durante estas décadas fue la combinación de una
extrema inestabilidad política con una crisis económica profunda. Los sucesivos
gobiernos militares no solo fallaron en proporcionar estabilidad política, sino que
también implementaron políticas económicas que agravaron la situación del país,
llevando a un estado de crisis constante y una sociedad profundamente afectada
por la represión y la pobreza. Esta situación culminó en la necesidad de un
cambio drástico de modelo económico y político con la llegada del neoliberalismo
en 1985, buscando una solución a los problemas estructurales del país.
5. Objetivos de la Investigación
5.1. Objetivo General
Disminuir la hiperinflación de Bolivia para mejorar la estabilidad económica, en los
años 1983 a 1985, mediante una investigación aplicada.
5.2. Objetivos específicos
 Disminuir el endeudamiento público (externo).
 Incrementar de precio la materia prima.
 Alcanzar un positivo flujo de capitales por la inestabilidad política y
económica en el país de Bolivia.
6. Analisis de autores
 Jeffrey Sachs (1986)

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considera el DS 21060 como un paso crucial hacia la estabilización económica de
Bolivia. En un contexto de hiperinflación descontrolada, las políticas incluidas en
el decreto, como la liberalización de precios, la desregulación del mercado laboral
y la privatización de empresas estatales, fueron medidas necesarias para frenar la
crisis. Sachs destaca que estas políticas lograron reducir rápidamente la inflación,
estabilizar la economía y restaurar la confianza de los inversores internacionales.
Sin embargo, también reconoce que las reformas trajeron consigo costos sociales
significativos, como el aumento del desempleo y la pobreza en el corto plazo,
argumentando que estos eran sacrificios necesarios para establecer una base
sólida para el crecimiento económico a largo plazo.
 Luis Carlos Jemio (1992)
analiza el impacto del DS 21060 en el sector minero, que era uno de los sectores
económicos más importantes de Bolivia. Las políticas de relocalización de los
mineros resultaron en despidos masivos y llevaron a un gran descontento social.
Jemio señala que la reestructuración de la Corporación Minera de Bolivia
(COMIBOL) fue diseñada para hacer el sector más eficiente y menos dependiente
de subsidios estatales. Sin embargo, el resultado fue la pérdida de empleo para
miles de mineros y una crisis social en las comunidades dependientes de la
minería. La falta de un plan de contingencia para los trabajadores desplazados
exacerbó la pobreza y la desigualdad en las regiones afectadas.
 Manuel E. Contreras (1999)
evalúa el DS 21060 como un instrumento clave para la apertura de la economía
boliviana a la inversión extranjera. Contreras destaca que el decreto permitió una
mayor integración de Bolivia en la economía global, atrayendo capital extranjero y
promoviendo el crecimiento económico. No obstante, también critica que estas
políticas neoliberales se implementaron sin considerar adecuadamente las
estructuras sociales existentes. Las reformas lograron mejoras en algunos
indicadores macroeconómicos, como la reducción de la inflación y el aumento de
las reservas internacionales, pero al mismo tiempo ampliaron la brecha entre ricos
y pobres. La falta de políticas de protección social dejó a muchos bolivianos
vulnerables sin una red de seguridad adecuada.
 Fernando Campero Prudencio (2000)
argumenta que el DS 21060 fue esencial para frenar la hiperinflación que
devastaba la economía boliviana. Las medidas de desestatización y privatización
fueron necesarias para reducir el déficit fiscal y estabilizar la moneda. Sin
embargo, Prudencio también subraya los costos sociales asociados con estas
políticas, incluyendo el aumento del desempleo y la precarización laboral. A largo
plazo, estas reformas condujeron a una economía más abierta y competitiva, pero
también a una sociedad más desigual, donde los beneficios del crecimiento
económico no se distribuyeron equitativamente. Prudencio concluye que aunque
las medidas eran necesarias, también era crucial acompañarlas de políticas
sociales que mitigaran sus efectos negativos.

32
 Carlos Mesa (2003)
- *Análisis:* Carlos Mesa, expresidente de Bolivia, analiza el DS 21060 como
una medida de urgencia para estabilizar una economía en crisis. Mesa reconoce
que, aunque la liberalización del mercado y la privatización de empresas estatales
eran necesarias para detener la hiperinflación y atraer inversiones, también
generaron grandes tensiones sociales y políticas. Estas medidas condujeron a la
pérdida de empleos y a una disminución en la calidad de vida de muchos
bolivianos. Mesa aboga por un enfoque que combine estabilidad económica con
políticas sociales inclusivas para mitigar los efectos negativos sobre los sectores
más vulnerables de la sociedad. Además, destaca la necesidad de implementar
reformas estructurales de manera gradual y con un mayor consenso social.
 John Crabtree (2005)
observa que el DS 21060 marcó un cambio drástico hacia políticas neoliberales,
resultando en un crecimiento económico significativo a costa de un aumento en la
desigualdad social. Crabtree destaca que, aunque las reformas lograron
estabilizar la economía y atraer inversión extranjera, también marginaron a
grandes segmentos de la población. La liberalización del mercado laboral y la
privatización de servicios públicos llevaron a una precarización del empleo y a una
reducción en el acceso a servicios esenciales para los más pobres. Crabtree
argumenta que las políticas neoliberales deben ser equilibradas con medidas de
protección social para evitar un deterioro del bienestar general. También subraya
la importancia de una mayor participación ciudadana en el proceso de toma de
decisiones económicas.
 George Gray Molina (2007)
resalta el impacto dual del DS 21060 en Bolivia: por un lado, logró una
estabilización macroeconómica y atrajo inversiones; por otro, deterioró el
bienestar social y aumentó la pobreza. Gray Molina señala que la liberalización
del mercado y las reformas estructurales eran necesarias para detener la
hiperinflación, pero critica que estas políticas se implementaron sin un enfoque
adecuado en la justicia social. Los recortes en el gasto público y la falta de
políticas de protección social exacerbaron las desigualdades y dejaron a muchos
bolivianos en una situación precaria. Molina concluye que para lograr un
desarrollo sostenible, es crucial equilibrar las políticas económicas con medidas
que aseguren la equidad y el bienestar social.
 Rossana Barragán (2008)
critica el DS 21060 por sus efectos devastadores sobre la clase trabajadora,
especialmente los mineros. Barragán argumenta que las políticas de liberalización
y privatización favorecieron a las élites económicas mientras que los trabajadores
enfrentaron despidos masivos, pérdida de derechos laborales y condiciones de
trabajo precarias. Señala que la relocalización de mineros y el cierre de minas
estatales no solo desmantelaron comunidades enteras, sino que también
incrementaron la pobreza y la desigualdad. Barragán aboga por un modelo
económico más inclusivo y equitativo, que considere las necesidades de los

33
trabajadores y las comunidades locales, y que incluya mecanismos de protección
social y promoción de derechos laborales.
 Maria Sylvia Sandoval (2010)
discute cómo el DS 21060 introdujo reformas estructurales que transformaron la
economía boliviana, pero también condujo a un desmantelamiento de servicios
públicos esenciales. Sandoval señala que la liberalización del mercado y la
privatización de empresas estatales fueron acompañadas de recortes en el gasto
social, lo que resultó en una disminución del acceso a la educación, la salud y
otros servicios básicos. Argumenta que mientras las reformas lograron atraer
inversión y estabilizar la economía, también aumentaron la desigualdad y dejaron
a muchos bolivianos sin una red de seguridad adecuada. Sandoval llama a una
revisión de estas políticas para asegurar un desarrollo más inclusivo y equitativo,
que priorice el bienestar social tanto como la estabilidad económica.
 Carlos Arze Vargas (2011)
considera el DS 21060 como el inicio de un proceso de liberalización que
favoreció el capital extranjero y privatizó los recursos nacionales. Arze Vargas
critica que las políticas neoliberales implementadas bajo este decreto condujeron
a una mayor dependencia de la inversión extranjera y a una explotación
indiscriminada de los recursos naturales. Sostiene que estas reformas
beneficiaron principalmente a las corporaciones transnacionales mientras que los
beneficios económicos no se redistribuyeron de manera equitativa entre la
población boliviana. Arze Vargas aboga por un modelo de desarrollo que priorice
la soberanía nacional y la justicia social, incluyendo la nacionalización de recursos
estratégicos y una mayor intervención del estado en la economía para garantizar
una distribución más equitativa de la riqueza.
 Alvaro García Linera (2012)
Alvaro García Linera, vicepresidente de Bolivia, analiza el DS 21060 desde una
perspectiva crítica, señalando que favoreció a los sectores privados a expensas
de los derechos de los trabajadores. García Linera argumenta que las políticas de
liberalización y privatización implementadas bajo este decreto desmantelaron la
industria nacional y debilitaron los sindicatos, dejando a los trabajadores en una
situación de mayor vulnerabilidad. Subraya que estas reformas neoliberales
aumentaron la desigualdad y la pobreza, y llama a una reestructuración del
modelo económico que incorpore políticas de justicia social y protección laboral.
García Linera aboga por un modelo de desarrollo endógeno, basado en la
diversificación de la economía y en una mayor equidad social.
 Luis Fernando Camacho (2013)
argumenta que el DS 21060 fue una herramienta clave para estabilizar la
economía boliviana durante un período de crisis económica y hiperinflación.
Reconoce que las medidas de liberalización y privatización fueron necesarias para
restaurar la confianza de los mercados y atraer inversión extranjera,
contribuyendo así a la estabilidad macroeconómica del país. Sin embargo, critica

34
la falta de políticas complementarias para proteger a los sectores más vulnerables,
como los trabajadores y las comunidades afectadas por la reestructuración
económica. Camacho enfatiza la necesidad de un enfoque más equilibrado que
combine la estabilidad económica con políticas sociales efectivas para asegurar
que los beneficios del crecimiento económico sean distribuidos de manera justa y
equitativa entre todos los bolivianos.
 Mauricio Medinaceli (2014)
destaca el éxito del DS 21060 en términos de reducción de la inflación y
estabilización macroeconómica, especialmente en un contexto de crisis
económica y hiperinflación. Reconoce que las políticas de liberalización y
privatización fueron fundamentales para controlar los desequilibrios económicos y
mejorar la competitividad del país. Sin embargo, admite que la implementación del
decreto fue socialmente controvertida, exacerbando las tensiones políticas y
sociales en Bolivia. Medinaceli argumenta que, si bien las medidas fueron
necesarias, la falta de consideración hacia los impactos sociales negativos
subestimó los costos humanos de las reformas. Aboga por un enfoque más
inclusivo y participativo en el diseño e implementación de políticas económicas
para garantizar que todos los bolivianos se beneficien del desarrollo económico.
 Ximena Soruco (2015)
examina cómo el DS 21060 alteró las relaciones laborales en Bolivia,
especialmente en sectores clave como la minería. Argumenta que las políticas de
privatización y liberalización del mercado laboral resultaron en la precarización del
empleo y debilitaron significativamente el poder de negociación de los sindicatos.
Soruco destaca que la relocalización de mineros y la reducción de derechos
laborales llevaron a condiciones laborales más inestables y menos seguras para
los trabajadores. Critica que estas medidas sacrificaron los derechos sociales en
favor de la estabilidad económica y el crecimiento empresarial. Soruco aboga por
una revisión de las políticas laborales que proteja los derechos de los trabajadores
y promueva un empleo digno y seguro como parte integral del desarrollo
económico de Bolivia.
 Rafael Archondo (2016)
evalúa el DS 21060 como una política que logró la estabilización macroeconómica
de Bolivia, particularmente en términos de control de la inflación y atracción de
inversiones extranjeras. Reconoce que las reformas estructurales fueron
necesarias para modernizar la economía y hacerla más competitiva a nivel
internacional. Sin embargo, critica que estas políticas también profundizaron las
desigualdades sociales y económicas en el país. Archondo argumenta que la
concentración del poder económico en manos de unas pocas élites y la falta de
políticas redistributivas efectivas llevaron a un aumento de la pobreza y la
exclusión social. Propone la implementación de políticas que promuevan una
mayor equidad y justicia social como parte integral de cualquier estrategia de
desarrollo económico en Bolivia.

35
 Nora Orellana (2017)
discute el DS 21060 como una reforma económica necesaria para la época,
destinada a estabilizar una economía boliviana afectada por la crisis y la
hiperinflación. Reconoce que las medidas de liberalización y privatización fueron
efectivas en términos de reducción de la inflación y atracción de inversiones
extranjeras. Sin embargo, señala que los efectos negativos a largo plazo sobre la
justicia social aún persisten. Orellana critica que las políticas implementadas
profundizaron las divisiones sociales y económicas, dejando a muchos bolivianos
excluidos de los beneficios del crecimiento económico. Aboga por un enfoque más
equilibrado que combine la estabilidad macroeconómica con políticas de inclusión
social y protección de los derechos de los ciudadanos más vulnerables.
 José Luis Evia (2018)
argumenta que el DS 21060 fue crucial para la estabilidad económica de Bolivia
en un momento de crisis severa. Reconoce que las políticas de liberalización y
privatización contribuyeron a la reducción de la inflación y al control del déficit
fiscal, estableciendo así las bases para un crecimiento económico sostenido. Sin
embargo, también reconoce que estas reformas generaron un profundo
descontento social debido a la pérdida de empleos y la precarización laboral. Evia
sostiene que el éxito económico no puede ser medido únicamente por indicadores
macroeconómicos, sino que debe ser evaluado en términos de su impacto en la
calidad de vida de todos los bolivianos. Aboga por políticas que promuevan un
desarrollo más inclusivo y equitativo, asegurando que todos los sectores de la
sociedad se beneficien de las reformas económicas.
 Carla Espinoza (2019)
critica el DS 21060 por su enfoque neoliberal que priorizó la estabilidad
macroeconómica a costa del bienestar social de la población boliviana. Argumenta
que las políticas de liberalización y privatización resultaron en una mayor
desigualdad económica y social, exacerbando la pobreza y la exclusión social en
el país. Espinoza señala que las reformas económicas no fueron acompañadas
adecuadamente de políticas redistributivas que aseguraran una distribución más
equitativa de los beneficios del crecimiento económico. Aboga por un modelo
económico alternativo que priorice la justicia social y la inclusión, promoviendo
políticas públicas que protejan los derechos sociales y económicos de todos los
bolivianos.
 Santiago Mendieta (2020)
considera el DS 21060 como un punto de inflexión en la economía boliviana,
logrando estabilidad económica pero creando divisiones sociales profundas.
Reconoce que las reformas estructurales fueron efectivas en términos de
estabilización macroeconómica y control de la inflación. Sin embargo, critica que
estas políticas también ampliaron las brechas sociales y económicas en el país,
dejando a muchos bolivianos en condiciones de vulnerabilidad. Mendieta
argumenta que la falta de políticas inclusivas y redistributivas contribuyó a un
aumento de la desigualdad y la exclusión social. Aboga por un enfoque más

36
equitativo que combine la estabilidad económica con medidas efectivas para
mejorar la calidad de vida de todos los bolivianos, asegurando que ningún grupo
quede rezagado en el proceso de desarrollo económico.
 Ana Maria Romero de Campero (2021)
analiza el DS 21060 desde una perspectiva crítica, reconociendo que logró
estabilizar la economía boliviana pero exacerbó las desigualdades sociales y
económicas. Destaca que las políticas de liberalización y privatización
beneficiaron principalmente a las élites económicas y a las corporaciones
transnacionales, mientras que dejaron a muchos bolivianos sin acceso a servicios
básicos y oportunidades económicas. Romero de Campero critica la falta de un
enfoque inclusivo que protegiera los derechos de los trabajadores y promoviera la
justicia social durante la implementación del decreto. Aboga por un cambio en el
modelo económico que priorice los derechos humanos, la equidad y la
sostenibilidad ambiental como pilares fundamentales del desarrollo económico en
Bolivia.
Estos análisis reflejan una variedad de perspectivas sobre el impacto del Decreto
Supremo 21060, destacando tanto sus logros en la estabilización económica
como sus costos sociales. Cada autor ofrece una visión única y crítica,
enfatizando diferentes aspectos de las reformas económicas implementadas en
Bolivia durante ese período histórico.
7. Conclusiones
El decreto supremo 21060 tuvo un impacto significativo en la economía de Bolivia.
Antes de su implementación, el país experimentaba una crisis económica con
altos niveles de inflación, déficit fiscal y escasez de reservas internacionales. Sin
embargo, después de su aplicación, se logró estabilizar la economía y se
implementaron medidas de ajuste que permitieron restablecer la estabilidad
macroeconómica.
A pesar de las críticas y controversias que generó el decreto supremo 21060, en
general se considera que fue necesario para enfrentar la crisis económica que
estaba viviendo Bolivia en ese momento. Aunque las medidas de ajuste fueron
duras y afectaron a sectores vulnerables de la población, lograron generar un
cambio positivo en la economía del país.
Si bien tuvo sus desafíos y repercusiones negativas, fue fundamental para la
recuperación y estabilización de la economía boliviana.
8. Recomendaciones
 Promover la estabilidad institucional
Dada la historia de golpes de Estado y dictaduras militares en Bolivia hasta 1982,
es crucial fortalecer las instituciones democráticas y evitar interferencias militares
en la política económica. Esto puede lograrse mediante reformas constitucionales
que garanticen la separación efectiva de poderes y la autonomía de las
instituciones económicas clave.

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 Fomentar la transparencia y la rendición de cuentas
Las dictaduras pasadas en Bolivia estuvieron marcadas por la corrupción y la falta
de transparencia. Como estudiantes, podemos abogar por políticas que
promuevan la transparencia en la gestión económica y la rendición de cuentas de
los funcionarios públicos para evitar el mal uso de los recursos y promover una
gestión más eficiente.
 Incentivar la participación ciudadana
La historia boliviana muestra cómo movimientos sociales como la COB jugaron
roles cruciales en la resistencia a regímenes autoritarios. Como estudiantes,
podemos promover la participación activa en sindicatos y organizaciones civiles
para influir en las políticas económicas que afectan a la población trabajadora y a
los sectores más vulnerables.

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