SEMANA 6
El aparato respiratorio es el sistema biológico encargado de la respiración en los seres vivos, incluyendo humanos.
Consiste en una serie de órganos y estructuras que trabajan juntos para llevar oxígeno al cuerpo y eliminar dióxido de
carbono.
Este sistema incluye las vías respiratorias superiores (nariz, boca, faringe y laringe) y las vías respiratorias inferiores
(tráquea, bronquios, bronquiolos y alvéolos), así como los pulmones y los músculos respiratorios.
SEMANA 7
Vasos sanguíneos:
Arterias: los vasos sanguíneos transportan sangre rica en oxígeno desde el corazón a los tejidos. Se ramifican en arteriolas y luego en
capilares, que son los vasos sanguíneos más pequeños y delgados. Las arterias tienen paredes gruesas y flexibles que les permiten soportar la
presión provocada por el bombeo del corazón.
Capilares: Los capilares son los sitios de intercambio de oxígeno, nutrientes y productos de desecho entre la sangre y los tejidos. Tienen
paredes muy delgadas que permiten que las moléculas se difundan fácilmente entre la sangre y los tejidos.
Venas: Las venas transportan sangre desoxigenada desde los tejidos de regreso al corazón. Tienen válvulas unidireccionales que impiden que
la sangre regrese y la dirijan al corazón. Las venas tienen paredes más delgadas y menos flexibles que las arterias porque la presión arterial en las
venas es mucho menor que en las arterias.
Vasos linfáticos:
Los vasos linfáticos son parte del sistema linfático, que son vasos sanguíneos y ganglios que ayudan a recolectar y transportar el líquido
linfático de los tejidos al torrente sanguíneo.
Los capilares linfáticos recogen el exceso de líquido intersticial, que es el líquido entre las células del tejido y entre las células y los desechos
metabólicos.
Cuando pasa por los vasos linfáticos, pasa por los ganglios linfáticos, donde se filtra y se eliminan los cuerpos extraños y las células infectadas.
Finalmente, el líquido linfático se vierte en el sistema circulatorio a través de canales linfáticos que se conectan a los vasos sanguíneos cerca
del corazón.
Durante el intercambio de nutrientes en los vasos capilares, ocurre un proceso vital conocido como difusión. Los capilares son los vasos
sanguíneos más pequeños y delgados del sistema circulatorio, y su delgadez es esencial para facilitar el intercambio eficiente de
nutrientes, gases y productos de desecho entre la sangre y los tejidos circundantes.
Cuando la sangre fluye a través de los capilares, los nutrientes, como glucosa, aminoácidos, vitaminas, minerales y ácidos grasos, se encuentran
en concentraciones más altas en la sangre que en los tejidos circundantes. Por lo tanto, estos nutrientes tienden a difundirse desde el interior de
los capilares hacia los espacios intersticiales que rodean a las células de los tejidos. Este proceso de difusión se produce debido a un gradiente de
concentración, moviéndose los nutrientes desde áreas de alta concentración (dentro del capilar) hacia áreas de baja concentración (fuera del
capilar).
A medida que los nutrientes difunden hacia los tejidos, las células del cuerpo, como las células musculares o las células hepáticas, utilizan estos
nutrientes para llevar a cabo funciones vitales como la producción de energía, la síntesis de proteínas y el mantenimiento celular.
Esta diferencia de presión a favor de la filtración indica que hay una tendencia neta para que el líquido salga de los capilares hacia los
tejidos circundantes. Sin embargo, el sistema linfático también desempeña un papel importante en el retorno del líquido que no regresa al
vaso capilar por falta de fuerza de reabsorción.
El líquido que sale de los capilares y no es reabsorbido por los capilares venosos circundantes se recoge en el espacio intersticial entre las células
de los tejidos. Desde allí, parte de este líquido es recogido por los capilares linfáticos, que tienen una presión negativa y pueden absorber el
exceso de líquido y proteínas del espacio intersticial.
El líquido recogido por los capilares linfáticos se convierte en linfa, que luego es transportada a través de los vasos linfáticos hacia los ganglios
linfáticos. En los ganglios linfáticos, la linfa se filtra y se eliminan sustancias extrañas y células infectadas. Finalmente, la linfa se vierte en el
sistema circulatorio a través de los conductos linfáticos que se conectan con las venas cercanas al corazón.
Por lo tanto, cuando el líquido no regresa al vaso capilar debido a la falta de fuerza de reabsorción, el sistema linfático actúa como una vía
alternativa para recoger y devolver ese líquido al torrente sanguíneo, contribuyendo así al equilibrio del volumen de líquido en el cuerpo.