0% encontró este documento útil (0 votos)
402 vistas19 páginas

Joab: El General Controversial de David

Joab fue el sobrino y general más importante del rey David. A pesar de su valentía y liderazgo militar que ayudó a establecer el reino de David, Joab también cometió varias acciones cuestionables como asesinar a Absalón, el hijo de David, y a otros rivales. Aunque Joab fue leal a David, sus ambiciones de poder a veces lo llevaron a tomar decisiones controvertidas. Su vida y acciones han sido debatidas en términos de moralidad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
402 vistas19 páginas

Joab: El General Controversial de David

Joab fue el sobrino y general más importante del rey David. A pesar de su valentía y liderazgo militar que ayudó a establecer el reino de David, Joab también cometió varias acciones cuestionables como asesinar a Absalón, el hijo de David, y a otros rivales. Aunque Joab fue leal a David, sus ambiciones de poder a veces lo llevaron a tomar decisiones controvertidas. Su vida y acciones han sido debatidas en términos de moralidad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Joab - Significado, biografía e historia

Origen hebreo yoab, yahweh es padre,o partenidad de yahweh


Fue el sobrino de David, hijo de Sarvia, quien era hermana del Rey David. Es
nombrado en el 2 Samuel cuando se le encarga el censo con David, que culmina
con la terrible ira de Dios que mata a setenta mil hombres. Es quien anuncia a
Urías, heteo, marido de Betzabé, para que viniera al palacio del rey, con el fin
de pasar una breve estadía con su mujer para hacer ver que el embarazo era
del esposo y no del rey. Al fallar el plan de David, a Joab le es encargado la
muerte de Urías, heteo, al dar órdenes de colocarlo en lo más recio de la batalla.
Aunque intercede ante David por su hijo Absalón durante la rebelión, él es lo
mata en la batalla por el trono de David. Además también asesinó a Abner,
capitán de Saúl y a Amasa, capitán de Absalón para recuperar el favor de David.

El papel de Joab en la Biblia: Un análisis


detallado.

Joab: Descubriendo su Rol en la Biblia


Joab es un personaje bíblico que aparece en el Antiguo Testamento, en
varios libros como Samuel, Reyes y Crónicas. Fue uno de los líderes militares
más importantes del rey David y participó en varias batallas decisivas para el
pueblo de Israel.

A pesar de su relevancia en la historia bíblica, mucho se ha debatido sobre la


moralidad de sus acciones y su papel en la muerte de varios personajes
importantes. En este artículo, exploraremos la vida de Joab y su impacto en
la narrativa bíblica, arrojando luz sobre uno de los personajes más intrigantes
del Antiguo Testamento.

Joab: El valiente general y su controvertido papel en


la historia bíblica
Joab fue un general valiente en la historia bíblica que jugó un papel
controvertido. Su vida y acciones se han debatido en el contexto del
Cristianismo y la religión. En este artículo, exploraremos su vida y obra,
analizando sus acciones a la luz de la Biblia y las enseñanzas cristianas.

Joab en la Biblia
Joab es mencionado por primera vez en 2 Samuel 2:13, donde luchó junto a
su hermano Abishai en la batalla contra el ejército de Saúl. Joab era el
comandante en jefe del ejército de David y lo acompañó en muchas de sus
victorias militares. También fue responsable de la muerte de Absalón, el hijo
de David, quien había intentado usurpar el trono de su padre.

La controversia de la muerte de Absalón


La muerte de Absalón es una de las acciones más controvertidas de Joab.
Según 2 Samuel 18, Absalón estaba atrapado en un árbol cuando Joab llegó
con tres dardos y los clavó en el corazón de Absalón. Aunque David lamentó
la muerte de su hijo, también reconoció que era necesario para preservar su
reino.

Algunos ven la acción de Joab como necesaria para proteger el reino de


David, mientras que otros lo ven como un acto de crueldad. La Biblia no da
una respuesta clara sobre si la muerte de Absalón fue justa o no

Otras acciones cuestionables


Además de la muerte de Absalón, Joab también estuvo involucrado en otras
acciones cuestionables. En 2 Samuel 20, Joab asesinó a Amasa, un
comandante del ejército de David que se había unido a la rebelión de Sheba.
También conspiró con Betsabé para asegurar que Salomón, el hijo de David
y Betsabé, ascendiera al trono.

Estas acciones han llevado a algunas personas a ver a Joab como un


personaje moralmente cuestionable. Aunque se le considera un héroe militar
en la historia bíblica, sus acciones fuera del campo de batalla han sido objeto
de controversia.

Enseñanzas cristianas
Las enseñanzas cristianas sobre Joab son mixtas. Algunos ven sus acciones
como necesarias para proteger el reino de David, mientras que otros las ven
como inmorales. Sin embargo, muchas personas ven en Joab una lección
sobre las consecuencias de la ambición y el poder.

La ambición llevó a Joab a tomar acciones cuestionables para mantener su


posición como comandante en jefe del ejército de David. Su búsqueda del
poder lo llevó a actuar sin considerar las consecuencias de sus acciones.
Esta lección es importante para los cristianos, que deben recordar que el
poder y la ambición no son valores cristianos.
JOAB: EL PODER DETRÁS DEL TRONO
Published:
November 14, 2010

Joab dedicó toda su vida adulta a luchar con energía a favor de David y, a su modo, lo hizo
fielmente. Es difícil imaginar cómo el reinado de David podría haber conseguido éxito sin él.
Sin embargo al final, cuando David estaba en su lecho de muerte, decretó que Joab debía
morir. ¿Qué fue lo que pasó?

Sarvia, hermana de David, tuvo tres hijos: Joab, Abisai, y Asael, todos entusiastas hombres de
guerra. Se unieron a la banda de guerreros fugitivos de David cuando éste estaba huyendo del
rey Saúl, y ya vemos una tensión creciente entre la practicidad implacable de los hijos de
Sarvia y lo que debe haberles parecido un extraño sentimentalismo de David, cuando, a pesar
de la insistencia de Abisai, David se negó a matar al rey mientras dormía (1 Samuel 26). Pero
Joab se quedó con David en todas las circunstancias.

Después de Saúl y Jonatán murieron en una batalla con los filisteos, los de la tribu de Judá
ungieron a David como rey, y Joab se convirtió en el comandante del ejército de David. Sin
embargo Is-boset, hijo de Saúl, aún reinaba sobre Benjamín y las tribus del norte, por lo que
hubo una guerra dinástica entre su ejército, liderado por (el primo de Saúl) Abner, y las fuerzas
de David. Abner y sus hombres fueron derrotados, pero Abner se vio obligado a matar a Asael,
que lo perseguía (2 Samuel 2). Con generosidad inusual Joab decidió no aprovecharse de su
victoria, y los ejércitos se separaron. Después de la disputa de Abner con Is-boset, hizo
gestiones con David ofreciendo a entregarle todo Israel. El acuerdo se realizó en ausencia de
Joab, y cuando éste se enteró de lo sucedido, se indignó. Actuando rápidamente, con decisión
y sin el conocimiento de David, Joab asesinó alevosamente a Abner en venganza por la muerte
de su hermano menor (capítulo 3).

Una vez más David se comportó de una manera que parecía contraria a la intuición a Joab. El
rey hizo duelo por Abner y le dijo a Joab que también lo hiciera, después de lo cual Abner fue
enterrado con honores. David tenía la costumbre de hacer luto por la muerte de sus enemigos,
y de castigar a quienes los mataban o se atribuían el mérito de haberlo hecho. Pero Joab era
demasiado poderoso y también indispensable. David conocía su propia debilidad: “los hijos de
Sarvia son muy difíciles para mí” (2 Samuel 3:39). Lo más que podía hacer era pronunciar una
terrible maldición sobre Joab y su familia (versículo 29). Tal vez Joab no lo supo.

David quería tomar Jebús (Jerusalén), un enclave cananeo que aún quedaba en medio de
Israel. La necesitaba para que fuera su capital neutral, que no perteneciera ni a Judá ni a
ninguno de los coimeros del norte, y que estuviera justo entre ellos. Jebús estaba fuertemente
fortificada, pero Joab heroicamente lideró la toma de la ciudad, al parecer ascendiendo a
través de un canal de agua, que algunos han identificado con lo que ahora se llama el canal de
Warren (1 Crónicas 11:4-9; ver 2 Samuel 5:6-9). Si el canal por el que subió Joab es como éste,
sólo podemos sorprendernos por su logro.

Joab siguió como comandante en jefe de los ejércitos de David, que incluían un cuerpo de élite
llamado Los Poderosos. Los condujo a la victoria contra los amonitas, los sirios, y los
edomitas, a veces luchando contra grandes obstáculos (2 Samuel 10). De hecho, nunca fue
derrotado. Cuando la capital amonita estaba a punto de caer, Joab se detuvo y llamó a David
para que viniera a dar el golpe de gracia, de manera que el rey pudiera llevarse el crédito y el
honor (12:26-31). Joab lealmente estuvo de parte de David, incluso cuando eso estaba mal,
como en el caso de Urías, el heteo (véase el capítulo 11, y el tema de la lección 6). Llevó a
cabo la equivocada orden de David de hacer un censo en Israel, a pesar de que enérgicamente
se opuso a ello (capítulo 24).

Joab no sólo fue un líder militar vigoroso, sino que también con energía, y a veces con
habilidad, metió mano en los asuntos de Estado. Cuando Absalón, el hijo de David, huyó
después de haber asesinado a uno de los otros príncipes, fue Joab quien los reconcilió,
mostrándose como un psicólogo perspicaz y hábil diplomático (capítulo 14). Pero el affaire
Absalón salió mal, cuando el joven provocó una rebelión que casi tuvo éxito al tratar de
usurpar el trono. Luego fue Joab quien consiguió la victoria en las fauces mismas de la
derrota. Sin embargo, en contradicción directa con el mandato expreso de David, asesinó a
Absalón. Cuando David se deshizo en llanto inconsolable, Joab finalmente explotó con
exasperación: “Hoy has avergonzado el rostro de todos tus siervos, que hoy han salvado tu
vida, . . . porque amas a los que te aborrecen, y odias a quienes te aman; porque hoy has
dejado en claro que tus comandantes y tus príncipes no son nada para ti; porque hoy me doy
cuenta de que si Absalón viviera, aunque todos nosotros estuviéramos muertos, entonces
estarías contento” (2 Sam. 19:5-6). Se encontró teniendo que decirle a David que se recuperara
e hiciera lo que tenía que hacer para salvar a su reino. “Este hombre es incompetente”, debió
haber pensado, “tengo que salvarlo de sí mismo”. Es posible que haya estado en lo cierto.

El comandante de Absalón había sido Amasa, un pariente de Joab y David. Ahora, como para
colmo de males, ¡David hizo a Amasa su comandante en lugar de Joab (19:13)! ¿Se trataba de
castigar a Joab por haber matado a Absalón? En cualquier caso, resultó ser un mal
movimiento. Cuando David mandó a Amasa que llamara a los hombres de Judá para sofocar
otra rebelión, Amasa no actuó con la prontitud y la clase de energía que hubiera tenido Joab
(20:4-6). Pero David no podía tragarse su orgullo e invitar a Joab para que tomara el mando de
nuevo, por lo que nombró a su hermano Abisai para la tarea, sabiendo que Joab iría con él
capitaneando al principal cuerpo de élite y a los mercenarios extranjeros. Persiguiendo al líder
rebelde, se encontraron con Amasa. Joab lo asesinó a traición, utilizando la misma
estratagema que había utilizado contra Abner.

Joab había apoyado lealmente David y, en su mayor parte, obedeció sus órdenes, incluso
cuando estaban en contra de su propio buen juicio. Pero hubo tres casos en los que Joab
actuó en contra de los deseos del rey, matando a los hombres que David quería que vivieran:
Abner, Absalón y Amasa. Aquí los intereses de Joab se mezclaron con el servicio al rey. Estos
hombres eran una amenaza para su propia posición. Podemos reflexionar que nadie tiene
motivos tan puros como la nieve, salvo a sus propios ojos. Podemos estar sirviéndonos a
nosotros mismos, aun cuando digamos servir a Jesús y a la iglesia.

Al final, la perspicacia política de Joab le falló, y él se extralimitó. En ese momento David había
envejecido y estaba débil en su lecho de muerte. Había prometido que el hijo de Betsabé,
Salomón, le sucedería en el trono. Sin embargo, otro hijo, Adonías, hijo de una mujer diferente,
tenía otras ideas. Era guapo y corrupto, y se dijo: “Voy a ser el rey” (1 Reyes 1). Joab y su
facción lo apoyaban, y el asunto casi funcionó. Hubo una gran ceremonia y celebración en la
fuente de Rogel, pero fueron excluidos el sacerdote Sadoc, Benaía (un jefe militar), el profeta
Natán, Salomón, y los Hombres Poderosos.

Natán fue sabio y rápido; sabía exactamente qué tenía que hacer. Alertó a Betsabé de que algo
peligroso estaba en marcha, y ella a su vez, con la ayuda de Natán, convenció a David de que
tenía que hacer algo urgentemente. Así que realizaron una ceremonia rival a favor de Salomón
en el manantial de Gijón, legitimado por el moribundo David, que estaba al alcance del oído de
la fuente de Rogel. Las personas que asistieron a la celebración de la fuente de Rogel
rápidamente se desaparecieron. El juego había terminado. Joab había apostado por el príncipe
equivocado.

En la orden del moribundo David para entronizar al nuevo rey, se dispuso que Joab fuera
ejecutado. Por supuesto que Joab había apoyado al bando equivocado en el concurso por la
sucesión real (1 Reyes 2:28), pero la razón que David dio fue que le correspondía a Joab lo que
éste le había hecho a Abner y Amasa, “a quienes asesinó, vengando en tiempo de paz la
sangre que había sido derramada en la guerra, y poniendo sangre inocente en el cinturón
alrededor de mi cintura, y sobre las sandalias en miss pies”(1 Reyes 2:5). Joab pronto se
enteró de la condena y huyó al tabernáculo y buscó refugio aferrándose a los cuernos del altar
(2:28). Sin embargo, los cuernos del altar no proporcionaban refugio a un asesino (Éxodo
21:14). Así que fue fulminado en el acto.

Por supuesto que los asesinatos habían sido cometidos mucho antes, pero en ese tiempo
Joab era demasiado fuerte para que se pudiera hacer algo al respecto. Lo único que David
pudo hacer fue pronunciar una terrible maldición sobre Joab, que ahora se hizo realidad.

El destino de Joab nos proporciona una comprensión bíblica del sexto mandamiento, que
realmente dice: “No asesinarás”. (La palabra hebrea usada aquí, ratzach, tiene un significado
especial). El asesinato se define en 1 Reyes 2:5 como el derramamiento de sangre inocente
en tiempo de paz. La muerte de Asael no fue un asesinato, ya que tuvo lugar en la guerra. La
ejecución de Joab no fue un asesinato porque no era inocente. Sólo la muerte de Abner y
Amasa quedó bajo la rúbrica de la prohibición del sexto mandamiento del Decálogo.
Es cosa difícil afirmar que la muerte de Joab de alguna manera expía la culpa que había en la
casa de David, por causa de lo que el mismo Joab había hecho (1 Reyes 2:5,31). Tal vez David
y Salomón estaban pensando en la masacre de los hombres de la casa de Saúl, además del
asesinato de Abner y Amasa y del derramamiento de sangre de tantos otros, muertes que
acompañaron a la subida de David al poder, en las que Joab fue un activo cómplice. Pero
incluso Salomón se encargó de que cualquier rival potencial fuera eliminado de inmediato. La
política a veces es sucia y sangrienta. Los que viven de ella perecerán en manos de ella.

Joab fue un maestro de la política, así como un guerrero exitoso. Estar en el bando perdedor
habría sido fatal. Siempre estuvo en el bando ganador, excepto una vez.

PATERNIDAD, JEHOVAH ES SU PADRE, VOLUNTARIO. (1 Samuel 26:6)


(heb., yo’av, Jehovah es padre).
1. El segundo de los tres hijos de Sarvia, la media hermana de David; los otros
dos eran Abisai y Asael (2 Samuel 8:16) «Joab hijo de Sarvia era general de su
ejército, y Josafat hijo de Ahilud era cronista». (1 Crónicas 2:16) «de los cuales
Sarvia y Abigail fueron hermanas. Los hijos de Sarvia fueron tres: Abisai, Joab y
Asael». Después de la muerte de Saúl, Joab se convirtió en el capitán del ejército
de David, mientras que Abner dirigió las fuerzas armadas de Isboset. Cuando
los dos ejércitos se enfrentaron, hubo una competencia entre 12 hombres de
cada lado, seguido por un enfrentamiento general en el cual, después de que los
hombres de Israel habían sido derrotados, Asael fue muerto cuando perseguía
a Abner (2 Samuel 2:12-32). Cuando Abner se alió con David, Joab se confabuló
con Abisai y lo asesinó traidoramente, por haber dado muerte a Asael en la
batalla de Gabaón, aunque Abner lo había hecho en defensa propia.
Joab fue nombrado comandante de las fuerzas armadas de David en
recompensa por haber sido el primero en entrar a la fortaleza de Sion cuando
ésta fue atacada. En la guerra en contra de los amonitas, Joab logró una gran
victoria, derrotando por completo al enemigo (2 Samuel 10:1-14), (1 Crónicas
19:1-15). En otra ocasión, cuando ya tenía sometida la ciudad de Rabá, Joab
envió por David para que atacara la ciudad de Rabá a fin de que él obtuviera el
crédito por la victoria (2 Samuel 11:1) «Aconteció al año siguiente, en el tiempo
que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y
a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se
quedó en Jerusalén», (2 Samuel 12:26-29). Esta fue la misma guerra en la cual
David hizo que Joab pusiera a Urías al frente de la batalla para que fuera muerto
y él quedar libre para casarse con Betsabé (2 Samuel 11:6-7).
Joab fue quien logró que David nuevamente permitiera que su hijo Absalón
regresara a la casa real después de su destierro por la muerte de su hermano
Amnón (2 Samuel 14:1-33). Cuando Absalón se rebeló, el rey nombró a Amasa,
otro de sus sobrinos, como general en lugar de Joab (2 Samuel 17:24-25). Joab
permaneció siendo leal a David, y cuando el rey huyó siendo perseguido por
Absalón, él dirigió una de las tres divisiones de las fuerzas reales y derrotó a los
rebeldes. Cuando se le informó que Absalón estaba atrapado de los cabellos en
un árbol, al principio regañó a su informante por no haberlo matado, pero
después él mismo mató al príncipe clavándole tres dardos en el corazón. Cuando
David dio rienda suelta a su dolor, Joab lo reprendió seriamente (2 Samuel 19:1-
8).
Cuando David retornó a Jerusalén puso a Amasa como capitán de sus fuerzas
armadas en lugar de Joab. Poco tiempo después de esto, Seba, de la tribu de
Benjamín, dirigió una revuelta en contra de David; y cuando Amasa tomó más
del tiempo necesario para prepararse y controlar la situación, David pidió a
Abisai que se encargara del asunto y, aparentemente, Joab lo acompañó. Al
encontrar a Amasa en Gabaón, Joab, pretendiendo besar a su rival, lo mató ahí.
Después asumió el mando de los hombres de Amasa, sitió la ciudad de Seba en
Abel-bet-maaca e hizo arreglos con una mujer de la ciudad para que le entregara
la cabeza de Seba, acabando así con la revuelta (2 Samuel 20:1-22).
Joab se opuso a la sugerencia de David de censar al pueblo, pero después
cumplió las órdenes, aunque intencionalmente no hizo un buen trabajo (2
Samuel 24:1-9), (1 Crónicas 21:1-6). Joab apoyó a Adonías en su reclamo del
trono, pero lo desertó cuando supo que Salomón había sido proclamado rey (1
Reyes 1:7) «Y se había puesto de acuerdo con Joab hijo de Sarvia y con el
sacerdote Abiatar, los cuales ayudaban a Adonías», (1 Reyes 1:28-49). En su
lecho de muerte, David dio a saber que Joab debía ser juzgado por las muertes
de Abner y Amasa (1 Reyes 2:5) «Ya sabes tú lo que me ha hecho Joab hijo de
Sarvia, lo que hizo a dos generales del ejército de Israel, a Abner hijo de Ner y a
Amasa hijo de Jeter, a los cuales él mató, derramando en tiempo de paz la
sangre de guerra, y poniendo sangre de guerra en el talabarte que tenía sobre
sus lomos, y en los zapatos que tenía en sus pies».
Salomón ordenó darle muerte a Joab cuando éste se asió de los cuernos del
altar en el atrio del tabernáculo. Su ejecutor fue Benaías, jefe de la guardia de
seguridad, quien fue su sucesor al mando del ejército. Joab fue enterrado en su
casa en el desierto (1 Reyes 2:5-6), (1 Reyes 2:28-34).
2. Hijo de Seraías y padre de los del valle de Jarasim (1 Crónicas 4:14) «y
Meonotai, el cual engendró a Ofra. Y Seraías engendró a Joab, padre de los
habitantes del valle de Carisim, porque fueron artífices».
3. Fundador de una de las familias que regresaron del exilio (Esdras 2:6) «Los
hijos de Pahat-moab, de los hijos de Jesúa y de Joab, dos mil ochocientos doce»,
(Esdras 8:9) «De los hijos de Joab, Obadías hijo de Jehiel, y con él doscientos
dieciocho varones». (Nehemías 7:11) «Los hijos de Pahat-moab, de los hijos de
Jesúa y de Joab, dos mil ochocientos dieciocho».
4. Una villa, aparentemente en Judá (1 Crónicas 2:54) «Los hijos de Salma:
Belén, y los netofatitas, Atrot-bet-joab, y la mitad de los manahetitas, los
zoraítas».
tip, BIOG HOMB HOAT EJER FUNC vet, = «Jehová su padre». (a) Hijo de Sarvia
hermana de David, y hermano de Abisai y Asael, jefe del ejército de David
durante casi todo el reinado de éste (2 Samuel 2:13) «Y era costumbre de los
sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofrecía sacrificio, venía el criado
del sacerdote mientras se cocía la carne, trayendo en su mano un garfio de tres
dientes». (1 Samuel 28:2) «Y David respondió a Aquis: Muy bien, tú sabrás lo
que hará tu siervo. Y Aquis dijo a David: Por tanto, yo te constituiré guarda de mi
persona durante toda mi vida». (1 Samuel 10:7) «Y cuando te hayan sucedido
estas señales, haz lo que te viniere a la mano, porque Dios está contigo». (1
Reyes 11:15) «Porque cuando David estaba en Edom, y subió Joab el general
del ejército a enterrar los muertos, y mató a todos los varones de Edom». (1
Crónicas 27:34) «Después de Ahitofel estaba Joiada hijo de Benaía, y Abiatar.
Y Joab era el general del ejército del rey».
Fue valiente guerrero y hábil general, y estadista sagaz, y su grande influencia
en los negocios públicos fue a menudo ejercida en bien de la nación, como en
la rebelión de Absalón, y en el censo que se mandó formar de Israel (2 Samuel
18:2) «Y envió David al pueblo, una tercera parte bajo el mando de Joab, una
tercera parte bajo el mando de Abisai hijo de Sarvia, hermano de Joab, y una
tercera parte al mando de Itai geteo. Y dijo el rey al pueblo: Yo también saldré
con vosotros». Pero, como hombre, era altanero, vengativo y sin miramientos, lo
cual lo corrobora la muerte que traidoramente dio a su rival Abner y a su primo
Amasa (2 Samuel 3:27) «Y cuando Abner volvió a Hebrón, Joab lo llevó aparte
en medio de la puerta para hablar con él en secreto; y allí, en venganza de la
muerte de Asael su hermano, le hirió por la quinta costilla, y murió». (2 Samuel
20:9) «Entonces Joab dijo a Amasa: ¿Te va bien, hermano mío? Y tomó Joab
con la diestra la barba de Amasa, para besarlo». su conducta para con David (2
Samuel 3:39) «Y yo soy débil hoy, aunque ungido rey; y estos hombres, los hijos
de Sarvia, son muy duros para mí; Jehová dé el pago al que mal hace, conforme
a su maldad». (2 Samuel 19:5) «Entonces Joab vino al rey en la casa, y dijo: Hoy
has avergonzado el rostro de todos tus siervos, que hoy han librado tu vida, y la
vida de tus hijos y de tus hijas, y la vida de tus mujeres, y la vida de tus
concubinas». y su connivencia con éste en el asunto de Urías; el haber dado
muerte a Absalón y conspirado con Adonías contra el heredero designado por
Dios para el trono; motivos por los cuales fue al fin condenado a muerte por
Salomón y ejecutado al lado del altar (1 Reyes 2), hacia el año 1013 a.C. (b) Hijo
de Seraía, cuyos descendientes fueron artífices (en hebreo «charashim») en un
valle al norte de Jerusalén (1 Crónicas 4:14) «y Meonotai, el cual engendró a
Ofra. Y Seraías engendró a Joab, padre de los habitantes del valle de Carisim,
porque fueron artífices». (Nehemías 11:34) «Hadid, Seboim, Nebalat».
(c) Cabeza de una familia que regresó después de la cautividad (Esdras 2:6)
«Los hijos de Pahat-moab, de los hijos de Jesúa y de Joab, dos mil ochocientos
doce». (Esdras 8:9) «De los hijos de Joab, Obadías hijo de Jehiel, y con él
doscientos dieciocho varones».(Nehemías 7:11) «Los hijos de Pahat-moab, de
los hijos de Jesúa y de Joab, dos mil ochocientos dieciocho».
(Jehová es padre). Nombre de personas del AT.
1. General de los ejércitos de David (1 Crónicas 20:1) «Aconteció a la vuelta del
año, en el tiempo que suelen los reyes salir a la guerra, que Joab sacó las
fuerzas del ejército, y destruyó la tierra de los hijos de Amón, y vino y sitió a
Rabá. Mas David estaba en Jerusalén; y Joab batió a Rabá, y la destruyó».
Cuando Absalón mató a su hermano Amnón y se fue al exilio, Joab hizo arreglos
para que David le perdonara y fue a Gesur a buscarlo, y lo trajo a Jerusalén (1
Reyes 2:28-34).
2. Personaje en la descendencia de Judá. Hijo de Seraías. Fue “padre de los
habitantes del valle de •Carisim, porque fueron artífices” (1 Crónicas 4:14) «y
Meonotai, el cual engendró a Ofra. Y Seraías engendró a Joab, padre de los
habitantes del valle de Carisim, porque fueron artífices».
. Ascendiente de un grupo de 2.812 personas que regresaron del exilio en
tiempos de Esdras (Esdras 2:6) «Los hijos de Pahat-moab, de los hijos de Jesúa
y de Joab, dos mil ochocientos doce».
Yoab.
(heb., yo’av, Jehovah es padre).
1. El segundo de los tres hijos de Sarvia, la media hermana de David; los otros
dos eran Abisai y Asael (2 Samuel 2:12-32). Cuando Abner se alió con David,
Joab se confabuló con Abisai y lo asesinó traidoramente, por haber dado muerte
a Asael en la batalla de Gabaón, aunque Abner lo había hecho en defensa
propia.
Joab fue nombrado comandante de las fuerzas armadas de David en
recompensa por haber sido el primero en entrar a la fortaleza de Sion cuando
ésta fue atacada. En la guerra en contra de los amonitas, Joab logró una gran
victoria, derrotando por completo al enemigo (2 Samuel 11:6-7).
Joab fue quien logró que David nuevamente permitiera que su hijo Absalón
regresara a la casa real después de su destierro por la muerte de su hermano
Amnón (2 Samuel 19:1-8).
Cuando David retornó a Jerusalén puso a Amasa como capitán de sus fuerzas
armadas en lugar de Joab. Poco tiempo después de esto, Seba, de la tribu de
Benjamín, dirigió una revuelta en contra de David; y cuando Amasa tomó más
del tiempo necesario para prepararse y controlar la situación, David pidió a
Abisai que se encargara del asunto y, aparentemente, Joab lo acompañó. Al
encontrar a Amasa en Gabaón, Joab, pretendiendo besar a su rival, lo mató ahí.
Después asumió el mando de los hombres de Amasa, sitió la ciudad de Seba en
Abel-bet-maaca e hizo arreglos con una mujer de la ciudad para que le entregara
la cabeza de Seba, acabando así con la revuelta (2 Samuel 20:1-22).
Joab se opuso a la sugerencia de David de censar al pueblo, pero después
cumplió las órdenes, aunque intencionalmente no hizo un buen trabajo (1
Reyes 2:5) «Ya sabes tú lo que me ha hecho Joab hijo de Sarvia, lo que hizo a
dos generales del ejército de Israel, a Abner hijo de Ner y a Amasa hijo de Jeter,
a los cuales él mató, derramando en tiempo de paz la sangre de guerra, y
poniendo sangre de guerra en el talabarte que tenía sobre sus lomos, y en los
zapatos que tenía en sus pies».
Salomón ordenó darle muerte a Joab cuando éste se asió de los cuernos del
altar en el atrio del tabernáculo. Su ejecutor fue Benaías, jefe de la guardia de
seguridad, quien fue su sucesor al mando del ejército. Joab fue enterrado en su
casa en el desierto (1 Reyes 2:28-34).
2. Hijo de Seraías y padre de los del valle de Jarasim (1 Crónicas 4:14) «y
Meonotai, el cual engendró a Ofra. Y Seraías engendró a Joab, padre de los
habitantes del valle de Carisim, porque fueron artífices».
3. Fundador de una de las familias que regresaron del exilio (Nehemías 7:11)
«Los hijos de Pahat-moab, de los hijos de Jesúa y de Joab, dos mil ochocientos
dieciocho».
4. Una villa, aparentemente en Judá (1 Crónicas 2:54) «Los hijos de Salma:
Belén, y los netofatitas, Atrot-bet-joab, y la mitad de los manahetitas, los
zoraítas».
Joab (heb. Yô'âb, 'Yahweh es padre' o 'paternidad de Yahweh'). 1. Hijo de
Sarvia, hermana de David, y comandante en jefe de los ejércitos de éste (; ).
Primero aparece en la batalla entre las fuerzas de David y las del hijo de Saúl,
lsboset, en Gabaón, en la que condujo a las suyas a la victoria. En la batalla,
Abner, comandante en jefe de Is-boset, mató al hermano menor de Joab, Asael
(-32). Más tarde, Abner después de pelearse con Is-boset y de negociar con
David para pasarle el reino, fue asesinado por Joab y Abisai, su hermano (3:12,
20-30). Este hecho fue ostensiblemente una venganza por la muerte de Asael,
pero probablemente también motivado porque Joab temía que Abner pudiera
ocupar su cargo. Aparentemente, David no se sentía lo suficientemente fuerte
como para llevar a los 2 hermanos ante la justicia; sin embargo, no pasó por alto
el crimen de ellos (vs 31-39). La captura de Jerusalén se debió principalmente
al valor de Joab. Como recompensa, David lo puso como jefe del ejército del
reino unido (). Como tal, Joab llegó a ser un hombre muy poderoso en el reino,
no sólo capitaneando las guerras de David, sino también realizando muchas
obras pacíficas como la reparación de la ciudad de Jerusalén (v 8). Durante 6
meses dirigió una campaña contra Edom, matando a todos los varones ().
También emprendió operaciones exitosas contra los sirios y los amonitas (-14; -
15). Un año más tarde sitió la capital amonita de Rabá (Rabá de los Amonitas).
En las etapas finales del sitio envió a buscar a David para que el rey dirigiera al
ejército en el último asalto a la ciudadela y así tuviera el honor de la victoria (;
12:26-29; -3). Durante este sitio de Rabá, Joab, por instrucciones de David, puso
a Urías en una posición expuesta para que muriera en el ataque y David quedase
libre para tomar a su esposa (-27). Joab simpatizó con Absalón durante el exilio
del príncipe, e influyó sobre el ley para que trajera de regreso a su hijo (14:1-24),
pero se volvió contra Absalón cuando el príncipe comenzó 643 una rebelión
abierta contra su padre. Si bien o dirigió personalmente la batalla contra las
fuerzas de Absalón, en abierto desafío de la voluntad expresa de David mató a
Absalón, concluyendo así la rebelión (18:1, 2, 11-17). Reprendió al rey por el
excesivo dolor por su hijo, en lo que tenía razón (19:1-8). Después del incidente,
David, impaciente por los actos independientes y a veces insubordinados de
Joab, designó a Amasa como comandante en jefe del ejército (v 13). Más tarde,
cuando el benjamita Seba se rebeló, Amasa recibió el encargo de dominar la
rebelión (20:1-4). Joab, sin embargo, impulsado por los celos, asesinó a Amasa,
tomó las cosas en sus manos y con la ayuda de su hermano Abisai aplastó la
rebelión (vs 5-22). Aparentemente, más tarde recuperó su cargo de general en
jefe del ejército de David (v 23). Cuando David le encargó que hiciera un censo
de Israel, Joab se opuso al decreto y la cumplió con poco entusiasmo y a medias
(-9; -6). También se opuso al deseo de David de poner a Salomón en el trono.
Joab favorecía a Adonías, y tomó parte en los preparativos abortados para
ponerlo como nuevo rey (, 18, 19). Sin embargo, cuando Salomón fue
proclamado rey, Joab abandonó la causa de Adonías (v 49). En su lecho de
muerte, David, que nunca se había sentido lo suficientemente fuerte como para
manejar a Joab, le pidió a Salomón que llevara a Joab ante la justicia por sus
crímenes pasados (2:5, 6). Salomón lo hizo, ordenando a Benaías, el
comandante de la guardia real, que ejecutara a Joab, que había huido al
tabernáculo buscando refugio (vs 28-34). Joab fue enterrado en su propia casa
en el desierto, y Benaías fue nombrado en su lugar (vs 34, 35). 2. Parte de un
nombre de lugar (). Véase Atrot-bet-joab. 3. Descendiente de Judá, jefe de una
familia de artesanos o artífices (, 14). 4. Judío destacado de la familia de
Paatmoab, de la que 2.812 o 2.818 varones regresaron de Babilonia en el tiempo
de Zorobabel (; ). Algunos de sus descendientes se quedaron en el exilio, porque
218 varones más de su familia regresaron con Esdras unos 80 años más tarde
().
(Jehová Es Padre).
1. Hijo de Seraya, descendiente de Quenaz de la tribu de Judá. Fue “el padre de
Gue-harasim” (que significa “Valle de los Artífices [o, Artesanos]”), “porque —
según informa el registro bíblico— artífices llegaron a ser”, lo que al parecer se
refiere a que Joab fue “padre”, o fundador, de la comunidad de artífices que
residió en aquel valle. (1 Crónicas 4:1, 13, 14) véase GUE-HARASIM.)
2. Segundo de los tres hijos de Zeruyá, la hermana o medio hermana de David
(posiblemente, hija de la madre de David de un matrimonio anterior con Nahás;
(2 Samuel 17:25) «Y Absalón nombró a Amasa jefe del ejército en lugar de Joab.
Amasa era hijo de un varón de Israel llamado Itra, el cual se había llegado a
Abigail hija de Nahas, hermana de Sarvia madre de Joab». Por lo tanto, Joab
era sobrino de David, y sus hermanos eran Abisai y Asahel. (2 Samuel
8:16) «Joab hijo de Sarvia era general de su ejército, y Josafat hijo de Ahilud era
cronista». (1 Crónicas 2:13-16) Cuando se identifica a estos tres hombres, se
registra el nombre de la madre, no el del padre, porque ella era la hermana de
David; así se hace patente su relación con él.
Características. Joab era un general capaz, un hombre con habilidad para
organizar, ingenioso y decidido. Por otro lado, era un oportunista ambicioso,
vengativo, astuto y en ocasiones carente de escrúpulos.
Joab estaba a la cabeza de los hombres de David cuando Is-bóset, hijo de Saúl,
gobernaba sobre todo Israel, con la excepción de la tribu de Judá, que se adhirió
a David. (2 Samuel 2:10) «De cuarenta años era Is-boset hijo de Saúl cuando
comenzó a reinar sobre Israel, y reinó dos años. Solamente los de la casa de
Judá siguieron a David». Los siervos de Is-bóset y los de David se enfrentaron
unos contra otros en el estanque de Gabaón. Las fuerzas de Is-bóset estaban al
mando de Abner, tío de Saúl, que había sido el responsable de colocar a Is-
bóset en el trono. Mientras los hombres estaban sentados unos frente a otros,
Abner propuso un combate entre doce hombres de cada lado. Se agarraron los
unos de los otros por la cabeza y cada uno atravesó a su oponente con la
espada, de modo que todos murieron. (2 Samuel 2:12-16) Como no se zanjó el
asunto con el combate, el resultado fue una batalla total. Un recuento posterior
reveló que las fuerzas de Is-bóset habían perdido 360 hombres, y las de David,
tan solo 20. (2 Samuel 2:30-31)
Abner huyó durante la pelea, pero el veloz Asahel, hermano de Joab, lo
persiguió. A pesar de las objeciones y advertencias de Abner, Asahel persistió
hasta casi alcanzarlo, y Abner lo atravesó con el cuento de su lanza. (2 Samuel
2:18-23) Cuando Abner y sus hombres llegaron a la colina de Amá, se reunieron
en la cima, desde donde Abner hizo un llamamiento para terminar la pelea con
el fin de evitar más amargura y que continuase la matanza. En esta ocasión Joab
demostró sabiduría práctica al prestar atención al llamamiento y volver a David
en Hebrón. (2 Samuel 2:24-28, 32)
Mata a Abner en venganza. Sin embargo, Joab contuvo su afán de venganza a
la espera de un momento más conveniente. Entretanto, mientras David se hacía
más fuerte, Joab entabló una guerra prolongada con la casa de Saúl, que estaba
en franco declive. Finalmente, Abner, ofendido con Is-bóset por un asunto
personal, hizo un pacto con David, prometiéndole conseguir pleno apoyo de
Israel. (2 Samuel 3:6-21) Joab no estuvo de acuerdo con esa maniobra y acusó
a Abner de ser un espía. No obstante, fingió amistad con Abner para que no
recelara, y luego lo asesinó en venganza por la muerte de Asahel, su hermano.
Puede que también haya pensado que al mismo tiempo estaba eliminando un
posible rival para el puesto de comandante del ejército de David. (2 Samuel 3:22-
27)
Cuando David se enteró del asesinato, negó rotundamente ante todo Israel
cualquier culpabilidad por parte de su casa y añadió: “¡Que vuelva remolineando
sobre la cabeza de Joab y sobre toda la casa de su padre, y no sea cortado de
la casa de Joab hombre que padezca flujo, o leproso, u hombre que asga el huso
giratorio [quizás, un lisiado], o uno que caiga a espada, o uno que tenga
necesidad de pan!”. David no actuó en este tiempo contra Joab y Abisai, quien
se confabuló con Joab en el asesinato, porque, como dijo: “Hoy yo soy débil,
aunque ungido por rey, y estos hombres, los hijos de Zeruyá, son demasiado
severos para mí. Pague Jehová al hacedor de lo malo conforme a su propia
maldad”. (2 Samuel 3:28-30, 35-39)
Comandante de los ejércitos de Israel. Después que se le ungió por rey sobre
todo Israel, David subió contra Jerusalén (Jebús). Los jebuseos se mofaron de
él, pensando que su posición era inexpugnable. Sin embargo, David vio que la
ciudad era vulnerable a través del túnel del agua. Por lo tanto, ofreció la posición
de “cabeza y príncipe” a cualquiera que subiera por el túnel y fuese el primero
en herir a los jebuseos. Joab subió, la ciudad cayó ante David y a Joab se le
recompensó con la elevada posición de comandante de los ejércitos de Israel.
(2 Samuel 5:6-8) (2 Samuel 8:16) «Joab hijo de Sarvia era general de su ejército,
y Josafat hijo de Ahilud era cronista». (2 Samuel 20:23) «Así quedó Joab sobre
todo el ejército de Israel, y Benaía hijo de Joiada sobre los cereteos y peleteos».
(1 Crónicas 11:4-8) En su calidad de comandante, Joab tenía un cuerpo de diez
servidores personales que llevaban sus armas, entre quienes estaba Naharai el
berotita, un hombre poderoso. (2 Samuel 18:15) «Y diez jóvenes escuderos de
Joab rodearon e hirieron a Absalón, y acabaron de matarle». (1 Crónicas
11:39) «Selec amonita, Naharai beerotita, escudero de Joab hijo de Sarvia».
Después que David conquistó Edom, Joab permaneció allí durante seis meses
en un esfuerzo por aniquilar a todos los varones. (2 Samuel 8:13-14) (1 Reyes
11:14-17) Posteriormente, Joab mostró sus dotes de mando en la pelea contra
los ammonitas y los sirios, al colocar a Abisai, su hermano, a cargo de una
división, para derrotar un ataque simultáneo desde dos frentes por parte de las
fuerzas del enemigo. (2 Samuel 10:8-14) (1 Crónicas 19:6-16) Asimismo, sin
duda desempeñó un papel importante en las otras batallas que David peleó
contra los filisteos, los moabitas y otros pueblos.
Apoya el reino de David. En el sitio de Rabá de Ammón, Joab demostró lealtad
a David como el rey ungido de Jehová. Él tomó “la ciudad de las aguas”, una
expresión que quizás haga referencia a la parte de la ciudad que contenía el
suministro de agua o a la fortaleza que lo protegía. Una vez tomada esta parte
vital, la ciudad capital no podía resistir mucho más, y al final la rendición se hizo
inevitable. En lugar de forzar el sitio de la ciudad hasta conseguir tomarla él
mismo, Joab, bien por verdadero respeto al rey, por el bien de Israel o por
beneficio personal, mostró la debida honra a su soberano terrestre. Dijo que
prefería que fuese el rey ungido de Jehová quien tomara la ciudad real enemiga
y consiguiese la fama por esta hazaña, a pesar de que él ya había realizado la
parte más importante. (2 Samuel 12:26-31) (1 Crónicas 20:1-3)
Propició la muerte de Urías. Durante el sitio de Rabá, David envió una carta por
medio de Urías en la que le mandaba a Joab que colocase a Urías donde la
batalla era más intensa a fin de que lo matasen. Joab apoyó esta treta; no
obstante, cuando informó al rey del resultado de la batalla, hábilmente se valió
de este hecho para impedir que David lo reprendiera debido a que había perdido
hombres valientes al enviarlos demasiado cerca del muro de la ciudad. Joab dijo
en su informe: “Murieron algunos de los siervos del rey; y tu siervo Urías el hitita
también murió”. Como Joab había esperado, la respuesta de David no contenía
ningún tono de desagrado, sino que más bien encomió a Joab. (2 Samuel 11:14-
25) véase DAVID.)
Secunda a Absalón, pero después se opone a él. Después que Absalón había
pasado tres años desterrado por haber asesinado a su medio hermano Amnón,
Joab envió a una mujer desde Teqoa a David para que le suplicase que Absalón
regresara. La petición tuvo éxito y Joab llevó a Absalón de nuevo a Jerusalén,
aunque David no quiso verlo. Dos años después, Absalón le solicitó dos veces
a Joab que se presentase ante él para que hablara al rey en su favor, pero Joab
rehusó. Finalmente, Absalón recurrió al ardid de prender fuego al campo de
cebada de Joab, y provocó una rápida y airada respuesta por su parte. Luego,
pudo explicar la razón de su acto, e indujo a Joab a que viese al rey para que
este le volviese a mirar con favor. (2 Samuel 13:38) «Así huyó Absalón y se fue
a Gesur, y estuvo allá tres años». (2 Samuel 14:1-33)
Aunque Joab apoyó la causa de Absalón para que pudiera regresar, cuando
Absalón se rebeló, apoyó a David. El rey le colocó a cargo de una tercera parte
de sus hombres, con órdenes estrictas de tratar con amabilidad a Absalón. No
obstante, durante la pelea Joab desobedeció la orden del rey y mató a Absalón.
(2 Samuel 18:1-17) En esta ocasión, al igual que otras veces, Joab antepuso su
opinión a las órdenes teocráticas que el rey ungido de Dios le había dado. Sin
embargo, tuvo el valor de dirigirse a David de manera resuelta y directa cuando
más tarde su duelo por Absalón ponía en peligro la unidad del reino. (2 Samuel
19:1-8)
Destituido y después nombrado de nuevo jefe del ejército. Por lo visto, debido a
la desobediencia de Joab al matar a Absalón, David le sustituyó como jefe del
ejército y nombró a Amasá. (2 Samuel 19:13) «Asimismo diréis a Amasa: ¿No
eres tú también hueso mío y carne mía? Así me haga Dios, y aun me añada, si
no fueres general del ejército delante de mí para siempre, en lugar de Joab». No
obstante, Amasá no fue un general de la talla de Joab. Cuando David le mandó
que convocase a los hombres de Judá para pelear contra el rebelde Seba, hijo
de Bicrí, Amasá convocó a Judá, pero llegó después del tiempo señalado por
David. Debido a que la situación era urgente, David comisionó a Abisai para ir
en busca de Seba, diciendo: “Para que realmente no halle para sí ciudades
fortificadas y escape ante nuestros ojos”. Parece ser que durante la pelea Joab
tomó la iniciativa al igual que cuando era jefe del ejército. Sitió Abel de Bet-
maacá, y los ciudadanos arrojaron la cabeza de Seba por encima del muro, y así
cumplieron la orden de Joab. Como resultado, Joab perdonó a la ciudad, se retiró
y volvió a Jerusalén. (2 Samuel 20:1-7) (2 Samuel 14-22).
Asesina a Amasá. Mientras perseguía a Seba, Joab cometió un crimen grave.
Cuando Amasá, que era primo suyo (2 Samuel 17:25) «Y Absalón nombró a
Amasa jefe del ejército en lugar de Joab. Amasa era hijo de un varón de Israel
llamado Itra, el cual se había llegado a Abigail hija de Nahas, hermana de Sarvia
madre de Joab». (1 Crónicas 2:16-17), fue a su encuentro cerca de Gabaón,
Joab dejó caer la espada de su vaina. Al recogerla, la sostuvo convenientemente
en su mano izquierda mientras asía la barba de Amasá con su mano derecha
como si fuese a besarlo. Como Amasá estaba desprevenido, Joab pudo matarlo
con su espada. Es posible que Joab haya desconfiado de Amasá debido a que
había encabezado el ejército del rebelde Absalón, pero sea como fuere, el
oportunista Joab se valió de un tiempo de emergencia y disensión para asesinar
a su rival y así autopromocionarse. Puede que David aplazase la acción contra
Joab debido a los vínculos existentes entre Amasá y Absalón, así como al hecho
de que Joab acababa de pelear contra las fuerzas rebeldes de Absalón bajo el
acaudillamiento de Amasá. Tal como Joab ambicionaba, se le volvió a nombrar
cabeza del ejército. (2 Samuel 20:8-13, 23)
¿Por qué no ejecutó David a Joab cuando asesinó a Abner, y por qué volvió a
nombrarle general del ejército después de haber asesinado también a Amasá,
que había sido nombrado general en su lugar? La Biblia no da ninguna
explicación. Si fue por debilidad a la hora de aplicar la ley de Dios, puede que
haya sido debido a la fuerza e influencia de Joab y su familia en el ejército. O
puede que existiesen otras circunstancias que la Biblia no menciona. De
cualquier modo, hay que tener en cuenta que sea que David tuviese una buena
o una mala razón para no ejecutar a Joab, tampoco le perdonó, sino que encargó
a Salomón, su hijo y sucesor, que le hiciese pagar su maldad.
Hace un censo incompleto. En otra ocasión ‘Satanás incitó’ a David a hacer un
censo ilegal del pueblo. Joab reconvino a David, pero en vano. Aquel no
completó el censo, sino que dejó fuera a las tribus de Leví y Benjamín “porque
la palabra del rey había sido detestable a Joab”. (1 Crónicas 21:1-6) (2 Samuel
24:1-9). Véase INSCRIPCIÓN.)
Se une a Adonías en su intento de usurpar el trono. A pesar de que Joab había
prestado servicio a David, cuando el rey envejeció y enfermó, lo abandonó y se
unió a la conspiración de Adonías, hijo de David. (1 Reyes 1:18-19) Quizás lo
hizo pensando que si Adonías era el rey, él podría controlar los resortes del
gobierno, o tal vez se sintiese más seguro de su posición con Adonías que con
Salomón. Cuando oyó que David había hecho rey a Salomón, abandonó a
Adonías. (1 Reyes 1:49) «Ellos entonces se estremecieron, y se levantaron
todos los convidados que estaban con Adonías, y se fue cada uno por su
camino». Más tarde, una vez muerto Adonías, Joab corrió a la tienda de Jehová
y se asió de los cuernos del altar. (1 Reyes 2:28) «Y vino la noticia a Joab;
porque también Joab se había adherido a Adonías, si bien no se había adherido
a Absalón. Y huyó Joab al tabernáculo de Jehová, y se asió de los cuernos del
altar». Esto no le sirvió de protección, pues era un homicida voluntario; por lo
tanto, Salomón envió a Benaya para que lo ejecutara allí mismo. De este modo
llevó a cabo el consejo pronunciado por David en su lecho de muerte de que no
permitiese que las canas de Joab bajasen en paz al Seol, debido a su
culpabilidad por derramamiento de sangre por los asesinatos de Abner y Amasá,
“dos hombres más justos y mejores que él”. Enterraron a Joab en su propia casa,
en el desierto, y a Benaya se le designó cabeza del ejército. (1 Reyes 2:5, 6,
29) (1 Reyes 11:21) «Y oyendo Hadad en Egipto que David había dormido con
sus padres, y que era muerto Joab general del ejército, Hadad dijo a Faraón:
Déjame ir a mi tierra».
Los últimos versículos (8-12) del (Salmos 60), de David, están dedicados a la
victoria de Joab sobre los edomitas. (Véase el encabezamiento de este salmo.)
3. Cabeza de una familia de “los hijos de Pahat-moab”, algunos de cuyos
miembros regresaron con Zorobabel del exilio babilonio en 537 a. E.C. (Esdras
2:1, 2, 6) (Nehemías 7:6, 7, 11)
4. Según (Esdras 8:1, 9). “los hijos de Joab” figuraban entre los que volvieron
con Esdras en 468 a. E.C. Por entonces, el cabeza de familia era Abdías, hijo
de Jehiel. Si bien este texto no los vincula a la casa de Pahat-moab, cabe la
posibilidad de que fuesen de la misma familia que el núm. 3 o estuviesen
emparentados con él.
Introducción
En este post, profundizaremos en la vida de Joab, un personaje clave en
la El Antiguo Testamento quien jugó un Papel significativo durante el
reinado de el Rey David. A través de un examen detallado de los pasajes
bíblicos, nuestro objetivo es proporcionar una comprensión integral de la
vida, las acciones y las motivaciones de Joab. A medida que exploramos el
carácter complejo de Joab, esperamos alentar la reflexión sobre las
lecciones que se pueden aprender de su vida e inspirar un compromiso
más profundo con el ricas narrativas encontradas dentro de la Biblia.

Para comprender el carácter de Joab, es importante situarlo dentro del


contexto más amplio de la narración bíblica. Joab era hijo de Sarvia,
hermana de David, haciéndolo sobrino de David (1 Crónicas 2:16). Sirvió
como comandante en el ejército de David y era conocido por su destreza
militar, lealtad y crueldad. Sin embargo, su historia es una de lealtad y
desafío, fuerza y debilidad, lo que la hace aún más intrigante y relevante
para nosotros hoy.

Los primeros años de vida de Joab y su ascenso a la


prominencia
Joab aparece por primera vez en la narración bíblica durante la época de
David como fugitivo, huyendo del rey Saúl (1 Samuel 22:1-2). Joab fue
uno de los "hombres valientes" que se unieron a David en su andar por el
desierto, convirtiéndose finalmente en una figura clave en el círculo
íntimo de David y en un consejero de confianza.

Su habilidad militar fue evidente desde el principio, ya que Joab


desempeñó un papel crucial en la captura de la ciudad de Jerusalén de los
jebuseos (2 Samuel 5:6-10). En esta audaz conquista, Joab ascendió a
través de un pozo de agua para romper las defensas de la ciudad,
ganándose el puesto de comandante de ejército de david (1 Crónicas
11:4-6).

El papel de Joab en las campañas militares del rey


David
Como comandante del ejército, Joab participó en muchas de las
campañas militares de David. Jugó un papel decisivo en la derrota de los
filisteos, moabitas y edomitas, entre otros (2 Samuel 8:13-14, 10:7-19).
Joab era un guerrero habilidoso e intrépido, pero también demostró un
lado despiadado y vengativo, que a menudo lo llevó a acciones
moralmente cuestionables.

Un ejemplo notable es el asesinato de Abner, el comandante del ejército


de Saúl (2 Samuel 3:22-30). Joab mató a Abner en venganza por la muerte
de su hermano Asahel, quien fue asesinado por Abner en la batalla (2
Samuel 2: 18-23). Las acciones de Joab enfurecieron a David, quien
maldijo a Joab y su familia pero no tomó ninguna acción inmediata contra
él (2 Samuel 3:28-29).

La relación de Joab con el rey David


La relación de Joab con David fue compleja ya menudo cargada de
tensión. Si bien Joab fue ferozmente leal a David, sus acciones a veces
entraron en conflicto con los deseos y la brújula moral de David. Un buen
ejemplo es el incidente que involucra a Urías el hitita (2 Samuel 11:14-25).
Cuando David dejó embarazada a la esposa de Urías, Betsabé, y trató de
encubrir su pecado, solicitó la ayuda de Joab. Joab siguió las órdenes de
David y dispuso la muerte de Urías en la batalla, demostrando lealtad al
rey a pesar de la naturaleza moralmente reprobable del acto.

Más tarde, cuando Absalón hijo de David se rebeló contra él, Joab
nuevamente jugó un papel crucial en la defensa del reino de David (2
Samuel 18:1-18). A pesar de las órdenes explícitas de David de salvar la
vida de Absalón, Joab lo mató, argumentando que la muerte de Absalón
era necesaria para poner fin a la rebelión y restaurar la paz (2 Samuel
18:9-15). David lamentó la pérdida de su hijo y, aunque no castigó a Joab,
su relación se tensó aún más (2 Samuel 19:1-8).

Caída y muerte de Joab


La caída de Joab comenzó cuando David decidió nombrar a Amasa, el
excomandante de Absalón, como nuevo comandante de su ejército (2
Samuel 19:13). Sintiéndose amenazado y traicionado, Joab asesinó a
Amasa durante un encuentro aparentemente amistoso (2 Samuel 20:8-
13). Este acto de traición alejó aún más a Joab de David.

En los últimos años del reinado de David, Joab eligió apoyar a Adonías,
uno de los hijos de David, como sucesor al trono (1 Reyes 1:5-7). Esta
decisión fue en contra de los deseos de David, ya que le había prometido
a su esposa Betsabé que su hijo Salomón sería rey (1 Reyes 1:11-17).
Cuando David descubrió la traición de Joab, le ordenó a Salomón que
tratara sabiamente a Joab después de su muerte (1 Reyes 2:5-6).

Después de la muerte de David, Salomón se convirtió en rey y


eventualmente ordenó la ejecución de Joab por sus actos de traición y
violencia (1 Reyes 2:28-34). Joab buscó refugio en el tabernáculo, pero los
hombres de Salomón lo mataron allí, cumpliendo las instrucciones finales
de David y poniendo fin a la vida turbulenta de Joab.

Lecciones de la vida de Joab


La historia de la vida de Joab es un cuento con moraleja que destaca los
peligros de la ambición, el poder desenfrenado y el compromiso moral. Si
bien era un líder militar talentoso y un fiel servidor de David, su
propensión a la violencia y su incapacidad para respetar los límites
establecidos por su el rey finalmente lideró a su ruina.
En primer lugar, la historia de Joab nos enseña la importancia de la lealtad
y la obediencia a Dios ya sus líderes designados. Aunque Joab fue leal a
David en muchos aspectos, su obediencia selectiva y su voluntad de
tomar el asunto en sus propias manos socavaron su relación tanto con
David como con Dios.

En segundo lugar, la vida de Joab ilustra las consecuencias de permitir


que la ambición eclipse nuestra brújula moral. Joab estaba dispuesto a
cometer asesinato y traicionar a su rey para mantener su posición de
poder. Esta búsqueda de poder a toda costa condujo a su eventual
desaparición.

Para Concluir
Al explorar la vida de Joab, hemos visto a un hombre de gran habilidad y
lealtad, pero también profundamente defectuoso e impulsado por la
ambición. Su historia sirve como un poderoso recordatorio de la
importancia de alinear nuestras acciones con la voluntad de Dios y las
consecuencias de no hacerlo.

Como creyentes, debemos esforzarnos por aprender de los errores de


Joab y buscar cultivar un corazón de obediencia y sumisión a la voluntad
de Dios en todos los aspectos de nuestras vidas. Al hacerlo, podemos
evitar las trampas de la ambición y el orgullo que condujeron a la caída
de Joab y, en cambio, seguir un camino que conduce a una relación más
profunda con Dios y una vida de verdadero propósito y realización.

En conclusión, la historia de Joab ofrece un retrato complejo y


convincente de un hombre que hizo contribuciones significativas al reino
de David, pero finalmente sucumbió a las fuerzas destructivas de la
ambición y el compromiso moral. Al reflexionar sobre su vida, tomemos
en serio las lecciones que ofrece y procuremos vivir una vida marcada por
la obediencia, la humildad y un firme compromiso de seguir la voluntad
de Dios.

También podría gustarte