*CONSTANTES EN LA ORACIÓN*
*1 tesalonicenses 5:16-18*
“Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la
voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
La relación de un cristiano con Dios es, en cierto modo, igual que otras
relaciones. Cuanto más tiempo pasamos juntos con las personas que
amamos, más cerca nos sentimos de ellos, más fortalecemos la relación y
crece la confianza.
Así pues, Mientras más importancia le demos a nuestra relación con Dios,
más tiempo queremos pasar con Él, conociéndole, adorándole
escuchando su voz, alabándole, pidiéndole sabiduría y ayuda,
intercediendo por los demás, y aprendiendo de Él.
*Efesios 6:18* “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y
velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”
*¿Que ese la Oración?*
La oración es la acción de hablar directamente con Dios para expresarnos, dar
gracias, pedir algún favor, o simplemente para contemplar a Dios, y el medio para
que dicha oración sea válida es la santidad y la fe.
*Juan 9:31* “Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es
temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ese oye.”
*Hebreos 11:6* “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el
que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”
*La Oración y la Adoración a la par en nuestra relación con el Padre*
La oración es la forma en que platicamos con Dios. Por su parte, la adoración es
nuestra actitud al reconocer la presencia de Dios.
La acción de adorar y orar, son cruciales y cotidianas en la vida de todo buen
creyente. La oración es el medio que nos permite comunicarnos con Dios, en
cambio, la adoración es nuestra actitud de entrega, rendición, sumisión, humildad y
gratitud ante Dios, como un estilo de vida. De esta manera debemos acercarnos a
Él.
*¿Por qué orar? ¿Cuál es el propósito de la oración? *
1.- Primeramente, nuestra relación con el Padre depende de nuestra
oración diaria. Cuando oras, puedes decirle a Dios lo que te preocupa, y
le permites que te hable y quite de ti toda carga.
*1 Pedro 5:6-7* “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os
exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él
tiene cuidado de vosotros.”
2.- Podemos darle a Dios nuestras preocupaciones diariamente y confiar
en que Él cuidará de nosotros.
*Filipenses 4:6-7* “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras
peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz
de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y
vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”
3.- Cuando ores, debes confesar cualquier pecado o defecto que pueda
dificultar tu comunión con Dios
*1 Juan 1:9* “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar
nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”
4.- La palabra también nos habla de confesar nuestros pecados el uno al
otro y orar el uno por el otro.
Santiago 5:16* “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros,
para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.”
5.- Cuando oramos, reconocemos quién es Dios, tenemos comunión con
Él para desarrollar intimidad, cedemos el control de nuestras vidas a Él y
ganamos paz, recibimos perdón reconocemos nuestras debilidades. Estas
son cosas que deberíamos hacer diariamente.
*Mateo 6:9-13* “9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre. 10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así
también en la tierra. 11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 12 Y perdónanos nuestras
deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13 Y no nos metas en
tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos
los siglos. Amén.”
6.- La oración es una forma de acercarse a Dios. Cuando nos acercamos a
Él, Él se acerca a nosotros
*Santiago 4:7-8* “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de
vosotros. 8 Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las
manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.”
7.- Podemos Pedir, buscarle, llamarle y recibiremos su bendición.
*Lucas 11:9-10* "Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se
os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama,
se le abrirá".
*No solo es necesario orar, sino también ser constantes.*
En este capítulo Jesús enseña un modelo de oración, y narra la historia de dos
amigos, en la que uno, a una hora inoportuna, golpea la puerta del otro, y pide
pan. Jesús enseña en estos versículos: “Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y
hallaréis; llamad, y se os abrirá”.
La mayoría de las personas oran cuando están en una gran necesidad. Necesidades
laborales, económicas, compromisos, enfermedades o problemas familiares les
recuerdan que es el momento de orar; y Dios responde al clamor y a la oración
porque es misericordioso.
Pero más interesado está en que desarrollemos una vida de oración para establecer
con Él una relación.
La oración es la manera de golpear la puerta de nuestro mejor amigo y presentarle
nuestra necesidad. Nuestro mejor amigo se llama Jesús, él nunca nos desamparará.
*Pero también es necesario que pasemos tiempo con Él, y no solo que nos
mostremos interesados por algo que nos puede dar.*
Hoy, te desafío a que, si aún no lo has hecho, apartes un tiempo todos los días para
buscarlo, para pasar tiempos de calidad con Él. Verás resultados sorprendentes en
tu vida, tu salud, tu economía, y en tu familia.
*La oración también es parte de la armadura espiritual que Dios nos
da*
Efesios 6:10-18 “10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el
poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar
firmes contra las asechanzas del diablo. 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y
carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las
tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones
celestes. 13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en
el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. 14 Estad, pues, firmes, ceñidos
vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, 15 y calzados los
pies con el apresto del evangelio de la paz. 16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe,
con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 17 Y tomad el yelmo
de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; 18 orando en todo
tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda
perseverancia y súplica por todos los santos”
*La oración es un privilegio y una herramienta que Dios nos ha dado para
que podamos estar en comunión con Él.*