GATO NEGRO
El felino de la buena suerte
Cuando Gato Negro era un cachorrito, se
sentaba junto al fuego a escuchar las historias
de su abuelo sobre el rechazo que iba a sufrir
por culpa de su color de pelo.
-Gatito, cuando crezcas, conocerás personas
que no te querrán porque piensan que los gatos
negros traen mala suerte. Piensan que cosas
terribles pueden pasar por tu culpa.
Sin embargo, su querido abuelo también le
dejo una enseñanza muy útil:
“Recuerda que nunca podrá amarte todo el
mundo, pero no dejes que eso te ponga
triste. Tu puedes ser lo que tú quieras gatito,
y un día encontraras a quien te amé tal y
como eres”.
El pobre Gato Negro no tenía intención alguna de
asustar a la gente, pero, aun así, a su paso los
que se cruzaban con él por el camino no hacían
más que gritar y alejarse…. Mientras él lo único
que pretendía es que lo quisieran.
Por eso, infeliz y cansado de ser alejado por
todo el mundo, decidió realizar un viaje al
Bosque Oscuro en búsqueda de la Dama de
la Mala Suerte para pedirle que cambie su
destino.
En su camino se encontró a un Salero
tembloroso, una vieja Escalera y un hermoso
Espejo Roto, que se encontraban en la misma
situación, las personas también les tenían
miedo porque pensaban que les darían mala
suerte. Los cuatro amigos se hicieron
compañía en el viaje que cambiaría su
destino.
Después de mucho caminar por el Bosque
Oscuro, llegaron a una vieja casa con el
número 13 en la puerta.
Tocaron la puerta y una mujer vestida de
negro les saludo. Gato Negro le pidió a la
Dama de la Mala Suerte que los ayude a
cambiar su destino para que así todos los
amen y tengan una vida feliz.
La Dama de la Mala suerte le dijo que ella no
podía cambiar su destino y les aconsejo lo
siguiente: “Puede ser que no todo el mundo te
amé. Pero lo más importante es que te
ames a ti mismo. Y solo después de eso
aparecerá un amor o amistad verdadera que
te amé tal como eres”.
La mujer les conto que un día se cansó de
que los demás la vean como la mala y decidió
ser lo que realmente quería. Desde ese día,
se llamó a sí misma la Dama de la Buena
Suerte.
En ese momento, Gato Negro se acordó de lo
que le decía su abuelo, que lo más importante
es amarse a sí mismo y aceptarse tal como es.
Entonces los cuatro amigos entendieron que es
importante amarse a sí mismos y en ese
momento todo cambio:
Salero encontró a una cocinera experta, a la
que le ayudo a dar sabor a sus platos.
Escalera hallo un carpintero que cuido de ella y la
reparo para vivir muchos años más.
Espejo Roto fue recogido por un artista que al
verlo se inspiró para pintar unos hermosos
cuadros.
Y, Gato Negro también encontró a alguien especial, una
niña con un parche en el ojo, que lo amaba tal y como
era sin importarle su color.
Y colorín colorado, este cuento hemos maullado y Gato Negro buena suerte les ha enviado.
Fin