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Batman y Wonder Woman: Héroes en Romance

Este documento describe la historia y el contexto social de los primeros superhéroes como Batman y Superman. Explica cómo estos personajes reflejaban las preocupaciones y valores de la época en que fueron creados a finales de los años 30, como la Gran Depresión y el sueño americano.
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Batman y Wonder Woman: Héroes en Romance

Este documento describe la historia y el contexto social de los primeros superhéroes como Batman y Superman. Explica cómo estos personajes reflejaban las preocupaciones y valores de la época en que fueron creados a finales de los años 30, como la Gran Depresión y el sueño americano.
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Probablemente no haya héroe más negro y torturado por su pasado que Batman.

Ni más
oscuro ni amenazador. Ni más triste (de hecho, no recuerdo haberle visto jamás una sonrisa
pintada en la cara). Ni más gótico…

Podrían decirse muchas cosas de él, pero su personalidad siempre se asocia al terror que sale
de las sombras; al pánico que producen esas alas abiertas; o esa mirada cargada de odio. Por
suerte, ese terror y pánico es el que sufren los villanos a los que se enfrenta, porque el destino
quiso que este héroe sin superpoderes naturales se aliara con el bien para derrotar de un
modo froidiano a quienes un día mataron a sus padres.

Sí, porque a Bruce Wayne, su personalidad real, le marcó el destino aquel día en que salió del
teatro de la mano de sus padres y fueron atacados por un maleante que asesinó a sus padres
en su presencia. En su mente trastocada por semejante horror se cruzaron los murciélagos que
un día viera en una cueva, y entre pesadillas, una voz le dijo que lucharía para siempre contra
el mal llevando precisamente ese disfraz de murciélago. Había nacido así Batman, el hombre
murciélago. Y corría entonces el año 1939.

Supermán y Batman han sido siempre el ejemplo perfecto de superhéroes. El ideal en el que se
han querido reflejar después todos los guionistas para crear los que años más tarde llegaron. El
primero, el gran muchacho de Kripton que había llegado a la Tierra con su superfuerza, había
nacido un año antes, en 1938, y fue todo un éxito comercial, de modo que DC se fijó en el
ejemplo y encargó a un desconocido por entonces Bob Kane que creara otro personaje que
luchara por el bien desde la sombría oscuridad de una máscara.

Y así nació Batman. Fue en mayo de 1939 en las páginas de Detective Cómics. Y desde
entonces, su éxito ha sido imparable. Curiosamente de aquella primera época de creación de
héroes, sólo tres se han publicado sin interrupción hasta hoy: Supermán, Batman y Wonder
Woman.

Al mismo tiempo que Bruce Wayne iba creciendo con su gigante empresarial, industrias
Wayne, fueron apareciendo elementos nuevos que iban dándole forma: el Batmóvil, la
Baticueva, y una ciudad gótica que con el tiempo se ha convertido en un ejemplo de
imaginación y del encanto que encierra el mundo del cómic: Gotham City. No hay
ciudad imaginaria más famosa que ésta. Y cómo no, Batman también comenzó a tener sus
propios villanos, una galería de ellos que también se ha hecho famosa, y muchos de los cuales
se han convertido en iconos de malos malísimos, como el Jóker, el más psicópata de todos y al
que Heath Ledger ha bordado en su última pelícual, El Caballero Oscuro, o Dos Caras. Y junto a
todos ellos, la más felina y sensual de las heroínas o no heroínas, Catwoman.

En 1940 nacería su ayudante, Robin. Carmine, Neal Adams o Simonson pasaron por sus
páginas, pero fue a mediado de los 80 Frank Miller quien le dio el último empujón definitivo.
De su mano salieron dos miniseries históricas: Batman Año Uno y El Regreso del Señor de la
Noche.

Batman había vuelto, tan oscuro, tan amargado y tan amenazador como siempre.
Un superhéroe es un personaje de ficción pues sus características superan las del héroe
clásico, generalmente con poderes sobrehumanos aunque no necesariamente, y entroncado
con la ciencia ficción. Generados a finales de los años 1930 en la industria del comic book
estadounidense, que contribuyeron a levantar,[1]han gozado de multitud de adaptaciones a
otros medios, especialmente el cine.

La historia del género puede ser dividida en las siguientes "eras" o "edades":

Edad de Oro (1938-1945)


Lee Falk sería el guionista de The Phantom (1936), que puede considerarse un
precursor estético del género, cuando no su pionero.
Tradicionalmente se considera, sin embargo, que el primer superhéroe de la historia
fue Superman (1938)

Pero es imprescindible observar que, antes que los estadounidenses The Phantom y
Superman, en Japón surge Fantasmagórico (1930 o 1931). Su nombre original es el
Murciélago Dorado.
Después de Fantasmagórico, The Phantom y Superman, nacen superhéroes como
Namor en abril de 1939 (primer superhéroe de Timely, predecesora de Marvel
Comics), Batman en mayo de 1939, la Antorcha Humana en octubre de
1939 y al año siguiente Flash o Linterna Verde.
Como señala Oscar Masotta, "no es casual que el período que va desde el "crack" del
29, pasando por los años de la guerra civil española, hasta el comienzo de la segunda
guerra mundial, coincida con la aparición de Superman, Batman o Capitán Marvel?

Igual que las historietas japonesas coetáneas, pronto se dejarán imbuir del espíritu
bélico de la segunda guerra mundial, presentando en muchas ocasiones nombres o
uniformes relacionados con sus símbolos nacionales y enfrentándose a los enemigos
del país. Es el caso de The Shield de MLJ Magazines y Uncle Sam de Quality Comics,
que surgieron en 1940, y la Mujer Maravilla de William Moulton Marston y el
Capitán América de Joe Simon y Jack Kirby, ambos de 1941. Gracias al marco
histórico en el que nacieron lograron un gran éxito comercial, pero al finalizar la guerra
fueron cayendo en el olvido. Muy diferente es el renovador The Spirit (1940) de Will
Eisner.
Edad Atómica u Oscura (1945-1956)
Tras la segunda guerra mundial, el éxito de las historietas de superhéroes empezó a disminuir,
fueron sustituidas por todo tipo de géneros como la serie negra, historietas infantiles,
románticas, de monstruos, westerns, etc

Edad de Plata (1956-1970)


Todo eso cambió en 1961 cuando, siguiendo la estela de la Liga de la Justicia de DC,? la
editorial Marvel Comics decidió crear su propio grupo de superhéroes y se lo
encargó al editor y guionista Stan Lee, que trabajó con varios dibujantes.
*La Liga de la Justicia (en inglés: Justice League) es un equipo de superhéroes ficticios
que aparecen en los cómics estadounidenses publicados por DC Comics. La Liga de la
Justicia fue concebida por el escritor Gardner Fox, y aparecieron por primera vez juntos,
como la Liga de la Justicia de América (JLA) en The Brave and the Bold # 28 (marzo de
1960).1
La Liga de la Justicia es un conjunto de superhéroes que se unen como equipo. Los siete
miembros originales fueron Aquaman, Batman, The Flash, Linterna Verde, Detective
Marciano, Superman, Mujer Maravilla y Shazam
De acuerdo al origen de la JLA que fue revelado en Justice League of America Vol. 1 # 9,
los siete primeros grandes héroes se unieron para repeler una invasión extraterrestre de
Starro, el conquistador. Cuando los héroes más grandes del mundo fueron incapaces de
derrotar a esta amenaza alienígena de forma individual,decidieron colaborar juntos como
un equipo para derrotar a la invasión de Starro. Estos héroes entonces vieron que
trabajando juntos como la Liga de la Justicia de América, trabajaban perfectamente. 2

El primer número de Los 4 Fantásticos, obra de Lee y del dibujante Jack Kirby, apareció
en noviembre de 1961,
Azuzados por este éxito, Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko se lanzaron a la creación de
una gran cantidad de personajes: "Hulk", "Thor", "Spider-Man", "Daredevil" o "X-
Men", todos ellos superhéroes con problemas de diferente índole (de salud, de
aceptación social, económicos, etc.).
Uno de los méritos de Stan Lee es la humanización de los personajes, así como el
hecho de convertir en héroes a personas con problemas. Spider-Man es un joven del
que abusan sus compañeros de clase, en parte porque es impopular; Daredevil es
ciego; Thor, cuando es humano, es cojo; Iron Man es un enfermo del corazón; los X-
Men en sus orígenes eran jóvenes marginados, etc. En cierta medida, este universo de
superhéroes es un reflejo de los cambios profundos que comenzaba a vivir EE. UU. con
las luchas por los derechos civiles".
También hay que destacar que estos superhéroes procuran no matar cuando actúan y
que sus motivaciones son principios de justicia abstractos, no venganzas personales.
Edad Moderna (1986-Actualidad)
La revista británica "2000 AD" (1977) será el caldo de cultivo de toda una hornada de nuevos
autores británicos que a partir de 1982 vendrían a revitalizar el comic-book de superhéroes
estadounidense con obras como "Watchmen" (1986), de Alan Moore/Dave Gibbons,
junto a nativos como Frank Miller.

Superhéroes con historia: el contexto social de los personajes de


cómic
Desde Batman hasta los X-Men, muchos personajes de cómic respondían al contexto social e
histórico del momento de su creación.
Superman y el sueño americano
Obra de Jerry Siegel y Joe Shuster, el último hijo de Krypton tuvo su primera aparición
en 1938. Sus dos creadores eran judíos hijos de inmigrantes europeos que habían
llegado a los Estados Unidos en busca de una vida mejor, en busca del sueño
americano. La idea de que un alienígena (alguien que viene de fuera) llegase a los
Estados Unidos, fuese aceptado por la sociedad, encontrase su camino y además
pudiera prestar un servicio a la comunidad parecía cumplir un deseo de los jóvenes
creadores y actuar como referencia.
Superman era el hombre perfecto, representante de unos valores que los
estadounidenses consideran inherentes a su país y a su bandera (“truth, justice and
the american way”) y por lo tanto capaz de inspirar a los cientos de miles de
inmigrantes recién llegados al país. Además, en sus primeros cómics se encargaba de
detener a banqueros avaros y políticos corruptos, lo que también le convertía en el
guardián de la gente de bien.
Batman en la Gran Depresión
Nacido en 1939, podría haber sido muy distinto si Superman no hubiera llegado antes
que él. El buenrollismo y la idílica realidad que representaba el hombre de acero ya
estaban ocupadas, por lo que el mundo de Batman tendría que ser la sombra del de
Kal-El, la otra cara de la moneda en que vivía la sociedad estadounidense.
A finales de los años 30, las consecuencias del Crac del 29 y la Gran Depresión seguían
notándose y la dañada población se agrupaba en ciudades cada vez más saturadas
como Chicago o Nueva York. Eran los años posteriores a la Ley Seca, cuando la mafia
seguía teniendo el control y los índices de criminalidad se elevaban por encima de las
nubes. Superman estaba demasiado ocupado salvando a Lois Lane o al presidente y no
podía ayudar a esa familia que era atracada cuando volvía a su casa. Superman no
estaba allí, pero Batman sí.
En sus orígenes, el caballero oscuro se encargaba de limpiar los bajos fondos de la gran
ciudad y transmitía un mensaje de seguridad a la población. Por el día tenían luz y a
Superman y cuando caía la noche seguían protegidos contra la realidad que nadie
quería ver pero que, sin embargo, ahí estaba, acechando.
Capitán América y la Segunda Guerra Mundial
Para 1941, aun cuando había apoyado a Gran Bretaña desde el estallido de la Segunda
Guerra Mundial, Estados Unidos seguía sin involucrarse en el conflicto bélico. En marzo
de ese año dos jóvenes judíos (Joe Simon y Jack ‘the King’ Kirby), preocupados por el
avance alemán y la pasividad de los estadounidenses, publicaron el primer número del
Capitán América con Timely Comics, editorial predecesora de Marvel Comics. Su
portada transmitía un mensaje muy claro, ya que mostraba al Capitán América
propinando un gancho de derecha al mismísimo Adolf Hitler.
El personaje creado por Simon y Kirby era la materialización de un grito que no había
sido escuchado hasta entonces. Como miembros de la religión judía y siendo
conscientes de la situación que se vivía en Europa, pretendieron movilizar a la
población estadounidense para que apoyase su participación en la guerra y para ello
personificaron los supuestos valores patrióticos norteamericanos en un superhéroe
con escudo.
Si bien fue el bombardeo a Pearl Harbor lo que hizo que Estados Unidos se uniera a la
guerra, la historia del Capitán América se convirtió en un fenómeno durante el
conflicto, multiplicó sus ventas y no era raro ver a soldados en el frente leyendo sus
cómics. El simbolismo que sus creadores querían darle llegó tarde pero llegó y se ha
repetido en innumerables ocasiones.
Wonder Woman, las mujeres se unen a la lucha
Fue también en 1941 cuando el psicólogo William Moulton Marston creó a la primera
superheroína de la historia. Con un mensaje profundamente feminista, la princesa amazona
transmitió un mensaje de fuerza e independencia para todas las mujeres del país. Su máximo
esplendor llegó en torno a 1944, cuando muchos hombres estaban combatiendo en Europa y
eran las mujeres las que habían tomado las riendas del país ocupando sus trabajos y
responsabilidades.

Wonder Woman no solo tenía su propia historia, sino que ella era la protagonista y quien
rescataba al hombre del peligro (en algunos casos de los alemanes en el frente) y animaba a
las mujeres, pequeñas y mayores, a asumir un mayor papel en la sociedad del que se les había
dado. Por desgracia, la situación cambió tras la guerra y los años 50 convirtieron a la princesa
guerrera en una damisela en apuros que se preocupaba de estar bien peinada y guapa para su
hombre. Este cambio provocó una caída de ventas y Wonder Woman acabó recuperando su
actitud luchadora original.

Iron Man en Vietnam


1963. Stan Lee, Larry Lieber, Don Heck y Jack Kirby conciben al multimillonario Tony
Stark. Si bien en un principio era un personaje diseñado para historias en las que se
profundizase en el conflicto de la Guerra Fría y las nuevas tecnologías (con un
toquecito de propaganda anticomunista), la intervención estadounidense en Vietnam
le daría una vuelta de 180 grados. En los cómics, Tony Stark se encuentra en el país
asiático vendiendo armas cuando es herido y secuestrado por una guerrilla comunista.
Tendrá que usar su ingenio y su poderío americano para construir una armadura
robótica con la que escapar y convertirse en un nuevo gladiador de los valores
estadounidenses.
Esa era la concepción original del personaje, cuando los primeros marines estaban
desembarcando en Vietnam y la sociedad apoyaba la guerra como parte de su deber
por frenar el terror rojo. Pero los meses pasaban y lo único que llegaba de Vietnam era
ataúdes y mentiras del gobierno. Así, Iron Man acabaría por ver el dolor que provoca la
industria armamentística y pasaría a ser un ejemplo de redención, de corrección de los
propios errores. Tony Stark encarnaba el rechazo a la violencia que gran parte de la
sociedad estadounidense enarbolaba a finales de los 60.

Black Widow y los juegos de espionaje

En abril de 1964 Marvel puso en el camino de Iron Man un personaje, como poco,
interesante y que crecería mucho más de lo que sus propios creadores probablemente
imaginaron en un principio. Aprovechando el auge de la Guerra Fría, el miedo a los
soviéticos y los manejos en las sombras que agentes de la KGB y de la CIA llevaban a
cabo por medio mundo se presentó a los lectores a Natasha Romanoff (AKA Viuda
Negra), una espía soviética que encarnaba ese papel de femme fatale y que daría más
de un quebradero de cabeza a Tony Stark y a los agentes de S.H.I.E.L.D. Romance con
el circense delincuente Ojo de Halcón aparte, la de Viuda Negra iría desarrollándose
como personaje y, con el tiempo, formaría parte de los Vengadores y de S.H.I.E.L.D. en
un posible intento de rebajar el tono anti-soviético con el que nació.
La peculiar situación que se vivió durante la Guerra Fría y los constantes cambios y
avances a los que se llegaba dieron mucho juego a los creativos y Marvel supo sacarle
un grandioso provecho al atractivo que las historias de espías, esa fantasía tan próxima
a la realidad en muchos casos, tenían gracias a la Viuda Negra.

Los 4 Fantásticos, la primera súper familia


Este caso particular es especialmente interesante y no solo por su momento histórico,
sino por lo que significó para Marvel y el mundo del cómic de superhéroes.
Empecemos por el contexto social: en abril de 1961 el cosmonauta soviético Yuri
Gagarin se convertía en el primer ser humano en viajar al espacio y en mayo de ese
mismo año, menos de un mes después, Alan Shepard imitaba (a su manera) esta
hazaña siendo el primer estadounidense que salía de la Tierra. El debate sobre los
efectos que una visita espacial podían tener en el ser humano estaba de purísima
actualidad y la divagación sin fundamento hizo que surgieran todo tipo de locas
teorías. Jack Kirby y Stan Lee cogieron esta incógnita y la usaron para crear a su primer
grupo de superhéroes, unos astronautas que adquieren poderes cuando entran en
contacto con unos rayos cósmicos.
La otra historia que merece ser contada es la de Kirby y Lee en el momento en que
idearon a Los 4 Fantásticos. La compañía estaba en una muy mala situación
económica, publicando sus historias a través de un acuerdo con DC Comics y a punto
de ser vendida cuando su propietario, Martin Goodman, animó a Stan Lee y Jack Kirby
a crear una última historia sin ningún tipo de línea roja. Lee, que estaba pensando en
dejar el mundo del cómic para intentar ser escritor de novela, aceptó la propuesta y
creó con Kirby a su primer grupo de superhéroes que no eran simples compañeros,
sino que actuaban como una familia y dejaban ver su vida entre misión y misión. El
éxito fue inmediato y las ventas se dispararon hasta tal punto que Stan Lee bautizó su
nueva creación como “el mejor cómic del mundo”.
En Los 4 Fantásticos fue donde Lee y Kirby añadieron otro elemento muy novedoso en
el mundo del cómic: la Cosa, un personaje que estaba más cerca de una monstruosa
criatura que de un hercúleo héroe. Su aspecto, su fuerza y su trauma personal
conquistaron al público y sirvieron como precedente directo del Increíble Hulk, una
versión con origen atómico muy parecida a la Cosa.
Thor, el dios sobre el puente arco iris

El año era 1961 y Stan Lee le propuso a Marvel Comics crear una historia en la que su
protagonista fuese nada menos que Jesucristo. Esta se rechazó inmediatamente
porque pensaban que no sería bien acogida, pero la idea de hacer un cómic sobre un
dios quedó rondando en su bigotuda cabeza y, si a esto se suma la afición de Jack Kirby
por la mitología y su habilidad para crear mundos fantásticos, ¡voilà! Al año siguiente
nació Thor.
En los 60 se vivió el momento álgido del movimiento hippie, que había popularizado
enormemente las culturas antiguas y el mundo del misticismo y la fantasía. Así, una
readaptación de las leyendas vikingas en su versión extremadamente colorida resultó
una apuesta segura para los intereses de ese momento. A esa fantasía basada en las
creencias nórdicas se le suma el tono de space opera psicodélica que Stan Lee y su
equipo concedieron al señor del trueno y las melenas rubias. Además… era la época
del LSD y otras drogas que podrían haber “inspirado” la creación de Asgard y
compañía.

X-Men contra la segregación racial

Los 60 fueron una etapa de crecimiento y desarrollo para Marvel Comics. Tras el éxito
que habían tenido los 4 Fantásticos (1961), la casa de las ideas decidió formar un
nuevo equipo de superhéroes que, en lugar de haber adquirido sus poderes, hubieran
nacido con ellos. Así surgieron en 1963 los X-Men (Patrulla X en España), un comando
de mutantes que usan sus habilidades especiales para ayudar a la gente aun cuando
estos les devuelven el favor con miedo y rechazo.
En Estados Unidos, el movimiento por los derechos civiles tomaba fuerza desde su
nacimiento en 1958 y Stan Lee y Jack Kirby vieron en su última creación una metáfora
perfecta con la que denunciar el racismo y el odio irracional contra aquellos que son
diferentes. Así, los X-Men se convirtieron en un alegato encubierto por la igualdad que
iría in crescendo y perduraría hasta la serie animada de los 90 y las películas de los
2000.

Black Panther, el primer héroe negro


La lucha contra el racismo de Marvel no vino solo de un frente, sino que realizaron una
ofensiva a gran escala muy bien coordinada. En 1966 se introdujo al primer superhéroe
afroamericano de la compañía, Black Panther, y se hizo nada menos que dando una
paliza a los 4 Fantásticos (cabecera icónica de Marvel donde las haya). Aunque el
nombre solo coincidió con el del Partido Pantera Negra para la Autodefensa por
casualidad, el personaje era un claro ejemplo de empoderamiento para las personas
de color.
Malcolm X había sido asesinado en 1964 y en 1966 el mensaje de Martin Luther King
Jr. calaba cada vez más hondo en la sociedad. La importancia de Black Panther era
mucho más profunda que el simple hecho de que fuera una persona de color; lo
destacable era la situación en la que lo colocaban. Marvel creó un personaje que no
solo era rey de una nación africana que respetaba sus raíces y costumbres, sino que
también regía una sociedad rica, tecnológicamente avanzada y autosuficiente que
hacía sentir envidia incluso a Míster Fantástico.

Falcon, el amigo afroamericano de América

De la mano de Stan Lee y Gene Colan surgió también Falcon, el otro gran luchador de
Marvel contra el racismo, en 1969. Si Black Panther era símbolo de empoderamiento y
estatus para la comunidad negra (tal vez más cercano a las ideas de Malcolm X), Falcon
representaba la igualdad, cooperación y convivencia pacífica (próximo a las ideas del
entonces recién fallecido Dr. King).
El origen de Falcon tiene un potente simbolismo: es engañado por Cráneo Rojo
(antiguo líder nazi) para pelear contra el Capitán América pero ambos se dan cuenta
del engaño y se alían. Desde ese momento pasaría a ser un compañero habitual del
hombre del escudo estrellado, pero lo curioso es que no se le puede calificar de
compinche (‘side-kick’) ya que se mantenía como un héroe independiente que, aun
ayudando al Capi, se alejaba del papel de protegido que sí tenía Bucky Barnes. En más
de una ocasión llegaba a llevarle la contraria al supersoldado, una imagen muy
poderosa teniendo en cuenta que el Capitán América era un icono estadounidense.

Nómada y el caso Watergate

Imagen: Marvel Comics.

Y seguimos con Steve Rogers. El que fue el primer gran héroe de Marvel tiene una carrera larga
y compleja que le ha dado la oportunidad de ir cambiando y creciendo, alejándose de ese
personaje patriótico y plano que las circunstancias de 1941 le exigían. El cambio más
importante se produjo en 1974, cuando en un arco argumental el Capitán América descubría
que el presidente de los Estados Unidos era el líder de una asociación terrorista llamada
Imperio Secreto y, habiendo perdido la fe en su país, abandonaba su identidad de Capitán
América y se convertía en Nómada, un héroe sin patria.
En agosto de ese mismo año, y tras un constante flujo de escándalos, el presidente Richard
Nixon presentaba su dimisión por haber mentido ante el Gran Jurado de los Estados Unidos.
Los periodistas del Washington Post Bob Woodward y Carl Bernstein llevaban destapando una
inmensa trama de espionaje político y sabotajes contra el Partido Demócrata que subían por
toda la jerarquía de los republicanos y llegaban hasta el mismísmo Nixon. El caso Watergate
tambaleó los principios de la democracia estadounidense y generó un sentimiento de
desilusión y rechazo hacia las instituciones del país que Marvel supo plasmar al despojar a su
superhéroe de ese patriotismo que le caracterizaba.

V contra Thatcher

Imagen: DC Comics.

En 1981, cuando Margaret Thatcher llevaba en el poder dos años, Alan Moore concibió las
primeras escenas de V de Vendetta, otro ejemplo de la abrumadora genialidad del autor. En él,
Moore describe una Gran Bretaña que ha caído bajo el fascismo tras un invierno nuclear; una
dictadura brutal que reprime y asesina con total impunidad y en la que homosexuales,
disidentes políticos o creyentes de religiones distintas a la establecida por el partido son
llevados a campos de concentración donde se experimenta con ellos y luego se les ejecuta.

En su primera edición de V de Vendetta, Alan Moore escribió esto en la introducción: “Ahora


estamos en 1988. Margaret Thatcher comienza su tercer mandato y lidera sólidamente un
Partido Conservador hacia el próximo siglo. (…) en la prensa circula la idea de campos de
concentración para los enfermos de SIDA. La nueva policía antidisturbios lleva visores negros,
como sus caballos, y sus furgonetas transportan videocámaras giratorias en sus techos. El
gobierno ha expresado su deseo de erradicar la homosexualidad, incluso como concepto
abstracto. Y uno se pregunta qué nueva minoría será atacada legalmente después”.

Deadpool, hijo del grunge


Imagen: Marvel Comics.

Viajamos al año 1991. La música contestataria de Nirvana triunfaba entre los


miembros de la Generación X, jóvenes desilusionados con la sociedad y el mundo que
les tocaba heredar de sus padres y que querían romper con todo. Ante este nuevo
público inconformista, Marvel recurrió al artista Rob Liefeld para presentar un nuevo
personaje que encajase con los fans de Kurt Cobain y su ocurrencia lo cambió todo.
Deadpool, un mutante inmortal que trabaja como mercenario y cuyos cómics están
plagados de violencia, sexo y humor negro. Este antihéroe desechaba todas las normas
de cortesía con historias tan absurdas como gamberras, con la suficiente cantidad de
elementos políticamente incorrectos y un tono sarcástico y crítico que consiguió
derribar las defensas de la Generación X. El mercenario bocazas se convirtió en un
éxito rotundo, un zumbado que rompía la cuarta pared para decirle a la cara a sus
nuevos lectores lo mal que estaba el mundo.
Ms Marvel contra la islamofobia
En 2013, la adolescente hija de paquistaníes Kamala Khan se convertía en la nueva Ms
Marvel y protagonizaba una serie propia que ganó el Premio Hugo a Mejor Historia
Gráfica en 2015. Si bien las mujeres habían ido ganando protagonismo y perdiendo ese
elemento de objeto sexual del que todavía se abusaba en los primeros 2000, Marvel
quiso ir un paso más allá al introducir a su primera protagonista de religión
musulmana.
Al igual que había pasado en los 60 con la comunidad negra, esta Ms Marvel tumbaba
barreras y rompía prejuicios en un país en el que la islamofobia tenía más presencia de
la deseada. Marvel consiguió crear historias en las que el factor religioso se incluía en
la trama sin chirriar ni estar porque sí, sino que se añadía como otro de los rasgos del
personaje que le hacían crecer y tener mayor profundidad (al igual que pasaba con los
problemas típicos de cualquier adolescente con poderes). Kamala Khan demuestra que
el cómic sigue siendo un medio para ayudar a que la sociedad avance.

Características
Un origen o momento en el que se convierte en superhéroe, ya sea por ser el modo en
que obtuvo sus capacidades especiales o el momento del trauma que le obligó a ello. Los más
frecuentes son:

Origen no humano: extraterrestres, dioses mitológicos, semidioses, razas ficticias apartadas de


la humanidad, robots, fantasmas, demonios, etc. Ejemplos: Superman, Thor, los Inhumanos, la
Visión y Ghost Rider.

Origen natural: mutantes. Ejemplos: Wolverine y Cíclope.

Experimentos científicos. El origen del superhéroe puede ser una consecuencia accidental de
un experimento. Ejemplos: Spider-Man, Flash, Hulk o Los 4 Fantásticos. También pueden ser
incluidos experimentos con un fin buscado deliberadamente (como Capitán América).
Obtención de tecnología avanzada o artefactos místicos, como el anillo de Linterna Verde, la
armadura de Iron Man o el adamantium del que están hechos las garras y el esqueleto de
Wolverine.

Traumas. Por ejemplo, aquellos superhéroes cuyas familias fueron asesinadas. Suelen carecer
de superpoderes pero disponen de sofisticadas armas, herramientas y habilidades que les
permiten hacer justicia: Batman, The Punisher, Daredevil, etc.

Una o varias capacidades especiales:


Superpoderes: capacidades superiores a las de los humanos corrientes, como lanzar rayos
energéticos, volar, fuerza sobrehumana, invulnerabilidad, telepatía, telequinesis, etc.

Tecnología muy por delante de su época, como Iron Man.

Poderes místicos, como el Doctor Extraño, Zatanna o el Doctor Fate. Por lo general no
aparecen como poderes "propios" del personaje, sino como técnicas ocultas de invocación de
poderes o entidades sobrenaturales que podrían ser aprendidas y dominadas por cualquiera
que también las estudiase.

Conocimientos de artes marciales, científicos, o de otro tipo, como Puño de Hierro.

Habilidades atléticas, como el Capitán América o Flecha Verde.

Gran inteligencia, como Mr. Fantástico y Batman.

Su lucha desinteresada en defensa del inocente, ya sea combatiendo el crimen, catástrofes,


invasiones extraterrestres o cualquier otra amenaza, con frecuencia al margen de la ley. Se
puede hablar así de su estructura de valores morales: generosidad, sacrificio, autocontrol,
piedad, etc. que convierten a los superhéroes en verdaderos "santos" modernos ("salvadores
del mundo" dentro de la más auténtica tradición cristiana), en un mundo que carece de fe en
los antiguos. En cualquier caso, no modifican de forma importante la vida en la Tierra,
dedicándose a asuntos de poca trascendencia (no acaban con la guerra ni el hambre, por
ejemplo). También puede relacionarse con el triunfo del individualismo, atemperado con la
idea de servicio a la comunidad y el trabajo en equipo.

Su perfección anatómica suele seguir cánones cercanos a los grecolatinos, aunque puedan
seguir otras estéticas, como la del manga.

Una identidad secreta (doble identidad o álter ego); tienen una identidad de "civil",
aparentando ser una persona corriente, y otra bajo la que actúan como superhéroes, como
Clark Kent (Superman) o Peter Parker (Spider-Man), aunque hay excepciones como Los cuatro
fantásticos.

Un uniforme, generalmente muy ajustado (para llevarlo bajo la ropa civil) y de colores
llamativos, que suele ocultar su identidad secreta, a la vez que le identifica como superhéroe.
Para algunos teóricos, este "traje ajustado que parece una exhibición de ropa interior" es el
verdadero rasgo que los distingue de otros personajes con poderes sobrehumanos, como Doc
Savage o La Sombra.[2]

Una galería de villanos, personajes con características similares a las de los superhéroes
excepto en las referidas a su motivación y sus métodos, por lo general opuestos a los del
mismo. Las historias sobre superhéroes casi siempre involucran en algún grado un conflicto del
héroe con un villano o grupo de villanos: el Duende Verde (de Spider-Man), el Joker (de
Batman), el Mandarín (de Iron Man), Lex Luthor (de Superman) o Red Skull (del Capitán
América).

Common questions

Con tecnología de IA

El origen y los poderes de los superhéroes simbolizan sus valores y luchas intrínsecas. Por ejemplo, Superman, un extraterrestre, simboliza integración y valores superiores como la justicia. Batman, un humano adinerado, usa su riqueza para combatir la criminalidad, reflejando un compromiso con la justicia social, sin poderes sobrenaturales. Iron Man, armado con tecnología, representa la innovación y el potencial destructivo de la industria armamentística, reflejando su lucha personal con el uso ético del poder. Estos orígenes ilustran cómo los poderes no solo son mecánicas narrativas sino reflejos de conflictos y valores humanos .

Iron Man, concebido por Stan Lee, Larry Lieber, Don Heck y Jack Kirby, inicialmente reflejaba la percepción de los estadounidenses sobre Vietnam como parte de su deber de frenar el comunismo. Sin embargo, a medida que la guerra se prolongaba y el público estadounidense comenzaba a cuestionar la sinceridad gubernamental y las consecuencias de la industria armamentística, Iron Man también evolucionó. Tony Stark pasó de ser un símbolo de la tecnología y el poderío militar estadounidense a un ejemplo de redención, encarnando el rechazo a la violencia y las prácticas armamentísticas que la sociedad empezaba a criticar .

Mientras Superman representaba optimismo y un ideal americano idílico, Batman nació durante la Gran Depresión y encarnó la sombra de la realidad estadounidense. En lugar de los valores utópicos de Superman, Batman operaba en un entorno más oscuro y urbano afectado por la criminalidad y la corrupción post-Ley Seca. A diferencia de Superman, que estaba vinculado al bien mayor y la luz del día, Batman actuaba en la clandestinidad, protegiendo a los ciudadanos de los peligros que acechaban en la noche .

Black Widow, introducida por Marvel en 1964, encarnó las complejidades de la Guerra Fría al ser una espía soviética representando tanto la amenaza comunista como el antiheroísmo. Natasha Romanoff comenzó como una antagonista de Iron Man, reflejando la tensión entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Con el tiempo, sin embargo, evolucionó y se unió a los Vengadores y S.H.I.E.L.D., lo que suavizó su tono anti-soviético inicial y reflejó una narrativa más matizada, en línea con la realidad cambiante y los juegos de espionaje del periodo .

Los orígenes de Superman reflejan el contexto social de Estados Unidos en 1938 al encarnar el sueño americano, creado por Jerry Siegel y Joe Shuster, quienes eran judíos hijos de inmigrantes europeos. La idea de un alienígena que llega a Estados Unidos, es aceptado por la sociedad y encuentra su camino resonaba con los ideales de muchos inmigrantes que buscaban aceptación y éxito en el país. Superman simbolizaba los valores de 'verdad, justicia y el modo de vida americano', y sus primeras acciones estaban dirigidas contra banqueros avaros y políticos corruptos, lo que lo convertía en un defensor de la gente común .

Wonder Woman, creada en 1941 por William Moulton Marston, jugó un papel crucial en la representación y empoderamiento de la mujer durante la Segunda Guerra Mundial. Representando fuerza e independencia, alentó a las mujeres a asumir roles más importantes en la sociedad mientras los hombres estaban en combate. Sin embargo, tras la guerra, la sociedad retrocedió y Wonder Woman fue reducida a un papel tradicional. Esto disminuyó sus ventas hasta que recuperó su actitud combativa en los años posteriores .

Ms. Marvel, Kamala Khan, aborda y desafía la islamofobia al ser la primera protagonista musulmana de Marvel, resaltando su religión en el contexto de un Estados Unidos donde la islamofobia es prevalente. Introducida en 2013, las historias de Kamala integran adecuadamente su trasfondo paquistaní y musulmán, mostrando sus luchas típicas de adolescente ampliadas por sus poderes. Este enfoque contribuye a romper prejuicios y fomentar la inclusión, demostrando que los cómics pueden ser un medio para reflejar y promover el entendimiento cultural .

Los Cuatro Fantásticos, creados en un contexto donde el viaje espacial estaba en auge, funcionan como una metáfora del avance científico de la era espacial. El vuelo inaugural de Yuri Gagarin y el posterior vuelo de Alan Shepard inspiraron este equipo, que obtiene sus poderes tras un viaje espacial. Representan el optimismo y la curiosidad científica del momento, abordando temas como los impactos de la ciencia en el ser humano y la evolución del conocimiento, reflejando un espíritu de exploración y descubrimiento .

Deadpool, creado en 1991 por Rob Liefeld, refleja la cultura de la Generación X al encarnar su desilusión y rebeldía. En un contexto donde la música grunge de Nirvana resonaba con jóvenes críticos del status quo, Deadpool rompió esquemas al ser un mutante mercenario con un estilo irreverente, violento y políticamente incorrecto. Su humor ácido y ruptura de la cuarta pared capturaron la actitud contestataria de la generación, convirtiéndolo en un símbolo de la cultura popular de los años 90 .

Joe Simon y Jack Kirby crearon a Capitán América en 1941 como un vehículo para promover la intervención de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Publicado por Timely Comics, el primer número mostró al Capitán América golpeando a Adolf Hitler en la portada, enviando un mensaje claro sobre la amenaza nazi. Como judíos conscientes de la situación en Europa, Simon y Kirby usaron al Capitán América para encarnar valores patrióticos y movilizar al público estadounidense, convirtiéndose en un símbolo de apoyo a la guerra .

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