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Paracas

La Reserva Nacional de Paracas es un área natural protegida importante en Perú que contiene una alta biodiversidad y recursos marinos valiosos. El documento describe la creación y objetivos de la reserva, así como sus características geográficas, históricas y ecológicas. También analiza cómo los humanos usan y podrían aprovechar mejor los recursos de la reserva de manera sostenible.

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Paracas

La Reserva Nacional de Paracas es un área natural protegida importante en Perú que contiene una alta biodiversidad y recursos marinos valiosos. El documento describe la creación y objetivos de la reserva, así como sus características geográficas, históricas y ecológicas. También analiza cómo los humanos usan y podrían aprovechar mejor los recursos de la reserva de manera sostenible.

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Paracas, nuestra Reserva

Paracas, Nuestra Reserva


Información básica sobre la Reserva Nacional de Paracas
Segunda edició n
© 2009: ACOREMA
Textos: Julio C. Reyes, Á reas Costeras y Recursos Marinos (ACOREMA)
Correo electró nico: acoremabiodiverso@yahoo.com
Pá gina web: www.acorema.org.pe
Edició n: Mó nica Echegaray (ACOREMA)
Diagramació n: Luis Torres
La reproducció n total o parcial de esta publicació n para fines educativos u otros no comerciales
está autorizada sin el permiso previo de ACOREMA, siempre que se indique la fuente.

ACOREMA agradecerá se le remita un ejemplar de cualquier texto cuya fuente haya sido la
presente publicació n.
Dedicatoria

A los pescadores, que encuentran en la Reserva Nacional de Paracas una


fuente de recursos para el sustento de sus familias.

A los guías de turismo, encargados de transmitir a los visitantes los valores


de nuestra Reserva.

A los guardaparques, celosos guardianes de los tesoros vivos y culturales


de la Reserva Nacional de Paracas.

A los periodistas y comunicadores sociales, por su importante labor de


difusió n entre la població n.

A los docentes, cultores de conocimiento y de valores, por su diaria labor de


guiar a la niñ ez y la juventud.

A los niñ os y jó venes, quienes velará n por la integridad de la Reserva en el


futuro.

A toda la població n de la provincia de Pisco, depositaria de uno de los


patrimonios má s valiosos de la costa peruana y del mundo: la Reserva
Nacional de Paracas.
Agradecimientos

En la validació n de los contenidos de esta segunda edició n participaron: el Lic. Oscar García y la
Blga. Patricia Saravia (Reserva Nacional de Paracas / SERNANP); los docentes Emma Aquije (I.E.
José de San Martín, Pisco), Eliana De La Cruz (I.E. 22455 “José de la Torre Ugarte”, Pisco), Jorge
Vega y Ana Ascona (I.E.P. San Ignacio de Loyola, Pisco), Rosa Flores (I.E. 22460 “Botones Rojos”,
Pisco) y María Mendoza (I.E. 22488 “Jorge Chá vez Dartnell”, Pisco); los guías de turismo de Paracas
Juan Alvarado y Viviana Gutié rrez; el armador Ricardo Manrique; el Lic. Á ngel Aguilar (docente del
Instituto Superior Tecnoló gico Pisco) y Jhasó n Cavero (estudiante de Administració n de Empresas
Turísticas y Hoteleras, Instituto Superior Tecnoló gico Pisco). A ellos, un especial agradecimiento.

Nuestro reconocimiento a las diversas personas e instituciones que hicieron llegar sus aportes durante
el proceso de actualizació n del documento.

Esta segunda edició n (en formato digital) ha sido posible gracias al apoyo de Fundació n AVINA.
Presentación
La Reserva Nacional de Paracas (RNP) es una de las á reas naturales protegidas má s importantes del Perú , brinda
una amplia gama de bondades a sus pobladores, visitantes e investigadores. La Reserva muestra una belleza
paisajística ú nica; alberga evidencias valiosas de nuestro pasado y nuestra historia; contiene una alta
concentració n de biodiversidad y ofrece diversos recursos marinos de alto valor comercial. Sin embargo, mucho
de ese patrimonio bioló gico, histó rico, cultural y turístico se encuentra en estado vulnerable debido a problemas
que muchas veces, de manera consciente o inconsciente, ocasionamos quienes hacemos uso de esta á rea natural
protegida.

En el añ o 2002, como parte de los esfuerzos para mejorar el estado de conservació n de la Reserva, ACOREMA, en
colaboració n con WWF-Perú produjo este libro como una herramienta bá sica de informació n sobre la geografía,
historia, riquezas naturales y potencialidades de la RNP. En el 2009, se consideró necesario realizar una revisió n
de los temas y contenidos del documento para que estuviera acorde con los cambios y avances que se han
producido con el paso del tiempo.

Paracas, Nuestra Reserva es el resultado del esfuerzo y la voluntad de muchas personas e instituciones que
proporcionaron informació n, ideas y comentarios durante el proceso de elaboració n de la primera y de la presente
edició n. Este libro brinda de manera sencilla informació n bá sica general y actual sobre la Reserva Nacional de
Paracas, pues creemos que difundiendo el conocimiento sobre sus valores y problemas principales podremos
promover en la població n el compromiso de respetarla y participar en su conservació n.

Esperamos que esta segunda edició n de Paracas, Nuestra Reserva continú e siendo un importante material de consulta
para los docentes, estudiantes, autoridades y todos aqué llos interesados en preservar este valioso patrimonio del
Perú .

ACOREMA
Contenido Capítulo 1: La Reserva Nacional de Paracas 10
El SINANPE.....................................................................11
Dedicatoria........................................................................3 Categorías del SINANPE
Agradecimientos.............................................................4 La Reserva Nacional de Paracas................................14
Presentación.....................................................................5 Creación y objetivos de la RNP..................................14
Introducción.....................................................................9 Importancia de la RNP 15
La planificación y administración de la RNP 16

Capítulo 2: El ambiente geográfico..................17


Ubicación de la RNP.......................................................18
La zona de amortiguamiento
La zona de influencia
Características físicas.................................................19
Clima................................................................................. 20
Paracas: Lluvia de arena
Oceanografía.....................................................................21
La Corriente Peruana
El afloramiento costero
Fenó meno El Niñ o

Capítulo 3: Lo que nos cuenta la historia 24


Los primeros pobladores..............................................25
Cultura Paracas............................................................26
Otras culturas...............................................................26
Época colonial..........................................................27
Capítulo 4: Las riquezas naturales........................29 Capítulo 5: Cómo usamos nuestra riqueza 47
La biodiversidad..............................................................30 ¿Cómo aprovecharon los recursos marinos
Especies, poblaciones y comunidades los antiguos habitantes?..............................................48
Ecosistemas de la RNP..................................................31 ¿Cómo aprovechamos los recursos ahora? 49
Ecosistemas terrestres La pesca.............................................................................. 49
Ecosistemas marinos Pesca artesanal
Especies de la Reserva Nacional de Paracas 34 Pesca industrial
Especies endé micas y especies amenazadas La maricultura ........................................... 51
Algas..................................................................................... 35 La minería ................................................. 51
Especies de invertebrados........................................36 La extracción de guano .............................. 52
Invertebrados terrestres El turismo ................................................. 52
Invertebrados marinos Zonificación .............................................. 53
Especies de vertebrados............................................37
Mamíferos
Aves
Peces
Reptiles
Prioridades de conservación de la
Reserva Nacional de Paracas......................................45
Capítulo 6: Amenazas actuales a Capítulo 7: Nuestra Reserva para siempre 77
nuestra Reserva y a sus riquezas..........................55
Acción y participación............................................78
¿Sostenible o insostenible?...................................56
Participación del Estado...............................................80
Desarrollo sostenible................................................56
Leyes y normas................................................................81
Usos sostenibles de los recursos
Estrategias para la conservación ................ 83
renovables Usos no sostenibles
Reforzar la gestió n de la RNP
Monocultivo de especies marinas...........................57
Educació n y comunicació n ambiental
Sobreexplotación de recursos hidrobiológicos 59
Fortalecimiento institucional
Extracción de peces y mariscos de tamaños
inadecuados..................................................................60 Conservació n de la biodiversidad y
uso sostenible de los recursos
Captura de especies amenazadas............................62
Políticas pú blicas
Pesca con métodos prohibidos ................... 64
Somos parte del problema y de la solución 85
Excesiva presión de la actividad turística .. 66
Nuestro compromiso con la
Ocupación no planificada .......................... 68 Reserva Nacional de Paracas ...................... 86
Residuos industriales pesqueros ................ 69
Contaminación producida por las
actividades de turismo y la pesca .............. 72
Fuentes consultadas .................................. 88
Cambio climático ...................................... 74

Acta de compromiso .................................. 90


Introducción
La conservació n de la Reserva Nacional de Paracas ha sido, desde muchos añ os, motivo de
preocupació n de autoridades, organizaciones de conservació n e investigadores. Sin embargo, los esfuerzos
desplegados hasta ahora han tenido un alcance limitado, principalmente por la poca motivació n a la
participació n de la població n local.

En 1999, ACOREMA, en colaboració n con el WWF-OPP, iniciaron un proceso participativo que convocó a
diversos sectores de la població n de Pisco-Paracas para la elaboració n del “Plan de Acció n de Educació n
y Comunicació n Ambiental para la Conservació n Integral de la Reserva Nacional de Paracas” (PACEA-
RNP). Durante este proceso los participantes reconocieron la necesidad de contar con informació n sobre
la Reserva Nacional de Paracas y los problemas de conservació n que deben ser atendidos con prioridad,
compilados de manera que fuera accesible para todos. El Documento Base “Paracas, Nuestra Reserva”
se incluyó entonces dentro de las acciones a desarrollarse como parte del PACEA-RNP. Sus contenidos
fueron validados por representantes de todos los sectores de la població n y recientemente actualizados
en la producció n de una segunda edició n para que continú e siendo una herramienta de consulta que
contribuya a tener un conocimiento cabal de la Reserva, sus valores y la necesaria participació n de
todos en su conservació n.

El libro está organizado en siete capítulos. En el Capítulo 1 se presenta a la Reserva Nacional de


Paracas como una de las á reas naturales protegidas, sus objetivos de creació n y su importancia. En el
Capítulo 2 se describe su geografía, mientras que en el Capítulo 3 se hace un resumen del contexto
histó rico de la zona. En el Capítulo 4 se habla sobre la rica biodiversidad de Paracas, con informació n
sobre algunas especies representativas. La utilizació n de los recursos de la Reserva por parte del
hombre en la antigü edad como en nuestros días se detalla en el Capítulo 5. Las amenazas a la
integridad de la Reserva y sus recursos son el tema del Capítulo 6. Finalmente, el Capítulo 7 llama a la
població n a participar, sugiriendo acciones necesarias para cuidar y conservar la Reserva Nacional de
Paracas.
9
1 Reserva Nacional de Paracas
La Reserva Nacional de Paracas

EL SINANPE
Un Á rea Natural Protegida por el Estado (ANPE) es
un espacio de nuestro territorio cuya importancia
radica en su relevancia para la conservació n de la
biodiversidad y otros valores asociados de interé s
cultural, paisajístico y científico.

La Reserva Nacional de Paracas (RNP) es una de las


66 á reas naturales protegidas del Perú . Las ANPE
conforman el Sistema Nacional de Á reas Naturales
Protegidas por el Estado (SINANPE), junto con 5 Á reas
de Conservació n Regional y 16 Á reas de Conservació n
Privada. La entidad responsable de administrar las
ANPE es el Servicio Nacional de Á reas Naturales
Protegidas (SERNANP), organismo dependiente del
Ministerio del Ambiente (MINAM).

Diversas instituciones pú blicas, gobiernos regionales


y municipales e instituciones privadas, así como
las poblaciones asentadas o aledañ as a las á reas
protegidas, apoyan al SERNANP para el mejor
manejo y gestió n de las ANPEs.

Mapa de las á reas naturales protegidas que conforman el SINANPE


(Fuente: SERNANP)
11
Paracas, Nuestra Reserva

Categorías del SINANPE flora y fauna amenazadas. Un ejemplo es el Santuario


Las ANPE está n destinadas a proteger uno o má s Histó rico de Machu Picchu, donde se protege, entre
ecosistemas, así como especies de flora y fauna y otras otros, al oso de anteojos.
características esté ticas, paisajísticas y culturales • Reservas nacionales. Está n destinadas a la
asociadas. conservació n de la biodiversidad. En ellas puede
• Parques nacionales. Son á reas intangibles donde se hacerse un aprovechamiento comercial de algunos
prohíbe el aprovechamiento de los recursos naturales recursos naturales. En el caso de la Reserva Nacional
y nuevos asentamientos. Se permiten actividades de Paracas se permite, de manera controlada,
educativas, recreativas, culturales y de investigació n. actividades como la pesca, maricultura y minería.
Es el caso del Parque Nacional Huascará n, donde se • Reservas paisajísticas. Albergan importantes
protege la flora y fauna silvestres, las formaciones valores naturales, esté ticos y culturales que
geoló gicas, restos arqueoló gicos y las bellezas evidencian una relació n armoniosa entre seres
escé nicas de la Cordillera Blanca. humanos y naturaleza. Se permiten usos científicos,
• Santuarios nacionales. Protegen con cará cter de culturales y recreativos. Un ejemplo es la Reserva
intangible el há bitat de una especie o una comunidad Paisajística Nor Yauyos.
de la flora y fauna silvestre, así como formaciones • Reservas comunales. Se establecen para
naturales de interé s paisajístico, por su conservar flora y fauna silvestre en beneficio de
importancia nacional. Se diferencian de los parques poblaciones locales, las cuales tienen prioridad
nacionales en que conservan ecosistemas o especies sobre el uso de los recursos. Un ejemplo es la
ú nicas en el país. Un ejemplo es el Santuario Reserva Comunal Yanesha.
Nacional Manglares de Tumbes que protege el
• Refugios de vida silvestre. Son á reas que
ú nico ecosistema de manglares del Perú .
aseguran la conservació n de há bitats para
• Santuarios históricos. Son á reas protegidas satisfacer las necesidades vitales de determinadas
intangibles donde se protegen valiosos testimonios especies (como la reproducció n) y otros sitios críticos
arqueoló gicos y culturales, así como el entorno para recuperar o mantener sus poblaciones. Los
paisajístico que es há bitat natural de especies de Pantanos de Villa son un ejemplo de esta categoría.

12
La Reserva Nacional de Paracas

• Bosques de protección. Son á reas destinadas a


proteger tierras frá giles, cuencas altas, riberas de
los ríos y cursos de agua en general. Se autoriza en
ellos el uso de recursos y actividades que no pongan
en riesgo la cobertura vegetal. Un ejemplo son los
Bosques de Protecció n Alto Mayo.

• Cotos de caza. Está n destinados a la prá ctica


regulada de la caza deportiva. Ejemplo: Coto de
Caza El Angolo.

• Zonas reservadas. Se establecen de manera


transitoria en á reas que, reuniendo las características
para ser consideradas como ANPE, requieren de
estudios complementarios para determinar su
categoría y extensió n. Como ejemplo tenemos a la
Zona Reservada de San Fernando.

13
Paracas, Nuestra Reserva

La Reserva Nacional de Paracas Creación y objetivos de la RNP


Paracas es un lugar ú nico en todo nuestro litoral. Reú ne La Reserva Nacional de Paracas fue establecida por Decreto
diversos valores histó ricos, bioló gicos, culturales y Supremo 1281-75-AG, del 25 de setiembre de 1975. Es
econó micos que hacen de esta reserva uno de los má s el á rea natural protegida má s importante que comprende
grandes tesoros del Perú . Ademá s, la diversidad bioló gica y territorios y ecosistemas marinos y terrestres. Sus objetivos
las formaciones naturales que existen en nuestro desierto son:
costero y en el mar adyacente convierten a la Reserva
• Conservar ecosistemas marino costeros y su
Nacional de Paracas en un lugar de características ú nicas
diversidad bioló gica.
en la costa Pacífica de Sudamé rica.
• Proteger las especies amenazadas y sus há bitats
respectivos

• Asegurar el aprovechamiento sostenible y


responsable de los recursos hidrobioló gicos.

• Conservar y proteger el patrimonio arqueoló gico y


cultural.

• Garantizar la conservació n y puesta en valor de los


atractivos naturales y culturales para el uso
turístico sostenible.

• Asegurar la existencia de una porció n del ecosistema


marino costero peruano influenciado por la Corriente
Peruana o de Humboldt para que brinde soporte a
procesos educativos y actividades de investigació n y
recreació n.

• Contribuir al desarrollo sostenible y al bienestar de


Isla San Gallá n (L. Torres) la població n de la Regió n.

14
La Reserva Nacional de Paracas

Importancia de la RNP como lugares de alimentació n y descanso a una


Desde el punto de vista bioló gico, la Reserva Nacional de gran cantidad y diversidad de aves residentes y
Paracas es importante por su alta productividad marina migratorias.
y por la diversidad de especies y há bitats que alberga. • En el 2003, la Organizació n Marítima Internacional
Ademá s, debido a las características ecoló gicas de sus (OMI) designó a la Reserva Nacional de Paracas
ecosistemas de humedales, marinos y de orillas, el á rea como Zona Marina Especialmente Sensible, lo que
constituye un há bitat ideal para las aves acuá ticas, entre faculta al Estado Peruano a establecer regulaciones
las que se incluyen diversas especies migratorias. Por ello, especiales respecto al trá fico marítimo, regulando
la Reserva ostenta varios reconocimientos mundiales: el trá nsito de embarcaciones y controlando la
• En 1986 el Perú firmó la Convenció n Relativa contaminació n marina.
a los Humedales de Importancia Internacional Por otro lado, la importancia de la RNP como espacio de
Especialmente como Há bitat de Aves Acuá ticas gran significado científico, cultural y turístico se evidencia
(Convenció n de RAMSAR), que fue ratificada en por la presencia de má s de cien sitios arqueoló gicos,
1991 por el Congreso de la Repú blica. Desde 1992, comprendiendo periodos que abarcan desde los primeros
la Reserva Nacional de Paracas se incluye en la lista grupos de cazadores-recolectores hasta sociedades má s
de Humedales de Importancia Internacional. complejas como Paracas y Nazca.
• En 1991 la Reserva fue declarada Reserva Regional Finalmente, la Reserva es importante desde el punto de
para Aves Migratorias por la Red Hemisfé rica de vista social y econó mico, pues alberga recursos marinos,
Reservas de Aves Playeras. Este reconocimiento elementos histó ricos y paisajísticos que sostienen
se otorgó en mé rito a los variados e importantes actividades generadoras de trabajo para distintos
ambientes costeros que presenta y que sirven sectores de la població n asentada, aledañ a y forá nea al
á rea.

15
Paracas, Nuestra Reserva

La planificación y administración de la RNP la Reserva: características físicas, diversidad bioló gica,


El SERNANP es responsable de la administració n, aspectos socioeconó micos, problemas de uso, zonificació n,
planificació n y gestió n de todas las á reas naturales estrategias y acciones para su gestió n, entre otros. De
protegidas, para lo cual se apoya en los siguientes acuerdo a la Ley de Á reas Naturales Protegidas, el Plan
documentos y entidades: Maestro se actualiza cada 5 añ os.

Plan Director Comité de Gestión

Es el instrumento rector que define los conceptos Un elemento importante para la administració n de un
bá sicos y señ ala las acciones y medidas orientadas a la ANPE es el Comité de Gestió n, formado por diversas
administració n y gestió n de las ANPE. Busca así proteger instituciones pú blicas y privadas, ademá s de representantes
aquellos lugares de importancia por su valor cultural, de la sociedad civil que esté n vinculados al á rea natural
bioló gico y/o paisajístico. protegida. El Comité de Gestió n tiene entre otros objetivos:
1) Colaborar en la gestió n y administració n del á rea natural
Plan Maestro
protegida; 2) Promover espacios de discusió n entre las
Es el instrumento específico de planificació n, gestió n y instancias sociales, políticas y econó micas relacionadas
administració n de cada ANPE. Señ ala las prioridades y con la gestió n del á rea natural protegida; 3) Emitir
acciones que deberá n llevarse a cabo para resolver los opinió n sobre temas relacionados a la gestió n del á rea
problemas prioritarios y lograr un mayor acercamiento y puestas a su consideració n; 4) Proponer medidas que
compromiso de la població n local con el ANPE. El Plan armonicen el uso de los recursos con los objetivos del
Maestro incluye informació n bá sica sobre el territorio de á rea; 5) Apoyar la difusió n de la conservació n del á rea
natural protegida.

16
2 El ambiente geográfico
Paracas, Nuestra Reserva

Ubicación de la RNP
La Reserva Nacional de Paracas se ubica principalmente en
el distrito de Paracas, provincia de Pisco y con una menor
extensió n en el distrito de Salas, provincia de Ica. Ambas
provincias se encuentran en la Regió n Ica. La extensió n
de la Reserva es de 335,000 hectá reas, de las cuales el
35% (117,406 hectá reas) corresponde a tierra firme e
islas y el 65% (217,594 hectá reas) corresponde a aguas
marinas.

Su territorio se localiza entre los paralelos 13°47’ y


14°17’ Latitud Sur, y entre los 76°00’ y 76°30’ Longitud
Oeste. Tiene una longitud en línea recta de 72 km y un
ancho má ximo en línea recta de 53 km.

La zona de amortiguamiento

Las zonas inmediatamente adyacentes al territorio de la


Reserva Nacional de Paracas reciben en conjunto el nombre
de zona de amortiguamiento. Debido a su cercanía, las
actividades que se realizan en esta zona tienen un
impacto directo sobre la Reserva, por lo que es
importante llegar a acuerdos con las poblaciones
asentadas en ella para reducir el riesgo sobre el á rea
natural protegida.

La zona de amortiguamiento se extiende por el norte hasta


el margen sur del río Pisco; hacia el este hasta la carretera
Panamericana Sur (Santa Cruz), por el oeste el límite de la
Reserva sobre el Océ ano Pacífico y por el sur hasta Punta
Lomitas.
Mapa de límites de la Reserva Nacional de Paracas
18
El ambiente geográ fico

La zona de influencia

Es el territorio inmediatamente externo al á rea de la


Reserva y a su zona de amortiguamiento. En ella existe
una interacció n entre el á rea natural protegida y la
comunidad, con la que se busca la mejor estrategia de
desarrollo. Los límites de la zona de influencia son
variables y está n determinados por la naturaleza de los
impactos y los objetivos de los programas desarrollados
para generarlos o mitigarlos.
Lago del Muerto (J. Reyes)
Características físicas Uno de los accidentes geográ ficos má s destacables es la
El relieve de la Reserva Nacional de Paracas es por lo general Cordillera de la Costa, que se encuentra ubicada desde la
plano, aunque presenta zonas con elevaciones ubicadas en línea de costa hasta unos 20 kiló metros tierra adentro;
la misma costa. Uno de los puntos má s altos dentro de la las islas San Gallá n, La Vieja y Santa Rosa forman parte de
Reserva es el Cerro Lechuza, con 502 metros, pero la altura esta cordillera; de hecho, estas islas estuvieron inicialmente
má xima ha sido registrada en la parte sur de la Reserva, en vinculadas al continente, pero fueron separadas por el
el Cerro Yaparejo, que se eleva hasta los 774 metros. mar debido a hundimientos de la costa.

En el otro extremo tenemos zonas como las cercanías del


Lago del Muerto, en Otuma, donde las depresiones del
suelo se encuentran a un promedio de 5 metros bajo el
nivel del mar, con un má ximo de 9 metros por debajo del
nivel del mar.

Existen diversos accidentes geográ ficos entre los que


destacan la bahía de Paracas, la península de Paracas,
Punta Carreta, bahía de la Independencia, Morro
Quemado y las islas La Vieja y San Gallá n.
Playa Sacasemita y parte de la Cordillera de la Costa (J. Reyes)

19
Paracas, Nuestra Reserva

Clima Paracas: lluvia de arena


El clima de la Reserva Nacional de Paracas corresponde Los vientos dominantes en la zona son sur y suroeste,
al del desierto á rido subtropical, existiendo una con una velocidad media de 14,9 km/hora. Los vientos
diferencia de 6 a 8 °C en las temperaturas medias entre el “Paracas” son típicos de la zona, y se producen por las
mes má s caluroso y el má s frío. El promedio anual de diferencias de presió n entre el mar y el desierto. Cuando
temperatura es de 18,7 °C, con un rango variable desde la superficie del desierto se calienta por acció n del sol, el
22 ºC en verano hasta 15.5 ºC en invierno. La aire sobre esta superficie se hace má s liviano y se eleva,
precipitació n es muy escasa, con un promedio anual de lo que genera una zona de baja presió n. El viento que está
1,83 milímetros que caen casi exclusivamente en los meses sobre el océ ano, má s frío, se mueve para llenar este vacío,
de invierno y hacen de la zona de Paracas una de las má s creando corrientes de aire que arrastran consigo la arena
á ridas de la costa peruana. La humedad relativa del aire del desierto. Los vientos Paracas se desplazan a una
es de 79% en el verano, pero en invierno puede llegar velocidad de hasta 32 km por hora. Son verdaderas
hasta 82%. tormentas de polvo y arena que se presentan con mayor
intensidad y frecuencia entre los meses de julio a octubre,
pudiendo durar varios días. El nombre “Paracas” proviene
de dos voces quechua: para (lluvia) y acco (arena),
literalmente “lluvia de arena”.

Esquema de la formació n de los vientos Paracas

Rayos solares A
Aire
caliente

Aire
frio
Desierto de Mar
Ica Peruano
Aire frio

Desierto de Ica Mar Peruano

20
El ambiente geográ fico

Oceanografía El afloramiento costero


El ambiente marino frente a la Reserva Nacional de Paracas La Reserva Nacional de Paracas recibe, ademá s, la
está dominado por dos elementos oceanográ ficos de influencia de otro proceso quizá s má s importante conocido
particular importancia: la Corriente Peruana o de Humboldt como el afloramiento costero.
y el afloramiento costero. Ambos son responsables de
El afloramiento lleva las aguas frías de las capas
la frialdad de nuestra costa y junto a factores como
inferiores hacia la superficie (zonas má s iluminadas)
salinidad, luz y nutrientes, originan una gran abundancia
transportando gran cantidad de nutrientes (como,
de fitoplancton que da al mar peruano su color verde
nitratos, fosfatos y silicatos) esenciales para que las algas
característico y a la vez lo convierte en uno de los má s
microscó picas (fitoplancton) y macroscó picas lleven a cabo
ricos del mundo.
la conversió n de estos nutrientes en energía mediante
La Corriente Peruana el proceso de fotosíntesis, clave para la productividad.
Esta corriente se mueve de sur a norte, a lo largo de las Los factores que producen el afloramiento son varios
costas de Chile y Perú . En y actú an en conjunto, entre los principales: la acció n
el norte a la altura Paita, tangencial del viento sobre la superficie del mar, los vientos
en la Regió n Piura, se locales, los efectos entre temperatura y contenido de sal en
desvía hacia el oeste para el agua (efectos termohalinos) y la topografía costera.
alejarse de la costa. La
El afloramiento de San Juan es uno de los má s
temperatura promedio de
importantes en la costa peruana; sus aguas son
sus aguas varía desde los
transportadas por la Corriente Peruana hacia la RNP. La
13 a 14 °C en invierno y
península de Paracas actú a como una barrera geográ fica
de 15 a 17 Cº en verano.
que interrumpe en parte la circulació n de la corriente, y
Las frías aguas de esta
origina una mezcla de las aguas frías provenientes del sur
corriente son en parte
y de las aguas con mayor temperatura propias de la zona.
responsables de la frialdad
Por este motivo, la península de Paracas propicia la
del mar peruano y del
permanencia de aguas má s cá lidas hacia el norte, cerca
clima relativamente
de la costa.
templado de nuestro
desierto costero. La bahía de Paracas tiene aguas de poca profundidad que se

21
Paracas, Nuestra Reserva

calientan fá cilmente por acció n de los rayos solares. en nutrientes. La cantidad y diversidad de fitoplancton
Durante el invierno esta zona recibe las aguas frías disminuye dramá ticamente, a la vez que se puede
provenientes del sur, mientras que en el verano se originar el desarrollo de un gran nú mero de dinoflagelados,
encuentra bajo la influencia del río Pisco, cuyas aguas especies del fitoplancton que provocan la marea roja.
presentan mayor caudal y se dirigen hacia la bahía
reduciendo el porcentaje de salinidad.

Fenómeno El Niño Viento


Evaporación Aguas cálidas
El Niñ o es un evento climá tico y oceanográ fico de alcance Afloramiento
mundial que se produce a intervalos anuales irregulares, Australia
con efectos particularmente intensos frente a la costa Costa Peruana

peruana. La manifestació n má s evidente es la alteració n Aguas frías


de los vientos en el océ ano Pacífico. En el caso de Perú ,
se produce una invasió n de aguas cá lidas que circulan
En condiciones normales las aguas frente a la costa peruana
en direcció n contraria a la Corriente Peruana, así como la son frías por efecto de la Corriente Peruana y el afloramiento
formació n de lluvias en la costa norte. costero. Los vientos alisios alejan las aguas cá lidas de nuestra
costa reduciendo la evaporació n y la producció n de lluvia.
Todos los cambios que produce El Niñ o en las condiciones
del clima y de la productividad del mar tienen efectos sobre
la fauna y flora. En la mayoría de casos estos efectos son
Viento
negativos, pero para algunas especies propicia las mejores
Evaporación Aguas cálidas
condiciones para su desarrollo.

El Niño en Paracas Costa Peruana

Aunque los efectos de El Niñ o se producen a lo largo de la Australia Aguas frías


costa, podemos tomar como ejemplo a la Reserva
Nacional de Paracas. El afloramiento costero no se Durante El Niñ o, los vientos alisios se debilitan, y las aguas
detiene, pero las aguas que transporta desde las capas cá lidas alcanzan nuestra costa afectando a las especies propias
de esta regió n. Ademá s, la evaporació n produce fuertes lluvias
inferiores a la superficie tienen mayor temperatura y principalmente en la costa norte.
son muy pobres

22
El ambiente geográ fico

La anchoveta se ve forzada a concentrarse en las pocas aumentan las poblaciones de algas, los pulpos y peces
á reas de afloramiento de aguas frías que puedan persistir, como la lisa.
permaneciendo cerca de la costa; o puede migrar hacia
capas má s profundas, a veces por debajo de los 50 metros
o má s, o desplazarse hacia el sur en busca de aguas má s
frías. Otros peces pelá gicos, es decir que habitan en la
superficie marina como la sardina, el jurel y la caballa,
desarrollan un comportamiento muy similar. Algunos
peces típicos de la zona como el pejerrey se ausentan
durante El Niñ o y só lo reaparecen varios meses despué s
del final del evento. Concha de abanico (L. Torres)

La ausencia de la anchoveta y otros peces propios de la


El arribo de las aguas cá lidas trae consigo la migració n de
zona afecta a las especies de vertebrados que se
especies propias de zonas con mayor temperatura, como el
alimentan de ellos. Aves guaneras como el guanay, el
perico o dorado, y la manta raya. Tambié n se presenta gran
piquero y el pelícano sufren altas mortalidades, que
nú mero de invertebrados como los cangrejos invasores,
pueden llegar a valores de 100% en las crías y 80% en
que se alimentan de los pocos peces autó ctonos que han
adultos. El pingü ino de Humboldt y el potoyunco peruano,
logrado sobrevivir. Los crustá ceos típicos de esta regió n
especies ya amenazadas, perecen en gran nú mero. Los
sufren mortalidad en masa.
lobos marinos tambié n se ven afectados, con mortalidad
Los moluscos como las almejas, choritos y caracoles, de crías de hasta el 80%, y sus cadá veres, junto al de aves
tambié n desaparecen y son reemplazados por especies de y delfines se encuentran en casi cada playa de la zona.
aguas subtropicales. Sin embargo, otros como la concha
Afortunadamente, los organismos marinos está n adaptados
de abanico encuentran condiciones favorables para un
a los bruscos cambios que trae consigo El Niñ o. Al poco
crecimiento explosivo. Con las altas temperaturas, la
tiempo de finalizar un evento de este tipo, las poblaciones
concha de abanico puede reproducirse má s rá pidamente
de la mayoría de especies inician un rá pido proceso de
y migra a zonas poco profundas, donde se concentra en
recuperació n que puede tardar desde unos meses hasta
grandes volú menes, pasando a ser el recurso má s explotado
algunos añ os, dependiendo de la intensidad del evento y
y sustento de la economía para la població n local.
las condiciones previas de la població n.
Tambié n

23
3 Lo que nos cuenta la historia
El ambiente geográ fico

Los primeros pobladores Se alimentaban ademá s de pallares y frijoles, y por primera


En el territorio de la Reserva Nacional de Paracas existen vez confeccionaron esteras con fibras de algodó n y de
alrededor de 114 sitios arqueoló gicos que corresponden junco.
a todas las etapas de la evolució n de las sociedades Hacia 3061 a.C. se asentó en la península de Paracas un
prehispá nicas. Ellos son muestra de la exitosa interacció n grupo de cazadores recolectores llamados Cabeza Larga,
de los antiguos habitantes de Paracas con el mar. por la deformació n craneana que tenían; cazaban vicuñ as
y usaban sus pieles para abrigo, se alimentaban con raíces
de cañ a y junco, cuyes y lobos marinos. Desarrollaron la
costumbre del tejido a base de fibras vegetales, fabricando
canastillas y bolsas.

Entre 2000 y 1300 a.C. se tiene la aldea de Otuma, con


pobladores dedicados a la pesca y recolecció n de
recursos marinos; como testimonio de ello quedan los
conchales, acumulaciones de restos de caracoles y concha
de abanico, junto a restos de ballenas, delfines y lobos
marinos. Tambié n se dedicaron al cultivo de frijol,
Restos del hombre de Santo Domingo (Museo de Sitio Julio C. Tello)
algodó n, guayaba y calabazas. Para la pesca empleaban
Los primeros pobladores de la zona fueron los cazadores- redes con flotadores de calabazas y pesos de piedra,
recolectores que tuvieron sus campamentos en las Pampas anzuelos de concha y hueso.
de Santo Domingo, alrededor de 7000 añ os antes de
Los primeros grupos que conocían la cerá mica llegaron a la
Cristo (a.C.). Su dieta incluía peces, mariscos y algunos
bahía de Paracas alrededor de 1000 a.C.; su dieta incluía
vegetales. Confeccionaron redes de pesca que son las má s
al maíz, producían tejidos de algodó n y lana de camé lidos
antiguas elaboradas en la costa peruana, así como
usando el telar, antes desconocido. El asentamiento
instrumentos de hueso entre los que se encontró la flauta
característico de esta é poca es Disco Verde, que limita
má s antigua. Entre los 6000 y 4000 a.C. otros pobladores
con la playa Atenas y está ubicado frente a un rico banco
construyeron una aldea sobre los restos del campamento
de mariscos en el litoral oeste de la bahía de Paracas.
antiguo, para seguir usando los recursos marinos de la
bahía de Paracas.

25
Paracas, Nuestra Reserva

Cultura Paracas en cestos, estaban envueltos en varios mantos hasta


Los Paracas vivieron durante el Período Formativo (850 formar los fardos funerarios. La població n se concentraba
hasta 200 a.C.), en los valles de los ríos San Juan y Pisco, en Cabezas Largas, con asentamientos menores al norte y
en la península de Paracas, en las caletas de El Chucho sur de la península.
y Karwas y en los ríos Ica y Nazca. Entre 800 a.C. y 600
a.C. establecieron contactos con culturas norteñ as como
Chavín y Cupisnique.

Sus contactos con las culturas norteñ as se acentuaron


en la fase Karwas (600-500 añ os a.C.). Los pobladores de
Karwas, en la bahía de la Independencia, llegaron desde
el valle de Ica. Se han encontrado restos textiles y
cerá micos en el extenso sitio de Karwas. Por su parte,
en la bahía de Paracas las sociedades siguieron su
evolució n má s vinculadas a la regió n Cañ ete-Pisco.

La é poca Cavernas (500-200 a.C.) se desarrolló en Cerro


Colorado, en la bahía de Paracas. El nombre se refiere al
tipo de entierros que daban a sus muertos, a los cuales Tejedor Paracas (Museo de Sitio Julio C. Tello)

colocaban en fardos funerarios en amplias cá maras La subsistencia de los Paracas fue similar a la de otros
excavadas en la roca, a las que se accedía mediante una grupos humanos de la costa y se basaba en la agricultura,
entrada vertical. En esta etapa hubo la mayor densidad la pesca, la recolecció n y la caza. Su cerá mica era de
poblacional a lo largo de todo el litoral de Paracas, con rasgos sencillos, sin embargo tenían avanzados
asentamientos tan extensos como los de Cerro Colorado, conocimientos en curaciones, como lo demuestran las
Chucho y Karwas. trepanaciones craneanas que realizaban.
Posteriormente llegó la é poca Necró polis (200 a.C. – 100 Otras culturas
d.C.), definida así por Julio C. Tello en base a su hallazgo
A principios del siglo XI d.C., en el lado sureste de la bahía
de un gran cementerio en el que los cadá veres, sentados
de Paracas se desarrollaron las culturas Ica-Chincha. En

26
Lo que nos cuenta la historia

esta é poca, el asentamiento tal vez má s importante de la Durante la Colonia, numerosos cronistas y naturalistas
zona de Pisco fue el de Sangallá n, ubicado en la parte media visitaron la zona de Paracas y describieron sus
del valle. Otra de las culturas importantes que llegaron a características geográ ficas, la riqueza de su fauna marina
habitar esta zona fue la cultura Nazca. y las actividades productivas desarrolladas por los
La primera incursió n incaica a la regió n Ica-Chincha pobladores locales. Mucha de esta informació n sirvió como
ocurrió en 1440, durante el reinado de Pachacú tec. Sin base para la explotació n comercial de recursos como los
embargo, só lo en 1496 esta regió n fue incorporada al lobos marinos.
Imperio Incaico. A partir del primer mapa de Amé rica del Sur de 1574
elaborado por Diego Mé ndez, la zona Pisco- Paracas aparece
como un rasgo resaltante de las costas del virreinato del
Perú .

El jesuita y naturalista Bernabé Cobo describió en su obra


“Historia del Nuevo Mundo” de 1653 las características
geográ ficas del á rea. Ademá s, hizo una importante
narració n de las actividades extractivas de esa é poca,
Fortaleza de Tambo Colorado (ACOREMA)
particularmente en el caso de la extracció n del guano de
las islas y de la utilizació n de algunos vertebrados
Época colonial
marinos como aves, tortugas y lobos marinos. En su
En 1534, por ó rdenes de Francisco Pizarro, un grupo de “Descripció n de las provincias pertenecientes al
españ oles partió de Pachacá mac al sur bajo el mando de Arzobispado de Lima” de 1674, Cosme Bueno menciona
Nicolá s de Rivera “El Viejo”, con el propó sito de buscar un que Pisco, Paracas y Caballas eran los principales puertos
lugar dó nde fundar la capital de los territorios que abastecían de abundantes productos marinos a la
conquistados. La comisió n, integrada por treinta hombres, entonces provincia de Ica.
llegó al valle de Pisco y en el Tambo de Sangallá n se
En los mapas de principios del siglo XVIII se observan
estableció una guarnició n. Se dice que allí se fundó un
só lo ranchos de pescadores en la parte sureste de la bahía
poblado que debía ser la capital del Virreinato. Tras la
de Paracas. En esta é poca se registra la intensa
fundació n de Lima, este lugar tomó el nombre de Lima
explotació n con fines comerciales de algunos recursos
La Vieja.
como lobos

27
Paracas, Nuestra Reserva

marinos y ballenas, vinculada a la revolució n industrial antiguos peruanos, 2) los primeros sacerdotes que llegaron
en Europa. a la zona, 3) los piratas en la é poca de la Colonia, 4) el padre
En el siglo XIX, las costas de la bahía de Paracas jugaron Fray Ramó n Rojas, 5) las tropas del General José de San
un papel estraté gico en el desembarco del general Don Martín. A pesar de todas estas especulaciones, el origen y
José de San Martín en 1820, que marcó el inicio de las finalidad de El Candelabro permanecen desconocidos.
acciones del Ejé rcito Libertador. Estas culminaron en
1821 con la proclamació n de la independencia del Perú .
Las anotaciones má s importantes sobre Paracas, Pisco
y Chincha las hizo James Paroissien, mé dico que se
desempeñ aba como ayudante del general San Martín. En
sus apuntes registró día a día cada suceso, desde que
zarparon de Valparaíso hasta que desembarcaron en la
bahía de Paracas, así como informació n militar, agrícola,
arqueoló gica, de fauna y costumbres.

Aunque no es posible ubicarlo cronoló gicamente en la


historia de la zona, uno de los enigmas y atractivo de
la RNP es el Candelabro, un geoglifo de 117 m de alto y
67 m de ancho que se encuentra en el Cerro Talpo, en
la península de Paracas. La figura, excavada en la ladera
del cerro que da al mar tambié n recibe el nombre de Tres
Cruces. Para algunos, representa la constelació n de la
Cruz del Sur tambié n conocida como la Cruz de Mayo o
Cruz del Navegante, debido a la forma de la cruz cuadrada
andina. Para otros, representa un cacto gigante, el cacto se
utilizaba en la zona y para algunas culturas antiguas era
identificado como bá culo ceremonial o “símbolo de poder”.
Sobre su origen se dice que la figura fue hecha por: 1) los
El Candelabro (J. Reyes)

28
4 Las riquezas naturales
Paracas, Nuestra Reserva

La biodiversidad de una misma especie. Por ejemplo el conjunto de conchas


Biodiversidad significa “variedad de vida”. Cuanto mayor de abanico de la bahía de Paracas constituye una
biodiversidad haya en una regió n, mayor será la població n.
capacidad del conjunto especies de adaptarse al medio. La Comunidad es un conjunto de individuos de distintas
clasificació n má s comú n de esta diversidad es: especies, capaces de desarrollarse e interactuar en un
• Diversidad de especies (todas las especies presentes mismo medio. La comunidad de la bahía de Paracas está
formada por poblaciones de invertebrados, peces, aves y

en una regió n) mamíferos.


Artrópodos
• Diversidad gené tica (variedad de genes dentro de las marinos
209 especies Moluscos
especies) Peces 194 especies
168 especies
• Diversidad de ecosistemas (variedad de ecosis- Anélidos
temas). 109 especies

La diversidad cultural humana tambié n forma parte de


la biodiversidad. Al igual que la diversidad gené tica o de Otros
invertebrados
especies, las culturas humanas han generado soluciones Reptiles 101 especies
10 especies
en diferentes ambientes para su supervivencia. Muchos
Aves
á mbitos que ahora parecen naturales llevan una marca 216 especies Artrópodos
terrestres
humana de milenios. ANIMALES 129 especies

Especies, poblaciones y comunidades


Mamíferos PLANTAS Flora terrestre
Todos los organismos con informació n gené tica similar, 54 especies
36 especies
capaces de reproducirse entre sí y tener descendencia fé rtil
constituyen una especie. Algunos ejemplos en Paracas ALGAS
son el flamenco, la concha de abanico, el zorro costeñ o, el 317 especies

pingü ino de Humboldt y otros.


Una població n está formada por el conjunto de 30
organismos
Biodiversidad de la Reserva Nacional de Paracas
Las riquezas naturales

Ecosistemas de la Reserva Nacional de Paracas Ecosistemas terrestres


Desde el punto de vista ecoló gico, la zona marino costera La zona de Paracas está enclavada en el desierto, sin
de Paracas está comprendida en el á mbito de dos embargo alberga diversos ecosistemas terrestres en los
ecorregiones: que florece la vida. Dispersos en á reas muy distantes
• Ecorregió n del Desierto del Pacífico. Es la franja encontramos matorrales adaptados a soportar la alta
costera de ancho variable que se extiende desde los salinidad del medio. Las plantas tienen hojas muy pequeñ as
5º de latitud sur (norte de Perú ) hasta los 27º de o modificadas, lo que disminuye la pé rdida de agua por
latitud sur (norte de Chile). En la costa central de evaporació n.
Perú se extiende hasta los 1,000 metros sobre el nivel
del mar.

• Ecorregió n del Mar Frío de la Corriente Peruana.


Corresponde a la porció n del Pacífico oriental
comprendida entre Paita (norte de Perú ) y la costa
central de Chile; se extiende hacia el oeste hasta una
distancia de 100 millas de la costa. La temperatura
del agua alcanza un promedio de 13 a 14 ºC en
invierno y entre 15 y 17 ºC en verano. La salinidad es
alta, hasta 35 partes por milló n en la costa central.
Esta zona recibe gran cantidad de luz solar, lo que
facilita el proceso de fotosíntesis y determina una
alta productividad primaria.

Los organismos vivientes necesitan de un espacio que


Diversos ecosistemas en la RNP. A) Bosque de
les ofrezca los elementos necesarios para realizar sus
sofaique; B) Vegetació n de lomas; C) Desierto; y
funciones vitales. Este conjunto, conformado por los seres
D) Humedal (J. Reyes, foto B: L. Torres)
vivos y el medio físico con el cual interactú an, constituye
un ecosistema.

31
Paracas, Nuestra Reserva

Hacia las partes má s elevadas de los cerros, las neblinas Ecosistemas marinos
costeñ as se condensan y dan vida a la vegetació n de
La aridez del desierto costero de Paracas contrasta con
lomas. Este tipo de vegetació n se presenta de manera
la riqueza del mar adyacente. Debemos recordar que el
estacional, en algunas zonas como la isla San Gallá n,
65% del territorio de la RNP comprende las frías aguas del
Morro Quemado y Cerro Lechuza. Aquí encontramos al
mar peruano, el cual recibe la influencia de la Corriente
cardo de las lomas (Tillandsia); su adaptació n principal es
Peruana o de Humboldt y del afloramiento costero.
la captació n de la humedad directamente en sus hojas,
debido a que carece de raíces. Otras plantas que tienen Una regió n importante del ecosistema marino es la llamada
raíces crecen entre las grietas, como una forma de plataforma continental, que es la zona de transició n entre
protecció n. La vegetació n de lomas alberga una fauna la costa desé rtica y el mar. Desde el borde de la
conformada por lagartijas, insectos, ará cnidos y algunos plataforma continental se presenta una zona de
caracoles terrestres. inclinació n gradual conocida como talud continental. El
talud continental es seguido por una zona de grandes
Puede ser difícil imaginar un bosque en el desierto. Sin
embargo, en la parte norte de la RNP, cerca de Santa abismos submarinos conocida como la zona abisal.
Cruz, existe un pequeñ o bosque de sofaique (Geoffroea En el ecosistema marino existen diversas zonas entre las
decorticans), muy importante porque representa el punto cuales se incluye:
má s al norte en la distribució n de esta especie.
• Zona intermareal. Se define como la zona que se
Los humedales presentes se encuentran en la orilla o muy extiende entre la línea de baja marea y la línea de alta
cerca de la misma; son cuerpos de agua salada o salobre marea. Abarca las playas de diversos tipos: rocosas,
y poco profunda. El humedal de mayor importancia es arenosas y fangosas; en esta zona se encuentra
la bahía de Paracas, en cuyas orillas se concentra una gran diversidad de invertebrados, muchos de ellos
gran diversidad de organismos entre los que destacan las adaptados a la fluctuació n de las mareas y a la
aves de orilla (playeros, chorlos, vuelvepiedras), gaviotas fuerza de las olas.
y flamencos, entre otras. Otros humedales ubicados en la
• Zona de aguas costeras. Está conformada por las
Reserva son el Lago del Muerto, en la zona de Otuma, y el
aguas que se sitú an sobre la plataforma
Lago de Flamencos, en la bahía de la Independencia.
continental. Es la zona má s productiva del mar,
debido a que en
32
Las riquezas naturales

estas aguas poco profundas la luz solar favorece el • Zona de aguas oceá nicas. Comprende las aguas
crecimiento del fitoplancton. situadas lejos de la costa, sobre el talud continental
• Zona bentó nica. Está formada por el suelo marino, y sobre la regió n abisal.
tanto de la plataforma continental, como del talud • Zona abisal. Corresponde a las aguas profundas del
continental y de la regió n abisal. océ ano, a la que no ingresan los rayos solares, por
lo que se encuentra en total oscuridad

Zona
IntermarealZona de aguas costeras Zona de aguas oceánicas

PLATAFORMA CONTINENTAL

Zona abisal

Principales zonas identificadas en el ecosistema marino.

33
Paracas, Nuestra Reserva

Especies de la Reserva Nacional de Paracas que permite orientar los esfuerzos de conservació n hacia
La RNP cuenta por lo menos 1543 especies de animales y aquellas especies en mayor peligro.
plantas reconocidas, de las cuales 317 son algas, 54
plantas terrestres, 109 ané lidos, 194 moluscos, 209
Categorías de especies amenazadas (según la Unión
artró podos
Internacional para la Conservación de la Naturaleza –
marinos, 129 artró podos terrestres, 101 invertebrados
UICN)
de otras taxas, 168 peces, 10 reptiles, 216 aves y 36
mamíferos. Conocer la rica biodiversidad de la Reserva • Las especies Extintas son aqué llas de las que no
Nacional de Paracas, sus interrelaciones y problemas nos existe duda que han desaparecido por completo.
ayudará a conservarla mejor.
• Las especies Extintas en Estado Silvestre son las
que só lo sobreviven en cultivo, en cautiverio o
como poblaciones reintroducidas fuera de su
Especies endémicas y especies amenazadas
distribució n original.
Hay especies de animales y plantas que viven solamente
• Las especies En Peligro Crítico son las que
en una localidad o regió n determinada - es decir, que no
enfrentan un riesgo inminente de extinció n en el
la encontraremos en otro lugar – y que se conocen como
futuro inmediato (tortuga dorso de cuero, potoyunco
especies endé micas. En la Reserva Nacional de Paracas
peruano, murcié lago longirostro)
tenemos especies endé micas de la Corriente Peruana;
entre las má s notables se encuentran el guanay, el • Las especies En Peligro son las que enfrentan un
piquero peruano, el pelícano peruano, el pingü ino de muy alto riesgo de extinció n en el futuro cercano
Humboldt, el potoyunco peruano y el zarcillo. Tambié n (tortuga verde, tortuga pico de loro, nutria marina,
hay algunas especies posiblemente endé micas de la ballena azul, ballena jorobada, lobo fino, pingü ino
Reserva, como el gecko (Phyllodactilus angustidigitus). de Humboldt, aves guaneras)

Algunas especies se ven afectadas negativamente por una • Las Especies Vulnerables son las que enfrentan
serie de factores relacionados a las actividades humanas, un alto riesgo de extinció n en el mediano plazo
que ponen en riesgo su supervivencia; estas son llamadas (cachalote, lobo chusco, zarcillo, gaviotín peruano,
especies amenazadas. Segú n el grado de amenaza que las gaviotín sudamericano)
afecta, las especies se clasifican en diversas categorías, lo

34
Las riquezas naturales

• Las especies con Datos Insuficientes tambié n


requieren de protecció n; sin embargo, son especies
cuya relació n con las categorías anteriores aú n no
se puede precisar (delfines)

• Las Especies en Menor Riesgo son las que no se


pueden clasificar en ninguna de las categorías
anteriores a pesar de tener buena informació n
sobre ellas; se considera que no está n mayormente
amenazadas (flamenco, lagartijas).

• Las especies No Evaluadas son aquellas para las


que el proceso de evaluació n no ha sido iniciado (la
mayoría de especies de la Reserva).

Algas
Sargazo (J. Reyes)
Frente a Pisco, la influencia de las frías aguas de la Corriente
Peruana favorecen el desarrollo de una gran diversidad Ademá s, mediante el proceso de fotosíntesis purifican el
de algas marinas, algunas microscó picas como las aire, pues al tomar el anhídrido carbó nico y eliminar
diatomeas y dinoflagelados (llamadas microalgas) y otras oxígeno hacen del océ ano el verdadero pulmó n del mundo.
gigantescas como los sargazos, que pueden llegar a medir
Las algas má s grandes crecen a diversas profundidades y
hasta 30 metros. Se sabe de la existencia de má s de 300
sirven como alimento y refugio para muchos invertebrados,
especies de algas en Pisco-Paracas, de las cuales
peces y tortugas marinas. Ademá s, muchas tienen
alrededor de 190 son microalgas. Estas tienen una gran
importancia comercial por su uso en la alimentació n,
importancia en la productividad del mar, pues son los
como el yuyo (Chondracanthus chamissoi) y el cochayuyo
organismos en los que se inician las cadenas y redes
(Porphhyra columbina). Tambié n son importantes como
alimenticias que sustentan toda la vida marina.
materia prima para la producció n de gran variedad de
productos medicinales e industriales (como el agar-agar) y
como abono para la agricultura.

35
Paracas, Nuestra Reserva

Especies de invertebrados Invertebrados marinos


Los invertebrados son los organismos má s El nú mero de invertebrados marinos es bastante mayor. Hay muchas
numerosos del reino animal; representan especies de importancia comercial, especialmente moluscos como la
el 95% de todas las especies conocidas. concha de abanico (Argopecten purpuratus), el caracol (Thais chocolata),
La característica fundamental de los el choro (Aulacomya ater), la almeja (Semele solida), la concha navaja
invertebrados es la falta de columna (Tagelus dombeii), las lapas (Fissurella sp.), los barquillos (Chiton spp.,
vertebral. Los há bitats marinos y Acanthopleura echinata) ademá s del pulpo (Octopus mimus), calamar
terrestres de Paracas reú nen las (Loligo gahi) y pota (Dosidicus gigas).
condiciones para la vida de má s de 700
Otro grupo importante son los crustá ceos tales como el cangrejo peludo
especies.
(Cancer setosus), el cangrejo colorado (Platyxanthus orbignyi), el cangrejo
Invertebrados terrestres violá ceo (Cancer porteri), el muy muy (Emerita analoga) y la arañ a de
En su mayoría, los invertebrados mar (Grapsus grapsus). Entre los equinodermos hay las estrellas de mar
terrestres está n asociados con la (Stichaster sp.), sol de mar (Heliaster helianthus), erizo negro (Tetrapygus
vegetació n de lomas y en los matorrales de niger), erizo verde (Loxechinus albus) y el erizo colorado (Caenocentrotus
las orillas. Entre ellos destacan las arañ as, gibbosus).
alacranes, pseudoescorpiones, insectos y
moluscos terrestres como los caracoles.
Sin embargo, nuestro conocimiento sobre
ellos aú n es muy escaso.

Escarabajo tigre (J.Reyes) Arañ a de mar (M. Ormeñ o) Almejas (L. Torres)

36
Las riquezas naturales

Especies de vertebrados Tambié n hay mamíferos voladores, como el murcié lago


Los vertebrados se distinguen de otros animales porque longirostro (Platalina genovesium), que se alimenta del
tienen columna vertebral y un esqueleto interno. Entre né ctar y polen de las flores, y el vampiro (Desmodus
ellos tenemos a diversos grupos que han colonizado rotundus), que se alimenta de la sangre de otros
há bitats como el desierto, la línea costera, las islas y el mamíferos.
mar. El tamañ o de los vertebrados varía desde unos Mamíferos marinos
pocos centímetros, como las lagartijas del desierto y unas
En las playas rocosas y en lugares como La Catedral, La
decenas de metros, como por ejemplo la ballena azul.
Mina, Punta Arquillo, bahía de la Independencia e isla
Mamíferos San Gallá n podemos observar al gato marino o nutria
En Paracas hay alrededor de 36 especies de mamíferos (Lontra felina), un pequeñ o mamífero que llega a medir 1,5
distribuidos tanto en ecosistemas terrestres como metros. Vive en pequeñ as cuevas naturales y se interna
marinos. en el mar para capturar su alimento, que consiste en
peces, crustá ceos y moluscos.
Mamíferos terrestres

En el desierto costeñ o de Paracas habitan el zorro colorado


(Lycalopex culpaeus) y el zorro costeñ o (Lycalopex
sechurae). Ambos son difíciles de observar, pues
generalmente dejan sus madrigueras al atardecer en busca
de su alimento.

Nutria marina (H. Anchante)

Las islas, roqueríos y playas protegidas de la RNP sirven


de zona de descanso y reproducció n para el lobo chusco o
de un pelo (Otaria flavescens) y el lobo fino o de dos pelos
Zorro (J. Reyes) (Arctocephalus australis).

37
Paracas, Nuestra Reserva

El lobo chusco es casi el doble de grande; llega a medir hasta


3,5 m de largo y pesar 300 kg. Estos mamíferos marinos,
pertenecientes al orden de los pinnípedos, prefieren vivir
en grupos de varios cientos y, aunque pasan gran parte
de su vida en el mar alimentá ndose de peces como
anchoveta, sardina y jurel, ademá s de calamares,
necesitan regresar a tierra para tener sus crías.

Otros mamíferos marinos son las cetá ceos, como las


ballenas y delfines, animales adaptados totalmente a una
vida acuá tica. Los cetá ceos constituyen un grupo muy
Lobo fino (RNP) diverso de mamíferos, con 19 especies registradas en la
RNP.

En el mar de la Reserva se encuentra la ballena azul


(Balaenoptera musculus), con sus 30 metros de largo y
150 toneladas de peso, es el má s grande de los animales
vivientes. Pertenece al grupo de cetá ceos sin dientes
(misticetos), junto con la ballena jorobada (Megaptera
novaeangliae), una de las especies má s conocidas por sus
espectaculares saltos y por sus largas migraciones entre
la Antá rtida y los mares ecuatoriales.

Otro grupo de cetá ceos, que sí tienen dientes, está


formado por los delfines, cachalotes y zifios. En este
grupo tambié n está el má s pequeñ o de los cetá ceos
peruanos, la marsopa espinosa (Phocoena spinipinnis), de
só lo 1,8 m y casi 70 kg de peso. Los delfines má s
conocidos en nuestro litoral son los bufeos comunes
Lobo chusco (J. Reyes)
(Tursiops truncatus), fá ciles de observar desde las costas de
Pisco-Paracas. Algunos grupos de estos
38
Las riquezas naturales

delfines permanecen toda su vida en un á rea Aves residentes


determinada, donde se alimentan, descansan,
Estas aves se reproducen y pasan toda su vida en la
sociabilizan, tienen y cuidan a sus crías.
RNP. Sin embargo, muchas de ellas podrá n emigrar en
condiciones de peligro extremo, como la falta de alimento
originada por el fenó meno El Niñ o. Las aves residentes
má s abundantes en Paracas son las aves guaneras como
el guanay (Phalacrocorax bougainvillii), el piquero peruano
(Sula variegata) y el pelícano (Pelecanus thagus). La
abundancia de estas aves generó la lucrativa actividad
de explotació n del guano de islas, fertilizante natural que
sustentó la economía peruana en el siglo XIX.

Bufeos residentes en la bahía de Paracas (ACOREMA)

Otras especies presentes en Paracas son el delfín oscuro


(Lagenorhynchus obscurus) y el delfín comú n de hocico
largo (Delphinus capensis). Algunos cetá ceos, como los
zifios, son sumamente raros; una especie nueva de este
grupo fue descubierta en nuestras aguas: el zifio peruano
(Mesoplodon peruvianus).

Aves

Uno de los mayores atractivos de Paracas es su gran


diversidad de aves. Só lo en la Reserva Nacional de
Piquero y guanay (J. Reyes / A. Altamirano)
Paracas se han registrado 216 especies, entre residentes
y migratorias.

39
Paracas, Nuestra Reserva

Con las aves guaneras viven otras aves como el pingü ino de
Humboldt (Spheniscus humboldti) y el potoyunco peruano
(Pelecanoides garnotii), que se encuentran seriamente
amenazadas. Todas estas aves viven principalmente en las
islas y roqueríos dentro y fuera de la RNP.

Zarcillos (J. Reyes)

Pingü ino de Humboldt y potoyunco peruano (ACOREMA) Gaviotín peruano (J. Reyes)

Como aves residentes tambié n podemos mencionar


al zarcillo (Larosterna inca), la chuita (Phalacrocorax
gaimardi), el ostrero comú n (Haematopus palliatus) el
ostrero negro o brujillo (Haematopus ater), la gaviota
peruana (Larus belcheri) la gaviota dominicana (Larus
dominicanus), el gaviotín peruano (Sternula lorata) y el
chorlo nevado (Charadrius alexandrinus).

Chorlo nevado (A. Altamirano)

40
Las riquezas naturales

Aves migratorias

Las aves migratorias son aqué llas que realizan viajes


entre una localidad y otra en é pocas determinadas.
Muchas visitan nuestras costas, generalmente en el
verano, y Paracas es uno de los lugares má s concurridos.

Algunas llegan desde el hemisferio norte en busca de


alimento para reponer las energías y continuar su largo
viaje, en muchos casos, hasta al extremo sur de Sudamé rica
y la Antá rtica. Entre ellos tenemos al playero blanco Flamencos (A. Altamirano)
(Calidris alba), el playerito semipalmado (Calidris pusilla)¸
El flamenco o parihuana (Phoenicopterus chilensis) llega en
el chorlo á rtico (Pluvialis squatarola), el vuelvepiedras
gran nú mero desde las lagunas altoandinas entre abril y
(Arenaria interpres) y algunos gaviotines como el gaviotín
mayo. Se concentra principalmente en la bahía de
real (Thalasseus maxima), el gaviotín elegante (Thalasseus
Paracas, y en octubre emprende su viaje de retorno a los
elegans) y el gaviotín antá rtico (Sterna paradisaea).
Andes para cumplir su ciclo de reproducció n.

Otro visitante regular en la RNP, aunque no es


considerada un ave migratoria, es el có ndor andino
(Vultur gryphus), que desciende desde la cordillera para
alimentarse de animales muertos en las costas de
Paracas. Esta es una de las aves vivientes má s grandes;
llega a medir hasta 3,5 metros de extremo a extremo de
sus alas.

Como podemos apreciar, la fauna ornitoló gica de Paracas


es muy diversa. Es importante señ alar que la presencia de
tantas aves es só lo uno de los indicadores de la riqueza
de recursos de nuestra Reserva.
Aves migratorias (vuelvepiedras y playeros) en la RNP (A. Altamirano)

41
Paracas, Nuestra Reserva

Peces mamíferos marinos. El alimento principal de la anchoveta lo


Hasta ahora, los investigadores han registrado 168 especies constituyen las microalgas conocidas como fitoplancton.
diferentes de peces en la Reserva Nacional de Paracas, de Otros peces pelá gicos son la sardina (Sardinops sagax),
las cuales alrededor de 90 tienen importancia comercial. De el bonito (Sarda chiliensis), el jurel (Trachurus picturatus),
todas estas, la anchoveta peruana es la má s importante. la caballa (Scomber japonicus), el machete (Brevoortia
Peces pelágicos maculata), la cojinova (Seriolella violacea), el pejerrey
(Odonthestes regia) y el pá mpano (Trachinotus paitensis).
Los peces pelá gicos son los que viven en o muy cerca de
Ademá s está n los tiburones como el tiburó n azul (Prionace
la superficie marina, como en el caso de la anchoveta
glauca) y el tiburó n bonito o diamante (Isurus oxyrhinchus),
peruana (Engraulis ringens). Este pequeñ o pez, de casi
que está n entre los principales depredadores de nuestro
18 cm de largo, se reú ne en grandes cardú menes y sirve
mar.
de alimento a varias especies de peces, calamares, aves y

Anchoveta

Bonito

Pejerrey

42
Las riquezas naturales

Peces bentónicos Peces bentopelágicos


Estos peces viven asociados con el fondo marino. El Tambié n hay otros peces que viven tanto cerca de la
lenguado (Paralichthys adspersus) permanece enterrado en superficie como cerca del fondo, compartiendo ambos
los fondos arenosos acechando a pequeñ os peces, moluscos ambientes. A estos se les llama peces bentopelá gicos.
y crustá ceos. La raya á guila (Myliobatis peruvianus) es otro Entre los principales en la RNP está n la lisa (Mugil
pez de fondo, pariente de los tiburones, que al igual que el cephalus), la lorna (Sciaena deliciosa), la corvina (Sciaena
lenguado permanece enterrado en los fondos arenosos o gilberti), el coco (Paralonchurus peruanus), el ayanque o
fangosos. Otros peces bentó nicos son la chita (Anisotremus cachema (Cynoscion analis) y la merluza (Merluccius gayi
scapularis), la pintadilla (Cheilodactylus peruanus
el cherlo (Acanthistius pictus), el mis-mis (Menticirrhus ophiocephalus), el tramboyo (Labrisomus philipii), el congrio (Genypterus maculatus), la guitarra
tipos de tollos (Mustelus sp, Triakis sp).

Lisa

Lenguado

Coco

Pintadilla

43
Paracas, Nuestra Reserva

Reptiles

Reptiles del desierto

Las lagartijas (Microlophus spp., Ctenoblepharis adspersa) viven en


el desierto, y son muy activas cuando el sol calienta sus cuerpos;
entonces se les ve correr por entre las piedras a veces muy cerca
de la orilla marina. Se alimentan de insectos y otros
invertebrados. A diferencia de las lagartijas, los geckos
(Phyllodactilus spp.) tienen há bitos nocturnos, pero tambié n se
alimentan de insectos. Existen al menos dos especies de
serpientes, pero estas son observadas só lo ocasionalmente.
Lagartija (ACOREMA)
Tortugas marinas

Hasta la zona costera de Paracas y la RNP llegan cuatro especies de


tortugas marinas: la tortuga verde (Chelonia mydas), la tortuga pico
de loro o amarilla (Lepidochelys olivacea), la tortuga dorso de cuero
o tinglada (Dermochelys coriacea) y la tortuga carey (Eretmochelys
imbricata).

Decimos que “llegan”, porque estos reptiles marinos son


altamente migratorios; ponen sus huevos en las costas tropicales
de Mé xico, Centroamé rica y las islas Galá pagos, frente a Ecuador.
Desde esas regiones viajan hasta la costa peruana para
alimentarse de las abundantes algas e invertebrados presentes en
nuestro mar. La zona Pisco-Paracas (incluyendo la RNP) es
importante como á rea de alimentació n y desarrollo para las
tortugas marinas en esta parte de la costa Pacífica de Sudamé rica. Tortuga verde (Ursula Keuper Bennett)
En el caso de la tortuga pico de loro, hay evidencias de que esta
especie migra desde localidades en el Pacífico oeste.

44
Las riquezas naturales

Prioridades de conservación de la Reserva Nacional de Paracas


Los problemas de conservació n de la RNP afectan tanto las especies de animales y plantas, como tambié n ecosistemas, paisajes
y patrimonio cultural. En el siguiente cuadro se presenta las prioridades de conservació n de la Reserva. Las prioridades
(tambié n llamadas objetos de conservació n) pueden cambiar, segú n su situació n, que es evaluada regularmente.

Prioridades de conservación Elemento espacial Ubicación


Sofaique (Geoffroea decorticans) Bosque Límite norte de la Reserva
Ambientes intermareal y submareal Paisajes acuá ticos Alrededores de islas e islotes
Potoyunco peruano (Pelecanoides garnotii) Zonas de reproducció n Islas San Gallá n y La Vieja
Aves migratorias de orilla Zonas de alimentació n Bahía de Paracas
Bufeo (Tursiops truncatus) Zonas de distribució n Bahía de Paracas, Supay – Punta
Arquillo
Comunidades de vegetació n del desierto Lomas Cerro Lechuza, Morro Quemado, Punta
(Lomas) Carreta, isla San Gallá n
Hierbas de mar (Familia Poaceae) Praderas Laguna Grande, bahía de Paracas
Lobos marinos (Otaria flavescens y Zonas de reproducció n Isla San Gallá n, Morro Quemado
Arctocephalus australis)
Có ndor (Vultur gryphus) Zonas de distribució n Morro Quemado, Punta Arquillo, Cerro
Lechuza, Punta Lagarto
Pingü ino (Spheniscus humboldti) Zonas de reproducció n Isla San Gallá n, Punta Arquillo, Tres
Puertas
Nutria (Lontra felina) Zonas de distribució n Isla San Gallá n, Punta Lagarto, Morro
Quemado, Punta Arquillo
Caballito de mar (Hippocampus ingens) Zona de mayor densidad Laguna Grande, bahía de la
Independencia

45
Paracas, Nuestra Reserva

Prioridades de conservación Elemento espacial Ubicación


Golondrina de tempestad (Oceanodroma Zonas de reproducció n Cerro Lechuza, islas San Gallá n y la
markhami) Vieja
Flamenco (Phoenicopterus chilensis) Zonas de alimentació n Bahía de Paracas, Lago del Muerto,
Lago Flamenco
Desierto costero continental Paisajes Pampa Santo Domingo, Cerro
Colorado, Cerro Lechuza, Tablazo
Humedales Lagunas, zonas someras Bahía de Paracas, Lago Flamenco,
Laguna Grande, Lago del Muerto.
Algas bentó nicas Praderas Bahía de la Independencia, Mendieta,
bahía de Paracas
Invertebrados comerciales (Productos Bancos naturales Bahía de la Independencia, Morro
hidrobioló gicos) Quemado, bahía de Paracas
Geckos (Phyllodactilus spp.) Zonas de distribució n Bahía de Paracas, Cerro Lechuza,
Morro Quemado
Gaviotín peruano (Sternula lorata) Zonas de reproducció n Península de Paracas
Aves guaneras Zonas de reproducció n Isla La Vieja y Santa Rosa
Chuita (Phalacrocorax gaimardi) Zonas de reproducció n Acantilados, islas e islotes
Tortugas marinas Zonas de distribució n Ambiente marino
Aves de orilla Zonas de distribució n Bahía de Paracas, Lago del Muerto,
Lago Flamenco, orillas
Pejerrey (Odonthestes regia) Zonas de reproducció n Punta Ripio
Sitios arqueoló gicos Sitios arqueoló gicos Identificados en toda la Reserva
Fó siles Yacimientos La Mina, bahía de Paracas
Gaviotín sudamericano (Sterna Zonas de reproducció n Punta Callao
hirundinacea)

46
5 ¿Cómo usamos nuestra riqueza?
Paracas, Nuestra Reserva

¿Cómo aprovecharon los recursos marinos los 48


antiguos habitantes?
En el pasado los seres humanos sostuvieron una relació n
de equilibrio con la naturaleza; usaban de ella só lo lo que
requerían para cubrir sus necesidades bá sicas. Entonces
la població n no era muy numerosa, los recursos eran
suficientes y estaban disponibles para todos.

Los antiguos habitantes de Paracas fueron recolectores


de mariscos y pescadores. Se nutrían principalmente
de lo que el mar les ofrecía, en especial de mariscos, de
donde provenía gran parte de la proteína que los nutría.
Muestra de ello son los grandes conchales que dejaron,
con acumulaciones de restos de moluscos, pescado,
huesos de lobos, delfines y ballenas. Para obtener su
alimento debían ser resistentes nadadores y buceadores,
sumergirse para recolectar caracoles, concha de abanico
y otros moluscos. Tambié n se dedicaban a la pesca y es
en Paracas, en las pampas de Santo Domingo, donde se
ha encontrado algunas de las redes de pesca má s
antiguas del mundo. Estas redes fueron hechas con fibra
de cacto, con una antigü edad de 9.000 añ os.

Aparte de la recolecció n y la pesca, los pobladores de


Paracas cazaban lobos marinos por su piel, grasa y carne.
En el caso de los cetá ceos (ballenas y delfines) se cree
que los aprovechaban só lo cuando se varaban en las
playas.

Los recursos marinos se utilizaban no só lo como


alimento,
sino tambié n para la elaboració n de diversos utensilios de
uso diario como morteros, taburetes, vasijas y agujas. Las
algas por ejemplo, eran parte de su alimentació n, pero las
usaban tambié n los constructores de casas, formando con
ellas un barro sumamente resistente para la unió n de las
piedras. Las pieles de lobo marino se empleaban para vestido
y para cubrir las viviendas que eran apuntaladas con
costillas de ballenas. Como adornos usaban conchas y
trozos de hueso. En los cementerios de Paracas se ha
encontrado que tambié n usaban piel de pingü ino para
amortajar los cuerpos de sus muertos.

Vida de los antiguos pobladores de Paracas


(Museo de Sitio Julio C. Tello)
¿Có mo usamos nuestra riqueza?

Debemos resaltar que el uso de la biodiversidad estaba


¿Cómo aprovechamos los recursos ahora?
orientado a satisfacer las necesidades bá sicas, con lo que
dejaron a las generaciones futuras un ejemplo de uso La naturaleza nos brinda todo lo necesario para la vida.
sostenible de los recursos marinos. Sin embargo, esto no parece suficiente para hacernos
reflexionar sobre el uso que le damos.
Durante el dominio inca, la explotació n de recursos marinos
se mantuvo en los mismos niveles. Ademá s, se empleaba En la actualidad, las poblaciones humanas han
guano de las islas para la agricultura. Posteriormente aumentado considerablemente y el progreso de nuestra
durante la Colonia se inició la explotació n intensiva con sociedad ha impuesto nuevas necesidades que cubrir, al
fines comerciales. Así empezó la creciente explotació n punto que los recursos que antes parecían inagotables
de recursos tales como el guano, los lobos marinos y las ahora no resultan suficientes para todos. Dependemos de
ballenas. los recursos y tenemos que usarlos, pero de tal manera
que sirvan tanto ahora como para las generaciones
futuras.

Hoy, los abundantes y variados recursos de la Reserva


Nacional de Paracas continú an sirviendo a los pobladores
locales, aunque los usos se han extendido para cubrir
demandas de otros grupos humanos. A la tradicional
extracció n de recursos marinos mediante la pesca y la
recolecció n se han sumado el turismo y la explotació n a
escala industrial. Sin embargo, a menudo no
consideramos el legado de los antiguos habitantes de esta
regió n: es posible aprovechar los recursos sin
extinguirlos.

La riqueza de recursos de la RNP sustenta una gran


variedad de usos, que describiremos a continuació n.

Pesca artesanal (Huayuná )


La pesca
La pesca es una de las actividades má s importantes
desarrolladas en la Reserva y en sus á reas colindantes; se
49
Paracas, Nuestra Reserva

lleva a cabo a escala artesanal e industrial. Los productos Pesca industrial


hidrobioló gicos que se extraen en la zona, destinados al
En lo que respecta a la
consumo directo o para la transformació n industrial (aceite
y harina de pescado), generan importantes divisas para el pesquería industrial,
Estado y un efecto multiplicador en el resto de é sta se destina a la
actividades econó micas, como el comercio y la prestació n elaboració n de harina
de servicios relacionados a la actividad pesquera. y aceite de pescado,
conservas y congelados
Pesca artesanal de pescado, con plantas
La pesca artesanal desempeñ a un importante rol social de procesamiento
y econó mico como fuente de alimento y trabajo. Los localizadas en la bahía
principales centros de desembarque son Lagunilla y Laguna de Paracas. En este
Grande - localizados dentro de la Reserva – así como San caso, la especie de
André s y El Chaco, en la zona de amortiguamiento. mayor importancia es la
Pesca de anchoveta (ACOREMA)
anchoveta. La actividad
Los productos desembar- pesquera industrial ha tenido una gran influencia en la
cados incluyen principal- economía de la provincia.
mente peces como el
pejerrey, la lisa, la lorna,
la cabinza, la pintadilla, la
cabrilla, el jurel, el lenguado,
el tollo, la raya, la guitarra
y el tiburó n azul. Dentro de
los invertebrados destacan
la concha de abanico, el
choro, el caracol, la almeja,
el cangrejo, la lapa, el pulpo,
la pota y el erizo.
Desembarque de productos de la
pesca artesanal (L. Torres)

50
¿Có mo usamos nuestra riqueza?

La maricultura La minería
La maricultura dentro de la Reserva Nacional de Paracas se Dentro de la Reserva Nacional de Paracas existen
da en las llamadas concesiones especiales - yacimientos de minerales no metá licos, principalmente de
reglamentadas por el Ministerio de la Producció n - y está bentonita, sal, baritina y diatomita. Entre 1980 y 1987, la
orientada a un solo recurso: la concha de abanico. explotació n de bentonita en la zona representó entre el 10%
Aunque el sistema má s utilizado en esta actividad es el y el 15% de la producció n nacional. La extracció n de sal
de corral de fondo, la legislació n fomenta el uso del en la zona data de 1890; en Otuma se explotan los
cultivo suspendido, para disminuir el impacto que esta grandes yacimientos de este recurso,
actividad pueda ocasionar sobre los ecosistemas marinos principalmente para
y costeros de la Reserva. la producció n de
sal industrial para
deshielo, la cual
es un producto de
exportació n.

Cultivo de concha de abanico (Huayuná )

51
Paracas, Nuestra Reserva

Extracción de guano El turismo


El guano es el excremento de las aves marinas que se El turismo es otra actividad importante en la zona de
acumula en las islas del litoral. Constituye un excelente Pisco-Paracas, con una gran afluencia anual de visitantes
abono natural de exportació n y que ademá s se emplea debido a sus atractivos turísticos, que incluyen su rica
en la agricultura nacional. En el pasado este recurso se biodiversidad, sus valores histó ricos y culturales y la
explotaba en gran cantidad, pero debido a la disminució n belleza singular de su paisaje.
de las poblaciones de aves guaneras (guanay, piquero,
Cada añ o, la Reserva Nacional de Paracas recibe cerca de
pelícano, entre otras) actualmente só lo se extrae en
100 mil visitantes. La mayoría llega a la zona de Pisco
intervalos de 4 a 7 añ os de acuerdo a las disposiciones
para conocer las Islas Ballestas y los atractivos de la
de PROABONOS, entidad dependiente del Ministerio de
Reserva (Punta Arquillo, la Catedral, el museo de sitio
Agricultura que regula su explotació n. En el territorio de
Julio C. Tello, Lagunilla, etc.). De cien turistas que visitan
la RNP la extracció n de guano se lleva a cabo en las islas
la zona de Pisco-Paracas, 66 tienen como lugar de origen
La Vieja y Santa Rosa.
la ciudad de Lima. Ello se debe a la cercanía y bajo costo
de transporte a la zona.

Extracció n de guano (J. Reyes)


Turistas en el Centro de visitantes de la RNP (ACOREMA)

52
¿Có mo usamos nuestra riqueza?

La afluencia de los visitantes nacionales a la RNP se


Zonificación
concentra en los meses de verano, con un má ximo
en el mes de febrero. Las delegaciones de estudiantes Para cuidar y conservar un á rea natural protegida se
nacionales arriban principalmente en los meses de octubre requiere ordenar su territorio de modo que los usuarios
y noviembre. El turismo nacional en el departamento es sepan dó nde pueden realizar sus actividades sin interferir
relativamente importante, ya que representa el 16% del con los objetivos del á rea. La zonificació n se establece
flujo turístico. Alrededor del 46% de los turistas que visitan para:
la RNP vuelven nuevamente a Pisco-Paracas (algunos má s 1) Establecer las distintas zonas de manejo, definiendo
de una vez), cifra que muestra las bondades turísticas de las actividades y restricciones para cada una de
la zona. ellas.
En su mayoría, los turistas extranjeros, llegan en los 2) Separar espacial y/o temporalmente los usos y las
meses de julio y agosto y representan alrededor del 11% de actividades dentro del á rea.
los visitantes. Los principales países de procedencia son
3) Establecer mecanismos de control y acceso para
Alemania, Holanda, Reino Unido, Italia, Españ a, Estados
cada zona, segú n la categoría asignada.
Unidos, Francia, Israel, Australia, Suiza, Bé lgica, Canadá ,
Dinamarca, Japó n y Suecia. La Ley de Á reas Naturales Protegidas define siete tipos
de zonas para las ANPE. Por lo general la zonificació n y
los lugares asignados a é stas son evaluados durante la
actualizació n del Plan Maestro por lo que está n sujetos
a cambios.

• Zonas de protección estricta: Tienen especies


y ecosistemas ú nicos, raros o frá giles, deben
protegerse de la influencia de factores ajenos a los
procesos naturales y mantener las características
y calidad del ambiente original.

Turistas visitando las islas Ballestas (ACOREMA)

53
Paracas, Nuestra Reserva

• Zonas silvestres: Tienen poca o nula • Zonas históricas y culturales: Cuentan con
intervenció n humana y son menos vulnerables, valores histó ricos o arqueoló gicos importantes y su
como las lomas. Se permite la investigació n, la manejo debe orientarse a su mantenimiento,
educació n y la recreació n sin infraestructura integrá ndolas al entorno natural. En ellas se permite
permanente ni vehículos motorizados. la investigació n, actividades educativas y uso
• Zonas de uso turístico y recreativo: Poseen recreativo.
atractivos paisajísticos y se permite un uso
recreativo acorde con los objetivos de la Reserva.
Ademá s, se permite actividades educativas y de
investigació n, así como infraestructura para el
acceso, estadía y disfrute de los visitantes,
incluyendo rutas de acceso carrozables, albergues
y uso de vehículos motorizados.

• Zonas de aprovechamiento directo : Se destinan


al uso directo de flora y fauna silvestre, incluyendo
la pesca y extracció n. Se permiten actividades de
educació n, investigació n y recreació n.

• Zonas de uso especial: Allí se encuentran


los asentamientos humanos preexistentes al
establecimiento de la Reserva, como por ejemplo
Laguna Grande (sector Rancherío) y Lagunilla.

• Zonas de recuperación: Han sufrido dañ os


importantes por causa natural o por intervenció n
humana y requieren de un manejo especial para
recuperar su calidad y estabilidad ambiental hasta
asignarle la zonificació n que le corresponde.

54
6 Amenazas actuales a nuestra
reserva y sus riquezas
Paracas, Nuestra Reserva

¿Sostenible o insostenible? desarrollo sostenible consiste en la satisfacció n de nuestras


La toma de conciencia sobre la crisis ecoló gica mundial, necesidades actuales sin comprometer la capacidad de
causada principalmente por acció n del hombre, ha las futuras generaciones para satisfacer las suyas. Es un
dado lugar al desarrollo de una nueva percepció n de las proceso de cambio progresivo en la calidad de vida del
interrelaciones entre los seres humanos y la naturaleza. ser humano.
En la actualidad tenemos una mejor idea de nuestra Uso sostenible de recursos renovables
funció n en la naturaleza y de la necesidad de usarla con
El uso sostenible, o aprovechamiento sostenible, es una
responsabilidad no só lo para nosotros, sino tambié n para
de las estrategias para alcanzar el desarrollo sostenible.
las futuras generaciones.
Se trata del uso de un organismo, ecosistema o, en
Existen diversos conceptos que nos permiten general, de cualquier recurso renovable a un ritmo que
comprender mejor esta interrelació n con la naturaleza. no supere su capacidad de regeneració n.
Cuando hablamos del ambiente nos referimos al medio
El uso sostenible só lo puede aplicarse a los recursos
donde se desarrollan todos los organismos; está formado
renovables. No es posible hacer un uso sostenible de
por factores bioló gicos (o bió ticos, con vida) y físico-
recursos no renovables, como los minerales, el petró leo,
químicos (o abió ticos, sin vida). Muchas veces oímos
el gas, etc. porque estos recursos no se regeneran; en
hablar de conservació n del medio ambiente o de
cambio podemos hacer uso sostenible de recursos
protecció n de la capa de ozono. La conservació n se
pesqueros, porque sus poblaciones tienen la capacidad de
define como “el uso racional de los recursos para lograr
reproducirse.
la má s alta calidad de vida”. A diferencia de la
Pero debemos
conservació n, la protecció n no permite el uso de
tomar acciones
recursos, y se emplea como una medida extrema para
para mantener esa
asegurar la continuidad de las especies y ecosistemas
capacidad en el
amenazados.
tiempo, lo que traerá
beneficios para la
Desarrollo sostenible sociedad y permitirá ,
A menudo se emplean los términos “desarrollo sostenible”, en conjunto con otras

“uso sostenible” y “aprovechamiento sostenible”. El 56 acciones, elevar la calidad de


vida.
Pejerrey extraído en la RNP (ACOREMA)
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas

Usos no sostenibles que pueden causar el deterioro o pé rdida de recursos, lo


Aunque el uso de recursos de la Reserva Nacional de que afectará la sostenibilidad de los beneficios que ofrece
Paracas ofrece oportunidades de desarrollo para diversos nuestra Reserva.
sectores de la població n, con frecuencia los usuarios
directos no miden el impacto que producen sobre la Monocultivo de especies marinas
biodiversidad u otros recursos del á rea. El resultado es
Es una modalidad de maricultura en la que todo el esfuerzo
un uso que no garantiza la regeneració n de recursos, el
se centra en una sola especie. Un ejemplo típico en la
uso no sostenible, y que a la larga afectará a quienes se
Reserva es el cultivo de la concha de abanico.
dedican a actividades productivas.
La concha de abanico
Uno de los ejemplos que mejor ilustra el uso no
sostenible de recursos es la pesca con dinamita, una Las condiciones ambientales de la Reserva Nacional de
prá ctica ilegal que se realiza en varias localidades Paracas favorecen el crecimiento de la concha de abanico,
dentro de la Reserva. Los que la realizan sostienen que pero cuando ocurre El Niñ o las condiciones mejoran, lo
demanda poco esfuerzo y que permite obtener gran que genera un aumento de la població n de concha a niveles
cantidad de peces; sin embargo, las detonaciones difícilmente alcanzados en condiciones normales. Así, la
destruyen parte importante de la població n de las concentració n del recurso durante El Niñ o puede llegar
especies comerciales, como los ejemplares juveniles a má s de cien conchas por metro cuadrado. Pero ya sea
que representan la regeneració n del recurso. Pero eso es en condiciones normales o no, la Reserva alberga la má s
só lo una parte del problema, porque el uso de explosivos importante població n de bancos naturales de concha de
altera todo el equilibrio del ecosistema, destruyendo abanico de la costa peruana, razó n por la cual este
poblaciones de otras especies comerciales y causando recurso se explota de manera intensiva.
dañ os a las formaciones rocosas existentes en el á rea.
El cultivo de concha de abanico en la Reserva es realizado
El conocimiento de las prá cticas que representan por asociaciones de pescadores artesanales en “concesiones
amenazas a la biodiversidad debe motivar un cambio de especiales” mediante dos sistemas: el sistema de fondo y el
actitud. Es necesario que todos los usuarios de la Reserva sistema suspendido. Tambié n se establecen “concesiones
reflexionen sobre sus prá cticas de uso y sobre los efectos ilegales” sobre las que existe control limitado,
especialmente en temporada alta para la extracció n del
recurso.

57
Paracas, Nuestra Reserva

El sistema de fondo es un sistema de engorde previo a Se debe tener en cuenta que la explotació n excesiva puede
la cosecha que consiste en colocar las semillas en un originar un agotamiento progresivo de la especie y que el
terreno cercado a manera de corral hasta que alcancen monocultivo no planificado reduce la variabilidad gené tica
un tamañ o comercial. Este sistema es el má s usado en la del recurso.
RNP; sin embargo tiene diversos inconvenientes y genera
La necesidad de vigilancia en las concesiones tiende a
impactos negativos importantes en el ecosistema. Uno de
incrementar el nú mero de habitantes y asentamientos
ellos es la eliminació n de los depredadores de concha de
humanos en diferentes zonas de la RNP. En ellos se
abanico (estrellas de mar y caracoles) que se realiza en los
disponen los residuos y desechos de la actividad diaria,
alrededores de la zona de cultivo.
con lo que se contaminan las orillas y los alrededores de
El sistema suspendido es un mé todo de cultivo casas, desembarcaderos y zonas colindantes, ademá s del
tecnificado que permite ejercer un mayor control sobre mar. El constante trá nsito vehicular de maricultores y
las fases de desarrollo, así como obtener el producto de comerciantes entre los desembarcaderos y las zonas de
manera má s eficiente y con menor impacto para el venta y procesamiento por rutas que se encuentran fuera
ecosistema. de las vías de acceso establecidas por la RNP tambié n
deteriora el paisaje terrestre. Los lugares má s afectados
son bahía de la Independencia, Laguna Grande, el Chucho,
el Ancla, Lagunilla, Atenas y Mendieta.

El trá fico y las actividades de maricultura tambié n


producen el disturbio de colonias reproductivas de aves
en zonas colindantes (gaviotas, ostreros, etc.) y de á reas de
descanso de aves y mamíferos.

Normatividad vinculada a la actividad

El Reglamento de la Ley de Promoció n y Desarrollo de la


Concha de abanico (L Torres)
Acuicultura (Ley 27460) define a la acuicultura como el
En las zonas sujetas a presió n los tamañ os de las conchas conjunto de actividades tecnoló gicas orientadas al cultivo o
de abanico de los bancos naturales son mucho menores crianza de especies acuá ticas que abarca su ciclo
que en otras zonas en las que se protege a este molusco. bioló gico

58
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas

completo o parcial y se realiza en un medio seleccionado sin considerarse las opiniones científicas sobre los posibles
y controlado, en ambientes hídricos naturales o efectos de esta extracció n desmesurada. En 1972 ocurrió
artificiales, tanto en aguas marinas, dulces salobres”. La Ley el fenó meno El Niñ o y las poblaciones de anchoveta, ya
General de Pesca y el decreto de creació n de la Reserva mermadas por la sobrepesca, terminaron por colapsar y
establecen que al Ministerio de la Producció n le compete la junto a ellas la pesquería industrial de anchoveta en el
administració n de los recursos hidrobioló gicos dentro de Perú . Ademá s, en un ecosistema marino en el que gran
la Reserva. Sin embargo, el decreto legislativo que crea el cantidad de otras especies dependían de la anchoveta
Ministerio del Ambiente señ ala que le corresponde al como fuente de alimento, no debe sorprender la drá stica
Servicio Nacional de Á reas Naturales Protegidas dar el reducció n de las poblaciones de aves guaneras y la
consentimiento previo, a la realizació n de todo trabajo, consecuente disminució n de la producció n del guano de
actividad o acció n en ella. las islas. En la actualidad la actividad pesquera industrial
de anchoveta se rige por continuos periodos de vedas, y
Sobreexplotación de recursos hidrobiológicos
aunque las poblaciones han dado señ ales de
La sobreexplotació n se define como el fenó meno mediante recuperació n, difícilmente alcanzará n los valores
el cual se extrae un recurso a una velocidad mayor que registrados antes de los añ os 1970s.
la capacidad del recurso para recuperarse. El efecto es
la disminució n de la població n de la especie y, al mismo
tiempo, de los beneficios que su explotació n brinda al
hombre. Los ejemplos má s evidentes en el mar de Paracas
y en general frente al litoral peruano son el de la anchoveta
y la sardina.

La explotació n de anchoveta se inició alrededor de 1950,


destiná ndose a la elaboració n de harina y aceite de
pescado. Las ganancias generadas por la exportació n de Bolicheras (J Reyes)
estos productos alentaron un desarrollo explosivo de la
pesquería, incrementá ndose el nú mero de embarcaciones En el caso de la sardina, que se destinaba principalmente
y fá bricas dedicadas a esta actividad. Hasta 1972 se a la elaboració n de conservas, el efecto de la sobrepesca
habían extraído 14 millones de toneladas de anchoveta, y El Niñ o actuando en conjunto han determinado la casi

59
Paracas, Nuestra Reserva

desaparició n de este recurso en el mar peruano. Aunque no diversas especies de algas marinas en el litoral peruano;
se ha extinguido como especie, la sardina es considerada se encarga al Instituto del Mar del Perú los estudios para
“comercialmente extinta”, debido a que su captura ya no determinar el estado de las praderas de algas y recomendar
brinda beneficios econó micos. las acciones para asegurar su manejo sostenible.
En añ os recientes se ha desarrollado la extracció n de algas
marinas para su uso en diversas industrias. Se estima Extracción de peces y mariscos de tamaños
que en los ú ltimos ocho añ os se han extraído en la costa inadecuados
peruana 140 mil toneladas de algas, incluidas el sargazo
La extracció n de especies de importancia comercial con
(Macrocystis spp.) y el aracanto (Lessonia spp.), destinadas
tamañ os inadecuados se produce en toda la zona (territorio
a la exportació n para la industria cosmé tica. No existen
de la Reserva, zona de amortiguamiento y á rea de
estudios sobre la situació n actual de las algas marinas, las
influencia) y ocasiona la pé rdida de la variabilidad gené tica
cuales son colectadas en las playas o extraídas mediante
de las poblaciones.
mé todos mecá nicos e incluso con el uso de explosivos.
En la pesca industrial
Legislación y normatividad
La pesca industrial no está permitida dentro de la
El Ministerio de la Producció n establece, de acuerdo a
Reserva. Se realiza en la zona de amortiguamiento y en la
los estudios realizados por el Instituto del Mar del Perú
zona de influencia. En algunas oportunidades las
(IMARPE), determina el establecimiento de periodos de veda
embarcaciones de pesca industrial ingresan a la zona de
para la pesca o extracció n de recursos hidrobioló gicos.
cinco millas desde la costa destinadas exclusivamente a
Ademá s, la Ley General de Pesca establece en su artículo
la pesca artesanal y en donde tambié n
76 las prohibiciones para la extracció n, procesamiento y
se concentran
comercializació n de recursos hidrobioló gicos no autorizados
ejemplares juveniles.
en á reas reservadas o prohibidas. El cumplimiento de las
Esto se agrava
normas en este aspecto se realiza a travé s de la Direcció n
por el poco interé s
Nacional de Seguimiento, Controly Vigilancia del Ministerio
que muestran las
de la Producció n, en colaboració n con los respectivos
empresas industriales
gobiernos regionales. Por otro lado, la Resolució n Ministerial
en respetar las cuotas
Nº 839- 2008-PRODUCE establece una veda para la Bolichera (J. Reyes)
extracció n de

60
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas

de extracció n autorizadas para cada embarcació n, las Por lo general el beneficio para los pescadores es muy bajo,
vedas y los tamañ os permitidos establecidos para la pues los comerciantes pagan menos por un producto
captura de individuos segú n la especie. Por otro lado, ilegal y de mala calidad.
algunas embarcaciones industriales utilizan redes de doble
Las especies más impactadas
fondo en las cuales quedan atrapados peces de todos los
tamañ os, incluyendo especies que no se aprovechará n Las especies de peces y mariscos de importancia
econó micamente y ejemplares jó venes. comercial son las que sufren un impacto negativo en el
tamañ o de sus poblaciones, debido a la extracció n de
En la pesca artesanal
individuos jó venes que no alcanzan la edad y talla para
Muchos pescadores se ven obligados a extraer grandes reproducirse. En la zona Pisco-Paracas, las especies de
volú menes de recursos -incluyendo ejemplares que no peces má s afectadas son la anchoveta y el jurel, extraídas
alcanzan las tallas autorizadas- para cubrir deudas principalmente por la pesquería industrial. En la
contraídas con los comerciantes que les proveen de pesquería artesanal el impacto ocurre sobre el pejerrey,
combustibles y otros insumos para sus faenas. En muchos la lisa y la cabinza, ademá s de algunos invertebrados
casos utilizan aparejos de pesca inadecuados o prohibidos comerciales extraídos con tallas inadecuadas, en é pocas
(redes de doble fondo, chinchorro y pequeñ as redes de de veda y en sus bancos naturales: concha de abanico,
cerco o “bolichitos”) con los cuales realizan una pesca no chanque, erizo, pulpo, lapas, caracol, choros y almejas,
selectiva que impacta negativamente sobre los recursos, al entre otros.
capturar individuos de todas las tallas o alterar el fondo
Legislación y normatividad
marino y con ello su biodiversidad.
A travé s de la R.M. N°209-2001-PE, el Ministerio de la
Producció n ha establecido las tallas mínimas de captura
y tolerancia má xima de ejemplares juveniles de peces e
invertebrados de importancia comercial. En ella se penaliza
a los responsables de la extracció n de ejemplares de
tallas no autorizadas, con la suspensió n de las
concesiones, autorizaciones, permisos y licencias
respectivas. La suspensió n es por un período de 180 días
Botes de pesca artesanal en Lagunilla (ACOREMA)
naturales, sin perjuicio de las sanciones de multa y
decomiso.
61
Paracas, Nuestra Reserva

Captura de especies amenazadas Especies más capturadas


La captura de especies amenazadas se da tanto de Tortugas marinas
manera incidental como dirigida en la Reserva Nacional de
Entre las especies má s comercializadas encontramos a las
Paracas, su zonas de amortiguamiento y su zona de
tortugas marinas, que está n seriamente amenazadas, a
influencia.
pesar de lo cual son cazadas por su carne. La demanda
La captura incidental generada por los restaurantes y consumidores hace que
La captura incidental generalmente ocurre durante las los pescadores de la zona continú en con su extracció n y
faenas de pesca, debido a que los pescadores ocupan las que muchas tortugas marinas que se capturan vivas sean
mismas á reas que los animales usan para su retenidas para su venta, originado una captura dirigida a
alimentació n. Con frecuencia, individuos de especies esta especie. Ademá s, de la comercializació n de la carne,
como pingü inos de Humboldt y otras aves, lobos marinos, los caparazones se venden como objetos decorativos; el
tortugas marinas, delfines, gatos marinos u otros, quedan aceite y la grasa tambié n se venden como medicina por
atrapados en aparejos de pesca (redes, trasmallos, las propiedades curativas que se le atribuyen.
espineles, hilos, etc.) y mueren asfixiados. El pescador
destina la especie capturada, segú n su utilidad, al
autoconsumo o a su comercializació n directa o
clandestina en el mercado local.

La captura dirigida

La captura dirigida de especies amenazadas ocurre por la


costumbre de los pescadores de consumir ciertas
especies (por ejemplo, varias especies de aves marinas:
pelícano, guanay, chuita y pingü ino de Humboldt), o
porque existe una demanda que rinde beneficios
econó micos, como es el caso de los delfines y tortugas
marinas.
Captura de tortugas marinas (J. Reyes)

62
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas

Delfines Lobos marinos


Los delfines son cazados directamente para comercializar Los pescadores cazan a los lobos marinos, debido a que
su carne al estado fresco (“chancho marino”), o seco-salado dañ an las redes y el producto de la pesca; este problema
(“muchame”). Para la caza de estos animales se emplean es mayor en zonas de alta concentració n de lobos
redes cortina y arpones lanzados a mano. El uso de carne marinos. Aunque se desconoce la magnitud de estas
de delfín como carnada en la pesca de espineles para capturas, se calcula que dichas matanzas podrían afectar
tiburó n puede incrementar las capturas dirigidas de estos seriamente a los lobos marinos, sobre todo si é stas se
mamíferos marinos. realizan en é poca y zonas de reproducció n.

Aves guaneras

A la captura de aves guaneras se suma la recolecció n de sus


huevos, consumidos principalmente por los pescadores.
Ademá s, durante la extracció n del guano se destruye gran
cantidad de nidos y se perturba a las aves, que
abandonan los nidos restantes. Incluso, especies
amenazadas como el pingü ino de Humboldt y el
potoyunco peruano son capturados y consumidos por
los extractores de guano.

Legislación y normatividad

El Decreto Supremo 034-2004-AG, establece categorías


que indican la situació n de diversas especies presentes
en la Reserva. Dentro de las especies En Peligro Crítico
está n el potoyunco peruano y la tortuga dorso de cuero;
Bufeo costero atrapado en red de pesca (J Reyes) en la categoría En Peligro se incluye al pingü ino de
Humboldt, la tortuga verde, la tortuga pico de loro, el lobo
fino, el gato marino y las aves guaneras. El lobo chusco se
encuentra en situació n Vulnerable. Las tortugas marinas
está n protegidas ademá s por el Decreto Supremo 026-

63
Paracas, Nuestra Reserva

2001-PE, que prohíbe su captura. Todas las especies de


delfines está n protegidas por la Ley 26585, que prohíbe 64
su captura, procesamiento y comercializació n. Tambié n
existe protecció n de estas especies a nivel internacional
a travé s de convenciones como CITES y, en el caso de las
tortugas marinas, mediante la Convenció n
Interamericana para la Protecció n y Conservació n de
Tortugas Marinas suscrita por el Perú en septiembre de
1999.

La explotació n del guano debe ser coherente con la


conservació n de la diversidad bioló gica de la Reserva,
tal como lo establece la norma legal que crea el Proyecto
Especial de Promoció n del Aprovechamiento de Abonos
Provenientes de Aves Marinas (PROABONOS), entidad
dependiente del Ministerio de Agricultura.

Pesca con métodos prohibidos


Pesca con explosivos

La pesca con explosivos es una actividad ilegal desde


todo punto de vista y su uso está prohibido. Las personas
que extraen recursos del mar empleando dinamita se
conocen localmente como “bomberos”. Se sabe que la
dinamita es obtenida de los diversos campamentos mineros
informales que operan principalmente en la zona sur,
cerca de Nazca.

Esta actividad se realiza tanto desde tierra como en el


mar. En el primer caso los pescadores furtivos observan
desde
acantilados o zonas rocosas la cercanía de cardú menes de
peces. Una vez que los ubican, lanzan la dinamita en una zona
cercana para producir una fuerte explosió n que mata los
peces, los cuales varan en la orilla de donde son recolectados.
La pesca con dinamita por mar es practicada por equipos
conformados por un motorista, dos buzos y un tripulante,
generalmente a bordo de una embarcació n sin nombre o
matrícula. Desde el bote buscan cardú menes y cuando los
detectan lanzan los explosivos; producida la detonació n, el
pescado muerto sale a flote y es recolectado. El producto es
luego trasladado hasta los muelles dentro y fuera de la RNP,
ademá s de otros puntos clandestinos de desembarque.

Los botes usados por los “bomberos” no se encuentran


registrados y operan en playas alejadas, donde el control de
las autoridades es limitado. Las á reas en la RNP donde se
desarrolla esta pesca ilegal incluyen Lechuza, Punta Prieto,
Esperanza, Los Fardos, La Mina, Playa Roja, Santa María,
Yumaque, Supay, Punta Cielo, Los Frailes, Zá rate,
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas

Arquillo, el Chucho, Tres Puertas, Canastones, Karwas, el Por otro lado, la manipulació n de la dinamita representa
Queso, El Negro y Morro Quemado. un grave riesgo para los pescadores que emplean este
La pesca ilegal con explosivos se realiza sin tomar en explosivo y puede generar lesiones severas, mutilaciones
cuenta el gran impacto que tiene sobre el recurso que se e incluso la muerte.
quiere extraer, sobre el ecosistema y la biodiversidad en su Pesca con chinchorro
conjunto. Las especies de peces mayormente afectadas son
El chinchorro es un tipo de red de arrastre que se opera
la lisa y la chita, aunque tambié n se dinamitan
desde la orilla. La característica del chinchorro es que posee
cardú menes de anchoveta para venderlos o utilizarlos
dos tipos de pañ os de red, una en las partes laterales con
como carnada. Las detonaciones producen gran
una apertura de malla relativamente amplia y otro tipo de
mortandad entre estos peces de importancia comercial.
malla con apertura má s pequeñ a denominada copo, que
Sin embargo, la onda expansiva afecta a otras especies de
queda en el centro para recolectar los peces atrapados.
peces e invertebrados regularmente extraídos por otros
El chinchorro se tiende con ayuda de embarcaciones que
pescadores, lo que afecta sus faenas de pesca. Tambié n
llevan la red de un punto a otro de la orilla formando un
representa un peligro para especies amenazadas, como
arco. Luego de ello, ambos extremos de la red son
aves, lobos marinos, tortugas, nutrias y delfines, pues
arrastrados mediante fuerza humana (llamado en este caso
destruye su há bitat, perturba su descanso, alimentació n y
chinchorro manual) o vehículos (chinchorro mecanizado).
reproducció n, o les causa la muerte.
Esta red se emplea para extraer peces como lenguados,
corvinas, lisas, tollos, entre otros. Sin embargo, el arrastre
de la red tiene el efecto de destruir el ecosistema de la orilla
y del fondo, arrancando algas marinas, peces de todo
tamañ o, moluscos, crustá ceos y otros invertebrados. En
ocasiones tortugas marinas e incluso mamíferos como
delfines y lobos marinos son atrapados en estas redes. En la
Reserva Nacional de Paracas ese tipo de pesca ilegal se lleva
a cabo en playas alejadas como Barlovento, Santa Ana y El
Negro, localizadas en el extremo sur de la Reserva.
Pescador ilegal capturado con dinamita (RNP)

65
Paracas, Nuestra Reserva

Legislación y normatividad
Excesiva presión de la actividad turística
La pesca con explosivos está catalogada como un delito
Añ o tras añ o, el ingreso masivo de turistas y visitantes
ecoló gico y por ello es una actividad prohibida. El artículo
provoca el deterioro del frá gil ecosistema que busca
309 del Có digo Penal señ ala: “El que extrae especies de
proteger la RNP. A pesar de contar con reglamentos para
flora y fauna acuá tica en é poca, cantidades, talla y zonas
uso del espacio de la Reserva, existen dificultades para
que son prohibidas o vedadas o utiliza procedimientos de
realizar un control efectivo de la actividad turística.
pesca prohibidos, o mé todos ilícitos, será reprimido con
pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de El flujo de visitantes ha variado de 14,038 en 1976 a
cinco añ os”. Ademá s, la posesió n de dinamita por civiles 97,800 en el 2001; en el 2006 se registró el mayor
está prohibida, segú n el artículo 279 del Có digo Penal: “El nú mero de visitantes (129,603). Estas cifras hacen de la
que, ilegítimamente, fabrica, almacena, suministra o tiene RNP la tercera á rea natural protegida de importancia
en su poder bombas, armas, municiones o materiales turística. Los principales motivos por los que los
explosivos, inflamables, asfixiantes o tó xicos o sustancias o visitantes llegan a Paracas son su gran belleza natural y
materiales destinados para su preparació n, será reprimido su cercanía a Lima y otras ciudades del centro del país.
con pena privativa de libertad no menor de seis ni mayor La afluencia turística es constante. Entre enero y abril
de quince añ os”. Estas normativas sin embargo no recibe un 58% de visitantes provenientes de Lima, Chincha,
parecen reprimir a los infractores, que son liberados a las
pocas horas de ser capturados, debido a la poca
disposició n de las autoridades judiciales por la aplicació n
de la ley.

En el caso del chinchorro, el artículo 134, numeral 10 del


Reglamento de la Ley General de Pesca prohíbe el uso de
chinchorro mecanizado en el á rea comprendida entre
cero y cinco millas de la costa, por ser esta un á rea de
protecció n de recursos. Por su parte la Resolució n
Ministerial 119- 2009-PRODUCE prohíbe el uso de
chinchorro manual en todo el litoral peruano, debido a su
Veraneantes en Lagunilla, RNP ( M. Ormeñ o)
baja selectividad y a los efectos que genera en el
ecosistema.
66
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas

Ica y Pisco. Durante el verano el atractivo principal lo La afluencia de turistas genera una serie de impactos
constituyen las playas, algunas de las cuales se ven negativos sobre la biodiversidad de la RNP. La mayor
totalmente colmadas. De mayo a agosto los visitantes presió n se ejerce sobre las aves de la bahía de Paracas,
son principalmente extranjeros, investigadores y grupos que en su mayoría son migratorias. Los animales
familiares que disfrutan de las bellezas escé nicas, quienes domé sticos que son llevados al á rea pueden atacar a la
representan el 15% del total. Entre setiembre y fauna silvestre o trasmitir enfermedades. La vegetació n
diciembre los grupos está n conformados por estudiantes es escasa, sin embargo algunos visitantes la destruyen
nacionales (27%), que llegan a la RNP para tener por diversió n. Otros recogen los fó siles existentes en el
conocimientos de la historia, fauna, etc. y para disfrutar á rea y los llevan como recuerdo. El uso de vehículos
de momentos de esparcimiento en las diferentes zonas deportivos, terrestres o acuá ticos para transitar en zonas
que visitan. restringidas genera ruido; ademá s perturban las zonas de
La mayoría de visitantes del verano, especialmente locales y descanso, alimentació n y reproducció n de las aves,
nacionales, se comportan en las playas sin tener en provocan la huida de los individuos o destruyen sus
cuenta que se encuentran en un á rea natural protegida. nidos.
Ignoran las reglas que imparten los guardaparques y
reclaman cuando se les prohíbe el paso hacia zonas
peligrosas o restringidas en las que se protege a una o a
un grupo de especies y al ecosistema del que dependen.

Algunos operadores de turismo (guías y agencias) no


observan el cumplimiento de normas bá sicas de conducta
durante la visita al á rea protegida o a las islas localizadas
en su zona de amortiguamiento, llevando ellos mismos a
los visitantes a las á reas no permitidas.

Los grupos de estudiantes y delegaciones diversas no Visitantes en zona restringida en la bahía de Paracas (J Reyes)
escapan a este comportamiento. Es necesario que los
Aú n fuera de la Reserva se puede causar un impacto. La
responsables de las delegaciones orienten bien a sus
compra de fó siles contribuye a la depredació n de este
grupos para minimizar el impacto de su visita.
patrimonio natural. El consumo de especies amenazadas,

67
Paracas, Nuestra Reserva

la compra de artesanías hechas con restos de estas especies embarcaciones de recreo circulando en la bahía de
o de productos provenientes de é stas aumenta la demanda Paracas aumentará la presió n sobre la biodiversidad. Se
y contribuye a su captura. De igual forma, el consumo d debe tener en cuenta que esta bahía es zona de descanso,
especies hidrobioló gicas por debajo de la talla permitida alimentació n y desarrollo para especies de aves
o extraídas en é poca de veda tiene un impacto negativo migratorias, tortugas marinas y delfines.
sobre la biodiversidad de la Reserva.

En los ú ltimos añ os se está impulsando la construcció n Ocupación no planificada


de infraestructura hotelera en la zona de
Hasta las primeras dé cadas del siglo XX, los pescadores
amortiguamiento de la Reserva. Si bien estas representan
iqueñ os dominaban el litoral entre puerto Caballas
inversiones que tendrá n impacto sobre el desarrollo de la
y Lagunillas. Los pescadores de la zona de Pisco no
zona de Paracas, se debe tomar las precauciones para que
necesitaban ir má s al sur de la península de Paracas
este desarrollo no afecte negativamente a la
pues la zona les brindaba suficientes peces y mariscos.
biodiversidad protegida de la Reserva. El riesgo potencial
La presencia de poblaciones humanas asentadas en la
es la proliferació n en exceso de infraestructura que
Reserva Nacional de Paracas se explica a menudo como
exceda la capacidad de los servicios bá sicos de las
consecuencia de la explotació n de la concha de abanico;
poblaciones aledañ as. Ademá s, la instalació n de muelles,
sin embargo es necesario conocer có mo ha evolucionado
así como un mayor nú mero de visitantes y
este proceso.

Hace por lo menos 2500 añ os, durante la é poca de fuertes


contactos de la costa sur con culturas norteñ as, la bahía
de la Independencia se empezó a poblar por colonos del
valle de Ica. En tiempos prehispá nicos, el desplazamiento
y traslado de productos de Ica a esta bahía se hacía con
recuas de camé lidos. Los fundadores de la caleta Rancherío
serían los continuadores de esta larga tradició n, cuyos
antecedentes histó ricos inmediatos parecen estar en la
caleta de Tunga.

Turistas observan delfines en la bahía de Paracas (J Reyes)

68
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas

Hasta 1981, la pesca en la bahía de Independencia y los cambios oceanográ ficos, la disponibilidad del
(Laguna Grande) estuvo orientada al consumo humano recurso concha de abanico empezó a decaer. Para evitar
principalmente para el mercado de Ica y sus caseríos. Las su depredació n total se establecieron vedas, que fueron
familias de pescadores que llegaban a la zona para trabajar, respetadas parcialmente.
así como los pescadores de Pisco, establecían viviendas
Asentamientos establecidos en el área
precarias denominadas “ranchos”, en razó n de que la
zona era tan só lo un lugar de trabajo. Para 1987 la concha de abanico prá cticamente había
desaparecido y el esfuerzo de extracció n era mucho mayor.
El “boom” de la concha de abanico
Una vez extraído y agotado el recurso los pescadores
En 1982, ante la presencia de El Niñ o y el consecuente migraron a otras zonas; sin embargo en términos generales,
calentamiento del agua se incrementó la producció n en la població n inicial se vio incrementada con la presencia
los bancos naturales de concha de abanico. Con el “boom” de los forá neos que se quedaron despué s del “boom”. En
de 1982-86, pescadores de todo el litoral se concentraron 1987 había 150 embarcaciones en la zona y una població n
en la bahía de la Independencia (Laguna Grande), y con permanente de noventa personas, con alrededor de 200
ellos llegaron comerciantes, transportistas y ambulantes, trabajadores dedicados a actividades relacionadas con la
que se establecieron en una zona frente a Rancherío, pesca (comerciantes, servicios, etc.).
dando origen en 1984 al asentamiento denominado Sector
En la actualidad la ocupació n en la RNP se concentra en
Muelle. A mediados de 1986, debido a la sobreexplotació n
las zonas de Laguna Grande (Rancherío y Muelle),
Lagunilla,

Laguna Grande – Muelle (J Reyes) Laguna Grande – Rancherío (J Reyes)


69
Paracas, Nuestra Reserva

Atenas, Tunga y Mendieta. Las viviendas varían de


Residuos industriales pesqueros
rú sticas y pequeñ as construcciones o ranchos, a casas de
material noble como las de Lagunilla. La ocupació n no Durante dé cadas, las plantas de harina y aceite de
siempre involucra a usuarios de actividades pescado situadas a lo largo de la bahía de Paracas han
econó micas, como lo demuestra la construcció n de vertido sus aguas de desecho directamente al mar, a
viviendas particulares en la zona de Santo Domingo, travé s de tuberías independientes. Las aguas arrojadas, con
dentro de los límites de la Reserva. un alto contenido de materia orgá nica, proteínas, escamas,
vísceras y grasa de pescado han sido las responsables de
Recursos afectados
los altos niveles de contaminació n de la bahía. En la
El mayor problema generado por estos asentamientos actualidad las tuberías para efluentes de estas plantas
humanos en la RNP es la contaminació n por residuos han sido conectadas a un solo colector que transporta las
só lidos orgá nicos e inorgá nicos, que provoca el deterioro aguas de desecho a una distancia de 12,5 km de la costa.
del há bitat natural de las playas y los alrededores, Con esta infraestructura se ha alejado la contaminació n
ademá s de perturbar a las aves de orilla. El deterioro se proveniente de los efluentes de estas industrias, sin
extiende a las zonas de acceso a estos asentamientos, embargo se requiere un tratamiento previo de las aguas de
principalmente a travé s de las vías carrozables, trochas desecho para disminuir la descarga de materia orgá nica y
no autorizadas y la destrucció n de señ alizaciones. otros contaminantes al mar.

Legislación y normatividad

En principio, las á reas naturales protegidas son bienes


del dominio pú blico, y en consecuencia, no son objeto
de derechos privados (artículo 2, D.S. 160-77-AG). Sin
embargo, es necesario reconocer la situació n de los predios
de propiedad privada cuya existencia es anterior a la
declaració n del á rea natural protegida. En cualquier caso
el ejercicio de la propiedad y cualquier otro derecho debe
estar en armonía con los objetivos y fines para los cuales
el á rea fue creada (artículo 110, Ley General del
Ambiente).
Colector Paracas (Fuente: Google Earth)

70
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas

Impactos de la contaminación industrial en la Legislación y normatividad


biodiversidad
La Ley General de Pesca y el reglamento de esta ley establecen
La mayor biodiversidad de la Reserva se encuentra la implementació n de los Programas de Adecuació n Medio
principalmente en la zona marino costera. Son Ambiental (PAMA) para las industrias del sector pesquero.
representativas y numerosas las especies bentó nicas Mediante Decreto Supremo Nº 010-2008-PRODUCE, el Ministerio
de invertebrados marinos como moluscos, poliquetos, de la Producció n fijó los límites má ximos permisibles para los
crustá ceos, equinodermos, etc. Los eventos de efluentes de la industria de harina y aceite de pescado que son
contaminació n por desechos industriales pesqueros vertidos al mar, indicando su obligatoriedad en el caso de plantas
en la bahía de Paracas han ocasionado un gran de tratamiento nuevas o reubicadas, y de aplicació n gradual en
impacto sobre la biodiversidad de esta á rea protegida. el caso de plantas ya en operació n. Por su parte el Ministerio
Cuando hay un exceso de materia orgá nica vertida del Ambiente estableció los límites má ximos permisibles de
al mar é sta se descompone, consumiendo en este emisiones a la atmó sfera para la industria de harina y aceite
proceso una alta cantidad de oxígeno y causando de pescado (D.S Nº 011-2009-MINAM), encargá ndose a la
la muerte por asfixia de los organismos marinos Direcció n de Seguimiento, Control y Vigilancia del Ministerio
que varan en gran nú mero en las orillas. La grasa de la Producció n la misió n de fiscalizar el cumplimiento de la
y otros compuestos se asientan en el fondo marino, legislació n vigente.
causando serios problemas a los organismos del
Alternativas
bentos. Tambié n se afectan los bancos naturales de
especies hidrobioló gicas de importancia comercial Se debe dar prioridad a algunas medidas para que sean
como la concha de abanico, pejerrey, otros peces e implementadas por las empresas. Por ejemplo, la preservació n
invertebrados. Esta situació n genera el deterioro de las de la pesca a bordo de las embarcaciones y en las pozas de
aguas de la bahía, disminuyendo la disponibilidad de recepció n de las fá bricas para evitar la descomposició n de
alimento en diversos segmentos de la red alimenticia la materia prima y disminuir las concentraciones de grasas,
y deterioro del há bitat de delfines, tortugas marinas y proteínas, escamas, vísceras, etc. que generalmente se pierden
aves. La presencia de enfermedades de la piel delfines con el agua desechada directamente al mar en la primera
costeros residentes posiblemente se asocie a la baja etapa del proceso de transformació n. Otras medidas incluyen
calidad del agua en la bahía de Paracas. la reducció n del agua de bombeo mediante bombas má s
eficientes; el reemplazo de agua de mar por agua dulce para

71
Paracas, Nuestra Reserva

recuperar la proteína disuelta, y la adopció n de sistemas vísceras de pescado, conchas de moluscos, restos de
de secado indirecto que reduzcan las emisiones de gases redes, hilos de pescar, anzuelos, corchos, plomos, pilas,
a la atmó sfera, que tambié n es contaminada por esta etc.
actividad.
Las botellas plá sticas de aceite para motor fuera de borda
con restos de este compuesto se vierten directamente
Contaminación producida por las actividades en el mar (mini derrames) durante las operaciones de
del turismo y la pesca
mantenimiento y reparació n de motores, contaminando
El turismo y la pesca artesanal destacan entre las el medio marino y acumulá ndose posteriormente en las
principales actividades econó micas que se desarrollan orillas de las playas cercanas a los desembarcaderos,
en la Reserva Nacional de Paracas. Sin embargo, ambas caletas y zonas de operació n de las embarcaciones.
producen impactos negativos sobre la biodiversidad,
Contaminación producida por turistas y visitantes
pues generan una gran cantidad de desechos dentro de la
Reserva. A lo largo del añ o, un promedio de cien mil visitantes
llega a la RNP para realizar diversas actividades
Contaminación producida por la pesca
recreativas y turísticas que producen gran cantidad de
Los residuos de la actividad pesquera incluyen botellas desechos só lidos.
plá sticas (de aceite para motor y para cocina, gaseosas),

Envases de aceite para motor ( RNP) Basura producida por turismo y pesca (J. Reyes)

72
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas

Plá sticos, papeles, vidrios, metales, materia orgá nica cuerpos los contaminantes se acumulan. De esta manera
y muchos otros desechos se acumulan en las playas, son transferidos a otros niveles de la red alimenticia
senderos y zonas de visita. hasta llegar en algunos casos al hombre. En otros casos el
En parte este problema se debe a la falta de conocimiento efecto es directo, como ocurre con las tortugas y otras
de los visitantes sobre el impacto que ocasionan los especies amenazadas que ingieren bolsas y otros residuos
residuos en el á rea y al desinteré s que muestran en seguir plá sticos, lo que les provoca la muerte por asfixia u
las recomendaciones e indicaciones de los guardaparques. obstrucció n intestinal.
A esto se suma la falta de personal disponible en la RNP Otras fuentes de contaminació n son la acumulació n de
para brindar la informació n necesaria y hacer el control residuos só lidos en diferentes vías al interior de la Reserva,
respectivo. Por otro lado, muchos guías y agencias de causada por los transportistas que cruzan el á rea rumbo
turismo no asumen su responsabilidad de orientar a los al Puerto San Martín, y la contaminació n asociada a la
turistas durante su visita al á rea protegida mediante la venta de alimentos (como en los restaurantes de Lagunilla)
difusió n de pautas de comportamiento que garanticen el cuyos residuos, ademá s de ser vertidos directamente al
menor impacto en los ecosistemas que se está protegiendo mar generan la presencia de roedores en las playas.
en la Reserva.

Lugares y especies más afectados

Las playas que sufren un mayor impacto debido a los


residuos só lidos generados por las actividades turísticas
y pesqueras son La Mina, Yumaque, Atenas y Lagunilla.
En estos lugares, la gente deja restos de comida y
residuos só lidos en la arena o los entierran en lugar de
usar los depó sitos que existen para ese fin. Así se
contaminan las playas, orillas marinas y la zona
intermareal, caracterizadas por su gran biodiversidad. Se
sabe que estos residuos só lidos (especialmente algunos
plá sticos y las pilas) contienen sustancias tó xicas que
Turistas en Lagunilla ( RNP)
son ingeridas por invertebrados, peces y otros organismos
marinos, en cuyos
73
Paracas, Nuestra Reserva

Legislación y normatividad diversas estimaciones. Los efectos del cambio climá tico
Las autoridades involucradas con el ordenamiento de la sobre las zonas costeras será variable de acuerdo a las
actividad no han previsto ni destinado los lugares a los regiones e incluyen:
cuales se deben arrojar los residuos de las actividades • Inundació n de zonas costeras de baja elevació n como
industriales y artesanales de la zona. La mejor solució n es consecuencia del aumento del nivel de los océ anos
que al retirarse los usuarios lleven consigo los desperdicios (estimado en 1.5 a 2 m)
que generan y los coloquen en lugares adecuados fuera
• Desarrollo de Fenó menos El Niñ o en menores
de la Reserva, para ser sometidos al tratamiento de
periodos de tiempo y con mayor intensidad.
residuos só lidos realizado por las municipalidades
correspondientes. • Cambios en la distribució n de las masas de agua,
con efectos sobre las corrientes marinas y los
Cambio climático fenó menos de afloramiento.

En las ú ltimas dé cadas la temperatura media del planeta • Disminució n de las especies comerciales que
Tierra se ha incrementado en aproximadamente 0.6 ºC, sustentan actividades extractivas
lo que ha llamado la atenció n de la comunidad científica • Pé rdida de diversidad bioló gica.
internacional, autoridades y la opinió n pú blica. Este
cambio climá tico, definido como el cambio en la
temperatura por acció n del hombre, es uno de los
problemas má s críticos en la actualidad, que se suma al
aumento de la variabilidad climá tica del planeta (eventos
naturales) que tiene diversas causas. Pero las causas del
cambio climá tico se relacionan a las actividades
humanas, principalmente a la acumulació n de gases de
efecto invernadero como el CO2, como resultado de la alta
actividad industrial que ocurre mayormente en los países
en desarrollo. Como consecuencia, para el añ o 2100 se
Las zonas costeras son má s vulnerables a los efectos del cambio
espera un aumento de la temperatura global entre 1.4 a
climá tico. (J. Reyes)
5.8 ºC, de acuerdo a

74
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas

Considerando la fragilidad del ecosistema marino costero exclusivamente para el terreno adquirido por el operador y
de la RNP, es de esperarse que estos efectos se manifiesten permitir la licencia para la instalació n de industria
con intensidad variable, comprometiendo al á rea natural pesada dio inicio a un proceso y generó el precedente
protegida, la biodiversidad que protege y las actividades para la instalació n de nuevos proyectos industriales.
que sustenta.

Legislación y Normatividad

El Perú es país signatario de la Convenció n Marco de


las Naciones Unidas de Cambio Climá tico (1993) y de la
Convenció n de Kyoto (1997) sobre reducció n de la emisió n
de gases de efecto invernadero. En el entorno nacional se
Planta de fraccionamiento, proyecto Camisea en Paracas (J. Reyes)
creó la Comisió n Nacional sobre Cambio Climá tico y se
aprobó la Estrategia Nacional sobre Cambio Climá tico. Las A la planta de fraccionamiento de líquidos de gas se
metas son lograr la adaptació n gradual al cambio climá tico, suma la futura instalació n de una planta petroquímica
minimizar sus efectos en las zonas má s vulnerables y para la producció n de amoniaco y nitrato de amonio, este
reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el ú ltimo usado como materia prima para la fabricació n de
país. explosivos para la minería. Como ocurrió con la planta
de fraccionamiento, la zonificació n fue cambiada a la que
Sobre-industrialización de la zona de
permite la instalació n de industria pesada. La industria
amortiguamiento
petroquímica tiene un alto riesgo de contaminació n
Un tema que genera alta controversia es la sobre- ambiental, generando problemas de contaminació n del
industrializació n del á rea de amortiguamiento de la aire, el suelo y el agua, en particular la napa freá tica en la
Reserva Nacional de Paracas. La instalació n de la planta zona de disposició n de los residuos industriales
de fraccionamiento de líquidos de gas del proyecto generados por la planta. Ademá s, está el riesgo de
Camisea (2002) en playa Lobería generó una corriente de explosiones durante el transporte de materia prima y los
opinió n respecto a los riesgos para la RNP que no fueron productos generados.
considerados en el proceso de selecció n de sitio para la
Observando la proliferació n de industrias de nivel
ubicació n de la referida planta. El cambio en la zonificació n
pesado en el á rea de amortiguamiento de la Reserva, es
necesario preguntarse cuá l es la visió n de futuro para el

75
Paracas, Nuestra Reserva

desarrollo de la zona marino costera de Pisco, incluyendo


la RNP, si se enfoca en la oportunidad que representa el
desarrollo turístico o si má s industrias establecidas en las
inmediaciones de esta á rea natural protegida terminará n
finalmente por acabar con el valor intrínseco de é sta, la má s
importante á rea marina protegida en la costa peruana.

Legislación y normatividad

El artículo 25 de la Ley de Á reas Naturales Protegidas


establece que “las actividades que se realicen en las
Zonas de Amortiguamiento no deben poner en riesgo el
cumplimiento de los fines del á rea natural protegida”. Sin
embargo, esto no se toma en cuenta al hacer la selecció n
del sitio para la industria pesada en Paracas. El cambio de
zonificació n en cada caso demuestra que en la instalació n
de industria pesada considerada altamente contaminante
priman má s los intereses econó micos que el mandato de la
normativa para conservar los ecosistemas y la biodiversidad
de la Reserva Nacional de Paracas.

76
7 Nuestra reserva para siempre
Paracas, Nuestra Reserva

Acción y participación valor para la economía local y nacional. Sin embargo, aú n


La conservació n de la Reserva Nacional de Paracas requiere nos falta valorarla en su real magnitud como depositaria
de la participació n tanto de las autoridades e de una rica biodiversidad, que es precisamente la base
instituciones como, principalmente, de la població n. La de las actividades humanas que se desarrollan en ella.
educació n y sensibilizació n ambiental juegan un papel Conocerla, conocer sus recursos y las normas que rigen
importante en la generació n de cambios de actitud y de su uso será n la base para asegurar que las generaciones
prá cticas que ayuden a mejorar la administració n de la futuras puedan disfrutar de los beneficios que la Reserva
Reserva en beneficio de todos. Só lo así mejorará n lo niveles ofrece.
de cultura ambiental, que es la base para la toma de
conciencia sobre los problemas que afectan nuestro
entorno y para la propuesta de soluciones. Algunas de las
acciones con las que podemos comprometernos para
contribuir al desarrollo de una cultura ambiental son:

• Conocer y analizar los problemas ambientales


en el marco de nuestras propias relaciones y
responsabilidades con el entorno.

• Desarrollar una actitud responsable hacia el medio


ambiente, reconociendo en el desarrollo sostenible
la ú nica opció n posible.

• Aplicar la cultura ambiental en las actividades


de la vida diaria. Los problemas ambientales son
complejos y requieren de la participació n de todos,
Docentes de Pisco participando en talleres ambientales (ACOREMA)
por ello debemos plantear una visió n comú n de
futuro orientada a la prevenció n.

Todos reconocemos la importancia de la Reserva


Nacional de Paracas como un á rea rica en recursos de
reconocido

78
Nuestra Reserva para siempre

La participación es la clave

Diversas instituciones pú blicas y privadas fomentan de


manera directa e indirecta la conservació n de la Reserva
Nacional de Paracas. Sin embargo, de nada serviría este
esfuerzo si no se contara con el apoyo de un componente
muy importante: nosotros, la població n local. En los
ú ltimos añ os se ha generado una corriente cada vez má s
extendida: estamos má s preocupados por problemas
ambientales como la contaminació n marina, la pé rdida
de biodiversidad, el cambio climá tico, etc. Cada vez nos
involucramos má s, tomando parte en acciones concretas,
como campañ as de limpieza de playas en á reas dentro y
fuera de la Reserva, o participando en reuniones sobre
Niñ os de Pisco sensibilizan al pú blico sobre conservació n de especies
temas ambientales. Los niñ os y jó venes se involucran en amenazadas (ACOREMA).
las celebraciones del aniversario de la Reserva y en los
concursos alusivos a é sta, apoyados por sus maestros,
que los alientan a conocer má s sobre la importancia de
esta á rea natural protegida. Algunos pescadores
colaboran proporcionando informació n sobre problemas
ambientales que experimentan directamente -como
ocurre con la pesca ilegal con dinamita-, o sobre las
especies amenazadas como delfines y tortugas marinas.
Parte de los tripulantes y guías de embarcaciones de
turismo se autorregulan para no perturbar a la fauna
(lobos marinos, aves, delfines) que sustenta su actividad.

Pero aú n podemos hacer má s. Podemos desarrollar la


conservació n del ambiente y de la Reserva empezando Evento educativo marino sobre la RNP organizado por docentes de
Pisco (ACOREMA)

79
Paracas, Nuestra Reserva

por nuestros hogares, conversando de estos temas con


Participación del Estado
nuestros familiares, y vecinos, construyendo poco a poco
una conciencia ambiental, que finalmente se manifieste La administració n de la Reserva Nacional de Paracas
en prá cticas adecuadas. Tambié n podemos participar recae sobre el Ministerio del Ambiente (MINAM), a travé s
como sociedad civil en el Comité de Gestió n de la Reserva, del Servicio Nacional de Á reas Naturales Protegidas
para apoyar directamente a su gestió n y a travé s de ello (SERNANP). Sin embargo, debemos conocer qué otras
demandar que las autoridades presten má s atenció n a entidades gubernamentales tienen competencia en el
los problemas de la Reserva Nacional de Paracas y que á rea:
se comprometan en solucionarlos, haciendo respetar las • El Ministerio de la Producción (PRODUCE), a travé s
normas que rigen para la RNP. del Vice-ministerio de Pesquería tiene competencia
Só lo así, actuando de manera conjunta, lograremos los en el manejo de los recursos hidrobioló gicos dentro
cambios necesarios para asegurar que la Reserva perdure de la Reserva, sin embargo, cualquier acció n en ese
como una zona importante que resguarda nuestro sentido debe contar con el consentimiento previo del
patrimonio bioló gico, arqueoló gico y cultural. SERNANP.

• El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo


(MINCETUR) regula la actividad turística en la
Reserva en coordinació n con el SERNANP.

• El Ministerio de Energía y Minas (MEM) regula


las actividades de aprovechamiento minero y
energé tico, con previa realizació n de un estudio de
impacto ambiental aprobado en coordinació n con el
SERNANP.

• El Ministerio de Educación (MINEDU) a travé s del


Instituto Nacional de Cultura (INC) tiene autoridad
dentro de la Reserva en lo que respecta a las zonas
de interé s arqueoló gico e histó rico. La ejecució n
Talleres en ACOREMA
de cualquier obra pú blica relacionada con el bien

80
Nuestra Reserva para siempre

cultural requiere aprobació n previa del INC. los que se encuentran dentro y fuera de la Reserva,
• El Ministerio de Salud (MINSA) se encarga de la mediante el desarrollo de acciones para mejorar la
vigilancia de la calidad de los recursos calidad de vida de sus habitantes.
hídrobioló gicos y de la certificació n de la calidad • Los gobiernos municipales tienen competencia
sanitaria de las playas, acciones desarrolladas a restringida dentro de las á reas naturales protegidas
travé s de la Direcció n General de Salud Ambiental al interior de sus provincias o distritos; los procesos
(DIGESA) de ordenamiento territorial que promueven y
• La Dirección General de Capitanías y ejecutan deben beneficiar la conservació n del
Guardacostas (DICAPI), dependencia del ambiente de la Reserva.
Ministerio de Defensa (MINDEF), se encarga del
control de las operaciones relacionadas a las Leyes y normas
actividades realizadas en el medio marino,
Las actividades realizadas dentro de la Reserva Nacional
incluyendo la vigilancia contra delitos
de Paracas está n orientadas a garantizar la conservació n
ambientales en el á mbito de su jurisdicció n.
de la biodiversidad y su uso sostenible. Los principales
• El Ministerio Público (MPFN) tiene como funciones instrumentos legales relevantes a la Reserva son:
principales la defensa de la legalidad, los derechos
• Decreto Supremo Nº 1281-75-AG (25 de setiembre
ciudadanos y los intereses pú blicos, la prevenció n
de 1975). Creació n de la Reserva Nacional de
y persecució n del delito. Por ello, su funció n es
Paracas.
vital ante los delitos ecoló gicos que se presentan al
interior de la Reserva o en su á rea de influencia. • Decreto Legislativo Nº 635 (03 de abril de 1991).
Có digo Penal Peruano. Es la norma para la prevenció n
• La Policía Nacional del Perú (Ministerio del Interior),
de delitos y faltas para proteger a la persona humana
en coordinació n con el personal de la Reserva, se
y la sociedad. Establece penas para la extracció n
encarga de vigilar las actividades que se realizan
de recursos con mé todos prohibidos (art. 309) y
dentro del á rea protegida.
la posesió n de explosivos por parte de civiles (art.
• El Gobierno Regional de Ica (GORE-ICA) es 279).
relevante para la administració n de la Reserva en
cuanto promueve el desarrollo armó nico y sostenido
de los centros poblados de la Regió n, incluyendo
81
Paracas, Nuestra Reserva

• Decreto Ley Nº 25977 (07 de noviembre de 1992). • Decreto Supremo N° 012-2001-PE (13 de marzo
Ley General de Pesca. Norma el aprovechamiento de 2001). Reglamento de la Ley General de Pesca.
de los recursos hidrobioló gicos. Determina que En su artículo 134, numeral 10, prohíbe el uso de
el Ministerio de la Producció n administra, en los chinchorro mecanizado en el á rea comprendida
aspectos que le compete, las actividades dentro de entre cero y cinco millas de la costa.
las á reas naturales protegidas.
• Ley N° 27460 (21 de mayo de 2001). Ley de
• Ley Nº 26585 (29 de marzo de 1996). Declaran a Promoció n y Desarrollo de la Acuicultura. Establece
delfines y otros mamíferos marinos como especies que en el caso de las á reas naturales protegidas se
legalmente protegidas. aplica la Ley 26834, Ley de Á reas Naturales
• Decreto Supremo Nº 002-96-PE (15 de junio de Protegidas.
1996). Reglamento para la Protecció n y Conservació n • Decreto Supremo N° 023-2001-PE (1 de junio de
de los Cetá ceos Menores. 2001). Reglamento de Administració n y Manejo de
• Ley Nº 26821 (26 de junio de 1997). Ley Orgá nica las Concesiones Especiales para el Desarrollo de
para el Aprovechamiento Sostenible de los Recursos la Maricultura en la Reserva Nacional de Paracas.
Naturales. Regula el marco para el aprovechamiento Norma el aprovechamiento sostenible de recursos
sostenible de los recursos naturales en tanto que bentó nicos en la Reserva Nacional de Paracas,
forman parte del patrimonio de la Nació n. mediante el otorgamiento de Concesiones Especiales
a las asociaciones de pescadores artesanales.
• Ley Nº 26834 (30 de junio de 1997). Ley de Á reas
Naturales Protegidas.. Es la norma má s importante • Resolución Ministerial N° 209-2001-PE (26 de
para la administració n y conservació n de las á reas junio de 2001). Establece las tallas mínimas de
naturales protegidas en el país. captura y tolerancia má xima de ejemplares juveniles
de principales peces marinos e invertebrados.
• Ley Nº 26839 (4 de julio de 1997). Ley sobre la
Conservació n y Aprovechamiento Sostenible de • Decreto Supremo Nº 026-2001-PE (28 de junio
la Diversidad Bioló gica. Regula el marco para la de 2001). Ratifica la prohibició n a la captura de las
conservació n de la diversidad bioló gica y la especies de ballenas y tortugas marinas en el á mbito
utilizació n sostenible de sus componentes. del territorio marítimo peruano.

82
Nuestra Reserva para siempre

• Decreto Supremo N° 030-2001-PE (11 de julio


Estrategias para la conservación
de 2001). Reglamento de la Ley de Promoció n y
Desarrollo de la Acuicultura. Las amenazas a la biodiversidad de la Reserva descritas
anteriormente no pueden ser mitigadas só lo por la
• Decreto Supremo N° 034-2004-AG (22 de
aplicació n de leyes y normas. Es necesario definir
setiembre de 2004). Prohíbe la caza, extracció n y/o
estrategias mediante las cuales todos los sectores de la
exportació n con fines comerciales de especies de
població n vinculados a esta á rea natural protegida se
fauna silvestre no autorizadas por el INRENA.
comprometan a organizar y participar en acciones
Incluye un anexo con la categorizació n de las
destinadas a disminuir los riesgos que se ciernen sobre la
especies amenazadas.
biodiversidad y la Reserva Nacional de Paracas en su
• Ley Nº 28611 (13 de octubre de 2005). Ley General totalidad. Las estrategias sobre las que existe consenso son
del Ambiente. Es la norma peruana de mayor las siguientes:
jerarquía que regula la materia ambiental en su
Reforzar la gestión de la RNP
totalidad.
La administració n de la Reserva Nacional de Paracas
• Decreto Legislativo Nº 1013 (13 de mayo de
debe apoyarse en la participació n de los diversos sectores
2008). Creació n del Ministerio del Ambiente y del
de la sociedad relacionados al á rea. Los representantes
SERNANP.
de los gobiernos regionales y locales, las autoridades
• Resolución Ministerial Nº 839-2008-PRODUCE sectoriales, la població n, los usuarios directos de la
(04 de diciembre de 2008). Establece una veda Reserva, las instituciones acadé micas, las empresas
para la extracció n de cuatro especies de algas en el privadas, las organizaciones no gubernamentales, así
litoral peruano. como otros miembros de la sociedad civil, pueden
conformar el Comité de Gestió n de la RNP, un ente de apoyo
• Resolución Ministerial Nº 112-2009-PRODUCE
que vela por el buen funcionamiento del á rea natural
(13 de marzo de 2009). Prohíbe el uso del chinchorro
protegida, realizando un seguimiento a la ejecució n del
manual en todo el litoral peruano.
Plan Maestro.

Educación y Comunicación Ambiental

Promueve el desarrollo de una conciencia ambiental a


travé s de mecanismos participativos en los cuales los
usuarios directos de la Reserva y la població n local se
sensibilizan

83
Paracas, Nuestra Reserva

respecto a las amenazas a la biodiversidad y a los habilitació n de á reas para aprovechamiento de recursos,
distintos valores que la Reserva alberga. De esta manera etc.)
se facilita su incorporació n y participació n en el proceso de
mitigació n de las principales amenazas. La educació n y
comunicació n ambiental deben generar cambios de
actitud y adopció n de compromisos entre los receptores
de los mensajes.

Fortalecimiento institucional

Se relaciona con el mejoramiento de las capacidades de


gestió n de las instituciones estatales, organizaciones
no gubernamentales y entidades de la sociedad civil
relacionadas directa e indirectamente con la
conservació n de la Reserva Nacional de Paracas. Las
instituciones
fortalecidasatravé sdeunacapacitació npermanenteená reas
como gestió n financiera, relaciones interinstitucionales y
Voluntarios liberan tortuga marina capturada por pescadores en la
acceso a la informació n, estará n en mejor posició n para
RNP (ACOREMA)
liderar iniciativas en favor de la conservació n del á rea
natural protegida. Políticas públicas
Conservación de la biodiversidad y uso sostenible de Las políticas pú blicas vinculadas a la Reserva Nacional de
los recursos. Paracas deben estar dirigidas a contribuir al ordenamiento
Esta estrategia está vinculada con la mejora en los niveles de las actividades productivas que se desarrollan en ella,
de conocimiento sobre la biodiversidad y otros recursos de y a la actualizació n de dispositivos legales sobre el uso
la Reserva, a travé s de programas sostenidos de sostenible de sus recursos, sean estos minerales, de
investigació n. Esto permitirá completar y mantener fauna, de flora, culturales o turísticos. Só lo así se
actualizada la informació n sobre la situació n de la contribuirá a la gestió n, manejo efectivo y conservació n
biodiversidad y el uso que se hace de ella, proporcionando de la RNP.
los fundamentos para las decisiones de manejo del á rea
(zonificació n, vedas,
84
Nuestra Reserva para siempre

Somos parte del problema y de la solución parecen actos insignificantes realizados por una persona,
A menudo escuchamos hablar de los problemas de pero en conjunto representan una gran fuerza para el
conservació n de la Reserva Nacional de Paracas y nos cambio.
causa sorpresa el hecho de que “nadie haga nada” para Si aceptamos que no só lo “los demá s” causan los problemas
solucionarlos. El problema de la pesca ilegal con dinamita de la Reserva, estaremos en mejor disposició n para llevar
grafica muy bien esta idea. Sin embargo, el camino hacia adelante las iniciativas de solució n, como organizar comité s
la solució n de los problemas ambientales se inicia en el de vigilancia ambiental, participar en jornadas de limpieza
reconocimiento de nuestra propia responsabilidad, por de las playas, fomentar con el ejemplo la extracció n y
acció n u omisió n, en la generació n de las situaciones que consumo responsable de los recursos hidrobioló gicos,
representan amenazas a la RNP. exigir de las autoridades la aplicació n estricta de las
El cambio a “vamos a hacer algo” debe regir nuestra vida normas para aquellos que atenten contra nuestra Reserva
diaria; el desarrollo de una cultura ambiental debe ser la y sus riquezas.
aspiració n de todos los sectores de la població n, partiendo
de pequeñ os gestos que generan grandes cambios: no
arrojar desperdicios en la vía pú blica, reciclar parte de
los residuos que producimos, respetar la naturaleza, etc.,

Limpieza de playas en la RNP por pescadores artesanales. (RNP)

85
Paracas, Nuestra Reserva

Nuestro compromiso con la Reserva Nacional • No causar disturbios a la biodiversidad de la


de Paracas Reserva: no hostigar a los animales, ni destruir la
Confrontando por un lado las riquezas y los beneficios vegetació n.
que nos proporciona la Reserva Nacional de Paracas y • Respetar las leyes relacionadas al uso de recursos
por otro lado los efectos que producen las actividades dentro de la Reserva.
humanas, notamos un desequilibrio que representa una
• Reducir la contaminació n del suelo y el agua
amenaza global para nuestra á rea natural protegida.
mediante programas de reciclaje en los que participe
Debemos asumir el compromiso de trabajar juntos para
la població n asentada y aledañ a a la RNP.
mantener la biodiversidad y la diversidad cultural de la
Reserva, con el fin de poder reconstruir las relaciones • Solicitar a las autoridades que promuevan la
armoniosas que nuestros antepasados tuvieron con la reducció n de la contaminació n marina.
naturaleza en esta regió n tan privilegiada del país.
• Denunciar los problemas que se observe a las
Se necesita la contribució n de todos: pobladores y autoridades competentes (SERNANP, Capitanía de
autoridades; niñ os, jó venes y adultos; escolares y maestros; Puerto).
pescadores, periodistas, guías de turismo,
• Participar activamente en los programas de
guardaparques, investigadores, empresarios,
educació n ambiental, difundiendo los mensajes
comerciantes, dirigentes, madres y padres. Algunos de los
sobre conservació n de la Reserva en el entorno
compromisos que debemos asumir incluyen:
inmediato (familiares, amigos, etc.).
• Cultivar la limpieza de nuestra casa y nuestro
• Distribuir copias del Acta de Compromiso que se
barrio. Fomentar este há bito durante nuestras
encuentra al final de este documento entre nuestros
visitas a la RNP.
niñ os y jó venes, amigos y vecinos, y motivarlos a
• Respetar las normas de conducta establecidas para conocer y querer a la Reserva Nacional de Paracas,
las visitas a la Reserva, siguiendo las indicaciones nuestra Reserva.
de los guardaparques.

86
Paracas, Nuestra Reserva

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Estado. 2009. Plan Director de las Á reas naturales
Protegidas (Estrategia Nacional). 232 pp.

89
Acta de Compromiso

Yo........................................................................................... ,
reconociendo los valores de la Reserva Nacional de Paracas
y los beneficios que brinda a toda la comunidad, me comprometo a involucrarme en acciones
que favorezcan la conservación y preservación de su patrimonio natural y sociocultural.
Entre otras cosas, me comprometo a participar en las iniciativas de educación, sensibilización
y comunicación ambiental; a respetar las normas que rigen las actividades dentro de nuestra
Reserva, y a ayudar a promover técnicas adecuadas para el uso sostenible de sus recursos.
También me comprometo a exigir a las autoridades que asuman su responsabilidad en toda
actividad que perjudique a nuestra Reserva, y a promover entre las personas de mi entorno
más cercano el desarrollo de una conciencia ambiental.
De esta manera todos podremos reconstruir las relaciones armoniosas que nuestros
antepasados tuvieron con la naturaleza en esta región particularmente importante de nuestro
país.

Firma
91
Paracas, Nuestra Reserva

92

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