Paracas
Paracas
ACOREMA agradecerá se le remita un ejemplar de cualquier texto cuya fuente haya sido la
presente publicació n.
Dedicatoria
En la validació n de los contenidos de esta segunda edició n participaron: el Lic. Oscar García y la
Blga. Patricia Saravia (Reserva Nacional de Paracas / SERNANP); los docentes Emma Aquije (I.E.
José de San Martín, Pisco), Eliana De La Cruz (I.E. 22455 “José de la Torre Ugarte”, Pisco), Jorge
Vega y Ana Ascona (I.E.P. San Ignacio de Loyola, Pisco), Rosa Flores (I.E. 22460 “Botones Rojos”,
Pisco) y María Mendoza (I.E. 22488 “Jorge Chá vez Dartnell”, Pisco); los guías de turismo de Paracas
Juan Alvarado y Viviana Gutié rrez; el armador Ricardo Manrique; el Lic. Á ngel Aguilar (docente del
Instituto Superior Tecnoló gico Pisco) y Jhasó n Cavero (estudiante de Administració n de Empresas
Turísticas y Hoteleras, Instituto Superior Tecnoló gico Pisco). A ellos, un especial agradecimiento.
Nuestro reconocimiento a las diversas personas e instituciones que hicieron llegar sus aportes durante
el proceso de actualizació n del documento.
Esta segunda edició n (en formato digital) ha sido posible gracias al apoyo de Fundació n AVINA.
Presentación
La Reserva Nacional de Paracas (RNP) es una de las á reas naturales protegidas má s importantes del Perú , brinda
una amplia gama de bondades a sus pobladores, visitantes e investigadores. La Reserva muestra una belleza
paisajística ú nica; alberga evidencias valiosas de nuestro pasado y nuestra historia; contiene una alta
concentració n de biodiversidad y ofrece diversos recursos marinos de alto valor comercial. Sin embargo, mucho
de ese patrimonio bioló gico, histó rico, cultural y turístico se encuentra en estado vulnerable debido a problemas
que muchas veces, de manera consciente o inconsciente, ocasionamos quienes hacemos uso de esta á rea natural
protegida.
En el añ o 2002, como parte de los esfuerzos para mejorar el estado de conservació n de la Reserva, ACOREMA, en
colaboració n con WWF-Perú produjo este libro como una herramienta bá sica de informació n sobre la geografía,
historia, riquezas naturales y potencialidades de la RNP. En el 2009, se consideró necesario realizar una revisió n
de los temas y contenidos del documento para que estuviera acorde con los cambios y avances que se han
producido con el paso del tiempo.
Paracas, Nuestra Reserva es el resultado del esfuerzo y la voluntad de muchas personas e instituciones que
proporcionaron informació n, ideas y comentarios durante el proceso de elaboració n de la primera y de la presente
edició n. Este libro brinda de manera sencilla informació n bá sica general y actual sobre la Reserva Nacional de
Paracas, pues creemos que difundiendo el conocimiento sobre sus valores y problemas principales podremos
promover en la població n el compromiso de respetarla y participar en su conservació n.
Esperamos que esta segunda edició n de Paracas, Nuestra Reserva continú e siendo un importante material de consulta
para los docentes, estudiantes, autoridades y todos aqué llos interesados en preservar este valioso patrimonio del
Perú .
ACOREMA
Contenido Capítulo 1: La Reserva Nacional de Paracas 10
El SINANPE.....................................................................11
Dedicatoria........................................................................3 Categorías del SINANPE
Agradecimientos.............................................................4 La Reserva Nacional de Paracas................................14
Presentación.....................................................................5 Creación y objetivos de la RNP..................................14
Introducción.....................................................................9 Importancia de la RNP 15
La planificación y administración de la RNP 16
En 1999, ACOREMA, en colaboració n con el WWF-OPP, iniciaron un proceso participativo que convocó a
diversos sectores de la població n de Pisco-Paracas para la elaboració n del “Plan de Acció n de Educació n
y Comunicació n Ambiental para la Conservació n Integral de la Reserva Nacional de Paracas” (PACEA-
RNP). Durante este proceso los participantes reconocieron la necesidad de contar con informació n sobre
la Reserva Nacional de Paracas y los problemas de conservació n que deben ser atendidos con prioridad,
compilados de manera que fuera accesible para todos. El Documento Base “Paracas, Nuestra Reserva”
se incluyó entonces dentro de las acciones a desarrollarse como parte del PACEA-RNP. Sus contenidos
fueron validados por representantes de todos los sectores de la població n y recientemente actualizados
en la producció n de una segunda edició n para que continú e siendo una herramienta de consulta que
contribuya a tener un conocimiento cabal de la Reserva, sus valores y la necesaria participació n de
todos en su conservació n.
EL SINANPE
Un Á rea Natural Protegida por el Estado (ANPE) es
un espacio de nuestro territorio cuya importancia
radica en su relevancia para la conservació n de la
biodiversidad y otros valores asociados de interé s
cultural, paisajístico y científico.
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La Reserva Nacional de Paracas
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Paracas, Nuestra Reserva
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La Reserva Nacional de Paracas
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Paracas, Nuestra Reserva
Es el instrumento rector que define los conceptos Un elemento importante para la administració n de un
bá sicos y señ ala las acciones y medidas orientadas a la ANPE es el Comité de Gestió n, formado por diversas
administració n y gestió n de las ANPE. Busca así proteger instituciones pú blicas y privadas, ademá s de representantes
aquellos lugares de importancia por su valor cultural, de la sociedad civil que esté n vinculados al á rea natural
bioló gico y/o paisajístico. protegida. El Comité de Gestió n tiene entre otros objetivos:
1) Colaborar en la gestió n y administració n del á rea natural
Plan Maestro
protegida; 2) Promover espacios de discusió n entre las
Es el instrumento específico de planificació n, gestió n y instancias sociales, políticas y econó micas relacionadas
administració n de cada ANPE. Señ ala las prioridades y con la gestió n del á rea natural protegida; 3) Emitir
acciones que deberá n llevarse a cabo para resolver los opinió n sobre temas relacionados a la gestió n del á rea
problemas prioritarios y lograr un mayor acercamiento y puestas a su consideració n; 4) Proponer medidas que
compromiso de la població n local con el ANPE. El Plan armonicen el uso de los recursos con los objetivos del
Maestro incluye informació n bá sica sobre el territorio de á rea; 5) Apoyar la difusió n de la conservació n del á rea
natural protegida.
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2 El ambiente geográfico
Paracas, Nuestra Reserva
Ubicación de la RNP
La Reserva Nacional de Paracas se ubica principalmente en
el distrito de Paracas, provincia de Pisco y con una menor
extensió n en el distrito de Salas, provincia de Ica. Ambas
provincias se encuentran en la Regió n Ica. La extensió n
de la Reserva es de 335,000 hectá reas, de las cuales el
35% (117,406 hectá reas) corresponde a tierra firme e
islas y el 65% (217,594 hectá reas) corresponde a aguas
marinas.
La zona de amortiguamiento
La zona de influencia
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Paracas, Nuestra Reserva
Rayos solares A
Aire
caliente
Aire
frio
Desierto de Mar
Ica Peruano
Aire frio
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El ambiente geográ fico
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Paracas, Nuestra Reserva
calientan fá cilmente por acció n de los rayos solares. en nutrientes. La cantidad y diversidad de fitoplancton
Durante el invierno esta zona recibe las aguas frías disminuye dramá ticamente, a la vez que se puede
provenientes del sur, mientras que en el verano se originar el desarrollo de un gran nú mero de dinoflagelados,
encuentra bajo la influencia del río Pisco, cuyas aguas especies del fitoplancton que provocan la marea roja.
presentan mayor caudal y se dirigen hacia la bahía
reduciendo el porcentaje de salinidad.
22
El ambiente geográ fico
La anchoveta se ve forzada a concentrarse en las pocas aumentan las poblaciones de algas, los pulpos y peces
á reas de afloramiento de aguas frías que puedan persistir, como la lisa.
permaneciendo cerca de la costa; o puede migrar hacia
capas má s profundas, a veces por debajo de los 50 metros
o má s, o desplazarse hacia el sur en busca de aguas má s
frías. Otros peces pelá gicos, es decir que habitan en la
superficie marina como la sardina, el jurel y la caballa,
desarrollan un comportamiento muy similar. Algunos
peces típicos de la zona como el pejerrey se ausentan
durante El Niñ o y só lo reaparecen varios meses despué s
del final del evento. Concha de abanico (L. Torres)
23
3 Lo que nos cuenta la historia
El ambiente geográ fico
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Paracas, Nuestra Reserva
colocaban en fardos funerarios en amplias cá maras La subsistencia de los Paracas fue similar a la de otros
excavadas en la roca, a las que se accedía mediante una grupos humanos de la costa y se basaba en la agricultura,
entrada vertical. En esta etapa hubo la mayor densidad la pesca, la recolecció n y la caza. Su cerá mica era de
poblacional a lo largo de todo el litoral de Paracas, con rasgos sencillos, sin embargo tenían avanzados
asentamientos tan extensos como los de Cerro Colorado, conocimientos en curaciones, como lo demuestran las
Chucho y Karwas. trepanaciones craneanas que realizaban.
Posteriormente llegó la é poca Necró polis (200 a.C. – 100 Otras culturas
d.C.), definida así por Julio C. Tello en base a su hallazgo
A principios del siglo XI d.C., en el lado sureste de la bahía
de un gran cementerio en el que los cadá veres, sentados
de Paracas se desarrollaron las culturas Ica-Chincha. En
26
Lo que nos cuenta la historia
esta é poca, el asentamiento tal vez má s importante de la Durante la Colonia, numerosos cronistas y naturalistas
zona de Pisco fue el de Sangallá n, ubicado en la parte media visitaron la zona de Paracas y describieron sus
del valle. Otra de las culturas importantes que llegaron a características geográ ficas, la riqueza de su fauna marina
habitar esta zona fue la cultura Nazca. y las actividades productivas desarrolladas por los
La primera incursió n incaica a la regió n Ica-Chincha pobladores locales. Mucha de esta informació n sirvió como
ocurrió en 1440, durante el reinado de Pachacú tec. Sin base para la explotació n comercial de recursos como los
embargo, só lo en 1496 esta regió n fue incorporada al lobos marinos.
Imperio Incaico. A partir del primer mapa de Amé rica del Sur de 1574
elaborado por Diego Mé ndez, la zona Pisco- Paracas aparece
como un rasgo resaltante de las costas del virreinato del
Perú .
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Paracas, Nuestra Reserva
marinos y ballenas, vinculada a la revolució n industrial antiguos peruanos, 2) los primeros sacerdotes que llegaron
en Europa. a la zona, 3) los piratas en la é poca de la Colonia, 4) el padre
En el siglo XIX, las costas de la bahía de Paracas jugaron Fray Ramó n Rojas, 5) las tropas del General José de San
un papel estraté gico en el desembarco del general Don Martín. A pesar de todas estas especulaciones, el origen y
José de San Martín en 1820, que marcó el inicio de las finalidad de El Candelabro permanecen desconocidos.
acciones del Ejé rcito Libertador. Estas culminaron en
1821 con la proclamació n de la independencia del Perú .
Las anotaciones má s importantes sobre Paracas, Pisco
y Chincha las hizo James Paroissien, mé dico que se
desempeñ aba como ayudante del general San Martín. En
sus apuntes registró día a día cada suceso, desde que
zarparon de Valparaíso hasta que desembarcaron en la
bahía de Paracas, así como informació n militar, agrícola,
arqueoló gica, de fauna y costumbres.
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4 Las riquezas naturales
Paracas, Nuestra Reserva
31
Paracas, Nuestra Reserva
Hacia las partes má s elevadas de los cerros, las neblinas Ecosistemas marinos
costeñ as se condensan y dan vida a la vegetació n de
La aridez del desierto costero de Paracas contrasta con
lomas. Este tipo de vegetació n se presenta de manera
la riqueza del mar adyacente. Debemos recordar que el
estacional, en algunas zonas como la isla San Gallá n,
65% del territorio de la RNP comprende las frías aguas del
Morro Quemado y Cerro Lechuza. Aquí encontramos al
mar peruano, el cual recibe la influencia de la Corriente
cardo de las lomas (Tillandsia); su adaptació n principal es
Peruana o de Humboldt y del afloramiento costero.
la captació n de la humedad directamente en sus hojas,
debido a que carece de raíces. Otras plantas que tienen Una regió n importante del ecosistema marino es la llamada
raíces crecen entre las grietas, como una forma de plataforma continental, que es la zona de transició n entre
protecció n. La vegetació n de lomas alberga una fauna la costa desé rtica y el mar. Desde el borde de la
conformada por lagartijas, insectos, ará cnidos y algunos plataforma continental se presenta una zona de
caracoles terrestres. inclinació n gradual conocida como talud continental. El
talud continental es seguido por una zona de grandes
Puede ser difícil imaginar un bosque en el desierto. Sin
embargo, en la parte norte de la RNP, cerca de Santa abismos submarinos conocida como la zona abisal.
Cruz, existe un pequeñ o bosque de sofaique (Geoffroea En el ecosistema marino existen diversas zonas entre las
decorticans), muy importante porque representa el punto cuales se incluye:
má s al norte en la distribució n de esta especie.
• Zona intermareal. Se define como la zona que se
Los humedales presentes se encuentran en la orilla o muy extiende entre la línea de baja marea y la línea de alta
cerca de la misma; son cuerpos de agua salada o salobre marea. Abarca las playas de diversos tipos: rocosas,
y poco profunda. El humedal de mayor importancia es arenosas y fangosas; en esta zona se encuentra
la bahía de Paracas, en cuyas orillas se concentra una gran diversidad de invertebrados, muchos de ellos
gran diversidad de organismos entre los que destacan las adaptados a la fluctuació n de las mareas y a la
aves de orilla (playeros, chorlos, vuelvepiedras), gaviotas fuerza de las olas.
y flamencos, entre otras. Otros humedales ubicados en la
• Zona de aguas costeras. Está conformada por las
Reserva son el Lago del Muerto, en la zona de Otuma, y el
aguas que se sitú an sobre la plataforma
Lago de Flamencos, en la bahía de la Independencia.
continental. Es la zona má s productiva del mar,
debido a que en
32
Las riquezas naturales
estas aguas poco profundas la luz solar favorece el • Zona de aguas oceá nicas. Comprende las aguas
crecimiento del fitoplancton. situadas lejos de la costa, sobre el talud continental
• Zona bentó nica. Está formada por el suelo marino, y sobre la regió n abisal.
tanto de la plataforma continental, como del talud • Zona abisal. Corresponde a las aguas profundas del
continental y de la regió n abisal. océ ano, a la que no ingresan los rayos solares, por
lo que se encuentra en total oscuridad
Zona
IntermarealZona de aguas costeras Zona de aguas oceánicas
PLATAFORMA CONTINENTAL
Zona abisal
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Paracas, Nuestra Reserva
Especies de la Reserva Nacional de Paracas que permite orientar los esfuerzos de conservació n hacia
La RNP cuenta por lo menos 1543 especies de animales y aquellas especies en mayor peligro.
plantas reconocidas, de las cuales 317 son algas, 54
plantas terrestres, 109 ané lidos, 194 moluscos, 209
Categorías de especies amenazadas (según la Unión
artró podos
Internacional para la Conservación de la Naturaleza –
marinos, 129 artró podos terrestres, 101 invertebrados
UICN)
de otras taxas, 168 peces, 10 reptiles, 216 aves y 36
mamíferos. Conocer la rica biodiversidad de la Reserva • Las especies Extintas son aqué llas de las que no
Nacional de Paracas, sus interrelaciones y problemas nos existe duda que han desaparecido por completo.
ayudará a conservarla mejor.
• Las especies Extintas en Estado Silvestre son las
que só lo sobreviven en cultivo, en cautiverio o
como poblaciones reintroducidas fuera de su
Especies endémicas y especies amenazadas
distribució n original.
Hay especies de animales y plantas que viven solamente
• Las especies En Peligro Crítico son las que
en una localidad o regió n determinada - es decir, que no
enfrentan un riesgo inminente de extinció n en el
la encontraremos en otro lugar – y que se conocen como
futuro inmediato (tortuga dorso de cuero, potoyunco
especies endé micas. En la Reserva Nacional de Paracas
peruano, murcié lago longirostro)
tenemos especies endé micas de la Corriente Peruana;
entre las má s notables se encuentran el guanay, el • Las especies En Peligro son las que enfrentan un
piquero peruano, el pelícano peruano, el pingü ino de muy alto riesgo de extinció n en el futuro cercano
Humboldt, el potoyunco peruano y el zarcillo. Tambié n (tortuga verde, tortuga pico de loro, nutria marina,
hay algunas especies posiblemente endé micas de la ballena azul, ballena jorobada, lobo fino, pingü ino
Reserva, como el gecko (Phyllodactilus angustidigitus). de Humboldt, aves guaneras)
Algunas especies se ven afectadas negativamente por una • Las Especies Vulnerables son las que enfrentan
serie de factores relacionados a las actividades humanas, un alto riesgo de extinció n en el mediano plazo
que ponen en riesgo su supervivencia; estas son llamadas (cachalote, lobo chusco, zarcillo, gaviotín peruano,
especies amenazadas. Segú n el grado de amenaza que las gaviotín sudamericano)
afecta, las especies se clasifican en diversas categorías, lo
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Las riquezas naturales
Algas
Sargazo (J. Reyes)
Frente a Pisco, la influencia de las frías aguas de la Corriente
Peruana favorecen el desarrollo de una gran diversidad Ademá s, mediante el proceso de fotosíntesis purifican el
de algas marinas, algunas microscó picas como las aire, pues al tomar el anhídrido carbó nico y eliminar
diatomeas y dinoflagelados (llamadas microalgas) y otras oxígeno hacen del océ ano el verdadero pulmó n del mundo.
gigantescas como los sargazos, que pueden llegar a medir
Las algas má s grandes crecen a diversas profundidades y
hasta 30 metros. Se sabe de la existencia de má s de 300
sirven como alimento y refugio para muchos invertebrados,
especies de algas en Pisco-Paracas, de las cuales
peces y tortugas marinas. Ademá s, muchas tienen
alrededor de 190 son microalgas. Estas tienen una gran
importancia comercial por su uso en la alimentació n,
importancia en la productividad del mar, pues son los
como el yuyo (Chondracanthus chamissoi) y el cochayuyo
organismos en los que se inician las cadenas y redes
(Porphhyra columbina). Tambié n son importantes como
alimenticias que sustentan toda la vida marina.
materia prima para la producció n de gran variedad de
productos medicinales e industriales (como el agar-agar) y
como abono para la agricultura.
35
Paracas, Nuestra Reserva
Escarabajo tigre (J.Reyes) Arañ a de mar (M. Ormeñ o) Almejas (L. Torres)
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Las riquezas naturales
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Paracas, Nuestra Reserva
Aves
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Paracas, Nuestra Reserva
Con las aves guaneras viven otras aves como el pingü ino de
Humboldt (Spheniscus humboldti) y el potoyunco peruano
(Pelecanoides garnotii), que se encuentran seriamente
amenazadas. Todas estas aves viven principalmente en las
islas y roqueríos dentro y fuera de la RNP.
Pingü ino de Humboldt y potoyunco peruano (ACOREMA) Gaviotín peruano (J. Reyes)
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Las riquezas naturales
Aves migratorias
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Paracas, Nuestra Reserva
Anchoveta
Bonito
Pejerrey
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Las riquezas naturales
Lisa
Lenguado
Coco
Pintadilla
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Paracas, Nuestra Reserva
Reptiles
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Las riquezas naturales
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Paracas, Nuestra Reserva
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5 ¿Cómo usamos nuestra riqueza?
Paracas, Nuestra Reserva
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¿Có mo usamos nuestra riqueza?
La maricultura La minería
La maricultura dentro de la Reserva Nacional de Paracas se Dentro de la Reserva Nacional de Paracas existen
da en las llamadas concesiones especiales - yacimientos de minerales no metá licos, principalmente de
reglamentadas por el Ministerio de la Producció n - y está bentonita, sal, baritina y diatomita. Entre 1980 y 1987, la
orientada a un solo recurso: la concha de abanico. explotació n de bentonita en la zona representó entre el 10%
Aunque el sistema má s utilizado en esta actividad es el y el 15% de la producció n nacional. La extracció n de sal
de corral de fondo, la legislació n fomenta el uso del en la zona data de 1890; en Otuma se explotan los
cultivo suspendido, para disminuir el impacto que esta grandes yacimientos de este recurso,
actividad pueda ocasionar sobre los ecosistemas marinos principalmente para
y costeros de la Reserva. la producció n de
sal industrial para
deshielo, la cual
es un producto de
exportació n.
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Paracas, Nuestra Reserva
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¿Có mo usamos nuestra riqueza?
53
Paracas, Nuestra Reserva
• Zonas silvestres: Tienen poca o nula • Zonas históricas y culturales: Cuentan con
intervenció n humana y son menos vulnerables, valores histó ricos o arqueoló gicos importantes y su
como las lomas. Se permite la investigació n, la manejo debe orientarse a su mantenimiento,
educació n y la recreació n sin infraestructura integrá ndolas al entorno natural. En ellas se permite
permanente ni vehículos motorizados. la investigació n, actividades educativas y uso
• Zonas de uso turístico y recreativo: Poseen recreativo.
atractivos paisajísticos y se permite un uso
recreativo acorde con los objetivos de la Reserva.
Ademá s, se permite actividades educativas y de
investigació n, así como infraestructura para el
acceso, estadía y disfrute de los visitantes,
incluyendo rutas de acceso carrozables, albergues
y uso de vehículos motorizados.
54
6 Amenazas actuales a nuestra
reserva y sus riquezas
Paracas, Nuestra Reserva
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Paracas, Nuestra Reserva
El sistema de fondo es un sistema de engorde previo a Se debe tener en cuenta que la explotació n excesiva puede
la cosecha que consiste en colocar las semillas en un originar un agotamiento progresivo de la especie y que el
terreno cercado a manera de corral hasta que alcancen monocultivo no planificado reduce la variabilidad gené tica
un tamañ o comercial. Este sistema es el má s usado en la del recurso.
RNP; sin embargo tiene diversos inconvenientes y genera
La necesidad de vigilancia en las concesiones tiende a
impactos negativos importantes en el ecosistema. Uno de
incrementar el nú mero de habitantes y asentamientos
ellos es la eliminació n de los depredadores de concha de
humanos en diferentes zonas de la RNP. En ellos se
abanico (estrellas de mar y caracoles) que se realiza en los
disponen los residuos y desechos de la actividad diaria,
alrededores de la zona de cultivo.
con lo que se contaminan las orillas y los alrededores de
El sistema suspendido es un mé todo de cultivo casas, desembarcaderos y zonas colindantes, ademá s del
tecnificado que permite ejercer un mayor control sobre mar. El constante trá nsito vehicular de maricultores y
las fases de desarrollo, así como obtener el producto de comerciantes entre los desembarcaderos y las zonas de
manera má s eficiente y con menor impacto para el venta y procesamiento por rutas que se encuentran fuera
ecosistema. de las vías de acceso establecidas por la RNP tambié n
deteriora el paisaje terrestre. Los lugares má s afectados
son bahía de la Independencia, Laguna Grande, el Chucho,
el Ancla, Lagunilla, Atenas y Mendieta.
58
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas
completo o parcial y se realiza en un medio seleccionado sin considerarse las opiniones científicas sobre los posibles
y controlado, en ambientes hídricos naturales o efectos de esta extracció n desmesurada. En 1972 ocurrió
artificiales, tanto en aguas marinas, dulces salobres”. La Ley el fenó meno El Niñ o y las poblaciones de anchoveta, ya
General de Pesca y el decreto de creació n de la Reserva mermadas por la sobrepesca, terminaron por colapsar y
establecen que al Ministerio de la Producció n le compete la junto a ellas la pesquería industrial de anchoveta en el
administració n de los recursos hidrobioló gicos dentro de Perú . Ademá s, en un ecosistema marino en el que gran
la Reserva. Sin embargo, el decreto legislativo que crea el cantidad de otras especies dependían de la anchoveta
Ministerio del Ambiente señ ala que le corresponde al como fuente de alimento, no debe sorprender la drá stica
Servicio Nacional de Á reas Naturales Protegidas dar el reducció n de las poblaciones de aves guaneras y la
consentimiento previo, a la realizació n de todo trabajo, consecuente disminució n de la producció n del guano de
actividad o acció n en ella. las islas. En la actualidad la actividad pesquera industrial
de anchoveta se rige por continuos periodos de vedas, y
Sobreexplotación de recursos hidrobiológicos
aunque las poblaciones han dado señ ales de
La sobreexplotació n se define como el fenó meno mediante recuperació n, difícilmente alcanzará n los valores
el cual se extrae un recurso a una velocidad mayor que registrados antes de los añ os 1970s.
la capacidad del recurso para recuperarse. El efecto es
la disminució n de la població n de la especie y, al mismo
tiempo, de los beneficios que su explotació n brinda al
hombre. Los ejemplos má s evidentes en el mar de Paracas
y en general frente al litoral peruano son el de la anchoveta
y la sardina.
59
Paracas, Nuestra Reserva
desaparició n de este recurso en el mar peruano. Aunque no diversas especies de algas marinas en el litoral peruano;
se ha extinguido como especie, la sardina es considerada se encarga al Instituto del Mar del Perú los estudios para
“comercialmente extinta”, debido a que su captura ya no determinar el estado de las praderas de algas y recomendar
brinda beneficios econó micos. las acciones para asegurar su manejo sostenible.
En añ os recientes se ha desarrollado la extracció n de algas
marinas para su uso en diversas industrias. Se estima Extracción de peces y mariscos de tamaños
que en los ú ltimos ocho añ os se han extraído en la costa inadecuados
peruana 140 mil toneladas de algas, incluidas el sargazo
La extracció n de especies de importancia comercial con
(Macrocystis spp.) y el aracanto (Lessonia spp.), destinadas
tamañ os inadecuados se produce en toda la zona (territorio
a la exportació n para la industria cosmé tica. No existen
de la Reserva, zona de amortiguamiento y á rea de
estudios sobre la situació n actual de las algas marinas, las
influencia) y ocasiona la pé rdida de la variabilidad gené tica
cuales son colectadas en las playas o extraídas mediante
de las poblaciones.
mé todos mecá nicos e incluso con el uso de explosivos.
En la pesca industrial
Legislación y normatividad
La pesca industrial no está permitida dentro de la
El Ministerio de la Producció n establece, de acuerdo a
Reserva. Se realiza en la zona de amortiguamiento y en la
los estudios realizados por el Instituto del Mar del Perú
zona de influencia. En algunas oportunidades las
(IMARPE), determina el establecimiento de periodos de veda
embarcaciones de pesca industrial ingresan a la zona de
para la pesca o extracció n de recursos hidrobioló gicos.
cinco millas desde la costa destinadas exclusivamente a
Ademá s, la Ley General de Pesca establece en su artículo
la pesca artesanal y en donde tambié n
76 las prohibiciones para la extracció n, procesamiento y
se concentran
comercializació n de recursos hidrobioló gicos no autorizados
ejemplares juveniles.
en á reas reservadas o prohibidas. El cumplimiento de las
Esto se agrava
normas en este aspecto se realiza a travé s de la Direcció n
por el poco interé s
Nacional de Seguimiento, Controly Vigilancia del Ministerio
que muestran las
de la Producció n, en colaboració n con los respectivos
empresas industriales
gobiernos regionales. Por otro lado, la Resolució n Ministerial
en respetar las cuotas
Nº 839- 2008-PRODUCE establece una veda para la Bolichera (J. Reyes)
extracció n de
60
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas
de extracció n autorizadas para cada embarcació n, las Por lo general el beneficio para los pescadores es muy bajo,
vedas y los tamañ os permitidos establecidos para la pues los comerciantes pagan menos por un producto
captura de individuos segú n la especie. Por otro lado, ilegal y de mala calidad.
algunas embarcaciones industriales utilizan redes de doble
Las especies más impactadas
fondo en las cuales quedan atrapados peces de todos los
tamañ os, incluyendo especies que no se aprovechará n Las especies de peces y mariscos de importancia
econó micamente y ejemplares jó venes. comercial son las que sufren un impacto negativo en el
tamañ o de sus poblaciones, debido a la extracció n de
En la pesca artesanal
individuos jó venes que no alcanzan la edad y talla para
Muchos pescadores se ven obligados a extraer grandes reproducirse. En la zona Pisco-Paracas, las especies de
volú menes de recursos -incluyendo ejemplares que no peces má s afectadas son la anchoveta y el jurel, extraídas
alcanzan las tallas autorizadas- para cubrir deudas principalmente por la pesquería industrial. En la
contraídas con los comerciantes que les proveen de pesquería artesanal el impacto ocurre sobre el pejerrey,
combustibles y otros insumos para sus faenas. En muchos la lisa y la cabinza, ademá s de algunos invertebrados
casos utilizan aparejos de pesca inadecuados o prohibidos comerciales extraídos con tallas inadecuadas, en é pocas
(redes de doble fondo, chinchorro y pequeñ as redes de de veda y en sus bancos naturales: concha de abanico,
cerco o “bolichitos”) con los cuales realizan una pesca no chanque, erizo, pulpo, lapas, caracol, choros y almejas,
selectiva que impacta negativamente sobre los recursos, al entre otros.
capturar individuos de todas las tallas o alterar el fondo
Legislación y normatividad
marino y con ello su biodiversidad.
A travé s de la R.M. N°209-2001-PE, el Ministerio de la
Producció n ha establecido las tallas mínimas de captura
y tolerancia má xima de ejemplares juveniles de peces e
invertebrados de importancia comercial. En ella se penaliza
a los responsables de la extracció n de ejemplares de
tallas no autorizadas, con la suspensió n de las
concesiones, autorizaciones, permisos y licencias
respectivas. La suspensió n es por un período de 180 días
Botes de pesca artesanal en Lagunilla (ACOREMA)
naturales, sin perjuicio de las sanciones de multa y
decomiso.
61
Paracas, Nuestra Reserva
La captura dirigida
62
Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas
Aves guaneras
Legislación y normatividad
63
Paracas, Nuestra Reserva
Arquillo, el Chucho, Tres Puertas, Canastones, Karwas, el Por otro lado, la manipulació n de la dinamita representa
Queso, El Negro y Morro Quemado. un grave riesgo para los pescadores que emplean este
La pesca ilegal con explosivos se realiza sin tomar en explosivo y puede generar lesiones severas, mutilaciones
cuenta el gran impacto que tiene sobre el recurso que se e incluso la muerte.
quiere extraer, sobre el ecosistema y la biodiversidad en su Pesca con chinchorro
conjunto. Las especies de peces mayormente afectadas son
El chinchorro es un tipo de red de arrastre que se opera
la lisa y la chita, aunque tambié n se dinamitan
desde la orilla. La característica del chinchorro es que posee
cardú menes de anchoveta para venderlos o utilizarlos
dos tipos de pañ os de red, una en las partes laterales con
como carnada. Las detonaciones producen gran
una apertura de malla relativamente amplia y otro tipo de
mortandad entre estos peces de importancia comercial.
malla con apertura má s pequeñ a denominada copo, que
Sin embargo, la onda expansiva afecta a otras especies de
queda en el centro para recolectar los peces atrapados.
peces e invertebrados regularmente extraídos por otros
El chinchorro se tiende con ayuda de embarcaciones que
pescadores, lo que afecta sus faenas de pesca. Tambié n
llevan la red de un punto a otro de la orilla formando un
representa un peligro para especies amenazadas, como
arco. Luego de ello, ambos extremos de la red son
aves, lobos marinos, tortugas, nutrias y delfines, pues
arrastrados mediante fuerza humana (llamado en este caso
destruye su há bitat, perturba su descanso, alimentació n y
chinchorro manual) o vehículos (chinchorro mecanizado).
reproducció n, o les causa la muerte.
Esta red se emplea para extraer peces como lenguados,
corvinas, lisas, tollos, entre otros. Sin embargo, el arrastre
de la red tiene el efecto de destruir el ecosistema de la orilla
y del fondo, arrancando algas marinas, peces de todo
tamañ o, moluscos, crustá ceos y otros invertebrados. En
ocasiones tortugas marinas e incluso mamíferos como
delfines y lobos marinos son atrapados en estas redes. En la
Reserva Nacional de Paracas ese tipo de pesca ilegal se lleva
a cabo en playas alejadas como Barlovento, Santa Ana y El
Negro, localizadas en el extremo sur de la Reserva.
Pescador ilegal capturado con dinamita (RNP)
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Paracas, Nuestra Reserva
Legislación y normatividad
Excesiva presión de la actividad turística
La pesca con explosivos está catalogada como un delito
Añ o tras añ o, el ingreso masivo de turistas y visitantes
ecoló gico y por ello es una actividad prohibida. El artículo
provoca el deterioro del frá gil ecosistema que busca
309 del Có digo Penal señ ala: “El que extrae especies de
proteger la RNP. A pesar de contar con reglamentos para
flora y fauna acuá tica en é poca, cantidades, talla y zonas
uso del espacio de la Reserva, existen dificultades para
que son prohibidas o vedadas o utiliza procedimientos de
realizar un control efectivo de la actividad turística.
pesca prohibidos, o mé todos ilícitos, será reprimido con
pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de El flujo de visitantes ha variado de 14,038 en 1976 a
cinco añ os”. Ademá s, la posesió n de dinamita por civiles 97,800 en el 2001; en el 2006 se registró el mayor
está prohibida, segú n el artículo 279 del Có digo Penal: “El nú mero de visitantes (129,603). Estas cifras hacen de la
que, ilegítimamente, fabrica, almacena, suministra o tiene RNP la tercera á rea natural protegida de importancia
en su poder bombas, armas, municiones o materiales turística. Los principales motivos por los que los
explosivos, inflamables, asfixiantes o tó xicos o sustancias o visitantes llegan a Paracas son su gran belleza natural y
materiales destinados para su preparació n, será reprimido su cercanía a Lima y otras ciudades del centro del país.
con pena privativa de libertad no menor de seis ni mayor La afluencia turística es constante. Entre enero y abril
de quince añ os”. Estas normativas sin embargo no recibe un 58% de visitantes provenientes de Lima, Chincha,
parecen reprimir a los infractores, que son liberados a las
pocas horas de ser capturados, debido a la poca
disposició n de las autoridades judiciales por la aplicació n
de la ley.
Ica y Pisco. Durante el verano el atractivo principal lo La afluencia de turistas genera una serie de impactos
constituyen las playas, algunas de las cuales se ven negativos sobre la biodiversidad de la RNP. La mayor
totalmente colmadas. De mayo a agosto los visitantes presió n se ejerce sobre las aves de la bahía de Paracas,
son principalmente extranjeros, investigadores y grupos que en su mayoría son migratorias. Los animales
familiares que disfrutan de las bellezas escé nicas, quienes domé sticos que son llevados al á rea pueden atacar a la
representan el 15% del total. Entre setiembre y fauna silvestre o trasmitir enfermedades. La vegetació n
diciembre los grupos está n conformados por estudiantes es escasa, sin embargo algunos visitantes la destruyen
nacionales (27%), que llegan a la RNP para tener por diversió n. Otros recogen los fó siles existentes en el
conocimientos de la historia, fauna, etc. y para disfrutar á rea y los llevan como recuerdo. El uso de vehículos
de momentos de esparcimiento en las diferentes zonas deportivos, terrestres o acuá ticos para transitar en zonas
que visitan. restringidas genera ruido; ademá s perturban las zonas de
La mayoría de visitantes del verano, especialmente locales y descanso, alimentació n y reproducció n de las aves,
nacionales, se comportan en las playas sin tener en provocan la huida de los individuos o destruyen sus
cuenta que se encuentran en un á rea natural protegida. nidos.
Ignoran las reglas que imparten los guardaparques y
reclaman cuando se les prohíbe el paso hacia zonas
peligrosas o restringidas en las que se protege a una o a
un grupo de especies y al ecosistema del que dependen.
Los grupos de estudiantes y delegaciones diversas no Visitantes en zona restringida en la bahía de Paracas (J Reyes)
escapan a este comportamiento. Es necesario que los
Aú n fuera de la Reserva se puede causar un impacto. La
responsables de las delegaciones orienten bien a sus
compra de fó siles contribuye a la depredació n de este
grupos para minimizar el impacto de su visita.
patrimonio natural. El consumo de especies amenazadas,
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Paracas, Nuestra Reserva
la compra de artesanías hechas con restos de estas especies embarcaciones de recreo circulando en la bahía de
o de productos provenientes de é stas aumenta la demanda Paracas aumentará la presió n sobre la biodiversidad. Se
y contribuye a su captura. De igual forma, el consumo d debe tener en cuenta que esta bahía es zona de descanso,
especies hidrobioló gicas por debajo de la talla permitida alimentació n y desarrollo para especies de aves
o extraídas en é poca de veda tiene un impacto negativo migratorias, tortugas marinas y delfines.
sobre la biodiversidad de la Reserva.
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Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas
Hasta 1981, la pesca en la bahía de Independencia y los cambios oceanográ ficos, la disponibilidad del
(Laguna Grande) estuvo orientada al consumo humano recurso concha de abanico empezó a decaer. Para evitar
principalmente para el mercado de Ica y sus caseríos. Las su depredació n total se establecieron vedas, que fueron
familias de pescadores que llegaban a la zona para trabajar, respetadas parcialmente.
así como los pescadores de Pisco, establecían viviendas
Asentamientos establecidos en el área
precarias denominadas “ranchos”, en razó n de que la
zona era tan só lo un lugar de trabajo. Para 1987 la concha de abanico prá cticamente había
desaparecido y el esfuerzo de extracció n era mucho mayor.
El “boom” de la concha de abanico
Una vez extraído y agotado el recurso los pescadores
En 1982, ante la presencia de El Niñ o y el consecuente migraron a otras zonas; sin embargo en términos generales,
calentamiento del agua se incrementó la producció n en la població n inicial se vio incrementada con la presencia
los bancos naturales de concha de abanico. Con el “boom” de los forá neos que se quedaron despué s del “boom”. En
de 1982-86, pescadores de todo el litoral se concentraron 1987 había 150 embarcaciones en la zona y una població n
en la bahía de la Independencia (Laguna Grande), y con permanente de noventa personas, con alrededor de 200
ellos llegaron comerciantes, transportistas y ambulantes, trabajadores dedicados a actividades relacionadas con la
que se establecieron en una zona frente a Rancherío, pesca (comerciantes, servicios, etc.).
dando origen en 1984 al asentamiento denominado Sector
En la actualidad la ocupació n en la RNP se concentra en
Muelle. A mediados de 1986, debido a la sobreexplotació n
las zonas de Laguna Grande (Rancherío y Muelle),
Lagunilla,
Legislación y normatividad
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Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas
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Paracas, Nuestra Reserva
recuperar la proteína disuelta, y la adopció n de sistemas vísceras de pescado, conchas de moluscos, restos de
de secado indirecto que reduzcan las emisiones de gases redes, hilos de pescar, anzuelos, corchos, plomos, pilas,
a la atmó sfera, que tambié n es contaminada por esta etc.
actividad.
Las botellas plá sticas de aceite para motor fuera de borda
con restos de este compuesto se vierten directamente
Contaminación producida por las actividades en el mar (mini derrames) durante las operaciones de
del turismo y la pesca
mantenimiento y reparació n de motores, contaminando
El turismo y la pesca artesanal destacan entre las el medio marino y acumulá ndose posteriormente en las
principales actividades econó micas que se desarrollan orillas de las playas cercanas a los desembarcaderos,
en la Reserva Nacional de Paracas. Sin embargo, ambas caletas y zonas de operació n de las embarcaciones.
producen impactos negativos sobre la biodiversidad,
Contaminación producida por turistas y visitantes
pues generan una gran cantidad de desechos dentro de la
Reserva. A lo largo del añ o, un promedio de cien mil visitantes
llega a la RNP para realizar diversas actividades
Contaminación producida por la pesca
recreativas y turísticas que producen gran cantidad de
Los residuos de la actividad pesquera incluyen botellas desechos só lidos.
plá sticas (de aceite para motor y para cocina, gaseosas),
Envases de aceite para motor ( RNP) Basura producida por turismo y pesca (J. Reyes)
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Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas
Plá sticos, papeles, vidrios, metales, materia orgá nica cuerpos los contaminantes se acumulan. De esta manera
y muchos otros desechos se acumulan en las playas, son transferidos a otros niveles de la red alimenticia
senderos y zonas de visita. hasta llegar en algunos casos al hombre. En otros casos el
En parte este problema se debe a la falta de conocimiento efecto es directo, como ocurre con las tortugas y otras
de los visitantes sobre el impacto que ocasionan los especies amenazadas que ingieren bolsas y otros residuos
residuos en el á rea y al desinteré s que muestran en seguir plá sticos, lo que les provoca la muerte por asfixia u
las recomendaciones e indicaciones de los guardaparques. obstrucció n intestinal.
A esto se suma la falta de personal disponible en la RNP Otras fuentes de contaminació n son la acumulació n de
para brindar la informació n necesaria y hacer el control residuos só lidos en diferentes vías al interior de la Reserva,
respectivo. Por otro lado, muchos guías y agencias de causada por los transportistas que cruzan el á rea rumbo
turismo no asumen su responsabilidad de orientar a los al Puerto San Martín, y la contaminació n asociada a la
turistas durante su visita al á rea protegida mediante la venta de alimentos (como en los restaurantes de Lagunilla)
difusió n de pautas de comportamiento que garanticen el cuyos residuos, ademá s de ser vertidos directamente al
menor impacto en los ecosistemas que se está protegiendo mar generan la presencia de roedores en las playas.
en la Reserva.
Legislación y normatividad diversas estimaciones. Los efectos del cambio climá tico
Las autoridades involucradas con el ordenamiento de la sobre las zonas costeras será variable de acuerdo a las
actividad no han previsto ni destinado los lugares a los regiones e incluyen:
cuales se deben arrojar los residuos de las actividades • Inundació n de zonas costeras de baja elevació n como
industriales y artesanales de la zona. La mejor solució n es consecuencia del aumento del nivel de los océ anos
que al retirarse los usuarios lleven consigo los desperdicios (estimado en 1.5 a 2 m)
que generan y los coloquen en lugares adecuados fuera
• Desarrollo de Fenó menos El Niñ o en menores
de la Reserva, para ser sometidos al tratamiento de
periodos de tiempo y con mayor intensidad.
residuos só lidos realizado por las municipalidades
correspondientes. • Cambios en la distribució n de las masas de agua,
con efectos sobre las corrientes marinas y los
Cambio climático fenó menos de afloramiento.
En las ú ltimas dé cadas la temperatura media del planeta • Disminució n de las especies comerciales que
Tierra se ha incrementado en aproximadamente 0.6 ºC, sustentan actividades extractivas
lo que ha llamado la atenció n de la comunidad científica • Pé rdida de diversidad bioló gica.
internacional, autoridades y la opinió n pú blica. Este
cambio climá tico, definido como el cambio en la
temperatura por acció n del hombre, es uno de los
problemas má s críticos en la actualidad, que se suma al
aumento de la variabilidad climá tica del planeta (eventos
naturales) que tiene diversas causas. Pero las causas del
cambio climá tico se relacionan a las actividades
humanas, principalmente a la acumulació n de gases de
efecto invernadero como el CO2, como resultado de la alta
actividad industrial que ocurre mayormente en los países
en desarrollo. Como consecuencia, para el añ o 2100 se
Las zonas costeras son má s vulnerables a los efectos del cambio
espera un aumento de la temperatura global entre 1.4 a
climá tico. (J. Reyes)
5.8 ºC, de acuerdo a
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Amenazas actuales a nuestra Reserva y sus riquezas
Considerando la fragilidad del ecosistema marino costero exclusivamente para el terreno adquirido por el operador y
de la RNP, es de esperarse que estos efectos se manifiesten permitir la licencia para la instalació n de industria
con intensidad variable, comprometiendo al á rea natural pesada dio inicio a un proceso y generó el precedente
protegida, la biodiversidad que protege y las actividades para la instalació n de nuevos proyectos industriales.
que sustenta.
Legislación y Normatividad
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Paracas, Nuestra Reserva
Legislación y normatividad
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7 Nuestra reserva para siempre
Paracas, Nuestra Reserva
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Nuestra Reserva para siempre
La participación es la clave
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Paracas, Nuestra Reserva
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Nuestra Reserva para siempre
cultural requiere aprobació n previa del INC. los que se encuentran dentro y fuera de la Reserva,
• El Ministerio de Salud (MINSA) se encarga de la mediante el desarrollo de acciones para mejorar la
vigilancia de la calidad de los recursos calidad de vida de sus habitantes.
hídrobioló gicos y de la certificació n de la calidad • Los gobiernos municipales tienen competencia
sanitaria de las playas, acciones desarrolladas a restringida dentro de las á reas naturales protegidas
travé s de la Direcció n General de Salud Ambiental al interior de sus provincias o distritos; los procesos
(DIGESA) de ordenamiento territorial que promueven y
• La Dirección General de Capitanías y ejecutan deben beneficiar la conservació n del
Guardacostas (DICAPI), dependencia del ambiente de la Reserva.
Ministerio de Defensa (MINDEF), se encarga del
control de las operaciones relacionadas a las Leyes y normas
actividades realizadas en el medio marino,
Las actividades realizadas dentro de la Reserva Nacional
incluyendo la vigilancia contra delitos
de Paracas está n orientadas a garantizar la conservació n
ambientales en el á mbito de su jurisdicció n.
de la biodiversidad y su uso sostenible. Los principales
• El Ministerio Público (MPFN) tiene como funciones instrumentos legales relevantes a la Reserva son:
principales la defensa de la legalidad, los derechos
• Decreto Supremo Nº 1281-75-AG (25 de setiembre
ciudadanos y los intereses pú blicos, la prevenció n
de 1975). Creació n de la Reserva Nacional de
y persecució n del delito. Por ello, su funció n es
Paracas.
vital ante los delitos ecoló gicos que se presentan al
interior de la Reserva o en su á rea de influencia. • Decreto Legislativo Nº 635 (03 de abril de 1991).
Có digo Penal Peruano. Es la norma para la prevenció n
• La Policía Nacional del Perú (Ministerio del Interior),
de delitos y faltas para proteger a la persona humana
en coordinació n con el personal de la Reserva, se
y la sociedad. Establece penas para la extracció n
encarga de vigilar las actividades que se realizan
de recursos con mé todos prohibidos (art. 309) y
dentro del á rea protegida.
la posesió n de explosivos por parte de civiles (art.
• El Gobierno Regional de Ica (GORE-ICA) es 279).
relevante para la administració n de la Reserva en
cuanto promueve el desarrollo armó nico y sostenido
de los centros poblados de la Regió n, incluyendo
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Paracas, Nuestra Reserva
• Decreto Ley Nº 25977 (07 de noviembre de 1992). • Decreto Supremo N° 012-2001-PE (13 de marzo
Ley General de Pesca. Norma el aprovechamiento de 2001). Reglamento de la Ley General de Pesca.
de los recursos hidrobioló gicos. Determina que En su artículo 134, numeral 10, prohíbe el uso de
el Ministerio de la Producció n administra, en los chinchorro mecanizado en el á rea comprendida
aspectos que le compete, las actividades dentro de entre cero y cinco millas de la costa.
las á reas naturales protegidas.
• Ley N° 27460 (21 de mayo de 2001). Ley de
• Ley Nº 26585 (29 de marzo de 1996). Declaran a Promoció n y Desarrollo de la Acuicultura. Establece
delfines y otros mamíferos marinos como especies que en el caso de las á reas naturales protegidas se
legalmente protegidas. aplica la Ley 26834, Ley de Á reas Naturales
• Decreto Supremo Nº 002-96-PE (15 de junio de Protegidas.
1996). Reglamento para la Protecció n y Conservació n • Decreto Supremo N° 023-2001-PE (1 de junio de
de los Cetá ceos Menores. 2001). Reglamento de Administració n y Manejo de
• Ley Nº 26821 (26 de junio de 1997). Ley Orgá nica las Concesiones Especiales para el Desarrollo de
para el Aprovechamiento Sostenible de los Recursos la Maricultura en la Reserva Nacional de Paracas.
Naturales. Regula el marco para el aprovechamiento Norma el aprovechamiento sostenible de recursos
sostenible de los recursos naturales en tanto que bentó nicos en la Reserva Nacional de Paracas,
forman parte del patrimonio de la Nació n. mediante el otorgamiento de Concesiones Especiales
a las asociaciones de pescadores artesanales.
• Ley Nº 26834 (30 de junio de 1997). Ley de Á reas
Naturales Protegidas.. Es la norma má s importante • Resolución Ministerial N° 209-2001-PE (26 de
para la administració n y conservació n de las á reas junio de 2001). Establece las tallas mínimas de
naturales protegidas en el país. captura y tolerancia má xima de ejemplares juveniles
de principales peces marinos e invertebrados.
• Ley Nº 26839 (4 de julio de 1997). Ley sobre la
Conservació n y Aprovechamiento Sostenible de • Decreto Supremo Nº 026-2001-PE (28 de junio
la Diversidad Bioló gica. Regula el marco para la de 2001). Ratifica la prohibició n a la captura de las
conservació n de la diversidad bioló gica y la especies de ballenas y tortugas marinas en el á mbito
utilizació n sostenible de sus componentes. del territorio marítimo peruano.
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Nuestra Reserva para siempre
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Paracas, Nuestra Reserva
respecto a las amenazas a la biodiversidad y a los habilitació n de á reas para aprovechamiento de recursos,
distintos valores que la Reserva alberga. De esta manera etc.)
se facilita su incorporació n y participació n en el proceso de
mitigació n de las principales amenazas. La educació n y
comunicació n ambiental deben generar cambios de
actitud y adopció n de compromisos entre los receptores
de los mensajes.
Fortalecimiento institucional
Somos parte del problema y de la solución parecen actos insignificantes realizados por una persona,
A menudo escuchamos hablar de los problemas de pero en conjunto representan una gran fuerza para el
conservació n de la Reserva Nacional de Paracas y nos cambio.
causa sorpresa el hecho de que “nadie haga nada” para Si aceptamos que no só lo “los demá s” causan los problemas
solucionarlos. El problema de la pesca ilegal con dinamita de la Reserva, estaremos en mejor disposició n para llevar
grafica muy bien esta idea. Sin embargo, el camino hacia adelante las iniciativas de solució n, como organizar comité s
la solució n de los problemas ambientales se inicia en el de vigilancia ambiental, participar en jornadas de limpieza
reconocimiento de nuestra propia responsabilidad, por de las playas, fomentar con el ejemplo la extracció n y
acció n u omisió n, en la generació n de las situaciones que consumo responsable de los recursos hidrobioló gicos,
representan amenazas a la RNP. exigir de las autoridades la aplicació n estricta de las
El cambio a “vamos a hacer algo” debe regir nuestra vida normas para aquellos que atenten contra nuestra Reserva
diaria; el desarrollo de una cultura ambiental debe ser la y sus riquezas.
aspiració n de todos los sectores de la població n, partiendo
de pequeñ os gestos que generan grandes cambios: no
arrojar desperdicios en la vía pú blica, reciclar parte de
los residuos que producimos, respetar la naturaleza, etc.,
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Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA). Sueiro, J.C. 2008. La Actividad Pesquera Peruana.
2002. Plan Maestro 2003-2007. Reserva Nacional Características y Retos para su Sostenibilidad.
de Paracas. Lima. 192 pp. Producido por CooperAcció n, Acció n Solidaria
Mariá tegui, R. 1980. Paracas y Tambo Colorado. para el Desarrollo. Primera Edició n. Ediciones
Empresa Editorial Litográ fica La Confianza S.A. Nova Print SAC. Perú . 53 pp.
Lima. 28 pp. UICN/PNUMA/WWF. 1991. Cuidar la Tierra. Estrategia
Pá gina web del Ministerio del Ambiente: www.minam. para el Futuro de la Vida. Gland, Suiza. 256 pp.
gob.pe
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Acta de Compromiso
Yo........................................................................................... ,
reconociendo los valores de la Reserva Nacional de Paracas
y los beneficios que brinda a toda la comunidad, me comprometo a involucrarme en acciones
que favorezcan la conservación y preservación de su patrimonio natural y sociocultural.
Entre otras cosas, me comprometo a participar en las iniciativas de educación, sensibilización
y comunicación ambiental; a respetar las normas que rigen las actividades dentro de nuestra
Reserva, y a ayudar a promover técnicas adecuadas para el uso sostenible de sus recursos.
También me comprometo a exigir a las autoridades que asuman su responsabilidad en toda
actividad que perjudique a nuestra Reserva, y a promover entre las personas de mi entorno
más cercano el desarrollo de una conciencia ambiental.
De esta manera todos podremos reconstruir las relaciones armoniosas que nuestros
antepasados tuvieron con la naturaleza en esta región particularmente importante de nuestro
país.
Firma
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