Sueños y reencuentros en Japón
Sueños y reencuentros en Japón
que alumbraba la oscuridad; no existía nada a su alrededor, solo… oscuridad… No logro ver su rostro
pero sé que es alguien que conozco; en el sueño siento una intriga inexplicable y sé que debo ayudarla,
logro acercarme para verla de frente y justo cuando estoy por verla; ella es cubierta por el agua.
Presiento que estoy perdiéndola y todo comienza a salirse de control; trato de alcanzarla
desesperadamente y despierto…- Matt se levantó del sillón en donde se encontraba recostado y se
incorporó para ver a los ojos a su hermano que lo estaba escuchaba con atención.
-¿Crees que se trate de alguna preocupación por empezar el último año de preparatoria?- preguntó a
su hermano.
- Hmmmm... No lo sé; ¿Desde cuando tienes ese sueño?- T.K. comenzó a tomar de un vaso con té
helado.
-Desde que comenzó a haber disturbios en el mundo y el Digimundo... - Matt jugueteó con su vaso
ladeando un poco los hielos.
-Puede ser una preocupación que solo se refleja en tu subconsciente; de verdad no encuentro una
explicación del porqué sigues teniendo el mismo sueño; pero siento que deberías de analizar tus
prioridades. Creo que ya es tiempo de que prestes atención a la escuela.-T.K. estaba algo molesto por
el desempeño de su hermano, él había estado faltando varias veces a clases por tener puestos los
cinco sentidos en los disturbios relacionados con el mundo digital, y gracias a eso, su desempeño
académico no fue bueno durante sus años anteriores.
- Pff... Lo sé, es solo que.... - Matt tomó un respiro profundo y se recargó en el sillón.
- La escuela se ha vuelto tediosa y las chicas cada día son insoportables; además; Sora empieza a
molestarse; cree que no lo he notado¸ pero no lo puede disimular muy bien, lo que nos ha ayudado son
sus torneos y nuestra responsabilidad como elegidos-.
- ¡Adivinen quien viene a Japón! - Tai entró emocionado sin pedir permiso y de un salto brincó al sofá,
Tomando el té helado de Matt bebiéndolo hasta el fondo.
-... Porque siempre tienes que acabarte mi bebida- Matt dió un suspiro mientras se levantaba para agarra
un nuevo vaso.
- Kari y yo mantenemos contacto con ella desde la última vez que fuimos a visitarla; imagino que no te
dijo debido a que Mimi se lo pidió. - Tai volteó a ver a Matt y sin decir una palabra, él le respondió
levantando su pulgar en señal de aprobación mientras tomaba un sorbo del té.
- ¡¡Y porque no me dijeron nada, hubiera organizado una fiesta de bienvenida!! , ¿Quiénes más saben?-
Matt colocó su vaso lleno en la cabeza de Tai dejándolo inmóvil, después tomó asiento enfrente de él.
-Iremos por ella en un par de horas; lo supe porque iremos en mi auto; ya deja de quejarte- Matt coloco
una mano en su frente y recargo el brazo a un costado del sillón en señal de molestia por el alboroto
que Tai estaba provocando. Ambos empezaron a discutir como de costumbre mientras T. K. observaba
la escena fascinado. A pesar de que unos años atrás Matt y Sora comenzaron a salir; Tai lo tomó de la
mejor manera y eso impidió que su amistad se degradara debido a ello.
- ¿Y a todo esto, porqué te interesa tanto saber? - Finalizó Matt de manera tajante la discusión con la
esperanza de darle un enfoque nuevo a la conversación.
-¿Es en serio?, No has visto a Mimi en años, ¿verdad?, Ella se ha vuelto hermosa y... - Matt vió como
la mirada de Tai se perdía en el horizonte mientras soñaba con lo que parecía ser la imagen de una
vieja amiga.
-Bueno... que puedo decir; no lo entenderías; sus personalidades no eran muy a fines y aparte, tú ya
tienes con quien estar. Pero ella... - Tai fue interrumpido por T.K.
-Escuche que Willis y ella estuvieron saliendo un tiempo - Tai lo volteó a ver mostrando desdén en su
mirada por el comentario.
- Bueno, si solo salieron poco tiempo no fue nada serio; además; ella vuelve a Japón, así que tendré
toda la ventaja-. Matt contempló a Tai sin ninguna expresión en su rostro.
-Bueno si eso quieres; esperemos que ella no te vea solo como un buen amigo - Él siempre pensó que
Sora y Tai terminarían por estar juntos, hasta el momento en que ella se declaró a él, Matt quedo atónito,
ya que para ese momento, él no podía verla más que como una buena amiga. Al ver que Tai soñaba
en secreto con Mimi, no pudo evitar compararlo con Sora en aquel entonces. Hubo un silencio incómodo
durante un instante entre ellos dos.
Al pasar de las horas los tres comenzaron su viaje al aeropuerto para esperar a Mimi que llegaría de
Estados Unidos. El tiempo de espera comenzó a ser tedioso, pues al parecer, el vuelo se había
retrasado.
T.K. llevo su tableta digital para continuar con sus trabajos de la escuela, se absorbió tanto en ella que
no prestó atención a la plática que comenzaba entre Tai y Matt.
-¿Pasa algo malo? , siento que has querido decirme algo desde que salimos del departamento- Matt se
encontraba sentado con su celular en la mano mientras preguntó.
-No sé a qué te refieres- le contestó Tai que se encontraba a su lado recargando sus codos en las
piernas. Matt guardó silencio mientras mantenía su vista en su celular.
-¿Te refieres a Sora?- Giró su mirada para ver que Tai se encontraba viéndolo de reojo.
- Hace un momento, mientras hablaba de Mimi, tuve la sensación de que describías una situación
parecida... - Tai estiró sus brazos para cruzarlos detrás del cuello al mismo tiempo que Matt guardaba
su celular para recargarse y fijar su vista en el horizonte. Finalmente después de unos segundos de
meditar, cruzó sus brazos.
-Sora y yo estamos bien, es solo que estamos demasiado ocupados en nuestros asuntos que ya casi
no podemos vernos; hablamos siempre por teléfono pero... - Matt fue interrumpido por el altavoz del
aeropuerto que anunciaba la llegada del vuelo de Mimi. Los chicos se levantaron para ir a
recibirla. Después de ver algunas personas pasar, a lo lejos se logró ver una mano que saludaba pero
no se podía distinguir de quien se trataba debido a la cantidad de gente.
Tai estiró la cabeza para poder tener una mejor vista pero no logró localizar a Mimi. Matt trató de hacer
lo mismo, pero él no sabía con exactitud como lucia ya que había pasado mucho tiempo.
- ¿A quién buscamos?- sonó una voz a un costado de Matt. Sin prestar atención él contestó.
-A una amiga que viene desde.... - la frase de Matt quedó cortada por un grito
-¡¡Mimi!! - Matt volteó la mirada a un costado. Se trataba de una chica que vestía unos pantalones de
mezclilla con unas botas de piel color café y una blusa rosa que le descubría los hombros, bambochada
y con olánes. Con una estatura no muy alta; su cabeza lograba alcanzar la barbilla de Matt; su cabello
largo y quebrado de color castaño era adornado por una diadema; sus ojos color miel brillaban de alegría
al ver a sus amigos. Mimi sonrió y Tai pasó por encima de Matt para darle un fuerte abrazo.
-Bienvenida Mimi- Saludó T.K. mientras ella se incorporaba después de la agitada bienvenida que Tai
le había proporcionado.
-Gracias T.K. - ella le dio un cálido abrazo y después se giró hacia Matt para hacerle una leve reverencia
con la cabeza.
-Lamento las molestias, muchas gracias por venir a recibirme- Matt se sorprendió de lo formal que fue
Mimi con él.
-No te preocupes, no es ninguna molestia ayudar a una vieja amiga - Ambos se saludaron dándose la
mano y Matt notó un choque en su pecho al instante que sus manos se juntaban.
Después de eso, Tai tomó a Mimi por los hombros y la dirigió hacia la salida, mientras ellos tomaban la
delantera T.K. se acercó a su hermano.
-¿Sucede algo?
- No es nada, creo que sentí estática cuando Mimi me saludó - contestó Matt mientras caminaban
detrás. Aun cuando dio esa respuesta, él sintió en su interior que no era la mejor explicación a lo que
acababa de suceder.
Los chicos llevaron a Mimi a un café para cenar y platicar sobre su llegada, ella estaba entusiasmada
de su regreso y no podía esperar a ver a todos los demás.
-Antes que nada chicos, quisiera saber ¿Qué es lo que está pasando? ¿Por qué hay tantos incidentes
relacionados con el Digimundo?, ¿Acaso está ocurriendo algo?
-La verdad es que Izzy es el que está más al pendiente y tendremos una reunión para poder platicar
sobre ello. – le contestó Matt.
-Espero no sea nada serio, ahora que se puede acceder a él con más facilidad, parece que los problemas
siguen saliendo a la luz - Mimi se volvió seria mostrando preocupación en su rostro.
-Y dime esa ¿es la razón por la que te regresas a Japón? – preguntó Tai
- Bueno, ese es uno de los motivos; también sentía que debía regresar aquí, no sé cómo explicarlo… -
Mimi jugaba con una pulsera que tenía un dije colgado en ella mientras contestaba a la pregunta.
- Entonces, si regresaste por nosotros, eso me tranquiliza- Tai le sonrío y ella lo miró confundida; Matt
logró ver la reacción de ambos y rio para sí mismo.
Al terminar de ponerse al día, los chicos la llevaron a lo que sería su nuevo departamento que
previamente ella había rentado; se despidieron de ella y regresaron a sus casas para descansar y
esperar el inicio de semana. Durante esa noche, Matt comenzó a tener el mismo sueño.
Un suelo cubierto de agua cristalina que mostraba un brillo inexplicable; todo lo demás se encontraba
en completa oscuridad, Matt estaba parado mirando a su alrededor sin encontrar nada; Una luz
comenzaba a iluminar su pecho, y a la vez, la habitación que descubría una mujer de cabello largo y
lacio iluminada con el brillo de la misma luz. Ella se encontraba de espaldas; giró su rostro levemente
hacia Matt y él extendió su mano para poder verla de frente. Antes de lograrlo, su cuerpo fue cubierto
por el agua.
-¿Quién eres?... - logró decir Matt. Una mano comenzó a atravesar la barrera de agua y cuando estaba
por tomarla, el sueño finalizó bruscamente por la alarma del reloj.
El día comenzó con una brillante luz matutina, un sin fin de jóvenes se dirigían a sus respectivas
escuelas, la mañana despejada anunciaba un excelente día. Los salones comenzaron a llenarse de
alumnos en sus diferentes grados. Sora Takenouchi y Taichi Yagami se encontraban en el mismo salón;
Matt Ishida en un salón diferente. Siendo ellos tres los de ultimo año. Después le seguía Izzy Izumi, un
año menor que ellos cuya aula se encontraba un piso abajo.
Todos esperaban afuera de su salón a que desfilaran aquellos legendarios Elegidos que ahora eran
conocidos por la mayoría de la gente. En la escuela ellos habían ganado popularidad. Aunque Sora y
Matt ya eran conocidos como una pareja, aún quedaban Tai e Izzy como los solteros. Al iniciar el día se
realizaba la misma rutina, Izzy y Tai recibían regalos, incluso declaraciones en sus casilleros, Matt no
se molestaba en revisar su casillero, pues sabía que encontraría a varias admiradoras secretas
declarando su amor por él. Sora era muy condescendiente, sabía de la popularidad que él tenía y
pasaba por alto esos acontecimientos. Ella tenía sus propios fans en el club de tenis y únicamente en la
cancha era cuando sus admiradoras y admiradores se presentaban.
Los chicos se repartieron y las clases comenzaron. En el salón de Izzy se anunció la llegada de una
nueva alumna que a partir de ese día se uniría a ellos; cuando el profesor llegó, dio el anuncio para
introducir a su nueva compañera. Mimi entró causando conmoción en los chicos y en algunas chicas;
se presentó ante sus compañeros dando una pequeña reseña de ella misma. Al percatarse de la
presencia de Izzy ella lo saludó agitando la mano y sonriendo. Izzy le devolvió el saludo.
-¡Bienvenida a Japón! Me alegra que estés aquí- Izzy se encontraba a un costado del lugar que Mimi
ocupó.
- Me alegra estar en casa; ¿Y bien? ¿Me pondrás al tanto de lo que está pasando?
-Claro.
El día comenzó; Tai, Sora y Matt estaban por cursar su último año de Preparatoria, se encontraban bajo
la presión de acoplarse y encontrar un balance entre sus responsabilidades del mundo real y el
Digimundo. Entre ellos, el que menos se concentraba en sus estudios era Matt.
El timbre sonó para comenzar a tomar el receso y sus almuerzos. Izzy guio a Mimi a la sala donde ellos
se reunían durante la mayoría de los recesos para tratar asuntos pendientes. Mientras Mimi camina junto
a Izzy, logró notar como los grupos tanto de chicas como de chicos los seguían con la mirada.
-Vaya, al parecer tienen una reputación aquí en la escuela- Mimi volteaba a su alrededor para notar la
cantidad de personas que volteaban a verlos.
-Bueno eso se debe a nuestro papel que ahora es muy conocido, te acostumbrarás no te preocupes-.
Llegaron a un salón en donde Izzy tenía la llave de acceso; se trataba de una sala de proyecciones, lo
suficientemente amplia para dar una conferencia a unas 50 personas.
-Como presidente del club de Informática, pedí un convenio con el consejo estudiantil, se me dio acceso
durante el receso a esta sala con la condición de que se usara exclusivamente para reuniones escolares
-¿Y el presidente del consejo estudiantil sabe que se reúnen para tratar asuntos externos a la escuela?
-¡Claro que sí!, pero también le di permiso de tratar otros asuntos importantes- Una voz se escuchó en
la entrada del salón. Se trataba de Sora que estaba llegando junto a Tai y Matt.
-¡¡¡Sora!!!- Mimi se abalanzó hacia ella dándole un gran abrazo y Sora lo recibe con mucha alegría.
- ¡¡Lo sé!! , me moría de ganas de regresar a Japón- Mientras estas dos chicas comenzaban una
conversación, Matt y Tai se incorporaron con Izzy para ponerse al día.
- Encontré algo interesante, una especie de energía que no logro descifrar se está empezando a
acumular en la zona sur- Izzy comenzó a introducir algunos comandos en la computadora para poder
mostrarles a los demás lo que había encontrado.
- Al principio era tan tenue que no lograba aparecer en el radar, pero por los días en que llevo
estudiándola, veo que comienza a ganar potencia.
-Ehhh... no es que no me importe mucho chicos pero, ¿no vamos a almorzar?; muero de hambre- en
cuanto Mimi terminó esa frase, llamaron a la puerta. Sora fue a recibir y agradeció a la chica que le
entregaba una bolsa. Al regresar, ella repartió comida y jugos.
-A veces pido ayuda a mis compañeros cuando se trata de reuniones, ellos muy amablemente nos traen
el almuerzo, aquí tienes Mimi- Sora le da un par de onigiris y una caja de jugo sabor melón.
-Vaya, veo que son gente muy influyente e importante, estoy orgullosa de ustedes.
-¿Sucede algo? - Matt tomó por sorpresa a Mimi haciéndola dar un pequeño salto en su lugar.
-¿Que? ¡Ehh, no! Nada en especial es solo... - guardó silencio y volteó su vista al mapa. Matt hizo lo
mismo con la esperanza de encontrar aquello que llamaba la atención de Mimi.
-No es curioso como uno de ellos está rodeado de agua- Matt sintió un palpitar en el pecho ante el
comentario.
-Noo nada en especial, solo trataba de encontrar algún patrón pero no encontré nada- Mimi se levantó
de su asiento y volvió con los demás dejando solos a Sora y Matt.
-¿Qué dijo?
-....No encontró nada- Matt no quiso compartir el comentario que hizo Mimi sobre el punto de energía
rodeado de agua; él quería investigarlo por su cuenta, no pudo enviar relacionar su sueño con lo que
Mimi comentó.
-Por eso te digo que yo y Mimi investigaremos un punto.- Tai gritó y todos voltearon a verlo; Mimi se
encontraba riendo e Izzy tenía una mirada confusa.
-De acuerdo, solo pensé que querrías ir con Kari, por eso di por sentado que tú y ella formarían equipo-
Al decir eso Izzy se levantó y apago el cañón. Sora prendió las luces y comenzaron a comer y platicar
sobre la llegada de Mimi y a ponerla al día.
-Sí, lo que pasa es que estoy algo ocupada, la mudanza es algo que me quita tiempo.
-Entonces porque no dejas que vayamos a ayudarte y así acabarás pronto.- Tai dió por sentado que
todos querrían apoyar a Mimi.
-No, está bien Tai, yo lo haré con calma no te preocupes- Tai cambió su sonrisa por una mueca de
decepción ya que Mimi había rechazado su ayuda. Matt sabia de sus intenciones y no pudo evitar una
carcajada, Tai volteó sus ojos a él y Matt fijo su vista hacia un costado para evitar hacer contacto visual.
La escena fue de mucha gracia para Sora que los observaba sin saber el contexto completo.
-Oye Izzy, ¿crees que podrás dejar un portal abierto?, creo que sería buena idea tener una puerta
abierta por si se presenta cualquier emergencia en algún momento- Mimi se encontraba a un costado
de Izzy y este asentó con la cabeza confirmando su petición, él tenía la boca llena de emparedado en el
momento en que se le cuestionó
- Aunque por el momento no parezca una amenaza, creo que no estaría de más decir que es mejor ir
acompañados y evitar estar solos, solo por precaución.
-Izzy tiene razón, a partir de ahora entraremos en equipos o parejas- Sora complementa el comentario
de Izzy. La campana suena, dando por finalizado el receso; los chicos decidieron dejar pendiente la
fecha.
-Toca la clase extracurricular, creo que me decidí por artística - le comentó Mimi a sora.
-Me parece bien, yo estoy en el club de tenis, pero Matt puede acompañarte hacía esa área- Sora volteó
a ver a Matt y este da un suspiro.
-Esto te pasa por no tomar la clase extracurricular cuando debías, ahora estarás con los de un año atrás-
comentó Tai mientras comenzaban a caminar hacia la salida con las manos metidas en los bolsillos.
-Quería evitarla pero estoy acorralado, es mi último año y necesito la materia para acreditar.
-Entonces estas en..... - Mimi dejó la frase incompleta para que Matt resolviera su duda.
-Música...
Los chicos se repartieron a sus áreas correspondientes. Tai y Sora se destinaron a las canchas
deportivas, Izzy se quedó en el salón de Informática y Matt junto con Mimi se dirigieron al aula de
música. Mimi notó como las miradas de las chicas no se despegaba de ellos dos, parecía que una gran
caminaba entre ellos. Mimi alcanzó a escuchar algunos susurros.
-Gracias
- Vayamos ahí- Matt señaló un par de bancas a un costado de la ventana. Ambos caminaron hacia el
lugar mientras todo el mundo los observaba con atención.
Mimi acaparaba la mirada de los hombres y Matt el de las mujeres. Ambos tomaron asiento y él levantó
la cabeza, acto seguido todos tornaron su mirada a su alrededor para disimular su curiosidad. El
profesor llegó al salón saludando y pidiendo que tomarán su lugar. Comenzó la clase explicando la forma
en que se llevaría el semestre y lo que tomaría como proyecto final. Al tratarse del taller de música;
durante el festival de primavera; se realizarían las presentaciones de diferentes números, y el taller de
música estaría a cargo del evento de apertura y cierre. El profesor dió a conocer que se formarían
equipos para trabajar en los números a presentarse. Antes de que alguna mujer reaccionará, Matt
levantó la mano pidiendo la palabra.
-Profesor, ¿será posible hacer parejas para presentar su número?- Al decir esto, las mujeres se
emocionaron brincando de su lugar pidiendo ser su compañera. El profesor pidió orden y todos callaron.
-Preferiría que fuesen equipos ya que al final yo decidiré que números se quedarán y quienes los
conformarán. Aunque por tu reputación, es casi seguro que quien esté contigo tendrá la oportunidad de
quedar. Así que sería un beneficio para tus compañeros que los apoyaras en este evento musical.- Dicho
esto, Matt dió un suspiro y volvió a tomar aire para volver a hablar.
-Profesor, usted me conoce y sabe que no necesito aprender sobre música; he tomado esta materia
para poder liberarme ya que éste es mi último año. Además; la única razón por la que tome esta clase
se debe a Mimi Tachikawa- Al terminar de hablar Matt señaló a Mimi, ella tenía una expresión de
sorpresa.
-¡Ehhh...! ¿Qué, Qué? - Mimi se exaltó ante el comentario. Volteó a ver a Matt y éste le guiña el ojo.
Matt volteó su mirada a Mimi dándole a entender que dependía de ella convencer al Profesor. Ella se
pone de pie y enseguida se inclina para saludar.
-Mucho gusto, mi nombre es Mimi Tachikawa y me comprometo a poner todo de mí para estar a la altura
de Yamato Ishida.- Dicho esto, ella mostró una sonrisa ladeando la cabeza por un costado. Los hombres
y algunas mujeres quedaron cautivados ante eso, incluyendo al profesor
-Bienvenida a Japón señorita Tachikawa, dígame como es que habla tan bien el japonés.
-Soy originaria de aquí, estuve temporalmente en E. U. por cuestiones familiares y para perfeccionar
inglés.
-Oh ya veo -Antes de que el profesor continuara, una de las alumnas levantó la mano.
-Profesor, creo que no es justo que algunas que ya poseemos el don del canto quedemos
descartadas, se trata de presentar un numero impecable- Dicho esto la chica tomó asiento mostrando
una sonrisa de orgullo.
-Deberíamos de hacer un concurso - otra chica se levantó sin pedir permiso y todos aprobaron la idea
con comentarios fuertes y murmuros. El profesor pidió orden por segunda vez.
-Presentaremos diferentes géneros y seleccionaremos las mejores voces y los que mejor se acoplen al
género será la voz principal. Necesitamos coros, guitarras y fondos. Si desean hacer un concurso yo
decidiré si son candidatas o candidatos y el joven Ishida será parte del jurado debido a su experiencia
como músico profesional- El profesor giró su atención a Matt.
-Estoy dispuesto a tomar su petición siempre y cuando apoye a sus compañeros con las guitarras, usted
seleccionará su propio género y seleccionaremos a su compañera en base al concurso. ¿Está de
acuerdo?- El profesor terminó de poner sus términos.
-Me parece justo, escriba en un papel su selección y lo haremos público al final del concurso.
- No perdamos el tiempo y que las interesadas seleccionen sus géneros, entre más pronto empecemos
será mejor, ¿no lo cree profesor?- Una chica comenta y el profesor comienza a escribir en el pizarrón
los diferentes géneros que se presentarán en el festival.
-¿Qué fue todo eso? - Preguntó Mimi en voz baja inclinando la cabeza.
-Sabes lo tedioso que es que todas las mujeres estén interesadas en ti, es molesto, lo único que quieren
es una excusa para tener una cita o clase extra. Además, no quiero que Sora pase un mal rato y si tú
eres mi compañera...
-Entonces Sora estaría tranquila... No sabía que ella... - Matt interrumpió a Mimi.
-Selecciona balada
-¿Qué?
- Excelente señorita Tachikawa, ya que no presenta competencia alguna para el género de balada,
queda seleccionada como voz principal, joven Ishida, estoy seguro de que juntos harán un excepcional
trabajo- Matt y el profesor se dan un apretón de manos y las chicas que compitieron, exclamaron su
desacuerdo.
- Mi banda no es conocida por tocar baladas si no Rock o Pop en ciertas canciones para hacer Covers
- Matt le abrió la puerta a Mimi.
-Sabías que todas elegirían Rock o Pop- Mimi había entendido el plan y sonrió.
-Alguna vez escuche a Tai mencionar que tenías una hermosa voz. Veo que no exageró, creo que no
tendremos ningún problema en esta clase
-Solo porque no saben que fui una de los elegidos- A lo lejos se escuchó una voz familiar, se trataba de
Sora y Tai que se acercaban por el pasillo.
- Trabajaremos juntos durante el semestre – aclaró Matt. -Disculpa que no te preguntará, se me ocurrió
en ese mismo momento.
-Bueno, me alegra que puedas descansar aunque sea una hora de ellas - Sora le sonrió mientras lo
toma del brazo para recargarse en él, al mismo tiempo que Tai pasó el brazo al hombro de Mimi.
-Te acompaño a tu salón-
-Gracias Tai, pero creo que pasaré a los sanitarios antes de entrar a clases.- Mimi se despidió de los
chicos a toda prisa mientras corría hacia los sanitarios.
-Vaya, veo que eres muy atento con Mimi, no recuerdo que hayas sido así de atento conmigo - comentó
Sora de manera sarcástica. En el pasado, ellos llevaron una relación un poco inestable, solían esconder
sus sentimientos y no sabían expresar su cariño mutuo; eso los llevo a varias discusiones que fueron
alejándolos de lo que sería una relación seria.
-Qué bueno que los veo; los chicos dicen que pueden reunirse esta tarde, programe la junta para
vernos, ¡¡no olviden llevar sus Digivice!!- dicho esto Izzy se retiró a toda prisa hacia su salón.
-Deberíamos de hacer lo mismo- comentó Sora despidiéndose de Matt con un beso en la mejilla y jalando
a Tai del brazo.
-¡Oye espera!, se más delicada- se quejó por el trato que había recibido.
-Como miembro del consejo no puedo permitir que seas irresponsable, andando- Sora llevaba a rastras
a Tai por el pasillo para dirigirse a su salón.
-Eso díselo a tu novio que dejó su clase extracurricular para última hora.
-¡¡Tai!! - Se escuchó al final por todo el pasillo, Matt sonrió y se dirigió hacia su aula.
El día siguió su curso normal, al final, la noticia se dispersó por toda la Escuela; una nueva estudiante
de intercambio con una hermosa voz y un hermoso físico iba a ser la compañera de Yamato Ishida en
el festival de primavera, siendo un año menor. Hubo desde admiración hasta envidia. Al término de la
jornada estudiantil, Mimi salió junto con los demás chicos llamando la atención se toda la escuela. Al
parecer, ninguno de ellos la había identificado como una de las personas que se involucraron años atrás
con el Digimundo.
La tarde avanzó y el punto de reunión sería como siempre, la casa de Izzy. Al final, surgió un imprevisto
de último momento y se canceló la junta posponiéndola para el fin de semana. Esa noche, Matt no logró
aguantar la tentación y se puso en contacto con su compañero Gabumon para encontrarse en el
Digimundo. Como era de esperarse, la puerta se encontraba abierta.
-De acuerdo, Izzy nos comentó que existen ciertos puntos de concentración de energía, solo vine a
checar que todo esté bien.
-De acuerdo, ¿a donde vamos entonces?- Gabumon adoptó la forma Champion, evolucionando a
Garurumon mientras Matt buscaba en su Terminal-D las coordenadas del punto rodeado de agua y éste
marcaba una luz parpadeante cerca de ese punto. Se dirigieron inmediatamente hacia allá advertidos
sobre un posible enemigo. Al estar cerca del área, subieron la guardia estando atentos a su alrededor.
A un costado de ellos, un gran tronco arrancado de raíz se dirigía a toda velocidad, haciendo casi
imposible esquivarlo.
-¡¡Sujétate!!- Logró decir Garurumon esquivando el ataque. Acto seguido, una serie de espinas se
acercaba a ellos a toda velocidad. -¡Cuidado Garurumon!- Matt lo advirtió sobre el ataque, gracias a
ello, él pudo detenerlo con su Aullido Explosivo. Matt bajó para tomar distancia a la pelea acercándose
a lo que parecía a una especie de lago rodeado de varios árboles frondosos. A lo lejos se escuchaba
una advertencia de su compañero. Matt la ignoró y siguió corriendo. En su pecho sentía que tenía que
llegar lo antes posible.
-¡Deténganse!- El grito dirigió la atención de todos hacia lo que sería una chica.
-¿Mimi?- gritó Matt desconcertado; ella corrió hacia ellos agitando las manos en señal de alto…
- No te había visto... - Mimi habló entre cortado debido a que el aire le faltaba -... en cuanto lo hice corrí
lo más rápido que pude... - recargo las manos en sus piernas encorvando la espalda y tomando aire
rápidamente.
-¿Te encuentras bien?, tú tómate tu tiempo... - Matt estaba preocupado ya que Mimi respiraba
demasiado rápido.
-... Estoy bien... ¿qué... haces aquí?- Mimi levanto su rostro mostrando una tenue sonrisa. Matt guardo
silencio un instante razonando una respuesta congruente; el decir que fue por una corazonada o por un
sueño que llevaba un tiempo inquietándolo, no parecía algo válido.
-Si estamos bien, no las había reconocido - Gabumon estaba apenado con Mimi y Palmon
-No te preocupes, fue un alivio que Mimi los haya visto, de lo contrario seguiría defendiéndome
- lo que importa es que nadie salió lastimado - finaliza Mimi la disculpa de Palmon.
- ¿Y porque están aquí chicos? - Palmon ayudaba a levantar a Mimi mientras hizo esa pregunta.
-Me llamo la atención, no sabría explicarlo.... - Matt dijo eso poniendo una mano detrás de su cabeza,
Mimi lo miro fijamente.
-Bueno pues no hay nada fuera de lo normal, al menos a simple vista- le respondió Palmon.
-Jejeje, no creí que fuese peligroso, además Palmon está conmigo al igual que tú con Gabumon; así que
solos no estábamos, ¿no crees? -
-Aun así, creo que no deberías de venir sola Mimi, podría ser peligroso, si quieres puedo acompañarte
cuando quieras venir a inspeccionar - Mimi lo vio de reojo.
-Gracias Matt-
Ambos llegaron a un lago amplio y sereno. La luz de la Luna se reflejaba en el agua limpia y cristalina;
unas rocas se podían observar en el fondo y otras de mayor tamaño sobresalían a las orillas. Alrededor
del lago una serie de árboles y arbustos adornados con flores lo rodeaban enmarcando este pequeño
paisaje. Matt no artículo palabra, se quedó contemplando aquel bello panorama.
- Suelo venir aquí a descansar y a tomar un poco del agua, es especialmente deliciosa y me da mucha
vitalidad en este lugar- Palmon se sentó a un costado y enterró sus raíces para tomar un poco de agua y
recobrar fuerzas de la batalla. Mimi le sonrió y toco su cabeza acariciando sus pétalos.
-¿No lo reconoces? - le pregunto Mimi. El volteó a verla y ella levanto el brazo señalando al frente.
-No puede ser..... - Matt se quedó impactado. Se trataba del vagón que los había trasladado hace años
hacia su mundo; se encontraba desgastado y cubierto de boscaje, en él se lograba ver el paso del tiempo.
-No sabía que este lugar era..... - Matt comenzó a examinar el sitio y algunos recuerdos comenzaron a
surgir en su cabeza, poco a poco comenzó a reconocer el lugar. Mimi avanzó hacia el lago y tomo un poco
de agua con un paño, cuando éste absorbió la cantidad suficiente, ella lo exprimió y lo coloco en su
antebrazo. Matt se acercó por curiosidad y logró ver unos raspones en su brazo.
-No es nada, solo tengo que limpiarla- Mimi le mostró una sonrisa un poco falsa, trataba de ocultar su
molestia.
-Fue culpa nuestra, lo lamento - Matt no estaba seguro de eso, pero aun así no pudo evitar sentir culpa.
- déjame ayudarte...
- Espera aquí, hay una planta que ayuda a curar a los alrededores - Palmon corrió hacia los árboles
-De verdad que están haciendo mucho alboroto por una pequeña cortada- Mimi entre cerro los ojos
haciendo una mueca de molestia por las atenciones. Matt la miro y recordó, que la antigua Mimi estaría
haciendo un arrebato, sin embargo en esos momentos ella estaba completamente tranquila y sin
lamentarse. Matt mostró una sonrisa y ella lo notó.
-¿qué? -
-No es nada, has madurado, si mal no recuerdo en estos momentos estarías haciendo un escándalo por
un pequeño raspón. - Mimi amplio la mirada sorprendida y se apeno al recordar aquellos tiempos.
- ehh... Pues... Tú también eras un niño muy grosero y frío.... - Mimi freno en seco su frase al notar lo que
había dicho. - quiero decir que... Tú también has cambiado, ahora eres amable con los demás y te
preocupas por ellos. - dicho esto, Mimi volteó la mirada para evitar el contacto visual.
Matt siguió las instrucciones de Palmon, frotó las hojas y las coloco encima de la herida de Mimi, ella hizo
una mueca de dolor, Matt finalizó enredando su pañuelo en el brazo de ella.
-listo - al terminar Matt tomo el pañuelo mojado de Mimi para entregárselo. Al recibirlo, ella toco
levemente la mano de Matt. Al instante, el volvió a sentir una punzada en su pecho seguido de una visión:
una serie de imágenes comenzaron a desfilar en su cabeza a una gran velocidad, solo pudo reconocer una,
el agua que comenzaba a iluminarse descubriendo el paisaje a su alrededor.... Se trataba del lago.
-¿¿Matt??... ¿Matt? - una mano se agitaba en su frente tratando de hacerlo entrar en sí. Enseguida Matt
reaccionó.
-¿qué paso Matt? ¿¿Estás bien?? - Gabumon se encontraba a su lado sosteniéndolo con una mirada de
preocupación.
- Matt, te quedaste sin decir nada, solo con la mirada pérdida- Gabumon le respondió. Matt volteó hacia
Mimi que se encontraba de pie frente a él con el pañuelo en su mano.
-¿estás bien? - logró decir ella. Matt se pone de pie y vuelve a sostener la mano de Mimi. Ella se sorprende
de su acción, Matt se quedó estático, con la mirada pérdida por unos segundos, esperando volver a ver
algo. Pero de nada sirvió.
-¿qué pasa? - Palmon pregunto haciendo reaccionar a Matt que enseguida soltó la mano de Mimi.
-creo que necesitamos descansar, ya es tarde y mañana tenemos escuela- Mimi paso su mano a su
espalda.
-Gracias Matt, creo que podríamos decir que aquí no hay nada extraño, ¿no? - Matt se quedó en silencio
unos segundos.
-aun no lo sé Gabumon, en cuanto sepa te lo haré saber... - Matt volteó a ver a su compañero que
mostraba una cara de preocupación hacia él. - No te preocupes, no se trata de algo serio-
-No lo sé, pero por lo que vi, algo tiene que ver ella-
-No seas ingenuo Gabumon, no se trata de Mimi, es solo.... - Matt guardo silencio, no sabía cómo explicar
lo que estaba sucediendo. - es complicado - Gabumon lo ve y Matt no logró deducir lo que su compañero
estaba pensando.
-solo para dejarlo en claro, no siento ninguna atracción hacia ella - dicho esto comenzó a caminar.
-yo nunca dije eso... - cuando Gabumon término esa frase comenzó a caminar detrás de Matt. El siguió
caminando sin articular respuesta.
La noche seguía su curso, todos dormían pacíficamente, solo Matt que no logró conciliar el sueño, seguía
despierto, dando vueltas en la cama hasta que cayó profundamente dormido.
Oscuridad.... Y el sonido de gotas que caían resonaba con un eco que invadía todo a su alrededor. La
mirada se vuelve hacia el suelo, que se encontraba cubierto de agua cristalina, un extraño resplandor
comienza a iluminar todo, se logra ver una mano que trata de tocar el suelo. Un extraño peso no permite
que las demás partes del cuerpo se muevan. Como si cadenas estuvieran sosteniéndolo impidiendo su
movimiento, el agua comienza a invadir su cuerpo dejándolo sin aire, no puede moverse, del otro lado se
logra ver una persona que trata de ayudar pero es inútil, sabe que es inútil... Solo levanta el brazo para
pedirle que se aleje.... "no te acerques"...
La mañana comenzó asomándose los primeros rayos del sol, una clara y limpia ciudad se comenzaba a
iluminar. Al parecer, Matt no había podido descansar del todo pues se encontraba de camino a la escuela
con un paso lento y con bostezos que adornaban su rostro. Comenzó a notar que aún era demasiado
temprano, pues las calles se encontraban algo vacías; únicamente personas trajeadas que iban a toda
prisa para llegar a su trabajo caminaban por las calles, inclusive los comercios seguían cerrados, solo unos
cuantos comenzaban a abrir.
-Rayos… ¿Cómo puedo levantarme tan temprano si tan solo pude dormir unas cuantas horas?... Debería
de estar durmiendo…- Matt discutía con su yo interno por la incongruencia en la que se encontraba, a
pesar de que no pudo conciliar el sueño mucho tiempo, para la madrugada se encontraba despierto;
cansado; pero despierto. Decidió darse un baño para despejarse y aprovechar el tiempo para desayunar.
Su sorpresa fue que en su refrigerador no había mucho.
Al llegar a la escuela, pudo observar que se encontraba solitaria. Camino hacia la azotea esperando a que
el tiempo pasara para dar comienzo a la primera hora del día. Lentamente comenzó a cerrar los ojos y sin
darse cuenta, se encontraba en un sueño.
La vista era borrosa, como si se encontrara despertando, trató de enfocar su mirada al frente para
identificar lo que se encontraba delante de él. Era una sensación extraña, como si se tratase de alguien
más en el sueño, como si él fuese el que veía a través de otros ojos. Trató de extender su mano para poder
tocar lo que se encontraba delante, una sonrisa se escucha a lo lejos, era una mujer…
La campana sonó dando inicio a las clases, Matt saltó de la impresión y rápidamente tomó su maletín y
corrió hacia su salón, sin darse cuenta, abrió de golpe interrumpiendo la clase. Matt supo al instante que
estaba condenado, su rostro reflejaba sus pensamientos.
-Señor Ishida…- las palabras que salieron del profesor corroboraron las sospechas de Matt –Detención
después de clases- Él suspiró mientras cerraba la puerta y caminaba hacia su lugar. Las primeras horas
concurrieron de manera normal. Llegada la hora del receso, los chicos se reunieron cerca de las canchas
para tomar el almuerzo.
-Lo siento, llegue un poco tarde…- Después de responderle a Sora, Matt dio un bostezo.
-Más o menos- Matt bostezo de nuevo y se tallo los ojos que le picaban debido al cansancio.
A lo lejos se veía venir a Izzy junto con Tai y Mimi, platicando muy alegremente.
-¿Dónde estaban?, el receso ya casi termina- Sora levantó la mano saludando a los tres.
-Perdón, es hoy no tuve tiempo de traer mi desayuno y Tai muy amablemente se ofreció a acompañarme
a la cafetería y en el camino nos encontramos a Izzy- Mimi se sentó alado de Sora y Tai comenzó a
quejarse.
-Tienes idea de la cantidad de hombres que acosan a Mimi, no puedo dejarla sola porque enseguida es
rodeada de chicos-
-Bueno en realidad pareciera como si todos esperaran el momento en el que me te alejes de mí para
poder acercarse, creo que los intimidas un poco- Mimi corrigió a Tai.
-Alguien tiene que hacerlo- Dicho esto dio la primera mordida a su emparedado.
Durante el receso, Matt no comentó nada sobre su detención de esa tarde, prefirió dejarlo en secreto
para no preocupar a Sora; él sabía que ella se enojaría y eligió dejarlo así. Al paso del día Matt trataba de
recordar lo que había soñado esa mañana pero todo era borroso y muy tenue de recordar, optó por
rendirse y dejarlo por la paz.
Matt iba caminando hacia el salón de detención mientras le mandaba un mensaje de texto a Sora
disculpándose con ella, ya que no podría acompañarla esa tarde debido a razones personales. Sora le
respondió con un emoticon sonriente con el mensaje: “no hay problema, hablamos en la tarde, Te amo.”
Él le respondió con un: “yo Tmb”. Al guardar el celular levantó la mirada hacia el pasillo y sus ojos azulados
mostraron una gran sorpresa al reconocer a una chica que se encontraba entrando al salón.
Matt se quedó de pie en la puerta contemplando la escena que se mostraba enfrente de él:
-No, jejeje no fue por eso que estoy aquí- Dijo Mimi.
- ¿Segura? Porque nosotros estamos aquí para apoyarte, no te dejaremos sola- Le contestó un chico de
varios que rodeaban a Mimi y la acompañaban al caminar.
-De verdad no fue por eso que estoy aquí, no tenían que meterse en problemas por mi culpa chicos- Al
terminar de decir eso, Mimi volteó la mirada y se topó con la de Matt.
-¿¡Matt!?- Al decir esto, todos voltearon la mirada hacia la puerta. Él se acercó a Mimi y los chicos le
abrieron paso.
-Bueno, lo mismo podría preguntarte a ti- Cuando Matt terminó de hablar volteó la mirada hacia los
demás, todos entendieron el mensaje y disimuladamente se alejaron de ellos dos.
-Ah, bueno de hecho ella me dijo que tenías algo que hacer y por eso se iba con Tai a casa-
-Es que solo Sora sabe que estoy aquí, le pedí que nadie más se enterara, bueno ella e Izzy– Dicho esto
Mimi frunció tenuemente las cejas como si se sintiera apenada.
Los chicos fueron interrumpidos por el Asesor que llego al salón, inmediatamente todos tomaron su lugar,
Matt quedó detrás de Mimi.
-Muy bien chicos, voy a acomodarlos por la infracción que cometieron, de este lado quiero aquellos que
tuvieron problemas de conducta, de este lado los que no cumplieron con sus deberes y por último de este
lado los que llegaron tarde a su aula- El asesor fue señalando las filas en las cuales se iban a acomodar.
Mimi se colocó en la última fila, aquella que daba a las ventanas, tenía el maletín abrazado de manera
sobreprotectora, como si lo usara de escudo hacia los demás; Matt logró notarlo y río para sí mismo.
Avanzó hacia ella y le toco el hombro.
-Ven- le dijo mientras caminó hacia el fondo de la fila. Ella enseguida lo siguió sin preguntar. Ambos
caminaron hasta llegar a dos bancas vacías, él le dio paso para que ella avanzara hasta el final, de esa
manera quedaría Matt delante de ella.
-Muy bien los voy nombrando para darles sus deberes correspondientes- El Asesor empezó por orden de
lista a entregar unas hojas.
-Entonces, te quedaste dormido…- Comentó Mimi mientras se recargo en la banca para que él lo
escuchara.
-Al igual que tú- Matt se levantó para ir por su papeleta. Regreso a su lugar, dándole a Mimi la suya.
-Esas idas clandestinas tuvieron un costo- Matt sonrió ante el comentario que ella hizo. Dando a entender
que por culpa de la visita de aquella noche, ambos se quedaron dormidos.
-Bueno, si decides visitarlo, hazlo más temprano, así podría acompañarte, de lo contrario estarás sola-
-Lo mismo te digo- Reclama Mimi ante el comentario que Matt hizo subestimando un poco la capacidad
de Mimi de cuidarse por sí misma. Matt logró dar una carcajada. Mimi hizo lo mismo de manera tenue,
una pequeña risa que hizo que el corazón de Matt saltara, como si una punzada lo hubiese hecho
reaccionar.
El no logró descifrar a que se debía, pero en sus pensamientos, resonaba esa débil risa que ella había
hecho. Al paso de dos horas, detención había terminado para Matt y Mimi. Ambos salieron del salón no
sin antes acordar que nadie más sabría que ellos dos estuvieron ahí; especialmente Sora.
-De acuerdo, no diré nada, lo prometo…- Mimi vio de reojo a Matt y analizo su reacción – No sabía que
Sora fuese tan estricta y que le tuvieras miedo…-
Matt se sorprendió del comentario que había hecho Mimi, tanto que se detuvo en seco.
- ¿No es eso?-
-Claro que no, más bien prefiero evitar problemas- Cuando Matt terminó de decir esa frase siguió
caminando, pero él se percató de que ella se había quedado atrás. Volteó la mirada para ver qué había
sucedido.
-Matt, si de algo sirve, puedo ayudar en lo que necesiten- Mimi se preocupaba por su amiga y sabía que
la felicidad de Sora estaba ligada a Matt. Ellos llevaban ya más de dos años de relación.
-Gracias Mimi- Fue lo único que él contesto. Un sonido rompió el silencio; era el estómago de Mimi que
reclamaba por comida. Ya que ellos se habían quedado hasta tarde, no habían comido nada. Mimi mostró
asombro y se ruborizo por completo. Matt soltó una carcajada.
-Ven, conozco un lugar cerca donde podremos comer, también muero de hambre- Ambos caminaron
mientras Matt seguía burlándose de Mimi, ella seguía sonrojándose mientras le reclamaba que la dejara
en paz.
Un local pequeño cerca de la escuela fue donde él la llevó, ambos pidieron sus alimentos y tuvieron una
plática muy amena, Matt sentía que por fin podía hablar con alguien sobre su Música y que lo entendieran
a la perfección, ella le daba su punto de vista, incluso algunos consejos sobre la letra y acordes de sus
canciones. El tiempo paso y sin darse cuenta, ellos se había quedado platicando hasta tarde; en las afueras
las luces comenzaban a encenderse para alumbrar las calles y el sol estaba en sus últimos rayos iluminando
una pequeña parte del cielo. Al darse cuenta de esto, los chicos decidieron que era tiempo de ir a casa.
-No fue una pregunta Mimi, en el Digimundo tienes a Palmon pero aquí estas sola, las calles hoy en día
son muy peligrosas; vamos- Matt comenzó a caminar y Mimi se emparejo con él
-Vaya, eres muy sobreprotector, al igual que Tai- Mimi le lanza una mirada inquisidora
-¿y qué es lo que hace Tai?- ella lo miró sorprendida de su comentario. Matt la mira de reojo, ella en
realidad no se había percatado de los intentos de Tai por conquistarla. Como él sospechaba, Mimi solo lo
veía como su amigo.
-¡Intenso!-
-¿Intenso?-
-Pero me agrada, es como el hermano mayor que nunca tuve- Matt volteó a ver a Mimi, su rostro
mostraba ternura y melancolía. Él quedó atrapado por la mirada perdida que ella mostraba. De repente
ella sonrió, como si se hubiera acordado de algo gracioso.
-¿Qué sucede?-
-Nada es solo que, recordé algo…- Mimi sacó la lengua y tocó un costado de su cabeza en señal de
vergüenza. Una sonrisa se dibujó en el rostro de Matt. Ambos siguieron su camino hasta llegar al
departamento donde Mimi vivía.
-¡Ya no hagas visitas clandestinas!- Le gritó Mimi desde su puerta, Matt volteó mostrando una sonrisa
amplia en su rostro.
-Espero que tú tampoco, porque ya no estaré para ahuyentarte a tus fans- Ella se encontraba agitando su
mano para despedirse de él, y al escuchar eso comenzó a reírse, a la distancia en la que se encontraba
Matt, alcanzó a escucharse de forma débil. –“De nuevo…”- Pensó él. Se metió al elevador y las puertas se
cerraron.
-“Espero que estés bien, ya no platicamos el día de hoy, descansa hasta mañana”- Matt leyó el mensaje y
contestó de manera casi programada –“Si, tomó más tiempo del que pensaba, mañana lo recompensare,
descansa”.
Al terminar el mensaje, una alerta de mensaje nuevo llamó su atención, pensó que se trataba de la
respuesta del Sora.
-“Espero que hayas llegado a salvo a casa, para los hombres no hay inmunidad en tanto a seguridad, probé
los arreglos que me recomendaste en mi canción, ¡¡se escucha genial!! Mañana en clase te daré un
concierto gratis, Descansa”- El mensaje finalizó con una combinación de signos y letras que formaban una
carita sonriente mostrando la lengua.
Matt rio ante el mensaje que acababa de leer y contestó. – “Bueno, pero sin mi representante no puedo
dar opinión alguna, Descansa, hasta mañana”- Al terminar el mensaje una respuesta se hizo llegar de
manera casi inmediata, Mimi contestó. –“Eres imposible cuando te pones en tu plan de Estrella de Rock,
jajaja Hasta mañana.”- La conversación terminó y ambos fueron a sus habitaciones para descansar y
esperar el siguiente día de clases.
La Mañana siguiente Matt fue por Sora hasta su casa en recompensa por haberla abandonado el día
anterior. Sora se encontraba contenta debido al gesto que tuvo Matt.
-Me alegra oír eso- Sora se recargo en el hombro de Matt y rodeo su brazo con los suyos.
-¿Cuándo te irás?
-La siguiente semana son las preliminares, espero esta vez poder llegar a la final.
-Estoy seguro de que lo lograrás- Al decir esto, Sora volteó su rostro para poder darle un beso, pero a lo
lejos se escuchó un grito que los interrumpió.
-¡Si no se apuran, los llevarán a detención y créanme no querrán eso!- Mimi paso de largo a Matt y Sora
mientras corría a toda prisa a la escuela. Al rebasarlos ella los saludó agitando la mano y siguió haciéndolo
aun cuando ya los había dejado atrás.
-Pobre Mimi, el día de ayer se tuvo que quedar en detención por haber llegado tarde, y creo que también
se estaba quedando dormida en otra hora de clase.
-¿De verdad?-
-Sí, de hecho le pasa lo mismo que a ti, una especie de sueño no la deja dormir, le dije que algún tipo de
preocupación es lo que deben de tener- Matt sintió una punzada en el corazón cuando escucho a Sora
decir lo que le sucedía a Mimi. Poco a poco la voz de Sora se empezó a oír lejana y se quedó solo con sus
pensamientos. Eran demasiadas las coincidencias, y eso empezaba a inquietar a Matt. –“No creo en las
Coincidencias…”- Pensó él.
-Perdón, me decías…- Al ver el rostro de Sora, él supo que era demasiado tarde.
-Olvídalo- Sora soltó a Matt y camino hacia el edificio. Matt suspiró y la dejó ir, no estaba de humor para
empezar a pelear y prefirió dejar que se fuera para que se le pasara el coraje.
Matt comenzó su camino hacia el salón, su cara mostraba pesimismo, al llegar al primer piso, logró ver
por el salón de Izzy y Mimi a una multitud de chicos que rodeaban un costado del salón, sin duda ahí se
encontraba ella, solo que no lograba verse. Izzy notó a Matt en el pasillo y lo saludo levantando la mano,
Matt hizo lo mismo. Cuando se dispuso a seguir su camino, una tenue risa lo detuvo, volteó para
cerciorarse. Mimi se encontraba platicando con Izzy muy divertida. Sentía que debía saber a qué se debía
tal inquietud al escuchar esa risa. Mimi levantó la mirada y se topó con la de Matt.
Ella levanto la mano para saludar con energía, Matt le devolvió el saludo; Mimi bajo la mano y señalo su
muñeca en señal de que iba retrasado. Los ojos de Matt se sorprendieron al ver tal gesto y Mimi
entrecerró los ojos, ya que no vio a Matt moverse. Él no pudo contener su gozo y se dio la media vuelta
con una sonrisa en la cara.
La mañana pasó y llegó la clase extracurricular, Matt y Mimi se habían sentado para analizar su trabajo,
pero constantemente el asesor los interrumpía para pedirle a Matt que apoyara a sus compañeros de
guitarra, él comenzó a molestarse ya que no podía trabajar a gusto.
Mientras Matt ayudaba a sus compañeros, los chicos se acercaban a Mimi para aprovechar pasar el
tiempo con ella, con excusas pobres sobre apoyo en su trabajo.
-Deberíamos de reunirnos para poder platicar mejor no crees Mimi-chan- Uno de los chicos preguntó
siendo demasiado obvio para ella.
-La verdad me gustaría pero durante la tarde me reuniré con Yamato para poder avanzar con nuestro
trabajo.- Al terminar su excusa, los chicos levantaron su mirada hacia Mimi, ella lo notó y giró la cabeza.
La campana sonó dando fin a la clase.
-Vamos, Izzy y los demás esperan- Matt tomó su maletín y camino hacia la salida. Mimi se despidió de sus
compañeros y lo siguió por detrás. Al emparejarse con él Matt preguntó
-Entonces, nos reunimos en la tardee…- Matt arrastró su última frase para enfatizar su sarcasmo.
-Aunque lo hayas dicho para deshacerte de los demás, no sería mala idea; en clase no podremos avanzar
mucho si seguimos así.
-Pues a decir verdad, creo que sería lo mejor- Mimi colocó su dedo índice empujando su labio inferior en
señal de duda.
-¿Qué sucede?-
-Nada es solo que, tendré que levantar todas las cosas y desempacar otras más.
-¿sigues desempacando?
-Sii.. Pensaba evitarlo de aquí a un mes- Mimi toco un lado de su cabeza y saco la lengua para denotar su
pereza sobre instalarse en su nuevo departamento – Incluso, aquella vez que Tai me acompaño hasta mi
departamento; lo dejé con la condición de que no entrara a ver mi desorden-
-Si quieres, podemos reunirnos en el mío, además de que ahí tengo un pequeño estudio de grabación.
Sería más adecuado, ¿no crees?- El rostro de Mimi se ilumino ante el comentario de Matt.
-Eso sería genial, tiene mucho que no entro a un estudio de grabación- Mimi junto sus manos y las apretó
debido a su entusiasmo; a Matt le pareció gracioso. Durante su camino al jardín, varias chicas y chicos
compañeros de Mimi la saludaban y ella devolvía el saludo amablemente, algunas otras la miraban con
recelo, pues se encontraba en compañía de Matt, miradas de envidia seguidas se sonrisas falsas. Él noto
las diferentes reacciones que Mimi provocaba a su alrededor. Un par de veces fueron detenidos por chicas
y chicos que le entregaban en persona pequeños regalos.
-No somos nadie para criticar sus sentimientos, si ellos deciden admirarnos u odiarnos, no nos queda más
que corresponder a esos sentimientos. No somos Dioses o superiores a ellos, pienso que si les hace feliz
vivir así, está bien. Solo agradezco los presentes y atenciones. Es lo único que puedo hacer.
Matt se detuvo en seco analizando la respuesta de Mimi mientras ella seguía avanzando y saludando a la
gente que se le seguía acercando. A lo lejos se escuchaban unos murmullos.
-“Es hermosa”
-“Ya viste, desde que llego se llevó de maravilla con Yamato Ishida, seguramente quiere conquistarlo”
Matt escucho esos comentarios desagradables y giró su mirada hacia los demás, la multitud quedó
intimidada y silenciada por esos ojos azules que mostraban desprecio y desagrado hacia aquellas
personas.
-Matt, ¿qué sucede?, Sora y los demás esperan, vamos- Él se emparejo con ella y siguieron su camino.
-¿hmmm?-
-je, bueno, no estoy muy orgullosa de aquella antigua Mimi.- Ella abrazó sus presentes como si quisiera
ocultar su rostro detrás de ellos debido a la vergüenza de recordar a su antiguo yo.
-Bueno la verdad, es que todos somos unas personas completamente diferentes, en esencia seguimos
siendo lo mismo, solo que ahora somos más responsables y maduros.- Cuando Mimi comentó su
respuesta, a la cabeza de Matt vino la imagen de Sora enfadada, su rostro se oscureció un poco al recordar
como habían quedado al inicio del día. Dio un suspiro amplio y se preparó para lo que seguía.
Una cajita de chocolates cayó al suelo y ambos se agacharon para recogerla, cuando sus manos chocaron
para recogerla. Una ráfaga de imágenes pasaron a toda prisa por la cabeza de Matt, resonó aquel sueño
que no podía recordar, Un lago y una persona de pie enfrente de él, demasiado rápido como para poder
ver de quien se trataba, únicamente unos ojos verdes pudo distinguir y una sonrisa resonó en su cabeza.
Esa sonrisa que ya había escuchado anteriormente, era la sonrisa de Mimi. Su cabeza comenzó a
presionarse y un dolor comenzó a aparecer. Se llevó la mano a su frente y cerró un instante los ojos.
Los regalos de Mimi cayeron al suelo y eso hizo que Matt volviera a abrir los ojos para observar todos
aquellos presentes que Mimi había recibido, el empezó a recogerlos y Mimi dio un paso hacia atrás. Matt
levantó la mirada y se topó con unos ojos color miel que mostraban confusión. Ella se encontraba de pie
y tenía una mano recargada en su pecho. Segundos después de que sus ojos se encontraron, Mimi
reaccionó y rápidamente comenzó a levantar sus regalos.
-Disculpa, soy una torpe- Mimi comenzó a reír y se puso de pie, ¿estás bien? Te vez algo pálido.
-¿lo sentiste?- Matt comenzaba a dudar si solo él tenía las visiones debido a la reacción de Mimi.
-¿Qué cosa?-
Él guardo silencio ante la respuesta que ella le dio. Se puso de pie y al final coloco un regalo que tenía en
la mano encima de los que ella cargaba.
-Sigue adelante, yo pasaré a la enfermería para que me den algo para el dolor de cabeza.
-¿Todo bien?
-Sí, es solo que últimamente no he podido dormir, una especie de sueño no me deja en paz- Al decir esto
Matt volteo a ver como reaccionaba Mimi ante ese comentario. Ella mostraba asombro e inmediatamente
contestó
-Preocupación, lo mismo me dijo Sora, pero tengo el presentimiento de que es algo más y…-Dejo entre
cortada la frase y analizó el rostro que ella presentaba.
- Ya hable con Kari y los demás están listos, Davis está muy emocionado.
-jeje, no Tai; Kari y yo nos veremos ese día para ir a hacer unas compras.
-Cosas de chicas
Izzy y Tai se vieron las caras, pues no entendieron lo que Mimi quiso decir. La campana sonó y Tai corrió
para llegar a tiempo a su salón; en el pasillo, venían Sora y Matt, la mirada de Mimi se topó con unos ojos
azules que la miraban disimuladamente; inmediatamente ella aparto sus ojos y fingió una plática con Izzy.
Los 3 chicos mayores se encontraron en las escaleras y subieron para empezar sus clases.
-Mimi...
-¡Ah! es que, tenía muchas ganas de ver a Palmon.- Izzy guardo silencio y no siguió preguntando ya que el
profesor llegó al salón. Al parecer Izzy tenía registro de toda actividad en el Digimundo y eso inquieto un
poco a Mimi. –Me pregunto si lo mismo le cuestionó a Matt…- Pensó ella.
-Estaba pensando, ¿Porque no vamos a esa cafetería que está cerca de aquí?, con este calor se me antoja
algo frío - Tai presentó la idea a los chicos y todos se vieron las caras.
-Yo estoy libre, además necesito algo dulce para este día – Contestó Sora con un tono sarcástico.
Tai e Izzy voltearon su mirada a Matt y éste encogió los hombros en señal de que no sabía lo que pasaba.
- A decir verdad, traigo un antojo de un helado de melón desde hace un par de días, dicen que en esa
cafetería sabe delicioso- Sustentó Izzy la idea de Tai.
Las miradas de todos se posaron en Mimi. Ella sintió la presión y asintió con la cabeza. Estaba decidido,
los chicos se dirigieron hacia la cafetería. Tai, Izzy y Mimi caminaron por delante mientras Matt y Sora
iban rezagados en la parte de atrás
-Si quieres hablar, ahora es el momento- ambos se detuvieron mientras los chicos siguieron adelante y
sin darse cuenta de que ese par se habían quedado atrás. Tai giro de lado su cabeza y noto la discusión
que se empezaba a formar, inmediatamente se colocó en medio de Izzy y Mimi y los abrazo mientras los
apresurada a entrar a la cafetería.
-Tranquila ellos saben en donde es, dejemos a esos tórtolos un momento a solas. Tai le guiño el ojo a
Mimi, a ella no le convenció mucho su respuesta.
Los tres se sentaron y ordenaron, al cabo de media hora se resignaron a que Matt y Sora no los
acompañarían; decidieron platicar sobre su viaje y tomar puntos clave y estrategias. Fue una tarde muy
amena para los tres a pesar de que fueron abandonados. Al cabo de un par de horas, decidieron que era
tiempo de ir a casa. Tai e Izzy acompañaron a Mimi a su departamento y después de eso se despidieron
para ir respectivamente a sus casas.
Mimi se sentía algo inquieta, le envió un mensaje de texto a Sora para preguntar si todo estaba bien,
pero no hubo respuesta. Al final hablo con Tai para sacarse de dudas y este le contestó: “Si, ellos se
encuentran bien, debió de descargarse el celular de Sora pero no te preocupes, están sanos y salvos en
sus respectivas casas”. Al final del mensaje Tai colocó un par de corazones y un beso. Mimi sonrió y se
sintió más aliviada.
Aun cuando tenía el celular de Matt, ella no pensó en preguntarle sobre lo que había pasado, ya que a
fin de cuentas, no tenía una amistad tan unida como con Sora o Tai e Izzy; sintió vergüenza y decidió que
no era correcto hacerlo. Durante esa noche, Mimi tomó un baño y se puso cómoda, tomo su cena y se
dispuso a descansar. Al entrar a la cama colocó su celular a un costado para escuchar la alarma que la
levantaría para ir a la escuela.
Cuando el sueño comenzaba a apoderarse de ella, el sonido del celular vibrando la despertó. Al checar
de quien se trataba, su corazón dio un salto. Era un mensaje de Matt, sostuvo un momento el celular
contemplado la notificación y volvió a colocarlo sobre la mesa. Se giró y cerró los ojos para tratar de
volver a conciliar el sueño.
La luz comenzaba a destellar iluminando las tinieblas, un brillo cálido que empapaba de paz y
tranquilidad invadió todo a su alrededor. El sonido del agua goteando resonaba como si se tratase de
una habitación vacía. Se comenzaba a descubrir un espejo acuífero en el inferior. Ningún sonido
competía con el goteo constante. Un par de manos comenzaban a descubrirse, se trataba de un sueño
en primera persona. Las manos rotaban mutuamente como si se tratase de analizar el dominio de ellas;
la vista se fija al frente sobre una mujer de cabello largo que se encontraba de espaldas; ella comenzaba
a voltearse pero el agua en el suelo la envolvió, como si la protegiese de algún peligro. Las manos
trataron de alcanzarla pero no pudieron acercarse. Un brillo en el interior empieza a emanar cesando
poco a poco el muro de agua, descubriendo una mano que trataba de acercarse. Cuando estaba a punto
de hacerlo un destello ilumina todo a su alrededor…
La luz del día iluminaba la ciudad de Tokyo, prediciendo un hermoso y soleado día. Los chicos
disfrutaban de su fin de semana, algunos aprovechaban la mañana para hacer labores de la casa, otros
para descansar y un grupo selecto se preparaba para reunirse. Mimi se encontraba saliendo de la ducha
cuando se dispuso a revisar su celular. El mensaje de Matt había sido desplazado, se trataba de Kari,
preguntando el lugar exacto donde se encontrarían y mencionando a Yolei como una más de sus
acompañantes. Mimi sonrió ante el mensaje, sabía que Yolei era una gran admiradora suya y le pareció
bien que las acompañara. Al cerrar el mensaje surgió el siguiente, se trataba de Matt:
-“Tenemos una plática pendiente, espero podamos tenerla pronto, hasta mañana, descansa.”
Mimi cerro el mensaje y se dispuso a arreglarse para encontrarse con las chicas, no sin antes mensajera
a Sora: -“Buen día Sora-chan, me preocupe cuando no llegaron a la cafetería, ¿todo bien?”- Ella esperó
unos minutos pero no obtuvo respuesta. Se resignó a que la vería hasta la tarde continuó preparándose
para salir. Kari y Mimi se citarón en un lugar en específico para salir de compras, Yolei se les unió, ya que
no pudo esperar para ver a su ídolo hasta la tarde. Estas chicas caminaban por el centro entretenidas
mientras miraban diferentes tipos de tiendas, desde dulcerías, cafeterías y por supuesto, tiendas de
ropa y accesorios. Mimi no pudo evitar preguntar por Sora pero ninguna de las dos obtuvo respuesta
sobre ella.
La mañana transcurrió muy rápido, las chicas se encontraban en un descanso en una cafetería tomando
un refrigerio.
-Yo no creo que se trate de algo serio, así que no nos preocupemos, ¡somos los niños elegidos! Y los
Mayores nos acompañarán, ¿Qué podría contra eso?
-Bueno Yolei, creo que más que nada lo hacemos por precaución, nunca había sucedido algo así, es
normal que los mayores se preocupen, ¿no lo crees Mimi?- Kari volteó su mirada hacia ella, Mimi se
encontraba con la mirada perdida.
-Ahh, discúlpenme es que estaba pensando en otra cosa – Mimi reaccionó ante la pregunta de Yolei -
¿Qué me decían?-
-… Es solo que, estoy preocupada por Sora, no me contesta desde ayer, la última vez que la vi fue con
Matt antes de ir a la cafetería- Yolei y Kari se vieron las caras.
-Debió pelear con Matt- Contesta finalmente Kari. Mimi abrió los ojos en señal de admiración
-Yo creo que es porque Matt es muy popular con las chicas y muchas de ellas no respetan su posición
como novia, digo, Matt es muy guapo y es una estrella de Rock- Yolei masticaba a gran velocidad
mientras daba su opinión al respecto.
-Pero Sora, es una persona muy madura, es absurdo que sea esa la razón de sus peleas- Mimi rechaza el
motivo de Yolei.
-Sora, tiende a ser algo temperamental en algunas ocasiones y Matt es un hombre un poco conservador,
no le gusta las discusiones y a veces no le da importancia a ciertos detalles, creo que no sabe cómo
tratarla del todo a pesar de tantos años juntos- Mimi guarda silencio ante los comentarios de Kari. A su
mente viene el recuerdo de ellos dos en la cafetería, -“vaya por fin puedo hablar con alguien de música y
que me entienda”- Al recordar esa frase, Mimi comprendió lo que Kari trataba de decir.
-Tal vez si ambos se interesaran en sus actividades, sería menos problemático…- Yolei interrumpió a
Mimi. –Tienen más en común Tai y Sora, yo creí haber visto algo en ellos dos-. Mimi y Kari se miraron a
los ojos, Kari asintió con la cabeza aprobando el comentario de Yolei.
-Eso creo que no pasará, Tai jamás le haría algo así a su mejor amigo; y hablando de Tai, ¿Qué hora es?,
¿No es tiempo ya de ir a casa de Izzy?- Mimi saca su celular para checar la hora; en su pantalla de inicio
se encontraba el icono de mensaje; instintivamente lo abrió sin darse cuenta del remitente:
- “Supongo que hablaremos de esto después de nuestra misión en el Digimundo, no creas que pasaré
por alto esta conversación, de ser necesario iré hasta tu departamento a criticar el estilo de vida
vagabunda que llevas habitando entre cajas y zapatos tirados por todos los lados”- Una sonrisa se
dibujó en el rostro de Mimi.
-“¿Cajas?, Se te olvida de quien estás hablando, Soy la Princesa Caprichosa y no tolero mis cosas en cajas
de cartón, y no te estoy evitando, estoy muy ocupada, soy una chica muy solicitada y me encuentro en
medio de una cita, así que si me lo permites, regresaré a lo que estaba haciendo”- El celular bloqueado
de Mimi fue colocado en su bolsa mientras sonreía sobre la respuesta que había mandado a Matt, su
mirada se dirigió al frente donde Yolei y Kari la observaban con atención.
-Ahhh, es cierto- Inmediatamente volvió a buscar el celular entre su bolsa, moviendo las cosas de
encima a un costado tratando de abrirse paso entre el mundo de objetos que Mimi traía en su bolsa,
parecía que el aparato se resistía a ser encontrado; finalmente lo vio y lo tomó; al mirar la pantalla notó
la respuesta.
-“Discúlpeme su majestad, le agendaré una cita con mi productor, siga usted en sus asuntos de
relaciones con el extranjero”- Mimi no pudo evitar soltar una risa.
-¿Qué sucede?-
-¿Eh?, no nada en especial Yolei, parece que el tiempo se nos agotó chicas, es hora de regresar para
alistarnos e irnos.- Mimi se puso de pie y levantó una mano para hacerle una seña al mesero.
Por otro lado, Izzy se encontraba listo para empezar a recibir a sus amigos; el timbre sonó y poco a poco
los chicos comenzaron a llegar, los primeros fueron Davis y Ken dando una mala noticia, al parecer Cody
tuvo que salir de la ciudad con una emergencia familiar y no podría asistir; minutos después Tai junto
con Matt y T.K. llegaron para poner al tanto a los jóvenes sobre la situación actual. Solo faltaban las
chicas.
-Bueno, como de costumbre, faltan las chicas- Comentó Davis algo molesto.
-Tranquilo no tardan, Yolei me aviso que vienen en camino- Ken dio la noticia para despreocupar a los
demás. Casi instantáneamente se escuchó el timbre, Sora se encontraba llegando.
-Siento la demora, tuve que hacer un par de cosas antes de llegar- Sora llegó y se incorporó con los
chicos. Matt la miró fijamente mientras ella lo evitaba. Tai logró notarlo.
-Bueno, supongo que Mimi le explicó a Yolei la situación y de cómo nos repartiríamos en grupos- Izzy
comenzó a dar indicaciones antes del viaje al mundo Digital.
-Ok, Kari me envió un mensaje, las chicas están a 5 min, así que prepárense- Tai dio señal de que faltaba
poco para su viaje. Mientras los chicos platicaban afinando detalles, Sora se acercó a Tai.
-Que en lugar de ir con Matt y Yolei, me gustaría ir con otro grupo- Tai guardo un momento su opinión
mientras observaba a Sora, su mirada lo evadía constantemente. Al instante se escuchó el timbre que
anunciaba la llegada de las chicas que faltaban.
-Te agradecería que no mencionaras esto con nadie- Al final Sora le susurro a Tai antes de ir a saludar a
las chicas. Mimi enseguida se dirigió a Sora y ella le sonrió levemente; Mimi pudo notar que su sonrisa
no era sincera y frunció el ceño; Sora negó con la cabeza antes de que ella dijese algo.
-No pasa nada, después platicamos ¿de acuerdo?- Kari interrumpió su plática y Mimi no tuvo opción
más que callar, Yolei la saludo con su peculiar animo mientras reprochaba su falta en la reunión
matutina de ese día.
-Ok, hay un cambio de planes, como Cody no pudo asistir de último momento y Joe se encuentra en
horas extra en su trabajo, los grupos tendrán un ligero cambio. El grupo A estará formado por: Davis y
Ken el grupo B: Takeru y Hikari, el grupo C: Matt, Mimi y Yolei y el grupo D lo formaremos Sora, Izzy y
Yo, no sabremos con que nos toparemos allá, así que actúen con precaución, mantengan comunicación
constante de todo lo que vean y mucho cuidado- Tai terminó de dar indicaciones.
-Aunque no hemos visto nada peligroso, no está de más tener precauciones chicos- Izzy se dirigió hacia
la computadora para abrir la puerta al Digimundo. Inmediatamente los chicos fueron transportados. Al
no poder cubrir los 8 puntos se asignaron los primeros 4. Los grupos se repartieron a sus respectivos
lugares.
Tai veía de reojo a Sora quien tenía la mirada hacia el horizonte, ambos montaban a Birdramon mientras
Izzy se encontraba concentrado en su laptop junto a Kabuterimon.
-De verdad no quiero hablar en estos momentos; concentrémonos en esto…- Sora notó la mirada de Tai
y lo detuvo antes de que preguntase cualquier cosa, el no hizo ningún comentario y fijo su vista hacia
adelante. –Cuando quieras hacerlo ahí estaré-.
Mientras tanto en el punto norte se dirigían Yolei, Mimi y Matt. Yolei se encontraba observando el mapa
para realizar cálculos sobre el tiempo que les tomaría en llegar mientras montaba a Aquilamon junto a
Mimi, en la parte terrestre se encontraban a la par Matt y Garurumon.
-Hmm… parece que estamos a media hora de nuestro objetivo- Comentó Yolei a Mimi quien llevaba a
Palmon en su regazo, ella asintió con la cabeza y bajo su mirada para divisar a Matt quien iba con la vista
al frente. Él se encontraba reflexivo, sus pensamientos estaban muy lejos del Digimundo. Una pelea
entre él y Sora días anteriores lo mantenían dudoso sobre su relación, Sora parecía inconforme con la
actitud que él tomaba ante ciertas situaciones; Matt reflexionó sobre ello. Desde que esos sueños
comenzaron a abrumarlo, sus pensamientos se encontraban constantemente en aquella mujer
misteriosa en el lago. – ¿Podrá ser que mis sentimientos han cambiado?, es absurdo que me interese
más un sueño que en mi propia novia…- Mientras Matt conversaba consigo mismo, una imagen destelló
por su cabeza; unos ojos color verde que lo observaban de frente, un verde esmeralda cuyo brillo lo
hipnotizaban.
-¿Qué pasa?-
-¿Extraña?-
-Es algo que no se explicar, me es familiar- Matt volteó en dirección de Aquilamon y las chicas; Yolei se
encontraba con una auricular comunicándose con Izzy mientras Mimi mantenía la vista al frente, él pudo
notar que sostenía su Digivice en la mano, Palmon contenía su mirada en ella.
-¡Lo veo!- Gritó Yolei ganando la atención de Matt, enseguida su mirada se dirigió hacia el punto. Se
trababa de bosque con grandes árboles frondosos que no permitía ver más adentro del mismo, ambos
se detuvieron antes de adentrarse al bosque.
-Parece ser que es aquí, somos los primero en llegar- Yolei comprobaba en su D-3 la ubicación. Mimi
observaba el bosque curiosa por saber que había en su interior.
-Bueno, entremos entonces con cuidado- Matt avanzó primero junto con Garurumon, las chicas lo
siguieron. Al adentrarse al bosque, Matt tenía la sensación de haber estado ahí, sin embargo siguió su
camino tratando de recordar el lugar, ocasionalmente giraba la mirada con la esperanza de poder ver
algo que le hiciera recordar ese sitio, pero sus esfuerzos fueron inútiles; nada vino a su mente, no podía
dejar de pensar en el lago y en lo que le hubiese gustado ir en esa dirección.
-Miren- Yolei señalo al frente y todos giraron para poder apreciar lo que ella veía. Un árbol frondoso y
formidable, cuyas raíces eran tan grandes que podría servir de cobija para pasar la noche, sus ramas
grandes hacían que sus copas formaran un sombrío regazo, dentro de él floreaban unas pequeñas luces,
simulando luciérnagas que danzaban alrededor. Una alfombra de pasto y pequeñas flores adornaban su
estancia solitaria. Parecía que ese bosque estaba hecho exclusivamente para ocultar tan magnifico
ejemplar. Todos quedaron en silencio observando ese bello panorama. Matt sintió un escalofrío, era
como si regresara a un sueño del que no podía recordar, sabía que conocía ese lugar; su cabeza empezó
a sentirse presionada y un dolor comenzó a molestarle la cabeza. Yolei notó el estado de Matt y se
acercó a él.
-¿Estas bien?- Yolei observó a Matt y enseguida giró su mirada hacia Gabumon; éste negaba con la
cabeza saber lo que sucedía.
-Sí, solo me duele un poco la cabeza, denme un segundo- Matt se tocaba la sien con una mano.
-¿Mimi?- El tono en que Yolei preguntó hizo que Matt levantara la mirada.
Mimi se encontraba de frente al árbol, a un costado suyo Palmon que miraba a su alrededor las luces
danzantes que comenzaban a rodearla de manera inofensiva.
-No pasa nada, acérquense es inofensivo, es un ancestro del Digimundo, está aquí desde hace mucho
tiempo, al parecer desde antes de que ustedes y nosotros naciéramos- Palmon hacia señas para que se
acercaran, Yolei comenzaba a meter datos y muestras de la zona. Gabumon no bajaba la guardia al igual
que Hawkmon; Matt quedó embelesado por aquel árbol, poco a poco se fue acercando hasta estar casi
a un costado de Mimi, ella lentamente levanto su mano para tocarlo, instintivamente Matt la detuvo,
Mimi no reaccionó ante su acto brusco.
-Yo recomendaría que no lo tocaran hasta que tome muestras para Izzy- Gritó Yolei a lo lejos que se
encontraba recogiendo del suelo vegetación. Ambos voltearon hacia su dirección y poco a poco las luces
comenzaron a rodearlos, ellos observaban con atención como cada una de ellas comenzaban a danzar a
su alrededor, Mimi soltó una risa y extendió las manos, las pequeñas luces se depositaron en ellas;
ladeando su cabeza les sonrió. Matt extendió una mano para tocar una de ellas. Al instante la luz dio un
leve destello, como si se tratase de comunicarse, su cuerpo experimentó una sensación de paz.
-Es hermoso…- Mimi se encontraba hipnotizada por todo ese paisaje. – Es como si ya hubiese estado
aquí- Cuando Mimi expresó sus pensamientos, instintivamente Matt le respondió
-¿También tú?- Ella giró su mirada teniendo contacto directo con él.
-Los sueños que he tenido, me han mostrado este árbol y lo que tengo que hacer- Inmediatamente ella
colocó ambas manos en su tronco provocando que las luces en forma de luciérnaga comenzarán a
cubrirla instantáneamente sin darle tiempo a Matt de reaccionar.
-¡Mimi!- Matt extendió su mano para poder alcanzarla pero el destello lo cegó, con dificultad trató de
encontrar a Mimi entre la luz que la rodeaba, ella giró su rostro hacia él
-No intervengas portador- La voz que salió de los labios de Mimi no pertenecía a ella, su mirada fue fría y
severa y sus ojos se tornaron color esmeralda; esto provoco un escalofrío que recorrió todo el cuerpo
de Matt.
-Se me hace extraño que Mimi siga sin recobrar el conocimiento- Tai se encontraba preocupado.
-No te preocupes, cuando Joe llegó, la examinó y solo la encontró agotada, además Mimi por unos
instantes recobro el conocimiento diciéndole que pronto estará bien- Sora trataba de calmar el ambiente.
-¿Y qué le decimos a los Doctores Matt? ¿Que un gran árbol brillo e hizo que perdieran el conocimiento?-
Tai usó un tono sarcástico.
-¡Pues lo que sea es mejor que estar aquí sin hacer nada Yagami!- Matt se levantó del sillón para enfrentar
a Tai.
-¡Chicos! ¡Mimi despertó!- Kari se asomó a la sala para dar la noticia y los chicos corrieron al cuarto.
-¡Mimi!, ¿Estás bien? ¿Qué paso? ¿Por qué tocaste ese árbol? Sabías que no teníamos conocimiento de
que podría pasar- Yolei había corrido a un costado de Mimi y comenzó a atacarla con preguntas sin darle
tiempo a Mimi de contestar alguna.
-¡Yolei cálmate!, acaba de recobrar el conocimiento- Sora se acercó a Mimi y se sentó a un costado de
ella.
-Lo siento… es que…- Yolei se encontraba apenada por la escena que acababa de hacer.
-Está bien Sora, lo entiendo. Debe de ser muy confuso lo que está pasando para todos ustedes, pero
pronto entenderán todo y por qué hice lo que hice- Mimi se acomodó en la cama y observó a sus amigos
que se encontraban alrededor suyo con una cara de preocupación.
-Primero que nada, debo decirles, que estoy perfectamente bien, solo un poco cansada por lo sucedido,
lo que hice requirió de mucha energía y mi cuerpo solo trataba de recobrar las fuerzas.
-Regrese lo que por derecho le pertenece al Digimundo- Los chicos se confundieron más de lo que ya
estaban. Mimi hizo una pausa y continuó.
-Desde el principio de los tiempos, existieron fuerzas que mantenían el balance en el Digimundo. Cuando
una amenaza aparecía esas fuerzas se les otorgaban a portadores que ayudarían a regresar ese equilibrio.
Así como a nosotros se nos brindó esa fuerza, existieron antepasados que también lo hicieron.
-Pero, también la regresamos, gracias a ellos nacieron los Digieggs que ayudaron a Davis y los demás.-
-Si T.K. solo que ellos utilizaban un poder que nosotros les habíamos brindamos, en pocas palabras parte
de esa energía se materializo en esos Digieggs, al menos es lo que ella me explicó.
-Los primeros Elegidos, ellos son el alma y la conciencia que viven dentro de cada emblema. Desde hace
unos meses atrás, comencé a tener unos sueños extraños que me empezaron a quitar el sueño y
paulatinamente ella comenzó a comunicarse conmigo, pensaba que estaba perdiendo la razón, pero
cuando ella me dijo que tenía que regresar a Japón, algo en mi interior comenzó a sentir ese llamado,
sentía que El Digimundo me necesitaba. Luego Izzy descubrió esos puntos en el mapa y lo que ella me dijo
tuvo sentido. El Digimundo necesita que regresemos esa energía que se nos fue prestada.
-Si, y con ello todo lo que de él se derivaba. El Digiegg de la pureza y ….- Mimi hizo una pausa.
-…La capacidad de Palmon de Digievolucionar- Mimi giro la mirada hacia sus manos que se encontraban
sosteniendo las sabanas.
-¿Me estás diciendo, que nosotros también tendremos que hacer eso?, dejaremos indefensos a Agumon
y los demás- Tai se levantó de la cama exaltado.
-¿Y porque ninguno de nosotros hemos recibido ese llamado? ¿Por qué solo tú?- Izzy preguntó.
-Creo que Matt también empieza a sentirlo solo que….- Mimi hizo una pausa y las miradas se posaron en
el chico rubio que mostraba confusión en su rostro.
-¿Matt? ¿Ese es el sueño que no te deja dormir?- Sora le lanzó una mirada de decepción, se sentía dolida
de que no tuviera la confianza de contarle.
-Yo… no- La cabeza de Matt comenzó a sentirse presionada. – En mis sueños, aparece una mujer, solo
logro verle de lejos y de espaldas, recuerdo….- Matt cierra los ojos para tratar de visualizar su sueños-
Recuerdo unos ojos verdes mirándome… pero no…. No me miran a mí, es a alguien más… es difícil de
explicar.
-Hermano, ¿estás bien? Te vez pálido, siéntate.- T.K. se puso junto a Matt y le ayudo a sentarse.
-Cuando supe que Matt tenía una especie de sueño que no le dejaba en paz, supuse que se trataba de lo
mismo. Chicos de verdad quise contárselos solo que no estaba segura de sí me creerían, incluso yo dudaba
de mi razón- Los chicos se veían desconcertados y se miraban unos a otros.
-Entonces, no tenemos elección- Kari se encontraba pensativa.
-¿Cómo saber a dónde tendremos que ir y cuándo?- Sora se levantó de la cama para empezar a dar vueltas
en el cuarto.
-Ellos se comunicaran con ustedes, solo sigan su instinto y no olviden lo que ellos les dicen en sueños, solo
debo advertirles, es algo agotador- Mimi soltó un bostezo y se cubrió al instante con las manos, sus ojos
se encontraban llorosos y los tallo con el costado de su mano.
-Creo que por ahora debemos dejarte descansar, luces agotada – Tai se sentó a un lado de Mimi y ella le
sonrió levemente.
-¿Te llevo a tu departamento?- Mimi asintió con la cabeza. Los chicos comenzaron a conversar sobre su
próxima reunión para seguir con la plática que quedó pendiente en cuando Mimi se sintiera mejor. Izzy
seguiría monitoreando el Digimundo a pesar de la explicación que Mimi había dado. Al caminar hacia la
puerta Mimi se tambaleo y se recargó en Tai, él la sostuvo.
-¡Wow, cuidado!, me parece que sigues si recobrar fuerzas- Tai la levanto y la cargó, Mimi soltó una débil
risa.
-Ok Ishida, andando-Tai giro su cabeza en dirección de su amigo haciendo un ademan. Él junto con Matt
y T.K. llevarían a Mimi a su departamento. En todo el camino Mimi se encontraba con los ojos cerrados
pero aún consiente, T.K. se sentó a su lado para cuidar de ella y Mimi le sonreía tenuemente diciéndole
constantemente que estaba bien.
-Yo, no he tenido nada parecido pero no me agrada para nada la idea de dejar indefensos a Agumon y los
demás-
Tai y Matt no cruzaron palabra el resto del camino, ambos se encontraban sumergidos en sus
pensamientos, Tai volteada para checar a Mimi y T. K. le contestaba con la mirada que todo se encontraba
en orden. Al llegar al departamento de Mimi, Tai la tomo en brazos y la cargo hacia su departamento, T.
K. Y Matt observaban todo desde atrás.
- Eso me hace tu caballero protector- Ante la respuesta de Tai, Mimi soltó una sonrisa leve.
Tai dejo Mimi recostada en cama y le dio un pequeño beso en la frente, se alejó y Matt aprovecho para
acercarse a ella.
Mimi lo miro con los ojos entre abiertos y asintió con la cabeza. Matt le sonrió y se levantó para dejarla
descansar. Los chicos se retiraron y el resto de la noche paso lenta para los niños elegidos, tratar de digerir
lo que Mimi había revelado los dejo con una inquietud en su pecho, el miedo a soñar el llamado se apoderó
de la mayoría de ellos, a excepción de Matt, el deseaba volver a soñar con aquella mujer, ahora que sabía
su identidad, más dudas le surgieron, su esfuerzo fue en vano ya que la mañana llego y su cabeza se
encontraba en blanco, su desilusión fue que nada había pasado durante la noche.
Mimi abrió los ojos con los primeros rayos del sol, su cuerpo había recuperado las energías y lo primero
que quiso hacer es darse un baño. Al terminar el ritual de embellecimiento que solía hacerse después del
baño se dirigió a la cocina para a prepararse algo para el desayuno, su estómago resonaba exigiendo
alimentos ya que debido a lo sucedido la noche anterior no había logrado cenar nada.
-Dios que hambre tengo, ¿qué será lo más rápido que pueda prepararme? - una mueca se formó en su
boca mientras su mente comenzaba a formar diversos platillos con los ingredientes que tenía en casa. Sus
pensamientos fueron interrumpidos con una notificación en su celular.
Matt fue el primero en enviar un saludo de Buenos días, el celular volvió a sonar mientras ella escribía
respuesta. Se trataba de Tai, los chicos comenzaban a saludar a su amiga mostrando su preocupación
hacia ella.
Mimi sintió el cariño de todos ellos y se tomó su tiempo para responder a cada uno de ellos.
-"¿ya desayunaste?, anoche llegaste muy cansada y dudo que te hayas levantado"- la pregunta de Matt
le hizo recordar que su estómago seguía exigiendo comida.
La proposición de Matt fue muy tentadora, esperar a que le llevasen algo de comer la sedujo y no lo pensó
dos veces.
-"Me encantaría un croissant con mantequilla y mermelada y un té de naranja con leche " –
-"Eso no es un desayuno, te llevaré algo más que solo un pan con mantequilla, llego en unos 15 min, no
te vayas a desmayar-
-Wow, si que debe de estar cerca- Expresó mientras seguía respondiéndole a sus amigos. Mimi recordó
que Matt le había pedido la noche anterior platicar con ella.
-Espero que no quiera saber más sobre ella…- Mimi tomó un par de galletas y las comió junto con el café
mientras esperaba a Matt con su desayuno, se cercioro de que ninguno de sus amigos tuviera el llamado.
Eso la tranquilizó un poco, ella sabía lo agotador que era.
Unos minutos más pasaron y el timbre sonó, Mimi se dirigió hacia la puerta para recibir a Matt.
-Eso fue rápido- Mimi se colocó en el marco de la puerta aun sosteniendo la manija de la puerta
entreabierta mientras sostenía su taza casi vacía de café.
-Andaba cerca- Matt quedó de pie estático mientras Mimi lo estudiaba unos segundos con la mirada
entrecerrando los ojos.
-Esa no me la trago Ishida, pasa- Mimi le dio paso y éste entro con cautela.
-Matt pasó directo a la barra de cocina y depósito las bolsas que traía en mano junto con la canasta de
vasos, el vapor de ellos desprendía un dulce aroma.
-Esta vez no te cuestionaré porque muero de hambre, ¿Cuál es mi Té?- Mimi se sentó en la barra de la
cocineta, Matt soltó una leve sonrisa ante su comentario mientras desempacaba las bolsas.
-Aquí tienes tu “desayuno”- Matt usó un tono sarcástico –Y este es tuyo.- Le acerco su vaso desechable.
-Y esto también es tuyo- Matt destapo una de las cajas que había desempacado, desprendiendo un
delicioso aroma Mimi observó con atención de que se trataba. Era una ración de Arroz al vapor adornado
por encima con un Huevo estrellado acompañado de unas pequeñas salchichas de res asadas.
-Yo no pedí eso….- Mimi observaba que Matt seguía destapando las cajitas, una de ellas contenía panes
al vapor y la última contenía un omelet con guarniciones. Mimi observaba a Matt mientras él se preparaba
para comer. Él sintió la mirada de Mimi y volteo.
-¿Qué?, yo tampoco cene, llegue cansando y solo quería dormir- Matt comenzó con un pan al vapor
relleno de carne. Mimi le dirigió una mirada dudosa y se dispuso a darle un sorbo a su té cuando algo
llamó su atención. Sostuvo el vaso con ambas manos.
-¿Quién es Mikasa y porque quiere que la llame?- Matt volteó hacia Mimi y ella lentamente giro el vaso
para descubrir la leyenda escrita en el vaso, Matt se quedó estático ante el rostro molesto de Mimi y se
sonrojo un poco.
-Es la chica de la cafetería- contesto entre dientes y siguió masticando -Come, se te va a enfriar- Matt trató
de dirigir la plática en otra dirección.
-¿Sora sabe de ella?- Mimi no iba a permitir que se metiesen con el amor de su amiga. Si fuese necesario
iría personalmente a ponerle un alto a esa muchacha. Matt suspiró mientras se pasaba el bocado que
había dado.
-Es una compañera de clase, me gusta ir a esa cafetería porque tienen mucha variedad en comida, bebida
y postres; además me gusta ir ahí a inspirarme. Cada que voy Mikasa me saluda; trabaja en la cafetería;
ella sabe perfectamente quien es Sora y viceversa, pero ahora no tiene importancia eso.
Un minuto de silencio se creó entre ellos. Sora había terminado con Matt y no había dicho absolutamente
nada, Mimi se sentía desplazada, su mejor amiga no tuvo la confianza de contarle nada.
-No seas tonta, Sora no te ha dicho nada porque sucedió la tarde anterior del viaje al Digimundo, de seguro
te contará en el trascurso del día- Matt le dio un sorbo a su café mientras dirigía su mirada a la nada. Mimi
dio un suspiro de alivio al escuchar eso.
-Espera, ¿me dijiste tonta?-
-Podría contarte lo que paso, pero supongo que cada quien cuenta las cosas conforme uno las ve, además
ella es tu amiga, la apoyaras-
-¿Crees que porque es mi amiga le daré la razón aun cuando no la tenga?, que poco me conoces Yamato-
Mimi comenzó a dar bocados rápidos a su desayuno molesta. Matt la vio de reojo.
-Supongo que eso es cierto, te fuiste por varios años y antes de eso me parecías una niña mimada y
caprichosa.-
-Y tú un niño obstinado y frío, además de cerrado- Mimi no perdió tiempo en contraatacar. Matt arqueó
las cejas ante su comentario. Mimi giró la cabeza y siguió comiendo.
-¿A qué viniste Matt?- Mimi cambió su semblante. Hubo un minuto de silencio entre ellos.
-Quiero que me cuentes de tus sueños, porque creo que yo he soñado con ella también- Mimi dio un
suspiro.
-Pensaba que solo querías tu croissant, además tú preguntaste- Matt posó la mirada en el croissant que
había quedado en una esquina y luego en el arroz que le había traído a ella y que Mimi se estaba comiendo
a toda prisa.
-Ok sí, tengo hambre, después comeré mi croissant- Mimi entendió su sarcasmo.
-Y también vine para hablar del festival de primavera, porque últimamente me has dado excusas y no
hemos avanzado nada.- Mimi ladeo su cabeza en señal de desaliento.
-Ok te contare de mis sueños pero el festival lo dejaremos para otro día y en eso no hay discusión-
-Ok, entonces la siguiente semana trabajaremos después de clases- Mimi le lanzó una mirada de
desaprobación
-Mis tardes son sagradas, tengo una vida amorosa que cuidar- El comentario de Mimi acertó en el
momento exacto en que Matt se encontraba dándole un sorbo a su café provocando que éste se ahogase.
Mimi se sorprendió ante la reacción de Matt.
-¿Te sorprende?-
-Lo sé, yo he estado presente en algunas ocasiones- Mimi sonrió ante el comentario de Matt.
-Recuerdas aquella vez, cuando un chico de música se excusó en el proyecto para invitarme a salir-
–Solo recordé lo gracioso que es cuando te acercas a mi mientras intentan coquetear conmigo, es como
si fueses un repelente de la mejor calidad- Matt soltó una carcajada ante el comentario de Mimi.
-¡Es verdad!, pero aun así yo sabía reconocer a los patanes de los chicos serios-
-Obviamente, tomé clases de defensa personal en E.U. Willis y Michael insistieron- Mimi coloco ambas
manos en sus caderas y saco el pecho en señal de orgullo.
-Y solo has conocido una parte de mí, cuando conozcas a Mimi Tachikawa en su totalidad no la querrás
dejar ir.- Matt arqueó una ceja.
-Ya veremos- Mimi hizo una mueca de desaprobación ante el comentario de Matt.
-Yo no soy el que está hablando sin parar- Dijo entre dientes.
-Ok Ishida, ¡otra más y te vas!- Mimi levanto una mano señalando la puerta. Matt mostro una amplia
sonrisa.
-Ok, no diré nada más- Él giro su vista hacia enfrente mientras seguía mostrando su sonrisa.
Mimi comenzaba a cabrearse y al regresar su brazo hacia su comida rozo con la botella de salsa de soya
que tenía a su costado derramándola en su ropa, Mimi trato de atrapar la botella pero Matt se le había
adelantado, reacciono con rapidez y se abalanzó hacia adelante al mismo tiempo que ella, atrapando la
botella que iba cayendo al suelo.
Frotaron su rostro para amenizar el aturdimiento. Mimi observó su ropa manchada sin decir palabra
alguna. Matt comenzaba a formar una curva en sus labios, apretándolos con fuerza para no soltar una
carcajada.
-¿Te divierto?- Mimi giro los ojos en dirección a él sin levantar el rostro mostrando frustración.
-…Bastante-. Matt colocó una mano en su mentón tratando de cubrir sus labios para ocultar su sonrisa.
-No quiero escuchar ni un suspiro tuyo, ¡¿oíste?!- Se metió a su cuarto y cerró la puerta con fuerza.
Matt se doblaba en su lugar minimizando sus carcajadas. Su diversión fue interrumpida por el celular de
Mimi, lo había dejado a un costado de su desayuno. Vibró iluminándose la pantalla; una notificación de
mensaje le había llegado y estaba a la vista de Matt.
–“En la tarde paso por ti princesa, besos”-. La sonrisa de Matt se borró formando una línea dura.
Matt giró la mirada instantáneamente, y continuó con su desayuno. Una sensación de angustia se apodero
de él segundos después de haber leído el mensaje, “¿Quién era?”, Matt no alcanzó a leer el remitente.
-Pff, no es de mi incumbencia…- Se dijo para sí mismo y terminó su desayuno lo más rápido que pudo en
total silencio.
-Bueno, entonces, en que estábamos…- Mimi interrumpió los pensamientos de Matt. Se había cambiado
completamente, unos pescadores de un pálido color rosa que contrastaba con una blusa de tirantes a
rayas en tonos rojizos.
-En que tus tardes están ocupadas por tu novio- Contestó Matt de manera sarcástica fijando la mirada en
las cajas vacías de su comida; se dio cuenta de lo que había dicho e inmediatamente cerró las cajas y
comenzó a guardarlas en la bolsa en las que venían.
-….Bueno, no dije que tuviese novio- Mimi colocó ambas manos en sus caderas un poco ofendida ante la
declaración de Matt.
-Como sea, ¿Dónde puedo tirar esto?- Contestó evasivamente Matt mientras se ponía de pie y tomaba la
bolsa con las cajas vacías.
-Ponlas por ahí- Le contestó mientras caminaba hasta la cocineta y tomaba asiento. Matt regreso a su
lugar dándole un sorbo a su café ya casi frío. Mimi le dio un mordisco a su desayuno e hizo una mueca al
sentir fría su comida.
-Aghh, se ha enfriado-
-Tardaste un poco-
-Lo meteré al microondas- Mientras ella llevaba su comida, su celular volvió a vibrar capturando la
completa atención de Matt, de nuevo sintió una angustia en su pecho.
-Bueno, entre más pronto comencemos, más pronto terminaremos; dime que es lo que quieres saber-
Mimi coloco una mano en la barra de la cocina para apoyarse mientras la otra la mantenía en su cintura.
Matt volteó su mirada hacia ella y hubo un minuto de silencio.
-Pues, primero que nada, ¿Cómo se llama ella?- Mimi lo miro unos segundos antes de contestar.
-Si mal no recuerdo fue hace 5 meses- Mimi coloco su dedo índice debajo de su labio.
-El mismo tiempo que yo- Susurro Matt para sí mismo. Mimi levantó la mirada y lo observó.
-Al principio no le tome importancia, solo era una chica que aparecía sin decir nada pero…- El sonido del
microondas la interrumpió. Ella saco su comida y se sentó observando el vapor que salía del plato.
-Con el paso de los días comenzaba a pensar que me estaba volviendo loca…-
-¿Por qué?- Mimi guardo silencio ante la pregunta de Matt, giro su cabeza y lo observó, le mostró una
sonrisa.
-No era normal soñar lo mismo una y otra vez, al menos no para mí-
-¿Y cuánto tiempo pasó para que pudieras comunicarte con ella?-
-Alrededor de un mes y medio, comenzaba a ver más cosas a mí alrededor, empecé a notar el lago debajo
de mí, y luego comenzó a decirme frases sin sentido; hasta que por fin, un día pudo decirme lo que quería-
-Me pidió regresar, “el Digimundo necesita lo que te prestó”; lo repetía una y otra vez, tarde un poco en
poder entender el mensaje completo. Hasta que Izzy nos convocó; ahí fue donde todo comenzó a ser más
claro-
-¿Recuerdas cuando fuimos por ti al aeropuerto?- Matt la interrumpió y ella asintió con la cabeza.
-Esa vez que te salude, ¿Sentiste algo extraño al tocar mi mano?- Matt fijó sus mirada en aquel par de ojos
color miel que le mostraban asombro.
-Matt… ¿Qué es lo que buscas realmente?- la pregunta interrumpió los pensamientos de Matt
-Siento que yo conozco a esa mujer, es como si en alguna otra vida la hubiese conocido- Mimi lo observó
preocupada.
Matt se recargo en el respaldo y hecho la cabeza hacia atrás, cerró los ojos para visualizarla.
-Ella está de pie, todo es oscuridad, de repente una luz… una luz cálida comienza a iluminar todo, y ella
comienza a ser aprisionada por una cortina de agua….- Matt coloca las palmas de sus manos en la cuenca
de sus ojos dando un suspiro hondo.
-Siento que debo protegerla, intento hacerlo pero al querer acercarme, mi cuerpo se hace pesado y una
mano atraviesa el muro de agua; trato de alcanzar su mano, alcanzo a ver unos ojos color esmeralda me
observan y después…- Matt se revuelve los mechones de su frente en señal de frustración.
-…Despiertas- Mimi a completa su frase cortada. Acto seguido Matt se endereza para prestarle atención.
-Cada vez que tenía contacto contigo, me venían a la cabeza imágenes de mis sueños, como si estuvieran
revelándose ante mi- Mimi guardo silencio y fijo su mirada en su plato ante el comentario de Matt.
-..No… no me evadas la pregunta Mimi, sé que algo sabes y no me lo quieres decir- Matt se enderezo y se
acercó a la mesa. Mimi se echó para atrás.
-Vamos Yamato, te he dicho todo lo que sé, si no me crees puedes tocar mi mano y comprobarlo, ella ya
no está más dentro de mí.- Mimi levanto su mano y la coloco a la altura del rostro de Matt. Éste la observo
unos segundos antes de tomarla. Mimi prestó atención a Matt mientras éste fijaba su vista en sus manos
entrelazadas. No cruzaron palabra alguna mientras sus manos permanecían juntas, Matt posó sus ojos en
Mimi después de un rato y ella dio un pequeño salto.
-No sé qué es lo que me ocultas Tachikawa, pero voy a averiguarlo, ya sea por las buenas o por las malas-
la voz de Matt era grave y su mirada profunda, el corazón de Mimi comenzaba a palpitar con fuerza y sus
mejilla comenzaban a sonrojarse. Matt hizo a un lado sus puños y se acercó al rostro de Mimi.
-No creas que me engañas, porque cuando tuve esas visiones, tu rostro mostraba la misma confusión y el
mismo asombro que el mío- Matt giro su rostro y sonrió.
-¿Quee… que pretendes? – La pregunta de Mimi volvió a capturar la atención de Matt hacia su rostro.
-¿Sabías que nuestro cuerpo nos delata en el momento en el que estamos mintiendo?- Mimi guardo
silencio y trago saliva ante ese comentario.
-Desde que comencé a hablarte de mis sueños tu mano derecha comenzó a juguetear con el tenedor que
tienes en la mano- Mimi dio un pequeño salto y dirigió su mirada en su mano derecha. Matt soltó a Mimi
y se cruzó de brazos recargándose en su silla.
-Ehh, ¡¡estoy así porque me estás haciendo muchas preguntas y me estás poniendo nerviosa!!- Mimi soltó
el tenedor y bajo las manos de la mesa. Matt la observo y entrecerró los ojos.
-¡Sí, no sé nada más Ishida y si quieres saber más, te recomiendo que vayas al sitio donde ella se quedó,
tal vez quiera comunicarse contigo y puedas declararle tu amor!- Mimi le habló molesta y Matt dio un
salto ante su última frase.
-¡No estoy enamorado de ella!- Matt coloco de golpe ambas manos en la cocineta.
-¡Pues parece todo lo contrario! Solo espero que no sea la razón de que tú y Sora hayan terminado-
-Sora terminó conmigo porque no tenemos absolutamente nada en común, ¡ella busca flores y corazones
y yo no puedo dárselo, yo no soy así!- Mimi guardó silencio ante ese comentario mientras Matt daba un
suspiro; agarró su vaso casi vacío y le dio un pequeño sorbo.
Matt la observó, ella mostraba un rostro apenado, ambos se estaban exaltando y Mimi fue la primera que
lo aceptó.
-Yo igual lo siento, no quise ser tan insistente es solo que….- Matt suspiró profundamente.
-La razón por la que sueñas con ella es…- Matt levantó la mirada mientras Mimi terminaba su declaración.
-Es porque el ser que aún vive dentro de ti, el representante del emblema de la amistad, se enamoró de
ella… y viceversa- Dicho esto, Mimi se sonrojó y posó sus ojos en el primer objeto que pudo encontrar
evitando sus ojos azules que mostraban asombro. Cuando Matt pudo articular palabra el celular de Mimi
comenzó a sonar.
-¿Si?- Contestó ella levantándose de la silla para comenzar a caminar hacia la sala. Matt la observaba
detenidamente, Mimi comenzaba a reír nerviosa.
-Claro, no lo he visto porque estoy con un amigo- Contestó ella. El corazón de Matt dio un salto ante esa
frase.
-Claro, te espero- Dicho esto Mimi colgó el celular dándole la espalda a Matt. Sin saber que hacer ambos
se quedaron en su lugar por unos minutos.
-Mimi…-
-Bueno, ya está, ahora si te he dicho todo lo que sé – Mimi se giró y le mostró una sonrisa -¿Quieres que
te lo caliente?- Señaló su vaso.
-No, está bien- Ambos comenzaban a sentirse incomodos y Mimi rompió esa atmosfera.
-Vamos Matt, ¿porque tan callado?, no es tu culpa que sientas atracción hacia ella, ya verás que cuando
ese poder regrese al Digimundo todo ese interés desaparecerá- Mimi le dio una palmada en la espalda.
-Espera…. Entonces ¿tú?- Matt se giró hacia Mimi y ella inmediatamente dio un paso atrás.
-¡¡Noo, Dios como se te ocurre Matt!!- Mimi comenzó a reír y Matt no resultó muy convencido.
-¿De qué?-
-Pues…-Mimi dudaba. – Serías un chico con suerte si yo me interesará en ti, pero gracias a Dios eso no ha
pasado, no sé qué haría con un chico que no acostumbre regalar flores y chocolates, son las cosas que
más me gustan- Mimi volvió a tomar asiento y continuó con su desayuno aún si terminar.
-Pues, despreocúpate, no pasará- Mimi le dirigió una mirada despectiva ante ese comentario que Matt
realizó. Él lo notó y quiso suavizar la conversación.
-Me compadezco de esa pobre alma. Matt se acomodó y mostró una amplia sonrisa.
-Ja, quisieras tener tanta suerte Ishida…. bueno entonces, ¿todo bien?- Mimi se sintió aliviada del giro de
la conversación.
-Todo bien- complementó él. -¿Crees que pronto aparezca é y me explique qué debo hacer?- Matt no
pudo guardarse esa intriga.
-Posiblemente tenga que ver el hecho de que ella regreso a donde pertenece… espero que puedas
comunicarte pronto; es algo agotador tener que descifrar todo aquello que viene en sueños; muchas
veces te levantas aun recordando el sueño y de la nada desaparece por completo, es muy frustrante.
-Sí, sé a qué te refieres- Matt mostró una sonrisa torcida al recordar las veces que le había sucedido lo
mismo.
-¿Podrías acompañarme al Digimundo la próxima vez?, Quisiera visitar el bosque de nuevo- Hubo silencio
ante esa pregunta.
-¿Crees que sea buena idea hacer eso?- Matt lo pensó unos segundos antes de responderle.
-Quisiera probar suerte- Fue lo único que se le ocurrió a Matt para justificarse; Mimi ladeo la cabeza y lo
observó.
-¿En verdad te interesa ella no?- Matt observó a Mimi antes de contestarle.
-No me malinterpretes, lo único que busco es ponerle fin a esto, no es muy agradable para mi la idea de
que Gabumon no podrá digievolucionar, de hecho, me molesta demasiado pero... -Matt meneo el vaso
desechable que tenía en su mano antes de continuar.
-Siento que no soy yo desde que esos sueños comenzaron, es como si alguien más me estuviera
invadiendo- Finalmente pudo expresar lo que sentía.
-¿Crees que eso afecto tu relación con Sora? - Mimi tuvo mucha cautela al hacer esa pregunta, ya que
ella no se sentía con la suficiente confianza como para hablar con el sobre la relación que tuvo con su
mejor amiga.
-Somos dos personas que sintieron atracción mutua, pero con el paso del tiempo nos dimos cuenta de
que no éramos tan afines, muchas cosas nos hacían pelear, su carácter y el mío son fuertes, esos nos trajo
algunas peleas... Además, creo que en el fondo siempre sentí algo de culpa respecto a Taichi-
-Tai, supo respetar su relación, no fue fácil para el pero al final se trataba de sus dos mejores amigos,
nunca los culpó de nada- Mimi reveló parte de las pláticas que había tenido con el líder del grupo, eso a
Matt le sorprendió.
-Bueno, es que en aquel entonces yo tenía una idea un poco atrasada de ti.- Mimi trató de justificarse.
-¿Un poco? Te refieres al obstinado, frío y como me dijiste...- Matt coloco una mano en su mentón -¡Ahh
sí! Cerrado. - Le dirigió una mirada acusadora.
-Buee…bueno, no puedes culparme, cuando yo me fui solías ser así, además, ¡tú también tenías una idea
equivocada de mí!- Mimi lo señaló acusándolo del mismo error.
-De acuerdo-
Hubo un silencio entre ambos, sin darse cuenta, se sumergieron en sus propios pensamientos.
-¿Es de la escuela?-
-Oh si- Mimi sonrió para sí misma como si le causará gracia el interés de Matt.
Matt observó a Mimi un poco frustrado por su fracaso en intentar investigar quién era el chico con el que
salía. Ambos platicaron un par de horas más y Matt comenzaba a retirarse, ya que al medio día tenía
ensayo con su banda.
-Recuerda que las vacaciones vienen y después de eso solo tendremos unas semanas para terminar de
prepararnos-
-Lo seee, no te preocupes, todo saldrá bien, ya verás que tendremos preparada la canción antes de salir
de vacaciones! - Mimi trataba de tranquilizar a su amigo que mostraba su inquietud. Al salir al pasillo se
giró para observar observarla y se encontró con la chica parada en la puerta despidiéndose.
-Solo ten cuidado ¿OK? -
-¿A qué te refieres? -las palabras de Matt agarraron por sorpresa a Mimi.
Él no podía decirle que había leído ese mensaje mientras ella estaba cambiándose y que estaba al tanto
de su cita esa misma tarde.
-¡LO HARÉ! - Mimi le grito a lo lejos, al parecer ella había entendido lo que él trataba de decirle, esto
molesto de algún modo al chico rubio que bajaba las escaleras con frustración.
Tres horas habían transcurrido desde que Matt dejó el departamento de Mimi, se encontraba en un
descanso del ensayo. Los chicos de Teenage wolves se encontraban escuchando en la cabina de grabación
sus canciones buscando afinaciones y mejoras en las mismas. Mientras tanto Matt Ishida se refugiaba en
la sala a un costado sumergido en su guitarra y en una secuencia de acordes que comenzaban a sonar de
forma armoniosa; cada acorde que armonizaba con la secuencia ya hecha la anotaba en su libreta que
tenía a un costado. Al parecer, una nueva melodía se comenzaba a formar y a Matt le agradaba lo que se
formaba; mientras seguía su búsqueda dentro de su cabeza, su celular interrumpió su concentración. Dejo
de lado la guitarra para poder revisarlo.
-“Este mensaje es para mi Amigo el Paranoico que piensa que salgo con un pervertido: Estoy saliendo de
mi departamento a encontrarme con mi cita, si no recibes mensaje alguno después de este, es que me ha
secuestrado y será tu responsabilidad decirle a la policía cuando fue la última vez que supiste de mí, atte.
Tachikawa”- El rostro de Matt se adornó con una sonrisa ante ese mensaje, seguido de una mueca al
recordar a donde se dirigía la propietaria del mismo.
-“Para eso tengo que saber a dónde vas a ir, de lo contrario de nada servirá tu mensaje de aviso. Además
te faltó decirme el número del Taxi en el que vas”- Terminando de textear el mensaje, los chicos lo
llamaron para pedirle una opinión sobre la discusión que se estaba llevando a cabo dentro de la cabina de
grabación. Matt se levantó y se dirigió hacia ellos. Una serie de arreglos se habían hecho a las grabaciones
y los integrantes de la banda escuchaban atentamente comentando sobre ellos al mismo tiempo.
-“¡¡¡Ishida Yamato, pero que paranoico eres!!!”- El rostro se le iluminó con una amplia sonrisa que llamó
la atención de los demás.
-¿Matt? ¿Qué pasa?- preguntó su amigo que se encontraba a un costado. Matt se dedicó a contestar el
mensaje, seguido de la respuesta a la pregunta que se le había hecho.
-Nada, solo una amiga nuestra que regresó hace unos meses a Japón- Matt cerró el celular y se dispuso a
concentrarse en su música y en su banda. Una pequeña discusión se formó ante ciertos ajustes que no
eran del agrado de todos, entre ellos se encontraba el joven bajista y vocalista que no concordaba con la
línea que estaba tomando su música.
-“¡Cuando este con él no agarraré el celular, así que ya no respondas mis mensajes preventivos!, estoy por
llegar a mi destino, suerte en tu ensayo y cuídate que un día de estos iré a oírte y cuando descubran que
soy mejor cantante que tú, despídete del protagonismo de tu banda =p, xoxo”-
La respuesta al mensaje que le había mandado Matt a Mimi; “Mejor deja de mensajearme y préstale
atención a tu novio pervertido”; le dejo una sensación agridulce. Al parecer Mimi había aceptado que
salía con alguien y por otro lado su broma hacia la competencia entre ellos por quien tiene mejor voz, le
amortiguo un poco esa noticia. En el fondo, Matt sabía que algo extraño estaba pasando, pero prefirió
ignorarlo. Volvió a prestar atención a sus asuntos de grabación y se encontró con un grupo dividido. No
llegaron a un acuerdo y varias opiniones se escuchaban; a Matt le comenzaba a molestar la actitud de
ciertos miembros sobre la música. Finalmente, tras el paso de 3 horas, él opto por retirarse y dejar enfriar
su cabeza ante las diversas opiniones.
Matt caminaba fuera del estudio con la cabeza llena de diversos pensamientos. El más reciente, se
enfocaba a su música y a la banda que él había formado junto con sus amigos de secundaria; al final habían
logrado una de sus metas, grabar sus primeros sencillos y darse a conocer a nivel mundial. Pero
recientemente sentía que la música que se tocaba no le correspondía a él, muchas opiniones se habían
formado y una tensión se estaba creando. Decidió comprar un aperitivo mientras seguía su caminata.
El rubio se dispuso a comer unos Takoyakis que había comprado, el vapor y el olor que desprendían
derretían la boca del chico recordándole que lo único que había comido era el desayuno que compro en
la mañana y que había llevado al departamento de Mimi.
Al recordarla, Matt se detuvo en seco reviviendo imágenes de la plática que tuvieron durante la mañana.
Se encontraba un poco consternado ante la nueva información que su amiga castaña le había revelado.
-“¿Cuándo comenzó a importarme más la mujer de mis sueños que mi propia novia?”- Ante ese
pensamiento Matt soltó una risa sarcástica.
-“¿En qué momento Mimi comenzó a salir con alguien?”- Esa pregunta lo sorprendió aún más. Agitó la
cabeza para distraer sus pensamientos de su “interesante amiga”.
-Debe de ser lo que Mimi me comentó, el antepasado que vive dentro de mí, debe de estar
influenciándome con sus sentimientos hacia ella, debo de buscar la manera de sacarlo lo antes posible,
pero si hago eso….- Matt se sentó en una banca que se encontraba en el parque que atravesaba
tranquilamente.
-¡¡¡YAMATO-SAN!!!- Los pensamientos del chico se interrumpieron ante esa peculiar voz.
-¿Pero qué…-
-¿Ya acabo tu ensayo?- Los ojos de Matt mostraban sorpresa al encontrar a Mimi en el parque.
-¿Qué haces aquí?, No me digas, Te han plantado- Ante la broma del chico Mimi cruzo los brazos en señal
de ofensa sin contestarle. Matt le sonrió de lado.
-¿Es que no has comido?- Mimi coloco una mano en sus caderas.
-Bueno, de eso tiene ya unas cuantas horas y eso se ve muy apetitoso- Matt dio un suspiro y le acerco los
Takoyakis, Mimi le sonrió y tomo uno mientras le soplaba con fuerza y rapidez.
El pecho de Matt se encogió al escuchar esa voz. Giro lentamente su rostro en dirección opuesta para
asegurar su presentimiento.
-Ya te dije que aún no has hecho tantos méritos Taichi- Mimi señalaba al chico despeinado que se
encontraba de pie a espaldas de su amigo rubio.
Una mezcla de sensaciones se desenvolvía dentro de Matt, haciéndole difícil diferenciar cual era cada una
de ellas.
-Aquí tienes princesa- Tai le paso una crepa y ella estiro la mano para sostenerla. Matt observaba a Tai de
manera pacífica y éste le devolvió la mirada sonriéndole.
-¿Terminaste temprano eh?- El chico moreno claro le preguntó mientras se recargaba a un costado de
Mimi.
-…Si, hubo una pequeña discusión y decidimos que por hoy era suficiente-
-Ahh… que lástima, yo quería ir- Mimi hizo una mueca extraña mientras le daba la primera mordida a su
postre.
-Te dije que estábamos cerca, no pensé que acabaría tan temprano- Tai miro dudoso a Matt y éste le
correspondía con la mirada. Instintivamente giro su atención hacia Mimi.
-Bueno será para la próxima- Tai le dio un guiño a Mimi y ella le sonrió. Matt frunció el ceño mientras veía
la escena.
-Tú y Sora, si no tienen planes podríamos salir los 4…- Ante la propuesta de Tai, él se levantó molesto y
tomó su bajo.
-¡Hey!- La forma en que Matt contestó molestó a su amigo quien se levantó y camino detrás de él.
-Tuve un día pesado, deja de molestarme con tus brillantes ideas y sigue con tu cita- Tai lo miró
confundido.
-Claro que sí, ambos son mis amigos y…- Tai fue interrumpido por su celular y éste hizo una mueca; al
revisar de quien se trataba contesto inmediatamente.
-¿Qué sucede Mamá?- Tai se giró para tener algo de privacidad. Descubriendo a Mimi de pie
observándolos a una corta distancia. Matt le dedicaba una mirada dura, el rostro de ella mostraba
confusión en respuesta a su actitud. Lentamente camino para acercarse a ellos y Matt se giró para seguir
con su camino pero la mano de Tai lo detuvo. Matt giro y lo observó molesto.
-Claro, voy enseguida.- Tai colgó y soltó a Matt.- Necesito un favor Ishida-
-¿Qué quieres?-
-¿Qué sucede?-
-Necesito ir a casa, mi mamá tiene problemas con la tubería del baño, el agua está inundando la casa-
-…Si, pero-
-Yo te pago la gasolina solo dame la seguridad de que Mimi llegará a su casa sin problemas-
-Yo puedo irme sola, no necesito que Yamato me lleve- La respuesta de Mimi tomó por sorpresa a los dos.
El rostro de ella delataba molestia.
-No, Yamato-san parece molesto y yo no pienso ser otro motivo de eso, que se vaya a su casa yo tomo un
taxi- Mimi cruzo los brazos y miro a Matt.
-Como quieras, por mí no hay problema- Matt se giró en señal de estar listo para irse.
-¡Vez!, hazlo por mi tranquilidad- Ella miró a Tai y luego a Matt. Dio un suspiro y aceptó. A Tai le dio tanto
gusto que le tomo la barbilla y le beso la frente y Mimi sonrió con un leve sonrojo.
-Te lo encargo Ishida, después seguimos con la discusión- Tai salió corriendo en busca de un taxi y ambos
lo observaron hasta que se perdió a lo lejos.
-Vamos- Matt comenzó a caminar en dirección contraria y Mimi se emparejó con él.
-Mañana hablaré de una buena vez con él- El tono con el que Matt declaró fue grave, tanto que Mimi se
detuvo en seco dejándolo avanzar sin que él se percatase de que ella se había quedado atrás.
-Tai solo se preocupa por ti- Matt se giró para poder observarla. Se creó un momento de tensión entre
ellos.
-Camina, necesito descansar y no estoy de humor para esto-
-No estás en posición para hablar de la sinceridad así que mejor guarda tus opiniones-
-No desquites tus frustraciones conmigo Ishida, yo no tengo la culpa de que estés estresado, Tai y yo
tuvimos la brillante idea de irte a visitar a tu ensayo pero de haber sabido que tendrías ese humor jamás
hubiese pedido ir a visitarte-
-Yo no les pedí a ninguno de los dos que me fueran a buscar, ¿Como para que quisiera yo saber que tú y
Tai estaban saliendo?, ¿Para recordarme que yo acabo de terminar con Sora? ¡Pero que considerados!-
Matt alzó ambas manos al aire delatando sarcasmo en su tono.
-Es la primera vez que Tai y yo salimos en un plan diferente a una amistad- Mimi sintió en su corazón que
debía dar una explicación, aunque no sabía con exactitud a que se debía esa sensación.
-Entonces porque no me dijiste que era Tai el chico con el que estabas saliendo-
-Sabes que Ishida, tengo derecho a reservarme sobre con quien decido salir, apenas en la mañana tuvimos
una especie de cercanía después de todos estos meses que hemos trabajado juntos y ahora ¿tengo que
platicarte todo? Te dije perfectamente que se trataba de un hombre de confianza o ¿acaso sientes celos
de que Tai no te lo haya contado?- Mimi dio un paso al frente levantando la voz haciendo que Matt
retrocediera.
-¿Y sabes qué?, prefiero irme caminando a mi casa muchas gracias por ofrecerte- Mimi se dio la vuelta y
comenzó a dar zancadas.
-Buenas tardes Yamato-san- Mimi le grito sin voltear a verlo. A Matt le hervía la sangre, lo que más le
purgaba era la gente caprichosa.
-Dije que te iba a llevar y eso haré- Matt se acercó y la tomó por la espalda levantándola.
-¡Déjame! ¡Bájame!- El corazón de Mimi comenzó a latir con rapidez al sentir la cercanía de su amigo.
Nunca había estado tan cerca de Matt y eso la ponía nerviosa.
-Cuando se te pase el berrinche lo haré- Matt evito el rostro molesto de Mimi y la sujetó con fuerza para
evitar que ella callera al suelo.
-De acuerdo, pero bájame ahora mismo- Matt la soltó y ella se acomodó la cinta que adornaba su cabeza,
checo que su ropa siguiera en su lugar, su falda color turquesa y a la cintura sujetada con un cinturón color
oro que combinaba con su blusa sisada color rosa pálido. Al terminar de checar que todo estuviese en su
lugar miró a Matt.
-Andando- Matt comenzó a caminar y Mimi lo siguió. Ambos subieron al coche y no cruzaron palabra. Al
llegar al departamento, Matt se orilló al frente mientras Mimi comenzaba a buscar en su bolso, sacó una
hoja doblada y se la extendió. Matt la sostuvo.
-Es una idea que se me ocurrió después de que te fuiste, para el festival- Matt desdobló la hoja y se trataba
de partituras.
-Hablamos mañana en clase- Dicho esto abrió la puerta agradeciéndole rápidamente inclinando la cabeza
y bajo del carro cerrando la puerta tras de sí sin darle tiempo a Matt de responderle. Él estuvo dispuesto
a bajar y disculparse por su comportamiento pero el celular de Mimi sonó y ella lo contestó enseguida.
-¿Si?.. No te preocupes ya llegue a mi departamento, ¿De verdad?, Claro, pondré un poco de té en lo que
llegas…- La voz de Mimi se perdió la distancia dejando a Matt con la puerta a medio abrir.
-“Celos”- La palabra volvió a sonar en su mente haciendo que cerrara con fuerza la puerta del carro y
siguiera su camino sin voltear a checar que Mimi llegara sana y salva a su departamento.
Mimi entró a su departamento y colocó la tetera, dejándola a fuego bajo para que el agua hirviera, salió
de la cocina y paso a su cuarto para quitarse los tacones y ponerse cómoda. No habían pasado ni 5 minutos
cuando el timbre sonó.
-¿Es enserio Tai?, me acabas de llamar para avisarme que venías para acá, no que ya estabas aquí- Mimi
balbuceaba mientras caminaba hacia su puerta.
-Pero que rápido…- su frase quedó entrecortada al cerciorarse de que no era su “amigo” el que llamaba
la puerta.
-La verdad no, estoy… estoy muy confundida- Los ojos de la pelirroja se llenaron de lágrimas y Mimi corrió
a abrazarla, invitándola a pasar.
-Lo siento Mimi, lamento no haber tenido la confianza de contarte las cosas- Sora se secaba las lágrimas
con el torso de su mano.
-Sabes que siempre estaré aquí para ti tontita- Mimi colocó su mano en la cabeza de Sora
desacomodándole los mechones.
-Lo sé- Sora le sonrió. -Lo que pasa es..-tomó aire para por fin contarle lo sucedido a su amiga.
Mientras tanto, Matt se encontraba llegando a su departamento, molesto por lo sucedido decidió ir por
una copa de vidrió y abrir un vino que tenía en su alacena y que destaparía en alguna ocasión especial.
-Pfff, claro, una ocasión especial- Se rio de sí mismo y se sirvió sin medida, dándole el primer sorbo miró
hacia la mesa y observó las partituras que Mimi le había entregado. Tomó un segundo trago y avanzo
hacia ellas.
Lentamente comenzó a imaginar como sonaría la melodía que se describía en aquellas hojas. A los pocos
segundos, dejó la hoja de lado y se dirigió a su guitarra para desenfundarla y comenzar a tocar las notas
que había leído. Hizo un par de rasgueos perdiéndose en el sonido que formaban.
-¿Por qué no me lo dijo?- Matt comenzaba a cuestionar su comportamiento. Su frustración hizo que dejará
la guitarra y tomara de nuevo la copa dándole otro sorbo dejando caer por completo su cuerpo en el
sillón. Inmediatamente recordó la plática que tuvo esa misma mañana con ella.
“Cuando regrese el ser que vive dentro de ti a donde corresponde todo será más claro”.
-¿Por qué no me hablas?, necesito respuestas- Matt coloco una mano en su frente cerrando los ojos
mientras indagaba en su mente.
-Esto que estoy sintiendo, es culpa tuya, ¿Cierto?- Con esa última frase Matt quedó profundamente
dormido.
No muy lejos de ahí unas chicas se encontraban platicando sobre sus sentimientos, en especial la mayor
de ellas.
-Siento no haberte contado nada, es solo que me daba un poco de pena, que siendo la portadora del
Amor, aún no pueda llegar a comprenderlo del todo.
-Sé que tú eres completamente sincera, y que estos meses has estado conviviendo con Yamato debido al
festival, con lo poco que has convivido con él…- Sora observo el vapor de su vaso de té.
-No, yo sé que nadie comprenderá a fondo lo que ambos hemos pasado, pero sinceramente, ¿Crees que
yo haya tenido la culpa de forzar a Matt a tener algo que él no deseaba?- Cuando Sora termino su
pregunta, Mimi sintió una punzada en su pecho.
-Creo que…- Mimi dio un sorbo lento para pensar con cautela sus palabras.
-Creo que ambos tienen un carácter fuerte, eso pudo haber sido un factor que no les ayudó mucho;
también creo que Yamato-san no es de aquellos chicos detallistas, es algo reservado; todos sabemos eso
pero por otro lado, tú estás en tu derecho de querer esos pequeños detalles que a toda chica le agradaría,
personalmente yo no soportaría que un chico fuese tan frío en ese aspecto, le daría aire enseguida.- Mimi
dio otro sorbo tratando de ocultar su rostro en su taza de té.
-Vamos Mimi, es obvio que desea salir contigo, si te soy sincera, incluso antes de que llegaras a Japón, se
propuso conquistarte, diciendo que eras la más hermosa de todas- Sora mostro una sonrisa.
-Está bien, nunca tuvimos nada serio, creo que solo coqueteábamos el uno con el otro, de lo contrario me
hubiese pedido salir con él-
-Tal vez no tuvo el coraje de hacerlo y cuando junto el valor, tú ya te habías fijado en Yamato-san-
Sora guardo silencio y presto atención al rostro de Mimi. Se creó un minuto de silencio.
-¿Eso te dijo?-
-…Estúpido Tai-
-Sora…-
-Tranquila, eso ya lo he superado hace mucho, lo que tengo que hacer ahora es estar sola y darme tiempo
para mí misma, hacer planes para futuro y lo que es más importante ahora, resolver el problema del
Digimundo.
-Cierto…-
-Mimi, la mujer con la que soñaba Yamato; la que era la antigua portadora del emblema de la sinceridad;
¿Co.. Cómo es ella?- El corazón de Mimi se aceleró al escuchar esa pregunta.
-Bueno, es solo que… Yamato comenzó a ser distante desde que comenzó a soñar con ella, yo… tengo el
presentimiento de que..-
-“No, Sora no lo digas…”-Se dijo para sí misma en sus pensamientos, mientras sus ojos mostraron angustia
antes de que su amiga concluyera esa oración.
-Yamato desarrollo una especie de interés en ella, como si sus pensamientos únicamente le
correspondieran a ella-. Se creó una especie de silencio, como si ambas supieran la respuesta pero
ninguna tuviese el valor de aceptarlo. Fue Sora la que rompió el hielo.
-¿Puedes creerlo? Celos de una mujer que no existe- Sora sonrió y bebió de su taza nerviosa.
-Creo… que necesitamos algo más fuerte que esto- Mimi se levantó y se dirigió a la cocina, abrió su alacena
y saco un licor de ciruela. Sora la siguió con la mirada.
-Te va a encantar esto- Tomó un par de vasos y saco una caja de Calpis del refrigerador junto con un par
de botellas de agua mineral. Sirvió un poco de licor en ambos vasos. Al terminar de preparar las bebidas
se dirigió a la sala donde se encontraba su amiga.
-¿Qué es?-
-Adoro el Vino, solo que no he podido comprarlo, después del vino está el licor de ciruela-.
-Jejeje, durante estos meses que hemos convivido un poco, nunca me atreví a indagar, debo admitir que
es un chico duro, pero desde que les conté sobre el Digimundo, Yamato-san se volvió más accesible, y
creo que él también quiso desahogarse al igual que tú.
-Pero tranquila, creo que lo mejor es que se den un tiempo, lo que si deberían de hacer es las pases,
fueron amigos antes de ser pareja- El pecho de Mimi se sintió presionado al decir esa frase.
-La música siempre lo ha relajado, sentía culpa al no interesarme en ello; siempre lo he apoyado con su
banda pero nunca pude establecer una conexión con él en ese aspecto al igual que él con mi tenis.-
-Es algo posesivo en ese aspecto, y perfeccionista, a veces me saca de quicio- Mimi dio un trago grande
haciendo muecas. Sora sonrió ante el rostro de frustración que mostraba su amiga. Mientras las chicas se
encontraban relajándose, un timbre sonaba en un departamento silencioso. Matt abrió los ojos y se
encontró a oscuras en su propio departamento, se enderezó y encendió su celular para checar la hora, se
percató de que tenía un par de mensajes. Él timbre volvió a sonar haciendo que Matt se levantase a abrir
la puerta. Tropezándose a su paso, maldecía a quien estuviese detrás de esa puerta.
-Bueno, iba de camino al departamento de Mimi cuando ella me canceló y como tu departamento no está
lejos pues vine a arreglar asuntos pendientes- Tai llevaba consigo unas bolsas que desprendían olor a
comida, se alcanzaban a visualizar una bolsa de frituras al igual que gaseosas.
-Si vienes a sermonearme por lo sucedido en la tarde ahórratelo, porque no pienso dejarte pasar-
-Tranquilo, vengo en son de paz Ishida- Matt suspiró y lo dejó pasar encendiendo las luces para evitar más
tropezones.
-Vaya veo que ya comenzaste tu fin de semana- Comentó Tai al observar la copa de vino en la mesa junto
a la botella medio vacía.
-Si bueno, necesitaba relajarme- Se sentó en el Sillón y prendió la pantalla buscando algo interesante.
Mientras Tai comenzaba a preparar todo para una noche de chicos, sabía exactamente dónde encontrar
todo, ya que muy a menudo, las reuniones se realizaban en su departamento.
Tai apareció con una charola digna de todo hombre soltero. Botanas, frituras, dulces y por su puesto
comida china.
-¿Cenarás todo eso?- Matt miro la charola con desdén.
-Si no quieres tu parte si- Tai se sentó a su lado y comenzó con las frituras. Mientras Matt bebía de su
copa.
-Digo, ya que ahora los dos somos solteros, podríamos hacer esto los fines de semana eh- Tai tomo el
control buscando algo interesante en la tele.
-Supongo que Sora le contó a ella, pero no, ella no me dijo nada-
-¿Recuerdas la excursión al Digimundo?, Sora me pidió que la cambiara a otro grupo donde no estuvieras
tú, al principio pensé que habían peleado, pero después de que Sora y tú pasaran este fin de semana
separados me hizo sospechar, además volviste a tener ese genio de Ogro que te solía caracterizar cuando
eras soltero-
-Es cierto, rompimos ese mismo día- Hubo un silencio entre ambos.
-¿Estas bien?-
-¿Por qué hace unos momentos me preguntaste si Mimi me había contado?- Matt miro a Tai dudoso de
su respuesta.
-¿Porque no me dijiste que estabas saliendo con Mimi?-. Tai observó detalladamente a su amigo y guardo
silencio antes de dar su respuesta.
-Creí que había dejado en claro mi interés en Mimi- Al escuchar esa oración el pecho de Matt comenzó a
llenarse de sensaciones que no podía explicar, tomó de nuevo su copa y bebió de ella.
-Supongo que hemos creado una especie de amistad cercana-. Tai mostró una mirada dudosa hacia su
amigo rubio que se encontraba llenando su copa vacía.
-Ok… volviendo al tema, ¿todo bien?, sabes que tú y Sora son mis amigos y estoy ahí para ustedes,
independientemente de sus respectivas opiniones... -
-Sinceramente, nada... solo que su relación había terminado y que era lo mejor, no era secreto que tenían
muchas riñas- tomó unas frituras del plato y comenzó a comerlas.
-Teníamos opinión nos diferentes, fue lo mejor- Matt comenzó a comer del tazón. Se creó un momento
de silencio.
-¿Aun la quieres?- La pregunta de Tai rompió el silencio, Matt continuaba observando la tele sin prestarle
atención, en su mente se formulaba la misma pregunta.
-¿Tú? - le respondió
-No me refiero a eso- Matt se giró hacia su amigo y éste se encontraba observándolo estático.
-No me mientas Yagami, quieres ser sincero, entonces es el momento- continuo Matt. Tai tomo una lata
de la charola.
-Claro que sí, nunca deje de hacerlo... - el sonido del gas escapando del envase captó la atención de Matt.
-No lo hagas, no te culpo de nada, las cosas pasan por alguna razón, aun cuando sigo teniendo
sentimientos por Sora, ahora las cosas han cambiado, ahora que Mimi está aquí...- Las últimas palabras
de Tai provocaron una punzada en el pecho de Matt, de nuevo esa sensación se apoderaba de él y una
especie de pánico se creaba en su interior.
- “¿angustia? ¿Qué es esto?...esto... ¡Esto es culpa tuya, no mía!”- Matt se dirigía al ser que se encontraba
dentro de él –“Esta sensación se debe a tus sentimientos, no míos…”-
-¿Perdón? - Matt no había escuchado absolutamente nada de lo que Tai le había platicado.
- ¡¡No seas idiota!!... - Matt se levantó del sillón y comenzó a caminar hacia la cocina topándose con las
bolsas medio vacías que Tai había dejado, tratando de distraerse, comenzó a buscar lo que había en ellas.
-¿Por qué no?, ambos somos solteros, sé que le gusto, de no ser así no habría aceptado salir conmigo.... -
Matt coloco ambas manos en la cocineta con fuerza provocando un estruendo y callando de golpe a Tai.
-¿De qué? -
-Sobre los sentimientos de Mimi-
-Casi seguro-
-Entonces cuando estés seguro, quizás podrías hacerlo- las manos de Matt prensaban las bolsas tratando
de controlar su desagrado a la idea de que Mimi estuviera con Tai.
-Pero de esa manera podría estar seguro si ella realmente.... - Matt tomó una lata de refresco y la lanzó
con fuerza en dirección a su amigo; éste la pescó en el aire.
-No creo que sea correcto - Matt comenzaba a buscar excusas para evitar que Tai siguiera avanzando con
Mimi.
-Porque estas usando a Mimi para olvidar a Sora- Matt observó a su amigo con desprecio. Tai le sostuvo
la mirada.
-No, en realidad ella me gusta- dicho esto Tai se giró hacia la tele.
-He sido sincero contigo, ahora es tu turno- Tai se levantó del sillón y camino hacia su amigo.
-¿Estás seguro?
-Me acabas de decir que aún sientes algo por Sora, no me parece justo que Mimi sea tu distracción-
- De acuerdo, ¿quieres la verdad?; Al principio, si así fue, pero después comencé a quererla, con el tiempo
me di cuenta que ella quería que fuese el novio cariñoso y detallista, y eso no va conmigo ¿de acuerdo?
Ambos somos muy testarudo y tenemos un carácter difícil, ella busca algo que yo no puedo darle, la mejor
decisión que tomamos, fue terminar. ¿Contento?- al finalizar su declaración volvió a tomar su copa y
camino hacia la sala para volverse a sentar.
-Bien, no diré nada más- Ambos volvieron a la sala y la plática giro en torno al problema generado en el
Digimundo, la posible explicación y las medidas que tomarían al dejar expuestos a sus compañeros
Digimon. Mientras los chicos tenían una plática más amena, en el departamento de Mimi, la situación
comenzaba a cambiar. Una par de chicas más alegres compartían pláticas muy íntimas.
-¡Te lo juro! Nunca tuvimos intimidad, solo un poco de caricias un poco subidas de tono, pero no más....
Yamato es algo anticuado- Sora le daba un trago a su quinta bebida. Mimi sentía una especie de alivio al
escuchar eso.
-Supongo que era de esperarse, digo es nuestro Yamato, el chico frío y distante del grupo- completo Sora
y comenzó a reírse y Mimi escupió el sorbo que había tomado al escuchar a su amiga.
-Pero en serio, ¿nunca tuviste algo con Taichi?, me cuesta trabajo creer que nunca entablaron una
relación-
-Bueno, ya que te estoy contando todo... - Sora bebe otro sorbo para tomar valor.
-¡¿QUÉ!?, ¡Pero porque no me dijiste nada! - Mimi abrió los ojos en señal de sorpresa.
-Fue cuando comencé a salir con Matt... - se creó un silencio entre ambas.
-Pe... Pero fue una época en que estaba confundida, después, mi mente se despejó y deje en claro las
cosas-
-Claro que no, amo a Matt- El corazón de Mimi se encogió al escuchar eso.
-Pero tranquila, aun cuando lo amo, siento que fue lo mejor para ambos- se creó un momento de reflexión
personal entre estas chicas.
- ¿Y entonces?, ¿Cómo vas tu Mimi-chan?- Mimi trago saliva antes de comenzar a hablar
-Bueno... En realidad, desde hace ya un tiempo Taichi me ha estado pidiendo salir y.... -
-Lo sé, dejó muy en claro eso desde que llegaste a Japón-
-Bueno, hoy en la tarde por fin le di la oportunidad - Sora fue la que escupió su bebida esta vez al escuchar
a su amiga.
-La verdad, pensaba que era puro coqueteo suyo; Digo… Taichi se ha vuelto muy galán, tiene muchas
admiradoras, pero al final confesó sus intenciones, y cuando eso paso, sentía que debía de decírtelo y…-
Mimi fue interrumpida por la carcajada que su amiga comenzó a soltar.
-jajajaja ay Mimi-chan, no te preocupes por mí, eres libre de estar con quien quieras, ¡hasta con Yamato!
- Mimi guardo silencio ante ese comentario y bebió de su vaso hasta terminarlo.
-Puedo decir a tu favor que Tai sabe besar muy bien;… suertuda- Sora miró a Mimi de manera pícara,
mostrándole una sonrisa maliciosa.
-¡¡Pero que dices!! - Mimi se sobresalta ante el comentario de la pelirroja que no paraba de reír.
-Hmmmm ahora que lo pienso, ¿quién era mejor besando? - Sora coloco un dedo debajo de su labio
mientras lo pensaba.
-¡Noo, no quiero saberlo! - Se levantó meneándose un poco para tomar equilibrio y tomo el vaso de su
amiga caminando hacia la cocina para preparar más bebidas-
-Tienes que enseñarme a hacer esa bebida, sabe deliciosa- Sora hizo lo mismo y acompaño a su amiga
tambaleándose un poco.
-Creo que esta noche te quedarás conmigo Sora-chan- Mimi río ante la forma de caminar de su amiga.
-¡¡Mimi!! No me digas que... - Mimi se sonrojo cuando Sora cortó su frase cubriéndose la boca con una
mano.
-Fue una sola vez... con Michael, no sabes cómo me arrepiento, después de eso... nunca volvió a ser lo
mismo- Mimi término de preparar las bebidas y le paso un vaso a su amiga.
-Un poco, Michael fue muy paciente y cariñoso, solo que... No pude emm... disfrutar mucho.-
-Él insisto pero yo no quise volver a intentarlo, después de eso todo cambio, nada volvió a ser igual y luego
decidí regresar…- ambas tomaron de su vaso, apenadas.
-Espero que a mí me toque alguien igual de paciente y cariñoso- Sora se encogió de hombres avergonzada
de exponer su falta de experiencia ante su amiga menor que ella.
-Así será- Ambas chicas se sonrieron y continuaron con su plática, por otro lado los muchachos platicaron
hasta altas horas de la noche hasta que quedaron dormidos.
En la mañana, Mimi y Sora se encontraban durmiendo plácidamente, hasta que un timbre particular sonó,
despertando a la castaña. A su lado su amiga se quejaba por el ruido y se cubrió los ojos.
Ella tomó el celular y entre abrió los ojos para poder visualizar de quien se trataba. Un par de parpadeos
basto para poder ver con claridad el usuario. Inmediatamente se levantó de un golpe provocándole un
poco de mareo; debido a la noche anterior; ambas platicaron hasta acabar con la botella de licor y
quedando profundamente dormidas. Dando tumbos salió del cuarto y contesto.
-¿Qué sucede? - la voz casi imperceptible y áspera llamo la atención del chico que se encontraba del otro
lado de la auricular
-Bueno.... quisiera poder disculpar mi pésima actitud de ayer, ¿recuerdas que te pedí que me
acompañaras al Digimundo?, ¿Podrías acompañarme el día hoy?-
-Sí, solo deja de gritarme- el tono de Mimi sonaba a reproche. Matt guardo silencio ante su comentario.
-¿Es una invitación o un interrogatorio?- La jaqueca que Mimi traía comenzaba a ponerla de mal humor.
A Matt le empezó a hervir la sangre ante su respuesta.
-Paso por ti entonces-. La llamada término y ella se sentó en la cocineta dejándose caer en la barra.
-¿Qué paso? - Sora se encontraba llegando a la sala tocándose la cabeza en señal de malestar. Enseguida
Mimi se enderezó.
-Las diez-
-¿Qué?! Le dije a mi Mama que la acompañaría a la florecía- Dicho esto, comenzó a levantar sus cosas y a
arreglarse a toda prisa.
-Gracias por todo Mimi-chan, debemos de hacer esto más seguido!- se acercó a ella la abrazo y salió a
toda prisa agitando la mano para despedirse. Mimi observó a su amiga irse sin decir nada. El
departamento quedó en completo silencio después de que su amiga había salido. Un mensaje despertó a
Mimi de su trance.
Yamato-san:
"Se me olvido decirte, leí tus notas y tengo unos arreglos que me gustaría que escucharás, por cierto,
llevaré una canasta de comida".
Una sonrisa se dibujaba en el rostro de Mimi cuando un segundo mensaje llegaba a su celular.
Taichi-san:
"Hola hermosa, buenos días, ayer nos interrumpieron, te invito a comer, ¿qué dices?”
La sonrisa que adornaba su rostro desapareció dejándola estática mientras observaba su celular. El
corazón de Mimi se sentía en conflicto.
Eran las 5:15 de la tarde cuando el chico rubio se encontraba en su departamento observando el reloj
desconcertado, ya que su amiga no había llegado y eso le comenzaba a preocupar. Aunque el insistió en
pasar por ella, Mimi se negó rotundamente y aplazó su visita a las 5 de la tarde. Matt sabía que ella se
había desvelado y acepto el cambio de planes sin problema.
-Solo espero que con esto pueda al fin comunicarme contigo; no pienso dejar que tus sentimientos me
influyan más, ¿escuchaste? – Matt se dirigía al ser que vivía dentro de él sin obtener respuesta alguna. El
timbre sonó e inmediatamente se levantó del sillón de la sala para abrir la puerta.
-Llegas tarde-
-15 min-
-Empezaba a preocuparme-
-¡¡Hello Koushiro-kun!! Estamos listos- Mimi se acercó a la laptop y saludo a su amigo que se encontraba
del otro lado.
-De acuerdo, tengan mucho cuidado. Los estaré monitoreando desde aquí, Tentomon ya avisó a Palmon
y Gabumon-
-De acuerdo- Matt contesto y enseguida ambos fueron transportados hacia el Digimundo.
“Los sentimientos que generamos son como ondas de energía que se difunden en el inmenso mar de
nuestro ser…”
-Tranquila, todo está muy bien, los chicos me han cuidado bien, no tienes nada de qué preocuparte-
-¿Ha pasado algo extraño Palmon?- Matt interrumpió preguntando de manera cautelosa.
-No, solo queríamos ver uno de los puntos de concentración de energía- Mimi se levantó cargando a
Palmon entre sus brazos.
-Sí, Gabumon- Matt tomo entre sus manos el Digivice y éste comenzó a brillar iniciando la Digievolución.
Matt subió encima de Gabumon y extendió su mano para ayudarle a Mimi a subir. Ella observó dudosa.
-Vamos, será más rápido así- Matt mostró una sonrisa torcida; Mimi bajo la mirada mostrando una mueca.
Levanto el rostro y paso a Palmon. Matt la tomó y la colocó enfrente de él. Enseguida sintió como Mimi
se había montado sin su ayuda. Giró la cabeza para observar a su amiga justo atrás de él.
-Nada-
-Lo sé, solo trataba de ayudarte a subir, sé que puedes hacer las cosas tu misma- Mimi lo miró asombrada
y Matt se giró.
-Sujétate- Le advirtió a Mimi cuando Garurumon comenzó a moverse a gran velocidad. Ella
instintivamente se sujetó de Matt. Palmon levantó sus brazos con gran entusiasmo de sentir el viento en
su rostro. Matt sonrió ante este acto mientras Mimi observaba alegremente desde atrás. El viaje fue
ameno y Mimi observó el hermoso paisaje en silencio. En poco tiempo habían llegado al lugar. Matt bajo
primero y ayudo a Palmon a bajar.
-¡Fue divertido!, Hay que hacerlo de nuevo- Palmon le comentó a Matt mientras él aún la tenía en brazos.
-¡Oye!- Mimi le gritó al ver que se comenzaba a alejarse con Palmon. Matt se giró observándola aun
encima de Garurumon.
-Pensé que podías hacerlo sola- Su comentario le dio un toque sarcástico mientras comenzaba a caminar
hacia ellos. Mimi frunció el ceño mostrando coraje ante su respuesta y comenzó a preparase para bajar.
Al ver las intenciones de Mimi, Matt corrió antes de que ella diese el salto llegando justo a tiempo para
evitar que callera al suelo, pero el impulso de Mimi al bajar fue demasiado y provocó que ambos cayeran
al suelo. Matt amortiguo la caída de Mimi, pues ella había quedado encima de él.
-Aceptar la ayuda de los demás no es ser dependiente, Si nos hubieses dicho lo que estaba pasando,
pudiste evitar muchas cosas-
-¡Si tan solo me hubieses dicho lo que pasaba, me hubieras evitado muchos problemas desde hace
mucho!- Mimi guardó silencio ante su comentario.
Matt dio un suspiro para calmarse y se pasó una mano por su cabellera dorada para serenarse.
-Mimi…- Palmon se acercó a ella mientras su compañera apretaba los puños. Observó a su querida amiga
Palmon y le sonrió.
-Lograr comunicarme con mi antecesor- Al decir esto Matt se acercó para poder tocar el tronco del árbol.
Mimi sintió un escalofrió al escuchar su respuesta.
-¿Y eso no es bueno? Por fin has podido descansar- Matt se detuvo al escuchar la respuesta de Mimi.
-¿Por qué te empeñas tanto en comunicarte con él?- Mimi se acercó a Matt cuando él comenzó
lentamente a levantar su brazo para poder palpar el árbol.
-¿Qué?- El corazón de Mimi comenzó a acelerarse. Matt se detuvo a unos centímetros. Y observó a Mimi.
En su mirada se observaba angustia y confusión.
-Y quiero saber lo que me estás ocultando – Al decir eso, Matt se decidió a hacerlo y el árbol comenzó a
destellar más de lo normal Mimi instintivamente trató de detenerlo pero Matt ya había alcanzado el
tronco. Ella coloco sus manos en él en vano mientas el destello del árbol los cegaba a ambos.
“Una risa se esparcía en el inmenso silencio, la visión era borrosa y la luz cegadora. El panorama
comenzaba a tomar forma. Un par de parpadeos bastaron para poder enfocar la vista. Una persona de
blanco estaba frente a él y lo observaba de cerca muy divertida. Se trataba de una mujer de tez rosada
con una cabellera larga y de color castaña clara que sobrepasaba sus caderas; la luz que le daba acentuaba
unos destellos color miel y en las puntas predominaba un color rosa dorado que se desvanecían conforme
iban mezclándose con las raíces de su cabellera. Sus ojos parecían dos esmeraldas que lo observaban
alegremente mientras le mostraba una sonrisa enmarcada con labios rosados. Una frase salía de ella pero
ningún sonido se formaba. Solo el eco de aquella risa que le provocaba nostalgia. Se enderezó y le extendió
la mano. Éste la tomó mientras ella señalaba un lago cristalino. La vista se enfocó en aquel lago. Una
especia de cristales sobresalían de éste cual icebergs sobre aguas heladas. Al acercarse pudo notar su
propio reflejo. Una persona de edad mediana y tez blanca, ojos cual zafiro y cabellera dorada cuyas puntas
se detenían en sus hombros. Su propio reflejo señalaba hacia el frente, provocando que él levantara la
vista observando una persona con capa oscura ocultando su rostro en la misma mientras que alrededor
del lago comenzaban a elevarse 7 destellos. Al girar la mirada para buscar a aquella mujer se encontró
rodeado de 7 personas más. Al sentir que alguien le sujetaba la mano. Volteó la mirada y se encontró con
unos ojos color rubí y cabellera rojiza que le sonreía.
-“Dakashi”- Al escucharla regreso su mirada hacia la mujer de ojos verdes y ésta lo observaba afligida. Le
dio la espalda mientras se alejaba de él oscureciendo todo alrededor. Tratando de alcanzarla él logró
sujetar su mano. Ella se giró observándolo desconcertada. Sintiendo como ella intentaba soltarse, la
acercó a él sujetando su rostro y alcanzando sus labios. Llenándolo de una sensación de alivio y goce
mientras sentía como ella correspondía a ese placer.
“¡Yamato!”…….. “¡Yamato!”…..
Los ojos de Matt comenzaban a abrirse enfocando la mirada a la chica que se encontraba frente a él.
-¿Mimi?- Matt observaba a aquella chica que mostraba una mirada de angustia. Al enfocar la vista su
sorpresa fue que se trataba de Sora.
-Creo que ha vuelto en sí- Gritó mientras unos pasos comenzaban a escucharse. Matt comenzó a observar
a su alrededor. Se encontraba en una habitación recostado en la cama.
-Kari y T.K. no han observado nada extraño aún, le he dicho que regresen. No quiero que estén solos en
el Digimundo más tiempo.
-…No- Matt trato de ponerse de pie pero se encontraba exhausto. Sora le ayudo a enderezarse.
-Tranquilo, no te levantes, Mimi dice que no podrás hacerlo hasta que recuperes energías- Le contestó
Tai.
-No…- Matt no tenía suficiente energía y sentía como poco a poco se desvanecía. A lo lejos observó cómo
Mimi entraba a la habitación y lo observaba angustiada. Tai se acercó a ella y la abrazó. Matt poco a poco
cerró los ojos hasta caer dormido.
La mañana siguiente Matt se levantó y un ruido en la cocina llamó su atención. Se sentó en la cama
recuperándose del largo letargo que paso.
-Ah, ya estas despierto, el desayuno está listo- T.K. se encontraba entrando a la habitación cuando Matt
se estaba levantando de su cama.
-Mucho mejor-
- Me alegro-
-Muero de hambre-
-Lo sé, Mimi-san me advirtió así que tengo todo listo- T.K. salió de la habitación dejando a su hermano en
el cuarto. Enseguida busco su celular para comunicarse con ella, en su pecho sentía una angustia que no
podía calmar al escuchar su nombre. Buscó su número para llamarle, pero el celular solo daba sin
respuesta.
-“Hola, estás llamando al buzón de Mimi Tachikawa, deja tu mensaje después del Bip, ¡Biiiippp!”- Una
sonrisa silenciosa se creó en el rostro de Matt sin saber que contestar, después de unos segundos su boca
se abrió.
-Mimi, soy yo, Yamato, ¿estás bien?, Por favor contéstame en cuanto escuches el…..- Un Bip se escuchó
cortando el mensaje de voz de Matt.
-Rayos…- Matt cerró el celular y lo dejó en su habitación para salir a su cocina a desayunar junto a su
hermano.
-Aquí tienes, unos rico hotcakes hechos por tu querido hermano- T.K. le sirvió un plato repleto de hotcakes
cubiertos con miel, fresas y blueberrys. Le sirvió a un costado una taza de café.
-Sora dijo que pasaría más tarde a checar como sigues- Matt dio un suspiro ante el comentario de T.K.
paso el bocado para hablar.
-Lo sé, pero creo que aun así como amiga, se interesa en ti, no seas muy rudo con ella, además así podría
salir un momento a comprar unas cosas que te hacen falta en la alacena mientras ella esta aquí.- T.K.
frunció el ceño ante el comentario que le daba a su hermano.
-¿Cómo lo supiste?-
-Soy tu hermano, creo saber bien cuando algo no anda bien, además Sora y tú se veían distantes- T.K.
tomó un sorbo de una taza de té que se había preparado.
-Gracias, pero de verdad que ya estoy bien, no estoy enfermo Takeru- logró decir antes de que volviese a
dar otro bocado.
-Lo sé, no me culpes por preocuparme, todos lo estamos-Los hermanos desayunaron en paz y el día
trascurrió de manera normal. Llegando la tarde, T.K. se preparaba para salir a hacer las compras para la
cocina. Justo cuando T.K. estaba por salir, el timbre del departamento sonó. El pequeño rubio abrió la
puerta para dar la bienvenida a Sora, ella traía un plato cubierto y le mostró una sonrisa.
-Ok, se escuchó a lo lejos mientras caminaba hacia la sala con el teléfono en la oreja. Al ver a Sora de pie
en la sala colgó inmediatamente. La puerta se cerró y se creó un silencio entre ellos.
-Bien, gracias por venir, no tenías que molestarte- Le contestó el chico rubio.
-No te preocupes, le prometí a Tai qué vendría a checar como sigues-Sora camino hacia la cocineta para
dejar el plato que traía en manos.
-Gracias- Matt siguió a Sora con la mirada. Sabía que algo no andaba bien, el tiempo que pasaron juntos
fue suficiente para reconocer cuando ella ocultaba algo.
-Vas a decirme que pasa o esperare todo el ritual- Matt se acercó a la cocina y tomo asiento destapando
el plato para oler el estofado.
-¿Porque lo dices?-
-Sora, te conozco, por favor- Ella lo observó mientras él cerraba el plato con la comida.
-¿Con Mimi?-
-Ella es la que sabe mejor que nadie lo que está sucediendo- Al terminar su frase se creó un silencio entre
ambos. Matt dio un suspiro.
-No, es solo que…. creo que desde que tienes esos sueños empezaste a prestarle más atención a esa mujer
y sentía algo de celos, pero ahora eso ya no importa. Además ahora Mimi está con Tai.- La sangre de Matt
comenzó a hervir al escuchar eso. Se levantó molesto de la cocineta.
-¡¿Y hasta ahora me lo dices!?! Por favor sora, ¿qué sentido tiene que me lo digas ahora?, Esto es absurdo
e infantil.
-¿Infantil? ¿Eso crees?- El tono de Sora comenzaba a ser sarcástico
-¡¡Si eso creo!! Ya que por fin hemos terminado vienes con estos reclamos; ¡¿no crees que estas fuera de
lugar?!- Matt manotea en el aire dándole énfasis a sus palabras.
-¿Por fin?-
-¿Acaso vas a negar que desde hace ya un tiempo tu y yo ya no estábamos bien? ¡Nos la pasábamos
peleando! Venos ahora.-
-No sé por qué estás tan enojado, ahora que vengo por fin a ser sincera contigo para rallar asperezas.-
-Pues gracias por tu sinceridad, si te parece bien me gustaría que por fin cerráramos este ciclo y no
hablemos más del tema.- Matt comenzó a caminar cuando el ruido del seguro de la puerta llamó la
atención de ambos. Ésta se abrió mostrando primero a T.K. que mostraba una sonrisa.
-Adelante Mimi-san, mi hermano esta con Sora- El corazón de Matt se aceleró al escuchar su nombre.
-Solo pase a dejarle esto a Yamato-san.- Mimi alzo el plato que traía en manos.
-Yo también le traje un poco de comida, pero igual ya iba de salida- Sora levanto su bolso y se despidió de
Matt agitando la mano.
-Espera Sora, te acompaño- Mimi camino hacia la cocina y dejo el plato en la barra de la misma.
-Espero te recuperes Yamato-san, nos vemos mañana en la escuela- Mimi agacho la cabeza en señal de
despedida y giró inmediatamente para alcanzar a su amiga.
-Fue mi imaginación o Mimi-san traía prisa, ¿o no hermano?- T.K. se giró para ver a su hermano con la
mirada perdida.
Al día siguiente, los chicos tomaron sus clases normalmente, Matt se encontraba ansioso por su clase de
música, necesitaba hablar con Mimi sobre la visión que tuvo. Durante el receso, Sora y Mimi pasaron el
tiempo juntas platicando sobre el festival que se aproximaba. La pelirroja se había ofrecido a hacer el traje
para la presentación de Mimi y ésta se encontraba muy entusiasmada por esa idea.
-“Un mal momento para que acercarse a platicar con ella, definitivamente durante la clase de música
hablare con ella”-Se dijo a sí mismo
El timbre sonó y Matt se acercó a toda prisa donde se encontraban las chicas.
-Ahora no Taichi-
-Pero…-
-Mimi, es hora de ir a clase, tenemos que terminar ya la canción-ambas se quedaron en silencio ante la
interrupción de Yamato.
-Ok Sora-chan, muero de ganas de ver tus diseños- Mimi se puso de pie al igual que su amiga.
-Si gustas Matt, puedo diseñar tu traje para que combine con el de Mimi en la presentación del festival-
-Si como gustes- Matt tomó muy a la ligera el comentario de Sora y ambas se percataron de ello. Como
previamente habían reñido, Sora decidió no seguir permitiendo que le afectase la actitud de Matt; así que
se despidió de ambos y se alejó.
-Vamos- Mimi comenzó a caminar en silencio y molesta con la actitud que había mostrado previamente
su amigo rubio.
-Lo sé, lo siento, estaba un poco ocupada; cuando escuche el buzón ya tenía un compromiso, por eso
pase a dejarte algo de comida en forma de disculpa- El comentario tajante de Mimi silencio a Matt.
-¿Por fin pudiste comunicarte con él?- Ella volvió a cortarle su comentario
-¡¡Mimi-San!! Gracias a Dios que llegas, necesitamos ayuda con nuestro proyecto de música- Matt fue
interrumpido de nuevo, pero esta vez, por unos de sus compañeros que los esperaban en el pasillo.
-¡Estamos conversando!-El comentario de Matt mostró molestia y frustración. Tanto que los muchachos
dieron un paso atrás.
-Tranquilos chicos; enseguida voy a apoyarlos- Mimi les dedico una sonrisa y les guiño un ojo; los
muchachos entendieron el mensaje y se alejaron de ellos dos.
-Matt, no deberías de ser tan insensible con nuestros compañeros de clases, ellos buscan nuestra ayuda
porque quieren dar lo mejor de sí en el festival y nosotros somos buenos en esto; la actitud que tomas no
tiene ninguna justificación y a decir verdad…- Mimi hizo una pausa.
-…Me molesta- Al terminar su frase ella mostraba una mirada seria a Matt. Él la observaba sin hacer
ninguna mueca por su comentario; dio un suspiro antes de responderle.
-De acuerdo, pero con la condición de que en la tarde terminemos esta conversación, y aprovechamos a
terminar por fin esa canción, tengo un par de arreglos que quiero que escuches- Mimi lo observó dudosa
por unos instantes, se dio la media vuelta mientras le daba su respuesta.
-De acuerdo, pero saliendo de clases; tengo compromisos en la noche y no quiero retrasarme- Mimi
camino hacia el salón y Matt solo observó como ella se alejaba.
Durante la clase ellos no cruzaron palabra alguna, cada quien se dedicó a ayudar a sus compañeros con
sus números para el festival. Llegando la hora de salida, Tai acompaño a Mimi qué se encontraba con Sora.
Ambas platicaban sobre el diseño en el que sora iba a trabajar. Llegando al portón de la escuela se
encontraron con Matt e Izzy.
-Estaba platicando con Matt sobre lo sucedido en el Digimundo, cualquier información es de ayuda- Le
contestó Izzy.
-Le he dicho todo lo que se- Matt a completó el comentario del pelirrojo.
-Bueno chicos, me despido, estoy trabajando en un programa para el Digimundo y hasta ahora no he
podido hacer que corra correctamente. Platicamos más tarde- Izzy se despidió de ellos y se alejó.
-Bueno, iré a buscar unas muestras de telas para los diseños- Sora comenzaba a despedirse.
-Yo te acompañaría pero tengo que ir a terminar la canción con Matt, el tiempo se nos viene encima y
necesitamos terminarla ya; pero estoy segura de que Tai elegirá los mejores diseños para mi- Mimi a
completo la respuesta de Tai.
-Tenía planeado invitarlas a tomar un helado pero ya será para otro día-El chico moreno se encogió de
hombros y se acercó a Mimi para tomar su mano, acto seguido la acercó a sus labios para depositarle
suave beso en la muñeca.
-Me avisas cuando llegues al departamento-Dicho esto, se dio la media vuelta y comenzó a caminar junto
a Sora. Matt y Mimi observaron en silencio como se alejaban sus amigos mientras jugueteaban entre ellos.
Mimi sonrió ante esa escena.
Ambos se dirigieron en silencio hacia el departamento de Matt. Al llegar, él atendió a su invitada, Mimi
no quiso pasar a comer, así que Matt comenzó a preparar algo en la cocina. Saco una botella de vino
como entremés y le sirvió una copa a Mimi, ella no la rechazó. Tomó la copa y se sentó en la cocineta
mientras observaba como su amigo rubio se concentraba en la estufa.
-Vaya, veo que eres amante de la cocina- Mimi comenzó con el primer sorbo.
Matt se encontraba cocinando un Arroz Kare, al escuchar a Mimi sonrió, pero al estar de espaldas a ella
no pudo notarlo.
-Te entiendo perfectamente- Matt tapó el sartén para terminar de cocer el arroz y tomó su copa de vino
para sentarse.
-Entonces, ¿Qué arreglo pensaste para la música?- preguntó inmediatamente Mimi al ver que Matt se
sentó.
-Traeré las notas y terminando de comer las escuchamos- Matt se levantó en dirección a la sala y de una
cajonera saco una libreta.
-Es esto- Matt le dio la libreta con una serie de notas, Mimi comenzó a leerlas y a tararearlas. Mientras
ella lo hacía Matt la observaba y ella lo notó.
-¿Tengo algo en la cara?- Mimi seguía leyendo la libreta cuando preguntó a Matt.
-No, solo me sorprende que entiendas a la perfección lo que está escrito ahí-
-Bueno, la música me gusta al igual que la cocina, creo que tu arroz ya está listo- Mimi levanto la cabeza
en dirección a la cacerola que se encontraba en la estufa a fuego bajo. Matt arqueó una ceja dudando de
ella, pero fue a cerciorarse de que todo estuviese en orden. Para su sorpresa, el arroz estaba en su punto.
-Vaya, yo le hubiese dado un par de minutos más pero funcionará así- Matt apago la llama y comenzó a
preparar los platos donde serviría la comida. Sirvió las proporciones junto a las guarniciones y llevó los
platos hacia la cocineta.
-Sí, de hecho es una de las carreras que me gustaría estudiar-Mimi le dio el primer bocado al plato
-¿Una?-
-….Si, Matt…. Esto…- Mimi seguía degustando la comida buscando las palabras para expresarse-
-Esto está delicioso- Los ojos de Mimi brillaron al sentir en su paladar una mezcla de sabores que cumplían
sus altas expectativas en comida.
-Me alegra que te gustara- Ambos continuaron con su comida y conversaron sobre sus gustos culinarios.
Al finalizar Matt seguía sirviendo del Vino a petición de Mimi, ya que tanto ella como él compartían el
gusto por esta refrescante y ligeramente dulce bebida.
-Bueno, entonces trae la guitarra para empezar a ensayar- Mimi se sentó en el sofá mientras Matt
desenfundaba su guitarra acústica.
-Bueno, tengo una idea que va más o menos así- Matt comenzó a tocar una secuencia de acordes leyendo
de las partituras que tenía en la mesa. Mimi observaba como los dedos de Matt se movían con agilidad
provocando una melodía armoniosa.
-Se oye muy bien- Comentó ella mientras bebía un pequeño sorbo.
-Quisiera escucharla pero con tu letra- Matt se detuvo y tomo su copa que se encontraba en la mesa.
-Ya lo veremos-
Ensimismados en sobresalir y hacerse notar en sus habilidades artísticas, comenzaron una especie de
competencia y sin darse cuenta, la botella de vino se terminó. Matt se levantó en busca de alguna botana
y para su sorpresa, T.K. había comprado durante su visita una segunda botella; al hacer la mención a Mimi,
ella lo aprobó sin titubear. Pasadas un par de horas, la reunión había tomado un modo más informal,
debido a que la segunda botella estaba por terminarse, las risas comenzaban a opacar la seriedad del
ensayo.
-¡Espera no! dejemos esa parte- Matt la trataba de detener quitándole el lápiz. Pero ella alejo el brazo
quedando fuera de su alcance sonriendo alegremente.
-Acabas de decir que ese tono no va con tu voz, entonces lo voy a cambiar, déjame- Mimi sonreía mientras
jugueteaba con Matt para pelear por el dominio del lápiz. Matt se encimaba en ella para tratar de
detenerla pero él notó que Mimi no soltaría el lápiz y termino por dejarla en paz.
-¿Qué?- Mimi se giró para mirar a su amigo que se encontraba sentado alado suyo en el sofá de la sala.
-Sí, escuchaste bien- Matt mostraba una sonrisa de satisfacción ante la reacción de Mimi y tomo su copa
casi vacía para darle el último sorbo. Inmediatamente ella se puso de pie.
-Tengo que ir al baño- Mimi soltó el lápiz y comenzó a salir en dirección al sanitario, al pasar por el sofá
ella trato de esquivarlo sin tener éxito ya que uno de sus pies tropezó con la esquina de éste.
-Cuidado- Matt se levantó instintivamente y sintió un leve mareo, parpadeó un par de veces antes de dar
un paso pero Mimi compuso su porte.
-Estoy bien- Le contestó de espaldas, acto seguido camino hacia el sanitario. Matt continuó de pie en
espera de que ella regresara. Mientras ambos continuaban esquivando el tema sobre lo sucedido en el
Digimundo, Matt comenzó a sentir una agitación en su pecho. La angustia por saber si Mimi había tenido
la misma visión le carcomía, más supo mitigar ese deseo de preguntarle distrayéndose en su ensayo.
Tomó asiento y repasó lo sucedido, coloco una de sus manos en la sien para mitigar el aturdimiento y
comenzó a recordar lo que había visto en ese sueño. Pudo comparar la similitud que tenía aquella mujer
con Mimi.
-“¿Acaso ella… habrá pasado por esto que yo estoy pasando?”- Matt se preguntó a sí mismo. –“¿habrá
sentido esa atracción como yo lo siento ahora?”- Los pensamientos de Matt fueron interrumpidos por la
puerta del baño que se abría.
Mimi caminaba con la cabeza baja y con una mano en la cabeza. Al llegar a la sala se detuvo en seco
cuando observó a Matt de pie mirándola.
-¿Todo bien?-
-Si… creo que es hora de irme a casa- Dicho esto camino para tomar su mochila. Al inclinarse para tomarla
un mareo la tomó por sorpresa y comenzó a tambalearse.
-Cuidado- Matt vio como ella comenzaba a caer e instintivamente se acercó para tomarla por los hombros.
-Estoy bien, solo creo que el vino me ha afectado un poco, no debí tomarlo sin antes haber comido algo
jejejeje- Al escuchar la risa de Mimi, Matt recordó su visión, específicamente la escena en que aquel
hombre de cabellos dorados besaba a aquella mujer de tez rosada.
Matt miró por encima a Mimi, era más alto que ella ya que su cabellera rosaba su barbilla, demasiado
baja como para poder verle la cara; Mimi tenía su rostro escondido; como si el par de tropezones le
apenarán por su estado aturdido. El olor que ella desprendía era dulce, Matt comenzaba a embriagarse
por ese aroma. Él pudo notar como Mimi no intentaba apartarse de él. Su cuerpo estaba recargado por
completo. Mimi pudo notar que Matt no la soltaba provocando un calor en ella que recorría su cuerpo.
Se estremeció al sentirlo e inmediatamente intentó alejarse.
-Debo irme- Al tratar de apartarse, Matt la sostuvo con más fuerza, evitando su movimiento.
Mimi no tenía el coraje de verlo a la cara, sabía que si lo hacía, los vestigios de esa atracción que sentía
cuando su antecesora compartía su cuerpo, regresarían.
-Yamato-san, debo irme- Volvió a repetirlo pero esta vez su cuerpo no hizo el esfuerzo por realizar lo que
sus palabras pedían.
-Matt- Contestó él tomando por sorpresa a Mimi haciendo que levantase el rostro para observarlo.
-Antes, solías llamarme Matt, prefiero que me llames así- Mimi mostraba una mirada de asombro, sus
ojos brillaban cual gemas color ámbar. Matt no podía quitarle la mirada.
-Matt, ¿podrías soltarme?- Mimi le sostenía la mirada. La respiración era acelerada, se podía notar en
ambos y eso ponía más nerviosa a Mimi.
-En mis sueños la vi, por fin pude verla, ahora sé porque…- Matt tomo el rostro de Mimi y lo levantó.
-Fue solo un sueñ…- Sin darle tiempo para terminar; Matt no pudo resistirse más y silencio a Mimi con un
beso. Al sentir que ella no lo rechazaba, Matt comenzó a frotar sus labios con los de ella sintiendo la
necesidad de probar más. La duda sobre lo que ella sentía hizo que abandonara sus deseos y se apartó.
-He querido hacer esto desde hace mucho….- La respiración de ambos era agitada.
-Matt…- Mimi sentía el aliento de Matt fusionarse con el de ella, aún seguía demasiado cerca de su rostro.
-Desde que regresaste de E.U.-El acariciaba el rostro sonrojado de Mimi y esta a su vez agachaba la mirada
mostrando timidez lo cual provocó en Matt un deseo más fuerte por seguir probándola.
-Yo… no podemos…tú y…- Matt coloco su pulgar en los labios enrojecidos de Mimi acariciándolos para
que guardara silencio.
-Si quieres que pare lo haré; tan solo dime que quieres irte y te dejaré en paz….- Matt le susurro como si
no quisiere que nadie más lo escuchara. Mimi evitaba su mirada, lo único en lo que podía pensar era en
el sonido que provocaba su corazón al palpitar, era tan fuerte y tan rápido al recordar ese breve beso que
él le había dado, que nublaba sus pensamientos. El silencio de ella fue suficiente para Matt, sabía que
deseaba ese beso tanto como él. Sin pensarlo más, se abalanzo hacia Mimi sosteniéndole la cabeza para
volverle a besar; ésta vez introduciéndose por completo en su boca, saboreándola apasionadamente,
Mimi rodeo el cuello de Matt y se dejó guiar totalmente por él. Sabía que había perdido el control de su
cuerpo, lo único en lo que ella podía pensar era en el sonido que Matt emanaba de placer al besarla. Su
mente quedó completamente a merced del deseo. El dulce sabor que emanaba ese chico con el qué había
soñado un largo tiempo y ocultó de todos por fin lo estaba probando y era tan dulce como lo había sentido
en las memorias que le mostró aquella antecesora portadora de la pureza.
La noche era avanzada. La luna iluminaba la ventana de un departamento con las cortinas entreabiertas
mostrando una sala a oscuras. Unos ojos azules se abrían poco a poco tratando de encontrar un poco de
luz entre tanta penumbra. Aturdido, Matt entro en si recordando en un instante lo que había sucedido
horas atrás. Al sentir su cuerpo frio y solitario se enderezó para confirmar sus sospechas. Sus ojos se
habían acostumbrado a la poca luz que entraba a la sala y visualizó un departamento solo y silencioso. Al
girar su cuerpo para comenzar a buscar su ropa notó una hoja en blanco encima de la mesa. La misma
mesa en donde se encontraban las partituras y las copas vacías en donde habían bebido.
-“No quise despertarte, lamento lo sucedido. Esto no debió pasar. Por favor olvidémoslo.”- Al leer la nota,
Matt no pudo ocultar su frustración y estrujo la hoja entre sus manos. Lejos de ahí, Mimi se encontraba
en su regadera inmóvil mientras recordaba con detalle lo sucedido hace unas horas.
-Matt….-
La mañana siguiente, Matt caminaba a toda prisa por los pasillos del edificio de la escuela. Era muy
temprano y los alumnos eran pocos, solo los puntuales estaban presentes. Los chicos lo observaban
desconcertados ya que se dirigía a un aula que no le correspondía. Matt corrió la puerta para descubrir a
muy pocos estudiantes, entre ellos Izzy.
-¿Yamato-san?-
-Dijo que hoy no se presentaría, que tenía unos asuntos personales que atender- Al escuchar esto, Matt
sintió una desesperación enorme. Tenía tantas cosas que hablar con ella ya que no contestaba sus
mensajes.
-Si un poco, gracias- Matt se dio la vuelta y comenzó a caminar por el pasillo. No le interesaba la escuela
en esos momentos. Decidió irla a buscar; si ella no quería enfrentar lo sucedido, él lo haría. Para su
desgracia, en el pasillo se encontraban Sora y Tai platicando. Al verlo ambos lo saludaron.
-Yamato!- Taichi alzó una mano en señal de saludo. Pero Matt solo le respondió con el mismo gesto y
pasó de largo.
-¿A dónde vas?, El salón está arriba- Le gritó Sora mientras él se seguía alejando.
-Tengo un asunto urgente que atender, nos vemos después- Dicho esto, Matt comenzó a correr por los
pasillos para salir de la escuela.
-Has notado que Matt está un poco distraído- Sora comentó a Tai mientras lo perdían entre la multitud.
-Dijo que es algo privado, solo lo del hombre encapuchado parado sobre un lago-
-Hmm… hablaré con Mimi- Cuando Tai la mencionó, el corazón de Sora se estrujó.
-Últimamente ella y Matt han formado un lazo cercano de amistad- Tai se giró hacia Sora cruzando los
brazos.
-No me digas que estás celosa de Mimi- Inmediatamente Sora lo miró con desaprobación.
-El hecho que hayan terminado no quiere decir que aún no sientas nada por él-
-¿Te paso lo mismo a ti en aquel entonces?- Cuando Sora hizo esa pregunta la sonrisa burlona de Tai se
borró de su rostro mostrando una línea dura.
Lejos de ahí. En un departamento silencioso, Una chica ojimiel se encontraba de pie frente a la estufa
mientras el vapor de la tetera se escapaba. El sonido agudo que desprendía la tetera para anunciar que
el agua estaba lista logró sacarla de su trance y enseguida apagó la estufa.
-Dakashi… ¿Qué le has mostrado?- Inmediatamente se sentó en la cocineta colocando ambas manos en
su frente expresando claramente su preocupación.
-Nadeshiko… lo lamento, no pude evitarlo…- Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de su
celular. Se levantó para poder revisarlo.
-“Hola princesa, ¿Cómo te sientes?, Terminando las clases pasaremos a verte, Sora e Izzy me
acompañarán. Ishida se fue así que supongo que no vendrá con nosotros. Besos”- Al terminar de leer el
mensaje una angustia presiono su pecho. Cuando sus ojos leyeron la parte que decía que Matt se había
ido de la escuela supo al instante que se dirigía hacia ella. Inmediatamente se levantó y corrió a cambiarse
para salir de ahí. Lo primero que encontró fue lo que vistió, sin importarle si cuadraba o no. Se recogió el
cabello en un bun desarreglado y agarró su bolso metiendo solo cosas importantes. A tropezones salió de
su departamento. Comenzó a correr por el pasillo para llegar al elevador. Pero supo al instante que no era
buena idea. Podría toparse con él, así que decidió bajar por las escaleras.
-“Son solo ocho pisos”- Pensó ella. Cuando estuvo a punto de llegar a las escaleras. El elevador timbró y
las puertas comenzaron a abrirse. El corazón de Mimi se detuvo por un instante. El miedo se apoderó de
ella.
-Vaya, que bonito edificio, perfecto para vivir- Un par de personas salieron del elevador y pasaron de largo
a la chica que se encontraba de pie. Mimi dio un suspiro de alivio y comenzó a bajar las escaleras a toda
prisa. Las pisadas se escuchaban por todo el pasillo. Sin pensar en el peligro en el que se estaba
exponiendo, corrió a toda prisa. Para su desdicha, sus botines le hicieron una mala jugada y resbalaron en
un escalón donde había dado un mal paso. Al caer su cuerpo se inclinó hacia atrás golpeándose la espalda,
comenzó a rodar hasta que chocó con la esquina del descanso de las escaleras. Deteniendo su caída.
La mente de Mimi estaba borrosa. El dolor que le provocaban los golpes que había recibido su cuerpo
eran confusos. La invadía el dolor, su cabeza zumbaba y el mínimo movimiento le provocaba gran agonía.
Con la mirada buscaba su bolso para encontrar su celular y pedir ayuda, sabía que poca gente usaba las
escaleras hoy en día. Así que las probabilidades de que alguien la encontrase eran escasas.
Definitivamente la suerte no estaba de su lado. Su bolso había quedado lejos de ella, en el descanso
superior. Trato de moverse pero el dolor no la dejaba.
-“Soy una estúpida…”- Las lágrimas comenzaban a brotar a cantaros en sus ojos. Pensó en gritar
-“Ayuda…”- El pecho le dolió. Agacho la cabeza y comenzó a apretar sus ojos para mitigar su agonía. No
sabía con exactitud cuánto tiempo estaba pasando. Ella seguía sin poder moverse y el dolor no cedía. El
pánico comenzaba a apoderarse de ella y su respiración comenzó a ser rápida y brusca.
Una mano cálida toco su espalda. Mimi abrió los ojos y observo la presencia de una persona frente a ella,
rápidamente levantó la mirada.
-Matt….- Mimi sintió alivio al verlo. Su rostro mostraba angustia. Matt la sostuvo de los hombros para
ayudarla a levantarse pero ella dio un frito ahogado. Él apretó los dientes al verla en ese estado y sacó su
celular marcando a toda prisa.
-“Necesito una ambulancia al departamento….” – Al escuchar a Matt pedir ayuda, Mimi supo que su
condición no era solo de unos cuantos golpes. Sostener la mirada en alto era agotador para ella, así que
agacho su cabeza y en el suelo notó unas gotas de sangre que caían debajo de ella. Lentamente comenzó
a cerrar los ojos mientras todo a su alrededor comenzaba a desvanecerse.
...
“El sol iluminaba el boscaje, las luces danzaban alrededor de un bosque que se encontraba no muy lejos
de un lago cristalino. Nadeshiko descansaba en las frondosas ramas de un gran árbol, lo suficientemente
alto para divisar el horizonte. Pequeños seres alrededor de ella jugaban alegremente. Nadeshiko se
regocijaba con sus pequeños movimientos torpes. A lo lejos algo fuera de lo normal llamó su atención.
Pudo observar a un hombre de pie cerca del lago rodeado de sus seres acompañantes, algunos más
desarrollados que otros. Pudo notar como él les sonreía mientras los alentaba a entrar al lago. Al
sumergirse los más pequeños, ella sintió inquietud al ver eso. Así que inmediatamente bajo y se acercó. Al
llegar observó como esos pequeños se había desarrollado a una etapa más grande. Se detuvo en seco. Los
pequeños seres que la acompañaron sintieron curiosidad de ver a esas criaturas diferentes de ellos y se
acercaron. Ella trato de detenerlos pero aquel hombre se giró y la notó. Ambos quedaron de pie en silencio.
Un hombre mucho mayor que ella, con la tez clara y cabellos largos y desalineados color oro hacían resaltar
sus ojos azules color zafiro.
-Vi como ahogabas a las pequeñas criaturas- Ella respondió de la misma manera.
-No las ahogaba, las ayudaba a evolucionar-
-¿Qué?-
-Veo que las tuyas siguen en una etapa muy pequeña- Nadeshiko notó como él las observaba como
criaturas inferiores así que se molestó.
-Soy Dakashi, guardián del lago de la armonía y portador de uno de los 8 emblemas de este mundo-
Al escucharlo ella sintió vergüenza por la forma en que le había hablado, no había conocido más que a 3
guardianes, El portador del emblema del Valor, la portadora del emblema del Amor y al portador de la
Lealtad, con los cuales compartía un gran vínculo. Había escuchado de los demás pero aun no los había
visto. Era relativamente nueva.
-¿Y tú quién eres?, ¿Qué haces en mis tierras?- Nadeshiko se sentía menospreciada, así que se acercó a él
colocando ambas manos en sus caderas.
-Soy Nadeshiko, Soberana del bosque de la virtud y portadora del emblema de la pureza- Al presentarse,
Nadeshiko sintió como su presencia tomaba fuerza ante ese hombre.
-Ya veo, así que los rumores son ciertos- Aquel hombre la miro de pies a cabeza y ella sonrió. No era secreto
que la portadora de la pureza era una mujer hermosa y admirada en ese mundo, solo pocos tenían el honor
de conocerla, los habitantes habían intentado entra al bosque para conocerla, pero ella únicamente dejaba
entrar a aquellos con el corazón puro y merecedores de una de sus criatura mágicas.
-Aun siendo guardiana, sigues siendo joven e inexperta. Mira que descuidar a tus criaturas y dejarlas en
esa etapa. Y además abandonar tu puesto.
-Mi bosque no tiene nada de descuidado. Además mis criaturas están perfectamente, son felices y sanas.
No necesito de tus consejos para…-
-No es un consejo, es una crítica y es una verdad- A Nadeshiko le hervía la sangre. Ningún guardián había
sido tan grosera con ella.
-No necesito de tus críticas, Imagino que debes de ser el portador del conocimiento, porque te crees un
sabelotodo; pero espero y sepas esto- Se dio la vuelta y comenzó a alejarse de él.
-No eres digno de entrar a mi Bosque así que ni te molestes, solo los corazones puros pueden hacerlo y
dudo mucho que tú puedas hacerlo- Al terminar esto su Hada Lilly aterrizó para tomarla y llevársela.
Nadeshiko observó de reojo como Dakashi se quedaba de pie y mostraba una sonrisa torcida.
-Ese altanero es el portador del emblema del conocimiento y se atrevió a criticar mi trabajo como
guardiana-
-Ya veo-
-Recuerda que los portadores son seres elegidos por nuestro mundo-
-¿Qué?-
-Nada Nadeshiko-
Nadeshiko repaso en su mente su encuentro infortunado con uno de los portadores. El hecho de que se
veía mucho más grande que ella, hacía que se sintiera regañada por uno de sus superiores. El portador
del Coraje y la Portadora del Amor solían darle consejos, ya que ellos tenían más tiempo que ella pero
nunca nadie lo había hecho como Dakashi. Y eso hacía que su crítica fuese muy dura...
Los ojos de Mimi comenzaban a moverse. Poco a poco fue entrando en sí mientras enfocaba la vista. Un
lugar desconocido figuraba a su alrededor. Trataba de recordar lo sucedido pero su cabeza se encontraba
llena de imágenes confusas. Un lago, una tetera, un joven rubio y unas escaleras. Acto seguido sus ojos se
abrieron mostrando pánico. Trato de moverse pero su cabeza se sentía adolorida y una punzada hizo que
se quejara.
-Tranquila, no te muevas- la voz provenía de un costado suyo; al girar su rostro, se topó con unos esos
ojos azules que conocía muy bien, aquellos mostraban preocupación.
-No te muevas, llamaré al Doctor- Matt se levantó y se dirigió a la puerta. Mimi comenzaba a observar su
cuerpo. Las Piernas le respondían, pero un gran dolor en la espalda baja le negaban moverse libremente.
A un costado logró ver como su brazo se encontraba envuelto en una especie de faja que se sostenía de
su pecho hasta su hombro. Trato de mover la muñeca y encontró con que fue una pésima idea.
-Alto ahí Señorita, no debe moverlo. Tuvo una gran caída el día de hoy.- Un doctor joven no mayor a 30
años llegó a revisar su expediente. Hojeando el resumen de su caso mientras se acercaba a ella.
-¿Qué me sucedió?-
-Hasta donde sabemos, rodó por las escaleras- Se acercó y con una lámpara le alumbro los ojos.
-Siga la luz- El doctor movió de un lado a otro la lámpara de forma lenta y Mimi la siguió como se le pidió.
-Muy bien- Enseguida se enderezó y comenzó a destapar sus piernas. Mimi notó que se encontraba
vendada la parte de su tobillo.
-Dígame si le duele- Él Comenzó a moverla poco a poco y a presionar partes de su cuerpo para cerciorarse
de que no tuviese ninguna otra fractura. Mimi seguía cada indicación que el Doctor le daba. A lo lejos Matt
la observaba con los brazos cruzados con el mismo rostro de preocupación.
-Muy bien, al parecer todo está en orden, la herida a un costado de su cabeza y la fractura del húmero
parecen ser su mayor problema hasta ahora. Me preocupaba un poco ese golpe en su cadera,
afortunadamente no hay fractura o fisura en ella. Nada que una buena terapia, medicamentos y cuidados
no solucionen.
-Tranquila Señorita Tachikawa, lo peor ya ha pasado. Pero le voy a tener que pedir que guarde reposo por
unos cuantos días y la mantendremos vigilada-
-Se quedará en observación hasta mañana, solo por precaución.- El doctor se dirigió a Matt y éste se
acercó para escuchar las indicaciones. Él asentía a cada orden que el Doctor le daba sin decir nada.
-Bueno, cualquier aclaración no duden en llamarme, Soy el Doctor Akiyama y estoy a sus órdenes- Dicho
esto extendió la mano a Matt y este le agradeció. Al cerrarse la puerta de la habitación Matt se quedó de
pie a espaldas de Mimi mientras ella lo observaba. Agacho la cabeza y se giró hacia ella en silencio.
-Las 2 de la tarde- Habían pasado alrededor de 5 horas desde su caída.- ¿Por qué corrías por las escaleras
Mimi?- ella se sintió apenada por la pregunta.
-…Resbalé-
-Si esas personas no me hubiesen ganado el elevador no hubiera pensado en usar las escaleras-
-Tus pasos se escuchaban por todos lados Mimi, después de eso solo escuche…- Matt guardo silencio y
cerró los ojos mientras giraba la cabeza de un lado a otro al recordar lo sucedido. Dio un suspiro y
prosiguió.
-¿En que estabas pensando?- Matt apretaba los puños en señal de impotencia. Mimi no tenía el valor de
verle a la cara.
-No, por favor- Mimi lo interrumpió. –Estoy muy cansada, no quiero hablar de eso, ni ahora ni en un
futuro- Hubo un silencio entre ambos. Matt se levantó de la silla.
-Le avisare a los demás que estas aquí y también iré por algo de comer mientras descansa- Matt se alejó
dejando a Mimi atrás mientras caía en un profundo sueño.
…
-“Estará bien, solo se quedará en observación hasta mañana”- Los oídos le zumbaban mientras Mimi volvía
de nuevo en sí al escuchar a lo lejos unas voces familiares
-“Pero no entiendo, ¿Cómo sucedió?, ¿Cómo la encontraste?”- Mimi abrió los ojos y contemplo al pie de
su cama a Tai, Sora, Izzy y Matt.
-“Al parecer corría al bajar las escaleras y rodó todo un piso”- Matt se encontraba explicando la situación
que ella estaba teniendo.
-“Pero el doctor aseguró que no tiene nada grave ¿cierto?”- Sora se encontraba con ambas manos en el
pecho, su rostro mostraba preocupación.
-“Fue una suerte que la encontraras Yamato-san”- Izzy estaba de espaldas a Mimi, así que no pudo notar
que ella ya había despertado.
-“Le hable para que me ayudara”- La voz de Mimi llamó la atención de todos.
Tai camino hacia su cama y sujeto su mano mientras Sora se acercaba del otro lado para tomar asiento.
-Pero que descuidada eres- Tai trataba de sonreírle pero su preocupación no lo dejaba.
-Si querías un justificante médico, debiste ir con Joe, no tenías que rodar por las escaleras para conseguir
uno- La broma de Tai le hizo gracia a Mimi, pero su cuerpo reaccionaba con dolor ante su risa.
-Tai, déjala ya, no vez que la lastimas- Matt se encontraba al pie de la cama y Mimi pudo observar como
los miraba con recelo.
-Lo importante ahora es tu recuperación, hemos hablado con los chicos para turnarnos y cuídate. También
creo que debemos de avisarles a tus padres-
-No, por favor, no quiero preocuparlos, solo dejen que sea yo la que les cuente lo sucedido- Mimi miró a
Sora y le mostró suplica con la mirada.
-Sería una buena oportunidad para conocer a mis futuros suegros- El comentario de Tai no fue muy
agradable para Matt y éste se dio la vuelta y salió de la habitación. Izzy lo observó mientras abandonaba
el cuarto.
-La señorita aquí presente no me ha aceptado aún- Mimi guardó silencio ante el comentario de Tai y solo
le mostro una sonrisa débil.
-Creo que lo mejor es que descanses, mañana vendremos por ti para llevarte a mi casa Mimi, así podremos
cuidar de ti- Sora le sonreía y Mimi asintió con la cabeza.
-Yo me encargare de todo para justificar tu ausencia no te preocupes. - Izzy se encontraba de frente a
Mimi.
Los chicos notaron a Mimi cansada así que decidieron irse. En el pasillo se encontraron a Matt sentado
mientras tomaba un café.
-Es cierto, has estado aquí todo el tiempo- Sora transmitió su oración con un tono inquisidor.
-Sus padres no están aquí, no conozco ningún familiar y ustedes se encontraban en clases, lo menos que
podía hacer es acompañarla-
-Solo voy por mi saco- Matt interrumpió a Tai mientras seguía caminando hacia la habitación.
Al entrar a la habitación, observó a Mimi dormida. Giró la mirada y localizo su saco. Camino hacia el
mientras trataba de olvidar la escena de Tai tomándole la mano mientras estaba a su lado.
-Si no hubieses tratado de evadir nuestra charla nada de esto hubiese pasado-
-Yamato…-
Mimi sintió un burbujeo en su pecho. Las palabras de Matt resonaban en su mente inundándola de una
cálida sensación llenando de gozo su corazón al mismo tiempo que una angustia comenzaba a invadir su
mente al recordar que Dakashi seguía siendo la razón por la cual él se sentía atraído hacia ella.
Era la tarde de un viernes; después de unas semanas de cuidado y vigilia en casa de Sora; Mimi
por fin regresaría a su departamento, ya que en su última visita, el doctor le había valorado y
determino una mejora en su salud. Después de pasar la mayor parte del tiempo acostada debido
a las contusiones qué había recibido en la espalda, y en una de sus piernas, al fin podía caminar
con seguridad. La herida en su cabeza estaba completamente cerrada sin dejar cicatriz visible,
pues su larga cabellera la ocultaba perfectamente. Solo la faja qué le sostenía el brazo seguía en
su lugar, ya que fue una fractura y la de mayor importancia en su cuerpo, esta tardaría un poco
más en sanar.
Durante su recuperación, los chicos la visitaban seguido, apoyándola con sus deberes escolares y
ayudándola a salir adelante con sus terapias. Mimi se sentía muy querida y feliz de tener amigos
que la apoyasen. Solo uno de ellos solía visitarla con poca frecuencia. Matt acompañaba en
ocasiones a su hermano T. K. a dejarle algún postre o comida que a veces él mismo preparaba con
ayuda de su hermano. Ir a casa de Sora le resultaba incomodo además tener que aguantar la
presencia constante de Tai junto a Mimi. Varias veces trato de comunicarse con ella por el celular,
pero era inútil ya que ella evitaba el tema.
Pasadas las 4 de la tarde, el timbre de la casa de Sora sonó. Se trataba de Tai y Matt que llegaban
para trasladar a Mimi a su departamento. Mientras ellos esperaban en la sala. Sora fue por Mimi
a su habitación. Ella se encontraba lista y entusiasmada. Pero al salir de la habitación se topó de
lleno con Matt, provocando que soltara la bolsa que traía en su mano. Él se aceró y la recogió para
ella. Al mismo tiempo que Tai se percataba de que Mimi se encontraba ya en la sala.
-¡Dios mío Tai, deja de robarme del refrigerador, Siempre que vienes te acabas el queso!- Sora
camino directamente hacia la cocina para reprender a Tai que se encontraba con unos dedos de
queso en la mano. Ambos comenzaron a reñir mientras Matt y Mimi los observaban.
Mimi mostro una sonrisa al ver la escena al igual que Matt. Ambos se percataron de su reacción e
inmediatamente chocaron sus miradas.
-Te veo mucho mejor- Matt le comenta.
-Sí, me siento mucho mejor, gracias- Mimi observaba su brazo aun sujetado a su hombro.
-Llevaré esto al coche, avísale a Tai que los espero abajo- Dicho esto, Matt camino hacia la puerta
y Mimi sintió un poco de desinterés por parte de él. Por su cabeza se cruzaba la idea de que Matt
había hecho caso a su petición de olvidar lo sucedido y aunque su mente le decía que era lo
correcto, su corazón dolía ante la frialdad que Matt le presentaba.
-¿Lista princesa?- La pregunta de Tai hizo brincar a Mimi.
-¿Y Yamato?- Sora preguntó.
-Dijo que esperaría en el coche- Mimi respondió.
-Hay días en los que no lo entiendo, a veces pienso que está enojado conmigo- El comentario de
Tai hizo que Mimi se preocupara.
-O con todos, ya sabes cómo es, se le pasará pronto, andando- Sora tomó a Mimi por el brazo y
comenzaron a caminar. Durante el trayecto, Matt participó muy poco en la plática que se generaba
en el coche. Mientras Tai platicaba emocionado como su partido de Futbol prometía la victoria de
la copa, Sora se quejaba de que compartirían el mismo viaje, ya que sabía que tendría que llevar
comida para dos.
-Si gustan puedo prepararles a ambos un bento para su viaje-
-¡Sería delicioso! Me encantaría llevar algo tuyo a este viaje para tenerte cerca- El comentario de
Tai no fue del agrado de Matt.
-No Mimi, tu brazo izquierdo aún necesita reposo, el doctor dijo que debes de evitar moverlo
mucho, aun cuando ya te retiraron el yeso-
-Estaré bien Sora-chan. De verdad no deben preocuparse tanto por mí.-
-Solo cuando uses las escaleras- El comentario de Tai hizo sonreír a Mimi.
-No volveré a usar escaleras, lo juro- Mimi coloco una mano en su pecho y con la otra la levanto
en alto en señal de juramento. Todos rieron menos Matt que la observaba por el retrovisor. Mimi
notó su mirada y la evito.
Al llegar a su departamento, se encontraron con Kari y T.K. que los estaban esperando. El
departamento que había estado solo durante poco más de un mes se encontraba impecable. Mimi
se sorprendió al encontrarlo en perfecto estado y le agradeció a los pequeños por haber hecho tal
gesto. Durante un tiempo la acompañaron pero llegó la hora de despedirse, ya que tanto Tai como
Sora viajarían durante la mañana a su torneo deportivo y era tiempo de prepararse para ello. Los
chicos se despidieron de ella no sin antes condicionar a Mimi a no esforzarse.
-Tienes nuestro número a la mano, así que no dudes en llamarnos- Kari ordenaba un poco la
basura.
-Seguro, no te preocupes- Mimi mostraba una sonrisa torcida junto a un ceño fruncido.
-Igual mi hermano y yo estamos dispuestos a traerte cualquier cosa- T.K. tocaba el hombro de
Matt y éste daba un suspiro mientras mostraba una vista perdida.
-Bueno, es hora de irnos princesa, cuídate mucho ¿de acuerdo?- Tai se acercó a Mimi y le dio un
suave beso en la frente. Mimi no pudo evitar sonrojarse y no tuvo el coraje de levantar la mirada
para ver la reacción de Matt. Los chicos se retiraron dejándola sola.
Mimi aprovecho ese rato para darse un baño tomándose su tiempo. Su brazo podía moverse con
facilidad, ya que hacia los ejercicios que el doctor le pedía. Aun así, no tenía la fuerza suficiente
para sujetar por mucho tiempo cosas pesadas, así que evitaba sobrecargarlo. Duro un rato en la
tina tratando de convencer a su corazón que la actitud de Matt era lo correcto. Al ver como sus
manos comenzaban a arrugarse supo que era tiempo de salir. Seco su cabello y se preparó para
descansar no sin antes revisar su celular en busca de algún mensaje de alguien en especial.
Su buzón tenia mensaje de Tai, Sora, T.K. y Kari pidiéndole que repose y no se sobre esfuerce.
Termino de revisarlos y contestarle a cada uno de ellos, finalmente cerro el celular y se acomodó
para conciliar el sueño. El celular vibro una vez más, giro la cabeza para observar en su pantalla de
bloqueo el remitente y su corazón se detuvo un instante.
-Yamato….- Lo tomó para revisar el mensaje.
-“Mañana pasaremos por ti para ir a despedir a Tai y Sora a las 9 si así lo deseas, T.K. y Kari nos
acompañaran”- El mensaje claramente esperaba una respuesta, así que lo contestó
inmediatamente.
-“Claro, me encantaría, disculpa las molestias y gracias por avisarme. Descansa”- El corazón de
Mimi deseaba poder decirle algo más, pero se limitó a contestar su pregunta, su mente le dictaba
que era lo correcto.
-“No es molestia y lo sabes, descansa. Hasta mañana”- Mimi cerro el celular y se giró, esta vez su
semblante era diferente. Una tenue sonrisa se dibujaba en sus labios.
A la mañana siguiente, Matt se levantó relativamente temprano, se metió a la regadera para
despertar por completo y saliendo del baño colocó la cafetera para prepararse un poco de café.
Mientras se dirigía a su habitación para comenzar a vestirse su celular sonó. Se trataba de T.K.
informándole que tenía planeado ir a almorzar junto a Mimi y Kari después de despedir a Sora y
Taichi.
-“¿Nos acompañarás?”- El mensaje finalizaba con esa pregunta, a la cual Matt dudo si contestar o
no. Justo cuando estaba por hacerlo un nuevo mensaje le llegó.-
-“Yo invito, :p”- Finalizó la invitación T.K. a la cual Matt mostro una sonrisa.
-“De acuerdo”- Finalmente Matt se dio a la tarea de ir por su hermano y después dirigirse al
departamento de Mimi. Al llegar al edificio, los dos visualizaron a su amiga de cabellos castaños y
ojos miel sentada en la entrada junto a dos grandes bentos. Al verlos ella se puso de pie. Mimi
vestía un delicado vestido sisado color verde agua con estampado de flores que le llegaba a las
rodillas, su cabello estaba sujeto por una trenza desalineada que se recargaba a un costado suyo.
T.K. bajo instantáneamente para ayudarle. A Matt le tomo unos minutos reaccionar.
-La palabra descansar no figura en tu diccionario Mimi-chan- T.K. se le acercaba para saludarla y
ella le sonrió.
-Me levante muy temprano y decidí hacerlos- Mimi se giró para tomar su bolso.
-¿Dónde está tu cabestrillo?- La voz de Matt hizo que ella diese un pequeño salto.
-A.. Aquí lo tengo- Mimi giro la mirada para observarlo. Matt vestía un polo color azul petroleo,
únicamente las mangas y el cuello eran de color blanco. Colores que le hacían resaltar su mirada
azulada que contrastaban con sus jeans deslavados. Matt se agacho y tomó uno de los bentos.
-Póntelo- Dicho eso se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia el coche.
-Mi hermano suele ser muy directo cuando se preocupa por las personas- T.K. fruncía el ceño
-Lo sé- Mimi busco en su bolso el cabestrillo mientras ambos caminaban hacia el coche.
Durante el traslado T.K. aminoraba la plática con sus comentarios sobre el avance que tenía su
hermano con la formación de su nueva banda y que incluso darían un concierto muy pronto para
presentarse al público en general. Mimi solo sonreía mientras su pequeño amigo no paraba de
hablar, le daba gracias a Dios que T.K. estuviese en el coche ya que no sabría manejar la situación
si estuviesen ellos dos solos.
-Si vamos a hablar de eso, prefiero no hacerlo aquí- Mimi lo observó confundida.
-Mañana puedo pasar a verte y…-
-No- Esta vez Mimi lo interrumpió.
-Mimi, prometo no intentar nada más, solo dame la oportunidad de volver a ser tu amigo- Ambos
mantenían su mirada.
-Además, tengo que ponerte al corriente del festival de Primavera que ya es dentro de 15 días-
Mimi recordó su compromiso con él y lo rápido que había pasado el tiempo.
-Es cierto…- Mimi agacho la mirada y mostro una sonrisa al recordarlo.
-Mañana podríamos visitar a Odaiba e ir a una cafetería para platicar, si no quieres que estemos
en tu departamento-
Mimi lo pensó unos instantes, era obvio que Matt le atraía y ella a él, pero no podía permitirse que
volviese a pasar lo de aquella noche. Su mente le gritaba que se negara pero su corazón le dictaba
lo contrario. Había pasado mucho tiempo sin verlo y sentía la necesidad de pasar tiempo con él.
Al menos como amigos
-Te veo allá a las 5-
-Mimi, puedo pasar por ti…-
-No, a las 5- Al terminar de poner sus términos los pequeños regresaban con la compra de T.K. en
mano.
Nadeshiko no supo que responder. Aun sentía nerviosismo por la invasión a su espacio personal.
-A partir de mañana, vendré a entrenarte- Dakashi saltó hacia la superficie.
-¡Yo no necesito entrenamiento!- El coraje de Nadeshiko provocó un gran estruendo en todo el
bosque. A lo cual Dakashi tuvo que buscar estabilidad en el suelo. Las raíces del Árbol Sagrado se
elevaron por encima de él.
-¡Largo de aquí!- Fue lo último que Dakashi pudo escuchar antes de ser expulsado del bosque de la
virtud. Un parpadeo bastó para darse cuenta de que se encontraba en las fronteras del bosque.
-Creo que la he subestimado- Dakashi abrió su puño y comenzó a comer una a una las frutillas que
había tomado mientras se alejaba mostrando una gran sonrisa.
…
El domingo había comenzado, durante la mañana Mimi no puedo mitigar los nervios que sentía
por la llegada de la tarde. Parecía que el tiempo se esforzaba por escurrirse ya que la tarde había
llegado. El chico rubio se encontraba ya en el parque, esperando por su “amiga”, continuamente
observaba su reloj ya que habían trascurrido alrededor de veinte minutos sin tener respuesta de
ella.
-No planearas dejarme plantado, ¿verdad Tachikawa?- Susurraba para él mismo mientras sacaba
su celular para marcarle.
-¡Yamato-san!- Escuchó a lo lejos. Alzó la mirada para observar a Mimi que caminaba saludándole
con una mano en alto mientras corría a toda prisa para llegar a él. Mimi se encogió recargándose
en sus rodillas a media flexión mientras agarraba aire para poder componerse. Al hacerlo se
enderezó para saludar a Matt.
La noria comenzó a moverse repentinamente, provocando que Matt se levantara y se acomodara en la
banca de enfrente mientras Mimi se enderezaba rápidamente acomodándose el cabello desarreglado y
la ropa arrugada. Levantó la vista y pudo observar como las cabinas comenzaban a divisarse mientras se
elevaban por encima de ellos. Estaban aterrizando lentamente. Matt se pasaba una mano por su cabellera
rubia tratando de calmarse. Su respiración era agitada y las mejillas de ambos mostraban su estado
ardiente. Mimi lo veía de reojo, Matt mantenía la cabeza baja mientras su boca entreabierta expulsaba
bruscamente su aliento agitado. Mimi repasaba en su mente el tacto de Matt por todo su cuerpo y su
lengua entrando en su boca con pasión. Se estremeció y trató de calmar su mente. Fijó la mirada hacia la
ventana observando una ciudad alumbrada por luces. Se veía muy pacífica y romántica.
-“En que estás pensando”- Se repetía para ella misma mientras se reprendía por lo sucedido. Mimi
apretaba los puños en señal de frustración. Basto unos minutos a solas con Matt para sucumbir a sus
deseos.
Matt guardó silencio, el rostro de Mimi se ocultaba entre su cabellera mientras divisaba por la ventana.
-¿A que le tienes miedo?- La pregunta de Matt fue certera. Mimi no supo contestarla y se reservó su
respuesta. Matt pudo notar como sus manos se empuñaban mostrando tensión.
-¡Basta Yamato!- Mimi colocó ambas manos en sus costados cubriendo sus orejas a lo cual Matt giró la
mirada oprimiendo sus puños por la frustración.
La cabina de la rueda llegó al suelo y la puerta se abrió. En el exterior un par de personas se encontraban
esperándolos haciendo un sinfín de reverencias en señal de disculpa por lo sucedió. Matt trato de recibir
las disculpas pero al girarse para ver a Mimi ella ya no estaba. Comenzó a buscarla entre la multitud y a lo
lejos logró observar como ella se alejaba a toda prisa. Matt comenzó a esquivar a las personas para
alcanzarla pero Mimi estaba a una gran distancia. Ella había llegado a la estación de taxis, Matt observó
cómo se subía a uno de ellos.
-¡MIMI!- Gritó a lo lejos mientras el taxi comenzaba a alejarse. Agitado por el sobre esfuerzo físico, recordó
donde se encontraba su coche. Comenzó a correr en su dirección. La frustración y el coraje lo llenaban.
-¡No te dejaré tan fácilmente Tachikawa!- Se gritaba en la mente. Llegó a su auto y se subió, arrancó y
comenzó a manejar a toda prisa hacia el departamento de Mimi. Un semáforo en rojo le dio tiempo para
calmarse y meditar. Su celular vibró y enseguida lo revisó.
-“Yamato, déjame en paz por favor, no quiero verte, te lo ruego. Taichi viene en camino”-
La sangre de Matt hervía. El semáforo se colocó en verde y Matt arrancó. No iba a dejar que Mimi siguiera
huyendo y la idea de que Tai llegase con ella era insoportable.
Al llegar al edificio, Mimi corrió hacia el elevador. Marcó a toda prisa el piso correspondiente a su
departamento y las puertas se cerraron. Su corazón palpitaba con tanta fuerza que sentía que se le salía
de pecho. Dio un par de respiraciones profundas para calmarse. El timbre de la puerta sonó y comenzaron
a abrirse para darle paso. Al salir, su cabeza dio un giro inesperado hacia las escaleras. Las mismas en
donde ella había caído y que desde que volvió a su departamento evitaba observar. Un pánico comenzó
a invadirla y su cuerpo comenzó a temblar al mismo tiempo que daba pasos desequilibrados en su intento
por pasarlas de largo. Pero era demasiado tarde. Sus piernas comenzaban a titubear y tuvo que apoyarse
del costado del pasillo para seguir adelante y llegar a su departamento.
Unos minutos después, en el estacionamiento del edificio, Matt corría desde su coche hacia el elevador.
-“no me importa si Taichi está ahí, esto tiene que parar Mimi”- pensaba para él mismo.
Matt daba vueltas en el elevador como si se tratase de un León enjaulado. El tiempo se le hizo eterno.
Finalmente, las puertas se abrieron. Lo primero que divisaron sus ojos fue a una chica que observaba su
puerta. Por un instante pudo observarla a solas, pero sus ojos lo engañaron. Ya que saliendo del
departamento se encontraba Tai, acababa de abrir la puerta, Mimi corrió hacia él y lo abrazó con fuerza.
-Mimi…-
Taichi se inclinó hacia ella tomándola entre sus brazos y Mimi se sujetó con fuerza ocultando su rostro en
su pecho. Matt se quedó estático. Los celos lo dominaron y por un instante pensó en ir a ellos. Pero un
recuerdo lo frenó.
-“Posiblemente, tenga algún episodio postraumático al regresar al lugar en donde sucedió su caída. Es
normal que los pacientes presenten ataques de pánico, Se sientan inseguros o incluso puede volverse un
poco retraídos. Solo necesitara un poco de tiempo para acostumbrarse a su vida normal.”- El doctor le
explicaba a Matt los posibles acontecimientos que Mimi pudiera experimentar en un futuro.
-“No sucede en todos los pacientes, pero siempre hay una posibilidad. Evitemos las situaciones de estrés”-
Matt caminó hacia las escaleras y golpeó la pared al recordar su plática con el doctor el día en que Mimi
había sido internada.
-¿Por qué Mimi…?- Matt susurró. En sus bolsillos busco el collar que pensaba darle.
“Dakashi se encontraba sentado pacíficamente sobre el gran árbol de la virtud mientras comía uno a uno
los pequeños frutos de aquel árbol. Había desarrollado una especie de adicción hacia aquellas pequeñas
bayas rojizas por su dulce sabor. Un fruto así no germinaba en sus dominios. Sigilosamente detrás de él
aparece Nadeshiko flotando entre las ramas. Con veloces y delicados movimientos con las manos, trata
de lanzar su hechizo a Dakashi pero éste logra esquivarlo con facilidad desapareciendo de la vista de ella.
-Nada mal- Dakashi le susurra detrás suyo a lo que Nadeshiko sonríe. Él no puede notarlo ya que se
encontraba detrás de ella. La guardiana del Bosque lentamente eleva su mano derecha con delicadeza
mostrando en su palma el puño de bayas que Dakashi estaba comiendo. Él no se había percatado de eso
y mostró sorpresa en su rostro. Las hiedras comenzaron a elevarse tratando de aprisionar a Dakashi pero
éste las esquiva con gran agilidad consiguiendo alejarse de Nadeshiko. Al tocar el suelo, las grandes raíces
del árbol comenzaron a cobrar vida elevándose en posición defensiva.
-Aún no he acabado- Fue lo último que él escucho detrás suyo antes de ser expulsado del bosque. La vista
era tranquila, como si no hubiese pasado daño alguno dentro del bosque. El rostro de Dakashi se adornaba
con una sonrisa torcida.
-¿Y bien?- Detrás suyo se encontraba Nadeshiko levitando en el aire mientras su cuerpo permanecía
recostado. Tenía las manos cruzadas enfrente suyo como si su peso se recargase sobre una superficie
invisible.
-Te has confiado un poco- Dakashi se gira hacia ella y le muestra en su palma las bayas. Nadeshiko reviso
su mano para comprobar que fuesen las mismas bayas. Pero en su puño se encontraban las que ella le
había quitado anteriormente.
-¿Cuándo...-
-Pero eres un guardián, tu deber es proteger, no robar; además- Nadeshiko giró su rostro y lo elevo. En su
cara se notaba molestia.
-Ningún humano tiene el poder para reclamar nuestro tesoro, te he expulsado por segunda vez de mi
bosque; creo que es tiempo de llamar a Tatsuya para que termine mi entrenamiento- Dakashi, había sido
enviado por Tatsuya, el portador del emblema del Coraje para guiar a Nadeshiko, ya que fue Dakashi el
que se reunió con él para expresar su inquietud hacia el poco avance que tenía la portadora de la Pureza
con su misión. Dakashi guardó silencio unos instantes antes de contestarle
-Has mejorado, pero aún te falta- Dakashi comenzó a lanzar las bayas a su boca mientras Nadeshiko
observaba molesta su actitud altanera. Le lanzó una frutilla discretamente y a gran velocidad para evitar
que comiera otra más y ésta atravesó la barrera que protegía el bosque de Nadeshiko. Dakashi observó la
baya detrás de la barrera.
-Adelante, si tan poderoso eres, te desafío a que saques esa baya ahora- Los ojos de Nadeshiko brillaban;
en ella se notaba una gran fuerza.
-Te he dicho varias veces que debes de aprender a expulsar ese poder sin necesidad de que yo te provoque-
Dakashi metió las manos en sus bolsillo y arqueó las cejas mientras se acercaba a ella. Nadeshiko parpadeo
un par de veces y se enderezó para tomar distancia de él.
-Suficiente, yo misma iré por Tatsuya- Comenzó a flotar hacia su bosque pasando de largo a Dakashi.
-No tienes permitido dejar tu bosque- Las palabras de Dakashi enfadaron a Nadeshiko.
-¿Según tú?-
-Según Seiichi- Seiichi era el más antiguo de ellos, portador del emblema de la Lealtad y el tutor de Dakashi,
Tatsuya y Oshin, la portadora del emblema del Amor.
Nadeshiko se quedó sin respuestas, conocía a Seiichi y sabía que era el más antiguo y sabio de ellos.
-Porque Tatsuya piensa que yo podré dominar ese carácter voluble que tienes-
-¿Qué?- La discusión fue interrumpida por un gran estruendo proveniente del lado sur. Ambos observaron
el horizonte sin presenciar alguna anomalía.
-¿Qué fue eso?- Nadeshiko se elevó para poder observar con amplitud.
-Quédate en tu bosque y no salgas- El compañero de Dakashi se alineo a él. Un gran lobo blanco con pelaje
grueso y rayado.
-Porque mis criaturas pueden cuidarlo por si solas- El lobo comenzó a moverse a gran velocidad. Dejando
a Nadeshiko atrás. Sus puños mostraban su frustración. Aun cuando Dakashi logró que ella mejorase,
Nadeshiko no había logrado que sus criaturas evolucionaran para volverlas más fuertes…
La semana había comenzado. Los jóvenes estudiantes se encontraban ya en sus salones. Matt había
llegado justo a tiempo. Durante la noche no pudo conciliar el sueño y debido a eso se retrasó. No tuvo
tiempo de ver si Mimi había llegado, como ese día no tendrían su clase extracurricular, su respuesta
llegaría durante el receso. Sora y Tai se encontraban ya de regreso con la noticia de su triunfo durante el
torneo deportivo. El equipo de Taichi se había llevado el primer lugar mientras que Sora el segundo en su
categoría. La noticia había rondado por toda la escuela. Un mensaje de texto llegó a los niños elegidos.
-“Hoy en la tarde celebraremos en casa de Sora nuestro triunfo, no falten. Taichi”- Matt leyó el mensaje
sin mucho ánimo. Él se encontraba en el pasillo camino al patio, trataba de evitar a sus amigos. Esperaba
poder hablar a solas con Mimi y disculparse, mientras le escribía un mensaje a ella, el murmullo de varias
personas llamó su atención.
Matt decidió pasar el receso a solas. Mientras los demás conversaban sobre su reunión durante esa tarde
para festejar el triunfo de Tai; solo que la mente de Mimi se encontraba muy lejos de ese lugar.
El día comenzaba a ser oscuro. Los chicos comenzaron a llegar a la residencia de Sora Takenouchi. Su
madre había viajado a un evento sobre decorados de interiores fuera de la ciudad, así que la casa estaba
sola, excelente lugar para que los chicos convivieran aprovechando que él día siguiente las clases se
suspenderían por ser de día de asueto.
Taichi había quedado con Mimi de pasar por ella. Aunque Tai insistió en que Matt fuese quien los apoyara
con el coche, Mimi le pidió que solo fuesen ellos dos. Tai sacó a Mimi con anticipación de su departamento
ya que quería que le acompañase a comprar un regalo para su madre y con su ayuda le resultaría más
fácil. Infortunadamente al terminar su compra y dirigirse a casa de Sora, una fuerte lluvia se dejó caer
sobre la ciudad. Mientras tanto en la casa de Sora ya se encontraban reunidos todos los demás, a
excepción de Joe, ya que se encontraba en un curso académico.
-Se supone que es la fiesta para Tai y llega tarde- Sora se encontraba sentada en la sala junto a los demás.
-Me envió un mensaje diciendo que ya se dirigían para acá- Hikari le comentó a su amiga pelirroja.
-Si- La respuesta de Kari fue como clavarle una espina a Matt que trataba de disimular mientras observaba
la programación de la televisión. El timbre sonó y fue Izzy quien se dirigió a la puerta a petición de Sora.
-Lo siento, llegamos un poco tarde- Tai mostraba una sonrisa mientras esperaba en la puerta de entrada
junto a Mimi, ambos se encontraban completamente empapados.
-¡Dios, están empapados!, Ven Mimi, te prestaré ropa para que te cambies, en cuanto a ti, espero que te
seques muy bien antes de entrar- Sora lo observó con los ojos entrecerrados y guio a Mimi a su habitación.
La castaña pudo observar como Tai se acercaba a la sala a saludar a los demás. Matt lo observaba sentado
mientras conversaban, ella ya no pudo escuchar de qué se trataba su plática y giró su vista hacia el pasillo.
Matt la miró de reojo por unos instantes.
Mientras Mimi se cambiaba, Sora le llevó un par de toallas a Tai y éste comenzó a secarse mientras
comenzaba a quitarse la playera.
-Ni se te ocurra desnudarte en mi sala- Sora colocó ambas manos en su cintura, su rostro mostraba
molestia.
-No lo sé, fue tu idea salir bajo la lluvia junto a Mimi, ¿Qué no piensas? pueden enfermarse, a veces me
sacas de mis casillas Yagami- Sora se dio la medio vuelta y caminó hacia la sala. Todos la observaron
desconcertados por su reacción mientras se perdía en el pasillo y miraron de vuelta a Taichi. Éste la
observaba confundido.
Mimi salió de la habitación de Sora, ella vestía un suéter color rojo con un número cuatro en blanco al
frente. Ese suéter que ya todos se lo habían visto anteriormente. Al principio no entendía por qué Tai
estaba tan callado. Pero conforme paso la tarde, se dio cuenta. La lluvia los había desanimado y el
ambiente era tenso. Pero al pasar el torrente, a Mimi se le ocurrió preparar unas de sus excelentes bebidas
de licor de ciruela aprovechando que Sora había comprado una botella desde aquella noche que bebieron
juntas. Sora apoyo la noción y se levantaron para empezar a prepararlo. Mientras tanto, Taichi salió junto
con Yamato a comprar un poco más de botana, ya que estaba por acabarse.
-¿Y qué tal el viaje?- Yamato corto el silencio que se había creado en el coche
-Bien- Taichi se encontraba distraído observando pasar la calle por la ventana del auto.
-¿Sucedió algo entre tú y Sora?- La pregunta de Matt logró capturar de inmediato la atención de Tai quien
se giró para observar a su amigo que no quitaba la mirada del frente.
-Solo es una duda, es extraño la forma en que reacciono al verte llegar con…- Matt trataba de serenarse
ante la idea de Mimi alado de Tai.
-Solo reaccionó a mi imprudencia, tiene razón, por mi descuido, Mimi puede pescar un resfriado, no medí
el riesgo-Tai no dejó terminar a Matt. De nuevo un silencio se creó entre ellos.
-Ishida… cuando te comunicaste con el portador del emblema de la amistad, ¿te dijo algo acerca de los
demás guardianes?- La pregunta de Tai desconcertó a Matt.
-¿Por qué?-
-Ya lo habíamos platicado, no entregaremos nuestro poder para hacer evolucionar a Agumon y los demás,
¿recuerdas?- Matt había olvidado decirle a todos que él ya no poseía ese poder. La única que sabía era
Mimi y dudaba mucho que le hubiese contado a Taichi.
-No lo sé Taichi, te recuerdo que Sora ya no suele contarme sus problemas ni sus quejas-
-A veces me pregunto, como es que ustedes dos lograron estar juntos…- El celular de Tai timbró y contestó
-“Dime princesa…. “- El tono de Tai llamando a Mimi “princesa” provocó tensión en la mandíbula de Matt.
Trató de distraer su atención de la llamada de Tai pero fue inútil.
-“Sí, estamos llegando….ok…oh… ¿de verdad?... ésta bien. Nosotros lo llevamos.”- Taichi colgó mientras
Matt se estacionaba.
-¿Y bien?-
-Ah, Mimi dice que llevemos una botella de licor de Ciruela, Plum y un par de cajas de calpis. Supongo que
por fin probare esa bebida que tanto me presume-
-Sora tenía una botella en la casa- Tai se encogió de hombros ante el comentario de Matt
-“Sora aun te ama Yamato”- Las palabras de Mimi resonaban en su cabeza. Matt era consciente de que
Mimi jamás dejaría a Tai, aun cuando sabía perfectamente que ella le correspondía. La frustración
comenzaba a apoderarse de él.
-Yo, Yamato, andando- Tai se encontraba en la caja con las bolsas listas.
Mientras tanto en el departamento, las chicas se encontraban ya con sus vasos al igual que Izzy y T.K.
-No entiendo como permites que sea tan inconsciente- Sora le daba sorbos grandes a su vaso mientras
todos observaban asombrados.
-Pero si estoy tomándolo a la ligera, no estoy molesta con ninguno de los dos- Sora sonreía a todos
mientras ellos se miraban las caras. El timbre sonó y Sora se levantó de golpe a abrir la puerta.
-Ya era hora- ella los recibió con una sonrisa amplia. Tai y Matt se miraron de reojo confundidos.
-¿Hermano, trajiste lo que te pedí?- T.K. se emparejo con Sora en la puerta para ayudar a Matt con las
bolsas.
-Supongo que esos tres siempre resuelven sus problemas de algún modo- Izzy sonreía.
Mimi observaba de lejos como Sora y Tai conversaban mientras en la cocina Matt y T.K. servían la botana
en un bowl. Matt volteó hacia la sala tomando desprevenida a Mimi; ella instantáneamente se giró.
La tarde paso, llegando la noche y los chicos seguían celebrando. Izzy se había retirado temprano ya que
tendría una cena con sus padres. Dejando solo a Kari, T.K. Sora Matt y Tai junto a Mimi. Extrañamente
Sora había quedado alado de Matt y ambos comenzaron a conversar aislándose de los demás. Mientras,
las dos botellas estaban ya por terminarse. A lo cual Sora se levantó a la cocina para servir más bebidas y
Matt la siguió dejando a Mimi y los chicos. El corazón de la chica ojimiel se estrujaba al ver a Matt muy
cerca de Sora. Ambos reían como si tuviesen algún cuento privado. Sora colocó una mano en el hombro
de Matt mientras ambos reían. Mimi no pudo observar más y desvió la mirada. Pudo notar que Tai ya no
se encontraba a su lado. Lo busco a su alrededor pero solo observaba a los pequeños T.K. y Kari
conversando animadamente. Al parecer el licor les había pegado a todos, pues las risas y el contacto físico
eran más evidentes. El solo pensar que Matt y Sora se encontraban a solas en la cocina y que llevaban ya
un buen tiempo ahí hizo desear a Mimi salir corriendo. Se levantó y caminó hacia el balcón, pero cuando
abrió la cortina, pudo encontrar a Tai que se encontraba parado observando el panorama. Ella lo llamó,
pero Tai no contestó. Mimi notó que unas gotas de lluvia empezaban a caer, así que se acercó a Tai y le
tocó el hombro.
-¿Tai?, Está lloviendo, ¿Te encuentras bien?- Tai no reaccionó, la lluvia comenzaba a ser más densa.
-¿Tai? ¿Estas tomado?- La pregunta de Mimi llamó la atención de Tai que se giró hacia ella tomándola por
el cuello con fuerza.
-¿Qué..?- Mimi no pudo terminar su pregunta, ya que Tai la acercó a él y la besó apasionadamente
sosteniéndola de los hombros con fuerza. Mimi colocó ambas manos en los brazos de Tai mientras su
mente se nublaba. Al final Tai se alejó para retomar el aliento al igual que Mimi.
-Sora…- Susurró mientras abría los ojos, para su sorpresa. La mente turbia de Tai le había hecho una mala
jugada, ya que sus ojos pudieron observar a la chica ojimiel que había estado cortejando desde hace ya
unos meses que le mostraba una mirada confusa.