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Modulo 2 La Grasa Localizada y La Celulitis

La grasa localizada y la celulitis se describen. La grasa localizada es el acumulo de tejido graso en zonas como muslos y caderas. La celulitis causa la piel de naranja y es común en mujeres, causada por factores como hormonas y estilo de vida sedentario. Se clasifican varios tipos de celulitis y se describen sus fases. El tratamiento de la grasa localizada incluye ultrasonidos, infiltraciones y liposucción.
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Modulo 2 La Grasa Localizada y La Celulitis

La grasa localizada y la celulitis se describen. La grasa localizada es el acumulo de tejido graso en zonas como muslos y caderas. La celulitis causa la piel de naranja y es común en mujeres, causada por factores como hormonas y estilo de vida sedentario. Se clasifican varios tipos de celulitis y se describen sus fases. El tratamiento de la grasa localizada incluye ultrasonidos, infiltraciones y liposucción.
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UNIDAD 2- LA GRASA LOCALIZADA Y LA CELULITIS

La grasa localizada y la celulitis

La grasa localizada es el acumulo de tejido graso en determinadas zonas del cuerpo


que provocan una alteración del contorno corporal. Esto puede ir acompañado o no
de sobrepeso.

Normalmente, la grasa localizada o adipocitos son células grasas de la hipodermis


que actúan como “colchón”, mantienen la temperatura corporal y son fuente de
energía. Está causada por una conjunción de factores entre los que se encuentran
la predisposición genética, poca actividad física y una alta densidad de adipocitos.
Tiende a acumularse en zonas localizadas como muslos, caderas, cintura y glúteos,
zonas que aunque, la superficie de la piel se perciba lisa, la grasa localizada observa
un aumento de volumen en la zona afectada por una sobrecarga de grasa en los
adipocitos o células grasas, localizadas en la capa más profunda de la piel, la
hipodermis.
En cambio, la celulitis es un problema interno que desemboca en piel de naranja,
que es lo que se manifiesta y vemos desde fuera; esos molestos y desagradables
bultitos que toda mujer desea que desaparezcan. La celulitis es un problema común
que padecen el 90% de las mujeres y que sin embargo, es poco probable
encontrarla en hombres. Sus causas son numerosas: las hormonas, la herencia
genética, origen étnico, hábitos alimenticios, vida sedentaria... Y las zonas más
comunes donde suele aparecer son en glúteos, muslos, cintura y vientre.

En ocasiones, debido a la celulitis se puede sufrir un aumento de volumen


provocado por dos factores: la retención de líquidos en la dermis, como
consecuencia de una alteración de las fibras de colágeno, y la sobrecarga de grasa
en los adipocitos o células grasas de la hipodermis. En este caso se recomienda
aplicar un tratamiento combinados para ambas cosas.

Clasificación

Debemos diferenciar

Adiposidad Localizada Primaria: es aquella relacionada con el desarrollo


hormonal, siendo generalmente hereditaria. Suele afectar la forma de la silueta
corporal en región media e inferior de los muslos (cartucheras, rodillas, muslos…).

Adiposidad Localizada Secundaria: Está ligada a los malos hábitos


alimentarios y la falta de ejercicio físico (abdomen, flancos, papada, brazos…).
La principal diferente entre ambos tipos de adiposidad es que, una adiposidad
localizada secundaria responderá bien a una dieta combinada con ejercicio físico,
mientras que una adiposidad localizada primaria será prácticamente imposible
modificarla a través de los hábitos alimentarios y el ejercicio físico.
El tejido graso que forma esos acúmulos puede tener diferentes características:
blando, edematoso (con retención de líquidos) o fibrótico (duro), lo que hará que
debamos plantear tratamientos diferentes en función del diagnóstico que
realicemos.

El tratamiento de la acumulación de grasa comprende técnicas como la


ultracavitación, la intralipoterapia o la liposucción, y puede variar en función del
diagnóstico de cada paciente.
 Ultracavitación: es la emisión de ultrasonidos de baja frecuencia en la
superficie externa de la piel, que permite que las células destruidas liberen la
grasa, para que el cuerpo las elimine por sí mismo. Las zonas que se pueden
tratar son abdomen, caderas, las caras internas de los muslos, rodillas,
brazos y espalda.

 Intralipoterapia: es un procedimiento en el que se hace una infiltración


de una solución acuosa con base gelatinosa, biocompatible y totalmente
reabsorbible, indicada para el tratamiento localizado de adipocitos. Las zonas
en las que se obtienen mejores resultados son abdomen, caderas, rodillas,
brazos, papada y zona interior de los muslos.

 Lipoescultura: es el tratamiento más empleado para eliminar la grasa


localizada, debido a que permite la remodelación del contorno corporal a
partir de la destrucción de los depósitos de grasa instalados en áreas como
cara, cuello, brazos, tronco, abdomen, nalgas, caderas muslos, rodillas,
pantorrillas e incluso en los tobillos.

La celulitis o piel de naranja


Se la puede clasificar en 4 subtipos:

 Dura o compacta: se presenta en mujeres jóvenes con buena forma


física, en mujeres con sobrepeso y en obesas. Se la llama de este modo por
su consistencia firme y dolorosa a la palpación, siendo generalmente una
celulitis de reciente comienzo y de localización preferente en caderas.

 Edematosa: afecta a mujeres de todas las edades, pero con mayor


frecuencia a jóvenes y adolescentes, es de consistencia espesa y se localiza
preferentemente en piernas lo que la hace más difícil de tratar.
 Blanda o flácida: afecta mayoritariamente a mujeres mayores de 40 años
con poca actividad física y con cambios bruscos en el peso corporal. Se
presenta en la cara anterior de los muslos y los brazos. El tejido tiene
características esponjosas y blandas al tacto.

 Mixta: es un tipo de celulitis en la que se mezclan variedades distintas y


suele ser el tipo de celulitis que se evidencia con mayor frecuencia.
Fases de la celulitis

Fase 1. Ectasia circulatoria. En esta fase sentirás pesadez en las piernas.


La zona donde se encuentra la celulitis se palpa espesa, pierde elasticidad y es más
fría. En la fase de Ectasia circulatoria es cuando comienza a verse la conocida como
“piel de naranja”. Durante esta etapa, el proceso es reversible. Es la etapa más
común entre las mujeres.

Fase [Link] Exudativa: aquí notarás, además de los síntomas de la primera


fase, cómo comienzas a sentir dolor al palpar la zona con celulitis. Aparecen la piel
de naranja, las estrías y las varices. También comienza la tendencia a la obesidad.
Esta fase aún es reversible. En esta etapa debes de tener cuidado y darte cuenta
de que la celulitis puede convertirse en un problema grave. Debes hacer especial
hincapié en hacer dieta y ejercicio. Si la celulitis no se elimina de esta manera,
deberás buscar otros tratamientos como por ejemplo la cavitación, la mesoterapia,
etc.
Fase 3. La llamada Proliferación Fibrosa provoca la aparición de piel de
naranja de manera espontánea. La piel se siente fría, seca y con hoyitos. Existen
varices tanto superficiales como profundas. Es dolorosa y está totalmente
localizada. Está asociada a las estrías y a la flacidez. Es difícil que sea reversible
en periodos pre-menopáusicos, a no ser que se realicen tratamientos exhaustivos.
Fase 4. Es la Fibrosis cicatrizal. Se debe intentar que la celulitis nunca llegue
a esta fase ya que puede verse a simple vista sin necesidad de presionar la piel. Se
percibe la conocida como “piel de colchón” y es dolorosa. La fase de Fibrosis
cicatrizal no es reversible pero si ya has llegado a ella, debes saber que puedes
mejorarla con tratamientos en las zonas afectadas como es por ejemplo, la
lipoescultura ultrasónica.

En definitiva, la celulitis pasa por cuatro fases. La primera es la más leve y la cuarta
la más grave. En el momento en que detectes que tienes celulitis debes intentar que
no pase a la siguiente fase y en el caso en que se encuentre en la primera o la
segunda fase (las reversibles de manera sencilla), hacer lo posible por eliminarla.
Factores que determinan la aparición de la celulitis

La celulitis, aunque no es un fenómeno exclusivo de la mujer, afecta a ésta


principalmente, además, no se manifiesta de la misma manera en todas las
personas. Esto deja ver que existen ciertos factores que predisponen a la celulitis:

Los Factores Hormonales: en la mujer son abundantes, pubertad, embarazo,


menopausia, etc. El aumento de la actividad estrogénica provoca una modificación
del reparto y volumen del tejido adiposo, que favorece el cúmulo de grasa.

Factores Congénitos: se ha comprobado que las personas que tienen


antecedentes familiares de celulitis tienen una mayor disposición a padecerla. Por
ello, puede aparecer celulitis en personas no obesas.

Factores Alimentarios: los malos hábitos alimenticios pueden provocar una


eliminación deficiente de lípidos, prótidos y glúcidos, además de trastornos
digestivos que implican una mala eliminación de desechos y toxinas.

Estilo de vida: es decir, la vida sedentaria, el tabaco, el alcohol, la ropa ajustada


son factores que predisponen a la aparición de la celulitis.

Factores Psicológicos: el cansancio, nerviosismo, la ansiedad y el estrés, estas


personas padecen alteraciones circulatorias, que favorecen el proceso de formación
de la celulitis.
Prevención y tratamiento de la celulitis
Ventajas de una detección precoz

La celulitis presenta en su inicio pocas manifestaciones, pero sigue su curso de


forma lenta y progresiva. El hallar un tratamiento con resultados satisfactorios en
las fases iniciales, apunta la necesidad de detectar los primeros signos de la
celulitis, e iniciar el tratamiento. Es esencial, además, identificar en cada caso los
fenómenos celulíticos (endocrinos, dietéticos, vasculares y mecánicos).

Prevenir la aparición de la celulitis depende de cada persona, los siguientes


consejos pueden ayudarle:

 Gimnasia: Debe hacerse ejercicio moderado diariamente, ya que favorece


el tono y vitalidad muscular, mejora la circulación sanguínea y ayuda a
eliminar el exceso de grasa acumulada en las células adiposas.
La actividad muscular ayuda a combatir el efecto piel de naranja porque se
refuerzan los músculos profundos y superficiales, y se mejora la circulación
sanguínea.

 Saunas: Intercaladas con duchas de agua fría.

 Masaje e hidromasaje: Drenaje linfático y circulatorio, y los relajantes


de espalda y piernas.

 Dieta equilibrada: Beber mucho líquido y evitar el consumo excesivo de


productos como el alcohol, etc.

 Para evitar la aparición de la celulitis no hay que coger sobrepeso ni


seguir dietas monótonas porque fomentan el almacenamiento de grasas.
Además, tienes que evitar el abuso en tu menú de los platos preparados, los
quesos y la charcutería, la sal, las grasas cocidas, los fritos, los azúcares
lentos refinados (pan blanco) y los alimentos que contienen caseína
(yogures, queso blanco). Por su parte, los productos más adecuados para
combatir la acumulación de grasa son la carne magra, el pescado azul, las
frutas y verduras frescas y secas y el arroz.

 El deporte. Los estudios demuestran que practicar una actividad muscular


ayuda a combatir el efecto piel de naranja porque se refuerzan los músculos
profundos y superficiales, y se mejora la circulación sanguínea.

 El cuidado de un masaje Dos veces por semana se puede realizar un


masaje linfático casero con movimientos lentos y poca presión. Se deslizan
las manos desde las rodillas hasta la ingle en línea recta por la parte
posterior, interna y externa del muslo.

 Omega 3
El consumo del tipo equivocado de grasas conduce a un desequilibrio en la
piel que evita que ésta esté suave. Para prevenir la celulitis es muy bueno
consumir ácidos grasos omega-3 ayuda a reducir la celulitis con el paso del
tiempo. Sin duda alguna, un cambio en la alimentación es el primer paso para
una piel.
Tratamiento
Debe acudir a su dermatólogo para que le realice un diagnóstico exacto del tipo de
celulitis que padece, y del tratamiento a seguir.

 Masaje y tratamientos tópicos: Mejoran el drenaje linfático y


estimulan la microcirculación. La eficacia del masaje aumenta cuando se
aplica una crema anticelulítica.

 Presoterapia: una técnica de masaje en seco ideal para corregir las


alteraciones del sistema circulatorio, lo mejor para librarse de la celulitis,
moldear el cuerpo y eliminar toxinas.
Se aplica mediante un sistema de compresión totalmente diseñado con el
objetivo de aumentar el flujo venoso y linfático. De esta manera se mejora la
limpieza del fluido extra celular.

La presoterapia alivia el dolor y la inflamación, y proporciona un confort


inmediato.
 Mesoterapia: Infiltraciones subcutáneas de principios activos con
productos despolimerizantes.
Es una técnica que trata las zonas elegidas con microinyecciones que
incluyen medicamentos convencionales, homeopáticos, vitaminas,
minerales, etc. El hecho de que se utilicen inyecciones hace que muchas de
las personas tengan reparos a la hora de elegirla como tratamiento pero sin
duda es muy eficaz también y más aún cuando se realiza a la misma vez que
se están realizando sesiones de cavitación.
Para tratar a los pacientes con celulitis, existe una fórmula estándar de
mesoterapia, que a menudo es personalizada para cada paciente. Todos los
pacientes deben realizarse una prueba de alergia al menos 24 horas antes
del tratamiento. Es muy raro que se produzcan alergias a los medicamentos.
Una vez que se realizar la prueba de la alergia y se determina que no existen,
se programarán sesiones semanales durante dos meses. Consiste en la
inyección de las fórmulas médicas.

La mesoterapia es totalmente segura cuando se realiza por un médico bien


entrenado.

Hidroterapia: Consiste en hidromasajes en bañeras especiales y duchas


a presión.

El aquadrenaje linfático es una de las técnicas más reclamadas consistente


en una gimnasia específica que se practica en el agua. El objetivo es reforzar
los músculos posturales, pues su acción sobre los retornos venosos es cuatro
veces superior a la de los músculos superficiales.
Los baños de hidromasaje y las duchas de chorros, por su parte, estimulan
los retornos venosos y linfáticos. Y los chorros submarinos garantizan un
drenaje aún más potente que el linfático manual gracias a la potencia de
acción que ejerce el agua sobre el cuerpo.

 Ultrasonidos: Utilizados para eliminar los nódulos.


 Cirugía estética: Como la liposucción en la que se aspira los depósitos
de grasa por medio de una cánula introducida previamente en la zona
celulítica.
 Las cremas, cada vez más eficaces, emplean activos drenantes para
luchar contra la retención de líquidos y desatascar los tejidos, quemar grasas
(cafeína) y alisar la piel. Son de triple acción: limitan la hinchazón, reducen el
número y el volumen de los adipositos, y mejoran el aspecto cutáneo. Lo
ideal es aplicarlas dando un masaje alternando movimientos de drenaje y de
rodillo, siempre de arriba abajo.

 La ozonoterapia consiste en inyectar gas ozono en las zonas donde se


encuentra la celulitis. Bajo la piel, este gas tiene la capacidad de agredir la
cadena de ácidos grasos insaturados y convertir las moléculas grasas de
lipófilas a hidrófilas, con lo que se facilita mucho su eliminación.

Ejercicios

 Sentadillas: Debes utilizar una barra sin peso o con muy poco peso,
aproximadamente unos 2.5 kilogramos. El objetivo es realizar varias
repeticiones. Este ejercicio es excelente para la eliminar la celulitis de los
glúteos y caderas, siempre y cuando el descenso del cuerpo lo realices lo
más abajo posible y manteniendo la espalda recta.
 Extensión lateral de cadera: Deberás apoyarte en la pared, en un
mueble, una banda elástica o con la ayuda de la barra. Debes estar parada
con una mano apoyándote, después debes alzar una pierna al lado derecho,
luego, lo harás con la otra, cambiando de mano.

 Extensión posterior de cadera: al completar las repeticiones


anteriores, deberás apoyarte nuevamente con ambas manos mirando al
frente, por ejemplo de la pared, y comenzar a levantar la pierna tirándola para
atrás, después repetirás lo mismo con la otra pierna.

 Abducción parcial: este es uno de los ejercicios más completos para los
glúteos y caderas. Deberás recostarte en el piso, de lado, y apoyarte con tu
brazo. Luego doblarás tu pierna y la levantarás, después cambias de lado y
ejercitas la otra pierna.

 Entrecruzamiento de piernas: debes estar parada y apoyarte con una
barra o en la pared, luego cruzas tu pierna de derecha a izquierda y
viceversa.

 Abducción completa: este momento es parecido a la abducción parcial,


la diferencia es que se realiza con la pierna totalmente estirada y luego
levantarla.

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