UNIVERSIDAD MARIANO GALVEZ DE GUATEMALA
CENTRO UNIVERSITARIO DE CHIMALTENANGO
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y SOCIALES
CURSO: CIVIL III
CICLO: V SECCIÓN: B
LICDA: MARIA AMALIA REYES URIZAR
“CAPACIDAD E INCAPACIDAD PARA SUCEDER”
CAPACIDAD E INCAPACIDAD PARA SUCEDER
La capacidad en general es una aptitud para ser sujeto de derechos y
obligaciones, o sea que puede ser sujeto activo o pasivo en las relaciones
jurídicas o de derecho y que puede ser absoluta cuando permite actuar en todos
los actos, o relativa cuando consiente en realizar algunos actos y otros no.
La capacidad para suceder es el conjunto de condiciones legales o requisitos que
se necesitan para ser sujeto pasivo de la transmisión hereditaria, o sea ser titular
de los derechos activos y pasivos que tiene la herencia.
La capacidad civil puede ser de ejercicio de goce, la segunda solamente es de
goce o de derecho. El estado no la otorga la reconoce y es para todas las
personas en general sean naturales o jurídicas a menos que la ley impida el
derecho a la sucesión y a recibir la herencia a personas en partícula de acuerdo a
sucesiones determinadas y nunca de forma general.
El código civil guatemalteco en su artículo 8, confiere a los mayores de 18 años la
capacidad para el ejercicio de sus derechos civiles y los menores que han
cumplido 14 años son capaces para algunos actos determinado por la ley, pero no
se les otorga la misma capacidad a los menores o incapaces quienes deben
contar por medio de sus representantes legales quienes puedes ser padres o
tutores, pero para recibir por herencia o sea suceder los menores e incapaces no
necesitan actuar por medio de sus representantes, sino que ellos mismos pueden
recibir la herencia ya que les reconoce el derecho a todas las personas siempre y
cuando esta sea simple y sin condiciones u obligaciones de hacer que para ello si
se necesita la autorización de sus representantes para recibirla, esta capacidad es
para las personas naturales, en este caso no concuerda con la capacidad para
suceder ya que la capacidad para suceder es para toda persona, el art. 917 CC.
Concreta la sucesión mortis causa, los tipos de testamento.
El art. 923 indica la ley que rige la capacidad para suceder por la ley de domicilio
que tenga el heredero o legatario al tiempo de la muerte del autor de la sucesión
cuando se trate de bienes fuera de la Republica.
La capacidad para suceder se debe evaluar al momento de la muerte del causante
no porque se tenga en forma general como toda persona sino que cuando la
sucesión se abre y los derechos y obligaciones se perfeccionan para su
transmisión se debe considerar si una persona encaja en los supuestos que la ley
prohíbe para poder suceder al causante y gozar de esos beneficios con respecto a
esa sucesión en particular, no se le puede negar el derecho a suceder o recibir por
herencia a una persona por pertenecer a cierto grupo, ser de cierta raza o ejercer
cierta profesión, la evaluación siempre será personal y respecto a cierta sucesión
en específico y en relación con un causante en particular, nunca en forma general.
INCAPACIDAD PARA SUCEDER
Es la “representada por aquellas circunstancias que, de acuerdo con la ley,
impiden la sucesión hereditaria. En otros términos, toda persona tiene capacidad
para suceder, siempre que no se encuentre incursa en una causa de incapacidad.
Determinadas prohibiciones sucesorias
Para poder adquirir por testamento, las otras más específicas, que supone una
incapacidad relativa por haber cometido un acto reprobable contra el de Cuius,
ante quien se ha cometido el hecho reprobable, con lo cual el infractor conservará
su dignidad o aptitud para suceder a cualquier otro causante.
Por el contrario, aquellas otras incapacidades que no constituyen hechos
ofensivos, sino situaciones propicias a la captación de la voluntad del testador,
sólo son prohibiciones que impiden ser destinatarios de las disposiciones
testamentarias en una sucesión concreta a determinadas personas ineptas para
suceder por testamento en razón a una prohibición establecida, motivada en la
creencia de evitar la coacción del testador presumiblemente influenciable por la
situación o condición profesional de dichos sujetos (tutor, notario, sacerdote,
médico y otros) existe diferencia esencial entre la indignidad y estas
incapacidades o prohibiciones sucesorias, puesto que en las primeras dependerá
la voluntad del ofendido perdonar la ofensa con lo cual el indigno puede ser
rehabilitado y suceder al ofendido o agraviado, por haberle éste remitido la pena o
sanción.
Nuestro Código civil en el Artículo 926 establece que:
Son incapaces para suceder por testamento:
a) Los ministros de los cultos, a menos que sean parientes del testador.
b) Los médicos o cirujanos que hubieren asistido al testador en su última
enfermedad, si este falleciere de ella, salvo que sean parientes del testador.
c) El notario que autoriza el testamento y sus parientes, y los testigos
instrumentales d) El tutor, el protutor y los parientes de ellos si no se hubieren
aprobado las cuentas de la tutela, a no ser que fueren parientes del pupilo.
e) Las instituciones extranjeras, cualquiera que sea su finalidad. De lo anterior
podemos decir que la capacidad es la regla general y la incapacidad la excepción.
Ello obliga a que esa incapacidad sea señalada en forma expresa por la ley, para
poder hacerla valer. Las excepciones a la regla general se encuentran
específicamente puntualizadas en cada legislación. Las incapacidades para
adquirir por testamento, son aquellas circunstancias que impiden a una persona
suceder por testamento.
Incapacidades propiamente dichas e Incapacidades por indignidad, son las que
tienen las personas capaces para adquirir, pero por la concurrencia de ciertos
hechos, o la comisión y omisión de ciertos actos, o la existencia de determinadas
circunstancias, no pueden entrar al goce de la herencia, regulado en el art. 928
CC.