Lecciones de Física Matemática
Lecciones de Física Matemática
de
Fı́sica Matemática
Alonso Sepúlveda S.
Instituto de Fı́sica
Universidad de Antioquia
Medellı́n, Agosto de 2004
i
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ii PREFACIO
Alonso Sepúlveda S.
Medellı́n, Agosto de 2004
Prefacio I
v
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vi ÍNDICE GENERAL
2. Unicidad 73
2.1. Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73
2.2. Ecuaciones diferenciales ordinarias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73
2.3. Ecuaciones diferenciales parciales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75
2.3.1. Ecuación de Poisson . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75
2.3.2. Ecuación de difusión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 76
2.3.3. Ecuación de ondas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79
2.3.4. Ecuación de Schrödinger . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 81
2.4. Ecuaciones vectoriales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 82
2.4.1. Ecuación de Poisson vectorial . . . . . . . . . . . . . . . . . . 84
2.4.2. Ondas vectoriales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85
3. Ecuaciones Diferenciales 87
3.1. Ecuaciones diferenciales ordinarias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87
3.1.1. Ecuaciones de primer orden . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 88
3.1.2. Ecuaciones de orden superior . . . . . . . . . . . . . . . . . . 92
3.1.3. Soluciones homogénea e inhomogénea . . . . . . . . . . . . . 96
3.1.4. Segunda solución . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 104
3.1.5. Una transformación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 105
3.2. Ecuaciones diferenciales parciales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 108
3.2.1. Clasificación de las EDP . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 109
3.2.2. Ecuaciones homogéneas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 114
3.2.3. Separación de variables . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 114
3.3. Separación de la ecuación de Laplace . . . . . . . . . . . . . . . . . . 119
3.3.1. Coordenadas cartesianas en 2D . . . . . . . . . . . . . . . . . 119
3.3.2. Coordenadas cartesianas en 3-D . . . . . . . . . . . . . . . . 124
3.3.3. Coordenadas cilı́ndricas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 125
3.3.4. Coordenadas esféricas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 128
3.4. La ecuación de onda unidimensional . . . . . . . . . . . . . . . . . . 131
3.5. ANEXO 3.1: Clasificación de las ecuaciones diferenciales en 3D . . 135
3.6. ANEXO 3.2: Solución a ecuaciones cúbicas . . . . . . . . . . . . . 138
Apéndice 366
Coordenadas curvilı́neas
ortogonales
1.1. Introducción
En el espacio euclidiano tridimensional las coordenadas cartesianas se definen
en términos de tres familias de planos perpendiculares x = x0, y = y0 , z = z0 . La
intersección de los planos x = x0 y y = y0 genera una lı́nea recta paralela al eje z
y que pasa por el punto (x0, y0 , 0). La intersección de los tres planos x = x0, y =
y0 , z = z0 genera un punto de coordenadas (x0, y0 , z0).
Las coordenadas esféricas se definen en términos de tres superficies: esferas
concéntricas, conos con el mismo vértice y planos meridianos. Un punto tiene co-
ordenadas (r, θ, ϕ) y las tres superficies son perpendiculares en cada punto. La
intersección del cono y la esfera genera una circunferencia a lo largo de la cual varı́a
sólo la coordenada ϕ. La intersección de la esfera y el plano meridiano genera un
arco de meridiano a lo largo del cual sólo θ varı́a, y la intersección del cono y el
plano genera una recta radial a lo largo de la cual sólo r varı́a. La conexión entre
coordenadas cartesianas y esféricas tiene la forma:
1
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2 1. COORDENADAS CURVILÍNEAS ORTOGONALES
êz
ρ = cte P êϕ
z = cte êr
φ = cte
y
x ϕ
Figura 1.1: coordenadas cilı́ndricas y esféricas
x = ρ cos ϕ , y = ρ sen ϕ, z = z.
Una generalización directa permite pensar en tres familias de superficies, en
general curvas, que en cada punto del espacio se intersectan en ángulo recto. Estas
superficies pueden describirse mediante las ecuaciones:
ê2
ê1
ê3
1 ∂2ψ
∇2 ψ − =0
v2 ∂t2
es válida en todos los sistemas coordenados, es decir, es invariante bajo transfor-
maciones coordenadas.
Las leyes fı́sicas han de ser escritas en forma invariante con el fin de darles la
libertad de ser escritas en cualquier sistema coordenado. Todos los sistemas coor-
denados son buenos, ninguno de ellos goza de algún privilegio fı́sico especial.
∂x ∂x ∂x
dx = du1 + du2 + du3
∂u1 ∂u2 ∂u3
∂y ∂y ∂y
dy = du1 + du2 + du3
∂u1 ∂u2 ∂u3
∂z ∂z ∂z
dz = du1 + du2 + du3,
∂u1 ∂u2 ∂u3
∂r ∂r ∂r X ∂r 3
dr = du1 + du2 + du3 = dui (1.1)
∂u1 ∂u2 ∂u3 i=1
∂ui
donde |êi| = 1 y hi son funciones de ui, que serán llamadas factores de escala. Se
sigue que
X3
dr = hi êi dui
i=1
Es decir:
ê1 · ê2 = ê2 · ê3 = ê3 · ê1 = 0
y
2 2 2
ê1 · ê1 = |ê1| = |ê2| = |ê3| = 1
1 ∂r
êi = (1.5)
hi ∂ui
−∞ ≤ x ≤ ∞, −∞ ≤ y ≤ ∞,
−∞ ≤ z ≤ ∞, y
r ≥ 0, 0 ≤ θ ≤ π, 0 ≤ ϕ ≤ 2π
r = |r| es la coordenada radial, θ es la coordenada polar y ϕ es la coordenada
azimutal.
Fácilmente se deduce de la gráfica que la conexión entre coordenadas cartesianas
y esféricas es como sigue:
p
x = r sen θ cos ϕ, r = x2 + 2
y + z
2
p
−1 2 2 2
y = r sen θ sen ϕ, θ = cos z/ x + y + z
z = r cos θ, ϕ = tan−1(y/x)
Ası́ pues:
r = î x + ĵ y + k̂ z
= î r sen θ cos ϕ + ĵ r sen θ sen ϕ + k̂ r cos θ (1.6)
Entonces:
∂r p
⇒| | = sen 2θ cos2 ϕ + sen 2θ sen 2ϕ + cos2 θ = 1
∂r
Tal que según (1.4): h1 = hr = 1
∂r/∂θ = î r cos θ cos ϕ + ĵ r cos θ sen ϕ − k̂ r sen θ
∂r p
⇒| | = r2(cos2 θ cos2 ϕ + cos2 θ sen 2ϕ + sen 2 θ) = r
∂θ
de donde: h2 = hθ = r
∂r/∂ϕ = −î r sen θ sen ϕ + ĵ r sen θ cos ϕ
∂r p
⇒| | = r2( sen 2 θ sen 2 ϕ + sen 2 θ cos2 ϕ) = r sen θ
∂ϕ
En sı́ntesis:
hr = 1, hθ = r, hϕ = r sen θ (1.7)
Además, reemplazando en (1.5), los vectores unitarios en coordenadas esféricas
pueden expresarse en términos de coordenadas cartesianas, como:
Donde (ê1, ê2, ê3) = (êr , êθ , êϕ) Estas ecuaciones pueden invertirse algebraicamente
para expresar î, ĵ, k̂ en términos de êr , êθ , êϕ ; se obtiene:
, ˆ
En forma matricial: ê = Aˆ e con:
= Aê,
ê1 êr ˆ1 î
ê = ê2 = êθ , = ˆ2 = ĵ
ˆ
ê3 êϕ ˆ3 k̂
sen θ cos ϕ sen θ sen ϕ cos θ
A = cos θ cos ϕ cos θ sen ϕ − sen θ
− sen ϕ cos ϕ 0
e = I, de modo que la matriz A es ortogonal, y es fácil verificar
Es cierto que AA
que |A| = 1.
Nota:
De las ecuaciones (1.6) y (1.9) se sigue que: r = rêr . Esto muestra que la
expresión:
r = ê1 u1 + ê2u2 + ê3 u3 (1.9)
no es válida en coordenadas esféricas, pues darı́a lugar a la expresión incorrecta
(incluso dimensionalmente!):
∂r ∂r
= hj êj y = hi êi
∂uj ∂ui
∂2r ∂ ∂2r ∂
= (hj êj ) , = (hi êi )
∂ui ∂uj ∂ui ∂uj ∂ui ∂uj
Restando estas ecuaciones y teniendo en cuenta que ∂êi /∂uj es paralelo a êj y
∂êj /∂ui lo es a êi obtenemos:
válida para i 6= j.
P
Además, como êi = 12 jk ijk êj × êk se sigue, por derivación, utilizando la
ecuación del cuadro y después de algunos pasos, que
∂êθ ∂êϕ
= êϕ cos θ, = −êr sen θ − êθ cos θ
∂ϕ ∂ϕ
con:
Jij = ∂xi /∂uj (1.11)
1 ∂x ∂y ∂z
êi = î + ĵ + k̂ (1.12)
hi ∂ui ∂ui ∂ui
que es la regla de transformación entre Pvectores unitarios. Introduciendo la notación
1 , ˆ
(ˆ 3 ) = (î, ĵ, k̂), escribimos r = j ˆ
2 , ˆ j xj , tal que (1.5) también se escribe:
X ˆj ∂xj X
êi = = ajiˆ
j (1.13)
j
hi ∂ui j
X X
dxidxi = hj hk duj duk δjk ,
i jk
P
y puesto que, según (1.11), dxi = j Jij duj se sigue, del renglón anterior:
X X
Jij Jik duj duk = hj hk duj duk δjk ,
ijk jk
de donde X
Jij Jik = h2j δjk ,
i
∂r ∂r ∂r
|J| = · × = h1 h2h3 ê1 · ê2 × ê3
∂u1 ∂u2 ∂u3
es diferente de cero pues ê1 , ê2, ê3 no son coplanares. De hecho, puesto que ê1 · ê2 ×
ê3 = 1 se sigue |J| = h1 h2h3 .
y y0
B B
x x0
z z0
B1 = −B1 , B2 = B2 , B3 = B3
B0 × C0 = (B 0 2C 03 − B30 C20 , B30 C10 − B10 C30 , B10 C20 − B20 C10 )
= (B2 C3 − B3 C2, −(B3 C1 − B1 C3), −(B1 C2 − B2 C1))
y que se reducen a ella en el lı́mite de rotación cero, y para las cuales |A| = 1. Bajo
inversión cambian de signo las tres componentes de un vector, mientras las tres
componentes del producto vectorial permanecen inalteradas.
En sı́ntesis, bajo transformaciones más generales que rotación distinguiremos dos
tipos de vectores:
A) Polares, cuyas tres componentes cambian bajo inversión; bajo reflexión
cambia sólo la componente normal al plano de reflexión.
B) Axiales, ó pseudovectores, cuyas componentes no cambian de signo bajo
inversión. Bajo reflexión cambia el signo de las componentes situadas en el plano
de reflexión.
Son vectores polares: posición, velocidad, aceleración, fuerza, momento liñeal,
campo eléctrico, desplazamiento eléctrico, polarización, aceleración de graṽed̃ad,
momento de dipolo eléctrico, densidad volumétrica de momento angular, potencial
vectorial magnético.
Son vectores axiales: ángulo, velocidad angular, aceleración angular, momento
angular, torque, superficie, inducción magnética, intensidad de campo magnético,
magnetización, momento de dipolo magnético, densidad de corriente de carga o
masa, vector de Poynting, densidad volumétrica de momento lineal.
En adición definimos escalares y pseudoescalares como cantidades que se trans-
forman respectivamente según las reglas:
φ0 = φ , η0 = |A|η
A × B = Vector axial
A × P = Vector polar
P × Q = Vector axial
A × (B × C) = Vector axial
P × (Q × R) = Vector polar
A · B = escalar
P · Q = escalar
A · P = pseudoescalar
A · (B × C) = pseudoescalar
P · (A × B) = pseudoescalar
A · (P × Q) = escalar
Paridad e invarianza
Teorema:
Las ecuaciones vectoriales son invariantes bajo transformaciones coordenadas sólo
si contienen sumas (o restas) de vectores del mismo tipo.
Por ejemplo, si A, B, C son axiales,
A 0 + B0 = C0 −→ A0i + Bi0 = Ci0
X 3
X
∴ |A| aij (Aj + Bj ) = |A| aij Cj
j i=1
⇒ Aj + Bj = Cj ó: A+B = C
luego la forma de la ecuación es invariante.
También, si P, Q, R son vectores polares:
De P0 + Q0 = R0 se sigue: P + Q = R,
ecuación que es también invariante.
Sin embargo, si se suman vectores axiales y polares en la misma ecuación, ten-
dremos:
A0 + P0 = Q0 ó A0i + Pi0 = Q0i , de donde
X X
aij (|A|Aj + Pj ) = aij Qj y por tanto
j j
∴ |A|Aj + Bj = Qj ó |A|A + P = Q ,
ecuación que no es de la forma A + P = Q.
En consecuencia la mezcla de vectores axiales y polares genera ecuaciones que
no son invariantes bajo reflexión e inversión. Se dice entonces que este tipo de
ecuaciones viola la paridad.
Análogamente, ecuaciones que mezclan escalares y pseudoescalares no son in-
variantes bajo inversión y reflexión:
Si e, f, g son escalares y p, q, r son pseudoescalares, entonces e+f = g y p+q = r
conservan la paridad, pero e + p = f no la conserva.
Es posible combinar escalares, pseudoescalares, vectores y pseudovectores para
formar ecuaciones invariantes (o no invariantes) bajo reflexión e inversión, como en
los siguientes problemas.
Sólo las interacciones débiles violan la paridad. Las interacciones fuertes, elec-
tromagnéticas y gravitacionales son invariantes bajo reflexión e inversión de coor-
denadas. Y todas las leyes fı́sicas son invariantes bajo rotación (y traslación) de
coordenadas.
X
3 X
3
dr = hi êi dui = dli , (1.21)
i=1 i=1
donde
dli = hi êi dui (1.22)
representa el elemento diferencial de lı́nea a lo largo del eje ui . La expresión (1.21)
asegura que cualquier elemento de lı́nea con orientación arbitraria puede descom-
ponerse en una suma vectorial. En coordenadas esféricas:
u2
dS1 dS3
u1
dS2
u3
de modo que:
Una forma algebraica bastante simple que contiene todas sus propiedades es:
1
ijk = (i − j)(j − k)(k − i)
2
En coordenadas esféricas:
de modo que:
X
3
ijk lmk = δil δjm − δim δjl (1.24)
k=1
X
3
δ δim
ijk lmk = il (1.25)
δjl δjm
k=1
1.4.1. Gradiente
Al pasar de un punto P(u1 , u2, u3) a otro infinitesimalmente cercano P(u1 +
du1, u2 + du2, u3 + du3) el cambio diferencial de una función (o campo) escalar
φ(u1, u2, u3) está dado por:
X ∂φ 3
∂φ ∂φ ∂φ
dφ = du1 + du2 + du3 = dui (1.26)
∂u1 ∂u2 ∂u3 i=1
∂ui
X
3
dr = hj êj duj (1.27)
j=1
1
=⇒ dui = dr · êi ,
hi
X3 X3
∂φ 1 êi ∂φ
dφ = êi · dr = dr ·
i=1
∂ui hi h ∂ui
j=1 i
X
3
êi ∂φ X
3
∇φ ≡ = êi (∇φ)i (1.28)
hi ∂ui
i=1 i=1
dφ = dr · ∇φ (1.29)
∇φ
φ + dφ
dr
φ
ortogonal a las equipotenciales; por lo cual, dada una familia de curvas en el plano (o
de superficies curvas en el espacio) es posible obtener otras que le son ortogonales. De
acá surge un método eficaz de construcción de sistemas de coordenadas curvilineas
ortogonales que implementaremos en la sección 1.12.
Hemos de tener en cuenta que ∇ no es un vector sino un operador vectorial: ∇
no tiene dirección, a menos que opere sobre una función.
En coordenadas esféricas:
X3
êi ∂φ êr ∂φ êθ ∂φ êϕ ∂φ ∂φ êθ ∂φ êϕ ∂φ
∇φ = = + + = êr + +
h ∂ui
i=1 i
hr ∂r hθ ∂θ hϕ ∂ϕ ∂r r ∂θ r sen θ ∂ϕ
Demuestre que:
∂r
· ∇uj = δij .
∂ui
Esto significa que las dos familias de vectores ∂r/∂ui y ∇uj son
ortogonales, y forman bases recı́procas.
Partiendo
P de la forma cartesiana del gradiente de un escalar:
∇ϕ = i ∂ϕ/∂xi y utilizando argumentos de la sección 1,2
ˆ
obtenga la forma (1.28). Esto demuestra la invarianza del gra-
diente bajo transformación de coordenadas.
El potencial electrostático de un dipolo eléctrico p = p0 êz es:
φ = p0 cos θ/r2 , con p0 constante. Calcule el campo electrostático
E = −∇φ en coordenadas esféricas.
La ecuación básica de la hidrostática (ver sección 4.3) tiene la
forma: ∇P + ρ∇G = 0, donde P , ρ y G son la presión, la densidad
y el potencial gravitacional. Demuestre que, en cada punto, las
normales a las superficies de presión y potencial constante son
paralelas.
1.4.2. Divergencia
Dada una superficie diferencial orientada dS, definimos el flujo del campo vectorial
B a través de dS como:
dΦ = flujo diferencial = B · dS
dS
B1
dS1
B2
dS1
u1
Consideremos el flujo total como la suma de los flujos a través de cada pareja de
superficies. Analicemos primero el flujo sobre las caras dS1:
Los elementos diferenciales du2du3 han sido extraı́dos del primer término pues
son independientes de u1. Si hacemos una expansión de Taylor alrededor de u1 :
∂(B1 h2 h3)
(B1 h2 h3)u1 +du1 = (B1 h2h3 )u1 + du1 + · · ·
∂u1
En consecuencia:
∂(B2 h3 h1 ) dV
dΦ2 =
∂u2 h1 h2 h3
∂(B3 h1 h2 ) dV
dΦ3 =
∂u3 h1 h2 h3
El flujo total dΦ que atraviesa el volumen dV es entonces
∂(B1 h2 h3) ∂(B2 h3h1 ) ∂(B3 h1 h2) dV
dΦ = dΦ1 + dΦ2 + dΦ3 = + +
∂u1 ∂u2 ∂u3 h1 h2 h3
3
1X ∂ Bi h
Div B = (1.30)
h i=1 ∂ui hi
dΦ
Div B =
dV
La anterior formulación ha sido realizada para un volumen diferencial. Para un
volumen finito:
I
Φ = B · dS
H
donde el sı́mbolo representa integración sobre una superficie cerrada. Para rea-
lizar esta integral (que equivale a sumar flujos diferenciales) descomponemos el
volumen V en un conjunto de volúmenes diferenciales dV ; las caras comunes de
los paralelepı́pedos diferenciales contribuyen con flujos iguales y opuestos en signo,
que se cancelan al hacer la suma, de modo que en sı́ntesis, las partes no nulas
de la integral de área son aquellas que corresponden a caras en la frontera. En
consecuencia:
I Z
Φ = B · dS = Div B dV
De modo alterno: H
B · dS
Div B = lı́m
∆V
∆V →0
Es cierto en coordenadas curvilı́neas ortogonales que:
Div B = ∇ · B
El lado izquierdo de la igualdad se calcula utilizando (1.30) y el derecho utilizando
el operador gradiente de (1.28). En coordenadas esféricas :
3
1X ∂ Bi h
∇ · B = Div B =
h i=1 ∂ui hi
1 ∂ 2 ∂ ∂
= (B r r sen θ) + (r sen θBθ ) + (rBϕ )
r2 sen θ ∂r ∂θ ∂ϕ
1 ∂ 2 1 ∂ 1 ∂Bϕ
= (r Br ) + (sen θBθ ) +
r2 ∂r r sen θ ∂θ r sen θ ∂ϕ
1.4.3. Rotacional
Definimos la circulación de un vector a lo largo de una curva cerrada como:
I
B · dl
B2
u2
dS3 B1
u1
u3
I
∂ ∂
B · dl = (B2 h2 ) − (B1 h1 ) du1du2
∂u1 ∂u2
3
∂ ∂ dS3
= (B2 h2 ) − (B1 h1 )
∂u1 ∂u2 h1 h2
= ( Rot B )3 dS3
(1.33)
Ası́ pues:
ê1 ∂ ∂
Rot B = (B3 h3 ) − (B2 h2)
h2 h3 ∂u2 ∂u3
ê2 ∂ ∂
+ (B1 h1 ) − (B3 h3)
h3 h1 ∂u3 ∂u1
ê3 ∂ ∂
+ (B2 h2 ) − (B1 h1)
h1 h2 ∂u1 ∂u2
1 X X
3 3
∂
Rot B = êi ijk hi (Bk hk ) = êi ( Rot B )i (1.34)
h ∂uj
i,j,k=1 i=1
En forma matricial:
h1 ê1 h2 ê2 h3ê3
Rot B = ∂/∂u1 ∂/∂u2 ∂/∂u3
B1 h1 B2 h2 B3 h3
Es demostrable que
Rot B = ∇ × B
H
De la expresión B · dl = (∇ × B) · dS se sigue:
I
B · dl = |∇ × B|dS cos θ
dS
1.4.4. Laplaciano
El laplaciano de una función escalar f(ui ), que representamos por ∇2 f(ui ), es
definido como:
∇2f = ∇ · ∇f
ası́, de acuerdo a (1.30) con Bi = (∇f):
3
1X ∂ h
∇2 f = (∇f)i
h i=1 ∂ui hi
1 ∂f
y como, según (1.28): (∇f) = hi ∂ui , se sigue que:
3
1X ∂ h ∂f
∇2 f = (1.36)
h i=1 ∂ui h2i ∂ui
donde
∇2A = î∇2Ax + ĵ∇2Ay + k̂∇2Ak .
En otros sistemas de coordenadas el Laplaciano de una función vectorial se define
en la forma:
∇2A = ∇(∇ · A) − ∇ × (∇ × A).
Como veremos, el Laplaciano ∇2 aparece en electrostática, magnetostática, grav-
itación, ondas, flujo de fluidos, mecánica cuántica y difusión de calor entre otros.
El tipo más sencillo de campo vectorial F(r) es el que es irrotacional, solenoidal,
continuo y derivable. Por ser irrotacional (∇×F = 0) existe un potencial φ: F = ∇φ;
por ser solenoidal (∇ · F = 0) entonces ∇2φ = 0. La solución a la ecuación de
Laplace se denomina función armónica. El potencial de un campo electrostático es
armónico en el exterior de las cargas. En un fluido de densidad constante el potencial
de velocidad es armónico si no hay fuentes ni sumideros.
Nota:
Algunos textos de análisis vectorial denominan del al operador ∇. Algunos es-
criben ∆ en vez de ∇2.
1X ∂2
= ijk (hk Ak )
h ∂ui ∂uj
ijk
P
[En forma general, si Aij = Aji y Bij = −Bji entonces: ij Aij Bij ≡ 0]
B) De las ecuaciones (1.29) y (1.34):
1X ∂
∇ × ∇φ = êi ijkhi (hk (∇φ)k )
h ∂uj
i
1X ∂2φ
= êi ijkhi
h ∂uj ∂uk
ijk
∇ × ∇φ ≡ 0 (1.38)
• ∇(ϕ + η) = ∇ϕ + ∇η
• ∇ · (A + B) = ∇ · A + ∇ · B
• ∇ × (A + B) = ∇ × A + ∇ × B
• ∇(A · B) = (A · ∇)B + (B · ∇)A + A × (∇ × B) + B × (∇ × A)
• ∇ · (ϕA) = ϕ∇ · A + A · ∇ϕ
• ∇ · (A × B) = B · (∇ × A) − A · (∇ × B)
• ∇ × (∇ × A) = ∇(∇ · A) − ∇2 A
• ∇ × (ϕA) = ϕ∇ × A + ∇ϕ × A
• ∇ × (A × B) = A(∇ · B) − B(∇ · A) + (B · ∇)A − (A · ∇)B
• ∇·r= 3
• ∇×r =0
• ∇rn = nr̂rn−1
n−1 n−1
• ∇ 1/|r − r0| = −(n − 1)(r − r0)/|r − r0| , n 6= 1
(A × ∇) · r = 0, (A × ∇) × r = −2A
∇2 f (r) = d2 f /dr 2 + (2/r)df/dr. Evaluar f (r) si ∇2 f (r) = 0.
R H
∇ϕ dV = ϕ dS (Haga A =Haϕ con a constante, en el teorema
de Gauss). De acá se sigue que dS = 0: toda figura cerrada tiene
superficie (no área) nula.
R H
dS × ∇ϕ = ϕ dl (Haga H A = aϕ con a constante, en el teorema
de Stokes). Se sigue que dl = 0: la longitud vectorial de toda
trayectoria cerrada es cero.
R H
∇ × F dV = dS × F (Haga A = a × F con a constante, en el
teorema de Gauss).
La condición necesaria y suficiente para que las funciones u = u(r),
v = v(r) y w = w(r) satisfagan la ecuación f (u, v, w) = 0 es que
el jacobiano ∇u · ∇v × ∇w sea cero.
S = K(ψ̇∗ ∇ψ + ψ̇∇ψ∗ ) y
1 1
E = K (∇ψ · ∇ψ∗ + ∇ψ∗ · ∇ψ) + 2 ψ̇ψ̇∗
2 v
~2 ∂Ψ(r, t)
− ∇2 Ψ(r, t) + V (r, t) Ψ(r, t) = i~
2m ∂t
Z b Z b Z b
E · dl = ∇η · dl = dη = η(b) − η(a)
a a a
I Z I I
E · dl = E · dl + E · dl = η(b) − η(a) + η(a) − η(b) = 0 ∴ E · dl = 0
acb bda
•b
E
dl
a•
b
d
E
c
a
H
Como se ve, las cuatro siguientes expresiones son equivalentes E · dl = 0 ,
Rb
∇ × E = 0 , E = ∇η , a E · dl = η(b) − η(a).
Z I I
2 ∂ψ
[ϕ∇ ψ + ∇ϕ · ∇ψ] dV = ϕ∇ψ · dS = ϕ dS, dS = n̂ dS (1.39)
∂n
donde: ∂ψ/∂n = ∇ψ · n̂ es la derivada normal a la superficie.
Problema: Del teorema anterior demuestre la segunda identidad de Green:
Z I
[ϕ∇2ψ − ψ∇2 ϕ] dV = [ϕ∇ψ − ψ∇ϕ] · dS (1.40)
I
∂ψ ∂ϕ
= ϕ −ψ dS (1.41)
∂n ∂n
R
y como: W · n̂|S = 0, ∇2η = 0 y (∇η)2 = W 2 , se sigue que: W 2 dV = 0, de donde
W = 0. En consecuencia A0 = A, lo que demuestra el teorema.
1.9. Dı́adas
Un campo vectorial en 3D se escribe:
3
X
A(r) = Ai êi ,
i=1
en tanto que un campo escalar se expresa como φ(r). Esto significa que un campo
escalar no contiene vectores unitarios y se determina con un solo número en cada
punto del espacio, en tanto que un campo vectorial está asociado a una dirección y
se especifica con 3 cantidades Ai en cada punto. Un vector es una forma lineal en
êi.
Estas nociones pueden ampliarse para definir cantidades, conocidas como Dı́adas,
asociadas a êi êj : una dı́ada es una forma bilineal, que tiene la forma general:
3
X
T= Tij êiêj
ij=1
Las dı́adas permiten describir cantidades fı́sicas asociadas a dos direcciones, como
es el caso de los esfuerzos. En particular, si nos restringimos al plano xy (el vector
de superficie es dS3) resulta que sobre él pueden ejercerse acciones como presión
(dirección 3) y esfuerzos tangenciales (en direcciones 1 y 2); ası́, podemos escribir
T33, T31, T32 , donde el primer ı́ndice se refiere a la dirección de la superficie y el
segundo a la dirección de la fuerza. En general, y considerando las demás direcciones,
resulta un conjunto {Tij } de 9 componentes que conforma la dı́ada de esfuerzos T.
T33
T31
z T32
T23
T13 T21
T22
T12
T11
y
x
X X X
• T·A = êi êj Tij · êk Ak = êi êj · êk Tij Ak
ij k ijk
X X
= êi δjk Tij Ak = êi Tij Aj ,
ijk ij
X X
• T×A = êi (êj × êk )Tij Ak = êijkl êl Tij Ak
ijk ijkl
6= A × T
êi êj : êk êl = (êj · êk )(êi · êl ) = δjk δil
A · T · B = BA : T = T : BA
I · A = A · I = A;
e · ∇) × A;
∇ · (T × A) = (∇ · T) × A − (T
e es el transpuesto de T:
T
X
e=
T êi êj Tji
ij
∇ · (A × T) = (∇ × A) · T − A · (∇ × T)
e + T : (∇A)
∇ · (A · T) = A · (∇ · T)
e : (∇A)
∇ · (T · A) = (∇ · T) · A + T
∇(T · A) = ∇T · A + ∇A · T
∇(T : R) = ∇T : R + ∇R : T
e :R
∇ · (T · R) = (∇ · T) · R + T∇
e · A + (∇ × A) · T
∇ × (A · T) = (∇ × T)
e : AB + ∇B · T
∇(A · T · B) = ∇A · T · B + ∇T e·A
∇(rn r) = I rn + nr n−2 rr
ij
X
= aik ajl êk êl aim ajn Tmn
ijklmn
X
= êk êl Tkl = T
kl
Problema: Probar que las componentes T12 , T23 , T31 de una dı́ada se trans-
forman bajo reflexión del eje x como: T12 0 = −T , T 0 = T , T 0 =
12 23 23 31
−T31 . Esto implica que estas tres componentes de la dı́ada se trans-
forman como las componentes de un vector axial. De hecho, si T es
una dı́ada antisimétrica, sólo tendrá tres componentes no nulas, con
las cuales podemos construir un vector axial A, P en la forma: A1 =
T23 , A2 = T31 , A3 = T12 , o, en general: Ai = 12 jk ijk Tjk .
1 ∂ 2 Φ(r, t)
A : ∇∇Φ(r, t) − = f(r, t)
c2 ∂t2
En la dı́ada simétrica A está contenida la información sobre la anisotropı́a e
inhomogeneidad del medio. En general, A puede ser función de la posición y
del tiempo.
No lo demostraremos aquı́, pero es cierto que es siempre posible reorientar el
sistema de coordenadas de forma tal que A logre una forma diagonal. (Una
forma simple de comprenderlo es la siguiente: los elementos de una dı́ada son
equivalentes a elementos matriciales y sabemos que toda matriz simétrica es
diagonalizable). Con ∂i ≡ ∂/∂xi y Φ̈ ≡ ∂ 2 Φ/∂t2 podemos entonces escribir:
3
X 1
Aii ∂i2 Φ(r, t) − Φ̈(r, t) = f(r, t)
i=1
c2
B) Con T = A × U :
Z I
[(∇ × A) · U − A · (∇ × U)] dV = n̂ · (A × U) dS
I
= (n̂ × A) · U) dS (1.44)
Efecto piezoeléctrico: P
Los esfuerzos σjk ejercidos sobre un sólido pueden gener-
ar polarización: Pi = jk αijkσjk .
Efecto
P piezoeléctrico inverso: cuando un material se polariza se deforma: ij =
k α ijk Pk . El tensor de deformación es ij .
Magnetostricción:
P deformación producida en un material por un campo magnético:
ij = k δijk Bk .
P
Magneto-resistividad: Ji = jkl fijkl Ej Bk Bl .
Expansión térmica: el calentamiento de un material genera deformación: ij =
αij ∆T.
Ley dePHooke: los esfuerzos ejercidos sobre un material generan deformación:
σij = kl γijklkl .
δ(x) → ∞ si x→0
δ(x) = 0 si x 6= 0
Esto significa que δ(x) es una función patológica; estrictamente hablando no es una
función, sino una distribución.
En forma más general, desplazando a x0 el pico de la gaussiana, tendremos:
α 2 2
fα (x) = √ e−α (x−x0 )
π
α 2 2
∴ δ(x − x0 ) = lı́m √ e−α (x−x0) ,
α→∞ π
siendo cierto que
Z ∞
δ(x − x0 ) dx = 1.
−∞
Este proceso de lı́mite puede realizarse también con otras funciones de área 1 que
exhiben un pico definido en x = 0. Es cierto ası́ que
α 1 sen αx
δ(x) = lı́m , δ(x) = lı́m
α→∞ π 1 + α 2 x2 α→∞ πx
Una forma bastante simple que da lugar a una δ(x) es un rectángulo de base 1/ y
altura . El área es obviamente 1. A medida que aumenta disminuye el tamaño de
la base pero aumenta la altura manteniendo constante el área. En el lı́mite −→ ∞
se consigue una aguja vertical infinitamente alta y de área 1.
En forma general, y sin acudir a funciones especı́ficas como las cuatro propuestas
antes, definimos la delta de Dirac, real y simétrica, mediante la siguiente propiedad
selectiva:
Z ∞
f(x)δ(x − x0) dx = f(x0 ) (1.46)
−∞
Ası́ pues, al realizar la integral, la delta selecciona entre todos los valores posibles
de una función arbitraria f(x) P su valor en x = x0. Esta propiedad es la análoga,
en el continuo, a la ecuación i ai δij = aj que selecciona una sola componente del
vector a.
Z ∞ Z ∞
α 2 2
f(x)δ(x − x0 )dx = lı́m √ e−α (x−x0 ) f(x) dx
−∞ α→∞ π −∞ Z
∞
α 2 2
= lı́m √ f(x0 ) e−α (x−x0 ) dx
α→∞ π −∞
= f(x0 )
Ahora, debido a que δ(x − x0) existe sólo en el punto x = x0, es cierto que
Z ∞ Z x=x0 +
f(x)δ(x − x0 ) dx = f(x)δ(x − x0) dx
−∞ x=x0 −
Z b
f(x0 ) si a ≤ x0 ≤ b
f(x)δ(x − x0) dx =
a 0 si x0 > b ó x0 < a
Z x
0 si x < x0
δ(x − x0) dx =
−∞ 1 si x ≥ x0
Esta última integral se conoce como función paso, o escalón, o función de Heaviside,
y se escribe:
Z x
θ(x − x0 ) = δ(x − x0) dx
−∞
δ(x − x0)
× x0 ×
a b
θ(x − x0)
x
x0
R∞ d df (x)
−∞ f(x) dx δ(x − x 0 ) dx = − dx
x=x0
R∞ d n
n dn f (x)
−∞
f(x) dx n δ(x − x0 ) dx = −(−) dxn
x=x0
R∞ PN −1
−∞
f(x)δ[g(x)] dx = k=0 f(x) |dg(x)/dx| , donde xk son las
x=xk
N raı́ces de g(x) = 0; exigimos ġ(xn ) 6= 0.
g(x)δ(x − x0) = g(x0)δ(x − x0 )
δ(ax) = δ(x)/|a|
xδ(x) = 0
Z ∞ Z ∞
δ(ax)f(x) dx = δ(y)f(y/|a|) dy/|a|
−∞ −∞
Z ∞
1 f(a)
= δ(y)f(y/|a|) dy =
|a| −∞ |a|
Z ∞
= δ(x)f(x) dx,
−∞
ası́ pues:
1
δ(ax) = δ(x)
|a|
selectiva de la delta.
Z ∞ Z ∞
δ(x2 − a2)f(x) dx = δ[(x + a)(x − a)]f(x) dx
−∞ −∞
Z 0
= δ[(x + a)(x − a)]f(x) dx
−∞
Z ∞
+ δ[(x + a)(x − a)]f(x) dx
0
Z 0
f(x)
= δ(x + a) dx
−∞ |x − a|
Z ∞
f(x)
+ δ(x − a) dx
0 |x + a|
1 1
= f(−a) + f(a)
2|a| 2|a|
Z ∞
1
= f(x)δ(x + a) dx
2|a| −∞
Z ∞
1
= f(x)δ(x − a) dx
2|a| −∞
por tanto:
1
δ(x2 − a2) = [δ(x + a) + δ(x − a)]
2|a|
2 2
(c) En el ejercicio anterior x = a y x = −a R ∞son las dos raı́ces de x − a =
0. Una generalización incluirı́a, en la integral −∞ f(x)δ[g(x)] dx, todas las raı́ces
x0, x1, x2 · · · de g(x) = 0. Podemos, por tanto, escribir g(x) = (x − x0)h0 (x) =
(x − x1)h1 (x) = · · · . Ası́ pues, en el caso en que el argumento de la delta no es la
variable de integración x sino una función g(x) tendremos:
Z ∞ Z x0 +
f(x)δ[g(x)] dx = f(x)δ[(x − x0)h0 (x)] dx
−∞ x0 −
Z x1 +
+ f(x)δ[(x − x1)h1 (x)] dx + · · ·
x1 −
Z x0 +
f(x)
= δ(x − x0) dx
x0 − h0(x)
Z x1 +
f(x)
+ δ(x − x1) dx
x1 − h1(x)
f(x0 ) f(x1 ) X f(xk ) N
= + + ··· =
h0(x0 ) h1(x1 ) hk (xk )
k=0
Una aplicación
La delta de Dirac puede utilizarse para describir distribuciones de carga eléctrica o
masa. Afirmamos que: toda distribución de carga, ya sea puntual, lineal o superficial,
es equivalente a una distribución volumétrica. Lo probaremos
R en casos particulares.
R
• Para una carga puntual localizada en r0: q = ρ(r) dV , y puesto que δ(r −
r0) dV = 1 se sigue:
Z Z
q = q × 1 = q δ(r − r0) dV = ρ(r) dV,
de donde:
ρ(r) = qδ(r − r0)
• Una porción de una lı́nea de carga λ(z), paralela al eje z, y que pasa por el
punto (x0, y0), tiene una carga:
Z Z Z Z Z
q = ρ(r) dV = λ(z) dz = λ(z) dz δ(x − x0 ) dx δ(y − y0 ) dy
, por lo cual:
ρ(r) = λ(z)δ(x − x0)δ(y − y0 )
• Para una placa plana colocada en el plano z = z0 , con densidad superficial
de carga σ(x, y), es cierto que:
Nota: Distribuciones
Denotemos por ϕ(xn ) una función de n variables continuas x1, · · · , xn, con derivadas
de todos los órdenes respecto a estas variables. Por definición, una distribución T [ϕ]
es una funcional lineal y continua de las funciones ϕ. Linealidad significa que
Continuidad significa: para cada secuencia ϕ1, · · · , ϕn, tal que lı́mi−→∞ ϕi = ϕ se
cumple que
lı́m T [ϕi ] = T [ϕ]
i−→∞
r̂ × dr
dθ =
r
r(r · dr)
dθ × r = dr − , de donde:
r2
r(r · dr)
dr = dθ × r +
r2
En el caso particular en que dr ⊥ r (correspondiente a una trayectoria circular)
tendremos:
dr = dθ × r
El ángulo dθ = |dθ| existe en el plano.
En el espacio, definimos el ángulo sólido diferencial dΩ, asociado al área diferencial
dS, en la forma:
r̂ · dS dSr
dΩ = = 2
r2 r
donde dSr es la proyección de dS a lo largo de r̂, de modo que el elemento diferencial
dSr es perpendicular a r. El ángulo sólido es una cantidad pseudoescalar (ver sección
dθ
θ dr
r
1.2.3). Recuérdese que el producto escalar de un vector polar (r) y un vector axial
(dS) es un pseudoescalar. En coordenadas esféricas:
dSr
dΩ = = sen θ dθ dϕ (1.47)
r2
0.5 cm
Si el ángulo sólido está asociado a una superficie cerrada podemos distinguir dos
casos:
1) El punto O está en el interior. Realizando la integración sobre toda la superficie:
Z θ=2π Z ϕ=2π
Ω= sen θ dθdϕ = 4π
θ=0 ϕ=0
Ası́ pues: I
dS · r̂ 4π si O está dentro de S.
Ω= =
r2 0 si O está fuera de S.
En forma más general, si el punto O’, desde el cual se traza el ángulo sólido, está en
r0, es decir, si no coincide con el origen de coordenadas O:
Z Z
dS · (r − r0)
Ω= = 4π δ(r − r0) dV (1.48)
|r − r0|3
dS2
dS1
O
Figura 1.18: Ángulo sólido medido desde el exterior de una superficie cerrada
r0
r−
dΩ
00 •
r
r0
Una aplicación
Lo anterior puede utilizarse para la demostración de un teorema bastante útil en
teorı́a de campos. Consideremos un campo vectorial
1 r − r0
B(r) = ∇ 0
=−
|r − r | |r − r0 |3
En consecuencia:
1
∇2 = −4πδ(r − r0) (1.49)
|r − r0|
Este resultado es la ecuación de Poisson para el potencial generado por una partı́cula
puntual con carga (o masa) de magnitud 1. Como es bien sabido, el potencial es en
este caso 1/|r − r0|.
Problema: Demuestre que el potencial
Z
f (r0 )
ϕ(r) = dV 0
|r − r0 |
satisface la ecuación de Poisson:
∇2 ϕ(r) = −4πf (r)
Si hacemos: y = vx tendremos
dv 1 dx
1− √ + = 0,
v 1+v 2 x
de donde
y2 = 4c(c − x) (1.52)
Esta es otra familia de parábolas confocales cuya cúspide apunta a la derecha.
Usaremos c ≥ 0. Con las familias (1.50) y (1.52) definimos las coordenadas parabóli-
cas. Para cada pareja (p, c) hay un pareja de parábolas ortogonales que se cruzan
en un punto al que llamaremos (p, c), correspondiente a (x, y). Por definición las
coordenadas parabólicas planas (η, ξ) son:
2p = η2 , 2c = ξ 2 .
La regla de transformación entre coordenadas cartesianas y parabólicas planas
tiene entonces la forma:
x = (ξ 2 − η2 )/2, y = ηξ
2
ξ= 5/
5/
2 η=
eη eξ
ξ=0 η=0
2 η
5/ =
ξ= 5/
2
Figura 1.20: Coordenadas parabólicas
r = îx + ĵy + k̂
î 2
= (ξ − η2 ) + ĵηξ + k̂z,
2
de modo que, de acuerdo a (1.4), los factores de escala son:
p
hξ = hη = ξ 2 + η 2 , h z = 1
x2 y2
2
+ 2 = 1, A≥a
A A − a2
La familia de curvas ortogonales a las elipses en cada punto es una familia de
hipérbolas confocales de la forma:
x2 y2
− = 1, C≤a
C 2 a2 − C 2
Las coordenadas cilı́ndricas elı́pticas (ξ, η, z) se obtienen haciendo A = a cosh ξ
y C = a sen η. Las superficies coordenadas son: cilindros elı́pticos (ξ = cte), cilindros
hiperbólicos (η = cte) y planos perpendiculares al eje z.
Las correspondientes reglas de transformación son:
con: ξ : 0 −→ ∞, η : 0 −→ 2π, z : −∞ −→ ∞.
ξ = 3/2 eξ
eη
ξ =1
ξ =1
ξ = 3/2
ξ =2
η = 3π/2
Es cierto que
q
hξ = hη = a sinh2 ξ + sen 2 η, hz = 1
ası́:
p x2 + y2 − a2
2 2
∇f = 2îx + 2ĵ y − b − a = 2îx + 2ĵ y − .
2y
De ∇f × dr = 0 se sigue
2y(xdy − ydx) + (x2 + y2 − a2 )dx = 0
y2
∴ x2 d x
+ (x2 − a2 )dx = 0 , integrando obtenemos:
(x − C)2 + y2 = C 2 − a2 (1.54)
√
Esta ecuación describe cı́rculos con centro en (0, C) y de radio C 2 − a2 . Puesto
que a es fijo, los parámetros C y b definen las nuevas coordenadas. b va desde a
hasta ∞ y es el radio de los cı́rculos con centro en el eje y, en tanto que C va desde
a hasta ∞ y es la distancia del eje y al origen de los cı́rculos con centro en el eje x.
En vez de (b, C) introduzcamos las coordenadas bipolares (ξ, η) en la forma:
b = a csc ξ, C = a coth η,
a sinh η a sen ξ
x= , y= , z=z
cosh η − cos ξ cosh η − cos ξ
η=0
6
π/
ξ=
,5 η=
−0 0,5
η=
ν = −1 ν=1
ξ = 0, 2π ξ = 0, 2π
(−a, 0) o η = ∞ (a, 0) ’o η = ∞
6
π/
11
ξ=
η=0
de donde:
a
hξ = hη = , hz = 1
cosh η − cos ξ
Las superficies coordenadas son: cilindros circulares con centro en (0, a cot ξ), ξ :
0 −→ 2π, cilindros circulares con centro en (a coth η, 0), η : −∞ −→ ∞ y planos
perpendiculares al eje z.
x2 y2 z2
2
− 2
− = 1 , con: b2 < ν < a2
a −ν ν−b ν − c2
z eλ
eν
ν = const µ = const eµ
y
λ = const
Los intervalos correspondientes para λ,µ,ν son (0, c2),(c2, b2),(b2, a2).
De las anteriores ecuaciones se siguen las reglas de transformación:
h i1/2
(a2 −λ)(a2 −µ)(a2 −ν)
x=± (a2 −b2 )(a2 −c2 )
h i1/2
(b2 −λ)(b2 −µ)(ν−b2 )
y=± (a2 −b2 )(b2 −c2 )
h i1/2
(c2 −λ)(µ−c2 )(ν−c2 )
z=± (a2 −c2 )(b2 −c2 )
X ∂φ
∇φ = êi
i
∂xi
X ∂Ai
∇·A =
∂xi
i
∂Az ∂Ay ∂Ax ∂Az ∂Ay ∂Ax
∇×A = êx − + êy − + êz −
∂y ∂z ∂z ∂x ∂x ∂y
X ∂2φ
∇2 φ =
∂x2i
i
Cilı́ndricas: (ρ, ϕ, z)
∂φ 1 ∂φ ∂φ
∇φ = êr + êϕ + êz
∂r ρ ∂ϕ ∂z
1 ∂ 1 ∂Aϕ ∂Az
∇·A = ρAρ + +
ρ ∂ρ ρ ∂ϕ ∂z
1 ∂Az ∂Aϕ ∂Aρ ∂Az 1 ∂(ρAϕ ) ∂Aρ
∇×A = êρ − + êϕ − + êz −
ρ ∂ϕ ∂z ∂z ∂ρ ρ ∂ρ ∂ϕ
2 2
1 ∂ ∂φ 1 ∂ φ ∂ φ
∇2 φ = ρ + 2 +
ρ ∂ρ ∂ρ ρ ∂ϕ2 ∂ϕ2
Esféricas: (r, θ, ϕ)
∂φ 1 1 ∂φ 1 ∂φ
∇φ = êr + êθ + êϕ
∂r r θ ∂θ r sen θ ∂ϕ
1 ∂(r2 Ar ) 1 ∂(sen θAθ ) 1 ∂Aϕ
∇·A = + +
r2 ∂r r sen θ ∂θ r sen θ ∂ϕ
êr ∂(sen θAϕ ) ∂Aθ
∇×A = −
r sen θ ∂θ ∂ϕ
êθ 1 ∂Ar ∂(rAϕ ) êϕ ∂(rAθ ) ∂Ar
+ − + −
r sen θ ∂ϕ ∂r r ∂r ∂θ
2 1 ∂ 2 ∂ϕ 1 ∂ ∂φ 1 ∂2φ
∇ φ = r + 2 sen θ + 2
r2 ∂r ∂r r sen θ ∂θ ∂θ r sen2 θ ∂ϕ2
Problemas: ∇ϕ + ∇ × (k̂ ln ρ) = 0
∇(ln ρ) − ∇ × (k̂ϕ) = 0
∇(1/r) − ∇ × (cos θ∇φ) = 0
∇ϕ − ∇ × (r∇θ/ sen θ) = 0
∇r = êr , ∇θ = êθ /r, ∇φ = êϕ /r sen θ
Unicidad
2.1. Introducción
¿Bajo qué condiciones es única la solución a una ecuación diferencial de segundo
orden?
Puesto que las ecuaciones diferenciales las utilizaremos para describir fenómenos
fı́sicos, podemos preguntar: ¿Qué clase de condiciones es necesario imponer a estas
ecuaciones para que describan de manera unı́voca algún fenómeno fı́sico en el que
estemos interesados?
El problema de la unicidad de una solución no es idéntico al de la existencia de
la solución a la ecuación diferencial. Nuestro interés será sólo el de la unicidad.
d
(qẏ) + ry + λpy = 0 ,
dx
donde: q = a2p, r = a0p y p depende de a1 y a2.
73
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74 2. UNICIDAD
Una ecuación diferencial de segundo orden tiene dos soluciones (cuya combinación
lineal es la solución general). Pretendemos demostrar que cada una de las dos solu-
ciones es única. Para ello asumiremos que hay dos funciones y1 y y2 que satisfacen
la misma ecuación diferencial, con el mismo λ, y las mismas condiciones de frontera.
Ası́:
d
(qẏ1 ) + ry1 + λpy1 = 0 ,
dx
d
(qẏ2 ) + ry2 + λpy2 = 0 ;
dx
multiplicando la primera por y2 , la segunda por y1 y restándolas obtenemos:
d
(qW (y1 , y2 )) = 0 , con W ≡ y1 ẏ2 − ẏ1 y2
dx
por integración entre a y x se sigue: qW = q(a)W (a)
Si y1 (a) = y2 (a), ẏ1 (a) = ẏ2 (a) entonces W (a) = 0, con lo cual W = 0, de
donde y1 ∝ y2 . En consecuencia dos soluciones que satisfacen la misma ecuación
diferencial (con el mismo λ) y las mismas condiciones de frontera para y y ẏ, son
coincidentes. En consecuencia, la solución a la ecuación diferencial (2.1) es única
si se especifican las condiciones de frontera para la pareja (y, ẏ) en un punto.
Como ejemplo consideremos la ecuación que describe caı́da libre en el campo
gravitacional terrestre en cercanı́as de la superficie (g constante):
d2 x
=g.
dt2
Se sigue que : x = A + Bt + gt2 /2. Podemos escoger uno de los siguientes conjuntos
de condiciones de frontera:
a) x = x0 , ẋ = v0 en t = 0
b) x = x0 en t = 0; x = x1 en t = t1
c) x = x0 en t = 0; ẋ = V en t = t1
d) ẋ = v0 en t = 0; x = x1 en t = t1
con los cuales obtenemos, respectivamente:
a) x = x0 + v0t + gt2 /2
b) x = x0 + [(x1 − x0)/t1 − gt1 /2] t + gt2 /2
c) x = x0 + (V − gt1 )t + gt2 /2
d) x = x1 + v0 (t − t1) + g(t2 − t21)/2
Es posible también imponer las condiciones mixtas:
x/ẋ|t=0 = α , x/ẋ|t=t1 = β
obteniéndose:
(α + t)(β − t1/2)gt1
x= + gt2 /2
(α − β + t1 )
• ∇2ψ(r) = ρ(r)
−→ Ecuación de Poisson.
• ∇2 − α∂/∂t ψ(r, t) = q(r, t) −→ Ecuación de difusión.
2 1 2 2
• ∇
2 c− 2 ∂ /∂t ψ(r, t) = g(r,
t) −→ Ecuación de ondas
~ 2
• − 2m ∇ + V (r, t) − i~∂/∂t ψ(r, t) = 0 −→ Ecuación de Schrödinger.
∇2ψ(r) = ρ(r)
U |S = 0,
∂U /∂n|S = 0,
p ∂U /∂n|S + h U |S = 0
Z I
2
ϕ∇ ψ + ∇ϕ · ∇ψ dV = ϕ∇ψ · dS
I
∂ψ
= ϕ dS
∂n
con: ϕ = ψ = U se sigue:
Z I
2 ∂U
(∇U ) dV = U dS
∂n
La integral de superficie se anula si U |S = 0, ó ∂U /∂n|S = 0. En el primer caso:
(∇U )2 = 0, de donde se sigue U = constante; como U |S = 0 la constante es cero, tal
que U = 0, es decir ψ1 = ψ2 en el caso de Dirichlet; en el segundo caso (Neumann):
U = constante, de modo que ψ1 y ψ2 difieren al máximo en una constante.
En el tercer caso: Z I
h 2
(∇U )2 dV = − U dS
p
RLa integral de la izquierda es negativa si h ≥ 0 y p ≥ 0, pero simultáneamente:
(∇U )2 dV ≥ 0, pues (∇U )2 ≥ 0. En consecuencia:
(∇U )2 = 0, es decir: U = cte.
Ası́ pues, en el caso de Dirichlet la solución es única, en tanto que en los dos restantes
todas las soluciones posibles difieren en una constante.
La anterior demostración vale también para la ecuación de Laplace:
∇2 ψ = 0
Definiendo:
U = ψ2 − ψ1 , se sigue:
∂
∇2 − α U =0
∂t
∂U
U |t=0 = 0 , U |S = 0 ó =0
∂n S
En el teorema de Green
Z I
2 ∂ψ
ϕ∇ ψ + ∇ϕ · ∇ψ dV = ϕ dS
∂n
con: ϕ = ψ = U : Z I
∂U
U ∇2U + (∇U )2 dV = U dS
∂n
A la izquierda reemplazamos ∇2U = α∂U /∂t; la integral de la derecha es cero si
U |S = 0 ó si ∂U /∂n|S = 0. No lo demostraremos, pero es cierto, que no pueden
proveerse simultáneamente los valores de ψ|S y ∂ψ/∂n|S sobre la misma porción
de superficie. Pueden especificarse simultáneamente ψ|S y ∂ψ/∂n|S sobre porciones
diferentes de la superficie cerrada. Esto es válido también para la ecuación de Poisson
y la de ondas.
Entonces:
Z Z
∂U ∂ U2
αU + (∇U )2 dV = 0 = α + (∇U )2 dV
∂t ∂t 2
Z Z
αd
ó U 2 dV = − (∇U )2 dV
2 dt
Z Z
α dI(t)
ó : = − (∇U )2 dV , con I(t) ≡ U 2 dV ≥ 0
2 dt
Puesto que (∇U )2 ≥ 0 se sigue:
dI(t)
≤0 y I(t) ≥ 0
dt
De acuerdo al teorema del valor medio
dI(t1 ) I(t) − I(0) I(t)
= = , 0 < t1 < t
dt t t
donde I(0) = 0 pues U |t=0 = 0; entonces:
dI(t1 )
t = I(t)
dt
t0
espacio
Nota:
El teorema de unicidad también se cumple si U y ∂U /∂n son diferentes de cero
sobre la superficie, si es cierto que
∂ψ
+ h(r) ψ|S = k(r, t) , con h≥0
∂n S
En tal caso: ∂U | + hU |S = 0
∂n S
y en consecuencia:
Z I
α dI 2 ∂U
= − (∇U ) dV + U dS
2 dt ∂n
Z I
= − (∇U )2 dV − hU 2 dS
≤ 0
1 ∂2
∇2 − 2 2 ψ(r, t) = g(r, t)
c ∂t
∂ψ
ψ|S = k(r, t) , ó = h(r, t)
∂n S
∂ψ
ψ|t=0 = l(r) , = m(r)
∂t t=0
definiendo U = ψ2 − ψ1 se tiene
1 ∂2 ∂U
∇2 − 2 2 U = 0, U |S = 0 ó =0
c ∂t ∂n S
∂U
U |t=0 = 0, =0
∂t t=0
En el teorema de Green
Z I
2 ∂ψ
ϕ∇ ψ + ∇ϕ · ∇ψ dV = ϕ dS
∂n
con ψ = U, ϕ = U̇ = ∂U /∂t :
Z h i I
∂U
U̇ ∇2U + ∇U̇ · ∇U dV = U̇ dS
∂n
Z " # I
U̇ ∂ 2 U ∂U
ó: 2 2
+ ∇U̇ · ∇U dV = U̇ dS
c ∂t ∂n
Z " # I
1 ∂ U̇ 2 2 ∂U
+ (∇U ) dV = U̇ dS
2 ∂t c2 ∂n
Z " # I
d 1 U̇ 2 2 ∂U
+ (∇U ) dV = U̇ dS
dt 2 c2 ∂n
H
Si U |S = 0 se sigue U̇ |S = 0, por lo cual: U̇ ∂U ∂n dS = 0
H ∂U
Si ∂U /∂n|S = 0 se sigue: U̇ ∂n dS = 0
En cualquiera de estos dos casos (Dirichlet ó Neumann para frontera espacial) es
cierto que:
Z " 2 # Z " 2 #
d U̇ 2 U̇ 2
+ (∇U ) dV = 0 ⇒ + (∇U ) dV = constante
dt c2 c2
Puesto que se tiene una suma de cuadrados es obvio que U = constante, y como
además U |t=0 = 0 la constante es cero. En consecuencia U = 0 ó:
ψ2 = ψ1 La solución es única para Dirichlet y Neumann.
Si las ondas son complejas el teorema de unicidad con condiciones de Cauchy sigue
siendo válido. Es suficiente con utilizar la primera identidad de Green, con ϕ = U̇
y ψ = U , en la forma:
Z I
∂ψ∗ ∂ψ
ϕ∇2ψ∗ + ϕ∗ ∇2ψ + ∇ϕ · ∇ψ∗ + ∇ϕ∗ · ∇ψ dV = ϕ + ϕ∗ dS.
∂n ∂n
Problema: ¿Conduce la condición mixta: p ∂ψ | +hψ|S = g(r) a una solución
∂n S
única de la ecuación de ondas?
~2 2 ∂ψ(r, t)
− ∇ ψ(r, t) + V (r, t)ψ(r, t) = i~
2m ∂t
puede ser escrita en la forma
∂ψ
∇2 ψ + Aψ = iα .
∂t
Demostraremos que esta ecuación tiene solución única si se especifica el valor de
ψ, ó de su derivada normal sobre la superficie de frontera y el valor de ψ en t = 0,
es decir, si se conocen:
∂ψ
ψ(r, t)|S = g(r, t) ó = l(r, t)
∂n S
y: ψ(r, t)|t=0 = f(r)
Notas
A) Ecuaciones anisotrópicas.
Las ecuaciones de Poisson, Fourier y ondas, cuyas condiciones de unicidad han si-
do desarrolladas aquı́, son casos particulares de ecuaciones anisotrópicas cuya forma
general es la siguiente:
Ecuación de Poisson anisotrópica:
A : ∇∇ϕ + b · ∇ϕ = f(r)
1 ∂2Ψ
A : ∇∇Ψ − = f(r, t)
c2 ∂t2
B) Condiciones de frontera
Las condiciones de frontera pueden clasificarse en dos categorı́as principales: gen-
erales y especı́ficas.
Una condición de frontera general corresponde a situaciones donde un campo se
extiende de un medio a otro. En estos casos no podemos especificar los valores de
los campos y/o sus derivadas sobre las superficies de separación (interfases), sino
alguna relación entre sus valores a ambos lados. Para un campo electrostático,
por ejemplo, el potencial es continuo a través de la interfase (φ1 |S = φ2|S ) y,
si no hay carga superficial en la interfase, la componente normal del vector de
desplazamiento es continua a través de la interfase (D1 · n̂|S = D2 · n̂|S ). En el
caso del campo de temperatura, esta es continua en la frontera de separación de dos
medios (T1 |S = T2 |S ).
Una condición de frontera especı́fica establece los valores de los campos y/o sus
derivadas espaciales y/o temporales en las fronteras espaciales (sean ellas superficies
o lı́neas o puntos) y en puntos iniciales en el tiempo. A este tipo pertenecen las
condiciones de Dirichlet, Neumann, mixtas y Cauchy.
Las condiciones de frontera especı́ficas pueden subdividirse en homogéneas e in-
homogéneas.
Una condición de frontera homogénea es del tipo φ|S = 0 o ∂φ/∂n|S = 0 o
αφ|S + β∂φ/∂n|S = 0. La solución del problema de Sturm-Liouville, en el capı́tulo
5, exige este tipo de condiciones.
Las condiciones de frontera inhomogéneas son del tipo φ|S = f(r) o ∂φ/∂n|S =
g(r) o ψ(r, t)|t=0 = h(r), entre otras.
∇(∇ · B) = ∇ × (∇ × B) + ∇2B
podemos escribir:
Z
[(∇ · A)(∇ · B) + A · ∇ × (∇ × B) + A · ∇2B] dV
I
= (n̂ · A)(∇ · B) dS (2.3)
∇ · (A × C) = C · ∇ × A − A · ∇ × C
podemos escribir:
Z I I
[C · ∇ × A − A · ∇ × C] dV = C · (n̂ × A) dS = A · (C × n̂) dS
y sea C = ∇ × A; entonces:
Z I
[(∇ × A) · (∇ × B) − A · ∇ × (∇B)] dV = (∇ × A) · (n̂ × A) dS
I
= A · [(∇ × B) × n̂)] dS (2.4)
∇ × (∇ × B) = ∇(∇ · B) − ∇2B :
Z I
[(∇ × A) · (∇ × B) + A · ∇2B] dV = (∇ × A) · (n̂ × A) dS
I
= A · [(∇ × B) × n̂)] dS (2.7)
n̂ · B|S ó ∇ · B|S
∂B
B|t=0
∂t t=0
n̂ × B|S ó n̂ × (∇ × B|S
∂B
B|t=0
∂t t=0
Problema: Probar las afirmaciones anteriores.
Ecuaciones Diferenciales
87
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88 3. ECUACIONES DIFERENCIALES
2 2
∂u ∂u
• Pu = +
∂x ∂y
Z
• Pu = k(x, s)u(s)u(s + x) ds
• Pu = ∇2u + keu
Introduzcamos el sı́mbolo D que indica derivación respecto a la variable indepen-
diente x:
d dr
D≡ . En general: Dr ≡ r , r = 0, 1, 2, . . .
dx dx
Es cierto que:
• (Dr + Ds )f = (Ds + Dr )f (conmutatividad para adición)
• [Dr + (Ds + Dt )]f = [(Dr + Ds ) + Dt ]f (asociatividad para adición)
• Dr Ds f = Ds Dr f (conmutatividad para multiplicación)
• Dr (Ds Dt )f = (Dr Ds )Dt f (asociatividad para multiplicación)
• Dr (Ds + Dt )f = (Dr Ds + Dr Dt )f (distributividad para multiplicación)
• Dr Ds f = Dr+s f
• Dr (cf) = cDr f , c = constante
• Dr (emx f) = emx (D + m)r f
• (D − m)r (emx f) = emx Dr f
B. Combinaciones integrables
Si en la ecuación dy/dx = f(x, y) las variables no pueden separarse, puede aún ser
posible ponerla en una forma que permita integrar por combinaciones de variables
del tipo:
• xdy + ydx = d(xy)
• xdy − ydx = x2 d(y/x)
• xdy − ydx = −y2 d(x/y)
• 2xydy − y2 dx = x2d(y2 /x)
• 2xydx − x2 dy = y2 d(x2/y)
Ejemplo: dy/dx = (2x + y)/(3 − x)
Esta ecuación puede escribirse en la forma:
(xdy + ydx) − 3dy + 2xdx = 0, ó:
d(xy − 3y + x2 ) = 0,
de donde:
xy − 3y + x2 = c.
Problemas: Resolver las siguientes ecuaciones diferenciales:
• dy/dx = (2xy 2 + y)/x
• dy/dx = (x3 − xy 2 − 1)/(x2 y − y 3 )
• dy/dx = 2xy/(3y 2 − x2 )
• dy/dx = sen y/(1 − cos y)
• dy/dx = e−y /(2y + xe−y )
C. Ecuaciones homogéneas
Una función f(x, y) es homogénea de grado m respecto a las variables x y y si,
para todo α, es cierto que f(αx, αy) = αm f(x, y). Una ecuación del tipo
A(x, y)dx + B(x, y)dy = 0 (3.1)
es homogénea si A y B son funciones homogéneas del mismo grado. Como la sub-
stitución x −→ αx, y −→ αy implica y/x −→ y/x, la substitución v = y/x hace
que la ecuación (3.1) sea separable.
de donde:
1
d ln(1 + v2 − 4v) + ln x = 0.
2
Ası́ pues: x2 [1 + (y/x)2 − 4y/x] = c.
Problemas: Resolver las siguientes ecuaciones diferenciales:
• dy/dx = (3y 3 − x3 )/3xy 2
• dy/dx = (xe−y/x + y)/x
p
• dy/dx = (y − x2 − y 2 )/x
• dy/dx = (4x2 + 3y 2 )/2xy
Generalización:
Consideremos ahora una generalización de la idea de homogeneidad: Supongamos
que en la ecuación (3.1) la dimensión de y es cierta potencia m de la dimensión de
x y que
A(αx, αm y) = αr A(x, y), B(αx, αmy) = αsB(x, y)
Ası́ pues, bajo el reemplazo x −→ αx, y −→ αm y, la ecuación diferencial se convierte
en
A(αx, αmy)d(αx) + B(αx, αm y)d(αm y) = 0
es decir
αr+1 A(x, y) + αs+m B(x, y)dy = 0 (3.2)
La compatibilidad de (3.1) y (3.2) exige que s = −m + r + 1, tal que una ecuación
del tipo (3.1) es separable si
A(αx, αmy) = αr A(x, y), B(αx, αm y) = α−m+r+1 B(x, y).
Es cierto entonces que la substitución x −→ αx, y −→ αm y implica xm −→
αm ym , y −→ αm y, de donde: y/xm −→ y/xm . Esto sugiere la introducción de
la variable adimensional v = y/xm . Como ejemplo sea:
(3xy2 − 2y)dx + (x + x2 y2 )dy = 0; (3.3)
D. Ecuaciones lineales
Una ecuación diferencial de primer orden es lineal cuando tiene potencia 1 en la
variable dependiente y en su derivada. La forma general es:
dy
+ P (x)y = Q(x).
dx
Para resolver esta ecuación multipliquemos por una función R(x), e intentemos
obtener a la izquierda la derivada de un producto:
dy
R + RP y = RQ
dx
ó:
d dR
(Ry) − y + RP y = RQ
dx dx
Esta ecuación permite evaluar R si hacemos:
d dR
(Ry) = RQ y − RP = 0.
dx dx
De la segunda ecuación: dR/R − P dx = 0, de donde:
R
P dx
R=e ,
y de la primera:
Z R
Z R R
1
y= RQdx + cR = e− P dx
Pe P dx
dx + ce− P dx
R
Problemas: Resolver las siguientes ecuaciones diferenciales:
• dy/dx = (ex − 3xy)/x2
• dy/dx = (4x2 − 2y)/x
• dy/dx = (4 ln x − 2x2 y)/x3
• dy/dx = 4e2x + 2y.
A. Coeficientes constantes
Consideremos la ecuación diferencial ordinaria y homogénea de orden n con coe-
ficientes ai constantes:
Lf = (an Dn + an−1Dn−1 + . . . + a1 D + a0 )f = 0
con an 6= 0.
Factorizando podemos escribir:
Lf = (D−m1 )(D−m2 ) . . . (D−mn )f = 0, cuya solución es de la forma: f = cemx .
Los coeficientes mk , que son las raı́ces de la ecuación, pueden ser reales o com-
plejos, algunos pueden ser repetidos o todos pueden ser diferentes. Veamos:
a) Para raı́ces mk reales y distintas, la solución tiene la forma genérica
f = cemx ,
(m − m1 )(m − m2 ) . . . (m − mn ) = 0
f = c1e(a+ib)x + c2 e(a−ib)x
= eax (ceibx + de−ibx)
= eax (c0 cos bx + d0 sen bx)
√
con a = A/2 , b = 4B − A2 /2.
En general, si las raı́ces son complejas y distintas:
X
n
f = eai xi (ci 0 cos bix + di0 sen bix)
i=1
f = c1 e(1+2i)x + c2e(1−2i)x
(m − mk )k (m − mk+1 ) . . . (m − mn ) = 0
(D − mk )k (D − mk+1 ) . . . (D − mn )f = 0
f = g(x)emk x , se sigue:
(D − mk )k (emk x g) = emk x Dk g = 0
ó: Dk g = 0, cuya solución es
g = c0 + c1x + . . . + ck−1xk−1
por tanto:
f = c0 + c1 x + . . . + ck−1xk−1 emk x
A esta solución hay que adicionarle las correspondientes a las raı́ces no repeti-
das.
Ejemplo: (D5 − 2D3 + D)f = 0. Las raı́ces son m = 1, 1, −1, −1, 0, tal que
dy
= p = 3x + c1 e−2x ,
dx
de donde:
3x2
y= + c01 e−2x + c2 .
2
Problemas: Resolver las siguientes ecuaciones diferenciales:
• y ÿ + ẏ 2 + 4 = 0
• x2 ÿ + 2xẏ = 0
• y ÿ − ẏ 2 + ẏ = 0
• y 2 ÿ = ẏ
C. Ecuación de Euler
Otro tipo de ecuación diferencial homogénea es la de Euler:
La propuesta
β 2 + 6β + 9 = 0 β = −3, −3
Por tanto:
y = x−3
La segunda solución (ver sección 3.2)se obtiene de
Z R
e− P dx
7
y2 = y1 dx , con y1 = x−3 y P =
y12 x
∴ y2 = x−3 ln x
Solución inhomogénea
Estudiaremos aquı́ tres métodos:
A. Reducción de orden
La ecuación
(an Dn + . . . + a0 )y = f(x),
con coeficientes constantes se escribe
a0 (D − m1 )(D − m2 ) . . . (D − mn )y = f(x).
Si hacemos (D − m2 ) . . . (D − mn )y = u tendremos: a0(D − m1 )u = f(x), y esta
es una ecuación lineal de primer orden, de modo que u es directamente evaluable.
Ahora, en u = (D − m2 ) . . . (D − mn )y hacemos (D − m3 ) . . . (D − mn )y = v, tal
que: (D − m2 )v = u, y de acá evaluamos v, y ası́ sucesivamente.
Ejercicio: La ecuación:
(D3 − 2D2 + D)y = x
puede escribirse:
(D − 1)(D − 1)Dy = x.
Haciendo u = (D − 1)Dy tenemos:(D − 1)u = x, de donde u = −x − 1;
en consecuencia: (D − 1)Dy = −x − 1. Haciendo ahora v = Dy tenemos:
(D − 1)v = −x − 1, de donde v = x + 2; tal que Dy = x + 2 y por tanto
yp = x2/2 + 2x; y como la solución homogénea es : yc = c1 + (c2 + c3 x)ex
tendremos como solución general:
x2
y= + 2x + c1 + (c2 + c3x)ex .
2
B. Coeficientes indeterminados
Este método es válido para funciones f(x) de la forma:
con p = 0, 1, 2 . . . ; q, α, β reales.
Veamos el siguiente caso:
(D2 − 1)y = x2 .
y = Ax2 + Bx + C,
tendremos:
2A − Ax2 − Bx − C = x2 ,
tal que: A = −1, B = 0, −C + 2A = 0; ası́: y = −x2 − 2.
En el caso de la ecuación diferencial de orden n con coeficientes variables:
y = Axp + Bxp−1 + . . . + Kx + L.
y = x(Axp + Bxp−1 + . . . + Kx + L)
con
f(x) = Cxpeαx cos βx + C 0 xp eαx sen βx,
donde p = 0, 1, 2 . . . y α, β son números reales (incluyendo el cero), C y C 0 son
constantes distintas de cero. Si r es el número de veces que α + iβ es raı́z de
(anDn + . . . a0)y = 0, la solución particular es:
C. Variación de parámetros
Aunque lo propondremos sólo para ecuaciones de segundo orden, este método
es extensible a ecuaciones de orden n; puede aplicarse a ecuaciones con coeficientes
constantes o variables y supone conocida la solución homogénea.
Sea ası́, la ecuación diferencial:
se sigue:
sen 2x 1
• P = − ln(sec 2x + tan 2x) + c1
4 4
cos 2x
• Q = − + c2
4
De modo que:
1
y = − cos 2x ln(sec 2x + tan 2x) + c1 cos 2x + c2 sen 2x
4
En este caso:
1 cos 2x sen 2 2x0
W [u(x), v(x)] = 2 , G(x, x0) = sen 2x sen 2x0 −
2 cos 2x0
El caso n-dimensional
Extendamos ahora el método de variación de parámetros al caso de ecuaciones
lineales de orden n. Sea:
Vk (x)f(x)
ck (x) =
an(x)W [y1 (x), · · · , yn(x)]
de donde:
yp (x) = c1 (x) + c2(x)e−2x + c3(x)ex/3
Las funciones c1(x), c2(x), c3(x) satisfacen las condiciones:
La función de Green
Asumiremos en lo que sigue operadores del tipo
L = a2 (x)D2 + a1(x)D + a0
Definición: Una función G(x, x0) se dice que es una función de Green para proble-
mas de valores iniciales en que intervenga el operador lineal L si y sólo si G(x, x0)
posee las siguientes propiedades:
a) G(x, x0) está definida en cada punto del plano (x, x0) en el dominio (a, b) en
R. 0 n 0
b) G(x, x0), ∂G(x,x
∂x
)
,· · · , ∂ G(x,x
∂xn
)
, son continuas en cada punto en R.
c) Para todo x0 en el dominio, la función
Z x
y(x) = G(x, x0)f(x0 ) dx0
x0
Entonces:
Rx
− P dx d y2
W = W0e a = y1 ẏ2 − ẏ1 y2 = y12
dx y1
de donde Z Rx
x
y2 e− a
P dx
= W0 dx
y1 a y12
Ası́ pues, la segunda solución se calcula con:
Z Rx
x
e− a
P dx
y2 = Cy1 dx (3.10)
a y1 2
Los lı́mites inferiores de ambas integrales pueden desecharse porque no dan lugar,
nuevamente, a y1 .
Como ejemplo consideremos la siguiente ecuación diferencial:
ÿ + α2 y = 0
qv̈ + v̇(2q̇ + P q) = 0
2q̇ + P q = 0, (3.12)
Método WKB
Asumiremos que la ecuación diferencial (3.9) ha sido llevada a la forma (3.13)
y que buscamos una solución aproximada. Si el término R fuese una constante la
solución v(x) tendrı́a la forma:
v(x) = v0 e−Rx .
iṘ
φ̈ ≈ ± √ (3.16)
2 R
√ φ̇
φ̇ ≈ i R − ,
4R
de donde: Z √
φ ≈ ±i R dx + ln R−1/4,
~2
− ψ̈ + (V − E)ψ = 0
2m
cuya solución aproximada es:
1 h i
R √
2m(E−V ) dx i
R √ i
ψ≈ C1e ~ + C2e− ~ 2m(E−V ) dx
(3.18)
V −E
d 2√
(E − V ) 2m(V − E)3/2, ó:
dx ~
d(E − V ) 2p
2m(E − V ) dx
(E − V ) ~
Puesto que elp
radical en el exponencial de (3.18) puede interpretarse como el número
de onda k = 2m(E − V ) podemos escribir:
d(E − V ) 2
k dx
(E − V ) ~
d(E − V ) dx
,
(E − V ) λ
esto es, el cambio fraccional en E − V debe ser pequeño respecto a la facción dx/λ.
Esto significa que dx debe ser grande en comparación con λ, o que la variación frac-
cional de E − V en una longitud de onda debe ser pequeña. Más información puede
encontrarse en las páginas 104 y ss. del texto de D. Park citado en la bibliografı́a.
A. Cónicas
La expresión:
describe una cónica, como puede comprobarse si se realiza una rotación de co-
ordenadas que elimine el término cruzado xy. Tal procedimiento alinea los ejes
coordenados con los ejes de simetrı́a de las cónicas.
Bajo la rotación: x = x0 cos θ − y0 sen θ, y = y0 cos θ + x0 sen θ, la ecuación de
las cónicas toma la forma
donde:
tan 2θ = B/(A − C)
B. Ecuaciones diferenciales
Consideremos ecuaciones diferenciales en dos variables, con coeficientes con-
stantes, del tipo:
B
tan 2θ = (3.21)
A−C
y la ecuación diferencial es:
con A0 6= 0 y C 0 6= 0. También:
2 2
D0 E0
A0 Dx0 + u 0
+ C 0
D y 0 + u0 + F 0 u0 − G0 = 0 (3.23)
2A0 2C 0
con:
2 2
∂ ∂ D0 E0
Dx0 ≡ , Dy 0 ≡ ,F0 = F − −
∂x0 ∂y 0 4A 0 4C 0
La ecuación (3.23) se asemeja a cónicas pues su forma genérica es:
A0 (x − x0)2 + C 0 (y − y0 )2 + F = 0
Ası́ pues, diremos que la ecuación (3.22) es de tipo elı́ptico si A0C 0 > 0, hiperbóli-
co si A0 C 0 < 0 y parabólico si A0 C 0 = 0 ( en el último caso el análisis se hace
partiendo de la ecuación (3.22) para evitar los infinitos que aparecen en (3.23)). Si
C 0 = 0 el tipo parabólico toma la forma:
2
0 D0
A Dx +
0 u0 + E 0 uy + F 00u − G0 = 0
2A0
1h p i
A0 = (A + C) + (A − C)2 + B 2
2
1h p i
C0 = (A + C) − (A − C)2 + B 2
2
de donde:
A0C 0 = [4AC − B 2 ]/4
Se sigue que:
• Ecuación de Poisson, si A0 = C 0 = 1, D0 = E 0 = F = 0
• Ecuación de Laplace, si además de lo anterior G0 = O
• Ecuación de difusión, si A0 = 1, E 0 = −K, C 0 = D0 = F = G0 = 0 y si, además,
y representa el tiempo.
• Ecuación de ondas con fuentes, si A0 = 1, C 0 = −1/v2 , D0 = E 0 = F = O y si y
representa el tiempo.
Las ecuaciones de Laplace y Poisson en 2D son elı́pticas, la de ondas es hiperbóli-
ca y la de difusión es parabólica. Esta clasificación apunta hacia la conexión entre
ecuaciones diferenciales y condiciones de frontera. Enlazando lo dicho aquı́ con las
conclusiones del capı́tulo 2, y generalizando, podemos decir:
• Las ecuaciones elı́pticas satisfacen condiciones de frontera de Dirichlet o
Newmann o mixtas.
• Las ecuaciones hiperbólicas satisfacen condiciones de Cauchy.
• Las ecuaciones parabólicas satisfacen condiciones del tipo de la ecuación del
calor.
La anterior clasificación de ecuaciones diferenciales parciales es válida aún si
los coeficientes A, B, C . . . son funciones de x y y. Esto implica que la clasificación es
válida localmente; ası́, la misma ecuación puede ser de diferentes tipos en diferentes
puntos, como lo veremos en uno de los ejemplos que siguen. La clasificación es
además invariante en cada punto bajo transformación de coordenadas.
Este tema, extendido a 3D, se encuentra en el Anexo 1, al final del capı́tulo.
Ejemplos:
Problemas: Estudiar los dominios en los que las siguientes ecuaciones difer-
enciales son elı́pticas, parabólicas o hiperbólicas:
• (x − l)uxx + 2xyuxy − y 2 uyy = 0, l>0
• 4y 2 uxx − e2x uyy − 4y 2 ux = 0
• x2 uxx + 2xyuxy + y 2 uyy = 0
• xuxx + yuyy = 0
• x2 uxx + y 2 uyy = 0
• x2 uxx − y 2 uyy = 0
Ejemplo: uxx − uy = 0
Sea: u = A(x)B(y)
1 d2A 1 dB
de donde: =
A dx2 B dy
Si hacemos variar x mientras y permanece fijo, el término de la derecha es
constante, por tanto también el de la izquierda; ası́, una primera solución para
valores reales y positivos de α es:
1 d2A 1 dB
= α2 y = α2 (3.25)
A dx2 B dy
de modo que
2
A ∝ e±αx , B ∝ eα y
Por tanto 2
u = c1eαx + c2e−αx eα y (3.26)
2
α se conoce como constante de separación. Como α es real (positivo o negati-
vo), la parte en x de la solución es real y el exponencial en y es creciente.
En vez de (3.25) podemos escribir (con β real)
1 d2 A 1 dB
= −β 2 y = −β 2
A dx2 B dy
por lo cual es posible una segunda solución donde la parte en x es compleja mientras
aquella en y es exponencial decreciente. Con β > 0 la solución es:
2
u = d1eiβx + d2 e−iβx e−β y (3.27)
[Las soluciones (3.26) y (3.27) provienen, de un modo equivalente, de tomar en
(3.25): α = a + ib con a y b reales. Si b = 0 se obtiene (3.27) y si a = 0 se obtiene
(3.26).]
Una tercera solución corresponde a α = 0 en (3.25), de donde u = ax + b.
De acuerdo a la teorı́a general de ecuaciones diferenciales, la solución general ha
de expresarse como combinación lineal de las anteriores soluciones. Ası́ pues, con
α > 0 y β > 0:
2 2
u = c1eαx + c2e−αx eα y + d1eiβx + d2e−iβx e−β y + ax + b
En principio la solución (3.26) es válida para todos los valores reales de α. Por
tanto la solución general es una combinación lineal (en este caso una integral, pues
α es real ) de la forma:
Z ∞
2
u(x) = c(α)eαx + d(α)e−αx eα y dα, (3.28)
0
ó, equivalentemente (nótense los lı́mites de la integral):
Z ∞
2
u(x) = c(α)eαx+α y dα,
−∞
De igual manera, la ecuación (3.27) es válida para todos los valores reales de
β, por lo cual:
Z ∞
2
u(x) = a(β)eiβx + b(β)e−iβx e−β y dβ (3.29)
0
La solución general a la ecuación uxx − uy = 0 toma entonces la forma:
Z ∞ 2
u(x, y) = c(α)eαx + d(α)e−αx eα y dα
Z0 ∞
2
+ a(β)eiβx + b(β)e−iβx e−β y dβ + ax + b (3.30)
0
Hemos expresado mediante puntos las derivadas: dX/dx = Ẋ, dY /dy = Ẏ , etc
.Esta ecuación es separable, es decir cada uno de los paréntesis es función sólo de x
ó de y si:
El primer paréntesis es función sólo de x, lo que se logra si A = A(x) y
D = (x);
Si B = 0; es decir, si no hay términos cruzados uxy . Esto puede lograrse
diagonalizando la ecuación diferencial.
Si el tercer paréntesis es función sólo de y, es decir si C = C(y) y E = E(y);
Si F = F (x) ó F = F (y) ó F = constante.
Ası́ pues, en el caso en que F = F (x), (incluyendo valor constante) tendremos:
A(x)Ẍ D(x)Ẋ
+ + F (x) = ±α2,
X X
C(y)Ÿ E(y)Ẏ
+ = ∓α2 , y B = 0.
Y Y
ó si F = (y), (o constante):
A(x)Ẍ D(x)Ẋ
+ = ±α2 ,
X X
C(y)Ÿ E(y)Ẏ
+ + F (y) = ∓α2 , y B = 0.
Y Y
Asumimos α real y positivo y dos signos posibles ±α. Los signos alternados
± significan que si en la ecuación en x se toma el +, en y se tomará el −, y
recı́procamente. Anticipamos que, por diagonalización, siempre puede lograrse que
B desaparezca.
La solución que hemos propuesto es en principio válida para todo valor de α2
real (por ello hemos introducido los signos ±, aunque pudimos haber considerado
α real o imaginario puro, y entonces hubiera bastado con +α2). La solución con
α = 0 debe ser tomada en cuenta como solución independiente.
Es claro que la separación de variables sólo puede realizarse si la ecuación
diferencial es homogénea; aunque puede aplicarse a ecuaciones inhomogéneas que
sean reducibles a homogéneas.
Ası́ pues, toda ecuación diferencial en dos variables, homogenizable, puede ser
escrita, mediante una previa diagonalización, en una forma que no contiene uxy , y
es separable si tiene la forma:
Los lı́mites de integración que hemos escogido aquı́ son convencionales y pueden
extenderse de −∞ a +∞. En los casos en los que las condiciones de frontera exijan
que α sea proporcional a un entero, la ecuación (3.31) ha de escribirse:
X
u(x, y) = X(x, n)Y (y, n) (3.32)
n
con una restricción simple: cuando el problema fı́sico no ponga exigencias sobre α,
la solución deberá en el primer caso implicar una integral sobre α, o si el problema
exige que α sea proporcional a un entero n, deberá haber una suma sobre n. Esto
está dicho ya en la forma integral de la solución, la que, además se transforma en
una suma si α es proporcional a un entero.
par En las secciones 3.3.1 y 3.3.2 implementaremos estas ideas a la solución
de ecuaciones en 2D y coordenadas cartesianas. En el capı́tulo 4 veremos que en
el caso de ecuaciones diferenciales parciales con coeficientes constantes este método
equivale a la aplicación de la técnica de Fourier. En las secciones 3.3.3 y 3.3.4 el
método de separación de variables se hará extensivo a la ecuación de Laplace en
coordenadas cilı́ndricas y esféricas, y en la sección 3.4 lo aplicaremos a la ecuación
de ondas unidimensional.
Generalizando, podemos decir que la solución a una ecuación diferencial lineal
para φ(ui ), separable, en coordenadas curvilı́neas ui es de la forma:
1 d2A 1 d2B
∴ = −α2 y = +α2, entonces
A dx2 B dy2
Z ∞
u(x, y) = [A(α)eiαx + B(α)e−iαx ][C(α)eαy + D(α)e−αy ] dα (3.35)
0
Puede probarse fácilmente que dos formas equivalentes donde α toma valores
positivos y negativos son:
Z ∞
u(x, y) = [A(α)eαy + B(α)e−αy ]eiαxdα
−∞
Z ∞
= [A(α)eiαx + B(α)e−iαx ]eαy dα
−∞
• Con u(0, y) = 0 se sigue: B(α) = −A(α), por tanto, con C(α) = 2iA(α)
Z ∞
∴ u= C(α) sen αx e−αy dα
0
∞
X nπx
u(x, 0) = f(x) = cn sen (3.36)
n=1
L
RL
2 nπx0
De modo que: cn = L 0
f(x0 ) sen dx0, y por tanto:
L
"Z #
2X
∞ L
nπx 0 nπy
nπx
u(x, y) = f(x0 ) sen dx0 e− L sen
L n=1 0 L L
ó: Z ∞
u(x, y) = [A(β)eiβy + B(β)e−iβy ]eβx dβ,
−∞
ó: Z ∞
u(x, y) = [A(β)eβx + B(β)e−βx ]eiβy dβ
−∞
Esta nueva solución, como puede probarse, no satisface las condiciones de frontera
especı́ficas propuestas en el ejercicio anterior, y tampoco la solución obtenida de la
separación de variables con α = 0:
u = (ax + b)(cy + d)
Finalmente, obsérvese que la solución de la ecuación de Laplace 2-dimensional,
con coeficientes constantes, puede obtenerse en forma directa haciendo:
u = eβx+αy
Al reemplazar en la ecuación de ondas se sigue que: α = ±iβ o β = ±iα, de donde
u(x, y) = Aeα(x+iy) + Beα(x−iy) + Ceβ(ix+y) + Deβ(−ix+y)
En esta ecuación α y β pueden ser mayores o menores que cero.
• u1 = 0 en x = 0, a , y = b y u1 = V1 en y = 0
• u2 = 0 en x = 0, a, y = 0 y u2 = V2 en y = b
• u3 = 0 en x = a, y = 0, b y u3 = V3 en x = 0
• u4 = 0 en x = 0, y = 0, b y u4 = V4 en x = a.
Ejercicio: Estudiemos ahora un caso en el que las condiciones de frontera no res-
tringen α a ser proporcional a un entero.
Evaluemos la solución a la ecuación de Laplace bidimensional para −∞ < x <
∞, 0 ≤ y ≤ b, con u(x, 0) = 0, u(x, b) = V (x) y u −→ 0 para x −→ ±∞.
Partiendo de la ecuación (3.35) y con u(x, 0) = 0 se sigue que: D(α) = −C(α);
ası́ pues: Z ∞
u(x, y) = 2 C(α)eiαx sinh αy dα;
−∞
y puesto que u(x, b) = V (x) tendremos:
Z ∞
V (x) = 2 C(α)eiαx sinh αb dα,
−∞
0
multiplicando por e−iα x dx e integrando entre −∞ e ∞ se sigue:
Z ∞
0
V (x)e−iα x dx = 4πC(α0) sen α0b.
−∞
de modo que
Z ∞ Z ∞
1 0 sinh αy
u(x, y) = V (x0 )eiα(x−x ) dαdx.
2π −∞ −∞ sinh αb
Finalmente, la condición u −→ 0 en x −→ ±∞ queda garantizada por el
lema queR enunciamos a continuación, válido para funciones V (x) tales que la
∞
integral −∞ V (x)dx tiene un valor finito.
Lema de Riemann-Lebesgue
Una función f(α) es absolutamente integrable si:
Z b
|f(α)| dα = finito;
a
Nota:
Es importante observar que en los casos donde el problema está restringido a
una región finita (por ejemplo 0 ≤ x ≤ a) con u = 0 sobre las fronteras, se obtienen
valores de α proporcionales a un entero n con una solución un para cada n; en este
caso la solución general corresponde a una sumatoria sobre n. En contraste, en los
casos donde el intervalo es infinito o semi-infinito, con u = 0 en los extremos, no hay
restricción sobre α, tal que este parámetro puede adoptar todos los valores reales,
haciendo que la solución general se exprese como una integral sobre α.
Ä B̈ C̈
+ + =0
A B C
Esta ecuación es la suma de tres términos, cada uno de los cuales depende de
una sola variable, en consecuencia:
Ä B̈ C̈
= α2 , = β2, = −α2 − β 2
A B C
pero también:
Ä B̈ C̈
= −γ 2 , = δ 2, = γ2 − δ2
A B C
otra opción es:
Ä B̈ C̈
= 0, = 2 , = −2 ,
A B C
siendo estas ´sólo algunas de las formas posibles. Con cada una de ellas se forma
P
un producto ABC, de modo que, por ejemplo u1 = A1 B1 C1; en general u = ui .
Observemos que para ecuaciones en 2D hay un solo parámetro de separación de
variables, para 3D hay dos.
Problema: Escriba la solución más general de la ecuación de Laplace tridi-
mensional en coordenadas cartesianas.
Hemos escogido −ν 2 para obtener soluciones armónicas angulares, que son las
únicas que garantizan la continuidad de la función φ en los casos en que el ángulo
ϕ admita valores entre 0 y 2π. En efecto, si G(ϕ) = G(ϕ + 2π) deberá ser cierto
que eiνϕ = eiν(ϕ+2π) , lo que se cumple si ν es un entero n. Se sigue entonces:
ρ d dR ρ2 d2Z
ρ + = n2 , ó
R dρ dρ Z dz 2
1 d dR n2 1 d2Z
ρ − 2 + =0
ρR dρ dρ ρ Z dz 2
En la última ecuación están separadas z y ρ. Podemos escribir:
1 d2Z
= k2
Z dz 2
cuya solución para k 6= 0 es:
Ahora bien, en los casos en que ϕ no abarque el ángulo completo 2π, no tiene
por qué cumplirse la condición de continuidad de G(ϕ) por lo cual es aceptable una
solución que contenga una integral en ν y una integral en k.
En el caso en que ϕ no abarque el ángulo completo 2π es aceptable una separa-
ción de variables del tipo
d2G
= µ2 G
dϕ2
Z Z
∞ ∞
φ2 = (EJµ (kr) + F Nµ (kr)) (Aeµϕ + Beµϕ ) CE kz + De−kz dk dµ
0 0
Coordenadas polares
Un caso particular de notable interés es la ecuación de Laplace en coordenadas
polares:
1 ∂ ∂φ 1 ∂2φ
ρ + 2 =0
ρ ∂ρ ∂ρ ρ ∂ϕ2
Implementando la separación φ(ρ, ϕ) = R(ρ)G(ϕ) obtenemos:
ρ d dR 1 ∂2G
ρ + 2 =0
R dρ dρ ρ ∂ϕ2
de donde
d2G d dR
= −ν 2G, y ρ ρ − ν 2R = 0
dϕ2 dρ dρ
∇2 φ(r, θ, ϕ) = 0
se escribe
1 ∂ 2 ∂φ 1 ∂ ∂φ 1 ∂2φ
r + 2 sen θ + 2 = 0.
r2 ∂r ∂r r sen θ ∂θ ∂θ r sen 2θ ∂ϕ2
Utilizando la identidad
1 ∂ 2 ∂φ 1 ∂2
2
r = (rφ) , podemos escribir
r ∂r ∂r r ∂r2
1 ∂2 1 ∂ ∂φ 1 ∂2φ
(rφ) + 2 sen θ + =0
r ∂r2 r sen θ ∂θ ∂θ r2 sen 2 θ ∂ϕ2
G = Ceimϕ + De−imϕ , m = 1, 2, . . . y
G = aϕ + b , m=0
La ecuación en θ será entonces:
d dP
sen θ sen θ + P l(l + 1) sen 2 θ − m2 P = 0
dθ dθ
con la substitución x = cos θ obtenemos la ecuación asociada de Legendre:
d dP (x) m2 P (x)
(1 − x2) − + l(l + 1)P (x) = 0
dx dx 1 − x2
Con m = 0 se obtiene la ecuacion ordinaria de Legendre.
1
Problema: Si L = i
r× ∇ demuestre que:
Lx = −i (y ∂/∂z − z ∂/∂y) = i [ sen ϕ ∂/∂θ + cot ϕcos ϕ ∂/∂ϕ]
Ly = −i (z ∂/∂x − x ∂/∂z) = i [− cos ϕ ∂/∂θ + cot ϕ sen ϕ ∂/∂ϕ]
Lz = −i (x ∂/∂y − y ∂/∂x) = −i∂/∂ϕ y que :
2 h i
2 1 1 ∂ ∂ 1 ∂2
L = L · L = i r × ∇ = − sen θ ∂θ ( sen θ ∂θ ) + sen 2θ ∂ϕ2
L × L = iL
Si a y b conmutan entre sı́ y con L, es decir si [a, b] = [a, L] =
[b, L] = 0, entonces: [a · L, b · L] = i(a × b) · L. El conmutador de
a y b se define como: [a, b] = ab − ba.
2
L2 ψ ≡ L · Lψ = −r2 ∇2 ψ + r2 ∂∂rψ ∂ψ
2 + 2r ∂r
∂
∇ = r̂ ∂r − i r̂×L
r
∂
i∇ × Lψ = r∇2 ψ − ∇ 1 + r ∂r ψ
Z ∞
u(x, t) = [A(α)eiαx + B(α)e−iαx ][C(α)eiαvt + D(α)e−iαvt ] dα
Z0 ∞
= [A(α)eiαx + B(α)e−iαx ]eiαvtdα
−∞
Z ∞
= [A(α)eiαvt + B(α)e−iαvt]eiαxdα
−∞
Puesto que hay una solución para cada valor de n, la solución general será la com-
binación lineal:
X∞ nπx
nπvt nπvt
u(x, t) = cn sen + dn cos sen
n=1
L L L
X
∞ nπx
nπvt
∴ u(x, t) = dn cos sen
n=1
L L
X
∞ nπx Z L nπx
2
f(x) = dn sen ⇒ dn = f(x) sen dx
n=1
L L 0 L
Asumiremos que la onda incidente tiene la forma A sen (k0 x − ωt), con A
conocido y B = 0. Puesto que la onda que viaja en la segunda cuerda no sufre
otras reflexiones es cierto que C 0 = D0 = 0. Ası́ pues:
X
3
aij aik = δjk (3.40)
i=1
de x0y0 respecto a xy. Una escogencia de este ángulo como tan 2θ = B/(A − C)
permitió eliminar el término cruzado en el sistema coordenado (x0 , y0 ).
En tres dimensiones, la condición (3.40) equivale a 9 ecuaciones de las cuales
sólo 6 son distintas puesto que δ12 = δ21, δ13 = δ31 , δ23 = δ32 . Y los coeficientes
aij son 9, tal que quedan tres parámetros libres, correspondientes a los tres ángulos
de rotación, que se escogen de modo tal que en x0y0 z 0 desaparezcan los términos
cruzados u0xy , u0xz , u0yz .
Ahora bien, la ecuación diferencial con coeficientes constantes
X
3
∂x0j
x0j = ajk xk =⇒ = ajl ,
∂xl
k=1
3
X ∂u ∂x0 X ∂u 3
∂u k
y: ∂i u = = 0 = aki
∂xi ∂xk ∂xi ∂x0k
k=1 k=1
X3 X
3
∂u ∂ ∂u ∂x0l
∂j ∂i u = ∂j aki = aki
∂x0k ∂x0l ∂x0k ∂xj
k=1 l,k=1
X
3
∂2u X
3
= akialj = akialj ∂k0 ∂l0 u
∂x0k ∂x0l
kl=1 kl=1
X
3 X
3
0 0 0
Ckl ∂k ∂l u + Di aki∂k0 u + F u = L(x0 , y0 , z 0)
kl=1 ki=1
0
P3 e kl . La última ecuación (transformación de la
con: Ckl = = (ACA)
ij=1 Cij aki alj
matriz C) tiene la forma matricial: C0 = ACA; e eliminar los términos cruzados en la
X
3 X
3 X
3
a1i Cij a2j = 0 , a2iCij a3j = 0 , a3iCij a1j = 0 (3.42)
ij=1 ij=1 ij=1
X
3
Lk ∂k 2 + Mk ∂k u + F u = L(x0i ),
k=1
P3
con Lk = Ckk =
6 0 y Mk ≡ i=1 Di aki :
X3
2 Mk
Lk ∂k + ∂k u + F u = L(x0i ), de donde se sigue:
Lk
k=1
3 2 " 3
#
X Mk X Mk2
Lk ∂k + u+ F − u = L(x0i )
2Lk 4Lk
k=1 k=1
x3 + ax2 + bx + c = 0
puede ser reducida a una forma que no contiene el término cuadrático, medi-
ante la substitución: x = z − a/3. Obtenemos:
z 3 + Gz + H = 0,
C. La ecuación cúbica:
x3 + ax2 + c = 0
se soluciona escogiendo: x = 1/z−2a/3, con lo que obtenemos: z 3 +Dz+E = 0,
con D = −a/F , E = 1/F y F = 4a3 /27+c. La solución, de acuerdo al numeral
A, es: x = 1/z − 2a/3 = 1/(w − D/3w) − 2a/3, con
" r #1/3
E E2 D3
w= − ± +
2 4 27
Ecuaciones de la Fı́sica
Matemática
4.1. Introducción
Una gran cantidad de fenómenos fı́sicos puede describirse utilizando ecuaciones
diferenciales parciales, pues estas involucran variables continuas que dependen de
la posición y del tiempo. Tales variables son campos espacio-temporales. La am-
plitud de los campos ondulatorios, la temperatura y la presión atmosféricas, los
campos electromagnéticos y las amplitudes de probabilidad en mecánica cuántica
son algunos ejemplos.
En este capı́tulo mostraremos la construcción de algunas de las ecuaciones di-
ferenciales básicas de la fı́sica matemática:
1. Ecuación de ondas en cuerdas, membranas y sólidos.
2. Flujo de fluidos.
3. Ondas sonoras.
4. Ecuación de difusión.
5. Ecuación de Poisson.
6. Ecuaciones de Maxwell.
7. Ecuación de Schrödinger.
8. Ecuación de Klein-Gordon.
139
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140 4. ECUACIONES DE LA FÍSICA MATEMÁTICA
9. Ecuación de Dirac.
4.2. Ondas
4.2.1. Ondas en cuerdas
Consideremos una cuerda homogénea, de densidad lineal de masa λ cuya
posición de equilibrio es horizontal. Si la cuerda se desplaza de su posición de equi-
librio y se suelta, ó si de algún modo se le imprime velocidad, comienza a oscilar.
En nuestro desarrollo estudiaremos sólo oscilaciones en un plano vertical.
Sea y(x, t) la función que describe la amplitud de la oscilación. Con t fijo
esta función da la forma geométrica que asume la cuerda oscilante (Fig. (4.1)).
y T 00
∆m
ϕ + ∆ϕ
ϕ
T0
x x + ∆x x
f∆l λ ∂2y
+ tan(ϕ + ∆ϕ)|x+∆x − tan ϕ|x = ∆l 2
T0 T0 ∂t
y como tan ϕ = ∂y/∂x :
f∆l ∂y ∂y λ ∂2y
+ − = ∆l 2
T0 ∂x x+∆x ∂x x T0 ∂t
∂2y 1 ∂2y f
2
− =−
∂x (T /λ) ∂t2 T
l F
y
b u(0, y, t) , u(a, y, t)
u(x, 0, t) , u(x, b, t)
u(x, y, 0) , ∂u/∂t|t=0
x
a
ω21 + − + + −
ω12 ω22
− − +
ω31 + − + + − +
ω32 ω42
− + −
Para los modos (m, n) y (n, m) se obtiene la misma frecuencia, pero las oscilaciones
no son idénticas como se ve en las siguientes figuras, correspondientes a los modos
(1, 2) y (2, 1).
(1, 2) (2, 1)
πx πy
2πy 2πx
u(x, y, t) = A sen sen + k sen sen cos ω12t
a a a a
πx πy h πy πx i
= C sen sen cos + k cos cos ω12t (4.3)
a a a a
Hemos usado en lo anterior C = 2A y la conocida relación trigonométrica para
ángulos dobles. Cuando hay degeneración las lı́neas nodales no son necesariamente
rectas, como lo veremos en lo que sigue.
Como caso particular sea k = 1. Utilizando
cos α + cos β = 2 cos((α + β)/2) cos((α − β)/2)
se sigue de (4.3):
πx πy
π(x + y) π(y − x)
u(x, y, t) = 2C sen sen cos cos cos ω12t
a a 2a 2a
Naturalmente, la oscilación se anula en los bordes de la membrana. Pero también
u = 0 si x + y = a, de modo que y = a − x es una lı́nea nodal (¿y qué ocurre con
y − x = a?).
πx πy
00 π(x + y) π(y − x)
u(x, y, t) = A sen sen sen sen cos ω12t
a a 2a 2a
de donde se sigue que y = x es una lı́nea nodal (¿qué ocurre con y = −x?). Ası́ pues,
las lı́neas nodales para el modo u(x, y, t) que es combinación de u12 y u21 con k = 1
y k = −1 tienen la forma:
− +
k=1 k = −1 k=2
+ −
A A0 B B0
F1 F2
x x + ∆x
Podemos escribir:
B −A = (x + ∆x) − x = ∆x
0 0
B −A = x + ∆x + u(x + ∆x, t) − x + u(x, t)
= ∆x + u(x + ∆x, t) − u(x, t)
∂u
= ∆x + ∆x
∂x
Ası́, el incremento en la longitud es:
∂u
∆ξ = (B 0 − A0 ) − (B − A) = ∆x
∂x
por tanto: ∆ξ/∆x = ∂u/∂x. Ahora bien, según la ley de Hooke, la deformación
unitaria (∆ξ/∆x) que experimenta un material es directamente proporcional al
esfuerzo normal F/A que sobre él se ejerce:
F ∆x
∆ξ =
EA
donde A es el área transversa y E es el módulo de Young. O también:
∆ξ ∂u
F = EA = EA
∆x ∂x
Sobre el elemento ∆x actúa a la derecha F2 , a la izquierda F1, de modo que de
acuerdo a la segunda ley de Newton:
∂2u
F2 − F1 = ∆m
∂t2
ó:
∂u ∂u ∂2u
EA − = ρA ∆x 2
∂x x+∆x ∂x x ∂t
siendo ρ la densidad volumétrica de masa de la varilla. Entonces:
∂2u ∂2u
EA 2
∆x = ρA ∆x 2 ,
∂x ∂t
de donde, finalmente:
∂2u 1 ∂2u
− =0
∂x2 (E/ρ) ∂t2
La velocidad de la onda longitudinal en la varilla es:
p
v = E/ρ
La forma general 3-dimensional de la ecuación de ondas es:
1 ∂ 2 u(r, t)
∇2u(r, t) − =0
v2 ∂t2
Como consecuencia:
1 ∂ 2 ut
∇2 u t − =0 (4.6)
b2 ∂t2
También, escribiendo en (4.4): ∇(∇ · u) = ∇2u + ∇ × (∇ × u) y tomando la
divergencia obtenemos:
∂ 2 ul
∇ · a2∇2ul − = 0, con ∇ × ul = 0
∂t2
de donde se sigue:
1 ∂ 2 ul
∇2 u l − =0 (4.7)
a2 ∂t2
Las ecuaciones (4.6) y (4.7) son ecuaciones de onda en tres dimensiones, con ve-
locidades b y a respectivamente (dadas por (4.5)), la primera con ∇ · ut = 0 que
corresponde según la teorı́a de la elasticidad a ondas que no provocan cambios en
el volumen, mientras la otra (∇ × ul = 0) provoca extensiones y compresiones pero
no tiene torsión. Como lo mostraremos en seguida, ut es una onda transversa en
tanto que ul es una onda longitudinal. Consideremos propagación sólo en dirección
x, de modo que (4.6) y (4.7) toman la forma:
∂ 2 ut 1 ∂ 2 ut ∂ 2 ul 1 ∂ 2 ul
− = 0, − =0
∂x2 b2 ∂t2 ∂x2 a2 ∂t2
Como ∇ · ut = 0 se sigue: ut1 = cte, de donde
∂ 2 ut2 1 ∂ 2 ut2 ∂ 2 ut3 1 ∂ 2 ut3
− = 0, − = 0,
∂x2 b2 ∂t2 ∂x2 b2 ∂t2
correspondiente a una onda transversa de velocidad vt = b. De otro lado, como
∇ × ul = 0 se sigue: ul2 = cte, ul3 = cte, de modo que sólo ul1 oscila:
∂ 2 ul1 1 ∂ 2 ul1
− = 0,
∂x2 a2 ∂t2
lo que revela que se trata de una onda longitudinal de velocidad vl = a; obsérvese en
efecto que ul1 tiene la dirección del movimiento. De las ecuaciones (4.5) y teniendo
en cuenta que 0 < σ < 1/2 concluimos que
√
vl > 2vt
de modo que la onda longitudinal viaja siempre más rápido que la transversa. vl y
vt a menudo se llaman velocidad longitudinal y transversa del sonido. p En la sección
7.2.3pla velocidad de la onda longitudinal en la varilla es vl = E/ρ en vez de
vl = E(1 − σ)/ρ(1 + σ)(1 − 2σ) porque en ese desarrollo despreciamos efectos de
distorsión en el diámetro de la varilla, es decir hicimos σ ' 0. Hemos de notar que la
existencia de estos dos tipos de ondas es caracterı́stica sólo de sólidos, puesto que los
fluidos no soportan esfuerzos tangenciales; en ellos sólo viajan ondas longitudinales,
como es el caso del sonido en los gases.
dP
P+
dv
dm = −∇P dV + fe dV,
dt
dv
por lo cual: ρ = −∇P + fe
dt
[Es obvio, entonces, que la condición de equilibrio hidrostático del elemento
de masa de densidad ρ es ∇P = fe ].
Ahora bien, puesto que:
3
dv ∂v X ∂v dxi ∂v
= + = + (v · ∇)v
dt ∂t i=1
∂t dt ∂t
escribimos:
∂v
ρ + ρ(v · ∇)v + ∇P = fe,
∂t
o también, utilizando la identidad:
∇(v · v) = 2(v · ∇)v + 2v × (∇ × v)
y tomando en consideración sólo fuerzas externas derivables de un potencial (fe =
−ρ∇G) tendremos:
dv 1
ρ + ρ∇v2 − ρv × (∇ × v) + ∇P + ρ∇G = 0 (4.11)
dt 2
∂ρ
∇ · (ρv) + =0 (4.12)
∂t
La vorticidad de un fluido es una extensión de la noción de velocidad angular y se
define como: ξ = ∇ × v. Si ξ = 0 diremos que el fluido es irrotacional, que no
tiene vorticidad, o que no tiene remolinos. En tal caso ∇ × v = 0, lo que implica
v = −∇φ, donde φ es el potencial de velocidad. En el caso de un fluido estacionario
(independiente del tiempo), de densidad constante y sin remolinos, tendremos, de
ec.(4.12) que ∇ · v = 0 y puesto que no tiene vorticidad: v = ∇φ; remplazando la
segunda en la primera resulta que el potencial de velocidad satisface la ecuación de
Laplace:
∇2 φ = 0
y de la ec.(4.11):
1 2
∇ ρv + ρ + ρG =0
2
El signo menos indica que el calor fluye en dirección del decrecimiento de la tem-
peratura. En el lı́mite ∆x → 0:
dQ ∂T
= −k A
dt ∂x
Equivalentemente, la densidad de flujo de calor J es proporcional al gradiente ne-
gativo de la temperatura:
dQ ∂T
J= = −k
dA dt ∂x
Si el calor fluye hacia afuera del volumen en x + ∆x, y entra en x, la rata neta con
que el elemento de volumen A∆x recibe calor está dado por la rata con que entra
menos la rata con que sale:
!
δQ dQ dQ ∂T ∂T
= − =A k −k + qA∆x
δt dt x dt x+∆x ∂x x+∆x ∂x x
∂ ∂T
= A k ∆x + q A ∆x (4.13)
∂x ∂x
donde q representa alguna fuente interna al sólido que genere calor. q tiene unidades
de calorı́as/volumen×tiempo: rata de generación de calor por unidad de volumen.
La conductividad térmica puede ser función de la posición. Pero también, el calor
recibido da lugar a un incremento de la temperatura según la ley de Black:
δQ 1 ∆V
= (c∆m T |t+∆t − c∆m T |t) = (cρ T |t+∆t − cρ T |t)
δt ∆t ∆t
∂
= A∆x (cρ T ) (4.14)
∂t
c es el calor especı́fico (cal/gr ◦ C) y ∆m = ρ A ∆x. Igualando (4.13) y (4.14)
obtenemos la ecuación de difusión del calor (Ley de Fourier):
∂ ∂T ∂
k − (cρ T ) = −q
∂x ∂x ∂t
k/cρ se conoce como difusividad térmica; sus unidades son cm2 /seg. Las unidades
de k son cal/cm· ◦C·seg. La ecuación obtenida ha considerado flujo de calor sólo en
la dirección x, pero el caso general implica transporte de calor en las 3 direcciones
espaciales, por lo cual podemos escribir, en forma invariante coordenada:
∂(cρ T (r, t))
∇ · (k∇T (r, t)) − = −q(r, t)
∂t
o también:
∂E
∇·J+ =q
∂t
ρc ∂T (r, t) q(r, t)
∇2T (r, t) − =−
k ∂t k
Casos en los cuales se genera calor en el interior de un medio ocurren con frecuencia
en fı́sica e ingenierı́a, como en un sólido en cuyo interior hay decaimiento radioactivo,
o como resultado de una reacción quı́mica (la hidratación del cemento es un ejemplo
cotidiano). Si no hay fuentes calorı́ficas en el volumen en consideración y la situación
fı́sica es estacionaria (es decir independiente del tiempo) la temperatura satisface la
ecuación de Laplace. Un caso particular importante es el de un medio (un horno por
ejemplo) de temperatura uniforme (es decir T depende sólo del tiempo); tendremos:
dT (t) q(t)
=
dt ρc
se sigue
∂T
=0
∂n S
En el segundo caso: T |S = constante. En el último caso es usualmente aplicable la
ley de Newton de radiación de calor:
dQ ∂T
= H(T − T0 ) = k
dA dt ∂n S
h p p i
n0 = c1 cos B 2 + αx + c2 sen B 2 + αx e−Dαt .
√
Con las condiciones de frontera: n0|x=0,L = 0 se sigue: c1 = 0 y L B 2 + α =
mπ con m entero, tal que:
∞
X mπ 2 2 2 2
n0(x, t) = sen x e−D(m π /L −B )t.
1
L
Si L < π/B todos los exponenciales tienden a cero a medida que t aumenta,
pero si L > π/B al menos un término aumenta exponencialmente, lo que
conduce a una reacción en cadena no controlada. En los reactores nucleares
diseñados para generar energı́a el caso interesante es el crı́tico, en el que n0 ni
crece ni se amortigua. En la práctica, no obstante, los reactores son diseñados
para operar en condición un poco por encima de la crı́tica, pero incrustando en
ellos varillas absorbentes de neutrones que se retiran o sumergen lo suficiente
para que el reactor funcione de modo estacionario. En la sección 8.3.5 encon-
traremos el cálculo del radio y la masa crı́ticos para una esfera de material
fisionable.
Coulomb (1785), la fuerza eléctrica que una distribución de carga eléctrica Q ejerce
sobre una parı́cula de prueba q localizada en el punto r está dada por
Z
1 (r − r0 )
F(r) = dQ.
4π0 |r − r0|3
podemos escribir:
Z
q dQ(r0)
F(r) = −∇ = −q∇φ(r)
4π0 |r − r0|
r − r0
dQ φ(r)
r
r0
tenemos: Z
2 1
∇ φ(r) = × (−4π) ρ(r0 )δ(r − r0) dV 0 .
4π0
En consecuencia, en el interior de una distribución de cargas, el potencial
electrostático satisface la ecuación de Poisson:
∇2φ(r) = −ρ(r)/0
∇2 G(r) = 4π G ρ(r)
Esta ecuación fue propuesta por Poisson en 1801. El nombre potencial fue
dado por Green en 1828 a una función de la posición que habı́a sido introducida
por Laplace en 1770. En este año Laplace también propuso la expresión que moder-
namente escribimos F = −∇G. En 1781 Laplace probó que en el espacio vacı́o la
función G satisface la ecuación ∇2G = 0.
De otro lado, el campo magnetostático tiene lı́neas de campo que se cierran
sobre sı́ mismas, lo que implica que ∇ · B = 0, por lo cual y de acuerdo al capı́tulo
1 podemos escribir: B = ∇ × A. Es posible probar que
Z
µ0 J(r0) dV 0
A(r) = ,
4π |r − r0|
∂
∇(∇ · E) − ∇2E = − (∇ × B) ,
∂t
y usando (4.15) y (4.18):
2 ∂ ∂E
−∇ E = − µ0 0 ,
∂t ∂t
tal que:
∂2E
∇2E − µ0 0 =0
∂t2
Análogamente, tomando el rotacional de (4.18):
∂
∇(∇ · B) − ∇2B = µ00 (∇ × E)
∂t
y usando (4.16) y (4.17) se sigue:
∂2B
∇2 B − µ0 0 =0
∂t2
Resulta entonces que los campos electromagnéticos pueden propagarse on-
√
dulatoriamente en el vacı́o con una velocidad v = 1/ µ00 . Con 0 = 8,8544×10−12
N−1 m−2 C2 y µ0 = 4π × 10−7 m Kg C−2 obtenemos v = 2,9979 × 108 m/s, que es
la velocidad de la luz en el vacı́o. Aquı́ comienza la idea de la luz como una onda
electromagnética.
E = E0 ei(k·r−ωt) , B = B0 ei(k·r−ωt)
Demuestre, por substitución en las ecuaciones de onda, que k 2 =
ω 2 /c2 .
Por substitucion de los campos ondulatorios E y B en las ecua-
ciones de Maxwell demuestre que: k · E = 0, k · B = 0, E · B = 0.
Estas ecuaciones revelan que los vectores E, B y k son perpen-
diculares entre sı́ y forman un sistema de mano derecha, y que
por tanto las ondas electromagnéticas planas son transversas y en
consecuencia polarizables.
Problema: Obtenga las ecuaciones de onda inhomogéneas que surgen si ρ 6= 0
y J 6= 0.
Problema: Demuestre que la ecuación de continuidad ∇ · J + ∂ρ/∂t = 0,
que describe la conservación de la carga eléctrica, es una consecuencia
matemática de las ecuaciones de Maxwell.
Problema: Los campos de radiación electromagnética a gran distancia de sus
fuentes tienen la forma:
E0 i(kr−ωt) B0 i(kr−ωt)
E(r, t) = êθ e , B(r, t) = êϕ e
r r
Demuestre que estos campos satisfacen las ecuaciones de Maxwell con
ρ = J = 0, si E0 /B0 = ω/k = c = (µ0 0 )−1/2 .
~2 2 ∂Ψ(r, t)
− ∇ Ψ(r, t) + V (r, t) Ψ(r, t) = i~
2m ∂t
En el capı́tulo 8 resolveremos esta ecuación en dos casos especı́ficos: el os-
cilador armónico y el átomo de Hidrógeno.
Esta ecuación, generalizada para incluir potenciales, fué abandonada por su autor
al observar que no permitı́a una descripción correcta de los niveles del átomo de
hidrógeno. Más tarde fué retomada por O. Klein y W. Gordon y utilizada para des-
cribir partı́culas de spin cero. Se notó entonces que esta ecuación no podı́a describir
el hidrógeno por la simple razón de que el electrón tiene spin 1/2.
Problema: Demuestre que la ecuación de Klein-Gordon admite solución en
ondas planas
ψ(r, t) = ψ0 ei(k·r−ωt)
p
si se cumple que: ω = ± k 2 c2 + m2 c4 /~2 . Observe que esta expresión
concuerda con E 2 = p2 c2 +m2 c4 si se utilizan las relaciones de Einstein-
De Broglie: E = ~ω y p = ~k.
(
i I 0 ∂ 0 σ1 ∂ 0 σ2 ∂ 0 σ3 ∂
− − −
c 0 −I ∂t σ1 0 ∂x σ2 0 ∂y σ3 0 ∂z
)
mc I 0 ψ1
- ~ =0
0 I ψ2
En esta ecuación σ1, σ2, σ3 son matrices 2×2, I es la identidad 2×2 y ψ1 , ψ2
son columnas de dos elementos:
0 1 0 −i 1 0 ϕ1 ϕ3
σ1 = , σ2 = , σ3 = , ψ1 = , ψ2 =
1 0 i 0 0 −1 ϕ2 ϕ4
γ0 γi + γi γ0 = 0
γi γj + γj γi = −2δij
γ02 = I
γi2 = −I
X
3
σiσj = −σj σi = ijk σk , σi2 = I
k=1
X
3
∂2 X ∂2
3 X
3
∂4
∇4 = =
∂x2i ∂x2j ∂x2i ∂x2j
i=1 j=1 i,j=1
Bases Ortogonales
5.1. Introducción
Una abstracción mayor, propuesta en el siglo XX, asegura que no sólo son
ejes coordenados los asociados a espacios euclidianos reales o complejos, pues tam-
bién pueden serlo ciertos conjuntos de funciones linealmente independientes (l.i.),
si se define apropiadamente la ortogonalidad de funciones. De ahı́ surgieron los , en
los que cada eje coordenado es una función. Y como es cierto que un vector puede
expresarse como la combinación lineal de vectores l.i., resultó que lo mismo podrı́a
hacerse con funciones. Ası́, por ejemplo, puesto que el conjunto {sen nx, cos nx, 1},
con n entero es l.i. cualquier función bien definida puede escribirse como su com-
binación lineal. De aquı́ resulta la conocida serie de Fourier. En general, cualquier
conjunto de funciones l.i. puede servir de base para la construcción de espacios
abstractos.
165
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166 5. BASES ORTOGONALES
n
X
A= Ai êi (5.1)
i=1
donde Ai son las componentes del vector en la base {êi } que escogeremos ortonormal
(la base es ortogonal y los vectores êi son de módulo 1); es decir:
(êi, êj ) = êi · êj = δij ;
ası́ pues, los vectores êi son ortonormales. La operación anterior define el producto
escalar entre los vectores de la base. De (5.1) por multiplicación escalar con êj :
X
n X
n
A · êj = Ai êi · êj = Ai δij = Aj ,
i=1 i=1
tal que la componente Aj del vector A es su proyección sobre el vector unitario êj .
Entonces:
X
n X
n X
n
A = Ai êi = (A · êi )êi = A · êi êi
i=1 i=1 i=1
n
X
= A· êi êi
i=1
En consecuencia:
X
n
êiêi = I
i=1
donde I es la identidad con respecto al producto escalar; esto es:
A = A·I = I·A
En coordenadas cartesianas:
I = îî + ĵĵ + k̂k̂
I es una dı́ada, es decir una forma bilineal en los vectores de la base. Escrita en la
forma
Xn X
n
I= êi êi = Iij êiêj
i=1 i,j=1
se sigue que Iij = δij : las componentes de la dı́ada identidad son los elementos de
la delta de Kronecker.
El módulo cuadrado de A es
Xn X
n
A·A= Ai Aj êi · êj = Ai Ai
i,j=1 i=1
.
donde:
(êi, êj ) = ê∗i · êj = δij
Es cierto entonces que:
• (αA, B) = α∗ (A, B) = α∗ A∗ · B.
• (A, αB) = α(A, B) = αA∗ · B.
• (A, B) = (B, A)∗
Decimos que el producto escalar es antilineal respecto al primer factor y
lineal respecto al segundo.
La norma es real:
X X
(A, A) = A∗ · A = A∗i Ai = | Ai |2 .
i i
Z b
(p ϕn, ϕm ) ≡ p(x)ϕ∗n (x)ϕm (x) dx
a
Z b
= δnm p(x)|ϕn(x)|2 dx = δnm (pϕn , ϕn) = Anδnm
a
Obsérvese que: p
• Si {ϕn(x)} es base ortogonal de peso p(x) entonces { p(x)ϕn (x)} es base
ortogonal de peso 1. Escogeremos siempre p(x) real,p solo ası́ podremos
p garantizar
que (p ϕn , ϕm ) es real. Ensáyese, sin embargo: ( p(x) ϕn (x), p(x)ϕm (x)), con
p(x) complejo.
• Si {ϕn(x)} es base ortogonal de peso p(x):
Z b
p(x)ϕ∗n(x)ϕm (x) dx = Anδnm
a
n p o
entonces: ϕn (x) p(x)/An es base ortonormal de peso 1.
Concebido {ϕn(x)} como un conjunto completo de “vectores unitarios”,
Rb
cualquier función f(x) de cuadrado integrable a |f(x)|2 dx 6= ∞ , continua o con
un número finito de discontinuidades, puede expresarse como combinación lineal de
ϕn (x):
X
f(x) = Cn ϕn(x) (5.3)
n
Z b X Z b
p(x)f(x)ϕ∗m (x) dx = Cn p(x)ϕ∗m (x)ϕn(x) dx
a n a
X
= Cnδmn = Cm ó :
n
Z b
Cn = p(x0)f(x0 )ϕ∗n (x0) dx0
a
Reemplazando en (5.3):
X
∞ Z b
f(x) = ϕn (x) p(x0 )f(x0 )ϕ∗n (x0 ) dx0
n=1 a
Z !
b X
0 0
= f(x ) p(x )ϕ∗n (x0)ϕn (x) dx0
a n
Rb
y como: f(x) ≡ a
f(x0 )δ(x − x0) dx0 se sigue que
Z Z !
b b X
0 0 0 0 0
f(x )δ(x − x) dx = f(x ) p(x )ϕ∗n (x0)ϕn (x) dx0
a a n
por tanto:
X
p(x0)ϕ∗n (x0)ϕn (x) = δ(x − x0 ) (5.4)
n
Teoremas:
Demostración:
P Si f(x) puede expandirse en la base ortonormal {ϕn(x)}, es decir si
f(x) = n Cn ϕn(x) entonces {ϕn(x)} es completo; se sigue que
Z b X Z b
f ∗ (x)f(x) dx = Cn∗ Cm ϕ∗n ϕm dx
a mn a
X X
= Cn∗ Cm δmn = |Cn|2
mn n
Z b
(f, g) = f ∗ (x)g(x) dx ,
a
4) Cualquier función continua f(x) que sea ortogonal a todas las funciones
{ϕn(x)} debe ser idénticamente cero.
Es decir:
Z b X
si f(x)ϕ∗m (x) dx = 0 entonces, con f(x) = Cnϕn (x) :
a n
X Z b
Cn ϕ∗m (x)ϕn (x) dx = Cm = 0
n a
de donde: f(x) = 0.
5) Si f(x) es continua en (a, b), si tiene derivadas continuas por secciones y
si satisface las condiciones de frontera
1
[f(x+ ) + f(x− )]
2
f(x)
Ortonormalidad:
Z b
p(x)ϕ∗n(x)ϕm (x) dx = δnm
a
Completez:
X
p(x)ϕ∗n (x)ϕn (x0) = δ(x − x0 )
n
y la condición de completez:
∞
1 X inπ(x−x0)/L
e = δ(x − x0 )
2L n=−∞
Es decir: Z ∞
0
eik(x−x ) dk = 2πδ(x − x0)
−∞
Ası́ pues, y en forma general, diremos que un conjunto {ϕ(k, x)}, con x y k
variables continuas definidas, respectivamente, en (a, b) y (c, d) es ortonormal si
Rb
a
ϕ∗ (k, x)ϕ(k0, x) dx = δ(k − k0) , a≤x≤b, c≤k≤d (5.5)
Rd
f(x) = c
C(k)ϕ(k, x) dk (5.6)
Z b Z d Z b
f(x)ϕ∗ (k0, x) dx = C(k)ϕ∗ (k0 , x)ϕ(k, x) dx dk
a c a
Z "Z #
d b
= C(k) ϕ∗ (k0 , x)ϕ(k, x) dx dk
c a
Z d
= C(k)δ(k − k0) dk = C(k0 )
c
ó Z b
C(k) = f(x0 )ϕ∗ (k, x0) dx0
a
Reemplazando en (5.6):
Z d Z bZ d
f(x) = C(k)ϕ(k, x) dk = f(x0 )ϕ∗ (k, x0)ϕ(k, x) dk dx0
c a c
Z "Z #
b d
= f(x0 ) ϕ∗ (k, x0)ϕ(k, x) dk dx0
a c
Rb
y como: f(x) ≡ a f(x0 )δ(x − x0 ) dx0 se sigue:
Rd
c
ϕ∗ (k, x0)ϕ(k, x) dk = δ(x − x0) (5.7)
p
b){ϕ(k, x)} = { 2/π sen kx} ; 0≤k<∞; 0≤x<∞
p p
c){ϕ(k, x)} = { 2/π cos kx, 1/π} ; 0≤k<∞; 0≤x<∞
√
d){ϕ(k, x)} = {eikx/ 2π} ; −∞ < k < ∞ ; −∞ < x < ∞
donde ψm (x) y ηn (y) son bases ortonormales y completas. Este conjunto es ortonor-
mal si Z Z d b
ϕ∗mn (x, y)ϕm0 n0 (x, y) dx dy = δmn δm0 n0 .
c a
La cantidad s
Z d Z b
k ϕ k≡ | ϕ(x, y) |2 dx dy
c a
se llama la norma de la función ϕ(x, y). Como en el caso de una variable, pode-
mos expandir una función f(x, y), absolutamente integrable, en la base completa
{ϕmn (x, y)}: X
f(x, y) = cmn ϕmn (x, y),
mn
a0 P∞ P∞
f(x) = 2
+ n=1 an cos nx + n=1 bn sen nx (5.8)
Z c+2π
1
a0 = f(x) dx.
π c
Z c+2π
1
am = f(x) cos mx dx , m = 1, 2, 3, . . .
π c
Z c+2π
1
bm = f(x) sen mx dx , m = 1, 2, 3, . . .
π c
Z c+2π
1
am = f(x) cos mx dx , m = 0, 1, 2, . . .
π c
∞
X ∞
X
1/2 + cos nx cos nx0 + sen nx sen nx0 = πδ(x − x0)
n=1 n=1
f(x)
2
f(x) = 1 0<x<π
1
f(x) = 2 π < x < 2π
x
π 2π
Con c = 0 y = 1, 2, 3, · · · se sigue:
Z
1 2π
an = f(x) cos nx dx
π 0
Z Z
1 π 1 2π
= 1 × cos nx dx + 2 × cos nx dx = 0,
π 0 π π
Z
1 2π
bn = f(x) sen nx dx
π 0
1 1
= (cos nπ − 1) = (−1)n − 1 , n = 1, 2, 3, . . .
nπ nπ
y:
Z Z Z
1 2π 1 π 1 2π
a0 = f(x) dx = dx + 2 dx = 3
π 0 π 0 π π
tal que:
∞
3 X (−1)n − 1
f(x) = + sen nx
2 n=1 nπ
Definición: Una función es par si su dominio contiene a −x siempre que contenga
a x, y si f(−x) = f(x) para cada punto x en el dominio. Para funciones pares
es cierto que bn = 0. Como ejemplo, sea:
f(x)
f(x) = −x −π<x≤0
f(x) = x 0<x<π
x
−π π
Con c = −π obtenemos:
a0 = π , bn = 0 ,
Z π
1
an = f(x) cos nx dx
π −π
Z 0 Z π
1 1
= (−x) cos nx dx + (x)cos nx dx
π −π π 0
2
= (cos nπ − 1)
πn2
Resulta en general, que en el dominio (−π, π), las funciones pares tienen
expansión sólo en cosenos, es decir bn = 0.
Definición: Una función es impar si su dominio contiene a −x para cada x y
además f(−x) = −f(x). Es cierto que an = 0. Como ejemplo, sea :
f(x)
f(x) = x − π < xπ
−π x
π
Con c = −π se sigue:
a0 = an = 0
2
bn = − cos nπ , n = 1, 2, 3, . . .
n
Funciones impares tienen expansión sólo en senos.
Problemas: Demostrar que:
P∞ [(−)n −1]
1. |x| = π/2 + π2 n=1 n2
cos nx, −π ≤ x ≤ π
2 P∞ [(−)n +1]
2. | sen x| = 2/π − π n=2 (n2 −1) cos nx, −π ≤ x ≤ π
P
3. x = −2 ∞ n=1 sen nx/n, −π < x < π
4 P∞
4. 1 = π n=0 sen [(2n + 1)x]/(2n + 1), 0 < x < π;
con x = π/2 se sigue:
X∞
π (−)n
=
4 n=0
2n + 1
P P∞
5. x2 = 4π 2 /3 + 4 ∞ 2
n=1 cos nx/n − 4π n=1 sen nx/n, 0<x<
2π
P
6. (π − x)/2 = ∞ n=1 sen nx/n, 0 < x < 2π
P
7. (π 2 − 3x2 )/12 = ∞ n=1 (−) n+1 cos nx/n2 , −π ≤ x ≤ π
con x = 0 se sigue:
X∞
π2 (−)n+1
=
12 n=1
n2
P
8. (π 2 x − x3 )/12 = ∞ n=1 (−)
n+1 sen nx/n3 , −π ≤ x ≤ π
p
B) En secciones anteriores hemos visto que la base { 2/π sen nx} , n =
1, 2, · · · , es ortonormal y completa en el intervalo (0, π). Ası́ pues, una función f(x)
definida en (0, π) puede expandirse en serie de senos. Estas se llaman series en el
semi-dominio.
f(x) = x + 1 , 0<x<π
f(x)
f(x) = x + 1 0<x<π
−π x
π
f(x) = x − 1 −π < x< 0
Figura 5.5: Extensión del semidominio para formar una función impar
2
bn = [1 − cos nπ − π cos nπ]
nπ
p p
También es cierto que la base { 2/π cos nx, 1 1/π}, n = 1, 2, . . ., es ortonor-
mal y completa en (0, π), tal que una función definida en ese intervalo puede ex-
pandirse en cosenos. Como ilustración tomemos el mismo ejemplo anterior donde
f(x) = x + 1 en (0, π). Con el fin de completar la función en (−π, 0) de modo que
en el intervalo (−π, π) sea par, escribimos:
tal que:
a0 = π+2
2
an = [cos nπ − 1]
πn2
f(x)
f(x) = x + 1 0<x<π
x
−π π
Figura 5.6: Extensión del semidominio para formar una función par
a0 X
∞ nπx X ∞ nπx
f(x) = + an cos + bn sen (5.9)
2 n=1
L n=1
L
de donde se sigue:
Z nπx Z nπx
1 d+2L 1 d+2L
an = f(x) cos dx , bn = f(x) sen dx
L d L L d L
Problema: Demostrar que en el siguiente caso:
f (x) = 0, −2 < x < 0
f (x) = k, 0<x<2
se obtiene:
k
a0 = k , an = 0 , bn = (1 − cos nπ)
nπ
a0 X
∞
f(x) = + (an cos nx + bn sen nx)
2 n=1
con
1 inx
cos nx = (e + e−inx)
2
1 inx
sen nx = (e − e−inx)
2i
obtenemos:
∞ ∞
a0 X X
f(x) = + [Cneinx + C−ne−inx ] = Cneinx
2 n=1 n=−∞
P∞
f(x) = n=−∞ Cn einx (5.10)
Z c+2π
1
Cm = f(x)e−imx dx , n = −∞ . . . ∞ . (5.11)
2π c
f(x), dado por (5.10), es la forma compleja de la serie de Fourier. Si f(x) es real,
es cierto entonces que an y bn son reales y por tanto C−n = Cn∗ .
El resultado (5.10) pudo haberse propuesto directamente reconociendo que esta
ecuación es p
la expansión de f(x) en la base exponencial de Fourier, ortonormal,
{ϕn(x)} = { 1/2πeinx }, n : −∞ −→ ∞, x : c −→ c + 2π.
Este desarrollo puede repetirse para funciones definidas en el intervalo (d, d+2L);
partiendo de la ecuación (5.9) obtenemos:
X
∞ Z d+2L
inπx/L 1
f(x) = Cn e , Cn = f(x)e−inπx/L dx , n = −∞ . . . ∞
n=−∞
2L d
1 1 1 1
sen mx sen ny, sen mx cos ny, cos mx sen ny, cos mx cos ny
π π π π
X
∞ X
∞
f(x, y) = λmn [amn cos mx cos ny + bmn sen mx cos ny
m=0 n=0
con:
Z π Z π
1
cmn = f (x, y)e−i(mx+ny) dxdy m, n = 0, ±1, ±2 . . . ,
4π 2 −π −π
La condición de ortonormalidad
Z ∞
0
ei(k−k )x dx = 2πδ(k − k0 ),
−∞
Z ∞ Z ∞
1 iωt 1
f(t) = √ F (ω)e dω , F (ω) = √ f(t)e−iωt dt . (5.14)
2π −∞ 2π −∞
Ası́ pues
A 2 2
F (k) = √ e−k /4α
2α
f(x) F (k)
x k
xm km
Las gráficas de f(x) y F (k) son ambas gaussianas. Su ancho medio se define
como ∆x = 2xm y ∆k = 2km , donde xm y km son los valores de x y k
para los cuales f(xm ) = f(0)/2 y F (km ) = F (0)/2. Es fácil demostrar que
∆k∆x = 1,39. Esto significa que los anchos de la curva original y de su
transformada son inversamente proporcionales. Si α es muy pequeño, la curva
f(x) es una gaussiana muy amplia, en tanto que F (k) tiende a un pico de
Dirac. Si α es muy grande, f(x) tiende a un pico de Dirac, mientras F (k) es
una gaussiana muy amplia.
f(t)
t
−T T
f(t)
f(t) = 1 −T <t<T
t
−T T
F (ω)
π ωT
ω0 T
conduce a: r
2 sen kL
F (k) = L , y:
π kL
f(t) f(ω)
t ω
t ω
t ω
∆p ∆x & h (5.18)
Notas:
* El Lema de Riemann-Lebesgue, que hemos utilizado en el capı́tulo 3:
Z ∞
lı́m F (k)eikxdk −→ 0,
x−→±∞ −∞
Z ∞ Z ∞
sen kx cos k0 x dx = 0, sen k0 x cos kx dx = 0
−∞ −∞
como se obtuvo también con la base exponencial. Recuérdese que para ambas
bases: x : −∞ −→ ∞, k : −∞ −→ ∞.
De donde se sigue:
r Z ∞ Z
−ax 2 2a ∞ cos kx
f(x) = e = F (k) cos kx dk = dk,
π 0 π 0 a2 + k2
de donde: Z ∞
cos kx π −ax
2 2
dk = e
0 a +k 2a
Problemas: Demuestre que:
Z ∞ k sen kx π
dk = e−ax .
0 a2 + k 2 2
Z ∞ k 3 sen x cos kx π
dk = e−x cos x
0 k4 + 4 2
Figura 5.12:
2 4 X cos[(2n + 1)t]
ÿ + ω y = .
π n=0 (2n + 1)2
X
∞ X
∞
y= an cos[(2n + 1)t] + bn sen[(2n + 1)t];
0 0
Puesto que eiωt es una base ortogonal, y como cada elemento de la base es lineal-
mente independiente, se sigue que
d2ψ(x, ω) ω2
+ 2 ψ(x, ω) = 0 (5.20)
dx2 v
La ecuación diferencial ha sido convertida en otra que contiene derivación sólo en
la variable espacial, cuya solución general es:
ψ|x=0 = ψ|x=L = 0 ,
y de la segunda condición se sigue que: ωL/v = nπ, esto es: ω = ωn = nπv/L, tal
que la integral en dω es efectivamente una suma [equivalentemente, ω = ωn = nπv/L
implica: A(ω) = Anδ(ω − nπv/L) ]. Ası́ pues:
1 X∞ nπx
ψ(x, t) = √ An sen einπvt/L ∆ω
2π n=−∞ L
πv X∞ nπx
ψ(x, t) = √ An sen einπvt/L
2π L n=−∞ L
X
∞ nπx X
−1 X
∞
= A0n sen einπvt/L = +
n=−∞
L n=−∞ n=1
X∞ h i nπx
= A00n e−inπvt/L + A0neinπvt/L sen ;
n=1
L
∂ 2 ψ(x, t) 1 ∂ 2 ψ(x, t)
− = g(x, t) (5.23)
∂x2 v2 ∂t2
se sigue, dado el caracter ortogonal de la base de Fourier ei(kx−ωt) se sigue:
−k2 + ω2/v2 ψ(k, ω) = g(k, ω)
Si g(k, ω) 6= 0 entonces ψ(k, ω) = g(k, ω)/ −k2 + ω2 /v2 . Esta es la solución
ψ(k, ω) a la ecuación inhomogénea.
Si g(k, ω) = 0 tendremos −k2 + ω2 /v2 ψ(k, ω) = 0, válida entonces para la
ecuación homogénea, de modo que aparecen dos opciones : (a) −k2 + ω2 /v2 = 0 si
ψ(k, ω) 6= 0 y (b) ψ(k, ω) =0 si −k2 + ω2 /v2 6= 0; ambas opciones se sintetizan en:
ψ(k, ω) = f(ω)δ ω2 − k2v2 . La forma general de ψ(k, ω) es entonces:
g(k, ω)
ψ(k, ω) = 2 2 2
+ f(ω)δ ω2 − k2 v2 (5.24)
−k + ω /v
Reemplazando ψ(k, ω) de (5.24) en la solución general (5.22) se sigue:
Z Z
1 g(k, ω) 2 2 2
i(kx+ωt)
ψ(x, t) = + f(ω)δ ω − k v e dk dω
2π −k2 + ω2 /v2
El término en g(x0 , t0) da la contribución a las ondas debida a las fuentes (solución
inhomogénea); los términos en A(ω) y B(ω) corresponden a ondas que viajan a
derecha e izquierda y son solución a la ecuación homogénea.
Problema: En el caso x : (0, L) demuestre que
gn (ω)
An (ω) = + f (ω)δ ω 2 − (nπ/L)2
−(nπ/L)2 + ω 2 /v 2
donde n es un entero.
Espacio Euclidiano
K2 = H2 + aK1
K3 = H3 + bK1 + cK2
K1 = H1
K1 (H2 · K1 )
K2 = H2 −
|K1 |2
K1 (H3 · K1 ) K2 (H3 · K2 )
K3 = H3 − −
|K1 |2 |K2 |2
K1 = H1
K2 = H2 + A21K1
K3 = H3 + A31K1 + A32K2
X
n−1
Kn = Hn + Anm Km (5.25)
m=1
H3
K3
K2
bK1 + cK
2
H2 aK1
K1 = H1
X
n−1
0 = Hn · Kl + Anm |Km |2δlm
m=1
= Hn · Kl + Anl |Kl |2 ,
finalmente:
Hn · Kl
Anl = − ,
|Kl |2
ó, por intercambio de ı́ndices: Anm = −Hn · Km /|Km |2 , tal que, reemplazando en
la expresión (5.25):
n−1
X (Hn · Km )
Kn = Hn − Km
m=1
|Km |2
En vez de (??) puede también escribirse, aunque la obtención de Bnm es más com-
plicada:
n−1
X
Kn = Hn + Bnm Hm
m=1
Espacios de Funciones
En el caso de una base {fn (x)} enumerable, no ortogonal, escribimos la base
nueva ortogonal {ϕn(x)} como
X
n−1
ϕn (x) = fn (x) + Anm ϕm (x) (5.26)
m=1
X
n−1
(ϕl , ϕn ) = 0 = (ϕl , fn ) + Anm (ϕl , ϕm )
m=1
X
n−1
0 = (ϕl , fn ) + Anm (ϕl , ϕl )δlm
m=1
0 = (ϕl , fn ) + Anl (ϕl , ϕl )
ó:
(ϕm , fn )
Anm = − ,
(ϕm , ϕm )
con lo cual:
n−1
X (ϕm , fn )
ϕn (x) = fn (x) − ϕm (x)
m=1
(ϕm , ϕm )
En vez de (5.26) podemos también escribir:
X
n−1
ϕn (x) = fn(x) + Bnm fm (x) (5.27)
m=1
a) ϕ1 = f1 = 1
b) ϕ2 = f2 + af1 = x + a , se sigue
Z 1
(ϕ2 , ϕ1) = 0 = (x + a, 1) = (x + a) dx
−1
se sigue:
1
c=0, b=− ,
3
y por tanto:
1
ϕ 3 = x2 −
3
d) ϕ4 = f4 + df1 + ef2 + gf3 ; se sigue, con (ϕ4 , ϕ1) = (ϕ4 , ϕ2) = (ϕ4 , ϕ3 ) = 0
que:
3
d=g=0, e=−
5
y en consecuencia:
3
ϕ 4 = x3 − x
5
[Es directo probar, utilizando la ec. (5.26) que : A21 = A32 = A41 =
A43 = 0, A31 = −1/3, A42 = −3/5, lo que da un resultado igual al que
acabamos de obtener].
En sı́ntesis:
ϕ1 = 1
ϕ2 = x
1
ϕ3 = (3x2 − 1)
3
1
ϕ4 = (5x3 − 3x) , etc
5
P0 = 1
P1 = x
1
P2 = (3x2 − 1)
2
1
P3 = (5x3 − 3x)
2
1
P4 = (35x4 − 30x2 + 3)
8
1
P5 = (63x5 − 70x3 + 15x) etc.
8
(dn+1/dxn+1)y + λy = 0
Teorı́a de Sturm-Liouville
6.1. Introducción
En los capı́tulos anteriores hemos preparado progresivamente el terreno para este
capı́tulo que consideramos el centro de este curso. Hemos escrito los operadores
diferenciales básicos, en particular el Laplaciano, en coordenadas curvilı́neas ortogo-
nales. La técnica de separación de variables nos ha permitido obtener un conjunto de
ecuaciones diferenciales ordinarias lineales y homogéneas cuya solución es a menudo
expresable como una familia de funciones ortogonales.
La técnica de separación de variables no solo provee ecuaciones diferenciales ordi-
narias, sino también constantes de separación. Soluciones y constantes de separación
están tan estrechamente ligadas a las condiciones iniciales o de frontera que no es
posible estudiar la estructura de la ecuación diferencial sin hacer conjuntamente
estas consideraciones.
En este capı́tulo estudiaremos el problema global que considera una ecuación
diferencial, los autovalores y autofunciones, la ortogonalidad de las soluciones y las
condiciones de frontera pertinentes. Es este el problema de Sturm-Liouville.
206
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6.2. OPERADORES DE SEGUNDO ORDEN 207
con:
b
(Lf, g) = (f, Lg) + [−a∗2 W (f ∗ , g) + f ∗ g(a∗1 − ȧ∗2 )]a (6.2)
Igualando los coeficientes de las derivadas de f del mismo orden se obtienen las
siguientes conexiones entre los coeficientes ak , independientes de la forma especı́fica
de la función f(x) :
L( ) = a0( ) + a1 D( ) + a2D2 ( )
= a0( ) + ȧ2 D( ) + a2D2 ( )
= a0( ) + D a2D( ) (6.5)
y la ecuación (6.2) se transforma en:
b
(Lf, g) = (f, Lg) − [a∗2 W (f ∗ , g)]a (6.6)
Problema: Demostrar que de los siguientes operadores sólo los dos primeros
son autoadjuntos:
d2 d d
, i ,
dx2 dx dx
Problema: Demostrar que el adjunto del adjunto de L es L.
6.2.2. 3 ejemplos
1) En la ecuación de Legendre:
6.2.3. Teorema
Presentamos a continuación un teorema de suma importancia en la teorı́a de
ecuaciones diferenciales:
Es siempre posible convertir una ecuación diferencial lineal inhomogénea de se-
gundo orden con coeficientes reales en ecuación autoadjunta.
Demostración:
Considérese un operador L no autoadjunto:
H = p(x)L = H
pc1 = D(pc2 )
es decir:
dp dc2 c1
+ − dx = 0 ;
p c2 c2
por integración se sigue:
Operadores hermı́ticos
Decimos que el operador L, con coeficientes reales, es hermı́tico si, además de
autoadjunto, se cumple que el corchete de la ecuación (6.6) se anula, es decir si:
b
a2 W (f ∗ , g) a = 0 (6.9)
˙ =0
γ ∗ f(b) + δ ∗ f(b)
|γ|2 + |δ|2 6= 0
γg(b) + δ ġ(b) = 0
Obsérvese que las condiciones de frontera asociadas a puntos regulares son ho-
mogéneas.
Los cálculos de potenciales electrostáticos para conductores involucran condi-
ciones de Dirichlet. Los potenciales de velocidad en el caso de fluidos que se deslizan
tangencialmente a la superficie de un obstáculo involucran condiciones de Neumann.
El flujo de calor desde superficies implica condición de frontera de tercera clase, cor-
respondiente a la ley de Newton de emisión de radiación.
Lf(x) + λf(x) = 0 ,
Un ejemplo
Consideremos como motivación e ilustración el siguiente ejemplo:
d2f
+ k2 f = 0
dx2
con las siguientes condiciones de frontera:
f(0) = f(L) = 0
f(x) = A sen kx
d ˙
qfm + rfm + λm pfm = 0 ,
dx
y una ecuación análoga para fn , cuyo complejo conjugado es:
d ˙∗
qfn + rfn∗ + λ∗npfn∗ = 0.
dx
De acuerdo a lo anterior hemos considerado la posibilidad de autofunciones y
autovalores complejos. Debido sin embargo al carácter real de a0 , a1 y a2 , los
coeficientes q, r y p serán reales. Multiplicando la primera ecuación por fn∗ , la
segunda por fm y restándolas:
d ˙ d ˙∗
fn∗ qfm − fm qfn + (λm − λ∗n) pfn∗ fm = 0 ,
dx dx
equivalentemente:
d h ∗˙ i
q fn fm − f˙n∗ fm + (λm − λ∗n) pfn∗ fm = 0 o: (6.15)
dx
d
[qW (fn∗ , fm )] + (λm − λ∗n ) pfn∗ fm = 0 o: (6.16)
dx
La variable x está definida en (a, b); por integración en ese intervalo:
Z b h ib
(−λm + λ∗n ) pfn∗ fm dx = q fn∗ f˙m − f˙n∗ fm
a a
b
= [qW (fn∗ , fm )]a
puede en muchos casos lograrse mediante una apropiada elección del intervalo (a, b).
Para operadores hermı́ticos es entonces cierto que:
Z b
∗
(−λm + λn ) pfn∗ fm dx = 0 (6.17)
a
Hfm + λm pfm = 0
(Hfn )∗ + λ∗npfn∗ = 0 ;
multiplicando la primera por fn∗ , la segunda por fm , integrando entre a y b y
restándolas:
Z b Z b
∗
fn∗ Hfm − fm (Hfn ) dx = (−λm + λ∗n ) pfn∗ fm dx, esto es:
a a
Z b
(fn , Hfm ) − (Hfn , fm ) = (−λm + λ∗n ) pfn∗ fm dx (6.19)
a
Degeneración
Obsérvese que, según la ecuación (6.16) con λn = λ∗n:
d
[qW (fn∗ , fm )] = (λn − λm ) pfn∗ fm , (6.21)
dx
de donde se sigue que [qW ] 6= 0, si λn 6= λm para n 6= m. En consecuencia, fn y fm
son linealmente independientes si, para n 6= m, los autovalores son distintos.
Puede ocurrir, sin embargo, que para m 6= n se tenga λm = λn . Esto se conoce
como degeneración: dos o más autofunciones diferentes con el mismo autovalor.
Rb
En este caso: qW = cte y la integral a pfn∗ fm dx en (6.17) no necesariamente se
anula: autofunciones diferentes con el mismo autovalor no son automáticamente
ortogonales.
Diremos que un problema de autovalores tiene degeneración de orden p si hay
p autofunciones linealmente independientes con el mismo autovalor. En tal caso es
cierto que cualquier combinación lineal de autofunciones es también autofunción.
Como ejemplo de degeneración consideremos la solución al siguiente problema
periódico:
d2ψ
+ λ2 ψ = 0 con ψ(0) = ψ(2π) ;
dϕ2
las soluciones son { sen mϕ, cos mϕ} , m = 0, 1, 2 · · ·. En este caso sen mϕ y cos mϕ,
que son autofunciones distintas, tienen sin embargo el mismo autovalor λm = m.
En este ejemplo las autofunciones son ortogonales. Hay degeneración de orden 2:
dos autofunciones con el mismo autovalor. No sólo sen mϕ y cos mϕ sino cualquier
combinación lineal de sen mϕ y cos mϕ satisface las condiciones de periodicidad; es
decir hay un número infinito de soluciones.
La partı́cula en una caja de lados abc, estudiada en el último problema de la
sección 3.4, provee otro ejemplo de degeneración. En efecto, la energı́a de la partı́cula
depende solo de la suma l2 + n2 + p2, de modo que todos los enteros (lnp) que
produzcan la misma suma corresponderán a la misma energı́a. Sin embargo, cuando
estos números sean intercambiados, cambiará la función de onda. Ası́, un mismo
nivel de energı́a puede ser asociado con diferentes funciones de onda. Por ejemplo, los
niveles (lnp)=(112),(121),(211) tienen la misma energı́a pero ψ112 6= ψ121 6= ψ211.
Decimos que hay degeneración en los niveles de energı́a. El orden de la degenera-
ción es igual al número de funciones diferentes con la misma energı́a. Los estados
(112),(221),(123) tienen degeneraciones 3, 3, 6.
Un ejemplo más de degeneración es el átomo de hidrógeno. Como lo veremos en
la sección 8.6.3 el autovalor es la energı́a total del electrón En ; la autofunción es
ψnlm (r, θ, ϕ). Para cada triplete de números (nlm) hay una autofunción pero la en-
ergı́a sólo depende de n; resulta ası́ que el autovalor de la energı́a tiene degeneración
de orden n2; incluyendo el spin darı́a degeneración 2n2. Tal degeneración se rompe
si se aplica un campo magnético al átomo, produciéndose el efecto Zeeman. En este
caso los niveles de energı́a dependen de n, m y los valores ±1/2 del spı́n (Véase el
texto de D. Park citado en la bibliografı́a).
d
(1 − x2)ẏ + l(l + 1)y = 0
dx
h m2 i
• Legendre asociada: (1 − x2)ÿ − 2xẏ + l(l + 1) − y=0
1 − x2
d m2
(1 − x2 )ẏ + l(l + 1) − y=0
dx 1 − x2
• Hipergeométrica: x(x − 1)ÿ + (1 + a + b)x − c ẏ + aby = 0
[obtenga la forma autoadjunta]
En la última columna aparecen los valores de a y b (los extremos) que anulan q, tal
que q(a) = q(b) = 0. En Bessel q(0) = 0 y debe hacerse Jn (b)J˙m (b)−J˙n (b)Jm (b) = 0,
donde Jn (x) son soluciones a la ecuación de Bessel. Esta última condición puede
satisfacerse, como lo probaremos en la sección 8.3.2, si
a) Jn (b) = Jm (b) = 0
ó:
h ib Z b Z b Z b
qf ∗ f˙ − ˙ 2 dx +
q|f| r|f|2 dx + λ p|f|2 dx = 0
a a a a
Z h ib Z b Z b
∗ ˙
∴ λ 2
p|f| dx = − qf f + q|f˙|2 dx − r|f|2 dx
a a a
Asumimos que q tiene el mismo signo en todo el intervalo y es mayor que cero.
˙ b ≤ 0. La condición
La validez del teorema se sigue si r ≤ 0, p > 0 y [qf ∗ f] a
∗ b
qf f˙ a ≤ 0 se cumple en los siguientes casos:
• f(a) = f(b) = 0
• f˙(a) = f˙(b) = 0
• αf(a) − f˙(a) = 0 , γf(b) + f˙(b) = 0 si α > 0, γ >0
• ˙ =0
q(a) = 0, f(b) = 0 ó f(b)
{λn } = {4 + n2 π2}
1
{yn (x)} = sen(nπ ln x) , no normalizadas.
x2
Re π
Si m = n: 1 pyn2 dx = 2, tal que el conjunto ortonormal (de peso p = x3 ) es:
(r )
2 sen (nπ ln x)
π x2
nq o
2
ó: πx sen (nπ ln x) , ortonormal de peso 1 en 1 ≤ x ≤ e.
d2 ψ
a) Si λ < 0 podemos escribir: dx2 − k2ψ = 0 cuya solución es: ψ = Aekx +
dψ
Be−kx . Con dx x=0
se tiene B = −A
∴ ψ = A cosh(kx) ,
(ka) tan(ka) = −1
que tiene una secuencia infinita de raı́ces. Hay ası́ un espectro infinito y
discreto de autofunciones y autovalores.
Ejemplo: El problema ÿ + α2y = 0 con y(−L) = y(L), ẏ(−L) = ẏ(L) tiene co-
mo solución general: y = A sen αx + B cos αx; al aplicar las condiciones de
continuidad se sigue: α = nπ/L y:
nπx nπx
yn (x) = An sen + Bn cos
L L
• Para n = 1, coseno tiene un cero y seno tiene ceros en los extremos (por
la periodicidad los dos ceros en el extremo son el mismo).
• Para n = 2, seno tiene dos ceros distintos (los ceros en x = 0 y en x = L
son el mismo). Obsérvese la degeneración.
Teorema: Si fn , fm son autofunciones continuas y diferenciables de un problema
de SL periódico, con diferentes autovalores, entonces fn y fm son ortogonales
de peso p(x) en (a, b). Es decir:
Af(a) + B f˙(a) = c
Cf(b) + Df˙(b) = d
donde A, b y a son, respectivamente, dı́ada, vector y escalar, los que en general son
funciones de la posición. Dada la simetrı́a de ∇∇ se sigue que A puede escogerse
como una dı́ada simétrica: A = A.e No es difı́cil probar, extendiendo los métodos de
la sección 6.2.1 que el operador adjunto es de la forma:
Lf = ∇∇ : (A∗ f) − ∇ · (b∗ f) + a∗ f
a = a∗ + ∇∇ : A∗ − ∇ · b∗
A = A∗
b = 2(∇ · A∗ ) − b∗
Lf = ∇ · (A · ∇f) + af = Lf
Lf = B : ∇∇f + c · ∇f + af 6= Lf ,
podemos escribir:
Hf ≡ pLf = Hf ,
p B : ∇∇f + p c · ∇f + p af = ∇ · (p B : ∇f)p af ,
Análogamente al caso 1D es cierto que esta ecuación tiene soluciones fn (r) asociadas
a autovalores λn . De modo que:
Si las condiciones de frontera son homogéneas (es decir, si fm , o ∂fm /∂n, o αfm +
β∂fm /∂n, con α y β reales, se anulan sobre la superficie) entonces:
Si n = m se sigue que λn = λ∗n: los autovalores son reales.
Si n 6= m y no hay degeneración
R (es decir si λm 6= λn ) se sigue la ortogonalidad
de las autofunciones: pfn∗ fm dV = 0, n 6= m.
Enunciemos ahora algunos casos particulares importantes que se obtienen de la
ecuación de Sturm-Liouville (6.23) en 3D:
A) Si A = I, a = 0, λ = k2 tendremos: ∇2f(r) + k2 f(r) = 0. Esta es la ecuación
de Helmholtz, que proviene de la separación de variables ψ(r, t) = f(r)T (t) de la
ecuación de ondas o de difusión.
A : ∇∇f + k2f = 0 ;
tanto esta como la ecuación de ordinaria de Helmholtz provienen de la separación
espacio-temporal de la ecuación de ondas, cuya forma general homogénea es:
1 ∂ 2 ψ(r, t)
A : ∇∇ψ(r, t) − =0
v2 ∂t2
Esta ecuación, como lo estudiamos en el capı́tulo 1, es la base de la descripción
escalar de la propagación de la luz en medios cristalinos, en los que existen 3 ı́ndices
de refracción.
D) Si hacemos A = r2(êθ êθ + êϕ êϕ), a = 0, λ = l(l + 1) y evaluamos ∇ · (A · ∇f)
usando los operadores en coordenadas esféricas introducidos en el capı́tulo 1 (nótese
que A·∇f es un vector) tendremos, reemplazando en la ecuación de Sturm-Liouville:
L2 f − l(l + 1)f = 0 ,
donde
1 ∂ ∂f 1 ∂2f
L2 f = − sen θ −
sen θ ∂θ ∂θ sen 2 θ ∂ϕ2
L2 es conocido como operador de rotación y puede expresarse equivalentemente
en la forma: L2 = L · L, donde L( ) = r × ∇( )/i. Sobre este operador, introducido
en la sección 3.3.4, volveremos en el capı́tulo 8.
Ψ |S = f(r), además:
∂Ψ
Ψ |t=0= Ψ0 y ∂t |t=0 = Ψ̇0
1 ∂ 2Ψ00
∇2Ψ00 − = 0,
v2 ∂t2
con
Ψ00 |S = 0, Ψ00 |t=0= Ψ0 − Ψ0 , Ψ̇00 |t=0= Ψ̇0 (6.27)
de modo que la condición de frontera espacial para Ψ00 es homogénea como lo exige
la teorı́a de Sturm-Liouville. Introduciendo la separación de variables:
se sigue:
∇2u + α2 u = 0 y T̈ = −α2 T (6.29)
La ecuación diferencial para u, conocida como ecuación de Helmholtz, es una ecuación
de autovalores, del tipo de Sturm-Liouville y hermı́tica, pues u(r)|S = 0 ya que
Ψ00(r)|S = 0, lo que, de acuerdo a la teorı́a de Sturm-Liouville, hace que (∇2u, f) =
(u, ∇2f). La solución a la primera de las ecuaciones (6.29) es un conjunto {un(r)}
de autofunciones ortogonales. Obviamente el conjunto {un (r)} dependerá del sis-
tema P de coordenadas utilizado. Podemos por tanto escribir (6.28) en la forma:
Ψ00 = n un(r)Tn (t). Entonces, de (6.27) y (6.29):
Por lo cual: X
Ψ00 = (An eiαn vt + Bn e−iαn vt )un(r) (6.30)
n
Multiplicando las dos últimas ecuaciones por u∗m e integrando en el volumen obten-
emos:
Z
Ψ00 |t=0 u∗ndV = An + Bn , y
Z
1
Ψ̇00 |t=0 u∗n dV = An − Bn
iαnv
De este par de ecuaciones simultáneas para An y Bn se sigue:
Z " # Z " #
1 00 Ψ̇00 ∗ 1 0 Ψ̇0
An = Ψ + undV = Ψ0 − Ψ + u∗ dV
2 iαnv 2 iαnv n
t=0
Z " # Z " #
1 Ψ̇00 1 Ψ̇0
Bn = Ψ00 − u∗n dV = Ψ0 − Ψ0 − u∗ dV,
2 iαnv 2 iαnv n
t=0
que reemplazadas en (6.30) proveen la forma de Ψ00 . (Hay también una solución si
la condición de frontera espacial es de Neumann o mixta). La solución general a la
ecuación de ondas es entonces:
X
Ψ(r, t) = Ψ0 (r) + (An eiαn vt + Bn e−iαn vt)un(r)
n
∂T (r, t)
∇2T (r, t) = K .
∂t
T (r, t) |S = f(r)
con
∂T 00
∇2T 00 = K , T 00|s = 0 y
∂t
∇2T 0 (r) = 0, T 0|s = f(r)
también: T (r, 0) = T 0 (r) + T 00(r, 0) = g(r), de donde T 00 |t=0= g(r) − T 0(r). Ahora
bien, por separación de variables T 00 = u(r)C(t) en la ecuación para T 00 obtenemos:
∇2 u K dC
= = −α2 , de modo que:
u C dt
2
∇2u + α2 u = 0 y C(t) = C0e−α t/K
El signo ”menos.en α2 ha sido escogido para dar cuenta del decrecimiento con el
tiempo de la temperatura, debido a la difusión del calor.
La ecuación diferencial para u está acompañada de una condición de frontera
homogénea (pues si T 00 |S = 0 entonces u |S = 0) de modo que corresponde a un
problema de Sturm-Liouville con autofunciones un(r) y autovalores α2n . Ası́ pues,
con
∇2un + α2nun = 0
podemos escribir, si el conjunto {un (r)} es completo
X 2
T 00(r, t) = cn un(r)e−αn t/K
n
P
Evaluando en t = 0: T 00(r, 0) = n cn un, de donde se sigue por integración:
Z X Z
00 ∗
T (r, 0)um dV = cn unu∗m dV = cm ;
n
hemos asumido aquı́ la ortonormalidad de la base {un} que tiene peso 1. La solución
tiene entonces la forma:
X 2
T (r, t) = T 0(r) + cn une−α t/K
n
X Z
2
0
= T (r) + e−αn t/K T 00(r0 , 0)u∗n(r0)un(r)dV 0
n
X Z
2
= T 0(r) + e−αn t/K [g(r0) − T 0 (r0)] u∗n(r0 )un(r)dV 0 ,
n
∂T 00
∇2T 00 = K , T 00(0, t) = T 00 (L, t) = 0, (6.32)
∂t
P∞ nπx
de donde: T 00(x, t) = n=1 bn sen L e−nπt/LK , y
∂ 2T 0
= 0,
∂x2
de donde: T 0(x) = ax + b. Entonces:
T (0, t) = b = T3
T (L, t) = aL + b = T4
Se sigue:
x
∞
X nπx nπ
T (x, t) = (T4 − T3) + T3 + bn sen e− KL t
L 1
L
de donde:
Z h i nπx
2 x
bn = (T2 + T3 − T1 − T4 ) + T1 − T3 sen dx
L L L
Z h i
x 2 x
T (x, t) = (T4 − T3) + T3 + (T2 + T3 − T1 − T4 ) + T1 − T3
L L L
X∞ nπx 0
nπx nπ
× sen sen dx e− t
n=1
L L KL
con
2 2 l2 m2 n2
λ =π + +
a2 b2 c2
y en t = 0 :
∞
X mπy nπz
lπx
T (r, t) = T1 + Almn sen sen sen = T0 .
a b c
lmn
y según (6.33):
Z b Z b
∗
Hnm = (Hfn ) fm dx = fn∗ Hfm dx (6.35)
a a
se sigue:
X XZ bZ b
Aij Bjk = (Afi )∗ fj fj0 ∗ (B0 fk0 ) dxdx0
j j a a
P
y como: j fj fj0 ∗ = δ(x − x0 ), tendremos:
X Z b
Aij Bjk = fi∗ ABfk dx = (AB)ik .
j a
∂Ψ(r, t)
HΨ(r, t) = i~
∂t
~2 2
H=− ∇ + V (r).
2m
V (r) es el potencial y Ψ(r, t) es la función de onda o amplitud de probabilidad. Esta
ecuación fue ”deducida”de una manera formal en el capı́tulo 4.
La conexión entre las dos mecánicas se hace a través de la expansión de Ψ(r, t)
como un vector en un espacio de Hilbert. Como en la ecuación (6.25):
X
Ψ(r, t) = an(t)fn (r, t). (6.36)
n
Ha = i~ȧ
{fn (r)} a
{fn∗ (r)} a†
(Hfn , fm ) H
(Hfn , fm ) = (fn , Hfm ) H = H†
HΨ = i~∂Ψ/∂t Ha = i~ȧ
(Ψ, Ψ) = 1 a† a = 1
p p
X dk X
L= ak (x) = ak (x)Dk (6.37)
dxk
k=0 k=0
donde los factores ak (x) son en general funciones complejas de x. Con ap (x) 6= 0 el
orden del operador es p.
Definiremos el adjunto de L mediante la consideración de la siguiente integral:
Z b
∗
(Lf(x), g(x)) ≡ (Lf(x)) g(x) dx;
a
f(x) y g(x) son funciones arbitrarias de x. Nuestro propósito en lo que sigue será lo-
grar que las operaciones de derivación realizadas sobre f(x) se transfieran a g(x).
Lo conseguiremos al final de la siguiente secuencia de operaciones:
Z b p Z
X b
(Lf, g) = (Lf)∗ g dx = a∗k gDk f ∗ dx
a k=0 a
Z b p Z b
X
= a∗o f ∗ g dx + a∗k gDk f ∗ dx
a k=1 a
Z b p Z
X b
= a∗o f ∗ g dx + a∗k gD(Dk−1 f ∗ ) dx
a k=1 a
Z b Xp Z b
= a∗o f ∗ g dx + D(a∗k gDk−1f ∗ ) − D(a∗k g)Dk−1 f ∗ dx
a k=1 a
Z b Xp p Z
X
= a∗o f ∗ g dx + [a∗k gDk−1 f ∗ ]ba − D(a∗k g)Dk−1 f ∗ dx
a k=1 k=1
Z b p
X Z b
= a∗o f ∗ g dx + [a∗k gDk−1 f ∗ ]ba − D(a∗1 g)f ∗ dx
a k=1 a
p Z
X b
− D(a∗k g)Dk−1 f ∗ dx
k=2 a
Z b X
p p
X b
∗
= f [a∗o g − D(a∗1 g)] dx + a∗k gDk−1f ∗ − D(a∗k g)Dk−2 f ∗
a k=1 k=2 a
XZ
p b
+(−)2 D2 (a∗k g)Dk−2 f ∗ dx
k=2 a
Z b
= f ∗ [a∗o g − D(a∗1 g) + D2 (a∗2 g)] dx
a
X
p p
X p
X b
∗ k−1 ∗ ∗ k−2 ∗ 2 ∗ k−3 ∗
+ ak gD f − D(ak g)D f + D (ak g)D f
k=1 k=2 k=3 a
XZ p b
+(−)3 D3 (a∗k g)Dk−3 f ∗ dx
k=3 a
Z b
= f ∗ [a∗o g − D(a∗1 g) + D2 (a∗2 g) + · · · + (−)p−1 Dp−1 (a∗p−1g)] dx
a
X
p p
X p
X
∗ k−1 ∗ ∗ k−2 ∗
+ ak gD f − D(ak g)D f + D2 (a∗k g)Dk−3 f ∗ + · · ·
k=1 k=2 k=3
p
X b p Z
X b
+ (−)p−1 Dp−1 (a∗k gDk−p f ∗ ) + (−)p Dp (a∗k g)Dk−p f ∗ dx
k=p a k=p a
| {z } | {z }
(−)p−1 D p−1 (a∗
p g)f
∗ (−)p D p (a∗ ∗
p g)f dx
Z b X
p X p
p X b
= f∗ (−)k Dk (a∗k g) dx + (−)n−1 Dn−1(a∗k g)Dk−n f ∗
a k=0 n=1 k=n a
Z b b
= f ∗ L dx +
a a
p
X
L( ) ≡ (−1)k Dk a∗k ( ) (6.38)
k=0
Ası́:
(Lf, g) = (f, Lg) + [ ]ba (6.39)
k
X k!
Dk (fg) = (Dk−l f)(Dl g)
(k − l)! l!
l=0
podemos escribir:
p
X
Lg = (−)k Dk (a∗k g)
k=0
p X
X k
k!(−)k
= (Dk−l a∗k )(Dl g)
(k − l)! l!
k=0 l=0
p p
X X k!(−)k
= (Dk−l a∗k )(Dl g)
(k − l)! l!
k=0 k=l
p
X
= bl Dl g
l=0
donde
p
X k!(−)k
bl (x) ≡ Dk−l a∗k (x)
(k − l)! l!
k=l
Ejercicio: Encontrar la forma adjunta del operador de orden cuatro con coefi-
cientes reales.
De la ecuación (6.40) con p = 4 y al = a∗l :
X
4
(−)k k! k−l
al = D ak , l = 0, 1, 2, 3, 4
(k − l)! l!
k=l
• con l =4 : a4 = a4
• con l =3 : a3 = 2Da4
• con l =2 : D(−a3 + 2Da4) ≡ 0
• con l =1 : 2a1 = 2Da2 − 3D2 a3 + 4D3 a4
⇒ a1 = Da2 − D3 a4
• con l=0 : D(−a1 + Da2 − D2 a3 + D3 a4 ) ≡ 0
Entonces:
L = a0 + a1D + a2 D2 + a3D3 + a4 D4 ,
reemplazando a1 y a3:
L = a0 + (Da2 − D3 a4 )D + a2 D2 + 2Da4 D3 + a4 D4
= a0 + (Da2 D + a2D2 ) + (−D3 a4D + 2Da4 D3 + a4 D4 )
Por tanto:
descomponiendo: ap = α + iβ tendremos:
ap = α si p = par
ap = iβ si p = impar
En consecuencia las ecuaciones diferenciales de orden impar son autoadjuntas
sólo para coeficientes ap imaginarios.
ha|bi = hb|ai∗ ,
Â|αi = α|αi,
donde |αi son los vectores de la base (autokets) y α los autovalores. De la ecuación
Â|α0i = α0 |α0i, premultiplicando por hα00|:
de donde:
Los coeficientes c(α) corresponden a las componentes del vector | i en la base |αi.
El ı́ndice α puede variar de modo discreto o continuo, por lo que la sumatoria puede
equivaler a una integral.
Entonces, de ec (6.43), premultiplicando por hα0 |:
X X
hα0| i = c(α)hα0|αi = c(α)δ(α0, α) = c(α0);
α α
X
|i = hα| i|αi
α
X
= |αihα| i, (6.44)
α
Teorı́a de transformación
Ahora bien, si queremos pasar de la base |αi a la base |βi, debemos ante todo
expresar el vector | i en ambas bases:
X
|i= |αihα| i, (6.45)
α
P
con hα|α0i = δ(α, α0) y α |αihα| = 1, y
X
|i= |βihβ| i, (6.46)
β
P
con hβ|β 0 i = δ(β, β 0 ) y β |βihβ| = 1.
De ec.(6.45), premultiplicando por hβ|:
X
hβ| i = hβ|αihα| i, (6.47)
α
tal que hβ| i y hα| i son las componentes del vector | i en las bases |βi y |αi, y hβ|αi
son los coeficientes de la transformación de la base |αi a la base |βi.
También, de (6.46), premultiplicando por hα|:
X
hα| i = hα|βihβ| i, (6.48)
β
Ası́ pues: hα|βi son los coeficientes de la transformación de la base |βi a la base
|αi.
De (6.48) se sigue, como se espera:
X
hα|α0i = hα|βihβ|α0 i
β
= δ(α, α0)
se sigue: X
hα0 |M̂| i = cαhα0 |αi = cα0
α
X
|i= |α0ihα0 | i , obtenemos: :
α0
X
M̂ | i = hα|M̂|α0ihα0| i|αi
αα0
Ası́, los elementos de matriz del operador M̂ en dos bases distintas están conec-
tados por: X
hβ 0 |M̂|βi = hβ 0 |αihα|M̂|α0ihα0 |βi
αα0
También:
X
hα00|M̂|βi = hα00|αihα|M̂|α0ihα0 |βi
αα0
X
= hα00|M̂|α0ihα0 |βi y
α0
X
h |M̂|βi = h |αihα|M̂|α0ihα0|βi (6.50)
αα0
~ 0 ∂ ~ ∂ 0 ~ ∂
pxx0 = hx0 |p̂|xi = hx | |xi = hx |xi = δ(x − x0)
i ∂x i ∂x i ∂x
~ ∂
Estos son los elementos de matriz del operador momento lineal p̂ = i ∂x
en el espacio de las coordenadas.
2 2
~ ∂
Si M̂ = − 2m ∂x2 + V (x) = Ĥ = operador de energı́a:
~2 ∂ 2
Exx0 = hx0|Ĥ|xi = hx0 | − + V (x)|xi
2m
∂x2
~2 ∂ 2
= − + V (x) hx0|xi
2m ∂x2
Z
0
hβ |X̂|βi = hβ 0 |xixhx|βi dx
Z
~ ∂
hβ 0 |p̂|βi = − hβ 0 |xi hx|βi dx
i ∂x
Z
~2 ∂ 2
hβ 0 |Ĥ|βi = hβ 0 |xi − + V (x) hx|βi dx
2m ∂x2
hα| i son las componentes del vector | i, que ha sido expandido en la base |αi en
la forma:
X
|i= hα| i|αi
α
Los |αi se conocen también como función de onda en el espacio de los |αi.
El operador momento lineal, en la base |xi ha sido definido como: p̂ = ~i ∂/∂x. La
ecuación de autovalores es: p̂|xi = p |xi, donde p es el autovalor de p̂. Explı́citamente:
~ ∂
|xi = p |xi.
i ∂x
~ ∂
hp | |xi = p hp |xi ó
i ∂x
~ ∂
hp |xi = p hp |xi,
i ∂x
eipx/~
hp |xi = √
2π
Funciones de Green
7.1. Introducción
En las páginas siguientes desarrollaremos la teorı́a de funciones de Green aplicada
al caso de ecuaciones diferenciales ordinarias y parciales de segundo orden.
Esta teorı́a se basa en una idea simple, y no por ello menos ingeniosa, que fué prop-
uesta en el siglo XIX por George Green. Idea que no sólo ilumina la solución de
las ecuaciones diferenciales parciales sino que aún ahora está en la base de nuestras
mejores teorı́as de campos clásicos y cuánticos.
La función de Green es útil en la solución de ecuaciones diferenciales parciales
inhomogéneas donde la técnica de separación de variables no tiene aplicación. Aún
en los casos de ecuaciones diferenciales ordinarias homogéneas este método puede
ser utilizado con provecho, como alternativa a los métodos conocidos como Fourier,
variación de parámetros o coeficientes indeterminados. El método de Green es válido
sólo para ecuaciones lineales.
Un primer acercamiento a este tema fue realizado en la sección 3.1.3.
L(x)f(x) = h(x),
en la cual
d2 d
L = a2 + a1 + a0,
dx2 dx
249
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250 7. FUNCIONES DE GREEN
y h(x) es una función conocida, definida en el intervalo (a, b), y a0, a1, a2 son fun-
ciones reales de x, puede escribirse en la forma:
Z x0 =b
f(x) = g(x0)G∗ (x0 , x) dx0
x0 =a
x0 =b
df(x0 ) ∗ 0 ∗ 0
0 dG (x , x)
+ a2 (x0) G (x , x) − f(x ) (7.4)
dx0 dx0 x0 =a
En este caso es cierto que G(x0, x)|x0=a = G(x0, x)|x0=b = 0, de modo que reem-
plazando en (7.5) tendremos:
Z x0 =b
f(x) = g(x0 )G∗ (x0, x) dx0
x0 =a
n o
0 df(x0 ) ∗ 0 ∗ 0
0 dG (x , x)
+ a2 (x ) G (x , x) − f(x ) (7.10)
dx0 dx0 x0 =a
c) En (7.10) el conjunto de condiciones f(a) ˙ ˙ implica: Ġ x=a = Ġ |x=b = 0
y f(b)
d) Si se proveen las condiciones mixtas
0
0
∗ 0 ∗ dG(x , x) ∗ 0 ∗ dG(x , x)
α G(x , x) + β = γ G(x , x) + δ = 0.
dx0 x0 =a dx0 x0 =b
Teorema:
L(t)X(t) = F (t)/m
la ecuación contiene el operador lineal no autoadjunto
d2 d
L(t) = + 2λ + ω2
dt2 dt
De acuerdo a la sección anterior podemos escribir:
Z t0 =T
F (t0 ) 2λt0 ∗ 0
X(t) = e G (t , t) dt0
t0 =T0 m
dX(t0 ) ∗ 0 ∗ 0
0 dG (t , t)
+ G (t , t) − X(t ) (7.14)
dt0 dt0 t0 =T0
0
e 0
+ ω2 e2λt G(t0, t) = δ(t0 − t), o: (7.16)
dt dt
d2G(t0 , t) dG(t0, t)
+ 2λ + ω2 G(t0 , t) = e−2λtδ(t0 − t) (7.17)
dt02 dt
El punto t0 = t divide el intervalo T0 ≤ t0 ≤ T en dos zonas T0 ≤ t0 < t y
t < t0 ≤ T . Para t 6= t0, la delta de Dirac se anula obteniéndose una ecuación
homogénea cuya solución es
0 0 0
G(t0, t) = AeΓt + BeΓ t
√ √
con Γ = −λ + λ2 − ω2 , Γ0 = −λ − λ2 − ω2 .
Impongamos ahora la primera condición de frontera (7.15): teniendo en cuenta
0
que G(t0, t)|t0=T = 0 se sigue B = −Ae(Γ−Γ )T , tal que
h 0 0 0 0
i
G(t0 , t) = A eΓt − e(Γ−Γ )T +Γ t
h 0 0 0
i
= AeΓT eΓ(t −T ) − eΓ (t −T ) .
G(t0 , t) = 0 para t ≤ t0 ≤ T
La solución en el intervalo (T0 , t) es de la misma forma:
0 0 0
G(t0 , t) = EeΓt + F eΓ t
con G(t0 , t) = 0 en t = t0 (pues la función de Green es continua, y ya tiene el valor
cero en t0 = t + ); se sigue
h 0 0 0
i
G(t0, t) = E 0 eΓ(t −t) − eΓ (t −t)
El lı́mite superior del primer término desaparece pues G(t0 , t) = 0 para t0 > t; el
término en ω2, que representa el área bajo la función de Green, también se anula si
→ 0. Resulta entonces:
dG(t0, t)
= −e−2λt
dt0 t0 =t−
→0
.
Finalmente entonces la función de Green para T0 ≤ t0 ≤ t se escribe:
Z 0
−1 t =t 0
X(t) = F (t0)eλ(t −t) sen [γ(t0 − t)] dt0
mγ t0 =0
e−λt
+ [(v0 + λX0 ) sen γt + X0 γ cos γt]
γ
Obsérvese que el lı́mite superior de la integral ha dejado de ser T y se ha convertido
en t, lo que se debe a que G(t0 , t) sólo existe entre 0 y t. El término integral es solución
a la ecuación inhomogénea del oscilador en tanto que el corchete es solución a la
ecuación homogénea. Conocida la fuerza externa F (t) la integral puede evaluarse
explicı́tamente.
Problema: a) Considere la ecuación d2 y(x)/dx2 − k 2 y(x) = f (x), en el do-
minio 0 ≤ x ≤ L, con las condiciones de frontera: y(0) = y(L) = 0.
Demuestre que:
−sinh kx sinh k(L − x0 )/sinh kL si x < x0
G(x, x0 ) =
−sinh kx0 sinh k(L − x)/sinh kL si x > x0
Sugerencia: Resuelva la ecuación que define G(x, x0 ) en puntos x 6= x0 .
Habrá dos funciones de Green, una para 0 ≤ x < x0 y otra para x0 <
x ≤ L y cada una de ellas satisface una condición de frontera. Use las
condiciones (7.11) y (7.12) para evaluar los coeficientes que acompañan
las soluciones.
b) Considere la misma ecuación en el dominio −∞ < x < ∞ con condi-
ciones de frontera: y(±∞) < ∞. Utilice la representación de δ(x − x0 )en
0
la base de Fourier {eik x } y escriba G(x, x0 ) en esta base; demuestre
entonces que:
Z ∞ ik 0 (x−x0 )
1 e
G(x, x0 ) = − dk 0
2π −∞ k 2 + k 02
Observe que G(x, x0 ) = G∗ (x0 , x).
c) En el problema precedente cambie el dominio a 0 ≤ x < ∞, con
y(0) = 0, y(∞) < ∞. Demuestre que:
0
−e−kx sen kx/k si x < x0
G(x, x0 ) =
−e−kx sen kx0 /k si x > x0
Es cierto que:
Z
2
G∗ (r0, r)∇0 f(r0 ) dV 0
Z
2
= [∇ · (G∗ ∇0 f − f∇0G∗ ) + f(r0 )∇0 G(r0, r)] dV 0
Z I
2
= f(r0 )∇0 G∗ (r0, r) dV 0 + ´[G∗ ∇0 f − f∇0 G∗ ] · dS0 (7.22)
2 2
Puesto que: ∇0 f(r0 ) = g(r0) , y ∇0 G(r0, r) = δ(r − r0), tendremos:
Z Z I
G∗ (r0, r)g(r0) dV 0 = f(r0 )δ(r − r0 ) dV 0 + [G∗∇0f − f∇0 G∗ ] · dS0
ó:
Z
f(r) = G∗ (r0, r)g(r0) dV 0
I
∗ 0 ∂f(r0 ) ∗ 0
0 ∂G (r , r)
− G (r , r) − f(r ) dS 0 (7.23)
∂n0 ∂n0
tal que utilizando la ecuación diferencial que define la función de Green, se concluye:
R H
f(r) = G(r, r0)g(r0 ) dV 0 + f(r0 )[∂G(r, r0)/∂n0 ] dS 0 (7.27)
obtenemos:
d2f ab
− α2 f = δ(z − z 0)
dz 2 4
con α2 = π2 (l2/a2 + m2 /b2 ). Para z 6= z 0 la solución a esta ecuación es:
f(z, z 0 ) = A sinh αz + B cosh αz. El punto z = z 0 divide el intervalo (0, c)
en dos regiones: 0 ≤ z < z 0 y z 0 < z ≤ c. Para la primera zona es válida
la condición G|z=0 = 0, tal que: f1 = A sinh αz, y para la segunda (con
G|z=c = 0) es cierto que: f2 = B sinh α(c − z)
con fronteras muy lejanas). En tal caso la delta de Dirac puede expandirse en
la base de Fourier continua {eik·r} en la forma:
Z
1
δ(r − r) = eik·rd3k
8π3
de modo que, en esta base:
Z
0
G(r, r) = a(k)eik·(r−r ) d3 k
El caso de Neumann
Z Z I
∇2G(r, r0) dV = ∇ · ∇G(r, r0) dV = ∇G(r, r0) · dS
I Z
∂G(r, r0)
= dS = δ(r − r0) dV = 1, es decir:
∂n
I
∂G(r, r0)
dS = 1 ,
S ∂n
de modo que podemos escoger: ∂G(r, r0)/∂n|S = 1/S; esta expresión es cero sólo si
la superficie abarca todo el espacio.
Ası́ pues, (7.23) puede escribirse, en el caso de Neumann:
Z Z
∗ 0 0 0 ∗ 0 ∂f(r0) f(r0 )
f(r) = G (r , r)g(r ) dV − G (r , r) − dS 0
∂n0 S
ó:
R R
f(r) = hf(r0 )i + G∗(r0 , r)g(r0) dV 0 − G∗ (r0, r)[∂f(r0)/∂n0] dS 0 (7.28)
R
donde hf(r)i = S1 f(r0 ) dS 0 es el valor promedio de f(r) sobre la superficie.
hf(r)i es una constante y solo añade un gauge a la expresión para f(r).
Problema: Analizar el caso con condición de frontera mixta:
∂f (r)
αf (r)|S + β =0
∂n S
1 ∂ 2 ψ(r, t)
∇2 ψ(r, t) − = g(r, t) (7.29)
v2 ∂t2
donde ψ(r, t) es la función de onda, v su velocidad y g(r, t) es la fuente que genera
la ondulación. El operador de onda es autoadjunto.
Esta es una ecuación diferencial parcial en 4 variables independientes. En conse-
cuencia, la función de Green asociada al operador lineal
1 ∂2
L(r, t) = ∇2 − ,
v2 ∂t2
02 1 ∂2
∇ − 2 0 2 ψ(r0, t0 ) = g(r0 , t0)
v ∂t
2 1 ∂2
∇0 − 2 0 2 G(r0, r, t0, t) = δ(r − r0 )δ(t − t0)
v ∂t
Z t0 =t02 Z
ψ(r, t) = G∗ (r0, r, t0, t)g(r0, t0) dV 0 dt0
t0 =t01 V
Z t0 =t02 I
∂ψ(r0 , t0)
− G∗ (r0, r, t0, t)
t0 =t01 S ∂n0
(7.33)
∂G∗ (r0, r, t0, t)
− ψ(r0 t0) dS 0 dt0
∂n0
Z
1 ∂ψ(r0 , t0)
+ 2
G∗ (r0, r, t0, t)
v V ∂t0
∗ 0 0
t0 =t02
0 0 ∂G (r , r, t , t) 0
− ψ(r , t ) dV (7.34)
∂t0 t0 =t0 1
2) ψ(r, t)|t=t1
∂ψ(r,t)
∂t
3)
t=t1
Puesto que sólo esta información puede ser involucrada en la ecuación (7.34)
hemos de imponer, en el caso de Cauchy-Dirichlet el siguiente conjunto de condi-
ciones sobre la función de Green:
∂G(r0 , r, t0, t)
G(r0, r, t0, t)|S = G(r0, r, t0, t)|t0=t02 = 0 0 =0
∂t0 t =t 2
Z t0 =t02 Z
ψ(r, t) = G∗(r0 , r, t0, t)g(r0, t0) dV 0 dt0
t0 =t01 V
Z t0 =t02 I
∂G∗ (r0, r, t0, t) 0 0
+ ψ(r0 , t0) dS dt
t0 =t01 S ∂n0
Z
1 ∂ψ(r0, t0 )
+ G∗ (r0, r, t0, t)
v2 V ∂t0
∗ 0 0
0 0 ∂G (r , r, t , t) 0
− ψ(r , t ) dV (7.35)
∂t0 t0 =t0 1
X
∞
0 0 lπx lπx0 mπy mπy0
G(r , r, t , t) = sen sen sen sen
a a b b
l,m,n=1
nπz nπz 0
× sen sen f(t, t0 )
c c
1X
∞
nπx nπx0
sen sen = δ(x, x)
a a a
l=1
∂ 2 f(t, t0 )
α2f(t, t0 ) + = −δ(t − t0 ){abc (7.37)
∂t02
donde: α2 = π2(l2 /a2 + m2 /b2 + n2/c2 ). Para t 6= t0 esta ecuación tiene como
solución:
0 0
f(t, t0 ) = Aeiαt + Be−iαt
Puesto que: G|t0=t02 = 0 se sigue f|t0 =t02 = 0 ; y de ∂G/∂t0 |t0 =t0 = 0 se sigue:
2
∂f/∂t0 |t0 =t0 = 0. Este par de condiciones implican: f = 0, lo que significa
2
que puesto que el intervalo de integración (t01 → t02 ) ha sido dividido en dos
regiones: t01 ≤ t0 < t , t < t0 ≤ t02, entonces la función de Green es cero en el
segundo pedazo, que es el que contiene la condición en t0 = t02 .
0 0
f = A0 eiαt + B 0 e−iαt con G|t=t0 = 0,
con lo cual:
f = A0 sen α(t0 − t)
Z t0 =t+ Z t0 =t+
d2f 0 −1
α2 f dt0 + dt =
t0 =t− t0 =t− dt2 abc
0
de donde se sigue: df/dt = 1/abc, por tanto: A = −1/αabc,
t0 =t−
finalmente entonces:
X
∞
0 0 1 lπx lπx0 mπy
G(r , r, t , t) = − sen sen sen
αabc a a b
l,m,n=1
mπy0 nπz nπz 0
× sen sen sen sen α(t0 − t)
b c c
ϕ∗n (r0)
an (r0) =
kn2
y en consecuencia la función de Green que obedece la ecuación (7.39) es:
Observemos que G(r, r0) = G∗ (r0, r). Con la función G(r, r0) ası́ obtenida puede
elaborarse la solución a la ecuación (7.38).
Problema: En el desarrollo anterior hemos utilizado una base discreta. Repita
los cálculos con la base continua {ϕ(k, r)}.
d2y(x)
= g(x), con y(0) = y(L) = 0 (7.42)
dx2
La función de Green debe satisfacer la ecuación:
d2G(x, x0)
= δ(x − x0 ), con G(0, x0) = G(L, x0) = 0 (7.43)
dx2
Las funciones seno y coseno son autofunciones de d2/dx2, y como G(x, x0) se
anula en los extremos queda solo la combinación de senos:
∞
X nπx
G(x, x0) = an (x0) sen
n=1
L
∞
2L X 1 nπx nπx0
G(x, x0) = − sen sen
π2 n=1 n2 L L
Funciones Especiales
8.1. Introducción
Como se ha visto en los capı́tulos precedentes el método de separación de varia-
bles conduce en muchos casos, especı́ficamente en las ecuaciones de ondas, del calor,
de Laplace, o de Schrödinger, a un conjunto de ecuaciones diferenciales ordinarias.
Es el momento ahora de entrar en su solución. Los resultados tienen un nombre
común: funciones especiales. Esto significa que hay un gran conjunto de ecuaciones
diferenciales que no pueden resolverse utilizando funciones elementales. Las nuevas
funciones, que pueden ser calculadas utilizando técnicas de series, tienen una car-
acterı́stica importante: conforman bases en espacios de Hilbert, lo que proviene de
la estructura de Sturm-Liouville de las ecuaciones diferenciales asociadas. Son por
tanto ecuaciones de autovalores.
Entremos en algunos preliminares.
Dada la ecuación de segundo orden, lineal y homogénea
si P (x) y Q(x) son funciones de valores finitos en el punto x = x0, diremos que x0
es un punto ordinario. Si P (x) y Q(x) divergen en x → x0, tal punto se llamará sin-
gular.
Si P (x) y Q(x) divergen cuando x → x0 pero (x − x0 )P (x) y (x − x0 )2 Q(x) son
finitas en x → x0 , diremos que la singularidad es no esencial o regular.
Si (x − x0 )P (x) o (x − x0 )2Q(x) divergen cuando x → x0, la singularidad es
esencial o irregular.
Algunas de las ecuaciones diferenciales listadas en el capı́tulo 5 presentan singu-
laridades esenciales sólo en el infinito.
268
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8.2. MÉTODO DE FROBENIUS 269
x2 ÿ + xP (x)ẏ + Q(x)y = 0 ,
X
∞ X
∞
P (x) = pm xm , Q(x) = qm xm
m=0 m=0
Con a0 6= 0, la serie comienza en xs. El número s está determinado por las caracterı́s-
ticas de cada ecuación diferencial, y se especifica mediante una expresión algebraica
de segundo orden conocida como ecuación indicial.
Por substitución de las series para y(x), P (x) y Q(x) en la ecuación diferencial
obtenemos:
" l #
X∞ X∞ X
l
al (s + l)(s + l − 1)x + [(s + n)pl−n + ql−n] an xl = 0,
l=0 l=0 n=0
con l = 0, 1, 2 · · ·
1) Para l = 0 y con a0 6= 0 se obtiene la ecuación indicial:
s(s − 1) + sp0 + q0 = 0
Si las dos raı́ces de la ecuación indicial son iguales, sólo se obtiene por Frobenius
una solución. La otra deberá hallarse por el método de segunda solución propuesto
en el capı́tulo 3.
Si las raı́ces difieren por un número no entero se obtienen dos soluciones inde-
pendientes.
Si difieren por un entero, el mayor de los dos dará una solución, pero el otro no
necesariamente dará la segunda.
En todos los casos, siempre que se tenga a lo máximo singularidades regulares,
el método provee al menos una solución. Los intentos de expansión alrededor de
singularidades irregulares fallan.
2) Para l = 1 obtenemos:
d2G(ϕ) d2Z(z)
= −ν 2 G(ϕ) , = k2 Z(z)
dϕ2 dz 2
1 d dR(ρ) 2 ν2
ρ + k − 2 R(ρ) = 0 (8.2)
ρ dρ dρ ρ
La última de ellas es la ecuación de Bessel. Como un primer paso en su solución
conviene definir la nueva variable adimensional x = kρ, que conduce a la siguiente
ecuación donde, para generalizar, ν no es necesariamente entero:
X
∞
y(x) = aλ xλ+s , se sigue
λ=0
X∞
ẏ(x) = aλ (λ + s)xλ+s−1 , y
λ=0
X∞
ÿ(x) = aλ (λ + s)(λ + s − 1)xλ+s−2
λ=0
Si tenemos en cuenta que para una función fλ (x) dependiente del ı́ndice λ es
siempre cierto que
X∞ ∞
X
fλ (x) = fλ+2 (x),
λ=0 λ=−2
podemos escribir:
∞
X ∞
X
aλ+2[(λ + s + 2)2 − ν 2]xλ+s+2 + aλ xλ+s+2 = 0
λ=−2 λ=0
a0 [s2 − ν 2] = 0
a1 [(s + 1)2 − ν 2] = 0
aλ+2 [(λ + s + 2)2 − ν 2] + aλ = 0 , λ = 0, 1, 2 · · ·
a1[1 ± 2ν] = 0 ,
aλ aλ
aλ+2 = − =−
(λ + ν + 2)2 − ν 2 (λ + 2)(λ + 2ν + 2)
como a1 = 0, resultará que todos los coeficientes con ı́ndice impar se anulan. Para
los coeficiente pares, que se obtienen haciendo λ = 0, 2, 4 · · · tendremos:
−a0 −a0
a2 = =
2(2ν + 2) 2 × 2(ν + 1)
−a2 (−)2 a0
a4 = = 4
4(2ν + 4) 2 × 2 (ν + 2)(ν + 1)
−a4 (−)3 a0
a6 = = 6
6(2ν + 6) 2 × 3 × 2 (ν + 3)(ν + 2)(ν + 1)
3
(−) a0 Γ(ν + 1) (−)3 a0 Γ(ν + 1)
= 6
=
3! 2 (ν + 3)(ν + 2)(ν + 1)Γ(ν + 1) 3! 26Γ(ν + 3 + 1)
(−)p a0 Γ(ν + 1)
a2p = 2p
(8.5)
2 p! Γ(ν + p + 1)
∞
X ∞
X
λ+ν
y(x) = aλ x = a2pxν+2p
λ=0 p=0
X
∞
(−)p xν+2p
= a0Γ(ν + 1)
p=0
22pp! Γ(ν + p + 1)
X
∞
(−)p x ν+2p
ν
= a0Γ(ν + 1)2
p=0
p! Γ(ν + p + 1) 2
= a0Γ(ν + 1)2ν Jν (x).
∞
X (−)p x ν+2p
Jν (x) = (8.6)
p=0
p! Γ(ν + p + 1) 2
(−)p a0 Γ(−ν + 1)
a2p =
22pp! Γ(−ν + p + 1)
pero (−n + p)! se hace ∞ para p = 0, 1 · · · , n − 1, de modo que para esos valores de
p los términos correspondientes de la serie se anulan, pues (−entero)! −→ ∞. La
parte de la serie que no se anula empieza con p = n y se expresa como:
∞
X (−)p x −n+2p
J−n (x) = ;
p=n
p! (−n + p)! 2
P∞ P∞
y como p=n f(p) = p=0 f(p + n), para cualquier función f(p), tendremos:
X (−)p+n x n+2p
∞
J−n(x) = = (−)n Jn(x).
p=0
(p + n)!p! 2
La función de Neumann
Con el propósito de obtener esta segunda solución escribamos la ecuación de
Bessel en la forma:
1 ν2 dJν
J¨ν + J˙ν + 1 − 2 Jν = 0, J˙ν = ,
x x dx
derivando respecto a ν obtenemos:
∂ J¨ν 1 ∂ J˙ν ν 2 ∂Jν 2ν
+ + 1− 2 − 2 Jν = 0, (8.8)
∂ν x ∂ν x ∂ν x
y también, cambiando ν por −ν:
∂ J¨−ν 1 ∂ J˙−ν ν 2 ∂J−ν 2ν
+ + 1− 2 − 2 J−ν = 0 (8.9)
∂ν x ∂ν x ∂ν x
De (8.8)−(−)ν (8.9):
d2 ∂Jν ν ∂J−ν 1 d ∂Jν ν ∂J−ν
− (−1) + − (−) +
dx2 ∂ν ∂ν x dx ∂ν ∂ν
ν2 ∂Jν ∂J−ν 2ν
1− 2 − (−)ν − 2 (Jν − (−)ν J−ν ) = 0.
x ∂ν ∂ν x
1 X (n − r − 1)! x −n+2r
n−1
−
π r=0 r! 2
γ es la constante de Euler, definida por:
n
!
X 1
γ = lı́m − ln n = 0,57721566
n→∞
m=1
m
1,0 J0 (x)
0,8
0,6 J1 (x)
0,4 J2 (x)
0,2
0
−0,2 1 2 3 4 5 6 7 8
Estas cuatro ecuaciones son válidas también para Nν (x). Las dos últimas ecuaciones
se deducen de las dos primeras, y aseguran que las funciones de Bessel Jν±1(x)
pueden obtenerse de Jν , mediante la aplicación de los operadores escalera:
ν d ν d
G− = + , G+ = − ,
x dx x dx
tal que
Jν−1 = G− Jν , Jν+1 = G+ Jν .
3) Forma asintótica para x 1:
Para x 1 es cierto que
r
2 π
• Jν (x) −→ cos x − (ν + 1/2)
πx 2
r
2 π
• Nν (x) −→ sen x − (ν + 1/2)
πx 2
La separación entre dos ceros consecutivos de la función de Bessel de orden ν para
x 1 se obtiene de: Jν (χνn) = 0 = cos χνn − (ν + 1/2) π2 , de donde: χνn − (ν +
1/2) π2 = (2n + 1) π2 , con n entero, de modo que: χν,n+1 − χν,n = π.
Las formas asintóticas muestran la similaridad entre las funciones de Bessel y las
trigonométricas. En el caso trigonométrico es conveniente introducir las combina-
ciones lineales cos x±i sen x que dan lugar a los exponenciales complejos e±ix , útiles
en la descripción de ondas planas. En analogı́a definimos las funciones de Hankel
como:
∞
X
• Jn (x + y) = Jm (x)Jn−m (x)
m=−∞
• Si t = eiθ :
∞
X
cos(x sen θ) = J0 (x) + 2 Jn (x) cos nθ, y
n=1,3,...
∞
X
sen (x sen θ) = 2 Jn (x) sen nθ.
n=2,4,...
7) Integrales:
Z
Jn+1 (αx) Jn (x)
• dx = − ,
xn αxn
Z
xnJn (αx)
• xn Jn−1(αx)dx =
α
Z ∞
• J1 (x)dx = 1,
Z0 ∞
• Jn (bx)dx = 1/b, n = 0, 1, 2 · · · b>0
0
Z ∞
X
• J0 (x)dx = 2 J2n+1(x)
n=0
Z ∞
Jn (bx)
• dx = 1/n, n = 0, 1, 2 · · ·
0 x
Z
• J0 J1dx = −J02 /2
Z Z
1
• xJ0 J1dx = −xJ02 /2 + J02dx
2
Z
1 2 2
• x2 J0J1 dx = x J1
2
Z
1 2 2
• xJ02 dx =
x (J0 + J12)
2
Z
1
• xJ12 dx = x2(J02 + J12) − xJ0 J1
2
Z
1 X 2
∞
• Jn Jn+1dx = + Jk
2
k=1
Z ∞ Z ∞
(2n − 1)!
• xn Jndx = n−1 J0dx
0 2 (n − 1)! 0
Z
x2 2
• xJn2 (αx)dx = Jn (αx) − Jn−1(αx)Jn+1(αx)
2
Z Z
2 2
• x J0(x)dx = x J1 (x) + xJ0(x) − J0 (x)dx
Z
• x3J0 dx = x(x2 − 4)J1 (x) + 2x2J0(x)
Z
• x ln xJ0(x)dx = J0 (x) + xJ1 (x) ln x
Z 1
• xJ0 (αx)dx = J1 (α)/α
0
Z ∞
xJ0 (x)
• √ dx = e−a , a>0
x 2 + a2
0
Z ∞
J (x) 1 − e−a
• √ 1 dx = , a>0
0 x2 + a2 a
Z ∞
1
• e−kz J0(kρ)dk = p , z>0
0 ρ + z2
2
√ √
R∞ aν cos(νπ/2)/ b2 −√a2{b + b2 − a2 }ν a < b, ν > −2
Jν (ax) sen bx dx =
0 sen {ν sen −1 (b/a)} a2 − b2 a > b, ν > −2
√ √
R∞ −aν sen (νπ/2)/ b2√− a2{b + b2 − a2 }ν a < b, ν > −1
Jν (ax) cos bx dx =
0 cos{ν sen −1(b/a)}/ a2 − b2 a > b, ν > −1
√
R∞ aν sen (νπ/2)/ν{b + b2 − a2}ν a < b, ν > −1
Jν (ax) sen bx
dx =
0 x sen {ν sen −1(b/a)}/ν a > b, ν > −1
√
R∞ aν cos(νπ/2)/ν{b + b2 − a2 }ν a < b, ν > 0
Jν (ax) cosxbx dx =
0 cos{ν sen −1 (b/a)}/ν a > b, ν > 0
R∞ (a/b)ν /2ν a < b, ν > 0
Jν (ax)Jν (bx) =
0 (b/a)ν /2ν a > b, ν > 0
9) Sumatorias: Si α es raı́z de J0 :
X J0 (αx)
• 1=2
α
αJ1(α)
X (α2 − 4)J0 (αx)
• x2 = 2
α
α3J1 (α)
X αJ0(αx)
• J0 (kx) = 2J0(k) 2 − k 2 )J (α)
α
(α 1
X J0(αx)
• 1 − x2 = 8
α
α3J1 (α)
1 X J0 (αx)
Si α es raı́z de J1: • x2 = + 4
2 α
α2J0 (α)
1 X J0(αx)
y: • (1 − x2)2 = − 64
3 α
α4J0 α)
X Jn(αx)
Si α es raı́z de Jn: • xn = 2
α
αJn+1 (α)
1
ÿ + ẏ + (k2 − n2 /x2)y = 0
x
se sigue que:
aW (a)
W (x) =
x
Una escogencia apropiada de a permite la evaluación directa de W (a); si se escoge
a = 0 se obtiene [aW (a)]a−→0 = −2ν/Γ(ν + 1)Γ(−ν + 1), y teniendo en cuenta que
Γ(ν + 1)Γ(−ν + 1) = νπ/ sen νπ se concluye que:
2 sen νπ
W (Jν (x), J−ν (x)) = − .
πx
De un modo análogo se sigue que:
2
• W (Jν (x), Nν (x)) =
πx
2i
(1)
• W Jν (x), Hν (x) =
πx
2
(1)
• W Nν (x), Hν (x) = −
πx
4i
(1) (2)
• W Hν (x), Hν (x) = −
πx
Si este corchete se anula para k 6= k0 entonces la base {Jν (kρ)} es ortogonal de peso
ρ en el intervalo (a, b). Este anulamiento puede ocurrir para dos intervalos (a, b):
(0, b) y (0, ∞), con b finito, dando lugar a bases discretas o continuas. Veamos:
la base de Bessel de orden ν, {Jν (χνl ρ/b)}, es ortogonal de peso ρ respecto al ı́ndice
l = 0, 1, 2 . . ., en el intervalo (0, b), con b finito:
Z b
ρJν (χνl0 ρ/b)Jν (χνl ρ/b) dρ = 0 si l 6= l0 , ν > −1
0
dJν (kρ) ν
= −Jν+1 (kρ) + Jν (kρ) se sigue
d(kρ) (kρ)
dJν (kρ) ν
= −kJν+1 (kρ) + Jν (kρ), y
dρ ρ
dJν (kρ) ν
= −ρJν+1 (kρ) + Jν (kρ)
dk k
Conocida f(ρ), los coeficientes Aνl pueden evaluarse fácilmente. Nótese que la ex-
pansión utiliza todas las raı́ces de una sola función de Bessel de orden arbitrario.
Problema: Partiendo de la ecuación (8.11) demuestre que los coeficientes de
la expansión están dados por:
Z b
2
Aνl = 2 ρf (ρ)Jν (χνl ρ/b) dρ (8.12)
b2 Jν+1 (χνl ) 0
∞
X
δ(ρ − ρ0 )/ρ = 2 Jν (χνl ρ/b) Jν χνl ρ0 /b /b2 [Jν+1 (χνl )]2
l=1
(8.13)
Obsérvese que la base ortonormal de peso ρ no es {Jν (χνl ρ/b)} sino
√
{ 2Jν (χνl ρ/b)/bJν+1 (χνl )}.
Z ∞
1
ρJν (kρ)Jν (k0ρ)dρ = δ(k − k0 )
k
Z 0∞
1
kJν (kρ)Jν (kρ0 )dk = δ(ρ − ρ0 )
0 ρ
Con el fin de simetrizar las dos últimas ecuaciones conviene escribir C(k) = kf(k),
de modo que
Z ∞
f(ρ) = kf(k)Jν (kρ)dk, y (8.14)
0
Z ∞
f(k) = ρf(ρ)Jν (kρ)dρ. (8.15)
0
f(ρ) f(k)
1/ρ, ν = 0, 1 . . . 1
2
1/ρ
p, ν = 1, 2 . . . 1/n
1/ p a2 + ρ2 , ν = 0 e−a
1/ρ a2 + ρ2 , ν = 1 − e−a )/a
(1 √
e−bρ /ρ, ν = 0 1/ k2 + b2
2
e−aρ2 ρν , ν > −1, a > 0 kν e−k /4a/(2a)ν+1
Nota:
Rb
0
ρJν (βνn ρ/b) Jν (βνn0 ρ/b) dρ = b2 Jν (βνn )Jν+1 (βνn )δnn0 /2βνn
P∞
δ(ρ − ρ0 ) = ρ n=1 2βνn Jν (βνn ρ/b) Jν (βνn ρ0 /b) /Jν (βνn )Jν+1 (βνn )/b2
Por reemplazo en (8.8), en efecto, se sigue que el corchete se anula. En este caso la
base será {Jν (γνl ρ/b)}, donde γνl son las raı́ces de la ecuación (8.16).
Ejercicio: Las pequeñas oscilaciones de una cadena uniforme y flexible suspendida
de un extremo, y que se mueve libremente en un plano vertical están descritas
por la ecuación:
∂ ∂ψ 1 ∂2ψ
x − = 0,
∂x ∂x g ∂t2
donde g es la aceleración de gravedad. Por separación de variables ψ =
A(x)B(t) se obtiene:
xÄ + Ȧ + α2 A = 0, y B̈ = −α2 gB.
Si en la primera ecuación hacemos x = τ 2/4 podremos escribir:
d2 A 1 dA
+ + α2A = 0,
dτ 2 τ dτ
Problema: Si la cadena del ejercicio anterior se hace girar alrededor del eje
vertical con velocidad angular ω constante, obedecerá la ecuación
d dr ω2 r
x + =0
dx dx g
r es la distancia horizontal entre un punto de la cuerda y el eje.
Desechando la función
p de Neumann, para evitar infinitos, la solución
es: r(x) = AJ0 (2ω x/g). Como r = 0 en x = l ha de ser cierto que
p
2ω l/g = χ0n , con lo cual
r r
χ0n g x
ω0n = y r(x) = AJ0 χ0n .
2 l l
Nótese que este es un espectro discreto de frecuencias. Es cierto que
A = 0 es también una solución; en este caso la cadena gira como una
varilla rı́gida alrededor del eje x.
φ(ρ, ϕ, z) = (AJν (kρ) + BNν (kρ))(Ceiνϕ + De−iνϕ )(E sinh kz + F cosh kz)
φ = V (ρ, ϕ)
R
L · φ=0
φ=0
• φ = 0 en z = 0
• φ = V (ρ, ϕ) en z = L
• φ = 0 en ρ = R
X
∞
φ(ρ, ϕ, z) = Jn (kρ)(Cn0 einϕ + Dn0 e−inϕ ) sinh kz
n=0
La solución contendrá ahora adicionalmente una suma sobre l, pues para cada
l hay una solución. Obsérvese que los coeficientes C y D dependen entonces
de dos ı́ndices:
∞ X
X ∞ χ ρ χ z
nl nl
φ(ρϕz) = Jn (Cnl einϕ + Dnl e−inϕ) sinh
n=0 l=1
R R
La condición en z = L conduce a:
X
∞ X
∞ χ ρ
nl χnl L
V (ρ, ϕ) = Jn (Cnl einϕ + Dnl e−inϕ) sinh
n=0 l=1
R R
0
Multiplicando esta expresión por ρe−in ϕ Jn0 (χn0 l0 ρ/R), integrando en ϕ y ρ
en los dominios (0, 2π) y (0, R) se obtiene el coeficiente Cnl . Nótese que n
0
es positivo. Multiplicando por ρein ϕ Jn0 (χn0 l0 ρ/R) e integrando en ϕ y ρ se
obtiene Dnl .
Cada frecuencia tiene dos modos asociados (e+inϕ , e−inϕ ó sen nϕ, cos nϕ),
tal que existe degeneración doble; la excepción es el caso n = 0 que posee
simetrı́a azimutal y es no degenerado. Algunos de los modos (n,l), donde los
dos tonos representan desplazamientos opuestos de la membrana, son:
Finalmente, si la forma inicial de la membrana es: ψ(ρ, ϕ, 0)|t=0 = f(ρ, ϕ),
tendremos:
X
∞ X
∞ χ ρ
nl
f(ρ, ϕ) = Jn (Dnl einϕ + Enl e−inϕ)
n=0 l=1
R
0
Multiplicando por ρe−in ϕ Jn0 (χn0 l0 ρ/R) e integrando en ρ y ϕ obtenemos Dnl .
Análogamente (con el exponencial positivo) se obtiene Enl .
Problema: Evaluar Enl y Dnl en el caso en que f (ρ, ϕ) sea sólo f ϕ. Analizar
los primeros modos de oscilación.
Problema: Una membrana ocupa un cuarto de cı́rculo y tiene un radio R.
Evaluar ψ(ρ, ϕ, t) si está sometida a las siguientes condiciones:
• ψ|ρ=R = ψ|ϕ=0 = ψ|ϕ=π/2 = 0
• ψ|t=0 = f (ρ, ϕ)
∂ψ
• =0
∂t
t=0
con w ≡ kc y siendo βnl los ceros de la función dJn /dx se sigue que
q
2 /R2 + m2 π 2 /L2 ,
wnlm = c βnl
donde n = 0 −→ ∞, l = 1 −→ ∞, m = 0 −→ ∞.
es decir
ψν (µ) = µ−a/b Jν (µ1/b).
La solución general es, entonces:
si ν es entero, ó
ψν (µ) = µ−a/b [AJν (µ1/b ) + BJ−ν (µ1/b)]
si ν 6= entero.
• Con a = 0, b = 1 obtenemos µ = x, ψν (x) = Jν (x) y se recupera la ecuación
de Bessel. √
• Con a = 1/2, b = 1 obtenemos x = µ, ψν (x) = Jν (x)/ x y la ecuación de
Bessel esférica:
2 1/4 − ν 2
ψ̈ν + ψ̇ν + 1 + ψν = 0 ,
x x2
La nomenclatura estandar de las funciones de Bessel esféricas no está basada en la
ecuación que hemos presentado aquı́ sino en la que aparece en el último problema
del capı́tulo 7, y que escribimos en la forma:
2 l(l + 1)
ψ̈ + ψ̇ + 1 − ψ=0
x x2
• Si a = −ν, b = 2ν tendremos:
d2ψν (µ)
4ν 2 + µ2ν−1ψν (µ) = 0 ,
dµ2
donde:
√
ψν (µ) = µJν (µ1/2ν )
En el caso más particular en que ν = 1 obtenemos la ecuación de Airy:
d2 ψ(v)
− ψ(v)v = 0 ,
dv2
con: µ = (−4)1/3v.
Ası́ pues, la solución a la ecuación de Airy es:
√ h i
ψ(v) = v AJ1/3 (−4v)3/2 + BN1/3 (−4v)3/2
• Con b = 1, a = −1/2:
1/4 − ν 2
ψ̈ν + 1 + ψν = 0
µ2
La solución es:
ψν (µ) = µ1/2[AJν (µ−1/2 ) + BNν (µ−1/2)]
• Con b = −2a:
a2 − ν 2
4a2 ψ̈ν + µ−(1+2a)/a + ψν = 0
µ2
y
ψν (µ) = µ1/2 [AJν (µ−1/2a) + BNν (µ−1/2a)]
• Con b = −2a, 2(1 − b)/b = 1, ν = a:
4
ψ̈ν + µψν = 0,
9
donde:
ψν (µ) = µ1/2[AJ−1/3(µ−3/2) + BN−1/3 (µ−3/2)]
• Con a = ±ν, b = 1:
(±2ν + 1)
ψ̈ν + ψν + ψν = 0 , ψν (µ) = µ∓ν [AJν (µ) + BNν (µ)]
µ
Problemas: Obtener las soluciones a las siguientes ecuaciones diferenciales:
ÿ + 4x2 y = 0
√
Respuesta: y = x[AJ−1/4 (x2 ) + BJ1/4 (x2 )]
ÿ + x4 y = ax5
√
Respuesta: y = ax + A xJ−1/6 (x3/2 )
xÿ − ẏ + 4x3 y = 0
ÿ + a2 x2 y = 0
ÿ + c2 xy = 0
Problema: Es posible generar otras familias asociadas a otras transforma-
ciones, por ejemplo:
Jν (x) = eax ψν (µ) , µ = xb , ó
Jν (x) = xc eax ψν (µ) , µ = xb
Obtenga las familias de Bessel asociadas a estas dos transformaciones.
ÿ + λ2 xp−2y = 0
√ 2λxp/2 2λxp/2
y = x AJ1/p + BN1/p
p p
ÿ − ( 2ν−1 2
x )ẏ + λ y = 0
y = xν [AJν (λx) + BNν (λx)]
con:
X
∞
(−)k x 2k+ν+1
Hν (x) =
Γ(k + 3/2)Γ(k + ν + 3/2) 2
k=0
2) Ecuación de Lommel:
3) Ecuación de Anger:
x−ν
x2 ÿ + xẏ + (x2 − ν 2)y = sen νπ
π
4) Ecuación de Weber:
1
x2ÿ + xẏ + (x2 − ν 2)y = − [x + ν + (x − ν) cos νπ]
π
d2u(r) du(r)
r2 2
+r + k2 r2 − (l + 1/2)2 u = 0
dr dr
j0 (x)
0,6
0,5 j1 (x)
0,4
0,3
0,2 j2 (x)
0,1
0
−0,1 2 4 6 8 10 12 14
−0,2
−0,3
ηn(x)
0,4 η0(x)
0,3 η1(x)
0,2
η2(x)
0,1
0
−0,1 2 4 6 8 10 12 14
−0,2
−0,3
−0,4
Es cierto que:
l
1 d sen x
jl (x) = (−x)l ∴ j0 (x) = sen x/x
x dx x
l
l 1 d cos x
ηl (x) = −(−x) ∴ η(x) = − cos x/x
x dx x
l ix
(1) l 1 d e (2) (1) ∗
hl (x) = (−x) , hl (x) = hl (x)
x dx ix
1
W (jl (x), ηl (x)) = 2
x
1 2
2i
W hl (x), hl (x) = − 2
x
2l l! −(2l)! 1
jl (x) −→ xl , ηl (x) −→
(2l + 1)! 2l l! xl+1
Es además cierto que si αln son las raı́ces de jl (x) entonces, para la base discreta
{j( αlnr/a)} la ortogonalidad y completez toman la forma:
Z a
a3
jl (αln r/a)jl (αlm r/a)dr = [jl+1 (αln)]2 δnm , y
0 2
∞
X
δ(r − r0)/r2 = 2 jl (αln r/a)jl (αln r0 /a)/a3[jl+1 (αln )]2
n=1
Las funciones jl (kr) y ηl (kr) dan la dependencia radial de las ondas esféricas
monocromáticas. Son importantes en el estudio de la emisión o dispersión (scat-
tering) de ondas en sistemas de extensión finita, tales como átomos o núcleos o
partı́culas elementales.
K0
2,4
I0 I1
2,0 K1
1,6
1,2
0,8
0,4
0
0 1 2 3
Figura 8.7: Funciones de Bessel modificadas.
2ν
• Iν−1 − Iν+1 = Iν
x
dIν
• Iν−1 + Iν+1 =2
dx
2ν
• Kν−1 − IKν+1 = − Kν
x
dKν
• Kν−1 + Kν+1 = −2
dx
• In (x) = I−n (x), Kn (x) = Kn (−x)
1
• W (Iν (x), kν (x)) = −
x
Ejemplo: Sea un cilindro de longitud L y radio R en cuyo interior se satisface la
ecuación de Laplace para el potencial electrostático. Sus paredes están someti-
das a las siguientes condiciones:
• φ = 0 en z = 0 y z = L
• φ = V (ϕ, z) en ρ = R
n n
d n e−x
kn (x) = (−) x xdx x
2n+1
in−1 − in+1 = x in
nin−1 + (n + 1)in+1 = (2n + 1)din/dx
kn−1 − kn+1 = − 2n+1x kn
nkn−1 + (n + 1)kn+1 = −(2n + 1)dkn/dx
Funciones de Kelvin
La ecuación de Kelvin
x2ÿ + xẏ − (ik2 x2 + n2 )y = 0
es reducible a una ecuación de Bessel modificada:
x2 ÿ + xẏ − (λ2 x2 + n2)y = 0
si λ2 = ik2 , de modo que su solución es:
y(x) = AIn (i1/2kx) + BKn (i1/2 kx)
(i1/2 tiene dos valores: eiπ/4 y ei5π/4, de los cuales tomamos sólo el primero) y como:
In (x) = i−n Jn(ix) :
y(x) = Ai−n Jn (i3/2kx) + BKn (i1/2 kx)
Las nuevas funciones no son reales para x real, pero podemos definir las siguien-
tes funciones reales:
d2G d2 U
= −m2 G , r2 − CU = 0 ,
dϕ2 dr2
d 2 dP m2 P
(1 − x ) + CP − =0 (8.22)
dx dx 1 − x2
∞
X
y= aλ xλ+k , a0 6= 0, se sigue:
λ=0
X
∞
ẏ = (λ + k)aλ xλ+k−1
λ=0
X∞
ÿ = (λ + k)(λ + k − 1)aλ xλ+k−2 .
λ=0
∞
X
aλ(λ + k)(λ + k − 1)xλ+k−2
λ=0
X∞
+ aλ [−(λ + k)(λ + k + 1) + C]xλ+k = 0 ,
λ=0
X
∞
aλ+2 (λ + k + 2)(λ + k + 1)xλ+k
λ=−2
X
∞
+ aλ [−(λ + k)(λ + k + 1) + C]xλ+k = 0 , ó:
λ=0
a0 (k)(k − 1)x−2+k + a1(k + 1)(k)x−1+k
X∞
+ {aλ [−(λ + k)(λ + k + 1) + C] + aλ+2 (λ + k + 2)(λ + k + 1)}xλ+k = 0
λ=0
a0k(k − 1) = 0,
a1(k + 1)k = 0 y
k = 0 ó k=1
[(λ + k)(λ + k + 1) − C]
aλ+2 = aλ
(λ + k + 1)(λ + k + 2)
Consideremos el caso k = 0:
a0 6= 0 , a1 6= 0 y
aλ+2 = aλ [λ(λ + 1) − C]/(λ + 1)(λ + 2) , λ = 0, 1, 2 . . .
(0 × 1 − C)x2 (0 × 1 − C)(2 × 3 − C)x4
y = a0 1 + +
2! 4!
6
(0 × 1 − C)(2 × 3 − C)(4 × 5 − C)x
+
6!
(0 × 1 − C)(2 × 3 − C) · · · (l(l + 1) − C)xl+2
+ ···+ + ···
(l + 2)!
(1 × 2 − C)x3 (1 × 2 − C)(3 × 4 − C)x5
+ a1 x + +
3! 5!
7
(1 × 2 − C)(3 × 4 − C)(5 × 6 − C)x
+
7!
(1 × 2 − C)(3 × 4 − C) · · · (l(l + 1) − C)xl+2
+ ···+ + ···
(l + 2)!
X
N
(−)k (2l − 2k)!
Pl (x) = xl−2k (8.23)
2l k!(l
− k)!(l − 2k)!
k=0
Pn(x)
1,0
P2 (x) P1(x)
0,5
−1 1
P3(x) P4(x)
−0,5
Sin demostración (ver Arfken, sección 12.10) damos los valores de las primeras
funciones de Legendre de 2a clase:
1 1+x
Q0(x) = ln , Q1 (x) = xQ0 − 1
2 1−x
3
Q2(x) = P2(x)Q0(x) − x
2
5 2 2
Q3(x) = P3(x)Q0(x) − x +
2 3
35 2 55
Q4(x) = P4(x)Q0(x) − x + x
8 24
63 4 49 2 8
Q5(x) = P5(x)Q0(x) − x + x −
8 8 15
Utilizando (8.23) y teniendo en cuenta que:
0,5
0
0,2 0,4 0,6 0,8 1,0
−0,5 Q2
Q1 Q3
−1,0
X
l
(−)k l! 2l−2k
(x2 − 1)l = x
(l − k)!
k=0
1 dl 2
Pl (x) = (x − 1)l (8.24)
2l l! dxl
Z 1
2
[(1 − x )W (Pl (x), P l0 (x))]x=1
x=−1
0 0
+ [l(l + 1) − l (l + 1)] Pl (x)Pl0 (x) dx = 0
−1
1 X ∞
= Pl (x)tl
(1 + t2 − 2xt)1/2
l=0
R1
−1
Pl (x)Pl0 (x)dx = 2δll0 /2l + 1 (8.26)
np o
Obsérvese que la base ortonormal no es {Pl (x)} sino (2l + 1)/2 Pl (x) . El
factor de peso es 1.
Los polinomios de Legendre forman un conjunto completo, tal que una función
f(x), bien comportada puede, en el intervalo (−1, 1), expandirse en una serie de
Legendre:
∞
X
f(x) = al Pl (x) , (8.27)
l=0
de donde: Z 1
2l + 1
al = f(x)Pl (x)dx
2 −1
Problema: Considere una función f (x) definida en el intervalo (0, 1). Realizar
la extensión par a (−1, 1). Demuestre entonces que:
∞
X
f (x) = a2l P2l (x) , con
l=0
Z 1
a2l = (4l + 1) f (x)P2l (x) dx
0
1 P∞
δ(x − x0 ) = 2 l=0 (2l + 1)Pl (x)Pl (x0 ) l = 0, 1, 2 . . . (8.28)
Ejercicio: Expansión de una onda plana en ondas esféricas. Una onda plana
tiene en general la forma eik·r, donde k es el vector de propagación, perpen-
dicular a los planos de fase constante. Como queremos aquı́ considerar propa-
gación en dirección z tendremos eik·r = eikz = eikr cos θ , donde r y θ son
coordenadas esféricas. La onda que se propaga en dirección z tiene simetrı́a
azimutal (es decir es independiente de φ) por lo cual en coordenadas esféricas
puede expresarse como combinación lineal de Pl (cos θ)jl (kr). Recuérdese que
Yl0 ∝ Pl . Ası́ pues, expandir en ondas esféricas una onda plana que se propaga
en z implica escribir:
X
∞
eikr cos θ = cl Pl (cos θ)jl (kr).
l=0
cl = (2l + 1)il .
Ası́ pues:
X
∞
eikr cos θ = (2l + 1)il Pl (cos θ)jl (kr).
l=0
∞ X
X l
eik·r = 4π il jl (kr)Ylm
∗
(θ0 , ϕ0)Ylm (θ, ϕ)
l=0 m=−l
Obtenemos entonces:
q X (−)k (2k)! a 2k
∞
φ= , z>a (8.30)
4π0z 22k (k!)2 z
k=0
de donde: B2k+1 = 0 y:
q (−)k (2k)!a2k
B2k =
4π0 22k(k!)2
q X (−)k (2k)!a2k
∞
= P2k (cos θ)
4π0 22k (k!)2r2k+1
k=0
dm X ∞
m! dm−s f dsg
(fg) =
dxm s=0
(m − s)!s! dxm−s dxs
dm+2 y dm+1 y dm y
(1 − x2) m+2
− 2x(m + 1) m+1 + [l(l + 1) − m(m + 1)] m = 0
dx dx dx
Si hacemos:
dm y
u = (1 − x2)m/2 podremos escribir : (8.32)
dxm
2 m2
(1 − x )ü − 2xu̇ + l(l + 1) − u=0
1 − x2
que es la ecuación asociada de Legendre, cuya solución u llamaremos:
dm Pl (x)
Plm (x) = (1 − x2 )m/2 (8.34)
dxm
Plm (x) son las funciones asociadas de Legendre. Obsérvese que Pl0(x) = Pl (x).
Utilizando la fórmula de Rodrigues obtenemos:
1 dl+m
Plm (x) = l
(1 − x2)m/2 l+m (x2 − 1)l (8.35)
2 l! dx
En la forma (8.35), Plm admite valores negativos de m, sólo que si tenemos en cuenta
que el orden de la derivación debe ser menor o igual al orden del polinomio, debe
ser cierto que: l + m ≤ 2l; por tanto: m ≤ l. Además l + m ≥ 0 pues el orden de
la derivación debe ser positivo. Como m puede ser positivo o negativo (y ha de ser
entero pues la derivación de orden l + m ha de ser entera), tendremos:
• Si m > 0: m ≤ l
• Si m < 0: −|m| ≤ l, de donde: |m| ≥ −l
Por tanto, los valores de m están comprendidos entre −l y l: −l ≤ m ≤ l con m
y l enteros, y l es positivo. Esta restricción a valores enteros de m y l aparece en
mecánica cuántica como cuantización del momento angular.
Es cierto en consecuencia que:
Z 1
2 (l + m)!
Plm (x)Plm
0 (x) dx = δll0
−1 2l + 1 (l − m)!
dm
Qm 2 m/2
l (x) = (1 − x ) Ql (x)
dxm
y es la segunda solución a la ecuación asociada de Legendre.
Las funciones Qm l (x) han de ser excluı́das siempre que x = ±1 sea considerado,
por lo cual, en el dominio completo las ecuaciones, (8.22) tienen como solución:
Relaciones de recurrencia.
En términos de los operadores escalera, que son los corchetes a la derecha en las
ecuaciones que siguen, tendremos:
p
d
1 − x2Plm+1 = mx + (1 − x2) Pm
dx l
p
m−1 2 d
(l + m)(l − m + 1) 1 − x Pl2 = mx − (1 − x ) Pm
dx l
m 2 d
(l + m)Pl−1 = lx + (1 − x ) Pm
dx l
m 2 d
(l − m + 1)Pl+1 = (l + 1)x − (1 − x ) Pm
dx l
q
2l+1 (l−m)! m
Ylm (θ, ϕ) = P (cos θ)eimϕ
4π (l+m)! l
(8.36)
El radical ha sido escogido en forma tal que {Ylm (θ, ϕ)} sea una base ortonormal:
Z 2π Z π
∗
Ylm (θ, ϕ)Yl0 m0 (θ, ϕ) sen θ dθ dϕ = δll0 δmm0
ϕ=0 θ=0
R ∗
4π
Ylm (θ, ϕ)Yl0 m0 (θ, ϕ) dΩ = δll0 δmm0 (8.37)
En acuerdo con la sección 3.3.4 los armónicos esféricos son autofunciones del
operador L2 con autovalores l(l + 1):
Puesto que {Ylm (θ, ϕ)} es una base completa, una función f(θ, ϕ) puede expandirse
en armónicos esféricos:
∞ X
X l
f(θ, ϕ) = Alm Ylm (θ, ϕ) (8.38)
l=0 m=−l
Ası́ pues la base {Ylm (θ, φ)} permite expandir funciones definidas sobre la su-
perficie de una esfera.
Problema: Partiendo de las condiciones de ortogonalidad para {Plm (cos θ)}
y {eimϕ } obtenga la ecuación (8.37). Demuestre que la condición de
completez tiene la forma:
∞ X
X l
∗
Ylm (θ0 , ϕ0 )Ylm (θ, ϕ) = δ(cos θ − cos θ0 )δ(ϕ − ϕ0 ) (8.39)
l=0 m=−l
En coordenadas esféricas:
1 ∂ ∂
L = i êθ − êϕ .
sen θ ∂ϕ ∂θ
L+ = Lx + iLy , L− = Lx − iLy ,
Las dos últimas ecuaciones (8.44) pueden sintetizarse en: [L2 , L± ] = 0, por lo cual:
En esta notación aparecen, en verdad, dos ecuaciones, una para los signos superiores,
otra para los inferiores. Se sigue que L± Ylm es autofunción de L2 con autovalor
l(l + 1).
Además, las ecuaciones (8.42) se sintetizan en [Lz , L± ] = ±L± , de donde:
L+ L− = L2 − Lz (Lz − 1)
L− L+ = L2 − Lz (Lz + 1), entonces:
Análogamente:
L− L+ Ylm = (l − m)(l + m + 1)Ylm (8.47)
X X
∞ m=l
A(θ, ϕ) = Alm Xlm
l=1 m=−l
r
15
• X20 = i êϕ cos θ sen θ
8π
r
5
• X21 = (êθ cos θ + iêϕ cos 2θ) eiϕ
16π
r
5
• X22 = − sen θ (êθ + iêϕ cos θ) e2iϕ
24π
• ∇ · Xlm = 0
1h p i
• ∇ × Xlm = iêr l(l + 1)Ylm + êr × Xlm
r
2 l(l + 1)
• ∇ Xlm = − Xlm
r2
ip
• ∇Ylm (θ, ϕ) = − l(l + 1)êr × Xlm
r
Z
• (êr × Xlm )∗ · (êr × Xl0 m0 ) dω = δlm δlm
Z
• X∗lm · (êr × Xl0 m0 ) dΩ = 0
∇ · E(r, t) = 0, ∇ · B(r, t) = 0
∂B(r, t) ∂E(r, t)
∇ × E(r, t) + = 0, ∇ × B(r, t) − µ0 0 =0 (8.49)
∂t ∂t
Introduciendo la transformada de Fourier temporal
Z ∞
1
E(r, t) = E(r, ω)eiωt dω
(2π)1/2 −∞
con una expresión análoga para B(r, t), y con k = ω/c y µ00 = 1/c2, las ecuaciones
(8.49) dan lugar a:
∇ · E(r, ω) = 0, ∇ · B(r, ω) = 0
i ic2
B(r, ω) = − ∇ × E(r, ω), E(r, ω) − ∇ × B(r, ω) = 0 (8.50)
k k
Tomando el rotacional de la tercera ecuación y substituyendo la primera y la
cuarta obtenemos:
(∇2 + k2)E(r, ω) = 0 (8.51)
Un procedimiento análogo sobre la cuarta ecuación, con ayuda de la segunda y
tercera conduce a:
donde flm (kr) es una combinación lineal de funciones de Bessel y Neumann esféricas
o de Hankel esféricas:
(1) (2)
flm (kr) = Alm jl (kr) + Blm ηl (kr) = A0lm hl (kr) + Blm
0
hl (kr)
El campo magnético asociado a la solución (8.55) es entonces:
i
B(r, ω) = − ∇ × E(r, ω)
k
iX X
∞ l
= − ∇ × (flm (kr)Xlm )
k
l=1 m=−l
X X
∞ m=l
B(r, ω) = glm (kr)Xlm
l=1 m=−l
siendo glm (kr) una combinación lineal de funciones de Bessel esféricas; el campo
eléctrico asociado es:
ic2
E(r, ω) = ∇ × B(r, ω)
k
∞ l
ic2 X X
= − ∇ × (glm (kr)Xlm )
k
l=1 m=−l
∞ m=l
X X
ic2
E(r, ω) = ∇ × B(r, ω), B(r, ω) = glm (kr)Xlm
k
l=1 m=−l
P∞ Pl Blm
φ(r, θ, ϕ) = l=0 m=−l Alm rl + r l+1
Ylm (θ, ϕ) (8.56)
X
∞ X
l
f(θ, ϕ) = Alm Rl Ylm (θ, ϕ)
l=0 m=−l
~2 2
− ∇ ψ = Eψ,
2m
con la condición de que ψ sea nula sobre las paredes. Demostrar que los
niveles de energı́a permitidos tienen la forma:
α2ln ~2
Eln = ,
2mR2
donde αln son los ceros de la función de Bessel esférica jl (x), es decir
los ceros de Jl+1/2 (x), y que la función de onda es:
∞ X
X l
ψ= Alm jl (αlm r/R) Ylm (θ, ϕ).
l=0 m=−l
X
∞ X X
∞ m=l
2 2
n0(r, t) = Almn jl (αln r/R)Ylm (θ, ϕ)e[−αln /R +λ]t/k
La forma autoadjunta
d dH(x)
q(x) + r(x)H(x) + λp(x)H(x) = 0, es entonces
dx dx
d −x2 dH(x) 2
e + 2ne−x H(x) = 0 (8.59)
dx dx
2
La solución a esta ecuación forma una base ortogonal con factor de peso p(x) = e−x ,
−x2
en (−∞, ∞), pues en tal intervalo [qW ]∞ −∞ = [e W ]∞
−∞ = 0. Entonces, de acuerdo
a la sección 6.6: Z ∞
2
e−x Hn(x)Hm (y) dx = 0,
−∞
si n 6= m. Esto demuestra una vez más que la ortogonalidad de las auto funciones
está asociada a la escogencia del dominio de la variable independiente. Imple-
X
∞
H(x) = aαxα+k
α=0
X∞
Ḣ(x) = aα(α + k)xα+k−1
α=0
X∞
Ḧ(x) = aα(α + k)(α + k − 1)xα+k−2
α=0
∞
X ∞
X
aα (α + k)(α + k − 1)xα+k−2 − aα[2(α + k) − 2n]xα+k = 0
α=0 α=0
X
∞ X
∞
aα+2 (α + k + 2)(α + k + 1)xα+k − aα [2(α + k) − 2n]xα+k = 0
α=−2 α=0
ó:
a0k(k − 1) = 0
a1(k + 1)k = 0
aα+2 (α + k + 2)(α + k + 1) − aα [2(α + k) − 2n] = 0 , α = 0, 1, 2 . . .
2aα(α − n)
aα+2 = , α = 0, 1, 2 . . .
(α + 2)(α + 1)
Explı́citamente:
(−)2n
a2 = a0
2!
(−)2(n − 1)
a3 = a1
3!
2a2 (2 − n) 22(−)2 (n)(n − 2)
a4 = = a0
4×3 4!
2a3 (3 − n) 22(−)2 (n − 1)(n − 3)
a5 = = a1
5×4 5!
2a4 (4 − n) 23(−)3 n(n − 2)(n − 4)
a6 = = a0
6×5 6!
2a5 (5 − n) 23(−)3 (n − 1)(n − 3)(n − 5)
a7 = = a1
7×6 7!
Entonces:
(−)2n 2 (−)22 n(n − 2) 4
H(x) = a0 1 + x + x
2! 4!
(−)3 23n(n − 2)(n − 4) 6 (−)2(n − 1) 3
+ x + · · · + a1 x + x
6! 3!
(−)2 22(n − 1)(n − 3) 5 (−)3 23(n − 1)(n − 3)(n − 5) 7
+ x + x + ···
5! 7!
Ambas series son divergentes en x → ±∞. Si se incluyen estos dos extremos y se
quiere lograr convergencia es necesario cortar las series y convertirlas en polinomios.
La serie en a0 requiere n = par positivo y la serie en a1 requiere n = impar positivo.
Puesto que n no puede ser simultáneamente par e impar en las series para a0 y a1,
si n = par, la segunda serie es divergente y si n = impar la primera diverge. Las
series convergentes serán las de nuestro interés, y conformarán los polinomios de
2
Hermite. Puede demostrarse que con n 6=entero, H(x) ∝ x2ex para x → ±∞, lo
que muestra la no convergencia para n 6= entero.
Consideremos n = par. La serie para a0 , con n = 2m, m = 0, 1, 2 . . . será:
(−)22 m 2 (−)2 24 m(m − 1) 4
H(x) = a0 1 + x + x
2! 4!
(−)3 26m(m − 1)(m − 2) 6
+ x +···
6!
(−)22 m 2 (−)3 26 m! 6 (−)p (2x)2p m!
= a0 1 + x +···+ x + ···+ + ···
2! (m − 3)!6! (m − p)!(2p)!
X∞
(−)p (2x)2p
= m!a0
p=0
(m − p)!(2p)!
Y4 Y3
5
4 Y2
Y1
3
2
Y0
1
0
−1 1 2 3
Hn(x)
Figura 8.10: Polinomios de Hermite, Y (x) =
n3
dn −x2 2
• Hn(x) = (−)n ex e
dxn
• Hn+1(x) = 2xHn(x) − 2nHn−1(x)
• Ḣn(x) = 2nHn−1(x)
• Hn(x) = (−)n Hn(−x)
(2n!)
• H2n(0) = (−)n
n!
• H2n+1(0) = 0
2 X∞
Hn(x)tn
e−t +2xt
=
n=0
n!
Se sigue:
X∞ X ∞ 2
e−x n m
−x2 −t2 +2xt −s2 +2xs
e e e = t s Hn(x)Hm (x)
n=0 m=0
n!m!
y con:
Z ∞ Z ∞
−x2 2
e Hn(x)Hm (x) dx = δnm e−x Hn2 (x) dx ,
−∞ −∞
obtenemos:
X∞ Z ∞
(st)n ∞ −x2 2 √ 2st √ X 2n(st)n
e H n (x) dx = πe = π
n=0
(n!)2 −∞ n=0
n!
de donde:
Z ∞
2 √
e−x Hn2 (x)dx = 2n πn!
−∞
R∞ 2 √
−∞ e−x Hn(x)Hm (x) dx = 2n πn!δnm n = 0, 1, 2 . . . (8.63)
X
∞
f(x) = CnHn(x)
n=0
P∞ 2 √
δ(x − x0 ) = n=0 e−x Hn (x)Hn (x0 )/2n n! π (8.64)
Z ( √
∞ n!
2 2π (n/2)! si n = par
• Hn (x)e−x /2
dx =
−∞ 0 si n = impar
Z (
∞ 2 /2 0 si n = par
• xe−x Hn (x) dx = √ (n+1)!
2π si n = impar
−∞ ( n+1
2
)!
Z ∞ 2
• xm e−x Hn (x) dx = 0, para m = entero, 0 ≤ m ≤ n − 1
−∞
Z ∞ 2 √
• xe−x Hn (x)Hm (x) dx = π2n−1 n![δm,n−1 + 2( n + 1)δm,n+1 ]
−∞
Z ∞ 2 √
• x2 e−x Hn (x)Hm (x) dx = π2n−2 [2(2n + 1)n! δn,m
−∞
+ 4(n + 2)!δn+2,m + n! δn−2,m ]
Z ∞
2 0 √ si p>r
• xr e−x Hn (x)Hn+p dx =
−∞ 2n 2π(n + r)! si p=r
n, p, r son enteros no negativos.
En la segunda, cuarta y quinta puede usarse: xHn(x) = (Hn+1 +
2nHn−1 )/2.
cuya solución es
2 2
ψn (µ) = e−ax Hn(x) = e−aµ /b
Hn(µ1/b)
d2 ψn(x)
+ [1 + 2n − x2 ]ψn(x) = 0 , (8.65)
dx2
2
con µ = x y ψn(x) = e−x /2 Hn(x). Esta última ecuación describe el oscilador
armónico unidimensional en mecánica cuántica. Obsérvese que la base {ψn(x)}
es ortonormal.
Problema: Demuestre que bajo la transformación:
2
Hn (x) = xc eax ψn (µ) , µ = xb
se obtiene la siguiente familia:
d2 ψn 2(b−1)/b dψn h i
b2 µ + b(2c + b − 1)µb−2/2 + 2b(2a − 1)µ
dµ2 dµ
h i
+ c(c − 1)µ−2/b + 2(2ac + a − c + n) + 4a(a − 1)µ2/b ψn (µ) = 0
~2 d2ψ(x)
− + V (x)ψ(x) = Eψ(x) ,
2m dx2
ωmα2
=1, de donde α2 = ~/mω
~
El segundo paréntesis (adimensional) lo llamaremos λ:
2mEα2 2E
λ= = .
~2 ~ω
Ası́ pues, la ecuación del oscilador toma la forma:
d2ψ
+ (λ − y2 )ψ = 0 (8.66)
dy2
Esta expresión, conocida como ecuación de Weber-Hermite, corresponde, según
la sección anterior, a la primera familia de Hermite con b = 1 y a = 1/2, tal que su
solución es la función de Weber-Hermite de orden n entero:
2
ψn (y) = e−y /2
Hn(y) (8.67)
y por tanto 1 + 2n = λ.
Puesto que λ = 2E/~ω, se sigue:
2E
= 1 + 2n ó
~ω
1
E = n+ ~ω , n≥0 (8.68)
2
Como n toma valores enteros, se sigue que la energı́a del oscilador está cuantizada
y que hay una energı́a mı́nima o de punto cero: Emin = ~ω/2. La secuencia de niveles
de energı́a (8.68) tiene el espaciamiento ∆E = ~ω postulado por Planck en 1900. Lo
notable es que hay un mı́nimo en la energı́a que no aparece en la teorı́a de Planck
y que es exigido por el principio de incertidumbre: un oscilador armónico no puede
ψ0(x)
(a)
ψ1 (x) ψ2(x)
0,5
−5
−0,5
(b) (c)
Figura 8.11: Funciones de onda del oscilador mecánico cuántico. La barra gruesa
indica el rango permitido en el oscilador clásico con la misma energı́a.
Operadores escalera
Una de las identidades que satisface la función de Hermite es:
1 d
Hn−1(x) = Hn(x) (8.70)
2n dx
Según esta expresión, dado un Hn(x) todos los anteriores pueden ser deducidos
de él. Otra de las identidades tiene la forma: Hn+1(x) = 2xHn(x) − 2nHn−1(x). Si
entre estas dos ecuaciones eliminamos Hn−1(x) obtendremos:
d
Hn+1(x) = 2x − Hn(x) (8.71)
dx
expresión de acuerdo a la cual, dado un Hn(x) todos los que le siguen pueden
deducirse de él. Basta entonces con un Hn(x) para generar los demás. Los operadores
1
2n
d/dx y 2x − d/dx son los operadores escalera de los polinomios de Hermite.
En lo que sigue introduciremos los operadores escalera asociados a las funciones
de onda del oscilador armónico cuántico dadas por la ecuación (8.69). Reemplazando
Hn(y) de la ecuación (8.69) en las ecuaciones (8.70) y (8.71) obtenemos:
√ d p d
2nψn−1(y) = y + ψn (y) y 2(n + 1)ψn+1 (y) = y − ψn (y)
dy dy
Reglas de selección
De acuerdo a la mecánica cuántica los elementos no diagonales de la matriz
(6.34)
Z b
Amn = (Afm )∗ fn dx
a
tienen una interpretación fı́sica importante. En el caso en que A sea la coordenada
X del oscilador armónico tendremos:
Z ∞
∗
Xmn = ψm X ψn dx
−∞
de una sola una frecuencia. Este resultado explica las reglas de selección; para el
oscilador armónico son ∆m = ±1. Estas reglas corresponden a probabilidades de
transición para oscilaciones del momento de dipolo eléctrico. Puede ser probado que
la probabilidad de transición del estado m al n con emisión o absorción de radiación
de dipolo eléctrico de energı́a ~ω = Em − En está dada por:
q2 ω3
Pmn = |Xmn |2
3π0~c3
Como la energı́a emitida en la transición es ~ω tendremos que la rata de emisión
de energı́a es dE/dt = ~ωPmn .
Hay también transiciones posibles, aunque menos probables, asociadas con las
oscilaciones del momento de cuadrupolo eléctrico y de la forma:
Z ∞
2 ∗
Xmn = ψm X 2 ψn dx
−∞
1
= [2(2n + 1)δm,n + 4(n + 1)(n + 2)δm,n+2 + δm,n−2 ]
4
Las reglas de selección son ahora: ∆m = 0, ±2.
Problema: Obtenga las ecuaciones (8.74) y (8.74)
se sigue:
a0k2 = 0
aα+1(α + k + 1)2 + aα(−α − k + n) = 0
aα(α + k − n) aα(α − n)
aα+1 = =
(α + k + 1)2 (α + 1)2
Explı́citamente:
n
a1 = (−) a0
1
a1 (n − 1) n(n − 1)(n − 2)
a2 = (−) = (−)2 a0
22 22
a2 (n − 2) n(n − 1)(n − 2)
a3 = (−) = (−)3 a0
3! 22 × 32
a3 (n − 3) n(n − 1)(n − 2)(n − 3)
a4 = (−) = (−)4 a0
42 22 × 32 × 42
generalizando:
(−)p n!
ap = a0
(p!)2(n − p)!
La serie de Frobenius toma entonces la forma:
X
∞
(−)p xp
y = a0 n!
p=0
(p!)2(n − p)!
L0 (x)
1
L3 (x) L2 (x)
0
1 2 3 4
−1
L1(x)
y de modo tal que Ln(0) = 1. Esto implica A = n!. Ası́ pues, con n = entero ≥ 0 :
X
∞
(−)p n!
Ln (x) = n! xp (8.76)
p=0
(p!)2(n − p)!
x2
L0 (x) = 1 , L1(x) = 1 − x , L2(x) = 1 − 2x +
2
3 x3
L3 (x) = 1 − 3x + x2 −
2 6
2 x4
L4 (x) = 1 − 4x + 3x2 − x3 +
3 24
ex dn n −x
Ln (x) = (x e )
n! dxn
X∞
e−xt/(1−t)
= tn Ln (x)
1−t n=0
∞
X Z ∞
1 n
= (st) e−x L2n(x) dx
(1 − t)(1 − s)[ ] n=0 0
X∞
1
= = (1 − st)−1 = (st)n
1 − st n=0
R∞
0
e−x Ln (x)Lm (x) dx = δnm (8.78)
dk
Lkn(x) = (−)k Ln+k (x)
dxk
ex x−k dn −x n+k
= (e x ) (Fórmula de Rodrigues)
n! dxn
Xn
(−)m (n + k)!xm
= , k > −1
m=0
(n − m)!(k + m)!m!
e−xt/(1−t) X
∞
= tn Lkn(x) ,
(1 − t)k+1 n=0
d k+1 −x
(x e ẏ) + ne−x xk y = 0 ,
dx
y que de aquı́ se sigue la ortogonalidad de la base {Lkn } respecto al ı́ndice
n en el dominio (0, ∞):
Z ∞
(n − m) xk e−x Lkn Lkm dx = [xk+1 e−x (L̇kn Lkm − L̇km Lkn )]∞
0 = 0
0
En particular, si 2a = 1, 2b + k + 1 = 0, se sigue:
que asegura que los armónicos esféricos son autofunciones del operador L2 con
autovalores l(l + 1).
La otra ecuación, para la parte radial (conocida como ecuación de onda de
Coulomb), es:
l(l + 1) λ
R̈(r) + − + + b R(r) = 0 , (8.82)
r2 r
2mK 2mE
donde: λ ≡ y b≡ . (8.83)
~2 ~2
~2
α2 = −1/4b = − (8.85)
8mE
• αλ = (2p + k + 1)/2, y reemplazando k = 2l + 1 : αλ = p + l + 1; reemplazando
λ y α de (8.83) y (8.85) resulta:
r
mK 2
−i = p+l+1
2E~2
p y l son reales, tal que E debe ser negativo: E = −|E|, de donde se concluye que:
s
mK 2
= p+l+1
2|E|~2
Por otra parte p debe ser un entero para que haya convergencia de la solución;
también l es entero. Se sigue que el radical ha de ser un entero n = p + l + 1:
s
mK 2
=n
2~2 |E|
Ası́ pues:
K 2m
E = −|E| = −
2~2 n2
En consecuencia, la energı́a del electrón en el átomo de hidrogeno está cuan-
tizada, es decir no toma valores arbitrarios, sino sólo los asociados a los valores
n = 1, 2, 3 . . . Finalmente, la función de onda ψ(r, θ, ϕ) es
y según (8.80):
k+1
ψ(r, θ, ϕ) = Ce−x/2x 2 −1 Lkp (x)Ylm (θ, ϕ) ;
con: k = 2l + 1, x = r/α, p = n − l − 1, α = ~2 n/2mK escribimos, finalmente, la
función de onda del electrón en el átomo de Hidrógeno en la forma
2l+1
ψnlm (r, θ, ϕ) = C 0e−r/2α rl Ln−l−1 (r/α)Ylm (θ, ϕ)
n = 1, l = 0, m=0
l=0
m=1
n=2
l = 1 m=0
m = −1
l=0
m=1
l = 1 m=0
m = −1
n=3
m=2
m=1
l = 2 m=0
m = −1
m = −2
Cada uno de estos tripletes (n, l, m) define lo que se conoce como un orbital,
noción que reemplaza la de órbita del electrón, utilizada en el modelo atómico de
Bohr. Los estados con l = 0, 1, 2, 3, 4, . . . se conocen en la espectroscopı́a como
orbitales s, p, d, f, g, . . .. Un cuarto número cuántico, el de spin, con valores ±1/2,
ha de ser introducido para dar cuenta de la distribución de electrones en los átomos,
que a su vez describe la tabla periódica de los elementos quı́micos. Esto da lugar a
una duplicación del número de orbitales.
Problema: Demuestre que la función de onda normalizada del átomo de
hidrógeno puede escribirse como:
" 3 #1/2
2 (n − l − 1)!
ψnlm (r, θ, ϕ) = e−r/2α rl L2l+1
n−l−1 (r/α)Ylm (θ, ϕ)
na0 2n(n + l)!
Las soluciones a esta ecuación forman una base ortogonal si [qW ]x=b x=a = 0, es
decir, si [(1 − x2 )λ+1/2W ]x=b
x=a = 0, lo que se cumple si a = −1, b = 1. Por tanto,
estas soluciones, a las que llamaremos Tlλ (x), son ortogonales de peso (1 − x2)λ−1/2,
con l entero:
Z 1
21−2λπΓ(l + 2λ)
(1 − x2)λ−1/2Tlλ (x)Tm
λ
(x) dx = δlm
−1 (l + /λ)[Γ(l + 1)]2
p XN
(l − r − 1)!
Ul (x) = 1 − x2 (−)r (2x)l−2r−1
r=0
r!(l − 2r − 1)!
T0 = 1 U0 (x) = 0
√
T1 (x) = x U1 (x) = 1√− x2
T2 (x) = 2x2 − 1 2
U2 (x) = 2x 1 − x√
T3 (x) = 4x3 − 3x 2
U3 (x) = (4x − 1) √1 − x2
T4 (x) = 8x4 − 8x2 + 1 3
U4 (x) = (8x − 4x) 1 − x2
Las funciones generatrices de los polinomios de Chevyshev son:
∞
X
1 − t2
= l Tl (x)tl
1 − 2xt + t2
l=0
√
1 − t2 X
∞
= Ul (x)tl , (8.88)
1 − 2xt + t2
l=0
T0 (x)
1
T2 (x)
−1 1
T1 (x) −1 T3 (x)
U1 (x)
1
−1 1
U2 (x) U3 (x)
−1
Tl (1) = 1 Ul (1) = 0
T(−1) = (−1)l Ul (−1) = 0
T2l (0) = (−1)l U2l (0) = 0
T2l+1 (0) = 0 U2l+1 (0) = (−1)l
Ul+1 (x)
Vl (x) = √ (8.90)
1 − x2
Relaciones de recurrencia:
1
• Ṗlα,β (x) = α+1,β+1
(1 + α + β + l)Pl−1 (x)
2
• (x + 1)Ṗlα,β (x) = lPlα,β (x) + (β + l)Pl−1
α+1,β
(x)
• (x − 1)Ṗlα,β (x) = lPlα,β (x) − (α + l)Pl−1
α,β+1
(x)
1 α+1,β
• Ṗlα,β (x) = Pl−1 α,β+1
(x) + (α + l)Pl−1
2
Γ(α + n)
(α)n = α(α + 1) . . . (α + n − 1) = , (α)0 = 1,
Γ(α)
X∞
(α1 )r (α2 )r . . . (αm )r r
m Fn (α1 , α2 . . . αm ; β1 , β2 . . . βn ; x) = x (8.91)
r=0
(β 1 )r (β2 )r . . . (βn )r r!
1−x
• Pl (x) = 2F1 −l, l + 1; 1;
2
2 m/2
(l + m)! (1 − x ) 1−x
• Plm = F
2 1 m − l, m + l + 1; m + 1;
(l − m)! 2m m! 2
−ix n
e x
• Jn (x) = 1 F1 (n + 1/2; 2n + 1; 2ix)
n! 2
(2n)!
• H2n(x) = (−)n 1 F1 −n; 1/2; x
2
n!
2(2n + 1)!
• H2n+1(x) = x(−)n 1 F1 −n; 3/2; x
2
n!
• Ln (x) = 1 F1 (−n; 1; x)
Γ(n + k + 1)
• Lkn (x) = 1 F1 (−n; k + 1; x)
n!Γ(k + 1)
1 1−x
• Tl (x) = 2 F1 −l.l; ;
2 2
p
2
3 1−x
• Ul (x) = l 1 − x 2F1 −l + 1, l + 1; ;
2 2
λ Γ(l + 2λ) 1−x
• Cl (x) = 2 F1 −l, l + 2λ; λ + 1/2;
l!Γ(2λ) 2
Ahora bien, la ecuación hipergeométrica (o ecuación de Gauss) tiene la forma:
x(1 − x)ÿ + [c − (a + b + 1)x]ẏ − aby = 0
La forma de Sturm-Liouville de esta ecuación es:
d
(1 − x2)a+b−c+1 xc ẏ − abxc−1(1 − x)a+b−c y = 0
dx
donde: p = xc−1(1 − x)a+b−c , q = xc (1 − x)a+b−c+1 ; de modo que la solución forma
una base ortogonal. Esta ecuación tiene tres puntos singulares regulares: x = 0, 1, ∞.
La primera solucón, conocida como serie hipergeométrica tiene la forma (8.91), con
m = 2, n = 1, (α1)r = (a)r , (α2 )r = (b)r , (β1 )r = (c)r :
abx a(a + 1)b(b + 1) 2
y(x) = 2 F1 (a, b, c; x) = 1+
+ x
c 2!c(c + 1)
a(a + 1)(a + 2)b(b + 1)(b + 2) 3 (a)r (b)r r
+ x + ···+ x + ...
3!c(c + 1)(c + 2) r!(c)r
X∞
(a)r (b)r r
= x
r=0
r!(c)r
x1−β 1 F1(α − β + 1; 2 − β; x)
Es cierto que
ex = 1 F1 (α; α; x)
b→∞
1 F1 (a; c; x) = lı́m −−−→ [2F1(a, b; c; x/β)]
Problema: La ecuación de Whittaker tiene la forma:
1 k 1/4 − m2
ÿ + − + + y=0
4 x x2
Verificar, por substitución directa, que sus soluciones son:
Mk,m (x) = x1/2−m e−x/2 1 F1 (1/2 − k − m; 1 + 2m; x)
Mk,−m (x) = x1/2−m ex/2 1 F1 (1/2 − k − m; 1 − 2m; x),
con α = 1/2 − k − m, β = 1 ± 2m. Mk,±m (x) se conocen como funciones
de Whittaker.
Γ(n + 1) = n! (8.95)
Evaluemos esta integral en dos formas, la primera por uso directo de la definición
(8.93), de acuerdo a la cual
1
I(ν, µ) = Γ(ν)Γ(µ)
4
la segunda, escribiendo I(ν, µ) como una integral de área, pasando a coordenadas
polares y teniendo en cuenta que la integral se realiza sobre el primer cuadrante.
Escribimos:
Z ∞Z ∞
2 2
I(ν, µ) = x2ν−1y2µ−1 e−x −y dx dy
0 0
Z ∞ Z π/2
2
= e−r r2ν+2µ−1dr cos2ν−1 θ sen 2µ−1 θ dθ
0 0
Z π/2
1
= Γ(ν + µ) cos2ν−1 θ sen 2µ−1 θ dθ
2 0
por lo cual, igualando las dos formas de evaluación de I(ν, µ) podemos escribir
Z π/2
Γ(ν)Γ(µ)
cos2ν−1 θ sen 2µ−1θ dθ =
0 2Γ(ν + µ)
En particular, si ν = µ = 0 :
Z π/2
π
dθ = = {Γ(1/2)} /2Γ(1)
0 2
4
Γ(x)
3
2
1 1/Γ(x)
1 2 3 4
Z ∞
Figura 8.15: Función Gama, Γ(x) = un−1eu du.
0
y ası́: √
Γ(1/2) = π
También:
1 1√ 3 3√
Γ(3/2) = Γ(1/2) = π , Γ(5/2) = Γ(3/2) = π
2 2 2 4
Una última consideración importante: funciones Gamma de números negativos.
De (8.94) con ν > 0 es cierto que Γ(ν) = Γ(ν + 1)/ν, de donde se sigue que
Γ(0+ ) → +∞. En consecuencia, realizando la extensión de (8.93) a ν negativos,
puede probarse que Γ(0− ) → −∞, Γ(−1+ ) → −∞, Γ(−1− ) → +∞, Γ(−2+ ) →
+∞, dando además valores de Γ(ν) finitos√para ν diferente de entero negativo. Por
ejemplo, Γ(−1/2) = Γ(1/2)/(−1/2) = −2 π.
Problemas: Partiendo de la ecuación (8.93) demostrar que:
Z ∞
• xν−1 e−αx dx = Γ(ν)/ν, ν > 0, a > 0
0
Z ∞
2 √
• e−x dx = π/2
0
Z ∞
n 1 m+1
• xm e−x dx = Γ , m > 1, n > 0
0 n n
Z π/2
1 1+n 1−n
• tann θ dθ = Γ Γ
0 2 2 2
Z ∞
−ax √ 1 −b2 /4a
• e J0 (b x) dx = e
0 a
Fórmulas útiles
P∞
xn dn f (x)
f(x) = n=0 n! dxn
x=0
P∞ n!a b k n−k
(a + b)n = k=0 k!(n−k)! , |b| < |a|
P∞ (−1)n (n+k−1)!an−k bk
(a + b)−n = k=0 k!(n−1)! , |b| < |a|, n<0
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