HIMNO A TARIJA
Letra: Tomás O’Connor D'Arlach
Música: Juan Fiori
Tarijeños la fama pregona
Nuestra Gloria y heroico valor
Bravos hijos de Méndez nos llaman
De la Patria el orgullo y honor.
De los héroes del quince de abril
tremolamos el bello pendón
y llevamos la noble divisa:
Patria, Ley, Libertad, Religión.
Ni tiranos ni déspotas nunca
nuestro orgullo podrán abatir;
somos libres, y a ser ay! esclavos
preferimos mil veces morir.
Somos libres cual libre es el cóndor que el espacio recorre veloz:
tarijeños, más rey no tenemos
en la tierra y en el cielo que Dios.
Sólo amamos la industria, el trabajo
dulces bienes que brinda la paz;
con amor para todos, con odio
para nadie en el pecho jamás.
De Tarija la estrella alqún día
brillara con mas vivo fulgor;
entretanto a la patria cantemos
dulces himnos de paz y de amor.
La alba sien de Tarija se ostenta
coronada de verde laurel
y el escudo que España le diera
con su lema: Muy leal y muy fiel.
HIMNO AL TRABAJO
Letra: F. Juncos
Música: A. July
Trabajemos, trabajemos,
no hay tregua en la labor,
trabajemos, trabajemos
que el trabajo es la ley de Dios.
No le detengas, dale sin reposo
luz a la mente y la mano acción.
Que es el trabajo, la oración del fuerte
y el pensamiento nos acerca a Dios.
Trabajemos, trabajemos,
no hay tregua en la labor,
trabajemos, trabajemos
que el trabajo es la ley de Dios.
No se hicieron las manos para el ocio,
ni es el cerebro máquina pueril.
El trabajo y el orden te harán libre
y el estudio te hará dueño de ti.
Trabajemos, trabajemos,
no hay tregua en la labor,
trabajemos, trabajemos
que el trabajo es la ley de Dios.
HIMNO A CHUQUISACA
Letra: Ricardo Mújia
Música: Eduardo Berdecio
Veinticinco de mayo en oriente
del sol brilla en el carro triunfal.
Deja ¡oh! Charcas que irradie en tu frente
de la gloria el laurel inmortal.
Libertad, libertad es el grito
que se escucha doquier resonar
de las grietas andinas al llano
y del llano a las ondas del mar.
A la luz sonrosada de oriente
que acaricia tu sien virginal
alza ¡oh Charcas! dichosa la frente
y recuerda tu gloria inmortal.
El pampero le lleva en sus alas
hasta el antro en que ruge el jaguar
y en las rocas los nidos de cóndores
se estremecen al oírle vibrar.
Libertad, libertad y descienden
las legiones al campo a luchar,
y sucumben los héroes clamando:
"Nuestra vida por ti, libertad".
Vencedoras las huestes altivas
forman pueblos, familia y hogar
y en el cielo dibujase el iris,
que cobija su dulce heredad.
CANTO A LOS COLORADOS DE BOLIVIA
Letra: Gregorio Reynolds
Música: Mauricio Mancilla
Con la gran marcha militar
de los "Colorados"
avancemos rumbo al ideal
a paso marcial.
El ondulante palpitar
de nuestra bandera,
llev a ya su rumor de mar
hasta nuestro hogar.
Hay que escuchar el sonoro raudal
de nuestra tricolor tendida al Litoral
y del clarín que aumentará
nuestro fervor.
Hay que salvar con sereno valor
la única senda que
dio el boliviano honor,
ha de encontrar el esplendor
de lo que fue.
Vibró el clarín
desde el monte hasta el mar,
oíd el épico son,
que ha de avivar la luz de la fe.
Vibró el clarín bolivianos oíd,
marchemos con hondo afán
a conquistar, un haz de laurel.
¡Gloría al campeón
que con desdén
fue contra cien
de una legión!
HIMNO A LA MADRE
Letra: Roberto Bustamante
Música: Filomeno Rivero
Palpitantes de amor y de anhelo
a la madre elevemos la voz
dirigiendo su imagen al cielo
cual si fuera la imagen de Dios.
En la madre el pesar se dep ura
la grandeza en su vida se encierra
bendigamos su inmensa ternura
nuestra dicha suprema en la tierra.
Palpitantes de amor y de anhelo
a la madre elevemos la voz
dirigiendo su imagen al cielo
cual si fuera la imagen de Dios.
Abnegada soporta las cruces,
que por buena le carga el dolor,
es la ostia su frente de luces,
y su pecho es el cáliz de amor.
Hoy la ciñen laureles y palmas,
y por ella con hondo fervor
en plegarias se tornan las almas
y la espina convirtiese en flor.
Palpitantes de amor y de anhelo
a la madre elevemos la voz
dirigiendo su imagen al cielo
cual si fuera la imagen de Dios.
HIMNO AL MAESTRO
Letra y música: Juan Manuel Torrez R.
Entonemos un himno de gloria
cual se canta una marcha triunfal
en honor al maestro que enseña
el camino de la fe y bondad.
Mil coronas de lauro le ciñen
esa frente repleta de ideal,
es el maestro que lleva en su alma
la pureza de luz y verdad.
Tiene el alma tan pura y serena
cual las aguas de un gran manantial
estrechemos sus manos tan tiernas
que están llenas de felicidad.
Nada agota su sed de verdad,
es el maestro a quien canta la gloria
sus canciones de paz y bondad.