OSCILADORES
Un oscilador es un dispositivo capaz de convertir la energía de corriente
continua en corriente alterna a una determinada frecuencia. Tienen
numerosas aplicaciones: generadores de frecuencias de radio y de
televisión, osciladores locales en los receptores, generadores de barrido
en los tubos de rayos catódicos, etc.
A) onda sinusoidal. B) onda cuadrada. C) onda tipo diente de sierra
La mayoría de los equipos electrónicos utiliza para su funcionamiento
señales eléctricas de uno de estos tres tipos: ondas sinusoidales, ondas
cuadradas y ondas tipo diente de sierra. Los osciladores son circuitos
electrónicos generalmente alimentados con corriente continua capaces
de producir ondas sinusoidales con una determinada frecuencia. Existe
una gran variedad de tipos de osciladores que, por lo general, se
conocen por el nombre de su creador. Igualmente, los multivibradores
son circuitos electrónicos que producen ondas cuadradas. Este tipo de
dispositivos, es utilizado ampliamente en conmutación.
Los generadores de frecuencia son, junto con los amplificadores y las
fuentes de alimentación, la base de cualquier circuito electrónico
analógico. Son utilizados para numerosas aplicaciones entre las que
podemos destacar las siguientes: como generadores de frecuencias de
radio y de televisión en los emisores de estas señales, osciladores
maestros en los circuitos de sincronización, en relojes automáticos, como
osciladores locales en los receptores, como generadores de barrido en
los tubos de rayos catódicos y de televisores, etc.
Osciladores
Los osciladores son generadores que suministran ondas sinusoidales y
existen multitud de ellos. Generalmente, un circuito oscilador está
compuesto por: un "circuito oscilante", "un amplificador" y una "red de
realimentación".
Esquema de un circuito oscilante
El circuito oscilante suele estar compuesto por una bobina (o inductancia)
y por un condensador. El funcionamiento de los circuitos osciladores
(osciladores de ahora en adelante) suele ser muy similar en todos ellos;
el circuito oscilante produce una oscilación, el amplificador la aumenta y
la red de realimentación toma una parte de la energía del circuito
oscilante y la introduce de nuevo en la entrada produciendo una
realimentación positiva.
Esquema general de un oscilador
Hay que tener cuidado y no confundir "circuito oscilante" con "oscilador".
El circuito oscilante es el encargado de producir las oscilaciones
deseadas; sin embargo, no es capaz de mantenerlas por sí solo. El
oscilador es el conjunto que forman el circuito oscilante, el amplificador y
la red de realimentación juntos.
Circuito oscilante
Supongamos un circuito compuesto por un condensador y una
inductancia conectados en paralelo. En primer lugar, conectamos el
condensador a una batería. Entonces, comienza a circular corriente
eléctrica que va a provocar que el condensador se cargue. Llegado este
momento, la corriente eléctrica dejaría de circular y el condensador se
encontraría totalmente cargado. A continuación movemos el interruptor y
conectamos el condensador con la inductancia. En este mismo instante,
la bobina, en principio, se opone al paso de la corriente. Sin embargo,
comienza a circular corriente de forma progresiva haciendo que el
condensador se descargue y creando un campo magnético en la bobina.
Al cabo de cierto tiempo, la corriente eléctrica comienza a cesar de forma
progresiva y, por lo tanto, el campo magnético se reduce. Se crea
entonces una tensión inducida en la bobina que hace que el condensador
se cargue de nuevo, pero esta vez con la polaridad contraria. Una vez
que el condensador se encuentra totalmente cargado volvemos a estar
como al principio, aunque esta vez con el condensador cargado de forma
inversa a como estaba antes. Comienza pues otra vez el proceso de
descarga progresiva del condensador sobre la inductancia y de nuevo
vuelve a cargarse el condensador. Vemos, pues, cómo es un vaivén de
corriente de un elemento a otro. Esto es lo que se conoce como circuito
oscilante. Para poder entender mejor este proceso se han
esquematizado los pasos en la ilustración correspondiente.
Funcionamiento de un circuito oscilante
Este circuito oscilante podría ser un oscilador si fuese capaz, por sí solo,
de mantener su oscilación indefinidamente. Sin embargo, en la realidad
existe una pérdida de energía que hace que la corriente oscilante se
vaya atenuando cada vez más hasta llegar a desaparecer. Esto es
debido a que la inductancia posee una cierta resistencia óhmica que
hace que con el paso de la corriente se vaya perdiendo cada vez una
pequeña cantidad de energía convirtiéndose en calor.
Representación de una onda amortiguada debido a la resistencia
óhmica de la bobina
La frecuencia con la que oscila nuestro circuito depende evidentemente
del condensador y de la inductancia que coloquemos; cuanto mayor sea
el condensador y la inductancia, menor va a ser la frecuencia. Una vez
dispuestos ambos elementos en el circuito, estos son fijos y, por tanto, la
frecuencia de oscilación es una característica de dicho circuito, la cual
recibe el nombre de "frecuencia propia del circuito oscilante". En realidad
es bastante complicado acertar en la elección del condensador y de la
inductancia a la hora de obtener una determinada frecuencia. Lo que se
suele hacer es poner, por ejemplo, un condensador con capacidad
variable que, una vez funcionando en el circuito, se ajusta dicho
condensador hasta obtener el valor de la frecuencia de oscilación
deseada.
Un circuito oscilante por sí solo
no es capaz de mantener por
mucho tiempo sus oscilaciones
y, por tanto, no es de ninguna
utilidad. Para solventar este
problema lo que se hace es
proporcionar una "ayuda extra"
desde el exterior que compensa
las pérdidas de energía debido a la resistencia óhmica de la bobina;
consiguiendo así que el circuito oscile de forma indefinida mientras que la
fuente de energía "extra" sea capaz de suministrarle energía. La fuente
de energía extra que se acopla al circuito plantea una incógnita relativa a
la frecuencia a la que debemos suministrar la corriente eléctrica.
Evidentemente existen tres casos bien definidos, a saber: que la
frecuencia de la fuente sea mayor, menor o igual que la frecuencia propia
de oscilación del circuito. En el caso en que la frecuencia sea la misma,
se produce el máximo valor de la tensión en los bornes del circuito
oscilante; por el contrario, la intensidad de corriente que recorre el
circuito es mínima. Si la frecuencia es mayor o menor el voltaje en
bornes va siendo cada vez menor, a la vez que la corriente que atraviesa
el circuito va aumentando de forma gradual. En la figura se muestran la
variación de la tensión y de la corriente en función de la frecuencia.
Vamos a ver los diferentes tipos de osciladores que hay. Antiguamente
se usaba una válvula termoiónica como etapa amplificadora pero estos
osciladores están totalmente obsoletos. Hoy día, se usa en su lugar un
transistor como etapa amplificadora pudiendo estar conectado en base
común, emisor común o colector común, dependiendo del tipo de
oscilador y de la función que realiza en cada uno de ellos.
El oscilador Meissner
Como hemos visto hay muchos tipos de
osciladores y cada uno suele llevar el
nombre de quien lo diseñó. Comenzaremos
con el oscilador Meissner que está
compuesto por un circuito oscilante LC, una
etapa amplificadora y una realimentación
positiva. Una de las características de este
oscilador es que la realimentación se
produce por medio de un acoplo inductivo,
es decir, entre una bobina auxiliar y la
bobina que compone el circuito tanque. En
estos osciladores la oscilación desacoplada y amplificada debe ser
introducida de nuevo en el circuito oscilante, y para conseguir que la
oscilación que entró en un principio al circuito sea reforzada, la oscilación
de la realimentación debe estar en fase con ella. Para conseguir este
efecto tenemos que cuidar que los arrollamientos del transformador estén
correctamente conectados porque, de lo contrario, no conseguiríamos
ningún tipo de oscilación. Para que se produzca una frecuencia de
oscilación estable hay que tener en cuenta todos los datos del transistor,
es decir, cómo actúa frente a las diferentes tensiones, intensidades y con
los cambios de temperatura. La etapa amplificadora del oscilador está
formada por el transistor que, en esta clase de montajes, se coloca en
base común. El circuito oscilante se conecta al colector. Existe otro tipo
de oscilador muy parecido al de Meissner que se denomina oscilador de
Armstrong.
El oscilador Hartley
La principal característica de estos circuitos
osciladores es que no utilizan una bobina auxiliar
para la realimentación, sino que aprovechan
parte de la bobina del circuito tanque,
dividiéndose ésta en dos mitades, L1 y L2.
Colocamos dos resistencias para polarizar
adecuadamente el transistor. Hay dos formas de
alimentar al transistor: en serie y en paralelo. La
alimentación serie se produce a través de la
bobina, L2, circulando por ella una corriente
continua. La alimentación en paralelo se efectúa
a través de la resistencia del colector, quedando en este caso
perfectamente aislados el componente de continua y el componente de
alterna de señal. La reacción del circuito se obtiene a través de la fuerza
electromotriz que se induce en la bobina, L1, y que se aplica a la base
del transistor a través de un condensador. En estos circuitos la
frecuencia de oscilación depende de la capacidad C y de las dos partes
de la bobina, L1 y L2, del circuito oscilante. Según donde se coloque la
toma intermedia de la bobina se va a producir una amplitud de tensión u
otra; pudiendo llegar a conectarse o desconectarse el circuito.
El oscilador Colpitts
Este oscilador es bastante parecido al oscilador
de Hartley. La principal diferencia se produce en
la forma de compensar las pérdidas que
aparecen en el circuito tanque y la
realimentación, para lo cual se realiza una
derivación de la capacidad total que forma el
circuito resonante. Una parte de la corriente del
circuito oscilante se aplica a la base del
transistor a través de un condensador, aunque
también se puede aplicar directamente. La
tensión amplificada por el transistor es
realimentada hasta el circuito oscilante a través del colector. Como en
todos los circuitos que tengan transistores necesitamos conectar
resistencias para polarizarlos. La tensión de reacción se obtiene de los
extremos de uno de los condensadores conectados a la bobina en
paralelo.
El oscilador en puente de Wien
Hasta ahora hemos visto los
osciladores tipo LC, vamos a
ver ahora un oscilador tipo RC,
el denominado oscilador en
puente de Wien. Cuando
trabajemos en bajas frecuencias
no vamos a poder usar los
osciladores tipo LC, debido a
que el tamaño de la bobina y de
la resistencia tendrían que ser
demasiado grandes y caros. Para sustituirlos vamos a usar una red
desfasadora formada por RC, es decir, resistencias y condensadores,
como es el caso del ya mencionado oscilador en puente de Wien. Está
constituido por una etapa oscilante, dos etapas amplificadoras, formadas
por dos transistores. El circuito está conectado en emisor común y al
tener dos etapas en cascada la señal es desfasada 360º y después
vuelve a ser realimentada al circuito puente. La señal de salida del
segundo transistor se aplica al circuito puente constituido por dos
resistencias y también es aplicada a la entrada del puente de Wien, que
es el circuito oscilante formado por una resistencia y un condensador. La
frecuencia de oscilación viene determinada por los valores de la
resistencia y del condensador que forman el puente de Wien. Este tipo
de circuitos presenta una gran estabilidad a la frecuencia de resonancia.
A parte de ésta tiene como ventajas su fácil construcción, un gran
margen de frecuencias en las que trabaja perfectamente y la posibilidad
de obtención de una onda sinusoidal pura cuando tienen la suficiente
ganancia como para mantener las oscilaciones. Dentro de sus
inconvenientes podemos mencionar que se pueden producir pérdidas en
las resistencias y una salida variable con la frecuencia de resonancia.
El cuarzo
Muchas son las veces que hemos
oído hablar del cristal de cuarzo
como elemento imprescindible en
gran variedad de aparatos
electrónicos. Así, por ejemplo, raro
es encontrarse un reloj que no
lleve en su interior tan preciado
cristal. La razón de la utilización
masiva del cuarzo radica en una
propiedad electromecánica,
conocida como efecto
"piezoeléctrico", la cual es, como veremos, de una gran utilidad en los
osciladores. El cuarzo tiene la propiedad de deformarse mecánicamente,
es decir, aumentar o disminuir su volumen, cuando se le aplica una
diferencia de potencial entre sus extremos. Además, este efecto
piezoeléctrico es reversible, por lo que, si de alguna forma somos
capaces de oprimir un cristal de cuarzo, podríamos observar cómo,
durante el tiempo en que el cristal está reduciendo su tamaño, produciría
una diferencia de potencial entre sus caras opuestas. Este efecto
reversible es parecido al de un motor eléctrico, el cual, si le aplicamos
una diferencia de polaridad comienza a girar pero si, por el contrario, lo
hacemos girar manualmente, se produciría una diferencia de potencial
entre sus dos conexiones.
El cuarzo es uno de los minerales más abundantes en la naturaleza
formado por anhídrido de silicio. Se encuentra en la naturaleza en
diferentes formas, principalmente como "cuarzo a", que se obtiene a alta
temperatura y es hexagonal, y como "cuarzo b", que existe a temperatura
ordinaria. Sin embargo, para su utilización en circuitos, la única variedad
que nos interesa es la formada por cristales prismáticos hexagonales.
Volviendo al efecto piezoeléctrico, diremos que un cristal de cuarzo tiene
una frecuencia natural de oscilación. Supongamos que conectemos un
cristal de cuarzo a una diferencia de potencial provocando, por tanto, que
este se deforme; si, a continuación, dejamos de aplicarle la diferencia de
potencial, el cristal tenderá a su forma original ya que ha cesado la causa
que lo deformaba. Durante su "vuelta" al estado original, el cristal,
comienza a oscilar aumentando y disminuyendo su tamaño hasta que, al
cabo de cierto tiempo, se detendrá definitivamente. Este aumento y
disminución de tamaño son oscilaciones propias del cristal y a una
frecuencia fija que depende exclusivamente del cristal y es lo que
llamamos frecuencia natural de oscilación.
Para comprender mejor esta oscilación del cristal de cuarzo, pensemos
en el clásico globo inflado de aire. Supongamos que cogemos de un
extremo del globo y lo estiramos cierta cantidad sin llegar a explotarlo. El
globo se deforma. Pues bien, si, a continuación, lo soltamos, el globo
evidentemente, va a volver a su posición original. Pero esta "vuelta" a su
posición original no es instantánea sino que, aunque apenas se aprecie
debido a la velocidad con que ocurre, el globo, una vez que hemos
dejado de estirarlo, vuelve a su posición oscilando, es decir, primero se
hace más pequeño que inicialmente, luego más grande, de nuevo más
pequeño y así sucesivamente hasta que termina por adoptar su tamaño
original. Esto lo hace en un tiempo que podría ser del orden de 0,2
segundos y depende del material con que esté hecho el globo. Para
hacernos una idea aproximada de las oscilaciones del cristal de cuarzo
pensemos que este puede oscilar con frecuencias del orden de MHz, es
decir, de millones de veces por segundo.
Oscilador de cristal
Con lo visto sobre el efecto piezoeléctrico parece lógico poder aplicar las
propiedades de este material, el cuarzo, para producir oscilaciones. En
efecto, si a un cristal de cuarzo le aplicamos sobre sus caras opuestas
una diferencia de potencial, y el dispositivo está montado
adecuadamente, comenzarían a producirse fuerzas en las cargas del
interior del cristal. Estas fuerzas entre sus cargas provocarían
deformaciones en el cristal y darían lugar a un sistema electromecánico
que comenzaría a oscilar. Sin embargo, vuelve a ocurrir lo mismo que en
los circuitos formados por un condensador y por una inductancia. Esto
es, las oscilaciones del cristal no duran indefinidamente, ya que se
producen rozamientos en la estructura interna que hacen que se vayan
amortiguando hasta llegar a desaparecer. Por tanto, necesita de un
circuito externo que mantenga las oscilaciones, compensando las
pérdidas producidas por el rozamiento.
A) representación de un cristal de cuarzo. B) equivalente eléctrico
de un oscilador piezoeléctrico
El comportamiento eléctrico del cuarzo se puede asemejar al de una
inductancia, una resistencia y un condensador conectados en paralelo
con otro condensador. Por lo tanto, es equivalente colocar un circuito con
estos componentes que poner un cristal de cuarzo.
Oscilador de puente Wien
Figura de un oscilador de puente Wien
Oscilador Colpitts
El oscilador Colpitts se caracteriza por utilizar un circuito LC en el que aparecen
dos condensadores y una bobina.
La frecuencia de oscilación es:
El oscilador Colpitts se puede realizar con un amplificador inversor o con amplificador no
inversor. En cualquier caso, la ganancia del lazo cerrado debe ser G=1.
Veamos un Colpitts con amplificador inversor.
Figura de un oscilador Colpitts genérico con amplificador inversor.
Utilizando un amplificador inversor, la realimentación viene dada por la relación de
reactancias entre la entrada al amplificador y la salida:
El signo – indica un desfase de 180o.
Veamos un Colpitts con amplificador no inversor:
Figura de un oscilador Colpitts genérico con amplificador no inversor.
Utilizando un amplificador no inversor, la realimentación viene dada por la relación de
reactancias entre la entrada al amplificador y la salida:
A continuación se muestra un oscilador Colpitts usando un amplificador no inversor (BJT base
común). Intenta identificar cada elemento contrastando este circuito con el genérico.
Figura de un oscilador Colpitts.
La frecuencia de oscilación es:
Oscilador Clapp
El oscilador Clapp es una versión mejorada del Colpitts. Se caracteriza por
utilizar un circuito LC en el que aparecen dos condensadores en una rama y una
bobina en serie con un condensador variable en otra.
La frecuencia de oscilación es:
El oscilador Clapp, al igual que el Colpitts, se puede realizar con un amplificador inversor o con
amplificador no inversor.
Veamos un Clapp con amplificador inversor
Figura de un oscilador Clapp genérico con amplificador inversor.
La realimentación es exactamente igual que el circuito oscilador Colpitts con amplificador
inversor:
Clapp con amplificador no inversor
Figura de un oscilador Clapp genérico con amplificador no inversor.
La realimentación es exactamente igual que el circuito oscilador Colpitts con amplificador no
inversor:
A continuación se muestra un oscilador Clapp usando un amplificador no inversor (BJT base
común). De nuevo, intenta identificar cada elemento contrastando este circuito con el genérico.
Figura de un oscilador Clapp con amplificador a transistor.
La frecuencia de oscilación de este circuito es:
Oscilador Hartley
El oscilador Hartley se caracteriza por utilizar un circuito LC en el que aparecen
dos bobinas y un condensador.
La frecuencia de oscilación es:
Del mismo modo que con los osciladores Colpitts y Clapp, se pueden realizar usando un
amplificador inversor o un amplificador no inversor.
Hartley con amplificador inversor.
Figura de un oscilador Hartley genérico con amplificador inversor.
Utilizando un amplificador inversor, la realimentación viene dada por la relación de
reactancias entre la entrada al amplificador y la salida:
El signo – indica un desfase de 180o.
Hartley con amplificador no inversor.
Figura de un oscilador Hartley genérico con amplificador no inversor.
Utilizando un amplificador no inversor, la realimentación viene dada por la relación de
reactancias entre la entrada al amplificador y la salida:
En la siguiente figura se muestra un oscilador Hartley usando un amplificador inversor (BJT
emisor común). De nuevo, intenta identificar cada elemento contrastando este circuito con el
genérico.
Figura de un oscilador Hartley.
La frecuencia de oscilación es:
Oscilador Armstrong
Figura de un oscilador Armstrong.
La frecuencia de oscilación es la de resonancia del circuito tanque de entrada.
La ganancia del amplificador, A, es la correspondiente a un emisor común, en la que hay un
desfase de 180º.
La ganancia de la realimentación debe ser tal que produzca también un desfase de 180º.
Su valor es el de la relación de transformación entre L1 y L2.
Oscilador a cristal
Veamos cómo es el circuito equivalente de un cristal
Figura del circuito equivalente de un cristal.
La frecuencia natural de oscilación del cristal, despreciando R y C´, es:
Esta es la frecuencia de resonancia en serie, fs de la siguiente figura. Y es la frecuencia de
oscilación de un circuito oscilador a cristal en serie.
Figura de la impedancia de un cristal en función de la frecuencia.
Vamos a ver cómo es un circuito oscilador a cristal en serie.
Figura de un oscilador genérico a cristal en serie.
Si se pretende realizar un oscilador a cristal en paralelo, deberá utilizarse la frecuencia fp, que
es la frecuencia de oscilación en paralelo. En este caso el cristal presenta una impedancia
inductiva y la frecuencia de resonancia dependerá de los componentes externos al cristal, que
serán condensadores, y de esta impedancia inductiva del cristal.
La frecuencia de oscilación de un circuito oscilador a cristal en paralelo varía alrededor de un
3% por encima de la frecuencia natural de oscilación del cristal.
Figura de un oscilador genérico a cristal en serie.
Observa que los condensadores C1 y C2 forman con el cristal un circuito en (.
Como el cristal se comporta como una inductancia, podremos sustituirlo por una bobina tal y
como a continuación se muestra.
Figura de un oscilador genérico a cristal en paralelo y su equivalente.
Compara este oscilador con los expuestos hasta este momento. ¿A cual se parece? A un
oscilador Colpitts con amplificador inversor, ¿verdad?
El cálculo de frecuencia de oscilación es el mismo, y el cálculo de ganancia de realimentación es
casi el mismo. Aunque si desechamos R2 serán idénticos.
Los osciladores R-C de redes desfasadas más comunes son los que tienen tres células simples R-C,
los de puente de Wien y los de T puenteada.
Los osciladores de circuitos resonantes se conocen como osciladores L-C. Se conocen dos tipos:
los osciladores que tienen acoplamiento inductivo y los que no lo tienen, a su vez, dentro de los
osciladores con acoplamiento inductivo pueden citarse los sintonizados en drenador para
transistores FET o colector en transistores bipolares y los sintonizados en puerta para transistores
FET o base en los bipolares. Los que no tienen acoplamiento inductivo son los Colpitts, Harley,
Clapp y los de cristal de cuarzo.
Osciladores R-C:
Tres células R-C idénticas: Son generalmente construidos con un amplificador seguido de una red
R-C que hará el desfasaje necesario en la salida hasta cumplir con la condición de estar en fase
con la entrada. Esta red tiene el inconveniente de poseer una considerable pérdida de potencia,
por lo que debe ser recuperada con un amplificador. Tiene la ventaja de que no se utilizan
inductancias, las cuales serían insastifactorias para el uso en audiofrecuencias.
Puente de Wien: Para obtener una frecuencia de funcionamiento mas estable se utiliza una
disposición de puente equilibrado como la del puente de Wien.
El funcionamiento del circuito es el siguiente: a través de una rama del puente, compuesto por
dos células RC (una serie y la otra paralelo), se introduce una realimentación positiva, la
amplitud y la fase de la señal realimentada son función de la frecuencia, existiendo una sola
frecuencia para la cual el desfasaje es nulo. Esta frecuencia será la frecuencia de oscilación. La
red negativa de realimentación tiene la misión de hacer que el módulo de la ganancia de lazo sea
igual a la unidad.
Circuito en T puenteada: Este oscilador es básicamente igual al del puente de Wien, excepto que
el bucle de realimentación positiva se ha sustituido por un cuadripolo en T puenteada.
Osciladores L-C:
Estos osciladores utilizan como red desfasadora de realimentación condesadores e inductancias.
El estudio de estos osciladores no es fácil de realizar, por lo tanto, y para facilitar su compresión,
se analizará el funcionamiento de los osciladores mas utilizados.
Osciladores clásicos L-C:
Los osciladores L-C sin acoplamiento inductivo más ampliamente utilizados son los Colpitts,
Hartley, Clapp y a cristal.
Oscilador Colpitts: Este oscilador utiliza una red LC en p formado por C1, C2 y L.
Oscilador Hartley: El circuito tanque está formado por dos bobinas, L1 y L2 y un capacitor
C con un acoplamiento de coeficiente M
Oscilador Clapp: El esquema de un oscilador de este tipo puede observarse en la figura 3, el
mismo tiene un circuito oscilante compuesto por L3, C2, C4 y C6. El de la figura es un oscilador
de 24 MHz y 300 mW de potencia.
- Oscilador tipo "LP" (Low Power) para frecuencias entre 32 y 200 [Link] oscilador es
igual que el anterior, con la diferencia de que el PIC trabaja de una manera distinta. Este modo
está destinado para trabajar con un cristal de menor frecuencia, que, como consecuencia, hará
que el PIC consuma menos corriente.
- Oscilador tipo "HS" (High Speed) para frecuencias comprendidas entre 4 y 20
[Link] de usar esta configuración cuando usemos cristales mayores de 4 MHz. La
conexión es la misma que la de un cristal normal, a no ser que usemos un circuito oscilador como
el relatado unas líneas más abajo, en la sección de Otras configuraciones.
- Oscilador tipo "RC" (Resistor/Capacitor) para frecuencias no mayores de 5.5 Mhz. Por
último tenemos el oscilador tipo RC que es el más económico por que tan solo se utiliza un
condensador no polarizado y una resistencia. Este tipo de oscilador proporciona una estabilidad
mediocre en la frecuencia generada y podrá ser utilizado para aquellos proyectos que no
requieran precisión