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Funciones y Gestión de Juzgados de Paz

Este documento contiene información sobre los juzgados de paz en España. Establece que cada municipio tendrá un juzgado de paz con jurisdicción en su término, a menos que ya exista un juzgado de primera instancia e instrucción. Los juzgados de paz conocerán asuntos civiles de cuantía baja y faltas penales. Los jueces de paz serán nombrados por los ayuntamientos correspondientes para un periodo de 4 años. También se incluyen disposiciones sobre la competencia de los juzg

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Funciones y Gestión de Juzgados de Paz

Este documento contiene información sobre los juzgados de paz en España. Establece que cada municipio tendrá un juzgado de paz con jurisdicción en su término, a menos que ya exista un juzgado de primera instancia e instrucción. Los juzgados de paz conocerán asuntos civiles de cuantía baja y faltas penales. Los jueces de paz serán nombrados por los ayuntamientos correspondientes para un periodo de 4 años. También se incluyen disposiciones sobre la competencia de los juzg

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TEMA 9 (Gestión):

LOPJ: 99-103; 476.1.i)

CAPÍTULO VI

De los Juzgados de Paz

Artículo 99.

1. En cada municipio donde no exista Juzgado de Primera Instancia e Instrucción, y con jurisdicción en el término
correspondiente, habrá un Juzgado de Paz.

2. Podrá existir una sola Oficina judicial para varios juzgados.

Artículo 100.

1. Los Juzgados de Paz conocerán, en el orden civil, de la sustanciación en primera instancia, fallo y ejecución de los
procesos que la ley determine y cumplirán también las demás funciones que la ley les atribuya.

2. En el orden penal, conocerán en primera instancia de los procesos por faltas que les atribuya la ley. Podrán
intervenir, igualmente, en actuaciones penales de prevención, o por delegación, y en aquellas otras que señalen las
leyes.

Artículo 101.

1. Los Jueces de Paz y sus sustitutos serán nombrados para un periodo de cuatro años por la Sala de Gobierno del
Tribunal Superior de Justicia correspondiente. El nombramiento recaerá en las personas elegidas por el respectivo
Ayuntamiento.

2. Los Jueces de Paz y sus sustitutos serán elegidos por el Pleno del Ayuntamiento, con el voto favorable de la
mayoría absoluta de sus miembros, entre las personas que, reuniendo las condiciones legales, así lo soliciten. Si no
hubiere solicitante, el pleno elegirá libremente.

3. Aprobado el acuerdo correspondiente, será remitido al Juez de Primera Instancia e Instrucción, quien lo elevará a
la Sala de Gobierno.

4. Si en el plazo de tres meses, a contar desde que se produjera la vacante en un Juzgado de Paz, el Ayuntamiento
correspondiente no efectuase la propuesta prevenida en los apartados anteriores, la Sala de Gobierno del Tribunal
Superior de Justicia procederá a designar al Juez de Paz. Se actuará de igual modo cuando la persona propuesta por
el Ayuntamiento no reuniera, a juicio de la misma Sala de Gobierno y oído el Ministerio Fiscal, las condiciones
exigidas por esta ley.

5. Los Jueces de Paz prestarán juramento ante el Juez de Primera Instancia e Instrucción y tomarán posesión ante
quien se hallara ejerciendo la jurisdicción.

Artículo 102.

Podrán ser nombrados Jueces de Paz, tanto titular como sustituto, quienes, aun no siendo licenciados en Derecho,
reúnan los requisitos establecidos en esta ley para el ingreso en la Carrera Judicial, y no estén incursos en ninguna de
las causas de incapacidad o de incompatibilidad previstas para el desempeño de las funciones judiciales, a excepción
del ejercicio de actividades profesionales o mercantiles.
Artículo 103.

1. Los Jueces de Paz serán retribuidos por el sistema y en la cuantía que legalmente se establezca, y tendrán, dentro
de su circunscripción, el tratamiento y precedencia que se reconozcan en la suya a los Jueces de Primera Instancia e
Instrucción.

2. Los Jueces de Paz y los sustitutos, en su caso, cesarán por el transcurso de su mandato y por las mismas causas que
los Jueces de carrera en cuanto les sean de aplicación.

Artículo 476.

1. Corresponde al Cuerpo de Gestión Procesal y Administrativa colaborar en la actividad procesal de nivel superior,
así como la realización de tareas procesales propias.

Con carácter general y bajo el principio de jerarquía, y sin perjuicio de las funciones concretas del puesto de trabajo
que desempeñen, le corresponde:

i) Desempeñar la Secretaría de la Oficina judicial de las Agrupaciones de Secretarías de Juzgados de Paz, de


Juzgados de Paz de más de 7.000 habitantes y de Juzgados de Paz de menos de 7.000 habitantes en los que la
carga de trabajo justifique su establecimiento, así como los restantes puestos de trabajo de los citados centros de
destino adscritos al Cuerpo de Gestión Procesal y Administrativa, todo ello de conformidad con lo que se
determine en las correspondientes relaciones de puestos de trabajo, así como desempeñar puestos de las
unidades administrativas, cuando las relaciones de puestos de trabajo de las citadas unidades así lo establezcan,
siempre que se reúnan los requisitos de conocimiento y preparación exigidos para su desempeño.

LEC: 47; 170; 451; 455.2

Artículo 47. Competencia de los Juzgados de Paz.

A los Juzgados de Paz corresponde el conocimiento, en primera instancia, de los asuntos civiles de cuantía no
superior a 90 euros que no estén comprendidos en ninguno de los casos a que, por razón de la materia, se refiere el
apartado 1 del artículo 250 (materias por las que se sigue los trámites del juicio declarativo verbal).

Artículo 170. Órgano al que corresponde prestar el auxilio judicial.

Corresponderá prestar el auxilio judicial a la Oficina del Juzgado de Primera Instancia del lugar en cuya
circunscripción deba practicarse. No obstante lo anterior, si en dicho lugar tuviera su sede un Juzgado de Paz, y el
auxilio judicial consistiere en un acto de comunicación, a éste le corresponderá practicar la actuación.

Artículo 451. Resoluciones recurribles en reposición. Inexistencia de efectos suspensivos.

1. Contra las diligencias de ordenación y decretos no definitivos cabrá recurso de reposición ante el Secretario
judicial que dictó la resolución recurrida, excepto en los casos en que la ley prevea recurso directo de revisión.

2. Contra todas las providencias y autos no definitivos cabrá recurso de reposición ante el mismo Tribunal que dictó
la resolución recurrida.

3. La interposición del recurso de reposición no tendrá efectos suspensivos respecto de la resolución recurrida.

Artículo 455. Resoluciones recurribles en apelación. Competencia y tramitación preferente.

2. Conocerán de los recursos de apelación:


1.º Los Juzgados de Primera Instancia, cuando las resoluciones apelables hayan sido dictadas por los Juzgados de
Paz de su partido.

2.º Las Audiencias Provinciales, cuando las resoluciones apelables hayan sido dictadas por los Juzgados de Primera
Instancia de su circunscripción.

Ley X. Voluntaria 15/15 de 2 de Julio: 139 a 148

TÍTULO IX

De la conciliación

Artículo 139. Procedencia de la conciliación.

1. Se podrá intentar la conciliación con arreglo a las previsiones de este Título para alcanzar un acuerdo con el fin de
evitar un pleito.

La utilización de este expediente para finalidades distintas de la prevista en el párrafo anterior y que suponga un
manifiesto abuso de derecho o entrañe fraude de ley o procesal tendrá como consecuencia la inadmisión de plano
de la petición.

2. No se admitirán a trámite las peticiones de conciliación que se formulen en relación con:

1.º Los juicios en que estén interesados los menores y las personas con capacidad modificada judicialmente para
la libre administración de sus bienes.

2.º Los juicios en que estén interesados el Estado, las Comunidades Autónomas y las demás Administraciones
públicas, Corporaciones o Instituciones de igual naturaleza.

3.º El proceso de reclamación de responsabilidad civil contra Jueces y Magistrados.

4.º En general, los que se promuevan sobre materias no susceptibles de transacción ni compromiso.

Artículo 140. Competencia.

1. Será competente para conocer de los actos de conciliación el Juez de Paz o el Secretario judicial del Juzgado de
Primera Instancia o del Juzgado de lo Mercantil, cuando se trate de materias de su competencia, del domicilio del
requerido. Si no lo tuviera en territorio nacional, el de su última residencia en España. No obstante lo anterior, si la
cuantía de la petición fuera inferior a 6.000 euros y no se tratara de cuestiones atribuidas a los Juzgados de lo
Mercantil la competencia corresponderá, en su caso a los Jueces de Paz.

Si el requerido fuere persona jurídica, será asimismo competente el del lugar del domicilio del solicitante, siempre
que en dicho lugar tenga el requerido delegación, sucursal, establecimiento u oficina abierta al público o
representante autorizado para actuar en nombre de la entidad, debiendo acreditar dicha circunstancia.

Si tras la realización de las correspondientes averiguaciones sobre el domicilio o residencia, éstas fueran infructuosas
o el requerido de conciliación fuera localizado en otro partido judicial, el Secretario judicial dictará decreto o el Juez
de Paz auto dando por terminado el expediente, haciendo constar tal circunstancia y reservando al solicitante de la
conciliación el derecho a promover de nuevo el expediente ante el Juzgado competente.

2. Si se suscitaren cuestiones de competencia del Juzgado o de recusación del Secretario judicial o Juez de Paz ante
quien se celebre el acto de conciliación, se tendrá por intentada la comparecencia sin más trámites.

Artículo 141. Solicitud.
1. El que intente la conciliación presentará ante el órgano competente solicitud por escrito en la que se consignarán
los datos y circunstancias de identificación del solicitante y del requerido o requeridos de conciliación, el domicilio o
los domicilios en que pueden ser citados, el objeto de la conciliación que se pretenda y la fecha, determinando con
claridad y precisión cuál es el objeto de la avenencia.

El solicitante podrá igualmente formular su solicitud de conciliación cumplimentando unos impresos normalizados
que, a tal efecto, se hallarán a su disposición en el órgano correspondiente.

2. Podrán acompañarse a la solicitud aquellos documentos que el solicitante considere oportunos.

3. En los expedientes de conciliación no será preceptiva la intervención de Abogado ni Procurador.

Artículo 142. Admisión, señalamiento y citación.

1. El Secretario judicial o Juez de Paz, en los cinco días hábiles siguientes a aquel en que se presente la solicitud,
dictará resolución sobre su admisión y citará a los interesados, señalando el día y hora en que haya de tener lugar el
acto de conciliación.

2. Entre la citación y el acto de conciliación deberán mediar al menos cinco días. En ningún caso podrá demorarse la
celebración del acto de conciliación más de diez días desde la admisión de la solicitud.

Artículo 143. Efectos de la admisión.

La presentación con ulterior admisión de la solicitud de conciliación interrumpirá la prescripción, tanto adquisitiva
como extintiva, en los términos y con los efectos establecidos en la ley, desde el momento de su presentación.

El plazo para la prescripción volverá a computarse desde que recaiga decreto del Secretario judicial o auto del Juez
de Paz poniendo término al expediente.

Artículo 144. Comparecencia al acto de conciliación.

1. Las partes deberán comparecer por sí mismas o por medio de Procurador, siendo de aplicación las normas sobre
representación recogidas en el Título I del Libro I de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

2. Si no compareciere el solicitante ni alegare justa causa para no concurrir, se le tendrá por desistido y se archivará
el expediente. El requerido podrá reclamar al solicitante la indemnización de los daños y perjuicios que su
comparecencia le haya originado, si el solicitante no acreditare que su incomparecencia se debió a justa causa. De la
reclamación se dará traslado por cinco días al solicitante, y resolverá el Secretario judicial o el Juez de Paz, sin ulterior
recurso, fijando, en su caso, la indemnización que corresponda.

3. Si el requerido de conciliación no compareciere ni alegare justa causa para no concurrir, se pondrá fin al acto,
teniéndose la conciliación por intentada a todos los efectos legales. Si, siendo varios los requeridos, concurriese sólo
alguno de ellos, se celebrará con él el acto y se tendrá por intentada la conciliación en cuanto a los restantes.

4. Si el Secretario judicial o el Juez de Paz, en su caso, considerase acreditada la justa causa alegada por el solicitante
o requerido para no concurrir, se señalará nuevo día y hora para la celebración del acto de conciliación en el plazo de
los cinco días siguientes a la decisión de suspender el acto.

Artículo 145. Celebración del acto de conciliación.

1. En el acto de conciliación expondrá su reclamación el solicitante, manifestando los fundamentos en que la apoye;
contestará el requerido lo que crea conveniente y podrán los intervinientes exhibir o aportar cualquier documento
en que funden sus alegaciones. Si no hubiera avenencia entre los interesados, el Secretario judicial o el Juez de Paz
procurará avenirlos, permitiéndoles replicar y contrarreplicar, si quisieren y ello pudiere facilitar el acuerdo.
2. Si se alegare alguna cuestión que pueda impedir la válida prosecución del acto de conciliación se dará por
terminado el acto y se tendrá por intentada la conciliación sin más trámites.

3. Si hubiere conformidad entre los interesados en todo o en parte del objeto de la conciliación, se hará constar
detalladamente en un acta todo cuanto acuerden y que el acto terminó con avenencia así como los términos de la
misma, debiendo ser firmada por los comparecientes. Si no pudiere conseguirse acuerdo alguno, se hará constar que
el acto terminó sin avenencia.

4. El desarrollo de la comparecencia se registrará, si fuera posible, en soporte apto para la grabación y reproducción
del sonido y de la imagen, de conformidad con lo dispuesto en la Ley de Enjuiciamiento Civil. Finalizado el acto, el
Secretario judicial dictará decreto o el Juez de Paz dictará auto haciendo constar la avenencia o, en su caso, que se
intentó sin efecto o que se celebró sin avenencia, acordándose el archivo definitivo de las actuaciones.

Artículo 146. Testimonio y gastos.

Las partes podrán solicitar testimonio del acta que ponga fin al acto de conciliación.

Los gastos que ocasionare el acto de conciliación serán de cuenta del que lo hubiere promovido.

Artículo 147. Ejecución.

1. A los efectos previstos en el artículo 517.2.9.º de la Ley de Enjuiciamiento Civil, el testimonio del acta junto con el
del decreto del Secretario judicial o del auto del Juez de Paz haciendo constar la avenencia de las partes en el acto de
conciliación, llevará aparejada ejecución.

A otros efectos, lo convenido tendrá el valor y eficacia de un convenio consignado en documento público y solemne.

2. Será competente para la ejecución el mismo Juzgado que tramitó la conciliación cuando se trate de asuntos de la
competencia del propio Juzgado. En los demás casos será competente para la ejecución el Juzgado de Primera
Instancia a quien hubiere correspondido conocer de la demanda.

3. La ejecución se llevará a cabo conforme a lo establecido en la Ley de Enjuiciamiento Civil para la ejecución de
sentencias y convenios judicialmente aprobados.

Artículo 148. Acción de nulidad.

1. Contra lo convenido en el acto de conciliación sólo podrá ejercitarse la acción de nulidad por las causas que
invalidan los contratos.

2. La demanda ejercitando dicha acción deberá interponerse en un plazo de quince días desde que se celebró la
conciliación ante el tribunal competente y se sustanciará por los trámites del juicio que corresponda a su materia o
cuantía.

3. Acreditado el ejercicio de la acción de nulidad, quedará en suspenso la ejecución de lo convenido en el acto de


conciliación hasta que se resuelva definitivamente sobre la acción ejercitada.

LRC: 10-11 (Vixente ata o 30 de Xuño 2020).

Artículo diez.

El Registro Civil está integrado:

Primero. Por los Registros Municipales, a cargo del Juez municipal o comarcal, asistido del Secretario, salvo lo
dispuesto en el artículo siguiente.
Segundo. Por los Registros Consulares, a cargo de los Cónsules de España en el extranjero.

Tercero. Por el Registro Central, a cargo de un funcionario de la Dirección General.

Artículo once.

Existirá, cuando menos, un Registro para cada término municipal, salvo la Sección cuarta, que será única para toda la
circunscripción del Juzgado Municipal o Comarcal correspondiente.

En las poblaciones en que haya más de un Juzgado Municipal, los Registros seguirán a cargo de los Jueces
municipales, asistidos por Secretarios de la Justicia Municipal, en la forma que establezca el Reglamento.

Los Jueces de Paz, en los Registros Municipales respectivos, actuarán asistidos de los Secretarios, por delegación del
Juez municipal o comarcal correspondiente.

RRC: 46; 65; 238; 253; 348; 364 (Vixente ata o 30 de Xuño 2020).

Art. 46.

En los Registros Municipales, el Juez de Paz actúa por delegación del Encargado y con iguales facultades, salvo en los
expedientes.

En su virtud, extenderá las inscripciones dentro del plazo de nacimiento de hijos habidos en matrimonio, las
ordinarias de defunción, las de matrimonio en forma religiosa mediante la certificación respectiva, las de matrimonio
en forma civil cuyo previo expediente haya instruido, y las notas marginales que no sean de rectificación o
cancelación.

No deberá, sin embargo, extender ningún otro asiento, salvo en casos de urgente necesidad, sin recibir instrucción
particular y por escrito del Encargado, solicitada y despachada inmediatamente, la cual será archivada con los demás
antecedentes relativos al asiento, reservándose minuta el Encargado.

En todo caso, cumplirá cuantos cometidos reciba del Encargado del Registro.

Las certificaciones, siempre, se expedirán y firmarán conjuntamente por el Juez y el Secretario.

Art. 65. (Leer)

Los órganos del registro comunicarán a sus superiores las infracciones a las que corresponda sanción mayor que a
que ellos puedan imponer o cometidas por funcionarios no sujetos a su autoridad.

Los Jueces de Paz impondrán, como Delegados del Registro, multas hasta 250 pesetas.

En ningún caso las multas serán inferiores de 50 pesetas; podrán imponerse, aunque los infractores hubieren cesado
en sus cargos, siempre que no hayan transcurrido cinco años de la infracción.

Se impondrán previa citación del infractor, examinando las causas que excusen, atenúen o agraven la infracción y
teniendo en cuenta su situación económica. Se harán efectivas en papel del Estado y, en su defecto, por la vía de
apremio.

Art. 238.

Es competente para la instrucción del expediente previo a la celebración del matrimonio el Juez encargado o de Paz,
o el Encargado del Registro Civil consular, correspondiente al domicilio de cualquiera de los contrayentes.
Art. 253. (Leer)

La autoridad o funcionario competente, para autorizar el matrimonio del que se halle en peligro de muerte,
extenderá el acta oportuna, que deberá contener las circunstancias necesarias para practicar la inscripción.

El Delegado del Registro Civil, designado conforme a lo previsto en el número 6.º del artículo 71 de este Reglamento,
tiene competencia para autorizar este matrimonio y para levantar el acta.

El Juez de Paz está dispensado de pedir instrucciones al Encargado cuando lo impida la urgencia del caso, pero le
dará cuenta inmediata del matrimonio autorizado.

Art. 348. (Leer)

La solicitud para iniciar el expediente se dirigirá al órgano que ha de resolver, contendrá las menciones conocidas de
identidad del promotor y de quienes tengan interés legítimo, expondrá sucinta y numeradamente los hechos, las
pruebas y diligencias que acompañe y proponga y Ios fundamentos de derecho y fijará con claridad y precisión lo que
se pida.

Las solicitudes que tiendan a concordar el Registro con la realidad, aunque sean defectuosas, deberán admitirse y se
informará a los interesados sobre el modo de subsanar los defectos.

Formulada solicitud ante el Registro del domicilio del promotor, el Encargado instruirá las diligencias oportunas con
intervención del Ministerio Fiscal, quien emitirá informe, y en unión del suyo propio, dará al expediente el curso
reglamentario.

Para la recepción de la solicitud y práctica de las diligencias de auxilio, son competentes los Jueces de Paz.

Tanto los Procuradores como los Abogados podrán asistir con el carácter de apoderados o con el de auxiliares de los
interesados, cuando éstos quieran valerse espontáneamente de ellos.

Art. 364.

El expediente de fe de vida o estado se ajustará a las siguientes normas:

1.ª Es competente el Encargado y, por delegación, el Juez de Paz del domicilio del sujeto a que se refiere.

2.ª No se requiere audiencia del Ministerio fiscal ni comunicación a interesados, pero aquél o éstos pueden
constituirse en parte o hacer las manifestaciones que estimen oportunas.

3.ª Siempre que sea posible se pedirá declaración al propio sujeto sobre su identidad o estado.

4.ª Para la fe de vida, basta la identificación del sujeto.

5.ª Cuando se trate de declarar el estado, se abrirá a cada persona una ficha en la que se indicará el lugar y fecha de
nacimiento. La apertura se comunicará al Registro de nacimiento, a fin de que la consigne por nota al margen de la
inscripción y comunique, para su constancia en la ficha y efectos en los expedientes las notas marginales de
matrimonio y defunción ya practicadas o según se vayan produciendo. La declaración, que se reseñará en la ficha, no
puede demorarse por falta de inscripción de nacimiento o del obligado acuse de recibo con la indicación de haberse
practicado la nota marginal.

6.ª Para el estado de soltero, viudo o divorciado se acreditará suficientemente su posesión, salvo que al Encargado le
conste, y basta para acreditarlo la declaración jurada de una persona, preferentemente familiar.

7.ª Se tramitará con urgencia, y siempre dentro del plazo máximo de cinco días hábiles.
LECR: 13; 259; 273; 307; 308; 310; 317; 421; 477; 563

Artículo 13.

Se consideran como primeras diligencias la de consignar las pruebas del delito que puedan desaparecer, la de
recoger y poner en custodia cuanto conduzca a su comprobación y a la identificación del delincuente, la de detener,
en su caso, a los presuntos responsables del delito, y la de proteger a los ofendidos o perjudicados por el mismo, a
sus familiares o a otras personas, pudiendo acordarse a tal efecto las medidas cautelares a las que se refiere el
artículo 544 bis (prohibición de residir en un determinado lugar, barrio, municipio, provincia u otra entidad local, o
Comunidad Autónoma, así como la de prohibir acudir a determinados lugares, barrios, municipios, provincias u otras
entidades locales, o Comunidades Autónomas, o de aproximarse o comunicarse, con la graduación que sea precisa, a
determinadas personas) o la orden de protección prevista en el artículo 544 ter de esta ley (para las víctimas de
violencia doméstica).

Artículo 259.

El que presenciare la perpetración de cualquier delito público está obligado a ponerlo inmediatamente en
conocimiento del Juez de instrucción, de paz, comarcal o municipal o funcionario fiscal más próximo al sitio en que se
hallare, bajo la multa de 25 a 250 pesetas.

Artículo 273.

En los casos del artículo anterior, cuando se trate de un delito in fraganti o de los que no dejan señales permanentes
de su perpetración, o en que fuere de temer fundadamente la ocultación o fuga del presunto culpable, el particular
que intentare querellarse del delito podrá acudir desde luego al Juez de instrucción o municipal que estuviere más
próximo o a cualquier funcionario de policía, a fin de que se practiquen las primeras diligencias necesarias para hacer
constar la verdad de los hechos y para detener al delincuente.

Artículo 307.

En el caso de que el Juez municipal comenzare a instruir las primeras diligencias del sumario, practicadas que sean las
más urgentes y todas las que el Juez de instrucción le hubiere prevenido, le remitirá la causa, que nunca podrá
retener más de tres días.

Artículo 308.

Inmediatamente que los Jueces de instrucción o de Paz, en su caso, tuvieren noticia de la perpetración de un delito,
el Secretario judicial lo pondrá en conocimiento del Fiscal de la respectiva Audiencia, y dará, además, parte al
Presidente de ésta de la formación del sumario, en relación sucinta, suficientemente expresiva del hecho, de sus
circunstancias y de su autor, dentro de los dos días siguientes al en que hubieren principiado a instruirle.

Los Jueces de Paz darán cuenta inmediata de la prevención de las diligencias al de Instrucción a quien corresponda.

Artículo 310.

Los Jueces de instrucción podrán delegar en los municipales la práctica de todos los actos y diligencias que esta Ley
no reserve exclusivamente a los primeros cuando alguna causa justificada les impida practicarlos por sí. Pero
procurarán hacer uso moderado de esta facultad, y el Tribunal inmediato superior cuidará de impedir y corregir la
frecuencia injustificada de estas delegaciones.
Artículo 317.

El Juez municipal tendrá las mismas facultades que el de instrucción para no comunicar al querellante particular las
actuaciones que practicare.

Artículo 421.

El Juez de instrucción o municipal en su caso, hará concurrir a su presencia y examinará a los testigos citados en la
denuncia o en la querella, o en cualesquiera otras declaraciones o diligencias, y a todos los demás que supieren
hechos o circunstancias, o poseyeren datos convenientes para la comprobación o averiguación del delito y del
delincuente.

Se procurará, no obstante, omitir la evacuación de citas impertinentes o inútiles.

Artículo 477.

El acto pericial será presidido por el Juez instructor o, en virtud de su delegación, por el Juez municipal. Podrá
también delegar, en el caso del artículo 353, en un funcionario de Policía judicial.

Asistirá siempre el Secretario que actúe en la causa.

Artículo 563.

Si el edificio o lugar cerrado estuviese en el territorio propio del Juez instructor, podrá encomendar la entrada y
registro, al Juez municipal del territorio en que el edificio o lugar cerrado radiquen, o a cualquier Autoridad o agente
de Policía judicial. Si el que lo hubiese ordenado fuere el Juez municipal, podrá encomendarlo también a dichas
Autoridades o agentes de Policía judicial.

Cuando el edificio o lugar cerrado estuviere fuera del territorio del Juez, encomendará éste la práctica de las
operaciones al Juez de su propia categoría del territorio en que aquéllos radiquen, el cual, a su vez, podrá
encomendarlas a las Autoridades o agentes de Policía judicial.

Real Decreto 257/93 de 19 de febrero: 1-6 por el que se regulan las Agrupaciones de Secretarías de Juzgados de Paz.
(Leer)

Artículo 1. Ámbito de aplicación.

El presente Real Decreto será de aplicación a las Agrupaciones de Secretarías de Juzgados de Paz que se constituyan
con arreglo a lo previsto en el artículo 50.1 y 2 de la Ley 38/1988, de 28 de diciembre, de Demarcación y de Planta
Judicial.

Artículo 2. Requisitos para su constitución.

1. Todos los Juzgados de Paz integrantes de una Agrupación de Secretarías deberán formar parte del mismo partido
judicial.

2. Las circunscripciones territoriales de los municipios cuyos Juzgados de Paz integren una Agrupación deberán ser
limítrofes.

3. Se concederá prioridad para constituir Agrupaciones de Secretarías de Juzgados de Paz en los antiguos Distritos
cuyos Juzgados se convirtieron en Juzgados de Paz, con arreglo a lo establecido en la disposición transitoria tercera,
1, regla 5., de la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial.
Artículo 3. Determinación de las plantillas y cabeceras de las Agrupaciones.

1. Las Agrupaciones de Secretarías de Juzgados de Paz configuradas por municipios que integraban los antiguos
Distritos serán servidas por el personal al servicio de la Administración de Justicia, que figura en la plantilla orgánica
de los Juzgados de Paz del anexo I de la Orden del Ministro de Justicia de 22 de noviembre de 1989, actualizada con
los incrementos que se hayan producido.

2. La plantilla de personal al servicio de la Administración de Justicia de las restantes Agrupaciones de Secretarías de


Juzgados de Paz será fijada en la Orden ministerial por la que se constituyan las mismas.

3. A efectos de lo dispuesto en los artículos 48.1, párrafo O), y 75.1 del Reglamento Orgánico de los Cuerpos de
Oficiales, Auxiliares y Agentes de la Administración de Justicia, aprobado por Real Decreto 2003/1986, de 19 de
septiembre, en el municipio de mayor población de derecho de la respectiva Agrupación de Secretarías de Juzgados
de Paz se constituirá el centro de trabajo y fijará su residencia el personal al que se refiere el apartado 2 de este
artículo.

4. Al personal de la Administración de Justicia destinado en Agrupaciones de Secretarías de Juzgados de Paz le será


de aplicación el Real Decreto 236/1988, de 4 de marzo, de indemnizaciones por razón del servicio, cuando se
desplacen fuera del término municipal donde radique su residencia oficial para realizar las funciones propias de la
Agrupación.

Artículo 4. Procedimiento para su aprobación.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 50.1 y 2 de la Ley de Demarcación y de Planta Judicial y en el artículo
47.1 del Reglamento Orgánico de los Cuerpos de Oficiales, Auxiliares y Agentes de la Administración de Justicia,
aprobado por Real Decreto 2003/1986, de 19 de septiembre, la constitución de las Agrupaciones de Secretarías de
Juzgados de Paz, así como la determinación de la plantilla de las mismas, se efectuará mediante Orden del Ministro
de Justicia, oídas las Organizaciones Sindicales más representativas y con el informe previo del Consejo General del
Poder Judicial y de las Comunidades Autónomas respectivas.

Artículo 5. Dependencia funcional.

El Juez de Primera Instancia e Instrucción o, en su caso, el Juez Decano del respectivo partido judicial, ejercerá las
funciones que, en materia de gestión de personal, se atribuyen al jefe del organismo correspondiente por el
Reglamento Orgánico de Oficiales, Auxiliares y Agentes de la Administración de Justicia, aprobado por Real Decreto
2003/1986, de 19 de septiembre.

Artículo 6. Plan de actividades y desplazamientos.

Por las Gerencias Territoriales del Ministerio de Justicia, o por el órgano competente de las Comunidades
Autónomas, se elaborará un plan semestral de actividades y desplazamientos del personal destinado en las
Agrupaciones de Secretarías de Juzgados de Paz.

Ley 38/1988, de 28 de diciembre, de Demarcación y Planta Judicial: Arts. 49-52

Artículo 49.

1. Los Jueces de Paz percibirán una retribución con arreglo a los módulos que se fijen en la Ley de Presupuestos
Generales del Estado en función del número de habitantes de derecho de la localidad.
2. La percepción a que se refiere el apartado anterior de este artículo será compatible con las percepciones
ordinarias obtenidas por el interesado en el ejercicio de actividades profesionales o mercantiles. En ningún caso
supondrá reconocimiento de dependencia alguna con respecto al Ayuntamiento.

Artículo 50.

1. La Secretaría de los Juzgados de Paz de poblaciones de más de 7.000 habitantes y la de aquellos otros Juzgados de
Paz o Agrupaciones de Secretarías de los mismos en los que la carga de trabajo lo justifique, será desempeñada por
un Oficial al servicio de la Administración de Justicia, conforme se determinen en la plantilla del Cuerpo.

2. La Orden de plantilla determinará las agrupaciones a que se refiere el artículo 99.2 de la Ley Orgánica del Poder
Judicial.

3. En los demás Juzgados de Paz, el Ayuntamiento nombrará una persona idónea para el desempeño de la Secretaría
y lo comunicará al Ministerio de Justicia para su aprobación.

4. Con sujeción al régimen local, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos podrán promover y efectuar
Agrupaciones de Secretarías para que sean servidas por un solo funcionario.

Artículo 51.

1. En los Juzgados de Paz se prestará servicio por personal dependiente del Ayuntamiento, sin perjuicio de la
normativa aplicable al ejercicio de su función.

2. No obstante, en los Juzgados de Paz de poblaciones de más de 7.000 habitantes y en aquellos otros Juzgados de
Paz en los que la carga de trabajo lo justifique prestarán servicio funcionarios de los Cuerpos al servicio de la
Administración de Justicia, con arreglo a las plazas que se prevean en la plantilla de dichos Cuerpos.

3. Las instalaciones y medios instrumentales del Juzgado de Paz, salvo cuando fuere conveniente su gestión total o
parcial por el Ministerio de Justicia o la Comunidad Autónoma respectiva, estarán a cargo del Ayuntamiento
respectivo.

Artículo 52.

En los Presupuestos Generales del Estado se establecerá un crédito para subvencionar a los Ayuntamientos por la
atención de los conceptos a que se refieren los dos artículos anteriores. La subvención se modulará en función del
número de habitantes de derecho del municipio.

Reglamento 3/1995, de 7 de junio (Todo Arts. 1-32)

TÍTULO I.
DE LOS JUECES DE PAZ Y SU FORMA DE NOMBRAMIENTO.

Artículo 1.

1. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 298.2 de la LOPJ, los Jueces de Paz ejercen funciones
jurisdiccionales sin pertenecer a la Carrera Judicial, con sujeción al régimen establecido en dicha Ley, sin carácter de
profesionalidad y con inamovilidad temporal, formando parte durante su mandato del Poder Judicial.

2. Para ser Juez de Paz se requiere ser español, mayor de edad y no estar incurso en ninguna de las causas de
incapacidad que establece el artículo 303 de la LOPJ.

Artículo 2.
1. En cada municipio donde no exista Juzgado de Primera Instancia e Instrucción, y con jurisdicción en el término
correspondiente, habrá un Juzgado de Paz (artículo 99.1 de la LOPJ).

2. Excepcionalmente podrá existir una sola Secretaría para varios Juzgados de Paz.

Artículo 3.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 100 de la LOPJ, los Jueces de Paz conocerán en el orden civil y penal
de los procesos cuya competencia les corresponde por Ley. Cumplirán también funciones de Registro Civil y las
demás que la Ley les atribuya.

Artículo 4.

Los Jueces de Paz y sus sustitutos serán nombrados para un período de cuatro años por la Sala de Gobierno del
Tribunal Superior de Justicia correspondiente.

El nombramiento recaerá en las personas elegidas por el respectivo Ayuntamiento (artículo 101.1 de la LOPJ).

Artículo 5.

1. Las vacantes en el cargo de Juez de Paz titular y sustituto se anunciarán por el Ayuntamiento respectivo con la
suficiente antelación, mediante convocatoria pública, con indicación del plazo y lugar de presentación de instancias.
Se publicará en el Boletín Oficial de la provincia y mediante edictos en el tablón de anuncios del Ayuntamiento, en el
Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido o Juzgado Decano y en el propio Juzgado de Paz.

2. Las Salas de Gobierno de los Tribunales Superiores de Justicia participarán a los Ayuntamientos la previsión o
existencia de vacantes a los efectos de la convocatoria a que se refiere el apartado anterior.

Artículo 6.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 101.2 de la LOPJ la elección de Juez de Paz y de su sustituto se
efectuará por el Pleno del Ayuntamiento con el voto favorable de la mayoría absoluta de sus miembros, entre las
personas que, reuniendo las condiciones legales, así lo soliciten. Si no hubiera solicitantes, el Pleno elegirá
libremente con sujeción a los mismos requisitos de procedimiento.

Artículo 7.

1. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 101.3 de la LOPJ el acuerdo del Ayuntamiento será remitido al Juez
de Primera Instancia e Instrucción del partido o, si hubiere varios, al Decano, que lo elevará a la Sala de Gobierno.

2. Al acuerdo del Ayuntamiento se acompañará una certificación comprensiva de los siguientes extremos:

a. Referencia detallada de las circunstancias en que se produjo la elección.

b. Mención expresa de la observancia del quórum exigido por la Ley.

c. Datos de identificación y condiciones de capacidad y de compatibilidad de los elegidos.

Artículo 8.

Si la Sala de Gobierno del Tribunal de Justicia considera que las personas elegidas por el Ayuntamiento reúnen las
condiciones de capacidad y de elegibilidad exigidas por la Ley expedirá los correspondientes nombramientos y
ordenará su publicación en el Boletín Oficial de la provincia, dando cuenta de los mismos al Consejo General del
Poder Judicial y al Juez de Primera Instancia e Instrucción de Partido, o al Decano si hubiere varios.
Artículo 9.

1. Si por el contrario, oído el Ministerio Fiscal, la Sala de Gobierno estima que la persona o personas propuestas por
el Ayuntamiento no reúnen las condiciones exigidas por la Ley, procederá a designar directamente al Juez de Paz.

2. Actuará del mismo modo si, en el plazo de tres meses desde que se produjera la vacante en un Juzgado de Paz, el
Ayuntamiento correspondiente no efectuase la propuesta prevista en los artículos anteriores.

Artículo 10.

1. En los casos en que el Ayuntamiento formulase únicamente propuesta de Juez de Paz titular sin incluir al sustituto,
la Sala de Gobierno procederá a la designación directa del sustituto.

2. En estos casos la Sala de Gobierno podrá recabar los datos e informes que estime pertinentes a través del Juzgado
de Primera Instancia e Instrucción del Partido o del Decano si hubiere varios.

Artículo 11.

1. Cuando la Sala de Gobierno deba proceder a la designación directa del Juez de Paz, de acuerdo con lo indicado en
los artículos anteriores, se anunciará la vacante en el Boletín Oficial de la provincia donde tenga su sede el Juzgado
de Paz. Se acordará asimismo la publicación de edictos en el tablón de anuncios del Ayuntamiento correspondiente,
en el del Tribunal Superior de Justicia, en el del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido y en el del
Juzgado de Paz. Quienes estén interesados en el nombramiento podrán formular solicitudes directamente ante la
Sala de Gobierno.

2. La Sala de Gobierno valorará los méritos de los solicitantes y designará entre los peticionarios al que estime más
idóneo.

3. Si no hubiera solicitudes o los solicitantes no reunieran las condiciones legales la Sala de Gobierno podrá efectuar
la designación libremente entre quienes, a su juicio, reúnan los requisitos de idoneidad y se hallen dispuestos a
aceptarla, procediendo al efecto a recabar los datos e informes que estime pertinentes a través del Juzgado de
Primera Instancia e Instrucción del Partido, o del Decano si hubiere varios.

Artículo 12.

Contra los acuerdos de nombramiento de Jueces de Paz cabe recurso ordinario o de revisión, en su caso, ante el
Pleno del Consejo General del Poder Judicial en los plazos y por los motivos y formas que establece la  Ley 30/1992,
de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo
Común.
TÍTULO II.

DE LAS CONDICIONES DE CAPACIDAD Y COMPATIBILIDAD.

Artículo 13.

Podrán ser nombrados Jueces de Paz, tanto titulares como sustitutos, quienes, aun no siendo licenciados en
Derecho, reúnan los requisitos establecidos en la LOPJ para el ingreso en la Carrera Judicial, excepto los derivados de
la jubilación por edad, siempre que ésta no suponga impedimento físico o psíquico para el cargo.

Artículo 14.
1. Durante su mandato los Jueces de Paz estarán sujetos al régimen de incompatibilidades y prohibiciones reguladas
en los artículos 389 a 397 de la LOPJ en lo que les sea aplicable.

2. En todo caso tendrán compatibilidad para el ejercicio de las siguientes actividades:

a. La dedicación a la docencia o a la investigación jurídica.

b. El ejercicio de actividades profesionales o mercantiles que no impliquen asesoramiento jurídico de


ningún tipo y que, por su naturaleza, no sean susceptibles de impedir o menoscabar su imparcialidad o
independencia ni puedan interferir en el estricto cumplimiento de los deberes judiciales.

Artículo 15.

1. Cuando en la persona elegida por el Ayuntamiento concurriera alguna causa de incompatibilidad, podrá la Sala de
Gobierno proceder a su nombramiento si el propuesto reúne los requisitos legales de capacidad, concediéndole el
plazo de ocho días para que acredite el cese en el ejercicio de la actividad incompatible.

2. En el caso de que no acredite el extremo anterior en el plazo previsto, se entenderá que renuncia al cargo de Juez
de Paz.

Artículo 16.

La autorización, reconocimiento o denegación de compatibilidad de los Jueces de Paz y sustitutos corresponde al


Consejo General del Poder Judicial previo informe del Presidente del Tribunal Superior de Justicia respectivo.

TÍTULO III.

DE LOS DERECHOS Y DEBERES.

Artículo 17.

1. Los Jueces de Paz deberán residir en la población donde tenga su sede el Juzgado de Paz.

2. No obstante, la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia del que dependan podrá autorizar por causas
justificadas la residencia en lugar distinto, siempre que sea compatible con el exacto cumplimiento de los deberes
propios del cargo.

Artículo 18.

En cada Juzgado de Paz el Juez fijará las horas de audiencia, dándose al acuerdo correspondiente la debida
publicidad.

Artículo 19.

Los Jueces de Paz durante el tiempo de su mandato gozarán de inamovilidad.

Artículo 20.

1. Los Jueces de Paz tomarán posesión de su respectivo cargo dentro de los veinte días naturales siguientes a la fecha
de publicación de su nombramiento en el Boletín Oficial de la provincia, previo juramento o promesa ante el Juez de
Primera Instancia e Instrucción del Partido, o Decano si hubiere varios.
2. La Sala de Gobierno podrá prorrogar tales plazos si mediase justa causa.

3. La duración del mandato se computará desde la fecha de publicación de su nombramiento en el  Boletín Oficial de
la provincia.

Artículo 21.

1. Si la persona nombrada para ejercer como Juez de Paz se negase a prestar juramento o promesa, cuando proceda,
o dejara de tomar posesión sin justa causa, se entenderá que renuncia al cargo.

2. No estarán obligados a prestar juramento o promesa quienes ya lo hubieren prestado con anterioridad como
Jueces de Paz.

Artículo 22.

Una vez hayan tomado posesión de sus cargos, les será expedido por la Sala de Gobierno respectiva un carné
acreditativo de su identidad conforme al modelo aprobado por el Consejo General del Poder Judicial.

Artículo 23.

No podrán los Jueces de Paz pertenecer a partidos políticos o sindicatos, o tener empleo al servicio de los mismos, y
les estarán prohibidas las actividades comprendidas en el artículo 395 de la LOPJ.

Artículo 24.

Los Jueces de Paz no podrán revelar hechos o noticias referentes a personas físicas o jurídicas de los que hayan
tenido conocimiento en el ejercicio de sus funciones, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 396 de la LOPJ.

Artículo 25.

1. Los Jueces de Paz serán sustituidos por sus respectivos sustitutos en los casos de enfermedad o ausencia por causa
legal.

2. Cuando no existiera Juez sustituto, la Sala de Gobierno prorrogará la jurisdicción al titular de otra localidad, que
desempeñará ambos cargos.

Artículo 26.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 103.1 de la LOPJ, los Jueces de Paz serán retribuidos por el sistema y
la cuantía legalmente establecidos.

Artículo 27.

Los Jueces de Paz tendrán derecho dentro de su circunscripción al tratamiento y precedencia que se les reconozcan
en el Reglamento correspondiente.

Artículo 28.

1. Los Jueces de Paz cesarán en su cargo por las siguientes causas:

a. Por el transcurso del plazo por el que fueron nombrados. No obstante, una vez transcurrido dicho plazo y
hasta tanto se proceda a efectuar nuevo nombramiento, la Sala de Gobierno podrá prorrogar su mandato
hasta la toma de posesión del nuevo Juez de Paz.

b. Por renuncia aceptada por la Sala de Gobierno que los nombró.


c. Por incurrir en causa de incapacidad o incompatibilidad.

En los casos anteriores, el Acuerdo correspondiente de la Sala de Gobierno será comunicado al Consejo General del
Poder Judicial.

2. En caso de sanción disciplinaria, pérdida de la nacionalidad española o condena a pena privativa de libertad por
razón de delito doloso, el cese será acordado por el Pleno del Consejo General del Poder Judicial.

Artículo 29.

Los Jueces de Paz están sujetos al régimen de licencias y permisos previsto en los  artículos 370 a 377 de la LOPJ con
las excepciones que se deriven de la naturaleza del cargo y de su carácter no profesional.

TÍTULO IV.

DE LA RESPONSABILIDAD DE LOS JUECES DE PAZ.

Artículo 30.

La responsabilidad penal de los Jueces de Paz por delitos o faltas cometidos en el ejercicio de las funciones de su
cargo se exigirá conforme a lo dispuesto en los artículos 405 a 410 de la LOPJ en lo que les sea aplicable.

Artículo 31.

1. Los Jueces de Paz responderán civilmente por los daños y perjuicios que causaren cuando en el desempeño de sus
funciones incurrieren en dolo o culpa, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 411 a 413 de la LOPJ.

2. La responsabilidad civil podrá exigirse de conformidad con lo dispuesto en los artículos 412 y 413 de la LOPJ.

Artículo 32.

Los Jueces de Paz están sujetos a responsabilidad disciplinaria en los casos y con las garantías establecidas en la  LOPJ,
en lo que les sea aplicable.

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