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En el Perú la educación sexual en

las escuelas debe fortalecerse


Las escuelas apoyan la educación sexual, pero
deben superar deficiencias para lograr su completa
implementación
En el Perú existe una fuerte demanda por una educación sexual integral (ESI), así como
apoyo para su implementación. Un estudio reciente indica que la implementación actual
de esta temática no cubre las necesidades de los y las adolescentes. Investigadores de
la Universidad Peruana Cayetano Heredia y del Guttmacher Institute con sede en los
EE.UU. llevaron a cabo, en 61 escuelas secundarias, una encuesta enfocada en el
currículo de la ESI y su implementación dirigida a estudiantes en edades de 15 a 17
años en tres zonas del país con diferencias geográficas y culturales: Lima (costa),
Ayacucho (sierra) y Ucayali (selva).

Según los estándares internacionales establecidos por las Naciones Unidas y otras
agencias, la ESI debe cubrir una variedad de temas, los cuales corresponden a cinco
categorías clave identificadas por el equipo del estudio: fisiología sexual y reproductiva;
prevención de VIH/ITS; anticoncepción y embarazo no planeado; valores y habilidades
interpersonales; género y derechos sexuales y reproductivos. La ESI es importante para
que los y las adolescentes, así como la gente joven lleven vidas sexuales y reproductivas
saludables, en términos tanto de su bienestar físico como de sus relaciones personales.
En 2008, el gobierno peruano promulgó lineamientos para la ESI, los cuales aún no han
terminado de ser implementados debido a la falta de voluntad política de los gobiernos
en cada período. Ello ha resultado en el financiamiento limitado para capacitar a los
maestros, así como para monitorear y evaluar este programa.  

Los/las investigadores/as han encontrado que existe un apoyo generalizado para la


educación sexual en los sistemas escolares peruanos: virtualmente todos los estudiantes,
maestros y directores de escuela encuestados consideraron que debería impartirse. Por
otra parte 92% de los y las estudiantes que habían recibido algún tipo de educación
sexual la consideraron útil para sus vidas personales. No obstante, mientras que el 75%
de los y las estudiantes reportó haber aprendido al menos un tema en cada una de las
cinco principales categorías de la ESI, solamente el 9% reportó haber aprendido todos
los temas necesarios para que la educación sexual se considere integral.

Tres de cada cuatro maestros que participaron en el estudio afirmaron que uno de los
mayores obstáculos para la impartición de educación sexual en el Perú era la falta de
materiales de enseñanza y recursos. Si bien existe un currículo nacional de ESI, menos
de la mitad de los maestros reportó tener acceso a planes, actividades de aprendizaje o a
los libros de texto nacionales sobre el tema. Además, menos de la mitad de los maestros
encuestados había recibido capacitación en educación sexual antes de dar clases sobre la
materia.
“Además de los obstáculos logísticos y presupuestales, encontramos que el 61% de los
maestros encuestados consideraba que los padres de los y las estudiantes se oponían a la
educación sexual integral, y puede que eso también haya sido —hasta ahora— un
obstáculo para su completa implementación”, afirma la Dra. Angélica Motta,
investigadora de la Universidad Peruana Cayetano Heredia y autora principal del
estudio. “Nosotros encontramos que la gran mayoría de estudiantes peruanos dijeron
que sus padres apoyaban la educación sexual integral”.

Los temas relacionados con la anticoncepción y el embarazo no planeado, tales como


dónde obtener anticonceptivos y cómo usarlos, se encuentran entre las áreas menos
cubiertas en las clases de educación sexual. En un país como el Perú donde una de cada
siete niñas adolescentes se ha embarazado o ha dado a luz, es esencial que las mujeres
jóvenes tengan conocimiento de estos temas para prevenir el embarazo no planeado y
los consecuentes resultados negativos para la salud. Estudios previos han mostrado que
la tasa de mortalidad materna en adolescentes es más del doble que en el total de
mujeres peruanas.

Además de la información y habilidades prácticas relacionadas con la anticoncepción y


el embarazo no planeado, en el Perú es crucial la educación sobre igualdad de género y
relaciones interpersonales saludables. Los/las autores/as del estudio encontraron que una
cuarta parte de los y las estudiantes encuestados/as coincidía en que cuando una mujer
se niega a tener relaciones sexuales, en realidad sí desea tenerlas.

“Es primordial enseñar a los y las estudiantes acerca del consentimiento, la igualdad y la
forma de comunicarse dentro de las relaciones”, afirma la Dra. Sarah Keogh,
investigadora científica sénior en el Guttmacher Institute y coautora del estudio. “Cuatro
de cada cinco violaciones denunciadas en Perú se cometen en contra de niñas menores
de 18 años de edad y, según datos internacionales, Perú tiene la tasa más alta de
denuncias de violación en América del Sur”.

En general, la implementación de la ESI en el Perú tiene mucho que avanzar para


cumplir con los estándares nacionales e internacionales, a pesar de que es técnicamente
requerida y que los funcionarios escolares la apoyan decididamente. Los/las autores/as
del estudio sugieren que las actuales brechas en la implementación podrían abordarse
mejor a través de un marco legal más robusto que cree un programa nacional sólido
exclusivo para la ESI.

Los pasos esenciales para que los actuales lineamientos de ESI se implementen de
manera efectiva son una mejor capacitación y una evaluación sistemática de los/las
maestros/as; así mismo debe prestarse una atención particular al abordaje de temas clave
como la anticoncepción, las habilidades de comunicación y la igualdad entre mujeres y
hombres. Además, debe procurarse que los recursos y materiales de enseñanza —de los
que muchos maestros carecen actualmente— estén ampliamente disponibles. Una
educación sexual totalmente integral es crucial para equipar a los y las adolescentes con
los conocimientos y habilidades que necesitan para convertirse en adultos saludables.

Este estudio fue posible gracias a subvenciones del Ministerio de Asuntos Exteriores de
los Países Bajos y de la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el
Desarrollo. Las opiniones expresadas son de los autores y no reflejan necesariamente
las políticas oficiales de los donantes.

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