0% encontró este documento útil (0 votos)
156 vistas7 páginas

Importancia y Evolución del Nombre Personal

El documento describe la función y evolución histórica de los nombres y apellidos. Explica que los nombres individualizan a las personas y juegan un papel importante en las relaciones jurídicas y sociales. Históricamente, en Roma las personas tenían un nombre individual, un nombre de familia y un apodo, mientras que en España los apellidos paternos y maternos son hereditarios y pueden indicar el lugar de origen, características personales u oficio. Actualmente, la ley permite el uso de apellidos convencionales para personas cuya fil
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
156 vistas7 páginas

Importancia y Evolución del Nombre Personal

El documento describe la función y evolución histórica de los nombres y apellidos. Explica que los nombres individualizan a las personas y juegan un papel importante en las relaciones jurídicas y sociales. Históricamente, en Roma las personas tenían un nombre individual, un nombre de familia y un apodo, mientras que en España los apellidos paternos y maternos son hereditarios y pueden indicar el lugar de origen, características personales u oficio. Actualmente, la ley permite el uso de apellidos convencionales para personas cuya fil
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El nombre de las personas

Función del nombre.


El nombre sirve para individualizar a las personas, juega un papel importante dentro las
relaciones jurídicas y sociales de los individuos. Cada persona presenta un conjunto de
derechos y obligaciones, de valores morales, económicos, sociales y culturales.
El nombre es un derecho de las personas que tiene por objeto identificarlas para
distinguirlas de otras, evitando confusiones, además de relacionar al individuo como
miembro de una familia y como tal, con el resto de la sociedad.

RESEÑA HISTÓRICA
En los pueblos antiguos, las personas empleaban un solo sobre, por ejemplo; Moisés,
Abraham, etc. era un nombre individual y no transmisible a los descendientes. Por la
influencia que recibimos, tomaremos en cuenta dos civilizaciones: la romana y la
española.
ROMA
Al nombre individual o prenomen se añadía el nomen gentilium o nombre de familia,
que era la parte hereditaria del nombre, que designaba a todas las personas de la misma
gens.
Se solía usar el cognomen, como una especie de sobre nombre que se empleaba para
distinguir las diferentes ramas de una misma gens, como por ejemplo: Publius,
Cornelius, Scipio, otras veces se empleaba un cuarto elemento, el agnomen que era un
sobrenombre individual, tornado de una particularidad del individuo como por ejemplo
Publius, Cornelius Scipio, Africanius el agnomen algunas veces se transmitía de padres
a hijos, y así llegó a constituir un cognomen. Ejemplo:
- Praenomen o nombre individual: (Lucio, Marco)
- Nomen gentilicium o nombre de familia o la gens: (Cornelius, Tullius)
- Praenomen del pater: Marcifilius (Hijo de Marco). Indicaba la filiación.
- Cognomen o sobrenombre, nombre de los miembros de una casa.
- Así, el nombre indicaba la gens y la familia. Es de los romanos de quienes
tomamos la costumbre a través de España.
ESPAÑA
- En España los apellidos paterno y materno son hereditarios. Según ciertas
características, el nombre podía ser:
- TOPONÍMICOS.- Relativo a ciertos lugares o regiones: Aragón, Toledo,
Salamanca.
- PERSONALES.-
o Relativo a las características personales: Pardo, Calvo, Cano.
o Respecto a los apodos: Ligero, Cortes.
o De acuerdo a las profesiones u oficios: Herrera, Molina.
- PATRONÍMICOS.- En muchos apellidos se agregaba al nombre la terminación
“ez”. Por ejejmplo, de Domingo: Domínguez; de Fernando: Fernandez, etc.
Resolución 616/2004 de la Corte
Nacional Electoral.

Conforme lo establece la Constitución Política del Estado, Código Niño, Niña y


Adolescente y la Resolución No. 616/2004 de la Corte Nacional Electoral Reglamento
para la inscripción de nacimientos en el registro civil, normas que regulan la
consignación de apellidos convencionales, en la misma se especifica claramente que
estos no tiene efectos filiales se recurre a ellos para garantizar no solo los principios de
la Constitución Política del estado sino también de las normas internacionales como la
Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de los
Derechos Civiles y Políticos, mismos que garantizan el derecho a la identidad, al
nombre, y con ellas adquirir una identidad a través de las cuales las personas adquieren
la personalidad jurídica dentro de un estado lo que los hace personas con derechos y
obligaciones. Su aplicación es exclusivamente parta garantizar el nombre y a través de
ella una identidad a la personas de quien se desconoce la identidad de sus padres y con
ello su propia filiación establece que no tiene efectos legales lo que significa que no
produce efectos filiales, porque estos apellidos son ficticios y no crean relación filial o
de parentesco por lo que las personas que recurren a su consignación para completar
datos que faltan en su partida de nacimiento y así de esta forma las personas poder tener
una identificación. Entre los efectos principales que produce la consignación de apellido
convencional son:
a) No crea relaciones filiales por ser un apellido supuesto o ficticio.
b) A través de la consignación de apellidos convencionales no prosperan acciones
judiciales. Ya que de acuerdo a la constitución Política del Estado y las normas
internacionales toda persona tiene derecho a tener un nombre, un apellido paterno y un
apellido materno, si una persona no puede demostrar su relación de parentesco con su
padre o madre sus apellidos serán registrados como apellidos convencionales, lo que
significa que los apellidos con los que se le inscribirá aparecerán como inventados y
estos no tendrán valor para reclamar algún derecho hereditario o asistencia familiar.

A.- CON RELACIÓN A LA FAMILIA. Como la consignación de apellidos


convencionales o supuestos no crea efectos de filiación o parentesco, ya que en la
partida de nacimiento también se consignan los datos de los padres como supuestos o
ficticios lo que significa que no existen, por lo que con la consignación de un apellido
convencional no se puede pretender acciones judiciales porque estas no prosperarían. Al
ser la filiación un atributo de la personalidad humana, toda persona tiene derecho a
acudir a los tribunales con la finalidad de establecerla, conforme lo establecen las
normas nacionales e internacionales tener derecho a reclamarla a efecto de conocer su
verdadero origen biológico, y así saber quién es y cuáles son sus derechos como hijo de
sus padres quienes no solo le trasmiten a un a los apellidos sino también derechos, pero
esto no ocurre en los apellidos convencionales porque estos son inventados por lo que
no puede tratar de pretender derechos a través de estas, porque se desconoce la
identidad de los padres y los apellidos que se le consignaron en su partida de nacimiento
inventados. Por su parte, el Código Niño, Niña y Adolescente en su art. 96 manifiesta
que “El derecho a la identidad del niño, niña y adolescente comprende el derecho al
nombre propio e individual, a llevar dos apellidos, el de su padre y el de su madre, a
gozar de una nacionalidad, a conocer a sus padres biológicos y a estar informado de sus
antecedentes familiares”. A su vez, la Declaración Universal de los Derechos Humanos
de manera expresa menciona que todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al
reconocimiento de su personalidad jurídica. Y con el fin de establecer plena
concordancia con estas normas y no dejar a una persona sin un nombre lo que
significaría que no existe dentro del territorio nacional es que se recurre a la
consignación del apellido convencional. Actualmente también de acuerdo a los casos
presentados en el actual Servicio de Registro Civil la consignación de apellidos
convencionales cuando en la partida de nacimiento se encuentran los datos de inscrito
con sus apellidos respectivamente pero no se encuentra registrado el apellido de los
padres y cuando el usuario se apersona a efecto de adquirir un certificado de nacimiento
computarizado se entera de esta situación, porque lo que se pide documentación para
completar los datos faltantes y entre las pruebas principales para garantizar la filiación
de la trasmisión de los apellidos de sus progenitores necesita el reconocimiento de los
mismos, pero estas están muertos por lo que a efectos de mantener la identidad que ha
utilizado y exhibido en toda su vida debe recurrir al apellido convencional violándose su
derecho de filiación, contradiciéndose la norma que es clara del Código de Familia en
su Art. 199 Irrevocabilidad del Reconocimiento “El reconocimiento es irrevocable y
cuando se hace en testamento, surte efectos aunque el testamento se revoque”.
Conforme a esta norma lo que se hace es ir contra el derecho del titular de la partida de
nacimiento que contiene errores a consecuencia de las omisiones por parte del Oficial
de Registro Civil que asentó su partida de nacimiento, pero a estos casos la ley no les
garantiza de forma expresa el derecho de filiación otorgado por sus progenitores.
B. CON RELACIÓN A LA SOCIEDAD. La sociedad conformado de familias que
llegan a constituir al estado y el integrante principal del estado, la familia, y la sociedad
es la persona, pero esa persona necesita de un nombre que lo diferencia de las demás
personas al desconocerse su origen de familia y biológico no puede vulnerarse su
derecho a un identidad y a los nombre por lo que para garantizar sus derechos se recurre
a la consignación de apellidos convencionales, con el único propósitos de no dejar que
estas personas que ha sido abandonadas por lo que se desconoce el origen de su filiación
dejarlas flotando dentro de las normas, es así que se crea este instituto que garantiza la
identidad de las personas a efectos también de garantizar derechos de terceros que en el
futuro llegaran a contraer obligaciones y derechos de las relaciones jurídicas que lleguen
a celebrar, por lo que el legislador actúa de forma muy congruente ante estas
problemáticas y crea< el instituto de los apellidos convencionales de padres. También
actualmente la consignación del apellido convencional en el caso de que la persona que
utilizo los datos de acuerdo a la emisión del certificado de nacimiento que le entrego el
oficial de registro civil, habiendo contraído obligaciones y derechos a través de estos
datos con el fin de precautelar una estabilidad jurídica en esas relaciones jurídicas es
preferible recurrir a un apellido ficticio para mantener la identidad que las personas han
utilizado y exhibido durante toda su vida a efectos de precautelar los derechos de
terceros para que mantengan su identidad de acuerdo a la documentación que tiene y
ostenta, pero solo para efectos de mantener su identidad, no para que prospere acciones
judiciales cono asistencia familiar, sucesión hereditaria entre otros. Al respecto, es
preciso hacer una breve referencia en cuanto a la identidad como instituto jurídico, que
se encuentra como parte de los derechos de la personalidad. El art. 9.I del Código Civil,
determina que toda persona tiene derecho al nombre que le corresponde con arreglo a la
ley y comprende el nombre propio o individual y el apellido paterno y materno; ahora
bien, conforme lo señala Morales Guillén: “El nombre y el apellido establecen la
identidad de un sujeto determinado como tal, ya que de ellos depende su personalidad
en concreto y el status correspondiente. La identidad es así, el elemento más importante
de la personalidad. Cumple una función individualizadora y constituye la manifestación
principal del derecho subjetivo a la identificación que se exterioriza frente a todos y en
cualquier contingencia de la vida social” (Carlos Morales Guillén. Código Civil
Concordado y Anotado); de lo expuesto, se concluye entonces que el nombre y apellido
de la persona forman un todo que la individualizan; es decir, hacen a la identidad de la
persona como un atributo específico de la personalidad.
C. CON RELACIÓN A LA INICIACIÓN DE ACCIONES LEGALES EN BASE AL
APELLIDO CONVENCIONAL. De acuerdo con la Constitución Política del Estado y
el Reglamento Nº 616/2004 Reglamento para la inscripción de nacimientos en el
registro civil y la Resolución Nº 021/2010 del Tribunal Supremo Electoral, la
consignación de apellidos convencionales no produce efectos filiales lo que significa
que no puede prosperar ninguna acción judicial con estos datos, ni siquiera es
considerado como un hijo adoptivo, no cuentan con ningún tipo de derechos, ni
obligaciones, al ser apellidos convencionales no tienen efectos jurídicos de ninguna
naturaleza. En materia familiar, a través de la consignación de un apellido convencional
no procede la acción de solicitud de asistencia familiar en estratos judiciales, porque
estos apellidos no crean vínculos familiares, ni mucho menos biológicos por que el hijos
no tiene derechos ni obligaciones, el los casos de los supuestos padres estos tampoco
tiene obligaciones respecto a estos porque son ficticios, inventados, se presumen, y para
reclamar algún derecho estos deben existir y no ser ficticios o inventados. En materia de
sucesiones, sucede lo propio no se puede pretender realizar el trámite de declaratoria de
herederos en base a estos apellidos ficticios, porque al no crear vínculos estos no tiene el
derecho de heredar los bienes de otra persona que no tiene relación de ningún forma.

Código Niño, Niña y Adolescente.

La Ley N° 2616, de 18 de diciembre de 2003 establece la obtención del primer


certificado de nacimiento en forma gratuita, y convierte los trámites judiciales en
administrativos, de tal manera que los errores de registro se resuelven por la vía
administrativa siempre que no sean cambios de identidad: "Todo niño o niña, hasta sus
doce años, debe ser inscrito en el Registro Civil y recibir el primer Certificado en forma
totalmente gratuito y llevar un nombre que no sea motivo de discriminación en ninguna
circunstancia" (artículo 97). En el artículo 98, respecto de los nombres convencionales,
indica que "en el caso de niños y niñas de filiación desconocida, dentro de los treinta
(30) días del ingreso a instituciones gubernamentales o privadas de atención a la niñez,
los Directores de las mismas, solicitarán su inscripción ante el Juez competente y a tal
fin consignarán los nombres y apellidos convencionales del niño o niña y, los
correspondientes a los padres ficticios, sobre la base de criterios de pertenencia
geográfica al lugar de registro"

Derecho a la identidad.

La filiación también está asociada a la identidad y permite entenderla mejor en otro de


sus componentes. En todo momento y época, las cuestiones de paternidad y filiación
han tenido gran trascendencia e importancia a nivel social. La filiación como "el
conjunto de relaciones jurídicas determinadas por la paternidad y la maternidad que
vinculan a los padres con los hijos dentro de la familia". Está inspirada en un criterio de
protección a la niñez que se basa en el interés social.

La doctrina establece que la filiación en un principio una relación biológica entre


progenitores y descendientes; normalmente se presume la filiación en los siguientes
casos: paternidad del marido, establecimiento de la maternidad y la concepción dentro
del matrimonio. Según el jurista Charles Demolombe "la filiación es el estado natural de
una persona considerada como hijo, en sus relaciones con su padre o con su madre". Por
su parte Planiol señala que la filiación es la relación de dependencia que existe entre dos
personas, en virtud de la cual, la una es la madre o el padre de la otra. Prayones
condensa ambos conceptos y establece que la filiación es la relación natural de
descendencia entre varias personas, de las cuales unas engendran y otras son
engendradas. En el sentido más limitado se entiende por filiación la relación existente
entre las personas de las cuales una es madre o padre de la otra. Entonces, la filiación
relaciona a padres e hijos y crea un estado civil, de reciprocidad familiar, determinando
derechos y obligaciones emergentes de dicha relación.

El 17 de Julio de 2014 entró en vigencia el Código Niña, Niño y Adolescente, señalando


en sus artículos 109 (Identidad) y 110 (Filiación), que toda niña, niño y adolescente
tienen derecho a un nombre y apellidos y los procedimientos del Servicio Registro
Cívico tienen que ser breves y gratuitos. De esa manera, la filiación como vínculo
jurídico origina derechos y responsabilidades en los padres, quienes tienen la obligación
de registrar al hijo al momento de nacer o 30 días después, complementando estos
derechos con los artículos 41 (Deberes de la madre y del padre), 108 (Nacionalidad),
111 (Filiación judicial), 113 (Obligación en el registro) y 114 (Inscripción gratuita) de
la disposición legal.

Toda esta normativa nacional e internacional está articulada desde el enfoque de los
derechos y se enlaza con las disposiciones de la Constitución Política del Estado, que
determina la coordinación entre los Organismos Públicos, el Ministerio de Justicia, el
Órgano Judicial y la Corte Nacional Electoral, con el fin de garantizar, proteger el
Derecho de Identidad y Filiación de todas las niñas, niños y adolescentes de nuestro
país.

Apellidos de los hijos.

Con la anterior norma, las familias registraban a sus hijos bajo el orden de apellido
paterno, materno y nombres. Sin embargo, esta figura cambia con el Código de las
Familias y del Proceso Familiar, que establece la libre elección del orden de apellidos
por mutuo acuerdo entre los progenitores.

Asimismo, se establece que madres o padres solteros podrán realizar la filiación a sola
indicación del nombre del otro progenitor, quien en caso de desacuerdo debe correr con
los gastos de exámenes para demostrar que no existe vínculo sanguíneo.

El orden de los apellidos de los hijos recién nacidos será elegido por sus progenitores,
por lo que ahora el de la madre podrá ir antes que el del padre en el certificado de
nacimiento.

Así lo establece el artículo 13 del nuevo Código de Familias y Procesos Familiares, que
señala que el Estado reconoce la filiación materna, paterna o de ambos.

La filiación podrá realizarse por voluntad conjunta de los progenitores, por indicación
de la madre o del padre o por resolución judicial.
UN SOLO APELLIDO

La Ley 603 también prevé que el recién nacido puede llevar solamente un apellido.

El artículo 65 de la Constitución Política del Estado (CPE) de cierta forma ya establece


este derecho, pues menciona que “en virtud del interés superior de las niñas, niños y
adolescentes y de su derecho a la identidad, la presunción de filiación se hará valer por
indicación de la madre o del padre”.

Apellidos de la mujer casada.

El Capítulo III del Código Civil, referido a los Derechos de la Personalidad, en su Art.
11, parágrafos 1º  y II, norma sobre el apellido de la mujer casada y, concretamente
establece: “La mujer casada conserva su propio apellido, pudiendo agregar el de su
marido, precedido de la preposición “de”, como distintivo de su estado civil, y seguir
usándolo aún en estado de viudez”.

Según el mismo cuerpo legal, “En los títulos profesionales usará su apellido propio”. 

El seudónimo y el sobrenombre.
(Derecho Civil) Nombre ficticio que una persona utiliza para designarse en
el ejercicio de una actividad, por lo común literaria o artística.
La palabra “seudónimo”, proviene del griego pseudo = falso, onoma = nombre “falso
nombre”, y en efecto es un nombre que el autor usa para ocultar su identidad. La palabra
‘seudónimo’ no debe considerarse como un sinónimo de otros términos similares como
‘alias’, ‘sobrenombre’, ‘apodo’ o ‘mote’.

No ha de confundirse el sobrenombre con el seudónimo, que, a la inversa de aquél, tiene


innegable importancia jurídica.

El seudónimo es la denominación ficticia elegida por la persona, para identificar con


ella cierta actividad, que desea dejar al margen de las relaciones ordinarias ligadas a su
propio nombre y personalidad. A veces, su uso responde al propósito de ocultar el
nombre de la persona que practica tal actividad, lo que ocurre con ciertas publicaciones
literarias, que aparecen bajo un seudónimo que oculta al autor y le ahorra a este
los comentarios y críticas que pueden temerse desfavorables.

Otras veces, la adopción de un seudónimo persigue la finalidad de realzar el prestigio de


su portador y facilitarle notoriedad, como ocurre frecuentemente con las actividades
teatrales, cinematográficas o radiales.

Es que en el círculo de esas actividades se considera el seudónimo en verdadero


sustituto del nombre civil, quedando éste, como dice Degni, limitado a
"una función subsidiaria, restringida a las relaciones personales y de estado civil,
mientras que en las relaciones sociales, en las manifestaciones de la
actividad profesional, la persona tiene su notoriedad en el seudónimo".
Por consiguiente, cuanto realice el portador del seudónimo, en el orden de actividades a
las que la denominación ficticia está ligada, lo compromete personalmente como si
hubiera obrado bajo su propio nombre civil.

También podría gustarte