Este poema es una oración a la Virgen María en la que el autor le pide prestados sus atributos para poder acercarse más a Dios y alcanzar el cielo. A través de siete estrofas, el autor le solicita a la Virgen sus ojos, labios, lengua, manos y manto para poder mirar sin pecar, rezar y comulgar correctamente, trabajar con propósito, cubrir su maldad y finalmente alcanzar el cielo y amar a Jesús para toda la eternidad.