Está en la página 1de 8

Prof.

Fernando Córdoba – Elementos de Derecho penal y procesal penal


IMPUTACIÓN OBJETIVA
CREACIÓN DE RIESGO NO PERMITIDO
1. DISMINUCIÓN DE RIESGO
2. RIESGO PERMITIDO
3. PRINCIPIO DE CONFIANZA
4. IMPUTACIÓN A LA VÍCTIMA
5. IMPUTACIÓN A UN TERCERO
REALIZACIÓN DEL RIESGO
FIN DE PROTECCIÓN DE LA REGLA QUE DELIMITA EL RIESGO PERMITIDO (NORMA DE CUIDADO)
Prof. Fernando Córdoba – Elementos de Derecho penal y procesal penal
Disminución del riesgo
Falta desde la creación de un riesgo desaprobado cuando el autor modifica un curso
causal de forma tal que disminuye un peligro ya existente para la víctima.
Ejemplo: A, que ve cómo una piedra vuela amenazadora hacia la cabeza de B, no
logra detenerla, pero sí desviarla hacia una parte menos peligrosa del cuerpo de B.
Es indudable que la modificación del curso causal original llevada a cabo por el autor lo
convierte también a él en causante del resultado concreto. No obstante, la imputación del
resultado debe ser descartada, porque sería un sinsentido prohibir acciones que no
empeoran la situación del bien jurídico protegido, sino que la mejoran.
Prof. Fernando Córdoba – Elementos de Derecho penal y procesal penal
○ Riesgo mínimo permitido
• Lo prohibido (por su peligrosidad concreta o abstracta) no está permitido
○ Regulaciones del
Derecho positivo •No admiten compensaciones
• Lo no prohibido está permitido sólo bajo condiciones ideales
Riesgo permitido
• Operan sólo como indicio
○ Leges artis,
normas técnicas, • Admiten compensaciones
etc.
• idem anterior
○ Normas
de prudencia • Estándar de la persona prudente perteneciente al ámbito vital correspondiente
no escritas
• En determinados ámbitos vitales lo que constituye el estándar diligente se
conforma tomando en cuenta cierto componente individual
Prof. Fernando Córdoba – Elementos de Derecho penal y procesal penal
Principio de confianza
El principio de confianza constituye un sub-caso de “riesgo permitido”, su ámbito de aplicación se da
en las actividades en que existe una división de tareas, y significa que está permitido confiar en que las
demás personas, en tanto sujetos responsables, se comportarán o se han comportado correctamente.
Ejemplos: el cirujano puede confiar en que el bisturí que le entrega el instrumentista ha sido correctamente
esterilizado.
El automovilista que avanza con luz verde puede confiar en que el conductor que circula por la calle transversal
respetará el semáforo rojo que le ordena detenerse.
• Regla: está permitido confiar en que las demás personas, en tanto sujetos responsables, se comportarán o se
han comportado correctamente
• Excepción 1: cuando concurre el comportamiento que defrauda la confianza (otros autores: cuando existen indicios
concretos que ponen de manifiesto que la otra persona se ha comportado o se comportará incorrectamente)
Principio
de
confianza • Excepción 2: cuando la otra persona no tiene capacidad para ser responsable o está dispensada de su
responsabilidad.
• Excepción 3: cuando la misión de uno consiste precisamente en compensar los fallos que cometa el otro.
Prof. Fernando Córdoba – Elementos de Derecho penal y procesal penal
Imputación a la víctima
No constituye la creación de un riesgo no permitido el mero causar que otra persona decida
libremente ponerse en peligro, como así tampoco, si ya estaba decidida, contribuir a que se ponga en
peligro.
El ordenamiento jurídico reconoce el derecho de cada uno a decidir libremente si quiere poner en peligro sus bienes
o ponerse, incluso, en peligro a sí mismo. En correspondencia con ello, tampoco reprueba las acciones que
únicamente posibilitan a otros una auto-puesta en peligro. Antes bien, el respeto a la autonomía de las personas
impone no valorar tampoco como riesgo no permitido el mero posibilitar una auto-puesta en peligro que se basa en una
decisión libre y voluntaria.
El tópico es estudiado bajo diversas denominaciones: “principio de autorresponsabilidad”, “actuar a propio riesgo”,
“competencia de la víctima”, “riesgos en los que media una acción del lesionado”, “ámbito de protección del tipo”,
“imputación al ámbito de responsabilidad de la víctima”, etc.
Además, habitualmente se distingue entre los casos en los que alguien causa que la víctima se ponga
a sí misma en peligro («co-causación de una auto-puesta en peligro»), de aquellos otros en los que la
víctima deja que otro la ponga en peligro («puesta en peligro consentida por la víctima»). También se
incluyen los casos de consentimiento que excluye la tipicidad.
Prof. Fernando Córdoba – Elementos de Derecho penal y procesal penal
● Autopuesta en peligro
INFRACCIÓN DEBERES
AUTOPROTECCIÓN
● Puesta en peligro consentida
POR SU PROPIO
COMPORTAMIENTO
(“actuar a propio riesgo”)
CONSENTIMIENTO (que excluye la tipicidad)
COMPETENCIA
DE LA VÍCTIMA
SITUACIÓN casos en que el autor no tiene el deber de evitar el comportamiento lesivo
DESGRACIADA (riesgo permitido) = la víctima no tiene derecho a la prestación salvadora
Prof. Fernando Córdoba – Elementos de Derecho penal y procesal penal
POR PROPIO COMPORTAMIENTO (“ACTUAR A PROPIO RIESGO”)
1. INFRACCIÓN DE DEBERES DE AUTOPROTECCIÓN
● instigación o ayuda a emprender acciones arriesgadas
● entrega cosas o sustancias con las cuales el receptor luego se lesiona
AUTOPUESTA
EN PELIGRO ● conducta descuidada de la víctima después de comportamiento lesivo del autor
▪ por persona que actúa voluntariamente
● conducta de salvamento arriesgada
▪ por persona que actúa obligada legalmente
PUESTA EN PELIGRO CONSENTIDA
2. CONSENTIMIENTO (QUE EXCLUYE LA TIPICIDAD)
Prof. Fernando Córdoba – Elementos de Derecho penal y procesal penal
Imputación a un tercero (prohibición de regreso)
En principio, los comportamientos inocuos habituales de la vida cotidiana no pierden su
condición de riesgo permitido porque en la concreta situación exista el peligro de que un
tercero los aproveche o los tome como motivo para cometer un delito.
La pregunta que se plantea aquí es si los comportamientos habituales que una persona
realiza en ejercicio de una actividad lícita (comercial, profesional, laboral o de otra índole),
pierden la condición de riesgo permitido cuando existe el peligro de que un tercero los
aproveche para cometer un delito.
Ejemplos: la empleada doméstica de un estafador lava y plancha los cuellos de sus camisas.
Un fabricante de artículos de oficina suministra sus productos a una firma que los emplea para
cometer delitos. Un ferretero vende un cuchillo a un cliente que lo usa para lesionar a otra
persona. Un taxista lleva a un pasajero al lugar de destino, a pesar de que éste le ha contado
durante el viaje que se dirige allí para darle una paliza al novio de su ex pareja.