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DESHUMANIZACIÓN

Imán Warmi apaga el despertador y este se le pega a su mano. Toma su café y la taza
se le pega a la boca. Ya en la calle se le adhiere una calamina, un poste, un semáforo,
un montón de monedas. Llega a su trabajo, escribe, sella. Vuelve a su casa y se lanza
por la ventana. Mientras cae, todos estos objetos se desprenden de su cuerpo y se
adhieren a los transeúntes que observan su caída. Estos últimos siguen como si nada.