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Notas Del Autor

De la novela histórica ROMANCE DE LA LUNA LLENA. Una novela caballeresca llena de aventuras y desventuras en la época de Alfonso X, el Sabio, en el imaginario Condado de Valmayor del Reino de Sevilla.

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Juanjo Lamelas
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De la novela histórica ROMANCE DE LA LUNA LLENA. Una novela caballeresca llena de aventuras y desventuras en la época de Alfonso X, el Sabio, en el imaginario Condado de Valmayor del Reino de Sevilla.

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La línea argumental sobre la que viaja esta novela se extiende a lo largo


de un romance caballeresco. De hecho, su construcción es como un juego que
busca la transformación del poema hacia una prosa lírica apoyada en un
entorno histórico atractivo que no es otro que la plenitud del siglo XIII en las
tierras de la Corona Alfonsí. En este juego del que hablo se cruzan amores,
celos y grandes equivocaciones que canalizan la existencia de sus dos
protagonistas. No esperéis encontrar pues, una novela histórica al uso sino un
relato sentido de las andanzas amorosas de un joven caballero de la época que
experimenta el paso de guerrero a cortés.
Del contexto he de decir que Alfonso X, el Sabio, a sus cuarenta y cinco
años, a punto de cumplir los catorce de reinado, se encuentra en el apogeo de
un gobierno lleno de aciertos y también de equivocaciones. De las obras1 que
nos ha legado puede afirmarse que fue un espléndido legislador, historiador,
astrólogo y literato; así como un magnánimo mecenas que con su buen hacer
permitió un fructífero intercambio entre las tres culturas de la península2:
cristiana, musulmana y judía; a las cuales controló, toleró y en ocasiones
sometió. De las investigaciones de los estudiosos se concluye que fue un buen
militar, conservando y agrandando los territorios heredados de su padre,
Fernando III, al que el devenir de la historia haría Santo al igual que Sabio a su
hijo. También que mediocre político, demasiado pendiente de un
reconocimiento exterior que nunca le llegó. Se pasó la mitad de su reinado
empecinado en la pretensión de ser reconocido Emperador por el Papa, hecho
que nunca se produjo. Fue por último un padre agraviado por la rebelión de
su hijo Sancho, soliviantado por los errores de su padre en asuntos sucesorios.
Este enfrentamiento condujo a Alfonso a un final amargo que por su
trayectoria vital no había merecido.
Como bien indican Carlos Albar y Jenaro Talens en la introducción de
la excelente antología de lírica medieval que lleva por título Locus Amoenus3.
“La poesía lírica en la Europa medieval se caracteriza por la coexistencia de
tres corrientes literarias perfectamente definidas y, en principio, delimitadas
1
Las Siete Partidas, Estoria de España, Grande e general Estoria, Tablas Alfonsíes, Cantigas de Santa
María… son algunas contribuciones del Rey Sabio al Derecho, a la Historia, a la Astrología o a la
Literatura.
2
Piénsese, por ejemplo, en su patrocinio de la famosa Escuela de Traductores de Toledo.
3
Del latín, “lugar idílico” o “lugar ameno”, es un término literario que se usa recurrentemente en la
historia de la literatura para referirse a un lugar idealizado, o más bíblicamente al paraíso. En el medievo
es de mención frecuente. Por ejemplo, en la obra de Gonzalo de Berceo, Milagros de Nuestra señora se
describe como un prado maravilloso lleno de fuentes y verdor.
con toda claridad: la lírica tradicional, en lengua vernácula; la lírica culta,
escrita en latín; y la lírica cortés, culta, pero escrita en lengua vulgar. [...] En la
Península Ibérica hay que contar además con la presencia de los árabes y los
judíos; y no se puede olvidar la fragmentación lingüística que dio lugar al
mozárabe, al galaico-portugués, al castellano y al catalán como principales
lenguas literarias derivadas del latín. Tampoco se puede olvidar el hecho de
que el reino de Aragón llegaba más allá de los Pirineos, incorporando otra
forma lingüística, el provenzal, que contaba con una riquísima tradición
poética”. De esta excelente obra de Carlos Albar y Jenaro Talens: Locus
Amoenus. Antología de la Lírica Medieval de la Península Ibérica. Galaxia
Gutemberg. Círculo de Lectores S.A. Barcelona, 2009. De ella se han tomado
buena parte de los poemas incluidos en la novela. En adelante, cuando recurra
a la documentación recogida de este libro utilizaré la referencia [LA nº de
pág.].
También ha sido de gran ayuda la Antología de Carlos Albar: Poesía de
Trovadores, Trouvères y Minnesinger. Alianza Editorial, Madrid, 1981 [PT nº de
pág.]. Así como la espléndida y nutrida recopilación de Margit Frenk: Nuevo
Corpus de la Antigua Lírica Popular hispánica. Fondo de Cultura Económica,
México, 2003 [NC nº].
Como ya viene siendo habitual en mis obras de temática histórica, hay
una apuesta clara por ser fiel a los hechos que acontecieron realmente con la
intención de que el lector pueda discernir entre la realidad y la ficción. En mi
modesto entender una novela histórica que se precie de serlo nunca puede
tergiversar la verdad, sino contribuir a mejorar la comprensión de la misma.
Por ello todos los personajes, acontecimientos y lugares verídicamente
documentados se resaltan en negrita. Para quienes deseen profundizar,
recomiendo:
H. Salvador Martínez. Alfonso X, el Sabio: una Biografía. Ediciones
Polifemo. Madrid, 2003.
H. Salvador Martínez. La Convivencia en la España del siglo XIII:
Perspectivas Alfonsíes. Ediciones Polifemo. Madrid, 2006.
Chistopher Teyrman. Las Guerras de Dios: una nueva historia de las
Cruzadas. Crítica. Barcelona, 2007.
Nikolas Jaspert. Las Cruzadas. PUV Univertistat de València, 2010.

Gracias a trovadores, juglares y poetas; a escritores de novelas,


dramaturgos y ensayistas; a cronistas, recopiladores y archiveros que me han
dado los mimbres. Abrazos a los amigos que me han ayudado a trenzarlos
mientras se gestaba esta historia, desde el principio, cuando únicamente era el
romance que la concluye. Y… ¿por qué no? Gracias también a la Luna, que
algo de culpa tiene.

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