Queridos compadres y srs. Invitados.
Ante esta simpática concurrencia, pláceme agradecer desde lo
más profundo de mi alma todo el afecto que siento hacia ustedes.
Siento mucha alegría de celebrar este bautizo de EYMI
En algún momento escuche decir que es importante recordar la
fecha de nacimiento de un niño, pero cabe recordar que la fecha
de bautismo es doblemente trascedente porque se trata de
consagrar la vida, a la fe católica que regirá los pasos futuros de
un ser humano.
No es nada fácil expresar los sentimientos en momentos como
este, las emociones toman ventaja sobre las palabras y todo lo que
está dentro de mi corazón quiere aflorar al mismo tiempo; pero
creo que lo más importante para mi hoy es re afirmar mi
compromiso con ustedes compadres de estar siempre cerca de
EYMI. De que siempre cuente con mi amistad, mi protección, mi
cariño incondicional...
Me siento muy honrado de que hayan depositado en mí tanta
confianza y no solo es un placer si no un honor para mí
convertirme hoy en el padrino.
Siendo por tanto este acto, un motivo feliz para brindar por un
futuro venturoso de mi ahijada, os invito a todos por la salud
inquebrantable de ella, que no hará mucho tiempo le veremos
grande y hermosa como toda niña. Salud, señores.
Ya comprendéis señores, el parentesco espiritual que queda
establecido desde hoy entre mí y los padres, quedo orgulloso y
satisfecho, porque con el bautizo, todos hemos cumplido un deber
sagrado.
Solo me resta agradecerles a todos ustedes por estar presentes y
por compartir con nosotros uno de los momentos más especiales
de nuestra vida... GRACIAS...