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FINTA SEMPLICA

La finta semplice (título original en italiano que se ha


traducido al español de diversas maneras, La
ingenua fingida, La falsa ingenua o La crédula
fingida) es una ópera bufa (dramma giocoso) en tres
actos, con música de Wolfgang Amadeus Mozart y
libreto en italiano de Carlo Goldoni, adaptado por
Marco Coltellini. Lleva por número KV 51. En el
último catálogo Köchel: K6 46a.

Composición
Esta ópera fue una especie de fracaso en la carrera
de Amadeus Mozart, en medio de una infancia
caracterizada por el éxito y el estrellato. La idea de
la ópera surgió de un comentario del emperador
José II al padre de Amadeus Mozart, Leopold durante una visita realizada a la
capital imperial de Viena por la familia Mozart (1767–1769). El emperador sugirió a
Leopold que Wolfgang escribiese una ópera para que se representara por la
compañía de ópera imperial. Leopold asumió la sugerencia como una petición en
toda regla, y puso a Wolfgang a trabajar en La finta semplice--sin tomar la
precaución de obtener un contrato legal.

Amadeus Mozart compuso la música usando el modelo de comedia comenzada


por Philippe Destouches con La fausse Agnès, ou le Poète campagnard (1734). La
forma del libreto incluye la introducción, un dúo y tres finales.

Sin embargo, cuando la ópera estuvo terminada, no llegó a estrenarse en Viena


en 1768. Al parecer a los intérpretes les disgustaba,1 y una serie de intrigas al
final impidieron que se representase. Leopold estaba enfadado y escribió una
larga carta de protesta al emperador.2 Existió polémica desde el principio, al
haberse escogido a un compositor de doce años. Hubo obstruccionismo por parte
de compositores vieneses, sospechando Leopoldo que se trataba de Gluck a la
cabeza de los cantantes y de la propia orquesta, quienes se negaban a ser
dirigidos por un niño. El emperador hizo que se investigase, pero el resultado fue
que la ópera no se produjo.3 La familia Mozart abandonó Viena con La finta
semplice sin estrenar.

El episodio de Viena fue evidentemente bastante dañino para la carrera de Mozart.


Durante la visita a Viena, la madre de José II, la emperatriz María Teresa,
desarrolló una idea muy negativa hacia la familia Mozart. La emperatriz era un
pariente importante de un buen número de monarcas y aristócratas que podían
haber estado en posición de ofrecer un cargo permanente a Mozart. Esto es lo que
ella escribió (el 12 de diciembre de 1771) a un potencial empleador, su hijo de
diecisiete años Fernando, gobernador imperial de Milán.

Me pides que contrate al joven salzburgués para tu servicio. No sé por qué, no


creo que tengas necesidad de un compositor o de personas inútiles. Si no
obstante te gustara, no tengo deseos de estorbarte. Lo que digo es sólo para que
evites implicarte con personas inútiles y dando títulos a ese tipo de gente. Si están
a tu servicio degrada ese servicio cuando estas gentes se van a recorrer el mundo
como mendigos. Además, tiene una gran familia.4
Fernando, que conoció a Mozart como consecuencia de su viaje italiano y estaba
interesado en contratarlo, siguió el consejo de su madre. En otros lugares de Italia,
Mozart recibió una recepción muy fría de otro Fernando, el rey de Nápoles;
Melograni tiene la hipótesis de que pudo haber recibido una crítica negativa de la
emperatriz a través de su esposa, la hija de María Teresa llamada María Carolina.

Representaciones
Al final, no se representó en Viena, sino en su ciudad natal de Salzburgo, bajo los
auspicios del patrón de Leopold, el príncipe arzobispo Schrattenbach, el 1 de
mayo de 1769, si bien no está completamente acreditado.

Después de esa primera representación, la ópera cayó en el olvido. En 1921,


Anton Rudolph publicó la versión alemana, con el título de Die verstellte Einfalt (La
fingida simpleza), versión en la que se repuso el 2 de octubre de ese mismo año
en Karlsruhe. En 1983, se representó en el Festival de Salzburgo, en la versión de
concierto.

Esta ópera se representa poco; en las estadísticas de Operabase aparece la n.º


214 de las óperas representadas en 2005-2010, siendo la 31.ª en Austria y la
decimoséptima de Mozart, con 13 representaciones en el período.

La historia tiene lugar en una finca cerca de Cremona, a mediados del siglo XVIII.

Acto I
Dos hermanos solterones, Cassandro y Polidoro, viven con su hermana pequeña,
Jacinta. En su casa se hospeda Fracasso, un oficial húngaro de las tropas que
están acuarteladas en la región. Fracasso conquista a Jacinta. Sus hermanos
Cassandro y Polidoro se oponen al matrimonio.

La ópera se inicia con un cuarteto de los personajes Jacinta, Fracasso, Ninetta y


Simone, jóvenes y enamorados. Fracasso y Simone se hospedan en casa de Don
Cassandro, que se presenta como un solterón misógino, vanidoso, egoísta, rico y
avaro.

Para conseguir que Don Cassandro consienta en las bodas, se busca el modo de
que él se enamore de Rosina, la hermana de Fracasso, que está con ellos para
disfrutar de vacaciones junto a su hermano. Rosina se presenta disfrazada de
sencilla joven campesina, la “crédula fingida”.

Gabinete en casa de Don Cassandro. Don Polidoro es un personaje bobo y bueno,


que se deja tiranizar por su hermano mayor; se enamora de Rosina en cuanto la
ve, y le propone casarse con ella, le escribe notas, le ofrece dinero. Don
Cassandro, engañado por Rosina, le regala un anillo y para no perderlo de vista,
invita a la "ingenua fingida" a alojarse en su casa.

Acto II
Salón de Don Cassandro, iluminado. En el curso de una fiesta se encienden los
ánimos. Rosina juega con sus pretendientes y dice que ama a los dos. Don
Cassandro se adormece embriagado y ella le devuelve el anillo. Cuando se
despierta, tiene un enfrentamiento con Fracasso, a causa del anillo.

Se produce una nueva intriga: Simone lleva a Jacinta, seguida de Ninetta, a un


escondite, pero hace saber a los hermanos que su hermana se ha escapado con
todos sus bienes. Ellos le prometen, a él y a Fracasso, consentir la boda con quien
la encuentre.

Acto III
Camino en el campo. Fracasso y Simone vuelven con Jacinta y Ninetta, y revelan
las intrigas. Don Cassandro perdona a todos y consiente las bodas.

VICISITUDES
El conjunto de acontecimientos que
afectan a la vida de alguien conforman
sus vicisitudes. Por lo general, las
vicisitudes son una combinación de
hechos favorables y desfavorables que se
suceden en el tiempo de manera
desigual.

La palabra vicisitudes se emplea en


plural, pero existe en su forma en
singular, vicisitud. Esto se debe a que en
un periodo de tiempo ocurren cosas distintas de manera continuada y por ello es
más habitual el uso del plural. El término vicisitudes podría sustituirse por otros,
tales como sucesos, incidentes, aventuras, correrías o acontecimientos. Sin
embargo, hay que recordar que la sinonimia implica que los términos son
semejantes pero no exactamente iguales.

Si analizamos un hecho concreto, para referirnos a él podemos utilizar la palabra


acontecimiento. Cuando se dan varios acontecimientos relacionados entre sí se
habla de un suceso. Y cuando hay un conjunto de acontecimientos y algunos son
positivos y otros no, es más correcto hablar de vicisitudes. En consecuencia, nos
referimos a las vicisitudes dando a entender que han ocurrido todo tipo de
circunstancias. Por este motivo, se habla de las vicisitudes de la vida en general o
en relación a un periodo de tiempo prolongado.

Cuando hablamos de vicisitudes estamos expresando que hay una cierta relación
entre las cosas buenas y las malas de la vida. En otras palabras, hay una
alternancia de sucesos, unos afortunados y otros adversos.