Más orden y aseo
son menos
esfuerzos
Las malas condiciones de orden y aseo se encuentran dentro de las causas más frecuentes de accidentes
laborales, retrasos en los proyectos, dobles trabajos, merma de la productividad, sobre costos y necesidad
de acudir a sobre esfuerzos físicos, con sus correspondientes consecuencias.
ARL SURA lo invita a reforzar su programa de orden y aseo como parte de la estrategia de prevención y
minimización de lesiones o accidentes por sobre esfuerzos. En sus procesos tenga presente:
Señalización
Le evitará a su personal distraerse en recorridos que exigen el máximo de concentración, como son
aquellos en los que se lleva carga pesada, manual o a través de ayudas mecánicas.
Mantenimiento de las ayudas mecánicas
El buen estado de estas favorece el desempeño del trabajador, pero al presentar defectos incrementan el
riesgo de sufrir lesiones; por ejemplo, una estibadora o carro transportador con las ruedas pegadas le
exigirá al obrero realizar movimientos bruscos con picos demasiado frecuentes de máximos y mínimos
niveles de fuerza.
Mejoras y mantenimiento locativo
Aspectos como la buena iluminación, la estabilidad de los pisos, la eliminación o minimización de
desniveles y el empleo de adecuadas barreras protectoras, entre otros, sin duda facilitan el
desplazamiento del personal, en especial cuando su punto de equilibrio puede estar desbalanceado como
consecuencia de la carga.
Ubicación lógica y ergonómica de objetos o cargas
Si los productos y objetos en general van a tener que moverse con frecuencia, destíneles espacios para
ubicarlos a una altura media. En el piso sólo deberán ir los que se levanten con montacargas o aquellos
que se puedan trasladar manualmente y que sean de bajo peso. Y en las partes de arriba los que se
transporten con montacargas o aquellos livianos de poco movimiento.
Organice la distribución del trabajo, priorizando
El ritmo de trabajo debe empezar lento para que el personal pueda calentar.
Debe haber rotación periódica de tareas de manipulación de cargas a otras
más livianas.
Se debe contar con tiempos definidos para la realización de pausas activas.
Mínimo dos personas deben utilizarse para el empuje inicial de montacargas
pesados y para el momento de detenerlos.
Es fundamental destinar los primeros 10 minutos de cada jornada laboral de
su compañía para desarrollar un tema técnico o de salud y seguridad.
Una planta ordenada además contribuye con el buen estado de ánimo y la
disposición del personal para comprometerse con los objetivos de la
empresa.