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Mojabilidad

La preferencia de un sólido por el contacto con un líquido o un gas, conocido como la fase mojante, en
vez de otro. La fase mojante tenderá a dispersarse sobre la fase sólida y un sólido poroso tenderá a
absorber la fase mojante, desplazando en ambos casos la fase no mojante. Las rocas pueden ser
humedecidas con agua, humedecidas con petróleo o con una mojabilidad intermedia. El estado
intermedio entre humedecido con agua y humedecido con petróleo puede ser causado por un sistema de
mojabilidad mixta, en el que algunas superficies o granos se encuentran humedecidos con agua y otros
con petróleo, o un sistema neutral en el que las superficies no se encuentran intensamente humedecidas
con agua ni con petróleo. Tanto el agua como el petróleo humedecen la mayor parte de los materiales
con preferencia con respecto al gas, pero el gas puede humedecer el azufre, el grafito y el carbón. La
mojabilidad afecta la permeabilidad relativa, las propiedades eléctricas, los tiempos de relajación RMN y
los perfiles de saturación del yacimiento. El estado mojante incide en los procesos de inyección de agua y
en el avance del acuífero en un yacimiento. La preferencia del yacimiento en términos de mojabilidad
puede ser determinada mediante la medición del ángulo de contacto del petróleo crudo y el agua de
formación en los cristales de sílice o de calcita o mediante la medición de las características de las
muestras de núcleos en una prueba de imbibición con la técnica Amott o en una prueba de USBM.

Mojabilidad (θ) que se define como la preferencia de una roca a ser embebida por un determinado fluido,
hecho que determina el comportamiento del petróleo o del agua a lo largo de la historia de producción
de un yacimiento. Ángulo medido a través de la fase mojante que conforma la interface agua/aceite en
contacto con la superficie sólida.

A la hora de hacer el estudio de algún yacimiento es imprescindible tener en cuenta todas las
características y propiedades de las rocas que conforman el yacimiento y los fluidos que se encuentran
presentes en su espacio poroso, así como también es fundamental el estudio de las interacciones roca-
fluido, el cual puede determinarse mediante un parámetro denominado mojabilidad que se define como
la tendencia de un fluido a adherirse a una superficie sólida en presencia de otros fluidos inmiscibles,
tratando de ocupar la mayor área de contacto posible con dicho sólido. La mojabilidad es una función del
tipo de fluido (por lo general petróleo y agua) y de la superficie sólida (con referencia al medio poroso,
roca).

En base a la mojabilidad, los fluidos pueden clasificarse en:


Mojantes: Son aquellos que tienen la mayor tendencia a adherirse a la roca, por lo general es el agua ya
que la mayoría de las rocas yacimiento son preferencialmente mojadas por agua.

No mojantes: Los que no se adhieren a la roca o lo hacen parcialmente.

El estudio de la mojabilidad se hace a través de un ángulo θ denominado ángulo de contacto el cual es


definido como el ángulo formado entre la superficie y la línea tangente al punto de contacto entre la gota
de líquido con la superficie. Este ángulo depende de la energía superficial del sólido, la energía interfacial
y la tensión superficial del líquido.

Cuando θ menor a 90º el fluido es no mojante y mayor a 90º el fluido es mojante. Una tensión de adhesión
de cero indica que los fluidos tienen igual afinidad por la superficie. La mojabilidad tiene sólo un
significado relativo. Teóricamente, debe ocurrir mojabilidad o no mojabilidad completa cuando el ángulo
de contacto es 0° o 180° respectivamente. Sin embargo, un ángulo de cero es obtenido sólo en pocos
casos.

Presión capilar.

Es una de las fuerzas más importantes que controlan y gobiernan la distribución de fluidos en el
yacimiento. Las fuerzas capilares se originan de la acción molecular de dos o más fluidos inmiscibles
(petróleo, agua, gas) que coexisten en el medio poroso.

Se expresa en términos de diferencial de presión en la interface entre la fase mojante y la fase no mojante.

Curva de presión capilar

La relación que describe la presión capilar requerida para obtener una saturación dada de fase no mojante
en una roca. Las rocas poseen una distribución de tamaños de gargantas de poros, de modo que a medida
que se aplica más presión a la fase no mojante, se invaden aperturas de poros cada vez más pequeñas. La
curva de presión capilar es importante para comprender la distribución de la saturación en el yacimiento
y afecta la imbibición y el flujo de fluido multifásico a través de la roca.

Tensión interfacial

Una propiedad de la interfaz entre dos fases inmiscibles. Cuando ambas fases son líquidas se denomina
tensión interfacial: cuando una de las fases es el aire se denomina tensión superficial. La tensión interfacial
es la energía de Gibbs por unidad de área de interfaz a temperatura y presión fijas. La tensión interfacial
se produce porque una molécula cerca de una interfaz tiene interacciones moleculares diferentes de una
molécula equivalente dentro del fluido estándar. Las moléculas surfactantes se sitúan preferentemente
en la interfaz y por lo tanto disminuyen la tensión interfacial.

Tensión interfacial, un líquido en contacto con otra sustancia (sólido, líquido o gas) posee una energía que
es el resultado de la diferencia del grado de atracción de las moléculas de la superficie entre ellas con la
del grado de atracción de otra sustancia. Este fenómeno se define como la cantidad de energía que hace
falta para separar un área unitaria de una sustancia desde otra. Se designa como i,j . En los acuíferos no
encontramos, en la zona no saturada, agua formando capas alrededor de los granos del suelo que no
puede fluir por las fuerzas de capilaridad, pero que interactúa, con la fase líquida no acuosa del
contaminante. El contacto trifásico agua (W), crudo (O) y sólido (S) está caracterizado por los ángulos de
contacto