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EXPERIENCIAS DE

NATURALEZA (I)
Las monografías sobre animales Dibujando conchas de moluscos
La fermentación

Antonio Conesa Álvarez


El raudo vuelo de las semillas El experimento de Darwin Plantamos semillas de especies
La piel de las culebras
PROYECTOS, INDAGACIONES Y EXPERIMENTOS

PLANTAMOS SEMILLAS DE ESPECIES VEGETALES.


De las innumerables maravillas casi misteriosas que la
naturaleza encierra, la germinación de la semilla es una de ellas. La
experiencia que supone el recorrido técnico y procedimientos para su
recolección, preparación, cultivo y, por último, la germinación, es muy
interesante y necesaria para iniciarse en el conocimiento científico de la
naturaleza y sus fenómenos. Desde que el niño es párvulo le llama la atención
la observación de las semillas de lentejas sobre algodones humedecidos: cómo
irrumpen desde el vientre minúsculo de la lenteja los tallitos verde y blanco.
Con esta experiencia de germinación bajo tierra de semillas podemos plantear
una actividad que complemente el estudio teórico del extraordinario
fenómeno.
Material empleado: Para humedecer las semillas, un
recipiente; para que germinen podemos utilizar envases reducidos de yogur o
bolsitas de plástico; y también un saco de humus o tierra orgánica y las
piedras para el drenaje. La azada cavadora, el plástico envolvente y la maceta
matriz ya los tenemos.
Desarrollo: Las semillas de algarrobo, palmito, encina y
tetraclinis (ciprés de Cartagena) son las elegidas para realizar el experimento
de la germinación. Siempre es aconsejable remojar las semillas un día antes de
plantarlas en un pequeño recipiente con humus, y una vez germinadas se
transplantan a un recipiente mayor, una maceta. Tanto la maceta como el hoyo
realizado en el suelo debemos prepararlos bien, con piedras en su fondo para
el drenaje del agua. Cuando la planta comienza a desarrollar la cubrimos con
un plástico con un doble fin, de que la humedad se mantenga y de que la
temperatura se eleve un par de grados en su interior. Algunas veces, una vez
germinada la semilla, la planta diminuta se pudre o muere, se seca, puede ser
debido a varios factores que hipotéticamente podemos formular, a saber:
exceso de humedad y calor (que propicia la aparición de hongos
desbastadores), mala calidad de la semilla, coleópteros o gusanos hambrientos
que se zampen la semilla germinada, etc.
PROYECTOS, EXPERIMENTOS Y OBSERVACIONES

EL RAUDO VUELO DE LAS SEMILLAS DEL COHOMBRILLO.


Si quieres experimentar una sensación visiblemente
energética del ámbito vegetal, busca una colonia de pepinillos del diablo o
cohombrillos (las primaveras y veranos son las épocas de esplendor floral de
esta Cucurbitácea de nombre científico: Ecballium elaterium ).
Su pepino de vellosidad hirsuta en forma de cápsula despide
violentamente, por presión las semillas. El líquido pasa al protoplasma y un
hinchazón de células ocurre con la maduración, volviéndose turgentes y
estallando estrepitosamente cuando la presión es insoportable (se denomina
proceso de turgescencia). El agua recluida tiende a escapar hacia el
protoplasma y las células se abotagan y hinchan, como sandías de año en años
de lluvia, se vuelven turgentes, pudiendo estallar por un proceso denominado
en botánica de turgescencia.
Material empleado: Una planta viva y con frutos de
“pepinillos del diablo” (su época de fructificación son los meses de verano).
Unas gafas de sol para proteger los ojos, pues las semillas pueden golpearte.
Y agua para enjuagarse las manos, ya que el fruto contiene un glucósido
tóxico (consultar ficha de Ecballium elaterium).
Desarrollo: Si los frutos se encuentran suficientemente
maduros, con sólo rozarlos, dispararán las semillas en un abrir y cerrar de
ojos. Hay que tomar la precaución de no situarse en la posible línea de
trayectoria de los “proyectiles vegetales”. Por último, es importante y
científico tomar nota de la experiencia en el bloc de campo: fecha,
temperatura, tiempo climático, hora, lugar, distancia alcanzada por las
semillas, etc.
PROYECTOS, EXPERIMENTOS Y OBSERVACIONES

EL EXPERIMENTO DE DARWIN.
Las plantas verdes segregan unas hormonas denominadas auxina que regulan el
crecimiento vertical del tallo. Estas hormonas funcionan y actúan normalmente y en
mayor potencia con la luz solar, pero se descontrolan, en esquizofrenia biológica, en
ausencia de luz. Es como si la escasez de luz les imperase a hacer crecer
desorbitadamente a la planta en su afán de encontrar, por supervivencia vegetal,
algún resquicio luminoso. La palabra auxina proviene del griego, auxo, aumentar,
acrecentar. La auxina es activista pletórico del crecimiento de la planta desde la
punta, desde el ápice de la matita.
Darwin, fue un naturista inglés del siglo XIX, que realizó un viaje de cinco años en
barco, con el capitán británico Fitz-Roy, visitando las islas del Pacífico y América del
Sur. Tras muchas observaciones y apuntes sobre la naturaleza formuló la inverosímil
teoría del Origen de las especies (1859).
Material empleado: Quince gramos de alpiste; un recipiente cuadrangular de
plástico, madera o metal y de unos cinco centímetros de altura, que emplearemos para
realizar el cultivo experimental; tierra fértil en una cantidad suficiente; papel de
estaño y el bloc de notas o de “Experimentos”. Como realizaremos también la prueba
germinativa con semillas de ricino (Ricinus conmunis), nos haremos de otro recipiente
(puede ser un envase de yogour o un frasco cristalino protector de mayonesa u otro
condimento).
Desarrollo: Tomamos quince gramos de alpiste, los humedecemos y los plantamos en
un recipiente con tierra fértil. Regamos cuidadosamente el recipiente. Mantendremos
la temperatura en 20 grados centígrados, a ser posible, con el fin de acelerar el
proceso biológico. Cuando los tallitos verdes vayan alcanzando una altura de 5 cm., los
coronaremos con un mínimo cucurucho de estaño (lo más pequeño posible, para evitar
que el peso curve en exceso el tallo y lo ampute). Esta delicada y paciente operación
sólo la efectuamos en media docena de tallos de alpiste, el resto sin tapar sus
extremos, así tendremos referencias comparativas en el proceso de observación del
experimento. Con el paso del tiempo las plantas crecerán, y posiblemente las
cubiertas con papel de estaño serán más largas y delgadas.
El experimento realizado con una semilla de ricino es sorprendente. Te cuento: Hace
unos años, dejé una semilla humedecida en una maceta en el interior de una habitación
oscura, al cabo de un mes, la planta alargada hasta lo inaudito recorría el suelo vacío
en búsqueda de luz (un metro y medio de tallo delgado, como el tentáculo de un
molusco extraterrestre). ¡Cuidado con las semillas de Ricino! ¡Su deglución es tóxica!
PROYECTOS, EXPERIMENTOS Y OBSERVACIONES

DIBUJANDO CONCHAS DE MOLUSCOS MARINOS.


En muchas escuelas y colegios contemporáneos se ha abandonado el
aprendizaje del dibujo creativo, del dibujo fotográfico; en su lugar se invita
equivocadamente a los niños a colorear y encerar fichas e imágenes fotocopiadas o
impresas ausentes de pigmentos. El resultado es nefasto: No se saben los protocolos
ni los procedimientos ni las técnicas o estrategias para copiar en un papel en blanco,
algo tan simple como, un caracol.
Material empleado: El objeto a dibujar, en este caso será la caverna
calcárea del molusco, que hemos encontrado en alguna playa del litoral murciano.
Lápiz, sacapuntas, borrador, papel adecuado, etc. Un libro de claves de cochas
marinas, por ejemplo: “El ecosistema marino Mediterráneo. Guía de su flora y de
su fauna” de Juan C. Calvín o “Fauna y flora de las costas” guías de naturaleza
Blume, existen muchísimos más en el mercado.
Desarrollo: El lugar adecuado es fundamental para un cómodo tiempo
gustando el placer de dibujar: Espalda bien apoyada, la mesa baja, la luz que no hiera
los ojos, etc.
El procedimiento: A) Observar detenidamente la concha calcárea y
comprobar sus anchuras, alturas, grosor y proporciones. Hay saber responder posibles
interrogantes, tales: ¿Es una concha más o memos esférica? ¿Guarda simetría en
algunas de sus partes? ¿Es más larga que ancha o más ancha que larga? B) Realizo un
rápido boceto total (es decir, el conjunto de su forma voluminosa) con el lápiz y sin
apenas apretar, corrijo los desaciertos ayudándome del borrador (habrá que realizar
varias intentonas). C) Subrayo apretando más el lápiz los logros de las formas que más
se asemejan con la concha calcárea. D) Sitúo detalles pequeños, matices únicos y
sombras voluminosas (las sombras hay que extenderlas en líneas curvas con el fin que
el dibujo adquiera el disfraz del volumen. Las sombras planas, en línea recta, planchan
los dibujos sobre la superficie del papel). E) Se colorea con eficaz mimetismo
empleando cualquier técnica o materiales que se acomoden a nuestros fines. F)
Exposición del dibujo. Hay que mostrarlo, enseñarlo; es necesario para que el dibujo
exista y se apodere de la realidad. ¡Ah! No olvides de firmarlo (sentirás cierta
positiva vanidad).
PROYECTOS, EXPERIMENTOS Y OBSERVACIONES

LA PIEL DE LAS CULEBRAS.


Los bosques mediterráneos muestran una pléyade de rastros biológicos de invertebrados
y vertebrados: huellas, madrigueras y cubiles, detritus, huesecillos, egagrópilas, plumas,
pieles y un largo etcétera de interesante estudio.
Las pieles de culebras son uno de los rastros más codiciosos y fantásticos que podemos
encontrar en el paseo de búsqueda de huellas, en el safari de vestigios biológicos o en el
rastreo metódico del bosque. Llamémosle como queramos, pero os advierto que, la
emoción ante la sorpresa y el impacto de lo encontrado, nos conducirán poco a poco y, de
la mano del estudio, a saber leer los signos de la naturaleza.
Los reptiles se clasifican en tres órdenes, a saber: Quelonios (tortugas), Saurios
(lagartos) y Ofidios (serpientes). En los safaris a la búsqueda de restos podemos
encontrar con más facilidad pieles de Saurios y de Ofidios. Tienen pieles secas,
impermeables y formando un tejido de escamas (las tortugas presenta la piel bajo el
caparazón).
Material empleado: Una caja de unos 20 cm de largo, de las utilizadas para almacenar el
frasco de la colonia; son ideales, así no se romperá la frágil y perecedera piel del ofidio.
Es buena idea llevar una lupa de mano para observar in situ las escamas de la también
denominada “camisa” del reptil. Una cámara fotográfica es recomendable, con este
artilugio digital y de insignificante tamaño y peso podremos testificar, cual notario
honesto en su bufete de trabajo, el lugar exacto donde la culebra efectuó el
desprendimiento higiénico y vital de su piel escamosa.
En las páginas 236-239 del libro: “Estudio Didáctico de la flora y fauna de una
comarca Jumilla-Yecla” de Roque Martínez Abellán podrás encontrar unas interesantes y
pormenorizadas claves para determinar con soltura y exactitud la especie de serpiente a
la que pertenece la piel hallada. Hay más libros, uno más científico, pero menos didáctico
es: “Anfibios y reptiles de la Región de Murcia” de Vicente Hernández Gil y varios
autores más.
Desarrollo: Si queremos ser rigurosos en las búsquedas de rastros, es obligado, para no
caer en una anarquía desordenada y olvidadiza, que apuntemos rigurosamente los
itinerarios seguidos y las fechas completas; así, al cabo del tiempo, dispondremos de un
interesantísimo cuaderno de notas que podremos consultar para escribir relatos, realizar
textos monográficos sobre alguna especie mediterránea o para regresar a los lugares que
visitamos antaño y obtener más información cotejando aquellos datos del ayer.
Las pieles o “camisas” de los oficios o saurios se atesoran y conservan en cajas, rotuladas
debidamente.
A veces, la suerte no te acompaña y pasan días y días sin tropezarte con esta frágil
estructura epidérmica de los reptiles, hasta que un buen día, sin que tu objetivo fuese
éste, ¡zas! Te chocas con el preciado tesoro.
PROYECTOS, EXPERIMENTOS Y OBSERVACIONES

LAS MONOGRAFÍAS SOBRE ANIMALES.


Se pueden realizar trabajos recopilatorios de datos (textos e imágenes) sobre
animales autóctonos del territorio. Aconsejamos que estos documentos compilatorios, una vez
acabada la búsqueda o investigación, adquieran el formato de lo más parecido a un libro, en el
concepto clásico del término, es decir, a ser posible con portada de cartón o cartulina y de
tamaño cuartilla o folio (DINa4), con su título y nombre del autor. Así es más factible su uso y
consulta por todos los niños e, incluso, los mejores trabajos monográficos podrán pasar a las
estanterías de la biblioteca del aula o del colegio.
Las monografías debidamente paginadas constarán de una reseña del autor, de
un índice del contenido, además del texto investigado, dibujos del autor, fotocopias recortadas
y pegadas de imágenes del animal, también se escribirán “opiniones personales” del autor, en
ellas se recogerán críticas, sugerencias, ideas, hipótesis sobre los textos copiados de otros
libros; las entrevistas o encuestas sobre el tema de la monografía enriquecen el contenido y,
por último, un listado bibliográfico de las fuentes consultadas, sean libros, sean páginas web de
internet.
Material empleado: Folios, cartulinas, lápices, pegamento, colores y libros
sobre el animal objeto de la investigación, un ordenador con acceso a la red internet.
Desarrollo: Una vez elegido el compañero /a con el que abordaremos el
trabajo, se requiere una reunión para ordenar y temporalizar el trabajo y, claro está, reparto
de funciones, ejemplo: Uno puede encargarse de los dibujos, el otro de realizar la entrevista o
de fotocopiar las imágenes de una enciclopedia, etc. Hay que establecer los días y las sesiones
de trabajo, el horario y los lugares. Lo último es paginar, enumerar y escribir un índice. En la
contra portada el autor o autores, escribirán datos biográficos: nombres, aficiones, fecha de
nacimiento y lecturas preferidas (con foto a ser posible).
Esta monografía bien realizada formará parte de los documentos del aula o de
la biblioteca del colegio.
PROYECTOS, EXPERIMENTOS Y OBSERVACIONES

LA FERMENTACIÓN.
Los azúcares frutales fermentan y se transforman en diversos alcoholes. La fermentación es causada por mohos, bacterias y
levaduras, que se encuentran en el aire, denominadas enzimas, sustancias que son determinantes en la fermentación, es decir, que todas las
fermentaciones son de carácter enzimático. La fermentación alcohólica es conocida desde los tiempos de Matusalén; en ella, la levadura transforma
la maltosa y levulosa en alcohol y anhídrido carbónico:
C6H12O6 = 2 C2H6O + 2 CO2 + 20 Kcal.
Es una reacción química que desprende calor.
Materiales empleados: Un mortero para machacar y triturar las uvas; un colador para filtrar el azucarado zumo; un recipiente de laboratorio, tipo
Erlenmeyer, con tapón y orificio de salida de gases. Desde luego que también son necesarios los elementos naturales, tales como un racimo de uvas
(con 250 gr. bastará) y una pizca (lo que quepa entre dos dedos de un niño chico) de levadura de cerveza (no es necesaria la levadura, el proceso de
fermentación se realizará de igual forma, la levadura sólo aligera en unos días la reacción química). No olvidemos el bloc de notas de “Experimentos”.
Desarrollo: Con ayuda del mortero y el colador obtenemos el zumo de uva con el que vamos a experimentar. Sería aconsejable realizar varios filtros
para intentar que el líquido quede lo más limpio posible de orujo. A continuación lo introducimos en el Erlenmeyer y añadimos una pizca de levadura.
Apuntamos la fecha, y dejamos que la fermentación vaya cursando los cambios y reacciones a lo largo de las horas. Es bueno que el vaso Erlenmeyer
lo situemos en un lugar apropiado: con poca luz y temperatura no superior a quince grados centígrados. Al cabo de las horas un elixir fresco y de
alcohol vitícola llenará la atmósfera del habitáculo. Hay que tener la paciencia del buen científico, pues, a veces, los procesos químicos se dilatan en el
tiempo por circunstancias varias (calidad de azúcar en el zumo, cantidad de levadura, compuestos biológicos del aire ambiental, temperatura, etc.)
FIN

Habrá más entregas.

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