Está en la página 1de 3

DANZA CAÑEROS DE SAN JACINTO - ANCASH

Los cañeros de San Jacinto es una danza folklórica originaria del pueblo de San
Jacinto, que se encuentra ubicada muy cercano de Chimbote, en el departamento
de ANCASH. Esta danza se baila en la fiesta tradicional de la caña de ese pueblo en
honor al patrón de la ciudad que lleva el mismo nombre de la danza “San Jacinto”.

Durante toda la coreografía está presente una cruz, la cual es cargada por un
danzante, ya cuando esta por acabar la danza, se traen cañas de azúcar en el centro
para ser prendidas.

Los pasos de la danza cañeros de san jacinto son calificadas como “agotadores” para
el danzante pues se utiliza mucho la fuerza de las piernas en los varones y los brazos
en las mujeres, lo cual sugiere una buena resistencia.

Por la festividad en que se presenta como una danza para hacer ciertos ritos y
ofrendas, se clasifica en una danza de tipo RELIGIOSA FESTIVA y comunitaria donde
participan por lo general los trabajadores de las haciendas; hombres y mujeres
comandados por el capataz de las haciendas ejecutan sus pasos y cantos dando
gracias al santo patrón a través de ritos.

También se sostiene que se hace una remembranza de como los obreros de las
haciendas donde se cultivaba caña de azúcar, llevan al Santo patrón a las chacas del
valle para que bendiga a la tierra y así la pachamama les de buen fruto en sus
cosechas, lo hacen imitando a los patrones de esa época tomando la clasificación de
DANZA SATÍRICA.
CONTRADANZA
La Contradanza (también llamada Contradanza Criolla, Danza, Danza
Criolla o Habanera) es la versión española o hispanoamericana de
la Contredanse francesa, la cual fue un popular estilo internacional de música y danza
en el siglo XVIII, derivado de la Country Dance inglesa y adoptado en las corte
de Francia. La Contradanza fue llevada a América y allí adoptó formas criollas que
todavía existen en México, Venezuela, Colombia, Perú, Panamá y Ecuador.
En Cuba, se convirtió en un importante género durante el siglo XIX, y fue la primera
música escrita que estuvo basada en ritmos sub-saharianos, así como la primera
danza cubana que adquirió fama internacional. La Contradanza es la progenitora de
la Danza, el Danzón, el Mambo y el Chachachá, así como de la canción ‘’Habanera”.
Fuera de Cuba, la Contradanza fue conocida también como Habanera o “Danza de La
Habana”, y ese nombre fue también adoptado en Cuba después de su popularidad
internacional a fines del siglo XIX,1 aunque ese término nunca fue utilizado por sus
creadores.2
LA CUMBIA COLOMBIANA

La cumbia es un ritmo musical y baile folclórico tradicional de Colombia.12 Posee


contenidos de tres vertientes culturales, principalmente indígena y negra africana y, en
menor medida, blanca (española), siendo fruto del largo e intenso mestizaje entre
estas culturas durante la Conquista y la Colonia. El investigador Guillermo Abadía
Morales en su "Compendio del folclor colombiano", volumen 3, #7, publicado en 1962,
afirma que "ello explica el origen en la conjugación zamba del aire musical por la
fusión de la melancólica flauta indígena gaita o caña de millo, es decir, Tolo o Kuisí, de
las etnias Cunas y Koguis, respectivamente, y la alegre e impetuosa resonancia del
tambor africano. El ayuntamiento etnográfico ha quedado simbolizado en los distintos
papeles que corresponden en el baile de la cumbia a cada sexo".3 La presencia de
estos elementos culturales se puede apreciar así:

 En la instrumentación están los tambores de origen negro africano; las maracas,


el guache y los pitos (caña de millo y gaitas) de origen indígena; mientras que los
cantos y coplas son aporte de la poética española, aunque adaptadas luego.
 Presencia de movimientos sensuales, marcadamente galantes, seductores,
característicos de los bailes de origen africano.
 Las vestiduras tienen claros rasgos españoles: largas polleras, encajes,
lentejuelas, candongas, y los mismos tocados de flores y el maquillaje intenso en
las mujeres; camisa y pantalón blanco, pañolón rojo anudado al cuello y sombrero
en los hombres.

A partir de la década de 1940, la cumbia comercial o moderna se expandió al resto


de América Latina, tras lo cual se popularizó en todo el continente siguiendo distintas
adaptaciones comerciales, como la cumbia argentina, la cumbia boliviana, la cumbia
chilena, la cumbia dominicana, la cumbia ecuatoriana, la cumbia mexicana, la cumbia
peruana, la cumbia salvadoreña, la cumbia uruguaya y la cumbia venezolana, entre
otras.