Está en la página 1de 2

SMOG FOTOQUÍMICO:

El smog fotoquímico es un problema medioambiental que afecta principalmente a


las grandes ciudades, donde la concentración de contaminantes en la atmósfera es
mayor y se reúnen las condiciones óptimas para su formación.

Los principales contaminantes que producen el smog fotoquímico son los óxidos de
nitrógeno (NOx) y algunos hidrocarburos ligeros no quemados, que son liberados por los
automóviles tras la combustión incompleta de la gasolina o diésel.

Para que se produzca el smog fotoquímico son necesarias tres condiciones:

 Debe haber un tráfico importante que emita los contaminantes que producen smog.
 Tiempo soleado y cálido para que la radiación produzca los radicales libres, iniciadores
de la mayor parte de las reacciones formadoras de smog.
 Debe haber relativamente pocos movimientos de masas de aire, para que los
contaminantes no se diluyan ni dispersen.

Como podemos observar el smog fotoquímico se forma sobre las grandes ciudades y es
la causa de multitud de patologías y enfermedades respiratorias que se dan en la
población de las regiones que padecen smog, como rinitis, bronquitis, asma, neumonía,
etc. El smog fotoquímico reduce la visibilidad, irritando los ojos y el aparato respiratorio.

SMOG INDUSTRIAL:
El smog es la neblina de color marrón que flota en el aire en zonas industriales. A
menudo es visible sobre las ciudades, sobre todo en verano, cuando las partículas de
humo captan la luz.
¿Cómo se forma el smog industrial?

El smog Industrial se produce cuando el humo y dióxido de azufre producido por la


quema de carbón se funde con la niebla y crea una estrecha neblina de color marrón
amarillento a nivel del suelo.

¿Por qué es dañino el smog industrial?

El smog industrial contamina el aire que nos rodea, y el dióxido de azufre, su principal
contaminante, produce lluvia ácida, que daña el medio ambiente.

CONTAMINACION DE GASES QUE EMANAN LOS AUTOMOVILES:


Aparecen en los gases de escape de los motores de carburador que emplean gasolina
etilada (con adiciones de plomo tetraetilo para conseguir un determinado número de
octano). Al quemar una tonelada de gasolina etilada, los vehículos emiten a
la atmósfera aproximadamente entre 0.50 kg y 0.85 kg de compuestos de plomo. Una
parte de estos productos constituyen aerosoles nocivos a la salud, que se forman en
base a los aditivos anti detonantes y se desprenden en parte como óxidos, pero
fundamentalmente como cloruros y bromuros de plomo. Estos aerosoles penetran en el
organismo con la respiración, por los poros o con la comida, ocasionando la intoxicación
de los órganos digestivos, perturbando las funciones del sistema nervioso, muscular y
también del cerebro. El plomo, como metal pesado, se evacua mal del organismo, y por
eso, puede acumularse hasta concentraciones peligrosas.
Al exceder la norma admisible, los compuestos de plomo se vuelven peligrosos para el
ser humano. Expelido con los gases de escape, el plomo puede acumularse en
las plantas que a propósito, son poco susceptible a la acción de sus compuestos, pero
pueden crear peligro si son utilizados como forraje para animales o alcanzar algunos
productos comestibles ( legumbres). La propagación de los compuestos de plomo en la
atmósfera depende de donde está ubicada la fuente de emisión en condiciones
meteorológicas, el relieve del terreno, el medio ambiente cercano a las carreteras, etc.
El contenido de plomo en las plantas que crecen al lado de las carreteras, varía
conforme a la distancia de las mismas. En los países de la Comunidad Económica
Europea se recomienda tomar por patrón el índice equivalente a 10 mg de Pb por 1 kg
de forraje seco.