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DERECHO A LA RECREACIÓN

El derecho al deporte, juego y recreación sirve como estímulo para el desarrollo afectivo, físico,
intelectual y social de la niñez y la adolescencia.

La recreación implica la participación de una mente y cuerpo sano.

Según la UNICEF la Recreación:

 Fortalecen el organismo y evitan las enfermedades.


 Preparan a los niños y niñas desde temprana edad para su futuro aprendizaje.
 Desarrollan nuestros talentos.
 Reducen los síntomas del estrés y la depresión.
 Mejoran la autoestima.
 Previenen el tabaquismo y el consumo de drogas
 Reducen la delincuencia y la prostitución.

Los responsables de garantizar este derecho son:

 El estado
 La comunidad
 La familia

Los niños, niñas y adolescentes tiene libertad a este derecho ya que se hace necesario en el día a día, de
allí es donde se forman las verdaderas amistades del futuro.

“El niño debe disfrutar plenamente de juego y recreaciones, donde participa la familia y la sociedad.

Además, gracias a la recreación se ha demostrado la capacidad de las personas de ejercer un


acercamiento a las diferentes culturas y realidades. En actividades recreativas no se distinguen diferencias
(sexo, raza, idioma, religión, y discapacidad) todos pueden participar de igual manera y aportar con las
habilidades de cada uno.

Es obligación del estado y de toda la comunidad promocionar e inculcar en la niñez y adolescencia, la


práctica de juegos tradicionales; crear y mantener espacios e instalaciones seguras y accesibles,
programas y espectáculos públicos adecuados, seguros y gratuitos para el ejercicio de este derecho y que
no únicamente diviertan, sino que también favorezcan el desarrollo personal y social.

Por lo tanto no olvidemos que la recreación es un derecho tan importante como la salud, la educación, la
vivienda, entre otros, debido a sus beneficios en el ámbito del desarrollo social, educativo, personal y
comunitario, y por ello no se debe subestimarla.

“Un niño que no sabe jugar, será un adulto que no sabrá pensar”
DERECHO A LA PROTECCIÓN

La Convención de Derechos de los niños, las niñas y los adolescentes consigna y reconoce el derecho a la
protección del niño.

Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a que se respete su integridad personal, física, psicológica,
cultural, afectiva y sexual. No podrán ser sometidos a torturas, tratos crueles y degradantes.

El Estado a través de sus políticas y normas para prevenir riesgos y peligros que atenten contra niños, niñas y
adolescentes y su pleno desarrollo.
Los responsables de garantizar este derecho son: - El Estado
- La comunidad con su estructura social
- La familia

El bienestar de cada niño implica:

• El bienestar físico: asegurar la buena salud y el buen desarrollo del niño (salud, alimentación, higiene,
protección contra el maltrato y actividades perjudiciales para la salud física del niño, etc.).

• El bienestar mental: ofrecer al niño la posibilidad de desarrollarse intelectualmente (salud mental,


alimentación, educación, protección contra el maltrato y actividades perjudiciales para la salud mental del
niño, tiempo libre, etc.).
• El bienestar social: asegurar al niño la posibilidad de realizarse social y espiritualmente, entre otros
aspectos (libertad de expresión, opinión, participación, pensamiento, consciencia, religión, tiempo libre,
etc.).
Los niñas y niñas que no viven con sus padres, merecen por parte del Estado una protección especial; se
explicita la protección ante los abusos sexuales, el maltrato, el consumo de estupefacientes, ante la
discriminación; protección especial en casos de guerra y privación de libertad y ante el trabajo perjudicial.
La infancia es el momento en el cual el ser humano es más vulnerable, dado que aún no ha acabado de
desarrollarse ni física ni mentalmente. En otras palabras, los niños necesitan una atención y una protección
especial.
La Protección Especial: Hay quienes, por circunstancias especiales, necesitan mayor contención y apoyo que
otros, y el Estado y la sociedad deben brindar una atención especial.

Se refiere a aquellas personas que tienen menos de 18 años de edad, que pueden tener sus derechos
fundamentales fuertemente amenazados o abiertamente violados de diversas maneras. Como cuando los
niños son víctimas de la explotación laboral infantil.

Los niños son seres jóvenes, en pleno desarrollo, que se convertirán en los adultos del mañana. Para poder
desarrollarse de manera adecuada, los niños necesitan una protección especial.