Está en la página 1de 2

CAPÍTULO VII.

EL SALVATAJE EN EL DERECHO ARGENTINO


Título I: El cramdown:

a) Concepto – b) Finalidad del instituto – c) Naturaleza jurídica – d) Diferencias con otras figuras –
e) Críticas al cramdown y Planteos de inconstitucionalidad.

Título II: Evolución legislativa del cramdown argentino:

a) Evolución legislativa – b) La ley Nº 24.522 – El rol más activo de los acreedores– c) El salvataje
de empresas –d) La ley Nº 25.563: derogación del artículo 48 – e) La Contrarreforma de la ley Nº
25.589.-

Título III: El cramdown en el derecho argentino vigente:

a) El artículo 48 en la ley de Concursos y Quiebras - Causales de Apertura – Sujetos comprendidos


– Sujetos excluidos - El procedimiento de valuación de las participaciones social - El esquema de
negociación y acuerdo, tanto con los acreedores como con los socios.

b) La administración de la sociedad durante el trámite del artículo 48.

c) La empresa en marcha: Jurisprudencia, S.I.A.P. s/ quiebra. - Automundo S.A. s/ concurso


preventivo - Correo Argentino

d) El cramdown power.

Colofón.

Título I. El Salvataje en el Derecho Argentino

a) Concepto – b) Finalidad del instituto – c) Naturaleza jurídica – d) Diferencias con otras figuras –
e) Críticas al cramdown y Planteos de Inconstitucionalidad

I.- a) Concepto

El origen de la expresión "cramdown" nos remite a la Ley de Quiebras de los EEUU, cuya traducción
literal sería "apretar hacia abajo", o mejor dicho "imponer".

La definición, heredada del derecho norteamericano, se refiere a que, como vimos en el ya analizado
capítulo 11 de la citada norma americana, el instituto prevé que si lo que el acreedor debe recibir por
el acuerdo es un valor no menor al que recibiría en la liquidación falencial computando los privilegios,
el juzgador puede forzar al disidente y dar por consentida la propuesta, prestándole su aprobación,
siempre que el magistrado considere que el acuerdo es justo y equitativo y que medie petición de
parte, dado que no puede imponerlo de oficio.

El "cramdown" es un sistema de propuesta de acuerdo preventivo por tercero quien, en caso de


obtener la conformidad de los acreedores, adquiere la empresa concursada. Implica la sustitución
del empresario insolvente, cesante que en subsidio de su fracaso en la obtención del acuerdo es
sustituido, reemplazado por otro empresario que se supone en mejor situación para la continuación
de la actividad de la empresa.
La institución del salvataje de empresas que aparece en la República Argentina normada por primera
vez en la Ley N° 24.522 de Concursos (artículo 48), posibilita que otras personas (que no sea la
fallida) adquieran el capital social, como consecuencia de haber logrado antes, inexcusablemente
una solución acordada con los acreedores de la concursada.

Los autores Di Tullio, Macagno y Chiavassa expresan que el cramdown puede ser definido como el
procedimiento que se implementa cuando determinados sujetos, … sometidos al proceso de gran
concurso ven frustradas sus aspiraciones o pretensiones de acuerdo, al no presentar propuesta o al
no obtener las conformidades necesarias, o cuando se admitan algunas de las causales de
impugnación del acuerdo obtenido con el deudor concursado; todas hipótesis que abren la
posibilidad para que terceros adquieran las participaciones sociales de la entidad concursada.

Con respecto a la expresión utilizada para referir este procedimiento de salvataje empresario, el
vocablo cramdown adoptado por la doctrina nacional se atribuye, como ya se dijo, al origen
norteamericano de la figura, expresión que no es bien vista en los círculos cultos de EEUU, pues,
conforme lo expresa Butty, equivaldría a nuestro vulgar “apriete”. Ello obedece a que en el mensaje
de Elevación por parte del Poder Ejecutivo Nacional al Congreso, se afirmó que con la incorporación
del salvataje de empresas se trataba de reformular nuestro sistema legal, respecto del sistema del
cramdown de la legislación norteamericana.

Lo real y cierto es que la expresión utilizada, nada tiene que ver con la regulación legal de la
intervención de terceros en el concurso preventivo, y para justificar su utilización, la doctrina entendió
que cuando la valuación patrimonial de la empresa arroje resultado positivo, este debe ser reducido
en la misma proporción en que se reduce el pasivo al valor actual. La expresión cramdown
significaría esta operación de “apretar hacia abajo”.

También podría entenderse apropiado la utilización de este término para referirse a la situación de
aplastamiento que padecen los socios cuando el valor de las acciones es negativo o igual a cero,
pues en tal hipótesis se prescinde totalmente de las conformidades de los mismos para concretar la
transferencia de sus participaciones sociales.

A su turno, y en razón a las notables diferencias que el procedimiento establecido por el


ordenamiento nacional tenía con el instituto homónimo norteamericano, comenzaron los intentos
doctrinarios de adecuar dicha denominación a la realidad legislativa nacional. Así se utilizaron
expresiones como el “cramdown a la criolla” , “cramdown argentino” , “propuesta de terceros” ,
“propuesta heterónoma” , “salvataje” , o “cesión o transferencia forzosa de participaciones sociales”
.

Independientemente de la terminología adoptada por cada autor, en razón de considerarla más


apropiada a las características del régimen nacional; debe tenerse presente que corresponde
diferenciar este procedimiento del cramdown power, entendiendo por tal aquella facultad o poder
que dispone el juez concursal de imponer el acuerdo a ciertas categorías de acreedores disidentes
regulada en el capítulo 11 de la Ley de Quiebras estadounidense, e introducido en nuestro sistema
con la reforma efectuada por la ley Nº 25.589, cuyo análisis será objeto de estudio en el título III del
presente capítulo.