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LA CERAMICA ARQUEOLOGICA DE EL TAJIN Por WILFRIDO DU SOLIER. Motivo de interés constante es la portentosa zona arqueolégica de EI Tajin, que se encuentra situada a ocho kilémetros al noroeste de la poblacién de Papantla, Estado de Veracruz. Con el objeto de dar a conocer su cultura, asi como las relaciones que ésta guarda con otras, emprendimos una serie de excavaciones estra- s, que no son mas que el principio de un estudio constante, que lignific se requiere en esa importantisima zona para Hegar a su esclarecimiento. Hasta ahora todos los trabajos Hevades a cabo en dicha zona se habian encaminado tinicamente al descubrimiento de los edificios ar- queologicos. Sabido es que la cerémica, en materia arqueolégica, es uno de los mejores elementos para dictaminar sobre las sucesiones culturales y por ello se decidié estudiarla en la zona que aqui nos oeupa. De aqui que se emprendié la ejecucién de cortes estratigrdficos en diversos puntos de la region, asi como en lugares cercanos a los edificios, y en los basureros 0 depisitos de tiestos. Una vez recorrida la zona, procuramos localizar los yacimientos de liestos, cosa sumamente dificil por encontrarse dicha regidn en el norte de Veracruz, donde la vegetacién es completamente selvética; su suelo 147 esti totalmente cubierlo de musgo y lianas, que algunas veces aleanzan espesores de 15 a 20 cm. ademis de la hojarasca en descomposicién: A pesar de las dificultades, ¢ informado por el setior Erasmo Ro- iguer, nativo del lugar y conocedor de la zona arqueoldgica, que es a bastante ri parte oeste de a zona arqueoldgica (véase Esquema de los cortes estratigraficos en i cortes, con resultados muy a en fraginentos de ceramica, pudimos estudiar la el monticulo W), practicando alli los primer satisfactorios (1). Los tipos de cerémiea encontrados, como resultado de las excavacio- practicadas en las diferentes partes de la zona que diera motive de estudio, son Jos que a continuacién enumeramos. este CERAMICA DE FINA CALIDAD Cerdmica negra.—No se pudieron recuperar vasijas completas mi que una que otra, Estin rotas y tuvimos por lo tanto, que reunir los fra; mentos y una ver pegados apreciar su forma. Sin embargo, por las tablas de porcentajes podra verse el gran mimero que arroja este tipo de cerémica, el cual es sumamente interesante, no tan s recuperamos sino por la diversidad de formas y por su calidad. Slo por la gran cantidad que Los trastos se ven bien acabados, gracias a su barro que es de exce- lente calidad, aun cuando su cocimiento, sulvo excepeiones, es imperfecto; su resistencia es buena y su pulimento superior. El color negro es, a semejanza de las vasijas negras del periode H de Teotihuacén, manchado © decolorado; en algun de los Jados de Ta vasija, Hega hasta una coloracién eafé-pardusea. Parece probable que el procedimiento que se utilizé para darles la coloracién, fué el que el arquedlogo Eduardo Noguera nos sefiala en su obra tt luda Antecedentes y Relaciones de la Cultura Teotihuacana, aio de 1935, pagina 18, es decir: se aplicaba el humo de carbén, a la hora del cocimiento, puliéndola posteriormente con perfeccién, Por lo que se refie re a sus formas, es facil verlas en la gréfiea que para el caso se encuentra en el estudio, En ella se aprocia desde i silueta compuesta hasta otra sen illa de fondo plano y paredes rectas (figura 9 de la gréfiea A, columua primera). Otras afecian siluctas més (1) Se ailopts alli el sistema estratigrifico que ul srquedlogo Eduarlo Noguesa hha seguido en Tenaywea y, principalmente, en Cholula. 148, complieadas; son de fondo plano y paredes que al reunirse forman una hordes son de moldura (gréfica A, figuras 1 y 2). Las siluelas 3, 4, 5 y 6 de la lamina A, son soncillas, de fondo plano y paredes inclinadas hacia afuera; variando una con relacién a la otra en Ia altura de sus paredes. La silueta 7 es igual a las anteriores, pero sus hordes tienen mol- dura a semejanza de la néimero 1. El niimero & de la gréfiea A, presenta la particularidad de tener parte inferior una serie consecutiva de cabecitas en relieve, al- arisla; Tos en x temando con cireulos, que recuerdan en todo a las halladas en Teotihuacin (véace limina 1). De la silueta 10 aparecieron pocos cacharros y éstos tan rotos que ho se pudo apreciar si las huellas que ostentan, fueron el arranque de Sopottes, o asas, aunque creemos mas bien que fuesen estas iltimas (Iimina I nimero 4). Los niimeros 11 y 12 son semejantes en cuanto a forma, siendo su titiea diferencia que la nimero 12 tiene en la parte exterior y superior tle las parcdes unas acanaladuras que la circundan, variando & hasta wes (véase limina IT niimero 2). Algunas veces estas ranuras son verticales, como la que aparece marcada con el nfimero 6 de la misma lamina, Por tiltimo, tenemos los nimeros 13 y 14 de la misma grifica A, que corresponden tal yez a ollas de gran tamafio pero de las cuales ini. camente encontramos sus golletes (lémina Il, nimero 3). También al- gunos fragmentos de pequefias ollitas fueron hechos en esta ceramica negra (lémina TT, ntimero 5). la de una mica rojonegra—bsta ceriunien guarda gran semejanza con la negra, tanto en calidad como por sus formas, aun cuando se nota menos ad. varie EI color rojo estaba recubriendo generalmente toda la parte exterior de Ta vasija, y corresponde 1a coloraciGn renegrida a la parte interior de la misma, EI rojo ¢s casi siempre vigoroso y su calidad superior; pero el negro de Ia vasija es de menor adherencia. Las siluctas de este tipo de vasijas también pueden apreciarse en la grifica A. En ella se vera que el mimero 1 por su forma se parece al niimero 2 de la ceramica negra (Jémina III, mimero 4). EI niimero 2 es de cajetes de fondo plano y paredes rectas inclinadas hacia afuera (lémina IIT, némero 1). El nimero 3 es igual al anterior, aun cuando la seccién tiene una pequefia variacion, 149