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El dolor y el sufrimiento en la última niebla, de María Luisa Bombal

La última niebla, fue escrita en 1935 por la escritora chilena María Luisa Bombal, reconocida

por su particular estilo de escribir y exponer el mundo femenino a través de su narrativa, durante

una época radicalmente patriarcal.

A su vez, La última niebla es la exposición de todo el entramado psicológico y emocional

que viven Daniel y la protagonista, personajes de la novela. En esta obra, María Luisa Bombal,

logra recrear una sensación enigmática en la que el lector no podrá determinar si lo ocurrido a

lo largo de la obra sucedió en realidad o todo fue producto de la imaginación de la protagonista.

Puesto que, como lo plantea Lucía Guerra, esta novela demuestra una oposición binaria entre

realidad e irrealidad (GUERRA. 2012. P.10).

Además, encontramos que al igual que la fantasía, la sexualidad, el erotismo, la

frustración y la soledad, temas como el dolor y el sufrimiento también están inmersos en el

desarrollo de La últimaniebla; puesto que, estos dos elementos caracterizan particularmente el

estilo de vida y el estado afectivo de los personajes de la novela.

Cabe resaltar que,aunque el termino dolor se asocie en ocasiones a lo orgánico y corporal,

en este caso, al igual que el sufrimiento, el dolor está íntimamente ligado a la afección de la

conciencia psicológica y al estado emocional de Daniel y la protagonista de esta obra.

Según Rómulo Lander, en su estudio sobre el sufrimiento psíquico (2012), No hay

distinción entre el dolor psíquico y el sufrimiento humano, ya que Ambos son conceptualizados,

de la misma manera, como expresión de un monto elevado de excitación en el sistema

(LANDER, 2012. P.11). Por lo que es válido considerar que el dolor como el sufrimiento pueden

tener sus raíces en el alma y por ende somatización en el cuerpo.


Igualmente, Rómulo Lander, expone que Freud en su obra El problema económico del

masoquismo (1967), habló del eje placer/displacer y de lanecesidad de mantener un equilibrio

mental.Dicho ejese encuentra obstaculizado por la Dialéctica del deseo y por el Principio de

Realidad, que obliga al sujetoa enfrentar la frustración de sus necesidadesy la insatisfacción de lo

que cree es su deseo (LANDER, 2012 P.111).

En La última niebla,Dicho placer y displacer, se contemplaen lo que vive la Protagonista

y Daniel. En el primer personaje, estos ejes se configuran en la satisfacción sexual que

generabasu amante imaginario en ella, en saber que su vida y por ende su sexualidad fueron

alguna vez plenas, al lado de su amante. Sin embargo, el displacer se halla en el tipo de vida que

la protagonista tuvo que asumir junto a Daniel, su esposo. Siendo así, el placer no deja de ser

una recreación imaginaria, algo que se da solo en el plano psicológico del personajecomo

producto de su necesidad y frustración. Mientras que la realidad de asumir su fracasado

matrimonio siempre la dejó en un estado de fracaso, frustración, dolor y sufrimiento.

Así mismo, Adriana Méndez afirma en su documento Lenguaje de los sueños en La

última niebla, que la obra en su totalidad ocurre en la conciencia de la protagonista, es decir, en

su realidad psíquica (MÉNDEZ 1994, P.29); lo que da cuenta de la profunda crisis emocional y

psicológica que atraviesa la protagonista durante toda la obra.

Por esta razón, vemos que la protagonista utiliza su imaginación como refugio e

inconscientemente como antídoto a su frustración y sufrimiento. Lo que le permite, a pesar de su

realidad, aferrarse a la vida y darle a esta un valor significativo.

A su vez, Stephanie Cabrera, en su documento De la palabra, una huella (2014),

identifica en La última niebla la creación y expresión de un modo típicamente femenino para


capturar los conflictos de la vida afectiva. Según Cabrera, sería la omnipresencia del ensueño lo

que responde a la necesidad de mantener la ilusión del amor como único destino. Por lo tanto, lo

significativo de la fantasía de la protagonista es la resolución de encontrar el amor y en ello su

satisfacción. Sentimientos que fueron reales en ella, mientras concibió la aparente existencia de

su amado imaginario. (CABRERA, 2014. P.68)

Igualmente, encontramos en Daniel la configuración de los ejes de los que habla Lander,

ya que este personaje mediante la intimidad sexual (Realidad) que practicaba con la protagonista,

deseaba revivir (Deseo) a su primera esposa, quien yacía muerta.

Así mismo, Lander también propone que el dolor y el sufrimiento se presentan en elYo

como “un afecto displacentero” y puedenconceptualizarse, al menos en cuatro formas.

(LANDER, 2012. P.111)

La primer forma de somatización del dolor y el sufrimiento es la Angustia, atribuyéndole

a esta las fobias y miedos, como elementos que la componen.En el caso de Daniel, la

protagonista se encarga de describir en qué radica el miedo de este personaje.

(…) Miro este cuerpo de hombre que se mueve delante de mí. (…) En él, sin embargo, esa especie
de inquietud en los movimientos, esa mirada angustiada, son algo nuevo para mí.

Cuando era niño, Daniel no temía a los fantasmas ni a los muebles que crujen en la oscuridad
durante la noche. Desde la muerte de su mujer, diríase que tiene siempre miedo de estar solo.

Vemos que antes de la muerte de su primera esposa, Daniel era contemplado por la

protagonista, su nueva esposa, como un hombre estable, vigoroso, seguro y sin miedo a nada. Sin

embargo, después de la muerte de su ser amado la condición psicológica y por ende física de

Daniel dieron un giro de 180° haciéndolo totalmente diferente a como era antes de este trágico

acontecimiento.
El dolor y el sufrimiento que generó en Daniel la muerte de su primera esposa despertó en

él un miedo profundo hacía la soledad, motivo por el cual se podría inferir que decidió casarse

con la protagonista aún sin amarla.


En cuanto a la protagonista, se destaca el miedo de creer que morirá sin haber conocido a

alguien que la haya hecho sentirse viva y plena a través del goce de su sexualidad, y que a su vez

reconozca la juventud y hermosura que se irá desgastando con el tiempo.


¡Yo existo, yo existo —digo en voz alta— y soy bella y feliz! Sí, ¡feliz!; la felicidad no es más que
tener un cuerpo joven y esbelto y ágil.
No obstante, desde hace mucho, flota en mí una turbia inquietud (…) Tengo miedo nuevamente
(…) Pienso en la trenza demasiado apretada que corona sin gracia mi cabeza. Me voy sin haber
despegado los labios.
Ante el espejo de mi cuarto, desato mis cabellos, mis cabellos también sombríos. Hubo un tiempo
en que los llevé sueltos, casi hasta tocar el hombro. Muy lacios y apegados a las sienes, brillaban
como una seda fulgurante. Mi peinado se me antojaba, entonces, un casco guerrero que, estoy
segura, hubiera gustado al amante de Regina. Mi marido me ha obligado después a recoger mis
extravagantes cabellos; porque en todo debo esforzarme en imitar a su primera mujer, a su
primera mujer que, según él, era una mujer perfecta. (BOMBAL. P.5)

Igualmente, en ella se identifica el miedo de pensar que por gusto de su esposo tendrá que

vivir toda su vida para imitar y remplazar a quien fue la primera esposa de Daniel.

Por otro lado, y sin perder de vista el tema de la angustia como somatización del dolor y

el sufrimiento, Serafín Moreno, en su obra María Luisa Bombal y su visión y solución al

conflicto femenino y masculino en su obra literaria (2014), destaca la importancia de los

movimientos surrealistas y dadaístas dentro de la novela, y cómo estos se dan a notar

superficialmente desde la primera página, donde el recuerdo de la primera esposa de Daniel es

tomado como modelo a seguir e impuesto por este a la protagonista. Según Moreno, la novela

tiene pinceladas del movimiento dadaísta y surrealista debido a la carga de aspectos sobre

naturales que esta contiene, denotados específicamente dentro de la definición de estos dos

movimientos. (MORENO, 2014, P.9)


Me miro al espejo atentamente y compruebo angustiada que miscabellos han perdido ese leve
tinte rojo que les comunicaba un extrañofulgor, cuando sacudía la cabeza. Mis cabellos se han
oscurecido. Van aoscurecerse cada día más.

Y antes que pierdan su brillo y su violencia, no habrá nadie quediga que tengo lindo pelo.
(BOMBAL, P.6)

Volviendo al tema de la somatización del dolor y sufrimiento en la protagonista de La

última niebla, encontramos que, como lo expone Rómulo Lander desde el punto de vista clínico

fenomenológico, el miedo se trata de un “afecto displacentero”, es decir que no genera placer o

está desligado de este, cuyo efecto apareceen el cuerpo y en el Yo de quien lo experimenta.

(LANDER, 2012. P.)

(…) sentía cierto extraño nudo retorcerse en mi garganta, hasta sofocarme. (BOMBAL, P.20)

Vivo como con una quemadura dentro del pecho. (BOMBAL, P.21)

Por ende, como expone Lander, el miedo trae consigo la angustia, y a su vez está puede

presentar algún correlato somático, que varía de intensidad y tipo, según el sujeto, tales como

percepciones auditivas, visuales o sensoriales extrañas, desorientación en la percepción del

tiempo y del espacio. Estados variados de confusión mental, transitoria o sensación de

despersonalización momentánea, etc. (LANDER, 2012. P.). Y justamente este tipo de correlato

somático se ve reflejada en la conducta de los personajes tal como se observa a lo largo de la

obra.

Anoche soñé que, por entre rendijas de las puertas y ventanas, se infiltraba lentamente en la
casa, en mi cuarto, y se esfumaba el color de las paredes, los contornos de los muebles, y se
entrelazaba a mis cabellos, y se me adhería al cuerpo y lo deshacía todo, todo… (BOMBAL, P.8)

En la anterior cita se observa una percepción visual y sensorial extraña, y una

desorientación en la percepción del espacio recreada en el inconsciente, mediante el sueño que


tiene la protagonista de la novela. Lo que da cuenta de la intranquilidad y la zozobra que ella

experimenta al considerar que así como la niebla se ha encargado de entenebrecer todo lo que

puede contemplar con sus ojos físicos, pueda entenebrecer lo que conforma su espacio, su

privacidad, e incluso su propia vida.

(…) A medianoche me despierto, sofocada. Me agito largamente entre las sábanas, sin llegar a
conciliar el sueño. Me ahogo. Respiro con la sensación de que me falta siempre un poco de aire
para cada soplo. Salto del lecho, abro la ventana. Me inclino hacia afuera y es como si no
cambiara de atmosfera. La neblina esfumando los ángulos, tamizando los ruidos (…) Una idea
loca se apodera de mí. Sacudo a Daniel, que entreabre los ojos.

-Me ahogo. Necesito caminar. ¿Me dejas?

-Haz lo que quieras- murmura, y de nuevo recuesta pesadamente la cabeza en la almohada.Me


visto. Tomo al pasar el sombrero de paja con que salí de la hacienda. El portón es menos pesado
de lo que pensaba. Echo a andar, calle arriba. (BOMBAL, P.9)

Vemos nuevamente la intranquilidad que agobia a la protagonista, y que por ende altera

su comportamiento. A su vez, se percibe una desorientación del tiempo y del espacio que esta

presenta. Así como, estados variados de confusión mental, transitoria o sensación de

despersonalización momentánea. Esto al considerar que efectivamente está viviendo todo lo que

recrea en su mente, producto de su desequilibrio emocional y psicológico a raíz del dolor y

sufrimiento que experimenta al permanecer encerrada, y de manera rutinaria al lado de Daniel, su

esposo.

La tristeza reafluye a la superficie de mi ser con toda la violencia que acumulara durante el
sueño. Ando, cruzo avenidas y pienso:

— (…) Y pasado mañana será lo mismo, y dentro de un año, y dentro de diez; y será lo mismo
hasta que la vejez me arrebate todo derecho a amar y a desear, y hasta que mi cuerpo se marchite
y mi cara se aje y tenga vergüenza de mostrarme sinartificios a la luz del sol.
Vago al azar, cruzo avenidas y sigo andando.

Entre la oscuridad y la niebla vislumbro una pequeña plaza. Como en pleno campo, me apoyo
extenuada contra un árbol. Mi mejilla busca la humedad de su corteza. Muy cerca, oigo una
fuente desgranar una sarta de pesadas gotas.

La luz blanca de un farol, luz que la bruma transforma en vaho, baña y empalidece mis manos,
alarga a mis pies una silueta confusa, que es mi sombra. Y he aquí que, de pronto, veo otra
sombra junto a la mía. Levanto la cabeza.

Vemos en las citas anteriores, cómo la condición psicológica y emocional puede hacer

que la mente genere un universo paralelo, el cual el personaje llega a considerar tan real al punto

de convencerle que lleva una vida aparentemente normal. Este comportamiento en la

protagonista de considerar lo irreal como real, es evidencia de su trastorno psicológico causado

por una afección emocional.

A su vez, observamos que las diferentespercepciones auditivas que la protagonista tiene

del medio ambiente, de percibir visualmente su entorno y las sensaciones extrañas que

experimenta en este nuevo mundo o espacio creado por su imaginación, es totalmente diferente

al estado real en el que se encuentra el espacio del cual hace parte.Del mismo modo, la

protagonista da muestra de la desorientación en la percepción del tiempo y del espacio, la

diferencia que hay entre el real y el imaginario al cual huye.

Un hombre está frente a mí, muy cerca de mí. Es joven; unos ojos muy claros en un rostro moreno
y una de sus cejas levemente arqueada, prestan a su cara un aspecto casi sobrenatural. De él se
desprende un vago pero envolvente calor. (BOMBAL, P.10)

Del mismo modo, se destaca en la protagonista los estados variados de confusión mental

que experimenta, puesto que además de huir de su casa por sentirse sofocada, como somatización

de su desespero, crea, en su trayectoria por el paisaje imaginado, un repentinamente encuentro


con su hombre idealizado, lo que a su vez genera en ella un cambio anímico abrupto, pues pasa

de un estado intenso de disforia (desespero) a un estado intenso de euforia (pasión y placer

sexual). Lo que permite considerar que hay en la protagonista una despersonalización

momentánea del dolor para dar lugar al placer generado por su encuentro sexual.

En segundo lugar, encontramos la Culpa como otro síntoma del dolor y el sufrimiento. En

Psicoanálisis, el concepto de Culpa refiere a una “tensión” entre el Superyó y el Yo. Este es de

naturaleza inconsciente y se reconoce por sus efectos en el sujeto. Actualmente se puede decir,

con más precisión, que la “tensión” ocurre entre el Yo, como instancia psíquica, y sus ‘ideales’,

ya sea Yo ideal o Ideal del Yo. Es decir, ideales correspondientes al orden imaginario o

simbólico. (LANDER, 2012. P.112)

Ese ideal del Yo que propone Lander, se observa en la protagonista, en los momentos en

que se contempla como una mujer “amante”, es decir capaz de amar y sentirse amada; esto solo

a través del encuentro con su amante ideal, a quién se promete exclusivamente suya y a quien

considera su único y verdadero amor.

(“)Yo nunca te he engañado. Es cierto que, durante todo el verano, entre Daniel y yo se ha vuelto
a anudar con frecuencia ese feroz abrazo, hecho de tedio, perversidad y tristeza. Es cierto que
hemos permanecido a menudo encerrados en nuestro cuarto hasta el anochecer, pero nunca te he
engañado. Ah, si pudiera contentarte esta sola afirmación mía. (BOMBAL, P.19)

(“)Oh amigo adorado, ¿comprendes ahora que nunca te engañé? Todo fue un capricho, un
inofensivo capricho de verano. "¡Tú eres mi primer y único amante!(BOMBAL, P.20)

Sthepanie Cabrera expone que a la protagonista no la embarga la culpa, ni el considerar

tal infidelidad, como algo doloroso para su marido(CABRERA, 2014. P.69). Sin embargo, si

hay en la obra un complejo de culpa que experimenta la protagonista, siendo esta una culpa de

tipo moral. Lo que le genera igualmente un sufrimiento de carácter emocional, al considerar que
fue infiel a su amante por cumplir con sus deberes maritales con Daniel. Dicho sentimiento de

culpa ficticia, se recrea en la obra desde la página 10 hasta la página 20. Páginas en las que la

protagonista se encarga de narrar las explicaciones que rinde a su amante justificando por qué

tuvo relaciones sexuales con su esposo.

Como tercera somatización del dolor y el sufrimiento encontramos el Duelo (referido a la

pérdida del objeto).En cuanto a la lógica del duelo, Rómulo Lander, refiere a la respuesta del Yo

cuando se pierde el objeto, estableciendo así que el duelo es una reacción dolorosa, con

sufrimiento ante la pérdida del objeto.(LANDER, 2012. P.113)

En la última niebla este sufrimiento a causa de la perdida, se da tanto en Daniel como en

la protagonista, siendo “la pérdida del objeto” la muerte o pérdida del ser amado. Sin embargo,

encontramos en La última niebla, un componente fundamental que corrobora con el dolor y el

sufrimiento por el que atraviesa sus personajes, y es justamente las condiciones del clima y de

los espacios en los que se desarrolla la obra.

El vendaval de la noche anterior había remojado las tejas de la vieja casa de campo. Cuando
llegamos, la lluvia goteaba en todos los cuartos.

—Los techos no están preparados para un invierno semejante —dijeron los criados al
introducirnos en la sala, y como echaran sobre mí una mirada de extrañeza, Daniel explicó
rápidamente:

—Mi prima y yo nos casamos esta mañana. Mi marido se había mostrado nervioso, casi
agresivo. Y era natural.

Hacía apenas un año efectuaba el mismo trayecto con su primera mujer; aquella muchacha
huraña y flaca a quien adoraba, y que debiera morir tan inesperadamente tres meses después.
Pero ahora, ahora hay algo como de recelo en la mirada con que me envuelve de pies a cabeza.
Es la mirada hostil con la que de costumbre acoge siempre a todo extranjero.
La descripción que se muestra en la obra sobre los acontecimientos naturales que María

Luisa Bombal recrea a lo largo de la novela, están estrechamente ligados con las situaciones de

dolor y sufrimiento que experimentan los personas. Encontramos que el fragmento El vendaval

de la noche anterior, da cuenta de lo reciente que había sido la muerte de la primera esposa de

Daniel, y del dolor latente que este experimentaba. Así mismo,cuando se menciona que la lluvia

gotea en todos los cuartos.

También encontramos en la obra la estrecha relación que hay en el juicio de valor de los

criados de Daniel al declarar que los techos no están preparados para un invierno semejante,

con la consideración de que Daniel no estaba preparado para asumir otro matrimonio.Por lo

tanto, es claro que la llegada de Daniel a la casa con su nueva esposa le removía sus recuerdos y

con ello su dolor y sufrimiento por la muerte de su amada.

Una nueva y violenta racha de lluvia se descarga contra los vidrios.

Allá, en el fondo del parque, oigo acercarse y alejarse el incesante ladrido de los perros. Daniel
se levanta y toma la lámpara. Echa a andar. Mientras lo sigo, arrebujada en la vieja manta de
vicuña, que me echara compasivamente sobre los hombros la buena mujer que nos sirviera una
comida improvisada, compruebo con sorpresa que sus sarcasmos no hacen sino revolverse
contra él mismo. Está lívido y parece sufrir.

Al entrar en el dormitorio, suelta la lámpara y vuelve rápidamente la cabeza, a la par que una
especie de ronquido que no alcanza a reprimir le desgarra la garganta.(BOMBAL, P.3)

Es importante destacar la sensación profunda y lúgubre que logra María Luisa Bombal en

el lector, al momento de predecirlos hechos dolorososde la obra con la recreación de las

condiciones climáticas del lugar en el que se desarrolla la misma. Tal como se muestra en la

anterior cita, en donde observamos que antes de conocer el estado anímico de Daniel, su
aislamiento y llanto generado por encontrase nuevamente en la casa que compartía con su

primera esposa ya muerta, le antecede Una nueva y violenta racha de lluvia (…).

Hay quienes plantean que desde el inicio de la vida, el objeto encuentra al sujeto y

viceversa. Frente a esta creencia popular Rómulo Lander expone que cada sujeto desarrolla un

proceso de vínculo al realizarse la catexiaobjetal, es decir, al investir de energía emocionalla

representación mental del objeto. Al hacer esto ocurre el importante fenómeno de la

“identificación”. Dicho de otra manera, el sujeto hace suyo, por identificación, una parte del

mundo que lo rodea.

A través de este mecanismo temprano de identificación se construye el Yo. Luego, la vida

ofrece de forma inevitable, la experiencia de la pérdida del objeto. Esta pérdida es percibida por

el Yo como un desgarro, una parte de sí, “que desaparece”, que ya no es más. Es decir, es

dolorosa y sufriente. (LANDER, 2012. P.113)

Por primera vez me digo que soy desdichada, que he sido siempre horrible y totalmente
desdichada. ¿Son míos estos sollozos cortos y monótonos, estos sollozos ridículos como un hipo,
que siembran, de repente, el desconcierto? (BOMBAL, P.26)

La casa, y mi amor, y mi aventura, todo se ha desvanecido en la niebla; algo así como una garra
ardiente me toma, de pronto, por la nuca; recuerdo que tengo fiebre (BOMBAL, P.28)

Me levantaba medio dormida para escribir y, con la plumaen la mano, recordaba, de pronto, que
mi amante había muerto (…) La sola idea del dolor por venir me aprietael corazón. Y junto mis
fuerzas para resistir su embestida, pero el dolorllega, y me muerde, y entonces grito, grito
despacio para que nadie oiga. (BOMBAL, P.23)

Vemos entonces cómo la protagonista asume el profundo dolor de saber que el motor de

su vida yace muerto. De cómo dicho dolor por la pérdida de su ser amado la hace cada vez más
miserable y sufrida, llevándola a somatizar a través de La fiebre el fuerte dolor que le invade el

alma.

Como cuarta y última somatización del dolor y el sufrimiento encontramos El goce

(refiere al concepto deldisfrute). Rómulo Lander considera que toda persona tendría una

cantidad de goce en su vida cotidiana, que está más allá del placer;es decir, el placer se plantea

como una forma especial de regodeo en el sufrimiento. Cuando es elevada,el sujeto se presenta

con una somatizaciónsimilar a la depresiva, una situación de vida que, inevitablemente, le

conduce al sufrimiento,una incapacidad de resolver la situación(porque, en el fondo no lo

desea). Esta paradojanos muestra un deseo de no seguir viviendode esa forma (ya que se

encuentra atrapadoo atrapada), a veces con llanto (otras vecesno) y una interferencia de la alegría

de vivir. (LANDER, 2012. P.114)

En La última niebla, es evidente que la protagonista no desea vivir bajo las condiciones

en las que vive, y es por esto que recrea un nuevo romance, como medio de liberación de su

represión y dolor emocional. Siendo el deseo o los imaginarios “la terapia”, que generará en

ambos el equilibrio emocional y físico que como personajes, que recrean la condición del ser

humano lleno de miedos, requieren.

Es a partir de esto que María Luisa Bombal, configura en su obra, no solamente a la

mujer poseedora del deseo, sino también, comocapaz de crear un modo de acercarse a la

realidad partiendo de su imaginario y producir un tipo de conocimiento y una epistemología

fuera de los paradigmas creados por una cultura hegemónica de carácter patriarcal (GUERRA,

2012 P. 11). Por lo tanto, la particularidad escritural de María Luisa Bombal, está en relación a

lo femenino, al psiquismo de la mujer y la fantasía en una construcción poética.


Mi dolor de estos últimos días, ese dolor lancinante como una quemadura, se ha convertido en
una dulce tristeza que me trae a los labios una sonrisa cansada. (BOMBAL, P.9)

La tristeza reafluye a la superficie de mi ser con toda la violencia que acumulara durante el
sueño. (BOMBAL, P.9)

Baker Armand, en su documento El tiempo y el proceso de individuación en “La última

niebla” (1986), plantea que el dolor que se percibe claramente en los personajes hace que el

tiempo no traiga consigo ninguna esperanza de vivir plenamente. Sin embargo, sí prolonga en

Daniel y en la protagonista la vejez y la muerte. (BAKER, 1986. P.395)

Lo sigo para llevar a cabo una infinidad de pequeños menesteres;para cumplir con una infinidad
de frivolidades amenas; para llorar porcostumbre y sonreír por deber. Lo sigo para vivir
correctamente, paramorir correctamente, algún día.

Alrededor de nosotros, la niebla presta a las cosas un carácter deinmovilidad definitiva.


(BOMBAL, P.30)

Vemos entonces, cómo la condición de sufrimiento y dolor de la protagonista le lleva a

desear su propia muerte, considerando que este puede ser el más efectivo método para darle fin a

su penuria. Sin embargo, decide culminar el resto de vida que le queda sumida en el sufrimiento

y el dolor.

Con la muerte del amante, las aventuras para la protagonista se clausuran. No

obstante,con el tiempo, esta ha adquirido concienciade las inadecuaciones del orden patriarcal,lo

que no le permite optar por otra opción, más que por la de asumir y prolongar una convencional

vida de casa,definida como "muerte en vida" (GUERRA, 1995. P.13)

Frente a esto, Rómulo propone que ese sufrimiento reconocido no accede a la curación.

Por lo tanto, el sujeto tendráque aprender a vivir con su montante de goce. (RANDER, 2012.

P.115).
No obstante, concluimos que el fin de una vida saturada de dolor y sufrimiento, es llevada

a la desdicha. Sin embargo el dolor y el sufrimiento son intransferibles, por lo que cada quién

mira de qué manera vive su propio dolor. Utilizando como muleta o como antídoto la esperanza a

partir de la imaginación y el deseo a la manera de la protagonista de La última niebla; o asumir

la realidad por cruda y fuerte que esta sea a la manera de Daniel, personaje de esta misma obra.

BIBLIOGRAFÍA

 BAKER, Armand (1986). El tiempo y el proceso de individuación en “La última niebla”.

Revista Iberoamericana, Números 135-136. EE.UU.


 CABRERA, Stephanie (2014). De la palabra, una huella. Chile.
 GUERRA, Lucía (1995). La mujer fragmentada: Historia de un signo. Chile.
 GUERRA, Lucía (2012). Mujer, Cuerpo y Escritura en la narrativa de María Luisa

Bombal. Chile.
 LANDER, Rómulo (2012). Un estudio sobre el sufrimiento psíquico. Psicoanálisis

XLV.Venezuela.
 MÉNDEZ, Adriana (1994). El lenguaje de los sueños en La Última Niebla.
 MORENO, Serafín (2014). María Luisa Bombal y su visión y solución al conflicto

femenino y masculino en su obra literaria. Chile.