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Estudio: incorporación del

Enfoque de Género en los


procesos de intervención
ejecutados por los
Programas Especializados
en Explotación Sexual
Comercial Infanto –
Adolescente (PEE)

Servicio Nacional de
Menores

Departamento Protección de
Derechos
Servicio Nacional de Menores
Diciembre de 2013

Edición
- Angélica Marín Díaz
- Magdalena Lioi Campo
- Noemi Jaque Zurita

Elaboración de Estudio
- Fabiola Barros Clavero

Trabajo de campo
- Jessica Velásquez Rousseau
- Margarita Jiménez Espinoza
- Ivonne Cáceres Molina
- Jeannette Vidal Pérez
- Fabiola Barros Clavero

2
Índice

1. Título de la Investigación......................................................................................................... 4
2. Resumen .................................................................................................................................. 4
3. Problema de estudio................................................................................................................ 5
Enfoque de Derechos ................................................................................................................... 9
Enfoque de Género .................................................................................................................... 16
Hipótesis del presente estudio................................................................................................... 18
5. Objetivos.................................................................................................................................... 18
7.- Análisis de los hallazgos detectados en el desarrollo de las Entrevistas semi - estructuradas 24
8.- Conclusiones ............................................................................................................................. 39
9. Consideraciones Éticas .............................................................................................................. 45
10. Referencias bibliográficas ....................................................................................................... 46
11. Anexo instrumento entrevista semi estructurada…………………………………………….………………….45

3
1. Título de la Investigación
Identificación de la Incorporación del Enfoque de Género en la Intervención del Programa
ESCNNA.

2. Resumen
El Servicio Nacional de Menores (Sename), a través del Departamento Protección de Derechos,
Deprode, realiza gestiones para favorecer y promover los principios que orientan la Convención
Internacional de los Derechos del Niño, especialmente los referidos a la participación y no
discriminación. Por ello, se ha puesto en marcha una oferta de atención que dispone de
orientaciones técnicas que consideran el enfoque de género, como una dimensión relevante en
los procesos de intervención desarrollados para la población infanto adolescente que ha sido
víctima de vulneración de sus derechos, en este contexto se estableció relevante focalizar el
desarrollo del plan trianual del Sistema Género de Sename, periodo 2011 – 2013, en los niños,
niñas y adolescentes que han sido víctimas de explotación sexual comercial.

Dicho plan se sustenta en las recomendaciones planteadas a nuestro Estado por parte del Comité
de los Derechos del Niño 1, que en este caso puntualmente refiere a la observación 32, letra b, que
indica que este Estado “Haga una evaluación sistemática de esos servicios con la participación de
los actores pertinentes, incluidos los niños víctimas”.

De acuerdo a lo precedente la primera actividad del plan trianual correspondió a efectuar una
consulta nacional que recogiera la opinión de los niños, niñas y adolescentes, usuarios de los
programas de explotación sexual comercial, respecto de la participación y enfoque de género.
Dicha iniciativa permitió contar con una línea base y obtener hallazgos específicos sobre los ejes
consultados, que permitieron determinar la necesidad de realizar el presente estudio, pero en esta
oportunidad se enfocaba en conocer la opinión de los profesionales y tutores o educadores de los
programas de explotación sexual comercial infanto adolescente (PEE), respecto de la necesidad de
incorporar el enfoque de género como un componente cualitativo, necesario para brindar una
atención sustentada en la equidad en las relaciones entre hombres y mujeres.

En este contexto, el presente estudio se desarrolla a través de la metodología cualitativa,


utilizando como técnica de recopilación de la información la aplicación de entrevistas semi-
estructuradas a profesionales y tutores, de los programas PEE, ubicados en las regiones de
Valparaíso y Metropolitana.

El análisis de la información se realizó en base al análisis cualitativo de las entrevistas, cuya


interpretación permite visualizar que existen distintos niveles de conocimiento de la perspectiva
de género, al interior de los equipos, que se traduce en la necesidad de continuar ahondando y
actualizando en los conocimientos que se han logrado respecto del enfoque de género,
especialmente en lo que respecta a intervención especializada, sexualidad, orientaciones sexuales
diversas, construcción de identidades, trabajo intersectorial (agendas de género), a fin de
favorecer el desarrollo de atenciones integrales y con equidad de género entre los niños y niñas
que han sido víctimas de vulneración de sus derechos.

1
Comité de los Derechos del Niño, 47° periodo de sesiones Examen de los Informes presentados por los Estados Parte,…observaciones
finales Chile. 2008
3. Problema de estudio

Durante la década de los 90’ Chile, (Congreso Nacional) ratificó la Convención sobre los Derechos
del Niño promoviendo desde entonces la protección jurídica y social de la infancia. Con este acto
se instalan principios esenciales en la forma de concebir la niñez: la no discriminación, el interés
superior del niño, su supervivencia; desarrollo y protección, y el derecho a participar en las
decisiones que lo afecten 2. Así la Convención de los Derechos del Niño llega a posicionarse como
un instrumento legal cuyo fin es realizar un aporte de protección de la infancia y sus derechos.

En este sentido, el Servicio Nacional de Menores (Sename), a través del Departamento Protección
de Derechos, Deprode, realiza un esfuerzo sostenido y sistemático para favorecer y promover los
citados principios, que orientan la Convención Internacional de los Derechos del Niño,
especialmente los referidos a la participación y no discriminación, dado que, respectivamente,
establecen que los niños y niñas tienen derecho a expresar su opinión en las decisiones que les
afecten, las que deben ser tomadas en cuenta, y que es necesario cautelar que cada niño y niña
pueda ejercer sus derechos como sujetos plenos sin distinción alguna, independientemente de la
raza, el color, el sexo, orientación sexual diversa, el idioma, la religión, entre otras.

En este contexto, el Servicio Nacional de Menores ha elaborado y puesto en marcha una oferta de
atención que dispone de orientaciones técnicas que consideran el enfoque de género, como una
dimensión relevante en los procesos de intervención desarrollados para la población infanto
adolescente que ha sido víctima de vulneración de sus derechos.

A lo anterior, se agrega la necesidad de responder a la observación N° 32, letra b, que plantea el


Comité de los Derechos del Niño 3, que en este caso puntualmente refiere a la necesidad de
“[Hacer] una evaluación sistemática de esos servicios con la participación de los actores
pertinentes, incluidos los niños víctimas”, en este marco dicha evaluación sistemática de los
servicios de reparación, apunta a lograr la plena integración social y su completa recuperación
física y psicológica, con la participación de los actores pertinentes, incluidos los niños, niñas y
adolescentes que han sido víctimas, teniendo como telón de fondo la especial complejidad e
interés del Servicio en esta problemática.

A lo anterior se agrega, la necesidad e importancia de evaluar, también la incorporación del


enfoque de género como una categoría de análisis que permita comprender y distinguir la
presencia de diversas variables culturales que están mediando los procesos de intervención,
mediante los cuales se podrían estar manteniendo y reproduciendo relaciones caracterizadas por
la inequidad, es decir, jerarquizadas, polares y duales acorde a la cultura patriarcal, que
constituyen barreras de desigualdades sustentadas en el sexo de las personas.

Así resulta una prioridad conocer la exposición a inequidades de los niños, niñas y adolescentes
atendidos en los Programas Especializados de Explotación Sexual Comercial Infanto Adolescente,
(PEE), acción que permitirá reforzar el derecho de todo niño, niña y adolescente a la participación

3
Comité de los Derechos del Niño, 47° periodo de sesiones Examen de los Informes presentados por los Estados Parte,…observaciones
finales Chile. 2008

5
y la no discriminación, procurando que los programas coordinados por la institución, sean
evaluados en cuanto a su eficacia y eficiencia respecto de la atención brindada este enmarcada en
el enfoque de género, desde la opinión de sus propios usuarios(as) -entendidos como sujetos de
derechos y constructores de realidades- transparentando así, la situación en la que se
desenvuelven y desarrollan.

De este modo, y considerando los más de 20 años de ratificación de la Convención de los Derechos
del Niño, ha correspondido incorporar nuevas formas para eliminar los aspectos perjudiciales de la
realidad en la cual los niños, niñas y adolescentes vivencian vulneraciones sistemática de sus
derechos.

Por otra parte, y teniendo en cuenta que las situaciones de vulneraciones de derechos a niños,
niñas y adolescentes no ocurren aisladamente, sino más bien, como parte y consecuencia de una
serie de problemas sociales más amplios, la solución que se advierte como más pertinente a estas
expresiones de violencia y vulneración de derechos a la infancia dependerán de cómo lleguen los
mensajes de difusión y contenidos que permitan a la ciudadanía develar sus distintos niveles de
responsabilidad.

En cuanto a la relevancia del enfoque de género, una de las formas más didácticas para visibilizar
la naturalización de la cultura patriarcal, ha sido a través de la identificación de los estereotipos de
género, los que pueden ser comprendidos como creencias y principios que se van aprendiendo y
desarrollando, y que inciden en la vida personal y en las formas de enfocar las intervenciones,
todo lo cual puede ampliar y/o restringir oportunidades de desarrollo integral y con equidad para
niños, niñas y adolescentes, así como comprender y mejorar la intervención y los análisis que se
realicen.

Dichos estereotipos tienen una raíz tan profunda en la sociedad que se llega a creer que existe un
fundamento biológico en las conductas de mujeres y hombres. Por lo tanto, se considera
(falsamente) que esas formas de ser hombres o mujeres son determinadas por “naturaleza”,
(Bourdieu, 1998), y por lo tanto, son inmutables. Pero al comprender el concepto de género como
un constructo social permite otorgar un sentido variable, múltiple y de horizontalidad a las formas
de ser y de relacionarse entre hombres y mujeres en cualquier contexto social.

Respecto de las relaciones de género, se considera que el control de las sexualidades es un


mecanismo privilegiado de reforzamiento del sistema de dominación masculina. En esta relación
de profunda asimetría, los cuerpos de las mujeres y de las niñas y jóvenes en especial, están a
disposición de los varones para satisfacer sus deseos sexuales. En la explotación sexual comercial
de niños, niñas y adolescentes, es particularmente en donde esta relación se evidencia de manera
más brutal.

Comprender el concepto de género como un constructo social permite otorgar un sentido


variable, múltiple y de horizontalidad a las formas de ser y de relacionarse entre hombres y
mujeres en cualquier contexto social, para ello se requiere reflexionar sobre los mecanismos
sociales y culturales que rutinariamente mantienen, producen y reproducen estas desigualdades
entre los hombres y las mujeres.

6
Respecto a los aspectos culturales patriarcales existentes en el fenómeno de explotación
comercial sexual infantil y adolescente, se pueden visualizar en los estereotipos que se reproducen
distintamente en los y las adolescentes, esta distinción es básica para entender a los usuarios(as),
a fin de construir una intervención adecuada y pertinente a sus requerimientos como por ejemplo,
trabajar con jóvenes demanda tener presente que ellos vivencian un conflicto, en donde por un
lado son sujetos de protección (víctima de explotación sexual) y, por otro, la construcción de su
identidad sexual está sustentada en estereotipos patriarcales que los obliga a naturalizar estas
experiencias, impidiéndoles que acepten su condición de víctimas. Situación agudizada, en razón
que sus padres los perciben como pares, debido a que los ven como “hombres proveedores” con
autonomía, que pueden cuidarse solos, sin notar que están en una situación de fragilidad por la
individualidad en la que transitan, impidiéndoles entonces reconocerse como niños que están en
situación de vulneración, condición necesaria para desarrollar cualquier proceso de reparación.
Entonces sus contextos culturales y sociales inmediatos, les exigen ser fuertes, que ejerzan el
control y supriman su emocionalidad, negándoles la oportunidad de reconocerse ellos mismos
como niños y adolescentes que han sido víctimas de vulneración de sus derechos.

Asimismo, de las adolescentes, se puede señalar que están en una constante tensión, dado que
por un lado culturalmente se valora y fomenta el estereotipo de madre y, por otro, está el
estereotipo de mujer objeto. Estos estereotipos son compartidos y reproducidos por sus familias,
debido a que no se distinguen los roles paternos/filiales, en relación a las responsabilidades y
tareas que les competen a cada uno; las jerarquías están confusas, la autoridad es ocasional,
dependiendo de la situación y ámbito (doméstico, proveedor, etc.).

Lo anterior, de acuerdo a los estereotipos el goce y el placer corresponden a la sexualidad


masculina y la reproducción a la femenina. Esto genera una dicotomía en las mujeres dividiéndolas
en mujeres para el placer y mujeres para la reproducción (madre). Ninguna de las dos tiene
derecho a su propio cuerpo, en ninguno de los dos casos sus prácticas sexuales están orientadas
para su propia satisfacción, sino que en ambos casos son cuerpos para otros, la mujer es para un
“otro”, específicamente de quien detenta el modelo masculino hegemónico.

A lo anterior, se agrega, que los hombres procuran sexo comercial debido a múltiples factores,
tanto personales como sociales y culturales; pero nunca es una respuesta inevitable a necesidades
biológicas. Cuando se ‘naturalizan’ –con su consiguiente inevitabilidad definen y moldean las
prácticas sexuales de la sociedad reforzando el sentido del derecho masculino al acceso sexual, lo
cual coloca los deseos de otros(as) en un lugar secundario, a la vez que contribuye a la explotación
de las mujeres. La naturalización de estas prácticas está dada por el uso de las mujeres como
imágenes sexuales, icónicas, características de la publicidad que usa sus cuerpos y en distintas
manifestaciones de la cultura popular, que representan a las mujeres activamente adoptando y
celebrando su estatus de objeto sexual. Inmerso en este contexto sociocultural, el cuerpo de las
mujeres constituye un objeto de valor, pasando a definirse e identificarse como objetos
sexualizados y reducidos exclusivamente a su cuerpo.

La complejidad de este fenómeno exige que los(las) profesionales que trabajan directa e
indirectamente se especialicen en la aplicación del enfoque de género, para que miren, analicen y
comprendan la realidad desde estas variables, a fin de poder efectivamente acceder a los
conflictos y tensiones por las que están viviendo los niños, niñas y adolescentes. En este escenario
los procesos de intervención constituyen espacios en donde a las y los jóvenes se les debe

7
reconocer y respetar, permitiéndoles revisar su biografía y hacer definiciones sobre sí mismo en
un contexto amplio que permita la construcción de roles horizontales, múltiples y dinámicos.

Al respecto, según el estudio realizado por SENAME en conjunto con la OIT-IPEC, en el año 2004,
se estimó que la magnitud de explotación sexual comercial infanto adolescente, a nivel país,
correspondía al menos a 3.719 casos, siendo en un 80% mujeres. Asimismo, quedó establecido
que esta población está asociada a factores tales como la supervivencia, alta deserción escolar,
relaciones familiares abusivas, dependencia al consumo de drogas, agresiones físicas y
psicológicas, malas condiciones de salud, entre otras. Sumado a ello se estableció que son
prácticas de orden clandestino y altamente peligroso que pueden realizarse en distintos sitios
como: en las calles y en los espacios públicos de algo riesgo, así como también sitios que requieren
de mayor nivel de organización, como moteles, discotecas, casas particulares, entre otros.

En este contexto se define Explotación Sexual Comercial infanto adolescente como: “...todo tipo
de actividad en que una persona usa el cuerpo de un niño, niña o adolescente, para sacar ventaja o
provecho de carácter sexual y/o económico basándose en una relación de poder, considerándose
explotador, tanto a aquel que intermedia u ofrece la posibilidad de relación a un tercero, como al
que mantiene la misma, no importando si la relación es ocasional, frecuente o permanente. Se
incluye dentro de esta categoría la prostitución infantil, la producción, distribución y consumo de
pornografía infantil, el turismo sexual y la venta y tráfico de niños con fines sexuales” 4.

Por otro lado, es necesario recalcar que este tipo de prácticas son consideradas por la OIT, como
una de las peores formas de trabajo infantil. Es así como nuestro país se encuentra comprometido
con la causa, en tanto prohibición y eliminación de estas actividades.

Resulta relevante, por tanto, desarrollar desde la perspectiva de género un estudio, debido a que
involucra mayoritaria a mujeres, entre las cuales se encuentran niñas, adolescentes, y también
niños y adolescentes que no representan al modelo masculino patriarcal; se tiene conocimiento
que por la existencia de prejuicios y formas de discriminación que tiende a minimizar u ocultar el
fenómeno; se trata de una población asociada a factores tales como la supervivencia, alta
deserción escolar, relaciones familiares abusivas, dependencia al consumo de drogas, agresiones
físicas y psicológicas, malas condiciones de salud, entre otras; y este fenómeno, debido a lo
anterior, se desarrolla a través de prácticas de orden clandestino y altamente peligroso para la
población infanto adolescente, víctima de esta grave forma de vulneración de sus derechos.

4
Segundo Marco para la acción contra la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes. 2012 - 2014

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4. Marco Teórico o Antecedentes

Enfoque de Derechos

“El esfuerzo orientado a articular una nueva ética con políticas públicas a nivel social y judicial y
privadas, es lo que se ha denominado como el enfoque de derechos humanos. Este procura
construir un orden centrado en la creación de relaciones sociales basadas en el reconocimiento y
respeto mutuo y en la transparencia, de modo que la satisfacción de las necesidades materiales y
subjetivas de todas las personas y colectividades, sin excepción alguna, constituya una obligación
jurídica y social..., buscando construir mecanismos jurídicos y políticos que transformen las
instituciones, y consecuentemente la vida social y cotidiana de las personas con base en una nueva
ética del desarrollo humano.” (Guendel; 1999).

Este enfoque está íntimamente relacionado con la búsqueda de reformas en la política social en el
último decenio del siglo XX, orientadas a la superación del modelo burocrático de la política social.

El Enfoque de Derechos, reivindica el papel del Estado para garantizar el desarrollo humano y
establece la política social como un derecho social, contempla el impulso de políticas
institucionales tendientes a que las personas se apropien de sus derechos y participen de manera
activa en su desarrollo social y controlen las acciones públicas en esa materia.

Características fundamentales del enfoque

Son parte inherente de este enfoque, las siguientes características:

a. Reconocer la ciudadanía como un derecho de todas las personas, independientemente de su


sexo, nacionalidad, edad, etnia, condición social y opción sexual; y es deber del Estado
proteger y garantizar el cumplimiento de este derecho.
b. Dicha ciudadanía es política y es social y para serlo plenamente debe ser visible y exigible. Por
lo que deben crearse mecanismos de vigilancia, y seguimiento de los derechos que puedan ser
aplicados por la sociedad civil.
c. A partir de dicho principio se plantea como necesario revisar el marco jurídico actual sobre
derechos de las personas y la construcción de un marco formal de regulación de las relaciones
sociales que asegure el reconocimiento y respeto de sí y de los otros y que establezca e
institucionalice los mecanismos de vigilancia, seguimiento y exigibilidad de los derechos.
d. Reconocer que la estructura social está fundamentada en relaciones sociales basadas en el
poder (en sus distintas manifestaciones: económico, generacional, de género, étnicas, entre
otros). Por tanto, al redefinir el marco de las relaciones entre las personas, se han de
considerar las diferencias sociales y las económicas (que se han expresado en término de
desigualdades) para buscar relaciones de igualdad y respeto a las diferencias.
e. Enfatizar en la persona como sujeto integral (biopsicosocial), como un sujeto concreto y
particular, cuyos derechos son universales, indivisibles e integrales.
f. Es una perspectiva que recupera la diversidad social y reconoce la especificidad.
g. Plantear la democracia como un derecho humano, asociada intrínsecamente, a la
transparencia y la rendición de cuentas en el ejercicio de gobernar, la participación ciudadana,
la vigilancia y la exigibilidad de los derechos ciudadanos. Se refiere a una democracia
participativa, con participación real y consciente de la ciudadanía en la propuesta y la toma de

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decisiones, sin sectores sociales excluidos y con mecanismos claros de exigibilidad y control
ciudadano.

Suponer una institucionalidad centrada en el sujeto, “más y mejores mecanismos de coordinación


de los sistemas de acción social y de los sistemas político administrativos”. (Guendel; 1999).

El reconocimiento de la ciudadanía a todas las personas es el principio fundamental de este


enfoque, al respecto Guendel (1999) señala ocho condiciones mínimas para impulsarlo. Por su
importancia, se considera pertinente mencionarlas a continuación.
- Una cultura política que exprese, en todas las dimensiones de las relaciones sociales, el
reconocimiento universal de los Derechos Humanos.

- La existencia de un marco legal e institucional que reconozca explícitamente todos los


derechos políticos y sociales a todas las personas y que incorpore los mecanismos jurídicos
que garanticen la protección, la exigibilidad y la vigilancia de los derechos.

La promoción de un sujeto de derechos autoconsciente, por medio de políticas de promoción de


derechos que tomen en consideración las relaciones intersubjetivas en los diferentes espacios
sociales.

- La formulación de políticas públicas dirigidas a proteger, promover y atender los derechos


humanos, teniendo a la persona como centro fundamental.

- Una administración descentralizada de las políticas sociales y locales, que garantice la


planificación social y la participación ciudadana en la toma de decisiones.

- La existencia de espacios públicos de concertación en el Estado.

- La disponibilidad de mecanismos de representación política basados en la democracia


participativa y la rendición de cuentas.

- La democratización del saber técnico; es decir, que predominen relaciones horizontales e


igualitarias entre los distintos actores que participan en la definición de políticas sociales y en
el proceso de toma de decisiones.

Planteamientos básicos de la Doctrina de Derechos Humanos

Los derechos humanos son un atributo de la persona como tal, son consustanciales a la persona y
por tanto, son un ámbito constitutivo de la persona humana, como lo es la biológica y la
psicológica.

Establece tres principios fundamentales que prefiguran una sociedad formada por personas
plenamente integradas en la vida social. Dichos principios son.
La indivisibilidad: se refiere a que todos los derechos deben ser reconocidos en su dimensión
totalizadora, en su carácter de fundamentales para el desarrollo integral y pleno de la persona.

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La integralidad: se refiere a que todos los derechos están ligados unos a otros, están
interrelacionados, son interdependientes, se inciden entre sí, por lo que todos tienen la misma
jerarquía o igual nivel de importancia. Es importante destacar que para el caso de las personas
menores de edad, éstas son sujetos de los mismos derechos que las personas adultas, a los que
además se adicionan los derechos específicos que les son inherentes en su condición de niñas,
niños y adolescentes.

La universalidad: se refiere a que los derechos deben abarcar a todas las personas, sin exclusión
alguna. Todas las personas tienen derechos y obligaciones.

Los derechos son reconocidos por leyes y convenciones, pero no son creados por ellas. Los
instrumentos jurídicos plasman los mecanismos para su exigibilidad y cumplimiento.

Los derechos son visualizados como una ideología o una ética que debe determinar e impulsar la
vida social: deben ser práctica cotidiana aunque se expresen en reglas producto del
reconocimiento recíproco de los derechos y obligaciones de todas las personas. El Estado, las
instituciones públicas y privadas, la comunidad, la familia y cada persona se ven comprometidas
en su cumplimiento.

Los derechos humanos, son además: inviolables y -siendo reconocidos por las leyes como
atributos inherentes a las personas- el Estado debe garantizarlos, a la vez que su incumplimiento
se constituye en delito; intransferibles y en tal sentido no pueden ser cedidos, traspasados,
vendidos o ser objeto de transacción; imprescribibles, es decir, se poseen mientras se esté con
vida; irrenunciables; e interdependientes, integrales y complementarios.

Políticas Públicas bajo el Enfoque de Derechos Humanos

Al respecto, Guendel (1999) describe tres tipos, a saber: 1) Políticas de Atención y de Promoción
de los Derechos Humanos, 2) Políticas de Protección de los Derechos Humanos y 3) Políticas de
Vigilancia de los Derechos Humanos, cuyos principios fundamentales se sintetizan a continuación:

a) Las Políticas de Atención y de Promoción de los Derechos Humanos, tales políticas están
referidas a la atención y promoción que garantice el ejercicio de los derechos sociales y
económicos (vinculados especialmente a: salud, nutrición, educación, vivienda, libertad de
reunión y de asociación, asistencia social, condiciones laborales y salariales, entre otros); y han
de orientarse a intervenir en lo cultural (valores y costumbres), en lo material (la asignación de
recursos para la satisfacción de necesidades sociales) y en lo político (en las estructuras de
poder).

Para su ejecución y logro, es preciso contar con:

- Los instrumentos legales que garanticen no sólo la reorganización institucional necesaria, sino
que también otorguen poder a la ciudadanía para la exigibilidad y vigilancia del cumplimiento
de los derechos;

11
- Una política de comunicación para la sensibilización y educación de la ciudadanía en derechos
que forje opinión y movilice a favor de estos derechos;

- Una planificación social basada en conceptos claros y estratégicos, que integre la definición de
políticas a nivel macro y meso, asigne recursos y establezca los mecanismos de control
necesarios; la creación de sistemas locales de atención y promoción de derechos con
capacidad de definir y ejecutar políticas locales, integrando a los distintos actores comunales e
institucionales; y, - un análisis de la situación del cumplimiento de los derechos que permita
no solamente identificar el proceso de cumplimento y desempeño institucional, sino también
establecer las políticas y medidas necesarias para superar los incumplimientos y los logros.

b) Las Políticas de Protección de los Derechos Humanos, entre las principales características de
estas políticas, se cita que deben ser integrales e integradas, buscar y tener como objetivo la
articulación de lo gubernamental y lo no gubernamental, deben ser políticas contraloras del
cumplimiento de los derechos, preventivas y pedagógicas (Guendel; 1999:32).

Deben tener un carácter local y nacional a la vez; así como la protección y el reconocimiento de
derechos son de observancia universal y debe basarse en políticas universales, tomando en
consideración también que es en lo local donde se expresan y ejercen los derechos
concretamente.

Los instrumentos necesarios para su ejecución están orientados a crear mecanismos que aseguren
calidad, sostenibilidad, participación y representatividad en las políticas de atención a los
derechos, así como a establecer las herramientas legales que garanticen la protección de los
derechos y el cumplimiento de los procedimientos establecidos en casos de personas en conflicto
con la ley o en situación de riesgo.

c) En las Políticas de vigilancia y de exigibilidad de los Derechos Humanos, se establecen dos


perspectivas de la vigilancia y la exigibilidad: la activa, que se expresa en la participación y
movilización social visible y, la pasiva que se manifiesta en una corriente de opinión que
permea las estructuras de poder, de representación y participación política (Guendel; 1999).

Éstas deben garantizar una institucionalidad que asegure la participación ciudadana en los niveles
local y nacional, con legitimidad y autonomía. Dicha institucionalidad debería llevar a una mayor
integración social y funcional (con mejores niveles de coordinación y distribución de recursos y
responsabilidades, entre otros) de los distintos actores de la sociedad civil y del estado.

La vigilancia y exigibilidad de los derechos conlleva realizar acciones que permitan “identificar,
promover, denunciar y estimular acciones descentralizadas y sostenibles en torno al cumplimiento
de los derechos...” (Guendel; 1999); como mecanismo de control y de obtención de información
respecto de estas políticas algunos Estados efectúan auditorías de derechos, instancias
desarrolladas con metodología participativas, que involucran directamente a la comunidad para
que de a conocer su opinión ciudadana.

12
Enfoque de derechos en la niñez y la adolescencia

La doctrina de los derechos del niño 5 y la niña emerge en el siglo XIX, con un contenido que ha
variado entre avances y retrocesos desde la filantropía, hasta llegar a entenderse como Derecho.
Los primeros autores a nivel mundial que se refieren a esta doctrina: Jules Valles, francés, uno de
los primeros en formular los Derechos del Niño, denunciando a través de su libro “El Niño”, los
métodos de represión que se aplicaba a éstos. (Rojas, 2007)

Posteriormente, en Estados Unidos se desarrolla el concepto de derechos para los niños. La


escritora y Educadora Kate D. Wiggin, quien publica Children’s Rigths, libro en que promovía la
defensa de los derechos, diferenciándolo de los privilegios, pues muchos niños podrían tener
muchos privilegios pero no derechos, ya que pertenecían bajo un poder ilimitado a sus padres. Lo
interesante de la autora, es que entiende la niñez en tanto seres humanos, y pertenecientes sólo a
sí mismos, defendiendo su derecho innegable a tener infancia. (Rojas 2007). Le sigue la autora
Hellen Key, a través de su obra “El siglo de los Niños”, donde plantea la necesidad de cambiar la
educación, eliminando los castigos, también, defendió “el derecho de los hijos a tener una familia
unida por el amor y la armonía” 6 y no por una convivencia formada por el convencionalismo social,
además reconoció el derecho de los niños a nacer de una madre sana. (Rojas 2007).

También, en Estados Unidos, John Dewey desarrolla aportes conceptuales en torno a la ciudadanía
activa en las escuelas y María Montessori diseña la aplicación de un método pedagógico que
recogía la individualidad de los niños. Igualmente en el ámbito educacional, Paul Robin y Sebastien
Faure diseñaron una Pedagogía Libertaria, la que aplicaron en instituciones administradas por ellos
desde un enfoque democratizador y emancipador.

En España, Francisco Ferrer también se adscribió al enfoque libertario en la pedagogía,


planteando, iniciativas por el niño, velaba por desarrollar un sentido crítico y relaciones
igualitarias, solidarias y cooperativas, así como la libertad de expresión.

En el año 1929 Fernando Sainz, también seguidor de la pedagogía activa, publicó “Los Derechos
del Niño”. En Polonia Janusz Korezak, estableció una defensa a los derechos de los niños, a través
de sus obras “Como Amar a un Niño”, (1919) y “Para Respetar los Derechos de los Niños”, (1929)
destaca su experiencia de autogobierno en un asilo que administró. (Rojas 2007).

En la Rusia Bolchevique la pedagogía libertaria gana seguidores, en la época previa al estalinismo,


aquí se configura la educación como una estrategia fundamental de la propuesta socialista.

Este proceso gestó los primeros borradores de lo que serán los Derechos de los Niños, entre éstos
destacan propuestas: como que los niños no podían ser considerados propiedad de sus padres o
del Estado y tenían también derecho a elegir sus educadores. Demandando a la vez una educación
laica.

5
Es relevante explicitar que se hablaba de derechos de los niños, ya que se asumía niño como incluyente o universal, lo que
efectivamente invisibilizaba a las niñas, dejando lo masculino como medida para toda la población infantil
6
Rojas F, J (2007). Los Derechos del Niño en Chile: Una aproximación Histórica, 1910-1930. historia (Santiago) [online]. 2007, vol.40, n.1
[citado 2012-06-06], pp. 129-164. Disponible en: <http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-
71942007000100005&lng=es&nrm=iso>. ISSN 0717-7194. doi: 10.4067/S0717-71942007000100005.

13
La Declaración de los Derechos del Niño, fue firmada el 20 de noviembre de 1959 por las Naciones
Unidas, con ella se intenta promover en el mundo los derechos de los niños y el rol que juegan la
escuela y las familias en esto. Una declaración es un manifiesto con una determinada intención
moral y ética, pero no es un instrumento jurídicamente vinculante, como es el caso de la
convención.

Posteriormente, en 1989 se logró contar con una Convención de Derechos del Niño (1989), que
fue ratificada por Chile en 1990 junto a otros 57 países, asumiendo el compromiso de asegurar a
todos los niños y niñas (menores de 18 años) los derechos y principios que ella establece,
transformándose así en uno de los tratados de derechos humanos más ratificados de todos los
tiempos: actualmente, hay 191 países que han adherido.

Esta Convención es el primer instrumento internacional jurídicamente vinculante que incorpora a


todos los derechos humanos, ya sean civiles, culturales, económicos, políticos y sociales.

Todo este proceso conforma también las bases de lo que serán las primeras legislaciones que
conciernen a niños, separándoles de las sanciones penales adultas, instaurando los primeros
sistemas de protección, aunque no desde una perspectiva de derechos. (Rojas 2007).
Planteamientos básicos del Enfoque de Niñez y Adolescencia

Como punto de partida, se establecen que no todos los elementos de la vida cotidiana que son
vitales en el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes, pueden ser legislados, por tanto, el
reconocimiento y los derechos de la niñez y la adolescencia, trascienden el enfoque jurídico. Se
reconoce la especificidad de la niñez y la adolescencia en sus distintas dimensiones, personal y
social, de allí que se le conciba simultáneamente como sujeto social y sujeto de derechos.

Se considera la necesidad de observar críticamente la propia cultura y sus representaciones


sociales, como una vía para constatar el lugar y valor que en ella se les ha dado a las personas
menores de edad. Se trata de repensar la vida, las creencias, las expresiones de los afectos, las
percepciones, los valores y las costumbres, que constituyen el marco de interacción por el que
transitan sus experiencias, pudiendo descubrir cómo la propia sociedad posibilita o niega el
ejercicio de sus derechos.

Asimismo, se considera que el desarrollo de la niñez y la adolescencia es un proceso de


construcción vinculado estrechamente a las condiciones materiales de vida, pudiendo afirmarse
que la pobreza –como problema estructural- se convierte en un escenario que cotidianamente
recorta el futuro. Esto se traduce no sólo en la violación a sus derechos fundamentales, sino
también en las significaciones individuales y sociales generadas en el contexto de la deprivación y
la exclusión de oportunidades en todos los ámbitos.

Se estima que las oportunidades diferenciales a que cada persona menor de edad ha tenido y
tiene acceso juegan un importante papel en sus distintas formas de actuar, percibir, vivir e
internalizar la realidad.

La Convención sobre los Derechos del Niño (CDN)

Aprobada en 1989, es el marco jurídico - legal internacional más importante que rige a todos los
Estados signatarios. Sustentada en un enfoque de derechos, conlleva a un replanteamiento no

14
solo de los marcos jurídicos y legales nacionales, sino también de las relaciones y
responsabilidades de lo público (el Estado) y lo privado (la sociedad civil en su acepción más
amplia) y con ello, a una forma diferente de concebir y definir las políticas públicas. En esta
Convención se establecen tres principios fundamentales (Unicef; 1999:22):

Entonces, el enfoque de Derechos en la Niñez y la adolescencia, UNICEF (1999) señala dos


fuentes: la Doctrina de Derechos Humanos y el Enfoque de Niñez. Si bien algunos autores y
organismos conciben estas fuentes como contradictorias, otros señalan que, en “términos de
acción política no existe una contraposición....y que en el ámbito de la factibilidad en que se
encuentra la lucha por el reconocimiento de los niños y niñas como sujetos, esa discusión no
pareciera ser tan relevante” (UNICEF, 1999), posición que en nuestro caso particular es
compartida. Interesa particularmente destacar que -ambas fuentes- (de las que se describirán sus
principales planteamientos) concuerdan en que el reconocimiento de los derechos humanos y la
relación entre el sujeto y la sociedad deben ir más allá de lo jurídico.

Considerando que la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) es un marco fundamental en
lo que se refiere al enfoque de derechos en niñez y adolescencia, se incluye también la descripción
de los aspectos esenciales que establecen en ella.

Aparte de las fuentes mencionadas, se analizan tres perspectivas importantes integradas en este
enfoque, a saber: la socioeconómica, la de género y la generacional.

Como condición básica, es necesario tener presente que la niñez y la adolescencia deben ser
consideradas como sujetos de derechos civiles, sociales y políticos, reconociendo así su
condición ciudadana. Es importante señalar, en lo que se refiere al reconocimiento de la
ciudadanía de la persona menor de edad que -por el nivel de desarrollo físico, socio-afectivo e
intelectual así como por su autonomía relativa- se ha de considerar que para su construcción se
requiere de la acción impostergable de las personas adultas particularmente vinculadas con cada
niña, niño y adolescente; de las personas adultas en general y del Estado.

Asimismo, se debe tener en consideración los siguientes principios:

Interés Superior, estableciendo que toda medida respecto de los niños y niñas debe estar basada
en el interés superior de é/ella, es decir, en lo que mejor favorezca el cumplimiento de sus
derechos. Tal principio debe ser entendido como la garantía para el cumplimiento de todos los
derechos, eliminando la arbitrariedad, la discrecionalidad y la postergación de las prioridades de la
niñez y la adolescencia por parte de las autoridades públicas o privadas y de las personas adultas.

A su vez, el Interés Superior tiene dos dimensiones:

- La dimensión individual y casuística, referida a que cada niña, niño y adolescente es diferente
según cada momento de su desarrollo, por lo que este interés debe traducirse en una decisión
particular para cada persona menor de edad, tomando en cuenta sus necesidades
particulares, el momento del ciclo vital que vive, las circunstancias que le rodean y, los límites
que establecen los derechos de los demás.

15
- La dimensión social implica que el Interés Superior se entienda como el principio que convoca
a una nación para que la niñez y la adolescencia sean ubicadas como preferentes en la agenda
política, priorizadas en la asignación de recursos y en la prestación de servicios.

La no discriminación: expresada en que todos los derechos deben ser aplicados a todo(as) los
niños y niñas sin excepción, siendo obligación del Estado garantizar su cumplimiento. De esta
forma, toda acción que vaya en contra de los derechos de esta población, se considera
discriminatoria.

La participación: los niños y niñas tienen derecho a la libertad de expresión y a expresar su opinión
sobre cuestiones que afecten su vida social, económica, religiosa, cultural y política. Los derechos
a la participación incluyen el derecho a emitir sus opiniones y a que se les escuche, el derecho a la
información y el derecho a la libertad de asociación. El disfrute de estos derechos en su proceso de
crecimiento ayuda a los niños y niñas a promover la realización de todos sus derechos y les
prepara para desempeñar una función activa en la sociedad.

Estos principios, esenciales de un enfoque de derechos, implican responsabilidad de todos los


miembros de la sociedad en el respeto, la defensa, la promoción y exigibilidad de los derechos de
los niños, niñas y adolescentes.

La Convención señala, también, que la persona menor de edad, como sujeto integral debe contar
con las condiciones económicas, sociales, políticas y socio - psicológicas que le permitan su
crecimiento y desarrollo plenos y adecuados. Si bien en ella no se hacen distinciones sobre la
condición social de la persona menor de edad, sí se establece la atención particular que requieren
los derechos de los sectores más vulnerados por la sociedad y limitados en sus oportunidades
reales.

Enfoque de Género

El concepto de género trasciende a las diferencias biológicas entre hombres y mujeres, que
constituyen el sexo. El género, es una construcción social que contiene el conjunto de normas que
regulan las características y los comportamientos propios de uno y otro sexo (Vargas Trujillo y
Gambara D’Errico, 2008).

El género –y a su vez las masculinidades como parte del enfoque relacional de género – se reflejan
implícita o explícitamente en toda política. En otras palabras, toda política está “generizada” o
influenciada por el entendimiento del género en forma explícita o implícita.

Las masculinidades se refieren a las múltiples maneras en que la hombría es definida a través de
contextos históricos y culturales, y a la poderosa diferencia entre las versiones específicas de las
masculinidades. Los y las responsables individuales de formular políticas, hombres y mujeres (más
a menudo hombres) ven al mundo a través del lente de sus propias actitudes frente al significado
de ser hombre o mujer. Lo mismo puede decirse de aquellos que implementan políticas y servicios
públicos en un mundo generizado que continúa viendo, por ejemplo, que los roles reproductivos y

16
de cuidado son trabajos fundamentalmente femeninos y que los roles productivos pertenecen
más a la esfera masculina 7.

La categoría género incluye, por lo tanto, “los roles socialmente construidos de mujeres y
hombres, adscritos a ellos en función de su sexo” (Coomaraswamy, 2001).

Según lo señalado, la incorporación del enfoque de género se entiende desde Sename como una
categoría de análisis relacional que permite comprender y distinguir la presencia de diversas
variables culturales que están mediando los procesos de intervención, en los cuales se podría estar
manteniendo y reproduciendo estereotipos culturales jerarquizados, polares y duales, propios de
la cultura patriarcal, constituyéndose en barreras de desigualdad, en razón del sexo de la
población usuaria de la red de protección.

Así resulta una prioridad revisar desde este enfoque la situación de niños, niñas y adolescentes
atendidos en los programas especializados de explotación sexual comercial (PEE), esto por la
enorme vulnerabilidad y violación de derechos de la que han sido víctimas y el hecho que
constituye una temática relevante que demanda contar con un cúmulo de información suficiente
respecto de este fenómeno, para adoptar determinaciones adecuadas y pertinentes a sus
requerimientos.

En este contexto, se cuenta con los resultados de una primera revisión exploratoria a partir de un
instrumento que permitió contar con una línea basal de las prestaciones. Específicamente, se
aplicó una encuesta a una muestra representativa de la población atendida en los programas PEE.
Dicho instrumento se construyó, con insumos obtenidos a través de dos focus groups, realizados
con los niños, niñas y adolescentes atendidos en dichos proyectos. Este instrumento, consta de 24
preguntas, y fue utilizada en una muestra conformada por 227 casos, distribuidos en 10 programas
PEE, ubicados en las regiones Metropolitana, Valparaíso, Del Biobío y Antofagasta. Se consideró
como referencia el resultado entregado por la consulta, definida metodológicamente como
indicador directo (¿Te has sentido discriminado?), la cual arroja un valor de 15,7% de indicios de
inequidad de género en las prestaciones.

Lo anterior, permite determinar que sólo el 15,7% detectó haber sentido algún tipo de
discriminación, por lo tanto, el resto de la población no se identifica con algún tipo de inequidad
de género. Respecto a las atenciones otorgadas por los sectores de salud y educación, es posible
señalar que a partir de las consultas, definidas como directas para fines metodológicos, (¿A quién
tratan mejor en los centros de salud? y ¿De quién es la responsabilidad de usar anticonceptivos?),
se obtuvieron valores referenciales de 15,7% de indicios de inequidad de género y de 77,4% de
igualdad en las prestaciones, respectivamente.

En cuanto a los valores arrojados mediante el procedimiento indirecto de cálculo de la diferencia


porcentual, el valor más alto es de 7,5% (nota de la relación con los profesores), seguida de un
5,9% (¿Participas en las actividades del colegio?). Lo anterior, permite constatar que los
encuestados no perciben discriminaciones por parte de los Servicios de Salud y Educación, sin
embargo existen diferencias de carácter cualitativo, dado que en salud es evidente que reconocen
que no existen diferencias en la atención entre hombres y mujeres, y que ambos tienen iguales
derechos a esta atención, tanto en la calidad y el acceso de la prestación, pero en el caso de

7
Aguayo, F; Sadler, M, (20011) Masculinidades y Políticas Públicas, involucrando Hombres en la Equidad de Género.

17
educación, medida a través de la relación con los profesores, éstos obtienen las puntuaciones más
bajas.

Asimismo, es necesario señalar que la encuesta, también, proporcionó información que instaló
interrogantes, entre ellas, se distinguen los roles de las figuras de los padres, madres,
profesionales mujeres, profesionales hombres y profesores, lo anterior se sustenta en las notas
asignadas por los niños, niñas y adolescentes encuestados, las que obtienen altos o bien muy bajos
promedios, permitiendo así configurar las hipótesis que orientan y se han abordado a través del
presente estudio.

Hipótesis del presente estudio

- En el modelo hegemónico patriarcal no se reconoce a niños y adolescentes como víctimas de


explotación sexual, dado que los visualizan (a los adolescentes), como hombres con
autonomía, que pueden cuidarse solos, sin percibir que están en una situación de fragilidad
por la individualidad en la que transitan (son niños que están en situación de vulneración).

- En las familias de los niños, niñas y adolescentes atendidos en ESCNNA se establecen roles
rígidos polares y jerárquicos, cuya condición de víctimas se complejiza, por su tendencia a la
naturalización de la explotación sexual comercial.

- La desconfianza hacia las figuras masculinas por parte de los (as) usuarios(as) de los
programas se debe porque proyectan en ellos al adulto hombre explotador o a quien ha
facilitado la explotación y ha sido causante del daño generado por este tipo de vulneración.

- Los sectores de Educación y Salud, se mantienen como espacios regulados por creencias
patriarcales que invisibilizan la condición de víctima al naturalizar las prácticas de explotación,
lo que implica que sus prestaciones carecen de la flexibilidad necesaria para involucrarse,
acoger y proteger a niños, niñas y adolescentes en situación de explotación.

5. Objetivos

Objetivo general:

Conocer la opinión de los profesionales y tutores de los programas de explotación sexual


comercial infanto adolescente respecto de la necesidad de incorporar el enfoque de género como
un componente cualitativo, necesario para brindar una atención sustentada en la equidad en las
relaciones entre hombres y mujeres.

Objetivos específicos:

− Conocer la opinión de los profesionales y equipos de tutores o educadores responsables de la


atención brindada por los programas de explotación sexual comercial infanto adolescente

18
respecto de la relevancia que representa para ellos la incorporación del enfoque de género
para la entrega de una atención sustentada en la equidad cultural entre hombres y mujeres.

− Conocer las estrategias implementadas por los profesionales y tutores o educadores de los
programas de explotación sexual comercial infanto adolescente para brindar una atención que
impida la reproducción y mantención de inequidades de género.

− Conocer los ámbitos en los cuales los profesionales y tutores o educadores de los programas
de explotación sexual comercial infanto adolescente han detectado variables prejuicios y
creencias que reproducen y mantienen inequidades de género.

6. Metodología

En este contexto, el Departamento de Protección de Derechos, considerando el imperativo de


realizar una evaluación sistemática de sus prestaciones, determina como pertinente y necesaria la
formulación de un plan trianual que permita, en periodo 2012, rescatar la opinión que tienen los
niños y niñas víctimas de explotación sexual comercial, respecto de sus derechos, identificando
distinciones relevantes desde la perspectiva de género, y para el año 2013, conocer cómo os
equipos interventores incorporan el enfoque de género en los procesos de atención brindados a la
población infanto adolescente.

Según lo señalado, la incorporación del enfoque de género debe ser comprendida como una
categoría de análisis que permita distinguir la presencia de diversas variables culturales que están
mediando los procesos de intervención, en los cuales se podría estar manteniendo y
reproduciendo estereotipos culturales jerarquizados, polares y duales propios de la cultura
patriarcal, que constituyen barreras de desigualdades, en razón del sexo de la población usuaria
de la red de protección.

Estos referentes permiten acceder a la realidad y procesos individuales – sociales, desde una
metodología cualitativa, entendida como “...la investigación que produce datos descriptivos: las
propias palabras de las personas, habladas o escritas y la conducta observable. Es un modo de
encarar el mundo empírico” 8. Además presenta ciertas características que la identifican: es
inductiva y flexible.

El investigador(a) desarrolla conceptos partiendo de pautas de los datos, se procede desde los
hechos particulares hacia los generales. Se investiga acerca de fenómenos de reducido alcance
para ir posteriormente ampliando esta área de conocimientos en esquemas de mayor generalidad
en las que sus interrogantes son vagamente formuladas, el investigador(a) posee una mirada
holística. Las personas son consideradas como un todo, inserto en un espacio, situación y pasado
determinado. Los investigadores al aproximarse a la realidad social, buscan conocer e intentan ver
la realidad como los sujetos la experimentan (procurando identificarse con las personas
estudiadas), intentarán llegar a lo más profundo de los sujetos.

Entonces, todo lo que es producido por la actividad humana es valorado y considerado como
fundamental para comprender las coordenadas que estructuran la vida social de dicho grupo
8
Taylor y Bodden, 1992, “Introducción a los Métodos Cualitativos”, pp. 20

19
cultural. Por lo tanto, esta metodología no discrimina a nadie, pues las personas más ignoradas
por la sociedad encuentran un espacio que raramente se les otorga, es decir, todas las opiniones
son legalmente válidas.

En consideración de lo anterior, se utilizaron técnicas de investigación cualitativa, en razón que


constituyen herramientas que permiten acceder a las configuraciones históricas, destinadas a la
construcción de realidades, reconstitución de las dinámicas sociales, definición y caracterización
de los actores, etc. Es decir, se trata de comprender el mundo íntimo de los individuos y de su
medio social, dejando fuera las ideas preconcebidas, permitiendo que vean las cosas como si fuese
la primera vez, respetando las creencias, opiniones, principios y los valores postulados por los
individuos estudiados.

En este marco, el presente estudio para conocer la opinión de los profesionales y tutores o
educadores, que se desempeñan en los programas de explotación sexual comercial infanto
adolescente, respecto de la incorporación del enfoque de género para entregar una atención
sustentada en la equidad entre hombres y mujeres, comprendió varias etapas, entre ellas se
pueden señalar: revisión de las Bases Técnicas, datos estadísticos consignados en la Base de datos
Senainfo y Boletines Estadísticos institucionales, estudios efectuados por entidades académicas.

Respecto a las técnicas utilizadas, se puede mencionar el diseño y desarrollo de entrevistas semi -
estructuradas a los profesionales y educadores o tutores de los programas PEE, técnica que
permitió conocer las opiniones y las experiencias vividas por los equipos responsables de la
atención respecto a al enfoque de género y su relevancia de incorporarlo en los procesos de
intervención, a fin de detectar y los juicios, creencias y variables que mantienen y reproducción
relaciones de inequidad entre hombres y mujeres.

La segunda consistió en el trabajo grupal que los equipos responsables de la intervención


realizaron en base a la aplicación de un cuestionario de 16 preguntas, instrumento destinado a
instalar y guiar una reflexión respecto del enfoque de género y, también, obtener información
consensuada respecto a la transversalización del enfoque de género en sus prácticas cotidianas.

6.1.- Diseño muestral profesionales y tutores o educadores que se desempeñan en Programas de


Explotación Sexual Comercial Infanto adolescente

Se aplicó la entrevista semi -estructurada a los equipos interventores que se desempeñan en los
programas de explotación sexual comercial infanto adolescente, ubicados en las regiones
Metropolitana y Valparaíso, seleccionada en razón a la representatividad de la población atendida
y a la cobertura de atención que proporciona a nivel nacional.

Lo anterior, se traduce en trabajar con seis programas de explotación sexual comercial infanto
adolescente, de los cuales cuatro de ellos se encuentran en la región Metropolitana y dos en la
región de Valparaíso.

20
Cuadro de los niños, niñas y adolescentes vigentes en los PEE por región

 Región  XV I II III IV V VI VII VIII IX XIV X XI XII XIII TOTAL


PEE 50 48 65 46 52 113 0 0 56 50 0 49 0 0 272 801

- Del presente cuadro, se extrae que la mayor cantidad de población de niños, niñas y
adolescentes de los PEE, se encuentran mayoritariamente en las regiones Metropolitana y
Valparaíso, lo cual corresponde a las regiones más pobladas del país. Es así como la población
vigente en los PEE de la RM, corresponde al 34 % del total nacional; en segundo lugar se ubica
la V región con un 14,1%.

Cuadro de los niños, niñas y adolescentes usuarios(as) de los Programas de Explotación Sexual
Comercial Infanto adolescente, según edad y sexo a nivel nacional

Femenino Masculino Total


0 menor de 1 año 0 0 0
1 - 3 años 0 0 0
4 - 5 años 0 1 1
6 - 7 años 6 2 8
8 - 9 años 9 11 20
10 - 11 años 29 17 46
12 - 13 años 83 23 106
14 - 15 años 200 28 228
16 - 17 años 277 38 315
18 y más años 66 11 77
Total 670 131 801

- Del presente cuadro se observa que las mujeres se encuentran en mayor número en los
programas de protección especializada en explotación sexual comercial infantil y adolescente,
representando el 83,64% de la población a nivel nacional.

- Sumado a ello, se extrae que desde el rango etario de 12 - 13 años, la población usuaria de los
PEE, aumenta considerablemente. Sin embargo, las más altas cantidades de concentran en los
rangos de 14 a 15 años y de 16 a 17 años, lo que resulta un 67,79 % de la población vigente; en
porcentajes desagregados respectivamente, representan al 28,4% y a un 40 %.

21
6.2 Diseño del trabajo de campo

Consideraciones respecto de la muestra para la encuesta en ESCNNA.

La entrevista semi – estructurada fue aplicada a los profesionales y tutores o educadores que se
desempeñan en los programas de explotación sexual comercial infanto adolescente, que se
encuentran las regiones Metropolitana y de Valparaíso. Específicamente se trabajó con un total de
cinco programas, entrevistando a un total de cinco profesionales y cinco tutores o educadores de
dichos proyectos.

En consideración de lo señalado, las participantes en las entrevistas debían cumplir con dos
criterios de selección, siendo éstos: desempeñar el cargo de director(a), psicóloga(o) ó de
asistente social, y ejecutar las funciones asignadas a los tutores(as) o educadores(as), en alguno de
los programas de explotación sexual comercial infanto adolescente de las regiones de Valparaíso y
Metropolitana.

Elaboración de entrevistas semi-estructuradas

Se diseñó una entrevista semi estructurada en base a lo planteado en las bases técnicas de los
programas de explotación sexual comercial infanto adolescente, directrices que establecen las
condiciones y requerimientos que la institución colaboradora debe cumplir, específicamente en lo
que se refiere a la calidad de la intervención, como por ejemplo: se exige que las propuestas se
elaboren en el marco dado por el enfoque de derechos, considerando como elemento central la
participación de los niños, niñas, adolescentes y familias o adultos responsables, asimismo se
precisa la necesidad de incorporar los enfoques transversales como desarrollo evolutivo, inclusión,
interculturalidad, y enfoque de género.

En este mismo sentido, se explicitan los requerimientos de formación y competencias que debe
cumplir la dotación responsable de la intervención brindada a los niños, niñas y adolescentes
usuarios(as) que han sido víctimas de explotación sexual comercial. Entre los requerimientos se
señala la necesidad de contar con un(a) profesional que acreditadamente, cuente con
conocimientos y experiencia en el trabajo con enfoque de género.

Asimismo, se establece la necesidad de proponer objetivos específicos que permitan trabajar el


enfoque de género en los procesos de intervención, en este contexto cada programa de
explotación sexual comercial infanto adolescente, precisa actividades, resultados y productos para
dar cumplimiento a la incorporación del enfoque de género en su quehacer.

También, se consideró la información acumulada en el Departamento Protección de Derechos del


Servicio, en relación a la experiencia lograda por estos programas respecto a los procesos de
intervención, puntualmente se revisaron las auto evaluaciones realizadas por los propios equipos
de los programas de explotación sexual comercial infanto adolescente, de acuerdo a la
metodología y formatos establecidos por Sename.

22
Igualmente, se sumó a la revisión de antecedentes la información recabada mediante el
sistemático desarrollo del Observatorio Nacional de ESCNNA (explotación sexual comercial de
niños, niñas y adolescentes), tercera temporada, debido a que en esta instancia se ha podido
abordar e identificar los aspectos cualitativos que permiten evidenciar la evolución, los cambios y
los desafíos que involucra esta grave forma de vulneración de derechos de la que han sido víctimas
la población infanto adolescente.

Con estos insumos se logró contar con un instrumento didáctico, de fácil aplicación, acertado y
coherente con el quehacer de los equipos responsables de la intervención de los programas de
explotación sexual comercial infanto adolescente. Además, producto de esta entrevista se
determinó que, también, dichos equipos trabajaran en forma privada y con la presencia del mayor
número de integrantes (profesionales y tutores o educadores) un cuestionario de 16 preguntas,
cuyos tópicos y consultas están estrechamente asociados con los puntos tratados en las
entrevistas. Esta última disposición, permite obtener por un lado, guiar e instalar una reflexión
respecto a la incorporación del enfoque de género, y conocer la opinión del equipo respecto del su
gestión en el marco del enfoque de género.

Los ejes considerados en la elaboración de las entrevistas son los siguientes:

- Identificación de los factores y circunstancias que influyen en la percepción que tienen los
profesionales y tutores o educadores respecto del enfoque de género;

- Identificación de juicios o creencias patriarcales que ellos visualizan que están presentes en las
relaciones entre los profesionales y tutores o educadores de los PEE;

- Identificación de efectos que pueden tener estos constructos culturales patriarcales en sus
prácticas de intervención;

- Identificación de estrategias e iniciativas que han permitido brindar una atención enmarcada
en las variables aportadas desde el enfoque de género;

- Identificación de emergentes o aspectos no considerados que constituyen una fortaleza al


integrar el enfoque de género en sus prácticas cotidianas

Desarrollo de las entrevistas semi estructuradas

La aplicación de las entrevistas semi - estructuradas, se realizó en los meses de agosto, septiembre
y octubre del año en curso. Con el objetivo de cautelar el sesgo de la información se determinó
que cada entrevista debía ser desarrollada por dos profesionales del Departamento Protección de
Derechos, de la dirección Nacional de Sename. Asimismo, la relevancia de la aplicación por parte
de la dirección nacional consistía en otorgarle a este proceso de consulta un mayor respaldo, así
como mediar la participación directa de los supervisores(as) técnicos(as) regionales, que son los
responsables de las funciones de fiscalización (control y seguimiento) de lo convenido entre el
Servicio y la institución colaboradora acreditada.

Para materializar la aplicación de las entrevistas semi – estructuradas se coordinó con cada
programa de explotación sexual comercial Infanfo adolescente, de las regiones de Valparaíso y

23
Metropolitana, la necesidad de contar con la participación voluntaria, de al menos, de un(a)
profesional y de un tutor(a) o educador(a), ajustándose a su disponibilidad de fecha y de horarios.

Respecto a los cuestionarios, los equipos de los programas de explotación sexual comercial Infanfo
adolescente, los trabajaron y remitieron a la Dirección Nacional de Sename, en la fecha
concordada, es decir, dos semanas después de efectuada la entrevista semi estructurada.

7.- Análisis de los hallazgos detectados en el desarrollo de las Entrevistas


semi - estructuradas

Las entrevista semi estructuradas se analizaron con la finalidad de acceder a las experiencias con
las que construyen las percepciones de sí mismos(as) y de cómo desarrollan su trabajo de
intervención con los niños, niñas y adolescentes, es decir, cómo significan sus aprendizajes, a qué
obedecen los cambios de conductas y qué concepciones las motivan a adquirir y utilizar nuevas
destrezas y desarrollar las capacidades que han ido descubriendo y/o develando desde la
incorporación de las variables del enfoque de género.

La información se trabajó utilizando el método de análisis cualitativo de entrevistas, que permite


hacer una descripción objetiva y sistemática del contenido manifiesto. 9 Este análisis rescata las
ideas expresadas, es decir, las unidades analizadas son los significados, según la codificación del
esquema establecido por Bogdan y Biklen, específicamente en los siguientes códigos
operacionalizados:

- Ambiente/contexto, información general de los alrededores que permiten instalar el estudio en


un contexto mayor. En este caso alude al contexto en el que se desempeñan los proyectos de
explotación sexual comercial infanto adolescente.

- Definición de la situación, como las personas entienden, definen o perciben el contexto o los
tópicos en que se basa el estudio. Alude a conocer cómo comprenden la necesidad de
incorporar en sus procesos de intervención el enfoque de género, como un elemento
cualitativo para cautelar el rol de garantes y el respeto de los niños, niñas y adolescentes como
sujetos(as) plenos de derechos.

- Perspectiva, maneras de pensar acerca del contexto que son compartidas por los informantes
(cómo se hacen las cosas en los PEE), maneras de pensar acerca de las personas y los objetos,
modo de verse a sí mismos, a los de afuera a los objetos en su mundo. Cómo desde sus roles de
interventores perciben y trabajan el enfoque de género como un componente que permite
detectar y abordar los factores que mantienen y reproducen inequidades en las relaciones
entre hombres y mujeres.

- Proceso, secuencia de eventos flujo, transiciones y puntos decisivos, cambios a través del
tiempo. Alude a cómo el equipo ha ido en forma sistemática incorporando el enfoque de
género en sus procesos de atención

9
Delgado, J. M, 1995 “Métodos y técnicas cualitativas de investigación en...”

24
- Relaciones y estructura social, patrones no definidos oficialmente, como pandillas coaliciones,
romances, amistades y enemigos. En este contexto, se refiere a los casos trangéneros
usuarios(as) de los programas.

- Actividades, conductas que ocurren con regularidad, estrategias, maneras de conseguir las
cosas, tácticas, métodos y técnicas que utilizan las personas para cubrir sus necesidades. Se
refiere a las estrategias implementadas para trabajar los principios y variables que involucran el
enfoque de género.

- Eventos, actividades específicas, especialmente aquellas que ocurren con poca frecuencia

De acuerdo a la codificación precedente, las entrevistas fueron analizadas obteniendo los


siguientes resultados para cada uno de los siete códigos.

- Ambiente/contexto, información general de los alrededores que permiten instalar el estudio en


un contexto mayor. En este caso alude al contexto en el que se desempeñan los proyectos de
explotación sexual comercial infanto adolescente.

Los programas de explotación sexual comercial infanto adolescente, de acuerdo a lo planteado por
los entrevistados, constituyen un lugar en donde los niños, niñas y adolescentes son aceptados
íntegramente, con sus diferencias, sus rabias, sus temores, inquietudes, debido a que en estas
instancias no se les juzga, ni sanciona sus vidas, familias, por el contrario se trata que se sientan
acogidos y protegidos. Se les da la oportunidad de manifestarse de acuerdo a su edad, ser un niño
o una niña. Lo anterior, se desprende de las siguientes citas:

“En este espacio se les deja conectarse con sus intereses, un espacio de crecimiento de sus habilidades, no
de cuestionamiento de su situación de víctima de vulneración de sus derechos.”

“Este es un espacio de adultos con una estructura, y en esta instancia encuentran un espacio en donde los
chicos pueden desenvolverse sin una presión social. Es un espacio en donde siente un compromiso consigo
mismo, el time lo da el chiquillo, no el objetivo de la carpeta (PII), lo da él o ella…no está el acto sacrificial,
el intercambio para obtener algo…aspecto presente en ESCNNA…”

Lo anterior, implica asumir que esta aceptación es una condición que ocurre solamente en los
programas, debido a que se generaría una especie de umbral o dos mundos, uno dado por el
contexto social amplio y el otro por el micro espacio que se encuentra en cada programa de
explotación sexual comercial infanto adolescente.

“Hay conversaciones surrealistas con otros adultos colegas, como del poder judicial, educación, no hay un
lugar donde se comprometen, es como dar un cheque en blanco, para decirles que en un año la chica va a
terminar el colegio, va a cuidar a la guagua…entonces el obstáculo es más bien desde lo externo, lo
conservador, donde no se le perdona y se le piden cosas que a uno cuando niño no le pedían tener la vida
prácticamente resuelta, se les pide que tengan un proyecto de vida independiente a los 18 años, ahorro
para la vivienda…”

25
“…muchos jueces, en regiones pero también acá, frente a una situación evidente de explotación
terminaban culpabilizando al niño, y toda la evidencia indicaba lo contrario, pero usted estaba vestida
insinuando al señor!!!...”

“…igual hay un sistema educacional maltratador, una familia que le inculca que por su condición están
para el servicio sexual de otros…”

“…recuerdo de un niño que actualmente no está definida su identidad sexual, está en proceso, pero los
otros señalan, que si es culpable que lo agredan, así ven las otras instituciones, como que a él le gusta que
lo agredan, entonces no lo ven como víctima, que él es agredido sexualmente, sino como el provocador y
ahí estamos hablando de personas con mayores [con] competencias o más preparadas o que debiesen ser
más preparadas”.

“…ahí está el tema porque en el caso del abuso llegan como víctimas a los centros y las chiquillas de acá
son igualmente víctimas, pero hay un contenido social... por eso el reconocimiento de víctima es tan
importante porque el proceso judicial no va a tener el mismo sentido…”

Se destaca la naturalización que adquiere este tipo de vulneración de derechos, por parte de las
familias, de la comunidad y por el contexto de desarrollo habitual de los niños, niñas y
adolescentes, que han sido víctimas de explotación sexual comercial.

Una de las explicaciones que se detectan es porque los explotadores son o han sido parte de la
vida de la familia de los niños y niñas vulnerados, situación que también se ve reforzada y
justificada en razón que ambas partes se benefician (la niñez/la adolescencia y los explotadores)
ya sea por un beneficio o apoya a la familia a través de la figura del padrinazgo o bien por el
intercambio económico.

“…esa modalidad de explotación, es mucho más invisibilizada también, porque se da en lo cotidiano, con
una sociedad también que tolera ese tipo de cosas…nosotros hacemos la comparación, por ejemplo con la
historia de la C.O., pues para nosotros a todas luces es una situación de explotación …cuanto años tenía?,
14, 15 años?...el tema del padrinazgo es mucho más complejo de visibilizarlo, nosotros vamos como
hormiguitas con las redes y también ha tenido efectos positivos eso, nos da gusto cuando llegan las
derivaciones como casi identificando los indicadores…

“…no, porque cuando nosotros denunciamos a los explotadores, los explotadores han sido parte de sus
vidas de la familia de las niñas ó son sus propios padres…”

“…hay un estudio de unos años atrás donde se entrevistó, lo hizo la OIT, estuvo Sename, y una serie de
instituciones, donde entrevistaron a explotadores sexuales, y ellos no problematizaban, decían donde está
el problema si nosotros les pagamos a los niños y ellos acceden y reciben algo a cambio, no hay nada que
se esté haciendo de forma obligada.”

Es necesario señalar que muchos de los profesionales entrevistados enfatizaron que es necesario
distinguir este tipo de vulneración de derechos, explotación sexual comercial del abuso sexual,
dado que existe un discurso y un soporte social distinto, dado que en el caso de ESCNNA se debe
comenzar la intervención desde la aceptación de su condición de víctimas, aspecto que no
necesariamente es asumido por el entorno, pues no siempre se les asume como tales, a diferencia
de abuso.

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“…en el caso de abuso sexual resignifica cuando se termina el proceso judicial y también es una forma de
reparación, pero acá no la gente le da otra lectura…”

A lo anterior se suma, la necesidad de comprender la complejidad de aspectos que están


presentes en el fenómeno de la explotación sexual comercial infanto adolescente, tales como la
discriminación y exclusión que realizan algunos sectores cuando los niños, niñas y adolescentes
víctimas de esta vulneración, no son representantes de la estructura social patriarcal dado que
transgreden los estereotipos establecidos.

“…el respeto de las bienvenida, para mi es lo más importante, tenemos niños que efectivamente no están
escolarizados porque ellos no pueden ir al colegio con nombre de Escarlett porque se llaman Bairon, y así
lo dice su certificado, entonces este es un espacio que pretende romper con ese concepto, son
mayoritariamente adolescentes, mayores de 14 años y romper esas barreras con las cuales ellos se han
enfrentado y dar una valoración a la identidad que ellos han escogido, también a ellos se les otorga, en
este espacio, una resignificación de esa identidad,

“porque son historias de vida con muchísimas problemáticas de violencia, mal trato, de abuso, de
exclusión, de discriminación, son todas a la vez”

Otra explicación de la naturalización de este fenómeno se genera por constituir una vulneración
transgeneracional.

“…la misma madre ha estado en situación de explotación, o la abuela, y la niña también, y la mirada que se
tiene a la figura masculina o femenina también se va replicando.”

“…dos hermanas, de las cuales, una claramente se embaraza en la situación de explotación y la segunda se
sospecha y hay clara condición de que así sea, el resto de las chiquillas, y que tiene que ver con el perfil
mayoritario, que son niñas que naturalizan la relación con hombres mayores y que la familia también lo
hace, finalmente este hombre se empieza a comportar como pololo, entonces es esperable quedar
embarazada del pololo, porque es algo que pasa digamos y…”

“…nos hemos dado cuenta que las historias de “padrinazgo”, también ha sido transgeneracional,
empezamos a recoger datos de la historia de vida, la hermana mayor de la niña, le paso exactamente lo
mismo, siendo menor de edad, llego un pololo de treinta y tantos , cuarenta años, que le compraba el
uniforme para el colegio y después hacemos la historia con la mamá y resulta que ella cuando tenía trece
años, va un hombre adulto, muy adulto como de 40 años, a buscar, así a “buscar” a una de las hermanas y
él quería otra hermana, pero le pasaron a esta niña, que era la mamá de la Z, y eso se va repitiendo de la
misma forma…”

Entonces, los niños, niñas y adolescentes atendidos en los programas de explotación sexual
comercial, transitan en esta contradicción de espacios, uno que los acoge íntegramente y les
ayuda a resignificar el daño sufrido y fortalecer el ejercicio de sus derechos y, el otro que los
cosifica, los niega y les refuerza la creencia que es lo que les tocó y es lo que les corresponde como
personas.

“…al salir desde esa puerta vuelven a ser una cosa… sobre esta imagen voluptuosa,
grande…adaptativamente sobreviven a la violencia, a la calle, la echan de la casa porque habría seducido
al dueño de casa, va a la casa del pololo y sale…es de tránsito donde empieza uno y el otro es ambiguo, es
viejo es feo, pero me deja estar… me lleva en auto al control de ITS, como reconquistar ese habitante…no

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me amaba, me explotaba, lo voy a denunciar porque parece que le gusta mi hermana chica, a mis amigas,
tengo que decirle a mi mama porque es mi tío y ahí viene la recogida que tenemos que hacer nosotros…”

Otro aspecto que es parte determinante del contexto en el cual los y las profesionales, de los
programas de explotación sexual comercial infanto adolescente (PEE), deben desarrollar sus
procesos de intervención lo constituye la ausencia de figuras adultas protectoras para los niños,
niñas y adolescentes, situación que complejiza la atención, dado que no es factible desarrollar el
eje de intervención familiar y se debe plantear un trabajo orientado a la preparación de la vida
independiente de éstos.

“…muchas veces no tenemos adultos significativos con los cuales poder establecer un trabajo…”

En los casos transgénero se presentan situaciones de discriminación y negación de los niños y


niñas, en donde son cosificados y por ello, utilizados para fines comerciales, haciéndose más
evidente la exclusión del ejercicio de sus derechos (acceso a la educación) y de los beneficios que
les corresponde recibir por parte de las redes sociales como salud (consultorios).

“Tuvimos un niño que trabajaba en un circo, que era un número del circo, salía vestido de mujer y era
terrible su situación y él no lograba ver la vulneración, al final hubo que recurrir a tribunales, mil cosas,
pero con ellos que tienen concebido que casi que para eso están, es mucho más complejo, el insertarse para
ellos/ellas en otros espacios es muy difícil. Ellos no participan de las redes porque no van al colegio, no van
a los consultorios, porque en todos lados son discriminados”.

- Definición de la situación, como las personas entienden, definen o perciben el contexto o los
tópicos en que se basa el estudio. Alude a conocer cono comprenden la necesidad de
incorporar en sus procesos de intervención el enfoque de género, como un elemento
cualitativo para cautelar el rol de garantes y el respeto de los niños, niñas y adolescentes
como sujetos/as de plenos de derechos.

El fenómeno de la explotación sexual comercial Infanto adolescente, dada su complejidad debido


a los diversos aspectos vinculados con la sexualidad, identidad, orientación sexual, los equipos
explicitan que se requieren incorporar el enfoque de género, a fin que la intervención cumpla con
los objetivos, la adherencia, el compromiso, la participación y la reparación del daño ocasionado
por esta grave forma de vulneración de derechos.

A través de las entrevistas se devela la necesidad de incorporar el enfoque de género, para


abordar desde un ángulo amplio los aspectos vinculados con la identificación sexual, con los
hechos de vulneración de los cuales han sido víctimas los niños, niñas y adolescentes, y su sexo.
Esto se desprende de lo siguiente:

“…queremos promover la auto reflexión, en efecto yo he escuchado a mis compañeros que aparece en estos
casos temas como, “ok yo soy homosexual ó tengo identidad diferente”, fui abusado sexualmente por un
hombre en algún momento ó fui abusado sexualmente porque soy muy femenino, entonces se generan
estos cuestionamientos, quizás no van a tener nunca respuesta, pero el tema es que el chiquillo tenga el
espacio para poder reflexionarlo, ordenarse y eso le ayuda a conectarse , es la base para la superación del
daño, porque son chiquillos que han sufrido tanto que se conectan desde lo emocional, es para no sufrir.”

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La siguiente cita permite conocer las motivaciones de los equipos profesionales de los PEE para
trabajar con enfoque de género, específicamente desde la comprensión de los roles establecidos
de acuerdo al sexo y como éstos al no ser cumplidos por los niños y niñas se traduce en un daño o
culpabilidad por no haber actuado como socialmente está establecido cuando se es hombre o
mujer.

“…los niños pequeños, ahí se ve el tema del género porque toman un rol distinto en el tema de la
explotación, de hecho nosotros tenemos un caso por sospecha que son tres niños, un niño y dos niñas
chiquititos, 11 y 10 años, la niña es la mayor, son los tres hermanos, en ese caso se sospecha que la niña
estuvo involucrada en temas de explotación, porque presentó situación de trabajo infantil, imagínense hoy
tienen 11 y 12, a la edad que estaban trabajando, entonces ahí vemos como juega el tema de los roles,
porque uno de los niños es sumamente protector y el tiene todo un tema ahí, el psicólogo que lo ve, nos dice
este niño tiene daño por cómo vio sufrir a su hermana, finalmente y como él se siente responsable de
aquello porque él era el hombre y el hombre mayor de esa familia y no pudo protegerla. Y el otro caso que
tenemos es de estas dos hermanas emblemáticas, que el hermano pequeñito hoy día está con nosotros
también, a él lo estoy atendiendo yo, se ve como en esa familia hay una denigración hacia las mujeres,
entonces el niño pequeño, tenía un rol distinto en esa familia, el ingresa porque fue espectador de estas
situaciones de explotación, pero él es un niño sumamente adaptado, que le va bien en el colegio, que es
respetuoso, que es muy inteligente, pero yo diría que es un poco sobre adaptado, entonces en ese sentido,
uno ve la diferencia del rol, uno ve las hermanas y sumamente distintas a B., que es el más pequeñito…”

“…en esta cultura machista, la mirada de la niña es como de la sumisión, y lo que me tocó!!, el niño es más
desde la choreza y los transgénero es el único espacio donde yo puedo ser como soy y me validan, soy
querido, tengo gente que me solicita, qué más puedo pedir?, son los únicos que no me rechazan, y ahí se ve
la distinción entre los sexos de cómo interpretan la vulneración.”

Los(as) profesionales entrevistados(as) identifican las dificultades que existen para trabajar los
procesos de intervención desde el enfoque de género, debido a la cultura patriarcal en la cual
están insertos los usuarios(as) y las familias de los niños, niñas y adolescentes. En donde la
polaridad de funciones se establece de acuerdo al sexo de sus integrantes, en este escenario las
mujeres son las culpables de que sean víctimas de explotación sexual comercial, dado que ellas
son las que seducen a los hombres, y por otra parte, como los niños internalizan roles
estereotipados de protección correspondientes a personas adultas sólo por socialización de
género.

“…hay familias que son más estructuradas desde esta cultura tan machista, tratar de trabajar el tema de
género es muy complejo, pasa por una familia que hemos trabajado el tema de la explotación y todo, pero
él (padre de la niña) tiene incorporado que es la mujer la culpable y la que seduce a los pobres hombres
que andan por ahí...”Si el explotador qué culpa tiene” , “si es la niña la que se ofrece” y eso que es su propia
hija, en su relato cuando me decía “yo sé que todas las mujeres pasan por esto”…”

Asimismo, los entrevistados explicitan que es necesario involucrar y desarrollar un trabajo


mancomunado con los distintos actores y sectores que se asocian directamente a esta grave forma
de vulneración de derechos, a fin de erradicar prácticas que mantienen y reproducen la
discriminación por razones de sexo.

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“…el trabajo de género es vital para hacer ese giro, desde los medios de comunicación, los periódicos, este
culto al cuerpo, donde instrumentalizamos la figura, la imagen, es el tipo de señal que le damos a la
sociedad, en ese sentido hay quienes generan situaciones de discriminación y hay quienes las trabajamos, y
en este caso estamos hablando de niños que están siendo vulnerados…”

- Perspectiva, maneras de pensar acerca del contexto que son compartidas por los informantes
(como se hacen las cosas en los PEE), maneras de pensar acerca de las personas y los objetos,
modo de verse a sí mismos, a los de afuera a los objetos en su mundo. Cómo desde sus roles de
interventores perciben y trabajan el enfoque de género como un componente que permite
detectar y abordar los factores que mantienen y reproducen inequidades en las relaciones
entre hombres y mujeres.

Los equipos de profesionales vinculados con la intervención, han adoptado distintas estrategias e
iniciativas que les permitan trabajar con variables cualitativas proporcionadas por el enfoque de
género, como el desarrollo de talleres, tal como se detalla en la siguiente cita:

“…tenemos una educadora acá en el equipo quien hace los talleres para madres adolescentes y en ese
sentido ella siempre nos está reportando como el material que aparece en el dialogo de las chiquillas en
torno a ser mujer, embarazada, adolescente, la afectividad como la viven por ser mujer, las diferencias que
ellas mismas hacen, porque es el momento de conversación más libre, las reflexiones que hacen y que
diferencian respecto al papa del bebé, encontramos declaraciones como “el sigue su vida igual”, “me puede
apoyar, pero sigue su vida igual y yo estoy embarazada, tengo que dejar de salir, seguro no voy a poder
carretear y él sí”…se ve como pesa el deber ser mujer.”

De acuerdo a lo descrito por los equipos de profesionales entrevistados, se evidencia la relevancia


del involucramiento de todas las instituciones, a través de la búsqueda de coordinaciones que
permitan instalar redes, sensibilizadas para abordar la complejidad de este tipo de vulneración de
derechos, para que los niños, niñas y adolescentes puedan recibir una adecuada y respetuosa
atención acorde a sus requerimientos, lo anterior se extracta de la siguiente cita:

“Así también tenemos niñas que nos reportan que falló el método, la mayoría de las veces se da en esta
situación, en el hecho que está naturalizada la relación y en el hecho que el explotador está naturalizado
como pololo, finalmente quedan embarazadas por algo natural “ahh, me pasó porque no me cuido”, etc.
Poco nos reportan que hayan querido ó porque el explotador se los solicite, pero entendemos que también
pasa, de hecho hoy día tenemos un caso que sospechamos que la niña quiere quedar embarazada del
explotador, entonces tratando de protegerla por todos los lados, conseguimos una muy buena red que se
llama “espacios saludables para adolescentes”, entonces estamos ahí como tratando de abordarla en temas
de anticonceptivos.” (PEE Opción)

Las entrevistas develan que los profesionales se dan cuenta de la cultura machista en la cual se
está inserto, y que ésta estructura las formas de vida y de expresión de los niños, niñas,
adolescentes y familias, atendidas en sus proyectos, por ello, es necesario hacer evidente a cada
usuarios(a) como ha ido cambiando nuestra sociedad a favor de una cultura de equidad y de
multiplicidad de formas de expresión que no se sustentan en el sexo de las personas.

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“...se hace de la misma forma, claro que los argumentos son distintos, porque como sabemos que los niños
no se sienten víctimas tampoco y por la cultura machista, entonces los argumentos van por ese lado,
señalándoles “mira yo sé que es difícil comprender pero hoy estamos en una sociedad que dice que si los
niños están en relaciones con mujeres…”, me voy por ese lado un poco el argumento...”

“…la figura femenina, la persona que esté a cargo, pero mayoritariamente es la mujer…

Se suma a lo anterior, la necesidad de tener presente que de la cultura machista se desprende la


cosificación de los hijos e hijas, entonces la explotación sexual comercial es naturalizada por las
propias familias, aspecto que solo es visualizado desde la comprensión del enfoque de género, tal
como se señala en las siguientes citas:

“…casos que han estado asociados a focos de calle también, pero el principal, la principal derivación es a
través de este concepto de “padrinazgo” que nosotros hemos denominado, y que tiene que ver con
situaciones de explotación sexual que ocurren al interior de la familia, como algo tan normal, como que el
papá sale a trabajar y el niño se va a estudiar…”

“…pueden ser vecinos, amigos, amigos del papá incluso, realizan un acercamiento a la familia pero después
terminan pololeando con la niñita de trece años…y en ese comillas, pololeo, ocurre también este intercambio
que es reconocido incluso por los vecinos, así como ”… a la niñita la viene a buscar un gallo adulto…en un
auto blanco”, y todos saben, los niños también nos cuentan, me acuerdo de la V, una vez confronta a su
mamá por un hombre adulto que era amigo de la familia y que andaba con ella cuando tenía trece años, le
dice “claro ahora andai acusando..y cuando le pedía plata para tus cigarros?, ahí sí que no lo acusabai...”,

“…tiene que ver con un contenido que es utilizado en el discurso social y que tiene que ver con “el es bueno
porque se hace cargo de ella…”

“…de alguna manera el tema del intercambio está tan anclado en lo social, más en estos sectores que son
deprivados socioculturalmente y que reciben la información, lamentablemente, sin hacer mucho análisis…
nosotros, por ejemplo el caso de la Y, antes de quedar embarazada de su pololo, antes de descubrir que él
era mayor de edad, la mamá nos decía, “pero él le compra la ropa, la viste entera. Es súper buen cabro…, el
trabaja para ella”.

“…la niña desde que está con este hombre adulto, ella se porta mejor y no sale, y bueno y de pasada se
beneficia toda la familia también, porque terminan pagando la luz, el agua, incluso hay algunos papás…
Tenemos un caso de la G, que un hombre adulto… la mamá lo invito a tomar once al tipo y lo dejó viviendo
ahí en la casa con su hija, la niña tenía trece años y el treinta y uno…”

“…la GR, ella tiene 16, el tipo treinta y algo… y ella menciona que, una situación que nosotros denunciamos,
que ella le revisó el teléfono y él tiene fotos de niñas desnudas...y la niña me dice “son niñas del colegio de mi
hermana”, ella la problematización que ella hace es como “yo no voy a ser suficiente mujer para él”…
entonces también hay un tema ahí de la posesión, hay un tema de los celos que se va mezclando en esta
relación anómala…”

“…tenemos casos también de papás que las chiquillas queriendo terminar esta relación con el adulto, los
padres fomentan que mantengan esta relación, como el caso de A, la mamá que le dice “como lo vas a dejar,

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si es un hombre bueno… si te ayuda, está preocupado de ti, a ti no te falta nada”, entonces la familia juega
un rol que pudiese ser bien facilitador de estas prácticas…”

Los(as) entrevistados(as), también explicitan su comprensión respecto a que trabajar solamente


con adultos responsables mujeres, no necesariamente se está incorporando el enfoque de género,
sino que es necesario tener presente que este enfoque siempre exige un abordaje relacional, es
decir, es necesario incluir a hombres y mujeres.

“…en general cuando uno dice hemos realizado un trabajo familiar, en realidad lo que se traduce es trabajar
con las mamás, abuelas y algunas veces tías, pero claro uno dice tenemos una mirada de género pero, al
citar uno también es automático y lo hemos discutido internamente en el equipo…”

Asimismo, los(as) entrevistados(as) señalan que se registran avances en los procesos de


intervención, sin embargo se requiere continuar desarrollando estrategias que fortalezcan a los
equipos, a fin que puedan trabajar a partir de la desconstrucción de los roles de género y lograr un
cambio cultural con la población atendida.

“…todavía nos faltan las estrategias y ser más enfático y hablar efectivamente con una mirada de género,
dentro de los roles y hacer un giro.”

“…el enfoque de género va incluido dentro de los procesos que hacemos, cuando uno conversa en los
acompañamientos, cuando uno empieza a visualizar el diagnóstico, las dinámicas relacionales de la
familia, incluso los comportamientos desde lo conductual también, uno va visualizando la perspectiva de
género, ahora también nosotros hacemos actividades que van relacionadas con el género, los temas de
sexualidad también, cuando se tocan esos temas también va incluido el enfoque de género, en los roles de
los niños, o sea desde ahí uno va viendo los modelos que tienen adquiridos desde su crianza y ellos
empiezan a visualizarlos en una primera instancia igual como algo natural para ellos, ellos no se
cuestionan quizás si el papá obliga a la mamá a hacer ciertas cosas, pero sí después cuando empiezan a
descubrirse a sí mismos, empiezan a saber que tienen derechos empiezan a diferenciar un poco más el
tema de género es difícil trabajarlo con los chicos, con los adolescentes quizás es más claro, pero con los
demás niños es más complejo trabajarlo…”

- Proceso, secuencia de eventos flujo, transiciones y puntos decisivos, cambios a través del
tiempo. Alude a como el equipo ha ido en forma sistemática incorporando el enfoque de
género en sus procesos de atención.

El enfoque de género se ha ido operacionalizando a través de talleres con los niños, niñas y
adolescentes, instancias que han permitido constatar cambios en las niñas y adolescentes
respecto de su individualidad como personas, percibiéndose con recursos y atributos para decidir
sobre lo que quieren hacer a futuro.

“…la educadora, que nos decía que en último taller que se hizo, que fue el último del año, pasó algo súper
raro, porque las chiquillas, fue como simbólico el termino del taller porque ella visualizó el término de
actitud de las chiquillas, dice que en esta ocasión como que develaron sus malestares frente a las figuras
masculinas y entre ellas se decían “ya po, termina, si tu igual podí salir adelante sin él”, y entre ellas hacían
reflexión…” antes que naciera mi bebe yo decía que quería estar toda la vida con él.. Pero ahora lo veo y
me doy cuenta que puedo sola”... se da un proceso de que ya no idealizan a la pareja, comienzan a ver
nuevas opciones…”

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“…yo por lo menos en la intervención con las niñas lo que veo es que el cambio de switch se da cuando
dicen “no quiero estar con un viejo para toda la vida, lo han repetido por lo menos siete niñas, cuando se
ha logrado problematizar han dicho “no, ahora me gustan lo de mi edad”... ”cuando yo tenga tal edad, el
va a tener tantos años y va estar viejo”… ahí ya súper concretamente, pero es un cambio de switch, en el
sentido que ya se están despegando un poco de idealizar esta figura protectora y se alejan también de la
necesidad de sentirse protegidas por lo que han movilizado algún tipo de recursos que las hacen sentirse
auto protegidas , entonces en ese sentido se genera algo…en el caso de las familias una vez que se
enfrentan a la realidad, digamos de la no presencia del explotador recién ahí empieza como el tema de
“se puede sin él”…

Desde lo recopilado en las entrevistas es posible comprender que se han efectuado esfuerzos para
incorporar el enfoque de género en la intervención individual, este enfoque se ha
operacionalizando desde el análisis conjunto (profesional – usuario(a)) de los roles que
tradicionalmente se les asigna a las personas de acuerdo a su sexo, y como éstos se reproducen en
sus familias.

“…en las intervenciones individuales he tratado de incorporar el tema de género, por ejemplo los roles al
interior del hogar, como las niñas van validando estos roles, el rol de hombre, etc., pero actividades en sí
mismas solo de género yo no hago, no lo he hecho hasta el momento, voy haciendo un mix entre varias
temáticas y género es una que suelo tocar, pero no como una actividad única, por ejemplo un taller “de”
género. Es un tema que interesa mucho.”

“Los niños llegan acá con muchos prejuicios, prejuicios que la sociedad maneja, cuando ellos son capaces
en un diálogo, en el almuerzo incluso, porque almorzamos juntos con las niñas, hacer reflexiones en torno
a la igualdad de género o a los derechos que ellos tienen también, es súper importante reflexionarlo en
conjunto.”

La integración del enfoque de género en los procesos de intervención, se hace desde el respeto y
cautelando que no existan juicios respecto de las situaciones machistas que los propios
profesionales puedan creer, sino que por el contrario se trata de ir tomando conciencia de la
existencia de estas creencias y juicios, a fin de ir progresivamente erradicándolos de sus
comportamientos y formas de relacionarse entre hombres y mujeres.

“…no sancionamos lo que pueda atentar en la mirada de género, por ejemplo situaciones que pueden ser
muy machistas, pero si las identificamos, no desde la gravedad sino desde el reconocimiento, nos reímos
también, tiramos tayas machistas muchas veces, pero ese es un acto donde ponemos la claridad, este es un
acto machista!!. Hacemos la distinción, y queda claro que esa es una acción que debemos ir erradicando, y
eso me refiero al cotidiano interno, en los almuerzos, actividades de equipo.”

Los procesos de intervención, evidencian claramente la existencia de patrones culturales


patriarcales, dado que la crianza y cuidado de los hijos e hijas se mantiene como una
responsabilidad de las mujeres, situación que se constata al comparar la presencia de las madres y
de los padres en las actividades ejecutadas por el equipo interventor. Asimismo, se señala que los
padres toman el análisis desde el género como una crítica a sus personas, y no como una
posibilidad de cambio para poder liberarse de las creencias polares y duales que rigen para
hombres y mujeres.

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“…pero con los que si están, comenzamos desde el principio a hacer un trabajo desde el enfoque de género,
y también vemos mucha más presencia de mamás que de papás, ya que estas problemáticas, muchas veces,
se ven las visiones machistas, yo no participo en estas cosas!!, miren lo que dicen!!, mi imagen donde
queda? Son mucho más reticentes a participar en los procesos, y lo enriquecedor que ha pasado y que
ahora que es un trabajo que hacemos a nivel de matrimonio, en torno a la problemática y ahí el enfoque
de género emerge desde ellos, de cómo se relacionan”,

“…partiendo desde los mismos roles, los niños son los que terminan siendo los padres de sus padres, se
hacen cargo los niños y por eso muchas veces se responsabilizan de los actos, de las situaciones, sus
historias de vida, muchas veces los lleva a adultizarse, ese es un trabajo que hay que ir rearmando y
reestructurando. También, el mismo machismo es el que en el caso de los niños termina jugándoles en
contra, porque como mi niñito, mi hijito va a estar en esto?? De ahí hay una negación por parte de los
adultos…”

Los profesionales explicitan que la incorporación del enfoque de género es una preocupación de
sus instituciones, por ello, se realizan y participan en distintas actividades de capacitación
vinculadas con esta temática.

“…es una preocupación, un tema de la institución permanentemente. Tenemos autoformaciones en el


equipo y de hecho para este año está considerada una instancia para trabajar el enfoque de género…”

- Actividades, conductas que ocurren con regularidad, estrategias, maneras de conseguir las
cosas, tácticas, métodos y técnicas que utilizan las personas para cubrir sus necesidades. Se
refiere a las estrategias implementadas para trabajar los principios y variables que involucran el
enfoque de género.

Los equipos interventores entrevistados, señalan que desde la comprensión del enfoque de
género han incorporado estrategias para desarrollar sus procesos de intervención, dado que
existen diferencias entre las víctimas de esta vulneración de derechos, como por ejemplo: cuando
se trata de un adolescente hombre que ha sido explotado por una mujer adulta, o de un
adolescente hombre que ha sido víctima de explotación por parte de otro hombre. En el primer
caso se rescata un comportamiento coherente con el modelo hegemónico masculino patriarcal, y
en el otro se observa una conducta de sumisión, y de rechazo de sus pares por no cumplir con el
mandato cultural.

“…es muy distinta la situación, por ejemplo un adolescente explotado por una mujer a cuando han sido
explotado por un hombre, yo les mencionaba el caso del chico que nosotros vamos a ver a la casa, el fue
explotado por una mujer, y él tiene un comportamiento de macho alfa, él no viene, nosotros tenemos que
llegar a él; mujeres más encima las que lo van a ver, ahí nos atiende la mamá principalmente y él está
jugando video juegos, y nosotros tenemos que hacer todo un encuadre y él es súper indiferente… “no es
que me tengo que ir a trabajar”, chao se va… en el caso de los niños que son abusados por hombres, por
ejemplo nosotros tenemos otro niño que fue abusado por un varón y que es de la misma edad más menos
que del que les comentaba antes, él viene y ha mostrado un nivel mucho más de subordinación, por decirlo
así, más sumiso…en ese sentido, depende del contexto en el cual se da la explotación, porque en el caso del
chiquillo que vamos a ver a la casa, lo hemos conversado con el equipo, pasa a ser un poco el “winer”, el
campeón, porque finalmente enamoró a la mamá y a la hija, enamoró una mujer mayor, cosas que en

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nuestra cultura no avergüenza a un hombre, sino que si un niño se inicia con una mujer mayor de 22 por
ejemplo, teniendo 15 años, entre los pares es una situación que se aplaude y que pasa a la historia.

“…es parte de la codificación traumática el hecho de cosificarse e hipersexualizarse…”

Asimismo, los equipos responsables de la intervención, producto de la incorporación del enfoque


de género en su quehacer, han detectado que es necesario ir operacionalizando este enfoque
conjuntamente con los niños, niñas y adolescentes usuarios(as) de los programas especializados,
con el objetivo de reparar el daño generado desde la cultura patriarcal.

“…en la mayoría de los niños he visualizado que vienen también con un daño desde el género, vienen ya
con aprendizajes que son dañinos para su formación de adulto, entonces desde ahí que es necesario
construir de nuevo e ir construyendo con ellos en conjunto un enfoque de género, para que lo tengan de
una manera más reparadora, de hecho las niñas lo expresan, que son más utilizadas, me da rabia que en el
tema de la explotación las niñas sean las perjudicadas.”

“en este espacio en donde ellos puedan estar en una relación más horizontal, más igual… el espacio del
arte te ayuda a eso. Nosotros hemos valorado mucho esta mesa, es redonda, no tiene ángulos, no tiene
instancias en donde uno sea distinto al de al lado, estamos todos iguales, compartimos todo en esta
mesa…”

Uno de los aspectos que se visualiza como fortaleza es contar con equipos mixtos, es decir, en
donde la intervención está a cargo tanto de hombres como de mujeres, en razón que permite
plantear figuras masculinas distintas a las que establece el estereotipo sustentado por la cultura
patriarcal, en donde los hombres juegan un rol activo en la reparación del daño, que construye
una relación que no está orientada al sometimiento, agresión, por el contrario evidencian que es
posible cambiar, y que no es necesario ajustarse a la rigidez de lo masculino y femenino.

“…es súper importante tener profesionales varones y mujeres, claro somos más mujeres en el área social,
pero también es como ellos configuran la figura masculina y como van reparando esa figura masculina
que muchas veces es la que daña, es el agresor en la mayoría de los casos o si no es el agresor directo en el
caso de la explotación, es el papá en la casa que les pega, que los maltrata, entonces vemos como hay niños
y niñas que llegan incluso no saludando a los tíos o no saludando a los niños varones, también es
importante ahí como ir instando y reforzando las diferencias, que también hay figuras masculinas que te
pueden contener que te entregan afecto, entonces ese rechazo a los hombres finalmente va cambiando y
logran ir integrando lo masculino y lo femenino”

“El sólo hecho de tener integrantes masculinos, educador, ya su sola presencia y la forma de vincularse con
los niños y niñas, consideramos nosotros que es reparador. Por cuanto es una figura masculina que
queremos que rompa este estereotipo que somete, que agrede, que no problematiza frente a algo, que no
da señales de un cambio de roles, por ejemplo, hay veces que los niños y las niñas cuentan sus historias, con
sus parejas y desde ahí está toda esta carga de los roles que son históricos y que tenemos que ir rompiendo
ya que van limitando posibilidades de desarrollo”

“En los casos de los hombres también se debe trabajar la perspectiva de género, adherencia y mitos, y
además, eso sirve para la conformación de nuestros equipos, nuestros equipos están conformados siempre

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por lo menos con un hombre, porque para ciertas cosas es necesario contar con un hombre o a veces sería
más de adecuado hacer un encuadre, hay una estrategia.”

- Eventos, actividades específicas, especialmente aquellas que ocurren con poca frecuencia

Uno de los hechos que develan los(as) entrevistados(as), alude a la proporción de usuarios y
usuarias que son atendidos en los programas de explotación sexual comercial infanto adolescente,
en donde históricamente se ha registrado que la presencia de mujeres alcanza alrededor del 80%,
mientras que los hombres han alcanzado alrededor del 20%. Esta situación ha generado la
necesidad de implementar estrategias específicas que favorezcan los procesos de intervención
desarrollados con los niños y con los adolescentes hombres, dado el costo que implica ser víctima
de este tipo de vulneración de derechos, que se traduce en trabajar con ellos que no cumplen con
el estereotipo masculino hegemónico, lo que trae consecuentemente una sanción social de parte
de sus grupos de referencia.

“…el trabajo con los varones adolescentes, es súper complejo, lo que ha sido la experiencia histórica del
proyecto kalan, tienen una alta resistencia, alta negación de la situación hasta el último momento, por el
tema de la masculinidad. Nosotros contamos con tres adolescentes varones solamente, y con tres niños
chicos, hasta 11 años. De los tres adolescentes tenemos un caso que es absolutamente refractario, que
hemos luchado para que permanezca en la intervención y nosotros lo vamos a ver a la casa a él, él no venía,
entonces nosotros lo vamos a ver. El otro caso es de un joven que también es muy refractario, pero que
logramos que viniera, está viniendo. El otro caso es un niño que ejerce el travestismo que en este momento él
está en la palestra, porque sufrió un accidente gravísimo, producto de discriminación, perdió un ojo, en el
mes de abril ó mayo, lo atacaron y perdió un ojito. Lo atacó un amigo del hermano.”

“…como San Antonio es un lugar que es pequeño también, ellos vienen acá al centro y se encuentran con
niñas que conocen, que ubican, entonces se sienten incómodos de saber que hay niñas que los van a ver en
este proyecto de explotación sexual.. Por ello no tensionamos, sino quieren venir tampoco los obligamos,
pero el espacio terapéutico sí se tiene que hacer en el fondo, y si no se hace en el centro, la estrategia es que
los compañeros vayan al lugar las veces que sea necesario en el fondo…”

- Relaciones y estructura social, patrones no definidos oficialmente, como pandillas coaliciones,


romances, amistades y enemigos. En este contexto, se refiere a los casos trangéneros
usuarios(as) de los programas

De las entrevistas desarrolladas se desprende que los equipos han debido profundizar sus
conocimientos en el enfoque de género, a fin de identificar los prejuicios existentes en el equipo,
comprender y desarrollar estrategias que favorezcan el trabajo con los niños, niñas y adolescentes
trangéneros. Logrando en este sentido establecer aspectos básicos al interior del equipo
interventor que cautelan el respeto de sus derechos, como por ejemplo: respetar el nombre con el
cual ellos se identifican y comprenderlo como parte del encuadre, respetar su forma de vestir,
resguardar hacerles regalos en el día de su cumpleaños, de acuerdo a su orientación sexual, entre
otras.

“…fue bien interesante para nosotros abordarlo, claro uno también tiene prejuicios y dudas de cómo me
enfrento cómo le digo?, la trato de ella?, o la trato de él?, desde esos cuestionamientos teníamos, entonces

36
fue súper importante esa capacitación y el darnos cuenta que era una mujer y que se sentía mujer, que si
bien había nacido en un cuerpo masculino, pero que se sentía mujer, por tanto había que tratarla con su
nombre femenino y claro ella se sentía súper bien y que este espacio era el único que la acogía, porque ni su
familia la aceptaba vestida de mujer en la casa, si llegaba a la casa tenía que ser vestida de hombre, en el
colegio, obviamente, el bullyng era increíble y éste era el espacio en donde se sentía acogida, incluso por los
niños. En ese momento tuvimos que trabajar con los niños, porque también a ellos les surgieron dudas y
finalmente, los chiquillos tomaron súper bien la situación y ella fue capaz de plantearles a los niños como era
su situación, y ellos la entendieron perfectamente, pero porque nosotros nos informamos primero eso era
una base, tener ciertas herramientas para trabajar con los chiquillos.”

“…nosotros le decimos Catalina, por un tema de asumir finalmente que es su identidad, que ella se proyecta
como tal, cuando a mi me lo presentaron, la Verito me dijo mira el es Sebastián, porque cuando se perdió
hace mucho tiempo que no venía al centro, era Sebastián y no Catalina, entonces él me dijo “no, soy
Catalina”, si él me está dando el encuadre, entonces yo respeto el cómo se está proyectando, el proceso que
se ha llevado a cabo con Catalina, hace referencia también a un proceso de auto reflexión, separar la
identidad sexual del daño.”

“…tratamos también de tener mesura en los informes, se considera relevante poner el nombre por el cual
el niño él quiere ser señalado e identificado, se pone entre paréntesis que es Escarlett, pero obviamente se
tiene que considerar el nombre de pila porque es un aspecto legal, se pone primero el nombre con el que él
quiere ser identificado y entre paréntesis el nombre legal, priorizando como quiere que lo llamen. También
en las entrevistas con las redes, cuando los vinculamos a ellos, en esas relaciones con las redes lo que
buscamos es disminuir los riesgos de exclusión de estos niños, es súper importante tener nosotros una
entrevista previa antes que se tenga con el niño”.

Otro aspecto relevante que se visualiza, en los distintos relatos de los(as) entrevistados(as), es la
complejidad implícita de los procesos de intervención (aceptación de su condición de víctimas)
dado que ellos(as) sienten que es en la explotación sexual comercial pueden vivir y desarrollar sus
experiencias sexuales, porque son discriminados y excluidos.

“Con los chicos transexuales, la reparación es más compleja, pues ellos sienten que la forma de vivir su
sexualidad es a través del comercio sexual y que también adultos son así y que los transexuales adultos son
así…”

“…tenemos un grupo bastante considerable de niños transgénero, los cuales quedan fuera de la oferta
programática a nivel de educación y salud, no se les considera con su condición de género…”

Producto de esta discriminación y exclusión de la que son re-victimizados los niños, niñas y
adolescentes trangéneros, se hace evidente que el nivel de su daño es de alta gravedad, dado que
son expulsados de sus familias, sin redes de apoyo, en donde se presenta como alternativa de vida
la calle, situación que los expone a un riesgo vital, exponiéndolos a la comisión de ilícitos para
sobrevivir.

“…los niños transgénero, son ellos los que tienen mayor abandono, es que es difícil generar una escala de
vulneraciones, pero se van, adicionan nuevos temas, y coincidentemente con eso, estos niños tienen mayor
expulsión familiar, menor contacto con las redes de apoyo, redes social, estamos en presencia de mayor

37
exclusión por las historias de vida de ellos. No están escolarizados efectivamente, están con mayor
socialización callejera y una serie de elementos que son de riesgo vital.

Se hace patente, desde los relatos, que trabajar con niños, niñas y adolescentes trangéneros
implica necesariamente incorporar el enfoque de género, dado que está situación requiere
abordar los temas vinculados con la hombría, la homosexualidad y todas las dimensiones que
cuestionan los estereotipos patriarcales asignados a cada persona en razón de su sexo.

“…tenemos mucha más población transgénero históricamente, no me quiero aventurar, pero algunas
imágenes que tengo es aún más difícil abrir [el] relato, ya que también está mezclado con temas de
hombría, o la homosexualidad, no hay claridad en término de identidad, entonces es más difícil el
trabajo…”

38
8.- Conclusiones

El análisis de la información proporcionada por los entrevistados(as) permite dar respuesta a la


meta planteada referida a que el 40 % de los Programas especializados en Explotación Sexual
Comercial Infanto Adolescente, de las regiones Metropolitana y Valparaíso, aplican estrategias de
incorporación del enfoque de género en los procesos de intervención. Al respecto, se puede
explicitar que del total de entrevistados/as (seis programas), más el análisis realizado por los
equipos de dichos programas, en función de las preguntas contenidas en la pauta de entrevista
semi estructurada, se conto con la participación de un total de 30 personas vinculadas
directamente con los procesos de intervención brindados a los niños, niñas y adolescentes, es
posible señalar que el 83,3% (5 programas) tienen conocimientos y realizan estrategias para
incorporar el enfoque de género en sus procesos de intervención.

Lo anterior, ha permitido la visibilización e incorporación progresiva, en sus trabajos cotidianos,


variables cualitativas propias del enfoque de género, las que se han operacionalizado en la
generación de buenas prácticas que permiten identificar estrategias que contribuyen a entregar
una atención con equidad de géneros, tales como: en la acogida de los usuarios(as) al programa se
les respeta su diversidad sexual, en el desarrollo talleres, en encuentros y en los respectivos
procesos de intervención, instancias en las cuales se tiene conciencia de la presencia de juicios y
creencias patriarcales que afectan el proceso de intervención, y que se han abordado mediante
un sistemático proceso de reflexión y análisis de cada uno de los integrantes del equipo, a fin de
tener presente como operan estas creencias, y poder trabajarlas primero como equipo, para luego
integrarlas en las interrelaciones establecidas con los niños, niñas, adolescentes y los referentes
adultos de éstos.

Asimismo, producto del análisis de la información recopilada a través de las entrevistas semi-
estructuras, permiten también dar repuesta a los objetivos propuestos y a la hipótesis del
presente estudio, en razón de los siguientes hallazgos:

La naturalización de los juicios y creencias postulados por la cultura patriarcal, es una de las
primeras observaciones que surge desde la descripción y los comentarios realizados por los(as)
entrevistados(as), las relaciones entre hombres y mujeres estarían reguladas por patrones
culturales patriarcales, es decir, que la “…autoridad y el liderazgo corresponden al varón, en la que
se da el predominio de los hombres sobre las mujeres; del marido sobre la esposa; del padre sobre
la madre, los hijos y las hijas; de los viejos sobre los jóvenes y de la línea de descendencia paterna
sobre la materna. El patriarcado ha surgido de una toma de poder histórico por parte de los
hombres, quienes se apropiaron de la sexualidad y reproducción de las mujeres y de su producto,
los hijos, creando al mismo tiempo un orden simbólico a través de los mitos y la religión que lo
perpetúan como única estructura posible”.10

Dicho predominio y asignación de poder a las personas con sexo hombre, en nuestra sociedad
sufre un proceso de naturalización, pasando inadvertido en la vida cotidiana, sin ser cuestionado
en casi ninguna esfera de la sociedad; situación que se da también en los casos de niños, niñas y
adolescentes atendidos en los programas de explotación sexual comercial infanto adolescente
(PEE), por parte de sus familias, de la comunidad y en el contexto inmediato en donde se

10
Reguant, citado en Varela, Nuria, Feminismo para Principiante, España, p. 177.

39
desarrollan los usuarios(as). Lo anterior, se podría explicar debido a que se ha detectado que este
fenómeno tiene una representación transgeneracional en las familias y los explotadores son o han
sido parte de la vida de los grupos familiares de los niños y niñas vulnerados, situación que
también, se ve reforzada y justificada, en razón que ambas partes se benefician (la niñez/
adolescencia y los explotadores) ya sea a través de la figura del “pololo”, padrinazgo o bien por el
intercambio económico entregado a los adultos responsables de los niños y niñas.

A partir del relato de las entrevistas, en estas familias se evidencia la contradicción en relación a
dar cumplimiento a los estereotipos culturales, donde la madre es quien asume las labores de
cuidado y de crianza de sus hijos e hijas, ya que los roles normativos son asignados al padre, pero
que por situaciones de ausencia de éste, en el rol o en la familia, se ve forzada a asumir el rol
normativo. Este es un elemento relevante que permitiría confirmar la hipótesis planteada a raíz de
los hallazgos develados en la encuesta nacional de año 2012, aplicada a una muestra
representativa de niños, niñas y adolescentes usuarios(as) de los programas explotación sexual
comercial, en donde las madres obtenían calificaciones distintas en función del rol que cumplían,
por un lado, nutricios y afectivos, entregándoles confianza, apoyo y cuidado, con buena
evaluación, pero estas mismas reciben una mala calificación cuando ejercen roles normativos,
estableciendo límites, por lo tanto, no estarían actuando de forma convencional, donde éstos
últimos corresponden a roles relacionados con los hombres, a quienes se les reconoce autoridad y
poder sobre su familia.

Al respecto, es importante clarificar la ausencia de una figura adulta protectora capaz de integrar
lo nutricio y lo normativo, para establecer límites, permitiéndoles vivir su infancia y adolescencia
en un espacio protegido.

La naturalización de los patrones culturales del patriarcado, también se explica porque los padres,
obtuvieron muy bajo promedio con las notas asignadas a la relación que percibían los niños, niñas
y adolescentes, en razón que: ellos mismos, en algunos casos, son los explotadores, están
ausentes del cuidado y protección de sus hijos e hijas, y se comportan como pares, en particular
para los adolescentes hombres, dado que los ven a ellos (a los adolescentes) como hombres con
autonomía, que pueden cuidarse solos, sin percibir que están en una situación de fragilidad por la
individualidad en la que transitan (son niños que están en situación de vulneración). Igualmente,
en el caso de las niñas y adolescentes mujeres, se carece de una figura que ejerza los roles
masculinos hegemónicos, quedando desprotegidas y al arbitrio de los mandatos culturales, en
donde ellas son asumidas por un hombre mayor que no les brinda la oportunidad de vivir de
acuerdo a su edad y etapa de desarrollo.

También, se observa esta naturalización de parte de los sectores vinculados con esta grave
vulneración de derechos, dado que éstos actúan discriminando y expulsando a los niños, niñas y
adolescentes víctimas de esta vulneración. Situación que al ser cotejada con los resultados de la
mencionada encuesta nacional, en donde los usuarios(as) de estos programas calificaron con las
más bajas notas (1 a 3) la relación que tenían con las escuelas (profesores), en cuanto a los
consultorios, ellos precisaron que cumplían su labor de atenderlos, pero no manifestaron como
era su relación, dado que está naturalizado que no exista un trato respetuoso hacia ellos(as) como
sujetos/as de derechos.

Lo anterior, se comprende fácilmente al conocer que los programas de explotación sexual


comercial infanto adolescente (PEE) deben actuar como una especie de membrana entre dos

40
realidades, cuyo umbral lo establece la puerta de entrada a los PEE, que constituye un espacio de
aceptación (sin sancionar lo que hacen y lo que son), integración (se les preparan dinámicas que
respondan a sus intereses, habilidades y en donde se puedan desarrollar), se les da protección y
orientación respecto de la necesidad de reparar el daño del cual han sido víctimas, y desde la
puerta a la calle, se encuentran con las consecuencias del patriarcado, que dentro de las distintas
manifestaciones se puede señalar la cosificación de sus personas (objetos de mercancía y de
placer), la exclusión de sus derechos, incluso por los sectores que deberían actuar como garantes
de éstos, y la resignación a mantener la creencia que es lo que les tocó y le corresponde asumir en
esta sociedad.

Lo precedente se traduce en la necesidad de seguir desarrollando estrategias eficaces,


enmarcadas en los referentes que señala el enfoque de género, que permitan identificar los
obstáculos culturales que están presentes en los distintos actores sociales (escuelas y
consultorios), a fin de construir una mirada conjunta respecto del rol de garantes que les compete
y que los niños, niñas y adolescentes deben recibir una atención sustentada en la equidad entre
los géneros, que promueva sus particularidades, en un contexto de oportunidades e integración
plena como sujetos en la sociedad.

Otra observación que surge del análisis de la información entregada por los (as) entrevistados se
relaciona con el género la autonomía y la dependencia, al respecto la participación de las niñas y
adolescentes mujeres en actividades ejecutadas por los programas, ha permitido que ellas
manifiesten su intención de no seguir con la relación que tienen con su “pololo” explotador,
inclusive han expresado que pueden salir adelante solas, no requieren estar con esa persona, que
es bastante mayor y que ya no quieren proyectar sus vidas con este hombre de muchos más años
que ellas.

Las adolescentes comprenden la situación en la que se encuentran, logrando plantearse un


proyecto de vida, desde sus atributos, sus fortalezas y sus capacidades, donde claramente en éste
no se considera una relación de dependencia con un adulto explotador, sino que se encamina
hacia la autonomía e individualidad como personas.

A partir de los hallazgos obtenidos desde las entrevistas, se constata la construcción social de las
relaciones de poder, determinando las relaciones de género en las sociedades, en donde citando
a Judith Butler “el género es una “inevitable invención”, en la que a los hombres se les otorgan
una serie de privilegios por el hecho de nacer varones, una especie de mérito-gracia en la que el
“clan de hombres” concede privilegios a los de su “comunidad” en detrimento de la mujeres. Esta
visión androcéntrica, sustentada culturalmente, y unida a esta visión de privilegios hace que
algunos hombres crean que tienen el poder de decidir e influir en la vida de una mujer, creencia
que las jóvenes logran racionalizar e incorporar, al menos desde lo simbólico -el lenguaje-, en su
proyecto de vida.

Como contrapartida, las familias actúan como eslabones que mantienen la estructura de
privilegios, instando a las niñas y adolescentes mujeres que deben conservar la relación con el
explotador, argumentando que es tan bueno con ellas (que la cuida y la protege), y con la familia,
esto permite comprender como los hijos e hijas no son percibidos como sujetos plenos de
derechos. Es así que, se les obliga a realizar una acción que, de acuerdo a su etapa de desarrollo,

41
no están en condiciones de asumir, no se les considera su opinión como tampoco la posibilidad de
decidir.

La excepcionalidad a lo precedente, y que a la vez opera como un factor que complejiza la


intervención, se presenta en el caso de los adolescentes varones, que se encuentran en situación
de víctimas de explotación sexual comercial por parte de una mujer mayor, en los cuales resulta
mucho más difícil que acepten su condición de víctima, debido a que los mandatos culturales
patriarcales establecen que está cumpliendo con su estereotipo, específicamente en lo
relacionado con la experimentación sexual y, por lo tanto, es “bien visto” por sus pares, quienes lo
reconocen como una figura exitosa.

Teniendo presente, que esta situación se mantendrá a menos que se impulsa un cambio en la
sociedad, la familia, y en todas las estructuras que la conforman. Entonces, se requiere continuar
trabajando en la transversalización y operacionalización del enfoque de género, en la línea
señalada por Celia Amorós, quien refiere que se requiere “una conversión de la identidad
masculina y la “renuncia de la práctica de la hetero designación de la mujer como la otra”, y esto
pasa por el respeto a la diversidad y la construcción de relaciones sociales de equidad.

También, es necesario continuar avanzando jurídicamente sobre esta materia, a fin que se
dispongan de los dispositivos en las instancias respectivas entidades, en donde fiscales, jueces,
abogados, consejeros técnicos(as), entre otros, reconozcan que se trata de una población que ha
sido gravemente vulnerada en sus derechos, y que sus acciones también pueden ser parte de la
reparación del daño del cual han sido víctimas los niños, niñas y adolescentes.

La orientación sexual diversa, es comprendida desde la posibilidad de contar con espacios que
permitan visibilizarla, especialmente en los casos de infantes y adolescentes transgéneros,
situaciones que han exigido a los profesionales, educadores y tutores ir profundizando sus
conocimientos en el enfoque de género, con el objetivo de identificar los prejuicios que ellos
mismos sustentan y develar las inequidades que afectan a estos niños, niñas y adolecentes.

Este trabajo, al interior de los equipos, les ha permitido comprender y desarrollar estrategias de
intervención que favorecen el trabajo con los usuarios y usuarias trangéneros, específicamente
han logrado concordar una mirada respecto a la necesidad de integrarlos, con la finalidad de
protegerlos y que sientan que el programa los acepta, atiende y les da protección, por ello: se les
respeta el nombre con el cual ellos(as) se identifican, y desde está presentación construyen el
encuadre de la intervención, se les respeta su forma de vestir, se toma el resguardo de hacerle
regalos, en el día de su cumpleaños, de acuerdo a su orientación sexual, entre otras.

Esto constituye un primer esfuerzo, que debe ser sistematizado y profundizado para proponer
políticas públicas adecuadas a los requerimientos de esta población, que se traduzca en
orientaciones técnicas y trabajo intersectorial que permita el desarrollo de una intervención
apropiada, que se refleje en el plan de intervención, en sus ejes de intervención, individual,
familiar y comunitario, este último considerando el trabajo en red con los distintos sectores
involucrados en la atención de la infancia y adolescencia. En este contexto, se requiere no sólo el
facilitar los accesos a educación y salud, sino que también se generen espacios de participación y
de inclusión efectiva, considerando la preparación y conocimiento del tema de profesores, y
comunidad escolar, como también del personal auxiliar y paramédico del sector salud.

42
En ese contexto, es necesario afinar los mecanismos que permitan una detección precoz de
situaciones de esta naturaleza, especialmente en los establecimientos educaciones. Ello puesto
que a partir de las entrevistas realizadas, fue posible advertir que en un gran porcentaje la
población víctima de esta grave vulneración de derechos se encuentra en una condición de
escolarización, es decir, asisten regularmente al colegio, por lo tanto el hecho que estén inscritas
en el sistema educacional no se transforma en un factor protector por sí mismo, sino que se
requiere su efectiva y plena aceptación e integración a la dinámica escolar.

Lo anterior, permite dar respuesta y/o prevenir situaciones de violencia en los casos de niños,
niñas y adolescentes transgéneros, ya que éstos(as) presentan una complejidad mayor para el
desarrollo del proceso de intervención, relacionado con la vulneración de derechos que conforma
la explotación sexual comercial, debido a que además, son fuertemente discriminados por sus
pares, (un joven perdió un ojo porque sus amigos no aceptaban que no se adecuara a su sexo); por
sus familias, por la escuela, por el consultorio, por la fiscalía, etc.

También, los niños, niñas y adolescentes transgéneros no asumen con facilidad su condición de
víctimas, porque estas transacciones (explotación sexual) constituyen el único espacio en donde
no son sometidos a cuestionamientos y pueden vivir su sexualidad. Aspecto que complejiza aún
más la intervención, pues al elaborar que no existen espacios distintos al de la explotación para el
desarrollo de sus experiencias sexuales, se traduce en la aceptación de la posición de sumisión,
naturalizando el abuso y delegando el poder al explotador, con la consecuente protección del
mismo, manteniendo el secreto, no efectuando denuncias y negando el contexto de explotación.

Asimismo, se conforma como obstáculo para la visualización de su proyecto de vida, distinto al de


la calle y ser víctima de ESCNNA, ya que el entorno sólo les presenta adultos transgéneros
vinculados al comercio sexual. La sociedad desde los diversos medios de comunicación, estudios o
investigaciones nacionales sobre esta materia, entre otros, no muestran a estas personas adultas
desempeñándose en los distintos ámbitos sociales productivos, debido a que los prejuicios y
estereotipos solamente los reconocen desde la caricaturización de su orientación sexual. Por lo
tanto, tal como señalan los(as) entrevistados(as) se valida como alternativa de vida la calle,
manteniendo y reproduciendo el contexto de comercio sexual, situación que los expone a un
riesgo vital, de exclusión y de abandono.

Producto del análisis de las entrevistas, se rescata el cuestionamiento que hacen los propios
equipos responsables de la intervención, quienes señalan que se requiere seguir trabajando en la
incorporación del enfoque de género, en razón que les ha ayudado de manera importante a
reconocer los estereotipos sexuales, sustentados en las creencias y juicios de la cultura patriarcal.
Logrando instalar una reflexión como equipo, y tomar conciencia de cómo operan los mandatos
culturales respecto de lo normal y adecuado para cada sexo, en cada uno(a) de ellos, instancias de
análisis que se han transformado en aprendizajes y éstos en una fortaleza para desarrollar un
proceso de atención enmarcado en la aceptación de la horizontalidad entre los sexos y la
multiplicidad de formas de manifestarse socialmente, permitiendo que los niños, niñas y
adolescentes se sientan protegidos y aceptados, en un ambiente de adultos que están presentes y
orientados a reparar el daño del cual han sido víctimas.

43
Al respecto, mencionan que este aprendizaje, logrado con la incorporación del enfoque de género
en sus prácticas habituales, les ha permitido implementar estrategias específicas para favorecer
los procesos de intervención, puntualmente se menciona que en el caso de los niños y
adolescentes hombres, se ha tomado conciencia del costo que implica para ellos ser víctima de
este tipo de vulneración de derechos, debido a que no cumplen con el modelo hegemónico
masculino, implantado por el patriarcado, al tener sexo con otros hombres, lo que trae
consecuentemente una sanción social de parte de sus grupos de referencia, y por lo mismo con
un mayor celo para mantener esta situación en secreto, lo que los hace más resistentes a
participar del programa, dificultando la adherencia al plan de intervención, situación que
actualmente ha sido resuelta con el traslado del equipo técnico a las casas de los niños y
adolescentes que no quieren que sea conocida su vinculación con el programa PEE.

En este mismo sentido, también en la intervención individual, se ha tratado de operacionalizar el


enfoque de género, desarrollando un análisis conjunto (profesional – usuario(a)) de los roles que
tradicionalmente se les asigna a las personas de acuerdo a su sexo, y como éstos se reproducen en
sus familias, lo señalado se traduce en analizar conjuntamente con los niños, niñas y adolescentes
usuarios(as) la reparación del daño generado desde la cultura patriarcal.

También, se ha logrado incorporar variables cualitativas aportadas por el enfoque de género en el


desarrollo de talleres destinado a los niños, niñas y adolescentes, esfuerzo que ha permitido
constatar cambios en las niñas y las adolescentes mujeres, respecto de su individualidad como
personas, percibiéndose con recursos y atributos para decidir sobre lo que quieren hacer a futuro,
en forma independiente, sin necesidad de continuar bajo el alero de un adulto hombre.

Considerando lo precedente, se da respuesta a la hipótesis obtenida con la aplicación de la


encuesta nacional a los usuarios(as) de los programas de explotación sexual comercial infanto
adolescente, referida a que los profesionales hombres de los programas, pese a registrar una
calificación que los ubica en promedios muy altos, los adolescentes precisan que existe dificultad
en relacionarse con dichos profesionales porque no les tienen confianza, ésta se podría
fundamentar porque ven en la figura masculina de dichos profesionales al explotador o a quien ha
facilitado el abuso y lo ha dañado como víctima de este tipo de vulneración, traduciéndose en una
desafío para dichos profesionales respecto de hacer patente la posibilidad de desempeñar
distintos roles, y que no existe un modelo masculino hegemónico, sino la multiplicidad de
expresiones sociales, de acuerdo a los intereses, opciones y características de cada persona, y que
por lo tanto, incorporar el enfoque de género, representa una posibilidad de cambio social –
cultural.

Producto de estos logros, igualmente se hace presente la necesidad de continuar profundizando y


actualizando los conocimientos respecto del enfoque de género, en los procesos de intervención,
específicamente en el eje familiar, dado que se requiere abordar la existencia de patrones
culturales patriarcales en la crianza y cuidado de los hijos e hijas, situación que se manifiesta en el
hecho que se mantiene como una responsabilidad exclusiva de las mujeres, situación que se
constata con la mayor y predominante presencia madres en las actividades ejecutadas por el
equipo interventor, y que los padres explicitan que conversar respecto a los aportes entregados
por el enfoque de género, constituyen una amenaza o una crítica a sus personas.

44
Asimismo, es necesario abordar la variante operacionalizada conceptualmente desde el enfoque
de género respecto de las sexualidades y orientación sexual, especialmente para conocer y
comprender como se actúa e interviene con los casos de niños, niñas y adolescentes trangéneros,
con sus familias, red social y sectores que deben cumplir el rol de garantes de derechos. Lo
anterior, porque en el programa se trabaja de acuerdo al enfoque de derechos y de género, pero
al salir de estos espacios protegidos, ellos(as) sufren discriminación y exclusión en el ejercicio de
sus derechos, por parte de sus grupos familiares, pares, escuelas presentándose como alternativas
válidas la calle y vivir sus experiencias sexuales en los espacios en los cuales son víctimas de
explotación sexual comercial.

De lo anterior, se desprende la relevancia de involucrar a todas las instituciones vinculadas con la


niñez y la adolescencia, respecto de incorporar el enfoque de género en sus quehaceres, a fin que
se realicen coordinaciones que permitan instalar redes sensibilizadas ante la complejidad de este
tipo de vulneración de derechos, para que los niños, niñas y adolescentes puedan recibir una
adecuada y respetuosa atención de acuerdo a sus requerimientos.

En este marco, el presente estudio permite verificar que a nivel de equipos se encuentra instalada
una base de conocimientos de enfoque de género con distintos niveles de apropiación, que va
desde comprender que es necesario construir equipos capaces de mostrar a hombres y mujeres
en roles flexibles, avanzando a cuestionar y problematizar la incidencia del modelo hegemónico
masculino en el desarrollo y mantención de la ESCNNA, hasta generar estrategias de intervención
operacionalizando este enfoque.

Lo precedente amerita contar con una plataforma de conocimientos, sustentados en estudios,


sistematizaciones y otros, en torno al enfoque de género y las sexualidades, y la construcción de
las identidades desde dicho enfoque, que permitan fortalecer los procesos de intervención,
desnaturalizando las inequidades que se desprenden de la mantención de la cultura patriarcal,
que particularmente se visibilizan en los casos de explotación sexual comercial infanto –
adolescente, y en especial en los niños, niñas y adolescentes trangéneros.

9. Consideraciones Éticas

El presente estudio se desarrolló en un marco de respeto y de confidencialidad para cada una de


las personas que participaron en la ejecución de éste mediante la entrega de información a través
de entrevistas semi-estructuradas.

Asimismo, es necesario señalar que su presentación, ha tomado los resguardos necesarios, de


acuerdo a la Ley 19.628, referida a la protección de datos personales, en el tratamiento de la
información entregada por los entrevistados(as), a fin de proteger todos los antecedentes de
carácter sensible de las personas involucradas en el presente estudio y de los niños, niñas y
adolescentes mencionados en las respectivas entrevistas.

45
10. Referencias bibliográficas

- ACHNU, Convención de los Derechos del Niño, 2004.

- Aguayo, F; Sadler, M, Masculinidades y Políticas Públicas, involucrando Hombres en la Equidad


de Género, 2011.

- Amorós, Celia “Géneros e individuos: entre la interpelación y la reflexión, 2005.

- Asociación chilena para las Naciones Unidas, Fondo de Naciones Unidas para la Infancia,
Fundación Margen, Instituto Interamericano del Niño, Ministerio de Justicia, Chile, Marco para
la acción contra la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes.

- Butler, Judith “Regulaciones de Género”, 2004

- Delgado, J.M. y Gutiérrez, J. (1995). Métodos y técnicas cualitativas de investigación en


ciencias sociales.

- Fontela, Marta. "Diccionario de estudios de Género y Feminismos". Editorial Biblos. 2008.


http://www.nodo50.org/mujeresred/sp.... Amorós, Celia, op. cit., p. 10.

- Lagarde, Marcela. Los cautiverios de las mujeres: madreesposas, monjas, putas, presas y locas.
México. 1997.

- Rojas F, J, Los Derechos del Niño en Chile: Una aproximación Histórica, 1910-1930, 2007.

- Ruiz Olabuénaga, J.I., Metodología de la investigación cualitativa, 1996

- Taylor, S.J, y R. Bogdan, “Introducción a los métodos cualitativos de investigación”, 2000

- Servicio Nacional de Menores, Bases Técnicas de los Programas Especializados en Explotación


Sexual Comercial Infanto Adolescente, 2011

- Servicio Nacional de Menores, Boletines Estadísticos Nacionales, Tercer Trimestre de año


2013.

- Sistema Vancouver para las ciencias de la salud; APA, para las ciencias sociales y humanidades.
Sistematizada y completa según su estructura. 2010

- Unicef, Convención de los Derechos del Niño

46
Anexo

Pauta entrevista semi estructurada de


Incorporación del enfoque de género y participación en los procesos de intervención ejecutados
por los programas PEE a los niños, niñas y adolecentes

- Identificación del cargo de la persona entrevistada:

Psicólogo(a) _____ Asistente social ______ Educador/Tutor(a) _______

- ¿Cuál ha sido su formación -académica o no académica- en enfoque o perspectiva de género?

- ¿Desde el enfoque de género, qué aspectos le parecen relevantes para la ejecución de su rol
en el programa PEE?

- Al momento de realizar el primer contacto que aspectos, desde la perspectiva de género,


considera si se trata de: un niño, una niña, un adolescente, una adolescente y una persona de
orientación diversa.

- En la formulación del Plan de Intervención Individual: ¿Cuáles aspectos diferenciales de


género considera dependiendo del sexo de cada atendido/a: si es una niña, si es un niño, si es
un adolescente, si es una adolescente, si es una persona de orientación diversa

- En la ejecución del Plan de Intervención Individual, ¿cómo se expresan los estereotipos de


género en los niños, niñas y familias (adultos significativos distinguiendo entre hombres y
mujeres)?.

- ¿Desde el enfoque de género, ¿cómo el niño, niña, adolescente mujer y adolescente hombre
interpreta la explotación sexual de la que ha sido víctima?

- ¿Cómo desde los objetivos de los Planes de Intervención Individual se aborda la socialización
de género de los niños, niñas, adolescentes mujeres y adolescentes hombres?

- ¿Qué actividades desde su rol se realizan para re- educar desde el enfoque de género a la
población atendida?

47
- ¿Desde su rol ¿qué habilidades sociales se visualizan, fomentan ó fortalecen en las niñas y
adolescentes mujeres?

- ¿Desde su rol ¿qué habilidades afectivas se visualizan, fomentan ó fortalecen en los niños y
adolescentes hombres?
- ¿Cómo se expresa la participación de los (as) usuarios (as) en la intervención que usted
realiza, en las distintas etapas de dicho proceso; específicamente en:

• Adherencia de los niños; adherencia de las niñas


• Elaboración de PII de los niños; elaboración de PII de las niñas
• Evaluación de los PII de los niños; evaluación de los PII de las niñas
• Seguimiento en las niñas; seguimiento en los niños

- ¿Desde su rol, qué estrategias realiza para lograr la adherencia según se trate de niños o de
niñas o adolescentes?

- ¿Desde su rol, qué aspectos visualiza para lograr la resignificación según se trate de niños o de
niñas?

- ¿Desde su rol, respecto de la metodología de intervención aplicada, cómo se incluye el


enfoque de género y la participación de los niños, niñas y adolescentes en las distintas etapas
del proceso de atención?

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