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Trabajo final

La ESI en la escuela. Vínculos saludables para prevenir la violencia de género

1-Escena escolar;
Una alumna se encuentra normalmente en mi clase hasta que su pareja, al parecer, que es alumno de
otra aula irrumpe mi clase sin permiso para ir directamente hacia ella y hablarle en forma intimidante
al oído. Le exprese que no podía ingresar al aula e interrumpir sin permiso, el me ignoro por
completo, cumplió su objetivo de dirigirse hacia ella y se retiró. A los pocos segundos mi alumna
toma sus cosas y me dice “Profe me tengo que retirar, pasó algo en casa” Yo le Dije que no podía
retirarse, que hable con el preceptor, y ella me hablo que acordó con las autoridades del colegio por
tener una hija bebe, que estaba autorizada. Consulte con el preceptor, me dijo que si, y ella se retiró.
La actitud del adolescente y la de mi alumna me preocupó, pero quedo todo ahí. Pasan varias clases
sin que ella concurra hasta que un día presencia mi clase. Le pregunte como estaba que le había
pasado que faltó tanto, me responde que tenía a su bebé enferma. En un momento salió un tema entre
los compañeros charlando en voz alta, y la alumna cuenta su escena de violencia que ha vivido.
Cuando termina de conversar, me siento en su mesa, y le empecé a hablar de que si le levantó la
mano una vez lo va a seguir haciendo, que la violencia empezó hace tiempo con insultos,le hable de
todos los tipos de violencia que hay. Ella me contó que todo empezó porque quería salir con sus
amigas a bailar y él no la dejaba, no le gustaba con quien se juntaba, se le aparecía en el boliche para
molestarla. No le gustaba como vestía, la insultaba. Un día en una discusión solos en la casa de ella,
él le levanto la mano delante de su bebe, y ese fue su punto limite. Lo conversó con la familia de él,
y su respuestas fueron que estaba bien, “que ella ya era mamá, y que no tenía por qué andar saliendo
de joda o vestirse de cierta forma”. Hablamos, le comente que corte con él por lo sano, que lo haga
por su bebe que lo único que tiene en este mundo es a su mamá. No supe como más actuar, le
pregunte al preceptor si sabía algo de esa relación y minimizó la situación como algo que sucede
comúnmente. Al parecer esta relación que tenían y las formas ya se había visto y naturalizado en la
escuela. Yo no hice más nada al respecto, también por miedo de como actuaría ese alumno hacia mi
al ver que intentaba que ella entendiera de lo mal que le hacia esa relación.

2-De acuerdo a los contenidos vistos, en la escena nos encontramos con una situación de inequidad
que se pone en relación con la construcción social de masculinidad y feminidad. Hay una situación
de violencia que se da entre dos jóvenes, estudiantes, entre pares. Y que siendo menores de edad
pareciera no tener importancia en los adultos; "Para las masculinidades, el estereotipo impone
que el cuerpo sea la sede del ejercicio de la fuerza, el poder, el dominio de los espacios públicos, el
empleo, rasgos asociados a la masculinidad hegemónica. Y para las femineidades, el cuerpo no

1
sólo  se relaciona con características opuestas a las anteriores –debilidad, fragilidad, reproducción,
pasividad, lo doméstico como espacio exclusivo–, sino que adquiere una mayor centralidad, ya que
se considera que en él mismo reside su feminidad.”. Entonces hay inequidad de género, su novio
permanentemente estuvo ahí, presencialmente o por mensajes, y demuestran en los relatos de mi
alumna que hubo una fuerte imposición y dominio hacia ella, como si fuese "su propiedad". El, visto
como “el fuerte”, ella como “débil, sensible, sumisa y mujer que solo tendría que servir para los
cuidados de un/a hijo/a”.
Esta situación de inequidad se refleja producto de no reconocer la perspectiva de género, en lo cual
según lo plantean Mabel Burín e Irene Meler (1998) “podemos decir que los modos de pensar, sentir
y comportarse de los géneros no tienen una base natural e invariable, sino que se deben a
construcciones sociales y familiares asignadas de manera diferenciada a mujeres y varones. A
partir de estas caracterizaciones, el ser humano, desde estadios muy tempranos, va incorporando
pautas de configuración psíquica y social que dan origen a la masculinidad y la feminidad. Desde
esta visión podemos conceptualizar al género como la red de creencias, actitudes, valores,
características de personalidad y conductas que diferencian en el imaginario social en base a la
diferencia sexual. Esta diferenciación implica desigualdades y jerarquías entre los generos,” 1
Podemos mencionar como otro de los ejes vistos sobre la ESI y la violencia de género, que este caso
entraría el eje de Cuidados, Cuerpo y Salud en el que no se respetó y se vulneró los derechos de la
adolescente. Otro eje puede ser conocer y ejercer nuestros derechos, se ve claramente cada tipo y
etapa de violencia, desde la psicológica, la verbal cuando ella cuenta las amenazas, la violencia
emocional al contar de verse en una situación límite que presencie ese acto su bebe, hasta llegar a la
física.
La adolescente sufrió la vulneración de su derecho cuando no se tomó cartas en el asunto ante mi
como docente y las autoridades, por lo que ella estaba padeciendo; "La Ley Nacional 26.061, con la
que contamos desde el año 2005, ratifica los derechos reconocidos en la Convención que recién
mencionamos y crea un sistema de Protección. Esta Ley, en su art. 9, reconoce el derecho de niñas,
niños y adolescentes, a la dignidad, a no ser sometidos a trato violento, discriminatorio, vejatorio,
humillante, intimidatorio, a no ser sometidos a ninguna forma de explotación económica, torturas,
abusos o negligencias, explotación sexual, secuestros o tráfico para cualquier fin o en cualquier
forma o condición cruel o degradante. "2
y a su vez, como docente me incluyo por desconocimiento del tema, que fui parte de no cumplir con
mi obligación descrita en la ley  26.206: "el art. 67 de la Ley Nº 26.206 de Educación Nacional,
aprobada en 2006, que se refiere a las obligaciones de los docentes, señala en el inciso e), como una
de sus obligaciones: “[…] proteger y garantizar los derechos de los niños/niñas y adolescentes que
se encuentran bajo su responsabilidad, en consonancia con lo dispuesto en la Ley Nº 26.061”.
Según lo visto en la clase 2, “el modelo de la masculinidad hegemónica y su aporte a la inequidad y
a la violencia de género”, con respecto al vínculo familiar de los dos adolescentes, y más visto por
1
Burín, M. y Meler, I. (1998). Género y Familia. Poder, amor y sexualidad. En la construcción de la
subjetividad. Buenos Aires: Paidós.
2
Programa Nacional de Educación Sexual Integral. (2020). Clase 1. El enfoque de la ESI y sus ejes
conceptuales. La ESI en la escuela: Vínculos saludables para prevenir la violencia de género. Buenos Aires:
Ministerio de Educación.

2
los comentarios de la familia de su novio, se observa una familia patriarcal, porque la postura de esa
familia junto a su novio era que ella tenía que estar con su bebe “haciendo de ama de casa” y madre
y que ni si quiera tenía el derecho de estudiar o ver a sus amigas, en cambio su novio si tenía derecho
a decidir sobre ella, que ponerse, con quien juntarse, que hacer o no, y que él, por ser hombre, es
quien tendría el derecho de salir, estudiar, trabajar. "El patriarcado designa un sistema social
basado en la autoridad y liderazgo del hombre, tanto en la esfera pública como doméstica, y
adquiere distintas formas de expresión según la época. De este modo, es posible comprender que lo
que hoy se considera propio de las masculinidades y de las femineidades es distinto de lo que se
consideraba en la época de nuestras abuelas y nuestros abuelos. (…) Desde un discurso machista,
este tipo de desigualdades son minimizadas o invisibilizadas. El machismo se expresa en actitudes,
conductas, prácticas sociales y creencias destinadas a justificar y promover el mantenimiento de un
orden genérico en el que las masculinidades son consideradas superiores a las femineidades. El
machismo, a su vez, está sostenido por el  sexismo, que es un tipo de discriminación basado en la
creencia de la superioridad del hombre sobre las mujeres. Para el machismo y el sexismo, la
diferencia sexual instaura una desigualdad “natural” que es justificada erróneamente desde la
biología o a partir de supuestas esencias masculina o femenina."3
En cuanto a su novio o pareja, de los mandatos de la masculinidad hegemónica, se observa en esta
situación el mandato del “ser protector”; significa que “tanto las mujeres, como los/as niños/as
necesiten “naturalmente” de la protección masculina. Desde esta visión, las masculinidades sienten
el deber de cuidar y controlar a otras personas. Por lo tanto, en la medida en que los hombres son
vistos como necesarios ante una posible amenaza, las conductas abusivas basadas en control
contribuyen con la consolidación de un lugar de importancia."4
También por los comentarios familiares del novio se observan micromachismos, la constante
indicación de lo que debía y no debía hacer por ser mujer y madre: "Los micromachismos asumen la
forma de comentarios, acciones y formas de interacción que implican desigualdad de poder o
desvalorización de las mujeres. Muchos de estos comportamientos no suponen intencionalidad,
mala voluntad ni planificación deliberada, sino que son dispositivos mentales, corporales y
actitudinales incorporados y automatizados en el proceso de “hacerse hombres”, como hábitos de
acción/reacción frente a las mujeres."
En la clase 3,  donde se abordó la violencia de género en parejas entre adolescentes; se pudo
identificar la presencia de los mitos que hay, y que lo vinculan a este caso, y a su vez, del modelo del
amor romántico como regulaciones construidas socialmente. Según lo propuesto por Bosch Fiol
(2007)5, de todos los mitos que existen, pude identificar en esta situación relatada como el mito más
preponderante al Mito de los celos, “o la creencia de que los celos son un signo de amor, e incluso
el requisito indispensable de un verdadero amor”, el adolescente muestra constantemente que sus

3
Programa Nacional de Educación Sexual Integral. Dirección de Derechos Humanos, Género y Educación
Sexual Integral. Subsecretaría de Educación Social y Cultural. Secretaría de Educación. Ministerio de
Educación de la Nación. (2020). Clase Nro. 2. El modelo de la masculinidad hegemónica y su aporte a la
inequidad y a la violencia de género. La ESI en la escuela: Vínculos saludables para prevenir la violencia de
género. Buenos Aires: Ministerio de Educación.
4
Ídem
5
Bosch fiol, E. (2007). Del mito del amor romántico a la violencia contra las mujeres. Ministerio de Igualdad
y Universidad de Les Illes Balears

3
actitudes hacia ella es símbolo de amor. En el mito de los celos, Como señalan Bosch y Ferrer,
2002 “este mito popular que relaciona los celos y el amor constituye un grave problema en el
ámbito de la violencia contra las mujeres en la pareja al remitir al terreno de los sentimientos algo
que no es más que una forma de poder y de dominación y que se convierte en una estrategia de
control más de las diversas que emplean los maltratadores”.6
El amor romántico y sus mitos, principalmente el de los celos, sostiene distintas formas de violencia
de género, incitando a “desigualdades de género al no reconocer que su práctica se desarrolla junto
a la reproducción de pautas de la cultura patriarcal, donde los roles, entendidos en clave de
complementariedad, favorecen prerrogativas masculinas”.

En cuanto a el rol fundamental que allí tienen las instituciones, y en este caso visto que hubo un rol
nulo ante la problemática, la escuela además de poseer un rol de acompañamiento empático, de
acompañamiento y comprensión, deben asumir como compromiso en las prácticas cotidianas a no
guardar silencio pedagógico cuando alguna situación de violencia se presente, invitando a la
reflexión crítica de la misma, y poder reconocer las situaciones de violencia de género para intervenir
a tiempo, no solo desde la Denuncia (policial o judicial) sino desde la capacidad que tiene de brindar
y garantizar un espacio seguro donde los/las/les jóvenes puedan acudir sabiendo que habrá
adultos/as/es capacitados y dispuestos a realizar una escucha activa, como lo indica la ley.

3- Me parece importante llevar a cabo como puerta de entrada a la organización de la vida


cotidiana institucional: reconociendo que las regulaciones, prácticas, rituales que constituyen la
cultura institucional también “enseñan” desde la mirada que tiene la escuela sobre la sexualidad, la
cual es preciso revisar desde el enfoque de derechos, de género y de diversidad propios de la ESI;
-Luego como segunda puerta de entrada La enseñanza de la ESI en la escuela; la actuación frente a
episodios que irrumpen en la escuela: ya sea porque constituyen situaciones o eventos conflictivos
entre alumnos/as o con adultos/as de la escuela, o porque se manifiestan como demanda del
estudiantado para trabajar sobre determinados temas que la escuela habitualmente no aborda. En
ambos casos, es deseable que el equipo de conducción, docentes, tutores, etc. se detengan a repensar
las estrategias de acción y convertir esas situaciones en oportunidades de aprendizaje. "
4-Propuesta de intervención:
Veo necesaria en este caso como intervención, la utilización de la puerta de entrada La actuación
frente a episodios que irrumpen en la escuela:
Primeramente, realizar y acordar esta temática en jornada docente en conjunto con directivos,
preceptores/as, para abordar en todos los cursos del nivel secundario sobre la violencia de Género en
la escuela;

6
Bosch Fiol, E. y Ferrer Pérez, V. “Del amor romántico a la violencia de género. Para una coeducación
emocional en la agenda educativa.” En Profesorado. Revista de curriculum y formación del profesorado.
Vol. 17, número 1, enero-abril de 2013. Universidad de Granada. España, pp 105-122.

4
-Marcar la importancia que tenemos como personal perteneciente a la institución de cumplir con
la Ley Nacional 26.061 y Ley Nº 26.206 de Educación Nacional, y hablar de que se trata cada ley;
- Los Protocolos a seguir en caso de que un/a alumno/a nos cuente acerca de una situación de
violencia que ha vivido; se les entregará un folleto detallado a cada colega que asistió a la jornada,
hablar de lo que es la empatía, la escucha atenta, garantizar su privacidad e información, saber a
quién acceder. Y en la parte inferior también se le agregará la línea telefónica de información y
orientación las 24hs en todo el país, y los organismos y servicios de protección más cercanos a la
zona, en el partido de Lomas de Zamora y alrededores.
-Proponer como primera necesidad la realización de actividades en jornadas de ESI en todos los
cursos con esta temática. Invitar a familiares a participar; Puede ser una charla, ver un video, realizar
un debate luego de ver un video, mostrar el Iceberg de la violencia de género con las formas
implícitas que no se ven de violencia hasta llegar a las formas explicitas de violencia, hasta la punta
del Iceberg que es el asesinato. Dar cierre a la actividad con la entrega de folletos con información
necesaria en caso de que vivencien o sepan de alguien que esté pasando por esa situación, con que
numero o institución pueden contar y pedir ayuda.

5- Lo que más me resulto significativo es darme cuenta de las canciones que escuchamos, su letra y
lo que cantamos sin darnos cuenta de lo naturalizado que esta el amor romántico y sus mitos, de los
celos, de la media naranja, de pase lo que pase hay que aceptar todo por amor (mito de la
omnipotencia).

Y otro gran aporte son las leyes, los protocolos a seguir como institución, y tomar conciencia de los
peligros que corren nuestros adolescentes cuando confían y nos pueden contar, y no hacer nada al
respecto.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

 Programa Nacional de Educación Sexual Integral. (2020). Clase 4: Puertas de entrada: un


marco pedagógico para el abordaje institucional de la violencia de género en parejas
adolescentes. La ESI en la escuela: Vínculos saludables para prevenir la violencia de
género. Buenos Aires: Ministerio de Educación.

5
 Programa Nacional de Educación Sexual Integral. (2020). Clase 3: Violencia de género en
parejas entre adolescentes. La ESI en la escuela: Vínculos saludables para prevenir la
violencia de género. Buenos Aires: Ministerio de Educación.
 Programa Nacional de Educación Sexual Integral. Dirección de Derechos Humanos, Género
y Educación Sexual Integral. Subsecretaría de Educación Social y Cultural. Secretaría de
Educación. Ministerio de Educación de la Nación. (2020). Clase Nro. 2. El modelo de la
masculinidad hegemónica y su aporte a la inequidad y a la violencia de género. La ESI en la
escuela: Vínculos saludables para prevenir la violencia de género. Buenos Aires: Ministerio
de Educación.
 Programa Nacional de Educación Sexual Integral. (2020). Clase 1. El enfoque de la ESI y
sus ejes conceptuales. La ESI en la escuela: Vínculos saludables para prevenir la violencia
de género. Buenos Aires: Ministerio de Educación.
 Programa Nacional de Educación Sexual Integral. Dirección de Derechos Humanos, Género
y Educación Sexual Integral. Subsecretaría de Educación Social y Cultural. Secretaría de
Educación. Ministerio de Educación de la Nación. (2020). Clase Nro 0: Presentación del
curso. Buenos Aires: Ministerio de Educación.
 Burín, M. y Meler, I. (1998). Género y Familia. Poder, amor y sexualidad. En la
construcción de la subjetividad. Buenos Aires: Paidós.
 Bosch fiol, E. (2007). Del mito del amor romántico a la violencia contra las mujeres.
Ministerio de Igualdad y Universidad de Les Illes Balears
 Bosch Fiol, E. y Ferrer Pérez, V. “Del amor romántico a la violencia de género. Para una
coeducación emocional en la agenda educativa.” En Profesorado. Revista de curriculum y
formación del profesorado. Vol. 17, número 1, enero-abril de 2013. Universidad de
Granada. España, pp 105-122.

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