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MONOGRAFÍA

Gestión de participación y control ciudadano en el Perú

AUTOR:

Br. Escurra Lagos, Jean Carlos

DOCENTE:

Dr. Aguirre Bazán, Alberto.

CURSO:

Gestión de participación y control ciudadano

PROGRAMA:

Maestría en Gestión Pública

TRUJILLO – PERÚ

2018
DEDICATORIA

A Dios, quien supo guiar mi camino, dándome


fuerzas para seguir y no desmayar,
enseñándome a no desmayar en las
adversidades, ni desfallecer en el intento.
A mi familia, por sus consejos, comprensión en
los momentos difíciles, por los principios y el
coraje para seguir con mis objetivos.
A mi princesa, gracias a Dios, puedo disfrutar
de su apoyo incondicional.
I. INTRODUCCIÓN

La participación ciudadana se define como un conjunto de sistemas o mecanismos


por medio de los cuales los ciudadanos, es decir, la sociedad civil en su conjunto,
pueden tomar parte de las decisiones públicas, o incidir en las mismas, buscando
que dichas decisiones representen sus intereses, ya sea de ellos como particulares
o como un grupo social.

La participación ciudadana, por parte de la sociedad civil, en los asuntos públicos de


nuestro país es un derecho fundamental, reconocido por los tratados y pactos
internacionales suscritos por el Estado, los cuales establecen que toda persona tiene
derecho a participar en los asuntos públicos de su país. La Declaración Universal de
los Derechos Humanos establece que toda persona tiene derecho a participar en el
gobierno del país directamente o por medio de representantes libremente elegidos.

Es de vital importancia que el Estado, como actor y principal gestor de las políticas
públicas, no solo se dedique a dictar las normas jurídicas adecuadas para proteger
y, fundamentalmente, promover la participación ciudadana de las personas en la
toma de decisiones públicas, sino que también debe promover e incentivar la
partición ciudadana en la toma de decisiones, para que luego dichas políticas sean
la base de un desarrollo sostenible.

Se debe tener en cuenta además que con “la democracia se fortalece con los
mecanismos de participación ciudadana, porque permite la gestión compartida del
desarrollo sostenible y de la calidad de vida de la población. De esta manera, se
propiciará el incremento de los índices de desarrollo humano de los sectores más
pobres del país”

Los mecanismos de participación ciudadana son parte importante del proceso de


descentralización del Estado peruano. Vemos que el gobierno ha ido implementando,
a lo largo de los años, instancias de participación tanto en el ámbito local, provincial
como regional.

Sin embargo, algunos de los actuales mecanismos de participación ciudadana en la


toma de decisiones requieren un sistema de control más concentrado, para no ser
usados por personas que solamente buscan beneficiarse con determinada figura
jurídica y obtener intereses propios.
1.1. Planteamiento del Problema

Han transcurrido ya diecisiete años desde que se promulgó la Ley 26300, Ley
de Participación y Control Ciudadanos que estableció las reglas generales para
el ejercicio de los mecanismos de participación y vigilancia ciudadana en el
Perú; dieciséis años desde que se promulgó la Ley de Bases de la
Descentralización donde señalaba que las municipalidades deben debatir sus
planes y presupuestos con la participación de sus vecinos; quince años desde
que se promulgó la nueva Ley Orgánica de Municipalidades donde se
estableció el presupuesto participativo en el Perú y casi catorce años desde
que se promulgó la Ley Marco del Presupuesto Participativo.

Estas normas fueron una consecuencia de las reformas introducidas en la


Constitución de 1993 por el gobierno democrático del presidente Valentín
Paniagua y marcaron un hito frente a las formas cómo los ciudadanos se
relacionaban con sus representantes.

Sin duda las experiencias desarrolladas en el Perú han sido muy ricas y los
procesos participativos han experimentado un proceso de aprendizaje y de
ajuste.

Sin embargo, subsisten una serie de problemas que la legislación no ha podido


solucionar o que en algunos casos ha generado.

1.2. Justificación

La investigación está justificada, debido a que la gestión de la participación y


control ciudadano es de gran importancia porque se comparten
responsabilidades al tomar decisiones, al actuar día a día, y esto no se puede
hacer de manera individual, se debe de tomar en cuenta un trabajo colectivo.

Por eso, resulta fundamental para favorecer el control de los gobernantes y


transmitir mejor las preferencias de los ciudadanos en la toma de decisiones
que les atañen. Además, la participación fomenta un tipo de ciudadanía que
tiene un mayor interés por informarse acerca de los asuntos políticos, por
cooperar con las demás personas, y que es más respetuosa con las que son
diferentes, lo que refuerza los vínculos sociales entre los seres humanos, y
favorece la comprensión intercultural.

En otras palabras, la participación ciudadana es respetar las opiniones de los


demás, y ejercer nuestros derechos y obligaciones adecuadamente, porque si
todos hacemos bien las cosas, estamos más organizados y llegamos a más
acuerdos.

Es importante actuar, para que podamos realizar cambios en nuestro país; solo
nos quejamos, pero no actuamos para que tengamos algo mejor.

1.3. Método de investigación

El investigador utilizado el método exploratorio, ya que se realiza la búsqueda


de información concerniente a la Gestión de participación y control ciudadano
en el Perú, desarrollado previamente por otros trabajos e investigadores, así
como la información no escrita que posean las personas que por su relato
puedan ayudar a reunir y sintetizar la información.

1.4. Objetivos

1.4.1. General

Exponer de manera específica la teoría sobre la Gestión de participación


y control ciudadano en el Perú.

1.4.2. Específicos

Detallar la realidad y la información concerniente a la Gestión de


participación ciudadana en el Perú.

Detallar la realidad y la información concerniente a los mecanismos de


control ciudadano en el Perú.
Generar conclusiones respecto a la Gestión de participación y control
ciudadano en el Perú.

Generar recomendaciones respecto a la Gestión de participación y


control ciudadano en el Perú.

II. CUERPO

1.1. La participación ciudadana en el Perú

La Constitución Política vigente (1993) introduce los derechos de


participación y control ciudadanos. Estos derechos son un avance importante
en el desarrollo de nuestra vida democrática al permitir que los ciudadanos
tengan una mayor participación en los asuntos políticos y jurídicos del país,
ya sea vigilando las actividades de sus autoridades o formulando normas.

En tal sentido la constitución señala acerca de los derechos de participación


y control ciudadanos. Artículo 2° Toda persona tiene derecho: Inciso 17.- A
participar, en forma individual o asociada, en la vida política, económica,
social y cultural de la Nación.

Los ciudadanos tienen, conforme a ley, los derechos de elección, de remoción


o revocación de autoridades, de iniciativa legislativa y de referéndum. Artículo
31° “Artículo modificado por la ley 28480 publicada el 30 de marzo de 2005”
“Los ciudadanos tienen derecho a participar en los asuntos públicos mediante
referéndum; iniciativa legislativa; remoción o revocación de autoridades y
demanda de rendición de cuentas (Gluver, 2016).

Tienen también el derecho de ser elegidos y de elegir libremente a sus


representantes, de acuerdo con las condiciones y procedimientos
determinados por ley orgánica. Es derecho y deber de los vecinos participar
en el gobierno municipal de su jurisdicción. La ley norma y promueve los
mecanismos directos e indirectos de su participación. Tienen derecho al voto
los ciudadanos en goce de su capacidad civil. Para el ejercicio de este
derecho se requiere estar inscrito en el registro correspondiente.
El voto es personal, igual, libre, secreto y obligatorio hasta los setenta años.
Es facultativo después de esa edad. La Ley establece los mecanismos para
garantizar la neutralidad estatal durante los procesos electorales y de
participación ciudadana. Es nulo y punible todo acto que prohíba o limite al
ciudadano el ejercicio de sus derechos”.

La participación, por parte de la sociedad civil, en los asuntos públicos de


nuestro país es un derecho fundamental, reconocido por los tratados y pactos
internacionales suscritos por el Estado, los cuales establecen que toda
persona tiene derecho a participar en los asuntos públicos de su país, tal
como se mencionó en la parte introductoria.

Como se mencionó nuestra actual constitución reconoce los derechos de los


ciudadanos a participar en los asuntos públicos del Estado. Es por ello que, a
lo largo de los años, se han venido instituyendo y regulando diversos
mecanismos o instituciones para que las personas puedan participar en la
toma de decisiones del Estado.

Además, la Constitución Política del Perú no solo introduce el derecho a la


participación en los asuntos públicos de los ciudadanos, sino que menciona
a su vez una serie de mecanismos y/o formas por las cuales las personas
pueden participar en los asuntos públicos.

En ese sentido, “la participación ciudadana incluye una gama amplia de


posibilidades para su ejercicio: desde la forma más elemental de
participación, que se produce a través del voto o ejercicio del sufragio
(derecho a elegir y a ser elegido) hasta el reconocimiento de que los
ciudadanos y ciudadanas tienen la capacidad de intervenir en el ejercicio y la
dirección de los asuntos públicos, tal como lo establecen tanto la Convención
Interamericana de Derechos Humanos como el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos de Naciones Unidas”.

La participación ciudadana en la toma de decisiones públicas es un sistema


importante para el desarrollo democrático del Estado. No obstante, en nuestra
sociedad es una dimensión relativamente nueva para el sistema político
peruano, la misma que también “es entendida como un proceso de
concertación, negociación y vigilancia entre la sociedad y las autoridades
democráticamente constituidas. Más allá de experiencias e iniciativas
puntuales, la política peruana se ha caracterizado por la exclusión de la
población, por su nula transparencia y por una relación clientelista con la
sociedad”.

Gráfico N° 01

En la práctica, si bien se han sentado las bases para la participación


ciudadana en la toma de decisiones estos mecanismos no han sido muy
utilizados, o en algunos casos, mal utilizados por 1 Artículo 31° de la CPP
1993; Artículo modificado por la ley 28480 publicada el 30 de marzo de 2005.

Es decir, algunos de los mecanismos de participación son usados en


beneficios de determinadas personas o grupos sociales para aprovecharse
de la figura en busca de sus propios intereses. Pero, se debe tener presente
que “la participación y la concertación han surgido como tendencias no sólo
en nuestro país, sino que forman parte de una dinámica continental”. (Mitchell,
2013)

Se han constituido en aspectos del debate sobre los enfoques y las


estrategias que se pueden llevar a la práctica para superar los serios
problemas de legitimidad que atraviesa la democracia en nuestros países. En
esa perspectiva, la propuesta participativa no es un enfoque contrapuesto a
los mecanismos de la democracia liberal.

Por el contrario, puede ser, junto con otras reformas necesarias, una ruta para
responder a sus evidentes limitaciones mediante su profundización; y no,
como parecen creer algunos sectores conservadores, recortando sus
alcances y su contenido.

En ese sentido, los mecanismos de participación ciudadana, pueden ser útiles


para incluir a los ciudadanos en la toma de decisiones públicas, para fiscalizar
la actuación del gobierno y, entre otras cosas, para superar serios problemas
de legitimidad que atraviesa la democracia participativa en nuestro país,
sobre todo dado que en nuestro país existen pocos partidos políticos
organizados.

Si bien en nuestra sociedad existen, en la actualidad, varios partidos políticos,


la mayoría de ellos son forjados o existen en base a un líder o figura jurídica
que una vez apartado del partido hace que este desaparezca.

Es importante promover la participación ciudadana en la toma de decisiones


de la esfera pública. Sobre todo, teniendo en cuenta que la sociedad civil, en
su conjunto o en forma particular, es la parte activa e institucionalizada del
Estado.

Por tanto, es importante que los ciudadanos mediante sus aportes y/o críticas
ayuden a construir una base firme e importante en la toma de decisiones
públicas. Finalmente, la Carta Iberoamericana de Participación Ciudadana en
la Gestión Pública, suscrita el 2009 señala como mecanismos participativos
fundamentales aquellos que permiten intervenir en las distintas fases de la
formulación e implementación de las políticas públicas, muchos de estos
mecanismos participativos ya han sido implementados en nuestro país como
parte del cumplimiento del acuerdo.
1.2. Ley de los derechos de participación y control ciudadanos

La ley de los Derechos de Participación y Control Ciudadanos, Nº 26300,


establece claramente la clasificación de estos derechos de la siguiente
manera:

Artículo 2° Son derechos de participación de los ciudadanos los siguientes:

a) Iniciativa de reforma constitucional.


b) Iniciativa en la formación de las leyes.
c) Referéndum.
d) Iniciativa en la formación de ordenanzas regionales y ordenanzas
municipales.
e) Otros mecanismos de participación establecidos en la legislación vigente.

Artículo 3° Son derechos de control de los ciudadanos los siguientes:

a) Revocatoria de autoridades.
b) Remoción de autoridades.
c) Demanda de rendición de cuentas.

Gráfico N° 02
1.2.1. Los Derechos de Participación Ciudadana

Los mecanismos de participación ciudadana en los asuntos públicos del


Estado se establecen en nuestra legislación a través de la Constitución de
1993 y a través de la Ley de los Derechos de Participación y Control
Ciudadano, Ley Nº 26300.

Se establece que los ciudadanos tienen derecho a participar en los asuntos


públicos mediante referéndum, iniciativa legislativa, remoción o revocación
de autoridades y demanda de rendición de cuentas. Asimismo, vemos que
existen diversos mecanismos de participación ciudadana en nuestro país,
muchos de los cuales no son muy usados, debido a la complejidad que
conlleva realizarlos o ejecutarlos.

No obstante, la Constitución estipula que es nulo y punible todo acto que


prohíba o limite al ciudadano el ejercicio de sus derechos, por lo cual, no
es posible limitar el ejercicio de un ciudadano a estos mecanismos de
participación ciudadana en la toma de decisiones públicas. La participación
ciudadana se puede dar a nivel nacional, la cual “se da mediante la
deliberación y decisión y mediante diversos mecanismos de la democracia
plebiscitaria: consultas, referéndum o plebiscitos.

La apelación a estos mecanismos se produce cuando se trata de discutir


procedimientos de alcance nacional y de otorgar bienes públicos que
afectan a todo el país. Para evitar que la participación afecte la
gobernabilidad tiene que excluir la lógica de la administración, cuyo
funcionamiento eficaz se basa en la técnica y en el conocimiento
especializado”. La participación ciudadana también se puede dar a nivel
local o regional. (Mitchell, Congreso, 2013)

Dado que es importante la participación ciudadana no solo en la toma de


decisiones de gobierno nacional existen también mecanismos que prevén
la participación ciudadana a nivel regional o local. Es así como “la Ley
Orgánica de Gobiernos Regionales reconoce entre los principios rectores
de la política y gestión regional i) La participación ciudadana ii) La rendición
de cuentas.
Por ello dispone que el gobierno regional se rija por el presupuesto
participativo y está obligado a realizar como mínimo dos audiencias
públicas al año, una en la capital del departamento y otra en una provincia.

“El proceso de Presupuesto Participativo se define como un mecanismo de


asignación equitativa, racional, eficiente, eficaz y transparente de los
recursos públicos, que fortalece las relaciones entre Estado y sociedad
civil, a través de la participación de ésta en el proceso de programación del
presupuesto, el cual se desarrolla en armonía con los PDC de los
gobiernos descentralizados y la fiscalización de la gestión”.

Por su parte, la Ley de Bases de la Descentralización establece que los


gobiernos regionales y locales deben incorporar a los presupuestos
participativos como instrumentos de gestión pública.

En ese sentido la Ley Marco del Presupuesto Participativo, Ley N° 28056,


y su reglamento indican que “los gobiernos regionales y locales están
encargados de convocar a las organizaciones sociales a participar del
presupuesto y que ellos deben disponer las medidas para identificar y
acreditar a los agentes participantes.

Además, el MEF pública instructivos anuales que rigen el proceso de


presupuesto participativo. Por otro lado, se define que los CCR y CCL se
deben encargar de coordinar la programación del presupuesto
participativo, con el apoyo del equipo técnico conformado en el gobierno
regional o local (Republica, 2017).

En cuanto a los gobiernos locales, la Ley Orgánica de Municipalidades


establece como principio de la planificación municipal la participación
ciudadana, la rendición de cuentas y la inclusión. Las municipalidades se
rigen por presupuestos participativos anuales y deben reconocer como
derechos de control vecinal a: i) La revocatoria de autoridades municipales

ii) La demanda de rendición de cuentas.

Entre los mecanismos de participación ciudadana más conocidos, los


cuales se encuentran establecidos en las diversas normas del sistema
jurídico nacional y que pueden ser ejercidos por cualquier ciudadano, sin
que se pueda limitar su derecho, siempre y cuando se cumplan los
requisitos para ello, podemos distinguir a los siguientes:

1.2.1.1. Iniciativa de reforma constitucional

La ciudadanía tiene el derecho de iniciativa para la reforma parcial o


total de la constitución. Se requiere la adhesión de un número de
ciudadanos equivalentes al 0.3% de la población electoral nacional.

1.2.1.2. Iniciativa en la formación de las leyes

Cualquier ciudadano puede presentar ante el Congreso de la


República proyectos de ley. La iniciativa debe estar acompañada con
no menos del 0.3% de firmas de la población electoral nacional.

1.2.1.3. Referéndum

Es el derecho de los ciudadanos para pronunciarse conforme a la


constitución en los temas normativos que se le consultan. Puede ser
solicitado por un número de ciudadanos no menor al 10% del
electorado nacional.

Como cuestión previa se advierte la necesidad de ubicar y delimitar el


concepto y alcances del referéndum dentro del conjunto de procesos
de democracia directa que reconoce nuestra Constitución.

En la delimitación jurídica del referéndum es importante establecer su


similitud y, asimismo, sus diferencias con el plebiscito, figura con la
que no sólo en el lenguaje común sino, incluso, en la doctrina y hasta
en la legislación suele confundirse.

Resulta obvio que la confusión nace del hecho de que en ambos casos
se trata de votaciones populares desprovistas de carácter electivo en
las que la ciudadanía adopta, directamente, decisiones que
conciernen a la vida del Estado o de una comunidad intraestatal en
particular.
Sin embargo, esta semejanza puede desvanecerse con rapidez si, en
lugar de centrar la observación en el hecho común de la votación
popular, la fijamos en el contenido de dicha votación y, más aún, en
sus efectos concretos sobre la vida del Estado o comunidad donde
tiene lugar.

En ese sentido es posible distinguir, al menos, dos grandes materias


sobre las que puede versar una votación popular no electiva: las
normas jurídicas y las decisiones políticas.

Es verdad que la distinción entre ambas no es necesariamente


rotunda, porque muchas veces la aprobación o rechazo de una ley
implica una decisión política y, al revés, porque con cierta frecuencia
las decisiones políticas adoptadas en plebiscito requieren para su
concreción la dación de leyes y normas.

Sin embargo, la doctrina se ha decantado por establecer una distinción


basada en la diferencia de materias entre el referéndum y el plebiscito,
atribuyendo al primero contenido normativo y al segundo contenido
político.

Así, Biscaretti di Ruffia afirma: El referéndum se concreta en una


manifestación del cuerpo electoral respecto a un acto normativo. Y
añade que, en cambio, el plebiscito: debería más precisamente
referirse a una manifestación del cuerpo electoral no actuada en
relación a un acto normativo [como el referéndum], sino, más bien,
respecto a un simple hecho o suceso concerniente a la estructura
esencial del Estado o de su gobierno...

Para García-Pelayo, el referéndum es el derecho del cuerpo electoral


a aprobar o rechazar las decisiones de las autoridades legislativas
ordinarias; en tanto que el plebiscito es la consulta al cuerpo electoral
sobre un acto de naturaleza gubernamental o constitucional, es decir,
política, en el genuino sentido de la palabra.

La iniciativa popular, que nuestra Constitución admite tanto en materia


constitucional como en materia legislativa, es el derecho de una
fracción del cuerpo electoral a proponer una materia (iniciativa simple
o temática) o un proyecto de ley (iniciativa formulada) al órgano
legislativo para que delibere y resuelva sobre él. Esta figura implica la
transmisión de la potestad de iniciar el procedimiento de la revisión
constitucional o de formación de la ley formal a una determinada
fracción del cuerpo electoral.

El objetivo de la iniciativa popular es, señala Pedro de Vega, dinamizar


la instancia legislativa para impedir que el sistema constitucional
quede secuestrado por ella.

Gráfico N° 03

De esta forma, se reconoce al pueblo la facultad de iniciar el proceso


de formación de las leyes, instando al cuerpo legislativo a deliberar y
decidir sobre una cuestión o un proyecto que interesa a la ciudadanía,
ampliando así el ámbito de la iniciativa legislativa tradicionalmente
reservado a los miembros del Parlamento y al gobierno.

No obstante, este derecho agota sus efectos en cuanto obliga al


órgano legislativo a deliberar y resolver sobre la iniciativa, sin que éste
se encuentre, en absoluto, obligado a aceptarla ni siquiera
parcialmente.

En nuestro ordenamiento jurídico, conforme a lo que disponen la


Constitución y la Ley de Derechos de Participación y Control
Ciudadano, y aplicando la tipología antes expuesta, caracterizaremos
el referéndum de acuerdo a los criterios de fundamento jurídico,
materia, eficacia jurídica, tiempo de su realización, origen y ámbito
territorial.

En cuanto a su fundamento jurídico, nuestro referéndum es de


carácter facultativo ya que, conforme al artículo 31 de la Constitución
(CP), es un derecho ciudadano y, por tanto, se convoca a petición de
una fracción del electorado, que el artículo 38 de la LDPC fija en no
menos del diez por ciento del electorado nacional. En el caso del
referéndum municipal, éste debe ser solicitado por el veinte por ciento
de los electores de la provincia o el distrito.

No existe disposición alguna que condicione la vigencia de una ley o


norma regional o municipal a su ratificación por referéndum. Incluso,
en materia de reforma constitucional, si bien el referéndum forma parte
del procedimiento previsto para su aprobación, si se produce por
mayoría absoluta en el Congreso puede omitirse si éste sanciona la
reforma mediante una votación superior a los dos tercios del número
legal de congresistas, en dos legislaturas ordinarias sucesivas.
(Carlos, 2004)

Ello permite concluir que el referéndum en la reforma constitucional no


es obligatorio sino facultativo, pues el Congreso puede optar entre el
procedimiento que lo incluye o aquel que lo excluye.

El único caso en que se contempla un referéndum que podría


catalogarse como obligatorio es el relativo al proceso de
descentralización, ya que la Constitución (art. 190) señala que la
integración de dos o más departamentos contiguos para crear una
región, o el cambio de región de una provincia o distrito a otra contigua,
debe hacerse mediante referéndum.
Confirmando este carácter, la Ley de Bases de la Descentralización
(ley 27783, 20-7-2002--LBD) dispone, en su artículo 29.2, un
referéndum en el segundo semestre de 2004 para la conformación de
las regiones.

En el Perú el referéndum tiene carácter vinculante, no existiendo


norma alguna que establezca su convocatoria con carácter consultivo
o meramente indicativo.

a) Vinculante

En cuanto al referéndum vinculante de tipo constitutivo


encontramos en nuestro ordenamiento sus dos variables:
ratificatorio e innovativo.

b) Ratificatorio

De carácter ratificatorio es el referéndum constitucional, pues,


conforme al artículo 206 CP, la ley de reforma constitucional
aprobada por mayoría absoluta por el Congreso debe ser
«ratificada» mediante referéndum.

c) Innovativo

En cambio, es innovativo el previsto para la aprobación de leyes,


normas regionales y ordenanzas municipales ya que, a solicitud
del número de ciudadanos que fija la ley, puede someterse a
referéndum el proyecto respectivo.

Obsérvese que ni la Constitución ni la ley se refieren —como sí lo


hace aquella en materia de reforma constitucional— a la
«ratificación» de una norma previamente aprobada por el
Congreso, el Consejo Regional o el Concejo Municipal, según el
caso. Esto significa que la iniciativa popular de referéndum versa
sobre un proyecto contenido en la ley, sin necesidad de su
deliberación previa por aquellos órganos.
1.2.1.4. Iniciativa en la formación de dispositivos municipales y
regionales

Es el derecho mediante el cual los vecinos plantean al gobierno local


la adopción de una norma legal municipal de cumplimiento obligatorio
por todos o una parte de los vecinos de la circunscripción o del propio
concejo municipal. La iniciativa requiere el respaldo del más del 1%
del total de electores del distrito o provincia correspondiente.
Ejemplos:

a) Un grupo de ciudadanos deciden reunir firmas con la finalidad de


que se pregunte al país si están de acuerdo con un congreso
unicameral (sólo 11 congresistas) o con un congreso bicameral
(diputados y senadores). Esta acción corresponde a Referéndum.

b) Los ciudadanos del distrito Llacllin, plantean que en su Concejo


Municipal se adopte una norma con la finalidad de que todos los
ciudadanos del distrito se encuentren prohibidos del expendio de
bebidas alcohólicas a partir de las 10:00 pm. Esta acción corresponde
a Iniciativa en la formación de dispositivos municipales.

c) Un grupo de ciudadanos ha recolectado firmas con la finalidad de


que los Congresistas de la República puedan ser sometidos a consulta
popular de revocatoria. Corresponde a Iniciativa de reforma
constitucional.

d) Un grupo de ciudadanos ha recolectado firmas con la finalidad de


presentar ante el Congreso de la República un proyecto de ley en el
cual se señala que, si una persona ha cometido varios delitos, se le
debe aplicar una pena que comprenda la suma de todas las penas
correspondientes a los delitos que ha cometido. Corresponde a
Iniciativa en la formación de leyes.
1.2.2. Los Derechos de Control Ciudadanos

1.2.2.1. Revocatoria de autoridades

Consiste en la posibilidad que se le da al pueblo, en ciertas


circunstancias y con el lleno de ciertos requisitos, de revocar el
mandato de los elegidos, generalmente autoridades. Es el ejercicio de
la soberanía popular cuyo objeto es hacer efectiva la responsabilidad
política del elegido frente a sus electores.

Es el derecho a participar en la vida política del país que tiene todo


ciudadano, es reconocerle que es el protagonista de todo, ser parte de
algo, por lo que le corresponde asumir y recibir su parte de aquello en
lo que participa; es decir, faculta a las personas para intervenir en la
formación de la voluntad estatal y en los órganos e instituciones del
Estado, lo que corresponde derechos de elegir y ser elegido, así como
recurrir a mecanismos de participación directa como es el caso de la
revocatoria de autoridades. (Bernales Ballesteros, 2013)

Gráfico N° 04
La Constitución Política de 1993 establece, en su Artículo 31° que
todos los ciudadanos tienen derecho a participar en los asuntos
públicos mediante la revocación de autoridades. Adicionalmente, la
Ley de los Derechos de Participación y Control Ciudadano, estipula en
su Artículo 3°, que un derecho de control ciudadano es la revocatoria
de autoridades.

Es el derecho que tiene la ciudadanía para destituir de sus cargos a


alcaldes y regidores, autoridades regionales y magistrados que
provengan de elección popular.

La consulta popular de revocatoria debe ser solicitada por un 25% de


los electores de una autoridad con un máximo de 400,000 firmas. Para
que proceda la revocatoria de una autoridad en consulta, se requiere:

a) La mitad más uno de los votos válidamente emitidos.

b) La asistencia de por lo menos el 50% de los electores hábiles del


padrón electoral.

Es importante señalar que cuando es inadmisible la solicitud de


revocatoria por no reunir con el requisito mencionado en el acápite
anterior, se tiene que esperar dos años para poder nuevamente
revocar al candidato, y qué pasa durante ese tiempo que los electores
no se encuentran conformes con la dirección del gobernante que va
en contra del bienestar de quienes lo eligieron y le dieron su confianza,
en consecuencia, no se respeta la dignidad de la persona humana
como eje central de una sociedad por lo cual se debe prestar mayor
atención a los mecanismos de participación ciudadana (revocatoria de
autoridades) porque muchas veces pedir tanta formalidades aunque
así lo mande la ley muchas veces se comete injusticias, en
consecuencia si bien en la Constitución se defiende el derecho de
participación ciudadana esté debe tener garantías.

Además, hay que mencionar, no existen normas operativas en la Carta


que permitan que el Presidente de la República sea revocado en su
mandato y el articulo 134 penúltimo párrafo prohíbe revocar el
mandato de los congresistas por otra vía que no sea la disolución del
Congreso impulsada por el Poder Ejecutivo, en el caso expresamente
autorizado.

Quien fue revocado del cargo para el cual fue electo, está apto para
ser candidato al mismo cargo en las siguientes elecciones, con
excepción del proceso de nuevas elecciones (convocadas por haberse
revocado a más de 1/3 de los miembros del Concejo Municipal o por
haberse revocado a 1/3 de los miembros del Consejo Regional).

La revocatoria es definida como: “una forma de control y cambio


cuando las autoridades no respetan los acuerdos básicos delegados
por la voluntad popular; dejando de contar con el apoyo por diferentes
motivos que pueden ser una deficiencia en el ejercicio de sus
funciones hasta cuestionamientos de carácter ético.

No pueden ser revocados el Presidente de la República ni los


Congresistas de la República”. Con el mecanismo de la revocatoria
pueden ser revocados los alcaldes, los regidores, así como las
autoridades regionales que provengan de elección popular. El
mecanismo de revocatoria ha sido muy usado en nuestro país sobre
todo en distritos rurales.

Sobre los procesos de revocatoria es importante mencionar que


“limitado a las autoridades municipales, en sus inicios y ahora
ampliado a los gobiernos regionales. El año 1997 se llevaron a cabo
60 consultas populares de revocatoria en igual número de municipios,
aumentando los pedidos para tal fin entre ese año y el 2001 en 187.

Los procesos de revocatoria se dieron, por lo general, en distritos


rurales de escasa población y con fuerte predominio de pobreza y
extrema pobreza. Algunos analistas interpretan este dato como
expresión del interés ciudadano por una participación efectiva”.

En localidades donde la competencia política por puestos de


representación es muy disputada, en donde encontramos una
multiplicidad de actores políticos con apoyos sociales muy volubles,
los procesos de revocatoria es la extensión de estas rivalidades. Dado
que las autoridades se eligen con porcentajes muy bajos de votación,
y cuentan con escasa legitimidad social entre la población, las
acusaciones por corrupción o malversación de fondos son muy
corrientes.

Así pues, los procesos de revocatoria terminan siendo la


exacerbación, antes que la solución, de problemas de disputas
facciosas y personales por el acceso a puestos de representación que
desbordan la competencia partidaria y no encuentran otros
mecanismos de expresión.

Todo esto muestra claramente por qué facilitar los procesos de


revocatoria, por sí solo, agravaría, no solucionaría los problemas de
legitimidad política”.

El hecho de que exista un mecanismo que facilita la censura de las


autoridades no asegura la solución a los problemas de representación,
sino que produce la debilidad de las figuras políticas y la inestabilidad
de la institucionalidad política, que en nuestro país ya se encuentra
muy debilitada, sobre todo por el hecho que no existen muchos
partidos políticos que tengan una línea política bien definida y en los
cuales participe activamente un gran número de ciudadanos.

Esto Adicionalmente, tal como se puede inferir en muchas


municipalidades distritales las autoridades se eligen con porcentajes
muy bajos de votación, y cuentan con escasa legitimidad social entre
la población, las acusaciones por corrupción o malversación de fondos
son muy corrientes. Lo cual no hace más que mermar la figura de la
revocatoria, sobre todo en los casos en los cuales es llevada para
favorecer los intereses de algunas personas y no por el bien de la
población.

Existe un problema adicional la revocar una autoridad debida que una


vez revocada una autoridad indeseable, surge un tercer problema: que
nada asegura que el reemplazante del alcalde o presidente regional o
regidor o consejero tenga mayor legitimidad política que el revocado.
Dado el contexto de fragmentación y faccionalismo local, la revocatoria
puede terminar expresando no tanto el descontento de la población,
sino los conflictos internos dentro de los consejos regionales o locales.

Es importante que la figura de la revocatoria sea modificada para que


sea usada de manera más eficiente y no para favorecer intereses de
un particular o de un grupo de ciudadanos que lo que les importa es
beneficiarse política o económicamente con dicho mecanismo.

Pero, se debe tener presente que la solución no es hacer que el


mecanismo de la revocatoria desaparezca, sino que se debe buscar
hacerlo más eficiente por el bien de la sociedad y del Estado tomando
en cuenta indicadores solvente.

De acuerdo a lo expuesto, en el mecanismo de participación


ciudadana (revocatoria de autoridades) es primordial que en un
Estado prime un sistema democrático ya que quienes conviven en la
democracia tenga la voluntad y capacidad necesarias como para
generar un consenso mínimo o elemental de las cosas y si bien en la
democracia como estilo de vida, las decisiones no se imponen, sino
que se generan en la discusión o el intercambio de criterios son
asumidas en el último de los casos conforme al sustento racional de la
regla mayoritaria, pero no la de una mayoría unilateral y caprichosa,
sino de aquella que sin dejar de serlo, sepa también respetar y ceder,
en aras de que la consabida decisión, sea lo más aproximativa del
consenso como objetivo donde el derecho de control de revocatoria de
autoridades no se encuentra a capa caída, sino que anda buscando
formas más efectivas de compatibilizarse con las exigencias que exige
el pueblo pero teniendo en cuenta que si bien, es cierto, que hay
requisitos para iniciar un proceso de revocatoria de autoridades no
debe ser tan formal sino se debe ver el fin que persigue ese
determinado mecanismo de participación ciudadana, puesto que
sucede que la democracia representativa tiene muchos vicios y
corruptelas, no sólo por los procesos electorales manipulados, muchas
veces amañados y hasta fraudulentos, sino que los representantes,
sean gobernantes no traducen en sus actos y gestiones la voluntad y
los intereses de las mayorías que lo eligieron, sino más bien los
intereses de los grupos de poder y de intereses económicos y políticos
extranjeros.

De ello resulta que la democracia se reduce únicamente, en el mejor


de los casos al proceso electoral. Y después las mayorías son
olvidadas e incluso traicionadas por sus gobiernos y representantes.

1.2.2.2. Remoción de autoridades

Es un mecanismo a través del cual los ciudadanos pueden destituir a


las autoridades designadas por el Gobierno Central o Regional. Se
produce cuando el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) comprueba
que más del 50% de los ciudadanos de una jurisdicción electoral o
judicial lo solicitan.

La remoción no comprende a los Jefes Políticos Militares en las zonas


declaradas en emergencia; Consejos de Coordinación Regional;
Presupuestos participativos; Demanda de rendición de cuentas;
Acceso a la información pública, entre otros.

Gráfico N° 05

Es un mecanismo a través del cual la autoridad y funcionarios de la


municipalidad ponen en conocimiento de la población el cumplimiento
de las funciones encomendadas y el manejo de los recursos públicos,
consolidando la institucionalidad municipal y la democracia local. La
rendición de cuentas es un principio del sistema de planificación local.

Así, los planes de desarrollo concertado y los instrumentos que de él


se derivan se deben sujetar a dicho principio.

Tres normas constitucionales hacen una referencia general al derecho


de remoción de autoridades: los artículos 2.17, 31 y 139.17. De éstas
se pueden extraer dos conclusiones: la primera, que se trata de un
derecho constitucional fundamental, y la segunda que en la Carta
Magna no se establecen limitaciones ni criterios de diferenciación
entre autoridades.

Respecto del primer tema, el reconocimiento como derecho


constitucional conduce necesariamente a que la determinación de los
alcances del mismo sea vista siempre con criterio extensivo, por lo
que, si estamos ante una circunstancia que da lugar a varias
interpretaciones, se debe acoger aquella que tienda a darle la mayor
amplitud al derecho. De allí que consideramos que, en este caso, la
remoción de una autoridad encontrará soporte constitucional en el
criterio pro derecho.

En ese sentido, la lista planteada por la Ley 26300 respecto a la


revocación y a la remoción sería numerus apertus y no numerus
clausus; ya que si bien el artículo 2.de la Constitución señala que los
ciudadanos pueden utilizar estos mecanismos “. conforme a ley…”, la
ley que los desarrolla señala la aplicabilidad de estos en relación a
ciertos supuestos específicos, pero no restringe su utilización a ellos
únicamente, en concordancia con lo que se interpreta del texto
constitucional. (Javier Laos, 2013).
Gráfico N° 06

RECONOCIMIENTO CONTITUCIONAL

FUNCIONARIOS Y AUTORIDADES

LEY 26300 EXCEPCIONES (134 Const.) SUPUESTOS SIN DESARROLLO LEGAL

El procedimiento legítimo inmediato mediante el cual pueda


efectivizarse este derecho, es la remoción de dicha autoridad a través
de la misma institución que le otorgó la “confianza” (y que debido a los
hechos conocidos la perdió) y cuya ineficiencia en el cargo ha sido
demostrada fácticamente.

La Junta de Decanos de Colegios de Abogados del Perú, en


representación de la sociedad civil especializada y siendo quien
legitima la representatividad de la autoridad en cuestión y vela por el
adecuado ejercicio de la profesión, es quien debe removerla del cargo,
en ausencia de un procedimiento establecido y en pos de la
maximización de un derecho fundamental.

1.2.2.3. Rendición de Cuentas

La Constitución Política de 1993 establece, en su Artículo 31° que


todos los ciudadanos tienen derecho a participar en los asuntos
públicos y demandar la rendición de cuentas.

Es así como, la rendición de cuentas es “el derecho a interpelar a las


autoridades respecto a la ejecución presupuestal y uso de recursos
propios. Procede contra autoridades que pueden ser removidas o
revocadas”.
Adicionalmente, la demanda de rendición de cuentas también se
encuentra estipulada en la Ley de los Derechos de Participación y
Control Ciudadano. Los ciudadanos pueden interpelar a sus
autoridades respecto a la ejecución del presupuesto y el uso de
recursos propios.

Este derecho puede ser solicitado con la firma de por lo menos el 10%,
con un máximo de 25,000 firmas, de la población electoral con derecho
a voto en la respectiva circunscripción territorial. Pueden ser
sometidos a la demanda de rendición de cuentas:

Autoridades provenientes de elección popular como alcaldes,


regidores, presidentes, vicepresidentes y consejeros regionales.

Gráfico N° 07

Autoridades designadas por el Gobierno Central o Regional.

“La rendición de cuentas fortalece la gestión municipal”. (Velarde


Pérez, 2014)
“La rendición de cuentas es una de las máximas expresiones
democráticas, además de ser una excelente oportunidad de desinflar
todos los globos lanzados por la oposición contra el gobierno local”.
(Delgado Neyra, 2015).

“La rendición de cuentas es una oportunidad especial para compartir,


comprender las gestiones de las autoridades y conocer el presupuesto
que viene a nombre de todos nosotros”.(Diques Jauregui, 2014)

La rendición de cuentas en el presupuesto participativo obliga a los


alcaldes a rendir periódicamente ante las instancias del presupuesto
participativo, sobre los avances logrados en la programación
participativa, así como del presupuesto total de la entidad.

En la medida que le corresponde a la sociedad civil vigilar el


cumplimiento de acuerdos y resultados del proceso participativo, los
agentes participantes eligen y conforman los comités de vigilancia y
control del presupuesto participativo.

Por otro lado, la gestión municipal debe considerar el proceso de


rendición de cuentas ante el Sistema Nacional de Control, así, la Ley
Orgánica del Sistema Nacional de Control, Ley 27785, en su artículo
22, inciso “u”, establece que la Contraloría General de la República,
tiene, entre otras atribuciones, establecer los procedimientos para que
los titulares de las Entidades rindan cuenta oportuna ante el Órgano
Rector, por los fondos o bienes del Estado a su cargo, así como de los
resultados de su gestión.

Ello hay que complementarlo con el sentido del control gubernamental,


que consiste en la supervisión, vigilancia y verificación de los actos y
resultados de la gestión pública, en atención al grado de eficiencia,
eficacia, transparencia y economía en el uso y destino de los recursos
y bienes del Estado, así como del cumplimiento de las normas legales
y de los lineamientos de políticas y planes de acción, evaluando los
sistemas de administración, gerencia y control, con fines de su
mejoramiento a través de la adopción de acciones preventivas y
correctivas pertinentes.
1.2.2.4. Presupuestos Participativos

“El proceso de Presupuesto Participativo se define como un


mecanismo de asignación equitativa, racional, eficiente, eficaz y
transparente de los recursos públicos, que fortalece las relaciones
entre Estado y sociedad civil, a través de la participación de ésta en el
proceso de programación del presupuesto, el cual se desarrolla en
armonía con los Plan de Desarrollo Concertado (PDC) de los
gobiernos descentralizados y la fiscalización de la gestión”.

Por su parte, la Ley de Bases de la Descentralización establece que


los gobiernos regionales y locales deben incorporar a los presupuestos
participativos como instrumentos de gestión pública.

En ese sentido la Ley Marco del Presupuesto Participativo, Ley N°


28056, y su reglamento indican que “los gobiernos regionales y locales
están encargados de convocar a las organizaciones sociales a
participar del presupuesto y que ellos deben disponer las medidas
para identificar y acreditar a los agentes participantes. Además, el
Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) publica instructivos anuales
que rigen el proceso de presupuesto participativo.

Por otro lado, se define que la Cámara de Comercio Regional y la


Cámara de Comercio de Lima se deben encargar de coordinar la
programación del presupuesto participativo, con el apoyo del equipo
técnico conformado en el gobierno regional o local”. (República, 2017)

1.2.2.5. Consulta Previa

La implementación de la Ley de Derecho a la Consulta Previa a los


Pueblos Indígenas u Originarios Ley N° 29785 demandará de la
administración pública en conjunto, un nutrido, clave e imprescindible
grupo de actuaciones, muchas de las cuales permanecerán en su
fuero interno y otras (las que más importan) requerirán de una
interacción con los administrados, en el marco de las normas
ordinarias y generales que rigen los procedimientos administrativos.
Así un antecedente importante, que ya citaba los efectos del Convenio
y que representa una evolución en temas ambientales y económicos,
es la sentencia recaída en el Expediente N° 03343-2007-PA/TC, por
la que se ordena al Estado priorizar lo ambiental a lo económico.

Al respecto señala la sentencia que: “debe observarse el Convenio N°


169 de la OIT, sobre los Pueblos Indígenas y Tribales en países
independientes, que reconoce el derecho a la consulta previa y a
participar en la ejecución y evaluación de políticas que los afectan
directamente”.

Si bien existen otras sentencias del Tribunal Constitucional (N° 022-


2009-PI/ TC, N° 024-2009-PI/TC); ahora existe un marco normativo
que implementar:

i. La Ley Nº 29785; El 6 de setiembre de 1991 entró en vigor el


Convenio N° 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes.

ii. El Reglamento, Decreto Supremo N° 001-2012-MC. iii. El Convenio


169 de la OIT Los elementos que conforman los supuestos de este
procedimiento público de consulta previa son los siguientes:

Desde un punto de vista subjetivo la norma se refiere a dos sujetos o


participantes, por un lado: i. La entidad que identifica la potencial
iniciativa nociva y que lleva a cabo consulta, denominada entidad
promotora.

ii. Los beneficiarios del derecho a ser consultados, que son los pueblos
indígenas u originarios.

iii. Los inversionistas.

iv. Otros intervinientes. Desde el punto de vista material, el objeto


directo de la acción, sería el proyecto de decisión del Estado, cuya
característica obligatoria es que representen una afectación directa a
los derechos colectivos, la existencia física, la identidad cultural y
calidad de vida o desarrollo de los pueblos originarios o indígenas.

Es así como encontramos a: (i) Las iniciativas legislativas (ii) Las


iniciativas administrativas (iii) Los Planes, programas y proyectos de
desarrollo nacional o regional. A la fecha aún no se ha llevado a cabo
un proceso de consulta previa, sin embargo, la expectativa es muy alta
en todos los interesados y especialmente en los operadores de la
norma.

Ejemplos:

a) Los ciudadanos del distrito Congas ante los continuos abusos del
Gobernador deciden recolectar firmas con el propósito de que dicha
autoridad sea retirada del cargo. Corresponde a Remoción de
autoridades.

b) Los ciudadanos del distrito de los Siguaz, deciden reunir firmas a fin
de que uno de los Consejeros del Gobierno Regional sea retirado del
cargo por las denuncias de usar los recursos del Estado en fines
personales y haber traicionado la confianza del pueblo. Corresponde
a Revocatoria.

c) Los ciudadanos de la provincia de Pacllón, presentan firmas con la


finalidad de que las autoridades municipales respondan a una serie de
preguntas sobre la ejecución presupuestal en obras públicas. Este
pedido ha surgido debido a que los ciudadanos tienen muchas dudas
de cómo se han venido realizando estos gastos. Corresponde a
Rendición de cuentas.

1.2.3. Otros derechos de participación y Control Ciudadanos

La Ley Orgánica de Gobiernos Regionales, Nº 27867 establece los


derechos de: a) Participación en el Consejo de Coordinación Regional
(artículo 11°). b) Fiscalización del Gobierno Regional (artículos 8° y 75°).

La Ley Orgánica de Municipalidades, Nº 27972 establece los derechos de:


a) Participación en el Consejo de Coordinación Provincial y Distrital
(artículos 97° a 105°).

b) Junta de Delegados Vecinales Comunales (artículos 106° a 110°).

c) Derechos de Participación y Control Vecinal (artículos 111° a 122°):


Iniciativa en la formación de dispositivos municipales; derecho de
referéndum municipal; juntas vecinales comunales; comités de gestión;
derecho de denunciar infracciones y a ser informados; cabildo abierto;
participación local del sector empresarial. (Jurado Nacional de Elecciones,
Jurado Nacional de Elecciones)

III. CONCLUSIONES

o La participación ciudadana, por parte de la sociedad civil, en los asuntos públicos


de nuestro país es un derecho fundamental, reconocido por los tratados y pactos
internacionales suscritos por el Estado, los cuales establecen que toda persona
tiene derecho a participar en los asuntos públicos de su país.

o Entre los mecanismos de participación ciudadana más conocidos, podemos


distinguir a los siguientes: iniciativa de reforma constitucional; iniciativa en la
formación de las leyes; referéndum; iniciativa en la formación de dispositivos
municipales y regionales; consulta previa; revocatoria de autoridades; remoción
de autoridades; Consejos de Coordinación Regional; presupuestos participativos;
demanda de rendición de cuentas; acceso a la información pública, entre otros.

o La revocatoria de autoridades es limitado en su ejercicio ya si bien en teoría hay


normas que garanticen su ejercicio, pero en la práctica tanta formalidad y
requisitos no permite que los ciudadanos puedan ejercer su derecho de
participación ciudadana, ya que si observamos la realidad hay muchos intereses
en juego y se truncan este tipo de proceso. Es de mucha importancia que la figura
de la revocatoria sea modificada para que sea usada de manera más eficiente y
no para favorecer intereses de un particular o de un grupo de ciudadanos que lo
que les importa es beneficiarse política o económicamente con dicho mecanismo;
es necesario mencionar que la solución no es hacer que el mecanismo de la
revocatoria desaparezca, sino que se debe buscar hacerlo más eficiente por el
bien de la sociedad y del Estado.

IV. RECOMENDACIONES

o Promover y orientar las acciones de participación ciudadana hacia el


mejoramiento de la eficacia, eficiencia y efectividad de las políticas públicas.

o Mejorar y fortalecer los canales y espacios de información y opinión de la


ciudadanía, promoviendo una respuesta de calidad y oportuna de parte de los
órganos de la Administración del Estado.

o Promover el control ciudadano de las acciones desarrolladas por los organismos


públicos.

V. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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grllcr-1532952-1/
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Velarde Pérez, J. (14 de Setiembre de 2014). Municipalidad distrital de Irazola. Obtenido
de Municipalidad distrital de Irazola: www.municipalidaddeirazola.pe

VI. ANEXOS

LEY DE LOS DERECHOS DE PARTICIPACIÓN Y CONTROL CIUDADANOS


LEY N° 26300

TITULO I
DISPOSICIONES GENERALES

CAPITULO I
DE LOS DERECHOS DE PARTICIPACION Y CONTROL CIUDADANOS

Artículo 1o.- La presente ley regula el ejercicio de los derechos de participación y control
ciudadanos de conformidad con la Constitución.

Artículo 2o.- Son derechos de participación de los ciudadanos los siguientes:

a) Iniciativa de Reforma Constitucional;


b) Iniciativa en la formación de las leyes;
c) Referéndum;
d) Iniciativa en la formación de dispositivos municipales y regionales; y,
e) Otros mecanismos de participación establecidos por la presente ley para el ámbito de
los gobiernos municipales y regionales.
Artículo 3o.- Son derechos de control de los ciudadanos los siguientes:

a) Revocatoria de Autoridades,
b) Remoción de Autoridades;
c) Demanda de Rendición de Cuentas; y,
d) Otros mecanismos de control establecidos por la presente ley para el ámbito de los
gobiernos municipales y regionales.

Artículo 4o.- La solicitud de iniciación del procedimiento se presenta ante la autoridad


electoral acompañada de la iniciativa correspondiente y la relación de los nombres,
documentos de identificación, firmas o huellas digitales de los promotores de la
iniciativa, así como del domicilio común señalado para los efectos del procedimiento.

Artículo 5o.- La autoridad electoral establecerá la forma como el ciudadano que tenga
impedimento físico para firmar o que sea analfabeto, ejercerá sus derechos de
participación.

Artículo 6o.- Recibida la solicitud de iniciación del procedimiento, la autoridad electoral


verifica la autenticidad de las firmas y expide las constancias a que haya lugar.

Artículo 7o.- Los Derechos de Participación y Control Ciudadano a que se refieren los
incisos d) y e) del artículo 2o. y d) del artículo 3o. de la presente ley; así como el
referéndum sobre normas municipales y regionales serán regulados por las leyes
orgánicas que reglamenten lo referente a los Gobiernos Locales y Regionales.

CAPITULO II
DE LA PRESENTACION DE INICIATIVAS

Artículo 8o.- Cuando la verificación de las firmas y la habilitación de los suscriptores para
votar en la jurisdicción electoral en la que se ejerce la iniciativa resulte conforme a ley,
la autoridad electoral emite resolución admitiendo la iniciativa ciudadana e incluyendo
en ella, según corresponda, el texto del proyecto en caso de iniciativa normativa, el
argumento que acompaña la iniciativa de Revocatoria o Remoción de Autoridades, el
pliego interpelatorio cuando se trate de Demanda de Rendición de Cuentas o la materia
normativa sujeta a Referéndum.

Artículo 9o.- Los promotores podrán designar personeros ante cada uno de los órganos
electorales para presenciar y fiscalizar todos los actos del proceso.

Artículo 10o.- Depurada la relación de suscriptores y no alcanzado el número necesario,


los promotores tendrán un plazo adicional de hasta treinta días, para completar el
número de adherentes requerido.
TITULO II
DE LAS DISPOSICIONES ESPECÍFICAS

CAPITULO I
DE LA INICIATIVA LEGISLATIVA

Artículo 11o.- La iniciativa legislativa de uno o más proyectos de ley, acompañada por
las firmas comprobadas de no menos del cero punto tres por ciento (0.3%) de la
población electoral nacional, recibe preferencia en el trámite del Congreso. El Congreso
ordena su publicación en el diario oficial.

Artículo 12o.- El derecho de iniciativa en la formación de leyes comprende todas las


materias con las mismas limitaciones que sobre temas tributarios o presupuestarios
tienen los congresistas de la República. La iniciativa se redacta en forma de proyecto
articulado.

Artículo 13o.-El Congreso dictamina y vota el proyecto en el plazo de 120 días


calendarios.

Artículo 14o.- Quienes presentan la iniciativa pueden nombrar a dos representantes para
la sustentación y defensa en la o las comisiones dictaminadoras del Congreso y en su
caso en el proceso de reconsideración.

Artículo 15o.-Si existiese uno o más proyectos de ley que versen sobre lo mismo que el
presentado por la ciudadanía, se procede a la acumulación de éstos, sin que ello
signifique que las facultades de los promotores de la Iniciativa o de quien lo represente
queden sin efecto.

Artículo 16o.- El Proyecto de ley rechazado en el Congreso puede ser sometido a


referéndum conforme a esta ley.

Asimismo, cuando los promotores juzguen que al aprobarla se le han introducido


modificaciones sustanciales que desvirtúan su finalidad primigenia podrán solicitar
referéndum para consultar a la ciudadanía sobre su aprobación.

CAPITULO II
DE LA INICIATIVA DE REFORMA CONSTITUCIONAL

Artículo 17o.- El derecho de iniciativa para la Reforma parcial o total de la Constitución


requiere la adhesión de un número de ciudadanos equivalente al cero punto tres por
ciento (0.3%) de la población electoral nacional.

Artículo 18o.- Las iniciativas de Reforma Constitucional provenientes de la ciudadanía


se tramitan con arreglo a las mismas previsiones dispuestas para las iniciativas de los
congresistas.
Artículo 19o.- Es improcedente toda iniciativa de reforma constitucional que recorte los
derechos ciudadanos consagrados en el artículo 2o. de la Constitución Política del Perú.

CAPITULO III
DE LA REVOCATORIA Y REMOCION DE AUTORIDADES

Artículo 20o.- La Revocatoria es el derecho que tiene la ciudadanía para destituir de sus
cargos a:

a) Alcaldes y Regidores;
b) Autoridades regionales que provengan de elección popular;
c) Magistrados que provengan de elección popular.

Artículo 21o.- Los ciudadanos tienen el derecho de revocar a las autoridades elegidas.
No procede la revocatoria durante el primero y el último año de su mandato salvo el
caso de magistrados.

La solicitud de revocatoria se refiere a una autoridad en particular, es fundamentada y


no requiere ser probada.

El Jurado Nacional de Elecciones, convoca a consulta electoral la que se efectúa dentro


de los 90 días siguientes de solicitada formalmente.
Artículo 22o.- La consulta se lleva adelante en una circunscripción electoral, si el
veinticinco por ciento de los electores de una autoridad, con un máximo de 400,000
firmas, presenta la solicitud de la revocación del mandato ante la oficina de procesos
electorales correspondiente.

Artículo 23o.- La Revocatoria se produce con la votación aprobatoria de la mitad más


uno de los electores. En caso contrario la autoridad sobre la cual se consulta la
Revocatoria se mantiene en el cargo sin posibilidad de que se admita una nueva petición
hasta después de dos años de realizada la consulta.

Artículo 24o.- El Jurado Nacional de Elecciones acredita como reemplazante de la


autoridad revocada, salvo los jueces de paz, a quien alcanzó el siguiente lugar en el
número de votos de la misma lista para que complete su mandato.

Artículo 25o.- Únicamente si se confirmase la Revocatoria de más de un tercio de los


miembros del Concejo Municipal, se convoca a nuevas elecciones. Mientras no se elijan
a los reemplazantes en el cargo, asumen las funciones los accesitarios.

Se sigue el mismo procedimiento en el caso de confirmarse la Revocatoria de un tercio


de los miembros del Consejo de Coordinación Regional, elegidos directamente. Quienes
reemplazan a los revocados completan el período para el que fueron elegidos éstos.

Artículo 26o.- Tratándose de magistrados electos, que fueran revocados, el Jurado


Nacional de Elecciones procederá conforme a la ley de la materia.
Artículo 27o.- La Remoción es aplicable a las autoridades designadas por el Gobierno
Central o Regional en la jurisdicción regional, departamental, provincial y distrital. No
comprende a los Jefes Político Militares en las zonas declaradas en estado de
emergencia.

Artículo 28o.- La remoción se produce cuando el Jurado Nacional de Elecciones


comprueba que más del 50% de los ciudadanos de una jurisdicción electoral o judicial
lo solicitan.

Artículo 29o.- Quien hubiere sido revocado del cargo para el que fue elegido está apto
para ser candidato al mismo cargo en las siguientes elecciones.

Artículo 30o.- El funcionario que hubiese sido removido no puede volver a desempeñar
el mismo cargo en los siguientes cinco años.

CAPITULO IV
DE LA DEMANDA DE RENDICION DE CUENTAS

Artículo 31o.- Mediante la Rendición de Cuentas el ciudadano tiene el derecho de


interpelar a las autoridades respecto a la ejecución presupuestal y el uso de recursos
propios. La autoridad está obligada a dar respuesta. Son susceptibles de esta demanda
quienes ocupan cargos sujetos a revocatoria y remoción.

Los fondos a que se refiere el artículo 170o. de la Constitución están sujetos a rendición
de cuentas conforme a la ley de la materia.

Artículo 32o.- El pliego interpelatorio contiene preguntas relacionadas exclusivamente


con los temas previstos en el artículo anterior. Cada interrogante es planteada en forma
clara, precisa y sobre materia específica.

Artículo 33o.- La autoridad electoral cautela que el pliego interpelatorio contenga


términos apropiados y que carezca de frases ofensivas.

Artículo 34o.- Para que se acredite la rendición de cuentas se requiere que la soliciten
cuando menos el 20% con un máximo de 50,000 firmas de la población electoral con
derecho a voto en la respectiva circunscripción territorial.

Artículo 35o.- Acreditada la demanda la Autoridad electoral comunica de ello a la


autoridad demandada para que responda en forma clara y directa el pliego interpelatorio
dentro de los 60 días calendarios.

Artículo 36o.- Toda autoridad a la que se haya demandado que rinda cuentas, pública el
pliego interpelatorio y su respuesta al mismo.
CAPITULO V
DEL REFERENDUM Y DE LAS CONSULTAS POPULARES

Artículo 37o.- El Referéndum es el derecho de los ciudadanos para pronunciarse


conforme a la Constitución en los temas normativos que se le consultan.

Artículo 38o.- El referéndum puede ser solicitado por un número de ciudadanos no menor
al 10 por ciento del electorado nacional.

Artículo 39o.- Procede el Referéndum en los siguientes casos:

a) La reforma total o parcial de la Constitución, de acuerdo al Artículo 206o. de la misma.


b) Para la aprobación de leyes, normas regionales de carácter general y ordenanzas
municipales.
c) Para la desaprobación de leyes, decretos legislativos y decretos de urgencia, así
como de las normas a que se refiere el inciso anterior.
d) En las materias a que se refiere el artículo 190o. de la Constitución, según ley
especial.

Artículo 40o.- No pueden someterse a referéndum las materias y normas a que se refiere
el segundo párrafo del artículo 32o. de la Constitución.

Artículo 41o.- Si la iniciativa legislativa fuera rechazada o modificada sustancialmente


por el Congreso, conforme a esta ley se podrá solicitar iniciación del procedimiento de
Referéndum, adicionando las firmas necesarias para completar el porcentaje de ley.

Artículo 42o.- El resultado del referéndum determina la entrada en vigencia de las


normas aprobadas, o la derogación de las desaprobadas, siempre que hayan votado en
sentido favorable a la consulta la mitad más uno de los votantes, sin tener en cuenta los
votos nulos o en blanco. La consulta es válida sólo si fuera aprobada por no menos del
30% del número total de votantes. Surte efectos a partir del día siguiente de la
publicación de los resultados oficiales por el Jurado Nacional de Elecciones.

Artículo 43o.- Una norma aprobada mediante referéndum no puede ser materia de
modificación dentro de los dos años de su vigencia, salvo nuevo referéndum o acuerdo
del Congreso en dos legislaturas con el voto de dos tercios del número legal de
congresistas.

Si el resultado del referéndum deviene negativo, no podrá reiterarse la iniciativa hasta


después de dos años.

Artículo 44o.- La convocatoria a Referéndum corresponde efectuarla a la autoridad


electoral en plazo no mayor de cuatro meses después de acreditadas las respectivas
iniciativas.
CAPITULO VI
DISPOSICIONES FINALES

Artículo 45o.- La convocatoria a procesos electorales, para el ejercicio de los derechos


políticos estipulados en la presente ley pueden ser postergados por la autoridad
electoral en caso de proximidad de elecciones políticas generales, regionales, o
municipales. En tal caso el proceso podrá realizarse simultáneamente o dentro de los
siguientes cuatro meses.

Artículo 46o.- La autoridad electoral podrá acumular las iniciativas que se acrediten y
someterlas a consulta de los ciudadanos en forma conjunta o con otros procesos
electorales.

Artículo 47o.- Las iniciativas normativas que deriven en la expedición de una ordenanza,
ley o disposición constitucional, y las peticiones de revocatoria o remoción que
concluyan con la separación del cargo de una autoridad, así como las iniciativas de
referéndum que culminen desaprobando la norma legal expedida o aprobando la
iniciativa legislativa rechazada o modificada sustancialmente por el Congreso, otorgan
derecho a los promotores de la iniciativa para solicitar reembolso de los gastos
efectuados ante la autoridad electoral, así como para su difusión, conforme a las
posibilidades presupuestales de los recursos del Jurado Nacional de Elecciones y en la
forma que éste lo decida.

Comuníquese al Presidente de la República para su promulgación.

En Lima, a los dieciocho días del mes de Abril de mil novecientos noventa y cuatro.

JAIME YOSHIYAMA
Presidente del Congreso Constituyente Democrático
CARLOS TORRES Y TORRES LARA
Primer Vicepresidente del Congreso Constituyente Democrático

AL SEÑOR PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPUBLICA

POR TANTO:
Mando se publique y cumpla.
Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los dos días del mes de mayo de mil
novecientos noventa y cuatro.

ALBERTO FUJIMORI FUJIMORI


Presidente Constitucional de la República

FERNANDO VEGA SANTA GADEA


Ministro de Justicia