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EL RAPTO DE PERSÉFONE

N: Ella es Démeter (entra Démeter) y es la diosa griega de la Agricultura, hija de


Rea y Cronos, que tenía una hermosa hija llamada Pérséfone (Demeter llama a
Persefone y ésta entra corriendo en escena, Démeter le acaricia la cabeza mientras
charlan). La cual era joven, hermosa e ingenua.
Persefone: Madre, ¿puedo ir a recoger flores en el prado? ¡las flores reverdecen
como mar recién ahogado.
Démeter: sólo si te acompañan las ninfas, nunca se sabe con el mundo de allí abajo.
Persefone: ¡no te preocupes madre! Agradecida estoy de que mandes a las ninfas
conmigo, ¡son la mejor compañía!
N: y así la chica salió corriendo al bosque llamando a las ninfas a los cuatro vientos,
las cuales llegaron de inmediato.
Persefone: (hablándole a las ninfas) ¡he visto desde arriba que hay nuevos jazmines
y el verlos me produciría un infinito placer!
Ninfa 1: ¡a ti qué no te produce placer! Eres tan buena que todo es alegría a tus
ojos.
(recogen flores en el campo y Persefone se va lejos)
Ninfa 2: (le grita a Persefone) ¿A dónde vas Persefone?
Persefone: solo aquí cerca, no se preocupen… (avanza viendo sólo a las flores y
hay un sonido gutural, mira hacia arriba y grita de espanto)
Hades: Persefone, he venido para llevarte al Inframundo conmigo.
Persefone: ¿qué? Pero yo… (la lleva hacia la carroza y la encierra).

ACTO II
N: ya había anochecido y Persefone aún no aparecía…
Ninfa 1: ¿a dónde habrá ido?
Ninfa 2: no habrá ido muy lejos, hay que seguir buscando… (empiezan a gritar su
nombre)
Ninfa 1: ¡no lo puedo creer, se ha perdido en nuestras narices!
Ninfa 2: ¿cómo le diremos a nuestra señora lo que ha sucedido?
Ninfa 1: con toda la verdad, recuerda que es una diosa, y Persefone es hija del gran
Señor Zeus, alabado sea.
Ninfa 2: ojalá y nuestra señora se apiade de nuestras almas…
(entra Demeter)
Demeter: (distraída) Persefone, cariño, ya es hora de irnos.
Ninfa 1: mi señora, Persefone ha desaparecido.
Demeter: ¿desaparecido?
Ninfa 2: así como lo escucha, la hemos buscado en todos lados y no aparece, por
favor, tenganos misericordia. (se arrodillan ante ella).
Demeter; el que mi hija haya desaparecido no es culpa de nadie más que de mi
misma. (se pone a sollozar) buscaré en cielo y tierra a mi querida hija, hasta dar
con su paradero.
ACTO III

N: y así, fue Démeter al Monte Olimpo, presentándose ante el padre de su hija para
contarle la desagradable noticia.
Démeter: (entrando al Olimpo) Zeus, señor, nuestra hija ha desaparecido.
Persefone. (se escuchan susurros y suspiros de los demás dioses)
Zeus: ¿persefone? ¿qué ha pasado con la muchacha?
Atenea: (parándose y gritando) ¿desaparecer así como así? ¡eso no es posible!
Ningun humano lo ha hecho, o es cosa del Tártaro o algún demonio ha de ser. (se
escuchan gritos)
Poseidón: (mirando a Atenea) deja de asustar sin fundamento, Atenea. Si bien,
tienes toda la razón no es para que exageres las cosas.
Atenea: ¡una diosa menos ha desaparecido y piensas que estoy exagerando!
¡Poseidón tenías que ser! ¿podrías pensar en el dolor que atraviesa Demeter en
estos momentos y no en tu odio hacia mí sólo por lo de Medusa?
Poseidón: ¡ahora metes a Medusa en esto! Con esa mujer yo no tenía la gran cosa,
¡pero con Atenas sí!
Atenea: ¡oh, por favor!
Zeus: ¡silencio! (gritando, se levanta) ¿alguien sabe quién lo hizo? Por favor díganlo,
que si no probarán mi ira.
Apolo: (levantándose) yo lo sé, padre.
Zeus: ¿y bien? (arquea una ceja)
Apolo: (traga saliva) el mismísimo Hades (gritos, y Demeter se hinca en llanto)
Zeus: ¿cómo sabes?
Apolo: (cabizabajo) me lo ha dicho Caronte por un par de dracmas (justificándose)
¡pero juro por el Río Estigia que no sé nada más! Me ha dado miedo probar la ira
de Hades y he hecho lo que mejor me parece. Sólo sé que la ha raptado… para
desposarla… (más gritos)
Zeus: ¡y cómo no lo habías dicho antes!
Apolo: padre, tú lo sabías.
Atenea: ¿tú lo sabías, Padre?
Zeus: (inquieto) no, no lo sabía. Hermes, tienes que ir a darle el recado a Hades de
que por favor entregue a Persefone lo antes posible, que los humanos sufren sequía
y hambruna y pronto lo comenzarán a hostigar millones de almas en sus ríos. Nadie
quiere eso.
ACTO IV
(entra Hermes ante el trono de Hades)
Hermes: (hincado y cabizbajo) he venido a dejar un mensaje directo del Olimpo,
como mensajero de los dioses le digo que Zeus, su gran Señor, le pide
encarecidamente que devuelva a Persefone, porque los humanos no han probado
bocado y pronto las almas comenzarán a llegar en masía.
Hades: dile a tu Señor, que sólo enviaré a Persefone de vuelta mientras no haya
probado bocado del mundo de los muertos.
Hermes: sabemos que es una trampa.
Hades: ¡qué osado eres, Cartero! Sea o no sea una trampa no estoy dispuesto a
corregir mi trato.
Hermes: (se levanta) como usted diga, señor Hades.
ACTO V
N: y así, llegó Hermes al Olimpo con la noticia que nadie esperaba.
(Hermes llega caminando)
Zeus: (se para) ¿qué noticias trae?
Hermes: (llega al frente, hace una reverencia y habla) Hades me ha dicho que sólo
devolverá a Persefone si no ha probado bocado del inframundo, porque sino, usted
sabe a lo que está destinada.
Demeter: (se levanta) ¡mi hija no es tan tonta! Seguramente no ha comido nada
desde que llegó allí.
ACTO VI
(en la cena, Persefone con Hades)
Hades: (con simpatía) mi querida Persefone, parece que no has comido nada desde
que llegaste hasta aquí, al parecer no eres feliz a mi lado, así que sin rodeos te
llevaré con tu madre…(Persefone cara de felicidad)
Persona cualquiera: ¡pero qué cosas dices! La chica ha comido seis granadas de tu
huerto. Así que si sale, está destinada a regresar. (persefone cara de miedo)
Hades: (cara de satisfacción) ¡lo sabía! No había podido ser mejor. Ahorita mismo
iremos con tu madre para decirle su mala y mi buena noticia.
ACTO VII
N: Y así, se apareció en medio de la cena del monte Olimpo, en su carroza negra,
bajó con Persefone totalmente transformada después de haber comido del huerto
de Hades y convirtiéndose en la señora de él. (al ver a Persefone, Demeter la abraza
llorando)
Hades: Démeter, tu hiija Persefone ha comido seis granadas de mi huerto, por lo
tanto, debe de regresar al tártaro conmigo…
Demeter: (se enfrenta a él furiosa) ¡si eso pasa, juro por el río Estigia que mi ira
caerá sobre la tierra y la hambruna será motivo de miles de muertes!
Zeus: (asustado, se dirige a Hera) deberías de hablar con ella.
Hera: Démeter, por favor, compórtate. Haremos un trato, con ustedes dos. Sabemos
que ambos aman a Persefone, pero por la Unidad de la familia del Monte Olimpo
hay que buscar una solución inteligente. La solución es la siguiente, Persefone
pasará los primeros seis meses del año con su madre, Demeter, los cuales serán
de abundancia en la Tierra, y los siguientes seis meses, Persefone estará
cumpliendo su labor como señora del Inframundo y del huerto de este, con su
esposo Hades. Pero cuando Persefone esté con Demeter, las muertes de los
humanos, animales, y todo ser sobre la tierra estará prohibida. Y cuando Persefone
esté con Hades, estará prohibido dejar en absoluta miseria a los humanos y seres
que habitan la Tierra. ¿de acuerdo?
Demeter: está bien… acepto.
Hades: estoy satisfecho.
N: Su hija debía pasar seis meses al año con Plutón, un mes por cada granada que
comió y seis meses junto a Deméter, su madre.
Por esa razón la tierra florece y fructifica en primavera y verano, cuando Perséfone
visita a su madre y la tierra está triste y seca en otoño e invierno, cuando Perséfone
está junto a Plutón.

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