Está en la página 1de 3

EL TRAJE ESCOLAR

El uniforme escolar, guardapolvo, mandilones, trajes de entierro, delantal, etc. es una indumentaria
peculiar y distintiva, utilizada por el alumnado de algunos centros educativos, que consideran su uso
obligatorio.
Su origen está en los centros educativos regentados por órdenes religiosas católicas. Sus responsables
decidieron establecer una única indumentaria para los alumnos, con el fin de fomentar la humildad de
los niños y no hacer distinciones entre ellos por la variedad y calidad de sus ropas, distintivas de la
capacidad económica de las familias. La idea perseguía también hacer más asequible la indumentaria
de los escolares, al tratarse de prendas que combinaban la duración con la facilidad y economía de su
mantenimiento.
Ese origen marca las características generales de los uniformes escolares, basados en falda por debajo
o a la altura de la rodilla para las niñas y pantalones grises largos para los niños, sin embargo, ambos
sexos con camisas o polos, en este caso de 2 o 3 botones. Para el sexo femenino también se utiliza
una prenda llamada jumper la que consiste en ser un vestido sin mangas que se usa por encima de la
prenda ya sea camisa o polo, en función de la edad, camisas o polos lisos, prendas de punto en forma
de jersey de pico para los chicos y chaqueta abotonada para las niñas. En algunos casos, ya
prácticamente inexistentes, se exigía un tocado para los alumnos en forma de sombrero o gorra.
Excepciones de uniformidad en muchos casos eran los zapatos y la prenda de abrigo exterior. Para los
primeros solamente se prescribía el color y tipo de horma, siendo libre para la segunda.
En muchas ocasiones, al uniforme escolar de estancia en el colegio hay que añadir la indumentaria
deportiva que también se rige por criterios de uniformidad e identificación del centro educativo. En la
actualidad, el uniforme escolar está implantado, por lo general, en centros privados hasta niveles de
enseñanza obligatoria. Su mantenimiento y objetivos han generado comentarios diversos a lo largo
del tiempo, unidos a un rechazo cada vez mayor entre los escolares, generalmente adolescentes, que
se ven influidos por los dictados de la moda y el consumismo para oponerse a una vestimenta que les
impide llevar la moda y los "íconos" del momento en su vida escolar.

En los Estados Unidos los uniformes escolares son de uso poco frecuente, aunque algunos colegios los
implementan.
En la República Argentina se impuso en la educación oficial por iniciativa de una maestra, Matilde
Filgueiras, quien promovió el uso del "guardapolvo blanco" que se generalizó en 1918 y tornó
obligatorio en 1942.

Ventajas del uniforme escolar

Como hemos mencionado, numerosos son los padres que tienen claro que están a favor de que en los
centros escolares de sus hijos esté establecido como obligación el uso del uniforme. Respaldan esa
iniciativa sustentándose en sólidos argumentos como estos:
 No genera desigualdad. De manera indiscutible, una de las principales razones de que sean
muchos los adultos que están totalmente de acuerdo con una indumentaria similar para
todos los alumnos es que consideran que es la forma de que no se creen desigualdades
entre los mismos. Es decir, creen que el hecho de que todos los estudiantes vistan igual hace
que se sientan a idéntico “nivel” y que ninguno se crea más o menos por llevar ropa de una
marca u otra.
 Impulsa el sentirse parte de un colectivo. De la misma forma, se establece que el uniforme
es una herramienta que ayuda a que cualquier niño pueda no sentirse solo sino dentro de
un grupo, el colegio. Así, al igual que sucede en un equipo deportivo, el hecho de vestir igual
a los demás sirve para sentirse integrado en el mismo.
 Facilita el día a día. Ni que decir tiene que muchos son los padres que tienen claro que el
hecho de que sus hijos tengan que llevar una indumentaria escolar concreta en sus centros
es un alivio para ellos. ¿Por qué? Porque les evita preocupaciones a la hora de pensar a
diario qué ropa ponerles.
 Crea sensación de grupo. Por supuesto, no hay que olvidar que en numerosos centros
escolares se establece la medida del uniforme como una manera de que esos propios
colegios puedan identificarse del resto, establecer una sólida imagen de “marca” y
conseguir que todos sus alumnos se sientan orgullosos del lugar donde estudian, es decir,
crean una notable sensación de grupo.

Desventajas del uniforme escolar

Una vez que has conocido las principales razones que argumentan los padres que están a favor del
citado uniforme, también es importante que sepas cuáles son los motivos que esgrimen los adultos
que, sin embargo, están absolutamente en contra del mismo. En concreto, entre las razones más de
peso que usan para defender su postura están las siguientes:
 Son prendas caras. Sin lugar a dudas, una de las principales posturas argumentadas en contra
del vestuario que nos ocupa es que, por regla general, está formado por prendas que
resultan caras. Esto lo que supone es que no todas las familias puedan permitirse, por su
economía, comprárselas a sus hijos y más aún si tenemos en cuenta que necesitarán varias
de repuesto por si se ensucian.
 Rompen con la individualidad y la libertad. De la misma manera, no podemos pasar por alto
que también son muchos los adultos que se manifiestan en contra del uniforme al
considerar que coarta y limita por completo los gustos y la libertad de expresión de sus
vástagos. Con esto se refieren al hecho de que, al tener que vestir como los demás
compañeros, se les impide que puedan lucir cómo les gusta realmente, con las prendas que
se sienten cómodos o con las que están absolutamente identificados. Es decir, consideran
que el uniforme viene a limitar su capacidad para elegir de manera libre lo que les gusta,
cómo son o cómo se sienten.
 Pueden resultar peligrosos. Además de todo lo expuesto, también hay que tener en
consideración el hecho de que hay adultos que se manifiestan en contra de que todos los
alumnos vistan igual porque hay uniformes que, bajo su punto de vista, son realmente
peligrosos. En concreto, se refieren, sobre todo, al hecho de que los que llevan corbata
pueden ocasionar algún daño al menor que la lleva pues se la puede pillar en cualquier lado
cuando está jugando y eso puede producir no sólo lesiones sino incluso el ahogamiento.